El programa militar de Podemos. Agárrense que vienen curvas.

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POr Daniel López García

Fuente: Programa electoral de Podemos

Hace ya tiempo que, ante las declaraciones promilitaristas de diversos lideres de esta formación, explicamos en este mismo blog las razones por las que creíamos que Podemos no debería renunciar en su apuesta por abordar las propuestas antimilitaristas. Más adelante lo repetimos en un libro de autoría coral en el que participamos.

Por ello, vivimos ciertamente escamados la elevación a los altares podemitas del «general pacifista» Julio Rodríguez, jefe de la cúpula militar española en tiempos del también «pacifista» Zapatero y ahora, al leer el programa de Podemos sobre la materia comprobamos la poca permeabilidad de la formación «emergente» a las apuestas y propuestas del movimiento social, si así se quiere llamar, pacifista y antimilitarista.

Podemos titula a su programa electoral «Queremos, sabemos, podemos«, tal vez para contrarrestar el pedigüeño mensaje del PP de que ellos son los que realmente saben porque tienen experiencia (y una pila de años de rechupete a sus espaldas). Sin embargo, el lema morado, amén del intento de contrarrestar la crítica derechosa, da una impresión en parte académica (saben) y en parte elitista (saben por nosotros), aunque es posible que nuestra apuesta por la horizontalidad, la lucha de base, la autoorganización, la coherencia y la preferencia por la modesta utopía de ayudar a construir un mundo más justo y otras cosas no sean muy compatibles con la mercadotecnia que reclama la centralidad del tablero donde se juega la partida electoral. Ellos sabrán (saben y pueden) y nosotros no.

El programa de Podemos habla de lo militar, y mucho, y con marcialidad militar, dicho sea de paso.  Tal vez contar con un bizarro general como asesor estrella en la materia es lo que tiene: se hace demasiado hincapié en la importancia de los uniformes, en lo insoslayable de los colegas militares como sujetos de la nueva política y en sus reivindicaciones de buena vida como elementos centrales del debate en torno al ejército, lo que, dicho sea de paso, obvia otros muchos aspectos como por ejemplo, el sobrante de militares y mandos excesivos existente, el desmesurado y escondido gasto y deuda militar, el abusivo patrimonio militar y las campañas especulativas sobre el mismo, la falta de soberanía ciudadana sobre las políticas de defensa, relegadas a expertos obscuros, la obnsolescencia de una industria militar hipersubvencionada y mimada pero ineficiente y peligrosa, la dependencia de zonas del territorio al monocultivo militar y otros aspectos de los que haremos más adelante mención.

No aplica Podemos a su apuesta por la verborrea de principios al uso en las otras formaciones (en realidad una especie de corta y pega de los diversos estudios emanados desde el lobby militar sobre los «riesgos» y «amenazas» que nos atenazan) y parte de forma pragmática y «realista» (entendiendo por ello lo que en ciencia política quiere decir realista) de la necesidad incuestionable del ejército amigo y de la necesidad de hacerle un compañero de viaje en el periplo por el cambio pretendido. Precisemos que, dado que casi todo en cuanto a los principios y objetivos de la política de defensa es sobreentendido y no se explicita (¿tal vez porque la explicación espeluzna?) debemos nosotros, para mayor claridad, afinar en lo posible asumiendo que Podemos, como los otros, quiere la paz y un mundo menos cruel, pero lo quiere, podríamos decir, manu militari y en el entendimiento de que el ejército es siempre necesario y a veces necesario usarlo en conflictos que ni nos van ni nos vienen.

En cuanto a las propuestas concretas se encuentran en varios capítulos: Uno primero llamado «seguridad» (págs 186 y 187), dentro de otro más amplio llamado «democracia política» y uno segundo llamado «democracia internacional»y dentro de este en un primer apartado referido a «migraciones y asilo» (págs.211 a 219) y en uno segundo llamado «política exterior y cooperación» (pags. 219-231).

Con ello, se ve a la legua, el enfoque del ejército es doble: referido a nuestra «seguridad» (aunque a decir verdad no marca objetivo alguno y se limita a asumir una tabla de reivindicaciones de los militares sin precisar qué peso les queremos dar en nuestra seguridad) y uno segundo referido al uso de la fuerza en las relaciones exteriores.

Vayamos por partes:

  1. La apuesta por la agenda «sindical/profesional» de los militares

El mayor énfasis de las medidas podemitas en materia militar se pone en asumir los postulados sindicales de las asociaciones de militares, cuya campaña de lobby, justo es reconocerlo, ha sido eficaz tanto a derechas como a centro e izquierdas, logrando situar en la agenda de la política de seguridad sus apuestas sindicales.

Es curioso que toda la mención a la «seguridad» de este capítulo se refiera en exclusiva a cómo mejorar las condiciones laborales de los militares. ¿Es todo lo que ha de decirse al respecto? ¿Mejorando sus condiciones de vida se define la seguridad?¿la de quién?. O incluso más ¿Se define así el modelo de defensa que se necesita?. ¿Se habla de algo que tenga que ver con la seguridad? No lo parece, y el programa nos deja, al respecto en ascuas, lo cual es malo porque, a falta de alternativa se sobreentiende que lo que hay y lo que hace el ejército está bien, y lo que hay es un férreo pacto bajo cuerda y sin pluralidad alguna entre los sectores militaristas para mantener el status quo y hacer del ejército un instrumento de su política de casta.

Daría la impresión de que los militares, en el imaginario podemita, son un agente privilegiado de la transformación que pretenden realizar de la sociedad (transformación que aplazan para sucesivas elecciones y no dibujan siquiera) y , por tanto, necesitan el trato y mimo  que dio lugar a momentos más gloriosos del imaginario del «pueblo en armas» o el «ejército del pueblo».

Y ya en concreto, el programa oferta:

(medida 269) Homologación de las jornadas de trabajo de las Fuerzas Armadas a las del resto de la Administración Pública

Proponemos una regulación reglamentaria del horario y de las jornadas laborales de los miembros de las Fuerzas Armadas para que sean similares a las de la Administración General del Estado, teniendo en cuenta las necesidades específicas derivadas de las misiones, maniobras, guardias y servicios, que serán retribuidos de manera justa.

(medida 270) Redefinición de la carrera militar de todos los militares profesionales

Reformaremos de manera integral la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar, e incluiremos en ella al personal de tropa y marinería y a oficiales temporales; y suprimiremos también los actuales compromisos temporales. Estableceremos, con carácter prioritario, un sistema de promoción con criterios exclusivamente objetivos y basados en los principios de igualdad, mérito y capacidad. Así, se valorará como mérito la experiencia profesional, se suprimirán los actuales criterios subjetivos de valoración (como los informes personales de calificación) y se eliminarán los actuales límites de edad. Tras la experiencia obtenida de las primeras promociones con el nuevo sistema de enseñanza militar, realizaremos un estudio para terminar de adaptarlo al sistema general de enseñanza. 187 Llevaremos a cabo un plan integral de acción social basado en la igualdad, que preste especial atención a las familias y suprima privilegios.

(medida 271) Militares: ciudadanos y trabajadores

Reformaremos la Ley Orgánica 9/2011, de 27 de julio, de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas, para propiciar una nueva regulación de los derechos fundamentales de reunión, manifestación, asociación, libertad de expresión, sindicación y afiliación a partidos políticos. Igualmente, suprimiremos la privación de libertad sin tutela judicial efectiva, y renovaremos los órganos de participación con criterios democráticos y vinculantes para los procesos normativos en los ámbitos profesionales, sociales y económicos.

(medida 273) Personal civil a cargo de las tareas administrativas en las Fuerzas Armadas

Reorganizaremos la plantilla para que sea personal civil administrativo quien desempeñe servicios burocráticos en las Fuerzas Armadas. Pondremos fin a los servicios que no son propios del cuerpo: carpinteros, albañiles, jardineros, mecánicos, etcétera.

(medida 274) Libertad de sindicación para los miembros de la Guardia Civil

Reconoceremos la libertad de sindicación dentro de la Guardia Civil y defenderemos que no se aplique el Código Penal Militar a los miembros de este cuerpo, para garantizar así sus derechos fundamentales y sus libertades públicas.

(medida 275) Mejora de la coordinación entre la Guardia Civil y la Policía Nacional

Proponemos la unificación de las bases de datos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, lo cual supondría un gran avance en materia de coordinación.

(medida 276) Nuevo sistema de ascenso en las Fuerzas de Seguridad del Estado

Modificaremos los actuales procesos de ascenso en las Fuerzas de Seguridad del Estado para que se basen exclusivamente en pruebas objetivas y mensurables.

2.- Algo de transparencia

Compuesto y bien aseado el militar del futuro, con su mochila de derechos y garantías a cuestas, dice Podemos que además se necesita algo de transparencia en la casa de locos que es el Ministerio de Defensa y, sobre todo, evitar el mangoneo de las puertas giratorias.

Evitaremos las «puertas giratorias» al regular las relaciones entre el Ministerio de Defensa y la industria de defensa para hacerlas plenamente transparentes; y se auditarán, revisarán y renegociarán las adquisiciones con los contratistas para hacer viable el presupuesto del Ministerio de Defensa. Asimismo, y en consonancia con lo anterior, se constituirá un grupo de expertos (junto al que podrá participar la sociedad civil) con el fin de presentar propuestas para estudiar un diseño de las Fuerzas Armadas más acorde a las necesidades de España.

BIen está, pero se echa en falta buscar la responsabilidad personal de quienes nos  han llevado a una deuda militar por compra de armas innecesarias de más de 30.000 millones de euros y, por qué no decirlo, que en vez de contar con grupos de «expertos» para estudiar el diseño de las fuerzas armadas, contar con una verdadera distribución del poder de decisión a la sociedad y a los movimientos sociales (no expertos) para que definan previamente qué quieren defender, porque podría darse la paradoja de que la definición nos llevara a la aspiración de defender el trabajo digno, las conquistas sociales, la solidaridad internacional, los grandes desafíos demográficos o ecológicos, la seguridad human en suma y que para eso no fuera preciso hablar de ejércitos, sino sustituirlos por otros medios, lo cual, a los ojos de los expertos que tanto saben y que nos aplican reglas de juego de un cierto despotismo ilustrado, es quimérico.

3.- Democracia internacional

Cifran en dos tipos de medias las que tienen que ver con lo militar. Una primera, más coyuntural y tal vez intentando dar respuesta a la grave situación de crisis humanitaria provocada por el intervencionismo militar occidental en Siria, referente al reconocimiento de los refugiados, y un paquete más amplio referido a lo que podríamos llamar de forma benevolente los principios de política internacional y de «diplomacia militar preventiva» a los que, al parecer, se ha adherido Podemos, eso sí, aderezado de algunas de las reivindicaciones de grupos sociales de cooperación más entusiastas con el imaginario podemita, como son las de la causa palestina y otros derechos innegables de pueblos sometidos.

3.-1.- Refugiados.

Se contempla una medida dentro de un paquete de medidas referidas a la inmigración (medidas dicho sea de paso de una asombrosa coincidencia con las propuestas tradicionales de CEAR cuyo expresidente es un destacado cargo público en Madrid), a la que llaman «Restablecimiento de la legalidad de los pasos fronterizos: respeto a los derechos humanos» (medida 316) y que se define del siguiente modo:

Pondremos fin de forma inmediata a las devoluciones ilegales de personas en las zonas fronterizas, que contravienen la legalidad internacional. Para ello, derogaremos los artículos correspondientes de la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana. Igualmente, pondremos fin a las vulneraciones de derechos humanos que se producen en la frontera sur. Para ello, eliminaremos los elementos lesivos colocados en los perímetros fronterizos de Ceuta y Melilla y promoveremos la adopción de un protocolo de actuación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en esta frontera sur. Además, revisaremos el tratado bilateral con Marruecos, a fin de garantizar el cumplimiento estricto del principio de no devolución.

3.2.- Medidas de carácter internacional relativas a lo militar.

Se agrupan en el capítulo llamado «política exterior y cooperación internacional», que pretende hacer de la cooperación el hilo conductor de la política internacional española. Entre las medidas que tienen mayor relación con lo militar se contemplan

(medida 323) Hacia la abolición del derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU

Durante el mandato de España en el Consejo de Seguridad de la ONU (que expira a finales de 2016) plantearemos la propuesta de agilización de la reforma integral del Consejo de Seguridad de la ONU para hacerlo más democrático, transparente y representativo, con la intención de acabar con el derecho de veto y priorizar un mandato orientado a la defensa de los derechos humanos, la equidad de género, la protección de civiles, las dinámicas de diálogo y el liderazgo local en la gestión de crisis. Mientras no se produzca esa reforma, promoveremos un compromiso formal de no utilizar el veto en lo relativo a cuestiones humanitarias (casos de genocidio, crímenes de guerra o de lesa humanidad), como primer paso hacia la eventual supresión de esta prerrogativa.

