Tag Archive for Fronteras

Lobby para que el Parlamento Europeo no colabore con el gasto militar en el presupuesto de la Unión Europea

No inviertas en armas

Por ENAAT

Fuente: Campaña en WeMove.EU

Desde la Red Europea contra el Comercio de Armas (ENAAT por sus siglas en inglés) se ha iniciado una campaña dirigida a los eurodiputados para que no apoyen con su voto la promoción de la venta de armas con presupuestos europeos.

La petición, en concreto dice así:

No incluyan una partida para la industria armamentística en el nuevo presupuesto de la UE. El dinero de los europeos no debería financiar tecnología militar. Este dinero debería destinarse a proyectos que desarrollen estrategias no violentas para evitar y resolver conflictos y que hagan frente a sus verdaderas causas.

Nos parece todo un acierto de la campaña vincular el rechazo de la tecnología militar con la idea de revertir ese dinero para luchar contra las causas de las guerras y de los conflictos, lo que apunta a una visión de alternativa a la defensa militar, algo normalmente eludido en los discursos oficiales y que necesitamos construir, difundir y popularizar para que la sociedad se empodere de tal propuesta transformadora.

No faltan razones para exigir a los eurodiputados que no colaboren con esta vuelta de tuerca del militarismo agresivo al que nos aboca la política europea y la dichosa aspiración de competir en el plano de las superpotencias.

Como dice la justificación de la campaña, contamos ya y por primera vez con un presupuesto “europeo” para los tres próximos años destinado a la industria militar, con 90 millones de euros para partidas de investigación de I+D militar. Fue aprobado el pasado año y los eurodiputados colaboraron en esta aprobación. De manera que no son, que digamos, almas cándidas y mucho nos tememos que ya han sido tocados por el lobby militar para futuras colaboraciones.

La Comisión Europea, órgano político de la Unión Europea y un inestimable aliado del militarismo, ha estado presionando además para dar prioridad al “sector de la defensa” dentro del presupuesto europeo, introduciendo partidas destinadas a estos fines en los  Fondos Estructurales y Regionales, en la Ayuda al Desarrollo y hasta en el famoso programa Erasmus. Otro signo de la preocupante extensión de la mancha de aceite de los señores de la guerra en las instituciones europeas.

Junto con estos apabullantes datos, nos cuenta la Red promotora de la iniciativa que

El 7 de junio, la Comisión lanzó el Fondo Europeo de Defensa [4], mediante el cual pretende destinar 500 millones de euros adicionales del presupuesto de la UE a la investigación y desarrollo de la industria armamentística durante el período 2019-2020 [5]. Es más, a partir del 2021 dicha contribución llegará a los 1.500 millones de euros al año, lo que significa un aumento mucho mayor del propuesto en noviembre de 2016.

Este fondo también incluirá contribuciones nacionales hasta llegar a los 4.000 millones de euros al año, con el fin de financiar la última fase del proceso: el desarrollo y compra conjunta de equipamiento militar por parte de todos los Estados miembros. La Comisión propone que las contribuciones nacionales a este fondo queden excluidas del umbral de déficit del 3% que cada Estado miembro debe respetar. Un privilegio del que no gozan las inversiones en educación, salud o medio ambiente.

Es este contexto el que justifica la movilización de ENAAT, en la idea de ejercer presión a los eurodiputados para que no apoyen con su voto los cambios que pretende la Comisión, pues en los próximos meses se llevarán a votación los euro-presupuestos.

Nos pide una de las personas que sigue nuestro blog que opinemos en público sobre dicha campaña.

Por supuesto que cualquier lucha encaminada a enfrentar el militarismo y a buscar alternativas al mismo merece nuestro respeto y animamos, no faltaría más, a hacer lo posible para evitar un presupuesto europeo encaminado a potenciar el desarrollo y la venta de armas.

Y si ocurre que, al menos que nosotros sepamos, ésta es la única campaña abierta a que la sociedad presione a estos diputados, bienvenida sea y que tenga toda la eficacia posible.

Pero vayamos un poco más allá de la mera declaración de principios, a analizar algunos aspectos de la propuesta que nos parece, puede añadir puntos no tanto para enmendar la campaña (no somos nadie para ello y sentimos respeto por este trabajo) como para reclamar nuestro propio compromiso en la lucha por la paz.

1.- La Red Europea contra el Comercio de Armas. ENAAT.

La promotora de la iniciativa, la Red ENAAT, es según su propia explicación  “una red informal de grupos e individuos que ven el comercio de armas como una amenaza para la paz, la seguridad y el desarrollo” y que luchan como grupo de presión contra el lobby de la industria militar.

Su trabajo pretende limitar o terminar con el comercio de armas, mediante la investigación, la publicación, la presión y las campañas públicas.

Naturalmente, este trabajo de lobby no agota las luchas pacifistas y del sentido común, y tal vez no sea tampoco el trabajo que más y mejor puede aglutinar a la sociedad para problematizar la idea de paz de los poderosos; pero es un aspecto que, también, forma parte de estas luchas y es de agradecer (dado lo anodino y ambiguo que puede llegar a ser) que alguien se dedique a ello.

Es decir, su lucha, según este esquema, se focaliza en realizar investigación-divulgación y lobby contra la industria militar. Se enfoca a convencer (más improbable) o a incomodar a las instituciones para que cambien (por gusto o a regañadientes) sus actividades.

Los componentes de esta red, según aparece en su propio listado son:

De esta composición destacan varios aspectos: su carácter multinacional, su diversidad de organizaciones y enfoques (redes de paz, grupos de promoción de derechos humanos, institutos de investigación, y las dos organizaciones internacionales más amplias, una de carácter antimilitarista y otra religiosa) y su común apuesta por un trabajo de diálogo institucional y de lobby institucional.

Se trata, desde nuestro punto de vista, de lo que hemos llamado en nuestro libro “Política Noviolenta y lucha Social” (págs. 38 a 56) de una de las perspectivas del pacifismo, la que hemos denominado pacifismo no oficial (no comparte ni la idea ni la agenda de paz “oficial” e institucionalizada que entiende la paz como preparación de la guerra y, cuando más, como ausencia de guerra) y no alternativo o reformista (pretende promover cambios críticos pero no rupturistas con la idea de paz oficial y no apuestan por una alternativa global de paz y defensa).

No queremos decir que algunos o muchos de estos miembros no compartan, de fondo, una idea de paz diferente (ni menos aún que no promuevan otras luchas más centradas en la idea de una alternativa global de paz), sino que sus acciones y su trabajo en el campo concreto que analizamos no va encaminada a esto, sino a conseguir, en el dialogo con las instituciones, la asunción de reformas posibilistas en la idea oficial de paz.

Nos parece de una enorme valía esta unión de fuerzas para luchar por un tema de esta envergadura y es de apreciar el esfuerzo tanto de investigación y divulgación, como de campañas de presión institucional, los aspectos fundamentales que abordan en la campaña. De hecho el trabajo de denuncia y de sacar información al respecto es de valía también para la lucha de un pacifismo horizontal, desde abajo y enfocado a una alternativa global y debemos saber aprovecharlo y saber crear sinergias con este enfoque pacifista.

2.- La militarización soterrada e imparable de la política europea.

Pero como hemos señalado en diversas ocasiones, el problema de la paz en Europa no es el problema de una reglamentación jurídica de la guerra y de los períodos de entreguerra, ni es sin más una especie de construcción jurídica de la paz, mediante tratados de limitación del armamentismo, o políticas de desarme entre los Estados.

El problema de la paz es más transversal y radical, y su enfoque debe pretender no limitar la guerra, sino construir la paz con contenidos y de forma dinámica, estructural y global, mediante políticas de transarme (no mero desarme) y propuestas de defensa alternativas tanto en el qué hay que defender, como en las metodologías de defensa y los sujetos de la misma.

En el contexto europeo, todo esto va estrechamente asociado no sólo a la limitación de industria militar y sus intereses (más bien deberíamos hablar de su reconversión a fines socialmente útiles y su eliminación como industria militar), sino principalmente:

  •  a la lucha contra la creciente militarización de la política europea,
  • a la resistencia contra la creación de múltiples estructuras y sinergias encaminadas a cimentar una potencia militar europea,
  • y a la apuesta contra la perversión de confundir políticas de paz con políticas militares y con un enfoque global de la seguridad desde la óptica militar.

La idea oficial de paz en Europa es la idea militarista que legitima el intervencionismo militar y la dominación y violencia como metodologías propias en materia de seguridad y razón última de sus políticas internacionales. Se construye desde un silencioso consenso de las élites, acompañado de una inconsciente ignorancia de la ciudadanía, que se supone que por omisión acepta este estado de cosas.

Merece la pena recordar que el militarismo europeo está incrementándose de forma silenciosa pero a pasos agigantados, y que entre sus componentes cuenta con:

  • una Agencia Europea de Defesa,
  • otra Agencia Europea de Inteligencia,
  • un espionaje militar propio,
  • un Cuartel General y un Estado Mayor propio,
  • un Comité Político y de Seguridad (COPS) que diseña la doctrina de defensa europea, incluyendo la política de fronteras y contra la inmigración,
  • un Comité Militar (CMUE) que diseña el despliegue de tropas en misiones militares europeas,
  • una Academia Militar Conjunta,
  • unos Eurogrupos de Combate,
  • Fuerzas Navales y Guardamarinas Conjuntas,
  • y con un importante despliegue de tropas en varios conflictos internacionales,
  • más un presupuesto militar creciente, como venimos diciendo, y diversas subvenciones y ayudas que se le ofrecen a la industria militar y al militarismo disfrazadas en partidas destinadas a fines más nobles.

Todo un arsenal militarista al que, al parecer, falta por poner la guinda con la creación de un futuro “ejército europeo”, tal como explicamos en un trabajo de 2015 editado con el nombre de “ejército europeo” y que en sus líneas básicas sigue aportando información y análisis vigentes a día de hoy.

Merece la pena decir que la otra pata de todo este entramado consiste en el colaboracionismo social y global con el desarrollo de esta política. Colaboracionismo que se manifiesta en el aplauso de los diputados europeos al gasto militar (a los que hay que presionar, como muy bien hace esta campaña, y señalar con el dedo de la indignidad), pero también con el colaboracionismo del poder financiero y de la banca (convertida en uno de los principales agentes de esta locura y a la que también hay que poner freno) y del mundo productivo, de los enfoques tecnológicos y de desarrollo científico, del mundos mediático y cultural que promueven la legitimación de esta violencia cultural, de los principales partidos y agentes sociales europeos en sus programas de acción, de los ayuntamientos  e instituciones que facilitan subvenciones y otros medios a estas industrias y a estas infraestructuras militares, …; pero no menos de los trabajadores y trabajadoras que operan en empresas militares, de los ahorradores que depositan sus ahorros en bancos armados, de los consumidores y usuarios que aceptan una oferta y un bienestar propio basado en la explotación y dominación sobre otros territorios y sociedades, de los intelectuales que callan, de los ciudadanos que colaboran sirviendo en estos ejércitos o sometiéndose a su lógica, y del conjunto de la sociedad que de forma acrítica participa del caldo de cultivo estructural, cultural y global de este modelo.

En suma, la pata principal del militarismo europeo es nuestra voluntaria servidumbre y colaboracionismo con su lógica y con su actividad y es aquí donde, en nuestra opinión, debe realizarse todo el trabajo posible para desencadenar la desobediencia a esta política, pues, de lo contrario, no podremos avanzar sino en la ingenua idea de “convencer” por la altura de nuestros principios a una élite que se caracteriza por la bajeza de los suyos y mide todo en política en términos de oportunismo, clientelismo e intereses egoístas.

Por supuesto que una campaña encaminada a presionar a las instituciones europeas (Parlamento, Consejo o cualquier otra) para que no avancen en sus peores intenciones es meritoria y debe ser bienvenida, pero es necesario añadir que no agotan la agenda de la lucha por la paz necesaria y que tal vez por sí solas no permitan avanzar en este propósito o al menos al ritmo requerido.

Para que no le pase como al cuento del cacique que señala Galeano en su libro de los abrazos (que su propuesta rasque mucho y rasque bien pero donde no pica) deberá (y esa es la principal tarea que debe hacer el que llamamos pacifismo alternativo) venir acompañado de una lucha en la base social y encaminada desde postulados abiertamente antimilitaristas y alternativos de desobediencia y creación de otras prácticas de lucha social contra el militarismo europeo.

3. La pasividad social

Por eso, y aún aplaudiendo la iniciativa, mucho nos tememos que las razones de peso de la red para llamar a la conciencia de los eurodiputados, o para alertar a una ciudadanía en el mejor de los casos bastante alejada de esta problemática, cederán ante la presión y el prestigio del militarismo y de su lobby político, el cual hace muchos halagos y promesas a la clase política europea.

Jugamos con fuerzas desiguales y por desgracia en la balanza de la campaña se encuentra el peso de la razón (un peso ligero) y de la ética, más las firmas que se consigan (actualmente más de cien mil), frente al abrumador peso de los intereses y del potente lobby militar industrial y del militarismo militante de los gobiernos europeos.

¿Quiere esto desacreditar a la campaña? En absoluto. La animamos y animamos a la firma de la petición que plasma la campaña por cuanta más gente mejor, por más que llamemos a nuestro propio compromiso para hacer avanzar la lucha por la paz más allá de presionar con firmas a los diputados europeos, cuyo voto, en cierto modo, ya es un voto cautivo y anunciado.

Lo importante es llegar a problematizar una política deliberada de remilitarización tal como la emprendida por la élite europea, y eso necesita un peso decisivo de la sociedad, de esa sociedad despreocupada y desmovilizada (¿tendrá que ver en ello de alguna manera la falta de agendas políticas del pacifismo y del antimilitarismo o la falta de permeabilidad de los sectores políticos tradicionalmente de izquierda hacia la agenda de la paz?).

Share

El imperialismo yanki en dos imágenes: ¿es violencia directa, estructural y cultural?

Dicen, muchas veces, que una imagen vale más que mil palabras.  Cierto.  La siguiente imagen nos muestra los países que tienen, o sufren, fuerzas militares de Estados Unidos:

Realmente la imagen impresiona.  Se aprecia, claramente, que el imperialismo existe y que el esfuerzo militar de USA es total.

¿Se puede considerar este militarismo intervencionista como un ejemplo de violencia directa, estructural y cultural?  ¿Viola Estados Unidos los derechos humanos de los demás países?

En la siguiente imagen, además, se ve una aproximación al número de soldado que tienen en cada país.

 

Ambas imágenes sobrecogen.  España está en ellas.  En colores oscuros en la segunda, lo que significa que somos uno de los países mundiales con más tropas yankis, es decir, uno de los países mundiales más intervenidos militarmente por la superpotencia.

¿De qué nos queremos defender?  ¿Qué significan las fronteras?  ¿Estamos invadidos?  ¿Esto es la paz?  ¿Es esto terrorismo de Estado?  ¿Somos soberanos en materia de Defensa?

Share

La ilógica lógica militar

Imagen de Rubén Díaz Caviedes

Fuente:  El País.

El titular de la noticia se las trae y encierra todo un curso de política de defensa y de política internacional:  “Marruecos lanza su primer satélite espía y recorta la ventaja militar de España”.

Evidentemente, con toda la evidencia posible de la que le dota a quien titula el estar hablando de un tema de Estado, los satélites de Marruecos son espías, y además, espías militares.  Los nuestros son meros satélites de observación de la Tierra.  Las intenciones de Marruecos se vislumbran negativas:  recortar nuestra ventaja militar, las nuestras cuando lanzamos nuestros satélites, son, por supuesto, pacíficas.  Nuestra ventaja militar es buena, sacrosanta, necesaria, normal.  Su recorte hace adivinar aviesas intenciones.

Marruecos se convertirá en una potencia espacial a las 2,42 del 8 de noviembre cuando, si no se altera el calendario previsto, un cohete Vega de Arianespace lanzará el Moroccan EO Sat1, el primer satélite espía del país vecino. Se trata de un satélite de observación de la tierra de alta resolución construido en Francia. Aunque Marruecos es un país amigo de España, que colabora en la lucha contra la inmigración ilegal y el yihadismo, estrategas militares advierten de que “la ventaja tecnológica, en la que se basa la disuasión, se estrecha”.

Vaya.  Lo construye Francia, nuestro aliado preferente, aquel con quien vamos a repartir paz manu militari por el Sahel.  ¿No serán tan amigos?  ¿No serán espiados ellos, también?  ¿No será que no hay que temer nada?

¿La disuasión sólo lo es cuando la ejercemos nosotros?  ¿Cuándo la ejerce Marruecos no es disuasión sino tensión militar?

La construcción del primer satélite espía marroquí ha estado rodeada del máximo secretismo. El contrato se firmó en 2013, tras la visita que en abril de aquel año hizo a Rabat el entonces presidente francés François Hollande. El satélite ha sido construido por el consorcio europeo Airbus Defence & Space y sus equipos ópticos por Thales Alenia Space.

 También es curioso.  ¿Máximo secretismo?  Pero si el contratista son Airbus y Thales, es decir, media Europa.  Entre ellos, por cierto, España.  ¿Cómo se puede decir que una empresa que en parte es del Estado Español fabrica armas para nuestro enemigo del sur y luego acusarles de rebajar nuestra ventaja en defensa?

El coste total del programa —que incluye dos satélites, el primero a lanzar en noviembre; y el segundo, en 2018— se estima en unos 500 millones de euros.

No se conocen las características del MN35-13, como se denomina técnicamente, pero se supone que se trata de una versión de los dos satélites franceses Pléiades lanzados en 2011 y 2012. Ambos son satélites de observación y reconocimiento de muy alta resolución (70 centímetros en una franja de 800 kilómetros), en el espectro visible e infrarrojo cercano, capaces de tomar 500 imágenes diarias y enviarlas a la estación terrestre cada seis horas. Cada uno de ellos pesa 970 kilos y orbitan a 695 kilómetros de la tierra.

El Morocan EO Sat 1 llegó a la base de Kourou, en la Guayana francesa, el pasado 23 de septiembre, un mes y medio antes de su fecha prevista de lanzamiento; y su base de control, dependiente del Ministerio de Defensa de Marruecos, estará junto al aeropuerto de Rabat.

Entre los usos del nuevo satélite figuran la lucha contra el inmigración ilegal y el contrabando, la persecución de los grupos yihadistas que operan en el Sahel, como AQMI (Al Qaeda del Magreb Islámico), y de los piratas que se han enseñoreado del golfo de Guinea o el control de sus porosas fronteras.

Pero también puede obtener información detallada sobre instalaciones militares y movimientos de tropas de sus vecinos, España y Argelia; o del Frente Polisario, con el que mantiene un precario alto el fuego. Se convertirá en el tercer país del continente, tras Egipto y Sudáfrica, en disponer de esta capacidad.

“Marruecos es un país amigo, con el que mantenemos una cooperación muy intensa y fructífera, imprescindible para frenar la inmigración clandestina o prevenir atentados terroristas, pero no es agradable que nadie, ni siquiera los más amigos, te anden husmeando por la cocina”, advierte un estratega militar.

Y por último, un par de guindas:

Nuestro rearme en Canarias no supone ningún peligro para nadie, claro, desde una perspectiva militar y cínica, pero…:

El Ejército del Aire está acometiendo ya las obras necearias para convertir el aeródromo de Lanzarote en base secundaria de los MQ-9 Reaper. La base principal de estos cuatro drones, comprados en 2015 a la compañía estadounidense General Atomics por 158 millones, será Talavera la Real (Badajoz). Esta última se ha elegido por su escasa densidad de tráfico aéreo, mientras que la elección de Lanzarote responde a la proximidad de la costa africana y el Sahel, de donde proceden las principales amenazas a la seguridad de España. Aunque pueden armarse, los drones españoles irán dotados de cámaras y equipos de vigilancia electrónica y se dedicarán a misiones de reconocimiento e inteligencia. Su radio de acción es de 1.850 kilómetros, pero puede ampliarse con depósitos adicionales de combustible. El Ejército del Aire ha enviado a pilotos a EE UU para instruirse en el control a distancia de estos drones, que deben estar operativos en 2018.

Porque nuestra disuasión siempre ha sido por la paz mundial y con todo respeto para los marroquíes.

“Además, hay una serie de contenciosos más o menos durmientes [Ceuta y Melilla, los peñones o la delimitación de las aguas territoriales] que aconsejan no bajar la guardia. Nuestra disuasión se ha basado siempre en la ventaja tecnológica, pero si esa ventaja se estrecha la disuasión puede diluirse”, subraya.

Y, no deja de resultar curioso que el gran aliado de España y de Marruecos, es decir, Estados Unidos, se ocupe tanto de armar a uno como a los otros.  ¿Tendrá el objetivo de enfrentarnos para crear inseguridad y que les compremos, tanto los unos como los otros, armas con las que financiar su militarismo e imperialismo mundial?

En los últimos años, Marruecos ha acometido una profunda modernización de sus Fuerzas Armadas, con la adquisición de 47 cazas F-16 o 200 carros de combate Abrams, facilitados ambos por EE UU, o una fragata de última generación de la clase FREMM, franco-italiana.

En el terreno de los satélites espía, España dispone desde hace más de dos décadas de las imágenes que le proporciona el programa Helios,compartido con Francia, Bélgica, Italia y Grecia. Se trata de un satélite óptico e infrarrojo de gran capacidad, pero la participación española se limita al 2,5% y ese es el porcentaje de imágenes que tiene derecho a demandar.

Además, el último de los cuatro satélites del programa está ya al final de su vida operativa estimada en cinco años (el Helios 2B se lanzó en diciembre de 2009), por lo que España debe decidir en breve si quiere participar en el futuro Helios 3 o poner en marcha su propio programa nacional de satélites ópticos.

“El dilema”, explica un experto del sector espacial, “está en decidir si queremos tener mayor capacidad, para lo que necesitamos un programa multinacional, o disponer de más autonomía”. El Helios es un proyecto básicamente francés —París acapara un 90%, frente al 10% que suman los otros cuatro socios europeos— y aunque los militares españoles presumen de haberle sacado un alto rendimiento —con el 7% del Helios 1 se consiguieron retornos superiores al 20%—, puede no estar disponible cuando más se le necesita.

Según fuentes militares, durante la crisis de islote de Perejil, tomado por gendarmes marroquíes en julio de 2002, no se pudieron obtener en tiempo útil imágenes del Helios debido a “problemas técnicos”. Pese a que España y Francia son socios en la OTAN y la UE, París se alineó en aquel contencioso con Rabat y Madrid tuvo que buscar el apoyo de Washington.

La puesta en marcha de un programa español de satélites espía ópticos, cuyo coste se estima en unos 200 millones de euros, llevará en todo caso varios años. Mientras tanto, la capacidad de observación de las Fuerzas Armadas españolas se basará en el satélite Paz que, con más de dos años de retraso y si no hay nuevas demoras, se lanzará el 30 de enero de 2018 desde la base aérea de Vandenberg, en California, (EE UU).

A diferencia del Helios, el Paz no es un satélite óptico sino radárico. Cuando esté en órbita, a 514 kilómetros de altura, tomará 100 imágenes diarias, tanto nocturnas como diurnas, sin importar las condiciones meteorológicas, gracias a su Radar de Apertura Sintética (SAR). Fabricado por Airbus Defence & Space, está listo desde 2014 pero el conflicto de Ucrania obligó a retrasar su lanzamiento primero y a trasladarlo a EE UU después.

El Paz forma parte del programa Nacional de Observación de la Tierra por Satélite (PNOTS), aprobado en 2007, que incluía también un satélite óptico, el Ingenio, pero este tendrá un uso exclusivamente civil.

Por otras fuentes que hemos manejado en otras ocasiones, tampoco es del todo cierto que el satélite Ingenio sea únicamente de uso civil.Según la propia página de HISDESAT, quien construye este satélite, su uso será “principalmente” civil, lo que no quiere decir que vaya a ser exclusivamente de uso civil.

Share

¿Cómo se construye una guerra? Análisis de Slevanka Drakulić

Imagen de Novo list

Fuente: El Confidencial

Aludimos a las reflexiones sobre el nacionalismo y su sonado reingreso en la lucha política española, de las que se hace eco El Confidencia.

Slavenka Drakulić es una ensayista, periodista y novelista croata que vivió la disgregación de la antigua Yugoslavia y las guerras que dieron lugar a la división territorial actual, por eso su testimonio es pertinente en este memento. Por eso, es decir, por su experiencia vivida, y porque su reflexión intelectual, entre otras cosas, viene girando en torno al virus del nacionalismo y la guerra.

La preguntan sobre la conexión de nacionalismo y guerra y afirma que la principal traba para que la guerra prenda en la cotidianidad de las sociedades es un factor psicológico que actúa como una justificación, una licencia social para matar.

Añade, desde su experiencia, cómo se da ese proceso

el virus nacionalista ha despertado en tu país, pero todavía necesitas construir una justificación psicológica para llegar a un conflicto real, persuadir y contaminar a la gente para justificar la violencia. La gente necesita estar dispuesta a matar y morir por sus objetivos. Esto, afortunadamente tarda tiempo en suceder…

Habla con ello de la carga de violencia cultural que padecemos como el sustrato donde se asienta la violencia completa, sinérgica, que supone la guerra. Matar necesita una justificación psicológica, prefabricada, y una licencia social, por tanto. De lo contrario, nos considerarían como locos.

Alerta de la facilidad de que, si se da ese sustrato,  pueda prender la mecha de la guerra, aunque aparentemente sea impensable. En Yugoslavia, dice

nadie lo veía venir, nadie pensaba que podía ser posible algo así.

La guerra necesita otros ingredientes más: tiempo, preparación, propaganda, creación de un enemigo, …

Los conflictos y la guerra no se desatan de la noche a la mañana, aunque desde fuera lo parezca. En la antigua Yugoslavia se tardó por lo menos cinco años en que cuajase la propaganda nacionalista y la homogeneización de la población, la división entre nosotros y ellos que preparó el conflicto sangriento después.

y choque de respuestas reactivas que se retroalimentan y, añadimos nosotros, como no, una idea de ejército (existente o a crear) y la identificación de éste con el pueblo

en cierta manera el despertar del nacionalismo croata fue una respuesta al despertar del nacionalismo serbio, especialmente cuando la minoría serbia proclamó la autonomía en Croacia. Una vez que se consumó eso, Milosevic, con el ejército yugoslavo del pueblo, sintió que estaba legitimado para atacar.

La idea de enemigo es sofisticada y manipuladora. También necesita su tiempo y su relato. En el caso de las sociedades modernas en su creación y difusión tienen un papel protagonista los medios de comunicación, los intelectuales, etc. ya sea por convicciones propias o por oportunismo:

Los medios de comunicación fueron cruciales en el proceso de crear un enemigo. Mis colegas periodistas, escritores, intelectuales, académicos, … participaron con voluntad en la propaganda  nacionalista, algunos porque eran creyentes auténticos y otros por oportunismo… con la ayuda de los elementos históricos se van alimentando mitos, medias verdades y al final se consigue una mezcla emocional explosiva.

La propaganda del miedo juega un papel esencial en la construcción del factor emocional de la sociedad hacia la guerra: luego se inicia la violencia y si se llega a un punto de “no retorno” estalla la guerra.

siempre infravaloramos el poder de las emociones. Y la más poderosa de todas es el miedo a que el ´enemigo´ pueda quitarte tu territorio. Si la propaganda nacionalista consigue crear ese terror, el paso hacia el conflicto está dado ya. Después llega el primer baño de sangre y el problema se convierte en algo real

Una experiencia reflexionada sobre la guerra que nos puede dar considerables claves para evitar que la escalada del conflicto catalano-español acabe, alimentado por el oportunismo o las creencias más rancias de uno y otro lado, conduciéndonos al peor y más indeseable de los escenarios.

Afortunadamente nuestras sociedades cuentan aún con muchos factores que sirven de contrapeso a la inercia de la construcción del enemigo y el miedo. La sociedad civil catalana mantiene fortalezas cívicas evidentes y el resto del estado no se ha dejado arrastrar en general por el discurso franquista de los que exhiben las rancias banderas del aguilucho. Nadie quiere volver a aquellos tiempos. Pero… no hay que confiarse. Tampoco en la plural, multiétnica y federal Yugoslavia parecía posible la guerra y la vimos en directo, con su cadena de desmanes y destrucción.

Share

España al mando de la misión militar europea en el Mediterráneo

Revista a la tropa

Fuente: Libertad Digital.

Pues aquí lo tienen. La ministra de la guerra presidiendo un acto en Tarento en el que se escenifica que el ejército español asume, de la mano del ejército italiano, el mando militar de la misión de Europa en el Mediterráneo.

Porque Europa ha militarizado el enfoque de la inmigración hacia su interior (producto en parte de sus malas políticas en África y Oriente Medio) y ha encontrado la brillante idea de sustituir la perspectiva social y de derechos humanos de la movilidad humana (la perspectiva que mantienen el PNUD y las declaraciones internacionales de derechos humanos, incluyendo la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de los Trabajadores Inmigrantes y sus Familiares aprobada por la ONU y que Europa se niega a reconocer y la codificación del derecho de asilo y refugio, que Europa se empeña en despreciar)  por la más chusca y cuartelaria del control (militar) de las fronteras que establecen el límite ricos/pobres.

Héte aquí que, para esta Europa tan cafre y heredera de sus peores demonios, el problema de movilidad se ha convertido entonces en un problema de fronteras y el problema de fronteras, en una especie de salto de birlibirloque que ofende al sentido común, en una especie de guerra sin cuartel contra los más vulnerables que requiere un ejército, una armada, un lógica de combate, para abordarlo.

Pero Europa necesita adornar de palabrería sus malas artes y, en un ejemplo más de la agnatología militar, nos dice que todo este aparataje militar es un despliegue humanitario de tipo buenista, como si, pongamos por caso, el lobo se comiera las ovejas por pura compasión con ellas, o en el campo de tiro de Bardenas (un ejemplo tal vez más apropiado) se lanzasen bombas con uranio empobrecido para preservar la naturaleza y el liviano vuelo del alimoche.

De modo que Europa mantiene una guerra contra la inmigración, que es como si dijéramos una guerra contra la perspectiva de los derechos humanos, por pura compasión y amor al prójimo. Y España es el capitán del operativo, y trabajarán a fondo en tal misión, como ha dicho el contralmirante español al mando del tinglado, “duro, con entusiasmo y dedicación”, nada menos.

Nos informa, por su parte, Europa Press que el abrumador despliegue militar europeo en esta guerra no es moco de pavo: forman parte más de 2.380 personas y 25 países.

¿Y lo contentos que se ponen estos tipos con sus ceremonias escenificando la falta de pudor y el desencadenamiento de este tipo de guerras blandas y sutiles?

Como saben que nadie va a levantar el dedo, que la sociedad pasa de lo que no ve…

¿Cuánto nos cuesta desencadenar esta guerra desigual y contra quienes no son nuestros enemigos, sino nuestras víctimas? No lo sabemos. No lo podemos saber porque no se detalla en ningún sitio y nadie tiene interés en preguntarlo.

Merece la pena contrastar esta política nefasta de Europa con la falta de políticas virtuosas hacia la paz, a las que no destina ni personal, ni recursos, que se sepa.

La guerra renta mucho más que la paz y, sobre todo, tiene nombre, apellidos y direcciones entre los accionistas de las principales y más prestigiosas corporaciones e instituciones.

Se nos ocurre relacionar esta monstruosa realidad con la reflexión del geógrafo americano Reece Jones en su libro “Violent borders“, del que nos habla en una jugosa entrevista.

Jones dibuja un siniestro panorama en el que las políticas diseñadas para limitar la migración fracasan en ese propósito, y en cambio desvían los flujos migratorios hacia rutas más violentas, llenando las fronteras marítimas y terrestres de cadáveres.

De modo que las fronteras tienen, dice el analista, una finalidad muy funcional para el mantenimiento de las lógicas de dominación y violencia impuestas por el capitalismo

En el libro, trazo una conexión entre el sistema actual y la esclavitud, la servidumbre, el feudalismo y las leyes de pobres, vagos y maleantes. Todos eran mecanismos para limitar la capacidad de los pobres de desplazarse para buscar salarios más altos y para obligarles a seguir viviendo en una zona concreta, y así acceder a su mano de obra y explotarla para lucrarse. Hoy en día vemos un proceso similar a mayor escala. Lo que antes sucedía dentro de cada país ahora sucede entre países, de modo que los pobres hoy están ‘contenidos’ por fronteras, pasaportes o el concepto de ciudadanía, produciendo una relación muy parecida a la de antaño.

Hemos avanzado poco, pero sobre todo puede que hacia atrás, como los cangrejos, porque ahora además desencadenamos políticas conscientes de guerra para proteger estas fronteras y perpetuar la violencia estructural que imponen.

El autor opina de Europa, que con su insufrible verborrea de mentiras dice haber eliminado las fronteras cuando no ha hecho sino acorazarlas

la narrativa de que la UE ha eliminado las fronteras es falsa. Más bien las movió de sitio. Aunque es cierto que la UE eliminó las divisiones entre sus países miembros, nunca deshizo las fronteras externas. Todo lo contrario. En los últimos veinte años, mientras aumentaba el número de migrantes, la UE ha dedicado gran empeño a restringir el movimiento, en especial en el Mediterráneo. España, por ejemplo, permitió el libre movimiento desde el Norte de África hasta que se unió al Tratado Schengen, en los noventa. Francia permitía sin restricciones reales la inmigración de África durante los ochenta. Tanto en la frontera Sur de EE.UU. como en las de la UE, se observa una tendencia clara: mientras se levantan muros, se endurecen los controles migratorios, se destinan más agentes a patrullar los espacios fronterizos, no se consigue el objetivo de frenar la inmigración, pero sí que se disparen las muertes. En 2017, mueren dos personas de cada cien que intenta cruzar el Mediterráneo. Esa cifra era de 0,3 en 2015. Hay muchísimos más barcos patrullando, y se han construido muros, por ejemplo en los Balcanes, cerrando una ruta de acceso relativamente fácil a la UE. Todo este endurecimiento empuja a la gente hacia rutas realmente peligrosas y hace que muera mucha más gente en los viajes.

Total, que todo encaja. Las fronteras, instrumento de guerra. El ejército, para defender la violencia estructural que desencadenan:  el silencio de la gente, cómplice, mediocre, ciego, como en todo fascismo.

Y la tropa de trapo de Cospedal dirigiendo el cotarro en el Mediterráneo y sacando pecho de este papelón.

Share

Despilfarro militar de la Guardia Civil

Imagen de Golbal Panorama

Fuente:  El Plural.

Magnífica la información de Celia Guzmán para El Plural.

La opacidad con la que la Guardia Civil maneja sus cuentas no permite conocer despilfarros como el producido con el buque transoceánico Río Tajo, en el que se han trasladado dos embarcaciones donadas al Gobierno de Guinea Bissau, y que ha supuesto un gasto “no inferior a 200.000 euros”, según han confirmado a ELPLURAL.COM fuentes solventes que cuestionan que el traslado no haya sido realizado en un carguero convencional, que habría supuesto “un coste de no más de 20.000 o 30.000 euros”.

¿Qué razón les habrá llevado a decidir gastar 10 veces más de lo necesario para hacer el traslado de esta militar manera?

Seguramente la sensación de que si no lo hacían así, la Guardia Civil, no haría nada útil con la patrullera, estarían mano sobre mano sin defender a la patria de manera alguna.

Con ello se pierden 170.000 ó 180.000 €, pero se hace indispensable a la Guardia Civil.

¿Ocurren casos parecidos habitualmente?  Pues sí.  ¿Por qué ha de recurrirse a la UME para apagar fuegos, por ejemplo, cuando las Brigadas Antiincendios hacen la misma labor con más rapidez y más eficacia?  Pues por dos razones:

  • para militarizar una nueva faceta de la sociedad, la lucha contra los incendios y catástrofes.
  • para justificar lo militar como la forma preponderante de actuación gubernamental.

La costumbre de donar patrulleras no es nueva:

  • 2 patrulleras donadas a Guinea Bissau en 2017
  • 2 patrulleras donadas a la gendarmería de Mauritania en 2006
  • 1 patrullera donada a Senegal en 2007

¿Significaron las anteriores donaciones despilfarros como el actual?

Por otro lado, nos preguntamos para qué le sirven a Guinea Bissau 2 patrulleras.  Seguramente para controlar el tráfico de personas hacia el norte, España, para buscar una vida mejor.

Si es así, la cesión no supone una ayua a Guinea Bissau para solucionar sus problemas, sino un regalo para que nos ayuden a solucionar nuestro problema con la inmigración.  Una donación pues, muy interesada.  Y es que la militarización de la cooperación siempre acaba en la búsqueda de nuestro interés y no resuelve ningún problema a los países con los que presuntamente colaboramos.

Y, por último, otra pregunta:  ¿Si la Río Tajo se dedica al transporte, realmente la necesitamos para nuestra defensa militar?

Share

España apoya a USA en la guerra de Siria

Imagen de evqfaugpbl pxryjoycfr

Fuente:  El Diario.

La noticia no deja lugar a dudas:

Los dos buques desde los que Estados Unidos ha lanzado los misiles contra una base militar del Gobierno sirio, el USS Porter y el USS Ross, forman parte de la base naval de Rota (Cádiz), desde donde han salido para llevar a cabo el ataque.

Los dos destructores forman parte del escudo antimisiles de la OTAN. El Porter llegó a España en abril de 2015 y el Ross lo hizo en junio de 2014.

Aún así se insistirá en que España no participa en ningún conflicto armado, que nuestras tropas no están invadiendo otros países sino que las hemos proyectado a Misiones Internacionales de Paz.

Tampoco queda duda de que el escudo antimisiles no es el elemento exclusivamente defensivo que nos vendían, sino que se usa, también, o sobre todo, como un elemento ofensivo para la política estadounidense.

Es fácil deducir que el resto de las bases militares yankis también tienen carácter ofensivo y que los ejercicios que se hacen permanentemente en el polígono de tiro de Bardenas Reales sirven para entrenar estas intervenciones militares.

Es fácil deducir que somos co-agresores.  Aunque alardeamos que no somos enemigos de nadie, nuestras políticas nos van llevando, paso a paso, a conseguir que múltiples países nos consideren como uno de los enemigos a batir.

Es fácil deducir que Rota y todo el territorio español aumenta su riesgo de atentados terroristas en represalia por nuestra actuación militarista y seguidista del imperio yanki.

Resulta asombroso y turbador comprobar que ningún político español hará autocrítica ni asumirá las consecuencias.

Y todo porque la política de defensa es una política de Estado.  ¿Qué significa eso?  Pues que no se discute, que no se cambia, que no se cuestiona.

Da la casualidad de que esta política de Estado es también una política ranciamente de derechas y violenta, pero eso es sólo casualidad, nos dirán.

Share

La Armada española: non plus ultra

Juan+Sebasti%C3%A1n+Elcano

Por Felipe Araya Allende

Fuente ABC

Nos agrada leer de vez en cuando las fastuosas noticias militares del ABC, porque suele juntar al acartonado y ampuloso lenguaje de la derechona el no menos enfático interés por los empolvados valores imperiales que ya solo se conservan en los museos más trasnochados y en algunas mentalidades periclitadas pero bien influyentes. Un ejercicio por tanto entre nostálgico y jocoso este de leer a las ajadas plumas del periódico más que centenario relatar sus ideales de cuando eran jóvenes y creían que la bota que pisa con estrépito era la solución ideal para un pueblo individualista y disoluto que necesitaba autoridad y adalides como guía espiritual que nos sacara de uno de los atolladeros de nuestra historia, que tampoco hace tanto de todo eso.

Perdónennos si el exceso de lirismo nos hace cometer excesos. Es el efecto de leer a la vez el ABC postmoderno de ahora y los libros del Jorge Vigón de antaño. Y es que a veces confundimos los delirios.

El caso es que nos anuncia el ABC, en pleno 2017, que de nuevo surcamos los siete mares y nuestra Armada, como otrora, vuelve a ser una Armada en condiciones, fuerte y rocosa, como en otro tiempo, lo cual, sin duda, es un motivo de regocijo para los lectores más recalcitrantes del periódico monárquico y de preocupación para quienes nos atrevemos a poner en duda tanto énfasis guerrero.

Para consultar con pelos y señales esta singladura, ofrecen un mapa interactivo bien elocuente.

Doce buques operativos, dice ABC, en operaciones exteriores (según la página web de la Armada contamos con 60 incluyendo aquí barcos auxiliares).

«el mayor despliegue naval militar de España en las últimas décadas», tal y como confirman las fuentes militares consultadas por ABC. Se podría asegurar sin temor a errar de que se trata del mayor operativo militar naval en tiempos de democracia

Pero el despliegue, dice Abc, no es sólo cuantitativo, sino cualitativo

por la variedad operativa de los buques, la tipología y pabellones de las misiones (UE, OTAN o nacional) y las áreas de actuación tan dispares como el golfo de Guinea, el mar Mediterráneo, el mar Negro, las costas australianas, el golfo de Adén, el sur de Reino Unido o la zona de la Antártida.

Ya lo ven, otra vez el sol dichoso que no se pone en el imperio que nuestros barcos cualitativos surcan en su singladura neoiperial.

¿Se han preguntado alguna vez qué narices hacemos en el Golfo de Guinea con barcos militares, o en el Mar negro, o en las costas australianas o en la Antártida?

¿Para qué necesitamos este dispositivo asombroso de barcos militares?

Pues lo que hacemos es invadir. Lo dice finamente, con pulcritud elegante aunque casposa, ABC, para quien el hecho de que

Armada Española disponga desde el pasado mes de noviembre y hasta junio de un destacamento de 20 efectivos de la Fuerza de Guerra Naval Especial en Irak arroja un dato geográfico insólito: este mes ha desempeñado misiones en los seis continentes, sin olvidar la propia de vigilancia marítima de las aguas territoriales de España.

Porque estos barcos de guerra no están, como nos querían hacer creer hasta que comprobaron que la supina ignorancia y el desinterés inmoral de la abúlica y cínica sociedad era tal que nos importaba un pimiento cualquier tropelía que hicieran en nuestro nombre los militares, para defender las fronteras, sino para atacar y amedrentar otras, allende los mares, y por orden de la OTAN y el militarismo rampante y cada vez más deplorable de ese Occidente que dice con la chica el cuento de los derechos humanos, y a cañonazos las cuentas de la dominación.

Y no solo es que aportamos el músculo, los barcos, sino también el dominio de la misión marítima, dice ABC, lo cual, parece insinuar, nos hace mucho más importantes y orgullosos de este destino en lo universal que, muy a nuestro pesar, los que mandan se empeñan en que llevemos adelante.

Y así ostentamos el “liderazgo” de la operación Atalanta, en aguas del Índico y para garantizar las condiciones privilegiadas de occidente en la ruta de Asia al Mediterráneo.

También llevamos con ese orgullo español tan propio el honor de ostentar el “mando” de la Fuerza Naval Europea (Eunavfor) y de participar en la misión de control de las aguas de Libia para que los desgraciados inmigrantes frutos de nuestras políticas nefastas no puedan llegar a Europa, y aportamos otros seis buques a las operaciones militares de la OTAN (SNMG-1 en el Atlántico Norte y mar Báltico, SNMG-2 en el Mediterráneo y SNMCMG-2 el mar Negro, Dynamic.Manta 2017 de guerra antisubmarina) y una fragata, Cristobal Colón, en Australia (en este caso ABC se olvida de decirnos a las claras que la misión australiana consiste en exhibir el barco por si los australianos, en plena expansión de su gasto militar, nos compran unas cuantas parecidas),

La explicación de por qué estamos en el Golfo de Guinea merece mención aparte, pues demuestra la gran idea de solidaridad que comparte nuestro militarismo, tan esforzado por otra parte:

desarrolla una serie de ejercicios bilaterales con naciones africanas con el propósito de fortalecer sus capacidades marítimas y ofrecer seguridad a una zona acosada también por una incipiente actividad pirata.

y, a continuación, nos informa también, como quien no quiere la cosa que

Gran parte del petróleo que consume España procede de Nigeria.

No es que esté allí por el asunto del petróleo, que va, es que de paso coincide el petróleo con nuestro interés en ayudar a los pobres negritos, que están infectados de piratas e inseguridad fruto de la casualidad.

En contra de la creencia de que desarrollamos una operación científica en la Antártida, alimentada por la mala publicidad y el acriticismo de nuestros periodistas, nos informa ABC de la naturaleza militar de aquel experimento

Otros dos buques completan el gran despliegue naval de la Armada Española. El buque oceanográfico Hespérides que apoyó la Campaña Antártica del Ejército de Tierra, la base española en el continente blanco arrió la bandera el pasado 9 de marzo.

De modo que se desvela, casi por descuido, el carácter militar y no científico del rollo antártico y del buque oceanográfico Hespérides, que se paga desde el ministerio de Hacienda y no del de Defensa. Curiosidades de la vida.

De modo que, ufanos, nos muestran la obscena realidad de una Armada enfocada a la proyección militar (antes se decía capacidad de invasión) y presente en cuanto lugar necesita mamporreros para imponer un orden injusto por la fuerza.

No es la Armada para la defensa de nada. Es la Armada para la imposición del paradigma dominación-violencia en el que anda enredado Occidente, y en la pequeña porción del pastel que nos tiene asignado el amo del mundo.

Menudo fiasco.

Share

¿Nuevas misiones militares para España en África bajo el paraguas de la OTAN?

Fuente: Libertad Digital

¿Les habíamos prevenido de la agresiva política española de fronteras de seguridad avanzada, según la cual España manda militares, inteligencia militar, armas, etc. al Sahel y al centro de Africa para defender nuestras fronteras, que ahora están allí?

Pues es esa terrible doctrina política la que justifica un gran número de las intervenciones de injerencia militar que España realiza en la actualidad, precisamente las que nos consolidan como el segundo contribuyente europeo en suministrar carne de cañón de la UE y el cuarto del mundo.

Todo hace pensar que en la nueva reunión de capitostes que llevará a cabo la OTAN, con presencia de los jefes de gobierno de los estados miembros, en Bruselas, nos va a agraciar con una nueva misión de guerra en Africa.

La decisión final sobre esta nuevas misiones en el continente africano se perfilarán en la próxima reunión de Jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Atlántica que se celebrará en el mes de mayo en Bruselas (Bélgica), según ha avanzado este jueves el presidente del Comité Militarde la la OTAN, el general checo Petr Pavel, tras el encuentro que ha mantenido en Madrid con el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) español, almirante general Fernándo García Sánchez.

Actualmente España participa en cuatro misiones de la OTAN y además cuenta con el compromiso de desplegarse en dos más, sin contar con el despliegue de un destacamento de defensa antiaérea en Turquía (que no cuenta como misión), más la participación en Afganistán y la labor de vigilancia militar en el Mediterráneo. Si los números no nos fallan, todo esto suma 9 misiones, no cuatro, pero entender los números de los militares es un misterio en el que aún no nos hemos conseguido iniciar convenientemente.

Acerca de las nuevas misiones militares, sabemos poco de momento. Según dice Libertad Digital,

Estas misiones se encuadrarían dentro de la nueva estrategia antiterrorista a la que, en palabras del alto mando aliado, España y sus Fuerzas Armadas pueden “contribuir mucho” por su “conocimiento y experiencia” en este campo.

Tal vez se están pensando todavía quién será el país agraciado con esta anunciada crónica de una nueva invasión. Por eso no nos dan más datos. Habrá que esperar a que decidan a quien quieren devastar ahora en este nuevo ardor del colonialismo burdo en el que acudiremos, como de costumbre, en comparsa de la OTAN y de los intereses de dominación de ésta.

Porque es más que probable que donde nos van a mandar no se nos haya perdido nada.

Share

¿De qué “nos protege” el CNI?

FGS+Oker+%28A-53%29

https://www.flickr.com/photos/69230580@N05/6688267945

Fuente: One Magacine

Asombrosa la explicación laudatoria del CNI que ofrece el “Especial Agentes secretos y CNI” acerca de los “riesgos” de los que, en boca de su director, con cargo de Secretario de Estado, el General Sanz Roldán, antiguo JEMAD y con una pila de condecoraciones militares a sus espaldas.

Comencemos por destacar el perfil del “director” del CNI, porque el mismo despeja, si a alguien a estas alturas le sigue quedando duda, cualquier atisbo de incertidumbre sobre el carácter militar de dicho instituto. Por más que lo disfracen bajo la dependencia orgánica de Presidencia, el CNI, el espionaje español, es un ente militar. Y, para más inri, de tal enjundia que el actual Director del ente ha sido, nada menos, el jefe del Ejército hasta 2008 en que fue sustituido por el hoy miembro relevante de “Podemos”, General Julio Rodríguez. Además es miembro nato del Consejo de Estado, lo que implica la extensión del poder y del pensamiento militar al propio Consejo de Estado.

Pero pasemos del dicho al hecho. ¿Que dice Sanz Roldan que hace el CNI?, ¿qué amenazas son esas de las que nos defiende?

Habla, primero, del tráfico de personas y ofrece un enfoque de éste bastante deprimente:

Un buen ejemplo es el tráfico de personas y la inmigración ilegal, que cada día sobrecoge más y llega a lugares que creíamos inimaginables: jamás pensábamos que nos íbamos a encontrar una patera en Alicante… pero ya ha sucedido y tenemos la obligación de proporcionar elementos de juicio para que esto no se produzca

El CNI, parece decir, quiere combatir el “tráfico de personas” y la “inmigración ilegal” no ofreciendo círculos virtuosos de políticas migratorias basadas en los derechos humanos, la cooperación internacional, o en políticas de codesarrollo; o entendiendo las causas estructurales de ésta, sino, sencillamente, intentando la represión y que la inmigración se retenga y no ocurra. ¿Gastamos dinero entonces para poner puertas al campo?, ¿para una política imposible y destinada al fracaso completo y al dolor de las personas?; ¿no hay que decir nada de la inmigración forzada por nuestras políticas estructurales de dominación o por las guerras propiciadas por la geopolítica estimulada por el bloque en que nos encontramos o por las armas que vendemos? ¿Es necesaria una estructura de espionaje para tratar la movilidad humana?

Pero el general no es hombre de una sola idea. Y por eso nos habla de una segunda preocupación de la que el CNI nos “defiende”, las armas de destrucción masiva:

Otro ejemplo es la proliferación de armas de destrucción masiva, que se ha convertido en un hecho real. En algunos lugares de la Tierra ya se está enriqueciendo uranio al 20% y eso supone tener una capacidad altísima. ¿Qué se hará después? ¿Quién puede asegurar que sólo se utilizará con fines pacíficos? Para eso estamos los servicios de inteligencia

Asombra de nuevo la justificación del CNI. Vigila el enriquecimiento de uranio que hacen algunos países y que no puede asegurarse que vaya a ser utilizado para “fines pacíficos”. ¿Israel, EE.UU., Francia, Rusia, Reino Unido, China, India …? No parece que se refiera el militar a estos. Si tenemos en cuenta que muy pocos países (concretamente 17) producen uranio en cantidad significativa, que muy pocos venden uranio enriquecido (Alemania, Australia, Brasil, Canadá, China, EEUU, Francia Holanda, Japón, Rusia, Reino Unido, Sudáfrica y tal vez Argentina) y otros pocos lo producen para fines propios (Irán, Pakistán, India, …), el riesgo que el militar explica parece más bien el riesgo de que estos estados canallas, la mayoría de ellos del bloque occidental, se quieran lucrar potenciando la inseguridad y la guerra y facilitando la proliferación del armamento militar que con la boca pequeña dicen rechazar, lo cual no parece ser lo que le preocupa al general y a su idea de la defensa.

Dice el general que otra de sus labores es luchar contra el crimen organizado, una especie de entelequia inconcreta que no queda claro en qué consiste y que, al decir del general, no ocupa a mucha gente española pero los “criminales organizados” usan nuestro territorio para cometer sus fechorías. No adivinamos a comprender, en este caso, qué necesidad de espionaje existe cuando, en el territorio estatal hay suficientes (e incluso abrumadoramente amplios) cuerpos policiales teóricamente encargados de estos extremos.

El general se refiere a otros peligros que combate el CNI, como el terrorismo internacional de carácter “islamista” principalmente, y a las “fuerzas” en el exterior. Es decir, una función militar que tiene que ver con la política de injerencia militar que España realiza y que, gracias a la obsesión militarista, nos ha convertido en parte en una serie de guerras y en enemigos de un gran número de pueblos.

En el colmo de la desmesura señala esta vuelta de tuerca militar que CNI contribuye a realizar “en nuestro nombre” pero sin nuestra opinión:

Hay lugares del mundo en los que nos afecta mucho lo que sucede. Estamos siempre atentos, por ejemplo, a lugares como Sahel o Somalia, donde hemos tenido e, incluso hoy tenemos, retos para nuestra seguridad, como secuestros de ciudadanos españoles”.

Ya lo ven, el Sahel, dice, es importante para la seguridad española porque ocurren secuestros de ciudadanos españoles. ¿La intervención española en el Sahel viene causada por los “frecuentes” secuestros de españoles en la zona?, ¿desde cuándo suceden estos “secuestros”?, ¿cuál es su frecuencia?, ¿No tiene que ver más con la doctrina de defensa de fronteras avanzadas y con la política de agresión y imposición de influencia que ha emprendido Europa en la región?

En otro momento, al hablar de los agentes del CNI dice

Nuestros agentes están desplegados por todo el territorio nacional, pero también por 64 países del mundo. Podemos imaginarnos al que está en un destino atractivo, en París o Roma, pero también hay que pensar también en el que está en Yemen, en Burkina Faso o en Mauritania, en Níger o en Nigeria, o en el desierto de Mali

Y remata la jugada el general para firmar que están para defender las empresas multinacionales de matriz española y el mundo financiero, lo cual es evidente y ya se sospechaba.

La primera empresa que se presentó en el CNI durante mi mandato, respondiendo a mi ofrecimiento de ayudar a las compañías que quisieran establecerse en el exterior, fue Abengoa, que nos pidió saber la seguridad de una inversión en un determinado lugar y sus ejecutivos allí, pero hoy son muchas; y, también, a aspectos como la protección del sistema financiero, ya que en estos momentos existen dudas de que no sea, como otros elementos de la sociedad moderna, atacado

Así pues, una empresa española llega al CNI y le pide que le haga una investigación sobre la seguridad de una inversión y todos los españoles pagamos dicha investigación financiando al CNI.  Es decir, una empresa privada se vale del dinero de todos los españoles.  Y lo hacen, además, con garantía de secreto.

De modo que, recapitulando, el CNI, según su propio jefe, está para ofrecer una “defensa” militar y con un enfoque militarista al status quo y a las estrategias de dominio y protección de los “intereses” de los que se sirven y benefician de éste, pero no para defender la “seguridad humana” de las sociedades españolas, o la de otros pueblos donde nuestra huella nefasta es evidente. Para defender las empresas multinacionales, los negocios de estas, el sistema financiero, los militares que mandamos al exterior, los intereses de dominación, etcétera, peor no para defendernos de las agresiones reales y concretas a nuestros derechos.

Share
A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed