Tag Archive for ejercito europeo

Lobby para que el Parlamento Europeo no colabore con el gasto militar en el presupuesto de la Unión Europea

No inviertas en armas

Por ENAAT

Fuente: Campaña en WeMove.EU

Desde la Red Europea contra el Comercio de Armas (ENAAT por sus siglas en inglés) se ha iniciado una campaña dirigida a los eurodiputados para que no apoyen con su voto la promoción de la venta de armas con presupuestos europeos.

La petición, en concreto dice así:

No incluyan una partida para la industria armamentística en el nuevo presupuesto de la UE. El dinero de los europeos no debería financiar tecnología militar. Este dinero debería destinarse a proyectos que desarrollen estrategias no violentas para evitar y resolver conflictos y que hagan frente a sus verdaderas causas.

Nos parece todo un acierto de la campaña vincular el rechazo de la tecnología militar con la idea de revertir ese dinero para luchar contra las causas de las guerras y de los conflictos, lo que apunta a una visión de alternativa a la defensa militar, algo normalmente eludido en los discursos oficiales y que necesitamos construir, difundir y popularizar para que la sociedad se empodere de tal propuesta transformadora.

No faltan razones para exigir a los eurodiputados que no colaboren con esta vuelta de tuerca del militarismo agresivo al que nos aboca la política europea y la dichosa aspiración de competir en el plano de las superpotencias.

Como dice la justificación de la campaña, contamos ya y por primera vez con un presupuesto “europeo” para los tres próximos años destinado a la industria militar, con 90 millones de euros para partidas de investigación de I+D militar. Fue aprobado el pasado año y los eurodiputados colaboraron en esta aprobación. De manera que no son, que digamos, almas cándidas y mucho nos tememos que ya han sido tocados por el lobby militar para futuras colaboraciones.

La Comisión Europea, órgano político de la Unión Europea y un inestimable aliado del militarismo, ha estado presionando además para dar prioridad al “sector de la defensa” dentro del presupuesto europeo, introduciendo partidas destinadas a estos fines en los  Fondos Estructurales y Regionales, en la Ayuda al Desarrollo y hasta en el famoso programa Erasmus. Otro signo de la preocupante extensión de la mancha de aceite de los señores de la guerra en las instituciones europeas.

Junto con estos apabullantes datos, nos cuenta la Red promotora de la iniciativa que

El 7 de junio, la Comisión lanzó el Fondo Europeo de Defensa [4], mediante el cual pretende destinar 500 millones de euros adicionales del presupuesto de la UE a la investigación y desarrollo de la industria armamentística durante el período 2019-2020 [5]. Es más, a partir del 2021 dicha contribución llegará a los 1.500 millones de euros al año, lo que significa un aumento mucho mayor del propuesto en noviembre de 2016.

Este fondo también incluirá contribuciones nacionales hasta llegar a los 4.000 millones de euros al año, con el fin de financiar la última fase del proceso: el desarrollo y compra conjunta de equipamiento militar por parte de todos los Estados miembros. La Comisión propone que las contribuciones nacionales a este fondo queden excluidas del umbral de déficit del 3% que cada Estado miembro debe respetar. Un privilegio del que no gozan las inversiones en educación, salud o medio ambiente.

Es este contexto el que justifica la movilización de ENAAT, en la idea de ejercer presión a los eurodiputados para que no apoyen con su voto los cambios que pretende la Comisión, pues en los próximos meses se llevarán a votación los euro-presupuestos.

Nos pide una de las personas que sigue nuestro blog que opinemos en público sobre dicha campaña.

Por supuesto que cualquier lucha encaminada a enfrentar el militarismo y a buscar alternativas al mismo merece nuestro respeto y animamos, no faltaría más, a hacer lo posible para evitar un presupuesto europeo encaminado a potenciar el desarrollo y la venta de armas.

Y si ocurre que, al menos que nosotros sepamos, ésta es la única campaña abierta a que la sociedad presione a estos diputados, bienvenida sea y que tenga toda la eficacia posible.

Pero vayamos un poco más allá de la mera declaración de principios, a analizar algunos aspectos de la propuesta que nos parece, puede añadir puntos no tanto para enmendar la campaña (no somos nadie para ello y sentimos respeto por este trabajo) como para reclamar nuestro propio compromiso en la lucha por la paz.

1.- La Red Europea contra el Comercio de Armas. ENAAT.

La promotora de la iniciativa, la Red ENAAT, es según su propia explicación  “una red informal de grupos e individuos que ven el comercio de armas como una amenaza para la paz, la seguridad y el desarrollo” y que luchan como grupo de presión contra el lobby de la industria militar.

Su trabajo pretende limitar o terminar con el comercio de armas, mediante la investigación, la publicación, la presión y las campañas públicas.

Naturalmente, este trabajo de lobby no agota las luchas pacifistas y del sentido común, y tal vez no sea tampoco el trabajo que más y mejor puede aglutinar a la sociedad para problematizar la idea de paz de los poderosos; pero es un aspecto que, también, forma parte de estas luchas y es de agradecer (dado lo anodino y ambiguo que puede llegar a ser) que alguien se dedique a ello.

Es decir, su lucha, según este esquema, se focaliza en realizar investigación-divulgación y lobby contra la industria militar. Se enfoca a convencer (más improbable) o a incomodar a las instituciones para que cambien (por gusto o a regañadientes) sus actividades.

Los componentes de esta red, según aparece en su propio listado son:

De esta composición destacan varios aspectos: su carácter multinacional, su diversidad de organizaciones y enfoques (redes de paz, grupos de promoción de derechos humanos, institutos de investigación, y las dos organizaciones internacionales más amplias, una de carácter antimilitarista y otra religiosa) y su común apuesta por un trabajo de diálogo institucional y de lobby institucional.

Se trata, desde nuestro punto de vista, de lo que hemos llamado en nuestro libro “Política Noviolenta y lucha Social” (págs. 38 a 56) de una de las perspectivas del pacifismo, la que hemos denominado pacifismo no oficial (no comparte ni la idea ni la agenda de paz “oficial” e institucionalizada que entiende la paz como preparación de la guerra y, cuando más, como ausencia de guerra) y no alternativo o reformista (pretende promover cambios críticos pero no rupturistas con la idea de paz oficial y no apuestan por una alternativa global de paz y defensa).

No queremos decir que algunos o muchos de estos miembros no compartan, de fondo, una idea de paz diferente (ni menos aún que no promuevan otras luchas más centradas en la idea de una alternativa global de paz), sino que sus acciones y su trabajo en el campo concreto que analizamos no va encaminada a esto, sino a conseguir, en el dialogo con las instituciones, la asunción de reformas posibilistas en la idea oficial de paz.