(Medida 325) Sometimiento a consulta ciudadana de la participación de las Fuerzas Armadas en operaciones militares internacionales

Promoveremos una agenda multidimensional que contribuya a construir unas relaciones más justas, pacíficas y seguras, y que impliquen una renuncia a la guerra como herramienta ofensiva de política exterior. Desde esta perspectiva y con objeto de fortalecer nuestra democracia, impulsaremos consultas ciudadanas sobre la participación de nuestras Fuerzas Armadas en operaciones militares internacionales de calado. Esta participación será siempre conforme al derecho internacional y deberá contar con la autorización de la ONU.

Es de destacar la renuncia a la guerra y la apuesta por una agenda política para promover una agenda de paz, pero llama la atención la referencia a que se someterán a consulta ciudadana solo las operaciones internacionales «de caldo» (¿A qué llamaríamos operaciones militares internacionales que no sean de calado?)

(Medida 326) Auditoría y revisión del convenio con Estados Unidos sobre la base militar permanente en Morón

Auditaremos y revisaremos los convenios de defensa suscritos por España, en particular el convenio de defensa con Estados Unidos y su tercer protocolo de enmienda de 2015, que convierte en permanente la presencia en Morón de la fuerza estadounidense de acción rápida en África. Consideramos que la existencia de bases estadounidenses en España y la participación en los esquemas del escudo antimisiles afectan a nuestra soberanía y suponen un riesgo para nuestra seguridad nacional.

Parece que la medida dibuja un ideario, en este caso coherente con lo que Podemos presentó en su programa de las elecciones al Parlamento Europeo, de un ejército nacional para la defensa de los intereses nacionales y de la soberanía pero desvinculado en lo posible de la relación que actualmente mantiene con el bloque occidental y con EEUU como principal motor de este

(medida 327) Mayor autonomía de España y Europa en la OTAN

Buscaremos dotar de una mayor autonomía estratégica tanto a Europa como a España en el seno de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), para lo cual profundizaremos en la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD) y en la Europa de la Defensa para afrontar las relaciones con nuestro entorno y las problemáticas globales desde una perspectiva exclusivamente europea. En este sentido, defenderemos neutralizar el papel desestabilizador de la OTAN en Europa del Este, congelar las fronteras actuales de la alianza y detener la instalación del escudo antimisiles en el este de Europa y el mar Báltico. A medio plazo, apoyaremos la compatibilidad de la alianza con una arquitectura de seguridad paneuropea en la que participe Rusia, sobre la base de una reactivación de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).

Se ve en esta medida otro rasgo más de la apuesta militar de Podemos. Por un lado apuesta por la permanencia en la OTAN, o al menos por no reabrir el debate sobre la permanencia en esta, pero intentando evitar sus perfiles más agresivos, y por otra por avanzar en la idea dibujada por la élite europea de una política militar propiamente europea, ya sea con un ejército europeo propiamente dicho o con pasos intermedios para ir lográndolo, aspecto nefasto este al que ya nos hemos referido en el trabajo ¿ejército europeo?

(medida 329) Compromiso con la libre determinación del Sáhara Occidental y concesión de la nacionalidad española a la población saharaui residente en España

La medida 329 del programa podemita inaugura las reivindicaciones clásicas de las ONG del ámbito cercano a esta organización y de IU, verdadero refugio de antiguos militantes desengañados de otros lances políticos, y que, siendo justas, acaparan tradicionalmente las agendas de la izquierda clásica carpetovetónica en el tema de la paz, relegando de dicha agenda lo relativo a gasto militar, venta de armas, etcétera.

La primera de las medidas asumidas como «agenda por la paz» por Podemos es la libre determinación del pueblo saharahi y la exponen del siguiente modo

Defendemos el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui. Por ello, asumiremos un papel más activo en el Consejo de Seguridad de la ONU y exigiremos revisar el marco general del proceso negociador, para fortalecer el mandato de la mediación de la ONU y posibilitar que el Consejo de Seguridad sancione a aquellos que obstruyan el proceso político. Además, abogaremos para que la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) contribuya a la supervisión del respeto y defensa de los derechos humanos y la organización de desplazamientos oficiales sobre el terreno, tanto en el Sáhara Occidental como en los campamentos de refugiados de Tinduf. Asimismo, aumentaremos las partidas de ayuda humanitaria para los campamentos saharauis, apoyaremos programas de formación y movilidad de la población saharaui y favoreceremos el acceso a la nacionalidad española de los saharauis residentes en nuestro país, con los mismos derechos que otras personas en su situación. Por último, abogaremos por el nombramiento de un Representante Especial de la Unión Europea para el Sáhara Occidental que pueda hacer un seguimiento regular de la resolución del conflicto a nivel comunitario.

(Medida 330) Reconocimiento del Estado palestino

La siguiente, otro clásico, es el reconocimiento del Estado Palestino, justa reivindicación donde las haya, pero incapaz de colmar la agenda por la paz y los principales desafíos de ésta.

Reconoceremos a Palestina como Estado de forma inminente y unilateral. Creemos que este primer paso es imprescindible, aunque no el único, para garantizar la paz, el respeto a los derechos humanos y la seguridad (doctrina de la seguridad humana de la ONU) entre Israel y Palestina, así como el reconocimiento y disfrute de los derechos nacionales. Se tratará de un compromiso histórico de nuestro Gobierno no solo con los palestinos, sino también con la población de nuestro país. Un compromiso histórico que deberá materializarse en hechos concretos como primer paso para abordar otros asuntos, por lo que propondremos que el Consejo de Seguridad de la ONU establezca un plazo vinculante para que se retomen las negociaciones entre israelíes y palestinos bajo la supervisión y el control de organismos multilaterales internacionales. En el caso de que se produzcan violaciones de derechos humanos, nuestro país impulsará la imposición de sanciones frente a las políticas de ocupación, segregación, discriminación y castigos colectivos por parte del Estado de Israel hacia las poblaciones palestinas.

(medida 336) Aumento del presupuesto destinado a la Ayuda Oficial al Desarrollo

La siguiente de relevancia para el tema que nos ocupa, es la reversión de la actual situación cicatera en cuanto a la ayuda oficial al desarrollo. La hemos considerado relevante porque la ayuda al desarrollo es en sí un apoyo a la causa por la paz. Nos hubiera gustado un compromiso más decidido de introducir en dicha medida referencias a la lucha contra las guerras y sus devastadoras causas y consecuencias, o a que esta ayuda se hiciera en detrimento del gasto militar y no a la vez que éste, pero, visto lo que Podemos puede dar de sí al respecto, tal vez es pedir peras al Olmo.

Destinaremos el 0,7 % de la Renta Nacional Bruta (RNB) a la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) en un máximo de dos legislaturas (establecemos como meta para la primera legislatura un mínimo del 0,4 %). La AOD actuará al margen de intereses comerciales, geoestratégicos o de cualquier otro carácter que sean distintos a los recogidos en el Pacto por la Justicia Global, y regirá su actuación en base a los principios de suficiencia, previsibilidad y respaldo técnico. Las alianzas público-privadas quedarán subordinadas a una nueva estrategia de participación del sector privado en el desarrollo sostenible, que se construirá junto con la ciudadanía organizada y será de obligado cumplimiento para las empresas que participen en dichas alianzas y en las acciones de cooperación y solidaridad internacional. Además, realizaremos auditorías con participación ciudadana (incluida la de los países socios de la acción de solidaridad y cooperación internacional) sobre el impacto en la igualdad, los derechos humanos, la equidad de género y la sostenibilidad medioambiental de las actividades de las empresas financiadas con fondos de la AOD española. Por último, destinaremos el 15 % de los fondos de la AOD a intervenciones específicas de género, al empoderamiento de las mujeres y a la salud sexual y reproductiva, priorizando la asignación de recursos a los movimientos feministas y a favor de los derechos de las mujeres, en los ámbitos locales, nacionales, regionales e internacionales

4.-Medidas territoriales de la defensa.

Por último encontramos una medida elogiable y sin tacha, ya era hora, en la que aparece referida a Navarra con el número 379, sin duda incluidos por el movimiento de lucha al que Podemos también se ha incorporado en la Ribera de Navarra y protagonizado por los compañeros de Bárdenas Ya.

(Medida 379) Desmantelamiento del polígono de tiro de las Bardenas Reales

Convertiremos el polígono de tiro de las Bardenas en un entorno natural para el disfrute de los navarros y las navarras. Para ello, será necesario:

  • Someter a consulta popular la renovación del contrato de arrendamiento.
  • Levantar la declaración de «zona de interés para la defensa».
  • Proceder al desmantelamiento del polígono.
  • Realizar un análisis ecológico y sanitario del entorno.
  • Procurar la reutilización de los recursos naturales en un sentido social, cultural y ecológico.

5.- Unas conclusiones

Las conclusiones que se dibujan se refieren tanto a lo que se habla como a lo que se calla y no son, desde nuestro punto de vista, ni innovadoras ni alentadoras:

a) Podemos apuesta por un ejército bien cuidado y pertrechado de derechos para afirmar la seguridad de los españoles, pero no define el para qué de este ejército, lo que hace pensar que da por bueno lo que existe.

b) Podemos no entra a los debates existentes en torno a los grande problemas de lo militar como, por ejemplo, 1) si es partidario de mantener el enorme gasto militar y su opaca distribución en los diversos ministerios, organismos y partidas presupuestarias; o de aumentarlo; o de disminuirlo en beneficio de otros gastos sociales, 2) Si va a abordar la ingente deuda militar y su ilegitimidad, 3) Si va a abordar el escandaloso patrimonio militar y su uso especulativo, 4) Si pretende mantener el sistema de subvenciones al militarismo y de privilegios de que goza, su nivel de despilfarro, las exenciones tributarias existentes y la apropiación por lo militar de espacios naturales y socialmente útiles, 5) Si va a abordar el enorme contingente militar existente y la ratio de mandos desmesurada que se mantiene, 6) Si pretende beneficiar la I+D+i militar, 7) Si pretende hacer del ejército un instrumento de prestigio en la política internacional, de injerencia y la política de alianzas militares.

c) Podemos no apuesta por abandonar la OTAN

d) Podemos apuesta por ir hacia una política militar de la UE y un ejército adecuado para ello, lo que convierte su visión política en intervencionista y militarista.

e) Podemos no define para qué queremos el ejército.

f) POdemos no aborda políticas de resolución de conflictos alternativas ni cree en  alternativa de defensa alguna al actual modelo

g) Podemos no sintoniza absolutamente en nada con las agendas del pacifismo y el antimilitarismo que actúa y lucha en este pequeño apéndice del imperio.

h) Tal vez el oportunismo de POdemos sabe y puede, pero no quiere.

 

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4 comments

  1. Jose Garcia dice:

    La historia de España, viene demostrando que los programas electorales están para decirle al pueblo lo que quieren oir, una vez pasadas las elecciones y habiendose acomodado al sillón correspondiente, llega el momento de sacar la agenda de trabajo subvencionada por las grandes empresas, que ni por asomo tiene porqué parecerse al programa electoral, tal como estamos acostumbrados ya desde hace varias legislaturas en este pais.

  2. Diana dice:

    Hola, muy interesante el trabajo de estudiar sus propuestas y desgranarlo y sobretodo verlo de establecer cual es el objetivo y hacia donde orientar el ejercito. Y sobretodo tu mención a salir de la otan. Pertenezco a recortes cero (nos presentamos a las elexxiones desde las europeas) y tenemos clarisimo la defensa de la salida de la otan y sobretodo denunciar que nuestro suelo se este convirtiendo en centro de operaciones militares para África. Dar esa conciencia es fundamental. Y es una línea roja que sitúa en cbios de verdad o cambios de maquillaje para que nos sigam degradando y saqueando. El ex general que han fichado es proyanqui y prootan y ees grave que sumen a mucha gente de la tradición de lucha y de izquierdas

  3. […] otra parte, las propuestas en dicha materia del programa de Podemos, que ya analizamos en su día, eran un verdadero jarro de agua fría, como lo era también el nombramiento a dedo de un candidato […]

  4. […] en las pasadas elecciones tuvimos tiempo de ocuparnos y analizar este programa, y más adelante, cuando el “equipo negociador” intentó el […]

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