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Nuevo gasto militar encubierto: 92´37 millones de € para operaciones militares en el exterior

Por Saulo Cruz

Fuente: La Moncloa.

Pues ya lo teníamos anunciado. Habría que estar atentos a los próximos Consejos de Ministros para ir descubriendo más gasto militar extrapresupuestario y escondido. Y así ha ocurrido de nuevo.

Ahora han aprovechado el Consejo de Ministros del 17 de noviembre para incrementar el gasto militar en otros 92´37 millones de euros.

Esta vez es un gasto no presupuestario de 92,37 millones de euros a imputar al ejercicio actual, 2017. Lo dice así la nota del Consejo de Ministros

…se autoriza una ampliación de crédito de 92.379.850 euros para gastos por la participación de las Fuerzas Armadas Españolas en operaciones de mantenimiento de la paz, correspondientes al tercer periodo del ejercicio 2017

Un dineral a sumar al gasto militar que, para colmo, tiene como finalidad mantener el militarismo agresivo español, con tropas militares en 18 conflictos internacionales y una vocación de militarizar las relaciones exteriores que espanta.

De nuevo, con un gobierno con presupuestos prorrogados y tremendas críticas de los propios organismos de control del gasto público de la propia administración por este uso desmesurado y frecuente de los créditos extrapresupuestarios para incrementar por la puerta de atrás el gasto militar anual.

Esto es un no parar, pero todavía quedan más Consejos de Ministros para que nos esquilmen.

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Otro globo-sonda: llegar a 26.500 millones de € de gasto para el Ministerio de Defensa

FP914+da+noi+l%27importante+%C3%A8+farsi+il+SUV.............+CongoRD+ex+Zaire%2C+Nord+Kivu%2C+Rutshuru+1990

La Mala Testa

Fuente: La Razón.

Las van tirando (con bala) poco a poco, a ver qué pasa.

Cospedal se prodiga en lanzar anuncios sobre el gasto militar. Ahora ha elevado la apuesta. Ya no son 1.800 millones de euros los que quiere subir el presupuesto del Ministerio de Defensa para 2017, sino 2.076. Ya no es «un incremento anual para acercarnos a los compromisos adquiridos» como dice el mantra de los últimos tiempos, sino 26.500 millones de euros anuales para el Ministerio con plazo máximo en 2024 (dentro de 7 años),

Se precisa de un planeamiento y de una estabilidad que garanticen la disponibilidad de medios en plazo y forma que pueda desembocar en un compromiso presupuestario estable y duradero con la defensa, su dotación, su capacidad inversora y su base industrial

A eso es a lo que llama «recuperar músculo militar», en una nefasta metáfora donde, según dice la ministra, el músculo a recuperar es la fuerza bruta, no el corazón (pongamos por ejemplo) o cualquier otro relacionado con mejorar el mundo en que vivimos.

Pero la ministra hace, como siempre se hace en Defensa, trampa. Porque cuando nos habla de ese abrumador aumento de gasto militar, sólo habla de incrementar las partidas de su ministerio, no de desvelar las otras partidas del gasto militar ocultas en otros ministerios (12 de los 13 existentes) o partidas externas (por ejemplo las clases pasivas militares o el fondo de contingencia desde el que se financian las operaciones en el exterior).  Para profundizar en estos temas recomendamos nuestro informe Gasto Militar 2016.

La ministra afirma que, de momento, no va a incorporar al presupuesto de defensa, por ejemplo, los más de 800 millones anuales que se gasta el estado en enviar tropas al extranjero, que seguirán en el famoso limbo donde la política militar esconde lo que no quiere que se sepa.

Así y todo, si empiezan a reconocer que quieren un gasto militar de 26.500 millones de euros anuales y aplicamos a este el criterio de deuda pública que venimos manejando (porque los presupuestos generales del estado españoles son deficitarios y lo seguirán siendo en las próximas décadas, lo que obligará a pagar la enorme deuda pública contraída y la que necesiten contraer a futuro), resultará que en los cálculos de gasto militar que venimos haciendo en nuestros sucesivos informes, nos vamos a acabar situando en un gasto militar final (gasto militar más deuda) por encima de los 50.000 millones de euros.

Y a esta política agresiva y militarista, según vemos día a día, le aplauden por igual la prensa amarilla más escorada a la derecha y la simplemente escorada a la derecha, sin que la crítica haga prácticamente acto de presencia a pesar de la desmesura, inmoralidad, insolidaridad y peligro que todo ello supone.

¿Y los partidos políticos? Pues o consintiendo o de vacaciones.  Que para eso comen de la misma entelequia y con iguales escrúpulos.

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Un pacto militarista en la élite para blindar el gasto militar y aumentarlo

La Sexta Noche

Fuente: El País

Anuncia el País, ese periódico cada vez más parecido al poder al que sirve, que la rutilante Ministra de Defensa del dialogante gobierno del segundo ciclo marianista, en un alarde de nuevo talante pepero, ha ofrecido a los diputados un pacto político para consolidar y aumentar el gasto militar.

No se equivoquen, no es un pacto para debatir sobre la necesidad, oportunidad y decencia del gasto militar, o para pensar en común qué tipo de seguridad aspiramos a tener, o quién es el enemigo, etcétera, sino para blindar de avatares futuros al gasto militar (y de paso a los intereses de las empresas del IBEX que, nos dice otra noticia, son las principales acreedoras y representantes de las empresas militares con las que en un juego rocambolesco el Estado tiene comprometida una deuda impagable de más de 30.000 millones de € por armas que no se necesitan para nada). Es, sencillamente, un pacto para blindar el gasto militar de cualquier ademán de recorte.

Empieza a vislumbrarse el porqué de una ministra dicharachera y mediática al frente de Defensa, frente al anterior discreto pero igualmente maniroto: porque necesitan arremeter en los medios de comunicación para intoxicar a la opinión pública y saturarnos acerca de la necesidad de mantener un gasto militar que cada vez es más difícil esconder y que sigue siendo tremendamente impopular.

Pero volvamos al pacto y a su desarrollo.

Dice la ministra que

Una de las prioridades de su gestión, según ha explicado la ministra en su primera comparecencia parlamentaria, será aprobar una Ley de Sostenibilidad de las Fuerzas Armadas que garantice las inversiones a medio plazo, más allá de los cambios políticos y presupuestarios

y

ha ofrecido a los grupos parlamentarios trabajar a partir de enero en la elaboración de una ley que garantice la financiación de los programas de armamento; no solo de los vigentes, sino los que se incluirán en el nuevo objetivo de capacidades, que se quiere aprobar en 2017

No quieren aventurarse a que los avatares políticos lleven al poder formal de plexiglás realmente existente a alguna fuerza  «radical» que pida un drástico recorte del gasto militar o que, sencillamente, proponga una política de seguridad que no pase por la obsesión militarista, como si en el actual panorama político hubiera alguna fuerza planteando una alternativa al militarismo.

Cospedal justifica su pretensión en que es el momento de recuperar el músculo económico para la política de defensa después de las reducciones de gasto que, dice, ha sufrido el presupuesto militar.

Dado que el Tribunal Constitucional prohibió disfrazar la enorme e ilegítima deuda militar por compra de armas por el método de los créditos extrapresupuestarios mediante decretos leyes estivales, tal como nos tenía acostumbrado el ex-ministro Morenés, a Cospedal no le queda más remedio, para guardar las apariencias, que aflorar el gasto militar en programas de armamento (que arrastra una deuda de unos 30.000 millones de euros y amenaza con ser una nueva ruina) y buscar que por ley se diga que eso va a misa, con peineta y todo y por encima de la campana gorda.

El anuncio ha sido aplaudido por los portavoces del PSOE, Ricardo Cortés, y Ciudadanos, Miguel Gutiérrez, aunque el primero le advirtió de que su “mano tendida no es un cheque en blanco”

Parece que los partidos del en su día denominado por aquel otro como «bloque constitucionalista» hacen ojitos a la ministra, ya sea diciendo que es lo razonable, o que no se oponen, que tanto monta, mientras que los demás, en su despiste, piden a lo más que se conserven los derechos de los militares o pasan palabra, bonita manera de mear fuera del tiesto pensando que no se mojarán los pies con las salpicaduras.

De modo que ya tenemos una clara linea divisoria, tan útil para saber dónde se sitúa cada cual y quienes están al otro lado de la liza: a un lado los partidos que quieren hacer del gasto militar un baluarte de su identidad y que pactan alegremente empobrecernos con su aumento. Al otro los que nos negamos porque aspiramos a desmilitarizar la política de seguridad, eso sí, sin padrino político que levante el dedo en el parlamento de la casta. Y entre Pinto y Valdemoro los que piensan que poniéndose de perfil disimulan su quiero y no puedo.

Con lo que ya sabemos otra linea de lucha a partir de ahora: contra el pacto miserable para blindar el gasto militar y elevarlo, mientras la sociedad sufre el impacto insolidario y los recortes de las políticas neoliberales de la derecha nominal y allegada.

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La imponente deuda militar que esconden los presupuestos de Defensa de 2016 (parte 2)

ENCADENADO

Por Santojose 2004

Deuda militar. Una estrategia perversa

Uno de los componentes importantes de la deuda pública es la deuda militar: aquella generada por las políticas militares, por la adquisición de armamento y material militar, por las necesidades industriales del sector militar y por los presupuestos militares.

El peso de esta deuda, como veremos, es abrumador en España y en el resto de los países.

Pero antes de entrar al análisis de la misma, queremos ofrecer algunos datos que nos dan cuenta de la verdadera significación política de la deuda militar.

Explicábamos en una reciente entrada de nuestro blog, analizando el libro «»El mito de la guerra buena. EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial» de Jacques R. Pauwels, de la editorial Hiru, como la deuda militar es un instrumento privilegiado de dominación de los pueblos y de desgracia de las sociedades.

Estados Unidos, paradigma en el doble sentido de generador de deuda militar propia y de impulsor de la ajena, ofrece en su historia una buena lección al respecto.

Durante la primera guerra mundial Estados Unidos aprendió la dura lección: vender armas a crédito no era un buen negocio. De hecho, ellos las habían vendido a británicos y franceses y, una vez que estos estuvieron bajo la amenaza de perder la guerra, la inversión americana se vio en peligro, lo que obligó a dicha potencia a intervenir militarmente para evitar el colapso de sus clientes-deudores.

Al principio de la 2ª G.M. y ante demandas de compra de material bélico por parte de las potencias contrarias al eje, los yankis insistieron en el pago al contado para proveer de armas a éstos. Pero cuando Gran Bretaña comenzó a sufrir la falta de efectivo, los yankis no pudieron ignorar que los británicos habían absorbido el 40 % de sus exportaciones en unos momentos en los que se intentaba salir de la gran depresión a base de promover el comercio exterior, lo que obligó a nuevas fórmulas para vender a crédito.

Roosevelt convenció al Congreso para aplicar formas de pagos más benévolas a Gran Bretaña. El sistema se llamó «préstamo-alquiler» (Lend-Lease). Se introdujo en 1941 y dotaba a Londres de un crédito ilimitado para comprar armas y municiones. Con ello el valor de las exportaciones yankis aumentó:

  1. 1939: 505 millones de dólares
  2. 1940: 1.000 millones de dólares
  3. 1941: 1.600 millones de dólares
  4. 1942: 2.500 millones de dólares
  5. 1943: 4.500 millones de dólares
  6. 1944: más de 5.200 millones de dólares

No todos los pagos británicos fueron en dinero: este préstamo-alquiler se asoció a la promesa británica, conocida como «La Confederación» en virtud de la cual Londres se comprometía a desmantelar, acabada la guerra, su sistema proteccionista de tarifas de «Preferencia Imperial», el cual limitaba la exportaciones americanas a Gran Bretaña y colonias. Este negocio permitiría a EE.UU. acabar con uno de sus mayores problemas durante la Gran Depresión: el déficit de demanda de sus productos.

El sistema de préstamo Lend-Lease consistía, en teoría, en que el Estado cebaba la economía por medio de los grandes pedidos y financiaba el esquema prestando el capital necesario. Como consecuencia, la deuda interna debería crecer, pero era de esperar que los altos beneficios generarían al Estado suficientes ingresos en concepto de impuestos, para permitir a Washington liquidar tal deuda.

Sin embargo, el esquema, realmente funcionaba de otra manera: el Estado usaba sus ingresos (basados en los impuestos que se cobraban a los contribuyentes) para pagar las pesadas facturas presentadas por las grandes corporaciones, que virtualmente monopolizaban los negocios Lend-Lease y la producción de armas. Estas facturas se pagaban por medio de los impuestos directos e indirectos, que durante la guerra eran sufragados más por los norteamericanos pobres y de clase media que por los de clase alta y las grandes corporaciones del país. Los enormes beneficios fueron para las compañías y los impuestos para el pueblo americano.

Gran Bretaña se benefició de los contratos «préstamo-alquiler» porque pudo continuar la guerra contra Hitler después de la caída de Francia. Pero, a largo plazo, Gran Bretaña pagó el precio de ver como EE.UU. se haría, años más tarde, con los negocios en gran parte del imperio británico.

Este mismo esquema que hemos explicado sigue vigente en la actualidad: EEUU; por tomar el ejemplo más paradigmático, financia la producción de armas y el imponente complejo militar-industrial, vía impuestos de los ciudadanos (que se empobrecen con ello) y mediante ayudas a dicho sector (que obtiene los beneficios principales). A su vez vende a crédito su material militar a otros Estados con la intervención incluso de la fórmula de garantía «gobierno a gobierno». Ello incrementa la inseguridad global y obliga a constantes escaladas de armamento, lo que permite nuevas ventas y genera mayor deuda a los compradores y nuevas concesiones de toda índole a los vendedores.

Resultado de todo ello: un empobrecimiento mutuo de los pueblos vendedores (cuyas clases más pobres pagan el gran esfuerzo inversión en armas a costa de pérdidas de oportunidades de mejora de sus derechos y prestaciones) y de los pueblos compradores (adquieren deuda, pierden soberanía de decisión en sus políticas, pagan impuestos para sufragar las malas políticas de sus gobernantes) y un enriquecimiento de las élites vendedoras y de las élites compradoras.

Podemos poner de esta situación diversos ejemplos, pero ninguno más ilustrativo que el de Grecia, un gran cliente de las industrias militares durante el largo período desde los años 80 del siglo XX.

En la actualidad, la cuarta parte de la deuda militar griega se debe a deuda militar, una deuda impuesta en gran parte por los países occidentales más interesados en vender armas, especialmente querida por los gobernantes griegos por las grandes prebendas y sobornos que les reportaba y alimentada de forma insensata por estos porque suponía un gran tirón para su economía.
Patológicamente, cuando Grecia entra en bancarrota, los mismos que le vendieron armas de forma desmesurada, principalmente Alemania y Francia

estos países le piden a Grecia que recorte en pensiones y en otras partidas de gasto público mientras al mismo tiempo le exigen que cumpla los compromisos adquiridos en relación a las compras de armamento y vehículos, amén de que se niegan a perdonar parte de la deuda pública cuándo la misma ha sido incrementada en su propio beneficio.

Similar problema tiene Italia, Portugal, u otros países PIGS en Europa

Europa entera ha construido un perverso y voluminoso cuadro de deuda militar que convierte a los países deudores en dependientes de las políticas de los halcones y los intereses del complejo militar industrial.

 

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Más de 1000 millones de euros gastados en 2015 en injerencia militar en el exterior

Amnesty+supporters+in+Albert+Square

Fuente: EFE

informa el Ministerio de Defensa, como quien no quiere la cosa, que España se gastó en 2015 la terrorífica cifra de 1.034 millones de euros en misiones militares en el exterior (15 en total).

Llama la atención porque lo presupuestado para este capítulo en los presupuestos generales del estado en 2015 fue de 15,86 millones de euros, nos parece más que evidente el intento de ocultar el enfoque intervencionista y derrochador de la política militar española.

¿Y para 2016? Las cosas siguen igual. Se presupuesta 16 millones de euros, pero se gastará una cantidad desmesuradamente superior, dado que a excepción de Afganistán, donde se reduce el contingente militar, se van a mantener los restantes lugares de presencia militar española, pero con la sospecha de que se ampliará la fuerza militar en Mali (dada la exigencia francesa al respecto y que ya no tienen que disimular el descarado apoyo nuestos bienpensantes políticos) y se van a emprender nuevas misiones militares en el báltico; se van a mandar soldados a Polonia de la recientemente creada fuerza de reacción de la OTAN y se van a reforzar las misiones de Turquía y a abrir un nuevo frente de batalla en el Golfo de Guinea, donde el Ministro Morenés ya ha anunciado que van a ir a contribuir a mejorar la establidad (y no a liarla parda como sospechamos nosotros).

Todo este chorro de dinero que malgastaremos en exportar militarismo, ¿a quién beneficiará?

En primer lugar debemos contar entre los beneficiarios a los militares que participan en estas misiones, pues sus ingresos aumentan con las mismas, como hemos desvelado en otros artículos de este blog.

También debemos contar con unos «beneficiarios» inconscientes, que son los ahorradores e inversores que apuestan por fondos y productos manchados por la financiación del militarismo. Seguramente no son conscientes de que su interés en el ahorro y el beneficio se realiza a cargo del sufrimiento de otros pueblos.

Beneficia también al cúmulo de intereses inmovilistas que garantiza los 20.000 puestos de trabajo del sector militar-industrial (muy pocos puestos de trabajo en comparación con otros sectores) y que convierte en dependientes del monocultivo de la fabricación de armas a regiones donde están erradicadas las principales industrias militares, condenándolas a la dependencia o la pobreza. En este eslabón de beneficiarios se encuentran también los sindicatos del régimen, empeñados en mantener las cosas como están y en luchar por carga de trabajo para el sector militar, pues así contentan a su clientela.

Más fuertemente, beneficia a las industrias militares y al llamado «polo militar industrial español», que aprovecha este tipo de conflictos para «vender» nuevas armas al Gobierno español (ahora están empeñados en los blindados 8×8 al  «haberse quedado antiguos los anteriores, así como en nuevos programas de aviones A400 y helicópteros, programas de drones, fragatas y nuevos aviones de combate), así como a los países susceptibles de comprar armamento español (lo ven en vivo y en directo, por lo que las operaciones militares son una excelente promoción de esta industria interesada en las guerras).

También beneficiará a la banca armada, que financia la producción de armas españolas y por tanto interesada en el estímulo de este sector industrial y en la inversión pública en armas.

Beneficia mucho más a los pocos privilegiados que deciden el orden mundial y diseñan la geopolítica y, a nuestra pequeña escala, a la élite propia empeñada en reforzar un status quo que les beneficia de forma contundente.

Beneficia a nuestra casposa casta política que se pavonea por el mundo exhibiendo el músculo pretoriano al servicio de los intereses de los más poderoso y como nuestra seña de identidad en las relaciones internacionales.

Beneficia de forma velada, soterrada, inconsciente, a la sociedad que basa su opulencia en esta serie de eslabones de dominación y es este el hilo por donde es posible desmadejar la enorme madeja de desgracias que genera el complejo militar industrial.

Somos la gente de a pié quienes podemos empezar a desobedecer a esta lógica, quienes podemos empezar a dejar de prestar apoyo a los bancos que invierten en armas, a los fondos y productos de todo tipo relacionados con las empresas militares, quienes podemos pedir cuentas y hacer valer nuestra opinión ante los partidos y sindicatos cómplices que callan y apoyan a este complejo de intereses… quienes podemos empezar a vivir de otra manera.

No queremos que el año que viene más de 1000 millones de euros se malgasten en financiar intervenciones militares en el exterior. Mejor que se dediquen a fines socialmente útiles, y si de ayudar a gente de otros pueblos se trata, que se inviertan en verdadero desarrollo justo y no en militarismo.

 

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Enmiendas a la totalidad en los Presupuestos Generales. En Defensa algo hemos avanzado, pero tan poco…

Pastelitos+de+colores

Armando G Alonso

Fuente: Congreso de los Diputados

Las Cortes Generales publicaron el pasado 21 de octubre el boletín 118-4, Serie A, en el que se contienen las enmiendas a la totalidad de los PGE.

Hemos leído estas enmiendas para verificar el grado de importancia que los partidos políticos de esta última fase de la decadencia partitocrática han dado al gasto militar y, a decir verdad, volvemos a concluir, como en años anteriores, que la importancia de tan desmesurado gasto sigue siendo residual y, por decirlo así, únicamente pertinente para partidos «menores», mientras parece que el consorcio PP/PSOE sigue apostando por el silencio y la política opaca de cara al gasto militar.

Empecemos por las citas expresas que denuncian este gasto militar como una razón más (entre otras y en todos los casos no de las más significativas) para rechazar totalmente los presupuestos presentados por el Marianismo en el poder.

Uxúe Barco, de Geroa Bai, denuncia (pág. 2)

Mención especial merece el Ministerio de Defensa que ya en los tres últimos ejercicios presupuestarios la diferencia entre el presupuesto presentado en el Congreso y el resultado final ha sido del 50 %. Todo hace indicar que la previsión para este año es la misma: el presupuesto inicial de este Departamento de 5.765 millones de euros, se verá incrementado considerablemente y casi de tapadillo a través de la aprobación de un real decreto en pleno mes de agosto al objeto de financiar la compra de armamento e intentando evitar así un titular incómodo

Por su parte, el diputado Baldoví, de Compromis, señala

Contrasta vivamente con el aumento del 0,4 % del ministerio de Defensa, que es el tercer presupuesto entre todos los ministerios, con una asignación de 5.765 millones. Y que, tradicionalmente, vuelve a incrementarse en verano con nuevas asignaciones con reales decretos estivales

Y los diputados de AMAIUR Onintza Enbeitia , Larreina Valderrama, Ariztegui Larrañaga,  Cuadra Lasarte, Iker Urbina, Iñarritu García y   Errekondo Saltsamendi, (págs 17 y 18)  añaden

Con dichos fondos se financian competencias no asumidas como son los gastos de la Monarquía, las fuerzas de seguridad del Estado, el ejército, las grandes infraestructuras inútiles y, cómo no, al pago de la deuda.

y más adelante

Es más a través de estos presupuestos tenemos que contribuir con más de dos mil cien millones anuales destinados en su mayor parte a gasto improductivo y socialmente inútil, como puede ser el sustento de la Monarquía; … o de un Ministerio de Defensa y un ejército que, por mor de una cláusula constitucional introducida de forma ilegítima y copia de la legislación franquista, se arroga el papel de «garante de la unidad de España

También la diputada Jordá y Roura, de ERC (pág 25)

Los presupuestos de la crisis» contrastan con el mantenimiento, de facto, del gasto militar. En este sentido, hemos de denunciar la falsedad del presupuesto del Ministerio de Defensa, no solo porque no incorpora todo el gasto militar repartido entre casi todos los Ministerios, sino porque a lo largo del año se prevé su incremento mediante el Fondo de Contingencia o, incluso, mediante créditos que aumentan la deuda,  como ha sucedido en los últimos años en que el presupuesto del Ministerio de Defensa se ha incrementado, de manera estructural y extrapresupuestaria, alrededor de en un 25 %

Se explayan un poco más M.ª Olaia Fernández Davila y Rosana Pérez Fernández, del BNG (pág 28) al señalar que

Reinciden en la obsesión armamentística del Gobierno A pesar de que en los presupuestos desciende el presupuesto destinado al Ministerio de Defensa, se vuelve a privilegiar la I+D militar, en donde programas como el «apoyo a la innovación tecnológica en defensa» ve incrementada su dotación en 220,3 millones de euros, un incremento de un 64,1 % con respecto al año anterior. Sin embargo, lo que supone un escándalo de aún mayores dimensiones es el gran engaño contable al que asistimos en los últimos años, debido a la obsesión belicista y armamentística del Gobierno. El Ministerio ve incrementada considerablemente su dotación año tras año, sin que esto aparezca contemplado en los respectivos presupuestos.

En el verano del año 2012 se aprobó un crédito extraordinario de 1.782 millones de euros para pagar programas de armamento. Al año siguiente, volvió a suceder lo mismo por fechas estivales, esta vez con una cuantía de 877 millones. En el presente año se vuelve a repetir la operación, de nuevo se dota un crédito extraordinario para el mismo fin, esta vez de 883 millones de euros. Por lo tanto, Defensa ha recibido en estos tres años 3.542 millones fuera de presupuesto. Los créditos fueron destinados a «atender al pago de obligaciones correspondientes a programas especiales de armamento», lo cual es doblemente pernicioso. Por un lado, porque destinar esas estratosféricas cantidades a armamento en un contexto de fuerte crisis económica y social, con un fuerte incremento de la pobreza, desempleo masivo y miles de personas con graves carencias materiales supone una acción propia de un gobierno belicista que gobierna de espaldas a las necesidades de las mayorías sociales. Por otro lado, puesto que los créditos han sido destinados al pago de obligaciones ya conocidas en el momento de la presentación de los presupuestos, resulta evidente que el único propósito de dotar estas cantidades mediante créditos extraordinarios fuera del presupuesto es el de engañar a la ciudadanía. Ante estos créditos extraordinarios resulta evidente que los recortes sociales son exclusivamente fruto de una opción ideológica y no de una supuesta escasez de recursos. A estas alturas, solo nos queda preguntarnos a cuanto ascenderá el crédito extraordinario para pagar armamento en el próximo verano de 2015

A pesar de que en los presupuestos desciende el presupuesto destinado al Ministerio de Defensa, se vuelve a privilegiar la I+D militar, en donde programas como el «apoyo a la innovación tecnológica en  defensa» ve incrementada su dotación en 220,3 millones de euros, un incremento de un 64,1 % con respecto al año anterior. Sin embargo, lo que supone un escándalo de aún mayores dimensiones es el gran engaño contable al que asistimos en los últimos años, debido a la obsesión belicista y armamentística del Gobierno. El Ministerio ve incrementada considerablemente su dotación año tras año, sin que esto aparezca contemplado en los respectivos presupuestos.

Por último encontramos la queja de Izquierda Plural, mucho menos contundente que la del año pasado y centrada en un aspecto muy tangencial (pág. 41)

El gasto público en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) debería ser una prioridad para una salida firme de la crisis. Pero estos presupuestos, tal y como ha denunciado el colectivo Carta por la Ciencia, reflejan el nulo interés que este Gobierno tiene por la I+D+i. Las subvenciones para esta política se reducen ligeramente con respecto al año 2014 y lo que aumenta es la partida destinada a préstamos y en particular los destinados a gasto militar

LLama la atención el silencio de UPyD respecto del un gasto militar que en los últimos tiempos había venido denunciando por su falta de transparencia. A este silencio se incorpora el de PNV; Coalición Canaria, Foro y Convergencia y Unió.

También el PSOE, el otro pilar de la política monolítica de defensa, y desmintiendo las vaporosas declaraciones de su nuevo líder efímero,  se complace en la política militar y no critica en estas enmiendas el gasto militar.

Sorprende, con tanto silencio y tan poca crítica, que sin embargo se vaya haciendo real una de las críticas del gasto militar: no es creíble, no es transparente, se oculta en casi todos los ministerios y se aumenta a lo largo del año con argucias y artimañas como hacer uso del fondo de contingencia para «sobredotarlo» y aprobar créditos extraordinarios veraniegos para comprar armas.

Ya no es posible seguir ocultándolo y hasta los diputados lo conocen y (algunos) se atreven a criticarlo a pesar de la enorme mordaza que hay sobre la materia.

Es llamativa la «rebaja» de crítica de la izquierda plural respecto del gasto militar. Habrá que esperar al estudio de las enmiendas al articulado para ver si se confirma o se desmiente la sospecha, aunque de momento no parece pintar muy bien el panorama. Tal vez la apuesta de los líderes más mediáticos de su «competidor» Podemos, que aplauden con las orejas al militarismo, hayan servido para rebajar el tono crítico al gasto militar que poco a poco iban alcanzando.

Con una deuda militar que ya acumulaba más de 30.000 millones de euros y ahora sumará otros 10.000 más y unos presupuestos distribuidos en casi todos los ministerios, de cuatro veces el gasto militar reconocido, el posicionamiento tenue de los partidos, ante una sociedad informada debería pasarles factura política. Pero ya se guardan de apostar por una sociedad informada.

En resumen, pequeños avances, pero… menos de lo deseable..

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Avance del Gasto Militar español 2015

Como en años anteriores, hemos analizado el Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2015. Mas adelante editaremos el informe completo sobre dicho gasto militar.

De momento adelantamos la tabla provisional (siempre a última hora pueden aparecer variaciones, como el año pasado en el que en pleno debate de los presupuestos, el gobierno comprometió gasto extrapresupuestario y no contemplado en los presupuestos de 2014, para reflotar a Navantia y con cargo a los gastos de 2014).

El gasto oculto es desmesurado y la aplicación del mismo un verdadero peligro para nuestra seguridad, al margen del tremendo agravio comparativo respecto de las partidas sociales que, día a día, se van sacrificando para satisfacer a la oligarquía y sus mercados.

Si la queréis ver en la red, pinchad aquí.

Sirva la presente tabla de avance del tremendo gasto militar español para 2014 como poco (23.318,66 millones de euros)

CONCEPTOIMPUTADOSUBTOTAL
MINISTERIO DE DEFENSA5.767,77
Ministerio de Defensa6.767,77
CLASES PASIVAS MILITARES3.519,72
Pensiones y prestaciones3.294,96
Prestaciones no funcionarios9,88
Pensiones de guerra214,88
ORGANISMOS AUTÓNOMOS MILITARES1.686,27
INVIED216,13
ISFAS1.332,04
INTA138,13
EMPRESAS PUBLICAS SECTOR DEFENSA¿?
CASA DEL REY0´83
PRESIDENCIA223,68
CNI223,68
MINISTERIO DEL INTERIOR2.600,68
Formación45,65
Reserva G. Civil187,65
Organismos Internacionales1,9
Política Inmigración irregular0,6
Personal Guardia Civil2.028,39
Resto G. Civil336,36
MINISTERIO DE EXTERIORES171,53
Fundación Real Instituto Elcano0,15
Asociación Atlántica Española0,01
Transportes M. Defensa1,23
Participación en Organismos Internacionales de Seguridad170.14
Agregadurías militares¿?
MINISTERIO DE FOMENTO0,22
Coordinación civil-militar en Agencia de Seguridad Aerea0,22
MINISTERIO DE INDUSTRIA604,76
Apoyo innovación tecnológica sector defensa563,92
Satélite "PAZ-INGENIO"º25,00
Programa de Observación por satélites de la tierra15,84
Apoyo a internacionalización de ICEX ¿3,80?
Compensaciones por intereses al sector naval¿70,75?
Primas a la naval¿43,75?
Subvención para reindustrialización zonas deprimidas (Vigo, Cadiz)¿40,09?
Subvenciones a Proyectos estratégicos del sector aeronaútico¿188,73?
MINISTERIO DE EMPLEO0,5
barco medicamentalizado Esperanza del Mar0,5
MINISTERIO DE MAGRICULTURA0,5
Barcos de apoyo al índico0,5
MINISTERIO DE HACIENDA¿?
Aviones cedidos a Defensa por Agencia Tributaria¿?
MINISTERIO DE SANIDAD0,3
Productos de uso, consumo y uniformidad femenina0,3
MINISTERIO DE ECONOMIA4,8
Base Antártica Gabriel de Castilla4,5
Red de Seguridad biomédica0,3
MINISTERIO DE EDUCACIÓN0,3
Conservación de bienes culturales de defensa0,3
CENTROS UNIVERSITARIOS DE LA DEFENSA14,43
TOTAL DE GASTOS ANTES DE DEUDA14.596,29
DEUDA MILITAR 8.722,19
DEUDA ORDINARIA5.730,27
DEUDA EXTRAORDINARIA2.820,90
INTERESES DE DEUDA171,02
TOTAL DE GASTO MILITAR23.318,48
Share

El Secretario de Estado de Defensa desvela más partidas ocultas del Gasto Militar

1956+Ford+F100+Panel+Van

Por Adam Lerner

Fuente: Canal de TV del Congreso de los Diputados

La comparecencia del Secretario de Estado de Defensa en la Comisión de Defensa para explicar los presupuestos generales del estado en materia de defensa deparó alguna que otra sorpresa, y no solo para comprobar in situ que el Secretario de la cosa tiene una cara de hormigón armado:

Primero, por primera vez hubo una especie de queja y reconocimiento general entre los diputados de diverso signo de que el gasto militar presentado por el Ministerio es increíble. Nadie a estas alturas se cree los presupuestos presentados, año tras año, con cifras escandalosamente inferiores a las del gasto ejecutado por el propio Ministerio de Defensa al final de cada año, o, lo que es peor, de las que se ocultan en otras partidas y ministerios o mediante créditos extrapresupestarios a interés cero.

Segundo, sirvió para desvelar que el Ministerio contempla un crédito extrapresupestario de 950 millones de euros para pagar a las industrias militares por los programas de armamento (PEAS) encargados hasta la fecha y que nos han generado una deuda inmoral e impagable de 30.000 millones de euros.

Tercero: sirvió también para desvelar que el Ministerio de Defensa piensa realizar otros créditos, con cargo al fondo de contingencia, para operaciones militares en el exterior, por importe de 722 millones de euros.

Y cuarto, más grave aún, porque sirvió para que el Secretario de Estado anunciara un segundo ciclo armamentista, con inversiones desmesuradas que pretenden hacer (y que nos generarán una segunda deuda militar cuando aún no han sido capaces de pagar la primera) para comprar fragatas F100, drones, aviones de reabastecimiento en vuelo, y vehículos 8×8; todo ello material de Proyección (léase invasión) que poco servicio pueden hacer a una estrategia puramente defensiva que se supone que es la que asume el ejército español.

1) Todos saben que defensa miente.

En esta ocasión a las críticas ya más consolidadas en el tiempo de UPyD y de Izquierda Plural, que denuncian la falta de transparencia del gasto de defensa y la ocultación de una gran parte de este, se han unido las del PSOE, que hasta ahora ha hecho exactamente lo mismo cuando le ha tocado gobernar en el turno rotatorio que tiene montado el sistema.

El cambio del PSOE es llamativo, aunque a decir verdad poco creíble, aún, si tenemos en cuenta su actuación hasta ahora. ¿Será que piensan variar esta posición monolítica ?, ¿estarán dispuestos a expulsar a las puertas giratorias que hasta ahora han impedido una política diferente en materia de defensa?, ¿tendrá que ver algo con el tema que el propio secretario general del PSOE haya empezado a decir que hay que reducir el gasto militar y subir el social?, ¿será puro cálculo electoralista?

2) El gasto militar de 2015 se incrementa en otros 950 millones de euros ocultos que se dotarán mediante créditos extraordinarios a interés cero

Lo afirmó el Secretario de Estado cuando señaló que responde a compromisos adquiridos para el pago de los programas de armamento en vigor y que, a pesar de la crítica de toda la oposición respecto a esta fórmula de créditos extraordinarios y extrapresupestarios que disfrazan el verdadero gasto militar, en 2015 se volverá a realizar el pago de estos 950 millones de euros mediante un nuevo crédito extraordinario, fuera del presupuesto.

3) Otros 722 millones de euros ocultos para operaciones militares en el exterior

Lo refleja el periódico digital El Diario cuando analiza la intervención de Defensa en la Comisión de defensa

Para 2015 se espera que ocurra lo mismo, según confirmó en su comparecencia el secretario de Estado de Defensa, aunque con una cantidad algo más reducida debido a la retirada de nuestro contingente en Afganistán.

4) El inicio de un nuevo ciclo de rearme y de una segunda deuda militar inmoral

cuando aún no han sido capaces de pagar la inasumible deuda militar de 30.000 millones de euros en armamento que generaron entre los gobiernos del PP y el PSOE, y ni tan siquiera es seguro que se haya llegado a una reestructuración definitiva de la misma, ya están pensando en un segundo ciclo de compra de armas que implicará una segunda burbuja militar.

Según Infodefensa, el nuevo ciclo armamentista que se inicia en 2015 tiene como razón de ser

Ha añadido que este nuevo ciclo inversor ha sido diseñado para cumplir dos objetivos fundamentales: dotar a las Fuerzas Armadas de las capacidades necesarias para hacer frente a las amenazas de nuestro siglo, y capacitar a la industria del sector para mantener el nivel tecnológico alcanzado y reforzar su posicionamiento internacional.

Y ello, según el periódico cinco días, porque

El ministerio de Defensa contempla el ejercicio 2015 como el primero de un nuevo “ciclo inversor” en esta industria, fruto de un “cambio de tendencia económica” y de la incapacidad en los últimos años para “modernizar las capacidades de Defensa”,

Conclusión

En definitiva, Defensa reconoció otros 1.672 millones de euros ocultos que piensan destinar al gasto militar y que no están contemplados en el presupuesto.

La oposición protestó por este gato y por estos modales, pero parece que el secretario de estado se pasó la protesta por el arco del triunfo. Van sobraos.

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Liquidación del Gasto del Ministerio de Defensa 2012

http://es.scribd.com/doc/228973749/Liquidacion-Gasto-2012

Presentamos el informe «liquidación del Gasto del Ministerio de Defensa 2012» elaborado por el Colectivo Utopía Contagiosa con la colaboración de los colectivos antimilitaristas Tortuga y Espazo Aberto Antimilitar, así como por la organización ecologista-antimilitarista Ecologistas en Acción.

El informe analiza el documento de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) en el que se fiscaliza el gasto efectivamente realizado por el ministerio de defensa en el ejercicio de 2012 (último ejercicio fiscalizado por la IGAE que, como se ve, va con bastante retraso).

Habitualmente el Ministerio de Defensa gasta mucho más de lo que presupuesta (una media cercana al 18% en los últimos 10 años) aunque en el ejercicio 2012, primero del gobierno de Rajoy, el desvío ha sido espectacular: un 43,53% de gasto por encima de lo presupuestado, pasando de los 6.316,4 millones presupuestados a los 9.066,29 gastados, todo un récord.

Pero eso no es todo, el presupuesto analizado por el IGAE es únicamente uno de los componentes del gasto militar español, disgrazado en 12 de los 13 ministerios existentes y en otro tipo de organismos, como son los 20,87 millones de euros que la IGAE adjudica, fuera del Ministerio de Defensa, al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, o los 11,8 al organismo autónomo de Cría Caballar, o los 214,6 que corresponden a la Agencia de espionaje CNI, o los 6,7 a Centros Universitarios de la Defensa y los 73,9 que corresponden al ministerio de exteriores por organismos donde participa defensa.

La composición de este gasto nos permite ver no sólo la ineficiencia de lo militar, sino la creciente militarización de actividades de toda índole y el abuso de la prioridad política de gastar en gasto militar en vez de gasto social.

Pero eso no es todo: al menos podemos sumar a la cifra que la IGAE desvela del gasto militar otras partidas de las que este organismo no habla y que constituyen claras partidas del gasto militar de 2012:

Los 2.733,55 millones de euros gastados por el Ministerio de Interior por la Guardia Civil.

Los 3.673,5 millones de euros gastados por clases pasivas militares

Así las cosas, una aproximación al gasto militar que tiene en cuenta las cifras del IGAE y los gastos reconocidos por otros organismos nos llevaría a una cifra mínima de 23.349,45 millones de euros gastados en militarismo en 2012, frente a los 6.316,4 presupuestados, lo que nos permite afirmar lo impresentable y antidemocrático del gasto militar, oculto en un 61,18%,  que equivale a 13.682,79 millones de euros.

Razones todas ellas para seguir oponiéndonos a un gasto innecesario, insolidario, opaco y contrario a los intereses de todos; un gasto al que ética y políticamente conviene oponernos y practicar la desobediencia civil que promueven los colectivos en favor de la objeción fiscal.

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Utopía hurga en el gasto militar en un programa de La Tuerka

La imagen explica más que mil palabras, dicen algunos, y en esta ocasión, en formato muy reducido, Utopía explica el gasto militar español en el programa de TV de La Tuerka.

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