Nos parece de una enorme valía esta unión de fuerzas para luchar por un tema de esta envergadura y es de apreciar el esfuerzo tanto de investigación y divulgación, como de campañas de presión institucional, los aspectos fundamentales que abordan en la campaña. De hecho el trabajo de denuncia y de sacar información al respecto es de valía también para la lucha de un pacifismo horizontal, desde abajo y enfocado a una alternativa global y debemos saber aprovecharlo y saber crear sinergias con este enfoque pacifista.

2.- La militarización soterrada e imparable de la política europea.

Pero como hemos señalado en diversas ocasiones, el problema de la paz en Europa no es el problema de una reglamentación jurídica de la guerra y de los períodos de entreguerra, ni es sin más una especie de construcción jurídica de la paz, mediante tratados de limitación del armamentismo, o políticas de desarme entre los Estados.

El problema de la paz es más transversal y radical, y su enfoque debe pretender no limitar la guerra, sino construir la paz con contenidos y de forma dinámica, estructural y global, mediante políticas de transarme (no mero desarme) y propuestas de defensa alternativas tanto en el qué hay que defender, como en las metodologías de defensa y los sujetos de la misma.

En el contexto europeo, todo esto va estrechamente asociado no sólo a la limitación de industria militar y sus intereses (más bien deberíamos hablar de su reconversión a fines socialmente útiles y su eliminación como industria militar), sino principalmente:

  •  a la lucha contra la creciente militarización de la política europea,
  • a la resistencia contra la creación de múltiples estructuras y sinergias encaminadas a cimentar una potencia militar europea,
  • y a la apuesta contra la perversión de confundir políticas de paz con políticas militares y con un enfoque global de la seguridad desde la óptica militar.

La idea oficial de paz en Europa es la idea militarista que legitima el intervencionismo militar y la dominación y violencia como metodologías propias en materia de seguridad y razón última de sus políticas internacionales. Se construye desde un silencioso consenso de las élites, acompañado de una inconsciente ignorancia de la ciudadanía, que se supone que por omisión acepta este estado de cosas.

Merece la pena recordar que el militarismo europeo está incrementándose de forma silenciosa pero a pasos agigantados, y que entre sus componentes cuenta con:

  • una Agencia Europea de Defesa,
  • otra Agencia Europea de Inteligencia,
  • un espionaje militar propio,
  • un Cuartel General y un Estado Mayor propio,
  • un Comité Político y de Seguridad (COPS) que diseña la doctrina de defensa europea, incluyendo la política de fronteras y contra la inmigración,
  • un Comité Militar (CMUE) que diseña el despliegue de tropas en misiones militares europeas,
  • una Academia Militar Conjunta,
  • unos Eurogrupos de Combate,
  • Fuerzas Navales y Guardamarinas Conjuntas,
  • y con un importante despliegue de tropas en varios conflictos internacionales,
  • más un presupuesto militar creciente, como venimos diciendo, y diversas subvenciones y ayudas que se le ofrecen a la industria militar y al militarismo disfrazadas en partidas destinadas a fines más nobles.

Todo un arsenal militarista al que, al parecer, falta por poner la guinda con la creación de un futuro “ejército europeo”, tal como explicamos en un trabajo de 2015 editado con el nombre de “ejército europeo” y que en sus líneas básicas sigue aportando información y análisis vigentes a día de hoy.

Merece la pena decir que la otra pata de todo este entramado consiste en el colaboracionismo social y global con el desarrollo de esta política. Colaboracionismo que se manifiesta en el aplauso de los diputados europeos al gasto militar (a los que hay que presionar, como muy bien hace esta campaña, y señalar con el dedo de la indignidad), pero también con el colaboracionismo del poder financiero y de la banca (convertida en uno de los principales agentes de esta locura y a la que también hay que poner freno) y del mundo productivo, de los enfoques tecnológicos y de desarrollo científico, del mundos mediático y cultural que promueven la legitimación de esta violencia cultural, de los principales partidos y agentes sociales europeos en sus programas de acción, de los ayuntamientos  e instituciones que facilitan subvenciones y otros medios a estas industrias y a estas infraestructuras militares, …; pero no menos de los trabajadores y trabajadoras que operan en empresas militares, de los ahorradores que depositan sus ahorros en bancos armados, de los consumidores y usuarios que aceptan una oferta y un bienestar propio basado en la explotación y dominación sobre otros territorios y sociedades, de los intelectuales que callan, de los ciudadanos que colaboran sirviendo en estos ejércitos o sometiéndose a su lógica, y del conjunto de la sociedad que de forma acrítica participa del caldo de cultivo estructural, cultural y global de este modelo.

En suma, la pata principal del militarismo europeo es nuestra voluntaria servidumbre y colaboracionismo con su lógica y con su actividad y es aquí donde, en nuestra opinión, debe realizarse todo el trabajo posible para desencadenar la desobediencia a esta política, pues, de lo contrario, no podremos avanzar sino en la ingenua idea de “convencer” por la altura de nuestros principios a una élite que se caracteriza por la bajeza de los suyos y mide todo en política en términos de oportunismo, clientelismo e intereses egoístas.

Por supuesto que una campaña encaminada a presionar a las instituciones europeas (Parlamento, Consejo o cualquier otra) para que no avancen en sus peores intenciones es meritoria y debe ser bienvenida, pero es necesario añadir que no agotan la agenda de la lucha por la paz necesaria y que tal vez por sí solas no permitan avanzar en este propósito o al menos al ritmo requerido.

Para que no le pase como al cuento del cacique que señala Galeano en su libro de los abrazos (que su propuesta rasque mucho y rasque bien pero donde no pica) deberá (y esa es la principal tarea que debe hacer el que llamamos pacifismo alternativo) venir acompañado de una lucha en la base social y encaminada desde postulados abiertamente antimilitaristas y alternativos de desobediencia y creación de otras prácticas de lucha social contra el militarismo europeo.

3. La pasividad social

Por eso, y aún aplaudiendo la iniciativa, mucho nos tememos que las razones de peso de la red para llamar a la conciencia de los eurodiputados, o para alertar a una ciudadanía en el mejor de los casos bastante alejada de esta problemática, cederán ante la presión y el prestigio del militarismo y de su lobby político, el cual hace muchos halagos y promesas a la clase política europea.

Jugamos con fuerzas desiguales y por desgracia en la balanza de la campaña se encuentra el peso de la razón (un peso ligero) y de la ética, más las firmas que se consigan (actualmente más de cien mil), frente al abrumador peso de los intereses y del potente lobby militar industrial y del militarismo militante de los gobiernos europeos.

