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Los helicópteros de ataque Tigre (cuestan 65 millones de €, por unidad) parados por su mala calidad

Imagen de Marin J. Gallego

Fuente:  Infodefensa.

La mala calidad de la industria militar es constante.  Ahora nos ocupa el caso de los ultramodernos helicópteros Tigre de los ,que en agosto de 2017, una de sus unidades del ejército alemán desplegada en Malí tuvo un accidente en el que murieron sus 2 tripulantes.

Parece ser que el accidente mortal se produjo por turbulencias al realizar vuelos a baja altitud.

Eurocopter, la empresa que fabrica los Tigre, ha aconsejado no realizar varios tipos de maniobras con estos aparatos.  Además, tanto los Tigre alemanes como españoles han estado parados desde agosto por falta de confianza en el aparato.

España dispone de 18 helicópteros Tigres (6 en la versión HAD y 12 en la versión HAP) en la base de Almagro, Ciudad Real.  Este es otro de los PEAS que están resultando un fracaso económico y militar y una deuda inmoral para nuestros bolsillos.

Ya ha habido protestas contra esta base y las actuaciones de dichos helicópteros:

Pero también queremos protestar porque Albacete se ha convertido desde hace algunos años en uno de los centros estratégicos de la guerra con la instalación en nuestra ciudad de la Escuela de Pilotos de la OTAN, la fabricación del Helicóptero de guerra Tigre y el campo de maniobras de Chinchilla.

Cada uno de los Tigre, que recordamos, son helicópteros de ataque,  va a costar a España, al menos, 65 millones de €.

Parece que dicho precio no asegura la propia vida de los pilotos.  Otro ejemplo más de la mala calidad de la industria militar, de la cual os aconsejamos que veáis más ejemplos en este enlace.

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El muro de contención militar imaginario del Sahel

Sahel

Por El Confidencial

Fuente: El  Confidencial

En otras ocasiones hemos destacado el desplazamiento de la «frontera» militar española nada menos que al Sahel y la cada vez más agresiva política militar de presencia e injerencia en los países del área centroafricana.  El nombre de esta política ya es muy descriptivo:  Fronteras Avanzadas.

Ahora encontramos un artículo de El Confidencial Digital donde, con pelos y señales, nos detallan este papel abrasivo de nuestro militarismo, comparsa y aliado de Francia en esta estrategia nefasta.

Su área de actuación es el Sahel, la franja bajo el desierto del Sáhara en la que se encuentra la mayor concentración de estados fallidos del mundo: poblaciones con rentas anuales que rondan los 500 dólares, conflictos tribales y gobiernos que no controlan su territorio y donde se cobra terreno el yihadismo. Aquí la Unión Europea, bajo liderazgo francés, trata de sostener una “frontera avanzada” con decenas de acuartelamientos que conforman un muro de contención imaginario para evitar que se establezca un santuario extremista a las puertas de Europa. Para frenar, entre otras cosas, la bomba demográfica nigeriana y Boko Haram. Para suavizar los flujos migratorios o para tratar de evitar que las armas del extinto Ejército de Gadafi acaben engordando una guerrilla capaz de montar un santuario extremista en las arenas del norte de Mali.

Decenas de acuartelamientos para «contener» la pobreza de poblaciones «amenazadoras» con rentas de 500 dólares anuales per cápita (de los países por tanto más pobres del planeta). Toda una muestra de verdadero cinismo y manipulación.

Las tropas españolas hacen de gendarmes en este «muro imaginario» y cruel.  Entrenan tropas para no mancharse las manos directamente, defienden emplazamientos «estratégicos» y «logísticos», espían, trasladan tropas de otros países de un lugar a otro, … Todo ello de la mano de los principales actores de la agresión militar mundial: la UE y la OTAN. Todo ello bendecido y legitimado por la ONU, cada vez más inservible y tétrica.

Un mando español ofrece un pintoresco y aterrador ejemplo del papel horrible que juegan los militares españoles (y no son ninguna excepción) en todo este embrollo

Como Jon Snow, vigilamos el Muro pero lo que queremos es entrenar a los que viven al otro lado para que puedan ayudarnos a enfrentar a los yihadistas, que en este caso serían los caminantes blancos…

Se refiere el militar a la serie de moda como manual de alta política entre ciertos intelectuales de barra de bar

Ahora en serio, en términos de defensa nuestra misión es estabilizar estos países para evitar que el problema se extienda y llegue a nuestras fronteras

Ya ven: que «el problema» no llegue a nuestras fronteras. Salvo que «el problema» son ellos mismos, los militares, y las políticas de dominación que provocan.

Continúan los sargentos Juan Antonio Doncel y Kriscia Ramírez  desgranando sus «hazañas». Ahora cuenta cómo entrenan a los pobrecillos que se alistan para que hagan la guerra que le interesa a Occidente

Hay que repetir y repetir. Enseñarles cosas muy básicas porque la mayoría cierran los ojos al disparar o apartan la cara por miedo. Son desconfiados, en el sentido de no se creen lo que no pueden ver. Por ejemplo, no entienden que el mortero pueda alcanzar un blanco situado al otro lado de una montaña. Lo ilustramos con juegos para que entiendan que es posible. Y también les cuesta el combate nocturno porque tienen miedo a los espíritus.

Sonroja escuchar esta muestra de prejuicios etnicistas y barbaridades, trufados de la brutalidad de quienes se dedican a enseñar el odio y a entrenar para la matanza, pero no es lo más cutre de todo.

Tercia el Teniente Coronel Billón

No tiene sentido entrenarlos para usar un armamento del que no disponen. Otro problema grave es que el país no tiene dinero para reclutar a más soldados y que los oficiales no se comprometen. Muchos dejan a sus soldados en la escuela y no se quedan a la instrucción, como si no fuese con ellos. En total han pasado por aquí 8.000 soldados, dos terceras partes de su Ejército regular

Existe una «patrulla social» con curiosas atribuciones. Merecerían un calificativo grueso, pero este blog no los soporta

Los niños se acercan con curiosidad y asoman la cabeza entre las piernas de sus madres. Sin soltar la mano del fusil, los militares les ofrecen caramelos envueltos con la bandera de España. Llevan unos cuantos en los bolsillos y los van repartiendo. De fondo, el río Niger, donde grupos de hombres y niños se afanan para sacar arena con la ayuda de palas y cayucos, en jornadas interminables en las que no ganan más de tres euros. Los soldados continúan el trayecto, sonriendo y saludando con la mano. Los fusiles no parecen incomodar a nadie. A su alrededor se siguen vendiendo mangos, jabones caseros y gasolina en botellas de cristal, distribuidas sobre tablones de madera.

En fin, todo muy costumbrista. Lamentablemente España está ahí, junto con los otros ejércitos de la UE y la OTAN, para ensombrecer las cosas.

Una frontera avanzada que, si lo miramos bien, sólo protege la violencia estructural y la dominación que ejercemos sobre pueblos empobrecidos a los que aún queremos estrujar un poquito más.

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Ya estamos cumpliendo, de hurtadillas, nuevos compromisos militaristas con Francia

KDC10+T-264+Florennes+juin+2012

paulSCHALLER

Fuente: Defensa.com

Aparentemente Rajoy no quiso en público y antes de las elecciones comprometer más ayuda a Francia en su deriva militarista posterior a los atentados de París.

Pero las apariencias engañan, porque, que sepamos, el 15 de febrero España prestó la base aérea de Torrejón de Ardoz para que «aviones de proyección estratégica» de las Fuerzas Aéreas de Holanda hicieran una escala en su viaje de destino a Mali.

Los aparatos a los que hemos ayudado en su viaje de guerra, según la noticia demuestran

«la gran capacidad para la proyección de tropas y de material, amén de la capacidad de reabastecimiento en vuelo, en apoyo del despliegue de las fuerzas de combate de Holanda en el país africano»

Ya lo ven, los holandeses ponen la materia prima en lo que a militares en guerra se refiere y nosotros el apoyo indirecto y la cara dura.

¿Hay más sorpresas en la agenda oculta e inconfesada de los estertores del rajoinato?

Lo seguiremos investigando, pero estamos por apostar que sí.

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Un año más de intervencionismo militar. El círculo vicioso de la agresividad exterior española

Imagen de Cristina Valencia

Fuente:  mundo.sputniknews.com

Un nuevo regalo envenenado que deja Rajoy a quién le sustituya en el gobierno:  España ha prorrogado durante todo 2016 sus intervenciones militares en el extranjero.  Así, condiciona la política exterior y de defensa de quienes entren a gobernar.  Rajoy, al estilo franquista, lo deja todo atado y bien atado.

Podía haber esperado y tenido en cuenta que la decisión afectará gravemente a sus sucesores pero ha pensado que la política de Defensa es una política de Estado y este razonamiento le ha convencido de que todo debe seguir igual, permanezca él en el gobierno o no.

Participamos según la fuente consultada, nada más y nada menos, en 12 operaciones militares en el exterior:  Sin embargo, las cuentas del propio Ministerio de Defensa son diferentes y llegan hasta 15 operaciones militares en el exterior:

  1. Bosnia y Herzegovina
  2. Líbano
  3. Somalia
  4. Uganda / Somalia
  5. Senegal
  6. Malí
  7. República Centroafricana
  8. Apoyo a Irak en la lucha contra Daesh
  9. Afganistán
  10. Turquía
  11. Líbano
  12. Euronavformed.  Operación en el Mediterráneo para luchar contra las redes de tráfico de personas y prevenir flujos de emigración irregular
  13. Fuerzas Navales permamentes de la OTAN, operación Active Endeavour
  14. Agrupación Táctica de la OTAN de Muy Alta Disponibilidad, que se inician en 2016 y España lidera.  Contarán con un  componente terrestre, una base militar en Bétera (Valencia), una brigada y 6 aviones F-18, 1 avión C-130 Hércules y un avión C-295
  15. Operación de la OTAN, Baltic Air Policing, en Lituania, con un destacamento desde el 1 de enero hasta el 1 de mayo de 2016, con un destacamento del Ejército del Aire compuesto por 4 aviones C-16 Eurofighter, y 130 efectivos de apoyo.

Si cupiesen dudas sobre la militarización extrema de nuestra política exterior, habría que leer el siguiente párrafo:

Este acuerdo prorroga también, hasta el 31 de diciembre del año próximo, la autorización de despliegue de un máximo de cincuenta observadores o monitores militares, oficiales militares de enlace y asesores militares, a solicitud del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, para contribuir a determinadas misiones de ayuda humanitaria, operaciones de paz y gestión de crisis que realicen aquellas organizaciones internacionales a las que España pertenece.

Con 15 intervenciones militares en el exterior, ¿cómo nos pueden ver los países intervenidos?  ¿Pueden considerarnos pacíficos?  ¿Pueden sentirse agredidos?

¿Qué política de respuesta podemos esperar de ellos?  ¿Tiene algo que ver con el terrorismo internacional?

Sembramos vientos y nos extrañamos de recoger tempestades.

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La agresiva presencia militar española en Mali

M%C3%ADtin+Mariano+Rajoy

Por thierry ehrmann

Fuente: Cuatro

Con el boato preelectoral imaginable y el populismo rancio y casposo de la derecha de siempre, los medios de comunicación han publicitado el viaje de Rajoy, Presidente de gobierno y Morenés, su ministro de la guerra, a «visitar nuestras tropas» a Mali y Senegal.

Hay varios aspectos de los que la información preelectoral no dan cuenta pero nosotros no queremos pasar desapercibidos:

Uno, poner el énfasis no tanto en la paternal visita de un presidente a sus soldaditos desplegados por acá y por acullá y los buenos deseos, trufados de tópicos burdos, sobre lo que les echan de menos los españoles (tópicos además cargados de una falsedad nunca bien explicada), sino en preguntarnos para qué tenemos ese despliegue militar rampante.

Si atendemos a la propaganda del Presidente Rajoy, en Mali está España por su gran generosidad de país proderechoshumanos (a pesar de los recortes de los mismos promovidos por el gobierno del rajoinato o la salida de España de la órbita de países que perseguían el genocidio). Lo explica otra noticia de Cadena Ser que recoge declaraciones del Presidente de Gobierno

Vivimos momentos difíciles, aquí estamos para ayudar al pueblo de Malí para que se llegue a una serie de acuerdos, los mayores enemigos de la humanidad son los que disponen de la vida de los demás a su antojo. Se han librado muchas batallas, el enemigo hoy es el terrorismo, piensen como piensen y sean como sean. Estamos defendiendo la seguridad y los derechos de todos los españoles

Pero dice la noticia de Cuatro que los objetivos de esta guerra en la que estamos son

La EUTM Malí tiene como objetivos frenar el avance del yihadismo en la zona, formar a los militares malienses y dotar al país africano de un ejército capaz de enfrentar a Al Qaeda en el Magreb.

Es decir, dos objetivos diferentes. Uno, combatir a Yihadismo en la zona. Y dos, formar en Mali un ejército capaz de enfrentar a Al Queda en el Magreb.

En cuanto a la primera, nos sitúa en una operación de guerra contra un enemigo definido y demonizado pero ceñido a un territorio: el avance de éste sobre parte de Mali. La segunda aspira a algo más y más peligroso: crear un ejército que combata en todo el Magreb por «nuestros» intereses.

Un pequeño, pequeñísimo, detalle que le ha pasado desapercibido a la prensa o sobre el que no se hacen preguntas apropiadas: ¿de verdad que queremos intervenir militarmente en Mali?, ¿de verdad que estamos involucrados en una guerra a largo plazo por el control del Magreb? ¿Qué explicación tiene la idea de las fronteras avanzadas que convierte el Sahel en parte de nuestra linea «fronteriza» de defensa?  ¿No es una legitimación del intervencionismo militarista e imperialista?  Y si nos apuran más, ¿aprueba y legitima la sociedad el hecho de que España haya participado en más de 70 escenarios de guerra desde la instauración del régimen actual?  ¿Queremos pertenecer a un bloque militar represivo y que impone su voluntad por la fuerza de las armas?.  Pequeños detalles que, en su olvido neutral, los medios de comunicación incurren.

Dos, preguntarnos qué hace el tal presidente Mariano y su ministro militar en Senegal, país que según creemos no está en guerra pero ante el que España mantiente un amplio y no bien explicado interés militar. ¿Es que el tipo de relaciones con dicho pueblo va a ser también por vía militar?

En Senegal Rajoy va a visitar también tropa militar, porque también allí tenemos militares y estrategia militar en marcha. De ello no dan cuenta los medios de comunicación, pero eso no evita conocer que Rajoy, en este caso, amén de hablar con el gobierno de aquel país (y de paso ver si le coloca armas españolas, que para eso lleva a su ministro más internacionalizado en la materia)

 visitará a dotación del patrullero Vencedora, de la Guardia Civil, que en estos momentos se encuentra temporalmente destacada en el puerto de Dakar.

Ya ven, también militares españoles (estos sin que se haya debatido lo más mínimo al respecto) en Senegal.

Tres, caer en la curiosidad de que los soldaditos españoles luchan, o enseñan a luchar, en una guerra no sólo contra los teóricamente malos «terroristas», sino contra todo lo que se mueve. Concretamente en las noticias del 4 de mayo en la Cadena Ser informaron que las tropas de la operación militar de Mali combaten en el norte tanto a Yihadistas como a los Tuareg.

Cuatro: el enorme coste de la operación militar en Mali, que lleva ya gastados más de 120 millones de euros en los dos años que lleva, si tenemos en cuenta los informados para 2013 por el Ministro Morenés en su comparecencia anual para explicar las misiones españolas en el exterior relativas a 2013 y la de 2014, más la previsión de gasto para 2015 a partir de la aprobación por el Consejo de Ministros de 10 de abril de 2015 de un crédito con cargo al fondo de contingencia por importe de 648,28 millones de euros.

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La tragedia del Mediterráneo y el militarismo

De+patera+en+patera

por Diego López Román

 

La tragedia del Mediterráneo, ya lo hemos dicho antes, es una crónica en diferido y muestra los efectos perversos de malas políticas de dominación a las que no somos ajenos.

La vinculación entre este cementerio de refugiados que huyen hacia las costas de Europa, miles de ellos muertos en su desesperada huida del horror que nosotros mismos hemos auspiciado con la militarización del espacio africano por parte de nuestras políticas. Atizados los fuegos por nosotros, vendido durante décadas un amplio arsenal de armas por nosotros, desencadenadas las guerras en todo el Sahel y desestabilizado el mundo árabe por nosotros, aplicadas políticas de fragmentación y desencuentro entre los pueblos por nosotros, aferrada una política económica de dominación y violencia por nosotros y un largo etcétera, que ahora no quede títere con cabeza no puede sorprender más que a los cínicos, y que los desheredados y expulsados de todos los lugares intenten cruzar hacia nuestro mundo no es sino lo más razonable.

Sonroja por ello que algún político indecente nos diga que no se trata de refugiados, sino de inmigrantes económicos, como si el tema -además de una evidente mentira- cambiara en algo la realidad.

Pero el vínculo entre estos muertos en la tumba del Mediterráneo y las políticas militares occidentales en África y en Oriente Medio resulta, no ya evidente hasta para los ciegos, sino que los propios políticos extractivos que nos gobiernan la dejan claro para quien quiera oírlo.

Así ocurre con el, por otras muchas cosas nefasto, Ministro de Defensa español, Pedro Morenés, quien con el descaro que le caracteriza ha afirmado, tal como recoge El Mundo, que misiones militares como la de la República Centroafricana se justifican para evitar tragedias como la del Mediterráneo.

Lo ha dicho ante la Comisión de Defensa, un lugar donde se debería controlar políticamente la política de defensa pero se duerme la siesta dado el apabullante acuerdo militarista reinante.

Ya lo ven:  nuestras «fronteras avanzadas» y las misiones militares en el Sahel sirven, en la idea de Morenés, para que los inmigrantes sumidos en el caos que hemos provocado, no puedan llegar hasta aquí ni mostrarnos en nuestras propias narices el horror que estamos generando.

Al parecer, para esta casta extractiva que padecemos peor que un sarampión, los desplazados por las guerras y los  inmigrantes son más monos de lejos y cuando no se les puede oler ni oír.

Cuando no nos dicen a la cara y con tan rotundo escándalo lo que somos.

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Los tópicos del militarismo y las felicitaciones del Ministro Morenés a los instructores militares españoles en Mali

Casino+Ateneu+%2807%29+Interior.+Bandera+2a+Republica.+Sueca.20-9-2009

Por German Laullon

Fuente: teinteresa.es

El ministro Morenés aprovechó hace pocos días los micrófonos de la propagandística y radiofónica COPE para mandar sus mensajes de afecto a los pobrecitos militares españoles que están en Mali.

Según parece, el Ministro se puso patriótico-sentimental y les dijo a los oyentes al otro lado de la comunicación, esos abnegados militares que están lejos de sus seres queridos por pura generosidad, que esperaba que dejaran «muy alto el pabellón de España«, tópico vacío de contenido donde los haya. En todo caso, nos hemos documentado de los lugares más altos del país y proponemos que situen ese pabellón, si tan alto lo quieren, por ejemplo, en  El Adrar de los Ifoghas, una de las principales alturas malienses y donde de hecho se han dado combates militares, o en el Hombori Tondo, por ser el lugar más alto de Malí, aunque en realidad no sabemos bien para qué se requiere tanta altura, sobre todo si juzgamos que lo que hacen allí estos militares (adiestrar a los malienses para que hagan la guerra como carne de cañón para asegurar los intereses europeos en la región) no parece algo de lo que podamos sentirnos muy ufanos.

También los conminó a «cumplir con los objetivos de la misión y garantizar la seguridad de los malienses y de nuestros aliados«, como si esto fuera lo que han ido a hacer allí los militares españoles.

En todo caso, la frasecita última debe ser leída con pausa. Primero porque ofrece un test importante para medir la acción de las fuerzas armadas españolas en Mali. Según el ministro su misión allí no queda clara al cien por cien, pero incluye como poco garantizar la seguridad de los malienses. Podemos medir por ese rasero la actuación: ¿en realidad está garantizando la seguridad de los malienses?, ¿la seguridad de los malienses es mayor o mejor que cuando los españoles no estaban allí?, ¿en el caso de que haya mejorado, se puede demostrar que sea a causa de las tropas españolas?

Y vayamos a la segunda parte: la garantía de seguridad que se supone justifica la presencia española en Mali es para garantizar la seguridad de «nuestros aliados», en este caso los ejércitos de la U.E., principalmente franceses. Y aquí hay una verdad que se dice como de paso y que, sin embargo, es donde creemos que está la razón de ser de la misión española. Los soldados españoles no están allí para apoyar a los malienses, sino para hacer de guardianes de la seguridad de nuestros aliados, para garantizar la operación militar de nuestros aliados en Mali, los cuales combaten por razones que tienen que ver con geoestrategia y dominación, no por los derechos de los malienses.

Que no estamos para garantizar nada digno de los malienses de a pié lo reconoce en la misma conversación radiofónica un tal coronel Sevilla, Jefe de la Fuerza de Adiestramiento española en Mali, que nos dice que las labores de instrucción que está haciendo el contingente español tienen el «propósito de hacer autosuficientes» a las fuerzas malienses. Es decir, estamos fabricando un ejército para que sea «autosuficiente» y haga la guerra poniendo lo que las opiniones públicas occidentales no pueden permitirse: las bajas.

Remata el asunto el embajador español en Mali, que también mete baza para explicarnos que la presencia de nuestros soldados es muy importante «porque es una zona muy compleja y muy volátil» (una razón que valdría para estar en todas las zonas del mundo o para no estar en ninguna, pero debe ser que el lenguaje diplomático necesita embeleso para decir lo terrible como quien dice un verso) y porque «una de las prioridades que tiene España es colaborar en la lucha contra el terrorismo que es una amenaza global y una pesadilla para la comunidad internacional«.

En román paladín: que uno de los objetivos prioritarios de la política exterior española es la guerra contra «el terrorismo internacional».

No en vano, reconoce Morenés, somos el segundo país de la U.E. en envío de tropas a misiones militares. En nada más somos de los primeros, salvo en el paro y en servilismo a los designios de la troika, en las clasificaciones de la UE.

Y así nos va.

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Las misiones militares internacionales de España con la U.E. en 2015

Imagen de freshwater 2006

Ahora que empieza el año pensamos que es buena época para repasar en qué misiones internacionales vamos a estar activos.  Comenzamos con las que llevamos a cabo con la Unión Europea.

La militarización de la Unión Europea no es muy conocida y se lleva de manera callada pero constantemente al alza.  Algunos datos generales que nos pueden interesar son los siguientes:

  • Entre todos los países de la U.E. hay 2.297.151 militares.
  • Además, existen 674.419 fuerzas de carácter paramilitar (Guardia Civil, Gendarmería francesa, Carabineros italianos, …)
  • Por último hay un total de 3.336.691 reservistas.
  • El total, por lo tanto, de militares en la U.E. es de 6.308.261 personas.
  • El Gasto Militar es de 200.038 millones de €.
  • El complejo militar industrial, también, es muy potente y se venden armas anualmente por valor de 115.621 millones de dólares.

En lo que tiene que ver con las misiones militares, el listado, en los últimos tiempos, es muy amplio.  Se pueden contar 17 intervenciones:

  • EUFOR ALTHEA en Bosnia-Herzegovina
  • EUPOL COPPS Palestina
  • EUBRAM RAFAH en Palestina
  • EULEX en Kosovo
  • EUMM en Georgia
  • EUPOL en Afganistán
  • EUBAM en Libia
  • EUJUST LEX en Irak
  • EUTM en Mali
  • EUCAP SAHEL en Níger
  • EUAVSEC en Sudán del Sur
  • EUCAP NESTOR en Yibuti
  • EU NAVFOR Atalanta en el Índico
  • EUTM en Somalia
  • EUSEC en República Democrática del Congo
  • EUPOL en República Democrática del Congo
  • EUFOR en República Centroafricana.

En lo que nos afecta, España participa en las siguientes 6:

  • EUFOR ALTHEA en Bosnia-Herzegovina.  Con un gasto en 2014 de 1.359.990’98 € y 9 militares desplegados.  Cada militar nos salió a 151.110,1 € en 2014.
  • EUTM en Mali con un gasto en 2014 de 39.081.294’13 € y un despliegue de 122 militares españoles.  Es decir, 320.338,4 € por militar.
  • EUCAP NESTOR en Yibuti y Tanzania y Seychelles.  No sabemos cuánto ha costado en 2014, pero ha habido un oficial de enlace (nuevo) en Tanzania y 2 oficiales en Yibuti más 5 civiles.  Además, hay un suboficial de la Guardia Civil en Seychelles.
  • EUTM en Somalia con un gasto en 2014 de 1.883.251’62 € y 14 militares españoles desplegados.  Con 134.517,9 € por militar.
  • EU NAVFOR Atalanta en el Índico con un gasto de 104.395.772’76 € en 2014 y un despliegue de 128 militares españoles.  815.591,9 € por militar.
  • EUFOR en República Centroafricana con un gasto en 2014 de 35.471.896’23 € y un despliegue de 114 militares españoles.  Con 311.156,9 € por militar.

 El total de las 6 misiones militares de la Unión Europea en las que participa España da un gasto en 2014 de 182.192.205’72 € y hemos desplazado en ellas un total de 396 personas.  Es decir, nos costó en 2014 460.081’32 € cada militar desplazado.

Si lo comparamos con los gastos generales de las misiones españolas en el exterior, nos daremos cuenta de que el gasto en las misiones militares en la U.E. es muy superior a la media, que fijábamos en 149.526’5 € por soldado en 2014.  ¿A qué se debe que las misiones militares de la U.E. sean tan caras para España?

Además de las consecuencias políticas internacionales (somos considerados enemigos internacionales por un número de países cada vez mayor, militarizamos los conflictos internacionales, optamos, casi en exclusiva por el tratamiento violento de los conflictos y conseguimos con ello que se perpetúen) e internas (los gastos que se dedican a las misiones militares no son dedicados a cooperación al desarrollo y a conseguir los Objetivos del Milenio) que supone intervenir militarmente en un país, es de destacar que en estos asuntos no reparamos en gastos.

Desde un punto de vista del gasto, la misión que más lastra el gasto español en las intervenciones militares en la U.E. ha sido la de EUV NAVFOR Atalanta en el Índico, donde el gasto se dispara a  815.591,9 € por militar y un total de 104.395.772’76 € en 2014 para un despliegue de 128 militares españoles.  En este caso la media de gasto se multiplica por 1’77.

Realmente, el Ministerio de Defensa pasa información de las misiones militares un par de veces al año en sendas comparecencias en la Comisión de Defensa del Congreso.  Sin embargo, pensamos que hay varios aspectos que se podrían mejorar en dichas informaciones y el interés del Ministerio de Defensa por la transparencia y la democratización parlamentaria de las decisiones en Defensa:

  1. Las informaciones se deben entregar a los diputados con, al menos, 15 días, de antelación para que tengan tiempo de preparar sus intervenciones, críticas, propuestas y puedan hacer las gestiones necesarias para corroborar dichas informaciones.
  2. Se debe incluir la información económica de todas las misiones.  En esta última comparecencia faltaban los datos de gastos de EUROCAP Néstor en Yibuti y de la misión de Eufor Althea en Bosnia-Herzegovina de la UE,  además de los de Alfa-Mike en Senegal y Mali, Alfa-Charlie en Gabón y República Centroafricana, la misión de Adiestramiento en Kosovo.  Demasiadas imprecisiones, como se ve.
  3. Se deberían detallar los gastos con mayor exactitud, detallando los capítulos de cada gasto:  cuánto va destinado a preparación de cada misión, cuánto a logística, cuánto a desarrollar cada misión en concreto, etc.
  4. Se debería informar clara y detalladamente de los objetivos de cada misión, cuáles son los intereses españoles, europeos, etc., afectados, identificando enemigos, metodologías de actuación y políticas concretas, también en el ámbito civil.
  5. Se deberían establecer y publicar unos criterios de evaluación concretos y semestrales para cada una de las misiones.  Deberían estar basados en la prioridades anuales para cada misión.  Sin ellos el debate parlamentario no deja de ser un monólogo del Ministro de Defensa y una retahíla de quejas por parte de los parlamentarios.
  6. Se debería informar y se deberían debatir semestralmente, con las informaciones necesarias, los criterios de evaluación de cada una de las misiones.
  7. El Ministerio de Defensa debería atenerse a lo decidido en las votaciones parlamentarias de lo anterior.
  8. Además, debería haber en la Comisión de Defensa, con carácter anual, un debate, distinto a las comparecencias del Ministro para informar sobre las misiones militares, en el que se planteasen los criterios y posibilidades de políticas alternativas de carácter civil y noviolento a estas intervenciones.
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Despilfarro y militarización: cada soldado en el extranjero nos costó en 2014 149.525’5 €

Imagen de isafmedia

Fuente:  Documento de apoyo de la comparecencia del Ministro de Defensa ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados.

2014 ha sido un año en el que España ha vuelto a demostrar que su concepto de política exterior es extremadamente militarista.  Lo demuestran las 11 operaciones militares que desarrolló en este año.

OperacionesPersonal
Actual (Diciembre 2014)
Personal
Total (2014)
Personal
Total desde inicio de misión
Coste (en €)Coste por soldado (en €)
TOTAL1.5374.13380.010616.860.681'23149.252,5
ISAF - Afganistán4641.28530.362237.741.651'94185.012,9
FINUL- Líbano5801.29519.953155.548.604'83120.114,7
Atalanta-EUNAVFOR1287535.708104.395.772'76138.639,8
Alfa-Mike - Senegal y Malí55148289
EUFOR República Centroafricana11421821835.471.896'23162.715,1
Alfa Charlie - Gabón y República Centroafricana49150150
EUTM - Somalia (adiestramiento)14281761.883.251'6267.258,9
Kosovo (Adiestramiento)92022.743
EUTM - Mali (adiestramiento)12223240239.081.294'13168.453,8
EUCAP-Néstor - Yibuti (Observadores-asesores)249
EUFOR ALTHEA - Bosnia-Herzegovina (asesoramiento y adiestramiento)9

Como se puede ver en la anterior tabla, las operaciones militares más caras en 2014 resultaron ser las de Afganistán, Líbano y Atalanta, también son las que cuentan con un número mayor de efectivos españoles. Pero ¿qué defendemos en concreto en estos tres escenarios? Mejor no responder.

Pero además, cada soldado en el extranjero nos costó, de media, 149.525’5 € (24.821.233  pesetas).   ¿Se imaginan lo que podrían hacer 4.133 cooperantes civiles españoles desplegados por el mundo con más de 100.000 € cada uno para invertir en conseguir los Objetivos del Milenio?  ¿Cuánta sanidad, educación, agua potable, lucha contra enfermedades, etc., se podrían conseguir?  El mundo cambiaría para bien y nos sentiríamos orgullosos de nuestra política exterior y de defensa.

Llama la atención el hecho de que no se desglosen, en la información proporcionada por el Gobierno, los gastos de algunas misiones:  Alfa-Mike de Senegal-Mali, Alfa-Charlie de Gabón-República Centroafricana, la de adiestramiento de Kosovo, la de observadores-asesores de Yibuti y la de asesoramiento-entrenamiento en Bosnia-Herzegovina.

Parece que el global, único dato que ofrece el Ministerio, gasta 41’378 millones de €, para 322 militares.  Esto significaría que nuestras recientes intervenciones en el Golfo de Guinea nos salen por poco menos de 128.504,7 € por soldado (habría que descontar, no sabemos el coste porque Defensa no lo desglosa, lo que costase el adiestramiento en Kosovo y el asesoramiento en Bosnia).

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Documento del ejército español para tratar la inmigración: espacio anticipado de seguridad y defensa

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Fuente: ABC

El Ministerio de Defensa ha elaborado y preparado un documento para «responder» al reto de la inmigración, una de las preocupaciones que, como hemos indicado en otras ocasiones, se aborda en España con un enfoque cada vez más militarista, aunque a algunos de nuestros lectores les ha parecido que nuestro planteamiento era simplista.

Pues veamos el simplismo de cerca: el documento, fechado en noviembre de 2013 y al parecer ya aprobado, se llama «Espacio anticipado de seguridad y defensa», lo cual ya nos dice por donde van a ir los tiros (en este caso la metáfora nos parece especialmente ilustrativa).  Por no hablar del cinismo.  Parece que ahora intervenir en otros países de manera militar se llama «espacio anticipado de defensa y seguridad»

Aclaremos que, para guardar las costumbres de transparencia imperantes en todo lo militar, no hemos podido acceder al documento en concreto dado que no se ha publicado en internet en la página del Ministerio de Defensa, como debería;  sino por referencias del periódico abc y de un foro de policías bastante exótico.

Dice el texto que el Sahel es considerado, desde la óptica de estos señores, un espacio a tratar militarmente

«bajo la premisa de considerar al Sahel como un espacio anticipado para la seguridad y defensa del Magreb y, por extensión, de la misma UE y entendiendo que ha de ser ésta la que asuma el liderazgo e iniciativa con respecto a aquella zona»

Es decir, se legitima el enfoque militar del tema migratorio porque el Sahel aparece como una zona de inseguridad para nuestros intereses (al decir nuestros, queremos aclarar, no nos referimos a un nosotros inclusivo, sino al nosotros de los que nos mandan y sus intereses propios) y porque sólo con un abordaje apropiado podemos hacer que nuestra presencia allí, nos de seguridad y defensa aquí.

El documento contiene doce directrices a seguir para lograr el honorable objetivo que se propone. Dado que no tenemos acceso directo al documento, sino referencias tanto por un foro policial como por parte del periódico ABC, no nos queda más remedio que extractar lo que aquí encontramos:

1.- La legitimación de una intervención militar en el «terreno»

La directriz novena, que incorpora el uso de la fuerza militar en determinadas circunstancias:

cuando el deterioro de la seguridad lo demande, la participación directa con fuerzas propias buscará obtener efectos resolutivos aunque su permanencia sobre el terreno deberá limitarse por cuanto la misma, entre otras consecuencias no deseadas, supone el posible efecto llamada de movimientos radicales de corte yihadista y separatista para combatir la presencia occidental.

Puede parecer una perla de la literatura militar, no en vano querríamos conocer al autor de tan elocuente frase para agradecerle la idea o, incluso, por si le proponemos para el nobel de la paz (menos méritos que Obama no habrá hecho), o de literatura (recuérdese que dicho premio se lo dieron también a Echegaray o a Benavente), pero no nos quedemos en los pequeños detalles.

2) ¿A qué países nos referimos?

Habría tres categorías principales de lugares en los que intervenir y de ejércitos a los que ayudar a adiestrar, pero a juzgar por lo leído, no son excluyentes (de hecho, tratándose de África, no aparece el Índico y los países donde ya opera nuestro ejército militarmente):

  1.  Los «estados corazón», nada menos que Mauritania, Niger, Mali, Burkina Faso y Chad
  2. «otros escenarios», en concreto los del «golfo de guinea» (Liberia, Costa de Marfil, Ghana, Togo, Lagos, Camerún, Guinea Ecuatorial, Gabón) y la costa noroccidental de África (Marruecos, Sahara, Senegal, Gambia, Guinea Bissau, Sierra Leona)
  3. Las «aguas territoriales» por donde discurren las principales rutas comerciales hacia Europa y los caladeros de pesca que expoliamos (en fin, esto es una licencia porque el documento no habla de que expoliemos nada).

Casi nada: la defensa de España y sus intereses se ejerce, en lo que a las migraciones se refiere, ejerciendo poder militar en toda una amplia franja de África, donde curiosamente coinciden intereses económicos evidentes, así como en el mar y en la expoliación de los recursos de estos sitios.

Veamos un mapa del invento

Defensa diseña un plan de cooperación militar para frenar la inmigración ilegal

3) El enfoque de la inmigración como peligro.

Pero el documento insiste más: el enfoque de la inseguridad que obliga a nuestra intervención desde una óptica militar se centra en el hecho migratorio. Uno de los riesgos y amenazas de este áfrica urgida de nuestros militares, es la inmigración.

Una población mayoritariamente joven, sin trabajo y sin esperanza de futuro. Todo esto causa la inmigración ilegal masiva de la que se lucran las organizaciones de crimen organizado de la región»

Al respecto sobran los comentarios, sobre todo cuando conocemos que el documento dice que va a tratar desde la óptica de la defensa y seguridad la inmigración para así ir a las raíces del problema (con lo que no sabemos si las raíces del problema  para estos señores es que la inmigración genera inseguridad y ésta se combate con militares, o que las raices son la pobreza pero que, dado que no saben cómo combatir esta sin cambiar las reglas de juego mundiales no queda otra que mandar militares a estos países para que no intenten venir a Europa, o cualquier otro razonamiento similar).

4) El ejército busca nuevos enemigos.

Una vez que los tradicionales «enemigos» que justificaban el monumental gasto militar español se han convertido en papel mojado, la evidencia de que un ejército no tiene función defensiva alguna ha hecho que los militares busquen nuevas justificaciones para su «papel institucional».

Que los problemas que hacen que nuestra élite extractiva siga viendo al ejército como un garante siguen ahí (el debate territorial y las esencias patrias, la vigencia de un orden que garantiza los privilegios de unos pocos e impone disciplina y autoridad al resto, el papel de punta de lanza de una diplomacia enfocada a la expoliación de otros a la escala que un estado como España puede permitírselo, la defensa de los intereses de la OTAN y EEUU, etc) es una evidencia, pero ocurre que dichos problemas ahora no son vistos como tales por la inmensa mayoría y no justifican, a juicio de ésta, el despliegue militar que tenemos.

Es por eso que los ejércitos y los militaristas necesitan fabricar nuevos enemigos imaginarios para justificar la imposición militarista. Y en este punto, el papel de la inmigración como riesgo es elocuente. En realidad su complejidad no permite un enfoque militar ni justifica un gasto militar ingente, pero sirve para atizar los miedos ciudadanos y crear una cortina de humo en las «deslegitimidades» de los ejércitos y la resolución violenta de los conflictos mundiales.

Ahora bien, el problema de las migraciones humanas tiene que ver, principalmente, con la situación de la justicia y el desarrollo a nivel mundial, más bien con la desigualdad y el ejercicio de la violencia y la dominación como argumentario del orden mundial, y con la negación de un orden basado en los derechos humanos a escala planetaria. Esto es principalmente el motor y el vomitorio de inmigración por el mundo.

Por ello abordar las causas es luchar por un cambio global del orden mundial que haga de la inmigración no una fatalidad ni un negocio, sino el ejercicio de un derecho en pié de igualdad con el de no emigrar si no se quiere.

El ejército y el enfoque autoritario sobre las políticas migratorias no hace sino complicar más las cosas, porque el militarismo no es la solución, ni parte de la solución, sino parte, una gran parte, del problema.

Por eso, una vez más, políticos y militares usan un tema para justificar una mentira: la necesidad de la defensa militar para los intereses de la sociedad.

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