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El Ministerio de Defensa gastó 2.334 millones de euros más de los presupuestados en el ejercicio de 2015

Por Mambrú-La PanteraRossa

Fuente: BOE.

Según la Resolución de 1 de abril de 2016, de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE)  por la que se publican las «Operaciones de ejecución del Presupuesto del Estado y de sus modificaciones y operaciones de Tesorería» del mes de diciembre de 2015″ el Ministerio de Defensa gastó en el ejercicio de 2015 la escandalosa cifra de 2.334 millones de euros más de los presupuestados.

Como hemos denunciado hasta la saciedad, Defensa, año tras año, recurre a este truco contable de presupuestar un gasto muy inferior al que ejecuta a lo largo del año, con lo que pretende dar la impresión de que el gasto de dicho ministerio es inferior al que realmente es.

Debemos recordar, a su vez, que el gasto del Ministerio de Defensa es únicamente un componente del gasto militar real, que se distribuye y disfraza en todos los ministerios menos el de Justicia y en otros organismos y entes estatales.

A título de ejemplo, el año pasado desvelamos que el presupuesto previsto para 2015 sería de al menos de 23.373,93 millones de euros, un 420% más de lo inicialmente presupuestado: En esa ocasión, y con arreglo a nuestro informe sobre el gasto militar de 2015 calculamos que el sobrecoste que gastaría de más defensa respecto de lo liquidado (atendiendo al promedio desde 2002 a 2013 de sobregasto según las liquidaciones publicadas por la IGAE) sería de al menos 1.070,9 millones de euros, cuando, como vemos, el sobregasto supera los 2.334 millones, un 40.4 % más de lo inicialmente presupuestado y un 28,8% del total del presupuesto real del MInisterio de Defensa.

El aumento del gasto del ministerio es brutal, y como tendremos ocasión de mostrar en breve en el informe sobre el gasto militar previsto para 2016 nos sitúa en un gasto militar real previsible para 2016 de más de 31.000 millones de euros sobre los 5.787,89  millones presupuestados torticeramente.

Por otra parte, esta práctica común del MInisterio de Defensa de programar un gasto deliberadamente inferior al que se sabe que se va a ejecutar ha sido denunciada tanto por el tribunal de Cuentas como por la propia IGAE y ha motivado (en lo que respecta al uso indebido de créditos extrapresupuestarios para cubrir partidas que no se dotan inicialmente de presupuesto a sabiendas de su enorme peso) un recurso de inconstitucionalidad por parte de una parte del parlamento, disconforme con esta trampa constante.

El gasto militar español es escandaloso por muchas razones, y las trampas con las que se disfraza por nuestra inamovible élite político militar se nos antoja especialmente sangrante dada la situación general de la sociedad.

En los tiempos que corre, que el ministro en funciones de Hacienda pide austeridad a las comunidades autónomas (que ejecutan principalmente gasto social) mientras que Defensa sobreabunda en la trampa y el gasto innecesario, una alternativa al déficit pasa por drásticos recortes en defensa y no en los gastos sociales. No acertamos a encontrar las razones por las que las Comunidades Autónomas amedrentadas por el ministro en funciones no proponen esta alternativa social.

AHora que se acerca la declaración de la renta, más que nunca, las razones de la desobediencia al gasto militar se justifican con este nuevo dato conocido. La objeción fiscal es una respuesta ciudadana ante el parasitismo de lo militar y el consenso mudo de los políticos complacientes.

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¿Hay gasto militar disfrazado en el presupuesto del Congreso de los Diputados?

Por Radio HUancavilca

Hace un tiempo detectamos la existencia de partidas de gasto militar en el presupuesto del Senado.  Concretamente 10.302 euros destinados a pagar reuniones de las asambleas parlamentarias de la OTAN y otras instituciones interparlamentarias de carácter militar.

El propio Senado avisaba en la aportación de datos que nos ofreció que la mayor parte de las aportaciones a estas estructuras se pagaban desde el presupuesto de las Cortes Generales que gestiona el Congreso de los Diputados.

Por ello nos pusimos manos a la obra e indagamos en el Congreso. Solicitamos a su portal de transparencia la oportuna información, que nos han contestado con bastante celeridad y sin mucho rodeo.

Esta es la respuesta:

Contribuciones pagadas por las Cortes Generales a las Asambleas Parlamentarias de las que participa durante el ejercicio 2015:

Asamblea Parlamentaria de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) 193.781,00€
Asamblea Parlamentaria de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) 142.072,00€
Asamblea Parlamentaria de la Unión Interparlamentaria (UIP) 326.906,06€
Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa No se paga contribución
Asamblea Parlamentaria de la Unión para el Mediterráneo (UpM) No se paga contribución

No es posible concretar las asignaciones destinadas  a las comisiones de seguridad o defensa puesto que en las facturas remitidas por las Asambleas Parlamentarias no se desglosan dichos conceptos.

De tan estimable respuesta tenemos varias cosas:

  1. El reconocimiento de que el Congreso de los Diputados contribuye económicamente al gasto militar, aunque dado el criterio de gasto que se utiliza, no está contabilizado específicamente el quantum.
  2. El reconocimiento de que al menos 193.781 € se destinan desde el Congreso a la OTAN.
  3. La existencia de otras cuantías, cuantiosas, en las restantes asambleas parlamentarias donde se deciden aspectos relacionados con la seguridad y defensa militar, aunque es Congreso no tiene contabilizado el gasto para estos propósitos que desarrolla.
  4. La toma de conciencia, por nuestra parte, de que una serie de diputados (y senadores) están involucrados en una definición de la política militar internacional grave y deplorable, lo cual no parece que despierte mucho interés ni que goce de ninguna publicidad.

Sería aconsejable conocer cuál es la contribución real del parlamento español que, en nuestro nombre, realiza gasto militar.   Por transparencia y por ética.

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El PP benefició a la militarista Indra antes de irse (a medias)

Imagen de Feans

Fuente:  Indra.

Indra es propiedad de la SEPI en un 20’14 %.  Además, la SEPI pertenece al Ministerio de Hacienda.

Según la propia empresa,

Indra se ha hecho con contratos por un importe global de unos 200 millones de euros dentro de los programas adjudicados en el pasado mes de diciembre por el Ministerio de Defensa con el respaldo del Ministerio de Industria y Turismo para la modernización de las Fuerzas Armadas Españolas.

Y sí, lo han leído bien.  Con el respaldo del Ministerio de Industria y Turismo.  Así de claro.  El que tiene buenos padrinos consigue buenos contratos.  Es el mundo de las finanzas, del amiguismo, del enchufismo y de las puertas giratorias.

Lo ha conseguido en tres programas distintos:

1.-  La fragrata F-110.

Dentro de la UTE que ha formado con Navantia, Indra participa en los programas tecnológicos asociados al desarrollo del sistema de combate de las futuras fragatas F-110, habiéndose hecho con contratos por valor de 94 millones de euros con un plazo de ejecución que se extiende hasta 2020.  (…)  Dentro del programa F110, Indra se responsabilizará del desarrollo de los sistemas radar y de defensa electrónica y de infrarrojos.

2.-  Vehículo de Combate sobre Ruedas (VCR 8×8)

dentro de la UTE que forma con GDELS-SBS y SAPA trabajará en programas tecnológicos asociados al desarrollo del futuro Vehículo de Combate sobre Ruedas (VCR 8×8) por valor de 28 millones de euros y un plazo de ejecución hasta 2018.  (…)   la compañía desarrollará todos los sistemas electrónicos (infrarrojos, visión perimetral, dirección de tiro, sistema de gestión de combate, protección electrónica y gestión de comunicaciones) de estos vehículos. El Ejército de Tierra español planea adquirir un mínimo de 500 vehículos de este tipo a partir de 2018.

3.-  Helicóptero de combate NH90.

El sistema de simulación del helicóptero NH90, que Indra se ha adjudicado íntegramente por 77 millones de euros y plazo de ejecución hasta 2020.  (…)  que estarán situados en la base de helicópteros de Agoncillo (La Rioja) y operarán integrados con los simuladores de helicópteros, también desarrollados por Indra, que se encuentran en las bases de Colmenar Viejo (Chinook, Cougar y H135) y Almagro (Tigre). En su conjunto estos simuladores funcionan de un modo completamente integrado y constituyen el centro de simulación militar de helicópteros más avanzado de Europa.

Como se ve, una característica que es importante resaltar es que todos estos contratos se han dado con dos rasgos comunes:

  • En el último mes de la legislatura del PP.  Es decir, el PP antes de irse, y por si acaso, ha intentado dar un buen impulso a Indra y a la industria militar española.
  • Todos los 200 millones se conceden a finales de 2015, pero se seguirán pagando en 2016, 2017 y 2018.  Algunos llegarán a pagarse hasta 2019 y 2020.  Con ello se logran dos propósitos:
    • Hacer más difícil su seguimiento y control.
    • Hipotecar a quién gobierne en los próximos 5 años.  Así, nadie en la industria militar echará de menos al militarismo del PP.

Por último, señalamos que Indra es una de las empresas más importantes en el Complejo Militar-Industrial español, lo cual lo ratifica

 

la propia compañía con las siguientes palabras:

Indra es una compañía de referencia en el mercado mundial de la Defensa y Seguridad que participa en los programas de defensa europeos y españoles más avanzados, tales como el desarrollo del Eurofighter, A400M, helicóptero Tigre, sistema de posicionamiento global Galileo, desarrollo de satélites de observación de la Tierra Paz e Ingenio y los buques más avanzados de la Armada española, entre otros. Sus sistemas de defensa aérea protegen, dentro del mando de la OTAN, el flanco sudoeste del continente europeo. La compañía suministra sus radares 3D a países de los cinco continentes.

Casi nada.

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Más de 1000 millones de euros gastados en 2015 en injerencia militar en el exterior

Amnesty+supporters+in+Albert+Square

Fuente: EFE

informa el Ministerio de Defensa, como quien no quiere la cosa, que España se gastó en 2015 la terrorífica cifra de 1.034 millones de euros en misiones militares en el exterior (15 en total).

Llama la atención porque lo presupuestado para este capítulo en los presupuestos generales del estado en 2015 fue de 15,86 millones de euros, nos parece más que evidente el intento de ocultar el enfoque intervencionista y derrochador de la política militar española.

¿Y para 2016? Las cosas siguen igual. Se presupuesta 16 millones de euros, pero se gastará una cantidad desmesuradamente superior, dado que a excepción de Afganistán, donde se reduce el contingente militar, se van a mantener los restantes lugares de presencia militar española, pero con la sospecha de que se ampliará la fuerza militar en Mali (dada la exigencia francesa al respecto y que ya no tienen que disimular el descarado apoyo nuestos bienpensantes políticos) y se van a emprender nuevas misiones militares en el báltico; se van a mandar soldados a Polonia de la recientemente creada fuerza de reacción de la OTAN y se van a reforzar las misiones de Turquía y a abrir un nuevo frente de batalla en el Golfo de Guinea, donde el Ministro Morenés ya ha anunciado que van a ir a contribuir a mejorar la establidad (y no a liarla parda como sospechamos nosotros).

Todo este chorro de dinero que malgastaremos en exportar militarismo, ¿a quién beneficiará?

En primer lugar debemos contar entre los beneficiarios a los militares que participan en estas misiones, pues sus ingresos aumentan con las mismas, como hemos desvelado en otros artículos de este blog.

También debemos contar con unos «beneficiarios» inconscientes, que son los ahorradores e inversores que apuestan por fondos y productos manchados por la financiación del militarismo. Seguramente no son conscientes de que su interés en el ahorro y el beneficio se realiza a cargo del sufrimiento de otros pueblos.

Beneficia también al cúmulo de intereses inmovilistas que garantiza los 20.000 puestos de trabajo del sector militar-industrial (muy pocos puestos de trabajo en comparación con otros sectores) y que convierte en dependientes del monocultivo de la fabricación de armas a regiones donde están erradicadas las principales industrias militares, condenándolas a la dependencia o la pobreza. En este eslabón de beneficiarios se encuentran también los sindicatos del régimen, empeñados en mantener las cosas como están y en luchar por carga de trabajo para el sector militar, pues así contentan a su clientela.

Más fuertemente, beneficia a las industrias militares y al llamado «polo militar industrial español», que aprovecha este tipo de conflictos para «vender» nuevas armas al Gobierno español (ahora están empeñados en los blindados 8×8 al  «haberse quedado antiguos los anteriores, así como en nuevos programas de aviones A400 y helicópteros, programas de drones, fragatas y nuevos aviones de combate), así como a los países susceptibles de comprar armamento español (lo ven en vivo y en directo, por lo que las operaciones militares son una excelente promoción de esta industria interesada en las guerras).

También beneficiará a la banca armada, que financia la producción de armas españolas y por tanto interesada en el estímulo de este sector industrial y en la inversión pública en armas.

Beneficia mucho más a los pocos privilegiados que deciden el orden mundial y diseñan la geopolítica y, a nuestra pequeña escala, a la élite propia empeñada en reforzar un status quo que les beneficia de forma contundente.

Beneficia a nuestra casposa casta política que se pavonea por el mundo exhibiendo el músculo pretoriano al servicio de los intereses de los más poderoso y como nuestra seña de identidad en las relaciones internacionales.

Beneficia de forma velada, soterrada, inconsciente, a la sociedad que basa su opulencia en esta serie de eslabones de dominación y es este el hilo por donde es posible desmadejar la enorme madeja de desgracias que genera el complejo militar industrial.

Somos la gente de a pié quienes podemos empezar a desobedecer a esta lógica, quienes podemos empezar a dejar de prestar apoyo a los bancos que invierten en armas, a los fondos y productos de todo tipo relacionados con las empresas militares, quienes podemos pedir cuentas y hacer valer nuestra opinión ante los partidos y sindicatos cómplices que callan y apoyan a este complejo de intereses… quienes podemos empezar a vivir de otra manera.

No queremos que el año que viene más de 1000 millones de euros se malgasten en financiar intervenciones militares en el exterior. Mejor que se dediquen a fines socialmente útiles, y si de ayudar a gente de otros pueblos se trata, que se inviertan en verdadero desarrollo justo y no en militarismo.

 

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Más Gasto Militar: 10.302’88 € en gastos del Senado para viajes a cuestiones de Defensa

Imagen de Senado.es

El 21 de Octubre de 2015 publicábamos una entrada en la que titulábamos «El Congreso también encubre gasto militar«.

En resumen, dábamos información de que en el Congreso habían realizado 27 viajes (desde el 29 de febrero de 2015) para cuestiones que tienen que ver con Defensa, por un importe de 221.931’34 €.  Era la primera vez que inaugurábamos el epígrafe Congreso de los Diputados en nuestros informes sobre Gasto Militar.

En dicha entrada otoñal anunciábamos que habíamos pedido información al Senado, pero que nos habían informado que se iba a retrasar un poco.

En la petición hacíamos constar que:

«Desearía saber el gasto referido a 2015 en viajes de senadores a actividades parlamentarias internacionales relativas a política de seguridad o defensa, por ejemplo, Asamblea Parlamentaria de la OTAN, Reuniones de la OSCE, Reuniones Política Europea de Seguridad y Defensa Común de la UE.  Así mismo si el Senado asigna a estos organismos alguna partida presupuestaria y su importe en su caso.»

Así fue.  El trámite se las trae porque si nosotros pedimos la información el 19 de octubre, y la Mesa del Senado, en su reunión del 28 de octubre decidía contestarnos, la notificación la firman el 19 de diciembre.  Y, como no podía ser menos, el 28 de diciembre nos llegó la respuesta del Senado.  Dos meses de trámite.

Pero, en fin, bien está lo que bien acaba.

Si es que acaba, porque la información que nos ha facilitado el Senado es bastante liosa:

1.-  Reconocen dos viajes (uno el 24 de febrero de 2015 y otro los días 23 y 24 de septiembre de 2015).  Ambos de la Comisión de Interior del Senado.  De ella no pedíamos informes, pero nos los han facilitado, lo cual nos ha hecho sospechar que la temática era concerniente a Seguridad y Defensa.  No hemos encontrado información de la reunión del 24 de febrero, pero sí de la del día 23 de septiembre.  En ella se trataron cuestiones de migraciones, cuestiones sobre la crisis de refugiados y asilo que sufría Europa, así como el papel exterior que debía tener ante ellas la U.E.

En definitiva, sí nos parece que la temática tenía que ver con la Seguridad y Defensa y, por ello incluimos los siguientes gastos:

1.-  Viaje del 24 de febrero de 2015:

  • Viaje (incluidos transporte y alojamiento):  2.487’94 €
  • Seguro:  74 € (abonados con cargo al presupuesto de las Cortes Generales).
  • Dietas:  600 €.

Es decir, al Senado le costó el viaje 3.087’94 €.  No contabilizamos los 74 € porque han sido abonados por las Cortes Generales, cuyo presupuesto unitario gestiona el Congreso.

2.-  Viaje de los días 23 y 24 de septiembre de 2015:

  • Viaje (incluidos transporte y alojamiento):  4.436’94 €
  • Seguro:  81 € (abonados con cargo al presupuesto de las Cortes Generales).
  • Dietas 932 €.

Al Senado le costó el viaje 5.368’94 €.

3.-  Viaje de la Comisión de Defensa del Senado a la Base de Apoyo Avanzado de Herat (República Islámica de Afganistán) los días 12 y 13 de febrero de 2015.  Sin que se generasen gastos de desplazamiento y dietas para la Cámara ya que el desplazamiento se realizó en un avión militar en horario nocturno y, tras la visita se procedió al retorno por los mismos medios.  El Senado cubrió únicamente el gasto del seguro de viaje de los senadores que ascendió a un total de 1.846 €.

En total:  3.087’94 €, más 5.368’94, más 1.846 €, dan un total de 10.302’88 € de Gasto Militar en el Senado en viajes.

Cuando el dinero público se dedica a que los senadores de una Comisión viajen en pleno al otro lado del planeta, nuevo ejemplo del habitual despilfarro militar, sin más misión política que hacer turismo, es necesario reclamar, una vez más, una auditoría del Gasto Militar español.

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Otros 20 millones más de Gasto Militar extra encontrados en un decreto ley sobre la recuperación de la paga mangada a los funcionarios

Super+huevo

Urko Dorronsoro

Fuente: BOE

El bueno de nuestro Gobierno, solidario como pocos al entender -por fin- que los funcionarios sufrían mucho por la pérdida de la paga extra que les birlaron en 2012, consideró necesario devolverla poco a poco.

Y para ello, el pasado sábado 12 de septiembre publicó un Real Decreto con el número 10/2015 que devuelve una cuarta parte de lo quitado, y que reza así » Real Decreto 10/2015 de 11 de septiembre, por el que se conceden créditos extraordinarios y suplementos de crédito en el presupuesto del Estado y se adoptan otras medidas en materia de empleo público y de estímulo a la economía«.

Vean qué inocente título para devolver algo debido. Nada que objetar. Calma total.

Pero leído el dicho decreto con más precisión, el mismo no se conforma con lo anunciado, devolver algo de lo suprimido en la paga de los funcionarios, sino que, de paso, aprovecha para cascarnos otros 20 millones de euros de gasto militar por el morro.

Ya comienza a ser un poco vergonzosa y pueril esta nueva fórmula de mentirnos con el gasto militar, escondiéndolo en cada norma ingenua que se publica para que no nos demos cuenta. ¿Cómo vamos a pensar bien de unos ministros que practican esta especie de falsificación permanente de la realidad?  ¿Por qué necesitan esconder estos gastos burdos?  ¿Tanto temen al escrutinio de la opinión pública?

El decreto no anuncia el gasto militar, pero lo mete en el articulado e incluso en la exposición de motivos. En concreto dice así la exposición de motivos

El Ejercito de Tierra precisa completar con urgencia la disponibilidad de vehículos tácticos y logísticos para renovar y reponer aquellos vehículos que han sufrido un deterioro prematuro, como consecuencia del uso intensivo a que es sometido el material, así como para llevar a cabo la preparación del personal encuadrado en los sucesivos relevos, empleando medios similares a los desplegados en las operaciones en el exterior, de modo que se facilite el conocimiento de los mismos y de los procedimientos de empleo de cada uno de sus elementos. Se trata de disminuir los riesgos derivados del uso inadecuado o de reacciones de respuesta no entrenadas

Ya ven, teníamos vehículos militares al parecer recientemente adquirido s pero que han sufrido un «deterioro prematuro» por su «uso intensivo» en «operaciones en el exterior».

Nosotros que creíamos que el material militar, tal como cacarean siempre, está sometido a un uso intensivo siempre porque nuestras abnegadas fuerzas armadas trabajan más de la cuenta y sufren lo indecible por nuestra seguridad; nosotros que creíamos que el material militar se fabrica par aun uso intensivo (y diríamos que además truculento) y no para que se deteriore a la primera de cambio, nos enteramos que todo lo gastado hasta ahora es poco, se han deteriorado los vehículos dado que hacemos mucho uso del mismo en operaciones en el exterior (precisamente en operaciones de esas que nos venden que son de rutina, que no son de guerra, que no estamos en guerra, etcétera).

Y el articulado ordena la concesión del crédito en cuestión, 20 millones de euros a financiar con la emisión de nueva deuda:

Artículo 5. Concesión de un crédito extraordinario en el presupuesto del Ministerio de Defensa. Para la adquisición de vehículos destinados al Ejercito de Tierra, se concede un crédito extraordinario en el Presupuesto de la Sección 14 «Ministerio de Defensa», Servicio 12 «Ejercito de Tierra», Programa 122A «Modernización de las Fuerzas Armadas», Capitulo 6 «Inversiones Reales», Artículo 65 «Inversiones militares en infraestructura y otros bienes», Concepto 651 «Adquisición de Vehículos Militares», por importe de 20.000.000 de euros.

De este crédito podemos decir alguna cosa más, y nada buena:

  • Muestra un cinismo desesperante. Porque si hay que suplementar nada menos que en 20 millones de euros la partida del concepto 651 del programa 122 «adquisición de vehículos militares» de los presupuestos generales del estado aprobados hace menos de un año, y hay que hacerlo por el rápido deterioro de los que tenemos por su uso intensivo, no resulta creíble que este aparezca como un gasto imprevisto, sino que se debía conocer con antelación suficiente dicho deterioro. ¿Por qué no se incluyó el gasto en los presupuestos ordinarios entonces? Sencillamente, porque se usa este truco de presuùestar menos (para decir que se invierte poco en lo militar) pero suplementar luego de más (para gastar más de lo que nos publicitan).
  • Muestra una falta de transparencia sonrojante. Porque el Ministerio «cuela» este gasto en una norma (un Real Decreto que ni siquiera tiene control parlamentario previo) que nada tiene que ver con la materia, con la exclusiva finalidad de esconderla a la opinión pública. SI tan urgente, inopinado y justificado fuera el gasto «necesario» ¿no habría sido lo suyo decirlo a las claras, en una norma específica, someterlo a control y debate?
  • No se justifica la necesidad de esos vehículos para la supuesta labor de defendernos que se supone que «legitima» a los ejércitos. Porque son vehículos necesarios para una labor que no es defensiva. Se nos dice que es para las operaciones de injerencia militar en las que España anda embarcada, operaciones que son ajenas a la defensa de la sociedad o del territorio y que tienen que ver única y exclusivamente con planteamientos de dominación geopolítica en las que, sin aquiescencia de la sociedad, nos han embarcado los políticos y militares.
  • Generan nueva deuda militar. Dado que se trata de créditos extrapresupuestarios que se financian con la emisión de deuda pública al no poder meterse en el llamado «fondo de contingencia» (que por cierto también usa el Ministerio de Defensa todos los años con profusión para rebasar con la voracidad que le caracteriza sus compromisos de gasto). Los caprichos de defensa nos endeudan cada día más, arrastrando ya una deuda multimillonaria que responde a los intereses conjuntos del llamado complejo militar-industrial y sus bases cómplices en las puertas giratorias políticas.
  • Da la impresión de que se pretende saldar todos los compromisos y prebendas posibles con el complejo militar industrial «antes» de que haya elecciones y pueda cambiar algo.  Hace unos días informábamos de que según la liquidación provisional relativa a los dos primeros trimestres de 2015 efectuada por la IGAE, Defensa ya llevaba gastados casi 2.000 millones de euros más de los presupuestados en los PGE. Al poco tuvimos conocimiento por el BOE de que los 850 millones de euros comprometidos por el Gobierno para pagos de PEAS en 2015 y que no habían computado aún en esa liquidación, fueron aprobados por Ley 32/2015 de 10 de septiembre. Ahora van estos otros 20 millones más. Asistimos a un saco sin fondo que nutre al militarismo patrio.
  • El gasto militar, cada vez más desmesurado e injustificado. Nada justifica estos ardides. Se busca aumentar desmesuradamente el gasto militar, que ya supera en cifra real anual el 2% del PIB y sigue creciendo.

Razones de más para acabar con esta pesadilla.

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Según la liquidación provisional de gasto, Defensa ya se ha pasado en 1.958 millones de € de su propio presupuesto

El+roto

MACOPA

Fuente: El Diario.

Según el informe de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), publicado en el BOE de 7 de septiembre de 2015, en resolución de 2 de septiembre de 2015, Defensa ya ha gastado hasta 30 de julio de 2015 la exorbitante cifra de 1.958 millones de euros más de los que presupuestaron para 2015.

Este gasto de más ya supone un 33,9 % más de lo que se presupuestó para el presente ejercicio y aún falta por ejecutar y liquidar el cuarto trimestre del año,

Pero eso no es todo. Si nos fijamos en los últimos años, resulta que este truco de presupuestar por debajo de lo que se sabe que se gastará es una constante tramposa del Ministerio de Defensa. Y más aún, una constante que la IGAE, el Tribunal de Cuentas y cuanta institución sensata se acerca al escándalo del gasto militar denuncia año tras año sin que nuestros flamantes ministros se dignen arreglar las cosas. ¿Por qué? Pues muy sencillo, porque así pueden decir en público que se gasta poco en Defensa (aunque en realidad ni siquiera el presupuesto inicial de Defensa se puede calificar de poco gasto) y exigir a los incautos, desinformados y pasotas diputados que apoyen mayores inversiones militares.

En el informe que elaboramos hace unos meses sobre la última liquidación de gasto efectuada por la IGAE (la de 2013), establecimos una tabla sobre la evolución de estas práctica de sobregasto del Ministerio de Defensa en el que mostrábamos cómo desde 2002 a 2013 el Ministerio de Defensa había presupuestado un gasto de 85.143,30 millones de €, pero había gastado 10.785,67 millones, un 18,34% más. Durante los cuatro años de la legislatura de Rajoy el desvío ha sido mucho más aplastante, con incrementos de sobregasto superiores al 33% en cada uno de los años.

Años Créditos iniciales (presupuesto) Créditos totales (liquidación) Desviación %
2002 6.322’649 7.068’805 +746’156 + 11’80
2003 5.827’681 6.566’027 + 738’346 + 12’67
2004 6.746’773 7.613’345 + 866’572 + 12’84
2005 6.990’780 7.892’320 + 901’540 + 12’89
2006 7.416’545 8.571’345 + 1.154’800 + 15’57
2007 8.052’760 9.340’087 + 1.287’327 + 15’98
2008 8.494’113 9.810’790 +1.316’677 + 15’50
2009 8.255’772 9.344’213 + 1.088’441 + 13’18
2010 7.649’859 8.715’197 +1.020’338 + 13’92
2011 7.156’372 8.301’096 +1.144’724 + 15’99
2012 6.316’441 9.066’293 + 2.749’852 + 43’53
2013 5.913’65 7.867’099 + 1.930’094 + 33’03
TOTAL

(12 años)

85.143’395 100.785’633 + 15.618’883 + 18’34

 

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Gasto militar oculto: AEMET contribuye con 22’8 millones de €

Torres+de+Satelite

Stanislav sokolov

Fuente: Estado Mayor de la Defensa

Tradicionalmente hemos utilizado los días previos a la publicación por parte del gobierno del Anteproyecto de Presupuestos Generales del Estado a ir desvelando esconrijos del gasto militar fuera de los presupuestos asignados al Ministerio de Defensa.

Es una especie de calentamiento con el que nos vamos preparando para desvelar la descomunal impostura de nuestro gasto militar.  Este año, como además piensan sacar el anteproyecto en Agosto, será un calentamiento tórrido.

Y, puestos a empezar por algún lugar, vamos a uno de los escondrijos «menores» por su volumen económico: la contribución del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente al militarismo mediante el convenio de Prestación de Apoyo meteorológico a las Fuerzas Armadas.

El 2 de julio de 2015, la Agencia de Meteorologia, del Ministerio de Agricultura, ha firmado con el Ministerio de Defensa la renovación de un antiguo (a raíz del Real Decreto 2229/1978) pero vigente convenio de colaboración, para que la primera

proporcione los servicios de forma cada vez más adaptada a las necesidades específicas del Estado Mayor de la Defensa, los Ejércitos y la Armada.

Según parece, este convenio

para garantizar este apoyo meteorológico, AEMET dispone de una infraestructura específica compuesta por un Centro Nacional de Predicción para la Defensa (CNPD) con un servicio continuado 24 horas, que también atiende las necesidades meteorológicas de las Unidades en misiones en el exterior incluyendo los buques de la Armada, y 22 Oficinas Meteorológicas ubicadas en las Bases militares de los tres Ejércitos.

y

En total, el 11% del tiempo efectivo del personal de AEMET se dedica a la realización de actividades de apoyo a la Defensa, para los que se destina un 19% del presupuesto de la Agencia.

Es decir, el 19% del presupuesto de AEMET, convenio en mano, debe imputarse a gasto militar oculto en este curioso organismo.

Recordemos que el programa 495B del Ministerio de Agricultura asignó a AEMET para el año 2015 la cantidad nada despreciable de 120,12 millones de euros, lo que supone que al menos 22,8 millones de euros sirvieron para financiar el gasto militar español en este programa.

La contribución de AEMET al gasto militar, con ser curiosa, no es toda la contribución del Ministerio de Agricultura al militarismo rampante.

Recordemos que, como hemos advertido otras veces, el susodicho ministerio paga también gran parte de las intervenciones apagafuegos de la UME y ofrece sus propios aviones en cesión al ejército.

También desvelamos en nuestro informe sobre el gasto militar de 2015 la financiación de barcos militares.

Resulta que, a pesar de ser pequeñas en comparación con las partidas de gasto militar oculto en otros ministerios, las partidas del mismo en el MInisterio de Agricultura son importantes y no por ello coherentes.

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Más compromisos de gasto en armas para mantener la tradición

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https://www.flickr.com/photos/62818800@N08/

Fuente: La Moncloa.

EL Gobierno de Mariano Rajoy, y fiel a su costumbre, aprovechó el último consejo de ministros de julio, previo a las vacaciones, para endosarnos otro compromiso de pagos a las industrias militares, sus fieles amigos.

En esta ocasión, y siguiendo la nota de prensa del Consejo de Ministros, se adquieren dos nuevos programas. En el primero

El Consejo de Ministros ha autorizado la celebración del contrato para el desarrollo de integración de sensores mástil y Scomba F-110, por un importe máximo de 135.314.364 euros.

Este pago es una de las famosas partidas «plurianuales» que «anticipa» el Ministerio de Industria y por tanto no contabiliza como gasto militar a todos los efectos, un truco que de rancio ya empieza a oler feo. Dice la nota del Consejo de MInistros

El Ministerio de Industria y Energía anticipará la cantidad mencionada en seis anualidades repartidas entre 2015, 2016, 2017, 2018, 2019 y 2020, por importes de 20.862.164, 37.275.284, 29.276.987, 25.952.272, 14.368.761 y 7.578.896 euros, respectivamente.

La financiación de estos programas se encuadra dentro de los «Programas especiales de Armamento» de manera que el Ministerio de Industria y Energía correrá con los gastos de pre-financiación y el Ministerio de Defensa devolverá las cantidades anticipadas de una sola vez en el ejercicio 2021

En el segundo,

El Consejo de Ministros ha autorizado la celebración del contrato para el desarrollo de los programas tecnológicos asociados al futuro vehículo de combate sobre ruedas 8×8 (VCR 8×8), por un importe total de 89.298.000 euros.

y

Al igual que en el contrato sobre integración de sensores en mástil y Scomba F-110, el Ministerio de Industria y Energía anticipará la cantidad mencionada en tres anualidades repartidas entre 2015, 2016 y 2017, por importes de 40.801.200, 30.637.200 y 17.859.600 euros, respectivamente.

¿Qué quiere decir esto?. Pues que el Ministerio de INdustria concederá a las industrias militares créditos a interés cero para que «pre-financien» y fabriquen las nuevas armas con las que dotar al ejército.

¿Es todo? No. Además de ello, se está indicando que a la ya ingente deuda militar de más de 30.000 millones de euros que está ahogando a las arcas españolas, ahora van a irle sumando otra deuda más con los compromisos de pago anticipado famosos que el gobierno ha ido haciendo para este nuevo ciclo de rearme español. Ahora esta nueva millonada de 224,61 millones de euros, el año pasado 760 millones más.

¿Es todo? Tampoco. Es que con esta política se busca además condicionar políticamente la orientación que puedan desarrollar los gobiernos futuros, salga quien salga. Rajoy lo deja todo atado y bien atado para los intereses de la industria militar.

¿Es ahora todo? Tampoco. Resulta asombroso y turbador comprobar cómo estas escandalosas noticias tengan un eco mediático cero. ¿Colaboración con el militarismo vigente o inconsciencia de los que se supone que deberían informarnos? ¿O las dos cosas?

 

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850 millones de € para compra de armas con toda la oposición en contra

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Cesar Pics

Fuente: Europa Press

EL PP acaba de convalidar y aprobar definitivamente, con toda la oposición en contra, el crédito de 850 millones de € que comprometió el gobierno con la industria militar para programas de armamentos. De este crédito ya nos hicimos eco en su memento.

Novedoso, doblemente, porque:

  • 1) Es la primera vez que toda la oposición en bloque dice no a un crédito de armas
  • 2) Es la primera vez que se usa la fórmula de proyecto de ley y no de Decreto-Ley (que en realidad es una convalidación automática y sin discusión) para aprobar un crédito militar.

Algo cambia en los usos y costumbres del parlamento con relación a la (pactada) política de defensa vigente hasta hoy.

Para comprender cómo hemos llegado hasta aquí hay que tener en cuenta dos cosas:



  1. Una, que hasta la fecha, PP y PSOE, cuando les tocó gobernar, se dedicaron a usar esta fórmula de no contemplar en los Presupuestos Generales del Estado los pagos a las industrias militares para adquisición de armas, para luego aprobarlos mediante créditos extraordinarios y extrapresupuestarios por medio de Reales Decretos del gobierno, directamente ejecutivos y luego convalidables en el Parlamento sin posibilidad de enmiendas ni discusiones. Cierto es que en los últimos años de Zapatero el PSOE dejó de hacer estos pagos y alertó de la existencia de una deuda militar ingente e inabordable desde el Ministerio de Defensa de más de 30.000 millones de €.
  2. Dos, que en los dos últimos años del gobierno de Rajoy existe un clima de rechazo a sus modos de actuar, incluido el PSOE, y amplias críticas a la opacidad del presupuesto de Defensa y a los créditos extraordinarios de que se dota. Esto llegó al culmen con la presentación de un recurso de  inconstitucionalidad contra esta costumbre.  Ahora, para evitarlo, el PP ha acudido a la tramitación ordinaria, por medio de proyecto de ley que se discute en el Congreso con luz y taquígrafos y que permite proponer enmiendas y debates.

Pero ¿ha cambiado la forma o el fondo?

De momento el cambio de las formas tiene su importancia, pues ahora, aunque seguirán fingiendo menos gasto militar al no incluir los pagos a las industrias militares en los presupuestos para luego acordar créditos extraordinarios para éstos, al menos ahora el Congreso no será un mero convidado de piedra que tiene que convalidar o rechazar sin alternativas, sino que podrá enmendarlos y debatirlos con amplitud, lo que permite que los grupos se posicionen y opinen.

En cuanto al fondo algún cambio hay, pues el paso dado por la oposición unánimemente dando su no a estos créditos algo debe querer decir y el hecho de que amenacen con recursos al Constitucional si el gobierno vuelve a las andadas también.

Pero las malas artes no acaban:  El PP; cuando accedió a tramitar como proyecto de ley la autorización de este nuevo crédito extraordinario, dejó muy claro que

no se podían aceptar enmiendas porque esos pagos estaban comprometidos y no admitían variación alguna.

Es decir, la industria militar está, sigue estando, por encima del propio Parlamento y no se pueden admitir variaciones que perjudiquen sus expectativas.

En todo caso, algo parece que empieza a moverse en el Parlamento en  lo referido al gasto militar, cada vez más desenmascarado y patente en su descaro e insolidaridad.

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