¿Quiere esto desacreditar a la campaña? En absoluto. La animamos y animamos a la firma de la petición que plasma la campaña por cuanta más gente mejor, por más que llamemos a nuestro propio compromiso para hacer avanzar la lucha por la paz más allá de presionar con firmas a los diputados europeos, cuyo voto, en cierto modo, ya es un voto cautivo y anunciado.

Lo importante es llegar a problematizar una política deliberada de remilitarización tal como la emprendida por la élite europea, y eso necesita un peso decisivo de la sociedad, de esa sociedad despreocupada y desmovilizada (¿tendrá que ver en ello de alguna manera la falta de agendas políticas del pacifismo y del antimilitarismo o la falta de permeabilidad de los sectores políticos tradicionalmente de izquierda hacia la agenda de la paz?).

Share

¿Es la cooperación militar fundamental para la integración social europea?

Por Javier CruX

Fuente: Teinteresa.

Lo ha dicho la Ministra de Defensa española en sede parlamentaria y a preguntas de un diputado del PP:  la puesta en marcha de la Cooperación Estructurada Permanente (PESCO, por sus siglas en inglés) representa una herramienta fundamental para la integración social, política y económica de la Unión Europea

La integración social, política y económica europea, nos parecía a nosotros, tendría que ver con un proyecto compartido de lucha por y disfrute de derechos sociales, económicos y culturales; de intercambio de conocimiento y creatividad; de apuesta por la ciencia con rostro humano; de lucha por la promoción de los derechos humanos; de apuesta por promover la paz y el desarrollo y, en fin, todo ese elenco de promesas que ha constituido el difuso ideal europeo de hacer que las personas caminen con la cabeza erguida y el paso firme en la construcción de sociedades justas y de democracia real y no retórica.

Pero ahora resulta que la famosa integración que nos prometen las élites políticas es cuartelaria, quieren hacer una sociedad-cuartel, promueven una economía de guerra y desarrollan una política  de halcones, cuyo eje principal, dice la Ministra de Defensa española, es la cooperación militar, el músculo de guerra, la amenaza a la paz.

No nos vamos a integrar, pongamos por ejemplo, ratificando los protocolos aún por firmar de la Carta Social Europea, que impondría a España cosas tan curiosas como establecer unas condiciones mínimas de renta y de prestaciones sociales para evitar que nadie caiga en el umbral de la pobreza; o modificando las leyes para que ninguna persona sin solución habitacional pueda ser desahuciada de su casa por falta de medios, para cumplir así con otra exigencia europea o, en un tercer caso, ratificando la Convención de Derechos de los Trabajadores Migrantes, que permite tratar como seres humanos a los que nuestras políticas militares y de fronteras comunes trata como sospechosos y aplica las políticas de retorno…  Por no hablar de derechos culturales, ecológicos, de las mujeres, de las diversidades sexuales y de género…

Ni lo vamos a hacer promoviendo un orden mundial justo, como pide la ONU, o fomentando la cooperación científica, técnica o el desarrollo de otros pueblos.

Nos vamos a integrar con ejércitos, con política militar, con inversión en armas, con intervenciones militares en el exterior, participando de políticas mundiales injustas y de dominación.

Así ya hubo otras (nefastas) intentonas de integración europea imperialista que, paradójicamente, han dado lugar a grandes fracasos paneuropeistas y ecuménicos: el militarismo europeo, cada vez que ha asomado, no ha integrado a los pueblos europeos, ni ha colaborado con su desarrollo, únicamente les ha impuesto la bota militar y los ha subyugado bajo su peso.

De modo que la integración a la que aspira nuestra Ministra de Defensa y los políticos al uso no es la integración a la que aspiran las plurales sociedades europeas. Mientras la primera quiere un estado militarizado y un ejército como ultima ratio, la segunda quiere sociedades justas y la cooperación y noviolencia como su ratio propia.

Lo uno o lo otro, cañones o mantequilla, derechos humanos o bandos militares.

Lo malo es que los halcones nos están haciendo creer que no hay alternativa a sus malas ideas.

Y que no tenemos, en las instituciones, una política de paz con contenidos a oponer a su propaganda de guerra.

Share

Nuevo impulso a la idea de remilitarizar Europa: Se estudia crear un fondo europeo de defensa.

Bar+Sede+del+PSOE

Kevin Hackert

Fuente: Infodefensa

Confirma Infodefensa una noticia que, cuando aún estaba en ciernes, ya anunciábamos: Europa sigue dando pasos para crear un “fondo conjunto” para financiar “capacidades” conjuntas en materia de defensa.

¿Qué es y qué pretende este fondo?

Se trata, según la Comisaria de Industria y Mercado Interior de la UE, Elzbieta Bienkowska, de un nuevo fondo europeo que se nutrirá con aportaciones de cada país, y que servirá para financiar investigación militar y compra de armamento.

Según los responsables de la idea, que se lleva a finales de este mes a la Comisión Europea para su aprobación, será un fondo “en coordinación” con la OTAN y que se añadirá a los fondos ya aprobados en el presupuesto comunitario para apoyar la industria militar (de 25 millones en 2017 y 90 en los sucesivos años de vigencia del presupuesto de la UE).

Al hilo de esta expectativa militarista que abre la UE, el Secretario de la OTAN, Stoltemberg añadió, apoyando la idea que

Gastar juntos es una manera de gastar más inteligente. Tenemos que gastar más, pero también mejor”

y afirmó a la vez que si todos los países de la OTAN que no lo hacen hasta ahora “suben” sus presupuestos de defensa al 2% PIB, la Alianza contaría con otros 100.000 millones de dólares suplementarios para “gastar” en defensa. Una burrada de pasta que se va a tirar en armas.

Aquí hemos de recordar que en nuestro informe “Gasto Militar 2016” hemos demostrado que el % del PIB que España dedica a Defensa está en el 2’71 %, muy por encima de lo que nos reclaman.

De este modo Europa parece apostar, cada vez más descarada y descarnadamente por un militarismo feroz y peligroso, algo de lo que, dicho sea de paso, no han tenido la decencia estos señores encopetados de la guerra de consultar a la sociedad de forma abierta y transparente.

Share

La “segunda” potencia militar mundial

1920

Por BartlomiejMostek

Fuente: Onemagzine

Dice el Director del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), el Comandante en la reserva Jesús Núñez, que sumadas las fuerzas militares de los estados de la UE, Europa “si quisiera” sería la segunda fuerza militar del mundo

Si sumamos las capacidades que ahora mismo tiene la Unión Europea en defensa automáticamente pasaríamos a ser la segunda potencia militar de la Tierra, y si no lo somos es porque no hay voluntad política, porque cada gobierno nacional sigue pensando en clave de que es mejor ser cabeza de ratón que cola de león

No lo dice como un mero hecho que se constata con sólo ver cualquier estadística de las fuerzas armadas de los países de UE, sino desde un reproche al papel que, en la mentalidad promilitarista del Comandante, juega una Europa que “quiere seguir siendo adolescente” y “los fines de semana pide la paga a sus padres porque no quiere vivir de manera autónoma y ser responsable de sus actos”.

En nuestra opinión (puede verse nuestro informe “el ejército europeo“) el Comandante desbarra, porque confunde, como quien dice, el culo con las témporas: Primero, porque no optar por una espiral militarista no significa (si es que esa fuera la estrategia europea) ser irresponsable, no querer ser mayor, ni nada por el estilo, sino, sencillamente, tener un enfoque de la seguridad y la paz bien alejado de las preferencias de los halcones militares, gracias a cuya nefasta influencia vivimos en el avispero de inseguridad global que hoy caracteriza al mundo. Y segundo, porque no es cierto que Europa haya renunciado al monstruoso potencial militar que actualmente tiene, y si sumamos, estado a estado su número real de efectivos y de gente movilizable para una guerra, su gasto militar superior a los 200.000 millones de euros anuales, la producción (a pleno rendimiento) de sus industrias militares, los escenarios militares donde actualmente están implicados los ejércitos europeos, las estructuras conjuntas de orden militar que existen, etc, resulta no ya insostenible, sino ridículo afirmar que Europa no se rearma y, más aún, que es uno de los principales factores de desestabilización mundial por su creciente militarismo intervencionista.

Llama la atención la permanente apelación de los militaristas a una unión militar europea como solución a todos los problemas y una fe incandescente y simplista en la vía militar como alternativa genuínamente europea de hacer las cosas, una vía ya ensayada  en otros episodios históricos que no ha tenido nunca buenas noticias para los de abajo. Una mentira que, a fuerza de repetida, esperan que se convierta en dogma de fe para los crédulos y asustados europeos.

¿No ganaria el mundo mucho más si Europa pusiera su creatividad y su impulso centrado en ser número uno en desarrollo humano, en solidaridad con otros pueblos, en el empeño en ayudar a construir un nuevo orden mundial más justo y en luchar contra la violencia estructural? Seguro que la idea de paz nacida de tal empeño no sería, como la actual, una especie de terror contenido.

 

 

Share

Ya estamos cumpliendo, de hurtadillas, nuevos compromisos militaristas con Francia

KDC10+T-264+Florennes+juin+2012

paulSCHALLER

Fuente: Defensa.com

Aparentemente Rajoy no quiso en público y antes de las elecciones comprometer más ayuda a Francia en su deriva militarista posterior a los atentados de París.

Pero las apariencias engañan, porque, que sepamos, el 15 de febrero España prestó la base aérea de Torrejón de Ardoz para que “aviones de proyección estratégica” de las Fuerzas Aéreas de Holanda hicieran una escala en su viaje de destino a Mali.

Los aparatos a los que hemos ayudado en su viaje de guerra, según la noticia demuestran

“la gran capacidad para la proyección de tropas y de material, amén de la capacidad de reabastecimiento en vuelo, en apoyo del despliegue de las fuerzas de combate de Holanda en el país africano”

Ya lo ven, los holandeses ponen la materia prima en lo que a militares en guerra se refiere y nosotros el apoyo indirecto y la cara dura.

¿Hay más sorpresas en la agenda oculta e inconfesada de los estertores del rajoinato?

Lo seguiremos investigando, pero estamos por apostar que sí.

Share

Cobalto, explotación de niños, violencia estructural y guerras

King+of+the+Congo

Por Jbdodane

Fuente: Diagonal

Informa Diagonal del escandaloso y dramático hecho de que las grandes multinacionales (Samsung, Aple o Sony entre ellas) aprovechan la situación de violencia estructural que nuestro modelo (y sus vencedores) provoca en el mundo para obtener el cobalto con el que fabrican sus ingenios a precio insignificante, si lo consideramos desde el punto de vista del coste económico, o astronómico, si tenemos en cuenta que supone la semiesclavitud de niños de siete años a los que se somete a trabajos durísimos como mineros y se les paga una miseria.

Los grandes intermediarios (se olvida Diagonal de contar que estos cuentan con ejércitos de mercenarios y otros métodos de extorsión) compran el cobalto que necesitan los móviles más sofisticados en países donde el trabajo infantil está muy extendido, y a precios irrisorios, y luego se lo venden a una filial de la gran industria minera china, que lo procesa y luego se lo vende  a las grandes empresas fabricantes de componentes para móviles.

El escándalo, valga la redundancia, escandaliza a Amnistía Internacional, uno de cuyos investigadores afirma, aludiendo a nuestra responsabilidad de consumidores inconscientes que

Millones de personas disfrutan de los beneficios de las nuevas tecnologías pero raramente se preguntan cómo se fabrican

y

El glamuroso escaparate de la tienda y todo el marketing de las tecnologías suponen un cruel contraste con los niños llevando sacos de rocas y mineros en estrechos túneles hechos a mano exponiéndose a daños pulmonares irreversible

El cobalto se usa por las principales empresas tecnológicas, las de móviles y otras, como Microsoft y Wolkswagen, sin que nadie mueva una pestaña en lo que a la ética y la responsabilidad política se refiere.

Añade la noticia que el principal drama de esta violencia estructural impuesta por nuestro modelo tecnológico y nuestra servidumbre voluntaria al consumismo irresponsable ocurre en República Democrática del Congo

La República Democrática del Congo produce al menos la mitad del cobalto en el mundo. Uno de los mayores procesadores en el país es CDM, la filial de Huayou Cobalt, que aporta a la empresa matriz más del 40% del cobalto con el que ésta trabaja. Al menos 80 mineros que trabajan en esta zona murieron entre septiembre de 2014 y diciembre de 2015.

No cuenta, sin embargo la noticia, que la República Democrática del Congo  sufre una de esas guerras silenciadas que no interesa a la prensa occidental publicitar, a pesar de su dramática y sangrienta crueldad, para evitar el peso de una opinión pública que se escandalizaría.

El País también explica esta situación y se hace eco de la publicación del informe de Amnistía Internacional y de Afrewatch “Por esto morimos: violaciones de los derechos humanos en la República Democrática del Congo para alimentar el comercio mundial de cobalto” y denuncia el fariseísmo de las grandes multinacionales

Hay grandes marcas de aparatos electrónicos como Apple, Samsung y Sony que no hacen comprobaciones básicas para asegurarse de que en sus productos no se utilice cobalto extraído con mano de obra infantil

Nosotros mismos en 2009 nos hicimos eco de los informes de Hernán Zin denunciando esta situación.

