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Los acuerdos PP-C´s y el compromiso militarista

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La Veu del País Valencià

Fuente: El Periódico

Hemos accedido al texto del acuerdo «150 compromisos para mejorar España» que es el acuerdo PP-Ciudadanos con el que pretenden ser investidos, en la persona de Mariano Rajoy, en la presidencia del gobierno.

Estos acuerdos hablan de lo militar, como no podía ser menos, y hablan con bastante claridad como para ponernos en alerta.

Lo hacen de forma específica cuando se refieren, en su «bloque 5» (págs. 39 y siguientes, medidas 144 a 150) a «España en Europa y en el Mundo».

Veamos:

1.- Una Europa más militarizada

Medida 144.-Apostar de manera decidida por una mayor profundización en el proceso de integración de la Unión Europea en todos los ámbitos: económico y monetario, fiscal y bancario, comercial, político, social, y seguridad y defensa.

Destacamos esta medida porque propone, nada menos, que la apuesta por la construcción de una Europa de la defensa, lo que implica el refuerzo de las políticas militaristas ya en pié en Europa y camina probablemente hacia la profundización de sus principales ejes:  una agresiva política de producción y venta de armas, una política exterior militarizada e intervencionista, la «militarización» creciente de espacios hasta ahora tratados desde otra óptica (problema migratorio y de flujos humanos, medioambientales, alimentarios, políticas comerciales y de conocimiento, etc.), un mecanismo de construcción de un más elevado gasto militar europeo y de estructuras tendentes hacia un ejército europeo.

A su vez, la medida 147 señala

Contribuir activamente al proceso abierto por la nueva Estrategia global de la UE en materia exterior y de seguridad
Estrategia claramente intervencionista y militarizada que plantea como logros la capacidad de proyección de tropas en cualquier lugar del mundo, el aumento de la producción de armas europeas y de su comercialización y el aumento del gasto militar para ser un «actor relevante» como UE en el escenario internacional.

2.- Una política migratoria y de fronteras más militarizada

La medida 146 especifica de manera concreta esta vuelta de tuerca militarista en lo referido a la política de fronteras que ya se ejerce desde una óptica militar, lo que equivale a que España se alinea definitivamente en el bloque militarista de la política de fronteras europea.

Dice así la medida:

Continuar impulsando la política común de gestión de fronteras que combine la máxima seguridad con la mayor agilidad y facilitación del movimiento fronterizo.
3.- Asumir un compromiso intervencionista y de injerencia militar de España en el seno de la política agresiva de la OTAN
Dos medidas destina a este gran objetivo larvado.
La 148 dice:
Mantener un papel activo de España en la OTAN y comprometidos con la Política Común de Seguridad y Defensa asumiendo las responsabilidades internacionales acordadas con nuestros socios y aliados para garantizar la seguridad y promover la paz y la estabilidad.
Traducido a idioma no oficial, quiere decir que pretenden que España esté involucrada «activamente»  en las intervenciones OTAN «acordadas con nuestros socios» y que actualmente mantiene desplegado al ejército español en nada menos que 17 escenarios militares y que desde Felipe González a la fecha actual nos ha involucrado ya en 79.
La medida se complementa con la 149, destinada al nuevo enemigo vaporoso del occidente, el «terrorismo internacional» y la «radicalización violenta».  Dice así
Asegurar el compromiso firme y la unión de los demócratas en la defensa de nuestras libertades y contra el terrorismo, sobre la base de los pactos políticos ya  alcanzados, la cooperación internacional en este ámbito, la eficacia del Estado de  Derecho y la memoria de las víctimas del terrorismo.

– Mantener una estrategia integral contra el terrorismo persiguiendo a los terroristas y colaboradores donde se encuentren, denunciando y persiguiendo cualquier acto de enaltecimiento u homenaje a los terroristas, e impidiendo con todos los medios posibles la propagación y difusión de su ideario, con un permanente reconocimiento a la memoria de todas las víctimas del terrorismo, como ejemplo de la defensa de la libertad y la democracia.

– Impulsar el pleno desarrollo del Plan Estratégico Nacional de Lucha contra la  radicalización violenta, con el objetivo de actuar con determinación contra el yihadismo, reforzando la cooperación policial y judicial

4.- Un enemigo interno potencial

Como no podía ser menos, y en consonancia con las doctrinas de la derecha que considera a la sociedad como un potencial enemigo al que combatir, la medida 150 propone retocar la ley de seguridad ciudadana, embadurnando el texto de promesas de garantismo, pero para conseguir más eficacia y especialmente frente a las amenazas más graves.

Lo dice así

Con el fin de conseguir la mejora del marco normativo dedicado a proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades públicas y a garantizar la seguridad de los ciudadanos, se promoverá una revisión de la ley orgánica de protección de la seguridad ciudadana para mejorar diferentes aspectos de su regulación, intensificando las garantías y promoviendo una mayor eficacia, especialmente frente a las amenazas más graves.
5.-  ¿Y el gasto militar, la deuda militar, los programas de armamento, la sobredimensión del ejército, la corrupción militar y otros aspectos clave del militarismo?
Ninguno de estos aspectos forman parte del acuerdo explicitado por el PP y Ciudadanos. No se dice qué compromiso de gasto militar, qué ocurre con el despilfarro, con la ingente e impagable deuda militar, con la prohibición por efecto de la reciente sentencia del Tribunal Constitucional de habilitar más créditos extraordinarios y extrapresupuestarios para «sobredotar» al gasto militar español, ni sobre ninguno de los aspectos económicos y políticos que más afectan a los ejércitos.
En declaraciones a la prensa PP y C´s han coincidido siempre en «consolidar los presupuestos militares» (es decir, prohibir que estos puedan bajar), en asumir el pago de la deuda militar y en fortalecer las inversiones para modernizar y profesionalizar el ejército (es decir, aumento de gasto militar).
Los pactos ahora expuestos necesariamente implican aumento del gasto militar, pues así se recoge en la doctrina OTAN y de la UE y así se desprende de la afirmación de una mayor actividad de España en los «compromisos» militares adquiridos y a adquirir.
Forma por tanto parte de la letra pequeña el cómo y el cuanto del refuerzo del militarismo pactado por PP y Ciudadanos.
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El debate militar (quizá) en Podemos

Fuente:  El Confidencial Digital.

El Confidencial Digital fecha la noticia a mediados de julio de 2016.  En ella se lee, como conclusión, que las propuestas que llegaron a la dirección de PODEMOS fueron rechazadas por peregrinas.  Así, sin más explicaciones ni argumentos, ni datos ni razonamientos.

Llega una propuesta a la dirección y ésta la descalifica y con ello basta.

La propuesta, según El Confidencial Digital constaba de los siguientes puntos:

  1. se baraja la “supresión de la Guardia Civil por constituir un cuerpo de antecedentes represores y raíces franquistas. Su personal y material se integrarán en la nueva Policía del Estado”.
  2. También se incluye la “supresión del cuerpo de la Legión por sus raíces franquistas, ya que contó entre sus principales fundadores al que fuera dictador del país. Siendo además la fuerza de sustento inicial de la sublevación del 36”. También afecta a cuerpos “anacrónicos” como los Regulares, Infantería de Marina o Caballería.
  3. El nuevo ministerio de Defensa, que pasaría según este documento a denominarse “de Defensa y Pacificación”, establece que el jefe supremo de las Fuerzas Armadas sería el ministro de Defensa en lugar Jefe de Estado –el rey-, que mantendría el cargo de capitán general de forma “honorífica”.
  4. Además, desaparecerían rangos como General del Ejército, Almirante General y General del Aire,
  5. Se prescindiría a largo plazo de grandes buques –como el ‘Juan Carlos I’- para reducir el gasto militar y
  6. Se potenciaría la Unidad Militar de Emergencias –que recibiría parte del material de otras unidades-.

Entendemos que estas medidas puedan gustar más o menos a los militares.  Por cierto, también pueden gustar o no a los civiles, que tenemos tanto derecho como el que más a discutir sobre estos cambios, no se olvide.

En lo que no estamos de acuerdo en absoluto es en que cualquier debate sobre las fuerzas armadas se cercene una y otra vez en el seno de lo militar y en la sociedad civil.  Ya somos mayorcitos para poder decidir también sobre qué, cómo y a quién tenemos que defender, preguntas que la reforma de «podemos» ni siquiera se plantea.

No pensamos que la propuesta que subió a las élites de Podemos sea «revolucionaria», antes bien, el debate sería revolucionario si se fomentase un debate serio y constructivo en toda la sociedad sobre qué y a quién hay que defender, y, en consecuencia, cómo hay que defenderlo.  Dependiendo de si la sociedad opta por una defensa de fronteras y por métodos violentos, los militares tendrían o no cabida en el sistema de defensa, pero en ningún caso se daría por obvia su necesidad.  Si, por el contrario, la sociedad opta por defenderse desde el concepto de seguridad humana, los militares no sólo no tendrían cabida (a largo plazo), sino que serían un obstáculo importante para tal objetivo.

Intrigados por la noticia, hemos husmeado más por la red.  Sólo hemos encontrado algo en un foro de debate de ATME (Asociación de Tropa y Marinería Española) bajo el epígrafe de ELECCIONES DIC15 Y JUN16, también fechado el 17 de julio de 2016, aunque haciendo referencia a una propuesta de enero de 2016.

Lo que se publica en el foro de ATME es copia de lo que publicó Francisco Javier de la Uz Jiménez con fecha 7 de julio de 2016.

Como es práctica habitual que se borren, pasado un tiempo, o por interés, estas fuentes de información, copiamos y pegamos íntegramente la propuesta:

Documento inicial del mes de enero 2016

RENOVACIÓN Y ACTUALIZACIÓN DE LAS FUERZAS DE DEFENSA

Con el nuevo título de Fuerzas de Defensa e Intervención se integrarán los actuales efectivos militares de España cuyo jefe operativo será el ministro del ramo del que dependerá el Estado Mayor de la Defensa.

Las líneas de Renovación y Actualización de lo que hasta ahora se llaman fuerzas armadas no serán objeto de negociaciones puesto que se prevé para el cargo de ministro a una persona de prestigio en las mismas y de compromiso con un modelo de Estado de progreso; al que se le confiará, a través del Vicepresidente de Gobierno, la propuesta consiguiente en coherencia con un Gobierno de Cambio, y cuyas bases están insertas en el presente documento.

Bajo la denominación de Ministro de Asuntos de Defensa y de Pacificación, dependerán las Fuerzas de Defensa e Intervención que agruparán la Fuerza de Tierra, la Fuerza de Mar, la Fuerza de Aire, y la Fuerza de Emergencias. Se promoverá una modificación en la Constitución para que el titular de la cartera sea el jefe supremo de dichas Fuerzas de Defensa e Intervención; reservando al Jefe del Estado el cargo honorífico de capitán general de las mismas.

Por circunscripciones, las unidades militares dependerán del Delegado del Ministerio, cargo que ostentará un general de alta graduación y empleo.

Las líneas generales de Renovación y Actualización de las Fuerzas de Defensa partirán de una adecuación de efectivos a las necesidades del Estado. En un caso supondrá reducción y en otras ampliación. A saber:

1. En la Fuerza de Tierra:

– Supresión del cuerpo de la Legión por sus raíces franquistas, ya que contó entre sus principales fundadores al que fuera dictador del país. Siendo además la fuerza de sustento inicial de la sublevación del 36.
– Supresión de cuerpos anacrónicos como Regulares y Caballería. Los primeros por su participación activa en la sublevación referida, el otro por constituir un vestigio estamental, y no tener sentido en un Estado actual.
– Reducción a las necesidades reales de unidades acorazadas y de artillería, por constituir un potencial armamentístico al que España no debe asumir.
– Ampliación en número y en composición de unidades de infantería y zapadores para cubrir las necesidades de envío de tropas al exterior (siempre con mandato ONU, y dentro de su “paraguas” y legítima cobertura); así como para su despliegue versátil en el territorio del Estado.
– Supresión de la Guardia Real dado que la persona y actividades del Jefe del Estado se le encomienda a la Policía del Estado; y las formaciones de honores de Estado, a unidades de las Fuerzas de Tierra.
– Traspaso de las unidades de helicópteros a la Fuerza de Aire y a la Fuerza de Emergencias para su mejor control y aprovechamiento.

2. En la Fuerza de Mar:

– Deshacerse de buques de gran tonelaje, especialmente los portaeronaves, por no estar previsto la proyección de grandes contingentes navales. Para ello, se promoverá otros usos civiles de los dichos buques, o su desguace.
– Supresión del cuerpo de Infantería de Marina. Aunque se le reconoce su antigüedad con respecto a cuerpos similares de otros países, y sus elevados e históricos servicios, supone hoy día un anacronismo. Sus unidades y equipamiento se traspasarán a unidades de infantería de la Fuerza de Tierra.
– Supresión de las “comandancias de marina” dado que las unidades de las Fuerzas dependerán territorialmente del Delegado del Ministro.
– Traspaso de las unidades de aviación naval a la Fuerza de Aire y a la Fuerza de Emergencias para su mejor control y aprovechamiento operativo, así como para optimizar costes.

3. En la Fuerza de Aire:

– Mantenimiento de las unidades de aviación de caza de acuerdo a las posibilidades del presupuesto; aprovechando hasta final de su vida del material aéreo procedente de la Fuerza de Mar.
– Adquisición de más aviones de transporte, para facilitar el transporte internacional y de dentro del Estado, de Fuerzas.
– Potenciación de unidades de helicópteros aprovechando los procedentes de la Fuerza de Tierra y la de Mar.

4. En las Fuerzas de Emergencia:

– A partir de la UME, creación de unidades por demarcaciones ministeriales.
– Establecer un sistema de alistamiento y de carrera propio de esta Fuerza, e independiente de las otras.
– Potenciación de cada unidad con helicópteros aprovechando los procedentes de la Fuerza de Tierra y la de Mar.

Otros:

–      Supresión de la Guardia Civil por constituir un cuerpo de antecedentes represores y raíces franquistas. Su personal y material se integrarán en la nueva Policía del Estado.
– Sustitución de la condición de nacionalidad por la de residencia para el alistamiento en las Fuerzas de Defensa e Intervención.
– Supresión de los grandes mandos operativos y logísticos por residir la autoridad de las Fuerzas en el Delegado correspondiente del Ministerio.
– Promover progresivamente el modelo de ascenso por procedimientos internos hasta llegar en un plazo de cinco años a constituir el modelo único.
– Revisar los criterios de ascenso. Y eliminación del empleo de General del Ejército, de Almirante General y de General del Aire; destinando el empleo de Capitán General efectivo al que se designe el puesto de Ministro de Asuntos de Defensa y de Pacificación, y mientras lo ocupe. Se mantendrán los empleos al personal que lo había obtenido con anterioridad.
– Unificar los sistemas de salud (primaria y especialidades) y de asistencia y beneficio social (residencias, colegios, clubs,…) del personal militar, con los del común de la población residente en el Estado.
– Establecer un compromiso individual y colectivo del personal militar con la acción del gobierno.

Como se ve, es bastante más extensa que lo que comenta ECD, y, por lo tanto, da mucho más juego al debate político.

Son varias las cuestiones que nos sugiere este escrito:

1.-  No sabemos su autenticidad o su rigor.  ¿Es sólo un bulo, un rumor, una noticia interesada buscando otros fines?  ¿Proviene de las bases de Podemos y fue cercenado por las élites como dice la noticia?  También hay aspectos que nos hacen pensar que quizá no provenga de las bases, sino de algunos adláteres a la élite podemita, la cual que se decanta a ciegas por el general Julio Rodríguez, pero, entonces, ¿por qué fue despreciado el informe? Las fuentes que la comentan nos dejan con las dudas.

2.-  Es lógico que un partido que opta por la república quiera alejar a los monarcas de ser la cabeza de las fuerzas armadas.  Aunque, según estas noticias, de manera tibia, porque luego sí le reservan al jefe del Estado el cargo honorífico de capitán general.  Mucha gente suscribiría este punto, aunque pensamos que muchos argumentarían que debería ser el Jefe del Gobierno en quien recayese el mando operativo, no en el ministro de Defensa.

3.-  Muy preocupante nos parece el segundo párrafo en el que se niega que la reforma pueda ser negociada. ¿Es un bloque inamovible?¿negociada con quién?.  El argumento que dan es patético, es un argumento de autoridad, meramente militarista y de obediencia ciega:  no van a negociar nada de la reforma de las fuerzas armadas porque ésta la efectuará alguien de prestigio en las FAS. Nadie de fuera y sobre todo nadie que cuestiones a los ejércitos. Así de claro y de contundente.  También es poco democrático y elitista, creador de una casta, que tanto fue criticada en un reciente pasado.

4.-  Un aspecto que queda muy claro es una apuesta decidida por el intervencionismo militar fuera de nuestras fronteras.  Se llevará a cabo por fuerzas aerotransportadas y bajo «paraguas» ONU.  Si no cambia este punto, ¿qué es lo que cambia en el actual modelo de fuerzas armadas?  ¿Podemos opta por el intervencionismo a ultranza?  Pues menuda alternativa de gobierno.Más de lo mismo.

5.-  El ministro lo será de Asuntos de Defensa y de Pacificación.  Suena, en consonancia con el anterior punto como muy impositivo.  Se pacificará a aquellos que se nieguen a pacificarse por las buenas.¿es lo mismo pacificar que buscar la paz?

6.-  De él dependerán las Fuerzas de Defensa e Intervención (véase el punto 4).  ¿Asimilan pacificación con intervención?  ¿Es un desliz involuntario? ¿Es más bien deliberado?

7.-  Por circunscripciones (¿provincias?) las Fuerzas Armadas dependerán de un delegado del ministerio.  ¿Tras todo el debate que ha habido sobre las delegaciones del gobierno y su duplicidad de funciones, inoperancia y su poco ajuste a los tiempos que corren, ahora nos vienen con esta figura en lo militar?

8.-  En cuanto a la Renovación y Actualización de las Fuerzas de Defensa, habrá unidades que se suprimirán (Legión, Guardia Civil, Regulares, Caballería, Guardia Real, Infantería de Marina, comandancias de marina, buques de gran tonelaje), otras que se reducirán (acorazadas y de artillería)  y otras que se aumentarán (artillería, zapadores, aviones de transporte para la proyección internacional de nuestro ejército a escenarios fuera de nuestras fronteras).

En este asunto de la cantidad de militares que existe en España sí que es preocupante y condiciona enormemente cualquier política de Defensa.  Nos remitimos a nuestro estudio del Gasto Militar 2016 en el que analizamos con detenimiento y hacemos propuestas para reducir el ingente número de militares (ocupan el 78’22 % del presupuesto del Ministerio de Defensa) y de las personas que comen indirectamente de lo militar (2.561.444 personas), con una tasa inaceptable de 1’7 soldados por mando que hace que casi haya más jefes que indios.  Hablando de gastos, en Defensa se dedican 4.324’99 millones de € a pagar sueldos, y en la Guardia Civil habría que unir otros 2.378’09 millones de €.  El total es grandísimo, 6.702’98 millones de € en sueldos a los militares.

Por último, hay un par de puntos reseñables bajo la supresión de «otros»:

9.-  Estamos de acuerdo en unificar los sistemas de sanidad, asistencia y beneficio social militares y civiles.  Estaría bien acabar con los privilegios militares y con el sistema dual de sanidad y de servicios sociales. Los militres y sus dispositivos deben ser absorvidos por el sistema público universal y sus prestaciones deben ser idénticas a las de los civiles.

10.-  Hay frases oscuras, muy interpretables o imprecisas que son peligrosas en cualquier programa electoral.  La prueba es la frase final de la propuesta podemita:  «Establecer un compromiso individual y colectivo del personal militar con la acción del gobierno».  Ni nos atrevemos a interpretarla.

11.- ¿Qué hay del gasto militar, de su ocultamiento en otros ministerios y programas, qué hay de la toma de decisiones en la política de defensa, de la injusta y anacrónica justicia militar, de la deuda militar, …? de todo ello no habla nada la «revolucionaria» propuesta. ¿No existen?¿No interesan?.  Evidentemente faltan muchos temas por tratar, pero esta es una propuesta que aborda algunas aspectos que realmente son problemáticos y que merecerían un debate.

En definitiva, la propuesta puede ser mejorable, muy mejorable, pero no nos parece peregrina, a condición de que se permita el debate y la confrontación.  Y lo que sí que nos parece indefendible y una locura es seguir dejando las cosas como están.

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El general de Podemos se queda compuesto y sin novia

Fuente: El mundo en Twitter

Fuente: mediterráneodigital

Se han celebrado los comicios de 2016. Se ha compuesto por tanto el Congreso de los Diputados y, al menos en los datos provisionales a los que hemos tenido acceso, aparece que el publicitado general de Podemos, el ex-JEME Julio Rodríguez, el pacifista amigo de Pablo Iglesias, ha vuelto a fracasar en su intento de acceder a un escaño en la cámara congresual, y eso que iba designado «a dedo» por la provincia de Almería, donde se suponía que Podemos tendría todas la garantías.

En Almería los resultados han hecho crecer en votos al PP (14.000 votos más) y le han otorgado un nuevo escaño, pasando de 2 a 3.  PSOE y Ciudadanos han permanecido con 2 y 1 escaños, respectivamente, aunque el PSOE ha bajado 4.500 votos y Ciudadanos ha bajado 3.600.

Podemos, que aspiraba al último escaño que ha conquistado el PP ha tenido un bajón de 10.000 votos.  Es decir, no ha sumado votos el fichaje estrella.

De nada ha valido la promoción del General.  De poco menos la rebaja de contenidos en materia de defensa de la formación morada. El general que sale hasta en la sopa en el catálogo electoral de Ikea, se queda compuesto y sin novia, otra vez, después de sus dos nominaciones «manu militari» primero en Zaragoza (2015) y ahora en Almería (2016).

¿Va a ser que la gente no quiere militares, ni aunque se autodenominen «pacifistas», para que luche por derechos que son de la gente?

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Resumiendo: ¿ qué dicen los partidos sobre Defensa?

 

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Sin amigos

Acompañamos la intervención que recientemente hicimos en el programa Pan y rosas, de Radio Guiniguada sobre los programas de los partidos políticos de cara a las elecciones.

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Programas electorales 2016 en materia de defensa: IU y Equo no presentan nuevo programa

Comala

Por Jarbas Ribeiro

Fuentes: Unidos podemos-Izquierda Unida y Equo

Por sorprendente que parezca, ni IU ni Equo han presentado un programa nuevo para las elecciones 2016. Mantienen, al parecer, el programa de 2015, la anterior convocatoria, en ambos casos unos programas elaborados a partir de procesos participativos que requieren tiempo para su elaboración.

Respecto del de IU, ya nos referimos en diciembre de 2015 , al analizar los programas electorales de las distintas fuerzas políticas, de los avances que este programa suponía respecto de su anterior concepción más encorsetada, y de la posibilidad de agilizar algún cambio sustancial en la política de defensa. A ese análisis nos remitimos para los curiosos.

En cuanto a Equo, igual que Izquierda Unida-Unidad Popular, tampoco ha elaborado ningún programa para los actuales comicios, tal vez dando por válido el de 2015, al que en su págian web llaman «elecciones generales 2015-2016″, dando a entender que aquel les sigue siendo válido en las actuales circunstancias o, tal vez, que se dan por satisfechos con el acuerdo de unidad «Cambiar España: 50 pasos para gobernar juntos«.

En el anterior programa, como ya analizamos en diciembre de 2015, equo se declaraba partido pacifistaa, según analizamos en el comentario que hicimos en su día, abogaba por una resolución alternativa de los conflictos, y aunque de forma algo difusa y confusa, por un nuevo concepto de seguridad basado en la seguridad humana y por asumir algunas lineas del transarme hacia la superación del modelo militar de defensa.

IU y Equo suscribieron, junto con otras fuerzas, el documento «Cambiar España: 50 pasos para gobernar juntos», que analizamos en un reciente artículo, y que «rebajaba» a la absoluta insignificancia (tanto por lo que contenía -casi nada- como por lo que silenciaba -casi todo-) las políticas de defensa.

Y eso nos hace preguntarnos: ¿siguen vigentes los programas de IU y Podemos de diciembre de 2015?¿Son reemplazados por el «acuerdo programático llamado Cambiar España: 50 pasos para caminar juntos«? ¿Dicho acuerdo permite a estas formaciones, llegado el caso, apostar por sus políticas de defensa o vetar las (más militaristas) que plantea Podemos en su propuesta propia?¿SI llega el JEMAD a capitanear la política de defensa en un hipotético gobierno de izquierdas, asumirán IU y Equo las propuestas rebajadas y continuistas que éste señor enseñorea y representa?

Preguntas sin respuesta, o al menos de muy imprevisible respuesta, pues en el cálculo electoral las políticas de defensa se han rebajado para que no hagan ruido.

Y es una pena. ¿De nevo, a la primera de cambio, la renuncia a una alternativa de defensa que entronque con las luchas por la paz?¿de nuevo el pacifismo la idea sacrificada?

Todo interrogantes. Interrogantes que, de memento, la campaña no ayuda a resolver porque el silencio de esta alternativa en lo programático también viene acompañado de un cierto apagón argumental en los actos de campaña que hemos conocido hasta ahora respecto a la política de defensa.

Y es que hay silencios que apabullan.

 

 

 

 

 

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Programas electorales 2016. Podemos y la sonrisa de un país

Por www.huffingtonpost.es

Fuente: Podemos.

Podemos forma, junto con otros partidos menores, una gran coalición electoral alineada, más o menos, a la izquierda política. Dicha coalición presentó un documento de medidas en su puesta en escena, del cual ya comentamos la escasa (por ser optimistas) relevancia que entre sus compromisos comunes daba al tema de la defensa. Es por eso que, como ya anunciábamos, habría que esperar a los programas de cada coaligado para atisbar qué pretendía hacerse al respecto.

La apuesta de Podemos por confrontar con el PP, como modelo alternativo de hacer política, ha desarrollado su programa electoral en un formato novedoso que aúna los contenidos en forma de propuestas con lo iconográfico, como muestra de la novedad.

El documento se titula «la sonrisa de un país» y pretende, también en el título, animar a la apuesta por un cambio alegre que se promete para acabar con la molicie del vigente orden y estrenar un nuevo futuro.

Comencemos por decir que este aspecto gráfico-iconografico tiene, en materia de defensa, su importancia, pues Podemos nos muestra en su catálogo al antiguo JEMAD, el General Julio Rodríguez, hasta en la sopa  (acompañado en alguna ocasión por el exdiputado gaditano Juan Antonio Delgado, hasta hace poco principal dirigente del sindicato de guardia civiles y uno de los portavoces más conocidos de las principales reivindicaciones sindicales de los militares), dándonos idea de una gestión de la política de defensa cercana  los parámetros que han constituido el consenso «de Estado» hasta la fecha y, de paso, nos hace precavernos ante la impresión inicial de lo, y por desgracia, poco novedoso que puede esperarse que sea el planteamiento acerca de la política de defensa y del tradicional militarismo alineado a la OTAN de los ejércitos españoles.

Pero vayamos al texto, que es donde, obviando al ministrable general, se supone que se encuentra más la política concreta que Podemos promete desarrollar.

Podemos aborda en dos grandes capítulos la política de defensa que quiere hacer. La primera la denomina «seguridad» y en ella parece referirse al capítulo de derechos y organización interna de los ejércitos. La segunda se refiere a la política exterior, donde el ejército cuenta con su papel propio como instrumento de dicha política.

Política de seguridad.

Podemos ofrece un listado de medidas que pretenden orientar la política de seguridad. Concretamente son las medidas 269 a 276.

Los elementos más destacados de la política de seguridad que Podemos ofrece aparecen en su catálogo foto-programático de forma destacada, son las medidas 271 y 272, por las que comenzaremos este repaso.

La medida 271 aparece como referencia de lo que, como veremos más adelante, es el catálogo de derechos sindicales tradicionales del lobby sindical tanto militar y de la guardia civil, perfectamente bien situado en Podemos con algunos de sus representantes más significativos. El catálogo foto-ikea se refiere a la reforma estrella que se propone al respecto: la reforma de la Ley Orgánica de derechos y deberes de las fuerzas armadas para incorporar los derechos sindicales ninguneados hasta la fecha.

La medida siguiente, la 272 pretende mostrar la otra cara de la política ministerial y afirma la lucha contra el puertagiratorismo del sector, así como un alambicado anuncio de revisión de los programas de armas (no se atreven a llamarlo así y afirman con más retórica «auditar, revisar y renegociar las adquisiciones con los contratistas«), así como crear un «grupo de expertos» (incluyendo sociedad civil) para «estudiar un diseño de las fuerzas armadas acorde con las necesidades de España».

Si la primera linea marca la apuesta por dignificar la profesión militar, la segunda permite atisbar el inicio de algunas revisiones necesarias en la política: puertagiratorismo, programas de armas y comenzar a pensar el diseño que se necesita de fuerzas armadas. Algo es algo.

Las restantes medidas que no aparecen en el catálogo fotográfico hacen, igualmente, referencia a los derechos de los militares y prometen homologar la jornada laboral de los militares a la de otros funcionarios (medidas 269), reformar la ley de la carrera militar (270), garantizar la libertad sindical en los cuerpos armados (274), un nuevo sistema de ascensos militares (276), así como adscribir al personal civil de la defensa a tareas administrativas y suprimir empleos no estrictamente militares como carpinteros, mecánicos o jardineros (273) o unificar las bases de datos de guardia civil y ejércitos (275).

En resumen, poca definición de la política de defensa, fuera de la regulación de los derechos de los militares, pero sin explicitar ninguno de los grandes debates de la política de defensa, que no puede conformarse con ser una política de personal.

Política exterior

El segundo gran capítulo que aborda la política de defensa es el llamado «política exterior» que de forma más o menos precisa viene a decir para qué se quiere el ejército.

Comencemos por decir que el catálogo foto-programático no enfatiza ninguna de las medidas que Podemos propone en política exterior y que tiene que ver con la defensa. ¿Cálculo?, ¿falta de espacio?, ¿olvido?…

Tenemos que ir al texto puro y  duro para comprobar que, sin embargo, Podemos sí tiene un planteamiento (aunque de letra pequeña) al respecto.

La política exterior de Podemos cuenta con 19  medidas, concretamente desde la 317 a la 335. De ellas, directamente tienen que ver con lo militar 3 medidas, las 325, que promete que las operaciones en el exterior se someterán a consulta popular, la 326 que promete la auditoria y revisión del convenio de USA y España sobre la base permanente de Morón, y la 327, que clama por una mayor autonomía de España y Europa en la OTAN.

A ellas se unen otras que siguen mostrando la confusión de cierta izquierda de las políticas de seguridad con las viejas reivindicaciones de un Sahara libre y la causa palestina, que siendo razonables y justas, acaban desplazando los debates sobre seguridad y defensa y minusvalorándolos (o sobrevalorando estas causas a costa de aquellos). Sahara libre y causa palestina son de justicia, pero la paz y la contribución de España a esta se nos antoja algo mucho más global y amplio y, desde luego, necesitariamos un planteamiento global con una descripción de objetivos y medios mucho más completa, incluyendo el papel de la seguridad y los ejércitos que se quiere tener en todo ello.

De forma más transversal, podríamos afirmar que las apuestas por cambiar la ONU, poner al frente de la misma a una mujer, no aprobar el TTIP o modificar la idea de solidaridad y cooperación vigente que componen el resto del capítulo muestran al menos veladamente el ideal de seguridad que pretende Podemos, más basado en la seguridad humana que en la idea militar de la seguridad. Seguimos echando de menos un argumentrio más complejo y completo, pero algo es algo.

Otros temas:

Vuelve a aparecer en el programa de Podemos la política de defensa de forma tangencial al abordar otras políticas, como ocurre cuando se habla, medida 163, de politica relativa al deporte (reservar el 3% de la oferta de empleo de defensa y el 2% de la de interior para deportistas de élite) o cuando se habla, medida 187, de planes de igualdad de la mujer en el ejército y lucha contra el acoso.

Y vuelve a aparecer, esta vez con más concreción y dentro de la política territorial relativa a Navarra (medida 379), la apuesta por el desmantelamiento del polígono de tiro de las Bardenas Reales y su reconversión en un entorno natural para el disfrute de los navarros, con la inclusión de una propuesta de consulta popular sobre la renovación del convenio con las fuerzas armadas, la desafección como zona de interés para la defensa y el uso alternativo del paraje.

De lo que Podemos no habla

Podemos no aborda los principales retos que hablan de una alternativa en la política de defensa, y que tienen que ver tanto con acabar con las malas políticas actuales: sobredimiensionamiento del ejército con un mando por cada 1,2 efectivos, existencia de un ejército excesivo, deuda militar impagable, programas de armamento y segundo ciclo de rearme iniciado, la dimensión inabordable, insolidaria y oculta del presupuesto de defensa, orientación intervencionista de los ejércitos, problemas de despilfarro, corrupción y de especulación, duplicidades y organismos autónomos innecesarios, construcción de un complejo militar industrial enfocado a la exportación de armas y conflictos (séptima potencia mundial  en venta de armas), obsolescencia y falta de lógica de grandes industrias militares estatales como Navantia y otras, pertenencia a la OTAN, apoyo de los proyectos de militarización europea, uso del enfoque militar para los problemas mundiales y de movilidad humana, doctrina de fronteras avanzadas que justifica el intervencionismo en centro-africa, banca armada que financia a las industrias militares, falta de democracia en las políticas de defensa, propuestas para abordar un proceso de cambio alternativo de la política de defensa hacia una política de seguridad humana basada en la idea de transarme, etc.

En un extenso artículo que publicamos en 2014, llamado ¿Puede renunciar al debate antimilitarista Podemos? ya apuntábamos los temas que formarían parte de una agenda a resolver desde la política de defensa, y que Podemos, parecía entonces, no  quería abordar.

Podemos no habla en su programa de toda esta serie de problemas porque se trata de temas espinosos que incomodan y porque ante este escenario no tiene alternativa propia. No sabe qué alternativa puede generar para hacer real, también en defensa, la sonrisa de un país.

¿Qué decía Podemos en el anterior programa?

En otras ocasiones nos hemos ocupado de la frágil relación entre Podemos o  su General Julio Rodríguez y el pacifismo antimilitarista, como es el caso de un extenso argumentario que presentamos en 2014, o la reciente réplica al sedicente pacifismo del JEMAD, o la triste constatación del desprecio oficial hacia el círculo pacifista de Podemos.

También en las pasadas elecciones tuvimos tiempo de ocuparnos y analizar este programa, y más adelante, cuando el «equipo negociador» intentó el acuerdo con el PSOE de Pedro Sánchez, de nuevo.

En general, la actual apuesta de Podemos es muy similar a la ofrecida en las elecciones anteriores: Idénticas medidas en cuanto a ese empeño semisindical de abordar la política de personal, muy similares apuestas de política internacional en general y las tres promesas de política exterior que tienen que ver con lo militar ya reapsadas.

Podemos mantiene, como decíamos entonces, el mismo enfoque insuficiente de la defensa, sin querer abordar los temas más espinosos y sin plantear una verdadera y sustancial alternativa a la actual política de defensa.

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Programas electorales 2016: El programa del PSOE en Defensa

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La Veu del País Valencià

Fuente:  PSOE

El programa electoral del PSOE para estas nuevas elecciones de 2016 cuenta con 387 páginas de densa lectura, en las que aborda el tema de la defensa de una manera inespecífica (seguridad ciudadana vinculada al terrorismo yihadista, apoyo al sector militar-industrial) y específica (relativa tanto a los ejércitos como a la política exterior).

1) Medidas inespecíficas relacionadas con la seguridad y defensa

a) Terrorismo yihadista.

Aborda esta materia dentro del capítulo de «seguridad» y propone (pág 114) diversas medidas:

  • Incrementar los efectivos dedicados a la lucha contra el terrorismo yihadista.
  • Reorientar la estrategia contra el terrorismo para hacer frente al terrorismo internacional y a las formas más violentas.
  • Restablecer el Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista (CNCA), unificándolo con el Plan de Protección y Prevención antiterrorista.
  • Restablecer instrumentos jurídicos, policiales, educativos y sociales capaces de prevenir la actuación delictiva y combatirla con eficacia para proteger a la ciudadanía y preservar la tranquilidad social.
Aunque el abordaje no es, como se ve, específicamente militar, lo cierto es que el enfoque general forma parte de la estrategia de seguridad nacional y cuenta con aparataje de la política de defensa.
b) Política de apoyo al sector militar-industrial
Posteriormente, dentro del bloque económico del programa del PSOE, titulado»UNA ECONOMÍA AL SERVICIO DEL BIENESTAR DE LA CIUDADANIA» aborda de nuevo y de forma inespecífica otro de los componentes de la política de defensa. La consolidación de un sector militar-industrial potente y altamente exportador.
Para ello, con el fin de conseguir «una economía 4.0 más productiva» plantea la necesidad de impulsar muy decididamente las políticas de I+D+i y un potente sector económico e industrial basado en la I+D+i (pág 157). Este sector se pretende que cuente con un importante impulso público en materia de estímulos, subvenciones, normativa y apoyos fiscales.
Después de esta especie de gran frontispicio de intenciones, aborda directamente las medidas encaminadas a la potenciación de un complejo militar-industiral potente. Concretamente lo desarrolla en el apartado dedicado a los «sectores» vertebradores de la nueva economía «4.0» y lo designa con el título «4.6 Industria aeroespacial, Naval y de Defensa» que desarrolla en las páginas  224 a 226.
El PSOE parte de la idea de que la industria militar puede ser uno de los nuevos escenarios industriualizadores de España y un tirón para la economía. Lo afirman con rotundidad:
La industria de defensa y seguridad es un sector de alta tecnologíacon incorporación masiva de  componentes digitales que puede servir de referencia en el proceso de reindustrialización.
El apoyo a ese sector y a su adaptación a la nueva situación es una cuestión relevante tanto por lo que se refiere a  la  Política de Seguridad y la Defensa como al desarrollo general del país
y
En el contexto de los procesos de integración de la industria europea de la defensa España debe proteger sus activos industriales y tecnológicos en ambos sectores dado el impacto que estos tienen en las capacidades militares necesarias para nuestra seguridad, en la generación de empleo directo e indirecto de alta cualificación en amplias zonas  de Andalucía, Galicia, Murcia, Castilla la Mancha o Madrid, así como en la actividad  económica de numerosas PYMEs con alto valor tecnológico.
Y para conseguir este fortalecimiento de la idea de un polo militar-industrial «motor» de la economía, desarrollan tres ejes de medidas:
  • Racionalizar los recursos públicos destinados a defensa para optimizar las inversiones y los recursos ya dispuestos.
  • Desarrollar el polo militar industrial ansiado por el PP y el PSOE (en realidad lo dicen con más verborrea: » desarrollar una base industrial capaz de satisfacer de
    modo autónomo las necesidades esenciales de la defensa y la seguridad»).
  • Elaborar un plan industrial que fortaleza al sector e incluya diversas medidas destinadas a privilegiar esta industria y enfocarla a la «competitividad internacional» (venta de armas) que se detallan en el programa (pags. 225 y 226).

2) Medidas específicas: El papel de los ejércitos y la visión del mundo.

Son  dos los aspectos que abordan la política de defensa y seguridad de forma específica. El primero relativo a la política de «paz» y el papel de España en el mundo, y el segundo relativo a la política de defensa y los ejércitos que se desea tener.

a) La visión de España en el Mundo.

El PSOE propone, en primer lugar, que España adquiera un compromiso en la paz y estabilidad internacional y la gobernanza de un mundo conflictuado, promoviendo un impulso a la política exterior tanto en defensa de los intereses de los españoles (específicamente habla de sus empresas y del conjunto de la sociedad civil) como de la sostenibilidad y los derechos humanos.

Se fijan como meta conseguir una política exterior guiada por seis grandes objetivos:

• la construcción de la paz y la seguridad;
• la defensa de los derechos humanos;
• la lucha contra la pobreza y la desigualdad;
• la creación de un sistema económico justo y sostenible, enfatizando la lucha internacional contra la corrupción, el blanqueo,
la evasión y los paraísos fiscales;
• la preservación del medio ambiente;
• el avance de los intereses de España como Estado plural y de su ciudadanía.
Se plantean una serie de desafíos que coinciden con los que ya se planteaban en el anterior programa electoral, como gran parte de esta primera visión general.
Para llevar adelante esta política proponen (pgs. 350 y 351) las tradicionales apuestas por reformar el Consejo de seguridad de la ONU, apoyar las labores de desarme (convencional y nuclear) y las iniciativas contra la proliferación de armas y contra la guerra de Naciones Unidas, así como impulsar la progresiva sustitución del concepto de seguridad militar por el de seguridad humana, el diálogo con Rusia y el diálogo multicultural, la lucha contra la pobreza, etc.
Detrás de esta gran panoplia de buenos deseos, se sitúa la idea de paz y seguridad que quiere promover el PSOE: una idea más cercana a la seguridad humana y al acuerdo entre los estados
Más tarde, a partir de la página 348 del programa, será donde nos vamos a olvidar de los grandes ideales que plagan el texto para centrarnos en las medidas concretas que lo aterrizan y que tienen que ver con dar a Europa un «liderazgo» (incluso militar) en la gobernanza mundial y crar un ejército europeo que consagre la cara militar de la Unión:
b) Promover un ejército europeo
Dice en concreto
La Unión Europea debe dar pasos efectivos para ser, también, una Alianza defensiva, para poder dar una respuesta inmediata en caso de amenazas o agresiones a la integridad territorial de los Estados Miembros. El objetivo es, a medio plazo, caminar  hacia unas Fuerzas Armadas Europeas, capaces de garantizar, por sí mismas, la seguridad colectiva de la Unión Europea y de sus Estados Miembros.
y
Una defensa común eficaz refuerza el pilar europeo de la OTAN  al tiempo que mejora la capacidad de la Unión Europea de actuar de forma autónoma
Este objetivo comprende varias medidas (paginas 351 y 352) que se encaminan a una verdadera remilitarización de la política de la UE:
    • Desarrollar una Politica Común de Seguridad y Defensa europea que vaya caminando hacia un ejército europeo.
    • Activar la cooperación estructurada permanente del Tratado de la Unión (un mecanismo de refuerzo de la cooperación militar de los países de la UE que lo deseen)
    • Que la UE se convierta en proveedor principal de seguridad de su vecindad
    • Que la UE forme parte como tal de la estructura de  mando de la OTAN
    • Actualizar la estrategia de seguridad de la UE
    • Constituir un Cuartel General de Operaciones europeo con capacidad de planear y dirigir  operaciones civiles y militares.
    • Impulsar el uso compartido de recursos militares de los países de la UE
    • Crear un «centro de excelencia de seguridad«
    • Fortalecer la Agencia Europea de Defensa  y ampliar sus medios y objetivos
    • Revisar el reparto de costes que recargan a los países de la UE más comprometidos con las operaciones militares (que paguen menos).

c) El ejército español.

Los socialistas quieren unas fuerzas armadas bien dotadas y que jueguen en la primera división militar. Lo dicen a su modo (pág 349):

Los y las socialistas queremos unas Fuerzas Armadas con  los recursos humanos y materiales suficientes para desarrollar sus operaciones y cooperar con nuestros socios y aliados
Pretenden además que sean proporcionadas a las capacidades económicas del país, transparentes en su gestión y actuación, cercanas a la sociedad y profesionales cien por cien.
En lineas generales no se desvían de lo que tradicionalmente han venido diciendo respecto al modelo de ejército que conocemos y han contribuido a consolidar, aunque se han olvidado en este catálogo de parabienes de añadir el tremendo intervencionismo que forma parte del enfoque de dichas fuerzas armadas y de toda la problemática referida a las puertas giratorias de la política de defensa y de la endémica corrupción y despilfarro de la que con cierta asiduidad se hace eco la prensa.
Para conseguir este ejército profesional y bien dotado proponen (pág 352 y 353) varias medidas de refuerzo del militarismo:
  • Un plan de reestructuración de la defensa para fijar las capacidades que se requieren hasta 2025 (cuadros de mando, efectivos, personal civil, reservistas).
  • Desarrollar la promoción interna de los militares de carrera.
  • Dotar a los soldados de tropa y marinería de una carrera militar completa
  • Modificar el régimen disciplinario para someterlo al garantismo legal.
  • Aprobar una ley de Programación presupuestaria plurianual de la defensa que consagre la exagerada compra de armas que ahora se hace de tapadillo
  • Un sistema de reinserción laboral para los soldados que terminan el contrato con las fuerzas armadas.
  • Desarrollar la industria militar española
  • Fomentar la cultura de la defensa, haciendo acuerdos de colaboración con el mundo de la cultura, la educación y la sociedad civil.
  • Potenciar el papel de la mujer en las FAS
  • Facilitar la conciliación de la vida familiar y personal de los militares
  • Reformar la jurisdicción militar
  • Velar por el cumplimiento de los acuerdos internacionales de venta de armas.

3 Lo que no dice el programa:

Asombrosamente el programa del PSOE no aborda grandes problemas de la política de defensa, como por ejemplo si pretenden aumentar o no el gasto militar,  las puertas giratorias, el gasto militar oculto, la enorme deuda militar o el despilfarro. Nada de las bases o del escudo antimisiles de EEUU.

 

4) Lo que decía el PSOE en las primeras elecciones de 2016.

En lineas generales la propuesta del PSOE es muy similar a la que presentaron hace unos meses.

SI en algo podemos observar cambios es en el mayor y más especificado impulso al polo militar industrial español y al ejército europeo como objetivo a conseguir a medio plazo.

En resumen, parece que los atisbos dubitativos del PSOE que parecía irse desprendiendo, al menos en parte, de su sector más promilitarista, y apuntando por control público, transparencia y moderación de lo militar, después del actual programa y de las recientes afirmaciones en pro del aumento del gasto militar por parte del ministrable Borell, quedan despejados: Parece que los halcones y los partidarios de las puertas giratorias han ganado de nuevo la partida.

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Programa electoral 2016 del PP sobre Defensa

Imagen de European People´s Party

Fuente:  Programa Electoral del Partido Popular.

Esta vez el Partido Popular si se ha trabajado su programa electoral.  Son 223 páginas.

El PP concreta y desarrolla bastante las líneas generales de Defensa para el periodo 2016-2020.

Pero el Partido Popular es el Partido Popular y lo hace todo a su manera.  Se olvida de caracterizar cuáles han sido las dificultades que hemos atravesado en materia de Defensa:

  • Puertas giratorias,
  • Nula participación parlamentaria y social en la definición de la política de Defensa,
  • Descontrol en el gasto militar
  • Descontrol de la deuda militar
  • Despilfarro
  • Ocultamiento de la mayor parte del gasto militar, más de 25.000 millones de €
  • Necesidad de una auditoría independiente,
  • Intervencionismo,
  • Seguidismo de la política militarista de EE.UU. y la OTAN.
  • Etc.

Tiene unas 39  medidas sobre el tema de Defensa:

Un primer grupo de medidas viene encabezada por la siguiente sentencia optimista y triunfadora:

España es hoy uno de los países más seguros del mundo.  Queremos consolidad esta posición que garantiza la libertad y el bienestar de los ciudadanos.

Aquí se aúnan propuestas que tienen que ver con lo militar, pero también con la función específica de la policía y con la de la Guardia Civil, que entremezcla lo militar y lo civil.  Ponemos (respetando el numeral de las propuestas del PP, las medidas que tienen que ver más con la política de Defensa):

1.-  El compromiso del Partido Popular es firme para que el terrorismo y quienes lo apoyan no consigan nunca la impunidad.

2.-  Impulsaremos un programa específico para potenciar el personal y los medios tecnológicos de los Servicios de Información de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, priorizando el desarrollo del I+D en nuevas tecnologías al servicio de la lucha contra el terrorismo.

3.-  Impulsaremos el pleno desarrollo de la estrategia de prevención de la radicalización, trabajando tanto a nivel nacional como internacional, en los diferentes ámbitos priorizando el área formativa-educativa y la sensibilización social, así como en el sistema penitenciario.

4.-  Incrementaremos los recursos policiales destinados a seguir mejorando los niveles de seguridad en nuestras calles, mediante la reorganización de las plantillas de la Policía Nacional y la Guardia Civil y el aumento de sus efectivos. Destinaremos a este fin al menos en 3.000 efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil, actualmente ocupados en labores burocráticas y de custodia estática de edificios institucionales

5.-  Desarrollaremos un plan de modernización y adecuación de la red de infraestructuras de seguridad del Estado en los próximos cuatro años, para elevar la calidad de las instalaciones en donde Policías Nacionales y Guardias Civiles trabajan, cada día, al servicio de todos los españoles. En todas las actuaciones se pondrá especial atención a los criterios de eficiencia energética y de accesibilidad.

6.-  Intensificaremos las campañas de información al ciudadano en materia de seguridad, al tiempo que incrementaremos la prevención y optimizaremos los tiempos de respuesta policial.

7.-  Continuaremos la tarea emprendida durante esta legislatura para mejorar la seguridad en el ámbito rural y en las explotaciones agrícolas y ganaderas.

8.-  Acercaremos aún más la figura de los Policías y Guardias Civiles a las personas mayores, con el propósito de detectar situaciones de vulnerabilidad y actuar, en su caso, en auxilio de las personas que pudiesen encontrarse en esa situación. Para ello, intensificaremos la colaboración de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con los agentes sociales y sanitarios que se hallen el entorno más próximo de cada persona mayor.

9.-  Promoveremos una cultura integral de ciberseguridad, orientada especialmente a proteger a los colectivos más vulnerables en el ámbito digital, frente a prácticas como el ciberacoso y el “grooming” – en el caso de los menores–. Para este fin, reforzaremos los planes de prevención, tanto en los entornos físicos como en el ámbito digital. Asimismo, reforzaremos las unidades operativas especializadas de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

11.-  En la lucha contra la delincuencia organizada, potenciaremos las Unidades dedicadas a su combate y, de manera especial, seguiremos fomentando la investigación de los delitos de corrupción para exterminar esta práctica de nuestra democracia.

 

Luego hay otro apartado que se llama:  Seguridad Nacional:  un proyecto compartido por todos y para todos.

En este apartado tienen cabida 10 medidas, las clásicas de Defensa Nacional, eso sí, sin definir concretamente cuáles son los riesgos y las amenazas a las que nos tenemos que enfrentar, con lo cual consiguen poder decir cualquier cosa que les apetezca sin poder ser juzgada su coherencia.

Comienzan a hablar de Seguridad Marítima y siguen potenciando el tema de la ciberseguridad.  Proponen seguir avanzado por la vía del recién creado Consejo de Seguridad Nacional y en el desarrollo de la Ley de Seguridad Nacional, a la que consideran hito histórico.

Proponen constituir una Comisión mixta Congreso-Senado de Seguridad Nacional y, más novedoso, proponen crear una Conferencia Sectorial de Seguridad Nacional para que las Autonomías contribuyan a la Defensa.

Como siempre, acaban hablando de cultura de Seguridad Nacional cercana al ciudadano, para lograr su implicación activa como requisito indispensable para el disfrute de la libertad, los derechos, la Justicia, el bienestar y el progreso.  Fina manera de decirnos que la Defensa es previa a la justicia, la libertad y los derechos, es decir, que lo militar es prioritario.

21.-  Continuaremos trabajando en una respuesta eficaz a los diferentes riesgos y amenazas de carácter transversal, y muchas veces de naturaleza transnacional, que pueden poner en riesgo los derechos y libertades de los ciudadanos o socavar las bases de nuestro Estado.

22.-  En esta legislatura se han dado pasos decisivos al dotar a España de un Consejo de Seguridad Nacional que asegura una aproximación integral a los retos globales. Avanzaremos en esta línea con el Consejero de Seguridad Nacional, una autoridad dependiente directamente del Presidente del Gobierno y encargada de reforzar la coordinación para ofrecer mejores respuestas a estos desafíos.

23.-  En el terreno de la Seguridad Marítima, seguiremos desarrollando estructuras que faciliten la integración, coordinación y cooperación de todos los actores implicados y lleven a un uso eficaz y eficiente de los recursos.

24.-  El ciberespacio es un nuevo ámbito de relación fácilmente accesible y escasamente regulado. Los ciberataques son cada vez más numerosos y afectan al ciudadano y a las instituciones públicas y privadas. Implantaremos un modelo de gobernanza de la ciberseguridad para todos, que se adecúe a las características de este medio. Seguiremos ampliando nuestra legislación con la tipificación de nuevos delitos que empiezan a aparecer en el ciberespacio.

25.-  Es preciso reforzar las actuales estructuras compartimentadas en diversos ámbitos ministeriales y organismos especializados, tanto desde un plano político-estratégico como operativo, para ofrecer mejores soluciones.

26.-  La Autoridad Nacional de Ciberseguridad, que dependerá del Consejero de Seguridad Nacional, será responsable de aunar eficacia y eficiencia en la actuación del Gobierno. Esta Autoridad Nacional de Ciberseguridad contará con una potente estructura de apoyo, el Centro Nacional de Ciberseguridad.

27.-  Desarrollaremos la Ley de Seguridad Nacional. Su aprobación ha sido un hito normativo en la historia democrática de España y su desarrollo será una de nuestras prioridades.

28.-  Constituiremos una Comisión Mixta Congreso-Senado de la Seguridad Nacional, como fruto de la convicción del Gobierno de obtener el máximo respaldo y debate parlamentario sobre sus actuaciones en el marco de la política de Seguridad Nacional.

29.-  Crearemos la Conferencia Sectorial para asuntos de la Seguridad Nacional que, materializando el principio de cooperación, contribuirá a transmitir a todas y cada una de las Comunidades Autónomas que la Seguridad Nacional es un proyecto compartido por el conjunto del Estado y, especialmente, por las Administraciones Autonómicas.

30.-  Contribuiremos a consolidar una cultura de Seguridad Nacional cercana al ciudadano, que favorezca la implicación activa de la sociedad en general en la preservación de la Seguridad Nacional como requisito indispensable para el disfrute de la libertad, los derechos, la Justicia, el bienestar y el progreso.

A continuación hay otro epígrafe general que se llama:  Defensa:  más seguridad, mayor libertad.

Aquí se suman 18 medidas que concretan las políticas que desarrollaría el Ministerio de Defensa: aumentar más el gasto militar para llegar al 2 % que propone la OTAN para sus estados miembros (aunque esta situación es mentira porque España gasta el 2’7 % de su PIB en Defensa) y en la política intervencionista.

Luego vienen unas propuestas dedicadas a favorecer la vida de los militares:  política de movilidad, protección a familias de militares, formación, ascenso, sanidad militar, apoyo a la discapacidad, fomento del reservista voluntario, fomento de la igualdad entre hombres y mujeres.  Se desarrollará el régimen de disciplina y un nuevo Código Penal Militar.

Por otro lado, como en todas las campañas electorales, proponen reformar y racionalizar las estructuras del Ministerio de Defensa para ser más eficaces.

Como siempre, las dos muletillas finales tienen su sitio:  se habla de la ciberdefensa y de la cultura de Defensa.  Ambas se potenciarán.

Al final, hay tres propuestas para la política de industria de Defensa:  fomentar la planificación, realizar la primera Estrategia Tecnológica de Defensa y también realizar la primera Estrategia Industrial de Defensa.

31.-  Continuaremos en la senda de convergencia con los objetivos presupuestarios definidos para todos los miembros de la Alianza Atlántica en la Cumbre de Newport (Gales) de 2014. Para ello, trabajaremos en el diseño, implantación y ejecución de un marco financiero estable para la Defensa a medio y largo plazo, con los acuerdos políticos imprescindibles que permitan el incremento progresivo de la inversión en Defensa en un entorno presupuestario realista.

32.-  Mantendremos el firme compromiso de España con socios y aliados, mediante nuestra participación activa y decisoria en las organizaciones internacionales de seguridad y defensa de las que somos miembros, y la aportación a las misiones internacionales que se acuerden, según lo dispuesto en la Ley de Defensa Nacional.

33.-  La política de Personal volverá a ocupar un lugar central en nuestra política de Defensa, ya que el mejor activo con el que contamos son los casi 120000 hombres y mujeres que forman las Fuerzas Armadas. Así, en primer lugar aprobaremos una nueva Ley de Movilidad, para atender las especiales circunstancias y necesidades que se generan en el entorno del militar y de su familia a consecuencia de la permanente disponibilidad y los cambios de destino inherentes a la profesión.

34.-  Continuaremos con la aplicación de las medidas de apoyo y protección a las familias, especialmente para permitir la conciliación, y reforzaremos los acuerdos y convenios con Comunidades Autónomas para simplificar la obtención de plazas en colegios, así como con los centros infantiles cuando no estén disponibles los propios de la Defensa.

35.-  Garantizaremos las posibilidades de acceso y formación que refuercen la calidad profesional de los miembros de las Fuerzas Armadas, así como el progreso en una carrera plena y fructífera. Lo haremos asegurando la reposición necesaria de efectivos para dar cumplimiento a la planificación operativa del JEMAD con vistas al año 2025, mientras potenciamos el aprovechamiento de las capacidades militares en el sector público y privado mediante la implementación del plan SAPROMIL creado durante esta Legislatura.

36.-  Analizaremos los planes de estudio, y su adecuación, permitiendo la convalidación de créditos en los procesos de promoción, desarrollaremos las segundas especialidades de carrera profesional, lo que permitirá el mejor diseño de trayectorias profesionales, perfeccionaremos los procesos de evaluación para el ascenso y fortaleceremos los mecanismos que faciliten la promoción interna entre cuerpos y escalas.

37.-  Consolidaremos y ejecutaremos el plan de acción de la Sanidad Militar, para garantizar el mantenimiento de esas capacidades.

38.-  Aplicaremos con la mayor diligencia el Plan Integral de apoyo a la Discapacidad, completando así las posibilidades de inserción y recuperación de nuestro personal.

39.-  Haremos del reservista voluntario un recurso altamente útil para las Fuerzas Armadas; para ello mejoraremos los perfiles profesionales y los destinos, así como su gestión y los procedimientos de activación.

40.-  En materia de igualdad entre hombres y mujeres en las Fuerzas Armadas, seguiremos potenciando el acceso y las condiciones de trabajo de la mujer en las FAS e implementaremos el Protocolo contra el acoso sexual y por razón de sexo. De esta forma, seguiremos exportando, mediante la cooperación y el intercambio de “buenas prácticas”, el modelo español de incorporación e integración de la mujer en las Fuerzas Armadas Españolas, pionero y ejemplo en las organizaciones internacionales, así como la cultura de tolerancia cero con respecto al acoso sexual y por razón de sexo.

41.-  Se desarrollará la Ley de Régimen Disciplinario de las FAS, así como se completará el de la Ley de carrera militar, modificando los Reglamentos de Especialidades Fundamentales; de Evaluaciones y sus normas subsiguientes; así como el de Destinos y de Ingreso y promoción para dar cumplimiento a las medidas para facilitar la promoción profesional.

42.-  Desarrollaremos también el nuevo Código Penal Militar, entre otras medidas mediante las subsiguientes reformas de la Ley Orgánica Procesal Militar y de la LO de Competencia y Organización de la Jurisdicción Militar, aplicando así las decisiones adoptadas de refuerzo de la independencia de los jueces y para el óptimo funcionamiento de la jurisdicción.

43.-  Consolidaremos las reformas en las estructuras del Ministerio y de las Fuerzas Armadas, para lo que facilitaremos la consecución de la capacidad operativa final de los mandos del Estado Mayor de la Defensa y del resto de los sistemas. Completaremos las dotaciones que permitan la mayor capacidad de gestión de la Secretaría de Estado de Defensa, y continuaremos con el impulso en la racionalización, mantenimiento y modernización de las infraestructuras y equipos de la Defensa.

44.-  Reforzaremos las nuevas estructuras de Ciberdefensa, dotando tan importante campo de suficientes medios y capital humano. Al mismo tiempo, estableceremos convenios con administraciones y centros educativos que puedan aportar talento y valor añadido.

45.-  Potenciaremos la Cultura de Defensa con objeto de que los ciudadanos estén informados de los asuntos relacionados con la Defensa Nacional, así como para dar a conocer las actividades de las Fuerzas Armadas.

46.-  En cuanto a la política Industrial, continuaremos fortaleciendo el modelo de planificación, desarrollo, supervisión y ejecución de la política del Departamento, siguiendo el camino para que España tenga una Agencia de adquisición, gestión y control equiparable a otros países de nuestro entorno.

47.-  Desarrollaremos la Estrategia Tecnológica de la Defensa (ETID), que tiene como objetivo establecer las prioridades tecnológicas para los próximos años, alineadas con las capacidades esenciales identificadas y con las necesidades planteadas por el JEMAD en el Objetivo de capacidad militar.

48.-  Realizaremos la primera Estrategia Industrial de la Defensa en nuestro país, para que el sector industrial esté perfectamente coordinado con los intereses de la Defensa nacional en una época en la que afrontará múltiples desafíos, así como procesos de consolidación en torno a la Industria de Defensa Europea.

Por último, hemos de decir que hay otra propuesta «descolocada» en lo que concierne a política de Defensa, en concreto diciendo que se potenciará, entre otras (lo que en el PP equivale a decir, sobre todo) la innovación en Defensa y:

Seremos especialmente activos en los sectores con mayor potencial innovador, donde España cuenta con grandes oportunidades. Prestaremos especial atención a la automoción, la biotecnología, la agroalimentación, las tecnologías de la salud, las TIC y los contenidos digitales, la química, los sectores relacionados con la energía y la protección medioambiental, las industrias culturales, el sector naval, aeroespacial y de defensa, y la máquina-herramienta.

Como se ve, el PP ha concretado sus propuestas, con este programa queda claramente definido el grueso de su política de Defensa, que, por otra parte, será similar a la que actualmente sufrimos.

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Programas electorales 2016 en materia de defensa: Ciudadanos

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Contando Estrelas

Fuente: Ciudadanos

El programa de Ciudadanos cuenta con 350 medidas con las que pretenden ofrecer sus soluciones de «regeneración».

Entre ellas hay un capítulo dedicado a «política de defensa» (capítulo 5.5) que contiene cuatro medidas (de la 247 a la 250), que componen una apuesta bastante poco novedosa y similar a la vigente hasta la fecha en materia de defensa:

Las medidas en sí son un poco pastiche y poco concretas, pero dejan dibujar a las claras las intenciones de Ciudadanos:

a) Un ejército «duro e intervencionista».

Proponen consolidar un ejército intervencionista al servicio de la OTAN, con un modelo de ejército «combinado», de «proyección», y a pesar de ello, austero y eficaz.

La medida en concreto dice así:

348. Asumiremos el compromiso que nos corresponde en materia de seguridad y defensa con nuestros socios europeos y de la OTAN. Potenciaremos el desarrollo de fuerzas combinadas que doten al ejército de mayor flexibilidad y proyección, así como eficacia y ahorro

Vayamos por partes:

En primer lugar llama la atención el ejército que quieren potenciar:  fuerzas combinadas, de proyección y con ahorro. Por lo que se refiere a las características «fuerzas combinadas» y de «proyección» manifiestan el interés por usar el ejército para la invasión (proyección suena aséptico, pero quiere decir capaz de intervenir a miles de kilómetros). También llama la atención el «ahorro», porque no dice cómo pretenden conseguir ahorro en un ejército en el que el despilfarro es endémico y el gasto militar oculto y descontrolado, manifiesto.  ¿Cómo conseguir ahorrar si vamos a seguir gastando en la proyección de nuestras FAS en el extranjero?

En segundo lugar afirman el para qué de ese ejército de proyeción: para ponerlo al servicio de la OTAN y los «socios europeos» (¿Piensan incrementar las operaciones en el exterior con otros ejércitos europeos?  ¿Apostar por un ejército europeo?  ¿Para qué queremos un ejército tan grande en España si ya estamos inmersos en el mayor ejército mundial que es la OTAN, no es contradictorio?

b) Abordar una política de comunicación proactiva en favor del militarismo

Ponen el acento en una vieja idea (inconclusa) anhelada por los ejércitos y los diferentes gobiernos que se han intercambiado (PP y PSOE) las carteras de Defensa: ahondar en una «cultura de defensa» (adoctrinamiento) y en el colaboracionismo de la sociedad civil.

La medida en concreto propone

347. Desarrollaremos una estrategia de comunicación de la Defensa Nacional que proporcione información sobre las decisiones de seguridad a los ciudadanos de una forma más transparente. Potenciaremos la colaboración de las Fuerzas Armadas, Organismos Internacionales, ONGs, y sociedad civil.

Cuenta con algo que debemos valorar aparte: proponen una «estrategia de comunicación» que proporcione a los ciudadanos información transparente sobre las «decisiones de seguridad».

Respecto al actual panorama de absoluta opacidad, que se proporcione información es un pequeño paso:  pero un paso que formaría parte de esa especie de propuesta de «despotismo ilustrado» que se trasluce en todo el programa de Ciudadanos: se informará, pero la toma de decisiones seguirá sin pertenecerle a la sociedad, que solo tendrá el derecho a que le cuenten, no a decidir.

c) Reforma de la jurisdicción militar.

En sintonía con las lineas más reformistas del propio ejército, proponen que la jurisdicción militar deje de ser el anacronismo absoluto de la actualidad, para que forme parte del resto de la jurisdición y que gocen los jueces de independencia.

La medida dice así:

.349. Homologaremos la jurisdicción militar a los demás órdenes jurisdiccionales, garantizando la plena independencia de los integrantes de los órganos judiciales militares. El Consejo General del Poder Judicial será el responsable de los nombramientos de todos los órganos judiciales militares, en los mismos términos que los demás tribunales del Poder Judicial.

d) Ley de carrera militar

Tal y como lleva prometiendo la política del PP y PSOE desde siempre, los Ciudadanos proponen una modificación de la carrera militar para dignificarla como profesión y basar los ascensos en la capacidad y el mérito.

La medida dice así

350. Reformaremos la Ley de la Carrera Militar que garantice que la promoción profesional en las Fuerzas Armadas se basa en el mérito y la capacidad

e. De lo que no habla (¿le interesa ocultarlo?) Ciudadanos.

Ciudadanos no habla de despilfarro, ni del nivel de gasto militar, ni de los programas de armas, ni del complejo militar industrial, ni de las puertas giratorias que caracterizan la política de defensa, ni de la costumbre viciada de «mejorar el presupuesto militar» año tras año por medio de los créditos extraordinarios, ni de la ingente deuda militar, ni de las bases militares, ni de la especulación del INVIED, ni … de casi nada.

¿Por qué? ¿No saben o no quieren saber?

Parece imposible que estos problemas se les hayan pasado desapercibidos. Sobre todo porque, luego nos referiremos a ello, en el anterior programa electoral sí se referían a alguna de estas cosas.

Más bien parece que su cálculo es elevado: la impopularidad del gasto militar hace que los ciudadanos no quieran aparecer con el mensaje que han venido afirmando tradicionalmente de apoyar el militarismo a ultranza y también en lo económico.

Pero el silencio no es completo: hacer de las fuerzas armadas, como pretenden, un ejército de invasión al servicio del expansionismo de la OTAN conlleva gasto militar, mucho gasto militar.

f) ¿Qué decía el anterior programa de Ciudadanos?

El anterior programa era más retórico y largo en materia de defensa, pero mantenía la misma linea. Ya lo analizamos en extenso en una anterior entrada.

Proponían incrementar el gasto militar hasta el 2% PIB en consonancia con lo pactado con al OTAN, impulsar una ley de defensa nacional y actualizar la Directiva de Defensa Nacional, reforzar la participación de España en las operaciones militares en el exterior y reforzar a la vez el «liderazgo» español en ellas, apostaba por la OTAN y por participar en los proyectos estrella de la Agencia Europea de Defensa, mejorar los medios materiales del ejército y su armamento, un plan de inteligencia del CIFAS (espías militares) y, en general, medidas más explícitas que situaban a Ciudadanos a la vanguardia de la apuesta «dura» de los halcones. Por supuesto, las medidas ahora propuestas estaban incluidas en el listado.

g) Un programa como el del PP y el PSOE.

Así las cosas se ve a las claras que Ciudadanos esconde su perfil duro pero no renuncia a él.  Es una apuesta intermedia, absolutamente previsible y compatible con lo que PP y PSOE han venido proponiendo en política de defensa.
Y es que se nota la vocación de pacto de Ciudadanos con su «gran coalición» . Al menos en materia de defensa lo van a poner muy fácil.

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Julio Rodríguez es el Solana de Podemos

Imagen de wri-irg

Fuente:  La Opinión de Málaga.

Tristemente estamos volviendo a recordar aquél «OTAN, NO» del PSOE que se quedó en el «OTAN, de entrada no» y que acabó con Javier Solana como secretario general de la OTAN ( OTAN, de entrada y por la puerta grande).

Ahora parece que quien hace entrismo en la izquierda «radical» (según ABC) o «socialdemócrata» (según otros medios) es el general Julio Rodríguez, ex JEMAD con el PSOE y reciente número 1 en la lista al Congreso por Almería por PODEMOS-IU-EQUO.

Parece que Pablo Iglesias le anhela como ministro de Defensa y él se ve como tal en breve.

Vamos a aprovechar la entrevista en «La Opinión» para analizar sus ideas y razonamientos.  Sabemos que al general lo que le vale, eso dice, son los razonamientos presentados en buena lid y campo abierto y nosotros queremos dar réplica en tales términos, sin caricaturizar (tal vez sí caracterizar) sus ideas ni mostrar intolerancia o impotencia, tal como él mismo pide

JR1

Vamos a ello:

¿Cómo se puede declarar alguien que ha ocupado el cargo de Jemad antimilitarista?
Primero, me considero pacifista. Lo soy, precisamente, porque soy militar y sé lo que es la guerra. El militar que quiere ir a la guerra es como el bombero que quiere que haya fuego, es decir un pirómano. Eso, la gente lo admite. ¿Por qué no lo hace con el concepto de antimilitarista? Antimilitarismo es lo contrario a militarismo. Y militarismo es dar preponderancia a las Fuerzas Armadas sobre el poder político. Es querer militarizar a la sociedad, al Estado y, si me apuras, también, a las mentes. Hay mucha gente civil que es militarista porque cree que puede utilizar a las Fuerzas Armadas para sus intereses. Yo soy antimilitarista porque estoy en contra de eso, es decir, del militarismo. Eso no significa que esté en contra de las Fuerzas Armadas. La Constitución deja clara que el ejército está sometido al poder civil. Por eso, soy antimilitarista. Además, creo que todos los militares lo son.

La declaración:   me considero pacifista. El razonamiento: Lo soy, precisamente, porque soy militar y sé lo que es la guerra

Rodríguez usa, como tantos políticos, frases contundentes y cortas.  Las siguen razonamientos contundentes, contradictorios y escuetos. Busca epatar.  Dejarnos sin palabras y sin capacidad de reacción para que sus palabras no sean juzgadas con fría lógica.

Está claro que cada uno puede decir lo que quiera y considerarse como buenamente le apetezca.  Otra cosa son las obras que realiza (y, sobre todo, las que ha realizado) y por las que se le juzgará.  A Rodríguez sus obras le preceden:  toda la vida en la milicia y el militar de más alto rango en España (salvo sus majestades, claro, que ellos sí que tienen algo de rango permanente).

¿Sabe lo que es la guerra?  Los civiles también.  Y, en los últimos tiempos, los civiles más y para su desgracia:  cada vez son más los muertos civiles en las guerras y menos los militares muertos.  Cada vez la guerra la sufrimos más los civiles y menos los militares.

Pero conocer la guerra es una cosa y ser pacifista o no es otra.

Ser pacifista no es sólo saber lo que es la guerra, sino luchar contra ella, y hacerlo con coherencia. ¿Sabe lo que es la guerra?  Claro.   La ha preparado día a día durante toda su vida.  Ha vivido gracias a ella.  Y quiere llegar a ser ministro de Defensa para cuidarla, mimarla, potenciarla.

Pero la guerra es pobreza, es violencia, es muerte.  La guerra es odio, violaciones, hospitales destruidos, vidas sin futuro.  Imposición.  También es negocio.  El negocio de los que venden armas, exportan conflictos, viven de lo militar durante toda su vida para luego declararse pacifistas con el máximo cinismo.  Es el negocio de los que, como él, han fomentado los PEAS (Programas Especiales de Armamento) con créditos a la industria militar a interés cero y con una deuda impagable que pesa sobre todos nosotros y que está haciendo insolvente al Ministerio de Defensa, provocando una burbuja militar, que explotará, también, como las financieras.

Segunda parte del razonamiento, la comparación:  El militar que quiere ir a la guerra es como el bombero que quiere que haya fuego, es decir un pirómano.

Y Rodríguez hace trampa.  Equipara al bombero con el pirómano, sin embargo, el último provoca el incendio, el otro va a apagarlo.  Y es el militar el que provoca la guerra, junto con los político militaristas, no el que acaba con ellas.  Ningún militar busca acabar con las guerras, apagarlas. Se quedarían sin oficio.  Cuando llegan ellos a un conflicto, éste se polariza, se acrecienta, se reactiva, se perpetúa. Cuando «acaba» la guerra no se disuelve el militarismo, sino que se prepara para la siguiente.

Seguimos con los razonamientos de Julio Rodríguez:

Antimilitarismo es lo contrario a militarismo. Y militarismo es dar preponderancia a las Fuerzas Armadas sobre el poder político. Es querer militarizar a la sociedad, al Estado y, si me apuras, también, a las mentes. Hay mucha gente civil que es militarista porque cree que puede utilizar a las Fuerzas Armadas para sus intereses. Yo soy antimilitarista porque estoy en contra de eso, es decir, del militarismo. Eso no significa que esté en contra de las Fuerzas Armadas. La Constitución deja clara que el ejército está sometido al poder civil. Por eso, soy antimilitarista. Además, creo que todos los militares lo son.

La declaración:  Antimilitarismo es lo contrario a militarismo.  El razonamiento:  Y militarismo es dar preponderancia a las Fuerzas Armadas sobre el poder político. Es querer militarizar a la sociedad, al Estado y, si me apuras, también, a las mentes.

Querido general:  ¿no le parecen suficiente preponderancia de lo militar en la sociedad española los siguientes datos del informe sobre Gasto Militar 2016?:

No se incluyen los siguientes gastos militares de diversos ministerios:

  • Presidencia: 240’97 millones de € destinados al CNI.
  • Interior: 658’30 millones de la Guardia Civil, suministros de carácter militar de la policía, etc.
  • Exteriores: 201’17 millones de € de aportación a la OTAN, OSCE, UEO, transportes del Ministerio de Defensa cargados a Exteriores, operaciones de mantenimiento de la Paz de la ONU, etc.
  • Fomento: 0’64 millones de € en convenios con Aviación Civil y Coordinación Civil-Militar de Seguridad Aérea.
  • Industria: 500’42 millones por apoyo a la innovación tecnológica del sector de la Defensa, satélites de uso militar, etc.
  • Empleo: 0’50 millones de € para el buque medicalizado Esperanza del Mar en apoyo a las actuaciones militares en Mali.
  • Agricultura y Medio Ambiente: 40’42 millones de € para barcos de apoyo militar al Índico (operación Atalanta), convenio para uso de la AEMET para fines militares, etc.
  • Hacienda: 39’49 millones de € para gastos plurianuales del Ministerio de Defensa e Interior, etc.
  • Sanidad: 0’3 millones de € para productos uso y consumo uniformidad femenina.
  • Economía: 102’56 millones de € para la Red de Seguridad Biomédica, transferencias del CSIC al INTA, etc.
  • Educación: 0’02 millones de € para subvenciones a organismos militaristas.

No se incluyen los datos de otras partidas presupuestarias como:

  • 13’95 millones de € para los Centros Universitarios de la Defensa,
  • 477’51 millones de € para las clases pasivas militares (pensiones prestaciones a funcionarios y familiares, pensiones de guerra)
  • 735’45 millones de € para los Organismos Autónomos Militares (INVIED, ISFAS, INTA).
  • 1’05 millones de la Casa de Rey.
  • 0’55 millones de € de las Cortes Generales para viajes relacionados con política de Defensa y para la Contribución a la Asamblea Parlamentaria de la OTAN.
  • Tampoco se cuentan los 16.127’63 millones de € producidos por la Deuda Militar.

Pero el engaño es continuado y no es exclusivo del PP.  Desde 2002 a 2015 el Ministerio de Defensa ha sobregastado 19.981’15 millones de € más de los que tenía presupuestados, una media del 20’66 %.  En el periodo de Rajoy este sobregasto se ha llevado al extremo:  en 2012, + 44’75 %; en 2013, 32’51 %;  en 2014, 33’95 %;  y en 2015, 40’47 %.  Otro escándalo.

Con todos estos datos el gasto militar español con criterio OTAN acaba suponiendo un 7’14 % del gasto del presupuesto de todos los Ministerios y un 2’71 % del PIB (muy por encima del 0’8 % del que se queja continuamente el PP por escaso).

Además, los pacifistas somos distintos ideológicamente a los «militares antimilitaristas» que usted dice que son todos.  Y lo somos porque a nosotros, los pacifistas y antimilitaristas nos parece que España está militarizada en gran medida.  En siguiente listado hay 45 ejemplos:

  • desde la fiesta nacional, al el jefe del Estado,
  • desde la I+D+i  hasta la mala calidad reiterada de nuestra industria militar,
  • desde la presencia española en el Antártico hasta la Agencia Española de Meteorología,
  • desde la Unidad Militar de Emergencias al Seprona y a la Guardia Civil.
  • De la militarización participan 12 de los 13 ministerios (en mayor o menor medida).
  • Se militariza la Semana Santa, existe una catedral militar.
  • Hay Organismos Autónomos militares ampliamente dotados,
  • existe la Sanidad Militar, la Farmacia Militar, la Justicia Militar, la cooperación internacional militarizada.
  • Somos la séptima potencia mundial en venta de armas, las bases militares y los campos de tiro están extendidos por toda la geografía nacional y llegan a ocupar y usar parques nacionales.
  • Defensa es el segundo terrateniente de España, existen multitud de viviendas militares en abandono de las que se lucra Defensa con su venta promoviendo la especulación inmobiliaria,
  • existe un servicio de Cría Caballar militar, los militares se ocupan de la protección y reintroducción de algunas especies en peligro de extinción.
  • Muchas comarcas españolas son dependientes del monocultivo militar:  Ferrol, Cartagena y Cádiz de la industria militar;  Tremp en Lérida y otras zonas de los acuartelamientos militares.
  • Somos el segundo país más intervencionista de Europa con unas 80 intervenciones a nuestras espaldas,
  • muchas embajadas cuentan con agregadurías militares, concedemos créditos a interés cero a la industria militar,
  • los militares tienen centros educativos propios, además tienen multitud de convenios de enseñanza con muchas universidades públicas y privadas.
  • Además, nuestra doctrina militar aplica el concepto de fronteras avanzadas y, por ello, nos sentimos legitimados a intervenir en Malí o el Índico.
  • Los militares se sienten legitimados para invadir pueblos en sus ejercicios militares sin previo aviso a los civiles.
  • El Tribunal de Justicia de Andalucía fallaba que no tienen por qué avisar los militares a la Junta de Andalucía cuando vayan a hacer maniobras en los parques naturales.
  • Militarización de los aviones de la Agencia Tributaria para el control de drogas.
  • Últimamente la televisión realiza series sobre la vida militar, programas de cocina hacen pruebas en instalaciones militares, y la Vuelta ciclista tiene metas en instalaciones militares, España participa en los Juegos Olímpicos Militares.
  • Los militares pueden condicionar el uso y la propiedad del territorio declarándolos zonas de interés para la defensa nacional.
  • Para colmo, con nuestros impuestos también pagamos parte de las vacaciones de los militares españoles y peregrinaciones anuales a Lourdes.
  • Por no hablar de la militarización de los callejeros de cualquier ciudad y/o pueblo, la militarización de las ferias educativas y juveniles.
  • Y no nos olvidamos de privilegios para los militares que quieren optar a ser funcionarios civiles, ni de los campos de golf y centros recreativos y deportivos militares.
  • Por último y no menos penosos son la militarización de las fronteras y, también de la inspección y control de la actividad pesquera.

Seguro que Julio Rodríguez, que sabemos nos sigue en twitter y ha demostrado interés por el antimilitarismo, tiene algo que decir a todo esto.  Seguro que querrá debatir con nosotros, también con nosotros, en buena lid y campo abierto.

Nosotros lo estamos deseando, hablar con el general y con todos los militares porque consideramos que la defensa no debe ser patrimonio exclusivo de los que van armados y sí más bien algo que hay que construir desde la paz, desde la noviolencia, sin ejércitos.

Para que conozca mejor lo que es el antimilitarismo nos permitimos aconsejarle el libro Política Noviolenta y lucha social del que somos autores.  Verá que no cariturizamos las ideas de los militares, las estudiamos, y les damos alternativas desde la racionalidad, en buena lid y campo abierto.

Por último, pensamos que muchos antimitaristas nos hemos sentidos caricaturizados (justo como denuncias tú en tu twit) cuando pretendes que el antimilitarismo se llene de militares que rebajan la propuesta militarista a la paz armada y obvias las propuestas del antimilitarismo de superar la cultura de la guerra y la estrategia de la dominación y la violencia.  Tus palabras y razonamientos, que sin duda pretendes neutrales y sin mal propósito, sí que son considerados como menosprecio por los que somos antimlitaristas.  Justo otro ejemplo más de la violencia cultural que practicáis los militaristas adueñándoos de todas las facetas de la sociedad.

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