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Carta abierta pacifista a Kichi

Imagen de Daniel López García

Fuente:  Andalucía Información.

La noticia:

Hablamos del contrato que estaría a punto de cerrarse entre Navantia y Arabia Saudí para la construcción de cinco corbetas, lo que generaría carga de trabajo para cinco años en los astilleros de la Bahía, tal y como indicó el presidente del comité de empresa de Navantia San Fernando, Jesús Peralta.

El contrato asciende casi a 3.000 millones de euros, va a dar empleo a unas 10.000 familias, entre directo e indirecto, y “vamos a tener a cerca de 1.000 personas viviendo con sus familias aquí en la Bahía”, indicaba el sindicalista antes de indicar que le preocupaba la postura de Podemos en este asunto, pues junto con algunas ONG, estaba en contra de construir buques de guerra para un país que precisamente no es conocido por respetar los Derechos Humanos.

De hecho, Peralta dijo que los trabajadores habían hablado con los alcaldes de Podemos en Cádiz y Puerto Real para que instarán “a su jefe”, Pablo Iglesias, a que “se calle” porque con su oposición “va a joder a más de diez mil familias” gaditanas

Y las declaraciones de Kichi:

“por si alguien tenía alguna duda, este equipo de Gobierno da su apoyo a cualquier iniciativa que aumente la carga de trabajo en los astilleros de la Bahía de Cádiz”.

“Que no quepa la menor duda sobre nuestro apoyo a los astilleros de la Bahía de Cádiz”, afirmó para añadir que muestra su “respaldo y apoyo” a las negociaciones que la SEPI y la dirección de Navantia “están desarrollando para que el contrato de las corbetas se firme de la manera más inmediata posible”.

Eso sí, puntualizó, “eso no quita para que también cuestionemos la revisión de los compromisos en materia de diplomacia internacional con otros países como por ejemplo, con Arabia Saudí” y es que “sería conveniente que España instase a Arabia Saudí a que respete los Derechos Humanos”.

Por otro lado, el alcalde asegura que contratos como el de las corbetas “no son suficientes para enfrentar la difícil situación que atraviesa el empleo en la Bahía de Cádiz”, incidiendo en que el Gobierno de España “debe garantizar que llegue, no sólo del sector militar, sino también del civil, carga de trabajo sostenible para los astilleros de la Bahía de Cádiz”.
Por último, el regidor gaditano reclama que se ponga en marcha un Plan Estratégico para el Sector Naval, ausente en la última década, que renueve las inversiones y las plantillas en este sector.

Querido Kichi:

Somos conocedores de que en el año escaso que llevas de alcalde ha habido mejoras sustanciales en la ciudad, a pesar de los muchos palos que os han puesto en las ruedas otros actores políticos.  Sabemos que se ha bajado la deuda de Cádiz en más de 10 millones de €, que se ha implementado el programa de alimentación urgente para escolares, que ya no hay listas de espera en servicios sociales, que habéis aprobado un bono social para la electricidad de muchas familias pobres (y que estáis gestionando otro bono para el agua), sabemos que habéis fomentado la cultura participativa en el ayuntamiento.  Todo ello nos alegra y por ello te felicitamos.  Pero, ciertamente teníamos esperanzas, dada tu trayectoria, en que tu llegada a la alcaldía de Cádiz sirviera para bajar el nivel de militarización que sufre la ciudad y la comarca.

Cádiz es un ejemplo palmario de que el monocultivo militar no es bueno económicamente para ninguna región porque:

  • se convierte en la única alternativa de empleo y de inversión
  • éticamente es reprobable al cien por cien
  • vuelve dependiente a la población y a sus políticos de los inestables ciclos de venta de armas o de las guerras que se están preparando

Nosotros particularmente teníamos las expectativas abiertas porque nos habían hablado muy bien de ti como persona y de tu compromiso político.

Al principio de tu mandato nos sorprendió que recibieras institucionalmente a militares de alta graduación que recalaban en Cádiz, pero bueno, era el inicio y, en parte, eran asuntos menores.

Sin embargo este apoyo a la SEPI y a Navantia para fabricar corbetas, buques de guerra de la clase Avante 2200, corbetas destinadas a un país criminal que las emplerá, como se está viendo, en su lucha expansiva y por el control regional de una de las zonas más sensibles del planeta, este apoyo es un verdadero baño de realidad.  Parece que optas por ser uno más, uno de ellos, uno de los que callan ante el atropello del militarismo y prefiere el cálculo electoral a la dignidad.

Leemos los resultados de las votaciones de la Diputación de Cádiz y en el punto 20 no deja de sorprendernos la casi unanimidad:  a favor de fabricar las corbetas para Arabia votaron  PP, PSOE, IU, PC (Por Cádiz sí se puede) y PA (Grupo Andalucista).  Sólo se abstuvo GJ (Ganemos Jeréz) por sus recelos antes las prácticas de Arabia Saudí contra los Derechos Humanos.

El diputado de Grandes Sectores Estratégicos, José María Román, ha explicado que la defensa del empleo debe prevalecer sin que ninguna otra cuestión, que podría tratarse en un punto aparte, enturbie el consenso sobre este tema. En este sentido ha argumentado su rechazo a una enmienda del Grupo Por Cádiz Sí se Puede, que pedía una manifestación explícita de defensa de los Derechos Humanos y contra el terrorismo, no por cuestiones de fondo, sino porque se trataba de un acuerdo que quiere manifestar un mensaje rotundo e inequívoco en favor de la búsqueda de carga de trabajo, ante el enorme índice de desempleo de la provincia y la Bahía de Cádiz en particular.

El drama del empleo en Cádiz es indignante. En eso no podemos sino estar de acuerdo. Buscar salidas urgentes, inmediatas, a ese drama es, no cabe duda, la labor política más importante y no sólo cuestión de palabras. Pero el trabajo en Cádiz asociado a la fabricación de armas condena a Cádiz a la dependencia, a la precariedad laboral, a la insostenibilidad. Y ese es el problema que, al parecer, nadie quiere abordar.

Son varias las consideraciones que te queremos comentar desde el punto de vista pacifista:

  • Apoyo total al militarismo.  Parece, por tus declaraciones en facebook que el apoyo no tiene medias tintas, ni matizaciones.  No es que hayas dicho que no hay más remedio, que te ves obligado, que en el futuro procurarás que sea de otra manera.  Has dado todo tu apoyo inequívoco y sin matices.  Impresionante. Y así hemos capturado tu declaración en las redes:

kichi navantia subrayado

  • Todo para nada.  El contrato no es suficiente para enfrentar la difícil situación del empleo en la zona.  El actual contrato militar es un parche temporal que no va a solucionar los problemas de la zona.  Sin embargo, sí los va a enquistar:  Cádiz va a ser durante más años dependiente de los militar, como lo ha sido desde hace mucho.  La misma perspectiva vital penosa, dependiente, azarosa. Y esto, desde la responsabilidad de un político que viene a romper las dinámicas nefastas provocadas por el PP y el PSOE debería explicarlo claramente a la sociedad, incluso enfrentándose a los interesados grupos de presión que pujan por el interés militarista.
  • ¿Renunciamos a la ética?  Fomentar la venta de armas no es neutro, no es aséptico, tiene consecuencias.  Refleja falta de ética política porque fomenta la violencia directa, estructural y cultural.  Supone que un edil que quiere cambiar las situaciones de injusticia de su ciudad mira para otro lado si se promueve la violencia estructural en otros países que no respetan los derechos humanos, las relaciones internacionales militarizadas.  Eso es asumir el núcleo de las convicciones políticas del capitalismo:  lo importante es que ‘nosotros’ estemos bien, aunque sea explotando a los demás.
  • La compañía.   ¿No es sospechoso votar con PP y PSOE?  ¿Acaso son casta en todo menos en la cuestión de Defensa?  Votar con el PP y con el PSOE en cuestiones de Defensa es dar el primer paso para acabar asumiendo que la política de Defensa es intocable, incuestionable, no debatible.  Supone asumir el núcleo de la ideología en cuestiones de Defensa del PPPSOE, la política de Defensa es una Política de Estado y, por lo tanto, es conservadora, opaca, promotora de violencia, exportadora de armas, consolidadora del militarismo y de la OTAN.  Sobre todo, y esto es lo peor, supone asumir que no hay alternativa.
  • ¿Apoyar a Navantia?  Si la decisión es apoyar a una empresa que investiga para acabar desarrollando un submarino, el S-80, que se hunde pero no es capaz de flotar, la decisión no tiene muy buena pinta.  ¿Quién ha dimitido por una gestión tan desastrosa, y que le ha costado a los impuestos de todos un sobrecoste multimillonario, quién es el responsable?  Se está apoyando a una empresa antieconómica, que necesita sucesivas subvenciones del Estado para sobrevivir, que necesita apoyo institucional para vender su producto principal (naves de guerra) y con una gestión nefasta y unos responsables incapaces pero irresponsables.
  • ¿El empleo lo es todo?  ¿Aunque fomente a dictadores, aunque fomente la guerra?  Ya no importa nada:  empleo a cualquier precio, cualquier oferta es buena.  Seguramente contestarás que no.  Seguro que no aceptarías un vertedero de residuos nucleares en Cádiz, ni que cualquier corrupto hiciese un casino por mucho empleo que se crease. Seguro que estás de acuerdo, por ejemplo, con el ayuntamiento de Pontevedra que quiere quitar una industria papelera de allí, a pesar de que da empleo ¿Por qué no se mantiene la coherencia en lo antimilitar?
  • Empleo digno. Es muy fuerte que Cádiz tenga un 40% de paro.  Terrible, pero también es muy fuerte que la forma de trabajar en Cádiz sea fabricar armas. Y es más fuerte todavía conocer que es precisamente la dependencia que genera ese monocultivo militar el que provoca dependencia y quiebra la posibilidad de alternativas sostenibles de empleo. Exigimos trabajos dignos en horario, en conciliación familiar, en que no haya grandes diferencias salariales entre los directivos y los trabajadores de base.  ¿No exigimos que la producción sea, también, ética, pacífica, coherente, sostenible?
  • Empleo solidario.  ¿Solidario fabricar armas?  Antes bien es antiecológico, antieconómico, un despilfarro, inhumano, el colmo de la insolidaridad porque las armas sólo hace más fuertes a las elites económicas y políticas, no a la gente de base. Si con alguien es solidario apoyar a las industrias militares es con las industrias militares, pero se da el caso de que éstas son, precisamente, insolidarias con la lucha de los hombres y mujeres por la dignidad y la justicia. Hay que elegir bien las solidaridades y los amigos y aliados, no sea que acabemos siendo lo que empezamos deplorando y nos arrastremos por la vida como tantos patéticos e instalados sujetos que todos conocemos que nos hablan de sus batallitas de compromiso que, hace tanto y de forma tan escandalosa, abandonaron.
  • La peor apuesta para generar empleo.  Como se muestra en la siguiente imagen, con un millón de dólares se crean 8.555 empleos en lo militar, pero con los mismos destinados a otros fines, se crearían 10.779 en consumo personal, 12.804 en construcción, 12.883 en salud, 17.687 en educación y 19.795 empleos en el transporte público.  ¿Por qué apostar por lo menos productivo para paliar el problema de desempleo? ¿No es más sensato reclamar y con fuerza un cambio desde ya de las prioridades, de las inversiones públicas, de los objetivos de las empresas, etc. hacia sectores sostenibles y alternativos a lo militar?

investigación en armamento y trabajo

  • El círculo vicioso de la dependencia militar.  Cádiz siempre ha sido dependiente de lo militar, con esta decisión lo seguirá siendo y dará un nuevo giro de tuerca.  Esta decisión de apoyo militarista es pan (migajas) para hoy y hambre para mañana.  No se arregla ningún problema de desarrollo sostenible de Cádiz, se ahonda en el problema. Debería saber el alcalde de Cádiz que la producción de armas está sometida a ciclos de rearme y distensión y al fomento de las guerras y conflictos por parte de los grandes centros de decisión mundial. Estos ciclos necesitan de fases expansivas y de producción y otras de parón. Condicionar el futuro de Cádiz al capricho de la venta de armas es asociarlo de forma inconsciente a los ciclos del militarismo, condenar el trabajo a su precaria situación. ¿Cádiz tiene la mala calidad de trabajo porque tiene pocos pedidos militares o porque el militarismo precariza su mercado laboral? ¿Navantia es la solución o es más bien el problema?
  • La corresponsabilidad.  Defender el empleo de Cádiz de la manera en que lo has hecho, las declaraciones que has hecho, Kichi, te hacen corresponsable de la política de defensa militarista y violenta que practican PSOE y PP.  También del sostenimiento militar de la dictadura Saudí.
  •   No se han hecho los deberes.  ¿Cómo se puede romper con este círculo vicioso y violento?, ¿cómo para que no suceda de nuevo?  Porque esta situación era previsible. Cada poco tiempo, los intereses conjuntos de la empresa Navantia, de las empresas militares, de los partidos promilitaristas que apoyan sus intereses, de sus grupos mediáticos de apoyo y de la cúpula sindical instalada en sus viejos dogmas, se conjuntan para presionar, para exigir más carga de trabajo en armas, para hacer creer que su interés es el de todos, para conseguir el objetivo lucrativo que persiguen. Por tanto, que ahora iban a plantear lo de siempre, que iban a presionar a los alcaldes que dicen representar otro sentir, era evidente y el no tener respuesta y plegarse a las exigencias supone no tener hechos los deberes. Y parece que la visión ha sido muy cortoplacista, nada de prever el medio y largo plazo ¿Qué alternativas se han barajado?  ¿Qué planes se han desarrollado para evitar el marrón político que supone vender armas a una dictadura?  ¿Qué planes hay para evitar la perpetua dependencia de la inversión militar?  Parece que ninguno. Sencillamente, te has dejado vencer (esperamos que aún no convencer) por los lobbys de presión militar. Ahora te consideran uno de ellos.
  • Es imprescindible la crítica a lo militar desde las institudiones.  No es cierto que Cádiz entero aspire a la carga militar de trabajo. De hecho no todo el mundo votó a favor de la apuesta militarista. Es cierto que el bloque que se adscribió a las tesis del partido tácito militarista (PSOE, PP; IU, Por Cádiz SI se Puede, PA) fue mayoritario, pero el hecho de que hubiera un voto diferente implica que sí había otras posibilidades, al menos de mostrar no un apoyo incondicional, sino una apuesta por alternativas, un apoyo en su caso más matizado…  Pero, más allá, de los grupos políticos, es que son muchas las ONG y entidades que no apuestan por Navantia y la militarización de Cádiz. De hecho, el propio Presidente del Comité de Empresa de Navantia, uno de los grupos de presión más importantes de la Bahía, presionaba a Podemos para que  no se alineara con las ONG contra los contratos militares. Tampoco los pacifistas de Cádiz están por la labor de apoyar tan incondicionalmente la carga de trabajo militar para Cádiz como alternativa de trabajo decente.

Para acabar, Kichi, ¿es posible encontrar alternativas?

La desmilitarización de zonas dependientes del monocultivo militar no es nueva en Europa: Los programas KONVER y TACIS, promovidos por la Comisión Europea  a petición del Parlamento Europeo, permitió invertir importantes cantidades económicas a partir de 1993 en regiones fuertemente afectadas por el monocultivo militar en Italia, Francia, España y Alemania (tras la reunificación). Otro programa de la misma comisión, el llamado Programa TACIS promovió similares inversiones en las regiones fuertemente militarizadas de diversos estados de la extinta URSS.

De este modo, tanto el enfoque pro desmilitarización de zonas afectas al monocultivo militar como recursos para ello no son algo extraño en Europa, sino que existen antecedentes.  Hay muchos ejemplos de reconversión de la industria militar, de mayor y menor calado, son dignos de estudio y vendrían muy bien a Cádiz.

También hay algunos diseños sobre el camino de tránsito desde esta sociedad tan militarizada y violenta hacia otra sociedad pacífica, solidaria y noviolenta.  El concepto se llama transarme y no es un irrealizable.  Sobre él se puede leer en “Política noviolenta y lucha socia. Alterantiva noviolenta a la defensa militar”.

Por otra parte, también los Presupuestos Generales del Estado contemplan partidas para el desarrollo económico sostenible de regiones en declive industrial. Dichos fondos estatales, desde una reivindicación bien organizada, pueden reclamarse para una profunda reconversión hacia la sostenibilidad del empleo de calidad y justo en las grandes dependientes militares españolas con alto índice de paro asociado, Cádiz y Ferrol. Asombra no ver estas reclamaciones, al menos como matización, en las reivindicaciones del Alcalde alternativo de Cádiz. ¿Desconocimiento, desinterés, entrega a los intereses del militarismo?

En tercer lugar, las críticas a Navantia como empresa son muchísimas:  estaría encabezando cualquier lista de las principales empresas españolas donde hacer una auditoría seria y rigurosa.  La empresa pública Navantia arrastra una deuda espectacular, fruto de la falta de perspectiva real a medio y largo plazo, la evidentemente nefasta gestión y lo catastrófico de su producción fallida. Esta deuda, a la larga, es sufragada de forma indirecta por parte de toda la sociedad por la vía tanto del esfuerzo de las autoridades para conseguir nuevos contratos de armas (viajes del Ministro de Defensa y del propio Rey incluidos), como porque el agujero acaba siendo pagado por SEPI con cargo a los beneficios de otras de sus empresas o por el Estado por medio de aportaciones económicas, subvenciones y créditos a interés cero. Todo este esfuerzo destinado a la producción de armas se estima en varios cientos de millones cada año. La reversión de tal esfuerzo en términos políticos y económicos a los parados de Cádiz y a generar nuevos nichos de empleo decente, sencillamente, podrían paliar transitoriamente la situación regional hasta la consolidación de otras alternativas. Ni se ha visto al rey y a la pléyade de políticos corifeos del militarismo reivindicando una viabilidad alternativa para Cádiz, ni parece que sea interés de todos estos señores impulsar con tanto ahínco el trabajo de los gaditanos como la posición de España como séptima potencia en venta de armas del mundo.

Reivindicar desde ya la reconversión del sector naval de Cádiz y de Navantia hacia una producción diferente podría, igualmente, formar parte de la agenda política alternativa. ¿No cabe producir con la tecnología disponible otros ingenios por ejemplo enfocados hacia las energías limpias, o hacia el uso de la sofisticada tecnología en usos civiles que posicionaran a Cádiz de manera alternativa? De hecho Navantia tiene una línea de investigación en los sectores eólico y marino. ¿Puede potenciarse ésta en detrimento de la producción sucia de armas? ¿No apuesta Cádiz por un cambio hacia un modelo energético ética y ecológicamente sostenible que saque a la provincia de la postración? ¿No puede ser este el camino?

El militarismo en Cádiz es brutal también en lo territorial. Cádiz cuenta con más de 68.938.237,56 metros cuadrados de patrimonio militar (según los datos de patrimonio que, como se sabe, no contemplan el total del que tiene el militarismo), sin contar con el de Navantia. Sin embargo lo militar y sus industrias no pagan impuestos ni tasas a los municipios, están exentos. ¿No existe aquí una fuente ya sea para la reconversión de estos terrenos e instalaciones que no usan hacia fines útiles o planes de choque que ayuden a la población?  ¿No sería la exigencia de que paguen un apoyo a políticas de empleo, en este proceso de transición al cambio de modelo que Kichi ha prometido tantas veces, para Cádiz?

Entre la resignación fatalista y el escapismo que todo lo niega, caben caminos para revertir la injusta situación de paro de Cádiz, fruto de una historia de postraciones e intereses, donde la propia dependencia del monocultivo militar actúa no como solución, sino como generador de dependencia.

Pero esos caminos pasan por proponer y llevar a cabo políticas activas y por mostrar el camino de transarme que nos lleve a la superación de la dependencia.

Y en esto, querido Kichi, ni siquiera te has alineado en la propuesta de cambio.

Falta diálogo con los pacifistas.  Falta estudiar y comprender sus propuestas, sus alternativas, falta trabajo común con ellos, que también son parte de la izquierda y de la alternativa a esta sociedad de opresión.

Un saludo, compañero.

Índice Global de Paz 2015

Imagen de esglobal.org

 

El Institute for Economics and Peace acaba de publicar su Global Peace Index 2014, todo él en perfecto inglés.

Un resumen en castellano lo podemos encontrar en esglobal.org, donde se destacan los siguientes datos:

1.-  “Cuatro de las nueve regiones geográficas experimentaron más paz: Europa, Norteamérica, África subsahariana y Centroamérica y el Caribe. En las otras cinco, la situación empeoró. Los cambios más notables del Índice se observaron en Oriente Medio y Norte de África (la región MENA), donde varios países sufrieron un aumento de la violencia relacionada con las luchas sectarias y los conflictos civiles, hasta el punto de que se convirtió en la región menos pacífica del mundo”.

2.-  “Islandia es el país más pacífico, y los 10 primeros países en la clasificación del GPI son, todos ellos, democracias estables. Los países nórdicos y de la región alpina están especialmente bien representados. También hay varios países de la región de Asia-Pacífico en lo alto de la lista: Nueva Zelanda en el 4, Japón en el 8 y Australia en el 9”.

3.-  El ránking para Europa es el siguiente:

IGP europa rk

Curiosidades:

España ocupa el número 18 a nivel regional y el número 26 a nivel mundial.  No parece mucho.  Alemania es el 12 a nivel regional y el 17 a nivel mundial.  Italia, 34 y 22.  Reino Unido:  47 y 26.  Francia:  48 y 27.  Muchos países europeos adelantan a los grandes países intervencionistas y militaristas europeos.

4.-  El caso de Estados Unidos también es reseñable:  ocupa el lugar 101 del mundo.  El listado llega a 124.  EE.UU., exportador de violencia directa, cultural y estructural a todo el mundo, es uno de los países con menos paz según este informe.  No nos extraña.

5.-  El listado de los peores países es el siguiente:

IGP peores países

6.-  En los últimos ocho años, la puntuación media ha caído un 2,4%, lo cual quiere decir que, por término medio, el mundo se ha vuelto ligeramente menos pacífico.

7.-  La tendencia a ser menos pacíficos se ha debido sobre todo al deterioro de varios indicadores de paz interna. De los cinco factores esenciales que han empeorado más de un 5%, cuatro son internos y uno externo: refugiados y desplazados internos como porcentaje de la población, muertes por conflictos internos, impacto del terrorismo, probabilidad de protestas violentas y percepción de la criminalidad.

8.-  En el lado positivo, durante los ocho últimos años han mejorado varios indicadores de paz exterior. Las relaciones con los países vecinos se han reforzado, en particular en Sudamérica, la financiación de las contribuciones a las labores de mantenimiento de la paz de la ONU (¡qué curioso que este dato lo consideren positivo, siendo las operaciones totalmente militarizadas y, en muchas ocasiones, muy violentas!) ha aumentado y el número y la intensidad de los conflictos externos han descendido a medida que muchos países retiraban sus tropas de Irak y Afganistán.

9.-  En 2008 no había más que tres países con una puntuación peor que 3 sobre 5: Somalia, Irak y Sudán. En 2015, sin embargo, son nueve los países en esa situación: Siria, Irak, Afganistán, Sudán del Sur, República Centroafricana, Somalia, Sudán, República Democrática del Congo y Pakistán, lo cual pone de relieve el empeoramiento que han sufrido los países menos pacíficos del mundo.

10.-  En 2014, la repercusión de la violencia en la economía mundial fue enorme, con un cálculo de 14,3 billones de dólares, el 13,4% del PIB mundial. Esta cifra equivale a las economías unidas de Brasil, Canadá, Francia, Alemania, España y Reino Unido. Desde 2008, la repercusión económica total en el PIB mundial ha aumentado un 15,3%, de 12,4 billones de dólares a 14,3.

Los militares hieren a un civil cerca del polígono de tiro de Bardenas

Imagen: Luis Sanz

Fuente:  Noticias de Navarra.

Los entrenamientos de tiro con armamento ligero desde helicópteros que se realizan en el Polígono de Tiro de las Bardenas Reales de forma rutinaria quedaron suspendidos el jueves después de que un civil sufriera heridas de carácter leve al ser alcanzado por un proyectil cuando circulaba con un vehículo por el camino perimetral de las instalaciones militares, en una zona supuestamente segura. El Ejército del Aire, a través de la Comisión de Investigación Técnica de Accidentes de Aeronaves Militares (CITAAM), y la Policía Foral investigan el incidente originado por un proyectil disparado desde uno de los helicópteros que realizaban prácticas en el complejo militar y que acabó haciendo blanco contra el hombro del afectado.

El Ministerio de Defensa, cosa rara en él, reconoce los hechos y señala, parcialmente la autoría:

Según la información facilitada desde la Oficina de Comunicación del Ministerio de Defensa, el proyectil era de pequeño calibre y procedía de una de las ametralladoras laterales de los helicópteros que en ese momento participaban en unos entrenamientos en el polígono de tiro. Se trataba en concreto de helicópteros pertenecientes al Servicio de Rescate y Salvamento del Ala 48 de la Base Aérea de Cuatro Vientos (Madrid), que se encontraban efectuando disparos contra dianas situadas en tierra.

¿Ustedes piensan que pudo ser un accidente fortuito, fruto de la mala suerte y no de la impericia, ineptitud o …, de nuestros militares?

Por causas que están siendo investigadas, y después de recorrer varios kilómetros, uno de los proyectiles terminó impactando en el interior de un vehículo en el que viajaban las dos personas

Fuentes del Ministerio de Defensa, que mostraron su extrañeza por lo sucedido y apuntaron la posibilidad de que “probablemente el proyectil saliera del polígono de tiro tras haber rebotado”. En este sentido, destacaron que “solo un proyectil alcanzó el vehículo, cuando las ametralladoras disparan ráfagas”, hecho que reforzaría dicha hipótesis.

Por cierto, eso sí, que a caballerosos no les gana nadie.  El Jefe del Acuartelamiento de Bardenas invitó a comer a los turistas.

¿Qué es lo extraño?  El que juega con fuego, se quema.  Antes o después tenía que pasar algún accidente de este tipo porque lo que está mal en Bardenas es la mera existencia de un polígono de tiro.

Así lo señalan los antimilitaristas de la zona:

La Iniciativa Asamblearia de Antimilitaristas Bardenas Ya! ha manifestado, tras el suceso en el que un turista resultó herido de bala junto al polígono de tiro de Bardenas, que “ha llegado la hora de que sea el pueblo quien tome la decisión sobre la presencia de este polígono militar” en Navarra y ha manifestado que van a trabajar por “un gran referéndum” que “ponga fin a este enquistado problema”.

Bardenas Ya! ha exigido “una vez más” el desmantelamiento del polígono de tiro de Bardenas y ha rechazado, en un comunicado, “las maniobras militares que se realizan desde el más absoluto oscurantismo, aquí en el polígono de tiro de Bardenas”.

También ha censurado “las que viene preparando la OTAN para el próximo otoño, la llamada Trident Junture, en las que se planea el mayor despliegue militar en el sur de Europa desde finales de la guerra fría, y en las que participará también el Ejército español y se usarán algunas de sus bases, como la de Zaragoza”.

Este movimiento ha criticado que “la presencia de estas instalaciones militares son necesarias para la OTAN, para sostener su estrategia de guerra en otros lugares, donde se expolia a esos países y se asesina a su población”.

Y ha manifestado que estas instalaciones “son un peligro para la población local, como demuestran estos hechos y los ocurridos recientemente en mayo de este año, cuando también cayeron fuera del perímetro de seguridad dos bombas de humo cerca de otros dos  paseantes”.

La Iniciativa Bardenas Ya! ha señalado que la Junta de Bardenas es “responsable directa” de estos hechos, “al ser el ente que participa directamente del arrendamiento de los comunales de Bardenas al  Ejército español”.

Este indicente, que tampoco es el primero, ha motivado que Garoa Bai solicite al Ministerio de Defensa ne el Parlamento de Madrid el desmantelamiento del campo de tiro de Bárdenas Reales, opción a la que esperamos que se unan otros grupos politicos y sociales.

Por último.  A nosotros nos extraña mucho que la noticia no haya tenido más amplio eco.  Supongamos que un civil hubiese pegado un tiro y que la bala, tras recorrer varios kilómetros hubiese herido a un general en un acuartelamiento militar.  ¿Cuáles hubiesen sido los titulares del día siguiente en cantidad y calidad?  Otra prueba más de que los militares son tratados con un rasero informativo muy diferente.

Industria farmacéutica, generadora de violencia

Imagen de Pontificia Universidad Católica de Chile

Recomendamos ver el siguiente vídeo sobre la industria farmacéutica y cómo genera violencia directa, cultural y estructural.

Violencia directa.

En en vídeo se dice que la industria farmacéutica, con tal de no perder beneficios, es capaz de dejar morir a la gente si ello le va a suponer fabricar medicamentos para personas que no pueden pagarlos.  La enfermedad de Chagas y muchas otras son un ejemplo.

También lo es la avaricia de la industria farmacéutica cuando se niegan a proporcionar tratamientos eficaces por algo menos de precio, como en la hepatitis C (releed, por favor:  ¿Qué queremos defender, la lucha contra la hepatitis C? y también:  303 ametralladoras pesadas equivalen a 104 personas libres de hepatitis C).

Violencia estructural.

También se nos explica que la industria farmacéutica es capaz de dejar de investigar en medicamentos que curan enfermedades, por ejemplo los antibióticos, porque prefiere invertir en otros que tratan (pero no curan) otras enfermedades.  La razón es muy clara, un enfermo curado ya no es un cliente, mientras que un enfermo tratado es un cliente de por vida (obesidad, hipertensión, …).

Da mucho que pensar la afirmación de los científicos sobre que la mayor parte de la investigación básica, la que de verdad acaba formulando nuevas moléculas y tratamientos, no se hace por la industria farmacéutica, sino por las universidades.  Más todavía cuando informan de que dichas universidades no se benefician de las patentes y de que los investigadores que trabajan para las universidades están, en muchos casos, pagados con contratos muy escasos.

Denuncian que la sociedad, de esta manera paga dos veces por su medicamento.  Una, cuando con los impuestos pagamos las universidades y sus centros de investigación, otra cuando pagamos precios desorbitados por los medicamentos a las farmacéuticas.

Violencia cultural.

La lógica de la que se aprovechan nos lleva, de lleno, a lo que hemos llamado paradigma de dominación-violencia:  las farmacéuticas tienen derecho a las patentes y a sus precios descomunales porque ellas hacen un esfuerzo económico para producir medicamentos y arriesgan su dinero.

La lógica del paradigma de cooperación-noviolencia nos diría que quien está arriesgando, de verdad, es la sociedad y sus enfermos, que arriesgan la vida.

La cooperación-noviolencia nos llevaría a un modelo en el que primase el compartir información e investigación, no al secretismo de las actuales farmacéuticas.

Nos gusta especialmente el vídeo porque los científicos no se quedan en la crítica y nos señalan algunas alternativas posible, muy posibles.

Que os guste:

 

 

EE.UU. se autofabrica sus enemigos

Imagen de kairoinfo4u

Fuente:  ABC.

Parece ser que hay fuertes sospechas de que Estado Islámico nació en la cárcel irakí de Basora llamada Camp Bucca.  La regentaban primero los británicos y luego los estadounidenses.

Así lo confirman varios analistas y los comandantes a cargo de la instalación, así como los soldados que trabajaron en ella.

Ya está claro que EE.UU. estuvo en el origen de Al Qaeda, ahora parece que también tienen que ver con Estado Islámico.  Pleno al quince.

La prisión, situada a las afueras de la ciudad de Basora, fue considerada la cárcel modelo de EE.UU., con habitaciones de cemento y techo de madera, actividades gestionadas por los propios reclusos, y derecho a visita familiar y atención médica.

Llegó a tener 27.000 detenidos repartidos en 24 campos.

Por sus instalaciones pasaron, entre otros, nueve miembros de la cúpula de EI.

Coincidieron el número 1 de E.I.:  Abu Bakr al-Baghdadi, el número 2:  Abu Muslim al-Turkmani.

Los analistas señalan que es probable que estos hombres fueran extremistas cuando entraron en la prisión, pero seguro que lo eran cuando salieron de ella. «Antes de su detención, Al Baghdadi y otros eran radicales violentos (…), pero su tiempo en prisión hizo más profundo su extremismo y les dio la oportunidad de aumentar el número de seguidores», escribió el antiguo militar Andrew Thompson en en diario «The New York Times» en noviembre de 2014. «Estos extremistas estaban básicamente gestionando una universidad para entrenar terroristas en nuestras propias instalaciones»

Parece que la política militarista y violenta de EE.UU. se empeña con denuedo no sólo en buscar enemigos, sino en crearlos.

Luego, se desentienden de sus actos e, incluso, reniegan de ellos, como si no tuviesen responsabilidades por sus acciones.

Tener unos enemigos tan duros y despiadados le viene bien a EE.UU.  Así se autojustifican.  Y autojustificarse es muy importante porque si no nadie entendería el despilfarro del militarismo y de las guerras.

Por otro lado, autofabricarse los enemigos les permite tener el culpable perfecto en la zona del mundo en que lo necesitan.

Luego la propaganda estadounidense se encargará de que los demás países y personas acaben horrorizados por las actuaciones de sus enemigos, y a la vez piensen que las fuerzas armadas yankis son indispensables para vivir seguros.

Entretanto, los yankis irán distribuyendo bases militares y flotas por todo el mundo para apoderarse de las políticas regionales y locales, de los bienes, de los recursos energéticos, de la reconstrucción de las zonas asoladas por la guerra, etc.

Y, así, el imperio crecerá fabricándose sus propios enemigos.

Rearme, otra vez, en Europa del Este y aquí.

Imagen de theyedropper

Fuente:  El País.

La crisis en Ucrania, las tensiones con Rusia, son los argumentos que sirven para la remilitarización de Europa del Este.  Del otro lado dirían que las razones son la crisis de Ucrania y las tensiones con Estados Unidos, Europa Occidental y la OTAN. El resultado igual: meter miedo a las poblaciones, rearme mutuo y grandes negocios para unos pocos.

Otro resultado esperado, esta vez para los ucranios y de los otros pueblos que viven en aquel territorio:  miles de muertes, una nación dividida, militarizada, enfrentada, con miles de muertos y una economía que quedará en manos del que antes desenfunde, pero nunca en manos de l@s ucrani@s.  Para ell@s nada bueno se cierne en el futuro.

Pase lo que pase, las empresas de armamento europeas y yankis se beneficiarán muy mucho. Además, cual pedrea, se anuncia que

Polonia aumentó su gasto militar en un 13% en 2014 y para este año se prevé un nuevo incremento del 20%. Los países bálticos, que aprobaron importantes recortes durante la crisis económica, han invertido la tendencia en los últimos tres años.

Lituania es el caso más extremo: tras una subida del 6% el año pasado, planea para 2015 un aumento del 50%

Moscú incrementó el año pasado su gasto militar en un 8,1% y sus partidas destinadas a defensa para este año han aumentado un 15%, aunque la mayoría de las subidas habían sido decididas antes del conflicto en Ucrania.

Según las previsiones del instituto, el gasto militar de Varsovia —que ha esquivado los efectos de la crisis económica que ha embestido el continente desde 2008— superará el 2% del PIB, el objetivo acordado por la OTAN.

En 2014, el gasto militar sueco fue un 5,9% mayor que el del año anterior. Se prevé un incremento del 5,3% para este año.

 

Parece que en Europa del Este se va a seguir esa vieja consigna de que cuando hay graves problemas económicos y sociales lo mejor es inventarse un enemigo externo que nos haga desviar la atención y “unirnos” (es un decir) contra él, olvidando los verdaderos problemas.

Los países de Europa del Este gastarán más en defensa.  Por ello se volverán más dependientes de los países que les venden armas.  Por ello podrán dedicar menos recursos a los gastos sociales.  Por ello sus poblaciones se verán obligadas a protestas y rebeliones.  Por ello crecerá el nivel de inseguridad y … habrá que gastar más en defensa y represión.  Por ello los países vecinos se sentirán amenazados y tenderán a protegerse gastando más en defensa.

Países, gobiernos, sociedades, millones de personas, cayendo, nuevamente, en el círculo vicioso de la violencia.

En Europa Occidental, en la U.E., nos preocuparemos mucho de la deriva (inesperada, dirán muchos) que toman los acontecimientos en nuestros vecinos del Este y del Sur.  Nuestros partidos pedirán más gastos militares.  Nos veremos obligados a ser más intervencionistas (no por nuestro bien sino por el bien ajeno).  Nuestras fronteras avanzadas lo serán todavía más.  Nos sorprenderemos de que se nos considere enemigos en muchas partes del mundo.  Nos parecerá injusto y nos sentiremos inseguros e incomprendidos.  Dedicaremos más dinero a la industria militar, a subvencionarla para tener un nivel de desarrollo industrial suficiente para nuestras necesidades militares.  Desatenderemos nuestras necesidades sociales.  Crecerá la contestación callejera.  Necesitaremos reprimirla y contrataremos nuevos gastos en pelotas de goma, protecciones para la policía, seguridad para las instituciones.  Cambiará la legislación para proteger el orden público y se cercenarán libertades y derechos.

¿A alguien os suena esta historia?  Es el nudo gordiano.  El nudo imposible de desatar. Además tiene quienes lo alimentan constantemente. Sólo es posible cortarlo, vivir de manera alternativa.

Seguimos sin aprender.

Seguirá ganando la industria militar.  Una industria que seguiremos subvencionando con préstamos al cero por ciento de interés y con otras prebendas.  Una industria chapucera donde las haya, como venimos denunciando en este blog.  Una industria con continuas pérdidas que, una y otra vez, han de ser asumidas por todos vía impuestos.  Una industria que casi no crea empleo comparada con casi cualquier otra.  Una industria sin ética, con ministros puertasgiratorias.  Una industria de muerte.  Una industria que cada vez se come un mayor porcentaje del total de la I+D+i española. Una industria que vende armas a otros y alimenta conflictos donde mueren miles de personas…

Ellos, unos pocos, se forran.  Los demás …

Defensa y consumo: el ciclo de vida de las armas

Imagen de Juan Felipe Rubio

A muchos os llamará la atención que Utopía se posiciones en el amplio mercado de los carros de combate sobre cuál es el que más conviene a la defensa española.

¿Cuál elegir, de entre el top 10 de 2011?:

  • el modernísimo y top Leopard, de fabricación hispano-alemana y de 4’2 millones de € por unidad;
  • el contrastado e israelí, M1A2 Abrams que cuesta 4’35 millones de dólares por unidad;
  • el británico Challenger 2, que cuesta 7’9 millones de dólares;
  • el francés AMX-56 Leclerc, que se nos pone en sólo 4’42 millones de €,
  • el ruso T-90 MS, de 2’23 millones de €
  • el también israelí, Merkava Mark IV, en la horquilla de 4’5 a 5 millones de dólares,
  • el surcoreano, K2 Black Panther, por 6’4 millones de dólares
  • el japonés Tipo10, de 8 millones de dólares
  • el chino Tipo99, de 2’5 millones de dólares
  • el italiano C1 Ariete, de 6 millones de euros

Difícil, ¿verdad?

Pues nosotros lo tenemos claro, por una vez en la vida.

Nuestra opción se puede encontrar en las alternativas críticas del blog carrodecombate.com  O, también en el libro:  Carro de combate, consumir es un acto político.  Editorial Clave intelectual.

En él se nos hace ver con el estudio pormenorizado de los ciclos de vida de 20 productos de los más habituales y de las condiciones de producción, condiciones laborales, externalidades que los fabricantes no internalizan, salarios bajos, legislaciones laborales laxas, etc, que el consumo es un arma política de verdadero calado, comparable, al menos con los antedichos carros de combate militares.

En este mundo capitalista, dicen,

Tampoco es ninguna novedad que la sociedad capitalista moderna necesita para su supervivencia esa ideología consumista que todo lo impregna, esa lógica del tanto tienes, tanto vales, pues, ajo el capitalismo, la propiedad privada nos sitúa dentro o fuera y tener es ser, y quien no tiene, no es.  Los griegos lo llamaban pleonexia, y Platón lo consideraba una enfermedad: el apetito insaciable de cosas materiales.

Leyendo a las dos autoras, Laura Villadiego y Nazaret Castro, nos damos cuenta de la relación existente entre su propuesta de consumo crítico e informado y nuestras ideas de violencia estructural y cultural.  Dado que todo comienza con el sometimiento del Tercer Mundo al cultivo de materias primas que ellos no consumen y a los que tampoco ponen precio, es inherente a este sistema de violencia estructural un orden violento y militarista que lo sostenga y que consiga que los países se sometan, sus líderes se enriquezcan con las migajas que les damos desde el primer mundo y haya pequeños grupos de beneficiados que necesiten ejércitos potentes para su protección.

Las autoras nos conciencian de que consumir es un arma de acción política, de ahí la oportuna metáfora del carro de combate.

Cada acto de consumo puede ser una forma de activismo que nos lleve hacia un mundo más justo, más humano, y también que, en lugar de alienarnos, nos ayude a desarrollar nuestras capacidades.

Pero, ¿qué ocurre con aquellos productos que no consumimos directamente, sino de manera interpuesta a través del Estado, qué ocurre con las armas?

La cuestión, el conocimiento, la responsabilidad, se diluyen mucho más tras papá Estado.  Sin embargo, nosotr@s lo mantenemos con nuestros impuestos y nuestras elecciones políticas.

El consumidor crítico elige lo que compra “no considerando apenas su precio y calidad, sino también su historia y el comportamiento de la empresa que lo ofrece”, apunta Mance

Es por ello que la batalla por la información es clave.

Debemos exigir a nuestros gobernantes que obliguen a las empresas a ser transparentes, y mientras esa transparencia no llega, las y los periodistas debemos esforzarnos por elaborar y difundir la información a la que sí podemos llegar.  Porque, si el consumo es un acto político, la primera batalla es la de la información.

¿También en ese negocio tan lucrativo que son las armas?  ¿También en ellas merece la pena seguir todo su ciclo vital para analizar cuáles son sus materias primas y los problemas ecológicos y sociales que generan, cuáles son sus canales de distribución y las relaciones internacionales que producen, cuáles son sus desechos y el despilfarro que suponen?

Pensamos que sí.  Habría que trazar, también, el ciclo de vida de un caza, de un tanque, de un submarino o de una mísera pistola o bala.

Reconvertir los Programas Especiales de Armamento (PEAS) en ayudas a los desahuciados

Carlos Huerga nos cuenta en Asaltar los suelos que:

Desde enero de 2008 hasta septiembre de 2014, se han ejecutado 360.125 desahucios.

Además, nos informa de que el Vivero de Iniciativas Ciudadanas junto con PAH Madrid ha creado un mapa en el que se recoge toda la actividad que esta última ha venido desarrollando desde su creación en el año 2011.  Magnifica aportación.

Y nos advierte de que el gráfico es incompleto porque no se tienen en cuenta los desahucios ejecuados entre 2008 y 2011 (los peores años).  En definitiva, nos advierte, todo lo representado no representa más que el 2 0 3 % de la realidad.

Nos gustaría saber cuál es la cuantía total de lo que adeudaban los desahuciados.  Sería una millonada, o quizá no tanto.  Muchos nos dirían que recatar a las personas sería inasumible para ningún poder público.  Los políticos agacharían la cabeza y con caras tristes nos confesarían que aunque ellos quisieran ayudar no sería posible porque no hay dinero, que esta crisis cruel ha dejado las arcas vacías.

Seguramente todos moveríamos las cabezas indignados pero resignados porque no adivinamos de dónde sacar el dinero para rescatar a las personas.

Queremos, otra vez, proponer una idea:  elegimos mantequilla en lugar de cañones.  Usar los 10.000 millones de € que se han comprometido a finales de 2014 para un nuevo ciclo de compra de armas.  Es decir, cerca del 1 % del PIB español.  Con ello se pretende conseguir

  • 5 fragatas F-110, de los que cada unidad sale a más de 800 millones de €
  • al  menos 350-400 blindados 8X8, por un coste de entre 1.000 y 1.500 millones de €
  • 3 aviones cisterna de reabastecimiento en vuelo A 330-MRTT, por 200 millones de € cada uno.
  • 4 drones que saldrán por entre 200 y 300 millones de €
  • 1 nuevo submarino S-80 que nadie sabe por cuánto saldrá pero que seguro que subirá de los 2.100 millones de €

Ahora bien, si dividimos estos 10.000 millones de € dedicados, en plena crisis económica, al armamentismo patrio, entre los 360.125 familias desahuciadas, obtendremos la nada despreciable suma de 27.778’13 €.

 27.778’13 € para cada familia desahuciada sería una ayuda magnífica y se podrían reconocer, como los créditos a la industria militar, a interés cero.  Para no discriminar.

A muchas personas y familias les cambiaría la vida.  Totalmente.  Cuántas vidas se cambiarían, cuánto dolor se evitaría, cuánto bien común se fomentaría.  Además de no verse en la miseria, podrían consumir, invertir, emprender, crear riqueza para los demás.  Los deudores cobrarían sus deudas, el índice de bienestar humano aumentaría exponencialmente.   Se podrían hacer políticas sociales positivas en lugar de tener a los ciudadanos en la miseria.

Se evitaría la violencia directa y estructural que suponen los desahucios.  Se comenzaría a emprender el camino que nos llevaría a la alternativa de la actual violencia cultural que nos impide ver alternativas al sufrimiento de nuestros iguales, se comenzaría a defender lo que realmente es importante para la gente y dejaríamos, en parte, de ser un país agresivo, violento y militarista.

Nos parece sorprendente, increíble.

Ganas nos dan de no escribir ninguna noticia más y sólo replicar esta hasta el infinito.  Hasta que todo el mundo se entere y lo asimile.  Hasta que se cambien las cosas por fin.

Es una cuestión de elección, de voluntad política.

Pero también de conocimiento ciudadano, de concienciación política de lo que realmente está suponiendo el militarismo y el armamentismo.

Elije entre cañones y mantequilla.  Haz objeción fiscal al gasto militar.  Denuncia el ocultamiento del gasto militar y su sobredimensionamiento.

Cambio de gafas para mirar el mundo real

ECHO+y+ACNUR+por+la+educaci%C3%B3n%3A+Talleres+de+fotograf%C3%ADa+con+ni%C3%B1as+y+ni%C3%B1os

Por UNHCR/ACNUR Américas

Fuente: ACNUR

Hemos notado una curiosidad digna de observación y comentario.

Las palabras a menudo nos juegan malas pasadas y, en otras muchas, nos hacen cómplices de mentiras que parecen verdades.

Ocurre con la palabra hombre o con la palabra niño, o con otras muchas.

Si la pronunciamos en España y desde España, !España, hostia! resultan ser algo muy distinto a lo que ocurre con ellas cuando se pronuncian en Siria, un lugar apestado por la guerra.

Salvando los reparos que puedan darse, los del ACNUR nos han intentado demostrar esta crítica con un vídeo en el que, por ejemplo, teclean la palabra “coche España” en google y aparece en internet (y en nuestras mentes colonizadas por unas ciertas aspiraciones vitales también) todo un rosario de prédicas del lujo, la ostentación, el dominio que supone un coche, cochazo, etcétera.  Pero esa misma palabra acompañada de la apestada “Siria” nos ofrece una especie de reverso de la moneda, y nos aparecerán las imágenes de la destrucción, la barbarie, el caos, el despropósito. Igual ocurre con la palabra “hombre” que asociado a la idea “España”, esa unidad de destino en lo universal que no acaba de arrancarse a girones de nuestras almitas de pobres diablos, nos refleja la idea del triunfo, la percha de la dignidad humana por encima de todo, el ideal de realización de los guapos, musculosos, triunfadores hombres de bien que aspiramos a ser, incluido el modelo de algún deportista, cantante o cualquier otra calamidad andante que se nos ocurra. Pero asociado a la noción de “Siria” refleja el fracaso, la cárcel, los nadie que nada valen, los desechables, los hombres que no somos nosotros y que alejamos de nosotros. Y la palabra niño, otra de esas que apasionan a una cultura individualista como la nuestra, muestra un rosario de tiernas criaturas haciendo las estridentes gracietas que todos hemos tenido que soportar y soporte a su vez de nuestro futuro, juventud divino tesoro…, algo absolutamente antagónico al niño sirio, un frágil junco quebrado por el viento, descalabrado, sucio, desolado, sin futuro.

Y nosotros, desde nuestra posición, pensamos en realidades de papel cuché que nos realizan y que aspiramos a mantener a toda costa, mientras a cientos de kilómetros, otros tipos, buena gente como nosotros, tal vez del mismo pueblo, provocan un rosario de desgracias que ni siquiera nos autorizamos a pensar, incentivan las malas pasiones, venden armas, maquinan politiqueos y provocan esa especie de submundo de sombras que ignoramos y que no queremos ver, donde hombre, niño, vida no tienen que ver nada con nosotros y no significan nada que nos concierna.

¿Vivimos en una abstracción que nos blinda de la realidad, la mala realidad en la que estamos comprometidos?  ¿Tal vez la violencia cultural que nos educa nos convirtió en ciegos insensibles e inconscientes? ¿Tan sumisos estamos a la violencia estructural que nos promete parabienes que no pensamos si son a costa de desgracias ajenas?

Tal vez por eso deberíamos pasar por el oculista o tirar a la basura nuestra circunspección.

Violencia estructural y crímenes económicos contra la Humanidad

Imagen de Daniel Lobo

Fuente:  El País.

Nos ha gustado mucho y recomendamos la lectura del artículo de marzo de 2011 de Lourdes Benaría y Carmen Sarasúa titulado “Crímenes económicos contra la Humanidad”.

Nos invitan a reflexionar hondamente sobre las responsabilidades de muchas de las políticas que estamos viviendo y sufriendo.

El concepto de Crimen contra la Humanidad es el siguiente:

Según la Corte Penal Internacional, crimen contra la humanidad es “cualquier acto inhumano que cause graves sufrimientos o atente contra la salud mental o física de quien los sufre, cometido como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil”.

Parece que el adjetivo de económicos tampoco es tan nuevo:

Ya en los años 1950 el economista neoclásico y premio Nobel Gary Becker introdujo su “teoría del crimen” a nivel microeconómico. La probabilidad de que un individuo cometa un crimen depende, para Becker, del riesgo que asume, del posible botín y del posible castigo. A nivel macroeconómico, el concepto se usó en los debates sobre las políticas de ajuste estructural promovidas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial durante los ochenta y noventa, que acarrearon gravísimos costes sociales a la población de África, América Latina, Asia (durante la crisis asiática de 1997-98) y la Europa del Este. Muchos analistas señalaron a estos organismos, a las políticas que patrocinaron y a los economistas que las diseñaron como responsables

¿Podrían considerarse la producción y el comercio de armas como crímenes económicos contra la Humanidad?  ¿Y la deuda militar?  ¿Y el gasto militar?

Recientemente hay autores que empiezan a querer ahondar en las responsabilidades concretas y a los que no les valen vaguedades como que los responsables son los mercados:

En un artículo publicado en Businessweek el 20 de marzo de 2009 con el título “Wall Street’s economic crimes against humanity”, Shoshana Zuboff, antigua profesora de la Harvard Business School, sostenía que el que los responsables de la crisis nieguen las consecuencias de sus acciones (…) Es una muestra de la falta de responsabilidad y de la “distancia emocional” con que han acumulado sumas millonarias quienes ahora niegan cualquier relación con el daño provocado. Culpar solo al sistema no es aceptable, argumentaba Zuboff, como no lo habría sido culpar de los crímenes nazis solo a las ideas, y no a quienes los cometieron.

Culpar a los mercados es efectivamente quedarse en la superficie del problema. Hay responsables, y son personas e instituciones concretas: son quienes defendieron la liberalización sin control de los mercados financieros; los ejecutivos y empresas que se beneficiaron de los excesos del mercado durante el boom financiero; quienes permitieron sus prácticas y quienes les permiten ahora salir indemnes y robustecidos, con más dinero público, a cambio de nada.

La dura realidad económica que se vive desde hace años nos está enseñando que:

De la misma forma que se crearon instituciones y procedimientos para perseguir los crímenes políticos contra la humanidad, es hora de hacer lo mismo con los económicos. Este es un buen momento, dada su existencia difícil de refutar. Es urgente que la noción de “crimen económico” se incorpore al discurso ciudadano y se entienda su importancia para construir la democracia económica y política. Como mínimo nos hará ver la necesidad de regular los mercados para que, como dice Polanyi, estén al servicio de la sociedad, y no viceversa.

Ello nos llevaría a una vida política, económica y social más justa y a unos países que no buscasen el crecimiento a toda costa, sino que prefiriesen perseguir la justicia social.

La crisis económica nos ha enseñado que cuando todo iba bien se beneficiaban, sobre todo, los ricos y que ahora que todo va mal se benefician, sobre todo, los ricos.  No en vano, desde que gobierna Rajoy los dueños del IBEXson un 67 % más ricos, o dicho de otro modo, los ricos españoles son un 3’5 % más ricos que en 2014.

Por nuestra parte queremos relacionar este concepto de crímenes económicos contra la Humanidad con estos tres conceptos de violencia que venimos explicando y ejemplificando en este blog a lo largo de los años:  violencia directa, estructural y cultural.

Todas estas situaciones de crímenes económicos contra la Hunidad crean un tipo de violencia que hemos denominado en otros artículos violencia estructural y que provoca situaciones de violencia directa cuando la población, harta de la miseria, se subleva.

Se puede decir, también que la falta de cultura sobre la necesidad de luchar contra los crímenes económicos es una manifestación de la violencia cultura que nos hace aceptar calladamente como inevitable y normal situaciones que son, desde todo punto de vista, injustas e intolerables.

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