República Democrática del Congo, con más de 70 millones de habitantes, lleva más de cincuenta años en guerra.  Una guerra a la que no son ajenos los intereses de grandes compañías occidentales, que negocian sus prebendas con los señores de la guerra de los bandos en disputa.

Nosotros queremos aportar nuestro granito de arena, para decir que Europa, y en ella España, que suele actuar como epígono de Francia en las guerras en las que esta se involucra, están implicadas militarmente en el desastre de República Democrática del Congo con dos misiones, una policial (EUPOL) y otra militar desde 2006.

En 2014 se destinaron para estas 6,3 y 8,5 millones de euros del presupuesto de la Unión. No contamos con lo destinado en 2015.

Como no podía ser menos, el grueso militar de EUROSEC  lo compone el ejército francés, pero España también forma parte de este.

De modo que, a la justa denuncia de Amnistía Internacional hay que complementar con esta otra: en parte los gobiernos europeos son a la vez causantes de la violencia estructural que permite toda esta situación, lo cual ya nos habla de otro tipo de responsabilidades: las políticas.

Y ello nos lleva al apartado de propuestas, para afirmar que, para acabar con esta lacra no basta con exigir limpieza a las empresas. Hay que empezar a luchar contra nuestro militarismo, contra la producción y venta de armas, contra la militarización en los conflictos, contra el enfoque militar de la seguridad y a favor de un nuevo enfoque basado en el desarrollo humano y en la solidaridad. Y esto es apuntar y castigar, también, a nuestros propios intereses militaristas y a sus representantes.

Share

La nueva Estrategia Global de la UE sobre la Política Exterior y de Seguridad: reaccionaria y militarista

Imagen de europa.eu

Fuente:  Unión Europea.

En Junio de 2016 se publicará la Estrategia Global de la UE  sobre Política Exterior y de Seguridad.  Este documento sustituirá a la Estrategia de Seguridad Europea de 2003.

Desde entonces, el documento, elaborado bajo la supervisión del antiguo alto representante, Javier Solana, solo ha sido revisado en una ocasión: en 2008, cuando se pasó revista a la implementación de la Estrategia durante sus primeros años de vida; se añadieron nuevas amenazas como el ciberterrorismo y se delimitaron los instrumentos de actuación de la UE.

En diciembre de 2013, el Consejo Europeo encomendó a la actual alta representante y vicepresidente de la Comisión, Federica Mogherini, evaluar estas transformaciones globales e informar al Consejo a lo largo de 2015 sobre los desafíos y oportunidades que se derivan. Finalizada la fase de evaluación, el Consejo Europeo de junio de 2015 encargará a la alta representante la actualización de la Estrategia Europea de Seguridad, a la luz de los desafíos y oportunidades identificados.

Aquí, en España, nadie se ha enterado de este crucial debate político, ni los ciudadanos lo tenemos en mente, ni los partidos políticos, siempre por delante (ironía), nos han informado.  Sin embargo, en la presentación que hace Federica Mogherini nos dice que:

Este proceso nos da la oportunidad de forjar una política exterior de la UE más fuerte y más eficaz y la participación del público en los debates sobre política exterior. En el mundo actual la política exterior no es sólo una cuestión de expertos – que nos afecta a todos: desde los alimentos que consumimos y la ropa que usamos para nuestra seguridad diaria y la prosperidad futura de nuestros hijos. Es por ello que creo que es importante involucrar a todos ustedes en nuestra reflexión estratégica – escuchar muchas voces y obtener diferentes perspectivas. A través de este sitio web me gustaría tener una gran conversación sobre la política exterior de los intereses, objetivos y medios para alcanzarlos de la UE. Espero poder colaborar con usted en los próximos meses “.

Sin duda, a Morenés, Rajoy, Sánchez, …, etc., les habrá dado un patatús al ver que la política de Defensa, aquí considerada de élites y a la que no se da ninguna oportunidad de debate popular, es considerada por Mogherini como digna de participación ciudadana.

Para preparar esta nueva revolución en los asuntos de exteriores y defensa, Mogherini presentó en 2015 la Revisión Estratégica con el habitual título de “La U.E. en un entorno global cambiante“.

Las conclusiones a las que llegó Mogherini son muy violentas:

1.-  No duda, sin ningún recato, en militarizar la acción exterior de la U.E.:

• La Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) es un marco probado para la Acción exterior colectiva de la UE, incluido el apoyo a los derechos humanos y la democracia, el control de armas y el desarme, la prevención de conflictos y las matanzas en masa, la mediación, las estrategias regionales y las alianzas estratégicas.
• La Seguridad Común y Política de Defensa (PCSD), con sus misiones civiles y militares de gestión de crisis, y su contribución al desarrollo de las capacidades de los Estados miembros en particular a través de la Agencia Europea de Defensa, que es un instrumento clave para la acción exterior.

2.-  Tampoco duda en militarizar la política interna y la justicia:

• En la lucha contra el terrorismo (TC) y la lucha contra el extremismo violento (CVE), la UE está cristalizando un doble enfoque:  lucha contra la radicalización interna y externamente a través de una narrativa basada en el respeto de los derechos humanos, la diversidad y el respeto a la religión;  y un enfoque de justicia penal incrustado en un marco de seguridad y de defensa basado en el fortalecimiento de la justicia, y las capacidades de los socios en cuanto a policía e inteligencia, en el pleno respeto de los derechos humanos.

Mogherini define 5 cuestiones clave:

Dirección.  En los últimos años la UE ha iniciado la actualización de la dirección de sus relaciones exteriores, pero en varias áreas, sin embargo, las adaptaciones son necesarias. En la Política de Seguridad y Exteriores Común, la UE ha perdido relevancia y el impulso en algunas áreas – por ejemplo, en las “asociaciones estratégicas”. En desarme y control de armamentos, el enfoque de la UE, concebido en un entorno post-Guerra Fría, debe responder a las realidades del siglo 21. Del mismo modo, en la Seguridad Común y Política de Defensa, aunque el Consejo Europeo de diciembre 2013 subrayó que en “los asuntos de defensa”, el nivel actual de objetivos, ambición y capacidad no están adaptados al entorno estratégico degradado. La asistencia humanitaria también tiene que adaptarse a las crisis humanitarias  y convertirse en la ‘nueva normalidad’, con unas necesidades cada vez mayores.  (…)  En la política comercial, la UE todavía necesita encontrar formas efectivas para manejar las tensiones que puedan surgir entre los objetivos comerciales y no comerciales. Y las políticas cibernéticas y de lucha contra el terrorismo deben encontrar un equilibrio sostenible entre la libertad y la seguridad.

Flexibilidad: Como el mayor donante combinado mundial, la UE es un líder en el desarrollo, la cooperación y la asistencia humanitaria. Pero la insuficiente flexibilidad reduce la eficacia de la ayuda sobre el terreno.  Asimismo, en la lucha contra el terrorismo, la aplicación se ve obstaculizada por los pesados requisitos de procedimiento.
Apalancamiento: en la política comercial y el desarrollo, la UE ejerce un poder potencialmente significativo. Aún disminuyendo el dinamismo económico de la UE, las altas exigencias que hace sobre sus socios comerciales, y lo que está dispuesto a ofrecer puede ser que dificulte su apalancamiento. Del mismo modo, las sanciones dependen de la economía, la fuerza y ​​el grado en que la UE puede integrar sus esfuerzos dentro de un marco de referencia multilateral más amplio. El apalancamiento es un reto también dentro de la Política Europea de Vecindad, en particular cuando se trata de vecinos que tienen poco interés en aprobar normas de la UE.
Coordinación:  en la diplomacia, una serie de iniciativas por diversos grupos de Estados miembros son esfuerzos complementarios realizados dentro de la PESC: una buena coordinación puede hacer una acción colectiva más eficaz. En la política de desarrollo, una mayor coordinación con los Estados miembros aumentará el impacto, pero en esto, así como otras áreas políticas, una mejor aplicación requiere la superación de la fragmentación de los instrumentos financieros, tanto a través de los servicios de la Comisión, como  entre la UE y los Estados miembros. En el dominio cibernético, el que los Estados miembros acojan un enfoque común de la UE sigue teniendo límites, y la coordinación tanto entre las instituciones de la UE como a través de la división público-privada es insuficiente.
Capacidades: En el campo de la migración, las asociaciones de movilidad y de concesión de visados ​​se mantienen subexplotadas. A la luz de los desafíos migratorios, las capacidades de la UE tienen que ser fortalecidas mediante la asignación de recursos adicionales para sus organismos y mediante la integración de las dimensiones externa e interna de la gestión de la migración, así como por la lucha contra las causas profundas del fenómeno en el largo plazo. En seguridad y defensa, PCSD se ha desarrollado desde cero desde el año 2000 y su modus operandi en asociación con organizaciones internacionales y regionales funciona bien. Sin embargo, todavía se enfrenta a dificultades en la disponibilidad de la fuerza y ​​el acceso al financiamiento, facilitadores, la inteligencia y la logística de manera temprana y común. Los grupos de combate nunca se han desplegado y el artículo 44 del Tratado de Lisboa no ha sido implementado. Los presupuestos de defensa han sido recortados de manera descoordinada e irregular, con el gasto en I + T pagando el mayor peaje. Mientras, la UE no es una alianza militar, y no puede ignorar la ‘D’ en su PCSD.

El texto consta de 20 páginas y lo que nosotros hemos entresacado son sólo algunos pocos aspectos.

Parece que nada cambia a mejor y que Mogherini está dispuesta a diseñar, como sus antecesores, una Política Europea de Seguridad y Defensa muy reaccionaria y militarista.

Share

Un año más de intervencionismo militar. El círculo vicioso de la agresividad exterior española

Imagen de Cristina Valencia

Fuente:  mundo.sputniknews.com

Un nuevo regalo envenenado que deja Rajoy a quién le sustituya en el gobierno:  España ha prorrogado durante todo 2016 sus intervenciones militares en el extranjero.  Así, condiciona la política exterior y de defensa de quienes entren a gobernar.  Rajoy, al estilo franquista, lo deja todo atado y bien atado.

Podía haber esperado y tenido en cuenta que la decisión afectará gravemente a sus sucesores pero ha pensado que la política de Defensa es una política de Estado y este razonamiento le ha convencido de que todo debe seguir igual, permanezca él en el gobierno o no.

Participamos según la fuente consultada, nada más y nada menos, en 12 operaciones militares en el exterior:  Sin embargo, las cuentas del propio Ministerio de Defensa son diferentes y llegan hasta 15 operaciones militares en el exterior:

  1. Bosnia y Herzegovina
  2. Líbano
  3. Somalia
  4. Uganda / Somalia
  5. Senegal
  6. Malí
  7. República Centroafricana
  8. Apoyo a Irak en la lucha contra Daesh
  9. Afganistán
  10. Turquía
  11. Líbano
  12. Euronavformed.  Operación en el Mediterráneo para luchar contra las redes de tráfico de personas y prevenir flujos de emigración irregular
  13. Fuerzas Navales permamentes de la OTAN, operación Active Endeavour
  14. Agrupación Táctica de la OTAN de Muy Alta Disponibilidad, que se inician en 2016 y España lidera.  Contarán con un  componente terrestre, una base militar en Bétera (Valencia), una brigada y 6 aviones F-18, 1 avión C-130 Hércules y un avión C-295
  15. Operación de la OTAN, Baltic Air Policing, en Lituania, con un destacamento desde el 1 de enero hasta el 1 de mayo de 2016, con un destacamento del Ejército del Aire compuesto por 4 aviones C-16 Eurofighter, y 130 efectivos de apoyo.

Si cupiesen dudas sobre la militarización extrema de nuestra política exterior, habría que leer el siguiente párrafo:

Este acuerdo prorroga también, hasta el 31 de diciembre del año próximo, la autorización de despliegue de un máximo de cincuenta observadores o monitores militares, oficiales militares de enlace y asesores militares, a solicitud del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, para contribuir a determinadas misiones de ayuda humanitaria, operaciones de paz y gestión de crisis que realicen aquellas organizaciones internacionales a las que España pertenece.

Con 15 intervenciones militares en el exterior, ¿cómo nos pueden ver los países intervenidos?  ¿Pueden considerarnos pacíficos?  ¿Pueden sentirse agredidos?

¿Qué política de respuesta podemos esperar de ellos?  ¿Tiene algo que ver con el terrorismo internacional?

Sembramos vientos y nos extrañamos de recoger tempestades.

Share

¿Ejercito europeo? Nuevo documento de reflexión y propuestas

Resultado de imagen de ejército europeo

Por VoxEurop

Fuente: ¿Ejército europeo?  Colectivo Utopía Contagiosa.

Acabamos de publicar, con el apoyo de diversos colectivos de lucha antimilitarista y eco-pacifista (Ecologistas en Acción, Revista El Topo Tabernario, Red Antimilitarista Noviolenta de Andalucía, Bardenas Ya, Espazo Aberto Antimilitar), un documento sobre la idea que se maneja en Europa de un ejército europeo.

Aunque es algo oculto, la realidad es que la construcción de la superestructura europea también consolida un refuerzo del militarismo y la idea intervencionista como uno de sus grandes ejes.

La opinión publicada nos afirma la debilidad militar europea, lo cierto es que los países europeos, en su conjunto, cuentan con más de 6.300.000 efectivos adiestrados para la guerra o en activo militar, con un gasto militar conjunto que supera los 230.000 millones de euros anuales, con una industria de armas que exporta armas (y conflictos) por más de 140.000 millones de euros cada año y con un historial intervencionista de más de 40 operaciones militares en el exterior bajo bandera de la U.E.

Pero eso no es todo. La “pacífica” Europa cuenta con un verdadero cuerpo militar, que ya opera en acciones en el exterior, así como con un Estado Mayor propio, un sistema de espionaje al uso, un “comité político y de seguridad” que en teoría dirige las operaciones militares en las que se involucra Europa, un Comité MIlitar que conduce dichas operaciones, y una Agencia Europea de Defensa que consolida un polo militar-industrial al servicio de la remilitarización industrial y la venta de armas al exterior.

A ello se unen una serie de disposiciones políticas y económicas que en la práctica están suponiendo la creación de nuevos cuerpos militares especializados, la coordinación de inversiones militares, el aumento del gasto militar europeo y una política exterior cada vez más implicada militarmente.

A todo ello no es extraña la aparición de nuevos objetivos militares difusos y poco habituales, basados en justificaciones más que discutibles, como los riesgos planetarios, la inseguridad global,  el terrorismo yihadista o incluso los inmigrantes y refugiados que huyen de otros conflictos (en gran parte potenciados por las políticas de dominación de las que Europa es artífice).

La operación militar EURONAVFOR MED, contra la “piratería” y la inmigración, y las apelaciones actuales a la idea de seguridad en la crisis de los refugiados que huyen de las guerras de Siria, Libia, del desastre dejado por las operaciones militares occidentales en Afganistán y otras tantas,aparecen como puntas de lanza de este ideal que aboga por el uso de la fuerza militar para abordar estas situaciones.

La idea de un “ejército europeo” que hace unos meses lanzó el Presidente de la Comisión Europea J.C. Juncker y corifeó entre otros la iInistra de Defensa alemana Ursula von der Leyen y el ex-secretario de la OTAN Javier Solana, entra de lleno en esta idea de refuerzo militarista de Europa.

Desde una postura crítica nos preguntamos si esta idea es asumible para quienes aspiran a hacer de la paz basada en el desarrollo humano y en la idea de seguridad humana.

Desde el pacifismo entendemos que no. Ningún ejército defiende la seguridad humana y un ejército europeo no cambiaría este panorama, ni en lo que se refiere al desmesurado gasto militar, ni en lo que se refiere al enfoque de su industria militar, ni en lo que se refiere a sus objetivos intervencionistas militares. Por otra parte, dicho ejército nos arrastraría a una mayor deuda y se haría, en todo caso, en detrimento de necesidades sociales básicas para los europeos y para la humanidad.

El documento que presentamos aboga por iniciar a escala europea un proceso de transarme, encaminado a realizar cambios profundos y graduales para abandonar la defensa militar, basada en la idea de seguridad militar, y sustituirla por una defensa noviolenta basada en la idea de seguridad humana y promoción de los bienes sociales.

Como botón de muestra de algunas de las propuestas a corto plazo que deberían llevarse a cabo en Europa, se encuentran

  • El reconocimiento de la Convención Universal de Derechos de los Trabajadores Migratorios y de sus familias, y de sus implicaciones en cuanto a la protección internacional de los migrantes. Dicha convención, a pesar de su vigencia internacional al ser reconocida por la ONU y por el número suficiente de países para su plena aplicación, no h sido aprobada y acogida por ninguno de los países de la UE
  • El reconocimiento sin restricciones del cuerpo de derecho internacional de refugiados y de las normas internacionales del derecho del mar, actualmente restringidos en Europa.
  • La eliminación del enfoque militar de los actuales instrumentos de FRONTEX y de las operaciones EURONAVFOR
  • La apuesta por una lucha integral contra la violencia estructural que impone a millones de personas la inmigración como una, o la única, salida personal, porque tan esencial como el derecho a emigrar debe ser el derecho a no tener que hacerlo.
  • La renuncia de la UE a las operaciones militares en activo para el área mediterránea, África y Oriente Medio.
  • La prohibición de venta de armas a países del área.
  • La inversión de Europa en el área en desarrollo humano y consecución de los Objetivos del Milenio en relación con la región
  • Apostar por apoyar un movimiento social de inmigración que luche contra las políticas tanto de los estados expulsores como de Occidente y que luche por un mundo sin fronteras e inclusivo, donde no haya “extranjeros” sino personas, podría servir de aldabonazo a un cambio más radical.

Esperamos que el documento propicie un debate necesario y ayude a un cambio en las agendas políticas y en las propuestas que se llevan a esa cosa que llaman Europa.

Share

Se abre paso la visión militarista de la inmigración de quienes huyen de la guerra y de la violencia estructural

 

mil21

Fuente: indefensa

A medida que pasan los días se viene publicitando desde todos los medios oficiales del poder un creciente enfoque militarizador a la cuestión migratoria. ¿Enfoque interersado?, ¿nos preparan para lo peor?. Cada vez más pasa de ser una política de movilidad humana relacionada con la búsqueda de prácticas de desarrollo humano y basadas en crear círculos virtuosos de integración y desarrollo, a ser un asunto de seguridad y defensa enfocado desde la óptica militar y la remilitarización de la idea de fronteras, tanto exteriores como interiores.

Declaraciones más gruesas o más rebuscadas de políticos de todos los signos rezuman xenofobia y una apuesta por el enfoque duro de la crisis de refugiados más grande en Europa desde la segunda Guerra Mundial se va perfilando poco a poco, eso sí, sin que los voceros de la linea dura expliquen a las claras su programa para abordar esta situación.

Pero, afortunadamente, contamos con analistas que proponen, negro sobre blanco, en qué consiste la apuesta “realista” de la UE (léase la oferta de los halcones para la UE) en materia migratoria. Es el caso de un esclarecedor artículo publicado en la revista de la patronal de las industrias militares españolas, infodefensa, y de autoría de Enrique Navarro, un halcón que sonó en su día como ministrable de defensa del gobierno del rajoiniato.

Navarro explica en la principal dimensión de la inmigración “ilegal” (este término es importante para la mentalidad de la derecha) en Europa es abrumadora y tiene que ver principalmente con la guerra:

“muchos de los nuevos inmigrantes que llegan a las costas de Italia o al Este de Europa son personas que huyen de conflictos bélicos. La amenaza de vivir bajo los verdugos del Estado islámico, o de Al Qaeda en Libia, Siria, Eritrea, Afganistán, etc. empuja a muchas familias a buscar un mejor futuro en otros países ante la incapacidad de sus naciones de origen de resolver problemas que cada vez se están enquistado más, sin que la acción de los estados occidentales sea definitiva”

Con independencia del olvido llamativo de que la amenaza de la guerra, amén de los demonizados enemigos de occidente que combaten en un frente de ella, tiene que ver también con las malas políticas de la alianza militar OTAN y de occidente, contendiente y promotor en y de alguno de estos conflictos, así como con la venta de armas de occidente a alguno de los bandos en liza (otro factor a menudo ocultado pero vital para entender la cronificación de las guerras), o con el posicionaimiento geoestratégico que juegan de un lado los aliados de EEUU y de otro los oponentes  a dichos aliados (entre ellos Rusia o China),  resulta asombroso el candor del articulista al insinuar, no sin un sesgo etnocentrista abrumador, que es la incapacidad de los estados en guerra (la vieja idea de los estados fallidos) y la inacción actual de los estados occidentales, que parece ser no se deciden a una acción definitiva,  la clave (militar) para resolver la situación.

Dice, por tanto  Navarro que el problema es militar y la solución también

“los volúmenes y sobre todo la tendencia exigen para resolver este problema abordar esta cuestión migratoria como de seguridad nacional y que sean los organismos militares de la Unión los que se pongan en marcha…”

Ya ven, un camino preparado hace no tanto con toda la parafernalia (y con su maquinaria mediática para publicitarlo) de la UE pidiendo un ejército europeo creíble, o de la OTAN exigiendo un 2% de PIB de cada país europeo como esfuerzo militar hacia la OTAN,  anticipaba la respuesta militar que ahora se propone: que los organismos militares de la EU se pongan en marcha y den caña.

Y ¿qué propone este pensador del militarismo español en concreto para incendiar el conflicto?. Veamos su recetario:

  1. Que se actúe (militarmente) en los estados de origen y prioritariamente en Líbano, LIbia y Turquía
  2. Que Europa y la EU adopten acciones militares más beligerantes en los países en conflicto y contra el enemigo común, que denomina como “extremismo radical islamista” y que recorre al parecer el mundo entero e incluso aparece como quintacolumna en nuestras sociedades.
  3. Un control férreo de las fronteras, con medidas como el blindaje de las mismas, el establecimiento de grandes campamentos en zonas aisladas (antiguamente los llamábamos campos de concentración) y medidas para la devolución inmediata de quienes no reúnan condiciones para ser considerados refugiados.
  4. Involucrar a los servicios de inteligencia de los países europeos en la lucha contra “las mafias” que transportan inmigrantes y para asegurar que estas sean juzgadas por tribunales europeos (algo parecido a lo que hace EE.UU que puede secuestrar por el mundo entero a personajes para juzgarlos en su territorio).
  5. Diplomacia que presión a países permisivos como Turquía, Irán, Arabia Saudita y países del Golfo.
  6. Estados Unidos no puede quedar al margen de esta cuestión de seguridad de Europa (como si en algún momento hubiera dejado de interferir en Europa).
  7. Muestra su preocupación porque la caída del precio de las materias primas dará a España una mayor presión migratoria, dado que es un país de frontera (nótese que todos los países son países de frontera, lo que hace al argumento tan o más peregrino que los demás que utiliza) que pretende se ataje con estas políticas militares hacia Marruecos y los países del Sur.

Remata el articulista diciendo

“creo que es hora de que las instituciones militares internacionales tanto de la Unión como de la Alianza tomen el problema como una cuestión de seguridad nacional e invocando los artículos de defensa común de los tratados adopten medidas claras, resolutivas para terminar con los conflictos bélicos, instaurar gobiernos estables en los países sometidos a guerras y regulen el tráfico migratorio hacia nuestra fronteras y entre nuestros estados.

Y para ello necesitamos presupuestos de defensa muy superiores a los que tenemos. Algunos como Francia, Alemania o Reino Unido ya están en esta linea. España como país fronteras, debe realizar un esfuerzo mayor en su gasto para poder contribuir a paliar la crisis humanitaria y de seguridad con más y mejores medios…”

Tal vez una expresión tan clara de la política autoritaria y ultramilitar que impera en materia migratoria no sea fácil de encontraren el lenguaje correcto de nuestros alambicados políticos de la casta (salvando claro está el esperpento de algunos políticos acreditados desde hace tiempo en decir burradas y en presentar la cara menos amable de la extrema derecha para ganr votos a favor de las élites europeas) pero es, dicho en plata, lo que se está construyendo en Europa.

Tal vez esta política, por desgracia compartida con la boca chica por tanta gente resignada de la calle, resulte incómoda en su crudeza, pero es la visión que se impone y la que practica Europa ante la pasividad de una ciudadanía que tal vez comparta el punto de partida y el miedo ( esperemos que no el odio ni la creencia en nuestra superioridad o de la excelencia de la violencia) y que se siente desbordada por los acontecimientos.

MIentras el teórico Navarro propone incendiar con gasolina el conflicto migratorio, el tranquilo Rajoy dice que no podemos ser solidarios, Francia prepara su ejército para intervenir en las ciudades francesas, para atacar disturbios en ellas, y reconquistar el territorio nacional, ante “redes altamente organizadas de militantes islamistas han estado adquiriendo de contrabando rifles automáticos Kalashnikov y misiles anti-tanque, que ya han introducido en Francia“, medida que desdice el carácter progresista de sus pulcros políticos; y Hungría modifica su ley para que el ejército pueda reprimir la migración en la frontera, sin olvidar que la Unión Europea cuenta con una misión militar para combatir la inmigración irregular procedente de Libia.

Frente a estos ejemplos deplorables de la creciente militarización de la política migratroria europea, sorprende la iniciativa local de algunos pueblos que se destacan para acoger a los desertores de la guerra, como es por ejemplo la iniciativa de red propuesta por la alcaldesa de Barcelona y a la que ya se han sumado las ciudades de Madrid o Valencia, o  el ejemplo de miles de voluntarios alemanes que han desbordado las calles para prestar solidaridad y acogida a los Sirios que atraviesan su frontera.

Como se ve, de nuevo es la iniciativa de la gente contra la guerra la que desborda las políticas desastrosas de la casta dominante y promueve solidaridad ante el drama creado por la acción política calculadora en la que Europa tiene tantas responsabilidades.

No todo está perdido pero el esfuerzo es grande y debemos desbordar a los militaristas con más antimilitarismo.

Share
A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed