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Utopía Contagiosa se despide

Estimad@s amig@s:

Hoy ponemos fin a este blog y al trabajo del Colectivo Utopía Contagiosa.

Tal vez la noticia sería mejor explicada de otro modo: lo noticiable no es que se acabe Utopía Contagiosa, antes o después debería ocurrir. La verdadera noticia, y tremendamente esperanzadora, es que un grupo de dos personas (en pocas ocasiones tres), con poco más que su empeño militante y sin otros medios que su esfuerzo, haya durado 25 años ideando y debatiendo desde el antimilitarismo e intentado darle solvencia, con todo lo que está cayendo.

Son 25 años los que llevamos a cuestas y ha llegado el tiempo de la despedida.   Durante estos 25 años hemos sido felices a nivel personal y grupal.  Utopía ha sido un fenomenal proyecto vital para nosotros (y esperamos que también haya merecido la pena a nivel social).  Ahora razones personales nos llevan a esta decisión a la vez difícil y gozosa.  Difícil porque nunca nos habíamos imaginado que Utopía Contagiosa se pudiera acabar.  Gozosa porque cuando miramos atrás vemos un trabajo del que estamos orgullosos y del que hemos disfrutado.

Durante todo este tiempo nos hemos sentido libres en la tarea de difundir y desentrañar la sinrazón del militarismo y las propuestas que hemos sido capaces de idear y compartir para la desmilitarización social y para la apuesta por una defensa noviolenta y alternativa.

¿Os hemos ayudado, os hemos aportado?  Si así ha sido, hemos cumplido.

Hemos disfrutado mucho. Hemos trabajado mucho. Hemos aprendido mucho. Y, como no, hemos tenido nuestros sinsabores.

Queremos agradeceros todo el interés y el acompañamiento que hemos tenido en todo este tiempo. Tendríamos que dar muchas gracias personales a mucha gente, con nombres y apellidos unos, discretos otros.

Confiamos en haber aportado un granito de arena en la lucha noviolenta y antimilitarista y esperamos que todo el material que hemos producido, tanto el volcado en este blog, como el que se encuentra disperso en scribd, prezi, en papel, vídeos, e incluso los libros en los que hemos participado, siga siendo útil.

Por eso mantendremos de momento el blog en la red, en la confianza de que pueda seguir siendo una fuente de consulta y hasta que encontremos una manera mejor de salvar todo este material y ponerlo a disposición de la lucha.

Creemos que nuestro mejor fruto de todos estos años en la propuesta de una alternativa noviolenta a la defensa militar ha sido el libro “Política de Defensa y Alternativa Noviolenta”, editado por Libros en Acción, la editorial de Ecologistas en Acción. Os animamos a leerlo y más todavía a mejorar lo allí propuesto.

Pedimos encarecidamente que se respete el nombre Colectivo Utopía Contagiosa, es decir, que no se apropie nadie del mismo y se lo deje estar tal como lo dejamos nosotros.

De nuevo, agradecer el interés que hemos despertado. Seguro que nos encontraremos, discretamente, en otras miles de luchas.  Seguramente que por nuestra parte ahora tendremos tiempo para participar en ellas.

Muchas gracias y que no decaiga el ánimo.

Nada mejor que Labordeta y una de sus canciones para dejar buen sabor de boca en esta despedida:

 

Con cariño:

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Análisis crítico del presupuesto del Ministerio de Defensa en 2017

Os invitamos a leer un nuevo trabajo.  Esta vez nos hemos fijado en desarrollar pormenorizadamente los datos del presupuesto del Ministerio de Defensa para 2017.

El presupuesto del Ministerio de Defensa es una parte del gasto militar español.

En cada epígrafe del gasto del Ministerio de Defensa nos hemos detenido para dar los datos disponibles, hacer un análisis crítico y  para proponer alternativas noviolentas de gasto que reduzcan el gasto militar y el paradigma de dominación-violencia en el que estamos insertos y aumenten el gasto social del paradigma de cooperación-noviolencia que pensamos que nos defiende mejor.

Esperamos que sea de vuestro gusto y de utilidad.

Presupuesto Ministerio Defensa 2017 by Colectivo Utopía Contagiosa on Scribd

 

 

 

 

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Armas alemanas para Yemen y crítica de las iglesias alemanas

GKKE+Forum+R%C3%BCstungsexporte

Por Oliver Ponsold

Fuente: DW.com.

En su informe número 21, la GKKE (siglas de la Conferencia Conjunta Iglesia y Desarrollo, órgano de la Iglesia Católica Alemana) se cuestiona la venta de armas alemanas a Arabia Saudí y su probable uso en la guerra Yemení.  Critican que Alemania colabore con esta guerra de forma indirecta,

La guerra en Yemen se lleva también a cabo con armas alemanas

y

La exportación alemana de armas contribuye así a la catástrofe de refugiados

Critican también la venta de armas a otros países de la región, como Egipto, Qatar, los Emiratos Árabes, Argelia y Turquía, todos ellos involucrados en confrontaciones militares que, curiosamente, alimenta el armamentismo de los países exportadores de armas, entre los que  nosotros no podemos dejar de mencionar a España, en este caso en posición bastante similar a la que critica la iglesia alemana.

Seguro que en Alemania también cabría decir, como en España, que si no fabrican armas, repercutirá en el mercado laboral propio (¿pedirán también los sindicatos y partidos políticos alemanes, como en España, carga de trabajo para su industria militar de forma machacona y acrítica?), pero al parecer este detalle no lleva a la iglesia católica alemana a tirar la piedra y esconder la mano, sino que su crítica a la venta de armas se mantiene por encima del posibilismo patético con la que los agentes sociales y partidos políticos en España, por ejemplo, piden hacer fragatas para vender a Arabia Suadí.

Por cierto que no conocemos interés similar de la Iglesia Española, o de su Conferencia Episcopal u otros organismos propios, por el comercio de armas; ni reflexión escrita de ninguna de sus estructuras que afeen al gobierno la mala práctica de vender armas Made in Spain a troche y moche, fomentando la guerra. No hemos oído prédica alguna de nuestros jerarcas religiosos  llamando a su grey a capilla por estos temas y para que presionen al respecto. Deben estar nuestras eminencias más preocupados por filtrar el mosquito de la parábola, lo que les impide preocuparse de la viga del militarismo.

En esto imitamos poco a los alemanes. Ni en lo religioso ni en lo civil nuestras autoridades levantan la voz contra el militarismo. Y no será por no haberlo padecido al menos con similar intensidad que ellos.

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Lobby para que el Parlamento Europeo no colabore con el gasto militar en el presupuesto de la Unión Europea

No inviertas en armas

Por ENAAT

Fuente: Campaña en WeMove.EU

Desde la Red Europea contra el Comercio de Armas (ENAAT por sus siglas en inglés) se ha iniciado una campaña dirigida a los eurodiputados para que no apoyen con su voto la promoción de la venta de armas con presupuestos europeos.

La petición, en concreto dice así:

No incluyan una partida para la industria armamentística en el nuevo presupuesto de la UE. El dinero de los europeos no debería financiar tecnología militar. Este dinero debería destinarse a proyectos que desarrollen estrategias no violentas para evitar y resolver conflictos y que hagan frente a sus verdaderas causas.

Nos parece todo un acierto de la campaña vincular el rechazo de la tecnología militar con la idea de revertir ese dinero para luchar contra las causas de las guerras y de los conflictos, lo que apunta a una visión de alternativa a la defensa militar, algo normalmente eludido en los discursos oficiales y que necesitamos construir, difundir y popularizar para que la sociedad se empodere de tal propuesta transformadora.

No faltan razones para exigir a los eurodiputados que no colaboren con esta vuelta de tuerca del militarismo agresivo al que nos aboca la política europea y la dichosa aspiración de competir en el plano de las superpotencias.

Como dice la justificación de la campaña, contamos ya y por primera vez con un presupuesto “europeo” para los tres próximos años destinado a la industria militar, con 90 millones de euros para partidas de investigación de I+D militar. Fue aprobado el pasado año y los eurodiputados colaboraron en esta aprobación. De manera que no son, que digamos, almas cándidas y mucho nos tememos que ya han sido tocados por el lobby militar para futuras colaboraciones.

La Comisión Europea, órgano político de la Unión Europea y un inestimable aliado del militarismo, ha estado presionando además para dar prioridad al “sector de la defensa” dentro del presupuesto europeo, introduciendo partidas destinadas a estos fines en los  Fondos Estructurales y Regionales, en la Ayuda al Desarrollo y hasta en el famoso programa Erasmus. Otro signo de la preocupante extensión de la mancha de aceite de los señores de la guerra en las instituciones europeas.

Junto con estos apabullantes datos, nos cuenta la Red promotora de la iniciativa que

El 7 de junio, la Comisión lanzó el Fondo Europeo de Defensa [4], mediante el cual pretende destinar 500 millones de euros adicionales del presupuesto de la UE a la investigación y desarrollo de la industria armamentística durante el período 2019-2020 [5]. Es más, a partir del 2021 dicha contribución llegará a los 1.500 millones de euros al año, lo que significa un aumento mucho mayor del propuesto en noviembre de 2016.

Este fondo también incluirá contribuciones nacionales hasta llegar a los 4.000 millones de euros al año, con el fin de financiar la última fase del proceso: el desarrollo y compra conjunta de equipamiento militar por parte de todos los Estados miembros. La Comisión propone que las contribuciones nacionales a este fondo queden excluidas del umbral de déficit del 3% que cada Estado miembro debe respetar. Un privilegio del que no gozan las inversiones en educación, salud o medio ambiente.

Es este contexto el que justifica la movilización de ENAAT, en la idea de ejercer presión a los eurodiputados para que no apoyen con su voto los cambios que pretende la Comisión, pues en los próximos meses se llevarán a votación los euro-presupuestos.

Nos pide una de las personas que sigue nuestro blog que opinemos en público sobre dicha campaña.

Por supuesto que cualquier lucha encaminada a enfrentar el militarismo y a buscar alternativas al mismo merece nuestro respeto y animamos, no faltaría más, a hacer lo posible para evitar un presupuesto europeo encaminado a potenciar el desarrollo y la venta de armas.

Y si ocurre que, al menos que nosotros sepamos, ésta es la única campaña abierta a que la sociedad presione a estos diputados, bienvenida sea y que tenga toda la eficacia posible.

Pero vayamos un poco más allá de la mera declaración de principios, a analizar algunos aspectos de la propuesta que nos parece, puede añadir puntos no tanto para enmendar la campaña (no somos nadie para ello y sentimos respeto por este trabajo) como para reclamar nuestro propio compromiso en la lucha por la paz.

1.- La Red Europea contra el Comercio de Armas. ENAAT.

La promotora de la iniciativa, la Red ENAAT, es según su propia explicación  “una red informal de grupos e individuos que ven el comercio de armas como una amenaza para la paz, la seguridad y el desarrollo” y que luchan como grupo de presión contra el lobby de la industria militar.

Su trabajo pretende limitar o terminar con el comercio de armas, mediante la investigación, la publicación, la presión y las campañas públicas.

Naturalmente, este trabajo de lobby no agota las luchas pacifistas y del sentido común, y tal vez no sea tampoco el trabajo que más y mejor puede aglutinar a la sociedad para problematizar la idea de paz de los poderosos; pero es un aspecto que, también, forma parte de estas luchas y es de agradecer (dado lo anodino y ambiguo que puede llegar a ser) que alguien se dedique a ello.

Es decir, su lucha, según este esquema, se focaliza en realizar investigación-divulgación y lobby contra la industria militar. Se enfoca a convencer (más improbable) o a incomodar a las instituciones para que cambien (por gusto o a regañadientes) sus actividades.

Los componentes de esta red, según aparece en su propio listado son:

De esta composición destacan varios aspectos: su carácter multinacional, su diversidad de organizaciones y enfoques (redes de paz, grupos de promoción de derechos humanos, institutos de investigación, y las dos organizaciones internacionales más amplias, una de carácter antimilitarista y otra religiosa) y su común apuesta por un trabajo de diálogo institucional y de lobby institucional.

Se trata, desde nuestro punto de vista, de lo que hemos llamado en nuestro libro “Política Noviolenta y lucha Social” (págs. 38 a 56) de una de las perspectivas del pacifismo, la que hemos denominado pacifismo no oficial (no comparte ni la idea ni la agenda de paz “oficial” e institucionalizada que entiende la paz como preparación de la guerra y, cuando más, como ausencia de guerra) y no alternativo o reformista (pretende promover cambios críticos pero no rupturistas con la idea de paz oficial y no apuestan por una alternativa global de paz y defensa).

No queremos decir que algunos o muchos de estos miembros no compartan, de fondo, una idea de paz diferente (ni menos aún que no promuevan otras luchas más centradas en la idea de una alternativa global de paz), sino que sus acciones y su trabajo en el campo concreto que analizamos no va encaminada a esto, sino a conseguir, en el dialogo con las instituciones, la asunción de reformas posibilistas en la idea oficial de paz.

Nos parece de una enorme valía esta unión de fuerzas para luchar por un tema de esta envergadura y es de apreciar el esfuerzo tanto de investigación y divulgación, como de campañas de presión institucional, los aspectos fundamentales que abordan en la campaña. De hecho el trabajo de denuncia y de sacar información al respecto es de valía también para la lucha de un pacifismo horizontal, desde abajo y enfocado a una alternativa global y debemos saber aprovecharlo y saber crear sinergias con este enfoque pacifista.

2.- La militarización soterrada e imparable de la política europea.

Pero como hemos señalado en diversas ocasiones, el problema de la paz en Europa no es el problema de una reglamentación jurídica de la guerra y de los períodos de entreguerra, ni es sin más una especie de construcción jurídica de la paz, mediante tratados de limitación del armamentismo, o políticas de desarme entre los Estados.

El problema de la paz es más transversal y radical, y su enfoque debe pretender no limitar la guerra, sino construir la paz con contenidos y de forma dinámica, estructural y global, mediante políticas de transarme (no mero desarme) y propuestas de defensa alternativas tanto en el qué hay que defender, como en las metodologías de defensa y los sujetos de la misma.

En el contexto europeo, todo esto va estrechamente asociado no sólo a la limitación de industria militar y sus intereses (más bien deberíamos hablar de su reconversión a fines socialmente útiles y su eliminación como industria militar), sino principalmente:

  •  a la lucha contra la creciente militarización de la política europea,
  • a la resistencia contra la creación de múltiples estructuras y sinergias encaminadas a cimentar una potencia militar europea,
  • y a la apuesta contra la perversión de confundir políticas de paz con políticas militares y con un enfoque global de la seguridad desde la óptica militar.

La idea oficial de paz en Europa es la idea militarista que legitima el intervencionismo militar y la dominación y violencia como metodologías propias en materia de seguridad y razón última de sus políticas internacionales. Se construye desde un silencioso consenso de las élites, acompañado de una inconsciente ignorancia de la ciudadanía, que se supone que por omisión acepta este estado de cosas.

Merece la pena recordar que el militarismo europeo está incrementándose de forma silenciosa pero a pasos agigantados, y que entre sus componentes cuenta con:

  • una Agencia Europea de Defesa,
  • otra Agencia Europea de Inteligencia,
  • un espionaje militar propio,
  • un Cuartel General y un Estado Mayor propio,
  • un Comité Político y de Seguridad (COPS) que diseña la doctrina de defensa europea, incluyendo la política de fronteras y contra la inmigración,
  • un Comité Militar (CMUE) que diseña el despliegue de tropas en misiones militares europeas,
  • una Academia Militar Conjunta,
  • unos Eurogrupos de Combate,
  • Fuerzas Navales y Guardamarinas Conjuntas,
  • y con un importante despliegue de tropas en varios conflictos internacionales,
  • más un presupuesto militar creciente, como venimos diciendo, y diversas subvenciones y ayudas que se le ofrecen a la industria militar y al militarismo disfrazadas en partidas destinadas a fines más nobles.

Todo un arsenal militarista al que, al parecer, falta por poner la guinda con la creación de un futuro “ejército europeo”, tal como explicamos en un trabajo de 2015 editado con el nombre de “ejército europeo” y que en sus líneas básicas sigue aportando información y análisis vigentes a día de hoy.

Merece la pena decir que la otra pata de todo este entramado consiste en el colaboracionismo social y global con el desarrollo de esta política. Colaboracionismo que se manifiesta en el aplauso de los diputados europeos al gasto militar (a los que hay que presionar, como muy bien hace esta campaña, y señalar con el dedo de la indignidad), pero también con el colaboracionismo del poder financiero y de la banca (convertida en uno de los principales agentes de esta locura y a la que también hay que poner freno) y del mundo productivo, de los enfoques tecnológicos y de desarrollo científico, del mundos mediático y cultural que promueven la legitimación de esta violencia cultural, de los principales partidos y agentes sociales europeos en sus programas de acción, de los ayuntamientos  e instituciones que facilitan subvenciones y otros medios a estas industrias y a estas infraestructuras militares, …; pero no menos de los trabajadores y trabajadoras que operan en empresas militares, de los ahorradores que depositan sus ahorros en bancos armados, de los consumidores y usuarios que aceptan una oferta y un bienestar propio basado en la explotación y dominación sobre otros territorios y sociedades, de los intelectuales que callan, de los ciudadanos que colaboran sirviendo en estos ejércitos o sometiéndose a su lógica, y del conjunto de la sociedad que de forma acrítica participa del caldo de cultivo estructural, cultural y global de este modelo.

En suma, la pata principal del militarismo europeo es nuestra voluntaria servidumbre y colaboracionismo con su lógica y con su actividad y es aquí donde, en nuestra opinión, debe realizarse todo el trabajo posible para desencadenar la desobediencia a esta política, pues, de lo contrario, no podremos avanzar sino en la ingenua idea de “convencer” por la altura de nuestros principios a una élite que se caracteriza por la bajeza de los suyos y mide todo en política en términos de oportunismo, clientelismo e intereses egoístas.

Por supuesto que una campaña encaminada a presionar a las instituciones europeas (Parlamento, Consejo o cualquier otra) para que no avancen en sus peores intenciones es meritoria y debe ser bienvenida, pero es necesario añadir que no agotan la agenda de la lucha por la paz necesaria y que tal vez por sí solas no permitan avanzar en este propósito o al menos al ritmo requerido.

Para que no le pase como al cuento del cacique que señala Galeano en su libro de los abrazos (que su propuesta rasque mucho y rasque bien pero donde no pica) deberá (y esa es la principal tarea que debe hacer el que llamamos pacifismo alternativo) venir acompañado de una lucha en la base social y encaminada desde postulados abiertamente antimilitaristas y alternativos de desobediencia y creación de otras prácticas de lucha social contra el militarismo europeo.

3. La pasividad social

Por eso, y aún aplaudiendo la iniciativa, mucho nos tememos que las razones de peso de la red para llamar a la conciencia de los eurodiputados, o para alertar a una ciudadanía en el mejor de los casos bastante alejada de esta problemática, cederán ante la presión y el prestigio del militarismo y de su lobby político, el cual hace muchos halagos y promesas a la clase política europea.

Jugamos con fuerzas desiguales y por desgracia en la balanza de la campaña se encuentra el peso de la razón (un peso ligero) y de la ética, más las firmas que se consigan (actualmente más de cien mil), frente al abrumador peso de los intereses y del potente lobby militar industrial y del militarismo militante de los gobiernos europeos.

¿Quiere esto desacreditar a la campaña? En absoluto. La animamos y animamos a la firma de la petición que plasma la campaña por cuanta más gente mejor, por más que llamemos a nuestro propio compromiso para hacer avanzar la lucha por la paz más allá de presionar con firmas a los diputados europeos, cuyo voto, en cierto modo, ya es un voto cautivo y anunciado.

Lo importante es llegar a problematizar una política deliberada de remilitarización tal como la emprendida por la élite europea, y eso necesita un peso decisivo de la sociedad, de esa sociedad despreocupada y desmovilizada (¿tendrá que ver en ello de alguna manera la falta de agendas políticas del pacifismo y del antimilitarismo o la falta de permeabilidad de los sectores políticos tradicionalmente de izquierda hacia la agenda de la paz?).

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Las militarización escolar polaca

Imagen de Andresumida

Fuente:  Noticias de Polonia.

Algunas costumbres españolas (el toreo, por ejemplo) nos hacen parecer desalmados y bárbaros.

Pero hay países que tienen ejemplos sobrecogedores.  Hoy nos referimos a Polonia.  Allí es habitual que en la secundaria se den clases con componentes militares:

los liceos y las escuelas técnicas dan las llamadas clases uniformadas, dirigidas a los estudiantes que aspiran a ingresar en el cuerpo de bomberos, el servicio penitenciario, el ejército y la guardia de fronteras. En Polonia hay un aproximado de 500 escuelas de este tipo. En Varsovia algunas escuelas secundarias tienen planeado abrir a partir de septiembre 11 clases uniformadas. Sin embargo, cada escuela tiene su propio programa y los entrenamientos se diferencian entre sí.

Ya ven ustedes el problema (suponemos que verán el problema de militarizar la escuela y de llevar a la violencia a los estudiantes desde tan pequeños), porque lo que es el gobierno de Polonia han puesto el objetivo en otro problema bien distinto:  cada escuela hace la guerra por su cuenta:

Queremos aprovechar al máximo el potencial de estas escuelas. Hasta ahora el nivel de formación es muy diferente, así como también es diferente la cooperación con el Ministerio de Defensa. En algunos planteles hay muy buenos programas educativos y de formación, en otros, en cambio, todo se limita a que una vez al mes los estudiantes se ponen los uniformes y eso es todo. Las escuelas no tienen ni siquiera garantizada la financiación.

Y para homogeneizar toda la educación militarizada, proponen:

Los planteles que ya tienen experiencia en las clases uniformadas, ya fueron invitados a introducir un programa piloto para las clases militares que serán certificadas por el Ministerio de Defensa. El programa, que será el mismo para todas las escuelas, se creó en el Ministerio de Defensa después de conversaciones con los directores de las instituciones educativas. El programa mínimo se basa en la misma formación que reciben los estudiantes de las academias militares. Los graduados de estas clases militares tendrán prioridad en la contratación para las Fuerzas de Defensa Territorial y en la admisión al servicio militar profesional, y en la admisión a las instituciones militares de educación superior tendrán puntos adicionales en los exámenes.

Parece que el programa va a ser un éxito rotundo, sobre todo porque dado que no se invierte mucho en las escuelas, ni en Polonia, ni en España, claro, en aquellas esculas que militaricen sus enseñanzas …

El viceministro espera que al programa se sumen al menos 50 escuelas, por lo menos una por distrito. Las solicitudes podían presentarse hasta el 18 de mayo y 243 instituciones educativas aplicaron. La selección final la realizará personal de la Oficina de Reclutamiento del Ministerio de Defensa. La lista de las escuelas seleccionadas estará listo para el 1 de junio. A partir de septiembre, una vez que se introduzcan cambios legales, los planteles con clases de formación militar obtendrán del Ministerio de Defensa presupuestos adicionales de 1 millón de eslotis este año.

serán ayudadas por 1 millón de eslotis.

Bestial apuesta estatal por militarizar el futuro, por hacerlo violento.

¿Podemos suponer que las escuelas que se apuntarán al programa serán las públicas y no las privadas?, ¿podemos suponer que se apuntarán las escuelas de barrios más pobres y que reciban menos ayudas estatales?

¿Podemos suponer, por tanto, que este programa lo que busca es nueva carne de cañón entre las clases bajas de la sociedad polaca?

Y suponemos, con total seguridad, que Cospedal estará frotándose las manos con las ideas de nuestros vecinos polacos.  Ellos nos dan el ejemplo y la guía a seguir para promocionar en España la denostada “cultura de defensa”.

Recordemos, por cierto, que ya fueron famosos hace unas décadas otros centros de adoctrinamiento violento en Polonia:  Auschwitz, por ejemplo.

¿Hacia dónde queremos avanzar?

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Desobediencia civil alemana contra la expulsión de inmigrantes

Imagen de Fibonacci Blue

Fuente:  La Nación.

¿Cómo podemos ser solidarios con los inmigrantes que son expulsados de nuestros países?  ¿Se puede recurrir a la desobediencia civil para poner en el candelero este problema político y humano y para lograr no colaborar con disposiciones injustas?

Cada vez más pilotos de línea alemanes se niegan a despegar llevando a bordo a inmigrantes cuyas solicitudes de asilo fueron rechazadas y deben ser expulsados hacia su país de origen. Este año, más 220 vuelos de línea fueron suspendidos por esa razón.

Según el gobierno de la canciller Angela Merkel , el número exacto de vuelos hasta ahora fue de 222 y se trató, sobre todo, de aviones de Lufthansa y de su filial low-cost, Eurowings, que se dirigían a Afganistán, país acosado por la violencia terrorista integrista.

Porque los gobiernos generan leyes pero en muchas ocasiones no generan legitimidad.  Así, por un lado,

Los pilotos de línea -como muchas ONG, médicos y otros sectores de la población- denuncian la hipocresía gubernamental que, incluso en el sitio web de su ministerio de Relaciones Exteriores, aconseja a sus ciudadanos abstenerse de visitar Afganistán, “debido a la masiva presencia de talibanes y fundamentalistas delEstado Islámico “.

pero por otro lado,

Alemania, que aceleró y endureció en los últimos meses el proceso de otorgamiento de asilo político a más de millón y medio de refugiados que entraron en su territorio desde 2015, considera a Afganistán como un país “seguro”. En consecuencia, sus ciudadanos no califican para obtener la autorización de permanecer y deben ser expulsados.

Y cuando un gobierno genera ilegitimidad e injusticia, faculta a sus ciudadanos para que legítimamente desobedezcan, como decíamos arriba.

Y la ilegitimidad que genera el gobierno alemán (al igual que el español, por supuesto) también cuesta dinero, y en grandes cantidades:

Esos procesos habrían costado unos 19 millones de euros al Estado alemán entre enero y noviembre de 2017, un aumento de 7,8 millones en relación al año anterior.

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Las mujeres que acabaron con la guerra en Liberia

Por Fronteiras do Pensamento

Fuente:  Solidaridatd.net

¿Dónde está Liberia?  En la Costa Oeste de África.  ¿Cuántos liberianos son?   4.294.000 habitantes.

Ahora imaginemos a Liberia en una segunda guerra civil (la primera, 1989-1996, había dejado a un golpista en el cargo de primer ministro tras 200.000 muertos) en la que el gobierno se enfrenta varias guerrillas.  Dicha segunda guerra civil duró desde 1999-2003.

En Liberia las guerras, dado que están olvidados por todo el mundo y difícilmente son noticia, son crónicas, como en muchos países y presentan muchos de los elementos más crueles:

Mientras la guerra arrasaba por todo el país, los soldados de ambos frentes del conflicto saqueaban y quemaban pueblos, violaban a las mujeres y reclutaban a chicos jóvenes para luchar. Miles de personas huyeron de sus casas y llegaron a Monrovia, la capital de Liberia, donde vivían en campamentos de refugiados sin demasiada comida ni agua potable.

Entre tanto Leymah Gbowee se dio cuenta de que:

si cualquier cambio tuviera que suceder en la sociedad, dicho cambio tendría que llevarse a cabo por las madres

Y, a partir de aquí la historia tiene carácter de película y comienza en 2002, prolongándose hasta que gana el Noble de la Paz en 2011.

Al principio, apelando a la iglesia luterana en la que participaba, Gbowee reclutó a varios centenares de mujeres cristianas para rezar por la paz. En una de sus reuniones en marzo de 2003, una musulmana, Asatu Bah Kenneth habló ante la multitud y anunció que traería a las mujeres musulmanas para que se unieran a las mujeres cristianas en la tarea de exigir la paz al presidente y a los señores de la guerra.

El 1 de abril, el grupo unido de mujeres cristianas y musulmanas montó su primera manifestación. Usando la radio para difundir su discurso, Gbowee y Janet Johnson Bryant, una periodista, animaron a las mujeres de Monrovia a expresarse en favor de la paz. Al oír el anuncio por la radio, muchas mujeres desplazadas se unieron a la campaña. Las mujeres, vestidas de blanco, se reunían en el mercado de pescado cada día durante una semana. Se sentaban, bailaban y cantaban por la paz. Algunas llevaban pancartas que decían “Las mujeres de Liberia quieren la paz ahora”.

Una protesta más, parece cuando lo leemos; una protesta que será ignorada, como tantas, sin embargo:

Su situación en el mercado de pescado era estratégica ya que el terreno era visible desde la residencia del Presidente Taylor. Cada día, el convoy de Taylor pasaba por delante de las mujeres. Según pasaba la semana, hasta 2.500 mujeres se reunieron en el descampado del mercado.

Esa semana, las fuerzas rebeldes junto con el ejército de Taylor atacaron los campos de refugiados de Monrovia. Las mujeres activistas llevaron a cabo una vigilia con velas para rezar por los refugiados. Según aumentaba la violencia, la comunidad internacional pidió acuerdos de paz. Las mujeres secundaron la demanda y apremiaron a Taylor y a los rebeldes a negociar. Ambos lo rechazaron.

Se fijaron un objetivo que para muchos es siempre utópico, inalcanzable, etéreo:  la paz.

El 11 de abril, la Acción Masiva por la Paz de las Mujeres de Liberia (Women of Liberia Mass Action for Peace), como se llamaban a sí mismas, publicó una Declaración de Posición sobre la Crisis Liberia. Se quedaron al margen del campo político por miedo a persecuciones y declararon que su meta era, sencillamente, conseguir la paz. Levantaron una valla publicitaria en el mercado del pescado que decía “Las mujeres de Liberia dicen que la paz es nuestra meta, la paz es lo que importa, la paz es lo que necesitamos”.

Con este mensaje, las mujeres marcharon por las calles de Monrovia, mientras cientos de personas se unían a la cola del grupo según pasaba por delante de sus casas. Su marcha concluyó en la Oficina Municipal de Monrovia donde las mujeres se reunieron y solicitaron una reunión con Taylor para presentarle su Declaración de Posición. En este momento, había reunidas unas 1.000 mujeres. Taylor accedió a reunirse.

El 23 de abril, las mujeres visitaron a Taylor. Gbowee le presentó la Declaración en el escenario mientras el resto de las mujeres se sentaban en el público, juntando las manos y rezando. Después de la reunión, Taylor aceptó asistir a los acuerdos de paz.

Con su siguiente actuación demostraron que los dos bandos enfrentados militarmente suelen participar del mismo paradigma, el de dominación-violencia, y que el camino de la paz no es parte de él, sino que utiliza otro paradigma político, el de la cooperación-noviolencia:

El siguiente grupo al que se dirigieron fueron los rebeldes; les exigieron que también ellos asistieran a los acuerdos de paz. Después de oír que los señores de la guerra iban a Freetown, Sierra Leona, un contingente de mujeres viajó a la ciudad. Localizaron el hotel donde los rebeldes se habían reunido, algunas de las mujeres liberias se alinearon en las calles mientras otras se sentaban frente al hotel y rechazaron moverse hasta que les concedieran una reunión con los señores de la guerra. Su sentada atrajo la atención de los medios y ayudó a difundir su mensaje de paz a la comunidad internacional. Las mujeres conocieron a los líderes de LURD y MODEL y les convencieron de asistir a los acuerdos de paz que tendrían lugar en Accra, Ghana.

Para mantener la presión de alcanzar un acuerdo sobre los rebeldes y el Presidente, las mujeres recaudaron fondos para enviar un grupo a Accra. El 4 de junio, empezaron los acuerdos de paz. Las mujeres que habían viajado desde Liberia se reunieron en el descampado frente al edificio donde éstos tenían lugar, cantando y llevando pancartas. Durante las negociaciones de Accra, Taylor fue acusado de crímenes de guerra por una corte internacional en Sierra Leona. Para escapar del arresto, huyó de vuelta a Liberia.

Poco después de su huida, estalló una guerra de grandes dimensiones en Monrovia, incluso durante las negociaciones de paz de Ghana. Le dijeron a los civiles que no se sentían seguros que fueran al campo de fútbol y miles de ellos buscaron refugio allí. A pesar de los ataques en Monrovia, las mujeres que no habían ido a Ghana, continuaron rezando en el mercado del pescado.

El 21 de julio, aumentó la violencia en Monrovia al chocar un misil con la Embajada Estadounidense matando a muchos liberianos desplazados que se estaban refugiando allí. Las mujeres de Ghana pidieron refuerzos y planearon iniciar una acción mayor en Accra. Fueron ante las puertas del edificio donde tenían lugar las negociaciones y se sentaron allí uniendo los brazos. Rodearon el edificio y se negaron a permitir que los delegados salieran hasta que hubieran llegado a un acuerdo.

Luego utilizaron medios noviolentos basados en el compromiso, en la imaginación, en el diálogo, siempre sin renunciar a sus principios y a su forma de actuación:

Cuando los guardias vinieron a arrestar a las mujeres, Gbowee amenazó con quitarse la ropa, un gesto que avergonzaría a los hombres. Su amenaza impidió que los agentes de seguridad levantaran a las mujeres. Para terminar con la confrontación, el presidente de Ghana, el mediador principal de los acuerdos de paz acordó reunirse con las mujeres y oír sus propuestas de paz si ellas mismas se iban del edificio de las negociaciones. Las mujeres aceptaron con la condición de que si la reunión no era satisfactoria, deberían permitirles volver al edificio.

¿Quién les enseñó las técnicas de acción noviolenta?  ¿Cómo se entrenaron en el compromiso, en la unión, en todo lo que necesita una lucha noviolenta?  Casi parece que la lucha noviolenta es connatural al ser humano (como también lo es la lucha violenta).  Nos enseñan que no hay camino para la paz, que la paz es el camino:

Tres semanas más tarde, el 11 de agosto, Taylor dimitió de la presidencia de Liberia y se anunciaron los términos de los acuerdos de paz. Taylor se exilió a Nigeria, las fuerzas de paz de la ONU recibieron orden de entrar en Monrovia y se puso un gobierno de transición para empezar el proceso de llevar a cabo unas elecciones democráticas. Habiendo conseguido el acuerdo, las mujeres liberianas volvieron a su país. A la llegada, organizaron una marcha de la victoria. Cientos de niños siguieron a las mujeres por las calles “¡Queremos paz, no más guerra!”.

El 4 de agosto, las tropas internacionales de paz entraron en Liberia. Las mujeres se reunieron y decidieron que seguirían involucradas para asegurarse de que el gobierno de transición ponía en marcha los acuerdos de paz.

En diciembre, las tropas de la ONU empezaron el proceso de desarme, instando a los ex-combatientes a entregar sus armas por dinero. Cientos de personas con pistolas acudieron al lugar del desarme. Aunque el intercambio debería haber sido pacifico, estalló una pequeña pelea y se usaron armas. Las mujeres de Liberia intervinieron para ayudar al desarme. Entre otras cosas, dieron un anuncio por la radio animando a los ex-combatientes a mantener la calma.

Gran ejemplo.  Y desde el puro conflicto, desde las mayores dificultades, desde la guerra fratricida.

Mucho orgullo, compañeras.

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Guns Black Friday: récord de venta de armas en el Black Friday

Fuente:  El País.

Consumir hasta morir.  Nunca mejor dicho porque hablamos de armas, que no tienen otro uso que el de provocar la muerte.

Hablamos de la unión entre el paroxismo del capitalismo, las compras, y el cáncer del capatialismo, las guerras.

Una de las compras estrella en Estados Unidos este Black Friday (Viernes Negro), ese día de descuentos de vértigo que los americanos han puesto de moda en el resto del mundo, fue la compra de  armas. El FBI recibió hasta 203.086 solicitudes de información de antecedentes, lo que supone un récord histórico de requerimientos en un solo día, según los datos de los investigadores federales avanzados por USA Today, que revelan un incremento de ventas del 10% respecto al año anterior, que también había batido la marca.

Poco importan las recientes matanzas colectivas, poco importa que sea uno de los países con más muertos por armas de fuego, poco importa la violencia generalizada en varios de sus Estados… Poco importa que la política exterior estadounidense se ejecute a fuego, poco importa que todo ello se cobre la vida de miles y miles de personal al año.

Si bajan el precio de las armas, se produce una escalada en el número de ventas.  Nada menos que 203.086 solicitudes en un sólo día para conocer los antecedentes de 203.086 personas que querían comprarse un arma.

Y a ese viernes negro superventas le sucederán lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábados y domingos rojos.  Y no nos debería sorprender.

La sociedad estadounidense está enferma de muchas cosas.  Una de ellas es de violencia:  aprenden violencia, viven violencia, enseñan violencia, actúan con violencia.  Y ellos mismos se dan miedo.  Tanto miedo que necesitan defenderse de sus vecinos porque los consideran el enemigo, sin darse cuenta de que sus vecinos, razonando con la misma estupidez, también les consideran a ellos, armados hasta los dientes, enemigos.  Tanto miedo que acuden, febriles, a comprar armas para defenderse de las armas que compran sus vecinos para defenderse de ellos.  Un círculo vicioso, una espiral de violencia de la que no se ve el fin:

El miedo a que los llamamientos a mayores restricciones fructifiquen tras esas tragedias lleva a los americanos a hacer acopio. Eso explica también que durante la Administración de Barack Obama, favorable a más controles, las ventas se disparasen. El ejemplo más sintomático corresponde a diciembre de 2013, justo después de la reelección del demócrata, y coincidiendo con la matanza de niños en la escuela de Sandy Hook, en Connecticut. Se compraron unos dos millones de armas, un récord mensual en aquel momento, según el recuento de The New York Times en base a las cifras del FBI.

A España ya ha llegado, y parece que se va a quedar, el Black Friday.  ¿Llegará también el Guns Black Friday?  ¿Haremos algo para evitarlos?

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Intercambiar deuda por salud; intercambiar armas por inversión social

Imagen de Pedro “Hasta que la deuda nos separe”

Fuente:  El País.

En cuán pocas ocasiones nos sentimos orgullosos de una política aplicada por el gobierno.  Y, sobre todo, si es del PP.

Y, acto seguido, una vez escrito lo anterior nos recorre un escalofrío de duda y de aturdimiento.  Nos es imposible controlar el impulso de pensar ¿dónde estará la trampa?, ¿qué será lo que ocultan?

En concreto la noticia dice que:

el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad español cancelará deudas por un importe total de 36 millones de euros. A cambio, los tres países (Camerún, República Democrática del Congo y Etiopía) destinarán un total de 15,5 millones de euros de fondos propios a programas de salud apoyados por el Fondo Global que, según su director de Relaciones Externas, Christoph Benn, “garantizará que el dinero se emplea de la mejor forma posible”. España es el tercer acreedor en sumarse a la iniciativa D2H, que ya promovió cinco acuerdos con Alemania y Australia entre 2007 y 2011 y que ha movilizado casi 200 millones de euros hasta la fecha.

Se cancela deuda a cambio de inversión en salud.  Increíble y maravilloso.

Un ejemplo de que las políticas “utópicas” que se proponen desde los movimientos sociales no son imposibles sino muy necesarias y reales, muy adaptadas a las necesidades y a las situaciones que se viven.

El acuerdo permitirá a Camerún invertir 9,3 millones de euros en programas contra el VIH; a Etiopía 3,2 millones de euros en iniciativas para reforzar su sistema de salud, y a RDC, 3,4 millones de dólares (en su caso el cómputo se hace en esta moneda) en programas contra la malaria. Un aspecto crucial de D2H es que el dinero procede de los propios países en los que se implementarán los programas. Según explica Benn, será el Ministerio de Economía de cada uno de los países africanos el que transfiera estos importes al presupuesto de la cartera de Salud. A partir de 2018, cada ministerio de sanidad implementará el proyecto correspondiente con el apoyo y la supervisión del Fondo Global, uno de los principales movilizadores de fondos en la lucha contra las tres epidemias en el mundo.

Este mecanismo de financiación innovador moviliza los recursos existentes en los países en vías de desarrollo y los canaliza hacia programas de salud nacionales que podrán mantenerse más allá del acuerdo de cancelación de deuda. Para este experto, un enfoque “mucho más sostenible que donaciones externas que se acaban en un momento dado”.

Las tres partes salen ganando, los países en desarrollo, el primer mundo y las agencias internacionales, veamos:

Dicho esto, el éxito de estos acuerdos trilaterales se basa en los incentivos que aportan a cada una de las partes. Un acreedor como España, por ejemplo, puede computar este canje como Ayuda Oficial al Desarrollo(AOD); donar unos recursos que de otro modo serían difícilmente recuperables, e implementar compromisos políticos en materia de salud global. Por su parte, los países beneficiarios reducen su deuda de inmediato y, como es el caso del presente acuerdo, pueden recibir un descuento en el importe a desembolsar como contrapartida. Además, pueden pagar en moneda local; aumentan la inversión nacional en salud pública y obtienen el estatus de donantes del Fondo Mundial. Este último también sale ganando en tanto que aumenta y diversifica los recursos disponibles para la lucha contra el sida, tuberculosis y malaria.

¿Se podrían multiplicar estas políticas?  ¿Se nos ocurre alguna manera más de llevarlas a cabo para lograr un mundo mejor?

  • Intercambiar armas que serían destruidas por inversiones en programas de salud, ecología, educación, medio ambiente, vivienda, en países en guerra o que han sufrido un conflicto bélico.  Esto supondrían una efectiva desmilitarización de muchos países, una bajad notable en los niveles de violencia y, por otro lado, defender lo que realmente se quiere defender en la sociedad:  salud, ecología, educación, …  Un mundo más desmilitarizado y con menos armas conllevaría un mundo más seguro para todos, incluidos nosotros.
  • Lo anterior conllevaría que nuestra indecente industria militar rebajaría sus ventas.  Ello también se puede tratar con este mecanismo, pero haciéndolo con carácter interno:  por ejemplo, destinar el millar de millones que anualmente gastamos en PEAS (Programas Especiales de Armamento) para que las empresas militares reconvirtiesen sus producciones hacia otros campos más sociales:  ecología, salud, educación, vivienda, …

Como se ve, no se piden imposibles, ni políticas que no estén adecuadas a la realidad social que vivimos, lo que se pide es un cambio de políticas que deja beneficios sociales para nosotros y para el Tercer Mundo, escenario elegido para probar nuestras armas en combate y poder venderlas a mejor precio.

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Cultura contra los efectos de la guerra: la noviolencia en acción

o+fingidor

Por Culturactiva SCG

Fuente: El Salto Diario.

Hablamos de la experiencia que se está desarrollando en Trípoli, en Líbano, y en una calle llamada calle Siria.

La calle Siria se encuentra entre dos barrios enfrentados permanentemente, Jabal Mohsen, de mayoría alauí, y Bab al-Tabbaneh, suní, y ha sido frente de batalla durante largos períodos, hasta que el gobierno libanés consiguió imponer un inestable alto el fuego.

En este escenario, en mitad de un conflicto enquistado, se abre paso la experiencia cultural que comentamos, hoy materializada en un local, cogestionado por la ONG March y jóvenes de  los dos barrios enfrentados, que sirve como bar y lugar de encuentro de jóvenes de uno y otro barrio en conflicto. Además, y alrededor de este local, se desarrollan otras iniciativas culturales (teatro, talleres, ensayos artísticos por ejemplo) y un programa de renovación de los comercios destruidos en los enfrentamientos.

Al poco de llegar a la zona la ONG March se propuso incidir en los jóvenes de los barrios rivales para que cambiaran su mentalidad y su actividad frente al conflicto. Organizaron una obra de teatro con jóvenes de ambos barrios como actores y protagonistas. La obra fue un éxito y se representó en diversas ciudades libanesas.

Fue el embrión del local-café Kahwetna (Nuestro Café en árabe), un centro desde el que se irradia una nueva mentalidad de los jóvenes hacia el conflicto y que emplea a seis jóvenes de la zona como principales motores del cambio.

En el café se puede comer, se desarrollan talleres y cursos, ensayos o conciertos, en los que participan chicos y chicas (algo poco habitual en la zona y por los vecinos más tradicionales, que no ven bien la participación “mixta” de personas de uno y otro sexo) y se practica la convivencia entre jóvenes que en su experiencia anterior estaban abiertamente enfrentados entre sí.

Merece la pena ver el distinto enfoque del conflicto que tiene este proyecto. Dice la fundadora de la ONG March, Lea Baroudi

Cuando se mencionaba a Trípoli en las noticias era únicamente para hablar de extremismo y guerra civil, un conflicto puramente ideológico entre alauíes y suníes. Pero la violencia sectaria y la radicalización en esta región tienen otras fuentes: son la pobreza, la exclusión y la pérdida de esperanza las que hacen a los jóvenes vulnerables y fácilmente manipulables

El conflicto tiene otros perfiles. No es el enfrentamiento, el agravio, las diferencias ideológicas o religiosas que sirven para polarizar las posturas donde se pone el punto de mira para la resolución del conflicto, sino la pobreza, la exclusión, la violencia estructural y la pérdida de esperanza los elementos sobre los que se quiere incidir para cambiar las cosas.

Es atacando estos factores como se desinventa la guerra.

Cuenta uno de los chavales que participan en la iniciativa, Ali, de 23 años, y que se convirtió en combatiente con 15 años:

Me gustaba. Era un crío y luchar era algo excitante, una aventura. Luego empecé a perder amigos y familiares en el conflicto… y dejó de ser divertido…

Alí participó en el teatro:

Al principio odiaba tener que ver todos los días a la gente de Tabbaneh. Crecí convencido que eran el enemigo

Y en encuentro con los otros, dentro de esta iniciativa, le cambió la perspectiva:

Entendí que en el fondo éramos iguales, que teníamos los mismos problemas. Ahora he aprendido a no juzgar a la gente antes de conocerla de verdad

Afraa, una chica que participa de los talleres de diseño gráfico también se explica:

Aquí vienen muchas chicas de ambos lados. Por una vez, damos una imagen positiva. Demostramos que podemos trabajar los unos con los otros, que podemos convivir…

Y Angie, de 18 años, muestra las dificultades:

Va a hacer falta tiempo para arreglar las cosas de verdad, aún hay mucha desconfianza

El proyecto no es el bálsamo de fierabrás, pero muestra un camino. Va a hacer falta tiempo, mucho tiempo, y probablemente muchas más iniciativas que ataquen el entramado de causas del conflicto: la pobreza, la desigualdad, la violencia estructural, la manipulación…

Pero el conflicto, con su cambio de óptica, está permitiendo abordar una situación que, mirada únicamente desde la perspectiva violenta y la dialéctica amigo/enemigo de toda la vida, probablemente serviría para alimentar más el odio, agravar más el conflicto y, por qué no decirlo, llenar los bolsillos de unos pocos y fabricar liderazgos nefastos de líderes militares de los que estamos bastante sobrados.

Cultura contra la guerra. Cultura contra los efectos de la guerra. Mantequilla en vez de cañones. Encuentro en lugar de violencia. Una paz construida de lucha contra la violencia estructural por medios noviolentos. Un cambio de mentalidad saludable y que nos arroja interesantes enseñanzas.

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