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Lobby para que el Parlamento Europeo no colabore con el gasto militar en el presupuesto de la Unión Europea

No inviertas en armas

Por ENAAT

Fuente: Campaña en WeMove.EU

Desde la Red Europea contra el Comercio de Armas (ENAAT por sus siglas en inglés) se ha iniciado una campaña dirigida a los eurodiputados para que no apoyen con su voto la promoción de la venta de armas con presupuestos europeos.

La petición, en concreto dice así:

No incluyan una partida para la industria armamentística en el nuevo presupuesto de la UE. El dinero de los europeos no debería financiar tecnología militar. Este dinero debería destinarse a proyectos que desarrollen estrategias no violentas para evitar y resolver conflictos y que hagan frente a sus verdaderas causas.

Nos parece todo un acierto de la campaña vincular el rechazo de la tecnología militar con la idea de revertir ese dinero para luchar contra las causas de las guerras y de los conflictos, lo que apunta a una visión de alternativa a la defensa militar, algo normalmente eludido en los discursos oficiales y que necesitamos construir, difundir y popularizar para que la sociedad se empodere de tal propuesta transformadora.

No faltan razones para exigir a los eurodiputados que no colaboren con esta vuelta de tuerca del militarismo agresivo al que nos aboca la política europea y la dichosa aspiración de competir en el plano de las superpotencias.

Como dice la justificación de la campaña, contamos ya y por primera vez con un presupuesto “europeo” para los tres próximos años destinado a la industria militar, con 90 millones de euros para partidas de investigación de I+D militar. Fue aprobado el pasado año y los eurodiputados colaboraron en esta aprobación. De manera que no son, que digamos, almas cándidas y mucho nos tememos que ya han sido tocados por el lobby militar para futuras colaboraciones.

La Comisión Europea, órgano político de la Unión Europea y un inestimable aliado del militarismo, ha estado presionando además para dar prioridad al “sector de la defensa” dentro del presupuesto europeo, introduciendo partidas destinadas a estos fines en los  Fondos Estructurales y Regionales, en la Ayuda al Desarrollo y hasta en el famoso programa Erasmus. Otro signo de la preocupante extensión de la mancha de aceite de los señores de la guerra en las instituciones europeas.

Junto con estos apabullantes datos, nos cuenta la Red promotora de la iniciativa que

El 7 de junio, la Comisión lanzó el Fondo Europeo de Defensa [4], mediante el cual pretende destinar 500 millones de euros adicionales del presupuesto de la UE a la investigación y desarrollo de la industria armamentística durante el período 2019-2020 [5]. Es más, a partir del 2021 dicha contribución llegará a los 1.500 millones de euros al año, lo que significa un aumento mucho mayor del propuesto en noviembre de 2016.

Este fondo también incluirá contribuciones nacionales hasta llegar a los 4.000 millones de euros al año, con el fin de financiar la última fase del proceso: el desarrollo y compra conjunta de equipamiento militar por parte de todos los Estados miembros. La Comisión propone que las contribuciones nacionales a este fondo queden excluidas del umbral de déficit del 3% que cada Estado miembro debe respetar. Un privilegio del que no gozan las inversiones en educación, salud o medio ambiente.

Es este contexto el que justifica la movilización de ENAAT, en la idea de ejercer presión a los eurodiputados para que no apoyen con su voto los cambios que pretende la Comisión, pues en los próximos meses se llevarán a votación los euro-presupuestos.

Nos pide una de las personas que sigue nuestro blog que opinemos en público sobre dicha campaña.

Por supuesto que cualquier lucha encaminada a enfrentar el militarismo y a buscar alternativas al mismo merece nuestro respeto y animamos, no faltaría más, a hacer lo posible para evitar un presupuesto europeo encaminado a potenciar el desarrollo y la venta de armas.

Y si ocurre que, al menos que nosotros sepamos, ésta es la única campaña abierta a que la sociedad presione a estos diputados, bienvenida sea y que tenga toda la eficacia posible.

Pero vayamos un poco más allá de la mera declaración de principios, a analizar algunos aspectos de la propuesta que nos parece, puede añadir puntos no tanto para enmendar la campaña (no somos nadie para ello y sentimos respeto por este trabajo) como para reclamar nuestro propio compromiso en la lucha por la paz.

1.- La Red Europea contra el Comercio de Armas. ENAAT.

La promotora de la iniciativa, la Red ENAAT, es según su propia explicación  “una red informal de grupos e individuos que ven el comercio de armas como una amenaza para la paz, la seguridad y el desarrollo” y que luchan como grupo de presión contra el lobby de la industria militar.

Su trabajo pretende limitar o terminar con el comercio de armas, mediante la investigación, la publicación, la presión y las campañas públicas.

Naturalmente, este trabajo de lobby no agota las luchas pacifistas y del sentido común, y tal vez no sea tampoco el trabajo que más y mejor puede aglutinar a la sociedad para problematizar la idea de paz de los poderosos; pero es un aspecto que, también, forma parte de estas luchas y es de agradecer (dado lo anodino y ambiguo que puede llegar a ser) que alguien se dedique a ello.

Es decir, su lucha, según este esquema, se focaliza en realizar investigación-divulgación y lobby contra la industria militar. Se enfoca a convencer (más improbable) o a incomodar a las instituciones para que cambien (por gusto o a regañadientes) sus actividades.

Los componentes de esta red, según aparece en su propio listado son:

De esta composición destacan varios aspectos: su carácter multinacional, su diversidad de organizaciones y enfoques (redes de paz, grupos de promoción de derechos humanos, institutos de investigación, y las dos organizaciones internacionales más amplias, una de carácter antimilitarista y otra religiosa) y su común apuesta por un trabajo de diálogo institucional y de lobby institucional.

Se trata, desde nuestro punto de vista, de lo que hemos llamado en nuestro libro “Política Noviolenta y lucha Social” (págs. 38 a 56) de una de las perspectivas del pacifismo, la que hemos denominado pacifismo no oficial (no comparte ni la idea ni la agenda de paz “oficial” e institucionalizada que entiende la paz como preparación de la guerra y, cuando más, como ausencia de guerra) y no alternativo o reformista (pretende promover cambios críticos pero no rupturistas con la idea de paz oficial y no apuestan por una alternativa global de paz y defensa).

No queremos decir que algunos o muchos de estos miembros no compartan, de fondo, una idea de paz diferente (ni menos aún que no promuevan otras luchas más centradas en la idea de una alternativa global de paz), sino que sus acciones y su trabajo en el campo concreto que analizamos no va encaminada a esto, sino a conseguir, en el dialogo con las instituciones, la asunción de reformas posibilistas en la idea oficial de paz.

Nos parece de una enorme valía esta unión de fuerzas para luchar por un tema de esta envergadura y es de apreciar el esfuerzo tanto de investigación y divulgación, como de campañas de presión institucional, los aspectos fundamentales que abordan en la campaña. De hecho el trabajo de denuncia y de sacar información al respecto es de valía también para la lucha de un pacifismo horizontal, desde abajo y enfocado a una alternativa global y debemos saber aprovecharlo y saber crear sinergias con este enfoque pacifista.

2.- La militarización soterrada e imparable de la política europea.

Pero como hemos señalado en diversas ocasiones, el problema de la paz en Europa no es el problema de una reglamentación jurídica de la guerra y de los períodos de entreguerra, ni es sin más una especie de construcción jurídica de la paz, mediante tratados de limitación del armamentismo, o políticas de desarme entre los Estados.

El problema de la paz es más transversal y radical, y su enfoque debe pretender no limitar la guerra, sino construir la paz con contenidos y de forma dinámica, estructural y global, mediante políticas de transarme (no mero desarme) y propuestas de defensa alternativas tanto en el qué hay que defender, como en las metodologías de defensa y los sujetos de la misma.

En el contexto europeo, todo esto va estrechamente asociado no sólo a la limitación de industria militar y sus intereses (más bien deberíamos hablar de su reconversión a fines socialmente útiles y su eliminación como industria militar), sino principalmente:

  •  a la lucha contra la creciente militarización de la política europea,
  • a la resistencia contra la creación de múltiples estructuras y sinergias encaminadas a cimentar una potencia militar europea,
  • y a la apuesta contra la perversión de confundir políticas de paz con políticas militares y con un enfoque global de la seguridad desde la óptica militar.

La idea oficial de paz en Europa es la idea militarista que legitima el intervencionismo militar y la dominación y violencia como metodologías propias en materia de seguridad y razón última de sus políticas internacionales. Se construye desde un silencioso consenso de las élites, acompañado de una inconsciente ignorancia de la ciudadanía, que se supone que por omisión acepta este estado de cosas.

Merece la pena recordar que el militarismo europeo está incrementándose de forma silenciosa pero a pasos agigantados, y que entre sus componentes cuenta con:

  • una Agencia Europea de Defesa,
  • otra Agencia Europea de Inteligencia,
  • un espionaje militar propio,
  • un Cuartel General y un Estado Mayor propio,
  • un Comité Político y de Seguridad (COPS) que diseña la doctrina de defensa europea, incluyendo la política de fronteras y contra la inmigración,
  • un Comité Militar (CMUE) que diseña el despliegue de tropas en misiones militares europeas,
  • una Academia Militar Conjunta,
  • unos Eurogrupos de Combate,
  • Fuerzas Navales y Guardamarinas Conjuntas,
  • y con un importante despliegue de tropas en varios conflictos internacionales,
  • más un presupuesto militar creciente, como venimos diciendo, y diversas subvenciones y ayudas que se le ofrecen a la industria militar y al militarismo disfrazadas en partidas destinadas a fines más nobles.

Todo un arsenal militarista al que, al parecer, falta por poner la guinda con la creación de un futuro “ejército europeo”, tal como explicamos en un trabajo de 2015 editado con el nombre de “ejército europeo” y que en sus líneas básicas sigue aportando información y análisis vigentes a día de hoy.

Merece la pena decir que la otra pata de todo este entramado consiste en el colaboracionismo social y global con el desarrollo de esta política. Colaboracionismo que se manifiesta en el aplauso de los diputados europeos al gasto militar (a los que hay que presionar, como muy bien hace esta campaña, y señalar con el dedo de la indignidad), pero también con el colaboracionismo del poder financiero y de la banca (convertida en uno de los principales agentes de esta locura y a la que también hay que poner freno) y del mundo productivo, de los enfoques tecnológicos y de desarrollo científico, del mundos mediático y cultural que promueven la legitimación de esta violencia cultural, de los principales partidos y agentes sociales europeos en sus programas de acción, de los ayuntamientos  e instituciones que facilitan subvenciones y otros medios a estas industrias y a estas infraestructuras militares, …; pero no menos de los trabajadores y trabajadoras que operan en empresas militares, de los ahorradores que depositan sus ahorros en bancos armados, de los consumidores y usuarios que aceptan una oferta y un bienestar propio basado en la explotación y dominación sobre otros territorios y sociedades, de los intelectuales que callan, de los ciudadanos que colaboran sirviendo en estos ejércitos o sometiéndose a su lógica, y del conjunto de la sociedad que de forma acrítica participa del caldo de cultivo estructural, cultural y global de este modelo.

En suma, la pata principal del militarismo europeo es nuestra voluntaria servidumbre y colaboracionismo con su lógica y con su actividad y es aquí donde, en nuestra opinión, debe realizarse todo el trabajo posible para desencadenar la desobediencia a esta política, pues, de lo contrario, no podremos avanzar sino en la ingenua idea de “convencer” por la altura de nuestros principios a una élite que se caracteriza por la bajeza de los suyos y mide todo en política en términos de oportunismo, clientelismo e intereses egoístas.

Por supuesto que una campaña encaminada a presionar a las instituciones europeas (Parlamento, Consejo o cualquier otra) para que no avancen en sus peores intenciones es meritoria y debe ser bienvenida, pero es necesario añadir que no agotan la agenda de la lucha por la paz necesaria y que tal vez por sí solas no permitan avanzar en este propósito o al menos al ritmo requerido.

Para que no le pase como al cuento del cacique que señala Galeano en su libro de los abrazos (que su propuesta rasque mucho y rasque bien pero donde no pica) deberá (y esa es la principal tarea que debe hacer el que llamamos pacifismo alternativo) venir acompañado de una lucha en la base social y encaminada desde postulados abiertamente antimilitaristas y alternativos de desobediencia y creación de otras prácticas de lucha social contra el militarismo europeo.

3. La pasividad social

Por eso, y aún aplaudiendo la iniciativa, mucho nos tememos que las razones de peso de la red para llamar a la conciencia de los eurodiputados, o para alertar a una ciudadanía en el mejor de los casos bastante alejada de esta problemática, cederán ante la presión y el prestigio del militarismo y de su lobby político, el cual hace muchos halagos y promesas a la clase política europea.

Jugamos con fuerzas desiguales y por desgracia en la balanza de la campaña se encuentra el peso de la razón (un peso ligero) y de la ética, más las firmas que se consigan (actualmente más de cien mil), frente al abrumador peso de los intereses y del potente lobby militar industrial y del militarismo militante de los gobiernos europeos.

¿Quiere esto desacreditar a la campaña? En absoluto. La animamos y animamos a la firma de la petición que plasma la campaña por cuanta más gente mejor, por más que llamemos a nuestro propio compromiso para hacer avanzar la lucha por la paz más allá de presionar con firmas a los diputados europeos, cuyo voto, en cierto modo, ya es un voto cautivo y anunciado.

Lo importante es llegar a problematizar una política deliberada de remilitarización tal como la emprendida por la élite europea, y eso necesita un peso decisivo de la sociedad, de esa sociedad despreocupada y desmovilizada (¿tendrá que ver en ello de alguna manera la falta de agendas políticas del pacifismo y del antimilitarismo o la falta de permeabilidad de los sectores políticos tradicionalmente de izquierda hacia la agenda de la paz?).

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Noticias del Congo

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MONUSCO Photos

Fuente: ABC.

Llevamos un tiempo sin noticias de la República Democrática del Congo (RDC).

Mientras el drama de la guerra siria nos bombardea la sensibilidad y es ampliamente difundido por todo tipo de medios, el silencio del drama de RDC es asombroso.

Son cuatro millones de desplazados, según el Consejo Noruego para los Refugiados, que ha publicado el informe 2017 Africa Report on Internal Displacement donde así lo afirma. Un promedio de 5.500 personas al día, en un conflicto que cuenta con más de 70 grupos armados enfrentados y en una escandalosa guerra por los grandes recursos y materias primas codiciadas por todos.

La Directora del Consejo Noruego para los refugiados, señala

Es una megacrisis. La escala de personas que huyen de la violencia está fuera de lo común, superando a Siria, Yemen e Irak

Las cifras africanas son espeluznantes, con 12´6 millones de desplazados en 2017. El país que encabeza el ranquing es la RDC.

Los datos son, sencillamente, inadmisibles y los casos que se exponen descorazonadores

«Lo que hemos visto de primera mano en la provincia de Tanganyika es más que horrible. La semana pasada encontramos una iglesia que albergaba a más de 80 personas que habían huido de los ataques en septiembre, familias amontonadas en absoluta miseria. Niños durmiendo en suelo mojado, cubiertos por sacos de azúcar vacíos

o bien

La violencia ha impedido que muchas familias accedan a su tierra para mantener el sustento, lo que ha derivado en hasta 7,7 millones de personas que padecen inseguridad alimentaria grave, un 30 por ciento más que el año anterior.

Además, la falta de acceso al agua potable ha provocado un brote de cólera que ha acabado con la vida de unas 600 personas.

A una situación tan dramática, además, le ocurre que RDC es el “segundo” país con menor financiación de los que auspicia la ONU ante la grave crisis y hambruna de África. Lo vuelve a denunciar la Directora del Consejo Noruego de Refugiados

La fatiga de los donantes, el desinterés geopolítico y las crisis en competencia han llevado al Congo a una posición muy remota en la lista de prioridades para la comunidad internacional. Sino logramos avanzar ahora, el hambre se extenderá y la gente morirá

Congo no interesa. Lo que allí se juega en una interminable guerra de más de 20 años cuenta con el beneplácito de las grandes potencias, que sacan tajada del desbarajuste y precisan nuestra desinformación y nuestro silencio como parte de su estrategia de dominación.

Congo no es Siria, ni ninguno de los países donde los medios de comunicación necesitan vendernos una versión del conflicto que nos alarme y nos induzca a presionar a nuestros gobernantes a actuar (luego ellos verán cómo “actúan”, casualmente haciendo coincidir su intervención presurosa con sus intereses de siempre; unos intereses que no suelen coincidir con los de las poblaciones de esos países).

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Intercambiar deuda por salud; intercambiar armas por inversión social

Imagen de Pedro “Hasta que la deuda nos separe”

Fuente:  El País.

En cuán pocas ocasiones nos sentimos orgullosos de una política aplicada por el gobierno.  Y, sobre todo, si es del PP.

Y, acto seguido, una vez escrito lo anterior nos recorre un escalofrío de duda y de aturdimiento.  Nos es imposible controlar el impulso de pensar ¿dónde estará la trampa?, ¿qué será lo que ocultan?

En concreto la noticia dice que:

el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad español cancelará deudas por un importe total de 36 millones de euros. A cambio, los tres países (Camerún, República Democrática del Congo y Etiopía) destinarán un total de 15,5 millones de euros de fondos propios a programas de salud apoyados por el Fondo Global que, según su director de Relaciones Externas, Christoph Benn, “garantizará que el dinero se emplea de la mejor forma posible”. España es el tercer acreedor en sumarse a la iniciativa D2H, que ya promovió cinco acuerdos con Alemania y Australia entre 2007 y 2011 y que ha movilizado casi 200 millones de euros hasta la fecha.

Se cancela deuda a cambio de inversión en salud.  Increíble y maravilloso.

Un ejemplo de que las políticas “utópicas” que se proponen desde los movimientos sociales no son imposibles sino muy necesarias y reales, muy adaptadas a las necesidades y a las situaciones que se viven.

El acuerdo permitirá a Camerún invertir 9,3 millones de euros en programas contra el VIH; a Etiopía 3,2 millones de euros en iniciativas para reforzar su sistema de salud, y a RDC, 3,4 millones de dólares (en su caso el cómputo se hace en esta moneda) en programas contra la malaria. Un aspecto crucial de D2H es que el dinero procede de los propios países en los que se implementarán los programas. Según explica Benn, será el Ministerio de Economía de cada uno de los países africanos el que transfiera estos importes al presupuesto de la cartera de Salud. A partir de 2018, cada ministerio de sanidad implementará el proyecto correspondiente con el apoyo y la supervisión del Fondo Global, uno de los principales movilizadores de fondos en la lucha contra las tres epidemias en el mundo.

Este mecanismo de financiación innovador moviliza los recursos existentes en los países en vías de desarrollo y los canaliza hacia programas de salud nacionales que podrán mantenerse más allá del acuerdo de cancelación de deuda. Para este experto, un enfoque “mucho más sostenible que donaciones externas que se acaban en un momento dado”.

Las tres partes salen ganando, los países en desarrollo, el primer mundo y las agencias internacionales, veamos:

Dicho esto, el éxito de estos acuerdos trilaterales se basa en los incentivos que aportan a cada una de las partes. Un acreedor como España, por ejemplo, puede computar este canje como Ayuda Oficial al Desarrollo(AOD); donar unos recursos que de otro modo serían difícilmente recuperables, e implementar compromisos políticos en materia de salud global. Por su parte, los países beneficiarios reducen su deuda de inmediato y, como es el caso del presente acuerdo, pueden recibir un descuento en el importe a desembolsar como contrapartida. Además, pueden pagar en moneda local; aumentan la inversión nacional en salud pública y obtienen el estatus de donantes del Fondo Mundial. Este último también sale ganando en tanto que aumenta y diversifica los recursos disponibles para la lucha contra el sida, tuberculosis y malaria.

¿Se podrían multiplicar estas políticas?  ¿Se nos ocurre alguna manera más de llevarlas a cabo para lograr un mundo mejor?

  • Intercambiar armas que serían destruidas por inversiones en programas de salud, ecología, educación, medio ambiente, vivienda, en países en guerra o que han sufrido un conflicto bélico.  Esto supondrían una efectiva desmilitarización de muchos países, una bajad notable en los niveles de violencia y, por otro lado, defender lo que realmente se quiere defender en la sociedad:  salud, ecología, educación, …  Un mundo más desmilitarizado y con menos armas conllevaría un mundo más seguro para todos, incluidos nosotros.
  • Lo anterior conllevaría que nuestra indecente industria militar rebajaría sus ventas.  Ello también se puede tratar con este mecanismo, pero haciéndolo con carácter interno:  por ejemplo, destinar el millar de millones que anualmente gastamos en PEAS (Programas Especiales de Armamento) para que las empresas militares reconvirtiesen sus producciones hacia otros campos más sociales:  ecología, salud, educación, vivienda, …

Como se ve, no se piden imposibles, ni políticas que no estén adecuadas a la realidad social que vivimos, lo que se pide es un cambio de políticas que deja beneficios sociales para nosotros y para el Tercer Mundo, escenario elegido para probar nuestras armas en combate y poder venderlas a mejor precio.

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8 países europeos reclaman a Israel por requisar y dañar ayuda a Cisjordania

Imagen de Raquel Nogueira

Fuente:  El País.

La noticia no tiene desperdicio:

España, Francia, Italia, Suecia, Bélgica, Irlanda, Luxemburgo y Dinamarca requieren al Estado hebreo una compensación por un importe superior a los 30.000 euros si no devuelve las instalaciones y materiales incautados por las fuerzas de seguridad en las comunidades beduinas de Abu Nuwar, próximas a Jerusalén, y Jubet al Dhib, en las inmediaciones de Belén. Los ocho países consideran que Israel, como potencia ocupante, viola la legislación internacional al privar de ayuda humanitaria a la población palestina en Cisjordania. En ambos casos se trata de terrenos en los que está previsto erigir nuevos asentamientos en torno a la Ciudad Santa, unas colonias que comprometerían la continuidad territorial, por el este y el sur, de un futuro Estado palestino.

Es decir, varios países europeos se unen para plantar cara a la política de Israel contra la ayuda humanitaria que les llega a los palestinos, consideran a Israel potencia ocupante, le acusan de violar la legislación internacional, y le piden compensaciones.

¿Algo está cambiando en la política europea?  ¿O es que ya es demasiado el abuso israelí?

Por otro lado, hay que destacar que el material incautado o dañado no levantaba ninguna sospecha:  placas solares y pabellones prefabricados.  Nada de material de guerra ni de doble uso, todo lo contrario, materiales que buscan cubrir necesidades sociales básicas:

La petición conjunta, que no tiene precedentes, obedece a la destrucción y requisa, el pasado mes de agosto, de placas solares y pabellones prefabricados financiados por la cooperación europea. Estos materiales fueron destinados a varias escuelas para la población palestina beduina asentada en la llamada Área C de Cisjordania, que representa un 60% del territorio bajo ocupación militar y que es administrada por Israel en exclusiva.

Sin embargo, la postura israelí se aleja de la concordia e, incluso, del buen juicio:

Israel rechaza ofrecer cualquier tipo de compensación, según informa el diario Haaretz, ya que no considera este tipo de cooperación europea como ayuda humanitaria, sino como una actividad urbanística ilegal, al no contar con autorización de la administración civil israelí, dependiente de las Fuerzas Armadas en el Área C de Cisjordania. Al igual que en Jerusalén Este, los responsables urbanísticos no suelen conceder licencias de edificación a los palestinos en esa zona.

Las ilegalidades cometidas por Israel en lo que respecta a la cooperación europea son muchas:

  • los daños causados por las demoliciones israelíes en instalaciones costeadas por la UE en territorios palestinos en 2016 se elevaron a 557.000 euros.
  • En 2017 han sido derribadas por carecer de permiso 344 edificaciones palestinas en Cisjordania, de las que una quinta parte habían contado con financiación europea.
  • Holanda reclamó por su cuenta el pasado mes de junio la devolución de paneles solares confiscados en Cisjordania, con un coste evaluado en 500.000 euros. Israel accedió finalmente a devolver el material requisado.
  • Una de las principales inversiones europeas tras los Acuerdos de Oslo, de los que surgió la Autoridad Palestina hace 24 años, fue la construcción del aeropuerto de Gaza en 1998. Bruselas aportó la mitad de los 70 millones de euros que costaron unas instalaciones que fueron arrasadas tres años después, durante la Segunda Intifada, por las Fuerzas Armadas de Israel. España contribuyó con 20,5 millones a la participación europea en la terminal aérea palestina antes de que quedara reducida a escombros.

¿Terrorismo de Estado?

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El Ministerio de Defensa no cobra alquiler, ni luz ni agua, ni teléfono a asociaciones militares (incluidas franquistas)

Imagen de Ministerio de Defensa

Fuente:  Público.

El Ministerio de Defensa español es uno de los que más ingresos tiene, según delatan los Presupuestos Generales del Estado.  Muchas veces nos hemos preguntado de dónde vienen estos ingresos.

Parece que el Ministerio de Defensa cede sus edificios para que sean usados por asociaciones varias.  Pero, sobre todo, privilegian a las asociaciones militares.  A ellas no les cobran arrendamiento ni luz, ni llamadas de teléfono, ni agua.  Gratis total.  Sin embargo, a otras asociaciones civiles sí les cobra, o no, no sabemos el criterio que siguen.

Llama la atención esta actitud porque nos consta que Defensa no suele ser favorecedor con la sociedad civil cuando estos le solicitan edificios o terrenos para usos sociales.

El Ministerio de Defensa cobija gratuitamente a la Asociación de Militares Españoles (AME), conocida por su apología del franquismo, por ensalzar la figura del dictador y por posicionarse en contra del cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. Así consta en un documento obtenido a través del portal de transparencia al que ha tenido acceso este medio, en el que el propio Ministerio reconoce que la AME está en la lista de organizaciones a las que exime del pago del canon por trabajar en edificios oficiales, por la energía que consumen en ellos, o por otros servicios como el uso de los ordenadores o de teléfonos.

Presidida por el coronel de Intendencia Leopoldo Muñoz, la ideología de sus miembros no es desconocida en el entorno castrense: la asociación edita la revista Militares, donde la defensa del “laureado y mundialmente prestigioso general Francisco Franco Bahamonde” [carta del propio Muñoz publicada en el último número, editado en julio] y del golpe de Estado del 18 de julio es constante. También lo son las mofas sobre el movimiento feminista, e incluso han publicado viñetas sexistas dirigidas a la propia ministra Cospedal.

Destaca Público el caso de la AME por su marcado carácter franquista y machista.  Sin embargo, habría que señalar que muchas otras asociaciones militares podrían estar también en entredicho, por ejemplo:

  • Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios.
  • Hermandad de Boinas Verdes.
  • Hermandad de Combatientes de la División Azul.

Defensa premia esta actitud permitiendo a la AME hacer uso de las dependencias del Ejército de Tierra, algo vetado por ejemplo para las asociaciones profesionales que llevan a cabo funciones asimilables a un sindicato. Estas no pueden ejercer su labor en instalaciones que usen los Ejércitos, ya sean cuarteles para los soldados u oficinas militares, lo que se conoce como establecimientos de “la fuerza” o de “apoyo a la fuerza”. En cambio, la asociación franquista ocupa el acuartelamiento San Nicolás en Madrid, edificio del Ejército de Tierra donde se encuentran otras instituciones que no forman parte de la estructura orgánica de Defensa pero a las que el Ministerio da un carácter oficial, como el Patronato de Huérfanos, la Real Hermandad de Veteranos o la de Caballeros Legionarios.

“A nosotros solo nos permiten estar en establecimientos del Ministerio, como una subdelegación. Tuvimos que rechazar la sede que nos ofrecieron en Madrid porque solo nos permitían usarla en horario de oficina, de nueve a dos. En esas horas nosotros y nuestros y nuestros socios estamos trabajando, y ellos lo saben”, explica un miembro de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME). “Con nosotros todo son pegas y a ellos Defensa les paga el teléfono, les pone ordenadores…”, resume en conversación con este medio.

La lista de las asociaciones militares que utilizan las instalaciones del Ministerio de Defensa:

Larguísima  la lista.  Según nuestras cuentas:

  • asociaciones militares:  87, por todo el territorio nacional
  • asociaciones no militares (o que quizá lo sean pero no queda claro por el nombre):  21, (incluida una peña taurina, otro tipo de violencia).  Aunque hemos investigado una al azar, atraídos por el nombre:  Asociación de Gurripatos de Málaga, y corresponde a una asociación de veteranos del Ejército del Aire.

En este último sentido nos llama mucho la atención el arrendamiento que hace la Asociación Española de Lucha Contra el Cáncer, que mensualmente paga un arrendamiento de 1.639’36 €.  Lo que anualmente supone:  19.672’32 €.  ¿Colabora la Asociación de Lucha Contra el Cáncer con el militarismo español?

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Promover y apoyar la noviolencia que ya existe en Siria

Imagen de El Baúl del Abuelo Siloista

Fuente:  MOC-Valencia.

Nos hacemos eco del interesantísimo documento titulado:  “El movimiento noviolento sirio:  perspectivas desde la base”.

Tanto en la sombra como a plena luz del día existen activistas y movimientos noviolentos que trabajan día a día por otra manera de enfrentar los conflictos, desde la noviolencia.

Es necesario difundir esta parte de la realidad que nos ocultan normalmente los que escriben la historia y los que redactan los noticiarios:  la noviolencia en el conflicto Siria (y en los demás conflictos del globo) existe.

Emociona que entre tanta barbarie haya personas que eligen vías noviolentas, sin dejarse amedrentar, o superando el miedo, sin optar por la inactividad e imaginando actuaciones de lucha noviolenta.

Dawlaty conversó durante un período de seis meses con estas personas, animándolas a buscar nuevas herramientas, a cuestionar anteriores elecciones, y a analizar los éxitos y los fracasos del movimiento noviolento en Siria. Este informe es fruto de ese diálogo.

Dawlaty es una organización sin ánimo de lucro que se centra en el desarrollo y potenciación de la sociedad civil en Siria, a fin de facilitar una transición democrática. Este informe busca documentar las experiencias y reflexiones de los y las activistas para que sea un recurso al servicio del movimiento noviolento en Siria. Fue hecho por y para los activistas noviolentos.

No es de extrañar que los primeros pasos del activismo noviolento en Siria hayan sido difíciles:

Un hallazgo importante es que, con la excepción de algunos pequeños pasos dados durante la transición de Assad padre a Assad hijo, el activismo noviolento en Siria no existía antes de la revolución. Décadas de gobierno autoritario habían logrado mantenerlo fuera de la esfera pública. Sin embargo, a pesar de la falta de historia y experiencia para orientar sus esfuerzos iniciales, los y las activistas transmitieron orgullo al expresar lo que han logrado durante los primeros días de la revolución y más allá. Aprendieron por ensayo y error en un entorno de “todo o nada”, y se beneficiaron de sus contactos con las organizaciones internacionales y medios de comunicación. Están orgullosos y orgullosas porque han vencido el monopolio del régimen en el ámbito público y se presentaron, por primera vez, como participantes activos, después de décadas de marginación a manos de una autoridad totalitaria.

(…) aunque el movimiento surgió y creció sorprendentemente sin sociedad civil que lo apoyara, ahora es demasiado débil y desorganizado para abrir el camino a la fracturada y desorientada sociedad civil que ha contribuido a formar en los últimos años.

Aunque recomendamos la lectura atenta de todo el documento, aquí, por falta de espacio, sólo vamos a detallar las conclusiones del estudio:

CONCLUSIONES:

El movimiento noviolento en Siria es débil, fragmentado y disperso por una geografía desconectada que representa a veces objetivos y valores sociales en conflicto. Pero el movimiento puede ser reactivado.

Reactivar el activismo noviolento es un asunto urgente. Los y las activistas son conscientes de que el final de su movimiento significa el final de la revolución misma.

La falta de pensamiento estratégico es un problema agobiante y recurrente para los y las activistas. Los y las activistas entienden la urgencia de abordar esta cuestión, pero carecen de las herramientas y la capacitación para el desarrollo de una estrategia a nivel macro por sí mismos. Una de las recomendaciones del Dawlaty es organizar talleres de capacitación sobre la elaboración de estrategias.

La militarización de la revolución ha marginado y agotado el activismo noviolento. Los y las activistas se dan cuenta de la imperiosa necesidad de revivir su movimiento pacífico.

El movimiento necesita críticamente una visión unificada de cómo hacer frente a las fuerzas armadas. La militarización es una realidad, estén o no los y las activistas están de acuerdo con ello. Esperar que el régimen caiga o que acabe la militarización antes de empezar a actuar significa no tomar ninguna acción, y el movimiento morirá.

La militarización del conflicto y una cultura patriarcal (incluyendo la propia internalización de esta cultura por las mujeres) en Siria han alejado eficazmente a las mujeres de posiciones de liderazgo e influencia en la revolución. Los y las activistas están de acuerdo por unanimidad en que se debe volver a potenciar el papel de las mujeres. Son conscientes de los obstáculos sociales a los que se enfrentarán, pero están luchando para potenciar la presencia de las mujeres en posiciones de liderazgo, especialmente en tareas donde sus capacidades y percepciones únicas como mujeres les dan ventaja sobre los hombres.

Entretanto, también es necesario que desde Europa se piense en cuál debe ser nuestro papel de cara al movimiento noviolento sirio.  ¿No es un deber apoyarlo para así sustentar la vía pacífica de resolución de los conflictos sirios?  ¿Deberían colaborar en ello todas las instituciones:  Estado, Comunidades Autónomas, Ayuntamientos, etc.?

¿Se deberían coordinar acciones entre las ongs para apoyar al movimiento noviolento sirio?

¿Deberíamos forzar a los gobiernos para que dejen de intervenir militarmente y de promover el mantenimiento de la guerra mediante la venta de armas y el apoyo a los contendientes?  ¿Deberíamos forzar el desarme del conflicto como primer paso para la negociación noviolenta de salidas pactadas?

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Las grandes diferencias entre la paz negativa y la paz positiva

Imagen de Onasill Bill Bazdo

Fuente:  Amnistía Internacional.

Nos cuenta Jelena Sesar, investigadora sobre los Balcanes, los recuerdos de varias mujeres sobre la guerra que marchitó sus vidas.  Son escenas nítidas, potentes, que delatan la inhumanidad de quienes las ejecutaron:

Los vi llevarse a mi padre y a mi hermano pequeño. Los mataron brutalmente y dejaron los cuerpos en el campo, al lado de la casa. Mi padre era anciano y frágil

¿Qué sentido tiene llevarse para matarlos a un joven y a un anciano?  ¿Qué peligro suponían?  ¿Qué elemento táctico o estratégico de la guerra se cumplía con ello?  Posiblemente ninguno, salvo el terror.  Quizá acciones más personales encubiertas por el gran amparo de las necesidades de la guerra y la ubicua disculpa de los daños colaterales.

Ese fue sólo el principio del terror. A Elma la llevaron a lo que se conocía como “campo de violación”, donde los grupos paramilitares que volvían de sus misiones en primera línea la violaron colectivamente cada día. “Me pegaban y me violaban, a mí y a otras jóvenes, a menudo en grupo”, añade. “Llevaban pasamontañas y me preguntaban si podía adivinar cuál de ellos estaba encima de mí”.

Como consecuencia de la violencia, perdió a su bebé y sufrió lesiones en la columna de las que nunca se ha recuperado.

Y, luego, mucho más tarde, la paz.  Una paz que no es reparadora sino mera ausencia de guerra.  Todos pensamos que la ausencia de guerra, esa paz llamada negativa, es un gran paso, algo necesario e imprescindible.  Pero, ¿imprescindible para qué?  Quizá con las declaraciones que nos ofrece Jelena se nos aclaren los conceptos y entendamos que la mera ausencia de guerra no significa paz para muchas personas:

Un cuarto de siglo después, se siente olvidada y abandonada por el gobierno e incluso por su propia comunidad. No tiene empleo y necesita urgentemente asistencia médica y psicológica para tratar de reconstruir su vida.

25 años después no se han reparado las heridas psicológicas y sociales que provocó una guerra que nosotros ya, casi, hemos olvidado.  Para mucha gente aquella guerra sigue siendo una parte importante de su presente, de sus costumbres, de su personalidad, de sus miedos:

Mujeres como Sanja, que estuvo cautiva y fue violada en reiteradas ocasiones por un soldado y sus camaradas, contra los cuales las autoridades no han adoptado ninguna medida. “Ya no confío en nadie, especialmente en el Estado”, dijo. “Todos me han fallado.”

Una mujer que fue violada múltiples veces por paramilitares en su casa dice que la mayoría “de las supervivientes no vivirá lo suficiente para ver que se hace justicia. En unos años no quedarán supervivientes, perpetradores ni testigos con vida”.

Las disculpas son importantes para nosotras”, me dice Elma. “Nos demuestran que la sociedad reconoce que no fuimos responsables de lo que nos pasó y que la culpa está en otra parte. Cuando vi a uno de los criminales de guerra condenados reconocer su culpa y venirse abajo en el juicio, diciendo que sentía realmente todo lo que había hecho, me sentí profundamente conmovida. Lo perdono un poco”.

El trauma psicológico y los problemas físicos sin tratar causados por la violencia sexual podrían impedir que muchas mujeres encuentren trabajo y mantengan su empleo. Por lo general, las víctimas de violación en tiempo de guerra experimentan tasas elevadas de desempleo y pobreza, y constituyen uno de los grupos económicos más vulnerables de Bosnia y Herzegovina.

El concepto de paz positiva no se fija tanto en la ausencia de guerras como hace el modelo de defensa militar, sino en aspectos que tienen que ver con la Seguridad Humana, como todo aquello que tiene que ver con defender las posibilidades de desarrollar una vida más plena en el plano personal, social y ecológicamente:  la posibilidad de sentirse acogido en el seno de la comunidad, la posibilidad de confiar en las personas para poder relacionarte, la posibilidad de estar sano psicológicamente, la posibilidad de tener empleo, casa, sanidad, etc., la posibilidad de vivir plenamente una vida digna.  Sin embargo, las mujeres violadas en la guerra de los Balcanes no se sienten así porque en 25 años nadie les ha ayudado, ni reconocido.

Según el derecho internacional, las autoridades de Bosnia y Herzegovina son responsables de ofrecer justicia, verdad y reparación a las víctimas de crímenes de guerra, pero los sucesivos gobiernos les han fallado por reiteradas razones legales y políticas. Desde que en 2004 comenzaron los juicios por crímenes de guerra en Bosnia y Herzegovina, menos del 1% del número estimado de casos de víctimas ha llegado a los tribunales. Con una ingente cantidad de casos de crímenes de guerra pendientes, los tribunales de todo el país sólo han juzgado 123 casos de violencia sexual.

Aunque en los últimos años ha habido considerables avances en los programas de protección de testigos y una mejora general de la calidad de los enjuiciamientos de estos casos, siguen existiendo otros problemas que dificultan que se haga justicia y crean una sensación generalizada de impunidad. Los tribunales de algunas partes del país tienen un índice elevado de absoluciones y otrosimponen condenas reducidas, permitiendo que los perpetradores de crímenes de guerra se libren con sólo pagar una multa. Teniendo en cuenta la enorme acumulación de casos y la penosa lentitud de las actuaciones judiciales, es probable que la mayoría de los perpetradores nunca comparezca ante la justicia.

Aunque las víctimas del crimen de guerra de violencia sexual son algunas de las más vulnerables del país, sólo alrededor de 800 han podido acceder al estatuto especial y a un subsidio básico. La existencia de estas ayudas no está garantizada universalmente en todo el país. A algunas supervivientes se las discrimina por su lugar de residencia, y que otras cambian su domicilio oficial para tener derecho a recibir una pequeña ayuda económica en las zonas donde ésta existe. Estos malabarismos administrativos dejan a menudo a estas mujeres sin atención médica o psicológica básica en los lugares donde viven realmente.

Pero la inexistencia de un programa formal de resarcimiento obliga a las víctimas a sortear los complejos sistemas de la seguridad social y judicial sin ayuda, a menudo con resultados inciertos.

Todos estamos de acuerdo en que el momento más difícil para ayudar a una zona en guerra es el periodo bélico, pero ¿qué ocurre con el antes y el después?  En ambos periodos es mucho más factible realizar acciones desde nuestro rico primer mundo, o al menos financiarlas para que las ejecuten ONG de la zona.  El apoyo previo y decidido a aquellas apuestas locales por la paz, el diálogo y el compromiso podría evitar guerras. El apoyo posterior a todos las víctimas de la guerra podría borrar muchas de las huellas del conflicto y podría conducir a que se hablasen seriamente y se llevasen a cabo iniciativas en las que las partes enfrentadas realmente analizasen el fondo del conflicto y pudiesen tener compromisos constructivos y pacíficos de entendimiento.

Aquí nuestra responsabilidad es grande desde nuestro remanso de ficticia paz.  Responsabilidad porque somos corresponsables de las guerras que ocurren lejos de nuestras fronteras con nuestras políticas económicas imperialistas y generadoras de desigualdad, con nuestra exportación de armas para el lucro de nuestras elites.  Y responsabilidad porque no hacemos nada positivo con nuestra políticas internacionales a nivel estatal, ni con las políticas a nivel de comunidad autónoma o ayuntamiento.

Sin embargo, pasamos de una guerra a otra a golpe de noticiario.  Todas nos espantan pero nada aprendemos, nunca cambiamos de paradigma.  Y es necesario hacerlo, debemos formarnos e investigar los dos conceptos:  paz negativa y paz positiva.  De ellos depende nuestra solidaridad y la vida y su calidad de muchas personas del mundo.

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No hay transparencia en las relaciones militares de España con Arabia Saudí

Imagen de Mangesh Kalelkar

Fuente:  Google Play Kiosko.

Nos informa Eva Belmonte en Público de una verdad oculta pero que se intuía por todos: España firmó hace un año (Septiembre de 2016) un acuerdo con Arabia Saudí para ocultar información sobre defensa.   El acuerdo tiene un plazo de vigor de 5 años.  Durante 2016 España vendió armas a Arabia Saudí por un monto de 116 millones de €.

Según parece, este tipo de acuerdos son habituales como, por ejemplo, el firmado con Singapur.  En otras ocasiones lo que se hace es ocultar estos acuerdos militares promocionando el secretismo en acuerdos de comercio más generales.

Se trata con este acuerdo de ocultar

cualesquiera negociaciones precontractuales, contratos, subcontratos o cualquier otro acuerdo entre dos o más contratistas por los que se creen o definan derechos y obligaciones mutuamente exigibles y que contengan o afecten a Información Clasificada

de naturaleza militar.

Además, en el BOE se especifica que, por parte española, la Autoridad de Seguridad responsable de ejecutar este acuerdo será el Secretario de Estado director general del CNI.  Recordamos que actualmente el CNI está bajo el poder del Ministerio de Presidencia, con lo cual este ministerio aparentemente neutro adquiere una nueva función en la industria y comercio militar.

El acuerdo es farragoso y engorroso, en muchas partes incluso podemos disfrutar de él al estilo de los Hermanos Marx:

Una Parte que desee adjudicar un contrato clasificado a un contratista o
subcontratista de la otra Parte, o que desee autorizar a uno de sus contratistas o subcontratistas a adjudicar un contrato clasificado en el territorio de la otra Parte en el marco de un proyecto clasificado, deberá obtener, a través de su Autoridad de Seguridad, una confirmación previa por escrito de su homóloga de la otra Parte de que el contratista o subcontratista propuesto dispone de una Habilitación de Seguridad de Establecimiento del grado correspondiente.

Pero seamos serios, lo malo de estas cinco páginas publicadas en el BOE es que dan claridad a lo que realmente es el comercio de armas:  la falta de transparencia, la ocultación, la oscuridad.  Porque se trata de ocultar la muerte, las masacres, el dolor de miles y miles de personas que sufrirán lejos sin que la sociedad española pueda enterarse dado que hay un acuerdo internacional que lo prohíbe.

Otra vez más estamos en manos de los señores de la guerra.

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Militarizar a los observadores para misiones de paz

Imagen de Ministerio da Defesa Brasil

Fuente:  One Magazine.

El Ejército de Tierra convoca un curso de 4 semanas para formar Observadores para Misiones de Paz.  Ya hubo otro entre mayo y junio pasados.  También desarrollan cursos para Operaciones de Paz.

No les basta con militarizar las iniciativas de paz diversas que se producen en los conflictos internacionales.  La presencia de soldados, marineros, aviadores y guardias civiles no es suficiente.  Necesitan que, también, los observadores civiles tengan formación militar.

La oferta es inigualable:  no se exigen gastos para matricularse.  Ofertón que en cualquier curso civil no se ve.  ¿Por qué será?

Mucho nos tememos que el curso sea meramente otra forma de propaganda militar dado que una de las “prácticas” que se harán por la tarde será en un campo de maniobras de Toledo.  También, en uno de los cursos, se ofrece una visita a la División Acorazada XII, para conocer su misión de primera mano.

Se trata de un curso en el que se entiende a los observadores de paz como parte de la acción exterior y militar española, como representantes del gobierno español, no de la sociedad, sino del gobierno.  Por lo tanto, su visión del conflicto ha de estar muy mediatizada por lo que es actualmente la política exterior española:  militarismo e intervencionismo.

¿Dónde queda la ética de los observadores, dónde queda la neutralidad, la noviolencia?

¿Dónde queda una visión crítica de los conflictos y de la violencia que en ellos se desarrolla?  Porque, pensamos que es muy importante que un observador dé fe de qué es lo que está ocurriendo en un conflicto, pero su mirada se va a fijar en aquello para lo que esté entrenado.  Si su visión es militarista, reproducirá ese militarismo en su intervención en el conflicto que observa.  En cambio, si su mirada es alternativa y noviolenta esta perspectiva se verá reflejada.

¿Será de esta manera tan militarista como funciona la cuestión de los observadores de misiones de paz?

Mucho nos tememos que sí y para prueba un botón:  nos informa El Periódico que “España tiene preparados a 22 observadores para verificar el alto el fuego en Colombia”.   Pues bien, entre los 22 hay militares, policías y guardia civiles.  Ni un sólo civil, nadie de una ONG aunque estén ya en el terreno y hayan demostrado muchas veces sus altas capacidades para estas labores.

Eso sí, como los observadores que se necesitan en Colombia son civiles porque es una misión política, nuestros militares, policías y guardia civiles irán camuflados de civiles:

En total, España enviará en total entre 350 y 400 observadores, tal y como confirmó el ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, y parte de ellos serán militares que acudirán ‘de paisano’, ya que se trata de una misión de carácter político.

Otro tema de paz que se militariza:  los observadores de paz.

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Guam: una isla esclava del militarismo

Imagen de U.S. Pacific Fleet

Fuente:  El País.

Nos ha llamado mucho la atención el caso de Guam, la base de proyección (entiéndase invasión) de USA en el Pacífico.  Su situación es muy injusta y desconocida, una muestra más, muy severa y arrolladora, del ingrato imperialismo yanki.

A la vez, nos ha hecho pensar en que España siempre había sido considerada como la base de proyección de USA hacia Europa y ahora también hacia África y Oriente Medio.  ¿Seremos, sin saberlo, un macroejemplo similar al de Guam?

Al que nace para clavo del cielo le caen martillos.  Triste es la situación de la isla de Guam, la más grande de las Islas Marianas.  Tiene una población de 158.000 personas y una superficie de 549 km2 (la Comunidad de Madrid tiene una superficie de 8.030 km2).

Fue colonizada en el siglo XVII por España, luego, en el contexto de la guerra hispano-estadounidense pasó a USA, en 1898.

Guam fue bombardeada 4 horas más tarde que Pearl Harbour.  Los americanos la perdieron en 2 días.  Luego, bajo mandato japonés, durante 32 meses sufrió una terrible represión:  asesinatos, torturas, violaciones, campos de concentración, …  Más tarde USA les sometió a un intensísimo bombardeo que arrasó la isla casi completamente con el objetivo de recuperarla a cualquier precio.

Guam es un territorio no autónomo (es decir, un territorio dependiente) que por mandato de las Naciones Unidas debe ser objeto de descolonización.  Existen 17:  Anguila, Bermudas, Gibraltar, Islas Caimán, Islas Malvinas, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes Británicas, Montserrat, Islas Pitcairn y Santa Elena (potencia colonizadora:  Gran Bretaña), Guam, Islas Vírgenes de los Estados Unidos, (colonizadora:  USA), Nueva Caledonia y Polinesia Francesa (Francia), Sahara Occidental (España y ahora Marruecos), y Tokelau (Nueva Zelanda).

El Acta Orgánica de Guam, aprobada en 1950 por el Congreso estadounidense, define a la isla como un “territorio autónomo no incorporado”, con lo que no pueden participar en las presidenciales pero sí están obligados a acatar las órdenes procedentes del Gobierno federal.  Guam elige un delegado para la Cámara de Representantes estadounidense, pero no tiene derecho a voto.

Actualmente cuenta con:

  • Una base de submarinos, con tres submarinos nucleares,
  • Una base aérea
  • Una base naval
  • La base Apra Harbour
  • Una base naval de comunicaciones

Guam ha sido un punto crucial de apoyo a las tropas estadounidenses durante la Guerra de Corea, Vietnam, la del Golfo, Irak o Afganistán. También ha acogido de forma temporal a decenas de miles de refugiados de estos conflictos. Y ha sido objetivo de amenazas por parte de otros países, el último Corea del Norte, que dijo la semana pasada tener entre manos un plan para lanzar cuatro misiles balísticos hacia las aguas cercanas a la isla. El líder norcoreano, Kim Jong-un, insinuó este martes que la operación se ha pospuesto a la espera de las acciones que lleve a cabo Estados Unidos en la región

Actualmente hay un contingente yanki de 6.000 militares, aunque

En abril, el Comando del Pacífico de Estados Unidos anunció que 4.000 militares más procedentes de la base de Okinawa, en Japón, van a llegar a Guam entre el año 2024 y 2028

Todo ello, unido al alto índice de desempleo (20 %) implica que la militarización de la isla es extrema:  existe 1 militar por cada 26 personas, y que

Guam tiene la mayor tasa de alistamiento al Ejército de todo Estados Unidos. Y también de víctimas: el porcentaje de mortalidad sobre el total de tropas de esta isla enviadas a la guerra de Vietnam, por ejemplo, multiplicó por tres la media nacional, siendo muchos de ellos personas que entonces ni siquiera eran formalmente ciudadanos estadounidenses. En Afganistán e Irak, la ratio fue hasta cuatro veces mayor.

Para Guam no hay otra salida que lo militar.  Pero esta salida es, más bien, un callejón sin salida, ni política ni social.

¿Se puede considerar toda esta situación como terrorismo de Estado?

¿Hay algún paralelismo entre la situación de Guam y otras zonas mucho más cercanas pero igualmente dependientes del militarismo como Cádiz, Ferrol, San Fernando, Cartagena y un largo etcétera de poblaciones españolas altamente dependientes del militarismo y que se caracteriza por su elevado paro y su falta de alternativas de desarrollo social y ecológico?

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