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La Fundación Carolina fomenta el militarismo en España y Latinoamérica

Aldaba

Por los mininos

Fuente: Convenio de Colaboración con el Ministerio de Defensa

Nos referimos a un convenio marco celebrado entre el Ministerio de Defensa y la Fundación Carolina en Mayo de 2015, y por tanto vigente.

La Fundación Carolina es una institución creada por el Gobierno español y centrada en las relaciones culturales y en la cooperación en los ámbitos científico y educativo, entre España y el resto del mundo, especialmente el mundo latinoamericano.

Se creó en el año 2000 por el Consejo de Ministros español en honor al Rey-emperador Carlos I, todo un figura de la paz, y desarrolla amplios programas de becas educativas para alumnos latinoamericanos.

Su patronato lo preside el Rey de España y están de forma «nata» el Presidente del Gobierno español, el Vicepresidente, Ministro de Exteriores, Ministro de Deporte, Ministro de Industria, de Economía, el Secretario de Estado de Asuntos Exteriores, el de Cooperación Internacional y para Latinoamérica, el de Cooperación Internacional para el desarrollo, y como vocales los presidentes de gran parte de las empresas del IBEX.

Todo ello da una idea de la cultura que quiere difundir esta fundación regia.

El reciente convenio suscrito entre esta y el Ministerio de Defensa introduce a la Fundación Carolina entre los promotores de la cultura militarista. Vamos a repasar el texto que nos lleva a esta conclusión.

El convenio marco tiene como objeto el desarrollo conjunto de actividades formativas en el ámbito de la seguridad y la defensa y se canalizará a través del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CSEDEN) que depende del Ministerio de Defensa.

Las actividades en las que colaborará la Fundación Carolina con el Ministerio de Defensa se desarrollarán en el marco del Curso de Altos Estudios Estratégicos para oficiales iberoamericanos que desarrolla el CESEDEN.

Para colaborar en tal alto grado, la Fundación Carolina realizará aportaciones económicas a los alumnos del CESEDEM latinoamericanos que vengan a España a recibir las oportunas peroratas militaristas del CESEDEN.

El convenio tendrá una vigencia de cinco años, prorrogable por períodos de igual duración.

No nos imaginamos que a estos alumnos les hablen ni un ápice del enorme gasto militar y lo nefasto y negativo que es para el desarrollo humano, ni de la idea de cambiar el paradigma de defensa militr por el de seguridad hunana, pongamos por ejemplo ya que de cultura de seguridad y defensa se trata, ni de la resolución pacífica de conflictos o del modelo de defensa popular noviolenta. Les ensalzarán la guerra y el militarismo, lo que suele ser la tónica de los cursos del CESEDEN.

En resumen, la cultura española por antonomasia, representada por la élite extractiva, cuenta por medio de la fundación carolina con un medio para difundir la esencial cultura militarista entre educandos latinoamericanos.

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24 millones de niños sin escuela por causa de la guerra

2014+Holly+Hock+Parade+Grand+Rapids+July+04%2C+2014+4

Niños de Tilcara saliendo del cole

Fuente: Centro de Noticias ONU

Y aquí tenemos otra de las consecuencias de la guerra. En el mundo, dice la ONU, hay más de 24 millones de niños privados de ir a la escuela por causa de la guerra. La cifra supone uno de cada menor de entre 6 y 15 años de los 109 millones de ellos que habitan en lugares en guerra.

Ya lo vemos: la guerra, entre otras muchas cosas, sirve para que los niños no vayan a la escuela. Y que los niños no vayan a la escuela sirve para perpetuar las guerras. Una especie de pescadilla que se muerde la cola.

Según Unicef,

“Sudán del Sur registra la mayor proporción de niños sin escolarizar, con un 51%, seguido de Níger, Sudán y Afganistán. Insistimos: la educación en zonas de conflicto no es sólo conocimientos, sino una herramienta de apoyo psicosocial”

Llama la atención el listado de países con niños sin escuela. Y llama la atención porque, precisamente, dos noticias muy recientes nos explican cómo nuestro Ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha estado hace unos días en el Cuerno de África donde ha dicho que «En Europa tenemos que ser conscientes de que esta misión es fundamental para la seguridad e impedir que se expanda el terrorismo», según la Agencia Efe y en Afganistán, donde se ha explayado elogiando el valor de los militares españoles que han luchado allí y ha dicho que siente «un especial orgullo de ver cómo unos compatriotas, con entusiasmo, ilusión, ganas y sacrificio, aceptan estar muy lejos de su patria pero muy cerca de ella, porque lo dan todo por ella».

Por una extraña coincidencia, las palabras de este paladín de la injerencia militar coinciden con el conocimiento que ahora tenemos, por denuncia de UNICEF, de que en estos países donde estamos «pacificando» hay una relación de cuatro de cada diez niños que por la guerra no tienen acceso a la educación.

¿Será que exportamos la guerra e impedimos la educación de estos niños por pura casualidad?¿Será que la educación no importa en esta labor tan loable de llevar la paz al mundo?

¿Será que un interés de los halcones de la política es que los niños, esos niños, no tengan educación?

¿Y si en vez de en guerras y guerreros llevamos a los pueblos profesores y cultura?

Se nos ocurre ahora pensar también que la privación de educación de estos niños en países donde nuestros guerreros están actuando in situ o en otros, tiene también una estrecha relación con el grado de desconocimiento de este drama por parte de nuestras «educadas» sociedades libres.

¿Saben nustros niños que sus congéneres de otros países no pueden ir al colegio?¿Comparten este avance civilizatorio?¿lo saben los adultos?¿lo aceptan impasibles?

¿Será que la cultura es el peor enemigo de la guerra y su reino de dominación e injusticia y por eso los señores de la guerra la vapulean?

Muchas preguntas y una sola indignación.

Y una causa urgente.

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La guerra y la Historia

Imagen de M. Peinado

Fuente:  La Gaceta.

Hace unos días, Laura Martín publicó un interesante análisis histórico sobre la guerra y su trascendencia en la historia humana.

Comienza el artículo diciendo que la guerra es, inevitablemente, una constante en la historia del ser humano.  Cierto, pero matizable.  También habría que constatar que la paz ha sido tan constante y tan inevitable como la guerra, lo que ocurre es que sobre ella no se ha historiado tanto porque nos hallamos insertos en un paradigma de dominación-violencia que no nos deja ver las alternativas a la guerra y a la violencia y reverencia la guerra.

La agricultura implicó la concentración de recursos en lugares fijos, y la necesidad de defenderlos. Esto dio lugar a la construcción de ciudades amuralladas, como Jericó, y ciudades fortificadas, como Çatalhöyük, -o Catal Huyuk-, ubicada en lo que ahora es Turquía.

Y con ellas se exacerbaron las ideas, nada objetivas y sí muy interesadas, de enemigos externos culpables de todo lo malo que nos pueda ocurrir.  También el egoísmo y la insolidaridad aumentaron su influencia en la cultura humana y tomaron carta de realismo político.

Paralelo al crecimiento de los ejércitos en estas sociedades, se desarrolló también la tecnología de guerra. Con la introducción del bronce, y mil años después el hierro (1200 a.C), se sustituyeron la piedra y los huesos por materiales más efectivos para las puntas de lanza, hachas, flechas, lo que daría pie a la creación de armaduras de metal. El siguiente paso fue el uso de fortificaciones,el empleo del asedio como técnica de ataque, la domesticación del caballo y su uso para el carro de combate y montura, y posteriormente los barcos de remo y las galeras.
Hasta la aparición de la pólvora los elementos principales en la lucha son constantes: Por un lado, soldados de a pie con espadas y lanzas, arcos, jabalinas, hondas. Por otro, caballería con arcos y lanzas y máquinas de asalto (p.e. las catapultas).

Se le olvida a Laura Martín comentar el negocio que ha conllevado siempre la tecnología militar.  Y que el negocio lo fue, lo es y lo seguirá siendo sólo para unos pocos privilegiados.  Los demás, vimos, vemos y veremos cómo los fondos dedicados a gastos sociales se desvanecen en aras de la seguridad que nunca es perfecta en gastos de muerte y violencia. Por otra parte, se olvida que durante tales siglos los avances tecnológicos no fueron tan unilaterales ni unidireccionales. Por buscar una referencia fácil de encontrar al respecto, el primer volumen del libro «En la espiral de la Violencia» nos dará una visión mucho más matizada de la historia humana a que se refiere Laura Martín.

Esto implicaba la necesidad de organizar los ejércitos en el uso de estos elementos. Los asirios, por ejemplo, fueron los primeros en crear una fuerza de mercenarios. Las polis griegas usaban ciudadanos-soldado, los hunos luchaban con jinetes nómadas organizados. Ante las nuevas formas de guerra, los factores básicos para el éxito eran la organización eficaz y la disciplina.

Y habría que añadir, en nuestra opinión, que la creación de los ejércitos provocó hondas repercusiones sociales:  se creó una élite no productiva y sí parásita del Estado y de la sociedad.  Aparecieron, se olvida la autora constatarlo, los golpes militares, moda tan arraigada a lo largo de la historia.  Por ello necesitaban una cultura de defensa (antagónica a la cultura de paz) que les hiciese necesarios, imprescindibles.

La cultura de defensa es militarista, violenta, intervencionista, imperialista, opresora, machista, y otras lindezas que parece olvidar la periodista.  Una de las más importantes es que desapareció la soberanía ciudadana en las cuestiones de Defensa y todo quedó, nuevamente, en manos de una élite violenta.

El resto del artículo, aunque interesante, no lo comentamos, es sólo una repaso rápido por las distintas tecnologías militares, los principales eventos e imperios.  En ella se olvida, también los millones y millones de muertos, heridos, violaciones, ruinas, desplazamientos, etc., ocasionados por las guerras.  Sin ellos, parece que la historia es aséptica, sin sangre, sin dolor.  También se olvida de la destrucción de recursos y de lo que ha sufrido la naturaleza con nuestra violenta forma de «resolver» los conflictos. Se olvida de las microhistorias de paz, de noviolencia que también han tenido lugar y han hecho progresar las ideas éticas de las sociedades…

Para acabar, un cariñoso reto para Lidia Martín y La Gaceta:  ¿os atrevéis a realizar una historia de similar longitud y calado periodístico sobre la paz y la noviolencia a lo largo de la historia humana?

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El Ejército toma el festival de la infancia de Montjuic

Imangen del Centre Delás

Fuente:  elconfidencialdigital.com

El festival de la infancia de Montjuic, en invierno, y el festival de la Educación de Barcelona, en verano, están pensados como eventos con atracciones para que los niños se diviertan en vacaciones.

El Ejército, tan falto de legitimación social como siempre, acude para explicar a los niños su versión de qué es el Ejército, para qué sirve y cuáles son sus valores.

Suponemos que serán sinceros y que explicarán que sus valores son la violencia a ultranza, tanto directa, como estructural, dedicando los millones que quitan de los gastos sociales a la producción de armas y a la exportación de imperialismo y violencia fuera de nuestras fronteras, como cultural, creando falsos e interesados enemigos externos que no tienen otro fin que autojustificar su existencia.

La presencia de las Fuerzas Armadas en este evento ha provocado la movilización de diversas plataformas cívicas, incluida la ANC y diversos grupos locales de la CUP. Exigen que los militares dejen de acudir a la cita.

Para ello, están enviando escritos de protesta a la consejera de Educación, Irene Rigau, y a los organizadores del evento. La organización ‘Desmilitaricemos la educación’ ha iniciado las protestas.

También ha tenido críticas la iniciativa barcelonesa:

las principales fuerzas políticas del Ayuntamiento de Barcelona acordaron de forma conjunta un plan para “replantearse” la presencia militar en la capital catalana.

Con el apoyo de CiU, la CUP y ERC, el consistorio barcelonés llegó a cuestionarse la presencia de cualquier organismo militar en la ciudad. Entre ellos, edificios históricos como la sede de la Inspección General del Ejército o la Jefatura de la Tercera Subinspección General del Ejército.

Son muchas las entidades colaboradoras con la campaña Desmilitaricemos la educación:

A.C La Verema de Cerdanyola, ACASC; Associació Ciutadana Anti-sida de Catalunya; Acció del Cristians per l’Abolició de la Tortura (ACAT); Algas Atlánticas Algamar; Alternativa Jove – Joves d’EUiA; AMPA CEIP Jaume Balmes – Sant Feliu de Codines; AMPA CEIP SANT MARTA de Torrelles de Llobregat; AMPA Escola Patronat Domènech; AMPA Montserrat Sola; Antena de Madrid de AEFJN (Red África-Europa-Fe Justicia); Asamblea Antimilitarista de Madrid; Assamblea Mundet; Associació Catalana de Brigadistes a Nicaragua; Associació Cultural XanKiKiPugui; Ateneu Art i Cultura (l’Escala); Brigades Internacionals de Pau de Catalunya; CEIP L’Alzinar; Centre UNESCO de Catalunya; Centre Virtual de Cultura de Pau de Catalunya; Col•lectiu Antimilitarista de Sant Cugat; Col•lectiu d’Estudiants del Maresme (CEM); Consell de la Joventut de Barcelona; Coordinadora d’ONG Solidàries (Comarques Gironines i Alt Maresme); Coordinadora Tarragona Patrimoni de la Pau; Coordinadora Un altre Món és Possible (Sabadell); CUP Barcelona; Dones x dones; Edualter; Entrepobles; Eradicar la Pobresa; Escola d’adults/es CFA Trinitat Vella; Escola d’adults Timó; Escola Guinardó SCCL; Estudiants en Acció; Estudiants en Lluita; Faramantina, animació i creativitat; Federació Catalana d’ONG pels Drets Humans; Federació Catalana d’ONG per el Desenvolupament; Federació Catalana d’ONG per la Pau; Federació d’Associacions de Mares i Pares d’Alumnes de Catalunya (FAPAC); Fundació Akwaba; Fundació Barcelona Sida 2002; Fundació K-MON; Fundació Món-3; Fundació per la Pau; Germanor Obrera d’Acció Catòlica; Grup Cívic Cultural EMPREMTES; Grup d’Empordaneses i Empordanesos per la solidaritat; Joventut Comunista de les Illes Balears; Joves d’Esquerra Verda; Justícia i Pau; Minyons Escoltes i Guies de Catalunya; Moviment per la Pau; Plataforma Aturem la Guerra; Plataforma per la Pau Lloret; Proda Catalunya; Saló Alternatiu de l’Ensenyament ( SAE); Secció sindical de CGT a la escola ITES; SED Solidaritat Educació i Desenvolupament; Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans; SIOF (Objecció Fiscal a la Despesa Militar); Societat Catalana d’Educació Ambiental; Units pel Voluntariat i la Llengua; Universitat Internacional de la Pau; USTEC•STEs (IAC); Vallirana per la pau.

Posiblemente merecerían algo más de caso de las autoridades catalanas.  Ánimo, compañeros.

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¿Qué piensan los mandos militares?

Fuente:  El Confidencial Digital.

En un marco incomparable:  el Centro Superior de Estudios de la Defensa (CESEDEN) y presentando el trabajo del IEEE titulado:  «Cultura de Seguridad y Defensa:  fundamentos y perspectivas de mejora», se reunieron altos mandos militares, expertos, políticos y profesores universitarios para analizar las cuestiones de seguridad en España.

Siempre que se habla de cultura de defensa nos sentimos encadenados con la indeleble cadena de la trampa, porque sólo se puede hablar de lo que los militares y militaristas quieren, cuando ellos quieren y como ellos quieren. Por supuesto con exclusión de las ideas y personas que ellos quieren. Todo un plato a la medida.

Reproducimos a continuación algunas de las opiniones militaristas que se barajaron  (con las oportunas anotaciones nuestras, que no fuimos invitados para la glosa y que parece que no nos interesamos en la cultura de Defensa):

  • Es incomprensible (opinión vertida por un general tal vez poco informado) que Interior tenga bastante más presupuesto que Defensa, cuando hace cinco años casi estaban a la par.

A este general habría que recordarle ( o desenmascararle, pues a lo mejor no está desinformado) que el presupuesto del Ministerio de Defensa acaba multiplicado por 4 por la habilidad contable de nuestros políticos del PP y del PSOE que, legislatura tras legislatura, se dedican a esconder gasto militar en 12 de los 13 ministerios existentes, a ocultarlo en otros rubros presupuestarios (Casa del Rey, Cortes Generales, Organismos Autónomos militares, Clases Pasivas militares, …), y aspectos que, a pesar de que la OTAN los considera gasto militar, nuestros políticos y generales ocultan, así como también ocultan la ingente deuda militar generada por las políticas de compra de armas.

Además, habrá que recordarle que casi la mitad del presupuestos del Ministerio del Interior va a Guardia Civil, que como todo el mundo sabe es un cuerpo militar y por tanto debería engrosar el presupuesto oficial destinado a gasto militar.

  • Para conseguir que el pueblo español sienta más de cerca la cultura de defensa, los militares deben volver a llevar con normalidad el uniforme por las calles.

Y es que parece que aún quedan muchos nostálgicos del anterior régimen en el que todo lo que llevaba uniforme campaba por las calles (y creían que las calles eran suyas) y los que ínbamos sin uniforme éramos susceptibles de ser considerados enemigos internos, quintacolumnas judeomasónicas o simples pringaos de medio pelo.

Además, habrá que recordar que, dado que se han apropiado de las palabras y de sus significados, una cosa es la cultura de defensa (propia de los militares y de los violentos) y otra es la cultura de paz (opuesta a la anterior y que, posiblemente, tenga más acogida en la ciudadanía.

  • Que en los trabajos «civiles» haya hombres y mujeres reservistas que pasen unas semanas al año actualizando su preparación.

Fenómeno.  Ahora que la cuestión del trabajo está tan bien para los de abajo, lo que más animaría sería ver que sus posibles plazas las ocupan reservistas militares. Y de paso que les intenten de nuevo disciplinar y meter en cintura.

  • Que las televisiones emitan series y películas con temática militar.

Alucinante.  No sabemos qué televisión verán.  ¡Si en todas las cadenas la temática bélica y violenta es el pan nuestro de cada día!

  • Quien tiene que promover la cultura defensa entre los españoles no es el ministro de Defensa o el de Educación, sino el presidente del Gobierno, debido a que es un tema de Estado.

Otra vez con la cuestión de que la Defensa es una política de Estado.  Desvelemos, nuevamente, que para ellos política de Estado es sinónimo de conservadurismo, inmovilidad, privilegios adquiridos, pactos entre las élites extractivas, política vedada al debate y cambio de ideas, etc.

Quizá la gente no está por esta categorización y aspire más bien a que la política de Defensa sea un tema ciudadano, de todos y todas, en el que se nos consulte, en el que podamos decidir libremnente. ¿preferiríamos defender lo que ellos quieren defender?

  • Es necesario que los dirigentes políticos españoles adquieran una mayor cultura de seguridad y hablen con normalidad de los temas de defensa.

Pero, hombre.  Si no les dejáis.  Si las informaciones y los debates en la Comisión de Defensa del Congreso se hacen dando informaciones el día de antes o en el mismo momento; si no se aceptan opiniones divergentes; si la Directiva de Defensa Nacional, máximo documento que rige la política de Defensa en cada legislatura, se presenta en las Cortes una vez ya aprobado, simplemente para que lo conozcan los parlamentarios; si los dirigentes son todos sin excepción coptados del partido militarista tácito español, transversal a las formaciones políticas; si en el caso de que alguien cuestione algo le atizáis el rollo de que es un antisistema o un perroflauta …

  • Es imprescindible ofrecer más contenidos sobre la seguridad de España en los colegios en los niveles de primaria y secundaria, un terreno en el que se ha avanzado poco. Ya hay un acuerdo técnico entre Defensa y Educación al respecto, pendiente de firma. La presencia de estos asuntos en las universidades sí que ha subido.

Eso sí, hay que aleccionar en colegios e institutos.  Dado que perdieron la oportunidad de adoctrinar en el Servicio Militar Obligatorio, es menester amaestrar en el militarismo y la violencia en edades más tempranas para evitar juicios críticos y objeciones varias.  Quizá estaría bien con el bautismo en la única religión obligar a inscribirse en la reserva militar a los recién nacidos para que luego recibiesen su confirmación en la fe militar en la juventud.

  • Hay que utilizar el patrimonio histórico –los museos- para conseguir acercar a los ciudadanos a la cultura de defensa. Para ello se necesitan más medios y utilizar un lenguaje moderno, que llegue.

Si, como decía Paco Ibáñez, «cuando la fiesta nacional, yo me quedo en la cama igual, que la música militar nunca me supo levantar», imagínense con los museos militares.

Y no es cuestión de lenguaje, ni de que éste llegue.  Quizá ya llegó y no gustó.

  • La sociedad española sigue ajena a la importancia que tienen los temas de seguridad en sus vidas.

Estamos totalmente en desacuerdo.  La sociedad española ha demostrado, especialmente en los últimos años, que tiene mucho interés y se moviliza mucho por su seguridad alimentaria, energética, económica, en materia de salud, ambiental, política, etc.  ¿Recuerdad el 15-M y todas las actuaciones sociales que han tenido que ver con todos estos enfoques de seguridad?  Seguro que sí.

Lo que parece que la sociedad española no acaba de aceptar es su cultura de defensa militarizada, violenta, elitista, no participativa, delegadora.

  • La percepción del riesgo y las amenazas en España es muy baja, en muchos casos inexistente.

Salvo los riesgos que citábamos en el punto anterior que se perciben con mucha nitidez, pero que nuestros políticos y militares se esfuerzan en negar y en abordar porque prefieren los cañones a la mantequilla.

  • Anécdota contada por un general: Obama le dijo a Rajoy que primero es la defensa y luego la economía.

Claro.  Esto es así si lo que queremos es mantener un imperio.  Si pretendemos una política basada en el paradigma de cooperación-noviolencia, lo primero es la solidaridad, luego la economía y la defensa militar ha de tender a cero.

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Terrorismo legal versus ilegal

Imagen de El Roto

Nuevamente El Roto nos ha hecho reflexionar sobre una de esas verdades que no por obvia resulta evidente.

Nuestro paradigma cultural de dominación y violencia no nos deja darnos cuenta de que la violencia ejercida por los ejércitos nacionales es tan culpable y dolosa como la que ejercen los terroristas de grupos ilegales.  ¿Por qué lo iba a ser menos?

La legalidad de cada país ampara y justifica que haya una estructura estatal mantenida con los impuestos y los votos de los ciudadanos que se apodera de la posibilidad de usar la denostada violencia sin ningún coste y con muy escasa crítica.

Los militares pueden matar legalmente, el resto de los ciudadanos no.  Los asesinatos de los militares son legales, no se les persigue por ellos, incluso poquísimas veces rinden cuentas y la mayoría de las veces se considera un acto heróico.

Estamos habituados a rechazar a los mercenarios, los que luchan y matan por dinero, los seres despreciables que sólo buscan el lucro personal y son capaces de cambiar de bando si se les paga mejor.  ¿Y los militares, no comparten con aquellos gran parte de su actividad y principios?

Los militares de un estado representan los terroristas para otro.  Y viceversa. ¿tienen razón los que consieran terroristas a los militares de otro estado?¿tenemos razón nosotros cuando hacemos lo propio?

Nuestro paradigma cultural de dominación-violencia nos vende que los nuestros son los buenos (los demás son los malos), los que nos defienden (los demás nos atacan), los que respetan las reglas (los demás las violan), los que se sacrifican (los demás simplemente se ensañan)…

Y nosotr@s, acríticos, nos lo creemos complacidos con este no pensar que llaman buenismo y que permite, sin embargo, que España sea el 7º exportador de armas del mundo, que seamos el 2º país europeo en intervenciones militares en el extranjero, …

¿Cuánta gente habrá visto la viñeta de El Roto y habrá pensado que el problema no son los bandos, sino la violencia?  ¿Cuánta habrá recordado la frase de Gandhi de que «no hay camino para la paz, la paz es el camino?

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Jura de bandera para los trabajadores de RTVE

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POr M.Peinado

Fuente: ElPeriódico

El Presidente de RTVE ha sido llamado a explicar al Congreso de los Diputados una de las brillantes ideas de las que ha hecho gala la televisión oficial bajo la batuta del Partido Popular: conminar a los trabajadores de RTVE a que «juren bandera» en el cuartel del Regimiento de Transmisiones 22, del Ejército de Tierra, contiguo a las dependencias de RTVE en Madrid.

La manipulación informativa de RTVE es inaudita y, a su vez, proporcionada a la cada vez más creciente bajada en sus índices de audiencia y en la credibilidad de la televisión estatal.

Que el Rajoinato, sucesor ideológico del Aznarato, nos devuelva la idea de la televisión como propaganda y adoctrinamiento neofranquista es, por más que deleznable, una consecuencia lógica de la ideología perenne de la derecha castiza y avasalladora.

Ahora, que en su expansión de valores hueros quieran además obligar a jurar bandera a los trabajadores de RTVE huele a algo mucho peor y expande un tufo militarista que, a la larga, nos puede salir caro a toda la sociedad si a estos tipos no les paramos los pies a tiempo.

Se extiende, por lo que vemos, la mancha de la creciente militarización social y debemos prepararnos para la respuesta.

Esperamos mucha insumisión a las atroces ideas militaristas que nos quiere imponer la facción más negra y nostálgica de la derecha de siempre.  Es la única manera de demostrarles, como antaño, que no nos vamos a dejar amedrentar por el estrépito de las botas militares y su quintacolumna de mediocres censores.

A ver cómo justifica su brillante idea el director de RTVE en el Parlamento, pero, sobre todo, a ver cómo le rebaten los que (aún) sigan pensando en la libertad como bandera de nuestra anodina oposición.

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Listado de universidades militaristas

Imagen de Fotero

¿Qué es el programa COINCIDENTE (Cooperación en Investigación Científica y Desarrollo en Tecnologías Estratégicas)?  Pues, ni más ni menos que el fomento de la I+D+i militar.  Para ello el Ministerio de Defensa aporta recursos humanos, tecnología y capital, desde 1985.

Con este programa, se intenta aprovechar las tecnologías desarrolladas en el ámbito civil para aplicaciones de utilidad para la defensa, con objeto de fomentar el tejido industrial, científico y tecnológico dedicado a la defensa.

En este programa participan empresas y universidades.

En el presente artículo vamos a analizar el asunto de las universidades porque nos sorprende que estas cunas del conocimiento patrio se dediquen con alegría y cierto desenfreno a producir armamentos que, evidentemente, servirán para matar.

¿Es legítima esta opción de nuestras universidades?  Lo dudamos.  Pero ellas lo hacen en silencio, para no levantar polémicas entre sus estudiantes y en la opinión pública.

Este sería, pues, el primer listado que denuncia a las Universidades militaristas:

En el BOE de 16 de abril de 2015 se resuelven las adjudicaciones para el programa COINCIDENTE 2015, y en él figuran las siguientes universidades:

  • Universidad Politécnica de Madrid.
  • Universidad Politécnica de Valencia.
  • Universidad de Granada (3 proyectos)
  • Universidad de Barcelona.
  • Universidad Politécnica de Cartagena.

Para los siguientes datos hemos utilizado estas fuentes:

Resolución de 2011,  Cuaderno 2 Cátedra ISDEFE (con datos entre 2001 y 2009) y Cuaderno 11 Cátedra ISDEFE  (con datos entre 2007 y 2013)

 

Universidad de Alcalá:  2001-2003, 2011-2013

Universidad Politécnica de Madrid:  2000-2009

Universidad Autónoma de Madrid:  2001-2005, 2007-2009

Universidad Carlos III:  2001-2007, 2011-2013

Universidad de Cantabria:  2001-2004, 2011-2013

Universidad de Granada:  2003-2004 y 2005-2006, 2011-2013,

Universidad de La Coruña:  2003-2005

Universidad de Cartagena:  2004-2007, 2011-2013

Universidad Complutense:  2005-2006, 2011-2013

Universidad Autónoma de Barcelona:  2005-2009

Universidad de Málaga:  2005-2007

Universidad de Huelva:  2005-2007

Universidad Miguel Hernández (Elche):  2006-2008

Universidad de Valladolid:  2006-2008

Universidad Pública de Navarra:  2007-2009

Universidad Politécnica de Cataluña:  2007-2009

Universidad Rovira i Virgil:  2007-2009

Universidad Rey Juan Carlos:  2011-2013

Es decir, un total de 20 Universidades del Estado Español, un total del 24’3 % de las 82 Universidades que existían en 2014.  Una importante militarización de la universidad española, desconocida hasta la fecha y no denunciada por nadie.

Además, por si fuera poco, hay que añadir el Centro Superior de Investigaciones Científicas:

CSIC:  2003-2005, 2007-2009

Ahora la pelota está en el tejado de los estudiantes universitarios.

Por otro lado, recurrimos a una noticia antigua, de 2004, en la que se habla de que más de 2.000 científicos españoles han firmado un manifiesto contra la militarización de la investigación científica.  Como se ve, aquella era una buena idea y una buena campaña, que no ha dejado de ser necesaria con los años.

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El cabo Noval murió por 0’30 pesetas, los militares africanistas le hicieron héroe para justificar su ascensión hacia la dictadura

Imagen de La Nueva España

La semana pasada estuvimos en Pola de Siero haciendo un taller sobre antimilitarismo.

Allí sacamos el tema de que Asturias disfruta de:

  • 10.307.000 metros cuadrados de terrenos militares
  • 59 inmuebles propiedad del INVIED, el Organismo Autónomo Militar que gestiona las Infraestructuras, Vivienda y Equipamiento militar.
  • facturan 2 millones de € anualmente en Defensa
  • Tienen la fábrica de armas de Trubia que surte de munición tanto al ejécito español como a otros, algunos del tercer mundo
  • UGT ha pedido que se sigan fabricando armas para sostener los puestos de trabajo, sin replantearse la ética de esta producción y, mucho menos, las posibilidades de conversión de esta industria.
  • Arcelor fabrica 2.000 toneladas de chapa para los nuevos buques multipropósito de la Armada.
  • Tienen en Siero el Regimiento de Infantería Ligera Príncipe 3, llamado «el osado».

En este momento nos comentaron que el regimiento se conocía como Cabo Noval.  También nos dijeron que el Cabo Noval era toda una institución militarista y que tenía monumentos por muchos pueblos de Asturias.

Hemos visto que también existe una estatua frente al Palacio Real en Madrid y que, cómo no, no faltan las calles y avenidas dedicadas a tan insigne español en Madrid y otras ciudades.

Una breve historia sobre Luis Noval Ferrao se puede encontrar fácilmente.  En ella destaca que nació en el siglo XIX en Oviedo y que murió en 1909 en Marruecos:

Ingresó en el Tercer Regimiento de Infantería del Príncipe y fue trasladado a Melilla. Participó en la toma de el-Had de Benisicar. Fue hecho prisionero por los rifeños, quienes le obligaron a llevarles a la entrada del campamento español. Los soldados españoles no dispararon al ver venir a Noval, pero él gritó: «Disparad, soldados. Aquí están los moros», para advertir de la trampa, muriendo en la refriega que se produjo entre rifeños y españoles.

Esta historia fue convertida en mito del patriotismo español por parte de los militares africanistas que luego dieron el golpe de estado que instauró en España una dictadura de 40 años y secuelas en los posteriores.

Todo depende.  Y lo podéis ver y comparar en la crónica reciente de ABC:

Con el fusil en la mano y el recuerdo de su España natal en el corazón. Así fue como murió en Melilla el cabo Luis Noval en una fría noche de 1909 cuando, al observar que una patrulla mora pretendía acceder en plena noche a uno de los campamentos españoles en el Rif, gritó «¡Tirad que son los moros! ¡Viva España!». Aquel día, este militar salvó miles de vidas a costa de la suya, pues fue asesinado a sangre fría por los rifeños pocos segundos después.

Mucho más marcial, con más vivas a España, y, sobre todo, con ese asesinato a sangre fía por los rifeños.

Como «los moros» mataron a nuestro cabo, para nuestra épica patriotera lo hicieron a sangre fría y fue un asesinato.  En este caso no cabe la obediencia debida, ni el estado de guerra, ni nada.  Asesinato y a sangre fría. Los moros matados por los soldados españoles del otro lado no cuentan.

¡Qué curiosa es la historia! Y qué unilateral.

Parecería que los rifeños fueron conscientes en aquel momento de que mataban a un gran héroe español.  Seguramente celebraron ese tiro, quizá perdido, con grandes alharacas y condecoraciones al tirador, visto que se habían cargado, casi casi, a la resurrección de Don Pelayo.

106 años después, nuestra cultura militarista y violenta sigue reconociendo y ensalzando al cabo y, sobre todo, a la campaña de loa al militarismo y a la violencia que se hizo para justificar la guerra en Marruecos.  106 años después nuestras calles se nombran y se decoran en su honor.  ¿Qué pensarán los marroquíes cuando nos visiten o lo que ya viven aquí y son, también, españoles?

Seguramente, cuando hagamos turismo en Marruecos y nos cuenten la historia de esta guerra desde el punto de vista marroquí, sentiremos un cierto resquemor, cierta ofensa porque ensalcen a sus héroes, que fueron nuestros verdugos.

La Nueva Asturias nos informa de algunos detalles de aquella campaña:

«Los devengos que disfrutarán los señores jefes y oficiales o individuos de tropa desde su salida de esta plaza serán: Coronel: 10 pesetas. Tenientes coroneles y comandantes, 8. Capitanes, 5. Subalternos, 4. Sargentos, 1. Cabos y soldados, 0,30. Maestros armeros, 3. Los señores jefes y oficiales tienen el 12% de descuentos en sus indemnizaciones».

0’30 pesetas (suponemos que al mes).  Un cabo o un soldado cobraban 33 veces menos que un coronel.

Por ello había que llenarles de patriotismo, de odio a los marroquíes, de hombría, de violencia, de enemigos.  Y de vino

«A las diez se distribuirá a la fuerza que debe marchar medio litro de vino por plaza, que regala la Comisión de la Cruz Roja de Oviedo.

Carne de cañón.  Como ahora y como siempre.

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Llevan a alumnos de secundaria al cuartel de la OTAN en Bétera para intoxicar sus tiernas mentes

Utensilios

POr srgpicker

Fuente: Página web del ejército de tierra.

Los militares y las autoridades educativas, que ejercen casi peor que ellos en el militarismo patrio, han tenido la brillante idea de llevar a 200 niños, junto con sus  profesores, estos últimos adscritos al conformismo militar, de Bétera, de los que cursan 3º y 4º de la ESO, así como de 1º de los Ciclos Formativos Medio y Superior de Administración y Automoción, al «Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad (CGTAD) de la OTAN», vulgo «cuartel de la OTAN», desde donde se planifican gran parte de las agresiones militares que la OTAN y España realizan en la actualidad.

Pero qué bonita experiencia esta de engatusar a los niños contando una cara amable del militarismo nada amable y más bien horroroso.  A lo mejor, con tanto patrioterismo, alguno pica y se vuelve entusiasta de las operaciones militares.

Para llevar adelante este horror de manipulación de la enseñanza, ha tenido que mediar un convenio municipal que convierte a los munícipes de Bétera en colaboracionistas del militarismo rampante. ¿Una razón para que los padres o los profesores o alguien con sentido común pida la denuncia de tal tipo de convenios que permiten enseñar y encauzar a los jóvenes a la guerra y las malas artes?

Dice la página web del ejército que

Durante la visita al cuartel, los alumnos vieron cómo es un puesto de mando desplegable y el material con el que trabajan sus componentes. Además, los alumnos de Automoción conocieron los talleres donde se reparan los vehículos y la maquinaria necesaria para transportar y establecer el mencionado puesto de mando desplegable.

No cuenta la noticia que nadie les pusiera en el contexto de para qué sirve la OTAN, a qué dedica sus actividades, cómo actúan cuando lo hacen y qué consecuencias tiene todo esto en el mantenimiento de la violencia cultural y estructural en el mundo.

Tal vez enseñar la verdad no entra dentro de los planes de la llamada «conciencia de defensa nacional» que nos quieren imponer a hostias.

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