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La incongruencia de Kichi, otra vez, con Navantia militar

Otra vez Kichi y Navantia, Navantia y Kichi.  Y, de nuevo, el edil gaditano encastillándose en una postura política que no es solidaria y no es propositiva.

Por ello recuperamos un artículo antiguo (22-2-16), pero que nos parece que sigue siendo de actualidad:

Fuente:  Andalucía Información.

La noticia:

Hablamos del contrato que estaría a punto de cerrarse entre Navantia y Arabia Saudí para la construcción de cinco corbetas, lo que generaría carga de trabajo para cinco años en los astilleros de la Bahía, tal y como indicó el presidente del comité de empresa de Navantia San Fernando, Jesús Peralta.

El contrato asciende casi a 3.000 millones de euros, va a dar empleo a unas 10.000 familias, entre directo e indirecto, y “vamos a tener a cerca de 1.000 personas viviendo con sus familias aquí en la Bahía”, indicaba el sindicalista antes de indicar que le preocupaba la postura de Podemos en este asunto, pues junto con algunas ONG, estaba en contra de construir buques de guerra para un país que precisamente no es conocido por respetar los Derechos Humanos.

De hecho, Peralta dijo que los trabajadores habían hablado con los alcaldes de Podemos en Cádiz y Puerto Real para que instarán “a su jefe”, Pablo Iglesias, a que “se calle” porque con su oposición “va a joder a más de diez mil familias” gaditanas

Y las declaraciones de Kichi:

“por si alguien tenía alguna duda, este equipo de Gobierno da su apoyo a cualquier iniciativa que aumente la carga de trabajo en los astilleros de la Bahía de Cádiz”.

“Que no quepa la menor duda sobre nuestro apoyo a los astilleros de la Bahía de Cádiz”, afirmó para añadir que muestra su “respaldo y apoyo” a las negociaciones que la SEPI y la dirección de Navantia “están desarrollando para que el contrato de las corbetas se firme de la manera más inmediata posible”.

Eso sí, puntualizó, “eso no quita para que también cuestionemos la revisión de los compromisos en materia de diplomacia internacional con otros países como por ejemplo, con Arabia Saudí” y es que “sería conveniente que España instase a Arabia Saudí a que respete los Derechos Humanos”.

Por otro lado, el alcalde asegura que contratos como el de las corbetas “no son suficientes para enfrentar la difícil situación que atraviesa el empleo en la Bahía de Cádiz”, incidiendo en que el Gobierno de España “debe garantizar que llegue, no sólo del sector militar, sino también del civil, carga de trabajo sostenible para los astilleros de la Bahía de Cádiz”.
Por último, el regidor gaditano reclama que se ponga en marcha un Plan Estratégico para el Sector Naval, ausente en la última década, que renueve las inversiones y las plantillas en este sector.

Querido Kichi:

Somos conocedores de que en el año escaso que llevas de alcalde ha habido mejoras sustanciales en la ciudad, a pesar de los muchos palos que os han puesto en las ruedas otros actores políticos.  Sabemos que se ha bajado la deuda de Cádiz en más de 10 millones de €, que se ha implementado el programa de alimentación urgente para escolares, que ya no hay listas de espera en servicios sociales, que habéis aprobado un bono social para la electricidad de muchas familias pobres (y que estáis gestionando otro bono para el agua), sabemos que habéis fomentado la cultura participativa en el ayuntamiento.  Todo ello nos alegra y por ello te felicitamos.  Pero, ciertamente teníamos esperanzas, dada tu trayectoria, en que tu llegada a la alcaldía de Cádiz sirviera para bajar el nivel de militarización que sufre la ciudad y la comarca.

Cádiz es un ejemplo palmario de que el monocultivo militar no es bueno económicamente para ninguna región porque:

  • se convierte en la única alternativa de empleo y de inversión
  • éticamente es reprobable al cien por cien
  • vuelve dependiente a la población y a sus políticos de los inestables ciclos de venta de armas o de las guerras que se están preparando

Nosotros particularmente teníamos las expectativas abiertas porque nos habían hablado muy bien de ti como persona y de tu compromiso político.

Al principio de tu mandato nos sorprendió que recibieras institucionalmente a militares de alta graduación que recalaban en Cádiz, pero bueno, era el inicio y, en parte, eran asuntos menores.

Sin embargo este apoyo a la SEPI y a Navantia para fabricar corbetas, buques de guerra de la clase Avante 2200, corbetas destinadas a un país criminal que las emplerá, como se está viendo, en su lucha expansiva y por el control regional de una de las zonas más sensibles del planeta, este apoyo es un verdadero baño de realidad.  Parece que optas por ser uno más, uno de ellos, uno de los que callan ante el atropello del militarismo y prefiere el cálculo electoral a la dignidad.

Leemos los resultados de las votaciones de la Diputación de Cádiz y en el punto 20 no deja de sorprendernos la casi unanimidad:  a favor de fabricar las corbetas para Arabia votaron  PP, PSOE, IU, PC (Por Cádiz sí se puede) y PA (Grupo Andalucista).  Sólo se abstuvo GJ (Ganemos Jeréz) por sus recelos antes las prácticas de Arabia Saudí contra los Derechos Humanos.

El diputado de Grandes Sectores Estratégicos, José María Román, ha explicado que la defensa del empleo debe prevalecer sin que ninguna otra cuestión, que podría tratarse en un punto aparte, enturbie el consenso sobre este tema. En este sentido ha argumentado su rechazo a una enmienda del Grupo Por Cádiz Sí se Puede, que pedía una manifestación explícita de defensa de los Derechos Humanos y contra el terrorismo, no por cuestiones de fondo, sino porque se trataba de un acuerdo que quiere manifestar un mensaje rotundo e inequívoco en favor de la búsqueda de carga de trabajo, ante el enorme índice de desempleo de la provincia y la Bahía de Cádiz en particular.

El drama del empleo en Cádiz es indignante. En eso no podemos sino estar de acuerdo. Buscar salidas urgentes, inmediatas, a ese drama es, no cabe duda, la labor política más importante y no sólo cuestión de palabras. Pero el trabajo en Cádiz asociado a la fabricación de armas condena a Cádiz a la dependencia, a la precariedad laboral, a la insostenibilidad. Y ese es el problema que, al parecer, nadie quiere abordar.

Son varias las consideraciones que te queremos comentar desde el punto de vista pacifista:

  • Apoyo total al militarismo.  Parece, por tus declaraciones en facebook que el apoyo no tiene medias tintas, ni matizaciones.  No es que hayas dicho que no hay más remedio, que te ves obligado, que en el futuro procurarás que sea de otra manera.  Has dado todo tu apoyo inequívoco y sin matices.  Impresionante. Y así hemos capturado tu declaración en las redes:

kichi navantia subrayado

  • Todo para nada.  El contrato no es suficiente para enfrentar la difícil situación del empleo en la zona.  El actual contrato militar es un parche temporal que no va a solucionar los problemas de la zona.  Sin embargo, sí los va a enquistar:  Cádiz va a ser durante más años dependiente de los militar, como lo ha sido desde hace mucho.  La misma perspectiva vital penosa, dependiente, azarosa. Y esto, desde la responsabilidad de un político que viene a romper las dinámicas nefastas provocadas por el PP y el PSOE debería explicarlo claramente a la sociedad, incluso enfrentándose a los interesados grupos de presión que pujan por el interés militarista.
  • ¿Renunciamos a la ética?  Fomentar la venta de armas no es neutro, no es aséptico, tiene consecuencias.  Refleja falta de ética política porque fomenta la violencia directa, estructural y cultural.  Supone que un edil que quiere cambiar las situaciones de injusticia de su ciudad mira para otro lado si se promueve la violencia estructural en otros países que no respetan los derechos humanos, las relaciones internacionales militarizadas.  Eso es asumir el núcleo de las convicciones políticas del capitalismo:  lo importante es que ‘nosotros’ estemos bien, aunque sea explotando a los demás.
  • La compañía.   ¿No es sospechoso votar con PP y PSOE?  ¿Acaso son casta en todo menos en la cuestión de Defensa?  Votar con el PP y con el PSOE en cuestiones de Defensa es dar el primer paso para acabar asumiendo que la política de Defensa es intocable, incuestionable, no debatible.  Supone asumir el núcleo de la ideología en cuestiones de Defensa del PPPSOE, la política de Defensa es una Política de Estado y, por lo tanto, es conservadora, opaca, promotora de violencia, exportadora de armas, consolidadora del militarismo y de la OTAN.  Sobre todo, y esto es lo peor, supone asumir que no hay alternativa.
  • ¿Apoyar a Navantia?  Si la decisión es apoyar a una empresa que investiga para acabar desarrollando un submarino, el S-80, que se hunde pero no es capaz de flotar, la decisión no tiene muy buena pinta.  ¿Quién ha dimitido por una gestión tan desastrosa, y que le ha costado a los impuestos de todos un sobrecoste multimillonario, quién es el responsable?  Se está apoyando a una empresa antieconómica, que necesita sucesivas subvenciones del Estado para sobrevivir, que necesita apoyo institucional para vender su producto principal (naves de guerra) y con una gestión nefasta y unos responsables incapaces pero irresponsables.
  • ¿El empleo lo es todo?  ¿Aunque fomente a dictadores, aunque fomente la guerra?  Ya no importa nada:  empleo a cualquier precio, cualquier oferta es buena.  Seguramente contestarás que no.  Seguro que no aceptarías un vertedero de residuos nucleares en Cádiz, ni que cualquier corrupto hiciese un casino por mucho empleo que se crease. Seguro que estás de acuerdo, por ejemplo, con el ayuntamiento de Pontevedra que quiere quitar una industria papelera de allí, a pesar de que da empleo ¿Por qué no se mantiene la coherencia en lo antimilitar?
  • Empleo digno. Es muy fuerte que Cádiz tenga un 40% de paro.  Terrible, pero también es muy fuerte que la forma de trabajar en Cádiz sea fabricar armas. Y es más fuerte todavía conocer que es precisamente la dependencia que genera ese monocultivo militar el que provoca dependencia y quiebra la posibilidad de alternativas sostenibles de empleo. Exigimos trabajos dignos en horario, en conciliación familiar, en que no haya grandes diferencias salariales entre los directivos y los trabajadores de base.  ¿No exigimos que la producción sea, también, ética, pacífica, coherente, sostenible?
  • Empleo solidario.  ¿Solidario fabricar armas?  Antes bien es antiecológico, antieconómico, un despilfarro, inhumano, el colmo de la insolidaridad porque las armas sólo hace más fuertes a las elites económicas y políticas, no a la gente de base. Si con alguien es solidario apoyar a las industrias militares es con las industrias militares, pero se da el caso de que éstas son, precisamente, insolidarias con la lucha de los hombres y mujeres por la dignidad y la justicia. Hay que elegir bien las solidaridades y los amigos y aliados, no sea que acabemos siendo lo que empezamos deplorando y nos arrastremos por la vida como tantos patéticos e instalados sujetos que todos conocemos que nos hablan de sus batallitas de compromiso que, hace tanto y de forma tan escandalosa, abandonaron.
  • La peor apuesta para generar empleo.  Como se muestra en la siguiente imagen, con un millón de dólares se crean 8.555 empleos en lo militar, pero con los mismos destinados a otros fines, se crearían 10.779 en consumo personal, 12.804 en construcción, 12.883 en salud, 17.687 en educación y 19.795 empleos en el transporte público.  ¿Por qué apostar por lo menos productivo para paliar el problema de desempleo? ¿No es más sensato reclamar y con fuerza un cambio desde ya de las prioridades, de las inversiones públicas, de los objetivos de las empresas, etc. hacia sectores sostenibles y alternativos a lo militar?

investigación en armamento y trabajo

  • El círculo vicioso de la dependencia militar.  Cádiz siempre ha sido dependiente de lo militar, con esta decisión lo seguirá siendo y dará un nuevo giro de tuerca.  Esta decisión de apoyo militarista es pan (migajas) para hoy y hambre para mañana.  No se arregla ningún problema de desarrollo sostenible de Cádiz, se ahonda en el problema. Debería saber el alcalde de Cádiz que la producción de armas está sometida a ciclos de rearme y distensión y al fomento de las guerras y conflictos por parte de los grandes centros de decisión mundial. Estos ciclos necesitan de fases expansivas y de producción y otras de parón. Condicionar el futuro de Cádiz al capricho de la venta de armas es asociarlo de forma inconsciente a los ciclos del militarismo, condenar el trabajo a su precaria situación. ¿Cádiz tiene la mala calidad de trabajo porque tiene pocos pedidos militares o porque el militarismo precariza su mercado laboral? ¿Navantia es la solución o es más bien el problema?
  • La corresponsabilidad.  Defender el empleo de Cádiz de la manera en que lo has hecho, las declaraciones que has hecho, Kichi, te hacen corresponsable de la política de defensa militarista y violenta que practican PSOE y PP.  También del sostenimiento militar de la dictadura Saudí.
  •   No se han hecho los deberes.  ¿Cómo se puede romper con este círculo vicioso y violento?, ¿cómo para que no suceda de nuevo?  Porque esta situación era previsible. Cada poco tiempo, los intereses conjuntos de la empresa Navantia, de las empresas militares, de los partidos promilitaristas que apoyan sus intereses, de sus grupos mediáticos de apoyo y de la cúpula sindical instalada en sus viejos dogmas, se conjuntan para presionar, para exigir más carga de trabajo en armas, para hacer creer que su interés es el de todos, para conseguir el objetivo lucrativo que persiguen. Por tanto, que ahora iban a plantear lo de siempre, que iban a presionar a los alcaldes que dicen representar otro sentir, era evidente y el no tener respuesta y plegarse a las exigencias supone no tener hechos los deberes. Y parece que la visión ha sido muy cortoplacista, nada de prever el medio y largo plazo ¿Qué alternativas se han barajado?  ¿Qué planes se han desarrollado para evitar el marrón político que supone vender armas a una dictadura?  ¿Qué planes hay para evitar la perpetua dependencia de la inversión militar?  Parece que ninguno. Sencillamente, te has dejado vencer (esperamos que aún no convencer) por los lobbys de presión militar. Ahora te consideran uno de ellos.
  • Es imprescindible la crítica a lo militar desde las institudiones.  No es cierto que Cádiz entero aspire a la carga militar de trabajo. De hecho no todo el mundo votó a favor de la apuesta militarista. Es cierto que el bloque que se adscribió a las tesis del partido tácito militarista (PSOE, PP; IU, Por Cádiz SI se Puede, PA) fue mayoritario, pero el hecho de que hubiera un voto diferente implica que sí había otras posibilidades, al menos de mostrar no un apoyo incondicional, sino una apuesta por alternativas, un apoyo en su caso más matizado…  Pero, más allá, de los grupos políticos, es que son muchas las ONG y entidades que no apuestan por Navantia y la militarización de Cádiz. De hecho, el propio Presidente del Comité de Empresa de Navantia, uno de los grupos de presión más importantes de la Bahía, presionaba a Podemos para que  no se alineara con las ONG contra los contratos militares. Tampoco los pacifistas de Cádiz están por la labor de apoyar tan incondicionalmente la carga de trabajo militar para Cádiz como alternativa de trabajo decente.

Para acabar, Kichi, ¿es posible encontrar alternativas?

La desmilitarización de zonas dependientes del monocultivo militar no es nueva en Europa: Los programas KONVER y TACIS, promovidos por la Comisión Europea  a petición del Parlamento Europeo, permitió invertir importantes cantidades económicas a partir de 1993 en regiones fuertemente afectadas por el monocultivo militar en Italia, Francia, España y Alemania (tras la reunificación). Otro programa de la misma comisión, el llamado Programa TACIS promovió similares inversiones en las regiones fuertemente militarizadas de diversos estados de la extinta URSS.

De este modo, tanto el enfoque pro desmilitarización de zonas afectas al monocultivo militar como recursos para ello no son algo extraño en Europa, sino que existen antecedentes.  Hay muchos ejemplos de reconversión de la industria militar, de mayor y menor calado, son dignos de estudio y vendrían muy bien a Cádiz.

También hay algunos diseños sobre el camino de tránsito desde esta sociedad tan militarizada y violenta hacia otra sociedad pacífica, solidaria y noviolenta.  El concepto se llama transarme y no es un irrealizable.  Sobre él se puede leer en “Política noviolenta y lucha socia. Alterantiva noviolenta a la defensa militar”.

Por otra parte, también los Presupuestos Generales del Estado contemplan partidas para el desarrollo económico sostenible de regiones en declive industrial. Dichos fondos estatales, desde una reivindicación bien organizada, pueden reclamarse para una profunda reconversión hacia la sostenibilidad del empleo de calidad y justo en las grandes dependientes militares españolas con alto índice de paro asociado, Cádiz y Ferrol. Asombra no ver estas reclamaciones, al menos como matización, en las reivindicaciones del Alcalde alternativo de Cádiz. ¿Desconocimiento, desinterés, entrega a los intereses del militarismo?

En tercer lugar, las críticas a Navantia como empresa son muchísimas:  estaría encabezando cualquier lista de las principales empresas españolas donde hacer una auditoría seria y rigurosa.  La empresa pública Navantia arrastra una deuda espectacular, fruto de la falta de perspectiva real a medio y largo plazo, la evidentemente nefasta gestión y lo catastrófico de su producción fallida. Esta deuda, a la larga, es sufragada de forma indirecta por parte de toda la sociedad por la vía tanto del esfuerzo de las autoridades para conseguir nuevos contratos de armas (viajes del Ministro de Defensa y del propio Rey incluidos), como porque el agujero acaba siendo pagado por SEPI con cargo a los beneficios de otras de sus empresas o por el Estado por medio de aportaciones económicas, subvenciones y créditos a interés cero. Todo este esfuerzo destinado a la producción de armas se estima en varios cientos de millones cada año. La reversión de tal esfuerzo en términos políticos y económicos a los parados de Cádiz y a generar nuevos nichos de empleo decente, sencillamente, podrían paliar transitoriamente la situación regional hasta la consolidación de otras alternativas. Ni se ha visto al rey y a la pléyade de políticos corifeos del militarismo reivindicando una viabilidad alternativa para Cádiz, ni parece que sea interés de todos estos señores impulsar con tanto ahínco el trabajo de los gaditanos como la posición de España como séptima potencia en venta de armas del mundo.

Reivindicar desde ya la reconversión del sector naval de Cádiz y de Navantia hacia una producción diferente podría, igualmente, formar parte de la agenda política alternativa. ¿No cabe producir con la tecnología disponible otros ingenios por ejemplo enfocados hacia las energías limpias, o hacia el uso de la sofisticada tecnología en usos civiles que posicionaran a Cádiz de manera alternativa? De hecho Navantia tiene una línea de investigación en los sectores eólico y marino. ¿Puede potenciarse ésta en detrimento de la producción sucia de armas? ¿No apuesta Cádiz por un cambio hacia un modelo energético ética y ecológicamente sostenible que saque a la provincia de la postración? ¿No puede ser este el camino?

El militarismo en Cádiz es brutal también en lo territorial. Cádiz cuenta con más de 68.938.237,56 metros cuadrados de patrimonio militar (según los datos de patrimonio que, como se sabe, no contemplan el total del que tiene el militarismo), sin contar con el de Navantia. Sin embargo lo militar y sus industrias no pagan impuestos ni tasas a los municipios, están exentos. ¿No existe aquí una fuente ya sea para la reconversión de estos terrenos e instalaciones que no usan hacia fines útiles o planes de choque que ayuden a la población?  ¿No sería la exigencia de que paguen un apoyo a políticas de empleo, en este proceso de transición al cambio de modelo que Kichi ha prometido tantas veces, para Cádiz?

Entre la resignación fatalista y el escapismo que todo lo niega, caben caminos para revertir la injusta situación de paro de Cádiz, fruto de una historia de postraciones e intereses, donde la propia dependencia del monocultivo militar actúa no como solución, sino como generador de dependencia.

Pero esos caminos pasan por proponer y llevar a cabo políticas activas y por mostrar el camino de transarme que nos lleve a la superación de la dependencia.

Y en esto, querido Kichi, ni siquiera te has alineado en la propuesta de cambio.

Falta diálogo con los pacifistas.  Falta estudiar y comprender sus propuestas, sus alternativas, falta trabajo común con ellos, que también son parte de la izquierda y de la alternativa a esta sociedad de opresión.

Un saludo, compañero.

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Política de defensa de Alemania

Imagen de Javier Blesa Martínez

Imagen de Javier Blesa Martínez

Fuente:  Ministerio de Defensa.

El Ministerio de Defensa, a través de su Instituto Español de Estudios Estratégicos ha publicado su Cuaderno de Estrategia 179 titulado «Análisis comparativo de las capacidades militares españolas con las de los países de su entorno», de 271 páginas.

Concretan con las capacidades militares de 5 países:  España, Gran Bretaña, Alemania, Francia, e Italia.

Nos parece una gran iniciativa porque así podremos comparar, con números en la mesa, nuestra política con la de los demás países europeos que marcan la pauta en política de defensa.  Pero, …, tenemos que tener en cuenta la visión sesgada y promilitar del informe.  No sabemos si los datos que ofrece van a ser rigurosos y reales, sobre todo, teniendo en cuenta el despropósito informativo de nuestro Ministerio de Defensa.  Tengamos en cuenta que ellos sólo reconocen, como explicamos en nuestro informe:  «Gasto Militar 2016» 5.787’89 millones de € y nosotros demostramos que el gasto militar español para 2016 llegará, al menos a 30.928’86 millones de €.

Los contenidos los estructuran en

  • La política de defensa.
  • Capacidades terrestres.
  • Capacidades navales.
  • Capacidades aéreas.
  • Capacidades económicas e industriales.
  • Conclusiones finales.

Iremos resumiendo las características de cada uno de los países en una serie de publicaciones.  Hoy nos centramos en Alemania.  El análisis está firmado por el coronel y analista de IEEE Ignacio Fuente Cobo.

En cuanto a la política de defensa alemana, la primera idea que analizan es la del contraste entre su habitual línea débil en política de defensa

la política de seguridad y defensa de Alemania, el primero de los países considerados, se ha venido caracterizando desde el final de la Segunda Guerra Mundial por mostrar una identidad muy débil. Hasta fechas muy recientes, Alemania ha constituido la expresión tenaz de la continuidad ideológica reflejada en una cultura de contención militar extrema, con independencia de la tendencia política del partido en el Gobierno en cada momento. A diferencia de otros campos del poder nacional —como es el económico— en el que no ha rehuido ejercer el liderazgo europeo, Alemania se ha refrenado de hacer lo mismo en el campo de la seguridad.

por un interés reciente en potenciarla y convertir a Alemania en un, o en el, líder en cuestiones de defensa en Europa y en la OTAN, llegando, incluso, a decir que

Alemania debe hacer más para garantizar una seguridad que otros le han proporcionado a ella durante décadas.

Las causas de esta situación pueden encontrarse en:

la repercusión sociológica de la derrota en la Segunda Guerra Mundial, que configuró una Alemania educada durante generaciones en la aversión al militarismo y el expansionismo militar, al tiempo que sometida a numerosas restricciones legales en cuanto al uso del poder militar.

Puede, por tanto, afirmase que los efectos traumáticos de la Guerra Mundial, junto con el profundo pacifismo de una sociedad que conserva el estigma de las atrocidades del pasado, se han traducido en un bajo interés por los temas de seguridad y defensa

El lenguaje, y las ideas, guerreristas e intervencionistas se reflejan en este análisis del IEEE, en el que no es la idea de defensa lo que domina, sino las ansias por utilizar el instrumento militar para avanzar en los intereses nacionales.

Las líneas básicas de la política de defensa alemana han sido:

Alemania siempre ha sido firme partidaria del multilateralismo en las relaciones internaciones y particularmente en las intervenciones armadas, siempre en el marco de la OTAN o, aún mejor, de la Política Común de Seguridad y Defensa de la Unión Europea

Es de destacar que en Alemania existe una institución, peculiar en el entorno europeo, llamada Comisionado Parlamentario para las Fuerzas Armadas, una especie de Defensor del Soldado con jurisdicción específica y responsabilidad de supervisión sobre las Fuerzas Armadas que no depende del Gobierno, sino del Parlamento (https://www.bundestag.de/htdocs_e/ bundestag/commissioner, donde pueden encontrarse igualmente sus últimos informes anuales, el último de fecha enero de 2015).

La reticencia alemana al intervencionismo se puede ejemplificar en que

durante la crisis de Libia de 2011, en la que Alemania se abstuvo de votar favorablemente la resolución 1973 del Consejo de Seguridad que autorizaba una intervención limitada en este país, o en el escaso apoyo que prestó a la intervención francesa en Malí durante la operación «Serval» en enero de 2013.

Los fundamentos de la política de defensa alemana.

No obstante, los dos pilares fundamentales de la política de defensa alemán (OTAN y Unión Europea) permanecen inmovibles, hasta el punto que más que una política de seguridad y defensa propiamente alemana se puede hablar propiamente de dos políticas diferentes, una para cada organización. La primera, atlántica, desempeña el papel de la defensa clásica y constituye el marco preferido de acción militar para Alemania, mientras que la segunda, europea, está orientada más bien a la gestión de crisis. Esta ambivalencia en cuanto a su seguridad, unida a los cambios que están experimentando ambas organizaciones, hace que la política de defensa alemana siga siendo más reactiva que proactiva.

Alemania tiene un Libro Blanco de la Defensa de 2006, actualmente en vigor, pero los problemas en Ucrania y la opción militarista de Rusia le han llevado a estar tramitando uno nuevo en la actualidad.  El proceso del nuevo Libro Blanco se ha iniciado en febrero de 2015 y en él están participando no solo militares, sino expertos civiles, representantes de diferentes ministerios, de partidos políticos y las empresas de armamento germanas.  Parece ser que esta nueva versión opta por

  • remilitarizar las acciones en el exterior.  Berlín decidió el aumento del número de sus instructores militares en la misión de la Unión Europea en Malí (de 180 a 250, y el apoyo con capacidades de transporte a la misión de la Unión Europea en la República Centroafricana.  Aunque sigue manteniendo no traspasar la línea roja de no mandar tropas de combate y parece más probable que se decida por apoyos financieros para librarse de la presión de contribuir militarmente.  Pero parece claro que, poco a poco, Alemania va dando pasos para el intervencionismo militarista, como pone de manifiesto que desplegará 6 aviones Tornado y un satélite SAR, además de una fragata que escoltará al portaviones francés Charles de Gaulle en el Mediterráneo oriental. También aportará 1.200 militares en una misión contra el Daesh. La misión costará 134 millones de euros hasta finales de 2016.
  • remilitarizar el Este de Europa para hacer frente a Rusia.

La reforma de la defensa alemana.

En 1994 el Tribunal Constitucional Federal fallaba que

el fallo del Tribunal Constitucional Federal en 1994, que declaraba legales los despliegues operativos de las Fuerzas Armadas alemanas (Bundeswehr) fuera del territorio nacional

ello ha permitido a la Bundeswehr transformarse, pasando de ser una fuerza orientada exclusivamente a la defensa del territorio nacional, muy numerosa, pesada y basada en el servicio militar obligatorio, a una entidad totalmente profesional, mucho más reducida, ligera y orientada a las operaciones de proyección.

Esta profunda transformación del modelo militar alemán ha tenido lugar en medio de un prolongado recorte presupuestario, junto con un colosal esfuerzo para integrar simultáneamente las Fuerzas Armadas de la antigua República Democrática Alemana (RDA) como consecuencia de la reunificación. En este sentido las Fuerzas Armadas de la República Federal se convirtieron en uno de los pilares fundamentales de la unificación nacional, por lo que no es de extrañar que Alemania optase por esperar hasta el año 2011, una vez el proceso de reunificación estuviese consolidado y más de un decenio después de países como Francia o España, para transformar sus Fuerzas Armadas en totalmente profesionales y voluntarias.

En el año 2010, Alemania lanzó la que puede considerarse la mayor reforma de sus capacidades de defensa desde el establecimiento de la Bundeswehr, una reforma que debe estar concluida en 2017

Respecto al nivel de ambición, declaraba:

  • su disposición para convertirse en nación marco de una organización operativa multinacional con capacidad de integrar fuerzas de otros países, para lo que necesitaba contar con fuerzas capaces de operar en todo el «espectro del conflicto».  Alemania pretende ser la nación marco que ofrece el esqueleto al cual se enganchan los países más pequeños para hacer sus contribuciones específicas. Aquí Alemania ve una oportunidad especial de compensar las reducciones, integrando dentro de sus estructuras marco a los países de su entorno, con especial preferencia por los cuatro de Visegrado (República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia), Nordefco (Noruega, Suecia, Dinamarca y Finlandia) y Benelux (Bélgica, Holanda y Luxemburgo). Además, el trabajar en ámbitos militares multilaterales da a la defensa un carácter políticamente más aceptable ante la sociedad alemana, que las iniciativas militares unilaterales germanas.
  • El objetivo de «fuerza desplegable» y «sostenible» en diferentes operaciones de gestión de crisis se cifraba en diez mil efectivos.  A diferencia de Reino Unido y Francia, no identifica explícitamente un «esfuerzo máximo temporal» de Fuerzas en operaciones de alta intensidad. Se significa que el actual ciclo de disponibilidad alemán implica despliegues operativos de cuatro meses seguidos de un período intermedio de descanso y adiestramiento hasta un nuevo despliegue en veinte meses, incluyendo seis meses previos de adiestramiento pre-despliegue.
  • Mientras el anterior Nivel de Ambición del año 2003 contemplaba una fuerza desplegable de 14.000 para un total de 245.000 que formaban la Bundeswehr, el actual Nivel de Ambición prevé reducir este número a 10.000 soldados en operaciones para un total de 185.000.
  • Alemania prevé también reducir sus presupuestos de defensa centrándose en las misiones más probables de prevención de conflictos internacionales y de gestión de crisis, es decir, en lo que ha venido a denominarse operaciones de estabilización.
  • La idea fuerza que subyace debajo de este concepto es la de mejorar el sostenimiento y mantener las capacidades críticas, actuando en marcos multinacionales, en las que otros países cubren las carencias propias, y realizando un planeamiento de la defensa combinado con otros países.

Posteriormente, en junio de 2012, se concretaron los planes de implementación de la reforma que están actualmente en desarrollo, estimándose que tres cuartas partes de los objetivos deberían haber sido alcanzados ya en 2015.

Las opciones alemanas en cuanto a personal son las siguientes:

  • el objetivo es disponer en 2017 de 185.000 militares en activo y 55.000 empleados civiles (reduciendo 75.000 militares y 20.000 civiles respecto de las cifras de personal de 2010).
  • El ejército quedaría reducido a unos 57.000 soldados, junto a 23.000 militares del ejército del aire (Luftwaffe) y unos 13.000 marinos.
  • Respecto a las reservas, la aspiración es de disponer de 6.000 reservistas organizados en doce unidades, si bien la reorganización de las fuerzas en activo ha retrasado la implementación de la reserva.
  • Optan por una logística conjunta, el «Servicio de Apoyo Conjunto», que comprende 36.000-46.000 efectivos, y un servicio médico conjunto con 15.000-19.000 efectivos.

El problema presupuestario.

Alemania se muestra dispuesta a aumentar su gasto en defensa de acuerdo con las directrices de la OTAN de alcanzar el 2% del PIB y para lograrlo el Gobierno federal ha acordado irlo aumentando gradualmente desde el actual 1,2%, uno de los menores de Europa, de acuerdo con su actual ciclo de planificación financiera previsto hasta 2019, según las cifras del siguiente gráfico:

proxima-evolucion-presupuesto-defensa-aleman

Pero es de destacar que esto no es más que un modelo de planificación y no tiene carácter vinculante.

Alemania parece haber descubierto, al igual que otros países antes que ella, que la sustitución del servicio militar obligatorio por un ejército profesional, algo imprescindible para la realización de operaciones expedicionarias de proyección de fuerzas, no implica un ahorro presupuestario sino todo lo contrario

Alemania, como España tiene problemas con los suministros armamentísticos que reciben de la industria militar, que destaca nuevamente por sus bajísimos niveles de calidad:

Es de señalar que a finales de septiembre 2014 salieron a la luz informaciones que indicaban que los principales sistemas de armas del ejército alemán estaban en un nivel de operatividad muy bajo y que Alemania apenas podía cumplir sus compromisos con la OTAN.  Los principales problemas se referían a plataformas aéreas, como los aviones de transporte C-160 Transall y helicópteros como el terrestre NH-90 y los navales Sea King y Sea Lynx, aunque la descripción general de todos los sistemas de armas era alarmante. Respecto a medios terrestres, solo 280 de 406 vehículos de combate (VCI) Marder y 70 de 180 vehículos blindados Boxer fueron calificados como «operativos y desplegables», en la misma categoría solo entraban 10 de los 31 helicópteros de ataque Tigre y 8 de los 33 NH-90.

La combinación de este cambio hacia políticas más intervencionistas y la nefasta gestión de la industria militar ha provocado algunos cambios de tendencia apreciables:

el Gobierno germano haya decidido en abril de 2015 incrementar su fuerzas acorazadas de cuatro a seis batallones, a fin de aumentar su capacidad de disuasión. Es la primera vez en muchos años que Alemania en lugar de reducir sus fuerzas las aumenta y puede ser un indicio de lo que depara el porvenir y de un proceso que se presenta también inevitable en el resto de socios europeos. Como signo del cambio de tendencia, en noviembre de 2015 el Bundestag aprobó un incremento de 1,32 billones de euros para el presupuesto de Defensa de 2016 y, en respuesta a los recientes problemas en el campo de los programas de armamento, la ministra Von del Leyden anunció que, para remediar las carencias detectadas, se gastarían unos 130 billones de euros hasta 2030 en este campo

 

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La empresa militar alemana H&K no deberá compensar al Ministerio de Defensa alemán a pesar de que sus fusiles de asalto funcionan mal

Imagen de Dirk Vorderstraße

Imagen de Dirk Vorderstraße

Fuente:  Infodefensa.

No deja de sorprendernos el inmenso poder de la industria armamentística.

Ahora el protagonista es la empresa alemana Heckler y Koch que fabrica el fusil de asalto G36 (en la imagen superior).  Recordamos que este es el fusil de asalto que sustituyó al también ineficaz Cetme que también fabricaba España junto a H&K y que, también, tuvo serios problemas de eficacia.  Es de destacar que el G36 es el fusil reglamentario de las fuerzas armadas españolas desde 1999. También lo usan la Policía Nacional y la Guardia Civil.

La investigación oficial (¡Qué envidia, ¿cuándo se hará una investigación oficial en España sobre alguno de los despilfarros militaristas por mala calidad?) en 2015 informó de que estos fusiles tenían fallos. El problema residía en el polímero complejo (plástico que se utiliza con el objeto de darle mayor ligereza) con el que estaban hecho los cañones del G36: se recalentaban a temperaturas no demasiado altas (23 ºC), se ablandaban y se combaban.

H&K contestó que la culpa era del Ministerio de Defensa alemán que había colocado una cubierta protectora de estaño en el cañón de los fusiles para protegerlo, que sería la causante del calentamiento inoportuno.

Alemania posee 167.000 fusiles G36, que fueron dados por inútiles, con lo cual el problema no es pequeño, sobre todo si tenemos en cuenta que cada uno cuesta unos 1.000 €.

¡Cuánto despilfarro militar, cuánta violencia económica ejercida por las empresas militares y por lo gobiernos que les compran y las impulsan!  ¿No sería más sensato económicamente hablando y más humano éticamente hablando reconvertir estas industrias hacia objetivos sociales beneficiosos para la humanidad?

Parece que el Ministerio de Defensa alemán había hecho una reclamación  por 4.000 armas.  Con ello se llegarían a los 4 millones de €, pero los tribunales han dado la razón a H&K.

En España no se ha dicho nada, por parte de nuestro Ministerio de Defensa, sobre el problema.  Quizá, como el gobierno está en funciones, sea mejor mirar hacia otro lado. Al menos hasta que haya bajas. Entonces la culpa la tendrá …

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Despilfarro en el mayor portaaviones yanki

Imagen de Contando Estrelas

Imagen de Contando Estrelas

Fuente:  One Magazine.

El nuevo portaaviones de EE.UU., el Gerald R. Ford está valorado en 13.000 millones de dólares.  Cifras tan grandes son difíciles de valorar desde nuestros sueldos.  Para ello proporcionamos algunos ejemplos de gastos:

  • El Ministerio de Empleo y Seguridad Social gastará en 2016:  16.592 millones de €.  Es decir, portaaviones y cuarto.
  • El Ministerio de Justicia gastará en 2016:  1.629 millones de €, es decir, aproximadamente un octavo de portaaviones.
  • 2.919 millones de € vamos a gastar en Educación, Cultura y Deporte, es decir, una cuarta parte del portaaviones.

¿Os imagináis qué política exterior noviolenta y de verdadera cooperación podría haber desarrollado EE.UU. con esos 13.000 millones de dólares?  ¿Cuánta hambre se habría evitado?, ¿cuántas guerras se habrían podido parar?

Parece claro que el gasto, de por sí, es disparatado, aberrante.  Pero es que, además, es un clarísimo, otro más, ejemplo de despilfarro militar:

  • Debería haber entrado en servicio en septiembre de 2014, pero aún no lo ha hecho.  Son dos años, al menos, de retraso.  La propuesta es que comience a funcionar en 2021, 7 años más tarde de lo previsto.
  • Para que fuese ejemplo y envidia de todas las marinas de todos los mares, se decidió incluirle demasiadas tecnologías no probadas.  Ello ha ocasionado multitud de defectos en el funcionamiento del buque.  Parece que los problemas vienen de los sistemas de propulsión, lanzamiento y recuperación, y también en uno de sus potentes radares.
  • Todo ello hace llegar a los expertos estadounidenses a la conclusión de que es difícil que el mejor buque de la Marina estadounidense tenga éxito en combate.

Y lo peor es que Morenés toma ejemplo de la forma de planificar y hacer armas de los yankis.

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Carta abierta pacifista a Kichi

Imagen de Daniel López García

Fuente:  Andalucía Información.

La noticia:

Hablamos del contrato que estaría a punto de cerrarse entre Navantia y Arabia Saudí para la construcción de cinco corbetas, lo que generaría carga de trabajo para cinco años en los astilleros de la Bahía, tal y como indicó el presidente del comité de empresa de Navantia San Fernando, Jesús Peralta.

El contrato asciende casi a 3.000 millones de euros, va a dar empleo a unas 10.000 familias, entre directo e indirecto, y “vamos a tener a cerca de 1.000 personas viviendo con sus familias aquí en la Bahía”, indicaba el sindicalista antes de indicar que le preocupaba la postura de Podemos en este asunto, pues junto con algunas ONG, estaba en contra de construir buques de guerra para un país que precisamente no es conocido por respetar los Derechos Humanos.

De hecho, Peralta dijo que los trabajadores habían hablado con los alcaldes de Podemos en Cádiz y Puerto Real para que instarán “a su jefe”, Pablo Iglesias, a que “se calle” porque con su oposición “va a joder a más de diez mil familias” gaditanas

Y las declaraciones de Kichi:

“por si alguien tenía alguna duda, este equipo de Gobierno da su apoyo a cualquier iniciativa que aumente la carga de trabajo en los astilleros de la Bahía de Cádiz”.

“Que no quepa la menor duda sobre nuestro apoyo a los astilleros de la Bahía de Cádiz”, afirmó para añadir que muestra su “respaldo y apoyo” a las negociaciones que la SEPI y la dirección de Navantia “están desarrollando para que el contrato de las corbetas se firme de la manera más inmediata posible”.

Eso sí, puntualizó, “eso no quita para que también cuestionemos la revisión de los compromisos en materia de diplomacia internacional con otros países como por ejemplo, con Arabia Saudí” y es que “sería conveniente que España instase a Arabia Saudí a que respete los Derechos Humanos”.

Por otro lado, el alcalde asegura que contratos como el de las corbetas “no son suficientes para enfrentar la difícil situación que atraviesa el empleo en la Bahía de Cádiz”, incidiendo en que el Gobierno de España “debe garantizar que llegue, no sólo del sector militar, sino también del civil, carga de trabajo sostenible para los astilleros de la Bahía de Cádiz”.
Por último, el regidor gaditano reclama que se ponga en marcha un Plan Estratégico para el Sector Naval, ausente en la última década, que renueve las inversiones y las plantillas en este sector.

Querido Kichi:

Somos conocedores de que en el año escaso que llevas de alcalde ha habido mejoras sustanciales en la ciudad, a pesar de los muchos palos que os han puesto en las ruedas otros actores políticos.  Sabemos que se ha bajado la deuda de Cádiz en más de 10 millones de €, que se ha implementado el programa de alimentación urgente para escolares, que ya no hay listas de espera en servicios sociales, que habéis aprobado un bono social para la electricidad de muchas familias pobres (y que estáis gestionando otro bono para el agua), sabemos que habéis fomentado la cultura participativa en el ayuntamiento.  Todo ello nos alegra y por ello te felicitamos.  Pero, ciertamente teníamos esperanzas, dada tu trayectoria, en que tu llegada a la alcaldía de Cádiz sirviera para bajar el nivel de militarización que sufre la ciudad y la comarca.

Cádiz es un ejemplo palmario de que el monocultivo militar no es bueno económicamente para ninguna región porque:

  • se convierte en la única alternativa de empleo y de inversión
  • éticamente es reprobable al cien por cien
  • vuelve dependiente a la población y a sus políticos de los inestables ciclos de venta de armas o de las guerras que se están preparando

Nosotros particularmente teníamos las expectativas abiertas porque nos habían hablado muy bien de ti como persona y de tu compromiso político.

Al principio de tu mandato nos sorprendió que recibieras institucionalmente a militares de alta graduación que recalaban en Cádiz, pero bueno, era el inicio y, en parte, eran asuntos menores.

Sin embargo este apoyo a la SEPI y a Navantia para fabricar corbetas, buques de guerra de la clase Avante 2200, corbetas destinadas a un país criminal que las emplerá, como se está viendo, en su lucha expansiva y por el control regional de una de las zonas más sensibles del planeta, este apoyo es un verdadero baño de realidad.  Parece que optas por ser uno más, uno de ellos, uno de los que callan ante el atropello del militarismo y prefiere el cálculo electoral a la dignidad.

Leemos los resultados de las votaciones de la Diputación de Cádiz y en el punto 20 no deja de sorprendernos la casi unanimidad:  a favor de fabricar las corbetas para Arabia votaron  PP, PSOE, IU, PC (Por Cádiz sí se puede) y PA (Grupo Andalucista).  Sólo se abstuvo GJ (Ganemos Jeréz) por sus recelos antes las prácticas de Arabia Saudí contra los Derechos Humanos.

El diputado de Grandes Sectores Estratégicos, José María Román, ha explicado que la defensa del empleo debe prevalecer sin que ninguna otra cuestión, que podría tratarse en un punto aparte, enturbie el consenso sobre este tema. En este sentido ha argumentado su rechazo a una enmienda del Grupo Por Cádiz Sí se Puede, que pedía una manifestación explícita de defensa de los Derechos Humanos y contra el terrorismo, no por cuestiones de fondo, sino porque se trataba de un acuerdo que quiere manifestar un mensaje rotundo e inequívoco en favor de la búsqueda de carga de trabajo, ante el enorme índice de desempleo de la provincia y la Bahía de Cádiz en particular.

El drama del empleo en Cádiz es indignante. En eso no podemos sino estar de acuerdo. Buscar salidas urgentes, inmediatas, a ese drama es, no cabe duda, la labor política más importante y no sólo cuestión de palabras. Pero el trabajo en Cádiz asociado a la fabricación de armas condena a Cádiz a la dependencia, a la precariedad laboral, a la insostenibilidad. Y ese es el problema que, al parecer, nadie quiere abordar.

Son varias las consideraciones que te queremos comentar desde el punto de vista pacifista:

  • Apoyo total al militarismo.  Parece, por tus declaraciones en facebook que el apoyo no tiene medias tintas, ni matizaciones.  No es que hayas dicho que no hay más remedio, que te ves obligado, que en el futuro procurarás que sea de otra manera.  Has dado todo tu apoyo inequívoco y sin matices.  Impresionante. Y así hemos capturado tu declaración en las redes:

kichi navantia subrayado

  • Todo para nada.  El contrato no es suficiente para enfrentar la difícil situación del empleo en la zona.  El actual contrato militar es un parche temporal que no va a solucionar los problemas de la zona.  Sin embargo, sí los va a enquistar:  Cádiz va a ser durante más años dependiente de los militar, como lo ha sido desde hace mucho.  La misma perspectiva vital penosa, dependiente, azarosa. Y esto, desde la responsabilidad de un político que viene a romper las dinámicas nefastas provocadas por el PP y el PSOE debería explicarlo claramente a la sociedad, incluso enfrentándose a los interesados grupos de presión que pujan por el interés militarista.
  • ¿Renunciamos a la ética?  Fomentar la venta de armas no es neutro, no es aséptico, tiene consecuencias.  Refleja falta de ética política porque fomenta la violencia directa, estructural y cultural.  Supone que un edil que quiere cambiar las situaciones de injusticia de su ciudad mira para otro lado si se promueve la violencia estructural en otros países que no respetan los derechos humanos, las relaciones internacionales militarizadas.  Eso es asumir el núcleo de las convicciones políticas del capitalismo:  lo importante es que ‘nosotros’ estemos bien, aunque sea explotando a los demás.
  • La compañía.   ¿No es sospechoso votar con PP y PSOE?  ¿Acaso son casta en todo menos en la cuestión de Defensa?  Votar con el PP y con el PSOE en cuestiones de Defensa es dar el primer paso para acabar asumiendo que la política de Defensa es intocable, incuestionable, no debatible.  Supone asumir el núcleo de la ideología en cuestiones de Defensa del PPPSOE, la política de Defensa es una Política de Estado y, por lo tanto, es conservadora, opaca, promotora de violencia, exportadora de armas, consolidadora del militarismo y de la OTAN.  Sobre todo, y esto es lo peor, supone asumir que no hay alternativa.
  • ¿Apoyar a Navantia?  Si la decisión es apoyar a una empresa que investiga para acabar desarrollando un submarino, el S-80, que se hunde pero no es capaz de flotar, la decisión no tiene muy buena pinta.  ¿Quién ha dimitido por una gestión tan desastrosa, y que le ha costado a los impuestos de todos un sobrecoste multimillonario, quién es el responsable?  Se está apoyando a una empresa antieconómica, que necesita sucesivas subvenciones del Estado para sobrevivir, que necesita apoyo institucional para vender su producto principal (naves de guerra) y con una gestión nefasta y unos responsables incapaces pero irresponsables.
  • ¿El empleo lo es todo?  ¿Aunque fomente a dictadores, aunque fomente la guerra?  Ya no importa nada:  empleo a cualquier precio, cualquier oferta es buena.  Seguramente contestarás que no.  Seguro que no aceptarías un vertedero de residuos nucleares en Cádiz, ni que cualquier corrupto hiciese un casino por mucho empleo que se crease. Seguro que estás de acuerdo, por ejemplo, con el ayuntamiento de Pontevedra que quiere quitar una industria papelera de allí, a pesar de que da empleo ¿Por qué no se mantiene la coherencia en lo antimilitar?
  • Empleo digno. Es muy fuerte que Cádiz tenga un 40% de paro.  Terrible, pero también es muy fuerte que la forma de trabajar en Cádiz sea fabricar armas. Y es más fuerte todavía conocer que es precisamente la dependencia que genera ese monocultivo militar el que provoca dependencia y quiebra la posibilidad de alternativas sostenibles de empleo. Exigimos trabajos dignos en horario, en conciliación familiar, en que no haya grandes diferencias salariales entre los directivos y los trabajadores de base.  ¿No exigimos que la producción sea, también, ética, pacífica, coherente, sostenible?
  • Empleo solidario.  ¿Solidario fabricar armas?  Antes bien es antiecológico, antieconómico, un despilfarro, inhumano, el colmo de la insolidaridad porque las armas sólo hace más fuertes a las elites económicas y políticas, no a la gente de base. Si con alguien es solidario apoyar a las industrias militares es con las industrias militares, pero se da el caso de que éstas son, precisamente, insolidarias con la lucha de los hombres y mujeres por la dignidad y la justicia. Hay que elegir bien las solidaridades y los amigos y aliados, no sea que acabemos siendo lo que empezamos deplorando y nos arrastremos por la vida como tantos patéticos e instalados sujetos que todos conocemos que nos hablan de sus batallitas de compromiso que, hace tanto y de forma tan escandalosa, abandonaron.
  • La peor apuesta para generar empleo.  Como se muestra en la siguiente imagen, con un millón de dólares se crean 8.555 empleos en lo militar, pero con los mismos destinados a otros fines, se crearían 10.779 en consumo personal, 12.804 en construcción, 12.883 en salud, 17.687 en educación y 19.795 empleos en el transporte público.  ¿Por qué apostar por lo menos productivo para paliar el problema de desempleo? ¿No es más sensato reclamar y con fuerza un cambio desde ya de las prioridades, de las inversiones públicas, de los objetivos de las empresas, etc. hacia sectores sostenibles y alternativos a lo militar?

investigación en armamento y trabajo

  • El círculo vicioso de la dependencia militar.  Cádiz siempre ha sido dependiente de lo militar, con esta decisión lo seguirá siendo y dará un nuevo giro de tuerca.  Esta decisión de apoyo militarista es pan (migajas) para hoy y hambre para mañana.  No se arregla ningún problema de desarrollo sostenible de Cádiz, se ahonda en el problema. Debería saber el alcalde de Cádiz que la producción de armas está sometida a ciclos de rearme y distensión y al fomento de las guerras y conflictos por parte de los grandes centros de decisión mundial. Estos ciclos necesitan de fases expansivas y de producción y otras de parón. Condicionar el futuro de Cádiz al capricho de la venta de armas es asociarlo de forma inconsciente a los ciclos del militarismo, condenar el trabajo a su precaria situación. ¿Cádiz tiene la mala calidad de trabajo porque tiene pocos pedidos militares o porque el militarismo precariza su mercado laboral? ¿Navantia es la solución o es más bien el problema?
  • La corresponsabilidad.  Defender el empleo de Cádiz de la manera en que lo has hecho, las declaraciones que has hecho, Kichi, te hacen corresponsable de la política de defensa militarista y violenta que practican PSOE y PP.  También del sostenimiento militar de la dictadura Saudí.
  •   No se han hecho los deberes.  ¿Cómo se puede romper con este círculo vicioso y violento?, ¿cómo para que no suceda de nuevo?  Porque esta situación era previsible. Cada poco tiempo, los intereses conjuntos de la empresa Navantia, de las empresas militares, de los partidos promilitaristas que apoyan sus intereses, de sus grupos mediáticos de apoyo y de la cúpula sindical instalada en sus viejos dogmas, se conjuntan para presionar, para exigir más carga de trabajo en armas, para hacer creer que su interés es el de todos, para conseguir el objetivo lucrativo que persiguen. Por tanto, que ahora iban a plantear lo de siempre, que iban a presionar a los alcaldes que dicen representar otro sentir, era evidente y el no tener respuesta y plegarse a las exigencias supone no tener hechos los deberes. Y parece que la visión ha sido muy cortoplacista, nada de prever el medio y largo plazo ¿Qué alternativas se han barajado?  ¿Qué planes se han desarrollado para evitar el marrón político que supone vender armas a una dictadura?  ¿Qué planes hay para evitar la perpetua dependencia de la inversión militar?  Parece que ninguno. Sencillamente, te has dejado vencer (esperamos que aún no convencer) por los lobbys de presión militar. Ahora te consideran uno de ellos.
  • Es imprescindible la crítica a lo militar desde las institudiones.  No es cierto que Cádiz entero aspire a la carga militar de trabajo. De hecho no todo el mundo votó a favor de la apuesta militarista. Es cierto que el bloque que se adscribió a las tesis del partido tácito militarista (PSOE, PP; IU, Por Cádiz SI se Puede, PA) fue mayoritario, pero el hecho de que hubiera un voto diferente implica que sí había otras posibilidades, al menos de mostrar no un apoyo incondicional, sino una apuesta por alternativas, un apoyo en su caso más matizado…  Pero, más allá, de los grupos políticos, es que son muchas las ONG y entidades que no apuestan por Navantia y la militarización de Cádiz. De hecho, el propio Presidente del Comité de Empresa de Navantia, uno de los grupos de presión más importantes de la Bahía, presionaba a Podemos para que  no se alineara con las ONG contra los contratos militares. Tampoco los pacifistas de Cádiz están por la labor de apoyar tan incondicionalmente la carga de trabajo militar para Cádiz como alternativa de trabajo decente.

Para acabar, Kichi, ¿es posible encontrar alternativas?

La desmilitarización de zonas dependientes del monocultivo militar no es nueva en Europa: Los programas KONVER y TACIS, promovidos por la Comisión Europea  a petición del Parlamento Europeo, permitió invertir importantes cantidades económicas a partir de 1993 en regiones fuertemente afectadas por el monocultivo militar en Italia, Francia, España y Alemania (tras la reunificación). Otro programa de la misma comisión, el llamado Programa TACIS promovió similares inversiones en las regiones fuertemente militarizadas de diversos estados de la extinta URSS.

De este modo, tanto el enfoque pro desmilitarización de zonas afectas al monocultivo militar como recursos para ello no son algo extraño en Europa, sino que existen antecedentes.  Hay muchos ejemplos de reconversión de la industria militar, de mayor y menor calado, son dignos de estudio y vendrían muy bien a Cádiz.

También hay algunos diseños sobre el camino de tránsito desde esta sociedad tan militarizada y violenta hacia otra sociedad pacífica, solidaria y noviolenta.  El concepto se llama transarme y no es un irrealizable.  Sobre él se puede leer en «Política noviolenta y lucha socia. Alterantiva noviolenta a la defensa militar».

Por otra parte, también los Presupuestos Generales del Estado contemplan partidas para el desarrollo económico sostenible de regiones en declive industrial. Dichos fondos estatales, desde una reivindicación bien organizada, pueden reclamarse para una profunda reconversión hacia la sostenibilidad del empleo de calidad y justo en las grandes dependientes militares españolas con alto índice de paro asociado, Cádiz y Ferrol. Asombra no ver estas reclamaciones, al menos como matización, en las reivindicaciones del Alcalde alternativo de Cádiz. ¿Desconocimiento, desinterés, entrega a los intereses del militarismo?

En tercer lugar, las críticas a Navantia como empresa son muchísimas:  estaría encabezando cualquier lista de las principales empresas españolas donde hacer una auditoría seria y rigurosa.  La empresa pública Navantia arrastra una deuda espectacular, fruto de la falta de perspectiva real a medio y largo plazo, la evidentemente nefasta gestión y lo catastrófico de su producción fallida. Esta deuda, a la larga, es sufragada de forma indirecta por parte de toda la sociedad por la vía tanto del esfuerzo de las autoridades para conseguir nuevos contratos de armas (viajes del Ministro de Defensa y del propio Rey incluidos), como porque el agujero acaba siendo pagado por SEPI con cargo a los beneficios de otras de sus empresas o por el Estado por medio de aportaciones económicas, subvenciones y créditos a interés cero. Todo este esfuerzo destinado a la producción de armas se estima en varios cientos de millones cada año. La reversión de tal esfuerzo en términos políticos y económicos a los parados de Cádiz y a generar nuevos nichos de empleo decente, sencillamente, podrían paliar transitoriamente la situación regional hasta la consolidación de otras alternativas. Ni se ha visto al rey y a la pléyade de políticos corifeos del militarismo reivindicando una viabilidad alternativa para Cádiz, ni parece que sea interés de todos estos señores impulsar con tanto ahínco el trabajo de los gaditanos como la posición de España como séptima potencia en venta de armas del mundo.

Reivindicar desde ya la reconversión del sector naval de Cádiz y de Navantia hacia una producción diferente podría, igualmente, formar parte de la agenda política alternativa. ¿No cabe producir con la tecnología disponible otros ingenios por ejemplo enfocados hacia las energías limpias, o hacia el uso de la sofisticada tecnología en usos civiles que posicionaran a Cádiz de manera alternativa? De hecho Navantia tiene una línea de investigación en los sectores eólico y marino. ¿Puede potenciarse ésta en detrimento de la producción sucia de armas? ¿No apuesta Cádiz por un cambio hacia un modelo energético ética y ecológicamente sostenible que saque a la provincia de la postración? ¿No puede ser este el camino?

El militarismo en Cádiz es brutal también en lo territorial. Cádiz cuenta con más de 68.938.237,56 metros cuadrados de patrimonio militar (según los datos de patrimonio que, como se sabe, no contemplan el total del que tiene el militarismo), sin contar con el de Navantia. Sin embargo lo militar y sus industrias no pagan impuestos ni tasas a los municipios, están exentos. ¿No existe aquí una fuente ya sea para la reconversión de estos terrenos e instalaciones que no usan hacia fines útiles o planes de choque que ayuden a la población?  ¿No sería la exigencia de que paguen un apoyo a políticas de empleo, en este proceso de transición al cambio de modelo que Kichi ha prometido tantas veces, para Cádiz?

Entre la resignación fatalista y el escapismo que todo lo niega, caben caminos para revertir la injusta situación de paro de Cádiz, fruto de una historia de postraciones e intereses, donde la propia dependencia del monocultivo militar actúa no como solución, sino como generador de dependencia.

Pero esos caminos pasan por proponer y llevar a cabo políticas activas y por mostrar el camino de transarme que nos lleve a la superación de la dependencia.

Y en esto, querido Kichi, ni siquiera te has alineado en la propuesta de cambio.

Falta diálogo con los pacifistas.  Falta estudiar y comprender sus propuestas, sus alternativas, falta trabajo común con ellos, que también son parte de la izquierda y de la alternativa a esta sociedad de opresión.

Un saludo, compañero.

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Nada del problema militar es negociable para Sánchez

Imagen de David de la Luz

Fuente:  Nueva Tribuna.

Pedro Sánchez acaba de hacer públicas 43 medidas que ha enviado a los partidos para negociar su presidencia del gobierno.

Muchas de ellas son, innegablemente, necesarias y urgentes (derogar la Reforma Laboral, derogar la Reforma Educativa -cosa que, por cierto, no se dice, sino que se habla de paralizar su calendario de aplicación-, medidas de choque para bajar el paro a la mitad, …).

Otras son risibles viendo el comportamiento conocido del PSOE, por ejemplo en todas las noticias sobre las puertas giratorias constantes en el mundo de la Defensa. Dicen así

36. Endurecer el régimen de incompatibilidades para evitar el fenómeno de las puertas giratorias, extendiendo el periodo hasta los 5 años.

.Otras son necesarias pero hay que concretar.  Por ejemplo, cuando habla (en la medida 4) de hacer una auditoría del gasto público, ¿se refiere también al gasto militar?  Porque el gasto militar ha de ser, urgentemente, auditado dado que los Presupuestos Generales del Estado para 2016, entre otras cosas,

  • esconden gasto militar en 12 de los 13 ministerios existentes y
  • que aunque se publicita que el presupuesto del Ministerio de Defensa será de 5.787’89 millones de €, la suma de todas las partidas que tienen que ver con el gasto militar (siguiendo el criterio contable de la OTAN) asciende a 31.133’15 millones de €, es decir, las cuentas públicas esconden 25.345’26 millones € de gasto militar esconden el 81’41 % de dicho gasto.
  • la deuda militar que genera el gasto militar será para 2016 de 16.309’59 millones de €, el 53’82 % del gasto militar.

En la medida 15 se habla de

Promover Acuerdo por la Ciencia, recuperar los niveles de inversión pública en I+D+i e impulsar un plan de repatriación del talento científico.

Pero no se habla del problema que está suponiendo la militarización de la I+D+i española en los últimos gobiernos.

También nos llama la atención la propuesta

32. Atribuir a los partidos políticos que se hayan financiado ilegalmente responsabilidad patrimonial de dichos actos.

porque, en nuestra opinión, estas responsabilidades políticas y penales se debería aplicar también a la esfera militar dado que los programas PEAS están sobreendeudando al Ministerio de Defensa y al de Industria, además, de contribuyendo negativamente porque producen excesivo aumento de déficit en los PGE.  Una y otra vez publicamos noticias sobre la mala calidad de la industria militar, parte de la cual tiene accionariado estatal, y donde nunca nadie asume las consecuencias de las malas políticas que implementan.

Pero nos extraña sobremanera que nada de lo militar sea importante para Pedro Sánchez, el PSOE y para los pactos que quieren hacer para gobernar España durante los próximos cuatro años.  Por ejemplo, ¿no es importante

  1. Conseguir que la Directiva de Defensa sea debatida por el Parlamento y la sociedad antes de ser aprobada
  2. Conseguir que la Comisión de Defensa del Congreso sea un órgano donde realmente se controle la política de Defensa
  3. Reducir el excesivo número de militares españoles
  4. Aumentar la ratio de oficiales por soldado desde los impresentables y actuales 1 oficial por cada 1’8 soldados a cifras más presentables
  5. Iniciar el proceso de reconversión de las deficitarias e ineficaces industrias militares españolas hacia fines socialmente útiles
  6. Prohibir el gasto en programas de armamento ineficaces, caros y generadores de deuda, como los PEAS que van a suponer una inversión en armas de 1.606’5 millones € en 2016
  7. Reducir el Gasto Militar español de 31.133’15 millones € para financiar políticas sociales
  8. Abandonar la política de exteriores militarizada y cambiar las prioridades hacia la cooperación y la solidadridad
  9. Presupuestar bien las Operaciones Militares en el Exterior (1.034 millones para 2016) y dejar de ocultar su desmedido gasto a la opinión pública
  10. Desmilitarizar la Guardia Civil y la Guardia Real
  11. Acabar con la corrupción militar
  12. Acabar con el despilfarro militar (cuerpos como la Patrulla Águila, Patrulla Acrobática de Paracaidismo, Patrulla Aspa, desfiles militares, …)
  13. Desmilitarizar la UME
  14. Salir de la OTAN
  15. Acabar con la justicia militar
  16. Prohibir el sobregasto del Ministerio de Defensa en las liquidaciones de los presupuestos por un valor medio de 1.357 millones de € al año
  17. Podríamos añadir un largo etcétera, que podéis consultar en nuestros informes sobre Gasto Militar, sobre el Ejército Europeo y sobre Antimilitarismo y Elecciones Municipales y Autonómicas.

Sin embargo, nos sorprende que nada de lo militar sea negociable, mejorable, hablable siquiera.

Una vez más los militares se salen con la suya logran mantenerse como política de estado, como política inmutable y ajena a quien gobierne, y sobre todo a los ciudadanos.

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La industria militar española, pequeña radiografía de la industria de la muerte

Fuente:  El Diario

Excelente el artículo de Raúl Sánchez.

El siguiente gráfico es muy demostrativo del panorama general de la industria militar española.  Los contratos se centran en 3 grandes empresas:  EADS-CASA, Navantia y Santa Bárbara:

Imagen de El Diario

Además, el tinglado de la industria de la muerte en España se caracteriza por:

  • Las puertas giratorias.  Dos casos de puertas giratorias han afectado a Santa Bárbara desde que la sociedad fue vendida por el Gobierno.  Alfonso Ramonet, embajador de España en grandes capitales como Tokio o Washington, fue presidente de la compañía entre 2003 y 2007, justo tras su privatización. Aunque la más directa ha sido la que afectó a su consejero delegado entre 2010 y 2013, Carlos Villar Turrau. Militar de carrera, fue Director General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa entre 2001 y 2006 y Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEMAD) entre 2006 y 2008.
  • No hay que entender a estas empresas como entes independientes de las fuerzas armadas”, explica Bernardo Navazo, analista de defensa.
  • Defensa admite que en el sector armamentístico español «no hay muchos competidores» y que al final se elige a quien tiene «la capacidad de llevar acabo» los programas
  • Las empresas son muy parasitarias del Estado, viven de subvenciones y ayudas y la gran mayoría tienen participaciones estatales.
  • En ocasiones, de facto, son monopolistas, como Navantia con la Armada, con la que tiene un acuerdo.
  • No hay verdadera competencia:  “Si abres el abanico a la competencia internacional, se corre el riesgo de dilapidar varias décadas de apoyo a la industria española y reducir su capacidad tecnológica para el futuro”. Precisamente, fue la creación de un tejido tecnológico e industrial en el sector de la defensa la razón para fomentar estos programas de armamento.
  • Su planificación es muy mala y sólo se fijan en producir y vender armamento.  Constantino Méndez, ex secretario de Estado de Defensa, reconoció, sin embargo, que estos programas “no habían aumentado la autonomía tecnológica e industrial de España” ya que el acento se puso sobre la “mera adquisición y producción”.
  • Se financias por Programas Especiales de Armamento que han generado una importantísima deuda militar de más de 20.000 millones de € pendientes de pago.
  • Están asociadas en la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Aeronáutica, Seguridad y Espacio (TEDAE) que es la patronal de la industria de defensa en España. Aseguran que dan empleo directo a más de 50.000 personas y facturan 9.000 millones de euros anuales. Su junta directiva la forman, entre otros, las empresas que se han llevado estos programas: Airbus, Navantia y Santa Bárbara Sistemas.  El presidente de la asociación es Adolfo Menéndez. Licenciado en Derecho, también compagina su labor como consejero en representación del Gobierno en la tecnológica Indra, aunque su pasado político es anterior. Fue subsecretario de Defensa entre 1996 y 2000, cuando se firmaron los mayores compromisos de pago de los programas de armamento.
  • No hay un verdadero control de sus políticas ni gastos.  Es imprescindible una auditoría a fondo.
  • La industria militar no para de dar ejemplos bochornosos de su mala calidad.

Las principales características y contratos de las más conspicuas son las siguientes:

Santa Bárbara

es la rama industrial del Ejército de Tierra. Nació como empresa en 1960 al reagruparse varias fábricas industriales del ejército franquista. Fue de propiedad pública hasta que fue privatizada por el Gobierno de Aznar en 2001 y vendida al grupo mundial de venta de material de defensa General Dynamics.

Un informe del Tribunal de Cuentas en 2007 denunció sobrecostes en la privatización de Santa Bárbara, que, según el texto, costó casi 500 millones de euros.

Entre 2010 y 2015, recibió 105 millones de euros en compras habituales de repuestos, armamento y municiones.

Imagen de El Diario

 

EADS-CASA (Airbus):

Nació como Construcciones Aeronáuticas, S.A. en 1923, inaugurando dos fábricas de aviones durante esa década: una en Getafe y otra en Cádiz. Tras el final de la Guerra Civil, estrecha sus lazos con el Estado franquista, que adquiere el 33% de la empresa en 1943 y amplia su participación hasta ser propiedad casi estatal en décadas posteriores.

Fue privatizada en 1999 durante el Gobierno de Aznar. La compra el Grupo Interés Económico Airbus y pasa a denominarse EADS CASA. Ahora es la principal empresa española en el sector aeroespacial. Sus compromisos con defensa suman casi 19.000 millones de euros, junto con Industria de Turbo Propulsores, S.A. (ITP), con la que comparte los programas del Eurofighter.

Los PEAS aseguran la continuidad de la empresa durante 30 años.

Defensa tiene pendientes pagos con estas empresas por 21.000 millones de euros. El último calendario de pagos firmado por el actual ministro Pedro Morenés, también con origen profesional en las empresas de armamento, alarga los compromisos hasta 2030. Más de treinta años después de la firma del primer programa, en 1997.

Imagen de El Diario

 

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La Armada planea externalizar las reparaciones de los vehículos Piraña

Obsoleto

Fuente: Infodefensa

Según ha afirmado el Coronel González Martín, de la Jefatura de Apoyo Logístico de la Armada  dentro de las conferencias SIMDEX 15 (sometimiento y simulación en el ciclo de la vida), en realidad un simposio sobre obsolescencia programada y otros truquitos empresariales que patrocina EXPAL con el apoyo entre otros del Ministerio de Defensa, Indra,  Navantia o General Dinamics, la Armada piensa externalizar las reparaciones de sus vehículos de combate Piraña (en realidad 39 blindados 8×8).

Llama la atención que el Ministerio de Defensa colabore en la realización de actos promovidos por empresas militares y dedicados a la obsolescencia, y más aún que ésta fuente de preocupación que nos podría parecer a los profanos cuando menos engañosa, sea tan esencial a este sector industrial.

Pero volviendo a lo que nos ocupa, la razón que esgrime la Armada para su idea externalizadora es que, efectuada la externalización a la empresa General Dynamics, a quien en definitiva van a ir a parar las reparaciones, la Armada conseguirá en poco «modernizar» los de la primera fase de compras, consiguiendo con ello renovar toda la flota y contar con las mejoras técnicas del ingenio.

Es una manera de comprar armas por la puerta de atrás, sin que parezca que la inversión aparentemente en «reparaciones» lo es en mejoras.

Por otra parte, que «externalice» Defensa ¿supone un gasto menor?, ¿mayor eficacia?  ¿El desmantelamiento de las estructuras encargadas de estas reparaciones hasta ahora? Nada dice Defensa al respecto.

Pero ello supone un segundo aspecto a criticar, porque la externalización no sólo oculta mayor inversión en armas (en este caso en su mejora) sino mayor gasto militar del que ya soportamos y muy probablemente un sobrecoste que no aparecerá en los presupuestos del estado.

Habrá que estar atentos a los presupuestos generales y al gasto militar que ocultan para detectar esta prevista fórmula de rearme anunciada.

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Rearme, otra vez, en Europa del Este y aquí.

Imagen de theyedropper

Fuente:  El País.

La crisis en Ucrania, las tensiones con Rusia, son los argumentos que sirven para la remilitarización de Europa del Este.  Del otro lado dirían que las razones son la crisis de Ucrania y las tensiones con Estados Unidos, Europa Occidental y la OTAN. El resultado igual: meter miedo a las poblaciones, rearme mutuo y grandes negocios para unos pocos.

Otro resultado esperado, esta vez para los ucranios y de los otros pueblos que viven en aquel territorio:  miles de muertes, una nación dividida, militarizada, enfrentada, con miles de muertos y una economía que quedará en manos del que antes desenfunde, pero nunca en manos de l@s ucrani@s.  Para ell@s nada bueno se cierne en el futuro.

Pase lo que pase, las empresas de armamento europeas y yankis se beneficiarán muy mucho. Además, cual pedrea, se anuncia que

Polonia aumentó su gasto militar en un 13% en 2014 y para este año se prevé un nuevo incremento del 20%. Los países bálticos, que aprobaron importantes recortes durante la crisis económica, han invertido la tendencia en los últimos tres años.

Lituania es el caso más extremo: tras una subida del 6% el año pasado, planea para 2015 un aumento del 50%

Moscú incrementó el año pasado su gasto militar en un 8,1% y sus partidas destinadas a defensa para este año han aumentado un 15%, aunque la mayoría de las subidas habían sido decididas antes del conflicto en Ucrania.

Según las previsiones del instituto, el gasto militar de Varsovia —que ha esquivado los efectos de la crisis económica que ha embestido el continente desde 2008— superará el 2% del PIB, el objetivo acordado por la OTAN.

En 2014, el gasto militar sueco fue un 5,9% mayor que el del año anterior. Se prevé un incremento del 5,3% para este año.

 

Parece que en Europa del Este se va a seguir esa vieja consigna de que cuando hay graves problemas económicos y sociales lo mejor es inventarse un enemigo externo que nos haga desviar la atención y «unirnos» (es un decir) contra él, olvidando los verdaderos problemas.

Los países de Europa del Este gastarán más en defensa.  Por ello se volverán más dependientes de los países que les venden armas.  Por ello podrán dedicar menos recursos a los gastos sociales.  Por ello sus poblaciones se verán obligadas a protestas y rebeliones.  Por ello crecerá el nivel de inseguridad y … habrá que gastar más en defensa y represión.  Por ello los países vecinos se sentirán amenazados y tenderán a protegerse gastando más en defensa.

Países, gobiernos, sociedades, millones de personas, cayendo, nuevamente, en el círculo vicioso de la violencia.

En Europa Occidental, en la U.E., nos preocuparemos mucho de la deriva (inesperada, dirán muchos) que toman los acontecimientos en nuestros vecinos del Este y del Sur.  Nuestros partidos pedirán más gastos militares.  Nos veremos obligados a ser más intervencionistas (no por nuestro bien sino por el bien ajeno).  Nuestras fronteras avanzadas lo serán todavía más.  Nos sorprenderemos de que se nos considere enemigos en muchas partes del mundo.  Nos parecerá injusto y nos sentiremos inseguros e incomprendidos.  Dedicaremos más dinero a la industria militar, a subvencionarla para tener un nivel de desarrollo industrial suficiente para nuestras necesidades militares.  Desatenderemos nuestras necesidades sociales.  Crecerá la contestación callejera.  Necesitaremos reprimirla y contrataremos nuevos gastos en pelotas de goma, protecciones para la policía, seguridad para las instituciones.  Cambiará la legislación para proteger el orden público y se cercenarán libertades y derechos.

¿A alguien os suena esta historia?  Es el nudo gordiano.  El nudo imposible de desatar. Además tiene quienes lo alimentan constantemente. Sólo es posible cortarlo, vivir de manera alternativa.

Seguimos sin aprender.

Seguirá ganando la industria militar.  Una industria que seguiremos subvencionando con préstamos al cero por ciento de interés y con otras prebendas.  Una industria chapucera donde las haya, como venimos denunciando en este blog.  Una industria con continuas pérdidas que, una y otra vez, han de ser asumidas por todos vía impuestos.  Una industria que casi no crea empleo comparada con casi cualquier otra.  Una industria sin ética, con ministros puertasgiratorias.  Una industria de muerte.  Una industria que cada vez se come un mayor porcentaje del total de la I+D+i española. Una industria que vende armas a otros y alimenta conflictos donde mueren miles de personas…

Ellos, unos pocos, se forran.  Los demás …

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La mala calidad de la industria militar ahora en el A400M, avión de transporte militar

Imagen de Tomasz Dunn

Fuente:  El Economista.

El presidente de Airbus España, Domingo Ureña, ha sido sustituido por Fernando Alonso debido a:

los problemas en el A400M, cuyo ensamblaje final se realiza en la planta de Sevilla, se detectaron hace unos dos o tres años y están relacionados con la capacidad militar del avión y a su imposibilidad de hacer frente a determinadas misiones, si bien no ha ofrecido más detalles al respecto.

Gerwert (presidente de Airbus) ha indicado que estos problemas se identificaron durante las pruebas de vuelo y que se advirtió de ello a los proveedores de los componentes del avión para que corrijan los posibles fallos. Eso sí, ha dejado claro que, a pesar de esto, sigue considerando al A400M como «el mejor avión de transporte estratégico de su clase».

Es decir, el A400M funciona mal pero no nos dicen las razones.  Nos comentan que están trabajando para solucionarlo pero el fallo lleva sin solución desde hace 3 años.

Además, nos dicen que se van a seguir vendiendo

Gerwert ha lamentado los problemas surgidos porque, según ha remarcado, Airbus DS no ha cumplido el «compromiso» adquirido, razón por la cual no ha podido precisar cuántas unidades de este avión se podrán entregar este año, aunque ha dejado claro que serán más que en 2014.

Lo cual nos parece una irresponsabilidad que puede dar lugar a accidentes y/o a demandas judiciales por el incumplimiento del contrato en cuanto a las calidades firmadas.

Estas malas prácticas de la industria militar se repiten demasiado, a los problemas del A400M hay que unir, por ejemplo:

Nuevos datos para el despilfarro de la industria militar.

¿No merecen todos estos fallos en los programas señeros del militarismo español que paremos un poco el carro y nos concentremos en hacer una auditoría seria sobre su funcionamiento y un debate ético sobre la bondad de la industria militar?

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