Tag Archive for derechos humanos

Los riesgos de la sociedad: dos enfoques contrapuestos (Defensa Militar y Seguridad Humana)

Imagen de Robert Reimer

Fuente:  DSN

Desde hace una docena de años el Foro Económico Mundial publica sus informes Global Risks Report.

Nos ocupamos hoy del Informe sobre los Riesgos Globales de 2017.  En él han participado 750 expertos y se centra mucho en el caso estadounidense. Tan sesudo informe no se queda calvo al apostar por los riesgos más probables que se presumen para este año:

La edición de 2017 señala, como aquellos riesgos de mayor probabilidad de que ocurran, los sucesos derivados de una climatología extrema, los flujos migratorios no voluntarios a gran escala, los grandes desastres naturales, los ataques terroristas a gran escala, y los incidentes de robo o de fraude masivo de datos.

En función del grado de impacto, los cinco riesgos identificados son, por este orden, las armas de destrucción masiva, los sucesos derivados de una climatología extrema, las crisis relacionadas con el agua, los grandes desastres naturales y el fracaso en la mitigación y adaptación de los efectos del cambio climático.

Todos ellos se pueden abordar, si lo pensamos con detenimiento, por métodos no militares de manera más efectiva que mediante armas, guerras y ejércitos.  Son más propios de un enfoque de seguridad humana que de un enfoque militar.  Sin embargo, desde DSN, el Departamento de Seguridad Nacional, un apartado de Presidencia de Gobierno, preferirían convencernos de que lo fundamental es que sigamos usando las mismas metodologías fallidas contra problemas que son incapaces de resolver.  Como vemos una visión muy contradictoria la del Gobierno español.

El Global Risks Report 2017 se estructura en tres partes: el paisaje de los riesgos globales, los desafíos políticos y sociales, y la gestión de la cuarta revolución industrial.

El paisaje de los riesgos globales
En el informe Global Risks Report 2017 se destaca una significativa y creciente interrelación de los riesgos sociales, económicos y políticos. El informe resalta cinco áreas de riesgos globales, para las que se precisa una acción urgente:

Crecimiento económico y reformas del mercado capitalista: Desde el comienzo del siglo XX, y hasta la década de los ochenta, la desigualdad ha disminuido en los países industrializados. Sin embargo, en los últimos años, y particularmente, entre 2009 y 2012, los ingresos económicos del 1% de la sociedad más rica en los Estados Unidos ha crecido más del 31%, en comparación con un crecimiento de apenas el 0,5% del 99% del resto de la población.
De esta forma, la desigualdad es percibida como la tendencia más importante para los próximos diez años.
Reconstrucción de la sociedad: Décadas de cambio rápido social y económico han ampliado la brecha generacional y han amplificado determinados asuntos relacionados con la identidad nacional y los valores culturales.
La política está siendo definida, de forma cada vez más intensa, por un clima de “post-verdad”. Esto se traduce en una corriente de debate político que tiene como objetivo la división de la opinión pública. El desafío será saber encontrar formas inclusivas para tender puentes allí donde exista una división cultural, y preservar los derechos del individuo.
Gestión de la disrupción tecnológica: La tecnología está trasformando el mundo de forma radical y moldea los riesgos a los que hacemos frente. Aproximadamente, el 86% de la disminución de empleo manufacturero en los Estados Unidos entre 1997 y 2007 fue debido a la automatización, en comparación con menos del 14% debido al comercio.
Con la mitad, al menos, de todos los puestos de trabajo en riesgo, debido al rápido cambio tecnológico, la naturaleza del trabajo en sí mismo está en transformación. Resultan necesarios nuevos sistemas colaborativos para minimizar el riesgo de una dramática disrupción social y de una disparidad creciente de ingresos.
Fortalecimiento de la cooperación global: El año 2016 ha sido testigo de signos repetidos de una disminución del compromiso para la cooperación global, y del resurgimiento de un interés en la adquisición de capacidades militares a nivel nacional. El progreso hacia la adopción de acuerdos comerciales multilaterales se ha ralentizado. Algunos veredictos prominentes emitidos por tribunales internacionales han sido rechazados. Lo anterior refleja la pérdida de confianza en los mecanismos de seguridad colectiva.
Un área de particular interés es la relativa a los riesgos medioambientales. El Acuerdo de París ha sido ratificado por más de ciento diez países. Sin embargo, la situación permanece crítica. Los últimos dieciséis años han estado entre los diecisiete más cálidos de la historia, desde que se disponen de registros. Para limitar el riesgo de catástrofes derivadas de los efectos del cambio climático resulta necesario mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC. Para ello, las emisiones de CO2 han de ser reducidas entre un 40 y un 70% antes del año 2050, y eliminadas por completo en 2100.

Desigualdad, inclusividad, empleo, cooperación y medioambiente.  Estos son los riesgos que establece el informe.  ¿Pueden los ejércitos y las intervenciones militares fuera de frontera hacer algo contra estos riesgos?  Nos parece que lo único que hacen, de continuo, es agravarlos.

Desafíos políticos y sociales
La segunda parte del informe Global Risks Report 2017 pone el foco en tres riesgos relacionados con la dimensión política y social.

El primero de los tres “riesgos en foco” considera tres razones principales que ponen en desafío el actual orden liberal. En concreto, el impacto de la disrupción tecnológica, la profundización de la polarización social y cultural y el surgimiento del debate político denominado “post-verdad” generan inquietudes sobre cómo hacer el crecimiento económico de forma más inclusivo y cómo reconciliar la identidad nacional con una sociedad cada vez más diversificada.
El segundo riesgo está relacionado con el funcionamiento de la sociedad y la política. Muestra una tendencia de estrechamiento del espacio cívico, que se materializa en ejemplos concretos tales como la disminución de la inversión pública en iniciativas de carácter cívico-social o humanitario.
En tercer lugar, una de las causas del aumento en la desafección del status quo político y económico es que los sistemas de protección social se encuentran cercanos a su punto de ruptura. Este factor, unido a la disminución de los sistemas de protección social de los trabajadores, sugiere la necesidad de una aproximación innovadora  para rellenar el hueco existente entre la masa social y la protección que la administración puede proporcionar.

¿No sería una buena opción disminuir los gastos militares para poder rellenar el hueco existente, cada vez mayor, entre las necesidades de protección social de l@s ciudadan@s y la cada vez menor inversión pública en estas necesidades?  Parece que últimamente el Estado sólo gasta en protegerse.

Gestión de la cuarta revolución industrial
La cuarta revolución industrial fue el tema central del foro Davos 2016. Este término hace referencia a la transformación global producida por el fuerte avance digital. Se trata de un auténtico tsunami tecnológico que provoca un efecto disruptivo y acelerador al que se ve sometido la sociedad actual.
En el informe de 2017, la cuarta revolución industrial se presenta como un desafío a la gobernanza, por la dificultad de sus procesos asociados de adopción de normativa, estándares internacionales, instituciones y otros mecanismos requeridos para modelar el desarrollo de la tecnología de forma apropiada.
La regulación de los rápidos desarrollos tecnológicos es una tarea muy compleja y desigual. Así, mientras que existen áreas emergentes, como la biotecnología, que está altamente regulada, pero a una velocidad de avance muy lento, encontramos otras, como por ejemplo la inteligencia artificial, que apenas se encuentra gobernada.

Nuevamente el enfoque es estatista y no ciudadano.  A los Estados les interesa, sobre todo, la regulación para proteger sus intereses.  A l@s ciudadan@s les interesa, sobre todo, poder utilizar las nuevas tecnologías para fomentar y apuntalar derechos sociales, para campañas de solidaridad.

Como se ve, podríamos estar de acuerdo en los riesgos, aunque nosotros incluiríamos uno más con muchas facetas:  el gasto militar, los ejércitos, la producción y venta de armas, el despilfarro militar,…  Pero a la hora de proponer soluciones la divergencia es total:  el Estado y sus expertos se quieren proteger, la ciudadanía queremos ejercer y conquistar derechos políticos, económicos y sociales.

Gorbachov teme una guerra ¿fría?

One+Of+These+Things+Is+Not+Like+The+Others

Toni Martínez

Fuente: Infolibre

No sabemos si el último ex-dirigente de la URSS, Mijail Gorbachov, sigue siendo clarividente o alucina. Desde luego en materia de militarismo y guerra no parece hablar de oídas, y eso ya nos hace, cuando menos, escuchar con atención su perorata.

Y dice que la actual militarización de la política y la escalada de armamentos que se observa le recuerdan a otros tiempos y no auguran nada bueno, para afirmar en una entrevista concedida a la revista americana Time (traducir por tiempo, no por timo que tal vez es más acorde al devenir actual de los americanos) que:

parece que el mundo se está preparando para la guerra

Se refiere el ex-líder soviético como signos de preocupación a la escalada militar OTAN-Rusia y al creciente despropósito del gasto militar creciente mientras que las necesidades humanas se desprecian. Lo dice así

Mientas los presupuestos nacionales apenas pueden cubrir las necesidades sociales básicas, el gasto militar no deja de crecer

Y con ello es un nuevo líder mundial que asocia gasto militar con pérdida de oportunidades de desarrollo humano, o dicho a nuestro modo, un gasto militar que se muestra como uno de los principales factores de negación de la paz y de la seguridad humana (una paz y un seguridad en cuyo nombre los instalados en la élite mundial justifican el gasto militar, que entienden como un sacrificio de la sociedad por su  propio bien, aún a pesar de que únicamente sirve para engrosar sus generosas cuentas bancarias y sus privilegiados intereses de élite) y que aparece como la principal amenaza a la paz.

Gorbachov entiende nuestro mundo de forma distinta a los actuales dirigentes políticos, que predican el antagonismo, el racismo, la idea de enemigo, los intereses egoístas  y la imposición por la fuerza

en el mundo moderno, las guerras deberían ser desterradas, ya que ninguno de los problemas globales se arreglan así, ni la pobreza, ni el medio ambiente, ni la migración, ni el crecimiento demográfico ni las faltas de recursos

Gorbachov, probablemente, pase por un desfasado entre los dirigentes políticos en activo o reconvertidos a consejeros de las multinacionales más variopintas. Al fin y al cabo predica la sencilla receta de mirar por el bien común y cree a pesar de lo vivido en la trasnochada idea del “gana/gana” y del diálogo. No entiende las profundas razones de estado que desde hace siglos predica el realismo político de los señores de la guerra y que ahora parece que nos puede mandar a la depuradora de los deshechos por el sumidero de la historia rancia.

Condecoran al embajador español en Mali por su inestimable apoyo a la guerra

British+Soldier+Training+Malian+Soldiers

Defence Images

Fuente: La Vanguardia.

España, como en tantos otros lugares, tiene un embajador en Mali.

El tal embajador se llama José María Matres Manso.

Y a Manso acaba de condecorarle con bombo y alharaca la ministra de Defensa, Doña Cospedal.

Dolores ha condecorado a Manso con la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo “blanco”, un galardón establecido en el BOE que, según la propia palabrería del reglamento donde se regula, reviste

gran trascendencia en los aspectos moral y orgánico de las Fuerzas Armadas, al constituir tanto un estímulo permanente para la superación en el cumplimiento del deber y del servicio  –junto con los sacrificios, riesgos y dedicación inherentes a la vida militar– como un factor importante de selección para la organización militar,

Según el artículo 42 del citado Reglamento General de Recompensas Militares, la cruz en concreto

se concederán por méritos, trabajos, acciones, hechos o servicios distinguidos, que se efectúen durante la prestación de las misiones o servicios que ordinaria o extraordinariamente sean encomendados a las Fuerzas Armadas o que estén relacionados con la Defensa,…

y en concreto premia los méritos de

a) Destacar en el cumplimiento de los deberes militares y la prestación de sus servicios, de manera que constituyan un mérito extraordinario apreciado por el mando.

b) Ser autor de trabajos, estudios o innovaciones que el mando considere dignos de recompensa.

c) Haber obtenido previamente tres Menciones honoríficas.

En el caso de Manso, dice la ministra, la justificación es que ha contribuido de forma decisiva a que los militares españoles en Mali estén llevando de forma exitosa la misión militar encomendada en ese país y que esta cruz “aspira a hacer honor” a todos los méritos y esfuerzos del embajador al respecto.

Recordemos que el ejército español participa en una guerra emprendida por Europa (con Francia, como heredera colonial de la responsabilidad bélica a la cabeza) contra el terrorismo, formando parte de la coalición EUTM-Mali, donde “forma” al ejército maliense para que lleve a cabo las operaciones de combate como carne de cañón,

No le vamos a quitar méritos al embajador, ni a disimular el exceso verbal de la ministra en sus apreciaciones.

Pero qué tiempos aquellos en los que los diplomáticos servían a causas humanitarias y de paz, como  el ejemplo de Angel Sanz Briz, apodado el ángel de Budapest, Santiago Romero de Radigales, que salvó a los judíos de Salónica del holocausto nazi, o Julio Palencia Tabau, todos ellos comprometidos con la causa de la humanidad y a pesar de sus terribles mandatarios.

Cuánto nos gustaría que la acción exterior española no fuera el brazo semicivil del militarismo sino la expresión de lo mejor de nuestra sociedad hacia el resto de los pueblos.  Cuánto que las palabras del preámbulo de la Constitución redactadas hace ya tanto por Tierno Galván  (“Establecer una sociedad democrática avanzada, y colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra“) fueran algo más que una panoplia o un deseo. Pero para que eso pase es necesario cambiar el orden de prioridades y la mentalidad anquilosada de la casta gobernante y del sistema político ferréamente construido por esta burriez que nos domina.

El CIS y la defensa (I): valores a defender

Imagen: Gabriela Sakamoto

Fuente:  CIS.

Como se puede ver en la ficha que presenta la encuesta, la fecha de presentación es el 12 de septiembre de 2015. Sin embargo, su presentación se hace, por parte de Defensa, en diciembre de 2016.

Quince meses de opacidad.  El tiempo suficiente para que se pueda alegar que los datos ya han quedado desfasados y que el valor de la encuesta ya es mínimo.

Parece que Defensa tiene miedo a la opinión de los encuestados, a pesar de que las preguntas están dirigidas y de que sólo se puede hablar de la defensa desde ciertos enfoques y otros, alternativos, claro, quedan excluidos.

La encuesta se llama “La defensa nacional y las fuerzas armadas (XI)“.  Consta de 30 páginas.

Pregunta 1

Para empezar, querría saber qué valoración le merecen una serie de profesiones u oficios. Utilizando una escala de 0 a 10, dígame, por favor, cómo valora Ud. cada una de ellas, sabiendo que el 0 significa que la valora ‘muy mal’ y el 10 que la valora ‘muy bien’.

Si nos atenemos a la media, las profesiones de profesor, maestro, abogado, comerciante, empresario, médico, policía, periodista y bombero son mejor consideradas que las de militar de carrera y que la de soldado profesional.  Dicho en otras palabras, todas las profesiones sobre las que se ha consultado son mejor consideradas que las profesiones militares.

En muchas ocasiones, se intenta identificar a las Fuerzas Armadas con la españolidad, y de ellas depende el lucimiento patrio fuera y dentro de nuestras fronteras.  Pues bien, hay que reconocer que la gente se siente orgullosa de ser española (aunque hay una importante minoría, casi 1 de cada 5, que siente poco o ningún orgullo de ser español)

Pregunta 3

Ahora me gustaría que me dijera, ¿hasta qué punto se siente Ud. orgulloso/a de ser español/a: muy orgulloso/a, bastante orgulloso/a, poco orgulloso/a o nada orgulloso/a?

Sin embargo, este orgullo de ser español no se transmite a los símbolos, como la bandera, con tanta fuerza:

Pregunta 4 ¿Cuál de las siguientes frases describe mejor lo que siente Ud. cuando ve la bandera española en un acto o ceremonia?

Se aprecia que el tirón de este símbolo patrio no es tanto:  más de uno de cada tres no siente nada o siente muy poca emoción ante el paño bicolor.  ¿Quizá sintiesen más emoción si hubiese un color más?

Pregunta 5 ¿Y cuando escucha el himno nacional…?

El himno nacional tampoco mueve tanto a los españoles, algo más de un tercio no siente nada o muy poca emoción.  Parece que el orgullo hispano no lo es por los símbolos visuales o sonoros.

Pregunta 6 En concreto, cuando ve un acto o ceremonia de carácter militar como, por ejemplo, un desfile, una jura de bandera o cualquier otro acto castrense, ¿diría Ud. que siente una emoción muy fuerte, que siente algo de emoción, que siente muy poca emoción o que no siente nada especial?

Pero, si ladinamente aprovechamos para preguntar al rebufo del orgullo hispano, de la bandera y del himno si sienten algo por las ceremonias de carácter militar, el desinfle es mayúsculo:  el 45 % no sienten nada o muy poco, y sólo el 22’3 % siente una emoción muy fuerte.  Parece que la sociedad española no cae en la trampa y no asimila a los militares con el orgullo patrio.

Pregunta 7 Dejando aparte a su familia, ¿hay algo por lo que Ud. considere que merece la pena sacrificarse, arriesgando incluso su vida?

Las siguiente pregunta sólo se hizo a ese 48’3 que arriesgaría su vida:

Pregunta 7a Quisiera que Ud. me dijera si se sacrificaría o arriesgaría su vida por…

Los españoles lo tienen bastante claro, un 44’8 % no quisieran sacrificarse, arriesgando incluso su vida por nada.  Este dato es difícil de interpretar.  Nos puede hablar de miedo, de egoísmo, de insolidaridad.  Nada en la encuesta del CIS intenta averiguar cuál es su trasfondo.

Del 48’3 % que sí que ven el sacrificio, arriesgando incluso su vida, algo más de la mitad no lo harían por lo que suelen decir que defienden las Fuerzas Armadas:  patria, nación, país.  Conceptos etéreos, nacionalistas y simbólicos que parece que sólo significan algo importante para una cuarta parte de los encuestados.

Cosas más concretas como salvar la vida a otra personas están contemplados como una posibilidad por el 90 % de la población que sí que se arriesgaría.  Predomina, por tanto, el aspecto humano y no ideas etéreas.

Desde hace muchos años y en la actualidad las ideas políticas y las ideas religiosas han sido las que han llevado a muchas naciones a las guerras.  Pero parece que sólo un 10’1 y un 16’7 % de las personas que arriesgarían sus vidas lo harían por las ideas políticas y por las ideas religiosas, respectivamente.  Otro apartado más que nos hace apreciar una clara separación entre las ideas de las élites gobernantes y las de la sociedad de a pie.

Un 55’4 % de la mitad de la población se arriesgaría por la justicia, un 74’0 % por la libertad y un 76’2 % por la paz.

¿Cómo se interpreta esto?  Por un lado hay que destacar que estos son los valores más altos obtenidos por ideas generales.  Y lo son, muy por encima de la patria, la religión o las ideas políticas.

Destaca que gana la paz.  Parece que la idea general más cotizada por la sociedad española sería la de la paz.  No arriesgarían la vida por nada en mayor medida que lo harían por la paz.

Y, sin embargo, somos un país altamente intervencionista, séptimo vendedor de armas del mundo.

¿Entrará en combate directo España en Mali?

Mogherini+hosts+G5+Sahel+ministerial+meeting

European External Action Service

Fuente: ABC

Aprovechando el reflujo del militarismo de los últimos días de Diciembre y los primeros de Enero (de la mano del escándalo del exministro de Defensa, de los fastos anacrónicos de la “pascua” militar y del sensiblero arreón propagandístico y manipulador de los políticos recordando enternecidos a la tropa desplazada al exterior), la Ministra Cospedal ha aprovechado para volcar su lenguaraz riada de anuncios promilitares, de entre los que entresacamos los que ha ofrecido al diario ABC.

Dice, en un primer empuje de locuacidad

. Es posible terminar con el Daesh con la acción conjunta de la democracia internacional, de los países que representan los valores de los derechos humanos. Hay que estar convencidos de lo que defendemos.

Asombra el optimismo contra todo tipo de evidencias de la ministra. Nada menos que augura  el éxito de la misión militar de Irak y, más estrafalario aún, que el desaguisado que se ejecuta allí es la acción conjunta de la democracia internacional, cuando la mera revisión de los estados participantes en dicha coalición, con democracias tan consolidadas como Turquía, Bahrein, Emiratos Arabes Unidos, Arabia Saudí o Qatar, por ejemplo, o de las prácticas de guerra de dicha coalición, no permiten hablar de la democracia y sus valores y menos aún de que allí se esté defendiendo nada relacionado con la democracia.

Pero no acaba aquí la cosa. La ministra insinúa que en el futuro puede cambiar el papel de los soldados españoles que intervienen en la guerra de Mali y Centroáfrica (actualmente como instructores y transportistas de material militar y tropas) y pueden llegar a entrar en acción bélica más allá de su papel actual.

España ya está colaborando con Francia de un modo muy importante en la zona del Sahel contribuyendo al desplazamiento y al transporte de efectivos y material en las operaciones que se están realizando en esa zona. Por ahora ésta es nuestra función, pero las necesidades de Defensa evolucionan sobre el terreno. Quién sabe si dentro de un tiempo tenemos que estar en otras condiciones.

Y esta segunda noticia aparece, a nuestro criterio, como sumamente peligrosa y silenciada. ¿Cómo es que no se le ha dado la difusión que merece?  ¿Cómo es que ningún partido ha preguntado o protestado?

¿Estarán todos de acuerdo en este nuevo giro de tuerca de la creciente militarización a que nos estamos prestando?

Presentada una Iniciativa Legislativa Popular sobre Bardenas Reales en el Parlamento de Navarra

2013-02-21+Lana+banatu

Rufino Lasaosa

ILP POLÍGONO DE TIRO (2)

El 12 de Diciembre de 2012 se ha presentado en el registro del Parlamento de Navarra una instancia con una iniciativa para el desmantelamiento del polígono de tiro de Bardenas Reales, que los compañeros de Bardenas Ya nos han hecho llegar tras realizar gestiones para obtener su texto.

La iniciativa, según aparece en una primera página titulada “comisión promotora” la realiza a título individual una persona de 20 años, si bien afirma que en la recogida de firmas para llevar adelante la iniciativa han ayudado “varias organizaciones y colectivos” (no menciona ninguno en concreto).

El articulado de la propuesta cuenta con cinco artículos.

El primero viene a decir que se debe considerar Bardenas Reales un espacio unitario, y no puede considerarse por separado como un subespacio independiente el polígono de tiro del que goza en exclusiva el Ministerio de Defensa.

Imaginamos que la finalidad de esta declaración es al de impedir que las 2.222 hectáreas del polígono puedan (como hasta ahora) seguir considerándose como una excepción a la declaración de espacio natural y reserva de la biosfera de los que cuenta Bardenas Reales y que no pueda excluirse de su normativa (incompatible con un campo de entrenamiento militar donde se hacen ensayos con fuego real).

Un segundo artículo dispone que el ejército sólo podrá seguir utilizando el polígono de tiro de Bardenas Reales hasta el fin de la ampliación del contrato en 2018.

En el tercero se explica que en el caso de que el ejército no acepte esto, el gobierno navarro defenderá ante el gobierno español el que solo pueda ser usado por el ejército español y no por los otros ejércitos de la OTAN, dado que los navarros votaron contra la OTAN en el referéndum convocado en su día.

En el artículo 4 se dice que llegado el plazo de finalización de la prórroga del contrato en 2018, el gobierno navarro instará a las poblaciones congozantes a oponerse en bloque a la renovación del convenio y a dejar la representación de sus intereses en el gobierno navarro, se supone que para que éste las represente y se oponga a la continuación del campo de tiro.

Así mismo dispone que en el caso del desmantelamiento en dicha fecha, el gobierno navarro mediante las consejerías competentes desarrollará un plan de ayudas a las poblaciones afectadas.

Y el artículo 5 dispone que dichas ayudas se llevarán a cabo en el plazo de cinco años, desde 2019 a 2023.

Dicha propuesta ha tenido un cierto eco mediático regional a pesar de ser una iniciativa aparentemente individual.

En orden a una valoración de ésta que pasa por ser la primera iniciativa popular de desmantelamiento del polígono de tiro de Bardenas Reales, tiene como aspecto positivo el que abre una vía de participación popular para conseguir el objetivo de desmantelar la base militar y señala una fecha concreta, el primer período (finales de 2018) de vigencia del actual acuerdo entre Defensa y la Junta de Bardenas Reales.

Otro acierto es el de prever planes de desarrollo alternativo para Bardenas y de implicar en ellos a la administración autonómica.

Que el parlamento navarro se posicione por medio de una ley al respecto puede servir al objetivo de conseguir unas Bardenas libres y desmilitarizadas.

Ya veremos el recorrido que la mesa del Parlamento le da a la iniciativa: si la rechaza, si la estudia, si la enmienda y corrige en aspectos sustanciales ya sea para mejorarla o para rebajar sus contenidos, según sean las fuerzas en liza.

Desde nuestro punto de vista la iniciativa nace con algunas debilidades que pueden amortiguar la buena intención de la misma:

  1. No cuenta, hasta donde sabemos, ni con consulta, ni con diálogo, ni con apoyo de las organizaciones que se están movilizando para conseguir la desmilitarización de Bardenas Reales. Una iniciativa más dialogada y trabajada en común podría tener más peso político.
  2. En cierto modo prevé que ninguna negociación permitirá llegar a la desmilitarización de Bardenas en 2018 y propone una salida que entendemos inadecuada de negociación para que el campo de tiro sea usado por el ejército español pero no por los de la OTAN, con lo que no se resolvería el meollo del problema.
  3. Se centra demasiado en el diálogo bilateral entre Defensa y el gobierno navarro, pidiendo incluso que los municipios deleguen su representación en este, olvidando tanto la capacidad de dinamización de los municipios como el especial papel de algunos de ellos como “congozantes” en la junta de Bardenas, firmante de los acuerdos con Defensa.
  4. De haberse promovido una verdadera iniciativa legislativa popular de amplia participación y firma más masiva, la fuerza de la propuesta sería mucho más evidente y la posibilidad de que los partidos la eludan o manipulen mucho menor.
  5. Habría sido ideal conjugar una iniciativa legislativa de desmilitarización de Bardenas con un mayor rigor y contundencia, pero sobre todo, coordinada con la iniciativa de consulta popular que ya se está estudiando por las campañas en liza. En definitiva debe ser el pueblo el que elija su destino y muestre su rechazo al militarismo.

En todo caso, seguiremos el desenlace de la propuesta para valorar su recorrido y consecuencias.

Defensa amenaza con expropiar las Bardenas Reales

Resultado de imagen de bardenas ya

Bardenas Ya

Fuente: El Confidencial

No nos sorprende, más bien viene a confirmar una tremenda sospecha, la amanaza del Ministerio de Defensa a la pretensión que los colectivos que en Navarra y Aragón vienen reivindicando la desaparición del anacrónico campo de entrenamiento militar de Bardenas Reales.

Ahora que las iniciativas ciudadanas comienzan a desbordar el círculo vicioso meramente testimonial y residual en que se había convertido últimamente la celebración de las marchas antipolígono; ahora que asistimos a la mayor movilización y ambición de las aspiraciones sociales de que se finalice definitivamente la dependencia de la zona bardenera del militarismo y que se exige una consulta popular y una herramienta legal para el desmantelamiento de la base en 2018; ahora que las iniciativas eco-pacifistas y sociales en torno a las Bardenas comienzan a tener mayor acogida en las corporaciones locales de la zona y en las nuevas coaliciones políticas que han roto los consensos cómodos de antaño; ahora que se cuestiona el propio papel legitimador del actual pasteleo que ha propiciado, con una nefasta política opaca y poco confesable, la Junta de Bardenas Reales; ahora que ocurre todo esto y se pone en peligro real el statu quo de la base militar en Bardenas, el ejército amenaza con expropiar las Bardenas y zanjar el asunto a la tremenda, a su modo, manu militari.

Resulta, cuando menos, ejemplar conocer las pretensiones de Defensa: mantener a todo trance el campo militar en un paraje paisajístico y medioambiental que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad y que el constante bombardeo por parte de los ejércitos español, de la OTAN y de otros ejércitos invitados, pone en peligro. No parece que la defensa de la sociedad que prometen sea compatible exactamente con bombardear y deteriorar un paraje como este y ello pone en una evidente contradicción al ejército.

Contradicción aún mayor porque la solución que se les ocurre a los responsables de este desaguisado es contestar con la amenaza de expropiación forzosa a las propuestas de consulta popular y de democracia. No parece que la democracia que supuestamente justifica la razón de ser del ejército (según sus propias declaraciones) se defienda precisamente negando la democracia.

No es tampoco la última contradicción, porque el campo militar de Bardenas, amén de deteriorar un paraje como este, amenaza la seguridad de los propios pueblos circundantes, congozantes o no, y son múltiples las ocasiones en que se ha datado la acumulación de accidentes y molestias para los ribereños, así como evidente el peligro a que están expuestos por contaminación debida a los materiales que acumula este entrenamiento militar. No parece que la defensa de la vida de los ciudadanos que se predica se defienda amenazando la vida de los ciudadanos, una nueva contradicción.

En Bardenas se entrena tanto el ejército español como los ejércitos de la OTAN, en maniobras que luego repiten en los escenarios militares de guerra donde participan. Es el más importante campo militar de la OTAN para tales entrenamientos y por tanto una de las puntas de lanza de la política de agresión que la alianza mantiene a escala planetaria. No parece que tampoco la paz, que justifica la existencia del ejército según sus propios manuales, ni la soberanía y la independencia, que son lugar común en el argumentario militarista, se defiendan con este capo militar. Más bien se niegan.

Todo ello nos hace pensar que la respuesta del Ministerio de Defensa amenazando con expropiar las Bardenas en caso de que l@s bardener@s y sus instituciones políticas no se las entreguen a su gusto y de buena gana, no hace otra cosa que desvelar lo nefasto de la institución militar y su desprecio absoluto por todo aquello que, en la opinión de la sociedad, debe ser defendido. Paradógicamente quienes nos dicen defender amenazan con una agresión en toda regla, pasando a ser de lo que hay que defenderse.

De todo ello se nos antoja que la lucha de Bardenas no es solo la lucha de Bardenas, y pasa a ser una causa global que debe trascender, con ser importante, el propio territorio, pues es también la lucha social contra el militarismo que agrede a todo el planeta y del que no podemos ser responsables ni consentidores.

En todo caso ¿qué diferencia tendríamos si expropian Bardenas respecto a la situación actual?  ¿No la tienen expropiada de facto y ante la pasividad comodona de los partidos de la casta?

De todo ello, se nos antoja que la lucha social de las poblaciones empeñadas en que una consulta popular sirva para desalojar de Bardenas al militarismo y reconvertirla en un paraje de paz, comienza a dar frutos saludables. Como los dio en Cabañeros (donde el ejército quiso llevar el campo de tiro cuando en Bardenas Reales la presión social fue más fuerte que ahora) cuando la movilización social obligó a los políticos y su oportunismo a prueba de todo a negar al ejército el campo de tiro que ansiaban.

So pacifistas y ecologistas pudieron en Cabañeros ¿Por qué no la movilización de los pueblos en Bardenas?

Ardor guerrero de Cospedal

El+ex+ministro+de+Defensa+se+despide+de+la+Bandera+en+el+Cuartel+General++%23Moren%C3%A9s%3A+%C2%ABNadie+se+puede+despedir+de+lo+que+ama%C2%BB++El+ex+ministro+de+%23Defensa%2C+Pedro+Moren%C3%A9s%2C+ha+asegurado+hoy+que+nadie+se+puede+despedir+de+lo+que+ama+en+el+acto+de+despedida+a+la

Gobierno de Castilla-La Mancha

Asombra el furor guerrero que la Ministra de Defensa muestra en los pocos días que lleva en el cargo de Ministra de Defensa.

Por su boca, y amplificadas por la prensa, conocemos que las tropas españolas están dispuestas a combatir el mal en cualquier parte del planeta, que nuestros soldados luchan en el exterior para trabajar por la paz y la seguridad mundial.  Conocemos su tristeza porque nuestros compatriotas conozcan y valoren poco las misiones militares españolas en el exterior, a pesar de ser uno de los principales baluartes de nuestra defensa, o su emoción arrebatada por el “esfuerzo” y “sacrificio” de nuestra soldadesca en el exterior. Nos ha explicado que los militares son la mejor cara que ofrece España al mundo.  La hemos oído decir que lo que hacen los militares en las misiones de guerra donde los han mandado es importante para España y para las familias españolas y toda una sarta de tópicos al uso que si no fuera por lo graves y descarados, daría risa al más pintado.

Gracias a lo mediático de la doña, hemos conocido la heróica presencia de nuestros soldaditos en Sicilia para combatir a los piratas desaprensivos y mafiosos que trafican con seres humanos que huyen de la guerra (por cierto provocada por los intereses geoestratégicos de Occidente), Irak, donde los más de 2.000 instructores españoles han entrenado a cerca de 30.000 militares que hacen la guerra en interés de occidente, o  Mali, donde nuestros soldados y guardia civiles apoyan la guerra emprendida por Francia y Europa, al parece para que Europa no se rompa, o a Senegal, donde igualmente apoyamos militarmente el impulso guerrero de nuestros aliados franceses, para felicitar las fiestas a los abnegados soldados que están fuera de sus casas.

En su emotivo periplo ha visitado el colegio “Fraternidad.-Reino de España” inaugurado por el ejército español en Bakaribugu, comido turrón, brindado con la tropa y gritado “viva el rey” reglamentarios con denodado entusiasmo.

Estamos asombrados de tal empuje y nos compadecemos a partes iguales de los periodistas que tienen que seguir la estela viajera de la ministra y del medioambiente que ésta carboniza con tanta emisión innecesaria de contaminantes atmosféricos.

Ya sabíamos que la elección de Cospedal tenía como principal objetivo hacer mediáticas y tolerables a las fuerzas armadas y su actividad guerrera, gracias al magnetismo propio de la titular, a su desparpajo y falta de rubor a la hora de contar trolas, y a su conocida fama para las técnicas de manipulación mediática, tan al pelo para la pretensión del militrismo patrio de crear “una cultura de la defensa” entendida como una verdadera incultura que confunde los términos y promueve un mero adoctrinamiento simplón.

¿Y todo ese esfuerzo para qué?

Pues porque el PP, en su abrazo del oso con los otros partidos de la casta, y ante el absentismo en este tema de la oposición (si es que existe), se va a lanzar a por la mayor: a intentar revertir el rechazo de los españoles al gasto militar en un contexto donde los de arriba han decidido aumentarlo brutalmente y a costa del desprecio de los derechos sociales y de las verdaderas necesidades de la población.

Y para ello necesitan borrar la imagen y reescribir la historia de un ejército que procede del militarismo férreo del siglo XX, del golpismo y la represión brutal, de los ideales fascistas y ultranacionalistas que imperaron durante lustros y en las academias militares y no se han acabado de evaporar en las cabecitas de la oficialidad.

Y todo ello porque la guerra, la venta de armas, el envío de tropas al exterior, son tres patas de un mismo banco: el negocio y el lucro de la élite decrépita y decadentosa que nos gobierna desde siempre con dejes franquistas y mano de hierro fundido.

El negocio es el negocio. Y ese es el motor de los de arriba.

¿Una ministra dicharachera y mediática para reescribir la historia sentimental de la sociedad y para tornar el latente antimilitarismo español en papanatería y aceptación? A lo mejor les sale el tiro por la culata y tanto desparpajo nos acaba estragando, como pasó con los pagos en diferido de aquel otro.

Las guerras como I+D (ojalá en 2017 rompamos el círculo vicioso)

Image de Santiago Stucchi Portocarrero

Fuente:  El País.

Mientras la población siria sufre los estragos de la guerra, el militarismo ruso se haya de enhorabuena:  con su participación en la guerra siria han conseguido:

  • probar más de 160 nuevos armamentos (un 84 % pasaron las pruebas que suponen combates reales)

Por ejemplo:

el 9 de diciembre de 2015, dispararon desde un submarino que estaba en el Mediterráneo una serie de misiles Kalibr, que, según el Ministerio de Defensa, habían demostrado un alto grado de precisión al dar contra los blancos del Estado Islámico. Esos misiles crucero tienen un alcance de unos 2.000 kilómetros.

  • foguear, entrenar a los aviadores militares que desde hace años tenían poca experiencia en acciones de combate real
  • despertar en una serie de países el deseo de comprar armas rusas

Como se ve, no sólo los yankis y los europeos nos aprovechamos de las guerras en el Tercer Mundo.

Así pues, las guerras son altamente funcionales para el primer mundo.  Gracias a ellas:

  • podemos investigar nuevos armamentos y pagar a los investigadores,
  • podemos exportar armas y pagar a los empresarios exportadores,
  • podemos probar los armamentos y pagar a los militares que lo hacen,
  • podemos fomentar la emigración de los que sufren las guerras y pagar a los militares que vigilan nuestras fronteras,
  • podemos fomentar el odio hacia nuestros nacionales por nuestras políticas intervencionistas y pagar a los militares y guardia civiles que nos protegen,
  • podemos fomentar el terrorismo y sentirnos amenazados y pagar a los militares que nos cuidan
  • podemos pagar a los medios de comunicación que nos venden una realidad cínica y aséptica en la que las guerras sólo son imágenes y no sufriemiento
  • podemos pagar a un Jefe de Estado militar y militarista, garante de los negocios militares
  • podemos pagar, también, a tanto político militarista que protege a quienes nos protegen

También, podríamos en 2017 romper el círculo vicioso del militarismo y las guerras y construir un círculo virtuoso basado en la Seguridad Humana.  Deberíamos.

Europa apuesta por amparar los minerales de sangre para sus empresas tecnológicas

Handys+und+Smartphones

Responsible Sourcing Network

Fuente: Carrodecombate.com

El grupo de electrónica ética de Ingeniería Sin Frontera nos alerta del uso inmoral que las empresas tecnológicas europeas hacen de los minerales con los que se construyen los aparatos electrónicos de uso común (componentes de móviles, ordenadores y otros cachivaches), minerales que se extraen de países en conflicto y a costa de guerras propiciadas por las propias industrias interesadas en obtener estos minerales al más bajo coste posible.

si aún no lo sabíais, los países con mayores yacimientos de esos minerales que hacen que su móvil sea el más rápido, o que permiten soldar los chips a la placa base de su ordenador, tienen una maldición sobre sus espaldas. Milicias en la República Democrática del Congo, en Colombia o en Birmania han asesinado ya a millones de personas, violado a miles de mujeres y obligado a trabajar a niños y niñas con el único objetivo de enriquecerse

Europa, nos dicen, tenía la oportunidad de hacer una legislación rigurosa para asegurarse de que la cadena de producción de las empresas que operan en suelo europeo usaba minerales “limpios” y no manchados de sangre y guerras, pero ha preferido no hacerlo y ordenar únicamente que estas empresas se “autorregulen” por su cuenta atendiendo a unos parámetros éticos pero sin imponérselos y confiando en su (por otra parte improbable) buena voluntad.

La Unión Europea tení­a una gran oportunidad para mejorar la legislación que EE.UU. tiene sobre minerales de conflicto, pero se ha quedado a medias. La propuesta amplí­a las zonas de conflicto a considerar y compromete a las autoridades europeas a publicar una lista anual de las fundiciones y refinerí­as responsables de la UE y de ámbito mundial. Pero una aplicación voluntaria y reducida a un único actor de la amplia cadena de producción de los sectores que utilizan estos minerales la debilita

De modo que es la propia Unión Europea, en unión de fines con las industrias de sangre, la que hace la ley y la trampa, mostrando una vez más su descarado intento de ejercer como una potencia de dominación y no de lucha por los derechos humanos o por la seguridad humana.

¿Explica esto por qué, a su vez, Europa mantiene grandes contingentes militares en pié de guerra sobre los principales países en conflicto?

A %d blogueros les gusta esto: