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Lobby para que el Parlamento Europeo no colabore con el gasto militar en el presupuesto de la Unión Europea

No inviertas en armas

Por ENAAT

Fuente: Campaña en WeMove.EU

Desde la Red Europea contra el Comercio de Armas (ENAAT por sus siglas en inglés) se ha iniciado una campaña dirigida a los eurodiputados para que no apoyen con su voto la promoción de la venta de armas con presupuestos europeos.

La petición, en concreto dice así:

No incluyan una partida para la industria armamentística en el nuevo presupuesto de la UE. El dinero de los europeos no debería financiar tecnología militar. Este dinero debería destinarse a proyectos que desarrollen estrategias no violentas para evitar y resolver conflictos y que hagan frente a sus verdaderas causas.

Nos parece todo un acierto de la campaña vincular el rechazo de la tecnología militar con la idea de revertir ese dinero para luchar contra las causas de las guerras y de los conflictos, lo que apunta a una visión de alternativa a la defensa militar, algo normalmente eludido en los discursos oficiales y que necesitamos construir, difundir y popularizar para que la sociedad se empodere de tal propuesta transformadora.

No faltan razones para exigir a los eurodiputados que no colaboren con esta vuelta de tuerca del militarismo agresivo al que nos aboca la política europea y la dichosa aspiración de competir en el plano de las superpotencias.

Como dice la justificación de la campaña, contamos ya y por primera vez con un presupuesto “europeo” para los tres próximos años destinado a la industria militar, con 90 millones de euros para partidas de investigación de I+D militar. Fue aprobado el pasado año y los eurodiputados colaboraron en esta aprobación. De manera que no son, que digamos, almas cándidas y mucho nos tememos que ya han sido tocados por el lobby militar para futuras colaboraciones.

La Comisión Europea, órgano político de la Unión Europea y un inestimable aliado del militarismo, ha estado presionando además para dar prioridad al “sector de la defensa” dentro del presupuesto europeo, introduciendo partidas destinadas a estos fines en los  Fondos Estructurales y Regionales, en la Ayuda al Desarrollo y hasta en el famoso programa Erasmus. Otro signo de la preocupante extensión de la mancha de aceite de los señores de la guerra en las instituciones europeas.

Junto con estos apabullantes datos, nos cuenta la Red promotora de la iniciativa que

El 7 de junio, la Comisión lanzó el Fondo Europeo de Defensa [4], mediante el cual pretende destinar 500 millones de euros adicionales del presupuesto de la UE a la investigación y desarrollo de la industria armamentística durante el período 2019-2020 [5]. Es más, a partir del 2021 dicha contribución llegará a los 1.500 millones de euros al año, lo que significa un aumento mucho mayor del propuesto en noviembre de 2016.

Este fondo también incluirá contribuciones nacionales hasta llegar a los 4.000 millones de euros al año, con el fin de financiar la última fase del proceso: el desarrollo y compra conjunta de equipamiento militar por parte de todos los Estados miembros. La Comisión propone que las contribuciones nacionales a este fondo queden excluidas del umbral de déficit del 3% que cada Estado miembro debe respetar. Un privilegio del que no gozan las inversiones en educación, salud o medio ambiente.

Es este contexto el que justifica la movilización de ENAAT, en la idea de ejercer presión a los eurodiputados para que no apoyen con su voto los cambios que pretende la Comisión, pues en los próximos meses se llevarán a votación los euro-presupuestos.

Nos pide una de las personas que sigue nuestro blog que opinemos en público sobre dicha campaña.

Por supuesto que cualquier lucha encaminada a enfrentar el militarismo y a buscar alternativas al mismo merece nuestro respeto y animamos, no faltaría más, a hacer lo posible para evitar un presupuesto europeo encaminado a potenciar el desarrollo y la venta de armas.

Y si ocurre que, al menos que nosotros sepamos, ésta es la única campaña abierta a que la sociedad presione a estos diputados, bienvenida sea y que tenga toda la eficacia posible.

Pero vayamos un poco más allá de la mera declaración de principios, a analizar algunos aspectos de la propuesta que nos parece, puede añadir puntos no tanto para enmendar la campaña (no somos nadie para ello y sentimos respeto por este trabajo) como para reclamar nuestro propio compromiso en la lucha por la paz.

1.- La Red Europea contra el Comercio de Armas. ENAAT.

La promotora de la iniciativa, la Red ENAAT, es según su propia explicación  “una red informal de grupos e individuos que ven el comercio de armas como una amenaza para la paz, la seguridad y el desarrollo” y que luchan como grupo de presión contra el lobby de la industria militar.

Su trabajo pretende limitar o terminar con el comercio de armas, mediante la investigación, la publicación, la presión y las campañas públicas.

Naturalmente, este trabajo de lobby no agota las luchas pacifistas y del sentido común, y tal vez no sea tampoco el trabajo que más y mejor puede aglutinar a la sociedad para problematizar la idea de paz de los poderosos; pero es un aspecto que, también, forma parte de estas luchas y es de agradecer (dado lo anodino y ambiguo que puede llegar a ser) que alguien se dedique a ello.

Es decir, su lucha, según este esquema, se focaliza en realizar investigación-divulgación y lobby contra la industria militar. Se enfoca a convencer (más improbable) o a incomodar a las instituciones para que cambien (por gusto o a regañadientes) sus actividades.

Los componentes de esta red, según aparece en su propio listado son:

De esta composición destacan varios aspectos: su carácter multinacional, su diversidad de organizaciones y enfoques (redes de paz, grupos de promoción de derechos humanos, institutos de investigación, y las dos organizaciones internacionales más amplias, una de carácter antimilitarista y otra religiosa) y su común apuesta por un trabajo de diálogo institucional y de lobby institucional.

Se trata, desde nuestro punto de vista, de lo que hemos llamado en nuestro libro “Política Noviolenta y lucha Social” (págs. 38 a 56) de una de las perspectivas del pacifismo, la que hemos denominado pacifismo no oficial (no comparte ni la idea ni la agenda de paz “oficial” e institucionalizada que entiende la paz como preparación de la guerra y, cuando más, como ausencia de guerra) y no alternativo o reformista (pretende promover cambios críticos pero no rupturistas con la idea de paz oficial y no apuestan por una alternativa global de paz y defensa).

