Tag Archive for Política exterior

Transarme, una propuesta utilizando inmuebles de Defensa

Imagen de Carlos Soler

Fuente:  El Economista y El País.

Supongamos que queremos hacer una política de defensa alternativa, dentro del paradigma de cooperación-noviolencia, defendiendo los principios de Seguridad Humana.

¿Cómo la financiamos sin aumentar ni un € el gasto en defensa actual?

Pues muy fácil, del mismo modo en que financian los militares sus rearmes y otros gastos:  utilizando el patrimonio en fincas y bienes inmuebles que posee el INVIED en todo el territorio nacional.

Ahora mismo la noticia es:

El Ministerio de Defensa busca desprenderse de un total de 189 activos inmobiliarios por un valor inicial de 44 millones de euros. Las operaciones las realiza el Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de Defensa (Invied) que tiene como principal función la enajenación de los bienes inmuebles que sean desafectados por la Administración que actualmente encabeza María Dolores de Cospedal.

De un lado, el Invied tiene previsto sacar a subasta próximamente, concretamente entre abril y mayo, un total de 89 locales, 14 garajes, 11 solares y tres edificios por un precio inicial total de 22,4 millones de euros. Además, y por otro lado, el organismo también tiene ya puestos en venta directa otros 50 locales, 12 garajes y 10 solares que suman un valor total de 21,65 millones de euros. Según explica la propia página web del Instituto de la Vivienda del Ministerio de Defensa, los inmuebles que actualmente se ofrecen en venta directa son los que han quedado desiertos en subastas anteriores. Del mismo modo, algunos de los bienes inmuebles que se ofrecen en subasta ya han pasado por primeras pujas en las que han quedado desiertos y esperan una segunda oportunidad.

Lo sacan a subasta ahora que el precio de los inmuebles está subiendo y hay más oportunidades para vender.  El dinero que consiguen hace que el Ministerio de Defensa sea el segundo ministerio que más ingresa.  Pero estos ingresos no los comparte con el resto de los ministerios o el resto de las administraciones del Estado (ayuntamientos, comunidades autónomas), sino que lo usa para sus financiar sus objetivos armamentíticos.

Pero esta política podría ser de otra manera, para ello hacemos uso de la noticia de El País, que nos habla de que una antigua fábrica de bombas hidráulicas va a pasar a ser:

  • un centro cultural donde promocionar el arte moderno y contemporáneo,
  • y un centro social de atención a los niños vulnerables del barrio,
  • además de un centro de referencia en la investigación de enfermedades raras, sobre todo la de Wilson.  Todo ello en Valencia.

¿Buena idea?  Claro que sí.  Si se puede hacer en el ámbito privado, ¿no se podría hacer también en la esfera pública?  Seguro.

Daría nuevos servicios al barrio, nuevos empleos, directos e indirectos, proyección a la ciudad en diversos ambientes culturales, bienestar a la vecindad del barrio, etc.

¿Mejoraría la Seguridad Humana?  Por supuesto, los objetivos del proyecto lo harían por sí solos, no habría que añadir nada más.

Pero es que, además, se podrían usar los fondos obtenidos con estas ventas de inmuebles a otros aspectos políticos que mejorasen las posibilidades de solución de conflictos armados, como ya decíamos en las conversaciones de paz de Sudán de Sur, o muchos otros pequeños objetivos de paz a lo largo del mundo.

Tres son los grandes solares (Muruarte de Reta, en Navarra; Son Olivaret en Menorca;  y Lorán en Estartit, Gerona) de los que se quiere deshacer Defensa, en cada uno de ellos se podrían iniciar actividades diversas que promocionasen el barrio o pueblo, diesen empleo a la gente de la localidad y generasen bienestar al barrio:

De manera desglosada, entre los 11 solares que saldrán de forma inminente a subasta destacan el antiguo Campamento El Carrascal, ubicado en la localidad navarra de Muruarte de Reta y con una extensión de 231.434 metros cuadrados, la vieja instalación de artillería situada en Son Olivaret (Menorca) de 307.300 metros cuadrados o la base de Lorán, ubicada en Estartit (Gerona), de 351.800 metros cuadrados.

Es sólo una cuestión de voluntad política y de apostar por un mundo de paz en lugar de apostar por la violencia y el militarismo.

La implicación militar de España en las guerras de Oriente Medio

Alfredo Miguel Romero

Fuente:  Europa Press.

Nos recuerda Europa Press que España participa militarmente de estas formas en las guerras de Oriente Medio:

  • Desde enero de 2015, con 149 militares en la base turca de Incirlik que, además, cuenta con 6 lanzadores de misiles Patriot y un radar.  Todo ello como apoyo a las acciones de la OTAN.
  • Con la base en Rota, sede del Escudo Antimisiles y de donde partieron los dos destructores yankis que atacaron la base aérea del gobierno de Assad en Siria.
  • Con el apoyo a la flota rusa, como en Octubre de 2016 preguntaba ERC:

¿Por qué un país de la UE y de la OTAN colabora con Rusia facilitando apoyo logístico a sus buques de guerra que participan en la guerra de Siria apoyando al dictador Bashar Al Assad?

Pero no hay que olvidar que nuestra actividad en Oriente Medio es mucho mayor que lo anterior porque también tenemos presencia en Irak:

  • España contribuye a la coalición con 374 efectivos, cuyo grueso principal del contingente se encuentra desplegado en el centro de adiestramiento de Besmayah, liderado por España, encargado de formar a las unidades de las Fuerzas Armadas iraquíes.
  • En total, parece que nuestras fuerzas han instruido a 6.000 militares irakíes que ya han participado en batallas importantísimas como la de Mosul.
  • Dentro de la iniciativa de la OTAN sobre el desarrollo de capacidades para Irak, España contribuye a la formación en Jordania de soldados iraquíes en la lucha contra artefactos explosivos improvisados, con participación del personal del Centro de Excelencia aliado C-IED, con sede en Hoyo de Manzanares.
  • Asimismo, las Fuerzas Armadas españolas también instruyen a las fuerzas de operaciones especiales iraquíes en las localidades de Bagdad y Taji.

Lucha en Euskadi contra la industria militar

Nos congratulamos de la iniciativa que nos llega desde Euskadi y que nos cuenta  Marimar Salazar Moliné de la Koordinadora Antimilitarista Kakitzat:

La industria militar -mucha de ella radicada en nuestros pueblos- mata. Su único objetivo es enriquecerse mediante el negocio de la guerra, a costa de presupuestos militares –que no sufren ningún recorte, si no que se ven incrementados año tras año-, y de ejércitos que supuestamente mantienen la Paz a costa de múltiples guerras en diferentes países.

Guerras, por otro lado, siempre motivadas por los intereses de las grandes potencias para seguir manteniendo su hegemonía política y económica. Las cuales tienen como consecuencia: países devastados, miles de muertos en la población civil y millones de personas refugiadas.

Hace 80 años el pueblo de Gerrnika sufrió un devastador bombardeo que ha pasado a la historia; sin embargo, hoy seguimos siendo testigos de los macabros resultados de la apuesta por la militarización y la resolución de los conflictos a través de estructuras ajenas a la sociedad como los ejércitos.

Cabe destacar, que lo que se ha llamado “la crisis de los refugiados”, no se produce por casualidad: las  personas no huyen de sus países por voluntad propia, si no que son expulsadas de forma violenta por el militarismo.

En el actual contexto del negocio millonario de la guerra sobresale la industria militar vasca; la cual se encuentra con abundantes subvenciones por parte del  Gobierno Vasco. En concreto, el País Vasco es la tercera comunidad con mayor facturación en producción militar, sólo por detrás de Madrid y Andalucía. En el cluster militar vasco participan un centenar de empresas.

Según datos del Ministerio de Defensa dos empresas vascas se encuentran entre las diez primeras empresas del Estado Español en facturación de material militar: ITP es la sexta; y Aernnova ocupa el octavo lugar. Por otro lado, cabe destacar que SAPA es la sexta empresa a nivel estatal en el subsector de “armamento”; y Sener es la segunda empresa a nivel del Estado Español en el sector “misiles”, siendo sexta en el sector “aéreo-espacial” militar, y la duodécima en el segmento de armamento.

Debemos señalar que las empresas de armas vascas (SENER, ITP, Precicast-PCB) venden material militar a los Ministerios de Defensa y Fuerzas Armadas de Turquía, España, Estados Unidos, Marruecos, Israel, Egipto o Arabía Saudí.

Un ejemplo del blindaje institucional, y la arrogancia de la industria militar vasca, lo encontramos en la empresa armamentistica SENER. En su propia página web corporativa esta empresa destaca que: “SENER lleva más de 40 años suministrando equipos, sistemas integrados y servicios de ingenieria a la industria internacional de defensa. La empresa también es proveedora del Ministerio de Defensa español y de los principales contratistas internacionales, y aspira a convertirse en la empresa de referencia en sistemas de misiles para el Ministerio de Defensa español, así como en uno de sus contratistas principales para programas de defensa, tanto nacionales como internacionales, garantizando la confidencialidad de toda la información”. Por lo que poco sabemos de la venta de armas a paises en conflicto, supuestamenta prohibida por el Tratado de la Venta de Armas de la ONU.

 Por todos estos motivos, este sábado 22 de abril se realizará la décima marcha de bicis contra el gasto y la industria militar; contra las guerras y por el acogimiento de las personas refugiadas. Esta inicitiva es una buena oportunidad para denunciar a qué se dedican estas empresas tan mimadas por las instituciones vascas y para reivindicar su inmediata conversión en industria civil.

Inicitiva que saldrá a las 11 de la mañana desde la Diputación Foral de Bizkaia para desplazarse hasta a una de las filiales de ITP, Precicast-PCB. Luego, de cruzar el Puente Colgante se dirigirá a Getxo para conocer la empresa matriz del conjunto de empresas vascas destinadas al negocio de la muerte, SENER.

Despilfarro militar de la Guardia Civil

Imagen de Golbal Panorama

Fuente:  El Plural.

Magnífica la información de Celia Guzmán para El Plural.

La opacidad con la que la Guardia Civil maneja sus cuentas no permite conocer despilfarros como el producido con el buque transoceánico Río Tajo, en el que se han trasladado dos embarcaciones donadas al Gobierno de Guinea Bissau, y que ha supuesto un gasto “no inferior a 200.000 euros”, según han confirmado a ELPLURAL.COM fuentes solventes que cuestionan que el traslado no haya sido realizado en un carguero convencional, que habría supuesto “un coste de no más de 20.000 o 30.000 euros”.

¿Qué razón les habrá llevado a decidir gastar 10 veces más de lo necesario para hacer el traslado de esta militar manera?

Seguramente la sensación de que si no lo hacían así, la Guardia Civil, no haría nada útil con la patrullera, estarían mano sobre mano sin defender a la patria de manera alguna.

Con ello se pierden 170.000 ó 180.000 €, pero se hace indispensable a la Guardia Civil.

¿Ocurren casos parecidos habitualmente?  Pues sí.  ¿Por qué ha de recurrirse a la UME para apagar fuegos, por ejemplo, cuando las Brigadas Antiincendios hacen la misma labor con más rapidez y más eficacia?  Pues por dos razones:

  • para militarizar una nueva faceta de la sociedad, la lucha contra los incendios y catástrofes.
  • para justificar lo militar como la forma preponderante de actuación gubernamental.

