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Peticiones en San Fernando para que Defensa desafecte el campo de tiro de Camposoto en beneficio de la población

Imagen de José M. Ruibérriz

Fuente:  Diario de Cádiz.

Parece que tras mucho tiempo y paciencia comienzan a aparecer iniciativas antimilitaristas en Cádiz.  Ahora la Plataforma 3R, de San Fernando, ha reivindicado a Cospedal que desafecte el campo de tiro de Camposoto. Y …

La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, ha elevado la petición de Plataforma 3R para que desafecte el campo de tiro de Camposoto a la Dirección General de Patrimonio del Estado del Ministerio de Hacienda y Función Pública.

La sorprendente iniciativa ha sido muy bien recibido por 3R:

Plataforma 3R explica ahora que ha recibido notificación, a través de la Subsecretaría de Defensa, de que la petición realizada ha sido elevada a la Dirección General de Patrimonio del Estado del Ministerio de Hacienda y Función Pública. Se trata, a su juicio, de una buena noticia “no solo porque ha sido admitido a trámite la petición, sino porque se abre la posibilidad de que pudiéramos estar en la antesala del desarrollo civil de las bondades turísticas, económicas, medioambientales y sociales de esta mítica playa”.

Las razones de la Plataforma 3R para su solicitud son, entre otras:

La formación considera que el uso civil de este espacio en la zona de la playa isleña permitiría su desarrollo turístico y por ende la creación de empleo y riqueza. 3R ponía de manifiesto que esta medida vendría a paliar la situación socioeconómica de la ciudad.

La formación solicita un esfuerzo a Cospedal para que tuviera este gesto con San Fernando; y apelaba para ello a los servicios prestados a la Nación por parte de esta ciudad, “durante centurias, con la presencia en nuestro término municipal de Unidades de Infantería de Marina, del Ejército de Tierra y de la Marina de Guerra Española”.

Algo más de información sobre el partido Plataforma 3R en este enlace.

Esta iniciativa no es nueva pues en 2014 el Grupo Municipal de Izquierda Unida

ha presentado una moción para su debate en el próximo Pleno ordinario del mes de marzo, en la que se pide instar al Ministerio de Defensa a la clausura del Campo de Tiro situado junto a la Playa de Camposoto y al traslado de las actividades que allí se realizan a una instalación más adecuada.

Además también se pide a Defensa la desafección de los terrenos afectados, su limpieza y la recuperación ambiental para que pueda ser utilizado para actividades compatibles con la normativa del Parque Natural Bahía de Cádiz.

Se trata de una instalación dedicada a campo de tiro, de pistola y subfusil, que Defensa posee en la zona de Camposoto, junto al pozo Alcudia, pegado a la carretera de la Batería de la Ardila, y muy cercano a los esteros del Río Arillo, a la carretera de acceso a la playa, y a una zona muy utilizada como aparcamiento en época estival.

Aunque dicho terreno se encuentra vallado y señalizado como campo de tiro, “consideramos que los ejercicios de tiro tienen una alta la peligrosidad. Aunque en momentos de maniobras y prácticas se acordone la zona, el entorno no esta exento de riesgo”.

“Desde IU no vemos ni conveniente ni necesaria la permanencia de dicha instalación, fuera de los límites del acuartelamiento, ya que no posee los suficientes controles y vigilancia. Hemos podido comprobar como algunos ciudadanos saltan las vallas para buscar restos de balas o casquillos, con la posible intención de llevarse un recuerdo o ganar algún dinero en las chatarrerías”.

Desde el punto de vista medioambiental, turístico, deportivo, o simplemente para el paseo, “no se comprende” la permanencia de dicho campo de maniobras y prácticas de tiro dentro de los límites del  Parque Natural Bahía de Cádiz, y en una zona muy frecuentada, sobre todo en los meses estivales.

“Además sabemos de la existencia de otro polígono de tiro, situado en los terrenos de la Ciudad de San Carlos (camino de La Clica), en donde las tropas de la Armada realizan sus prácticas, en mejores condiciones de seguridad, lo que hace aún más incomprensible el mantenimiento de la instalación de Camposoto”, dice IU.

Este traslado permitiría desarrollar en esa zona la moción presentada por IU en el pleno del 26 de abril de 2013, para la adecuación de una Red de Corredores Verdes en el perímetro exterior de nuestra ciudad, que fue aprobada por unanimidad, aunque de momento apenas se ha iniciado su cumplimiento. Creemos que es un buen momento para impulsar y poner en valor toda la capacidad medioambiental que el Parque Natural genera en nuestro municipio. También facilitaría la introducción de mejoras en los accesos a la playa de Camposoto, que según parece está en las intenciones del Ayuntamiento.

“La playa no solo posee un valor turístico-recreativo de cara a la temporada de verano. Debe ser un lugar accesible y utilizable por los ciudadanos durante todo el año, pero siempre con el máximo respeto medioambiental”.

La formación de izquierda asegura que la clausura de dicho campo de tiro es “una necesidad, que traerá beneficios a nuestra ciudad”, máxime teniendo en cuenta que las actuales prácticas se pueden seguir desarrollando en el otro campo de tiro que Defensa tiene, donde además esas actividades se harían en mejores condiciones de seguridad.

Una vez liberados los terrenos, y tras la imprescindible limpieza y recuperación ambiental, se deberán dedicar a usos compatibles con las determinaciones del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural, y como área recreativa o de descanso junto a los accesos a la playa. “Nunca para usos que conlleven hormigón o asfalto”.

Penosamente, en enero de 2017 se informaba que Defensa:

Las pretensiones municipales de conseguir la liberación de los dos kilómetros de la playa de Camposoto que siguen en manos militares se han dado de bruces con unas tajantes declaraciones de Defensa que ayer se encargó de airear Ciudadanos (C’s) a través del diputado isleño Javier Cano.

El Ministerio no se plantea ni por asomo prescindir del campo de tiro en superficie que existe junto a la playa alegando que es frecuentemente utilizado por las unidades del Ejército de Tierra que se asientan en el acuartelamiento de Camposoto para su adiestramiento militar, lo que de entrada cierra la puerta a cualquier posibilidad en este sentido.

Los cinco kilómetros de playa que ahora se pueden usar con libertad por el público se lograron por medio de luchas noviolentas protagonizadas por la gente de la zona y surfistas. Nos lo cuentan en este otro enlace, donde también se puede ver que el movimiento por la desmilitarización completa de la playa tiene muchos más apoyos sociales y políticos, incluidos el PSOE.

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Albacete contra la base aérea del Ejército del Aire escuela de muerte de la OTAN

La imagen puede contener: texto

Otra vez más el gobierno y los militares van por un lado, y la gente de a pie por el contrario.

Informa Infodefensa que el gobierno ha ofrecido a la OTAN (suponemos) prorrogar hasta 2029 el Programa de Liderazgo Táctico (TLP son sus siglas en inglés) que se desarrolla en la Base Aérea de Albacete.  El objetivo de este programa es mejorar la coordinación y realización de las operaciones aéreas tácticas de carácter internacional.  Esta es la escuela de excelencia de los pilotos de Europa, el Top Gun Europeo.

Así dicho, parece que estamos en la cresta de la ola, que somos importantes a nivel Europa y a nivel OTAN.  Pero si nos paramos un poco veremos que esta escuela de excelencia lo que busca es formar pilotos que asesinan, tripulaciones que lanzan bombas, que están preparadas para matar, para destruir.

Es decir, en Albacete se está haciendo algo éticamente reprobable. ¿Lo sabe la gente?.

La ampliación iría desde 2019 hasta 2029, 10 años.

España, junto a Grecia y Francia, ingresó en el el TLP en 2002.  Parece que lo estaban deseando, porque antes la base estaba en Bélgica, pero en 2009 se empezó a trasladar a Albacete.  Desde entonces

  • se han realizado 25 cursos de vuelo (tanto diurnos como nocturnos)
  • se han graduado 624 tripulaciones de combate
  • 3 ó 4 cursos de vuelo anuales
  • 11 cursos académicos anuales con 300 participantes
  • 2.100 alumnos formados

Cada curso implica el despliegue de entre 750 y 1.000 personas en Albacete para atender las necesidades de mantenimiento y apoyo a los participantes.  Sin embargo, la Universidad de Castilla la Mancha da una valoración muy distinta, cifra en 120 los puestos de trabajo anuales que se crean.  También llama la atención la información de Wikipedia que dice que la base tiene, habitualmente, un personal permanente de sólo 100 personas, de todas las nacionalidades de los países participantes.  Como se ve, los datos son algo contradictorios.  Quizá las cifras de empleo que proporciona esta fábrica de pilotos mortíferos no sea muy fiable.

En los últimos años se han gastado 32 millones de € en infraestructuras y equipos para esta base.  Además, el presupuesto anual del TLP asciende a 5 millones de €.

El TLP lo componen Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Países Bajos, España, Reino Unido y Estados Unidos.

Por cierto, en 2009 gobernaba el PSOE con Zapatero, con Carme Chacón como ministra de Defensa y con Julio Rodríguez de JEMAD.  Como se ve, este trío armó una buena en cuanto a bases militares, dado que también prorrogaron la de Bardenas.  Además, la decisión sobre la incorporación de la base aérea de Los Llanos al TLP se hizo sin el conocimiento de las autoridades locales, ni regionales, y sin el debate previo en el Congreso de los Diputados.  Un ordeno y mando militar, o una imposición totalitaria.

La base aérea de Los Llanos se encuentra a sólo 4 km de Albacete capital.  A pesar de ser una de las instalaciones militares más importantes de España, no tienen bastante con ello y desde 2003 comparte pista y algunas instalaciones con el aeropuerto civil de Albacete, operado por AENA.

Por otro lado, la sociedad y sus prioridades, escuelas, hospitales, medio ambiente:

la Plataforma contra la militarización de Albacete convoca a todas las personas a la marcha ciclista que tendrá lugar el día 18 de Junio a las 11:00 horas y que transcurrirá desde la Punta del parque Abelardo Sánchez hasta la Pulgosa y que bajo el lema NO A LA GUERRA. NO A LA ESCUELA DE PILOTOS DE LA OTAN mostrará nuestra repulsa a todos los conflictos bélicos que están ocurriendo el mundo y la implicación de la ciudad de Albacete en los mismos.

Las consecuencias de la GUERRA son sobradamente conocidas por todos, cientos de miles de civiles muertos, niños, niñas. Millones de personas desplazadas, dejando sus hogares, familias. Violaciones constantes de los Derechos Humanos. Mientras tanto los gobiernos occidentales no sólo permanecen impasibles, sino que se lucran con la venta de armamento que en ocasiones van a parar a manos de organizaciones terroristas que atentan en nuestras ciudades.
Pero también queremos protestar porque Albacete se ha convertido desde hace algunos años en uno de los centros estratégicos de la guerra con la instalación en nuestra ciudad de la Escuela de Pilotos de la OTAN, la fabricación del Helicóptero de guerra Tigre y el campo de maniobras de Chinchilla.
Y en concreto hemos centrado esta marcha en la Escuela de Pilotos de la OTAN porque sobre la misma los ciudadanos y ciudadanas de Albacete no tenemos apenas información. Por ejemplo:
• ¿Cuantas horas de vuelo sufrimos los/as albaceteños/as sobre nuestros cielos?. ¿Qué niveles de contaminación sufrimos?. Cientos de super reactores sobrevolando nuestras cabezas no debe de ser nada saludable.
• ¿Qué tipo de armamento llevan los aviones de la OTAN que realizan prácticas?
• ¿ Existe algún plan de emergencias en caso de accidente o catástrofe?. No olvidemos que la Base aérea de los Llanos está a tres kilómetros de la ciudad y hemos sufrido las consecuencias de un grave accidente en la misma con la desgracia sufrida por los pilotos griegos.

Para la Plataforma contra la Militarización de Albacete tener una escuela de entrenamiento tan cerca de un núcleo urbano es una irresponsabilidad enorme.

Pero sobre todo estamos en contra de la escuela de Pilotos de la OTAN porque no podemos olvidar que lo que aquí practican lo ponen en práctica en otros países, Siria, Libia, Yemen, …. con las consecuencias que todos sabemos. Y algo más que no se nos puede olvidar, la OTAN está dirigida por los EEUU y en la actualidad dicho país está gobernado por un personaje del cual no nos fiamos nada.
Por todo ello, OS ESPERAMOS EL DÍA 18 DE JUNIO A LAS 11:00 en la PUNTA DEL PARQUE.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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No colabores con las guerras, haz objeción fiscal

Estamos en la época:  calor, declaración de la renta y objeción fiscal al gasto militar.

Para animaros os proponemos este vídeo:

Como veis, son muchas las razones para hacer objeción fiscal al gasto militar.

Ánimo y a rellenar la casilla 548.

Más información en www.nodo50.org/objecionfiscal/

Asesoramiento directo en retirada@pangea.org

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La insumisión y el legado de la lucha noviolenta

insumision

Por Roberto Moso

Comentamos una tribuna que publica Pedro Oliver en Público y que se titula “La insumisión antimilitarista en la nueva política”.

En el mismo, el amigo Pedro señala, con bastante acierto, algunos de los logros de la lucha política noviolenta llevada a cabo por el antimilitarismo del Estado español a partir de 1989. Una campaña promovida contra las leyes del servicio militar y de la objeción de conciencia, que garantizaban la sumisión forzosa a la prestación de un servicio militar (o su sustituto civil pensado como refuerzo de éste) ideado para perpetuar la razón militarista y el propio servicio como escuela de aprendizaje de sus prácticas y valores.

Destaca que la insumisión mostró, por primera vez, que era posible ganar a la “razón de estado” por medio de una estrategia noviolenta de lucha radical. Y en efecto, fue la demostración de la potencia política de la acción noviolenta y de la metodología de la desibediencia civil para conseguir cambios más o menos radicales en una sociedad plenamente instalada en la idea de democracia representativa y ologárquica.

Señala también cómo este legado se ha transmitido de forma clara a otras luchas sociales de cualquier ámbito, tales como ecologistas, feministas, altermunidistas, sindicales, etc. (en puridad habría que decir que también aprendió y adquirió préstamos de estas) y cómo afectó a éstas tanto en lo metodológico (trabajo de base, asamblearismo, metodología noviolenta) como en los medios y objetivos (desobediencia civil como práctica de reafirmación de los principios de democracia radical), hasta el punto de ser hoy en día parte del ADN de los nuevos y no tan nuevos movimientos sociales posteriores a la eclosión del 15M.

“dejó un legado fructífero en la cultura de protesta, una influencia que perdura.

y

quedó como un referente metodológico en el acervo colectivo de la protesta democrática y democratizadora.

… la memoria de la insumisión se convirtió en una especie de ADN asambleario, noviolento y desobediente que quedó inserto en la mayor parte de los movimientos sociales locales y globales de principios del nuevo milenio y de no pocos fenómenos de protesta de antes y después de la crisis iniciada en 2008, hasta la eclosión del 15M

Qué duda cabe que estos elementos son aportaciones de un valor inestimable y que sin la insumisión nuestra propia cultura política, incluidos  los horizontes de aspiraciones de tantas luchas, sería muy diferente y mucho más pobre.

Hasta aquí, quienes de una u otra forma participamos en su día de toda esa lucha (y vivencia) no podemos estar más satisfechos y agradecidos, tanto por lo logrado, como por lo aprendido en ese camino.

Se pregunta Pedro, con perplejidad que compartimos, cómo es posible que siendo tal legado una especie de hilo conductor de la actual cultura política de los movimientos sociales y de la propia cultura política, la llamada “nueva política” minusvalore todo esto y se arriegue a perder un potencial electorado. Lo dice así:

No nos cabe la más mínima duda de que el prestigio de la acción noviolenta en España se debe en gran medida al ciclo de 30 años de desobediencia civil protagonizado por el movimiento antimilitarista y, más en concreto, a la experiencia referencial de la campaña de insumisión. Con todo, lo mejor de todo es que esa memoria sigue viva. Quien la obvie, se encontrará con ella más temprano que tarde, y quien la desprecie, chocará de frente con su legado más emotivo y simbólico. ¿Cómo es posible que la “nueva política” de izquierda y el populismo de izquierda minusvaloren el legado de la insumisión y al mismo tiempo se declaran herederos del 15M? ¿Acaso creen que semejante contradicción no les perjudica?

Lejos de tener respuestas a esta perplejidad, a nosotros se nos acumulan las dudas y los desafíos. Pedro nos estimula a pensar en ellas porque su análisis es sugerente.

  • La primera duda se refiere a nosotr@s mism@s, al antimilitarismo.

Nos preguntamos cómo es, qué explicación tiene, que teniendo la potencia que tuvo el antimilitarismo en los años 90, tanto en su militancia como en sus apoyos sociales y en el cambio de mentalidad que produjo, la actual militancia antimilitarista se haya reducido casi a la puramente testimonial y residual y, con algunas excepciones, no se haya dado un recambio generacional ni la incorporación de gente joven.  Y añadida a esta, ¿cómo es que las actuales aspiraciones de la sociedad, en general, parezcan tan desconcetadas de los objetivos del antimilitarismo?, ¿no supimos transmitirlas?, ¿por qué no somos atractivos como militancia de las nuevas mentalidades?

Ciertamente podemos encontrar mucha gente que militó en el ciclo de protesta insumiso en organizaciones sociales de todo tipo, e incluso entre los militantes y cargos de algunos partidos nuevos y no tan nuevos. Pero… ¿la militancia antimilitarista?, ¿qué fue de ella?. ¿dónde se encuentra?, ¿cómo se expresa?

Asociada a esta pregunta, una nueva perplejidad. Hoy en día conocemos mucho más el militarismo, sus características, su funcionamiento, su papel global en la estrategia de dominación-violencia que define las políticas estatales y mundiales, su gasto militar, las puertas giratorias, su implicación en el desastre ecológico mundial y, en fin, tantos escenarios más, que cuando el movimiento antimilitarista tenía mejor salud. Sin embargo este conocimiento no nos ha llevado a un enriquecimiento de nuestros objetivos, ni a un incremento de nuestras apuestas, ni a una agenda de luchas más diversificada y radical, sino, al contrario, a un repliegue de “campañas y agendas” políticas,  que prácticamente se reducen a reconvertir los antaño fructíferos grupos antimilitaristas en grupos de acción directa puntual y sin más. ¿Responde a una reducción y concentración de esfuerzos dados los escasos medios a nuestro alcance?, ¿responde a una reducción de posibilidades en la agenda política actual?, ¿responde a una reducción de ideas?…

Antaño aspirábamos a una lucha cultural amplia, a la que dedicábamos campañas de educación para la paz, de nuevas metodologías de resolución de conflictos, de encuentro entre el antimilitarismo y el feminismo, o el ecologismo, o… ¡ tantas otras!. Aspirábamos a dinamizar a la sociedad en la resolución alternativa de conflictos, a promover una alternativa global de defensa -basada en la cooperación y la noviolencia- a la defensa militar, a abolir los ejércitos, a desenmascarar las guerras y sus intereses, a generar sinergias para la reconversión de la industria militar, a luchar contra la militarización social en todos los frentes, a promover un modelo de relaciones sociales alternativo…

Comparar la agenda no sólo de aspiraciones sino también de luchas y campañas del antimilitarismo insumiso de los años 90 con el actual panorama del antimilitarismo, de nuevo, nos produce perplejidad. ¿hemos perdido o ganado en el camino? Nosotros, sinceramente, no nos lo sabemos responder.

  • La segunda se refiere al legado en sí. ¿cuál fue el verdadero legado de la insumisión que permeó fructíferamente a la sociedad?

Es evidente que no todo el legado de la lucha insumisa caló con igual intensidad en la sociedad y sobre los movimientos sociales. Una gran parte, precisamente la de contenido explícitamente antimilitarista, se quedó en la superficie o se evaporó.

En nuestra opinión la principal contribución de la insumisión fue el prestigio no tanto de la noviolencia en sí como de la desobediencia civil como herramienta política útil. Pero una herramienta en cierto modo “neutra” en cuanto a su coherencia noviolenta. De los diversos enfoques de la desobediencia civil y del contenido explícitamente antimilitarista y noviolento de ésta ya hemos hablado en el libro “Política noviolenta y lucha social” publicado por ecologistas en Acción en 2012 y no es el caso repetirnos ahora.

Tal vez a ello podríamos unir una cierta cultura de lo asambleario, del trabajo sin delegación, directo, de base, igualitario, no sexista, que se interiorizó en los movimientos sociales con mayor acierto.

Son dos aportaciones monumentales y son dos elementos indisociables de la lucha de la insumisión y de la propia filosofía noviolenta y antimilitarista, pero no son todo el legado del antimilitarismo ni de la lucha noviolenta.

En cuanto a la desobediencia civil, ésta  traspasó la barrera de rechazo que la cultura imperante impone porque entraba en un diálogo (Pedro también lo apunta) bastante práctico con uno de los principales referentes de lucha social de las antiguas izquierdas: la lucha violenta (añadiremos por nuestra cuenta dos más: los partidos “representativos”  y la lucha sindical).

Precisamente donde la violencia era incapaz de romper la razón de estado en una “democracia occidental” y se mostraba más bien como un delirio indeseable (véase el caso de ETA) o un buen argumento para mientras se bebían unas cañas, pero inútil en otro plano, la insumisión, con su estrategia de lucha noviolenta (desobediencia civil, boicot, uso escénico de los juicios y de la represión, horizonte de sentido sin guerras ni ejércitos y aspiración creativa a construirlo aquí y ahora, etc.) tuvo la capacidad de mostrar en la práctica su potencial de desbordar al Estado y modificar el escenario político más allá de lo que éste calculaba. No ganamos el conflicto (si es que la aspiración en estos no puede ser otra que la de transformar los escenarios y reconfigurar los consensos, y no tanto una suma de tipo gana/pierde) pero cambiamos el panorama hacia una dinamización/transformación del mismo que no entraba en la hoja de ruta del poder y que, de nuevo, puede ser ahora o más tarde referente para nuevos desbordamientos de ésta.

Por otra parte, frente a una lucha sindical que aparentemente debía lograr por medio de la negociación y la huelga cambios esenciales en favor del “bienestar” socialdemócrata y que, en la práctica, y salvando honrosas excepciones, se mostró más bien como una herramienta ineficaz para tales fines, la desobediencia mostraba un horizonte de lucha mucho más ingobernable por parte de los que mandan. Idea que, a su vez, podemos trasladar a todo el modelo de representación y sobrerepresentación institucional y política existente.

Volvemos a decirlo. el valor de ésto es incalculable, impresionante, exitoso. Pero no es toda la riqueza que el antimilitarismo pretendía aportar y potencialmente puede aportar.

De este modo, el legado que permeó fue, principalmente, la desobediencia civil como herramienta y la organización horizontal y asamblearia como metodología organizativa. Si se quiere, con menor impacto, ciertos valores de la noviolencia centrados en la renuncia a la violencia en la acción política y la dinamización de un colchón social de apoyo a las luchas y una llamada estética a lo radical.

Pero no tanto el antimilitarismo como contenido (incluso los partidos de izquierda que aceptaron la desobediencia y la insumisión lo hicieron sin renuncias ni cambios fundamentales a sus postulados militaristas de siempre, a los que añadieron la desobediencia bien como otra herramienta complementaria o bien por puro oportunismo coyuntural) ni la noviolencia como apuesta por un paradigma alternativo de cooperación-noviolencia desde el que promover no solo protesta y denuncia, sino también alternativa y anuncio de algo diferente y radicalmente otro.

Sin duda el debate sobre la violencia política es mucho más complejo que la manida refriega habitual entre creyentes de una u otra cosa con sus ejemplos tópicos a cuestas).  No queremos ser simplistas. Pero también la noviolencia es algo más complejo que la caricatruresca figura de un tipo que, por no violentarse, renuncia ascéticamente a tomar partido y a comprometerse activamente en cambiar las cosas, o de un santón que renuncia a ver la crueldad del mundo por vivir en su mundo interior. Es, a la vez, 1) lucha contra todas las violencias (no sólo la directa, sino también la cultural y la estructural y el sumatorio de todas ellas en esa violencia sinérgica y global que impregna nuestro orden y paradigma) en todos los escenarios y en todos los momentos y 2) construcción alternativa de paz creativa y con contenidos en todos esos escenarios (directo, estructural, cultural) para construir esa sinergia en una paz global basada en la cooperación y la noviolencia como fuerzas rectoras.

El antimilitarismo cuenta con contenidos mucho más amplios que, en realidad, no han sido asumidos con igual éxito y que, por lo que parece, resultan quiméricos o inoportunos para la izquierda experta y los partidos políticos en su conjunto. Por ejemplo, no es lo mismo pedir una reducción o un cambio de partidas del gasto militar que un proceso de transarme que acabe trasladando todo el gasto militar, aunque sea de forma gradual, desde partidas destinadas a la defensa y al militarismo, a necesidades sociales y luchas por la seguridad humana, ajenas o contrapuestas a éste. No es lo mismo pedir que haya un cierto control de armas, a luchar para que se dé un proceso gradual de transarme que las elimine, o que se busque un control de las industrias militares a que se desarrollen políticas de reconversión de éstas a otros fines útiles o de desinversión y desincentivos para que desaparezcan. No es igual querer un ejército más o menos democrático que proponer la sustitución por políticas de transarme del modelo de defensa militar por un modelo de seguridad humana. No es lo mismo conformarse con no ser excesivamente partícipe en las políticas municipales con los intereses de los ejércitos o desarrollar “cumbres” mediáticas de expertos, que promover una política de paz que se base en la desmilitarización también municipal (ayudas y subvenciones a lo militar, desmilitarización inmobiliaria, del callejero y de las simbologías, propuestas de acogida efectiva de los desertores y damnificados de las guerras, prohibición de negocios relacionados con lo militar, promoción de una política de verdadera lucha contra la preparación y causas de las guerras, investigación y prácticas para la paz, etc.).

También es cierto que la escasa profundización del antimilitarismo en estos temas, su actual dificultad de diálogo y coordinación con otras tradiciones y luchas sociales, y  la dificultad de la difusión y divulgación de ellos hace más difícil que acaben echando raíces en la sociedad.

  • En tercer lugar, la referencia a la nueva política y su relación actual con el antimilitarismo.

Nuestro análisis coincide fundamentalmente con el de Pedro. Para la nueva (y no tan nueva) política, el antimilitarismo es algo no conveniente, cuando no irrelevante o excéntrico.

De ahí, y no solo de nuestras pocas fuerzas y de palmarios déficits de coordinación y optimización de nuestras propias capacidades, la difícil relación.

Pero debemos matizar un poco.

a) Esta irrelevancia e inconveniencia que forma parte de las actuales manifestaciones públicas de esta “nueva-vieja” política se concentra, principalmente, en sus líderes más mediáticos y sus círculos más próximos. No así, o al menos no tanto, en la gente sensible e incluso de sus militancias variopintas.

Probablemente las biografías de estos líderes explican de forma suficiente su astringencia al antimilitarismo: cálculo, tacticismo, prejuicios ideológicos, ideas férreamente militaristas y vanguardistas… No es probable que cambien de mentalidad sin más.

Pero, lo dice Pedro y nosotros lo compartimos, en el imaginario social hay aún mucho poso de viejas aspiraciones antimilitaristas. No se fuma bien el puro de nuevos alcaldes que encima se dicen antimilitaristas diciendo que no importa que se hagan barcos de guerra para países como Arabia Saudí con tal de dar trabajo en sus regiones, como no se asumen con facilidad otras manifestaciones de figuras mediáticas ciertamente muy alejadas de los postulados antimilitaristas. es cierto que los programas políticos presentados por todos esos nuevos actores (que en otros artículos de este blog hemos analizado críticamente) no nos permiten augurar nada bueno. Y es también cierto que a estos líderes nuevo-viejos algo de factura les ha de pasar (y les ha pasado ya) el manifiesto rechazo, cuando no desprecio, de estas sensibilidades.

Tal vez los “líderes” no nos dejan ver el bosque, pero no lo son todo. Ni siquiera en su panorama interno y … ¡tampoco son eternos!

Nuestra experiencia al menos dice eso. Cuando tomamos contacto, ciertamente el pobre contacto que podemos tomar en charlas y encuentros a los que nos  invitan (por cierto, a otros nos dejan de invitar, como es la Universidad de Verano de Anticapitalistas, ¿tal vez castigo por criticar a Kichi y sus barcos a Arabia Saudí?) con las gentes que participan de estos partidos y las que éstos son capaces de convocar, lo cierto es que la presentación del panorama del militarismo y de las propuestas de lucha que podría llevar a cabo una apuesta antimilitarista, llaman mucho la atención y agrupan mucha simpatía (también autocrítica a sus propias formaciones y a sus ya tradicionales postulados en la materia y reproches merecidos a nuestra ineficacia para dialogar con ellos).

No quiere decir más de lo que dice, pero es lo cierto que se detecta una sensibilidad creciente en la gente cuando pasa de la absoluta desinformación a un conocimiento mayor del tema y de su influencia en otras luchas y apuestas. A lo mejor no da para hacer de esta militancia dispersa y diversa activos antimilitaristas, ni para que promuevan, sin el apoyo suficiente al menos, un enfoque alternativo de múltiples temáticas en sus formaciones, pero tal vez, como antaño, sí sean simpatizantes proclives a cambios más radicales si somos capaces de rotularlos y proponerlos en términos de lucha política concreta y que les concierna.

Y es que la responsabilidad mayor de traducir en propuestas políticas la apuesta antimilitarista, queramos o no, sigue siendo de l@s  (pocos o muchos, emboscados o manifiestos) antimilitaristas que seguimos haciendo de esta nuestra militancia, o al menos una de ellas, fuerte.

Tampoco son pocos, parecerá a lo mejor una sorpresa, los cargos institucionales de municipios, diputados (autonómico y estatales) y otros que se sienten incómodos con el discurso oficial de sus líderes y que estarían por la labor de debatir más y de promover algunas de las propuestas antimilitaristas. ¿Las tenemos preparadas?.

Tal vez la vía institucional, y nosotros nos confesamos tan escépticos de ella como el que más, no sea la más eficaz y tal vez de ella solo quepa esperar el repliegue institucional, pero si nuestras luchas buscan un desbordamiento, tal vez contar con quien sea al menos capaz de un compromiso mínimo desde el lado obscuro o se preste de algún modo a servirnos de altavoz, o de proporcionarnos información, o de generar contradicción, no nos venga mal. Muchos de ellos incluso fueron compañeros en la lucha insumisa y asea como activistas, grupos de apoyo, etc.

b) Lo mismo ocurre en los espacios de la “sociedad civil” (al menos en nuestra corta experiencia): la gente en general simpatiza con lo que decimos y asume cómodamente (es decir, sin que les suponga un desequilibro mental) la apuesta desmilitarizadora. Tal vez también aquí nos está faltando capacidad de trabajo y acompañamiento con la gente común, ofrecer campañas concretas y asumibles de fácil contagio. Disolvernos en sus aspiraciones y luchas. Apropiarnos horizontalmente con ellos del tema de la defensa y de la necesidad de la alternativa al mismo.

Por fortuna, a niveles más locales, se empiezan a congregar gentes y nuevos grupos que llevan adelante  nuevas y antiguas apuestas antimilitaristas y las dinamizan.

Y no podemos dejar de reconocer la simpatía, tal vez aún simplemente simpatía, de muchos grupos sociales y movimientos hacia nuestras (aunque pobres) campañas y propuestas. Es cierto que el antimilitarismo no está aún incorporado de forma rotunda a sus luchas pero… es un camino a trazar en un terreno ya abonado donde tenemos mucho que dar y recibir.

En estas circunstancias, no siempre desfavorables como vemos, y habiendo  reducido el antimilitarismo su militancia y relevancia de forma drástica, ¿somos capaces de asumir el evidente reto de diálogo que requiere el hambre de la sociedad al respecto?, ¿tenemos identificadas las palancas que hemos de pulsar para estimular y dinamizar luchas sociales antimilitaristas para las que hoy en día tenemos identificados mejor que antes los actores, el conocimiento y la información precisa, los objetivos a perseguir?, ¿sabemos marcarnos una agenda de trabajo que vaya más allá de lo puramente testimonial o el activismo de testosterona?, …

¿Somos capaces, con igual energía, de aportar a la sociedad los contenidos antimilitaristas que se quedaron en el aire en la anterior campaña de la insumisión al servicio militar?

Sería nuestro tercer gran aporte a la democracia radical y al cambio de paradigma que se avecina.

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En Australia han parado tres ferias de armas

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Imagen de Veruska Maceiras

Fuente:  Campaña contra el Comercio de Armas.

En septiembre de 2008 fue cancelada una feria de armas australiana, la Exposición de Defensa y Seguridad de Australia y el Pacífico (APDSE).  Antes ya se habían cancelado las ferias de 1986 y de 1991.  Triple éxito que necesitó enormes protestas por la paz a lo largo y ancho de todo el país.

Las protestas se llevaron a cabo en el exterior de empresas de armamento y ministerios estatales de todo el país y enormes banderas se dejaron caer desde el puente de Westgate en Melbourne y grúas en Cockatoo Island en Sydney. Junto a estos esfuerzos llegó una enorme campaña de presión y de educación a cargo de un gran número de iglesias, sindicatos y organizaciones de justicia social“.

A pesar de que muchos temían que no tendría éxito, coaliciones y grupos de activistas por todo el país comenzaron a organizarse en contra de la feria de armas. Grupos se unieron y comenzaron pequeñas campañas en sitios, web, con carteles y folletos de promoción de su campaña.  Fue una bola de nieve, y un gran número de personas organizaron conciertos benéficos, reuniones públicas e incluso un Festival de la Paz Adelaida.

Entonces, de repente, con la campaña en plena marcha, se anunció a principios de septiembre que APDSE sería cancelado debido a “razones de seguridad”.  Foley, Ministro de Australia del Sur, afirmó que los activistas “salvajes” amenazaban la feria.

Se refería, claro está a los activistas pacifistas.  Con sus “salvajes” charlas públicas, con sus “salvajes” manifestaciones y acciones callejeras, con sus “salvajes” conciertos por la paz.

Es un ejemplo inspirador.  Es un ejemplo desde el otro lado del mundo, pero que nos hace comprender que nuestra lucha está mucho más extendida de lo que pensamos.

¿Es posible el éxito?  Es posible el éxito.  Y dar un pasito más hacia un mundo más pacífico.

No a HOMSEC 2019.

 

 

 

 

 

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DSEI es la feria de armas de Reino Unido

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Nos envía la World Resisters Internacional (WRI) información sobre la Feria de armas que se va a celebrar en Londres del 12 al 15 de septiembre.

Se llama DSEI, y en 2015 contó con

1.500 expositores de todo el mundo, incluyendo a las diez empresas más importantes mundiales de producción de armamentos, y mostrando armas que van desde rifles de francotirador, a los tanques para combatir los aviones, a los buques de guerra.  A ellos se unieron los visitantes profesionales y delegaciones militares, incluidas las de países implicados en abuiso de los de derechos humanos y países implicados en el conflicto.

La feria de armas ha sido recibida como se merece por los antimilitaristas británicos, con bloqueos diarios y protestas creativas.

DSEI está organizada por Clarion Events y el departamento gubernamental Defence & Security Organización ( DSO ). El apoyo de DSO es crucial para el éxito de DSEI y su existencia continuada.

DSEI se lleva a cabo en secreto, detrás de las vallas de seguridad fuertemente protegidas y líneas de la policía – diseñado para permitir a los comerciantes de armas al comercio sus productos sin obstáculos por la transparencia o la protesta pública – y está subvencionado por el contribuyente del Reino Unido.

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Pensamos que podemos aprender mucho de estas iniciativas foráneas contra las ferias de armas.  Un buen sitio donde empezar es su propia página web.

En Madrid, recién hemos empezado a mostrar nuestra oposición, pero ahora tenemos tiempo para reflexionar y hacer un mejor trabajo contra HOMSEC 2019.

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jornadas antimilitaristas en Guadalajara

Mañana viernes, dentro de las jornadas antimilitaristas que se celebran en Guadalajara en respuesta al desfile militar que el sábado tendrá lugar en dicha capital, participaremos en una charla, con el título “Propuestas antimilitaristas de lucha social y alternativas a la defensa militar”

La charla será en la C/ Marqués de Santillana 18, de Guadalajara, en el local de El Rincón Lento.

Hora: 18.00

Convoca: Sindicato de Oficios Varios – CNT Guadalajara

Invitamos a quienes tengáis la oportunidad de acudir, a participar en esta charla.

 

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Deserción en el ejército israelí

Imagen de Israel Defense Forces

Fuente:  Resumen Medio Oriente.

7.000 soldados israelíes huyen del Ejército israelí al año.  La cifra es enorme, asombrosa.

Argumentan pretextos médicos y psicológicos.  No nos extraña después de ver, día sí y día no, las múltiples imágenes de soldados israelíes abusando de la población palestina, incluidas mujeres y niños.

Los datos indican que el 22% de los soldados reclutados decide abandonar el ejército durante el servicio, desglosado en un 14,6% o hombres y un 7,4% de  mujeres.

Quizá sus argumentaciones no sean pacifistas, pero sí que queda claro que las actividades que realiza el Ejército israelí no son compartidas por una buena parte de sus integrantes, tal vez por los de mayor sensibilidad moral.  Parece que, incluso, el Ejército israelí se convierte en el principal enemigo para sus propios soldados, que han de abandonarlo para poder sobrevivir psicológicamente.

Es una de las características de la violencia institucional:  provocar el hastío hasta en las personas que la tienen que ejercer.  Estas personas se ven obligadas por múltiples campañas culturales en las escuelas, en los medios de comunicación, y sufren presión de grupo por sus allegados.  Sin embargo, es normal que un ejército obligado a realizar acciones inhumanas acabe generando espacios privados y sociales de autocrítica que creen mala conciencia e, incluso, desafección.

Hace tiempo publicábamos una entrada en la que informábamos que los estudiantes israelíes también se declaraban objetores al servicio militar y al ejército israelí.

Ellos sí publicaban sus razones, que muy posiblemente, coincidan con muchos de los desertores:

  • están ocupando otro pueblo, el palestino,
  • chicos palestinos no pueden ir al colegio por culpa de los puestos de control israelíes,
  • ni tener servicios sanitarios,
  • y van a la cárcel sin ningún motivo,
  • o han sido asesinados,
  • o sus hogares demolidos,
  • Porque no se creen que estas políticas, como dice su gobierno, les mantengan a salvo,
  • porque piensan que negar los derechos humanos a los palestinos les pone en peligro a todos,
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La delegación de Gobierno de Madrid reprime a Desarma Madrid

Madrid se está convirtiendo en una especie de porquizal de la majadería, la arrogancia de los políticos y la infamia, y como punta de lanza de esta vanguardia del autoritarismo ultramontano, la represión de toda lucha social pacífica por medio de leyes sacadas de la noche de los tiempos por el PP y sus cómplices .

Y como no puede ser de otro modo, nos tenía que tocar la china.

O le tenía que tocar la china a un compañero cualquiera. En este caso escogieron a uno de Yayoflautas, de los muchos manifestantes que el pasado 14 de marzo nos manifestamos bajo la convocatoria de Desarma Madrid en la Puerta del Sol para protestar por la celebración en IFEMA de una feria de armas, HOMSEC, algo insólito en una ciudad digna y pacífica, si es que la hubiera.

A la manifestación acudieron diputados, concejales y otras hierbas solemnes, pero por lo que se ve, la Delegación de Gobierno decidió emprenderla contra los viandantes del común, que a lo mejor son más asustadizos.

De modo que nos han iniciado, en los lomos de un compañero al que quieren hacer promotor de todo, expediente sancionador, cuya rocambolesca y burocrática narratio facti dice así:

El día 12 de marzo de 2017, sobre las 19 horas, un grupo formado por unas cien personas se concentró en la Plaza de Sol de Madrid para expresar su protesta por la feria de armas que tenía lugar en IFEMA, entre los manifestantes destacaba usted al frente de la marcha protestando con una pancarta y haciendo uso del micrófono para emitir frases que luego eran coreadas por el resto de los manifestantes. En todo momento se le identifica como el dirigente, pues también indica a los demás cuando deben cantar o depositar en el suelo las pancartas. Asimismo usted se presentó como interlocutor con la policía y procedió a utilizar la megafonía para dar por finalizada la concentración, haciendo caso los demás manifestantes a su petición.

Dado que dicha manifestación no se había sido debidamente comunicada a la Delegación del Gobierno de Madrid, los responsables del dispositivo policial comisionados al lugar, titulares del carné número tal y cual (no los ponemos por razones obvias) procedieron a la identificación de las personas que pudieran ser responsables del acto, constatando que era usted el promotor de la convocatoria.

Mucho nos lamentamos de que tal regalo literario no lo haya echo un Umbral, más florido en su narrativa, o un Saramago, que nos hubiera divertido con más oficio, o incluso un Pemán o un de Prada, puestos a buscar un facha que al menos escriba con holgura, pero es lo que hay, un chupatintas de mala estopa y peor lírica al servicio de las intenciones de una delegada de gobierno desangelada, lo cual no habla nada bien de la reforma moral que la derecha nos pretende aplicar disciplinadamente y a golpe de corneta.

No vamos a entrar en razones leguleyas, que ya se encargarán los  compañeros de Legal Sol de recurrir la desfachatez esta y de invocar derechos humanos y positivos, razones de forma y fondo, fueros y desafueros y otras lindezas por el estilo, que parece que es el lenguaje que entiende bien esta fase decadente del rajoinato.

Pero, hombre, que uno sea promotor de un acto por el hecho de emitir frases “que luego eran coreadas por el resto” o porque indica a los demás “cuando deben cantar” o dejar de hacerlo, es mezclar el culo con las témporas. Vale que nos sirve para reírnos un rato de la aplastante “hinteligencia” burocrática, pero … una cosa es iniciar un canto y otra promover una protesta.

¿No ven que tan inconsistente razonamiento se desdice con el ejemplo (poco ejemplar) de los promotores de cosas en general y contra la propia lógica que aplican día a día los dirigentes todos, desde el plasmático presidente de gobierno en adelante, e incluso alcanzando a la Delegada de Gobierno de Madrid; ejemplo que consiste más bien en ponerse a la retaguardia (a veces incluso ocultándose de los hechos por si les pillan) y tirar la piedra y esconder la mano?.

¡Pero hombre, buenas gentes del cuerpo policial, compañeros de fatigas (cierto que en el otro lado de la lucha) en esto de protestar por la desfachatez de vuestros amos, trabajadores en funciones y ciegamente mandados por doña Concepción Dancausa (firmante del paquete a nuestro compañero) para menesteres tan poco agradables como este de amedrentar los derechos de protesta de los ciudadanos con denuncias y brabuconadas ante tropelías tales como la venta de armas de los sanguinarios señores de la guerra,..!. Vale que hacéis lo que os manda quien no sabe mandar, sino ser mandona, pero… pero eso de determinar un jefe, un promotor, un caudillo en una protesta de antimilitaristas, caracterizada por un asamblearismo incompatible con la idea de democracia que cabe en esas cabezas pétreas del PP, …¿no es pasarse?, ¿no viene en vuestro manual de diligencias anti-ciudadanas que los asamblearios no tienen jefes ni promotores?, ¿que responden todos por igual?, ¿que todos o ninguno?

Habría sido mejor “empurar” a todo el grupo, a cien euros por cabeza, en vez de a uno solo por director de cánticos y llevar una pancarta cuando pancarta llevábamos todos y la iniciativa del canturreo era más bien anárquica o si se quiere autogestionada por cada cual según le venía en gana.

¿No veis que la señora delegada de gobierno, hoy tristemente implicada en una causa por corrupción que al parecer no merece aplicación de ley de seguridad alguna, busca un chivo expiatorio no para sancionar conductas incívicas, sino para asustar a algún que otro desipstadillo por si cuela?

¿No veis que hacéis el juego a la pretensión de usar las leyes contra la ciudadanía y que eso no tiene nada que ver con proteger el orden público o la seguridad humana, sino con vapulearla?

¿No os han dicho en algún cursillo al efecto que a estos insumisos la obediencia de las leyes injustas y el miedo al castigo no les amedrenta y más bien las usan como arma noviolenta para deslegitimar la injusticia y combatirla?

En fin, que no lo ven, porque quien se empecina en obedecer a ciegas no necesita los ojos para gran cosa.

Pretende la Delegación de Gobierno de Madrid imponer una multa de cien euros, que es como matar moscas a cañonazos, porque no se les comunicó a las altas instancias gubernamentales una manifestación que, sin embargo, no está prohibida por la ley, dado que el derecho de manifestación se considera fundamental en nuestro orden de leyes.

Y el caso es que lo que va a conseguir, al margen de dejar clara la perversión de la norma sancionadora y de la actuación de la Delegada de Gobierno, es permitirnos difundir aún más la denuncia del militarismo y sus complicidades institucionales.

La Delegada de Gobierno actúa no con imparcialidad, como si dijéramos con una cierta equidistancia ante los echos, sino apostando por los señores de la guerra y su negocio. Y eso huele fatal para un olfato fino y sensible.

Y, paradoja, su denuncia a los que actúan con decencia, en este caso el compañero amenazado y los antimilitaristas concentrados, viene a convertirse en la denuncia de las fobias de la furibunda derecha y la injusticia de la sanción que se pretende imponer.

Osea, un despropósito a sumar a la cadena de despropósitos por los que una élite extractiva nos quiere hacer descender hasta el fondo de la olorosa mierda en la que navega el final decadentoso y lento del régimen.

Ladran, luego cabalgamos.

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Se multiplica por 2’57 el despilfarro del día de las Fuerzas Armadas

Infografía de La Razón

Fuentes:  Infodefensa y La Razón.

Nuevamente el Ministerio de Defensa se lanza al despilfarro.  Su presupuesto para las actividades (inútiles para la defensa nacional, salvo para la propaganda militarista) pasarán de un gasto en 2016 de 136.000 € a los 350.000 € de 2017.  Un subida que multiplica el dispendio por 2’57.

Los militares han sido los últimos en sufrir la crisis y los parece ser que quieren recuperar terreno siendo los primeros en aumentar el gasto.

Serán los habitantes de Guadalajara los que tengan que aguantar en sus cielos y calles la ostentación militar.  Por cierto, ¿cuánto le costará al ayuntamiento de Guadalajara la colaboración, no sabemos si forzosa, con el militarismo?  Será un no parar:

La parte aérea durará 6 minutos y constará de:

  • Volverá la exhibición aérea.  Con el A400M incluido.
  • Participarán 29 cazas de combate de la Armada y el Ejército del Aire.
  • 14 aviones de transporte:  13 de la Fuerza Aérea y otro de la Guardia Civil
  • 20 helicópteros de los tres ejércitos y de la benemérita.
  • La Patrulla Águila se encargará de hacer piruetas aéreas para poner la guinda del despilfarro.
  • En total, 63 aeronaves.

La parte terrestre durará unos 30 minutos y constará de:

  • Volverán los carros de combate Leopard.
  • Carros de combate Pizarro.
  • Vehículos Vamtac y Piraña
  • Obuses ATP 155
  • Participarán 2.500 militares
  • 160 vehículos

Es decir, cada minuto de locura derrochadora militarista nos va a salir por 11.666’66 €.

Además, habrá, por toda la geografía nacional, 362 actos con el lema “Nuestra misión, tu libertad”

Una pena que la libertad de la sociedad civil no sea realmente su misión y se dediquen a despilfarrar lo que serían muy bien utilizado en gasto social.

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