No queremos decir que algunos o muchos de estos miembros no compartan, de fondo, una idea de paz diferente (ni menos aún que no promuevan otras luchas más centradas en la idea de una alternativa global de paz), sino que sus acciones y su trabajo en el campo concreto que analizamos no va encaminada a esto, sino a conseguir, en el dialogo con las instituciones, la asunción de reformas posibilistas en la idea oficial de paz.

Nos parece de una enorme valía esta unión de fuerzas para luchar por un tema de esta envergadura y es de apreciar el esfuerzo tanto de investigación y divulgación, como de campañas de presión institucional, los aspectos fundamentales que abordan en la campaña. De hecho el trabajo de denuncia y de sacar información al respecto es de valía también para la lucha de un pacifismo horizontal, desde abajo y enfocado a una alternativa global y debemos saber aprovecharlo y saber crear sinergias con este enfoque pacifista.

2.- La militarización soterrada e imparable de la política europea.

Pero como hemos señalado en diversas ocasiones, el problema de la paz en Europa no es el problema de una reglamentación jurídica de la guerra y de los períodos de entreguerra, ni es sin más una especie de construcción jurídica de la paz, mediante tratados de limitación del armamentismo, o políticas de desarme entre los Estados.

El problema de la paz es más transversal y radical, y su enfoque debe pretender no limitar la guerra, sino construir la paz con contenidos y de forma dinámica, estructural y global, mediante políticas de transarme (no mero desarme) y propuestas de defensa alternativas tanto en el qué hay que defender, como en las metodologías de defensa y los sujetos de la misma.

En el contexto europeo, todo esto va estrechamente asociado no sólo a la limitación de industria militar y sus intereses (más bien deberíamos hablar de su reconversión a fines socialmente útiles y su eliminación como industria militar), sino principalmente:

  •  a la lucha contra la creciente militarización de la política europea,
  • a la resistencia contra la creación de múltiples estructuras y sinergias encaminadas a cimentar una potencia militar europea,
  • y a la apuesta contra la perversión de confundir políticas de paz con políticas militares y con un enfoque global de la seguridad desde la óptica militar.

La idea oficial de paz en Europa es la idea militarista que legitima el intervencionismo militar y la dominación y violencia como metodologías propias en materia de seguridad y razón última de sus políticas internacionales. Se construye desde un silencioso consenso de las élites, acompañado de una inconsciente ignorancia de la ciudadanía, que se supone que por omisión acepta este estado de cosas.

Merece la pena recordar que el militarismo europeo está incrementándose de forma silenciosa pero a pasos agigantados, y que entre sus componentes cuenta con:

  • una Agencia Europea de Defesa,
  • otra Agencia Europea de Inteligencia,
  • un espionaje militar propio,
  • un Cuartel General y un Estado Mayor propio,
  • un Comité Político y de Seguridad (COPS) que diseña la doctrina de defensa europea, incluyendo la política de fronteras y contra la inmigración,
  • un Comité Militar (CMUE) que diseña el despliegue de tropas en misiones militares europeas,
  • una Academia Militar Conjunta,
  • unos Eurogrupos de Combate,
  • Fuerzas Navales y Guardamarinas Conjuntas,
  • y con un importante despliegue de tropas en varios conflictos internacionales,
  • más un presupuesto militar creciente, como venimos diciendo, y diversas subvenciones y ayudas que se le ofrecen a la industria militar y al militarismo disfrazadas en partidas destinadas a fines más nobles.

Todo un arsenal militarista al que, al parecer, falta por poner la guinda con la creación de un futuro “ejército europeo”, tal como explicamos en un trabajo de 2015 editado con el nombre de “ejército europeo” y que en sus líneas básicas sigue aportando información y análisis vigentes a día de hoy.

Merece la pena decir que la otra pata de todo este entramado consiste en el colaboracionismo social y global con el desarrollo de esta política. Colaboracionismo que se manifiesta en el aplauso de los diputados europeos al gasto militar (a los que hay que presionar, como muy bien hace esta campaña, y señalar con el dedo de la indignidad), pero también con el colaboracionismo del poder financiero y de la banca (convertida en uno de los principales agentes de esta locura y a la que también hay que poner freno) y del mundo productivo, de los enfoques tecnológicos y de desarrollo científico, del mundos mediático y cultural que promueven la legitimación de esta violencia cultural, de los principales partidos y agentes sociales europeos en sus programas de acción, de los ayuntamientos  e instituciones que facilitan subvenciones y otros medios a estas industrias y a estas infraestructuras militares, …; pero no menos de los trabajadores y trabajadoras que operan en empresas militares, de los ahorradores que depositan sus ahorros en bancos armados, de los consumidores y usuarios que aceptan una oferta y un bienestar propio basado en la explotación y dominación sobre otros territorios y sociedades, de los intelectuales que callan, de los ciudadanos que colaboran sirviendo en estos ejércitos o sometiéndose a su lógica, y del conjunto de la sociedad que de forma acrítica participa del caldo de cultivo estructural, cultural y global de este modelo.

En suma, la pata principal del militarismo europeo es nuestra voluntaria servidumbre y colaboracionismo con su lógica y con su actividad y es aquí donde, en nuestra opinión, debe realizarse todo el trabajo posible para desencadenar la desobediencia a esta política, pues, de lo contrario, no podremos avanzar sino en la ingenua idea de “convencer” por la altura de nuestros principios a una élite que se caracteriza por la bajeza de los suyos y mide todo en política en términos de oportunismo, clientelismo e intereses egoístas.

Por supuesto que una campaña encaminada a presionar a las instituciones europeas (Parlamento, Consejo o cualquier otra) para que no avancen en sus peores intenciones es meritoria y debe ser bienvenida, pero es necesario añadir que no agotan la agenda de la lucha por la paz necesaria y que tal vez por sí solas no permitan avanzar en este propósito o al menos al ritmo requerido.

Para que no le pase como al cuento del cacique que señala Galeano en su libro de los abrazos (que su propuesta rasque mucho y rasque bien pero donde no pica) deberá (y esa es la principal tarea que debe hacer el que llamamos pacifismo alternativo) venir acompañado de una lucha en la base social y encaminada desde postulados abiertamente antimilitaristas y alternativos de desobediencia y creación de otras prácticas de lucha social contra el militarismo europeo.

3. La pasividad social

Por eso, y aún aplaudiendo la iniciativa, mucho nos tememos que las razones de peso de la red para llamar a la conciencia de los eurodiputados, o para alertar a una ciudadanía en el mejor de los casos bastante alejada de esta problemática, cederán ante la presión y el prestigio del militarismo y de su lobby político, el cual hace muchos halagos y promesas a la clase política europea.

Jugamos con fuerzas desiguales y por desgracia en la balanza de la campaña se encuentra el peso de la razón (un peso ligero) y de la ética, más las firmas que se consigan (actualmente más de cien mil), frente al abrumador peso de los intereses y del potente lobby militar industrial y del militarismo militante de los gobiernos europeos.

¿Quiere esto desacreditar a la campaña? En absoluto. La animamos y animamos a la firma de la petición que plasma la campaña por cuanta más gente mejor, por más que llamemos a nuestro propio compromiso para hacer avanzar la lucha por la paz más allá de presionar con firmas a los diputados europeos, cuyo voto, en cierto modo, ya es un voto cautivo y anunciado.

Lo importante es llegar a problematizar una política deliberada de remilitarización tal como la emprendida por la élite europea, y eso necesita un peso decisivo de la sociedad, de esa sociedad despreocupada y desmovilizada (¿tendrá que ver en ello de alguna manera la falta de agendas políticas del pacifismo y del antimilitarismo o la falta de permeabilidad de los sectores políticos tradicionalmente de izquierda hacia la agenda de la paz?).

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Concentración el 9 de noviembre contra las quintas maniobras con fuego real en Bardenas

 

Por 2018 Bardenas Libres

Asistimos a las quintas maniobras con fuego real en lo que va de año en Bardenas, las primeras desde que se anuncia en medios escritos por parte de Bardenas Libres el nuevo impulso de la campaña por el desmantelamiento de la base.

¿Será coincidencia?

Como era de esperar, estas maniobras han provocado la indignación en la zona y poco se ha hecho esperar la convocatoria de una nueva concentración, para el próximo día 9 de noviembre, por parte de la Asamblea Antipolígono. Una concentración que tendrá lugar en  la Plaza Nueva de Tudela a las 19.00 horas de la tarde, y a la que rápidamente se ha adherido la Plataforma Bardenas Libres 2018.

Según el comunicado de Bardenas Libres, llamando a participar en esta protesta,

Para nosotras, es inaceptable que estas tierras se usen para practicar la guerra, y sostener una industria inmoral como la armamentística, que genera millones de muertes y personas refugiadas. Las Bardenas deberían servir para todo lo contrario, deberían recuperar su uso y disfrute comunal, desde las buenas prácticas y aprovechamiento de nuestros recursos, de una manera sostenible social y medioambientalmente. Pero también, nos parece inaceptable que en la Junta de Bardenas, que hace mucho tiempo ya se posicionó en contra de estas instalaciones militares, se haya instalado la falta de conciencia y la inmoralidad de mirar para otro lado, y así seguir obteniendo pingües beneficios mientras nuestras tierras se ceden a los intereses de la OTAN. La Junta debería representar la voluntad de los vecinos y vecinas a las que representa, de una manera democrática y transparente. La situación y los tiempos que vivimos así lo exigen

Cada vez son más las razones que justifican el rechazo a este campo de entrenamiento para la guerra y más las personas conscientes que sienten que el desmantelamiento del polígono militar de Bardenas es una lucha imprescindible y urgente.

Para 2018 el Ejército tiene que decir si quiere prolongar el acuerdo que le une con la Comunidad de Bardenas Reales y que le permite el uso de este paraje como lugar de bombardeo, o si rescinde dicho acuerdo.

Y somos muchos los que creemos que sólo la presión social y la reivindicación política rotunda pueden conseguir que el Ejército “prefiera” abandonar este campo de tiro e irse  con su música a otra parte.

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Lo nuclear desvela, otra vez más, nuestra falta de soberanía

Imagen de Jóvenes Verdes

Fuente:  El País.

Si la política de defensa militar está, según nos cuentan sus entusiastas, para defender nuestra independencia, ¿por qué no somos independientes en las cuestiones militares?

El caso es que a partir del 20 de septiembre de 2017 tendremos 122 países, casi dos tercios de los que componen la ONU, que van a empezar a firmar el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares.

España, oficialmente, ha renunciado a tener armas nucleares, sin embargo se niega a firmar el Tratado.  ¿Por qué?  Pues porque la OTAN se opone a que sus miembros lo hagan. ¿Acaso la OTAN tiene una estrategia de guerra nuclear?

Tampoco firmarán el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares los países que, oficialmente, las tienen:  9 en total,  Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia, India, Pakistán, Corea del Norte e Israel.

No solo los países poseedores de armas nucleares han rehusado firmarlo. Holanda, único socio de la OTAN que participó en la conferencia de la ONU en la que se negoció el texto, votó al final en contra. Fue el único voto negativo, 122 países votaron a favor y Singapur se abstuvo.

Si están preparados para aguantar una nueva lluvia de argumentaciones cínicas, he aquí las razones por las que las autoridades españolas del PP se niegan a la firma:

Fuentes gubernamentales confirman que España no firmará el tratado que prohibe desarrollar, probar, producir, manufacturar, adquirir, poseer o almacenar armas nucleares . Alegan que este nuevo texto “socava” el Tratado de No Proliferación (TNP) suscrito por España. El TNP, de 1968, pretendía frenar el acceso a la bomba atómica de nuevos países y comprometía a los poseedores de la misma a reducir sus arsenales. Es el fracaso del TNP en ambos objetivos —cuatro países se han sumado en las últimas décadas al club de los cinco y las superpotencias están modernizando sus arsenales— lo que ha llevado a Brasil, Sudáfrica o Nueva Zelanda a promover su prohibición total.

Además de considerar que el nuevo tratado debilita el régimen de no proliferación, hay otra razón de fondo por la que España rehúsa firmarlo: su pertenencia a la OTAN. La Aliaza Atántica no se ha pronunciado formalmente sobre el tratado, pero fuentes aliadas reconocen que ha sido objeto de debate entre los socios. La conclusión no puede ser más categórica: la prohibición de las armas atómicas es incompatible con la doctrina de la disuasión nuclear en la que se basa la seguridad atlántica. Sobre todo frente a Rusia.

Hasta tal punto se considera incompatible el tratado con la seguridad de la OTAN que se ha planteado la posibilidad de que los países que lo suscriban no puedan participar en el partenariado aliado, un régimen que permite recibir asesoramiento o apoyo militar y participar en ejercicios o misiones y engloba a más de 40 asociados tan heterogéneos como Jordania, Colombia o Afgangistán. El tratado prohíbe no solo tener armas nucleares, sino también “buscar o recibir asistencia de cualquier país implicado en actividades prohibidas” por el mismo.

Aunque la OTAN no se ha pronunciado, sí lo han hecho sus tres socios nucleares (Washington, Londres y París) que advirtieron, en un comunicado conjunto, que “un tratado que no resuelva los problemas que hacen necesaria la disuasión nuclear no mejorará la paz y seguridad internacionales”.

¿Estamos de acuerdo en lo perniciosas que son estas armas para el conjunto del planeta?  ¿Somos conscientes de que pueden acabar con la vida en la Tierra?

Si en la mayoría de los países hay movimientos importantes para acabar con el uso energético de lo nuclear, ¿qué podríamos esperar del uso militar?

Todos estamos de acuerdo en que el arma nuclear es inhumana y está totalmente deslegitimada (muchos añadiríamos que las demás armas también).

Las implicaciones son penosas:

  • En lo que atañe a España, queda reconocida nuestra obediencia al imperio.  No somos autónomos, no tenemos decisión, aunque sea para las cuestiones que sólo quedan en papeleo, que no afectan a nada esencial.
  • En España manda la OTAN.  Y en la OTAN manda USA.  Todo lo demás son cuentos, distracciones política para mantenernos en la inopia.
  • Y decimos que la firma de este tratado es sólo papaleo porque no lo van a firmar ninguno de los poseedores de armamento atómico.  Ellos se niegan a dejar de ser los matones del barrio, les importa avanzar hacia la paz un bledo.
  • Los países que poseen armas nucleares elevan sus gritos al cielo cuando llega un nuevo miembro al club.  Entonces quieren controlar sus arsenales, reducir el alcance de sus misiles y difundir por todo el mundo el horror que es que alguien pueda acabar con la vida del planeta apretando un único botón.
  • Estamos en manos de militares y militaristas que se lucran con el negocio de la guerra.  Para ello solucionar los problemas que, según USA, Gran Bretaña y Francia, hacen necesarias las armas nucleares no es una opción:  su lucro y su insolidaria forma de vida se vería perjudicada.

Muchos nos tememos que si algún día se logran solucionar muchos de los problemas que según USA, Gran Bretaña y Francia hacen necesarias las armas nucleares nos explicarían, con su media sonrisa de matones planetarios, que todo ello fue gracias a la presencia de las armas nucleares en el escenario político.  Para ellos los esfuerzos por la paz de individuos, ongs y, en ocasiones, de algunas instituciones, no son relevantes.

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La apuesta antimilitarista como prioridad en la lucha ecologista

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Por Manuel Calavera

Fuente: La Tarcoteca

Por medio de este blog hemos tenido acceso a un artículo (en inglés) titulado “Environmentalists Are Ignoring the Elephant In the Room: U.S. Military Is the Worlds Largest Polluter” y publicado en WashingtonsBlog, que explica por qué es esencial a la apuesta ecologista el enfoque antimilitarista y la lucha contra los ejércitos como uno de los primeros agentes contaminantes y promotores del desastre ecológico en que vivimos.

Con cita de diversos medios más o menos oficiales, el artículo explica que los ejércitos y la industria bélica son las industrias más contaminantes del planeta y que pugnan cada vez más por un control “sucio” de los recursos y materias primas.

Por poner un ejemplo, cita fuentes de Newsweek en un reportaje de Alexander Nazaryan de 17 de julio de 2014 titulado “The US Department of Defense Is One of the World’s Biggest Polluters”, publicado en Newsweek, que se refieren a EEUU y que nos puede ofrecer una idea del devastador efecto del militarismo sobre el medio ambiente:

El Departamento de Defensa de EE.UU. es uno de los peores contaminadores del mundo. Su huella empequeñece a la de cualquier corporación: 4.127 instalaciones repartidas en 19 millones de acres de suelo americano [unos 76.900 Km2]. Maureen Sullivan, que dirige los programas ambientales del Pentágono, dice que su oficina se encarga de 39.000 zonas contaminadas.

Camp Lejeune es una de los 141 zonas contaminados financiado por el Superfondo del Departamento de Medioambiente, que han sido clasificadas para recibir subsidios especiales de limpieza del gobierno federal. Esos sitios son aproximadamente el 10% de todos los sitios Superfund (sitios especialmente contaminados) de Estados Unidos, lo que indica que fácilmente contamina más que cualquier otro. Si ampliamos la definición más allá de las instalaciones del Pentágono, cerca de 900 de los 1.200 o más sitios Superfund en América son instalaciones militares abandonadas o sitios que de otro modo apoyan necesidades militares.

Otro articulo de Emerson Urry, de 15 de febrero de 2016, publicado con el nombre de “The Department of Defense Is the Third Largest Polluter of US Waterways” en Truth-Out, afirma que

el ejército de EEUU es el tercer mayor contaminador de las vías navegables de EEUU

Y en The Washington Post, publicado el 20 de mayo pasado por Cralg Whitlock y Bob Woodward con el nombre de “At the Pentagon, overpriced fuel sparks allegations — and denials — of a slush fund“, se nos explica el tremendo consumo de combustible del ejército estadounidense,el primer consumidor del mundo y aporta una terrorífica gráfica al respecto

 

Según este artículo

El Departamento de Defensa es el mayor consumidor individual de combustible en el mundo. Cada año compra cerca de 100 millones de barriles de petróleo refinado para sus aviones, buques de guerra, tanques y otras máquinas. El pentágono ha acumulado un superávit de $ 6 billon desde 2010 por sobrecompra de las fuerzas armadas de combustible

En Diciembre de 2009, Sara Flounders, en “Winner of Project Consored top 25 articles for 2009 – 2010 news stories: Pentagon’s role in global catastrophe“, del International Action Center, reflexiona

El hecho de que el ejército estadounidense sea una de las mayores fuentes mundiales de C02 es un secreto abierto del que nadie se está ocupando. Si el C02 provoca el calentamiento y el ejército es uno de los mayores productores de C02, entonces cualquier conversación sobre el cambio climático que no incluya a los militares no es más que aire caliente

También Ban Ki Moon, en 2014 (por aquel entonces era Secretario General de la ONU)  afirma en  el texto “Wats´s the environmental impact of modern war?” publicado en The Guardian que

El medio ambiente ha sido durante mucho tiempo una silenciosa víctima de la guerra y el conflicto armado. Desde la contaminación de la tierra y la destrucción de los bosques hasta el saqueo de los recursos naturales y el colapso de los sistemas de gestión, las consecuencias ambientales de la guerra suelen ser generalizadas y devastadoras.

Podríamos extender las citas, los estudios y los aspectos relacionados con la seguridad ecológica que los ejércitos, su actividad, sus objetivos de dominación, destruyen constantemente. Sería redundar en una idea que, a pesar de ser obvia, no es operativa. No sirve para mover ni un milímetro las agendas políticas y las propuestas a favor de un planeta más sano y sostenible.

Es curioso. El primer contaminante mundial, el primer causante del desastre ecológico, el pilar a su vez que garantiza con el uso de la guerra o la amenaza de hacerla, el escenario de dominación-depredación que padecemos, no aparece en los tratados sobre el clima.

La actividad militar, tan depredadora, no sólo no está prohibida, sino que, por si faltara algo, está exenta de cualquier compromiso climático y de cualquier mirada crítica.

Y es más curioso aún comprobar como el discurso oficial de los centros de estudio, de los centros bienpensantes e incluso de los principales lobbys pro-ecológicos del planeta no introduzcan en su agenda de prioridades acabar con el militarismo, frenar la actividad militar, impedir su efecto contaminador, evitar la guerra y su preparación.

Es muy curiosa la desconexión de un sector muy importante del ecologismo con la lucha antimilitarista.

Contamos con un claro mapa que señala uno de los principales focos del mal está en los ejércitos y la actividad bélica, pero miramos para otro lado procurando evitar roces con el potente lobby militar y de las industrias de la guerra.

Muy,  pero que muy sospechoso.

El ejército y el militarismo odian la ecología y abominan de un planeta sostenible, pero se valen de una propagandística difusión de una ecología ad hoc que sirve a sus intereses y presionan para que cualquier compromiso climático los deje fuera de limitaciones y reglas de juego.

Con razón el presidente promilitarista de EE.UU. sirve a esta coherencia y mientras aumenta el presupuesto militar y redefine la política exterior imperial para vencer en cualquier guerra y ante cualquiera que se les cruce, reduce a la nada cualquier compromiso climático. Es de suyo.

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Tierras Raras en el Campo de Montiel

 

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Por Elcampodemontiel.org

Artículo remitido por Rosario Alises. De Frentes Locales Antimina.

 En el cuadrante sureste de la provincia de Ciudad Real se encuentra la comarca llamada Campo de Montiel, reivindicada como la cuna del Quijote y situada en una altiplanicie entre la llanura manchega y las estribaciones de la Sierra Morena y la Sierra de Alcaraz. Su orografía suave permite la coexistencia de monte bajo, tierras de cultivo y pastos estando surcada por cauces -la mayoría secos- y vías pecuarias. Este es uno de los territorios del lince ibérico, especie protegida con el programa europeo Iber-Lince, y del águila imperial, también especialmente protegida. Además, agrupa más de una docena de municipios con baja densidad poblacional teniendo una media de 1000 habitantes por municipio. Los cultivos más habituales son la vid y el olivo, con sendas DO para el vino y el aceite, sin que falten los pastos para la producción del famoso queso manchego. La oferta cultural está garantizada por su patrimonio de alto valor arqueológico e histórico y está complementada con numerosas actividades de ocio y turismo rural.

En el año 2013 una empresa minera solicitó permisos de investigación para confirmar la existencia de monacita en el subsuelo del Campo de Montiel e iniciar la explotación de una mina a cielo abierto con el objetivo de extraer este mineral que se encuentra disperso en la capa superficial de la tierra (entre 2 y 5 metros de profundidad).

La monacita es un mineral de alto valor geoestratégico que contiene los elementos denominados “tierras raras” como el neodimio, el praseodimio, europio, itrio y disprosio, además de uranio y torio. Estos elementos tienen características electromagnéticas tan potentes que los hacen ser muy cotizados en el mercado internacional de las nuevas tecnologías como la industria de energías renovables, la informática, pantallas táctiles, tecnología sanitaria, láser y…. industria del armamento.

El mercado de las “tierras raras” ha experimentado un crecimiento extraordinario en los últimos 20 años y, como se explica en la revista del Instituto Español de Estudios Estratégicos, “la producción mundial de tierras raras está dominada por China en un alarmante 97%” circunstancia que pone a EE.UU y Europa en situación de dependencia de suministros y de sumisión a las condiciones del país asiático.

La existencia de tierras raras, en contra de su nombre, no es infrecuente en la corteza terrestre; por el contrario, las tierras raras se extraen de gran cantidad de minerales complejos (la monacita entre ellos) que abundan en la naturaleza; ahora bien, la gran dispersión de estos minerales, su baja concentración por tonelada de tierra y el difícil y costoso procedimiento para su extracción hace que la explotación comercial sea poco rentable si se pretenden cumplir los mínimos requisitos ecológicos y medioambientales exigibles. Esto es así porque la extracción de monacita se realiza forzosamente con minería a cielo abierto y extensiva, técnica industrial minera considerada como una de las más contaminantes y más lesivas para el medioambiente.

En concreto, en el Campo de Montiel y según rezan los documentos que la empresa minera (Quantum Minería) ha entregado a la Junta de Comunidades, tienen previsto levantar miles de hectáreas de terreno mayoritariamente cultivado: primero retiran la vegetación y el manto fértil y lo depositan a ambos lados de una zanja que se excavará hasta una profundidad de 5 metros. La tierra extraída de la excavación se transportará a la planta de tratamiento situada en las afueras de Torrenueva donde se someterá a un proceso de gravimetría y cribado para extraer los gránulos de monacita. Una vez conseguido el concentrado de monacita, la tierra se devolverá a la zanja de explotación. Por último, la empresa colocará encima de la tierra compactada el manto fértil retirado previamente de forma que el paisaje –aseguran- apenas se alterará. No aseguran lo mismo de las zonas con cultivos leñosos, como son las viñas y los olivos; más bien en estos casos han señalado en su informe que, al no poder garantizar la supervivencia de las especies leñosas como consecuencia del movimiento y traslación del manto fértil, optarán por destinar esta vegetación a biomasa.

El movimiento de tierras se realizará a un ritmo de 220 toneladas por hora en la explotación durante 8 horas al día y 5 días a la semana. En la planta de tratamiento cercana a Torrenueva el ritmo será más intenso: 740 ton/hora ininterrumpidamente 5 días a la semana.

Las consecuencias medioambientales, sociales, económicas y sanitarias están detalladas en las alegaciones entregadas a la Junta y en algunos documentos incluidos en webs de colectivos de la sociedad civil que se han movilizado para evitar el desastre natural y de sostenibilidad del Campo de Montiel (Plataforma Sí a la Tierra Viva, Frentes Antimina, Campo de Montiel Patrimonio de la Humanidad, Ecologistas en Acción) y que han obligado a algunos ayuntamientos y algunas figuras políticas a pronunciarse en contra de esta explotación minera.

Además de los estragos civiles, queremos centrarnos en la importancia geoestratégica de la minería de tierras raras para la industria armamentística de un país como España, endeudado y con serios problemas de credibilidad en la comunidad europea. La posesión de tierras raras por el estado español añadiría soberanía económica y política además de prestigio, pues es notorio el interés de la Unión Europea por estos elementos a cuya investigación se han destinado los fondos del proyecto EURARE. Decimos que el estado español ganaría en soberanía si no fuera porque la explotación de las tierras raras va a estar en manos privadas, lo cual aleja las ganancias de las arcas públicas. Estas manos privadas exportarán la monacita a otros países (Francia, Alemania, Grecia) que se encargarán de obtener los elementos electromagnéticos necesarios para el armamento y las nuevas tecnologías y que nos serán vendidos al precio que marque el mercado.

Según un artículo publicado en El Confidencial en 2016 España se convertiría en el único país europeo productor de monacita con un 1% de la producción mundial, cantidad que permitiría a Europa depender menos del gigante chino para los sectores tecnológico, automotriz y militar. Desde China han conseguido casi monopolizar el mercado gracias a la inversión en los yacimientos existentes en su propio suelo y que cumplen unos requisitos mucho más ventajosos empresarialmente hablando que los europeos en materia de derechos laborales y medioambientales; también consiguen monopolizar el mercado estableciendo precios diferentes de las tierras raras según que sean para consumo nacional o para exportación, siendo el precio nacional hasta un 50% más bajo y favoreciendo que las industrias se localicen en suelo chino. Otra forma de controlar el mercado es la compra de empresas que explotan yacimientos en otros países, posibilidad no cerrada en el caso de Quantum Minería y que sería una forma de subrogación que bien podría eludir los requisitos que se le han exigido a la empresa española.

En el sector tecnológico, las tierras raras tienen aplicación en instrumentos médicos, nuevos procesos de refinado de petróleo, luces de alta intensidad, superconductores, turbinas eólicas, aparatos de informática, etc.

En el sector de la automoción son imprescindibles (de momento) en los motores diesel, en las baterías de coches híbridos, en células de combustible, etc.

Precisamente el sector militar sería el más beneficiado por la existencia de una industria de tierras raras europea, pues los elementos incluidos en las tierras raras tienen múltiples aplicaciones en instrumentos de defensa. Así, se utilizan en aleaciones de motores de aviación y vuelo espacial, reactores nucleares, láseres de uso militar, bombas inteligentes, sonares, lentes de visión nocturna, fluorescencia en monitores, sistemas de armas, amplificación de señales, etc.

Acudimos otra vez al artículo de opinión de Gonzalo Sirvent Zaragoza donde nos dice que los imanes de samario-cobalto tienen excelentes propiedades a altas temperaturas, lo que los hace idóneos para sistemas de precisión de guiado de misiles, bombas inteligentes y para su empleo en aeronaves no tripuladas. Otros imanes, los de neodimio-hierro, son los más potentes que existen en la actualidad y se emplean en diversos sistemas de armas.

La importancia de estos elementos se dio a conocer por el Departamento de Defensa de EEUU quien comunicó que siete tierras raras eran “críticas para la producción, sostenimiento y operación del equipo militar”: disprosio, erbio, europio, gadolinio, neodimio, praseodimio e itrio; siendo el itrio el metal de uso específico para la Defensa del país y del que se depende totalmente del exterior, motivo por el cual se están elaborando planes de almacenamiento que asegure su consumo durante unos años.

Se da la circunstancia de que la monacita existente en el Campo de Montiel, concretamente en el yacimiento de Matamulas, es extraordinariamente rica en neodimio (el doble que otros yacimientos) y contiene 35% más de praseodimio, europio, terbio e itrio que las monacitas chinas. (Información extraída de los informes de la Univ. De Sevilla presentados por Quantum Minería a la Junta de Comunidades de CLM).

La alta calidad de la monacita castellano-manchega hace abrigar esperanzas de prosperidad a la industria armamentística española y europea, ya no solo por las ganancias que se pueden obtener de la venta de la monacita sino también por las ayudas europeas a través del proyecto EURARE. Ya hemos hecho notar que los beneficios empresariales económicos irían a parar a manos privadas, que son las poseedoras de estas industrias, y los perjuicios sociales, ecológicos y de sostenibilidad ambiental recaerían sobre la población rural, ya de por sí marginada de los grandes planes de desarrollo.

En cuestión de dinero, la empresa tiene previsto realizar una inversión total, para los diez años de explotación, de 32 millones de euros y espera ingresar en concepto de venta de monacita unos 22 millones anuales. No descartan ampliar su influencia y completar aquí, en España, el proceso de extracción de las tierras raras y la fabricación de los potentes imanes que tan demandados están en el mercado de las nuevas tecnologías, incluida la armamentística.

El negocio de la guerra está boyante y cualquier industria relacionada va a tener muchos y muy poderosos intereses para sacarla adelante. Solo una ciudadanía organizada y persistente será capaz de hacer dudar a los políticos que tienen que autorizar estos proyectos al mismo tiempo que deben mantener su cuota de votos.

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Transarmemos estos presupuestos contra natura

Imagen de José Antonio Moreno Cabezudo

 

Fuente:  El Diario.

En muchas charlas preguntamos al público qué es lo que ell@s, realmente, quieren defender. Al principio suele reinar el silencia.  Claro, nunca se les ha dado la oportunidad de contestar la pregunta básica que organiza la defensa:  ¿qué se quiere defender?  Y no se les da la oportunidad para que no tengan ideas, para que no haya debate, para que no existan opiniones.  Porque la Defensa es una cuestión de Estado y esto significa que es una política inamovible y de derechas militaristas y violentas.

Dejamos pasar algún minuto y les preguntamos de nuevo.  ¿Les vale con las fronteras, las instituciones, la patria, la nación, el status quo?  La respuesta es que no.

¿Entonces?

Siempre hay alguien que de manera tímida abre el fuego y declara que lo que quiere defender es la sanidad.  Nosotros lo apuntamos.  Luego la gente se anima.  Se suman la educación, la vivienda, …. y el medio ambiente.

Nosotros les decimos que su opción puede ser tan válida como cualquier otra y que tienen tanto derecho a plantearla como los demás; que quizá, si no les preguntan es porque no quieren que salgan estas respuestas.

Informa El Diario que los presupuestos que ha presentado el PP lo son contra natura.

Se refieren a que, por ejemplo:

El recorte del 23% en el presupuesto del Organismo Autónomo Parques Nacionales condena las principales reservas de nuestra naturaleza al deterioro.

La conservación de la naturaleza sigue siendo una cuestión menor para este Gobierno, como lo demuestra el nuevo recorte a las políticas medioambientales en los Presupuestos Generales del Estado. Siempre me he preguntado por qué los políticos conservadores son tan poco conservacionistas. Por qué muestran tanta afición por determinadas actividades extractivas vinculadas al medio natural y tan poco interés por las destinadas a su conservación y custodia, como por ejemplo el mantenimiento de los Parques Nacionales.

Si disfrutásemos de un mejor medio ambiente nuestra salud lo agradecería, también nuestro ocio y, por supuesto, muchas actividades económicas que sacan sus materias primas de la naturaleza de forma contaminada o en menor cantidad.

Sin embargo, la Seguridad Ecológica, un tipo de Seguridad Humana, no es importante para el PP.  Prefieren enclavar un polígono de tiro en medio de un Parque Natural y Reserva de la Biosfera y bombardear Bardenas una y otra vez con miles de kilos de munición.

Transarme es quitar poder (también económico) a lo militar para, a la vez, dotar de poder (también económico) a una forma alternativa de ejercer la defensa de manera noviolenta.

¿De dónde se pueden sacar recursos para mejorar y proteger nuestros Parques Nacionales?  Pues, en nuestra opinión, del comercio de armas, de la deuda militar, del despilfarro militar, de las intervenciones militares en otros países, …

En efecto, presupuestos contra natura y contra el gasto social, y contra los derechos y libertades.

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Los señores de la guerra se frotan las manos en Oriente Medio

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Por Marco Cevat

Fuente: infodefensa

Informa la patronal de la industria militar española, no sin cierta envidia, que Emiratos Árabes, esa democracia tan respetuosa de los derechos humanos y pacifista, tienen previsto firmar en la feria de Armasidex 2017 que han promovido en su capital, Abu Dabi, 21 grandes contratos de armas, con una inversión (o gasto, visto desde el punto de vista del empobrecimiento de la población y del impacto negativo del armamento en la paz mundial) de 1.200 millones de dólares.

Blindados, misiles para corbetas y otras armas, de las firmas Raytheon, Thales, Husco y otras de las principales fabricantes de armas internacionales.

Conviene destacar que el abastecimiento de material militar, según señalan las fuentes consultadas, puede tener que ver con la coalición encabezada por su país hermano Arabia Saudí contra Yemen, donde los Emiratos  tienen un papel protagonista, y con la ayuda que prestan también en lo militar a Estados Unidos en Siria y en la guerra contra el Daesh.

Es curioso: lo que para las poblaciones sirias y yemení es una desgracia, es un motivo de inversión de los petroestados del Golfo y un motivo de riqueza de las principales industrias militares, que seguramente piensan, como aquí dicen los cínicos cuando se trata de favorecer a la industria militar española, que no importa la ética, porque si no venden ellos lo harán otros y que lo que es malo para unos es bueno para otros.

Preocupa este rearme militar que aprovecha las ferias de armas para fraguar sus grandes negocios a costa de la paz. Y preocupa, sobre todo aquí, porque en fechas muy próximas Madrid va a ser la excusa para la celebración de otra gran feria de armas, si antes no lo paramos.

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Presentación pública de 2018 Bardenas Libres

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Por Manuel Fernandez

Acompañamos la invitación de 2018 Bardenas Libres para el acto de presentación pública de la campaña Bardenas Libres 2018.

El próximo 4 de marzo presentaremos públicamente 2018 Bardenas Libres, que decida el pueblo.  Una iniciativa que aglutina un gran espectro social y político, para trabajar por el desmantelamiento del polígono de tiro de Bardenas y realizar consultas populares al respecto tanto en Nafarroa como en Aragón.

La cita será en el Centro Cultural Sarasate de Castejón a las 12 horas.  La apertura de puertas será a las 11,30, así que reserva un hueco en tu agenda para ese día, donde compartiremos nuestro trabajo, nuestras ganas de seguir luchando contra un polígono que exporta guerras a otros países, y donde entre todas seamos capaces de construir nuevos modelos de relación entre pueblos, basados en el respeto mutuo.

Os esperamos.

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Defensa amenaza con expropiar las Bardenas Reales

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Bardenas Ya

Fuente: El Confidencial

No nos sorprende, más bien viene a confirmar una tremenda sospecha, la amanaza del Ministerio de Defensa a la pretensión que los colectivos que en Navarra y Aragón vienen reivindicando la desaparición del anacrónico campo de entrenamiento militar de Bardenas Reales.

Ahora que las iniciativas ciudadanas comienzan a desbordar el círculo vicioso meramente testimonial y residual en que se había convertido últimamente la celebración de las marchas antipolígono; ahora que asistimos a la mayor movilización y ambición de las aspiraciones sociales de que se finalice definitivamente la dependencia de la zona bardenera del militarismo y que se exige una consulta popular y una herramienta legal para el desmantelamiento de la base en 2018; ahora que las iniciativas eco-pacifistas y sociales en torno a las Bardenas comienzan a tener mayor acogida en las corporaciones locales de la zona y en las nuevas coaliciones políticas que han roto los consensos cómodos de antaño; ahora que se cuestiona el propio papel legitimador del actual pasteleo que ha propiciado, con una nefasta política opaca y poco confesable, la Junta de Bardenas Reales; ahora que ocurre todo esto y se pone en peligro real el statu quo de la base militar en Bardenas, el ejército amenaza con expropiar las Bardenas y zanjar el asunto a la tremenda, a su modo, manu militari.

Resulta, cuando menos, ejemplar conocer las pretensiones de Defensa: mantener a todo trance el campo militar en un paraje paisajístico y medioambiental que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad y que el constante bombardeo por parte de los ejércitos español, de la OTAN y de otros ejércitos invitados, pone en peligro. No parece que la defensa de la sociedad que prometen sea compatible exactamente con bombardear y deteriorar un paraje como este y ello pone en una evidente contradicción al ejército.

Contradicción aún mayor porque la solución que se les ocurre a los responsables de este desaguisado es contestar con la amenaza de expropiación forzosa a las propuestas de consulta popular y de democracia. No parece que la democracia que supuestamente justifica la razón de ser del ejército (según sus propias declaraciones) se defienda precisamente negando la democracia.

No es tampoco la última contradicción, porque el campo militar de Bardenas, amén de deteriorar un paraje como este, amenaza la seguridad de los propios pueblos circundantes, congozantes o no, y son múltiples las ocasiones en que se ha datado la acumulación de accidentes y molestias para los ribereños, así como evidente el peligro a que están expuestos por contaminación debida a los materiales que acumula este entrenamiento militar. No parece que la defensa de la vida de los ciudadanos que se predica se defienda amenazando la vida de los ciudadanos, una nueva contradicción.

En Bardenas se entrena tanto el ejército español como los ejércitos de la OTAN, en maniobras que luego repiten en los escenarios militares de guerra donde participan. Es el más importante campo militar de la OTAN para tales entrenamientos y por tanto una de las puntas de lanza de la política de agresión que la alianza mantiene a escala planetaria. No parece que tampoco la paz, que justifica la existencia del ejército según sus propios manuales, ni la soberanía y la independencia, que son lugar común en el argumentario militarista, se defiendan con este capo militar. Más bien se niegan.

Todo ello nos hace pensar que la respuesta del Ministerio de Defensa amenazando con expropiar las Bardenas en caso de que l@s bardener@s y sus instituciones políticas no se las entreguen a su gusto y de buena gana, no hace otra cosa que desvelar lo nefasto de la institución militar y su desprecio absoluto por todo aquello que, en la opinión de la sociedad, debe ser defendido. Paradógicamente quienes nos dicen defender amenazan con una agresión en toda regla, pasando a ser de lo que hay que defenderse.

De todo ello se nos antoja que la lucha de Bardenas no es solo la lucha de Bardenas, y pasa a ser una causa global que debe trascender, con ser importante, el propio territorio, pues es también la lucha social contra el militarismo que agrede a todo el planeta y del que no podemos ser responsables ni consentidores.

En todo caso ¿qué diferencia tendríamos si expropian Bardenas respecto a la situación actual?  ¿No la tienen expropiada de facto y ante la pasividad comodona de los partidos de la casta?

De todo ello, se nos antoja que la lucha social de las poblaciones empeñadas en que una consulta popular sirva para desalojar de Bardenas al militarismo y reconvertirla en un paraje de paz, comienza a dar frutos saludables. Como los dio en Cabañeros (donde el ejército quiso llevar el campo de tiro cuando en Bardenas Reales la presión social fue más fuerte que ahora) cuando la movilización social obligó a los políticos y su oportunismo a prueba de todo a negar al ejército el campo de tiro que ansiaban.

So pacifistas y ecologistas pudieron en Cabañeros ¿Por qué no la movilización de los pueblos en Bardenas?

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Absueltos los antimilitaristas que se encadenaron a los tanques en protesta por la Trident Juncture

 

foto-valencia

Por MOC Valencia

Fuente: MOC-Valencia

Acompañamos la noticia que nos hacen llegar los antimilitaristas del MOC de Valencia.

“¡Maravillosa noticia! Esta mañana el Juzgado nº1 de Sagunto ha absuelto a las cuatro antimilitaristas que se encadenaron a los tanques de las maniobras de la OTAN #TJ15 del delito leve de “Daños”, como era de esperar, al no poder probarse que rompieron la tapia para entrar en el área del puerto de Sagunto donde estaba estacionado el armamento de guerra. Anteriormente, el mismo juzgado ya les había librado de las acusaciones de “Desordenes públicos” y de “Desobediencia” (delitos que en el Código Penal Mordaza, son ahora más graves y están redactados con la vista puesta en criminalizar la protesta) formuladas por la Guardia Civil. Es un pequeño ejemplo del potencial de la desobediencia civil para desbordar leyes injustas, creando el dilema de tener que elegir entre aplicar una norma represiva a una acción pacifica, justa y consciente, o garantizar el derecho a la libertad de expresión política. El juez encargado de este caso ha hecho la elección correcta. 

Y ahora vamos a por la segunda pata de la pinza represiva contra nuestra acción: recurriremos las cuatro multas de 601€ por la propia “Ley de Seguridad Ciudadana” procedentes de la Delegacion de Gobierno que estaban en suspenso a la espera del resultado del procedimiento penal que ha terminado hoy, y que se activaran probablemente en los próximos días.

¡Gracias por vuestro apoyo! ¡Seguimos desobedeciendo!”

Nos alegramos de la lucha coherente de los amigos de Valencia y de la decisión judicial. La desobediencia al militarismo sigue ganando argumentos y legitimación social.

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