Archive for Militarización cultural

Guns Black Friday: récord de venta de armas en el Black Friday

Fuente:  El País.

Consumir hasta morir.  Nunca mejor dicho porque hablamos de armas, que no tienen otro uso que el de provocar la muerte.

Hablamos de la unión entre el paroxismo del capitalismo, las compras, y el cáncer del capatialismo, las guerras.

Una de las compras estrella en Estados Unidos este Black Friday (Viernes Negro), ese día de descuentos de vértigo que los americanos han puesto de moda en el resto del mundo, fue la compra de  armas. El FBI recibió hasta 203.086 solicitudes de información de antecedentes, lo que supone un récord histórico de requerimientos en un solo día, según los datos de los investigadores federales avanzados por USA Today, que revelan un incremento de ventas del 10% respecto al año anterior, que también había batido la marca.

Poco importan las recientes matanzas colectivas, poco importa que sea uno de los países con más muertos por armas de fuego, poco importa la violencia generalizada en varios de sus Estados… Poco importa que la política exterior estadounidense se ejecute a fuego, poco importa que todo ello se cobre la vida de miles y miles de personal al año.

Si bajan el precio de las armas, se produce una escalada en el número de ventas.  Nada menos que 203.086 solicitudes en un sólo día para conocer los antecedentes de 203.086 personas que querían comprarse un arma.

Y a ese viernes negro superventas le sucederán lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábados y domingos rojos.  Y no nos debería sorprender.

La sociedad estadounidense está enferma de muchas cosas.  Una de ellas es de violencia:  aprenden violencia, viven violencia, enseñan violencia, actúan con violencia.  Y ellos mismos se dan miedo.  Tanto miedo que necesitan defenderse de sus vecinos porque los consideran el enemigo, sin darse cuenta de que sus vecinos, razonando con la misma estupidez, también les consideran a ellos, armados hasta los dientes, enemigos.  Tanto miedo que acuden, febriles, a comprar armas para defenderse de las armas que compran sus vecinos para defenderse de ellos.  Un círculo vicioso, una espiral de violencia de la que no se ve el fin:

El miedo a que los llamamientos a mayores restricciones fructifiquen tras esas tragedias lleva a los americanos a hacer acopio. Eso explica también que durante la Administración de Barack Obama, favorable a más controles, las ventas se disparasen. El ejemplo más sintomático corresponde a diciembre de 2013, justo después de la reelección del demócrata, y coincidiendo con la matanza de niños en la escuela de Sandy Hook, en Connecticut. Se compraron unos dos millones de armas, un récord mensual en aquel momento, según el recuento de The New York Times en base a las cifras del FBI.

A España ya ha llegado, y parece que se va a quedar, el Black Friday.  ¿Llegará también el Guns Black Friday?  ¿Haremos algo para evitarlos?

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Más militarización cultural gaditana

Por Terry Hassan

Fuente:  La Voz de Cádiz.

Prometía mucho la afirmación del Ex-JEMAD, Almirante General Fernando García Sánchez en las jornadas impulsadas por el Instituto Español de Estudios Estratégicos, con el colaboracionismo acrítico de la Universidad de Cádiz, cuando afirmó rotundo ante los desinformados estudiantes de derecho y criminología del campus de Jerez:

En el mundo de la desinformación y las narrativas precocinadas es fundamental que fomentemos el espíritu crítico…

Pero luego desmereció, cuando, rompiendo con las más mínimas reglas de la lógica, afirmó de forma acrítica y con una narrativa pasmosamente precocinada y propia del mundo de la desinformación que

si consideramos que la seguridad es necesaria, las Fuerzas Armadas también.

Que, para no aburrir a nuestros lectores con disquisiciones que muestren la falsedad del silogismo, es tanto como decir que si la alimentación humana es necesaria, por ejemplo, queda demostrada la necesidad del canibalismo, o de los bollos bien preñados de grasas saturadas, pongamos por caso. Porque, que tengamos una enfermedad no requiere empeorarla con el remedio.

Teniendo en cuenta el carácter de la región, ¿se tomarían los estudiantes a chirigota las afirmaciones del Almirante?, ¿o tomarían apuntes, como en cualquier otra excentricidad más de las que se dicen en las aburridas clases de derecho?

Que seguridad y ejércitos no son equivalentes es algo que las propias Naciones Unidas vienen diciendo desde hace muchos años. Una cosa es la idea de seguridad militar, basada en ejércitos, armas, guerras, etc., y que cada vez “aseguran” menos y “dificultan” más, y otra la Seguridad Humana, que tiene que ver con la garantía de derechos humanos para todos, con estructuras justas, con protección contra el hambre, de la salud, de la educación, del medioambiente, …, como ha señalado en innumerables ocasiones el PNUD y aquí hemos explicado en tantas ocasiones.

Paradójicamente, los ejércitos, que se proclaman como la defensa de la seguridad por excelencia (eso sí, sin ninguna evidencia que confirme su amañada “justificación”, mera petición de principio) han pasado a ser uno de los factores desencadenantes de la mayor inseguridad a escala planetaria.

También lo dice Naciones Unidas, que por si fuera poco, cuenta con una resolución  del año 2011 de su Consejo de Derechos Humanos (Resolución 18/6, el Consejo de Derechos Humanos), por la cual estableció un procedimiento para proponer a la Asamblea General de Naciones Unidas reglas y acuerdos para un orden internacional justo y equitativo; resolución que ha dado lugar a que se proponga por el encargado de esta encomienda, el experto independiente Sr. De Zayas, quitar gasto militar y aplicar las reducciones de éste a políticas de paz y de desarrollo, como medio para conseguir ese orden equitativo y justo, y el aumento de la seguridad humana.

