El Supremo dicta sentencia contra Instalaza (y Morenés)

Imagen de Infodefensa.com

Fuente:  Telecinco.es

La noticia tuvo mucha retranca.  En 2008, 107 países, incluida España, ratificaron el tratado internacional de Oslo que prohibía el uso, desarrollo, fabricación, adquisición y almacenamiento de bombas de racimo.

En mayo de 2011, Instalaza demandó al Estado, con Morenés aún consejero de la empresa, por lucro cesante en su actividad de promover la muerte.  Y, claro, segun los expertos,  tenían parte de razón, dado que la industria armamentística es una más, tenía encargos en firme y, además, está muy subvencionada por el gobierno de turno.

Sin embargo, en 2013, la Audiencia Nacional rechazó esta reclamación (cuando Morenés ya era ministro de Defensa) alegando que

el interés público superior de la protección de la vida humana y el Derecho Internacional Humanitario» y que la moratoria no tenía por objeto «una privación de derechos específica a la reclamante, sino una modificación de un régimen existente por otro más acorde con el interés público.

A todos nos va a sonrojar leer las siguiente frases con las que Morenés reclamaba sus derechos:

En su recurso ante el Supremo, Instalaza aseguraba que la moratoria en la fabricación de municiones de racimo no afecta por igual a todos los sujetos de la regulación y denunciaba el perjuicio que le causa a esta empresa en concreto «por estar dedicada en cuerpo y alma a la producción y comercialización» de este tipo de municiones.

No obstante, el Supremo considera que

la industria armamentística está sometida a «un régimen que puede cambiar» y que el cambio que se produjo tras la aprobación de la moratoria «no pudo sorprender» a Instalaza, sobre todo a raíz de la Conferencia de Berlín sobre la destrucción de las municiones de racimo y de la Ley sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso que aprobó el Parlamento español en el año 2007.

Además de rechazar su recurso, el Tribunal Supremo también impone a Instalaza en su sentencia el pago de las costas del procedimiento tras la imposición del recurso, que el tribunal establece en 4.000 euros más IVA.

Ahora que, quizá, Morenés se despide del Ministerio de Defensa y que, quizá, hará girar una vez más las puertas giratorias, no está mal esta despedida legal contra los intereses que realmente ha representado este infausto ministro durante los últimos 4 años.

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One comment

  1. muskaria dice:

    La mejor noticia para empezar un año Nuevo antimilitar

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