Tag Archive for sanidad militar

¿Es el Gómez Ulla, hospital militar, un nido de corrupción?

Imagen de Pablo Manzano Sandín

Imagen de Pablo Manzano Sandín

Fuente:  El Confidencial.com

Otra cuestión en la que corrupción y Hospital Militar Gómez Ulla vienen de la mano:

El Ministerio de Defensa adjudicó durante los primeros meses de 2015 un total de 29 contratos de obras, suministros y servicios a través de los procedimientos de emergencia, restringido y negociado sin publicidad para la construcción de una planta de «grandes infectados» en el hospital militar Gómez Ulla. Las adjudicaciones fueron entregadas a partir de marzo de 2015, tres meses después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) comunicara a España que había quedado libre de ébola, por un montante total de 7,5 millones de euros, según datos obtenidos de la Plataforma de Contratación del Estado.

Sin embargo, la amenaza ya había sido descartada por las autoridades internacionales cuando se adjudicaron los contratos.

No se justificaría, por lo tanto, que estos fueran licitados a través de los mencionados procedimientos de emergencia, restringido y negociado sin publicidad, y menos aún que todos ellos fueran adjudicados a dedo con la concurrencia de una sola oferta, como ha comprobado este periódico con cada uno.

Los 29 contratos de obras, suministros y servicios fueron repartidos a dedo entre una veintena de mercantiles -la mayoría extranjeras-, ya que algunas de ellas se llevaron dos y hasta tres adjudicaciones.

Las prisas militares, conllevan siempre el mismo resultado:  despilfarro.

En total, 7,5 millones de euros (a los que habría que añadir 1,6 millones en material adquirido por la Inspección General de Sanidad del Ministerio de Defensa) para reacondicionar una instalación que no había sido declarada de referencia por el Gobierno, un coste muy superior a los 1,2 millones que, por ejemplo, desembolsó la Consejería de Sanidad para adaptar el hospital Carlos III, según publicó el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid el 9 de octubre de 2014. Defensa argumenta que el precio fue muy superior al que desembolsó la Comunidad de Madrid en el Carlos III porque en ese caso tan solo se acondicionaron dos habitaciones, de forma provisional y con un nivel de protección mínimo.

A pesar de que fue creada tras la crisis del ébola, lo cierto es que la planta 22 no ha tratado en ningún momento a nadie afectado por esta enfermedad. Su erradicación inmediata en España provocó que se haya utilizado para afrontar otro tipo de infecciones con el fin de dar uso a la maquinaria y que esta no se degradara por la falta de utilización. Según Defensa, aunque fue reformada como consecuencia del ébola, la intención era hacer un centro para todo tipo de infecciosos graves y que España tuviera unas instalaciones que dieran una respuesta de Estado a futuras crisis nacionales.

La tecnología instalada en el Gómez Ulla, además de para tratar epidemias, servirá también para riesgos biológicos y químicos, para los que tampoco había emplazamientos sanitarios adecuados, explican desde el ministerio.

Estamos pensando implantar una cátedra de estudios para algunos becarios que se denomine Cátedra de corrupción militar Gómez Ulla porque tema hay para rato.  Algunas de las cuestiones de las que ya hemos informado son estas:

Otra de corrupción militar: las compras del Hospital Militar Gómez Ulla

Esperanza Aguirre pagará el sostenimiento del hospital militar Gómez Ulla de tapadillo.

¿Despilfarro militar, corrupción militar, o cuarto y mitad?

Son demasiadas cuestiones en un hospital para que nadie ponga en él interés para controlarlo.

Share

La militarización de la Farmacia

Imagen de Phillip Pessar

LA HISTORIA.

Febrero de 2008:  Defensa pondrá en marcha en Burgos una cadena de fabricación de fármacos para emergencias sanitarias.  Es decir, el gobierno recurrió a las capacidades militares para hacer frente a la gripe aviar que nos conmocionó ese año.

Lo hará el Centro Militar de Farmacia de la Defensa, con unidades de producción en Burgos, Madrid y Córdoba.

El convenio permite al centro la producción de antídotos o medicamentos «huérfanos», es decir, sin interés comercial, o que se requieren en casos excepcionales de conflictos o catástrofes, y que podrán enviarse a países que los necesiten en el Tercer Mundo previas las autorizaciones que sean obligadas.

Varios aspectos a destacar de esta noticia:

  • Mientras se mantiene como dogma la liberalización sacrosanta de la multimillonaria industria farmacéutica, se protege la farmacia militar desde el Estado.
  • Se militariza la asistencia farmacéutica en caso de crisis.
  • Se derrocha en farmacia militar.
  • El concepto de defensa:  es defensa militar frente a seguridad humana.

Es necesario destacar que el monto total de la operación fue de 1’18 millones de € de los cuales defensa puso 800.000.

Julio de 2011:  Defensa invertirá 21 millones de € para construir un nuevo centro de Farmacia militar en la base de San Pedro, en Colmenar Viejo.  Esto permitirá cerrar los centros de Burgos, Madrid y Córdoba en un plazo máximo de 6 años.

El cierre afectará en Burgos a 60 empleados civiles y entre 40 y 50 militares.

Se esperaba que el ahorro del que se pavoneaba Defensa fuese acompañado de ingresos por la venta del terreno donde están las actuales instalaciones militares de Farmacia de Defensa en Burgos, que se había inaugurado en 1948 como Centro de Farmacia del Ejército del Aire.

En el centro de Burgos se fabricaban comprimidos y formas semisólidas (pomadas), en el de Madrid, además de estar la Dirección, se fabricaban soluciones, cápsulas de gelatina dura, sobres y material de cura, y en el de Córdoba se dedicaba a los inyectables y sueros.

LAS SUPUESTAS FUNCIONES DEL CENTRO MILITAR DE FARMACIA.

Noviembre de 2015:  Defensa inaugura un nuevo Centro Militar de Farmacia en Colmenar Viejo, a finales de octubre y por parte de Morenés.  Este centro se convierte en el único laboratorio dependiente de la Administración General del Estado con capacidad de producir medicamentos para uso público.

Las funciones del Centro Militar de Farmacia son

abastecer de medicamentos a las Fuerzas Armadas, producir antí- dotos NBQ, sin interés económico para la industria pero esenciales en caso de catástrofes o accidentes, y cubrir un posible desabastecimiento de los mercados como consecuencia de pandemias.

La mayoría de los productos de Farmacia Militar están destinados a cubrir las necesidades de las Fuerzas Armadas durante sus misiones en el exterior. Pero también se utilizan en territorio nacional, principalmente, en los centros hospitalarios militares, en clínicas y enfermerías de buques y bases, y en otros centros y organismos del Ministerio de Defensa.

Pero, al ser el único laboratorio de la Administración General del Estado, el Centro Militar de Farmacia de la Defensa también suministra medicamentos a centros penitenciarios, a las fuerzas de seguridad del Estado y a las instituciones civiles sanitarias, especialmente en situaciones de crisis, catástrofes o emergencias. Es, por tanto, el centro de referencia en España para la fabricación de medicamentos por causas excepcionales relacionadas con la salud pública. Además de cubrir las necesidades farmacéuticas, el centro colabora en la reinserción laboral del personal de las Fuerzas Armadas y de la población civil. Para ello, el Ministerio de Defensa ha firmado acuerdos con escuelas taller, universidades y centros de formación profesional.

Las instalaciones ocupan 52.709 metros cuadrados y cuenta, también, con una zona de museo.

LAS CUENTAS POCO CLARAS.

La teniente coronel Ortega (primera mujer en ser oficial) informa sobre los presupuestos y costes reales del proyecto:

La estimación inicial era de 34 millones de euros. A estos hay que añadir 2,7 para los convenios e infraestructuras necesarias para el suministro de agua, electricidad y gas, independientes de los de la base, ya que las necesidades del centro superan la disponibilidad de esta. En definitiva, el coste estimado inicialmente ascendía a 36,7 millones de euros. Finalmente, la inversión total realizada ha sido de 26,3 millones. Este importante ahorro ha sido posible por la aplicación de las directrices europeas sobre contratación pública (referentes al estímulo de competencia, mejora de la calidad y relación calidad-precio). Además, se introdujo como criterio objetivo de valoración la presentación de mejoras sobre lo presupuestado y definido en el proyecto. Esto llevó a que la adjudicataria, ACCIONA S.A., presentara una baja del 43 por 100 y 18 mejoras que han incrementado la calidad. Por otra parte, la venta al Ministerio de Cultura del inmueble de la calle Embajadores aportó 23,6 millones. El balance final de la operación de infraestructura ha sido de 2,7 millones, y el resultado son unas instalaciones modernas, punteras y referentes en su sector. A esto hay que añadir un millón ahorrado en el traslado de los equipos de proceso por Dictamen del Consejo de Estado sobre la interpretación del contrato a favor de la Dirección Facultativa, y el retorno económico que se obtendrá cuando se vendan las instalaciones de Córdoba y Burgos, con lo que el saldo final será netamente positivo.

Y ya estamos como siempre.  Se había hecho público que costaría 21 millones de €, aunque Ortega reconoce que la estimación inicial era de 34 millones de €, aunque con los gastos de las infraestructuras necesarias de agua, gas y electricidad, la cifra real sería de 36’7 millones de €.

Al final la inversión total ha sido de 26’3 millones de €, el ahorro se produjo por la rebaja de la contratista.

Además, Defensa vendió el inmueble de Farmacia Militar de Defensa en la calle Embajadores por 23’6 millones de €.  Y ello es utilizado para, como se ve en el párrafo siguiente, declarar que el balance final de toda la operación es de sólo 2’7 millones de €.  Nuevo ejemplo de cómo el Ministerio de Defensa utiliza la especulación de sus inmuebles para luego realizar sus políticas, sobre todo armamentísticas.

Todo esto lleva a la teniente coronel Ortega a decir que el balance final de la operación es un gasto de 2’7 millones de €.  Se le olvida comentar la habilidad para la especulación inmobiliaria del Ministerio de Defensa.

LA OPERACIÓN DE LAVADO DE CARA DEL MINISTERIO DE DEFENSA.

Además, Defensa quiere utilizar al Centro de Farmacia de la Defensa como parte de sus acciones para vender a la sociedad sus «esfuerzos» dentro de promover la responsabilidad social corporativa de Defensa:

El nuevo centro abre la posibilidad de trabajar en el reforzamiento de la cultura de responsabilidad social corporativa desde diferentes ámbitos, y no sólo desde el medio ambiental ya considerado en el proyecto. Por ejemplo, para la inserción laboral, tanto del personal militar con los oportunos convenios con las actuales escuelas taller, como con la población civil a través de acuerdos con universidades y centros de formación profesional.

En cuanto a la responsabilidad social corporativa en temas de ecología, la teniente coronel no deja de presumir y con razón:

La operación cumple plenamente la normativa sobre sostenibilidad ambiental y eficiencia energética en el Ministerio de Defensa, y la directiva europea sobre esta materia. Además, se han incorporado muchas otras medidas novedosas: iluminación por LEDS (con un ahorro de entre un 65 y un 80 por 100 en electricidad así como en mantenimiento y reposición), aislamientos por encima del requerimiento normativo, acristalamiento con vidrios de control solar, agua caliente sanitaria con aportación de energía solar, enfriadoras con recuperación de calor total (hasta 1.000 vatios de calentamiento gratuito por enfriadora), ventiladores de climatizadores y extractores de alta eficiencia (con ahorros en consumo de entre un 15 y un 30 por 100)… Para minimizar el impacto medioambiental, se han previsto redes de saneamiento de vertidos farmacéuticos independientes de la red convencional.

Pero, nuevamente, nos vemos obligados a recordar que los institutos de enseñanza, los hospitales, las bibliotecas públicas, los juzgados, etc, no suelen tener estos adelantes ecológicos tan necesarios.  Es decir, se prioriza a Defensa frente a los gastos en necesidades sociales.

EL ESCÁNDALO.

Por otro lado, en octubre de 2015 comentábamos en una entrada que se iban a destinar 36 millones para productos farmacéuticos militares en 2 años.  Según nos parece, esto es un nuevo escándalo porque contratan a la empresa privada para hacer el trabajo para el que está diseñado el Centro de Farmacia de Defensa:

la Junta de Contratación del Ministerio de Defensa, que ha resuelto el concurso para establecer un “Acuerdo Marco para la selección de empresas distribuidoras farmacéuticas que suministren medicamentos y otros productos sanitarios a las Farmacias de las Fuerzas Armadas abiertas al público no hospitalarias” por ese monto anual y dos años de duración.

y, entonces, o el Centro de Farmacia Militar no vale para nada, o lo que deberían hacer no lo hacen, o de lo que se trata es de beneficiar a la industria farmacéutica privada para que los militares estén mano sobre mano.  Parece que estamos ante otro flagrante caso de despilfarro militar.

LA ALTERNATIVA.

¿Es necesario que el Estado disponga de una Farmacia pública con capacidad para producir los medicamentos y cobrar los precios que le parezcan necesarios?  La respuesta es sí, con ello se podría luchar contra muchas enfermedades, no sólo aquí sino también en el Tercer Mundo.  Que hubiese una Farmacia pública nos aseguraría que nuestros impuestos se usarían, también, para satisfacer a precios razonables y con calidad una demanda básica para nuestra salud:  los medicamentos.

Sin embargo, parece que los intereses actuales no van por ahí y se buscan prioritariamente dos cosas:

  • militarizar la farmacia pública
  • seguir dando desde el Estado pingües beneficios a la industria farmacéutica privada.

Hace más de dos años reflexionábamos con varios artículos sobre las críticas que se hacen a la industria farmacéutica privada y que la ven como generadora de violencia directa, estructural y cultural:  Industria farmacéutica, generadora de violencia.

También, y con un largo título típico nuestro, decíamos que «303 ametralladoras pesadas equivalen a 104 personas libres de hepatitis C, o 1.083 personas con renta básica, o 2.363 familias con un alquiler social anual«, con lo que, otra vez, poníamos el dedo en el dilema de cañones o mantequilla, pero con datos concretos.

Además, estos datos los argumentamos en otro artículo:  Qué queremos defender:  la lucha contra la hepatitis C, hablando del caso de la hepatitis C.

LA FINANCIACIÓN DE LA ALTERNATIVA NOVIOLENTA.

Parece que dinero hay para realizar cualquier alternativa noviolenta a la industria farmacéutica y su falta de escrúpulos.  Sólo son necesarias dos decisiones políticas, no económicas, que han de tomar los ciudadanos:  optar por la farmacia pública y desmilitarizar la farmacia pública.

Share

Suicidios en la Guardia Civil: más de uno al mes y otro más mensual que lo intenta

Imagen de Adrián Fernández García

Fuente:  Público y 20 minutos.

Existe un gran malestar en la Guardia Civil porque se produce en sus filas un suicidio cada 26 días.  En total, desde 1982 ha habido 447 muertes, con una media de 14 agentes muertos al año.  Y todo ello gracias a que no lo consiguieron 401 guardias más, que sí que lo intentaron.

Parece claro que las autoridades del Ministerio del Interior quieren ocultar la gravedad de problema y no confeccionan estadísticas militares sobre suicidios, lo cual nos parece un grave caso de manipulación informativa:

El 13 de mayo fue el día elegido por Guardia Civil para conmemorar en Toledo el 172 aniversario de la creación del cuerpo. El encargado de organizar los actos de la celebración era el capitán psicólogo N.G.C., de 48 años y padre de dos hijos. El mismo día del evento y ya en las instalaciones de la Comandancia, el guardia civil tomó su arma y se quitó la vida.

El suceso fue denunciado por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la principal unión de agentes del cuerpo, que fue criticada duramente por ello por el delegado de Gobierno de Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio: «Es muy indignante que se hable de algo que se está investigando y cuando la persona en cuestión está todavía en el tanatorio».  La AUGC respondió al delegado de Gobierno preguntándose si también le parecía muy indignante que el suicidio de agentes «siga siendo un drama oculto en el cuerpo, dada la reiteración de sus responsables a la hora de negar esta negra evidencia«.

No existe una base de datos oficial sobre el tema.  Tampoco sobre los suicidios de los soldados en los tres ejércitos, es decir, también el Ministerio de Defensa oculta esta situación.  Pero la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) está intentando recabar datos por otros medios:

Ante la falta de una base de datos oficial, la AUGC elaboró su propio informe sobre el suicidio de guardias civiles con información obtenida gracias a preguntas parlamentarias realizadas por distintos partidos políticos, datos facilitados por la Dirección General del cuerpo e información de la prensa. La investigación concluyó que más de 450 guardias civiles se han quitado la vida desde 1982. La tasa de suicidios en el cuerpo fue de 11,2 suicidios por 100.000 en 2014, por un 8,42 del resto de la población.

La diferencia entre los suicidios en la benemérita y el resto de la sociedad es muy grande para pasar desapercibida. Más de un suicidio al mes es un dato al que habría que dar importancia.

«En algo más de 30 años han fallecido por suicidio más del doble de personas que por atentados de ETA, la organización terrorista más activa en la historia de nuestro país».

La propia AUGC propone soluciones para este drama:

Una de ellas sería la creación de un protocolo de supervisión y asistencia psicológica «absolutamente externo a la Guardia Civil, ajeno por tanto a la cadena de mando». «Es evidente que el tratamiento dentro de un sistema sometido a las jerarquías militares no resulta fiable ni eficaz en estas situaciones», enfatizan la asociación, formada por unos 31.000 afiliados de un total de 68.000 agentes.

Y otra vez nos encontramos que la cadena de mando militar no funciona convenientemente, ahora en un aspecto humano y que interesa a sus propios cuadros.

Otra de las medidas es impedir que, por norma general, los guardias civiles dispongan de su arma las 24 horas del día, en vez de guardarla en armerías controladas. Esta facilidad de acceso a un arma de fuego aumenta significativamente el riesgo de suicidio, tal y como varios estudios alrededor del mundo han concluido, recoge el informe de AUGC.

Es decir, las armas no son buenas ni para quienes las portan.  Razón de más para abolirlas.

Share

El Inspector General de Sanidad Militar sancionado por Hacienda

Imagen de Bastian Klak

Fuente:  El BOE nuestro de cada día.

Otra cosa más huele a podrido en Defensa, ahora es un Inspector General, el de Sanidad Militar, quien se ve implicado en algo turbio:

El BOE recoge hoy la orden del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas que sanciona a Luis Hernández Ferrero, alto cargo en el Ministerio de Defensa, por incumplir la normativa sobre conflictos de intereses. Hernández fue nombrado Inspector General de Sanidad de la Defensa por Pedro Morenés en junio de 2012, y ejerció en el cargo hasta el 16 de enero de 2015.

En concreto, el ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro, considera que cometió dos faltas: una grave y otra muy grave. La muy grave corresponde al incumplimiento de las normas de incompatibilidad que marca la ley. Aunque la resolución publicada hoy en el boletín no aclara cómo infringió esa norma, las posibilidades pasan porque, durante su cargo, estuviera vinculado a empresas con relaciones con las administraciones públicas o no respetara la dedicación exclusiva marcada por ley.

La segunda falta, considerada grave, sanciona “la omisión deliberada de datos y documentos que deban ser presentados conforme a lo establecido en dicha ley”, como pueden ser datos relativos a las declaraciones de patrimonio o actividades. Se daría este caso, por ejemplo, si hubiera ocultado información sobre participaciones en empresas en conflicto de interés con su trabajo de alto cargo.

Ambas sanciones se saldan con la publicación de las mismas en el BOE y la prohibición de volver a ser nombrado alto cargo durante siete años.