En el informe presentado en 2012 por dicho experto a la Asamblea General de Naciones Unidas, entre otras cosas, se dice

¿Cómo puede evolucionar el orden internacional existente para que sea más democrático y equitativo? Al parecer se necesitan ciertas condiciones, la más importante de las cuales es la paz (Pax optima rerum) en el sentido holístico, una paz que suponga no solo la ausencia de guerra sino también una armonía positiva; la ausencia de violencia estructural, hegemonía cultural, neocolonialismo y discriminación; y la erradicación de la pobreza extrema, como se prevé en los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

y

El gasto militar, la influencia de la industria militar, el comercio abierto y encubierto de armas y la delincuencia organizada internacional, en concreto el tráfico de estupefacientes, el blanqueo de dinero y la corrupción de los funcionarios gubernamentales y los actores no estatales, siguen teniendo consecuencias nocivas para el funcionamiento adecuado de la democracia en muchos países.

o bien

El Experto Independiente cree que es poco probable que se avance en el establecimiento de un orden internacional democrático y equitativo si los gobiernos no representan fielmente a sus electores, si persisten la explotación económica, el colonialismo y el neocolonialismo, y si se siguen ocupando territorios por motivos estratégicos, militares o económicos

para proponer

También podría barajarse la posibilidad de gravar un impuesto especial sobre todas las ventas de aeronaves y navíos militares, misiles de crucero y otras armas. Los avances en las negociaciones sobre desarme siempre son bien acogidos. Las palabras no bastan; el objetivo es encontrar la manera de redirigir los recursos utilizados por los ejércitos y reducir el peligro de que estalle una guerra, al tiempo que se liberan fondos para financiar el desarrollo y el crecimiento inclusivo”

Ya lo ven, la vinculación entre seguridad y ejércitos, tan clara para un señor Almirante General, no es tan evidente para el derecho internacional, para Naciones Unidas, o para el PNUD, por no irnos a buscar más allá de la pura y reconocida oficialidad mundial.

Pero volvamos al caso de la Universidad de Cádiz.

Porque resulta llamativo el servilismo de tantas instituciones gaditanas al militarismo y sus ínfulas. Se le prestan medios, se le hacen parabienes, se recibe a sus próceres con pompa y boato, se apoya a su industria militar, no se exige el pago de impuestos por la ocupación del territorio, ni se promociona una cultura de paz sino la exaltación de lo militar.

Y hablamos de tantas instituciones (instituciones en un sentido lato) que asombra: diputación, ayuntamientos, universidades, sindicatos, medios de comunicación, partidos políticos, instituciones educativas y culturales…

¡Como si en Cádiz la huella del militarismo no supusiera una cadena que ata a la provincia a la dependencia y a la penuria, que lastra su desarrollo y lo vincula a los intereses que defienden los ejércitos!

Deben creer todos ellos el dogma del ejército como algo bueno y sin réplica, esa “verdad” que propaga el militarismo. Lo han debido espiritualizar como cualquier otro preconcepto de nuestra cruel cultura heredada, sin pararse a analizarlo con el espíritu crítico que predicaba, retóricamente, el Almirante General García Sánchez.

De este modo, las instituciones de Cádiz, al servicio del militarismo, contribuyen a lastrar la cultura singular de Cádiz y a someterla a los intereses de los que sueñan en un mundo cuartelario, en botas y trompetas militares y bien de banderitas para gritar a pleno pulmón: ¡A por ellos, oé!

¿Tanta es la presión ambiental que los pacifistas de Cádiz no consiguen hacerse oír?

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Nuevo ente en el Ministerio de Defensa: Dirección de Comunicación Institucional de la Defensa

Imagen del Gobierno de Castilla La Mancha

Fuente:  Estrella Digital.

Antes era, simplemente, la Oficina de Comunicación del Ministerio de Defensa, ahora va a ser la Dirección de Comunicación Institucional de la Defensa.  Nombre mucho más rimbombante y, esperan, más de acuerdo con la nueva categoría:  Subdirección General.  Además, se va a crear un gabinete y un gabinete técnico para el JEMAD.

La nueva Dirección de Comunicación Institucional de la Defensa va a estar al mando, directamente, de la ministra Cospedal.  Nos alegramos porque estamos seguros de que ello le va a dar emoción, no en vano aún no acabamos de dar crédito al último alarde comunicativo de Cospedal con los dos humoristas rusos que la tomaron el pelo a base de bien, con ella, toda una ministra de Defensa, asumiendo cuantas trolas le querían contar, por muy increíbles que pareciesen.

Ahora, la Dirección de Comunicación Institucional de la Defensa aunará bajo su mando todas las cuestiones concernientes a comunicación que antes estaban dispersas por las diversas estructuras del Ministerio de Defensa y de sus Organismos Autónomos Militares.  También asumirán las campañas de publicidad.  Es decir, serán los nuevos portavoces oficiales del Ministerio de Defensa.  Isabel Gil estará al frente de la nueva Dirección.

Son muchos los aspectos que hay que mejorar en el Ministerio de Defensa, pero esta es la primera reforma institucional que hace Cospedal, parece que lo que más le preocupa no es la eficacia de su ministerio, sino lo bien o mal que se venda.

¿Mejorará la transparencia informativa sobre el gasto militar del Ministerio de Defensa o será sólo un mero retoque publicitario?  Ya veremos, pero mucho nos tememos que …

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¿Es la cooperación militar fundamental para la integración social europea?

Por Javier CruX

Fuente: Teinteresa.

Lo ha dicho la Ministra de Defensa española en sede parlamentaria y a preguntas de un diputado del PP:  la puesta en marcha de la Cooperación Estructurada Permanente (PESCO, por sus siglas en inglés) representa una herramienta fundamental para la integración social, política y económica de la Unión Europea

La integración social, política y económica europea, nos parecía a nosotros, tendría que ver con un proyecto compartido de lucha por y disfrute de derechos sociales, económicos y culturales; de intercambio de conocimiento y creatividad; de apuesta por la ciencia con rostro humano; de lucha por la promoción de los derechos humanos; de apuesta por promover la paz y el desarrollo y, en fin, todo ese elenco de promesas que ha constituido el difuso ideal europeo de hacer que las personas caminen con la cabeza erguida y el paso firme en la construcción de sociedades justas y de democracia real y no retórica.

Pero ahora resulta que la famosa integración que nos prometen las élites políticas es cuartelaria, quieren hacer una sociedad-cuartel, promueven una economía de guerra y desarrollan una política  de halcones, cuyo eje principal, dice la Ministra de Defensa española, es la cooperación militar, el músculo de guerra, la amenaza a la paz.

No nos vamos a integrar, pongamos por ejemplo, ratificando los protocolos aún por firmar de la Carta Social Europea, que impondría a España cosas tan curiosas como establecer unas condiciones mínimas de renta y de prestaciones sociales para evitar que nadie caiga en el umbral de la pobreza; o modificando las leyes para que ninguna persona sin solución habitacional pueda ser desahuciada de su casa por falta de medios, para cumplir así con otra exigencia europea o, en un tercer caso, ratificando la Convención de Derechos de los Trabajadores Migrantes, que permite tratar como seres humanos a los que nuestras políticas militares y de fronteras comunes trata como sospechosos y aplica las políticas de retorno…  Por no hablar de derechos culturales, ecológicos, de las mujeres, de las diversidades sexuales y de género…

Ni lo vamos a hacer promoviendo un orden mundial justo, como pide la ONU, o fomentando la cooperación científica, técnica o el desarrollo de otros pueblos.

Nos vamos a integrar con ejércitos, con política militar, con inversión en armas, con intervenciones militares en el exterior, participando de políticas mundiales injustas y de dominación.

Así ya hubo otras (nefastas) intentonas de integración europea imperialista que, paradójicamente, han dado lugar a grandes fracasos paneuropeistas y ecuménicos: el militarismo europeo, cada vez que ha asomado, no ha integrado a los pueblos europeos, ni ha colaborado con su desarrollo, únicamente les ha impuesto la bota militar y los ha subyugado bajo su peso.

De modo que la integración a la que aspira nuestra Ministra de Defensa y los políticos al uso no es la integración a la que aspiran las plurales sociedades europeas. Mientras la primera quiere un estado militarizado y un ejército como ultima ratio, la segunda quiere sociedades justas y la cooperación y noviolencia como su ratio propia.

Lo uno o lo otro, cañones o mantequilla, derechos humanos o bandos militares.

Lo malo es que los halcones nos están haciendo creer que no hay alternativa a sus malas ideas.

Y que no tenemos, en las instituciones, una política de paz con contenidos a oponer a su propaganda de guerra.

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Una mili corta y nostálgica

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Por Cristina Rodríguez

Fuente: El Confidencial.

Airea El Confidencial uno de los malos humos de nuestra derecha. Dice que un sector del PP quiere instaurar una especie de mili corta.

¿De dónde le viene este espíritu restaurador tan aterrador a ese sector de la derecha?  ¿Es un sector amplio o estrecho, influyente o postulante…? Poco sabemos, salvo que se trata de la “vieja guardia” (¿guardia mora?, ¿guardia suiza?, ¿guardia de las Azores?…) y que ha conseguido generar debate.

Gran parte del PP, dicen, considera que fue un error suprimir la mili, esa escuela de valores en lo universal con que nos atizaban antes.

La idea de una especie de mili también la tiene Albert Rivera, no sabemos si como reminiscencia de su antigua militancia en el PP, donde tal vez se le pegaron los peores polvos del desván, o como fruto de su nueva visión política, donde hace falta enfatizar el ideal ciudadano más contundentemente militar para disciplinar a esos jóvenes “ninis”, como él los llama.

Mucho nos tememos que la idea de restaurar la mili, o cualquier otro tipo disciplinario de imponer a la juventud un servicio de armas, se extiende mucho más allá de la nostalgia de los viejos lobos y halcones del PP y los nuevos polluelos de Ciudadanos.

Por ejemplo, nos parece evidente que tal aspiración no ha dejado de tenerla el ejército. Y para muestra un botón, la noticia publicada en El Confidencial en noviembre de 2014 que pone en boca del Teniente General Jefe del Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad de Bétera, la opinión de que debe instaurarse de nuevo el servicio militar en España, en consonancia con los nuevos tiempos que corrían en otros países europeos (más bien habría que decir que en la ideología de ciertos líderes de la derecha europea, como el ex-presidente Sarcozy).

Y poco nos extrañaría que ganara eco entre sectores del PSOE preocupados porque los españoles están lejos de una cultura de la defensa, un mantra detrás del que se esconde el intento de adhesión de la sociedad a la visión unilateral de la defensa que mantiene el militarismo.

También es posible que un sector de Junts pel Sí planteara la mili para una Cataluña independiente, si es que hemos de creer (cuesta hacerlo) al blog Los replicantes, que recoge información del diario El Mundo.

La mili, esa escuela de sumisión, de jerarquía y obediencia ciega que confunde la defensa de la sociedad (una sociedad cada vez más apaleada y empobrecida por las políticas de sus gobernantes) con el ejército y su visión del mundo. Esa escuela que nos pretende convertir en súbditos imbuidos en el nacionalismo y la idea del enemigo… ¿hay algo más trasnochado?

La restauración del servicio militar, con todo, por más que parte de las preferencias de la derecha y de los partidos mas estatalistas, nacionalistas y disciplinarios, no parece que sea una idea sensata ni aplicable.

El substrato social aún tiene mucho que agradecer a la lucha insumisa y el logro de haber liberado a una sociedad de una lacra tan deplorable no paree que pueda ser borrado, a futuro, por las ansias restauradoras que se abren paso en otros pagos.

Por eso piensan en una mili “voluntaria”, una especie de caramelo envenenado para ver si le van cogiendo gusto al engendro.

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Un regalo para la mente: “Recapitulación de pensamientos antimilitaristas”. Año 1903

Foto histórica de Ferrer i Guàrdia

 

  1. proyecto educativo de la Escuela Moderna

Del proyecto de educación popular de Ferrer i Guardia, fusilado en 1908 tras un proceso sumario de la justicia militar por el delito de “rebelión”, tras los sucesos de la semana trágica de Barcelona, mucho se ha escrito y poco podemos añadir, fuera de nuestra admiración.

La Escuela Moderna contó además con una editorial propia, fundada a la vez que la primera, con la que se pretendía, en palabras del propio Ferrer (“La Escuela Moderna: Póstuma explicación y alcance de la enseñanza racionalista“, Barcelona. Publicaciones de la Escuela Moderna. Año 1992, página 122)  reforzar con libros adecuados la labor de educación popular y

“…emancipar el espíritu de todos los errores de nuestros antepasados y encaminar a la juventud hacia el conocimiento de la verdad y la práctica de la justicia, liberando al mundo de dogmas autoritarios, sofismas vergonzosos y convencionalismos ridículos, como los que desgraciadamente forman el organismo de la sociedad presente.

2. El segundo libro publicado por la editorial: un libro de lectura y dictados.

 

El segundo de los libros publicado por esta editorial fue precisamente el que ahora presentamos, “Cuaderno manuscrito. Recapitulación de pensamientos antimilitaristas“, en realidad una antología de otro libro (en francés) de Jean Grave, titulada “Guerre-Militarisme” (editorial Les Temps nouveaux. París, año 1902).

El libro de la editorial Publicaciones de la Escuela Moderna es un texto manuscrito, como se verá en el adjunto que acompañamos a esta entrada, hecho por varias manos y destinado a ser libro de lectura. Además se usaba para hacer copias y dictados por parte de los alumnos.

Alumnos que no sólo copiaban al dictado cualquier cosa, sino que copiaban, por ejemplo,

Las palabras guerra y civilización rabian de verse juntas. La guerra llamada civilizada, la nuestra, difiere de la salvaje mucho menos en el fondo que en la forma.

o

…la locura sangrienta de la guerra lo embriaga todo…

y

El salvaje instinto del asesinato guerrero tiene profundas raíces en el cerebro humano a causa de haber sido cuidadosamente cultivado durante miles de años, más es de esperar que una generación mejor y más dichosa que la nuestra logre corregirse de ese vicio original.

Porque, aprendiendo a leer, no aprenderá lo mismo el que así escribe y va rumiando lo dictado en su proceso de pintarlo en el papel, que el que dice, lo que aparece en el “Manuscrito para niños y niñas”, de 1900, de José Francés

Amiga Virtudes, ayer llegué a esta donde me tienes a tu disposición

o en el “Mi sendero. Primer manuscrito para niños y niñas” de Mariano Lampreave, editado en Burgos por Hijos de Santiago Rodríguez tres años después, donde se explica

Como soy niño ayudaré a mis padres siempre que pueda en sus obligaciones.

y

Consejo: Acostumbrarse a comprar, siempre que sea posible, productos españoles. Es una pena que tu dinero dé de comer a los trabajadores, propietarios o fabricantes de otros países, debiendo quedar en España.

3. Una pedagogía para una nueva conciencia

Una primera cuestión a destacar: iniciar el aprendizaje y el ejercicio de la lectura con un libro de contenido material tan elevado, porque no es lo mismo aprender, como en la época era más común, las gestas guerreras y religiosas de nuestros nefastos héroes de pacotilla, que aprender a la vez la apertura del espíritu hacia la utopía de desembarazarnos de la guerra, del militarismo descarado y de toda la parafernalia de mentiras y opresión con que se encubre.

Y una idea esta de la Escuela Moderna de dotar de herramientas más críticas y a ese intento de educación popular que dista tanto de ser transmisión de la ideología dominante, para aspirar a educar hombres y mujeres libres y para la libertad.

Lo dice así el propio Ferrer en la advertencia Editorial del presente Cuaderno de pensamiento antimilitarista:

Pareciónos material utilísimo y de buena ley para fortalecer los sentimientos de justicia aún no pervertidos de la infancia,  para prevenirla contra las sugestiones interesadas y malévolas de los privilegiados, y creyendo además interpretar cumplidamente las aspiraciones del Profesorado libre que en Ateneos, Círculos de estudios sociales, Centros Obreros, Escuelas libres y laicas, se dedican a inculcar en las infantiles inteligencias las ideas de justicia, formamos el presente Cuaderno Manuscrito”

y

… juzguen que la guerra es la más criminal aberración de los hombres, y el militarismo la reunión de sus ejecutantes; ambos sostienen en privilegio dominante de la sociedad actual; y pongan empeño en demostrar que la paz, fundadora de la justicia social, es el mayor bien a que puede aspirar la humanidad y la fraternidad de la sociedad futura, su mejor recompensa.

Aún estas palabras de hace más de un siglo tienen plena actualidad y recobran su vigencia en el mundo de hoy, donde al apabullante dominio del militarismo se une la inconsciencia de una sociedad que olvida deliberadamente este tremendo mal y que renuncia a luchar contra su imposición.

Hoy como antes, la labor de ilustrar a los actores sociales que tal vez puedan cambiar las cosas en el futuro (infantes y jóvenes, profesores y formadores, estudiantes sociales, obreros, … tal como predica Ferrer) exige una tarea popular de fomentar el antimilitarismo tal como ya hacía la Escuela Moderna.

Y digamos de paso que, por lo que venimos viendo, fue este tema del antimilitarismo uno de los ejes del los proyectos de educación popular.

Por alguna razón que desconocemos, hoy la educación popular no contempla, que sepamos, esta aproximación antimilitarista.

4. ¡Suprimir los ejércitos del mundo!

La lectura de toda la cartilla es aleccionadora. Sus críticas al militarismo, a la imposición de la violencia como una aplastante losa sobre la sociedad y como uno de los mecanismos de dominación y explotación, la vinculación de la paz con la justicia, la necesidad de asociar paz y lucha contra el militarismo, el destierro de los ejércitos y del armamentismo…

Veamos un rosario de argumentos:

La guerra tiene a su favor la antigüedad. Es cosa de todos los siglos.

o

..el militarismo europeo, osea, el estado de paz por el ejército permanente, es la causa principal de la esterilización de los campos y de la ruina de los países. Los recursos ganados penosamente por los trabajadores no bastan ya hace mucho tiempo. Es necesario el empréstito, tomar prestado siempre y descontar el porvenir. La deuda pública de Europa y de América se eleva hasta 98.000 millones, continúa creciendo y continuará hasta que todos los pueblos quiebren. … Y esas deudas, esos sacrificios, esos impuestos de todo género, ese aumento constante del malestar público ¿a quién aprovecha?, ¿para qué sirve?. Para quitar brazos a los agricultores, para esterilizar la tierra, para preparar el hambre universal…

Y, analizando el compromiso por la paz

Se verá aún durante muchos años que noventa y nueve hombres sobre ciento sentirán la necesidad de acuchillar y el centésimo, que los tratará de locos, será considerado utópico. ¡Suprimir los ejércitos del mundo! ¡Friolera! ¡Eso es imposible!

Un recuerdo que es un regalo y que nosotros contemplamos también como una parte de la herencia valiosa y que no debemos olvidar.

 

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Despilfarro del Ministerio de Defensa de 800.000 € en congas para la virgen de Fátima

Imagen del Colectivo Utopía Contagiosa

Fuente:  El Diario.

¿Qué son 800.000 €?  Depende:

O …  lo que despilfarra el gobierno en 9 años para que los militares peregrinen gratis a Lourdes.  Es decir:

  • nuevo despilfarro militar, donde ya lo había a mansalva como documentamos en nuestro estudio sobre el “Despilfarro Militar” que ya cuenta con más de 55.000 visitas.
  • otra muestra de incompetencia gestora del Ministerio de Defensa.
  • Otra muestra de la falta de control parlamentario de los gastos en Defensa.
  • Otra muestra de la impunidad militar.

En los últimos nueve años el Ministerio de Defensa ha destinado 768.571 euros a financiar este viaje. Por su parte, Interior ha gastado 66.649 euros a lo largo de este lustro para que una delegación de sus agentes estén presentes en este evento. Según datos facilitados por el portal de Transparencia, en total estos dos departamentos han destinado 835.221 euros a esta expedición que se celebra en mayo y que tiene una agenda cargada de eventos religiosos, como misas, vigilias o una “procesión mariana de las antorchas”.

El Ministerio de Defensa asegura que se gastaron esa cantidad (73.901 euros) pero añade que “los datos relativos a la Guardia Civil han de ser solicitados a esa institución”. Por lo que no aclaran si los gastos de ese Cuerpo están incluidos en esa cifra final. El Ministerio del Interior cifra en 10.851 euros el presupuesto público destinado a la asistencia de 15 de sus agentes al santuario católico este año. Ni Defensa ni la Guardia Civil han aclarado este punto a esta redacción, tras ser preguntados por ello.

Desglosando la información de Defensa, este año la representación del Ejército del Aire en Lourdes fue la más cara, supuso 23.437 euros para las arcas públicas. La participación de miembros del de Tierra costó 12.912 euros y la de la Armada, 11.493 euros. Además añaden dos conceptos más que no detallan, uno descrito como organismos ajenos y cifrado en 14.058 euros; otro al que se refieren como gastos comunes y que asciende a 12.000 euros. Total, 73.901 euros en 2017.

La página web del Arzopispado castrense explica que en el programa de la última edición de esta peregrinación internacional, a la que asistieron 12.669 personas procedentes de 43 países, se incluían, entre otras actividades, una vigilia de reconciliación, un homenaje a los caídos, una misa internacional, una eucaristía en la gruta de las apariciones y un vía crucis en la montaña.

Pero todo tiene su argumentación, aunque sea penosa:

Siempre que el Ejecutivo central ha sido interpelado por la asistencia a este evento, han aludido a su carácter histórico. “España ha venido participando en el encuentro desde hace más de 40 años, en el que, además de debatirse cuestiones relacionadas con la paz y seguridad internacional, se realizan otras actividades de ámbito social”, apuntan en la respuesta remitida a los senadores. Entre los eventos del encuentro, reseñan que se celebran actividades porque “en sus orígenes hubo una alta participación de capellanes castrenses”.

Como se ve, este despilfarro no es cuestión de un pronto de alguno de nuestros gobernantes, sino una decisión de política de Estado, consensuada por PSOE y PP.  Además, ninguno de los cuerpos militares es ajeno:

La senadora Mora también  preguntó al Gobierno por el resto de asistentes de los Cuerpos de Seguridad. En esa contestación el Ejecutivo aseguró que acudieron seis representantes de la Unidad Militar de Emergencias, once de la Guardia Real, 15 del Ejército de Tierra, 14 de la Armada, 31 del Ejército del Aire y tres del órgano central (Ministerio). En total, 95; cuatro de ellos capellanes. Por su parte, el diario El País llegó a cifrar en 129 los participantes que acudieron con los gastos pagados con dinero público.  Defensa no ha respondido a esta cuestión.

¿Cuándo cesará esta vergüenza?

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Himno, bandera y militarismo educativo

Por Ministerio de Defensa

Fuente: El Diario

Hace casi dos años, en Diciembre de 2015, el Ministro Pedro Morenés, por el Ministerio de Defensa, y el Ministro Méndez de Vigo, por el de Educación, firmaron un acuerdo de colaboración “para desarrollar medidas para que los estudiantes de Educación Primaria y Secundaria se familiarizasen con los símbolos nacionales: escudo, bandera e himno, así como la defensa de España“, según informa El Diario.

El convenio puede descargarse pinchando aquí.

El convenio, en su exposición de motivos, contiene lindezas como esta:

Que la puesta en marcha del currículo de las asignaturas “Valores Sociales y Cívicos” y “Valores Éticos”, requiere el desarrollo de sus contenidos mediante programas de formación del profesorado y la puesta en práctica, en los centros escolares, de actividades que contribuyan a mejorar el conocimiento de los menores y jóvenes tienen sobre la seguridad y la defensa de España, permitiéndoles familiarizarse con las Fuerzas Armadas, a las que la Constitución Española, en su artículo 8, atribuye la misión de garantizar la soberanía e independencia de España defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional

y en su clausulado

“El presente acuerdo tiene por objeto establecer el marco general de cooperación entre el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, para impulsar la cultura y conciencia de defensa en el ámbito escolar, mejorando el conocimiento de los temas relacionados con la paz, la seguridad y la defensa de España, así como de las Fuerzas Armadas y sus misiones tanto dentro como fuera de nuestras fronteras

y

La finalidad del presente acuerdo es promover el conocimiento y sensibilización de los jóvenes escolares sobre los temas relacionados con la paz, la seguridad y la defensa en particular a través del desarrollo de los contenidos curriculares de las asignaturas de “Valores Sociales y Cívicos” y “Valores Éticos” de manera que se difunda, en los centros escolares de Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria la cultura de defensa y los valores asociados a ello…

Para ello se llevarán a cabo entre otras las siguientes actuaciones

  1. Propiciar que desde las Administraciones educativas de las Comunidades Autónomas se incluyan en los Proyectos Educativos de los centros y en las programaciones dicentes, en el tratamiento de los temas transversales, acciones que fomenten una visión integrada de la paz, la defensa y la seguridad, para generar una posición activa de los jóvenes a lo largo de su etapa educativa obligatoria.
  2. Promover actividades dirigidas a la formación de profesorado a fin de facilitar a este colectivo el conocimiento de los aspectos básicos de la defensa, el papel de las Fuerzas Armadas y su importancia para garantizar el ejercicio de las libertades cívicas.
  3. Impulsar la elaboración y difusión de materiales orientados a la mejora de la cultura de la defensa y la conciencia de defensa.

Todo esto se firmó en diciembre de 2015. Lo advertimos, por si alguien se cree que es un plan traído por los pelos ahora con el tema del catalanismo y la prédica de la defensa constitucional que sirve de argumentario para echar más leña al fuego.

Como una gran cantidad de convenios de este tipo, el acuerdo que acabamos de reseñar no dejaba de ser una especie de papel mojado retórico e inofensivo.

Hasta que… ha dejado de serlo para convertirse en una seria amenaza.

Porque, nos dice El Diario,

el Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa (CNIIE), organismo dependiente del Ministerio de Educación, está confeccionando un conjunto de unidades didácticas, que contienen conceptos relativos a cuestiones de seguridad y defensa, al objeto de que puedan ser empleadas como orientación por los docentes para algunos de sus proyectos o actividades

El CNIIE hizo una propuesta económica el pasado mes de junio para que en lo que queda de año se elaboren materiales curriculares del proyecto “conocimiento de la seguridad y la defensa nacional en los centros educativos”, según figura en el proyecto de memoria justificativa de gasto del material de Secundaria elaborada por este organismo y facilitada por fuentes parlamentarias a eldiario.es. El de Primaria fue facturado ese mismo mes.

De modo que van en serio.

Adoctrinar en toda (y de la peor) regla.

¿Habrá protestas, oposición, sentido común?

¿No rezuma a esa formación en el espíritu nacional del franquismo?

¿Intoxicarán con estas prédicas a los jóvenes?

Lo veremos en sucesivos capítulos, porque esto promete una continuidad sin parangón.

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Educación militarizada en Extremadura: los cursos del CPR de Badajoz

Por Lav Ulv

Acompañamos a continuación el texto que nos ha aportado Chema Álvarez, que nos autoriza a su publicación y a quien le agradecemos la colaboración. El mismo lo ha editado El Diario.

Para quienes venimos de la cultura antimilitarista y pacifismo a secas de los años 80 y 90, la que lideró en España el movimiento de desobediencia civil al servicio militar que utilizaba la insumisión como estrategia y que finalmente logró acabar con esta leva obligatoria, chirrían iniciativas como la del Centro de Profesores y Recursos de Badajoz, que organiza durante el mes de octubre el curso titulado Mundo actual y políticas de paz, dirigido al profesorado de centros educativos de su demarcación e impartido por personal adscrito al  Instituto Español de Estudios Estratégicos, un organismo del Ministerio de Defensa que, según expresa en su página web, se dedica a fomentar entre la ciudadanía una “Cultura de la Defensa como asunto de indudable trascendencia”.

Dos coroneles del ejército (uno de ellos de la OTAN) y tres analistas del mencionado instituto son los encargados de impartir las ponencias, algunas de ellas con títulos como “Recursos didácticos y propuestas metodológicas para integrar los contenidos de paz, seguridad y defensa en el aula”. No hay, pues, ningún ponente que no pertenezca al estamento militar ni, mucho menos, que sea docente o esté relacionado con la enseñanza pública obligatoria.

Ya de por sí la LOMCE eliminó buena parte de los contenidos relacionados con la Educación para la paz que, de modo transversal, introdujo en su día la LOGSE, una Ley que en su desarrollo curricular admitía enseñanzas en la noviolencia y la desobediencia como estrategia de participación política. El fin del Servicio Militar Obligatorio, acelerado por el empuje de un movimiento pacifista imaginativo, diverso y convencido de la eficacia de sus principios de acción, vino acompañado de una estrategia de gobierno que trataba de lavar la imagen de un ejército y de un modelo de Defensa cada vez más cuestionados, pero que sobre todo precisaba una renovación en cuanto a la percepción de la ciudadanía que le permitiera disfrutar del elevado gasto militar sin cuestionamiento alguno.

Esta nueva estrategia de Estado, motivada por la necesidad de crear un ejército profesional de tropa voluntaria, pasaba por introducir el fundamento militarista de esta institución  en la escuela, con charlas cuyo propósito era actuar como banderines de enganche dirigidas al alumnado de aquellos cursos cercanos o rayanos con el fin de la educación obligatoria, los 16 años, preferentemente de zonas geográficas donde un alto índice de fracaso escolar se unía a un elevado nivel de desempleo y precariedad laboral. Hablo de regiones como Andalucía y Extremadura.

Así, bajo la imagen de un ejército moderno, bien dotado tecnológicamente, que prometía a nuestros jóvenes una profesión con futuro en una especie de parque de atracciones similar a PortAventura,  donde uno podía ejercer deportes de riesgo tales como tirarse en paracaídas, bucear, pilotar aviones o zódiacs, con chicas reclamo que parecían más modelos de revista que soldados, muchos jóvenes se engancharon con la idea de que, al fin y al cabo, siempre podrían ir a ayudar en las llamadas “misiones humanitarias”, una expresión propia de la neolengua orwelliana acuñada por los sucesivos gobiernos españoles para camuflar o edulcorar la imagen del intervencionismo puro y duro allende nuestras fronteras.

Desde el Estado Español se aplica ese calificativo, “misión humanitaria”, a un conjunto de acciones que desvirtúan el significado de dicho adjetivo y perjudican seriamente a las organizaciones civiles independientes que desarrollan su labor rechazando cualquier empleo de la violencia. Desde Felipe González, el Ejército Español ha llevado a cabo 87 intervenciones militares fuera de España: 21 con Felipe González, 23 con Aznar, 22 con Zapatero y 21 con Rajoy, sin que los españoles hayamos podido averiguar cuánto nos ha costado cada una de ellas o todas en su conjunto.

El concepto de seguridad y de defensa que se tiene desde lo militar es muy distinto y está muy lejano de casar de algún modo con el concepto de Educación para la paz que enseñamos como docentes en nuestras aulas. Mientras que el Estado y el Ejército asumen un concepto de paz negativa, fundamentado en la ausencia de violencia directa (si vis pacem, para bellum), la Educación para la paz asume un concepto de paz positiva, fundamentado en la ausencia de la violencia estructural (si vis pacem, para pacem).

El modelo de Defensa del Ejército y del Estado Español no excluyen el uso de la fuerza y la aniquilación violenta del oponente como modelo de resolución de conflictos, mientras que el pacifismo (no me vengan con que los militares también son “pacifistas”) asume que la no violencia debe ser el camino para lograr la reconciliación, mediante el uso de estrategias que excluyen la agresión o aniquilación de ese oponente.

Por otra parte, el concepto de seguridad desde el ámbito militar del Ministerio de Defensa se centra en la defensa territorial y alimenta el culto a un conjunto de valores patrios militarizados que excluyen por lo general a quien discrepe de los mismos: bandera nacional, himno, concepto de nación, obligación de obediencia debida, verticalismo, jerarquías, uniformidad, etc.

La seguridad, vista desde la Educación para la paz y el pacifismo, atiende a las causas estructurales de la violencia, e incide en un modelo de Defensa nacional que nos proteja de la pobreza, el desempleo, la explotación, la violencia machista, la discriminación, la falta de protección sanitaria, la ignorancia en todas sus formas y un sinfín de agresiones diarias contra la ciudadanía que la convierten en pasto de los lobos.

El curso del CPR de Badajoz, impartido exclusivamente por militares o adscritos a la institución del Ejército, dice mucho acerca de por dónde van los tiros en educación. No sólo lamento que el proselitismo militarista haya podido llegar a nuestras aulas, sino que, además, se destine dinero de la Consejería de Educación y Empleo de la Junta de Extremadura a pagar un curso a quien ya va bien pagado. Se estima que el gasto militar español para 2017 será de 34.068,29 millones de euros, 4,46 veces más del gasto militar oficial, establecido en 7.638,54 millones.

La organización Utopía Contagiosa, que lleva años vigilando este gasto, ha publicado recientemente su informe sobre la elaboración actual de los Presupuestos Generales del Estado, donde se incluye el gasto no declarado como militar pero que es camuflado en otras partidas presupuestarias, como nuestra participación en la OTAN y las recientes misiones en Letonia. Quien desee lo puede ver detallado en su página. Cabe decir que el gasto destinado en los mismos Presupuestos Generales del Estado para Educación en España es durante este año de 2.525 millones de euros.

Por último, para mayor escándalo no podemos dejar pasar la ocasión sin mencionar que el Gobierno español es uno de los vendedores de armas al régimen de Arabia Saudí, sospechosa de facilitar esas mismas armas al grupo terrorista ISIS vía Irán. Todo ello relacionado directamente con los ataques terroristas y esa cruel locura que nos asola. Ahí queda eso para explicarlo en el curso del CPR de Badajoz.

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¿Hay alternativas al enfoque militarista y nacionalista del conflicto?

Por Erreache

La Ministra de Defensa se está prodigando en estos días en amedrentar sobre algo que considerar de su incumbencia y competencia, el tema catalán.

Los ingredientes del discurso nacionalista y militarista

Que el tema catalán produce sarpullidos en la derecha española es algo evidente e incorregible. Igual ocurre con el ejército, predispuesto siempre a salvaguardar la unidad de destino en lo universal que, al parecer, sigue siendo esto de las Españas es su concepción del mundo.

Y como doña Cospedal reúne tres sustancias en un solo ser verdadero, pues inequívocamente representa la derecha más reconocible de la derecha española, es además ministra de Defensa y, por si faltara algún ingrediente, suele tener cierta propensión a la bravuconada, el coctel está servido.

Nos dice Doña Dolores, lo leemos en La Vanguardia, que los independentistas caerán bajo el peso de la ley, como si la ley fuera algo parecido a la ley de la gravedad y la caída de los graves inexorable descenso a los infiernos. Bajo esta visión tan simplista se nos ofrecen todos los ingredientes para la polarización y la escalada de un conflicto que, evidentemente, no se resuelve a cañonazos.

a) Se agrupa en una única categoría a toda la plural y amplia expresión de malestar que se da en Cataluña, bajo la denominación de “los independentistas” (¿no hay matices, son todos lo mismo, es igual el político que aprovecha una jugada política que el ciudadano que sale a la calle…)

b) Se los considera el antagonista, el enemigo, al que no se le reconoce valor y

c) Se propone como solución su “caída” bajo el peso (muy pesado y tal vez poco adecuado para estos menesteres) de la ley.

En Expansión nos comentan que Cospedal, también refiriéndose al tema catalán, ha manifestado que los españoles

nos sentimos orgullosos de las Fuerzas Armadas,

que éstas

nos hacen sentirnos honrados de contar con ellos para proteger lo que más queremos: nuestras familias, nuestro barrio, nuestro Estado de Derecho

y que

 nadie puede arrebatarnos el orgullo de ser español, el honor de sentirse español, ni el amor por la patria, 

produciendo otra generalización abusiva, pues no tod@s al otro lado del Ebro nos identificamos ni con el ejército, ni tenemos ningún motivo para sentirnos orgullosos de tal institución o de su papel a lo largo de nuestra historia de tropiezos y desastres, ni, menos aún, sentimos esa identificación de nacionalismo españolista que la ministra considera tan unánime.

Aprovechemos para decir que el cóctel que la ministra prepara ofrece una nueva simplificación, tan abusiva como la anterior, de los actores del conflicto, en este caso los nuestros, todos unidos bajo un mismo interés de imponerse, frente a los otros, a los que no se reconoce nada, también unidos como “enemigos” bajo idéntico interés de prevalecer. Y ello, sobre todo, sirve al interés militarista de abordar este conflicto desde las claves más desastrosas posibles, las que unen los nefastos ingredientes de conflicto, nacionalismo y Estado.

En ABC, con mayor apoyo a la versión ultranacionalista del PP, nos explican que la ministra afirmó en un seminario sobre «Fuerzas Armadas y Sociedad Civil: la participación de la mujer en la vida profesional», que el ejército tiene la misión de

garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional“,

lo que acaba de cerrar el círculo estrecho y nefasto de nacionalismo-ejército-violencia, la nefasta relación que ha dado lugar a tantas guerras a lo largo de la historia.

De este modo, las cosas, en la mentalidad nacionalista española (vale también para la catalana o para cualquier otro nacionalismo) el conflicto se tiende a polarizar en algo parecido a un choque de trenes y de legitimidades, choque en el que se afirma que tenemos algún tipo de “esencias” nacionales irrenunciables que se encuentran en peligro, se amplifica y exacerba una supuesta lista de agravios y justificaciones, se desconoce y demoniza al otro, al que no solo no se le reconoce sino que pasa a la categoría de enemigo y se “justifica” su eliminación o represión, se pretende su rendición incondicional y se legitima cualquier medio para ello.

Una alternativa a la visión de los conflictos

Aprovechemos para señalar la interrelación entre conflicto y modelo de defensa, algo de lo que hemos tratado en extenso en nuestro libro “Política noviolenta y lucha social. Alternativa noviolenta a la defensa militar“, editado por Libros en Acción, capítulo 2.

El conflicto es entendido en la visión militarista como algo negativo, a evitar o reprimir.  Pero no es la única posibilidad de abordarlo, como podemos ver en el siguiente cuadro:

Para la visión negativa del conflicto se opta por negar la existencia del conflicto o por ocultar los perfiles del mismo que no nos interesan. Fomenta una sensación de paz negativa mientras que las políticas estructurales y culturales que aplican los gobiernos o elites no son neutras y de manera más o menos subrepticia fomentan y alimentan las causas generadoras o profundas del conflicto (políticas económicas insolidarias, dependencia, exaltación cultural de nacionalismo, creación de enemigos, culto a la violencia, etc.), según el siguiente cuadro

Un enfoque alternativo rompe este círculo vicioso

 

De este modo, el enfoque erróneo de los conflictos desde esa urdimbre nacionalismo/Estado, tal como aparece en el propio esquema de pensamiento de Dolores de Cospedal y de las visiones simplificadoras y nacionalistas responde a una visión negadora del conflicto y del punto de vista del otro y afirmadora de la legitimidad y la imposición, incluso militar, del propio discurso, algo que no sirve sino para cronificar el conflicto y polarizarlo.

A lo largo de la historia los conflictos se han abordado por los Estados de diversas formas, según este esquema y según el enfoque principal elegido sea de competición con un adversario, de intento de transformación del conflicto o de negación del mismo e intento de obviarlo:

¿Es posible trascender esta visión nacionalista y militarista?  Desde nuestro punto de vista sí, pero ello necesita un cambio de los ejes y de los enfoques del conflicto, para abordar no el problema “nacionalista” de uno y otro lado, ni su correlato de seguridad militar, sino el problema de seguridad humana, de violencia estructural y cultural que mutuamente comparten ambas sociedades en conflicto y que seguirán compartiendo juntas o separadamente. Ello conlleva romper con una dinámica que, en la actualidad, alimenta el Estado de anteponer el discurso nacionalista de la unidad incondicional, la visión del otro como enemigo y la estrategia de derrota absoluta, para pasar a otra que busque los intereses compartidos de sus sociedades respecto a reivindicaciones que la sociedad ha manifestado inequívocamente: de convivencia en paz, reconocimiento del otro como igual y de sus necesidades y opciones como sociedad, de la reclamación compartida de mayor justicia y de convivencia, de mayor conocimiento del otro, y de resolución noviolenta del conflicto.

En suma, las élites de los bandos enfrentados deberían renunciar a sus intereses (partidistas y personales) y promover una transformación tanto de la escalada agresiva del conflicto en sí como de los contenidos de lo que hay que negociar, para pasar del discurso militarista y nacionalista a una apuesta por resolver contenidos concretos de mutua negociación en lo que tiene que ver con la seguridad humana (derechos humanos, necesidades sociales básicas, derechos culturales, educación, sanidad, trabajo digno, renta básica, corrupción política, agotamiento del sistema político de la transición, etc.).

¿Apuestan las élites de uno y otro bando por un cambio de mentalidad?

El bando españolista ofrece un repertorio pesimista al respecto. Desde los viejos socialistas extractivos pidiendo la aplicación del artículo 155 de la Constitución (Felipe Gonzalez) o la intervención directa del ejército (Alfonso Guerra) hasta la derecha más retardataria alimentando los impulsos de su extrema derecha en Madrid, o un Aznar desmesurado y furibundo tachando de blando a Rajoy, pasando por la humillante (si no fuera tan grave diríamos hilarante) posición de la prensa española, desde El País a la Razón pasando por toda la escala de grises, pardos y negros, el espacio para la alternativa parece difícil.

Si faltaba algún ingrediente, es el 12 de octubre, día en teoría de la “hispanidad” que vino a sustituir al anterior día de la raza de cuando Franco y que, por más que nuestras autoridades han pretendido que es una fiesta de todos, es una fiesta del ejército y de sus visiones del mundo. Y este año, nos informa El Diario, promueven el lema “#orgullosodeserespañol”, lo cual no hace sino reforzar la visión empobrecedora de nuestra realidad y la versión militarista del nacionalismo español que tanto interesa a la derecha cospedaliana, al militarismo hispánico y a esta élite extractiva que siente como se les empieza a escapar de las manos, como agua, la legitimación del entramado de privilegios y sumisiones sobre los que han construido su idea de España, su orden público y la mordaza de leyes inexorables, como la ley de la gravedad, con que nos gobiernan.

El campo nacionalista catalán parece igualmente dispuesto a la confrontación en términos puramente estatales, sin capacidad para aprovechar en una línea alternativa la marea de desobediencia civil de la gente, una marea que no se moviliza solo ni principalmente en favor de la “independencia” y sí lo hace desde la indignación y desde la apuesta por alterativas mas cercanas a la idea de seguridad humana.

La esperanza se abre algo con la apuesta desde diversos sectores sociales que llama al diálogo y rechaza el enquistamiento actual de los partidos políticos, algo que ha dado lugar en las plazas y ciudades a un espontáneo (e impreciso, hay que decir) movimiento por el diálogo que hay que ver en qué desemboca.

Trabajar para el día después

Con todo, la solución previsible de un tal choque de legitimidades y trenes, no hará sino cronificar la situación de fondo, por lo que hemos de estar preparados para el día después seguir trabajando en una visión alternativa de transformación (mejor que resolución que parece mas idílico pero menos posible) del conflicto.

Por nuestra parte, trabajar para desenmascarar el peligroso nacionalismo español (y cualquier otro nacionalismo) y para transarmar el modelo de defensa que propone, los ejércitos, será nuestra más específica contribución a este propósito.

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