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El pacifismo también se ejerce en los ayuntamientos: NO a HOMSEC 2017

En esta jornada llega a su fin la feria de armas que se celebra en Madrid, HOMSEC 2017.   En esta ocasión vamos a protestar contra su celebración recordando un trabajo llamado “Antimilitarismo y elecciones municipales y autonómicas 2015“.

Quizá durante demasiado tiempo hemos pensado que el militarismo sólo tiene que ver con los Presupuestos Generales del Estado y con la labor Estatal del gobierno y del Congreso.  Sin embargo, un enfoque más cercano, más de ayuntamientos y Comunidades Autónomas nos ayudaría a ver otros aspectos del militarismo, igualmente violentos.

El militarismo también se nutre en las administraciones locales y comunitarias.  De ellos saca exenciones de impuestos, apoyos económicas para la industria militar, publicidad en calles y plazas con nombres de militares, colaboración con desfiles militares, etc.

Por ello es necesario renovar nuestro compromiso y solicitar a nuestros representantes locales una mayor implicación en la lucha contra esta lacra social.  Lo primero en sus programas electorales que han de ser específicos en este tema, también en los debates.  Las formas de colaborar son muchas y un ejemplo lo ha dado el Ayuntamiento de Madrid, negándose a financiar y a aparecer como colaborador en HOMSEC 2017.

El Gasto Militar no son sólo los presupuestos del Estado, sino iniciativas privadas: no a HOMSEC 2017

En este segundo día de “celebración” de la feria de armas HOMSEC 2017 en Madrid, queremos recordar que la economía del militarismo no sólo se nutre de los Presupuestos Generales del Estado, sino de pequeñas/grandes iniciativas privadas que aumentan mucho su impacto en la sociedad española.  La Feria de Armas HOMSEC 2017 sería un ejemplo de gasto militar ejecutado por civiles, pero con el apoyo de muchas instituciones del Estado.

El Gasto Militar 2016 es el último que hemos publicado y muchas de sus cifras son escandalosas:

  • Se publicita que el Presupuesto del Ministerio de Defensa es de 5.787 millones de €, pero el Gasto Militar de 2017 acaba siendo de 30.928 millones de €.
  • Se esconden 25.372 millones de €, el 81’29 %
  • 12 de los 13 ministerios actuales esconden gasto militar
  • El Gasto Militar es el 7’14 % del total de gasto de todos los Presupuestos Generales del Estado.
  • El Gasto Militar es el 2’71 % del total del PIB español, muy por encima del 0’8 % que anuncian el Ministerio de Defensa y los políticos militaristas, e incluso bastante por encima del 2 % que reclama que gastemos la OTAN y Trump.
  • El Gasto Militar genera una deuda de 16.127 millones de €.
  • El Gasto Militar supone:
    • 84’5 millones de € diarios
    • 3’52 millones de € por hora
    • 58.684 € por minuto
    • 978’06 € por segundo

El despilfarro militar: no a HOMSEC 2017

Penosamente hoy, 14 de Marzo se inaugura la feria de armas HOMSEC en Madrid.

Queremos protestar contra tan grave atentado a la paz recordando un trabajo reciente en el que hablábamos del despilfarro militar y que fue apoyado por 15 organizaciones.

A muchos ciudadan@s nos parece que lo militar es un despilfarro continuado que no nos podemos permitir cuando somos la primera generación que, por ejemplo, tiene en sus manos, por ejemplo, acabar con el hambre en el mundo.

El texto empezó queriendo ser una breve recopilación de las noticias que teníamos sobre despilfarro militar y que se pueden visitar en este enlace.

Pero acabó siendo mucho más:  una introducción que versa sobre el concepto de despilfarro militar, una caracterización del despilfarro militar con 12 aspectos que lo pueden describir, un capítulo sobre su conexión con las decisiones políticas y con las conexiones delictivas.  Todo ello va trufado de ejemplos de despilfarro puntual, habitual y estructural, lo cual nos llevaba a definir lo militar como un despilfarro per se.

También hemos intentado una aproximación cuantitativa al despilfarro militar español:

Despilfarro puntual:  41.087.029 €

Despilfarro habitual:  38.261.609 €

Despilfarro estructural:  18.424’77 millones €

TOTAL DESPILFARRO MILITAR (detectado para este trabajo):  18.504’11 millones de €

El texto que hoy recomendamos su lectura acaba con un análisis propositivo en el que se buscan alternativas políticas que puedan ser aplicadas y que nos libraría de la lacra del despilfarro militar.

Los deseos de Trump respecto de la colonia española

Ginger+the+sideways+dog

Por josegd86

Fuente: El Español.com

Cuando el presidente del centro del imperio llamó al presidente de este pequeño rincón de su periferia, hace poco, fue para regañar y para pedir al gobierno del rajoinato que aumente su compromiso militar con EE.UU. y, principalmente, que incremente el gasto militar español, como si el abrumador gasto militar español (oculto y visible), las bases americanas en España, las intervenciones militares en el exterior que mantiene el ejército español (20 en la actualidad) y el insensato compromiso del militarismo español con el “escudo antimisiles” que nos convierte en objetivo militar de primera magnitud, fueran moco de pavo.

Al pairo de aquellas exigencias, Perro Loco (no es un indio de películas sino más bien un cowboy chulo, antiguo general y principal halcón de la política agresiva de EE.UU.), ha dicho

Es una petición justa que todos los que se benefician de la mejor defensa del mundo asuman su cuota proporcional de los costes necesarios para defender la libertad

Equivoca Perro Loco la defensa del mundo con el estropicio militar que están montando y, por si fuera poco, confunde el coste de la libertad, que se concreta en inversiones en bienestar humano y en desarrollo, en ampliación de derechos y en disfrute de las libertades políticas, pero también sociales y culturales, con el coste en ejércitos que, precisamente, viene a ser como la antípoda del coste de la libertad, para pasar a ser el coste de la inseguridad y el miedo y la ruina de la libertad.

Pero el medio que comentamos comete errores de bulto al dar por sentado que España incumple con el criterio comprometido por los países europeos de la OTAN de llegar al 2% del PIB en gasto militar. Decepciona la falta de análisis cuando por todos es conocido que España esconde una enorme cantidad de su gasto militar en partidas ocultas y poco transparentes y que, de hecho, ya supera el 2% del PIB y hemos llegado al 2’7 % del PIB para gastos militares.

Si a ello sumamos pequeños detalles que suelen pasarse por alto, como por ejemplo que el ejército es el segundo terrateniente en España, o que contamos con una ratio desproporcionada de militares respecto del resto de funcionarios públicos, o que España soporta el campo de entrenamiento de Bardenas Reales, donde la OTAN entrena sus guerras varias, o que del presupuesto de defensa viven más de 2 millones de personas al mes, o que el ejército no paga impuestos ni tasas municipales de ningún género (lo que quiere decir que sus servicios básicos los pagamos la ciudadanía a tocateja), etc., la cena está servida.

Una mentira contada muchas veces, por mucho que la teoría de la manipulación diga otra cosa, no deja de ser una trola burda y el cuento de la poca inversión militar en España es, entra las trolas gubernamentales, de las de alto standing.

Pero, siguiendo con el artículo, añade que España no puede aumentar su gasto militar fácilmente porque incurriría probablemente en una causa de protesta en Europa, dado que ya incumple los criterios de déficit y mantiene una deuda pública impagable, con el riesgo de sanciones en Europa. Según el “experto” Zsolt Darvas, de un “think tank” llamado Bruegel

España lo tendrá difícil para cumplir el objetivo. Su problema es que la deuda pública es relativamente alta y el déficit presupuestario es elevado. De hecho, el año pasado España y Portugal casi fueron sancionados por la UE por el déficit

De modo que sumamos a una mentira una imposibilidad, con lo que a Perro Loco y los suyos les va a resultar difícil conseguir de nuestro particular tancredo sorderas algo más que buenas palabras. Y, si se descuidan, una larga cambiada (ya que estamos en términos tan taurinos) con un compromiso firme de aumentar un gasto militar que perderá su firmeza a medida que pase el tiempo, para quedarse en un mero aflorar el ya de por sí desmesurado gasto militar que mantenemos, visibilizando algunos componentes ocultos de este (programas especiales de armamento, por unos unos 2000 millones al año; intervenciones en el exterior, por unos 800 millones más; junto con algunas inversiones y subvenciones militares (de 200 a 400 millones al año) para sacar pecho del esfuerzo militar que, no obstante, se ha mantenido muy por encima de lo admitido en todo este tiempo.

Los riesgos de la sociedad: dos enfoques contrapuestos (Defensa Militar y Seguridad Humana)

Imagen de Robert Reimer

Fuente:  DSN

Desde hace una docena de años el Foro Económico Mundial publica sus informes Global Risks Report.

Nos ocupamos hoy del Informe sobre los Riesgos Globales de 2017.  En él han participado 750 expertos y se centra mucho en el caso estadounidense. Tan sesudo informe no se queda calvo al apostar por los riesgos más probables que se presumen para este año:

La edición de 2017 señala, como aquellos riesgos de mayor probabilidad de que ocurran, los sucesos derivados de una climatología extrema, los flujos migratorios no voluntarios a gran escala, los grandes desastres naturales, los ataques terroristas a gran escala, y los incidentes de robo o de fraude masivo de datos.

En función del grado de impacto, los cinco riesgos identificados son, por este orden, las armas de destrucción masiva, los sucesos derivados de una climatología extrema, las crisis relacionadas con el agua, los grandes desastres naturales y el fracaso en la mitigación y adaptación de los efectos del cambio climático.

Todos ellos se pueden abordar, si lo pensamos con detenimiento, por métodos no militares de manera más efectiva que mediante armas, guerras y ejércitos.  Son más propios de un enfoque de seguridad humana que de un enfoque militar.  Sin embargo, desde DSN, el Departamento de Seguridad Nacional, un apartado de Presidencia de Gobierno, preferirían convencernos de que lo fundamental es que sigamos usando las mismas metodologías fallidas contra problemas que son incapaces de resolver.  Como vemos una visión muy contradictoria la del Gobierno español.

El Global Risks Report 2017 se estructura en tres partes: el paisaje de los riesgos globales, los desafíos políticos y sociales, y la gestión de la cuarta revolución industrial.

El paisaje de los riesgos globales
En el informe Global Risks Report 2017 se destaca una significativa y creciente interrelación de los riesgos sociales, económicos y políticos. El informe resalta cinco áreas de riesgos globales, para las que se precisa una acción urgente:

Crecimiento económico y reformas del mercado capitalista: Desde el comienzo del siglo XX, y hasta la década de los ochenta, la desigualdad ha disminuido en los países industrializados. Sin embargo, en los últimos años, y particularmente, entre 2009 y 2012, los ingresos económicos del 1% de la sociedad más rica en los Estados Unidos ha crecido más del 31%, en comparación con un crecimiento de apenas el 0,5% del 99% del resto de la población.
De esta forma, la desigualdad es percibida como la tendencia más importante para los próximos diez años.
Reconstrucción de la sociedad: Décadas de cambio rápido social y económico han ampliado la brecha generacional y han amplificado determinados asuntos relacionados con la identidad nacional y los valores culturales.
La política está siendo definida, de forma cada vez más intensa, por un clima de “post-verdad”. Esto se traduce en una corriente de debate político que tiene como objetivo la división de la opinión pública. El desafío será saber encontrar formas inclusivas para tender puentes allí donde exista una división cultural, y preservar los derechos del individuo.
Gestión de la disrupción tecnológica: La tecnología está trasformando el mundo de forma radical y moldea los riesgos a los que hacemos frente. Aproximadamente, el 86% de la disminución de empleo manufacturero en los Estados Unidos entre 1997 y 2007 fue debido a la automatización, en comparación con menos del 14% debido al comercio.
Con la mitad, al menos, de todos los puestos de trabajo en riesgo, debido al rápido cambio tecnológico, la naturaleza del trabajo en sí mismo está en transformación. Resultan necesarios nuevos sistemas colaborativos para minimizar el riesgo de una dramática disrupción social y de una disparidad creciente de ingresos.
Fortalecimiento de la cooperación global: El año 2016 ha sido testigo de signos repetidos de una disminución del compromiso para la cooperación global, y del resurgimiento de un interés en la adquisición de capacidades militares a nivel nacional. El progreso hacia la adopción de acuerdos comerciales multilaterales se ha ralentizado. Algunos veredictos prominentes emitidos por tribunales internacionales han sido rechazados. Lo anterior refleja la pérdida de confianza en los mecanismos de seguridad colectiva.
Un área de particular interés es la relativa a los riesgos medioambientales. El Acuerdo de París ha sido ratificado por más de ciento diez países. Sin embargo, la situación permanece crítica. Los últimos dieciséis años han estado entre los diecisiete más cálidos de la historia, desde que se disponen de registros. Para limitar el riesgo de catástrofes derivadas de los efectos del cambio climático resulta necesario mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC. Para ello, las emisiones de CO2 han de ser reducidas entre un 40 y un 70% antes del año 2050, y eliminadas por completo en 2100.

Desigualdad, inclusividad, empleo, cooperación y medioambiente.  Estos son los riesgos que establece el informe.  ¿Pueden los ejércitos y las intervenciones militares fuera de frontera hacer algo contra estos riesgos?  Nos parece que lo único que hacen, de continuo, es agravarlos.

Desafíos políticos y sociales
La segunda parte del informe Global Risks Report 2017 pone el foco en tres riesgos relacionados con la dimensión política y social.

El primero de los tres “riesgos en foco” considera tres razones principales que ponen en desafío el actual orden liberal. En concreto, el impacto de la disrupción tecnológica, la profundización de la polarización social y cultural y el surgimiento del debate político denominado “post-verdad” generan inquietudes sobre cómo hacer el crecimiento económico de forma más inclusivo y cómo reconciliar la identidad nacional con una sociedad cada vez más diversificada.
El segundo riesgo está relacionado con el funcionamiento de la sociedad y la política. Muestra una tendencia de estrechamiento del espacio cívico, que se materializa en ejemplos concretos tales como la disminución de la inversión pública en iniciativas de carácter cívico-social o humanitario.
En tercer lugar, una de las causas del aumento en la desafección del status quo político y económico es que los sistemas de protección social se encuentran cercanos a su punto de ruptura. Este factor, unido a la disminución de los sistemas de protección social de los trabajadores, sugiere la necesidad de una aproximación innovadora  para rellenar el hueco existente entre la masa social y la protección que la administración puede proporcionar.

¿No sería una buena opción disminuir los gastos militares para poder rellenar el hueco existente, cada vez mayor, entre las necesidades de protección social de l@s ciudadan@s y la cada vez menor inversión pública en estas necesidades?  Parece que últimamente el Estado sólo gasta en protegerse.

Gestión de la cuarta revolución industrial
La cuarta revolución industrial fue el tema central del foro Davos 2016. Este término hace referencia a la transformación global producida por el fuerte avance digital. Se trata de un auténtico tsunami tecnológico que provoca un efecto disruptivo y acelerador al que se ve sometido la sociedad actual.
En el informe de 2017, la cuarta revolución industrial se presenta como un desafío a la gobernanza, por la dificultad de sus procesos asociados de adopción de normativa, estándares internacionales, instituciones y otros mecanismos requeridos para modelar el desarrollo de la tecnología de forma apropiada.
La regulación de los rápidos desarrollos tecnológicos es una tarea muy compleja y desigual. Así, mientras que existen áreas emergentes, como la biotecnología, que está altamente regulada, pero a una velocidad de avance muy lento, encontramos otras, como por ejemplo la inteligencia artificial, que apenas se encuentra gobernada.

Nuevamente el enfoque es estatista y no ciudadano.  A los Estados les interesa, sobre todo, la regulación para proteger sus intereses.  A l@s ciudadan@s les interesa, sobre todo, poder utilizar las nuevas tecnologías para fomentar y apuntalar derechos sociales, para campañas de solidaridad.

Como se ve, podríamos estar de acuerdo en los riesgos, aunque nosotros incluiríamos uno más con muchas facetas:  el gasto militar, los ejércitos, la producción y venta de armas, el despilfarro militar,…  Pero a la hora de proponer soluciones la divergencia es total:  el Estado y sus expertos se quieren proteger, la ciudadanía queremos ejercer y conquistar derechos políticos, económicos y sociales.

CIS y la defensa (II): riesgos y amenazas. Una encuesta que es toda una master class de manipulación

Fuente:  CIS.

Seguimos analizando la encuesta del CIS que se acabó en septiembre de 2015 pero que sólo se presentó recientemente, en diciembre de 2016.  Quince meses de opacidad, quizá de miedo, por parte del Ministerio de Defensa y de Cospedal ante las opiniones de la ciudadanía.

Pregunta 9.

Voy a leerle una lista con una serie de riesgos y amenazas que pueden afectar a la seguridad de España. Utilizando una escala de 0 a 10, dígame, por favor, cómo considera Ud. la importancia de cada una de ellas para nuestra seguridad, sabiendo que el 0 significa que la considera ‘nada importante’ y el 10 que la considera ‘muy importante’.

Preocupan, y mucho, por este orden, el terrorismo (8’03), la inestabilidad económica y financiera (7’74), la proliferación de armas de destrucción masiva (7’16), las emergencias y catástrofes naturales o medioambientales (7).

Luego preocupan los ciberataques (6’96), el crimen organizado (6’93), las amenazas derivadas de nuestra dependencia energética (6’87), los flujos migratorios (6’65), las amenazas contra las infraestructuras críticas y servicios esenciales (6’47), la vulnerabilidad del espacio marítimo (6’38), el espionaje (5’66). No sabemos, porque nadie lo pregunta, si la ciudadanía no habría considerado más preocupante la corrupción política, los recortes de derechos, …

Nuevamente, las respuestas nos vuelven a sorprender.

No el primer lugar del terrorismo, tan aireado por los medios de comunicación oficiales, pero que si lo analizamos bien no afecta tanto al primer como al Tercer Mundo (véase:  “Occidente sólo sufre el 2’6 % del terrorismo internacional“) y, además, habría que analizar con mucho cuidado qué hay detrás del terrorismo internacional (véase:  “Tras el terrorismo internacional se esconde otro enemigo:  nuestras élites militaristas“).

Pero sí nos sorprenden la 2ª respuesta, la inestabilidad económica y financiera;  la 4ª, las emergencias y catástrofes naturales o medioambientales, la 7ª: las derivadas de nuestra dependencia energética.

Nada de ello es, o debería de ser, del dominio de la defensa nacional, con sus fronteras, patria bandera, etc. Sin embargo, sí afectan a la defensa entendida como seguridad humana, entendida como defensa de lo que realmente es importante para la vida de las personas.  Se cambia, totalmente, de nivel:  del nacional se pasa al humano.

Pero todo ello se hace con trampa, desde el punto de vista militar:  la economía, las catástrofes naturales, la dependencia energética interesan a los militares, y mucho, pero para militarizarlas y ocupar más sectores de la sociedad con el fin de autojustificar la necesidad del militarismo como el único que es capaz de defender lo que nos interesa.

Pregunta 31

¿Cree Ud. que actualmente existe algún país que represente una amenaza militar para España?

La mayor parte de la sociedad española piensa que no hay amenazas militares por parte de ningún país hacia España, sin embargo, una gran parte de nuestro presupuesto militar está basado en armas de todo tipo que tienen este punto de partida.  Gran contradicción. Parece que la defensa de la nación no es la necesidad más acuciante que tienen los encuestados, sí lo eran otras necesidades que nada tienen que ver con el concepto de seguridad nacional y sí con el de seguridad humana.

SÓLO A QUIENES CREEN QUE EXISTE ALGÚN PAÍS QUE REPRESENTA UNA AMENAZA MILITAR PARA ESPAÑA:

Pregunta 31a ¿Cuál o cuáles? (MÁXIMO TRES RESPUESTAS).

Nos parece un poco tramposo preguntar por grupos de países, generalizando, como países árabes.  Evidentemente, si es así los resultados se van a acumular y van a dar puntuaciones destacadas.

Aún así, habría que destacar que el gigantesco colectivo de los Países Árabes obtiene la mayor preocupación, un 18’4 %.  Pero hay que recordar que no es el 18’4 % del total de encuestados, sino el 18’4 % del 34’5 % que respondieron sí a la anterior pregunta.  Es decir, realmente son un 6’3 %.

Es decir, que a nivel general, habría que dividir todos los resultados por tres, más o menos, para obtener el verdadero porcentaje de qué países o conjunto de países con una amenaza para los encuestados.

A nivel individual parece que el país que representa más amenaza militar para nosotros es Siria, luego Marruecos.  ¿Siria?  ¿Siria como país es una amenaza militar para nosotros?  Increíble. O desinformados. O intencionalmente intoxicados por la mentira oficial.

Siempre nos llama la atención el % que considera la principal amenaza a USA, esta vez el 4’2 %.

Pregunta 32

¿Cree Ud. que actualmente existe algún conflicto internacional que represente una amenaza para la seguridad de los/as españoles/as o de sus intereses?

Nuevamente queremos hacer notar que las palabras no son neutras, sino que están cargadas de intenciones, no preguntan por qué posibilidades de invasión tendríamos, sino por algo mucho más etéreo, inconcreto, en lo que el encuestado puede imaginar cualquier peligro o posibilidad de peligro.  Por ello las cifras son más altas.

Pregunta 32a

De los siguientes focos posibles de conflicto internacional, ¿cuál o cuáles, a su juicio, podrían afectar más a la seguridad de España? (MÁXIMO DOS RESPUESTAS).  Sólo a quienes han contestado positivamente a la pregunta anterior.

Nuevamente señalamos que ante la posibilidad de dar dos respuestas, las cifras hay que tomarlas con más precaución.

Lo que más preocupa son las organizaciones terroristas, a más del 57’4 %, pero estos, nuevamente, no son un porcentaje sobre el 100 %, sino un porcentaje sobre el 58’9 %. Por lo tanto, la preocupación por los grupos terroristas es del 33’8 % de los encuestados. Porcentaje, muy alto, es verdad, pero no de la envergadura que nos presentan los datos de la tabla tras la doble trampa realizada por los encuestadores.

Pregunta 33

¿Hasta qué punto, muy, bastante, poco o nada está Ud. de acuerdo en que fuerzas terroristas como el llamado Estado Islámico constituyen una amenaza real para la seguridad de España y para los/as españoles/as?

Y estos datos vienen a confirmar lo que decíamos en los comentarios de las preguntas anteriores.  Fíjense que son muy similares, en el muy de acuerdo, a los de las pregunta 32 calculados por nosotros.

Pregunta 34

¿Y hasta qué punto, muy, bastante, poco o nada estaría Ud. de acuerdo en que España interviniese militarmente fuera de nuestras fronteras en acciones contra fuerzas terroristas como el llamado Estado Islámico?

Y, fíjense que aunque es la principal amenaza un 53’9 % están de muy o bastante de acuerdo con la intervención militar, pero un 33’3 % están poco o nada de acuerdo.

Pregunta 10.

¿Cuál o cuáles de los siguientes casos justificaría, en su opinión, que el Gobierno de la nación ordenase una acción militar? (RESPUESTA MÚLTIPLE)

Sorprende el 9’4 % que no justificaría una acción militar en ningún caso.

No nos sorprende tanto que no salgan las respuestas negativas en cada una de las posibilidades.  Es decir, el 69’2 % de los preguntados justificarían una acción militar en caso de invasión del territorio militar, ¿significa eso que el 30’8 % no lo justificaría?  Si es así sería impresionante el dato.

Como se ve, este es un claro sesgo interesado en la forma de plantear las preguntas para ocultar respuestas que no gustan.

También nos interesa mucho señalar el alto porcentaje (38’3 %) de respuestas que lo que buscan son intereses egoístas: la defensa, no de otros en problemas, sino de nuestros intereses económicos o los de la UE.

Pregunta 18

¿Cree Ud. que nuestras Fuerzas Armadas están muy, bastante, poco o nada preparadas para defender España de un ataque de otro país?

Parece que la idea es clara, se ve a nuestras FAS preparadas, aunque un 25’8 % lo duda.

Pero sigamos con la manipulación a la hora de hacer preguntas:

Pregunta 19 ¿Y cree Ud. que nuestras Fuerzas Armadas están hoy, en términos generales, más o menos preparadas que hace 5 o 6 años?

Es curioso que no lean la opción de “Igual de preparadas” y también es curioso que el 23’6 % no sepa qué contestar.  Al final, la opción más votada, queda bastante en entredicho.

Pregunta 20

En general, ¿diría Ud. que actualmente los/as militares españoles/as están muy, bastante, poco o muy poco capacitados/as profesionalmente para cumplir eficazmente su labor?

Vemos que el sesgo sigue siendo muy promilitar y el valor objetivo de las opiniones muy dudoso.

Pregunta 21

Por lo que Ud. sabe o tiene entendido, ¿cree que en estos momentos el volumen de tropas con que cuentan las Fuerzas Armadas españolas resulta excesivo, adecuado o insuficiente para las necesidades de la defensa nacional?

Un tercio de los encuestados no sabe qué contestar, lo cual concuerda con la poca información que se ofrece sobre las Fuerzas Armadas a la ciudadanía.  Luego están en lucha, por poca distancia, los que piensan que es excesivo contra los que piensan que es insuficiente.  La encuesta la ganan los que piensan que es adecuado.  Parece que sólo un 14’8 % de los encuestados aprueba aumentar el volumen de tropas.

Pregunta 23

En su opinión, ¿el presupuesto que se destina anualmente en España a la defensa nacional y a las Fuerzas Armadas es excesivo, adecuado o insuficiente?

En consonancia con la pregunta anterior, y por las mismas razones, el 37’3 % no sabe qué decir.  Pero resulta llamativo que el 25’3 %, y ganando en la encuesta, piense que es excesivo el presupuesto que se dedica a las Fuerzas Armadas.  Parece que la labor de crítica al gasto militar por parte de los grupos antimilitaristas sí va rindiendo fruto en la sociedad.

Pregunta 24

Y, en general, ¿cree Ud. que el presupuesto que España dedica a las Fuerzas Armadas y a las necesidades de nuestra defensa y seguridad es superior o inferior al que dedican el resto de los países europeos de nuestro entorno?

Esta pregunta también es muy interesante a efectos de manipulación informativa.  Nos explicamos:  conocemos la insistencia con la que desde el Ministerio de Defensa y desde el Gobierno en pleno inciden en que gastamos muy poco en temas de Defensa, en concreto, que gastamos muy poco % de nuestro PIB en Defensa.  Nos parece que la pregunta lo que busca confirmar es si su campaña de desinformación cala en la sociedad.

Pregunta 27

Tal y como se están desarrollando los acontecimientos internacionales en los últimos años, ¿cree Ud. que, para los intereses de nuestro país, la pertenencia a la OTAN ha sido…?

Un 46’6% opina que muy positiva o bastante positiva.  El % de personas que opinan que es bastante negativa o muy negativa es del 16’3 %.  Un tercer bando estaría compuesto por los que no saben qué contestar:  20’5 %, una buena parte de los encuestados que, otra vez, no tiene información suficiente para tener un juicio formado, y un 16 % no piensan que haya sido ni positiva ni negativa.

Pregunta 28

En general, ¿está Ud. de acuerdo o en desacuerdo con que nuestro país participe en misiones internacionales de paz?

Es uno de los mayores apoyos.  Pero habría que preguntarse, ¿apoyos a qué?  Por que lo que se pregunta es si nuestro país participa, no si nuestras Fuerzas Armadas participan.  Podría ser que si preguntase por la participación de las Fuerzas Armadas en misiones internacionales de paz el resultado fuese distinto.  Otra pregunta claramente sesgada y que hace dudar de su resultado.

Por ejemplo, la gente puede que esté de acuerdo en que nuestro país participe mandando médicos, profesores, bomberos, …  Es decir, podrían preguntar, en un caso, o suponer, en el otro, que la intervención fuese civil.  Ahí sí sería justa la comparación.  Pero en esta pregunta esconden a las Fuerzas Armadas tras el epígrafe de nuestro país, haciéndonos suponer que cualquier intervención en el exterior ha de estar militarizada a la fuerza.

Pregunta 29

Y tras la participación de España en estas misiones de paz, ¿diría Ud. que su opinión sobre las Fuerzas Armadas españolas ha mejorado, ha empeorado o se ha mantenido más o menos igual?

Fenomenal.  Aquí rizan el rizo.  En la pregunta anterior esconden a las Fuerzas Armadas tras “nuestro país”, pero ahora, a la hora de llevarse los laureles y méritos, la valoración ha de hacerse, obligatoriamente, sobre las Fuerzas Armadas.

Manipulación 100 %.

Con estas sibilinas manipulaciones en las preguntas, no nos extrañan los resultados de la siguiente pregunta:

Pregunta 30

¿Hasta qué punto: mucho, bastante, poco o nada, cree Ud. que la participación de las Fuerzas Armadas en las misiones en el exterior contribuye a…?

 

 

 

 

 

 

 

Ciudadanos apoya el aumento del gasto militar

Fuente: Infodefensa

Nos informa Infodefensa de la apuesta, que por otra parte estaba cantada, de Ciudadanos por el aumento del gasto y las inversiones militares.

Su portavoz en la Comisión de Defensa, el gaditano (como el portavoz de Podemos) Francisco Javier Cano, tiene muy aprendido e interiorizado el discurso del poder acerca del aumento “necesario” del gasto militar.

Cano es hijo de militar y tal vez eso marca. Como también marca el ser letrado de la diputación de Cádiz, donde la derecha, tanto del PSOE como el PP, han ido petrificando el lobby pro-gasto militar con el viejo cuento del mucho (que ni es tanto ni da para tanto) del trabajo que supone para Cádiz la fabricación de armas.

De modo que era de esperar que Cano fuera algo así como un lorito de repetición de los principales argumentos del militarismo en temas de gasto militar. Y a fe que cumple su papel.

Dice, entre otras cosas, que se deben desarrollar planes industriales para las empresas del sector de la defensa y, más en concreto, de Navantia, para dar trabajo a Cadiz, su otra pasión.

Apuesta por mantener y reforzar la presencia militar española en el Sahel y en Europa del Este, y por que España sea “relevante” en la política militar de la UE. Y todo ello, afirma, cuesta dinero.

También dice que los PEAS deben financiarse, sin ninguna duda, y hacerlo desde los Presupuestos Generales del Estado.

En cuanto a los PEAS, no se conforma con buscar “una solución” al pago de los más de 20.000 millones de euros que dice que se deben (se deben más), sino que, además, hay que establecer nuevos programas de armamento que suponen mucho más gasto, por lo que será necesario pactar una política de estado (bonito nombre para referirse a un pacto desde arriba incuestionable y ajeno al debate y cambio)  con una ley estable. Su propuesta consistiría en compaginar el pago de la deuda atrasada y los nuevos programas y dotarse de un ciclo de inversiones plurianuales para cada nueve años.

También propone una nueva Directiva de Defensa Nacional, así como planes de inteligencia para el CIFAS (el espionaje dependiente de Defensa) y de ciberseguridad, así como planes para impulsar a lo grande la industria militar y la venta de armas, de la que le parece ideal la colaboración inestimable del rey y sin cuestionar si las armas se venden a países más o menos decentes.

Total, un programa que lo más novedoso que tiene es la certificación de que Ciudadanos también forma parte del núcleo duro del militarismo rampante, del “consenso” en defensa y del partido militarista tácito que desde hace tanto sigue rigiendo los destinos militares del estado sin control ni crítica alguna.

¿Más incentivos económicos para los submarinos de Navantia?

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Fuente: Infodefensa

Los submarinos que Navantia debe construir para la Armada española son, por decirlo así, como el tejido de Penélope, que por más que el tiempo pasa, siempre vuelve al mismo sitio, sin avances. El asunto parece el cuento de nunca acabar.

Aunque bien mirado, es una cosa de cuento y cuentas.

Como hemos explicado en otros momentos, resulta que el precio inicial del encargo (que engrosa las cifras escandalosas de la deuda por programas especiales de armamentos), se incrementó en el proceso de “prefabricación” (por cierto que financiada mediante “adelantos” generosos del Ministerio de Industria con cargo a créditos del Estado a interés cero), pero luego ha ido sufriendo otros tantos empujones económicos para pagar los defectos encontrados en el diseño (el viejo cuento del sobrepeso del submarino que ha implicado nuevos desembolsos tanto para el nuevo diseño, como para la posterior actualización o sustitución de sus motores y sistemas diseñados para un submarino más pequeño y para la adaptación del puerto de Cartagena para albergar un submarino más grande del previsto en su fase constructiva), hasta el punto de que ahora ya casi estamos al final del túnel y, al menos en teoría, se podrán empezar a entregar los submarinos a la Armada.

Hasta aquí todo dentro de la anómala normalidad de la industria militar, que tiene la capacidad de elaborar muy mal sus productos y encarecerlos muy bien.

Pero, nos dice Infodefensa, el primer submarino de la serie, que se entregará a defensa en 2018, irá sin el sistema de Propulsión Independiente de Aire (AIP), una de las principales innovaciones (y justificaciones de su tremendo gasto) de estos submarinos.

Dicen que ya se los pondrán tras la botadura (prevemos que a un nuevo e imprevisto precio, para variar).

Pero, con ser mucho, lo dicho no es todo. Queda la guinda. El almirante de acción marítima, De la Puente Mora-Figueroa de apellido, ha declarado que los primeros prototipos se entregarán en 2021 al haberse cerrado definitivamente su diseño en 2016 (con varios años de retraso y muchos millones de sobreprecio, se le olvidó decir), y que para ello

ya solo faltan los incentivos económicos  para seguir avanzando en la construcción

Es decir, que aún piensan estrujar más al erario público “para seguir avanzando” con estos “estímulos” a la voraz, incompetente, insolidaria y carísima industria militar. Lo que quiere decir que aún no nos han sangrado todo lo que pensaban y que aún habrá más gasto militar, en detrimento de necesidades sociales, para estos famosos submarinos.

El Pentagonillo español de Retamares

Resultado de imagen de hinteligencia militar

Por http://hinteligenciamilitar.blogspot.com.es/

Fuente: Elconfidencialdigital

Para que luego digan que entre nosotros no hay geómetras de postín.

Trillo, gran geómetra, tuvo una vez el sueño de reunir en un gran centro todo el mando, político y militar, de la defensa española, creando un “Pentágono” a la española, llamémosle familiarmente “Pentagonillo”.

Un sueño que pretendía hacer de la finca militar de “Los Retamares” ese espacio reservado para el Pentagnonillo.

A la chita callando, los militares han ido desplazando gran parte de sus centros de mando principales al Pentagonillo, hasta el punto en que

Retamares se ha convertido en un centro neurálgico para algunas de las unidades estratégicamente más importantes para las Fuerzas Armadas españolas.

y

Actualmente, las instalaciones de Retamares acogen al Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas, al Mando de Operaciones Especiales (MCOE) y al Mando Conjunto de Ciberdefensa (MCCD). Todos los riesgos y amenazas que afectan a España son cosa de estos tres organismos.

Poco a poco se van construyendo edificios e instalaciones para adecuar el espacio a las finalidades militares.

Debemos estar alerta. Trillo, en su día, proponía invertir en crear el teatrillo del Pentagonillo nada menos que 300 millones de euros. Sus críticos dicen que pecaba de prepotente. Pero ¿y si se ha quedado corto? No parece que Retamares viva en la austeridad que se predica para las cosas civiles.

El CIS y la defensa (I): valores a defender

Imagen: Gabriela Sakamoto

Fuente:  CIS.

Como se puede ver en la ficha que presenta la encuesta, la fecha de presentación es el 12 de septiembre de 2015. Sin embargo, su presentación se hace, por parte de Defensa, en diciembre de 2016.

Quince meses de opacidad.  El tiempo suficiente para que se pueda alegar que los datos ya han quedado desfasados y que el valor de la encuesta ya es mínimo.

Parece que Defensa tiene miedo a la opinión de los encuestados, a pesar de que las preguntas están dirigidas y de que sólo se puede hablar de la defensa desde ciertos enfoques y otros, alternativos, claro, quedan excluidos.

La encuesta se llama “La defensa nacional y las fuerzas armadas (XI)“.  Consta de 30 páginas.

Pregunta 1

Para empezar, querría saber qué valoración le merecen una serie de profesiones u oficios. Utilizando una escala de 0 a 10, dígame, por favor, cómo valora Ud. cada una de ellas, sabiendo que el 0 significa que la valora ‘muy mal’ y el 10 que la valora ‘muy bien’.

Si nos atenemos a la media, las profesiones de profesor, maestro, abogado, comerciante, empresario, médico, policía, periodista y bombero son mejor consideradas que las de militar de carrera y que la de soldado profesional.  Dicho en otras palabras, todas las profesiones sobre las que se ha consultado son mejor consideradas que las profesiones militares.

En muchas ocasiones, se intenta identificar a las Fuerzas Armadas con la españolidad, y de ellas depende el lucimiento patrio fuera y dentro de nuestras fronteras.  Pues bien, hay que reconocer que la gente se siente orgullosa de ser española (aunque hay una importante minoría, casi 1 de cada 5, que siente poco o ningún orgullo de ser español)

Pregunta 3

Ahora me gustaría que me dijera, ¿hasta qué punto se siente Ud. orgulloso/a de ser español/a: muy orgulloso/a, bastante orgulloso/a, poco orgulloso/a o nada orgulloso/a?

Sin embargo, este orgullo de ser español no se transmite a los símbolos, como la bandera, con tanta fuerza:

Pregunta 4 ¿Cuál de las siguientes frases describe mejor lo que siente Ud. cuando ve la bandera española en un acto o ceremonia?

Se aprecia que el tirón de este símbolo patrio no es tanto:  más de uno de cada tres no siente nada o siente muy poca emoción ante el paño bicolor.  ¿Quizá sintiesen más emoción si hubiese un color más?

Pregunta 5 ¿Y cuando escucha el himno nacional…?

El himno nacional tampoco mueve tanto a los españoles, algo más de un tercio no siente nada o muy poca emoción.  Parece que el orgullo hispano no lo es por los símbolos visuales o sonoros.

Pregunta 6 En concreto, cuando ve un acto o ceremonia de carácter militar como, por ejemplo, un desfile, una jura de bandera o cualquier otro acto castrense, ¿diría Ud. que siente una emoción muy fuerte, que siente algo de emoción, que siente muy poca emoción o que no siente nada especial?

Pero, si ladinamente aprovechamos para preguntar al rebufo del orgullo hispano, de la bandera y del himno si sienten algo por las ceremonias de carácter militar, el desinfle es mayúsculo:  el 45 % no sienten nada o muy poco, y sólo el 22’3 % siente una emoción muy fuerte.  Parece que la sociedad española no cae en la trampa y no asimila a los militares con el orgullo patrio.

Pregunta 7 Dejando aparte a su familia, ¿hay algo por lo que Ud. considere que merece la pena sacrificarse, arriesgando incluso su vida?

Las siguiente pregunta sólo se hizo a ese 48’3 que arriesgaría su vida:

Pregunta 7a Quisiera que Ud. me dijera si se sacrificaría o arriesgaría su vida por…

Los españoles lo tienen bastante claro, un 44’8 % no quisieran sacrificarse, arriesgando incluso su vida por nada.  Este dato es difícil de interpretar.  Nos puede hablar de miedo, de egoísmo, de insolidaridad.  Nada en la encuesta del CIS intenta averiguar cuál es su trasfondo.

Del 48’3 % que sí que ven el sacrificio, arriesgando incluso su vida, algo más de la mitad no lo harían por lo que suelen decir que defienden las Fuerzas Armadas:  patria, nación, país.  Conceptos etéreos, nacionalistas y simbólicos que parece que sólo significan algo importante para una cuarta parte de los encuestados.

Cosas más concretas como salvar la vida a otra personas están contemplados como una posibilidad por el 90 % de la población que sí que se arriesgaría.  Predomina, por tanto, el aspecto humano y no ideas etéreas.

Desde hace muchos años y en la actualidad las ideas políticas y las ideas religiosas han sido las que han llevado a muchas naciones a las guerras.  Pero parece que sólo un 10’1 y un 16’7 % de las personas que arriesgarían sus vidas lo harían por las ideas políticas y por las ideas religiosas, respectivamente.  Otro apartado más que nos hace apreciar una clara separación entre las ideas de las élites gobernantes y las de la sociedad de a pie.

Un 55’4 % de la mitad de la población se arriesgaría por la justicia, un 74’0 % por la libertad y un 76’2 % por la paz.

¿Cómo se interpreta esto?  Por un lado hay que destacar que estos son los valores más altos obtenidos por ideas generales.  Y lo son, muy por encima de la patria, la religión o las ideas políticas.

Destaca que gana la paz.  Parece que la idea general más cotizada por la sociedad española sería la de la paz.  No arriesgarían la vida por nada en mayor medida que lo harían por la paz.

Y, sin embargo, somos un país altamente intervencionista, séptimo vendedor de armas del mundo.

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