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Lobby para que el Parlamento Europeo no colabore con el gasto militar en el presupuesto de la Unión Europea

No inviertas en armas

Por ENAAT

Fuente: Campaña en WeMove.EU

Desde la Red Europea contra el Comercio de Armas (ENAAT por sus siglas en inglés) se ha iniciado una campaña dirigida a los eurodiputados para que no apoyen con su voto la promoción de la venta de armas con presupuestos europeos.

La petición, en concreto dice así:

No incluyan una partida para la industria armamentística en el nuevo presupuesto de la UE. El dinero de los europeos no debería financiar tecnología militar. Este dinero debería destinarse a proyectos que desarrollen estrategias no violentas para evitar y resolver conflictos y que hagan frente a sus verdaderas causas.

Nos parece todo un acierto de la campaña vincular el rechazo de la tecnología militar con la idea de revertir ese dinero para luchar contra las causas de las guerras y de los conflictos, lo que apunta a una visión de alternativa a la defensa militar, algo normalmente eludido en los discursos oficiales y que necesitamos construir, difundir y popularizar para que la sociedad se empodere de tal propuesta transformadora.

No faltan razones para exigir a los eurodiputados que no colaboren con esta vuelta de tuerca del militarismo agresivo al que nos aboca la política europea y la dichosa aspiración de competir en el plano de las superpotencias.

Como dice la justificación de la campaña, contamos ya y por primera vez con un presupuesto “europeo” para los tres próximos años destinado a la industria militar, con 90 millones de euros para partidas de investigación de I+D militar. Fue aprobado el pasado año y los eurodiputados colaboraron en esta aprobación. De manera que no son, que digamos, almas cándidas y mucho nos tememos que ya han sido tocados por el lobby militar para futuras colaboraciones.

La Comisión Europea, órgano político de la Unión Europea y un inestimable aliado del militarismo, ha estado presionando además para dar prioridad al “sector de la defensa” dentro del presupuesto europeo, introduciendo partidas destinadas a estos fines en los  Fondos Estructurales y Regionales, en la Ayuda al Desarrollo y hasta en el famoso programa Erasmus. Otro signo de la preocupante extensión de la mancha de aceite de los señores de la guerra en las instituciones europeas.

Junto con estos apabullantes datos, nos cuenta la Red promotora de la iniciativa que

El 7 de junio, la Comisión lanzó el Fondo Europeo de Defensa [4], mediante el cual pretende destinar 500 millones de euros adicionales del presupuesto de la UE a la investigación y desarrollo de la industria armamentística durante el período 2019-2020 [5]. Es más, a partir del 2021 dicha contribución llegará a los 1.500 millones de euros al año, lo que significa un aumento mucho mayor del propuesto en noviembre de 2016.

Este fondo también incluirá contribuciones nacionales hasta llegar a los 4.000 millones de euros al año, con el fin de financiar la última fase del proceso: el desarrollo y compra conjunta de equipamiento militar por parte de todos los Estados miembros. La Comisión propone que las contribuciones nacionales a este fondo queden excluidas del umbral de déficit del 3% que cada Estado miembro debe respetar. Un privilegio del que no gozan las inversiones en educación, salud o medio ambiente.

Es este contexto el que justifica la movilización de ENAAT, en la idea de ejercer presión a los eurodiputados para que no apoyen con su voto los cambios que pretende la Comisión, pues en los próximos meses se llevarán a votación los euro-presupuestos.

Nos pide una de las personas que sigue nuestro blog que opinemos en público sobre dicha campaña.

Por supuesto que cualquier lucha encaminada a enfrentar el militarismo y a buscar alternativas al mismo merece nuestro respeto y animamos, no faltaría más, a hacer lo posible para evitar un presupuesto europeo encaminado a potenciar el desarrollo y la venta de armas.

Y si ocurre que, al menos que nosotros sepamos, ésta es la única campaña abierta a que la sociedad presione a estos diputados, bienvenida sea y que tenga toda la eficacia posible.

Pero vayamos un poco más allá de la mera declaración de principios, a analizar algunos aspectos de la propuesta que nos parece, puede añadir puntos no tanto para enmendar la campaña (no somos nadie para ello y sentimos respeto por este trabajo) como para reclamar nuestro propio compromiso en la lucha por la paz.

1.- La Red Europea contra el Comercio de Armas. ENAAT.

La promotora de la iniciativa, la Red ENAAT, es según su propia explicación  “una red informal de grupos e individuos que ven el comercio de armas como una amenaza para la paz, la seguridad y el desarrollo” y que luchan como grupo de presión contra el lobby de la industria militar.

Su trabajo pretende limitar o terminar con el comercio de armas, mediante la investigación, la publicación, la presión y las campañas públicas.

Naturalmente, este trabajo de lobby no agota las luchas pacifistas y del sentido común, y tal vez no sea tampoco el trabajo que más y mejor puede aglutinar a la sociedad para problematizar la idea de paz de los poderosos; pero es un aspecto que, también, forma parte de estas luchas y es de agradecer (dado lo anodino y ambiguo que puede llegar a ser) que alguien se dedique a ello.

Es decir, su lucha, según este esquema, se focaliza en realizar investigación-divulgación y lobby contra la industria militar. Se enfoca a convencer (más improbable) o a incomodar a las instituciones para que cambien (por gusto o a regañadientes) sus actividades.

Los componentes de esta red, según aparece en su propio listado son:

De esta composición destacan varios aspectos: su carácter multinacional, su diversidad de organizaciones y enfoques (redes de paz, grupos de promoción de derechos humanos, institutos de investigación, y las dos organizaciones internacionales más amplias, una de carácter antimilitarista y otra religiosa) y su común apuesta por un trabajo de diálogo institucional y de lobby institucional.

Se trata, desde nuestro punto de vista, de lo que hemos llamado en nuestro libro “Política Noviolenta y lucha Social” (págs. 38 a 56) de una de las perspectivas del pacifismo, la que hemos denominado pacifismo no oficial (no comparte ni la idea ni la agenda de paz “oficial” e institucionalizada que entiende la paz como preparación de la guerra y, cuando más, como ausencia de guerra) y no alternativo o reformista (pretende promover cambios críticos pero no rupturistas con la idea de paz oficial y no apuestan por una alternativa global de paz y defensa).

No queremos decir que algunos o muchos de estos miembros no compartan, de fondo, una idea de paz diferente (ni menos aún que no promuevan otras luchas más centradas en la idea de una alternativa global de paz), sino que sus acciones y su trabajo en el campo concreto que analizamos no va encaminada a esto, sino a conseguir, en el dialogo con las instituciones, la asunción de reformas posibilistas en la idea oficial de paz.

Nos parece de una enorme valía esta unión de fuerzas para luchar por un tema de esta envergadura y es de apreciar el esfuerzo tanto de investigación y divulgación, como de campañas de presión institucional, los aspectos fundamentales que abordan en la campaña. De hecho el trabajo de denuncia y de sacar información al respecto es de valía también para la lucha de un pacifismo horizontal, desde abajo y enfocado a una alternativa global y debemos saber aprovecharlo y saber crear sinergias con este enfoque pacifista.

2.- La militarización soterrada e imparable de la política europea.

Pero como hemos señalado en diversas ocasiones, el problema de la paz en Europa no es el problema de una reglamentación jurídica de la guerra y de los períodos de entreguerra, ni es sin más una especie de construcción jurídica de la paz, mediante tratados de limitación del armamentismo, o políticas de desarme entre los Estados.

El problema de la paz es más transversal y radical, y su enfoque debe pretender no limitar la guerra, sino construir la paz con contenidos y de forma dinámica, estructural y global, mediante políticas de transarme (no mero desarme) y propuestas de defensa alternativas tanto en el qué hay que defender, como en las metodologías de defensa y los sujetos de la misma.

En el contexto europeo, todo esto va estrechamente asociado no sólo a la limitación de industria militar y sus intereses (más bien deberíamos hablar de su reconversión a fines socialmente útiles y su eliminación como industria militar), sino principalmente:

  •  a la lucha contra la creciente militarización de la política europea,
  • a la resistencia contra la creación de múltiples estructuras y sinergias encaminadas a cimentar una potencia militar europea,
  • y a la apuesta contra la perversión de confundir políticas de paz con políticas militares y con un enfoque global de la seguridad desde la óptica militar.

La idea oficial de paz en Europa es la idea militarista que legitima el intervencionismo militar y la dominación y violencia como metodologías propias en materia de seguridad y razón última de sus políticas internacionales. Se construye desde un silencioso consenso de las élites, acompañado de una inconsciente ignorancia de la ciudadanía, que se supone que por omisión acepta este estado de cosas.

Merece la pena recordar que el militarismo europeo está incrementándose de forma silenciosa pero a pasos agigantados, y que entre sus componentes cuenta con:

  • una Agencia Europea de Defesa,
  • otra Agencia Europea de Inteligencia,
  • un espionaje militar propio,
  • un Cuartel General y un Estado Mayor propio,
  • un Comité Político y de Seguridad (COPS) que diseña la doctrina de defensa europea, incluyendo la política de fronteras y contra la inmigración,
  • un Comité Militar (CMUE) que diseña el despliegue de tropas en misiones militares europeas,
  • una Academia Militar Conjunta,
  • unos Eurogrupos de Combate,
  • Fuerzas Navales y Guardamarinas Conjuntas,
  • y con un importante despliegue de tropas en varios conflictos internacionales,
  • más un presupuesto militar creciente, como venimos diciendo, y diversas subvenciones y ayudas que se le ofrecen a la industria militar y al militarismo disfrazadas en partidas destinadas a fines más nobles.

Todo un arsenal militarista al que, al parecer, falta por poner la guinda con la creación de un futuro “ejército europeo”, tal como explicamos en un trabajo de 2015 editado con el nombre de “ejército europeo” y que en sus líneas básicas sigue aportando información y análisis vigentes a día de hoy.

Merece la pena decir que la otra pata de todo este entramado consiste en el colaboracionismo social y global con el desarrollo de esta política. Colaboracionismo que se manifiesta en el aplauso de los diputados europeos al gasto militar (a los que hay que presionar, como muy bien hace esta campaña, y señalar con el dedo de la indignidad), pero también con el colaboracionismo del poder financiero y de la banca (convertida en uno de los principales agentes de esta locura y a la que también hay que poner freno) y del mundo productivo, de los enfoques tecnológicos y de desarrollo científico, del mundos mediático y cultural que promueven la legitimación de esta violencia cultural, de los principales partidos y agentes sociales europeos en sus programas de acción, de los ayuntamientos  e instituciones que facilitan subvenciones y otros medios a estas industrias y a estas infraestructuras militares, …; pero no menos de los trabajadores y trabajadoras que operan en empresas militares, de los ahorradores que depositan sus ahorros en bancos armados, de los consumidores y usuarios que aceptan una oferta y un bienestar propio basado en la explotación y dominación sobre otros territorios y sociedades, de los intelectuales que callan, de los ciudadanos que colaboran sirviendo en estos ejércitos o sometiéndose a su lógica, y del conjunto de la sociedad que de forma acrítica participa del caldo de cultivo estructural, cultural y global de este modelo.

En suma, la pata principal del militarismo europeo es nuestra voluntaria servidumbre y colaboracionismo con su lógica y con su actividad y es aquí donde, en nuestra opinión, debe realizarse todo el trabajo posible para desencadenar la desobediencia a esta política, pues, de lo contrario, no podremos avanzar sino en la ingenua idea de “convencer” por la altura de nuestros principios a una élite que se caracteriza por la bajeza de los suyos y mide todo en política en términos de oportunismo, clientelismo e intereses egoístas.

Por supuesto que una campaña encaminada a presionar a las instituciones europeas (Parlamento, Consejo o cualquier otra) para que no avancen en sus peores intenciones es meritoria y debe ser bienvenida, pero es necesario añadir que no agotan la agenda de la lucha por la paz necesaria y que tal vez por sí solas no permitan avanzar en este propósito o al menos al ritmo requerido.

Para que no le pase como al cuento del cacique que señala Galeano en su libro de los abrazos (que su propuesta rasque mucho y rasque bien pero donde no pica) deberá (y esa es la principal tarea que debe hacer el que llamamos pacifismo alternativo) venir acompañado de una lucha en la base social y encaminada desde postulados abiertamente antimilitaristas y alternativos de desobediencia y creación de otras prácticas de lucha social contra el militarismo europeo.

3. La pasividad social

Por eso, y aún aplaudiendo la iniciativa, mucho nos tememos que las razones de peso de la red para llamar a la conciencia de los eurodiputados, o para alertar a una ciudadanía en el mejor de los casos bastante alejada de esta problemática, cederán ante la presión y el prestigio del militarismo y de su lobby político, el cual hace muchos halagos y promesas a la clase política europea.

Jugamos con fuerzas desiguales y por desgracia en la balanza de la campaña se encuentra el peso de la razón (un peso ligero) y de la ética, más las firmas que se consigan (actualmente más de cien mil), frente al abrumador peso de los intereses y del potente lobby militar industrial y del militarismo militante de los gobiernos europeos.

¿Quiere esto desacreditar a la campaña? En absoluto. La animamos y animamos a la firma de la petición que plasma la campaña por cuanta más gente mejor, por más que llamemos a nuestro propio compromiso para hacer avanzar la lucha por la paz más allá de presionar con firmas a los diputados europeos, cuyo voto, en cierto modo, ya es un voto cautivo y anunciado.

Lo importante es llegar a problematizar una política deliberada de remilitarización tal como la emprendida por la élite europea, y eso necesita un peso decisivo de la sociedad, de esa sociedad despreocupada y desmovilizada (¿tendrá que ver en ello de alguna manera la falta de agendas políticas del pacifismo y del antimilitarismo o la falta de permeabilidad de los sectores políticos tradicionalmente de izquierda hacia la agenda de la paz?).

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Desobediencia civil alemana contra la expulsión de inmigrantes

Imagen de Fibonacci Blue

Fuente:  La Nación.

¿Cómo podemos ser solidarios con los inmigrantes que son expulsados de nuestros países?  ¿Se puede recurrir a la desobediencia civil para poner en el candelero este problema político y humano y para lograr no colaborar con disposiciones injustas?

Cada vez más pilotos de línea alemanes se niegan a despegar llevando a bordo a inmigrantes cuyas solicitudes de asilo fueron rechazadas y deben ser expulsados hacia su país de origen. Este año, más 220 vuelos de línea fueron suspendidos por esa razón.

Según el gobierno de la canciller Angela Merkel , el número exacto de vuelos hasta ahora fue de 222 y se trató, sobre todo, de aviones de Lufthansa y de su filial low-cost, Eurowings, que se dirigían a Afganistán, país acosado por la violencia terrorista integrista.

Porque los gobiernos generan leyes pero en muchas ocasiones no generan legitimidad.  Así, por un lado,

Los pilotos de línea -como muchas ONG, médicos y otros sectores de la población- denuncian la hipocresía gubernamental que, incluso en el sitio web de su ministerio de Relaciones Exteriores, aconseja a sus ciudadanos abstenerse de visitar Afganistán, “debido a la masiva presencia de talibanes y fundamentalistas delEstado Islámico “.

pero por otro lado,

Alemania, que aceleró y endureció en los últimos meses el proceso de otorgamiento de asilo político a más de millón y medio de refugiados que entraron en su territorio desde 2015, considera a Afganistán como un país “seguro”. En consecuencia, sus ciudadanos no califican para obtener la autorización de permanecer y deben ser expulsados.

Y cuando un gobierno genera ilegitimidad e injusticia, faculta a sus ciudadanos para que legítimamente desobedezcan, como decíamos arriba.

Y la ilegitimidad que genera el gobierno alemán (al igual que el español, por supuesto) también cuesta dinero, y en grandes cantidades:

Esos procesos habrían costado unos 19 millones de euros al Estado alemán entre enero y noviembre de 2017, un aumento de 7,8 millones en relación al año anterior.

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Las mujeres que acabaron con la guerra en Liberia

Por Fronteiras do Pensamento

Fuente:  Solidaridatd.net

¿Dónde está Liberia?  En la Costa Oeste de África.  ¿Cuántos liberianos son?   4.294.000 habitantes.

Ahora imaginemos a Liberia en una segunda guerra civil (la primera, 1989-1996, había dejado a un golpista en el cargo de primer ministro tras 200.000 muertos) en la que el gobierno se enfrenta varias guerrillas.  Dicha segunda guerra civil duró desde 1999-2003.

En Liberia las guerras, dado que están olvidados por todo el mundo y difícilmente son noticia, son crónicas, como en muchos países y presentan muchos de los elementos más crueles:

Mientras la guerra arrasaba por todo el país, los soldados de ambos frentes del conflicto saqueaban y quemaban pueblos, violaban a las mujeres y reclutaban a chicos jóvenes para luchar. Miles de personas huyeron de sus casas y llegaron a Monrovia, la capital de Liberia, donde vivían en campamentos de refugiados sin demasiada comida ni agua potable.

Entre tanto Leymah Gbowee se dio cuenta de que:

si cualquier cambio tuviera que suceder en la sociedad, dicho cambio tendría que llevarse a cabo por las madres

Y, a partir de aquí la historia tiene carácter de película y comienza en 2002, prolongándose hasta que gana el Noble de la Paz en 2011.

Al principio, apelando a la iglesia luterana en la que participaba, Gbowee reclutó a varios centenares de mujeres cristianas para rezar por la paz. En una de sus reuniones en marzo de 2003, una musulmana, Asatu Bah Kenneth habló ante la multitud y anunció que traería a las mujeres musulmanas para que se unieran a las mujeres cristianas en la tarea de exigir la paz al presidente y a los señores de la guerra.

El 1 de abril, el grupo unido de mujeres cristianas y musulmanas montó su primera manifestación. Usando la radio para difundir su discurso, Gbowee y Janet Johnson Bryant, una periodista, animaron a las mujeres de Monrovia a expresarse en favor de la paz. Al oír el anuncio por la radio, muchas mujeres desplazadas se unieron a la campaña. Las mujeres, vestidas de blanco, se reunían en el mercado de pescado cada día durante una semana. Se sentaban, bailaban y cantaban por la paz. Algunas llevaban pancartas que decían “Las mujeres de Liberia quieren la paz ahora”.

Una protesta más, parece cuando lo leemos; una protesta que será ignorada, como tantas, sin embargo:

Su situación en el mercado de pescado era estratégica ya que el terreno era visible desde la residencia del Presidente Taylor. Cada día, el convoy de Taylor pasaba por delante de las mujeres. Según pasaba la semana, hasta 2.500 mujeres se reunieron en el descampado del mercado.

Esa semana, las fuerzas rebeldes junto con el ejército de Taylor atacaron los campos de refugiados de Monrovia. Las mujeres activistas llevaron a cabo una vigilia con velas para rezar por los refugiados. Según aumentaba la violencia, la comunidad internacional pidió acuerdos de paz. Las mujeres secundaron la demanda y apremiaron a Taylor y a los rebeldes a negociar. Ambos lo rechazaron.

Se fijaron un objetivo que para muchos es siempre utópico, inalcanzable, etéreo:  la paz.

El 11 de abril, la Acción Masiva por la Paz de las Mujeres de Liberia (Women of Liberia Mass Action for Peace), como se llamaban a sí mismas, publicó una Declaración de Posición sobre la Crisis Liberia. Se quedaron al margen del campo político por miedo a persecuciones y declararon que su meta era, sencillamente, conseguir la paz. Levantaron una valla publicitaria en el mercado del pescado que decía “Las mujeres de Liberia dicen que la paz es nuestra meta, la paz es lo que importa, la paz es lo que necesitamos”.

Con este mensaje, las mujeres marcharon por las calles de Monrovia, mientras cientos de personas se unían a la cola del grupo según pasaba por delante de sus casas. Su marcha concluyó en la Oficina Municipal de Monrovia donde las mujeres se reunieron y solicitaron una reunión con Taylor para presentarle su Declaración de Posición. En este momento, había reunidas unas 1.000 mujeres. Taylor accedió a reunirse.

El 23 de abril, las mujeres visitaron a Taylor. Gbowee le presentó la Declaración en el escenario mientras el resto de las mujeres se sentaban en el público, juntando las manos y rezando. Después de la reunión, Taylor aceptó asistir a los acuerdos de paz.

Con su siguiente actuación demostraron que los dos bandos enfrentados militarmente suelen participar del mismo paradigma, el de dominación-violencia, y que el camino de la paz no es parte de él, sino que utiliza otro paradigma político, el de la cooperación-noviolencia:

El siguiente grupo al que se dirigieron fueron los rebeldes; les exigieron que también ellos asistieran a los acuerdos de paz. Después de oír que los señores de la guerra iban a Freetown, Sierra Leona, un contingente de mujeres viajó a la ciudad. Localizaron el hotel donde los rebeldes se habían reunido, algunas de las mujeres liberias se alinearon en las calles mientras otras se sentaban frente al hotel y rechazaron moverse hasta que les concedieran una reunión con los señores de la guerra. Su sentada atrajo la atención de los medios y ayudó a difundir su mensaje de paz a la comunidad internacional. Las mujeres conocieron a los líderes de LURD y MODEL y les convencieron de asistir a los acuerdos de paz que tendrían lugar en Accra, Ghana.

Para mantener la presión de alcanzar un acuerdo sobre los rebeldes y el Presidente, las mujeres recaudaron fondos para enviar un grupo a Accra. El 4 de junio, empezaron los acuerdos de paz. Las mujeres que habían viajado desde Liberia se reunieron en el descampado frente al edificio donde éstos tenían lugar, cantando y llevando pancartas. Durante las negociaciones de Accra, Taylor fue acusado de crímenes de guerra por una corte internacional en Sierra Leona. Para escapar del arresto, huyó de vuelta a Liberia.

Poco después de su huida, estalló una guerra de grandes dimensiones en Monrovia, incluso durante las negociaciones de paz de Ghana. Le dijeron a los civiles que no se sentían seguros que fueran al campo de fútbol y miles de ellos buscaron refugio allí. A pesar de los ataques en Monrovia, las mujeres que no habían ido a Ghana, continuaron rezando en el mercado del pescado.

El 21 de julio, aumentó la violencia en Monrovia al chocar un misil con la Embajada Estadounidense matando a muchos liberianos desplazados que se estaban refugiando allí. Las mujeres de Ghana pidieron refuerzos y planearon iniciar una acción mayor en Accra. Fueron ante las puertas del edificio donde tenían lugar las negociaciones y se sentaron allí uniendo los brazos. Rodearon el edificio y se negaron a permitir que los delegados salieran hasta que hubieran llegado a un acuerdo.

Luego utilizaron medios noviolentos basados en el compromiso, en la imaginación, en el diálogo, siempre sin renunciar a sus principios y a su forma de actuación:

Cuando los guardias vinieron a arrestar a las mujeres, Gbowee amenazó con quitarse la ropa, un gesto que avergonzaría a los hombres. Su amenaza impidió que los agentes de seguridad levantaran a las mujeres. Para terminar con la confrontación, el presidente de Ghana, el mediador principal de los acuerdos de paz acordó reunirse con las mujeres y oír sus propuestas de paz si ellas mismas se iban del edificio de las negociaciones. Las mujeres aceptaron con la condición de que si la reunión no era satisfactoria, deberían permitirles volver al edificio.

¿Quién les enseñó las técnicas de acción noviolenta?  ¿Cómo se entrenaron en el compromiso, en la unión, en todo lo que necesita una lucha noviolenta?  Casi parece que la lucha noviolenta es connatural al ser humano (como también lo es la lucha violenta).  Nos enseñan que no hay camino para la paz, que la paz es el camino:

Tres semanas más tarde, el 11 de agosto, Taylor dimitió de la presidencia de Liberia y se anunciaron los términos de los acuerdos de paz. Taylor se exilió a Nigeria, las fuerzas de paz de la ONU recibieron orden de entrar en Monrovia y se puso un gobierno de transición para empezar el proceso de llevar a cabo unas elecciones democráticas. Habiendo conseguido el acuerdo, las mujeres liberianas volvieron a su país. A la llegada, organizaron una marcha de la victoria. Cientos de niños siguieron a las mujeres por las calles “¡Queremos paz, no más guerra!”.

El 4 de agosto, las tropas internacionales de paz entraron en Liberia. Las mujeres se reunieron y decidieron que seguirían involucradas para asegurarse de que el gobierno de transición ponía en marcha los acuerdos de paz.

En diciembre, las tropas de la ONU empezaron el proceso de desarme, instando a los ex-combatientes a entregar sus armas por dinero. Cientos de personas con pistolas acudieron al lugar del desarme. Aunque el intercambio debería haber sido pacifico, estalló una pequeña pelea y se usaron armas. Las mujeres de Liberia intervinieron para ayudar al desarme. Entre otras cosas, dieron un anuncio por la radio animando a los ex-combatientes a mantener la calma.

Gran ejemplo.  Y desde el puro conflicto, desde las mayores dificultades, desde la guerra fratricida.

Mucho orgullo, compañeras.

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Otras luchas contra las bases militares

Por Marco Alioli

Mientras la lucha por la desmilitarización de Bardenas avanza en la zona bardenera, tanto navarra como aragonesa, y Bardenas Libres prepara sus nuevas propuestas de lucha para convertir a la gente en el principal actor de la relación entre Bardenas y el ejército, desplazando a los actuales acuerdos y pasteleos entre el Ministerio de Defensa y la “Comunidad de Bardenas”, nos enteramos de la existencia de otra lucha, en plena Europa, contra otras bases militares.

Tal vez el caso puede servir para compartir luchas, para hacerlas luchas hermanas, y para aprender mutuamente de los logros y tropiezos de unos y otros.

Así, en un reciente encuentro de Bardenas Libres en Tudela, hemos conocido la lucha de los sardos, en Cerdeña, contra las bases militares allí establecidas.

En un caso, la base americana situada en la isla de La Maddalena, en Cerdeña, se consiguió con la presión social y popular que el ejército americano renunciara a su uso y la desmantelara en el verano de 2008.

Según una noticia de la época de la agencia Efe, la base OTAN en la isla italiana de la Maddalena será desmantelada antes del verano del 2008.

desde su construcción en el 1972 ha sido objeto de críticas por parte de los habitantes de Cerdeña y sus autoridades y causado numerosas polémicas porque ha servido de base para submarinos a propulsión y armamento nuclear

Con características similares a lo obrado en los años 50 en Bardenas Reales, la base italiana de la Maddalena fue acordada en 1972 mediante un pacto semisecreto entre el Primer ministro italiano, Giulio Andreotti, y el Gobierno americano, y se situaba en un paraje natural singular.

Otra base militar americana, esta en Teulada, sigue en pie y la lucha social por su desmantelamiento también.

En 2015 tenemos referenciadas protestas contra dicha base encabezadas por grupos pacifistas, antimilitaristas y ecologistas sardos y de toda Italia, coincidiendo con las operaciones de la OTAN “Trident Juncture 2015”.

Por aquel entonces

Cerdeña es una de las tierras más militarizadas de Europa, donde hay más del 65% de las servidumbres militares italianas y 3 polígonos que son los más grandes de Europa.

De la acción de 2015 de los comités “No bases” contamos con un relato

En su perímetro los comités “No Bases”, estudiantes y asociaciones de ciudadanos se echaron a la calle el 3 de noviembre para protestar contra la política de la guerra y las servidumbres militares.
La jefatura de policía propuso una ocupación estática que no fue firmada por los organizadores porque ellos no estaban de acuerdo y querían manifestarse cerca del polígono.
El objetivo de los manifestantes era el de alcanzar la valla de alambre espinado con púas que protege el polígono militar (situado a un kilómetro de distancia de la manifestación), cortarlo e irrumpir para interrumpir el ejercicio en curso desde las primeras horas de la mañana. Para los organizadores una intromisión hubiera sido decisiva.

Los participantes se dividieron y un grupo de treinta personas entró en el área militar. No obstante las fuerzas armadas los invitaron a no translimitar la zona por motivos de seguridad.
Pero la policía sobrevino y bloqueó el grupo de manifestantes utilizando también porras y lacrimógenos. Al final el grupo de manifestantes que se había dividido tras la irrupción en el área militar fue reunido por la intervención de la policía y se supone que 27 de ellos fueron denunciados por violación de área privada.

Una de las acusaciones en la que hacen más hincapié los activistas sardos es la inseguridad sanitaria que provoca la base.

Los polígonos militares están contestados por la situación sanitaria de Cerdeña, ya que hubo algunas patologías que afectaron a los militares, los civiles y los animales, reconocidas desde el 2001 por médicos, asociaciones pacifistas, militares y, ahora, también por los medios.

En algunos pueblos cerca del polígono de Quirra (por ejemplo a Escalaplano, un pueblo de 2.600 habitantes), en 1988 ocho niños nacieron con malformaciones genéticas; en la aldea de Quirra (150 habitantes) hubo una decena de muertos por leucemia entre 1998 y 2001; una relación del 2010 establece un 65% de pastores afectados por tumores.

y

Cerca de la base de Teulada, se observaron porcentajes de torio 232 veces superior en las del polígono de Quirra y entre diez y veinte veces por encima respecto a la ley. Todo esto según algunas investigaciones encargadas por el Fiscal de la Fiscalía de Cagliari, Emanuele Secci.
Hace un año, impresionó mucho la historia de los cinco hermanos Murgia, dueños de la lavandería que lavaba los uniformes de los militares del polígono: todos se enfermaron de cáncer. Solo uno de ellos no se enfermó, porque hace muchos años se fue a Brasil.

Otra argumentación que define esta lucha es que la base se usa para la muerte y para el ejercicio militar de la OTAN.

También en 2015 tenemos noticias de la movilización de la plataforma Plaza de los Pueblos contra la base militar de Capo Frasca, donde dos Tornado alemanes habían abierto fuego en unos ejercicios, provocando un incendio que ocupó 26 hectáreas de terreno.

La Plataforma Plaza de los Pueblos denunció en esta ocasión que

Cerdeña es, de hecho, la región más militarizada de Europa, con 13.000 hectáreas concedidas a los ejércitos de varias naciones para ejercicios militares. Entre los ejércitos que figuran están el estadounidense, turco, británico y ahora israelí, ya que desde el 23 de agosto de 2014, en pleno ataque a la Franja de Gaza, el Gobierno italiano ha abierto sus bases a la aviación militar de Israel, la misma que ha estado bombardeando la Franja de Gaza y al pueblo palestino.

Por este motivo, la plataforma Plaza de los Pueblos pide la suspensión inmediata de todos los ejercicios militares, la clausura de toda servidumbre, bases militares y polígonos, la recuperación y reconversión de las áreas, y el embargo militar inmediato y exhaustivo sobre Israel, e invitan también a apoyar una foto-acción con fotos, carteles, etc.

Las manifestaciones contra las bases militares en activo no han cesado y en la ciudad de Cagliari el movimiento A Foras (¡Fuera! en sardo) protagonizó el 14 de octubre de 2017 una manifestación bajo el lema “OTAN, fuera de Cerdeña”.

En la misma, un activista declara a los medios que

Nos oponemos al uso de nuestra tierra como un polígono de ensayos militares. Oficialmente somos una región italiana, pero en efecto Cerdeña resulta ser una base militar de la OTAN y de Italia con cielos abiertos. El uso de estos polígonos, aunque sea para el uso civil, perjudica a la gente y a la naturaleza desde el punto de vista ecológico. Es decir, somos italianos oficialmente, pero en realidad, somos conejillos de indias de los militares italianos y de la OTAN.

Y cuenta también que hay alternativas al uso militar del territorio

No creemos en la economía militar. El puerto de Cagliari que está equipado para recibir submarinos nucleares puede utilizarse más para objetivos turísticos y civiles. De otra forma, no resulta razonable desde el punto de vista económico, ni moral. Nos oponemos a que nos traten como una colonia.

Como vemos, luchas hermanas que exigen alianzas más allá de lo local para convertir estas reivindicaciones en un grito común contra el  militarismo que se apodera de Europa y para llamar a los pueblos europeos y del mundo a unirse a la reivindicación compartida de desmilitarización y desmantelamiento de estos engendros.

Y a su vez, la oportunidad de compartir una experiencia de lucha que nos enriquezca a todos.

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Cultura contra los efectos de la guerra: la noviolencia en acción

o+fingidor

Por Culturactiva SCG

Fuente: El Salto Diario.

Hablamos de la experiencia que se está desarrollando en Trípoli, en Líbano, y en una calle llamada calle Siria.

La calle Siria se encuentra entre dos barrios enfrentados permanentemente, Jabal Mohsen, de mayoría alauí, y Bab al-Tabbaneh, suní, y ha sido frente de batalla durante largos períodos, hasta que el gobierno libanés consiguió imponer un inestable alto el fuego.

En este escenario, en mitad de un conflicto enquistado, se abre paso la experiencia cultural que comentamos, hoy materializada en un local, cogestionado por la ONG March y jóvenes de  los dos barrios enfrentados, que sirve como bar y lugar de encuentro de jóvenes de uno y otro barrio en conflicto. Además, y alrededor de este local, se desarrollan otras iniciativas culturales (teatro, talleres, ensayos artísticos por ejemplo) y un programa de renovación de los comercios destruidos en los enfrentamientos.

Al poco de llegar a la zona la ONG March se propuso incidir en los jóvenes de los barrios rivales para que cambiaran su mentalidad y su actividad frente al conflicto. Organizaron una obra de teatro con jóvenes de ambos barrios como actores y protagonistas. La obra fue un éxito y se representó en diversas ciudades libanesas.

Fue el embrión del local-café Kahwetna (Nuestro Café en árabe), un centro desde el que se irradia una nueva mentalidad de los jóvenes hacia el conflicto y que emplea a seis jóvenes de la zona como principales motores del cambio.

En el café se puede comer, se desarrollan talleres y cursos, ensayos o conciertos, en los que participan chicos y chicas (algo poco habitual en la zona y por los vecinos más tradicionales, que no ven bien la participación “mixta” de personas de uno y otro sexo) y se practica la convivencia entre jóvenes que en su experiencia anterior estaban abiertamente enfrentados entre sí.

Merece la pena ver el distinto enfoque del conflicto que tiene este proyecto. Dice la fundadora de la ONG March, Lea Baroudi

Cuando se mencionaba a Trípoli en las noticias era únicamente para hablar de extremismo y guerra civil, un conflicto puramente ideológico entre alauíes y suníes. Pero la violencia sectaria y la radicalización en esta región tienen otras fuentes: son la pobreza, la exclusión y la pérdida de esperanza las que hacen a los jóvenes vulnerables y fácilmente manipulables

El conflicto tiene otros perfiles. No es el enfrentamiento, el agravio, las diferencias ideológicas o religiosas que sirven para polarizar las posturas donde se pone el punto de mira para la resolución del conflicto, sino la pobreza, la exclusión, la violencia estructural y la pérdida de esperanza los elementos sobre los que se quiere incidir para cambiar las cosas.

Es atacando estos factores como se desinventa la guerra.

Cuenta uno de los chavales que participan en la iniciativa, Ali, de 23 años, y que se convirtió en combatiente con 15 años:

Me gustaba. Era un crío y luchar era algo excitante, una aventura. Luego empecé a perder amigos y familiares en el conflicto… y dejó de ser divertido…

Alí participó en el teatro:

Al principio odiaba tener que ver todos los días a la gente de Tabbaneh. Crecí convencido que eran el enemigo

Y en encuentro con los otros, dentro de esta iniciativa, le cambió la perspectiva:

Entendí que en el fondo éramos iguales, que teníamos los mismos problemas. Ahora he aprendido a no juzgar a la gente antes de conocerla de verdad

Afraa, una chica que participa de los talleres de diseño gráfico también se explica:

Aquí vienen muchas chicas de ambos lados. Por una vez, damos una imagen positiva. Demostramos que podemos trabajar los unos con los otros, que podemos convivir…

Y Angie, de 18 años, muestra las dificultades:

Va a hacer falta tiempo para arreglar las cosas de verdad, aún hay mucha desconfianza

El proyecto no es el bálsamo de fierabrás, pero muestra un camino. Va a hacer falta tiempo, mucho tiempo, y probablemente muchas más iniciativas que ataquen el entramado de causas del conflicto: la pobreza, la desigualdad, la violencia estructural, la manipulación…

Pero el conflicto, con su cambio de óptica, está permitiendo abordar una situación que, mirada únicamente desde la perspectiva violenta y la dialéctica amigo/enemigo de toda la vida, probablemente serviría para alimentar más el odio, agravar más el conflicto y, por qué no decirlo, llenar los bolsillos de unos pocos y fabricar liderazgos nefastos de líderes militares de los que estamos bastante sobrados.

Cultura contra la guerra. Cultura contra los efectos de la guerra. Mantequilla en vez de cañones. Encuentro en lugar de violencia. Una paz construida de lucha contra la violencia estructural por medios noviolentos. Un cambio de mentalidad saludable y que nos arroja interesantes enseñanzas.

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El Ministerio de Defensa no cobra alquiler, ni luz ni agua, ni teléfono a asociaciones militares (incluidas franquistas)

Imagen de Ministerio de Defensa

Fuente:  Público.

El Ministerio de Defensa español es uno de los que más ingresos tiene, según delatan los Presupuestos Generales del Estado.  Muchas veces nos hemos preguntado de dónde vienen estos ingresos.

Parece que el Ministerio de Defensa cede sus edificios para que sean usados por asociaciones varias.  Pero, sobre todo, privilegian a las asociaciones militares.  A ellas no les cobran arrendamiento ni luz, ni llamadas de teléfono, ni agua.  Gratis total.  Sin embargo, a otras asociaciones civiles sí les cobra, o no, no sabemos el criterio que siguen.

Llama la atención esta actitud porque nos consta que Defensa no suele ser favorecedor con la sociedad civil cuando estos le solicitan edificios o terrenos para usos sociales.

El Ministerio de Defensa cobija gratuitamente a la Asociación de Militares Españoles (AME), conocida por su apología del franquismo, por ensalzar la figura del dictador y por posicionarse en contra del cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. Así consta en un documento obtenido a través del portal de transparencia al que ha tenido acceso este medio, en el que el propio Ministerio reconoce que la AME está en la lista de organizaciones a las que exime del pago del canon por trabajar en edificios oficiales, por la energía que consumen en ellos, o por otros servicios como el uso de los ordenadores o de teléfonos.

Presidida por el coronel de Intendencia Leopoldo Muñoz, la ideología de sus miembros no es desconocida en el entorno castrense: la asociación edita la revista Militares, donde la defensa del “laureado y mundialmente prestigioso general Francisco Franco Bahamonde” [carta del propio Muñoz publicada en el último número, editado en julio] y del golpe de Estado del 18 de julio es constante. También lo son las mofas sobre el movimiento feminista, e incluso han publicado viñetas sexistas dirigidas a la propia ministra Cospedal.

Destaca Público el caso de la AME por su marcado carácter franquista y machista.  Sin embargo, habría que señalar que muchas otras asociaciones militares podrían estar también en entredicho, por ejemplo:

  • Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios.
  • Hermandad de Boinas Verdes.
  • Hermandad de Combatientes de la División Azul.

Defensa premia esta actitud permitiendo a la AME hacer uso de las dependencias del Ejército de Tierra, algo vetado por ejemplo para las asociaciones profesionales que llevan a cabo funciones asimilables a un sindicato. Estas no pueden ejercer su labor en instalaciones que usen los Ejércitos, ya sean cuarteles para los soldados u oficinas militares, lo que se conoce como establecimientos de “la fuerza” o de “apoyo a la fuerza”. En cambio, la asociación franquista ocupa el acuartelamiento San Nicolás en Madrid, edificio del Ejército de Tierra donde se encuentran otras instituciones que no forman parte de la estructura orgánica de Defensa pero a las que el Ministerio da un carácter oficial, como el Patronato de Huérfanos, la Real Hermandad de Veteranos o la de Caballeros Legionarios.

“A nosotros solo nos permiten estar en establecimientos del Ministerio, como una subdelegación. Tuvimos que rechazar la sede que nos ofrecieron en Madrid porque solo nos permitían usarla en horario de oficina, de nueve a dos. En esas horas nosotros y nuestros y nuestros socios estamos trabajando, y ellos lo saben”, explica un miembro de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME). “Con nosotros todo son pegas y a ellos Defensa les paga el teléfono, les pone ordenadores…”, resume en conversación con este medio.

La lista de las asociaciones militares que utilizan las instalaciones del Ministerio de Defensa:

Larguísima  la lista.  Según nuestras cuentas:

  • asociaciones militares:  87, por todo el territorio nacional
  • asociaciones no militares (o que quizá lo sean pero no queda claro por el nombre):  21, (incluida una peña taurina, otro tipo de violencia).  Aunque hemos investigado una al azar, atraídos por el nombre:  Asociación de Gurripatos de Málaga, y corresponde a una asociación de veteranos del Ejército del Aire.

En este último sentido nos llama mucho la atención el arrendamiento que hace la Asociación Española de Lucha Contra el Cáncer, que mensualmente paga un arrendamiento de 1.639’36 €.  Lo que anualmente supone:  19.672’32 €.  ¿Colabora la Asociación de Lucha Contra el Cáncer con el militarismo español?

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Cataluña desde la perspectiva noviolenta

Imagen de Joan

Fuente:  Adiós a las armas.

Os ofrecemos una mirada distinta desde Cataluña.  Normalmente no se publicitan las opiniones que desde la noviolencia explican cómo se afrontan los conflictos políticos y sociales.  Por lo tanto, no está de más hacernos eco de las reflexiones de María de Lluc Bagur, del Centre Delás per la pau de Barcelona.  No todo es violencia, que es lo único que reflejan, casi, los periódicos y medios de comunicación de masas, antes bien, existen múltiples iniciativas y un fondo de acción noviolenta que se obvia.

Se obvia porque no interesa que la ciudadanía con medios noviolentos sea activa y tome en sus manos su futuro.  Eso sería demasiada participación, demasiado empoderamiento y demasiado poder popular.  Pero, sin embargo, existe:

Cataluña tiene una larga tradición de luchas sociales no-violentas, si bien es cierto que las más visibilizadas y masivas tuvieron lugar hace ya algunos años, como la objeción de conciencia al servicio militar o las luchas anti OTAN, y ahora hacía tiempo que no vivíamos ninguna multitudinaria.

De hecho, la estrategia no-violenta ha sufrido una mala prensa por parte de varios actores, algunos para estar claramente en contra de cualquier forma de organización social mínimamente revolucionaria (es decir, aquellos que se sitúan en la defensa del statu quo), pero también por parte de algunos colectivos que han identificado la no-violencia con la pasividad y la inacción.

Lejos de esto, la no-violencia ofrece estrategias de acción directa que se han demostrado efectivas a lo largo de la historia, desde las luchas anticoloniales (por ejemplo la encabezada por Gandhi en la India), la lucha antirracista (como la que inició Rosa Parks en los Estados Unidos), la ecologista (como la de Greenpeace), la antimilitarista (tantos ejemplos…!), y un larguísimo etcétera.

Estos días en Cataluña, con motivo del referéndum para la autodeterminación, hemos vuelto a ver en las calles multitud de acciones colectivas, algunas más organizadas y otras más espontáneas, que nos han hecho recordar que nuestra sociedad tiene un bagaje innegable en la acción no-violenta. La violencia estructural y física que ha ejercido el estado español ha conseguido movilizar miles de personas que se han posicionado firmemente ante una situación de injusticia y de legalidad ilegítima. De hecho, la estrategia no-violenta ha dado fuerza a las personas que participaban para seguir con su lucha día a día, porque la acción no-violenta despierta lazos de solidaridad y compañerismo y refuerza los principios del grupo, que se siente más fuerte y más unido. Prueba de esto es que los episodios de violencia policial más cruentos tuvieron lugar el 1 de octubre, y en los días posteriores las calles han estado llenas de concentraciones, manifestaciones, huelgas de trabajadores y estudiantes, paradas, etc.

La no-violencia, como estrategia de acción colectiva radical que se basa en la congruencia entre los objetivos y los medios, busca la transformación de la sociedad oponiéndose de forma contundente a la violencia estructural (es decir, la violencia del sistema), aunque esto implique desobedecer una legalidad que se considera injusta e ilegítima para la sociedad. En nuestro caso, la violencia estructural es aquella ejercida por el gobierno del estado español que está vulnerando derechos básicos como el derecho a la autodeterminación o la consulta popular, y que se ha valido de la violencia física (policial y militar) para evitar el ejercicio de estos derechos. Ante esta situación, percibida como injusta por miles de personas, se ha ido articulando una respuesta social no-violenta con el objetivo de visibilizar el conflicto, rechazar el estado policial y la militarización de las calles y, finalmente, ejercer el derecho en la consulta popular. Lo analizaremos con más detalle.

La primera fase de la no-violencia son las acciones de difusión dirigidas a aumentar la concienciación social y generar debates, y las acciones de protesta y persuasión que pretenden visibilizar el conflicto. En este sentido, las personas movilizadas para defender el derecho a la autodeterminación han participado de manifestaciones, concentraciones, encarteladas, actos informativos, asambleas populares, manifestaciones de tractores, caceroladas y muchos otros.

En una segunda etapa, la no-violencia se expresa a través de acciones de no-cooperación y presión que consiste en la negación a colaborar con las estructuras y leyes de las que se entiende que proviene la injusticia contra la que se lucha, con el objetivo de coaccionar al adversario para que modifique su posición. Algunas acciones de no-cooperación social y económica que se han podido ver estos días han sido la huelga de estudiantes, la huelga general de trabajadoras, las paradas de empresas y administraciones públicas, y el boicot social selectivo a los cuerpos de seguridad que estaban alojados en los barcos por parte de las trabajadoras del puerto que se negaron a atenderlos. La no-cooperación política de las personas movilizadas para defender el derecho a la autodeterminación se hizo evidente en la celebración del referéndum, desobedeciendo la sentencia que lo había ilegalizado previamente.

Y, finalmente, si el conflicto lo requiere, la no-violencia apuesta por la acción directa. Se trata de acciones que a menudo serían consideradas «ilegales» por el ordenamiento jurídico, que buscan confrontarse directamente con el adversario. Y de estas podemos encontrar un buen puñado de ejemplos en la lucha de los últimos días: ocupación de las escuelas para celebrar el referéndum; ocupación del rectorado de la universidad; obstrucción de los cuerpos policiales para impedir que se lleven las urnas; interposición entre los agentes policiales y las sedes de la administración pública, de partidos políticos (CUP) o imprentas para evitar registros; hostigamiento no-violento de los cuerpos de seguridad alojados en hoteles, etcétera.

La originalidad y la creatividad de las personas movilizadas han dado en el mundo imágenes tan dignas para ser recopiladas en los tratados de acción no-violenta como la realización del recuento de votos en una iglesia, urnas escondidas en los árboles, cuerpos de seguridad llevándose urnas falsas con sobres vacíos, urnas escondidas en cementerios, un colegio electoral donde los cuerpos de seguridad sólo encontraron un puñado de personas jugando al dominó, carreteras cortadas por árboles caídos o tractores, o agentes perdidos por caminos de montaña donde las vecinas habían cambiado las señales de tránsito.

Los ejemplos de acciones no-violentas que se han podido ver estos últimos días en Cataluña han sido muchos y muy diversos y convierten la lucha de las personas movilizadas en un referente para futuros conflictos. Pero la desobediencia civil comporta importantes riesgos para quienes la practican, riesgos físicos y legales, que se tienen que asumir como parte de la acción. Una de las consecuencias más dramáticas que han sufrido las personas movilizadas para defender el derecho a la autodeterminación ha sido la violencia física con que fueron reprimidas durante la jornada del referéndum y que dejó 893 personas heridas, según datos del Departament de Salut. Hay que tener presente, en este sentido, que la mayor parte de la ciudadanía no está avezada a ver y vivir imágenes de violencia como las del 1 de octubre, no porque no se produzcan en Cataluña, sino porque tienen lugar en otros contextos que acostumbran a ser silenciados. A diferencia del 1 de octubre en que la ciudadanía que se enfrentó a la represión tenía el amparo de las instituciones políticas catalanas y de muchos medios de comunicación de masas, y el mundo entero pudo presenciar la brutalidad de los cuerpos de seguridad a los colegios electorales, la mayor parte de las luchas sociales que tienen lugar en Cataluña son tapadas o despreciadas por los generadores de opinión. Esto no tiene que servir para sacarle importancia a la represión de estos días en Cataluña, sino para que la sociedad en su conjunto tome conciencia de la invisibilización de otras luchas sociales y de la represión que estas sufren, hay que decirlo, por la violencia de los Mossos de escuadra. Este aprendizaje de tantas personas que se han movilizado estos días en la lucha por los derechos sociales y políticos, tiene que servir para tejer lazos de solidaridad con otros colectivos de la sociedad que día a día se exponen a la represión policial y a la violencia institucional para defender derechos que son de todas.

En definitiva, no se puede pasar por alto que, una vez más, la dignidad se mantiene del lado de aquellas quienes han hecho uso de la no-violencia ante la represión para hacer valer su apuesta, fuerte y convencida, por los derechos sociales y políticos.

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Tenemos una democracia parcial y muy parcial

Imagen de PortaldelSur Es

El título no es un error.  Nos referimos a que:

  • Nuestra democracia es parcial, muy cortita.  No se puede hablar de todo y menos votarlo todo.  Hay temas que sólo deciden las elites y éstas suelen ser conservadoras y tenerlo todo atado y bien atado.  Ya se vio con las protestas masivas contra la participación de España en la guerra, ningún caso a la reclamación social, y luego, para colmo, hemos ido haciendo intervenciones militares en múltiples escenarios bélicos.  Dichas intervenciones no han aportado nada a la resolución de los conflictos, antes bien los han enquistado.  Ya se vio en el clamor popular sobre la monarquía.  Ningún caso.  Se cambia un rey vetusto por otro tierno, pero se deja igual la institución y lo que significa.  Ya se ha visto con las imágenes de ayer, que si nos las sirven hablando de cualquier país bananero o de cualquier dictadura de hace años no nos hubiesen causado tanta indignación como sabiendo que son propias:  es la policía y la guardia civil quien por la fuerza se lleva (confisca, dirían ellos) las papeletas, las urnas y las urnas con papeletas ya depositadas.  La militarización de un conflicto (recordamos que la Guardia Civil es un cuerpo militar) para evitar la democracia.  Una y otra vez se nos enseña que no hay soberanía ciudadana en los temas que realmente nos importan.
  • Nuestra democracia es muy parcial, muy de parte, porque siempre está al servicio de una parte, no del global de la sociedad.  Siempre está al servicio de las elites económicas cuyos bancos son rescatados y sus directivos reciben primas por sus chanchullos. Se hace una reforma laboral al servicio de los grandes empresarios y para facilitar los ERES y el lucro de unos pocos. Se privatiza al servicio de los de siempre sanidad, educación o cualquier otro servicio público, que pasa de ser un derecho a ser un negocio. Pero nunca están con los de abajo que se ven expulsados de sus viviendas y enjuiciados por ocupación.  Que se ven despedidos y con empleos precarios. Con mala calidad de su educación y con rebajas en sus derechos sanitarios. Prima más el derecho a la propiedad privada que el derecho a la vivienda o el derecho a tener trabajo.  Cuando se habla de optar entre cañones o mantequilla el debate se para en seco porque lo único que se permite es la violencia.

En el mundo de la paz ocurre igual.  La democracia es parcial y muy parcial.  No hay forma de que las Directivas de Defensa Nacional se debatan por la ciudadanía, las deciden unos pocos.  Tampoco hay forma de que el gran engaño que supone que las cuentas oficiales hablen de un presupuesto del Ministerio de Defensa de 7.638’54 millones de € mientras que nuestras cuentas hablan de un Gasto Militar de 34.068’29 millones de € queden aclaradas por una auditoría independiente.

La gran mayoría de la sociedad no tenemos derecho a decidir.  Sólo deciden los conservadores que nos explican que éstos son asuntos de Estado y que en ellos el consenso político impide los cambios.  Pero, … ¿qué consenso?, ¿cuándo se logró?, ¿quiénes lo hicieron?

Mentira tras mentira, tema tras tema, imposición tras imposición, siempre sin derecho a decidir salvo que decidamos lo que a ellos les interesa.

Así no es extraño que nos convirtamos en transgresores.  Transgredir viene del latín transgredior, -gressum.  Significa ir (gradior) más allá (trans), atravesar, sobrepasar.

Estamos acostumbrados en el pacifismo a transgredir, a ir más allá, a proponer alternativas que sobrepasan las estáticas realidades de aquellos que quieren conservar este mundo injusto e inhumano porque obtienen beneficios personales.

Pero a l@s pacifistas, antimilitaristas y noviolentos no nos vale cualquier transgresión.  Ha de ser ética, justa y legítima.  No vale utilizar las artimañas políticas y/o legales que usa la elite retorciendo la legalidad una y otra vez a su conveniencia.  La transgresión por la que apostamos o es legítima y ética o no es.  El fin, para nosotr@s, está en los medios.

Con cariño, de Utopía Contagiosa.

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Promover y apoyar la noviolencia que ya existe en Siria

Imagen de El Baúl del Abuelo Siloista

Fuente:  MOC-Valencia.

Nos hacemos eco del interesantísimo documento titulado:  “El movimiento noviolento sirio:  perspectivas desde la base”.

Tanto en la sombra como a plena luz del día existen activistas y movimientos noviolentos que trabajan día a día por otra manera de enfrentar los conflictos, desde la noviolencia.

Es necesario difundir esta parte de la realidad que nos ocultan normalmente los que escriben la historia y los que redactan los noticiarios:  la noviolencia en el conflicto Siria (y en los demás conflictos del globo) existe.

Emociona que entre tanta barbarie haya personas que eligen vías noviolentas, sin dejarse amedrentar, o superando el miedo, sin optar por la inactividad e imaginando actuaciones de lucha noviolenta.

Dawlaty conversó durante un período de seis meses con estas personas, animándolas a buscar nuevas herramientas, a cuestionar anteriores elecciones, y a analizar los éxitos y los fracasos del movimiento noviolento en Siria. Este informe es fruto de ese diálogo.

Dawlaty es una organización sin ánimo de lucro que se centra en el desarrollo y potenciación de la sociedad civil en Siria, a fin de facilitar una transición democrática. Este informe busca documentar las experiencias y reflexiones de los y las activistas para que sea un recurso al servicio del movimiento noviolento en Siria. Fue hecho por y para los activistas noviolentos.

No es de extrañar que los primeros pasos del activismo noviolento en Siria hayan sido difíciles:

Un hallazgo importante es que, con la excepción de algunos pequeños pasos dados durante la transición de Assad padre a Assad hijo, el activismo noviolento en Siria no existía antes de la revolución. Décadas de gobierno autoritario habían logrado mantenerlo fuera de la esfera pública. Sin embargo, a pesar de la falta de historia y experiencia para orientar sus esfuerzos iniciales, los y las activistas transmitieron orgullo al expresar lo que han logrado durante los primeros días de la revolución y más allá. Aprendieron por ensayo y error en un entorno de “todo o nada”, y se beneficiaron de sus contactos con las organizaciones internacionales y medios de comunicación. Están orgullosos y orgullosas porque han vencido el monopolio del régimen en el ámbito público y se presentaron, por primera vez, como participantes activos, después de décadas de marginación a manos de una autoridad totalitaria.

(…) aunque el movimiento surgió y creció sorprendentemente sin sociedad civil que lo apoyara, ahora es demasiado débil y desorganizado para abrir el camino a la fracturada y desorientada sociedad civil que ha contribuido a formar en los últimos años.

Aunque recomendamos la lectura atenta de todo el documento, aquí, por falta de espacio, sólo vamos a detallar las conclusiones del estudio:

CONCLUSIONES:

El movimiento noviolento en Siria es débil, fragmentado y disperso por una geografía desconectada que representa a veces objetivos y valores sociales en conflicto. Pero el movimiento puede ser reactivado.

Reactivar el activismo noviolento es un asunto urgente. Los y las activistas son conscientes de que el final de su movimiento significa el final de la revolución misma.

La falta de pensamiento estratégico es un problema agobiante y recurrente para los y las activistas. Los y las activistas entienden la urgencia de abordar esta cuestión, pero carecen de las herramientas y la capacitación para el desarrollo de una estrategia a nivel macro por sí mismos. Una de las recomendaciones del Dawlaty es organizar talleres de capacitación sobre la elaboración de estrategias.

La militarización de la revolución ha marginado y agotado el activismo noviolento. Los y las activistas se dan cuenta de la imperiosa necesidad de revivir su movimiento pacífico.

El movimiento necesita críticamente una visión unificada de cómo hacer frente a las fuerzas armadas. La militarización es una realidad, estén o no los y las activistas están de acuerdo con ello. Esperar que el régimen caiga o que acabe la militarización antes de empezar a actuar significa no tomar ninguna acción, y el movimiento morirá.

La militarización del conflicto y una cultura patriarcal (incluyendo la propia internalización de esta cultura por las mujeres) en Siria han alejado eficazmente a las mujeres de posiciones de liderazgo e influencia en la revolución. Los y las activistas están de acuerdo por unanimidad en que se debe volver a potenciar el papel de las mujeres. Son conscientes de los obstáculos sociales a los que se enfrentarán, pero están luchando para potenciar la presencia de las mujeres en posiciones de liderazgo, especialmente en tareas donde sus capacidades y percepciones únicas como mujeres les dan ventaja sobre los hombres.

Entretanto, también es necesario que desde Europa se piense en cuál debe ser nuestro papel de cara al movimiento noviolento sirio.  ¿No es un deber apoyarlo para así sustentar la vía pacífica de resolución de los conflictos sirios?  ¿Deberían colaborar en ello todas las instituciones:  Estado, Comunidades Autónomas, Ayuntamientos, etc.?

¿Se deberían coordinar acciones entre las ongs para apoyar al movimiento noviolento sirio?

¿Deberíamos forzar a los gobiernos para que dejen de intervenir militarmente y de promover el mantenimiento de la guerra mediante la venta de armas y el apoyo a los contendientes?  ¿Deberíamos forzar el desarme del conflicto como primer paso para la negociación noviolenta de salidas pactadas?

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Peticiones en San Fernando para que Defensa desafecte el campo de tiro de Camposoto en beneficio de la población

Imagen de José M. Ruibérriz

Fuente:  Diario de Cádiz.

Parece que tras mucho tiempo y paciencia comienzan a aparecer iniciativas antimilitaristas en Cádiz.  Ahora la Plataforma 3R, de San Fernando, ha reivindicado a Cospedal que desafecte el campo de tiro de Camposoto. Y …

La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, ha elevado la petición de Plataforma 3R para que desafecte el campo de tiro de Camposoto a la Dirección General de Patrimonio del Estado del Ministerio de Hacienda y Función Pública.

La sorprendente iniciativa ha sido muy bien recibido por 3R:

Plataforma 3R explica ahora que ha recibido notificación, a través de la Subsecretaría de Defensa, de que la petición realizada ha sido elevada a la Dirección General de Patrimonio del Estado del Ministerio de Hacienda y Función Pública. Se trata, a su juicio, de una buena noticia “no solo porque ha sido admitido a trámite la petición, sino porque se abre la posibilidad de que pudiéramos estar en la antesala del desarrollo civil de las bondades turísticas, económicas, medioambientales y sociales de esta mítica playa”.

Las razones de la Plataforma 3R para su solicitud son, entre otras:

La formación considera que el uso civil de este espacio en la zona de la playa isleña permitiría su desarrollo turístico y por ende la creación de empleo y riqueza. 3R ponía de manifiesto que esta medida vendría a paliar la situación socioeconómica de la ciudad.

La formación solicita un esfuerzo a Cospedal para que tuviera este gesto con San Fernando; y apelaba para ello a los servicios prestados a la Nación por parte de esta ciudad, “durante centurias, con la presencia en nuestro término municipal de Unidades de Infantería de Marina, del Ejército de Tierra y de la Marina de Guerra Española”.

Algo más de información sobre el partido Plataforma 3R en este enlace.

Esta iniciativa no es nueva pues en 2014 el Grupo Municipal de Izquierda Unida

ha presentado una moción para su debate en el próximo Pleno ordinario del mes de marzo, en la que se pide instar al Ministerio de Defensa a la clausura del Campo de Tiro situado junto a la Playa de Camposoto y al traslado de las actividades que allí se realizan a una instalación más adecuada.

Además también se pide a Defensa la desafección de los terrenos afectados, su limpieza y la recuperación ambiental para que pueda ser utilizado para actividades compatibles con la normativa del Parque Natural Bahía de Cádiz.

Se trata de una instalación dedicada a campo de tiro, de pistola y subfusil, que Defensa posee en la zona de Camposoto, junto al pozo Alcudia, pegado a la carretera de la Batería de la Ardila, y muy cercano a los esteros del Río Arillo, a la carretera de acceso a la playa, y a una zona muy utilizada como aparcamiento en época estival.

Aunque dicho terreno se encuentra vallado y señalizado como campo de tiro, “consideramos que los ejercicios de tiro tienen una alta la peligrosidad. Aunque en momentos de maniobras y prácticas se acordone la zona, el entorno no esta exento de riesgo”.

“Desde IU no vemos ni conveniente ni necesaria la permanencia de dicha instalación, fuera de los límites del acuartelamiento, ya que no posee los suficientes controles y vigilancia. Hemos podido comprobar como algunos ciudadanos saltan las vallas para buscar restos de balas o casquillos, con la posible intención de llevarse un recuerdo o ganar algún dinero en las chatarrerías”.

Desde el punto de vista medioambiental, turístico, deportivo, o simplemente para el paseo, “no se comprende” la permanencia de dicho campo de maniobras y prácticas de tiro dentro de los límites del  Parque Natural Bahía de Cádiz, y en una zona muy frecuentada, sobre todo en los meses estivales.

“Además sabemos de la existencia de otro polígono de tiro, situado en los terrenos de la Ciudad de San Carlos (camino de La Clica), en donde las tropas de la Armada realizan sus prácticas, en mejores condiciones de seguridad, lo que hace aún más incomprensible el mantenimiento de la instalación de Camposoto”, dice IU.

Este traslado permitiría desarrollar en esa zona la moción presentada por IU en el pleno del 26 de abril de 2013, para la adecuación de una Red de Corredores Verdes en el perímetro exterior de nuestra ciudad, que fue aprobada por unanimidad, aunque de momento apenas se ha iniciado su cumplimiento. Creemos que es un buen momento para impulsar y poner en valor toda la capacidad medioambiental que el Parque Natural genera en nuestro municipio. También facilitaría la introducción de mejoras en los accesos a la playa de Camposoto, que según parece está en las intenciones del Ayuntamiento.

“La playa no solo posee un valor turístico-recreativo de cara a la temporada de verano. Debe ser un lugar accesible y utilizable por los ciudadanos durante todo el año, pero siempre con el máximo respeto medioambiental”.

La formación de izquierda asegura que la clausura de dicho campo de tiro es “una necesidad, que traerá beneficios a nuestra ciudad”, máxime teniendo en cuenta que las actuales prácticas se pueden seguir desarrollando en el otro campo de tiro que Defensa tiene, donde además esas actividades se harían en mejores condiciones de seguridad.

Una vez liberados los terrenos, y tras la imprescindible limpieza y recuperación ambiental, se deberán dedicar a usos compatibles con las determinaciones del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural, y como área recreativa o de descanso junto a los accesos a la playa. “Nunca para usos que conlleven hormigón o asfalto”.

Penosamente, en enero de 2017 se informaba que Defensa:

Las pretensiones municipales de conseguir la liberación de los dos kilómetros de la playa de Camposoto que siguen en manos militares se han dado de bruces con unas tajantes declaraciones de Defensa que ayer se encargó de airear Ciudadanos (C’s) a través del diputado isleño Javier Cano.

El Ministerio no se plantea ni por asomo prescindir del campo de tiro en superficie que existe junto a la playa alegando que es frecuentemente utilizado por las unidades del Ejército de Tierra que se asientan en el acuartelamiento de Camposoto para su adiestramiento militar, lo que de entrada cierra la puerta a cualquier posibilidad en este sentido.

Los cinco kilómetros de playa que ahora se pueden usar con libertad por el público se lograron por medio de luchas noviolentas protagonizadas por la gente de la zona y surfistas. Nos lo cuentan en este otro enlace, donde también se puede ver que el movimiento por la desmilitarización completa de la playa tiene muchos más apoyos sociales y políticos, incluidos el PSOE.

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