Y es que cuando el Ministro de un ministerio y el Secretario de Estado no dan ejemplo porque son practicantes habituales del girapuertismo, sus empleados no saben a qué carta quedarse y optan por lo que más les conviene a ellos y no por lo que más conviene a la sociedad.  Es el peligro del mal ejemplo, que se propaga.

De cómo se solventaron, solucionaron, o de cómo se mejoró los malos actos del gestor nada se dice, parece que no importa, que aquellos que fueron perjudicados por la gestión no tienen nada que decir, que la sociedad no necesita explicaciones.

¿Hará Morenés alguna declaración condenatoria?  Posiblemente no, dado que él bastante ha tenido que callar en esta legislatura.  Aprovechará para seguir dando mal ejemplo y ejerciendo de ministro en funciones para lo que le interesa.

¿Quién será el nuevo o nueva ministro de Defensa?  ¿Se atreverá a hacer una auditoría del gasto y de la forma de hacer política de este ministerio tan opaco?

Share

¿Sobornos en la sanidad militar?

C%C3%A1rcel+de+Carabanchel

Por inthesitymad

Fuente: El País.

Conocemos ahora el procesamiento de tres nuevos oficiales del ejército por presuntos sobornos en el desempeño de sus funciones. En concreto, se trata de un Coronel, un Teniente Coronel y un Teniente de la inspección de la sanidad militar que tenían como misión controlar el Hospital Gómez Ulla y que, al parecer, habían estado haciendo adjudicaciones a dedo y cobrando por ello de contratos destinados a este Hospital.

Al parecer, y según el auto judicial, los imputados forman una trama delictiva con el fin de enriquecerse, lo cual dice mucho de los sujetos y de la retórica de valores que dicen defender.

Este es un caso más, uno más entre un cúmulo insoportable, de corrupción militar. La corrupción militar no es simplemente una cosa de garbanzos negros, sino algo tan frecuente y diversificado que debemos considerarla como un mal sistémico connatural al militarismo.  En este blog ya son varias las entradas publicadas sobre corrupión militar.

Share

Violencia cultural: lo que la medicina debe a la I Guerra Mundial

Imagen de Alejandra H. Covarrubias

Fuente:  El País.

Nos hacemos eco hoy, con mucha indignación, del artículo de Miguel Ángel Criado, que basándose en una serie especial publicada por la prestigiosa revista científica The Lancet, nos explica todo lo que la medicina debe a la I Guerra Mundial.

¡Qué poco sentido crítico!  ¡Cómo nos gusta dejarnos llevar sin analizar, paso a paso, las frases que citamos!

Y con estas actitudes, quizá sin darnos mucha cuenta, contribuimos a que la cultura dominante del paradigmo cultural actual basado en la dominación-violencia se extienda, se perpetúe y nos parezca a todos el único que lo explica todo.  La actitud de Criado y de El País nos parece apología de la violencia y de las guerras, inadmisible en una sociedad que está harta del terrorismo y de la violencia en cualquiera de sus formas.  Su código ético les tendría que haber alertado de que este enfoque laudatorio de la Gran Guerra rompe no sólo los criterios de objetividad periodística, sino que también desprecia los avances civiles de la investigación médica (los mayores) y privilegia, por contra, lo que se deriva de las actividades violentas.

La verdad es que estamos hartos de que todo el mundo se declare anti guerras, pero que luego en su quehacer diario use las gastadas mentiras que justifican este modo de relacionarnos tan inhumano y bestial.

Lo primero que la medicina debe a la I Guerra Mundial es la dramática cifra de entre 10 y 31 millones de personas muertas entre civiles y militares.  Ya sólo este dado nos debería alertar contra el titular de El País y el ejercicio de propaganda militar que hacen en él.

Si los millones de millones que dedicó todo el mundo durante esos 4 años a matarse se hubiesen dedicado a sanidad, investigación, potabilización de aguas, alimentación de niños, etc., seguro que la salud humana hubiese sufrido una mejora de características no vistas anteriormente.

Las principales enfermedades infecciosas fueron combatidas con métodos científicos por primera vez en un tiempo donde no se conocían los antibióticos

Pues bien, una breve historia de los antibióticos nos puede indicar, con facilidad, que estos ya se conocían en los inicios de la I Guerra Mundial.  Entonces, en muchas partes del mundo se investigaba con ellos y sobre sus formas de uso.  La I G.M. lo que hizo fue paralizar, en gran medida, dicha investigación detrayendo recursos de la investigación sanitaria para usarlos en armas.

En ciencia se suele exigir demostrar la relación causa-efecto para afirmar que algo (la I G.M.) es el origen de otra cosa (avance de la medicina).  El autor del artículo no lo hace.  Que un médico militar aislase la bacteria de la disentería, que se avanzase en la visión moderna de algunas enfermedades psiquiátricas, o en la práctica quirúrgica a la hora de amputar, no son suficientes, ni de lejos, para estimar que la medicina debe mucho a la I G.M.  Lo más seguro es que todos estos hechos hubiesen ocurrido, y mucho antes, de no haberse interpuesto la I G.M., como, por otra parte, parece asumir parcialmente Criado cuando dice:

lo que supuso para la ciencia médica de entonces y, más importante, una vez que regresó la paz.

Efectivamente, los pilares de todos los avances que menciona ya estaban puestos de antes y en épocas de paz.  Sin embargo, El País y Criado se dejan llevar por la emoción bélica y todo lo fían a la gran carnicería mundial.

En fin, mal artículo, muy sesgado y tendencioso, muy bélico y violento, muy enaltecedor de la violencia máxima, muy poco crítico y analítico.

Una pena más de la amplia panoplia de artículo periodísticos que fomentan el paradigma de dominación-violencia.

Otro ejemplo más de lo que es violencia cultural y de las profundas diferencias que hay entre cultura de defensa militar y cultura de paz.

Quizá estaría bien que nuestros lectores escribiesen comentarios en la noticia de El País para que quede reflejo de nuestra repulsa.

Share

Se acaba con otro ejemplo de despilfarro militar: el Hospital de San Fernando será de uso civil

Don%27t+Listen+to+Signs

Fuente: La voz digital

En San Fernando (Cádiz), que cuenta en la actualidad con una población de casi 100.000 habitantes, ha existido una reivindicación histórica de sanidad: que el hospital militar de San Carlos pase a manos civiles para atender a las necesidades de la población.

Actualmente, la ciudad de San Fernando cuenta con un Centro de Salud (San Fernando Este) y un Consultorio (San Fernando Este II), ambos pertenecientes al Servicio Andaluz de Salud.  Por lo tanto, no tiene hospital propio y para recibir sus tratamientos tienen que desplazarse a los de Cádiz o Puerto Real, que ahora verán a su vez descongestionados sus servicios.

Y hasta ahora los militares de la zona eran unos privilegiados porque también contaban con una planta del hospital para su atención (las demás estaban vacías, infrautilizadas, por tanto, porque no las necesitaban los militares).

El pasado marzo el ministro de Defensa, Pedro Morenés, explicaba en el Senado que su departamento ofrecía a la Junta transmitir gratuitamente la propiedad del inmueble para que el Servicio Andaluz de Salud ejerciera «la total responsabilidad» de su gestión.

Según informa La Vanguardia:

Ahora parece que se va a atender esta exigencia y que se van a iniciar los protocolos de transferencia desde el ejército a la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, aunque, según la plataforma que ha llevado adelante esta reivindicación desde hace más de diez años y de la Federación de Vecinos, aún queda mucho por hacer para que esto se materialice y satisfaga las necesidades sociales de San Fernando.

Como nos extrañaba tanta generosidad de Defensa, hemos seguido leyendo la noticia y

La cesión se produce porque el Hospital Militar de San Carlos ya no es necesario para las Fuerzas Armadas, tiene índices de ocupación «muy bajos», con sólo dos plantas en servicio, y supone un gasto para Defensa «muy elevado», según explicó en su día Morenés.

Es decir, parece que los  militares lo que buscan es ahorrarse el gasto que les suponía tener un hospital infrautilizado.

En sus presupuestos para este año, la Junta de Andalucía ha reservado 11,6 millones de euros para este nuevo hospital que ahora formará parte de su sistema de salud.

Los vecinos, por lo que se ve, no las tienen todas consigo y no se fían mucho de los actos oficiales de besamanos y fotos que políticos de una y otra parte se hacen al respecto. Por eso aprovecharon los actos y celebraciones de la firma del protocolo de intenciones que ha llevado a cabo la Subsecretaria de Defensa y la Consejera de Salud de la Junta andaluza para concentrarse y demostrar que siguen allí y en lucha.

El propio Alcalde de San Fernando insinuó lo tortuoso del camino por recorrer para hacer realidad la transferencia de la sanidad de este hospital al pueblo de San Fernando:

El hospital de San Carlos está llamado a servir a la ciudadanía de La Isla, pero también de toda la Bahía. Es necesario continuar pidiendo los servicios propios de un centro asistencial de esta envergadura, porque recordamos que ya tenemos el edificio pero ahora queremos que tenga todos los servicios propios de un hospital

Por otra parte, se desconocen las claves del protocolo: ¿Ceden el edificio mondo y lirondo o con equipamiento e infraestructuras sanitarias?, ¿Es gratis, como se anuncia o le va a costar algo a la gente?, ¿hay que pagar o dar algo a cambio al ejército por esta transferencia, como por ejemplo terrenos? ¿El personal de que contaba el centro militar va a ser personal estatutario al servicio de la sanidad civil o se va con los militares?, ¿Se va a dotar suficientemente a las instalaciones para que sirvan al fin de la sanidad de la población de la Bahía?

Y mucho más: ¿Cómo es posible que un hospital de 12 plantas como este haya permanecido tanto tiempo insolidariamente en las condiciones en que se encuentra?  Este es otro ejemplo clarísimo de despilfarro militar.  Efectivamente, durante todos estos años un hospital de doce plantas pagado con los impuestos de todos nosotros ha estado vacío y sin prestar servicio a nadie, fuera de los militares, que únicamente han tenido abierta una planta (porque no necesitaban más).

Seguro que este nuevo ejemplo de despilfarro y de prebendismo militar nadie lo explica y nadie responde de él.  Y seguro que tampoco conseguimos tener acceso a los acuerdos firmados para saber  a qué precio, si es que lo ha habido, se ha conseguido esta cesión.

Share

El ISFAS (Instituto Social de las Fuerzas Armadas) sigue derrochando dinero

componentes

Fuente: Extraconfidencial

Por mucho que el Ministro de Defensa y su Secretario de Estado se esfuercen en difundir que se gasta poco en defensa, la tan cacareada austeridad del gasto militar se pone en entredicho a diario.

Ahora es una licitación del Ministerio con la que han adjudicado a la empresa Rotosa S.A. la contrata para el suministro de talonarios de recetas de farmacia para el ISFAS, por un importe de 714.380 euros.  Todo ello cuando en el resto del Estado se ha implantado un sistema de receta electrónica que aminora gastos y cuando la mayoría de las recetas médicas no las emite el propio ISFAS, sino las mutuas privadas a las que ha entregado el servicio sanitario para la inmensa mayoría del personal a cargo de ISFAS, como informábamos en el artículo:  «El escandaloso desastre del sistema sanitario militar«.

Ahora bien, según parece, la adjudicataria de esta bicoca de contrato es una empresa de artes gráficas que se llama ROTOSA S.A. y que en ejercicios anteriores ha arrojado, al parecer, pérdidas. Según informa la fuente de donde hemos extraído la información, en 2011 arrojaron pérdidas de 1,19 millones de euros, y pasaron de facturar más de 10 millones de euros a menos de 5. No hemos podido confirmar estos datos y tampoco obtener otros más actualizados, pero seguiremos investigando el asunto.

Algo nos hace sospechar una de esas extrañas coincidencias tan frecuentes cuando hablamos de negocios del Ministerio de Defensa.

Share
A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed