Los militares egipcios y el militarismo yanki agravan el conflicto egipcio

Fuente:  Guerraeterna.

El premio Nobel de la Paz, Barack Obama, mantiene con Egipto una actitud muy poco ética mediante la ayuda militar que proporciona al ejército egipcio.

Esta ayuda es cuantiosa y sostenida:

la ayuda militar que EEUU concede cada año al Ejército egipcio desde los años 40, una media de 1.300 millones anuales desde 1987.

Mientras miles de personas pierden la vida, las paradojas de la política internacional, o simplemente de la política nos dejan atónitos:

Se da la paradoja de que Washington no podía llamar golpe al golpe de Estado incruento (porque la legislación norteamericana obligaría automáticamente a suspender esa ayuda) y ahora ante un baño de sangre no se espera ninguna reacción contundente.

Si no es ahora cuando hay que suspender la ayuda militar a Egipto, ¿cuándo lo será?  Con esta política queda claro que lo único que busca USA es el negocio de vender y vender armas como forma de ayuda internacional para luego cobrárselo por medio de apoyos políticos, contratos para las empresas de su país, alianzas militares frente a hipotéticos enemigos en la región árabe, etc.

Además, la cuestión se complica si en lugar de ver personas que sufren analizamos personajes que disfrutan con el conflicto egipcio y que, incluso, ganan dinero:

Pero además esa ayuda militar es muy rentable para EEUU y Egipto por otras razones. Parte de ella se desvía –eso sin contar comisiones que vayan directamente a los bolsillos de los generales egipcios– a otras inversiones del Ejército.

Si vamos a la fuente citada nos enteramos de que:

la ayuda beneficia a una pequeña y camarilla influyente de las élites en ambas capitales. En los Estados Unidos, el programa de ayuda proporciona una fuente grande y previsible de la demanda de los exportadores de armas, mientras que en El Cairo, la producción militar de colaboración con las empresas de Estados Unidos ayudar a subsidiar empresas económicas comerciales del ejército.

Las implicaciones de la paz y de la solución de conflictos internacionales por la vía noviolenta serían importantes y graves para el empleo estadounidense y para los que se benefician de la venta de armas:

Aunque los grupos de interés nacionales rara vez se invocan en el debate sobre la ayuda militar a Egipto, los $ 1.3 mil millones en asistencia anual representa un subsidio significativo para los fabricantes de armas estadounidenses. Por ejemplo, la planta de fabricación de General Dynamics en Lima, Ohio, donde se construye el tanque M1A1 Abrams no tiene más órdenes de trabajo del Ejército de EE.UU. hasta 2017 (…) la petición de 125 M1A1s (orden de 11 de Cairo desde finales de 1980) mantendrá las líneas de producción abierta hasta 2014 (…) Las reducciones que se avecinan en el presupuesto de defensa de EE.UU. han hecho  que General Dynamics y otros productores de defensa estén aún más interesados ​​en mantener esos canales de financiación abierta.

Parece que no es sólo General Dynamics de Ohio quien se encontraría en problemas si se corta esta línea de “ayuda” militar a Egipto, sino que también lo estarían Honywell de Arizona y Allison Transmission de Indiana, según desvela un cable publicado por Wikileaks.

El resultado está siendo que Egipto posee una de las flotas de tanques mayores del mundo y que es mayor que todos los tanques que poseen América Latina y Áfica subsahariana conjuntamente, más de 1.000 tanques Abrams (que no son necesarios en ninguno de los escenarios de agresión imaginables por parte de Egipto).  Lo cual no nos extraña porque es habitual verlos en cualquiera de las imágenes que ofrecen por televisión de las calles egipcias durante los disturbios.

A ello hay que añadir que desde 1980 USA ha enviado 221 aviones de combate F-16 por valor de 8.000 millones de dólares.  Queda clara la estrategia de Estados Unidos:  fomentar su empleo, ganar dólares a espuertas por la venta de armas y tener cooptada a la élite militar y política egipcia para dominar al país y amenazar la región.

Al otro lado del hilo, las consecuencias para el empleo también serían importantes:

A pesar de los reclamos militares egipcios que emplean a cerca de 40.000 personas a través de su red de fábricas, otras fuentes ofrecen cifras de más del doble de ese número. La Organización Árabe para la Industrialización (AOI), uno de los conglomerados industriales de los militares, pretende emplear 17.000 egipcios – una cifra que excluye la docena de fábricas que operan en el marco del Ministerio de Producción Militar, así como la química masiva, agrícolas y de consumo las operaciones de servicio de la Organización Nacional de Proyectos de Servicio (también bajo control militar).

Además,

Contratos públicos de defensa ha jugado un papel central en el crecimiento de los militares egipcios comerciales las empresas – sobre todo en la fabricación de automóviles civiles – que ofrece un caso instructivo para comprender el valor que la del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (SCAF) en continua ayuda de EE.UU.. La empresa de EE.UU., Chrysler, que fue el productor original del tanque M1 antes de la división fue vendida a General Dynamics en 1982, posee una participación del 49 por ciento en el árabe estadounidense Vehicles Company (AAV), donde el ejército egipcio no sólo produce versiones blindadas de los vehículos Jeep, sino también versiones civiles para la venta comercial, incluyendo el Jeep Liberty y el Jeep Wrangler. La fábrica de AAV produjo un promedio de 2.700 vehículos por año entre 1979 y 2009, pero desde entonces ha usado $ 27.000.000 para modernizar sus cadenas de montaje, y pretende producir vehículos actualmente a un ritmo de 17.500 por año. Si lo comparamos con las cifras nacionales proporcionadas por la Asociación Automovilística de Egipto, entonces AAV produce casi una cuarta parte de los automóviles ensamblados en el país de Egipto. En 2010 AAV firmó un nuevo contrato con Chrysler (con la ayuda militar de EE.UU.) por valor de 33 millones de dólares adicionales jeeps sin montar, herramientas y repuestos .

La instalación de tanques M1A1 proporciona otro ejemplo. Aquí – en la misma fábrica construida por General Dynamics – el ejército egipcio construye vehículos industriales de construcción que se venden en el mercado interno. El ejército egipcio cosecha beneficios sustanciales de los derivados de estas empresas mixtas. Al igual que otras operaciones de fabricación de los militares, los ingresos de estas ventas va directamente a las arcas de las Fuerzas Armadas – ya que la institución está exenta de impuestos. Añadir mano de obra barata (a menudo proporcionados por conscriptos en sus últimos seis meses de servicio) y otros subsidios estatales fuertes (como los precios reducidos para insumos energéticos) y estas empresas comerciales son una parte importante del imperio económico de los militares.

Estas cuestiones económico-militares nos ayudarán, sin duda, a entender un poco mejor el papel de los militares en los recientes acontecimientos. Nos hacen dudar de que busquen el bienestar del pueblo y de la democracia y nos posicionan en que sus intereses son el mero lucro y el sostenimiento de su status quo privilegiado en la sociedad egipcia, caiga quien caiga.

La locura armamentística llega al colmo si lees atentamente esta frase:

Aún más curioso es saber que EEUU también ha comprado muchos más tanques Abrams de los que necesita. El resto está en un desierto californiano cogiendo polvo. La industria militar y los congresistas de los estados donde se fabrican este material necesitan los contratos, los puestos de trabajo y los votos.

Otro dato, paradójico en primera instancia, aunque no en el fondo, complica más la situación, los intereses israelíes:

 Israel ha pedido a los gobiernos norteamericanos y europeos que no condenen el golpe egipcio. No le interesa un Egipto democrático, sino un Egipto con un Ejército fuerte que haga lo que está haciendo ahora: lanzar una ofensiva contra los grupos fundamentalistas del Sinaí.

Así, el conflicto en Egipto se puede entender mejor si:

  • consideramos nuevos actores:  industria militar estadounidense, trabajadores militares yankis
  • consideramos nuevos intereses:  el lucro de la industria militar estadounidense y el trabajo de ciudadanos estadounidenses.
  • consideramos una evolución histórica en la que los anteriores actores generan parte del conflicto, aupando al poder a una élite militar egipcia que ya no cuida de sus ciudadanos sino que está al servicio de su propio lucro y del lucro de sus socios yankis.
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One comment

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