La costumbre de donar patrulleras no es nueva:

  • 2 patrulleras donadas a Guinea Bissau en 2017
  • 2 patrulleras donadas a la gendarmería de Mauritania en 2006
  • 1 patrullera donada a Senegal en 2007

¿Significaron las anteriores donaciones despilfarros como el actual?

Por otro lado, nos preguntamos para qué le sirven a Guinea Bissau 2 patrulleras.  Seguramente para controlar el tráfico de personas hacia el norte, España, para buscar una vida mejor.

Si es así, la cesión no supone una ayua a Guinea Bissau para solucionar sus problemas, sino un regalo para que nos ayuden a solucionar nuestro problema con la inmigración.  Una donación pues, muy interesada.  Y es que la militarización de la cooperación siempre acaba en la búsqueda de nuestro interés y no resuelve ningún problema a los países con los que presuntamente colaboramos.

Y, por último, otra pregunta:  ¿Si la Río Tajo se dedica al transporte, realmente la necesitamos para nuestra defensa militar?

España debería financiar las conversaciones de paz de Sudán del Sur

Imagen de Hans Birger Nilsen

Fuente:  Europa Press.

Las autoridades de Sudán del Sur informan de que es imposible realizar las reuniones para buscar la paz dado que carecen de fondos para financiarlas.  La falta de fondos en Sudán del Sur es tan grave que los funcionarios y miembros del gobierno llevan dos meses sin cobrar.

Aunque estas reuniones deberían haber comenzado en marzo, aún no hay perspectivas de que comiencen y con ello condenan a sus habitantes a la desesperación.

Parece ser que era Japón quien se había comprometido a enviar la financiación necesaria para las conversaciones de paz, pero no lo ha hecho.

Pero también el gobierno de Sudán del Sur está haciendo dejación de funciones porque hay actuaciones que no son dependientes más que de la decisión política y no se han hecho.  Un ejemplo es el nombramiento y la jura del cargo del Comité Directivo para el Diálogo, que se publicó en diciembre, pero que aún no han sido llamados para prestar juramento.

Hay que recordar que las conversaciones de paz en Sudán del Sur han sido suspendidas múltiples veces en los últimos años.

¿Cuánto costará reanudar estas conversaciones de paz?

Una política de defensa alternativa y noviolenta debería de ocuparse de este problema.  Habría que anular alguna partida militarista del presupuesto de defensa actual para invertirla en impulsar estas conversaciones de paz.  Se podría renunciar a la compra de alguna fragata, de algún eurofighter, de algún 8×8, o también se podría reunicar a alguna de nuestras intervenciones militares en el extranjero y con ello financiar estas conversaciones de paz.

A ello se le llama transarme, política que consiste en defender la Seguridad Humana mediante la transferencia progresiva de parte del presupuesto militar a usos civiles de defensa noviolenta.

La paz en Sudán de Sur sería un éxito para esta política noviolenta de defensa, pero claro, dejarían de ganar dinero nuestras élites militaristas con la venta de armas.

España apoya a USA en la guerra de Siria

Imagen de evqfaugpbl pxryjoycfr

Fuente:  El Diario.

La noticia no deja lugar a dudas:

Los dos buques desde los que Estados Unidos ha lanzado los misiles contra una base militar del Gobierno sirio, el USS Porter y el USS Ross, forman parte de la base naval de Rota (Cádiz), desde donde han salido para llevar a cabo el ataque.

Los dos destructores forman parte del escudo antimisiles de la OTAN. El Porter llegó a España en abril de 2015 y el Ross lo hizo en junio de 2014.

Aún así se insistirá en que España no participa en ningún conflicto armado, que nuestras tropas no están invadiendo otros países sino que las hemos proyectado a Misiones Internacionales de Paz.

Tampoco queda duda de que el escudo antimisiles no es el elemento exclusivamente defensivo que nos vendían, sino que se usa, también, o sobre todo, como un elemento ofensivo para la política estadounidense.

Es fácil deducir que el resto de las bases militares yankis también tienen carácter ofensivo y que los ejercicios que se hacen permanentemente en el polígono de tiro de Bardenas Reales sirven para entrenar estas intervenciones militares.

Es fácil deducir que somos co-agresores.  Aunque alardeamos que no somos enemigos de nadie, nuestras políticas nos van llevando, paso a paso, a conseguir que múltiples países nos consideren como uno de los enemigos a batir.

Es fácil deducir que Rota y todo el territorio español aumenta su riesgo de atentados terroristas en represalia por nuestra actuación militarista y seguidista del imperio yanki.

Resulta asombroso y turbador comprobar que ningún político español hará autocrítica ni asumirá las consecuencias.

Y todo porque la política de defensa es una política de Estado.  ¿Qué significa eso?  Pues que no se discute, que no se cambia, que no se cuestiona.

Da la casualidad de que esta política de Estado es también una política ranciamente de derechas y violenta, pero eso es sólo casualidad, nos dirán.

La Armada española: non plus ultra

Juan+Sebasti%C3%A1n+Elcano

Por Felipe Araya Allende

Fuente ABC

Nos agrada leer de vez en cuando las fastuosas noticias militares del ABC, porque suele juntar al acartonado y ampuloso lenguaje de la derechona el no menos enfático interés por los empolvados valores imperiales que ya solo se conservan en los museos más trasnochados y en algunas mentalidades periclitadas pero bien influyentes. Un ejercicio por tanto entre nostálgico y jocoso este de leer a las ajadas plumas del periódico más que centenario relatar sus ideales de cuando eran jóvenes y creían que la bota que pisa con estrépito era la solución ideal para un pueblo individualista y disoluto que necesitaba autoridad y adalides como guía espiritual que nos sacara de uno de los atolladeros de nuestra historia, que tampoco hace tanto de todo eso.

Perdónennos si el exceso de lirismo nos hace cometer excesos. Es el efecto de leer a la vez el ABC postmoderno de ahora y los libros del Jorge Vigón de antaño. Y es que a veces confundimos los delirios.

El caso es que nos anuncia el ABC, en pleno 2017, que de nuevo surcamos los siete mares y nuestra Armada, como otrora, vuelve a ser una Armada en condiciones, fuerte y rocosa, como en otro tiempo, lo cual, sin duda, es un motivo de regocijo para los lectores más recalcitrantes del periódico monárquico y de preocupación para quienes nos atrevemos a poner en duda tanto énfasis guerrero.

Para consultar con pelos y señales esta singladura, ofrecen un mapa interactivo bien elocuente.

Doce buques operativos, dice ABC, en operaciones exteriores (según la página web de la Armada contamos con 60 incluyendo aquí barcos auxiliares).

«el mayor despliegue naval militar de España en las últimas décadas», tal y como confirman las fuentes militares consultadas por ABC. Se podría asegurar sin temor a errar de que se trata del mayor operativo militar naval en tiempos de democracia

Pero el despliegue, dice Abc, no es sólo cuantitativo, sino cualitativo

por la variedad operativa de los buques, la tipología y pabellones de las misiones (UE, OTAN o nacional) y las áreas de actuación tan dispares como el golfo de Guinea, el mar Mediterráneo, el mar Negro, las costas australianas, el golfo de Adén, el sur de Reino Unido o la zona de la Antártida.

Ya lo ven, otra vez el sol dichoso que no se pone en el imperio que nuestros barcos cualitativos surcan en su singladura neoiperial.

¿Se han preguntado alguna vez qué narices hacemos en el Golfo de Guinea con barcos militares, o en el Mar negro, o en las costas australianas o en la Antártida?

¿Para qué necesitamos este dispositivo asombroso de barcos militares?

Pues lo que hacemos es invadir. Lo dice finamente, con pulcritud elegante aunque casposa, ABC, para quien el hecho de que

Armada Española disponga desde el pasado mes de noviembre y hasta junio de un destacamento de 20 efectivos de la Fuerza de Guerra Naval Especial en Irak arroja un dato geográfico insólito: este mes ha desempeñado misiones en los seis continentes, sin olvidar la propia de vigilancia marítima de las aguas territoriales de España.

Porque estos barcos de guerra no están, como nos querían hacer creer hasta que comprobaron que la supina ignorancia y el desinterés inmoral de la abúlica y cínica sociedad era tal que nos importaba un pimiento cualquier tropelía que hicieran en nuestro nombre los militares, para defender las fronteras, sino para atacar y amedrentar otras, allende los mares, y por orden de la OTAN y el militarismo rampante y cada vez más deplorable de ese Occidente que dice con la chica el cuento de los derechos humanos, y a cañonazos las cuentas de la dominación.

Y no solo es que aportamos el músculo, los barcos, sino también el dominio de la misión marítima, dice ABC, lo cual, parece insinuar, nos hace mucho más importantes y orgullosos de este destino en lo universal que, muy a nuestro pesar, los que mandan se empeñan en que llevemos adelante.

Y así ostentamos el “liderazgo” de la operación Atalanta, en aguas del Índico y para garantizar las condiciones privilegiadas de occidente en la ruta de Asia al Mediterráneo.

También llevamos con ese orgullo español tan propio el honor de ostentar el “mando” de la Fuerza Naval Europea (Eunavfor) y de participar en la misión de control de las aguas de Libia para que los desgraciados inmigrantes frutos de nuestras políticas nefastas no puedan llegar a Europa, y aportamos otros seis buques a las operaciones militares de la OTAN (SNMG-1 en el Atlántico Norte y mar Báltico, SNMG-2 en el Mediterráneo y SNMCMG-2 el mar Negro, Dynamic.Manta 2017 de guerra antisubmarina) y una fragata, Cristobal Colón, en Australia (en este caso ABC se olvida de decirnos a las claras que la misión australiana consiste en exhibir el barco por si los australianos, en plena expansión de su gasto militar, nos compran unas cuantas parecidas),

La explicación de por qué estamos en el Golfo de Guinea merece mención aparte, pues demuestra la gran idea de solidaridad que comparte nuestro militarismo, tan esforzado por otra parte:

desarrolla una serie de ejercicios bilaterales con naciones africanas con el propósito de fortalecer sus capacidades marítimas y ofrecer seguridad a una zona acosada también por una incipiente actividad pirata.

y, a continuación, nos informa también, como quien no quiere la cosa que

Gran parte del petróleo que consume España procede de Nigeria.

No es que esté allí por el asunto del petróleo, que va, es que de paso coincide el petróleo con nuestro interés en ayudar a los pobres negritos, que están infectados de piratas e inseguridad fruto de la casualidad.

En contra de la creencia de que desarrollamos una operación científica en la Antártida, alimentada por la mala publicidad y el acriticismo de nuestros periodistas, nos informa ABC de la naturaleza militar de aquel experimento

Otros dos buques completan el gran despliegue naval de la Armada Española. El buque oceanográfico Hespérides que apoyó la Campaña Antártica del Ejército de Tierra, la base española en el continente blanco arrió la bandera el pasado 9 de marzo.

De modo que se desvela, casi por descuido, el carácter militar y no científico del rollo antártico y del buque oceanográfico Hespérides, que se paga desde el ministerio de Hacienda y no del de Defensa. Curiosidades de la vida.

De modo que, ufanos, nos muestran la obscena realidad de una Armada enfocada a la proyección militar (antes se decía capacidad de invasión) y presente en cuanto lugar necesita mamporreros para imponer un orden injusto por la fuerza.

No es la Armada para la defensa de nada. Es la Armada para la imposición del paradigma dominación-violencia en el que anda enredado Occidente, y en la pequeña porción del pastel que nos tiene asignado el amo del mundo.

Menudo fiasco.

El pacifismo también se ejerce en los ayuntamientos: NO a HOMSEC 2017

En esta jornada llega a su fin la feria de armas que se celebra en Madrid, HOMSEC 2017.   En esta ocasión vamos a protestar contra su celebración recordando un trabajo llamado “Antimilitarismo y elecciones municipales y autonómicas 2015“.

Quizá durante demasiado tiempo hemos pensado que el militarismo sólo tiene que ver con los Presupuestos Generales del Estado y con la labor Estatal del gobierno y del Congreso.  Sin embargo, un enfoque más cercano, más de ayuntamientos y Comunidades Autónomas nos ayudaría a ver otros aspectos del militarismo, igualmente violentos.

El militarismo también se nutre en las administraciones locales y comunitarias.  De ellos saca exenciones de impuestos, apoyos económicas para la industria militar, publicidad en calles y plazas con nombres de militares, colaboración con desfiles militares, etc.

Por ello es necesario renovar nuestro compromiso y solicitar a nuestros representantes locales una mayor implicación en la lucha contra esta lacra social.  Lo primero en sus programas electorales que han de ser específicos en este tema, también en los debates.  Las formas de colaborar son muchas y un ejemplo lo ha dado el Ayuntamiento de Madrid, negándose a financiar y a aparecer como colaborador en HOMSEC 2017.

Los riesgos de la sociedad: dos enfoques contrapuestos (Defensa Militar y Seguridad Humana)

Imagen de Robert Reimer

Fuente:  DSN

Desde hace una docena de años el Foro Económico Mundial publica sus informes Global Risks Report.

Nos ocupamos hoy del Informe sobre los Riesgos Globales de 2017.  En él han participado 750 expertos y se centra mucho en el caso estadounidense. Tan sesudo informe no se queda calvo al apostar por los riesgos más probables que se presumen para este año:

La edición de 2017 señala, como aquellos riesgos de mayor probabilidad de que ocurran, los sucesos derivados de una climatología extrema, los flujos migratorios no voluntarios a gran escala, los grandes desastres naturales, los ataques terroristas a gran escala, y los incidentes de robo o de fraude masivo de datos.

En función del grado de impacto, los cinco riesgos identificados son, por este orden, las armas de destrucción masiva, los sucesos derivados de una climatología extrema, las crisis relacionadas con el agua, los grandes desastres naturales y el fracaso en la mitigación y adaptación de los efectos del cambio climático.

Todos ellos se pueden abordar, si lo pensamos con detenimiento, por métodos no militares de manera más efectiva que mediante armas, guerras y ejércitos.  Son más propios de un enfoque de seguridad humana que de un enfoque militar.  Sin embargo, desde DSN, el Departamento de Seguridad Nacional, un apartado de Presidencia de Gobierno, preferirían convencernos de que lo fundamental es que sigamos usando las mismas metodologías fallidas contra problemas que son incapaces de resolver.  Como vemos una visión muy contradictoria la del Gobierno español.

El Global Risks Report 2017 se estructura en tres partes: el paisaje de los riesgos globales, los desafíos políticos y sociales, y la gestión de la cuarta revolución industrial.

El paisaje de los riesgos globales
En el informe Global Risks Report 2017 se destaca una significativa y creciente interrelación de los riesgos sociales, económicos y políticos. El informe resalta cinco áreas de riesgos globales, para las que se precisa una acción urgente:

Crecimiento económico y reformas del mercado capitalista: Desde el comienzo del siglo XX, y hasta la década de los ochenta, la desigualdad ha disminuido en los países industrializados. Sin embargo, en los últimos años, y particularmente, entre 2009 y 2012, los ingresos económicos del 1% de la sociedad más rica en los Estados Unidos ha crecido más del 31%, en comparación con un crecimiento de apenas el 0,5% del 99% del resto de la población.
De esta forma, la desigualdad es percibida como la tendencia más importante para los próximos diez años.
Reconstrucción de la sociedad: Décadas de cambio rápido social y económico han ampliado la brecha generacional y han amplificado determinados asuntos relacionados con la identidad nacional y los valores culturales.
La política está siendo definida, de forma cada vez más intensa, por un clima de “post-verdad”. Esto se traduce en una corriente de debate político que tiene como objetivo la división de la opinión pública. El desafío será saber encontrar formas inclusivas para tender puentes allí donde exista una división cultural, y preservar los derechos del individuo.
Gestión de la disrupción tecnológica: La tecnología está trasformando el mundo de forma radical y moldea los riesgos a los que hacemos frente. Aproximadamente, el 86% de la disminución de empleo manufacturero en los Estados Unidos entre 1997 y 2007 fue debido a la automatización, en comparación con menos del 14% debido al comercio.
Con la mitad, al menos, de todos los puestos de trabajo en riesgo, debido al rápido cambio tecnológico, la naturaleza del trabajo en sí mismo está en transformación. Resultan necesarios nuevos sistemas colaborativos para minimizar el riesgo de una dramática disrupción social y de una disparidad creciente de ingresos.
Fortalecimiento de la cooperación global: El año 2016 ha sido testigo de signos repetidos de una disminución del compromiso para la cooperación global, y del resurgimiento de un interés en la adquisición de capacidades militares a nivel nacional. El progreso hacia la adopción de acuerdos comerciales multilaterales se ha ralentizado. Algunos veredictos prominentes emitidos por tribunales internacionales han sido rechazados. Lo anterior refleja la pérdida de confianza en los mecanismos de seguridad colectiva.
Un área de particular interés es la relativa a los riesgos medioambientales. El Acuerdo de París ha sido ratificado por más de ciento diez países. Sin embargo, la situación permanece crítica. Los últimos dieciséis años han estado entre los diecisiete más cálidos de la historia, desde que se disponen de registros. Para limitar el riesgo de catástrofes derivadas de los efectos del cambio climático resulta necesario mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC. Para ello, las emisiones de CO2 han de ser reducidas entre un 40 y un 70% antes del año 2050, y eliminadas por completo en 2100.

Desigualdad, inclusividad, empleo, cooperación y medioambiente.  Estos son los riesgos que establece el informe.  ¿Pueden los ejércitos y las intervenciones militares fuera de frontera hacer algo contra estos riesgos?  Nos parece que lo único que hacen, de continuo, es agravarlos.

Desafíos políticos y sociales
La segunda parte del informe Global Risks Report 2017 pone el foco en tres riesgos relacionados con la dimensión política y social.

El primero de los tres “riesgos en foco” considera tres razones principales que ponen en desafío el actual orden liberal. En concreto, el impacto de la disrupción tecnológica, la profundización de la polarización social y cultural y el surgimiento del debate político denominado “post-verdad” generan inquietudes sobre cómo hacer el crecimiento económico de forma más inclusivo y cómo reconciliar la identidad nacional con una sociedad cada vez más diversificada.
El segundo riesgo está relacionado con el funcionamiento de la sociedad y la política. Muestra una tendencia de estrechamiento del espacio cívico, que se materializa en ejemplos concretos tales como la disminución de la inversión pública en iniciativas de carácter cívico-social o humanitario.
En tercer lugar, una de las causas del aumento en la desafección del status quo político y económico es que los sistemas de protección social se encuentran cercanos a su punto de ruptura. Este factor, unido a la disminución de los sistemas de protección social de los trabajadores, sugiere la necesidad de una aproximación innovadora  para rellenar el hueco existente entre la masa social y la protección que la administración puede proporcionar.

¿No sería una buena opción disminuir los gastos militares para poder rellenar el hueco existente, cada vez mayor, entre las necesidades de protección social de l@s ciudadan@s y la cada vez menor inversión pública en estas necesidades?  Parece que últimamente el Estado sólo gasta en protegerse.

Gestión de la cuarta revolución industrial
La cuarta revolución industrial fue el tema central del foro Davos 2016. Este término hace referencia a la transformación global producida por el fuerte avance digital. Se trata de un auténtico tsunami tecnológico que provoca un efecto disruptivo y acelerador al que se ve sometido la sociedad actual.
En el informe de 2017, la cuarta revolución industrial se presenta como un desafío a la gobernanza, por la dificultad de sus procesos asociados de adopción de normativa, estándares internacionales, instituciones y otros mecanismos requeridos para modelar el desarrollo de la tecnología de forma apropiada.
La regulación de los rápidos desarrollos tecnológicos es una tarea muy compleja y desigual. Así, mientras que existen áreas emergentes, como la biotecnología, que está altamente regulada, pero a una velocidad de avance muy lento, encontramos otras, como por ejemplo la inteligencia artificial, que apenas se encuentra gobernada.

Nuevamente el enfoque es estatista y no ciudadano.  A los Estados les interesa, sobre todo, la regulación para proteger sus intereses.  A l@s ciudadan@s les interesa, sobre todo, poder utilizar las nuevas tecnologías para fomentar y apuntalar derechos sociales, para campañas de solidaridad.

Como se ve, podríamos estar de acuerdo en los riesgos, aunque nosotros incluiríamos uno más con muchas facetas:  el gasto militar, los ejércitos, la producción y venta de armas, el despilfarro militar,…  Pero a la hora de proponer soluciones la divergencia es total:  el Estado y sus expertos se quieren proteger, la ciudadanía queremos ejercer y conquistar derechos políticos, económicos y sociales.

CIS y la defensa (II): riesgos y amenazas. Una encuesta que es toda una master class de manipulación

Fuente:  CIS.

Seguimos analizando la encuesta del CIS que se acabó en septiembre de 2015 pero que sólo se presentó recientemente, en diciembre de 2016.  Quince meses de opacidad, quizá de miedo, por parte del Ministerio de Defensa y de Cospedal ante las opiniones de la ciudadanía.

Pregunta 9.

Voy a leerle una lista con una serie de riesgos y amenazas que pueden afectar a la seguridad de España. Utilizando una escala de 0 a 10, dígame, por favor, cómo considera Ud. la importancia de cada una de ellas para nuestra seguridad, sabiendo que el 0 significa que la considera ‘nada importante’ y el 10 que la considera ‘muy importante’.

Preocupan, y mucho, por este orden, el terrorismo (8’03), la inestabilidad económica y financiera (7’74), la proliferación de armas de destrucción masiva (7’16), las emergencias y catástrofes naturales o medioambientales (7).

Luego preocupan los ciberataques (6’96), el crimen organizado (6’93), las amenazas derivadas de nuestra dependencia energética (6’87), los flujos migratorios (6’65), las amenazas contra las infraestructuras críticas y servicios esenciales (6’47), la vulnerabilidad del espacio marítimo (6’38), el espionaje (5’66). No sabemos, porque nadie lo pregunta, si la ciudadanía no habría considerado más preocupante la corrupción política, los recortes de derechos, …

Nuevamente, las respuestas nos vuelven a sorprender.

No el primer lugar del terrorismo, tan aireado por los medios de comunicación oficiales, pero que si lo analizamos bien no afecta tanto al primer como al Tercer Mundo (véase:  “Occidente sólo sufre el 2’6 % del terrorismo internacional“) y, además, habría que analizar con mucho cuidado qué hay detrás del terrorismo internacional (véase:  “Tras el terrorismo internacional se esconde otro enemigo:  nuestras élites militaristas“).

Pero sí nos sorprenden la 2ª respuesta, la inestabilidad económica y financiera;  la 4ª, las emergencias y catástrofes naturales o medioambientales, la 7ª: las derivadas de nuestra dependencia energética.

Nada de ello es, o debería de ser, del dominio de la defensa nacional, con sus fronteras, patria bandera, etc. Sin embargo, sí afectan a la defensa entendida como seguridad humana, entendida como defensa de lo que realmente es importante para la vida de las personas.  Se cambia, totalmente, de nivel:  del nacional se pasa al humano.

Pero todo ello se hace con trampa, desde el punto de vista militar:  la economía, las catástrofes naturales, la dependencia energética interesan a los militares, y mucho, pero para militarizarlas y ocupar más sectores de la sociedad con el fin de autojustificar la necesidad del militarismo como el único que es capaz de defender lo que nos interesa.

Pregunta 31

¿Cree Ud. que actualmente existe algún país que represente una amenaza militar para España?

La mayor parte de la sociedad española piensa que no hay amenazas militares por parte de ningún país hacia España, sin embargo, una gran parte de nuestro presupuesto militar está basado en armas de todo tipo que tienen este punto de partida.  Gran contradicción. Parece que la defensa de la nación no es la necesidad más acuciante que tienen los encuestados, sí lo eran otras necesidades que nada tienen que ver con el concepto de seguridad nacional y sí con el de seguridad humana.

SÓLO A QUIENES CREEN QUE EXISTE ALGÚN PAÍS QUE REPRESENTA UNA AMENAZA MILITAR PARA ESPAÑA:

Pregunta 31a ¿Cuál o cuáles? (MÁXIMO TRES RESPUESTAS).

Nos parece un poco tramposo preguntar por grupos de países, generalizando, como países árabes.  Evidentemente, si es así los resultados se van a acumular y van a dar puntuaciones destacadas.

Aún así, habría que destacar que el gigantesco colectivo de los Países Árabes obtiene la mayor preocupación, un 18’4 %.  Pero hay que recordar que no es el 18’4 % del total de encuestados, sino el 18’4 % del 34’5 % que respondieron sí a la anterior pregunta.  Es decir, realmente son un 6’3 %.

Es decir, que a nivel general, habría que dividir todos los resultados por tres, más o menos, para obtener el verdadero porcentaje de qué países o conjunto de países con una amenaza para los encuestados.

A nivel individual parece que el país que representa más amenaza militar para nosotros es Siria, luego Marruecos.  ¿Siria?  ¿Siria como país es una amenaza militar para nosotros?  Increíble. O desinformados. O intencionalmente intoxicados por la mentira oficial.

Siempre nos llama la atención el % que considera la principal amenaza a USA, esta vez el 4’2 %.

Pregunta 32

¿Cree Ud. que actualmente existe algún conflicto internacional que represente una amenaza para la seguridad de los/as españoles/as o de sus intereses?

Nuevamente queremos hacer notar que las palabras no son neutras, sino que están cargadas de intenciones, no preguntan por qué posibilidades de invasión tendríamos, sino por algo mucho más etéreo, inconcreto, en lo que el encuestado puede imaginar cualquier peligro o posibilidad de peligro.  Por ello las cifras son más altas.

Pregunta 32a

De los siguientes focos posibles de conflicto internacional, ¿cuál o cuáles, a su juicio, podrían afectar más a la seguridad de España? (MÁXIMO DOS RESPUESTAS).  Sólo a quienes han contestado positivamente a la pregunta anterior.

Nuevamente señalamos que ante la posibilidad de dar dos respuestas, las cifras hay que tomarlas con más precaución.

Lo que más preocupa son las organizaciones terroristas, a más del 57’4 %, pero estos, nuevamente, no son un porcentaje sobre el 100 %, sino un porcentaje sobre el 58’9 %. Por lo tanto, la preocupación por los grupos terroristas es del 33’8 % de los encuestados. Porcentaje, muy alto, es verdad, pero no de la envergadura que nos presentan los datos de la tabla tras la doble trampa realizada por los encuestadores.

Pregunta 33

¿Hasta qué punto, muy, bastante, poco o nada está Ud. de acuerdo en que fuerzas terroristas como el llamado Estado Islámico constituyen una amenaza real para la seguridad de España y para los/as españoles/as?

Y estos datos vienen a confirmar lo que decíamos en los comentarios de las preguntas anteriores.  Fíjense que son muy similares, en el muy de acuerdo, a los de las pregunta 32 calculados por nosotros.

Pregunta 34

¿Y hasta qué punto, muy, bastante, poco o nada estaría Ud. de acuerdo en que España interviniese militarmente fuera de nuestras fronteras en acciones contra fuerzas terroristas como el llamado Estado Islámico?

Y, fíjense que aunque es la principal amenaza un 53’9 % están de muy o bastante de acuerdo con la intervención militar, pero un 33’3 % están poco o nada de acuerdo.

Pregunta 10.

¿Cuál o cuáles de los siguientes casos justificaría, en su opinión, que el Gobierno de la nación ordenase una acción militar? (RESPUESTA MÚLTIPLE)

Sorprende el 9’4 % que no justificaría una acción militar en ningún caso.

No nos sorprende tanto que no salgan las respuestas negativas en cada una de las posibilidades.  Es decir, el 69’2 % de los preguntados justificarían una acción militar en caso de invasión del territorio militar, ¿significa eso que el 30’8 % no lo justificaría?  Si es así sería impresionante el dato.

Como se ve, este es un claro sesgo interesado en la forma de plantear las preguntas para ocultar respuestas que no gustan.

También nos interesa mucho señalar el alto porcentaje (38’3 %) de respuestas que lo que buscan son intereses egoístas: la defensa, no de otros en problemas, sino de nuestros intereses económicos o los de la UE.

Pregunta 18

¿Cree Ud. que nuestras Fuerzas Armadas están muy, bastante, poco o nada preparadas para defender España de un ataque de otro país?

Parece que la idea es clara, se ve a nuestras FAS preparadas, aunque un 25’8 % lo duda.

Pero sigamos con la manipulación a la hora de hacer preguntas:

Pregunta 19 ¿Y cree Ud. que nuestras Fuerzas Armadas están hoy, en términos generales, más o menos preparadas que hace 5 o 6 años?

Es curioso que no lean la opción de “Igual de preparadas” y también es curioso que el 23’6 % no sepa qué contestar.  Al final, la opción más votada, queda bastante en entredicho.

Pregunta 20

En general, ¿diría Ud. que actualmente los/as militares españoles/as están muy, bastante, poco o muy poco capacitados/as profesionalmente para cumplir eficazmente su labor?

Vemos que el sesgo sigue siendo muy promilitar y el valor objetivo de las opiniones muy dudoso.

Pregunta 21

Por lo que Ud. sabe o tiene entendido, ¿cree que en estos momentos el volumen de tropas con que cuentan las Fuerzas Armadas españolas resulta excesivo, adecuado o insuficiente para las necesidades de la defensa nacional?

Un tercio de los encuestados no sabe qué contestar, lo cual concuerda con la poca información que se ofrece sobre las Fuerzas Armadas a la ciudadanía.  Luego están en lucha, por poca distancia, los que piensan que es excesivo contra los que piensan que es insuficiente.  La encuesta la ganan los que piensan que es adecuado.  Parece que sólo un 14’8 % de los encuestados aprueba aumentar el volumen de tropas.

Pregunta 23

En su opinión, ¿el presupuesto que se destina anualmente en España a la defensa nacional y a las Fuerzas Armadas es excesivo, adecuado o insuficiente?

En consonancia con la pregunta anterior, y por las mismas razones, el 37’3 % no sabe qué decir.  Pero resulta llamativo que el 25’3 %, y ganando en la encuesta, piense que es excesivo el presupuesto que se dedica a las Fuerzas Armadas.  Parece que la labor de crítica al gasto militar por parte de los grupos antimilitaristas sí va rindiendo fruto en la sociedad.

Pregunta 24

Y, en general, ¿cree Ud. que el presupuesto que España dedica a las Fuerzas Armadas y a las necesidades de nuestra defensa y seguridad es superior o inferior al que dedican el resto de los países europeos de nuestro entorno?

Esta pregunta también es muy interesante a efectos de manipulación informativa.  Nos explicamos:  conocemos la insistencia con la que desde el Ministerio de Defensa y desde el Gobierno en pleno inciden en que gastamos muy poco en temas de Defensa, en concreto, que gastamos muy poco % de nuestro PIB en Defensa.  Nos parece que la pregunta lo que busca confirmar es si su campaña de desinformación cala en la sociedad.

Pregunta 27

Tal y como se están desarrollando los acontecimientos internacionales en los últimos años, ¿cree Ud. que, para los intereses de nuestro país, la pertenencia a la OTAN ha sido…?

Un 46’6% opina que muy positiva o bastante positiva.  El % de personas que opinan que es bastante negativa o muy negativa es del 16’3 %.  Un tercer bando estaría compuesto por los que no saben qué contestar:  20’5 %, una buena parte de los encuestados que, otra vez, no tiene información suficiente para tener un juicio formado, y un 16 % no piensan que haya sido ni positiva ni negativa.

Pregunta 28

En general, ¿está Ud. de acuerdo o en desacuerdo con que nuestro país participe en misiones internacionales de paz?

Es uno de los mayores apoyos.  Pero habría que preguntarse, ¿apoyos a qué?  Por que lo que se pregunta es si nuestro país participa, no si nuestras Fuerzas Armadas participan.  Podría ser que si preguntase por la participación de las Fuerzas Armadas en misiones internacionales de paz el resultado fuese distinto.  Otra pregunta claramente sesgada y que hace dudar de su resultado.

Por ejemplo, la gente puede que esté de acuerdo en que nuestro país participe mandando médicos, profesores, bomberos, …  Es decir, podrían preguntar, en un caso, o suponer, en el otro, que la intervención fuese civil.  Ahí sí sería justa la comparación.  Pero en esta pregunta esconden a las Fuerzas Armadas tras el epígrafe de nuestro país, haciéndonos suponer que cualquier intervención en el exterior ha de estar militarizada a la fuerza.

Pregunta 29

Y tras la participación de España en estas misiones de paz, ¿diría Ud. que su opinión sobre las Fuerzas Armadas españolas ha mejorado, ha empeorado o se ha mantenido más o menos igual?

Fenomenal.  Aquí rizan el rizo.  En la pregunta anterior esconden a las Fuerzas Armadas tras “nuestro país”, pero ahora, a la hora de llevarse los laureles y méritos, la valoración ha de hacerse, obligatoriamente, sobre las Fuerzas Armadas.

Manipulación 100 %.

Con estas sibilinas manipulaciones en las preguntas, no nos extrañan los resultados de la siguiente pregunta:

Pregunta 30

¿Hasta qué punto: mucho, bastante, poco o nada, cree Ud. que la participación de las Fuerzas Armadas en las misiones en el exterior contribuye a…?

 

 

 

 

 

 

 

A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed