Tag Archive for denuncias de militares

Al Ejército no le gusta que le aleccionen

Imagen de Iglesia en Valladolid

Fuente:  Cádiz Directo.

Ni siquiera por parte de la Iglesia, su fiel aliada en tantas cuitas.  Al Ejército no le gusta que le aleccione nadie.  Ya son ellos quienes se encargan de aleccionar a los demás, normalmente.

En las ferias de educación se les ve aleccionando a la juventud para que se incorporen a filas o para que asuman mansamente sus mensajes de violencia.

A los antimilitaristas nos aleccionan habitualmente, lo último, vía Delegación del Gobierno, imponiéndonos multas por protestar ante una feria de armas.

A los catalanes catalanistas les aleccionan de lo lindo con soflamas unionistas y guerreristas.

Pero a ello no les alecciona nadie.  Bueno, la Iglesia sí.  Que por algo hay rangos:

Militares del Cefot 2 de San Fernando han transmitido su malestar a la autoridad competente después de ser obligados a recibir una charla religiosa, contra la propia voluntad de muchos de ellos, por parte del Arzobispo Castrense.

Monseñor Juan del Río visitó las instalaciones gaditanas este jueves, incluyendo una conferencia católica para los trabajadores del centro, de unos 45 minutos de duración,que se desarrolló en el comedor a partir de las cuatro de la tarde.

El malestar es palpable entre los militares y empleados del Cefot 2 de San Fernando. “Nos obligaron a quedarnos a todos ampliando el horario de trabajo, incluso a los que tienen reducción de jornada desde hace años les obligaron a quedarse por fuerza”, señala uno de los trabajadores del centro cuyo nombre prefiere mantener en el anonimato.

En ese sentido, añade que “ha venido el Arzobispo Castrense y nos ha dado una charla religiosa total, cuando eso es ilegal por la Constitución“.

Quizá las autoridades militares sospechan que se están perdiendo los valores tradicionales también entre los soldados.

Pero no todo fue malo, al menos pudieron recibir el sermón con el estómago lleno:

y para que se quede la gente se ha programado como extendida para poder dar de comer al personal sin coste para ellos.

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El Ejército del Aire defiende a Rajoy y a la monarquía contra un cabo

Imagen de Chairman of de Joint Chiefs of Staff

Fuente:  El País.

A muchos el término justicia militar no nos suena bien.  Huele a rancio, a anacrónico y a muy parcial.

El caso que nos ocupa es el de un cabo al que quieren expulsar del Ejército del Aire porque, supuestamente, ha realizado los siguientes hechos:

El perfil de Facebook ya ha desaparecido, pero en 2015 un tal Juanito Ávila estuvo, como tantos otros internautas, comentando la actualidad política española. Varios de esos comentarios, en algún caso enlaces de YouTube compartidos en su muro, le han costado a un cabo del Ejército del Aire un procedimiento sancionador por falta muy grave. El instructor propone que sea castigado con la resolución de compromiso, es decir, con la expulsión. La Fuerza Aérea cree que ha incumplido el deber de fidelidad a la Constitución y ha emitido públicamente expresiones contrarias al presidente del Gobierno y otros ministros y a la Corona. El régimen disciplinario de las Fuerzas Armadas prohíbe mostrar preferencias políticas.

Como se ve, la libertad de expresión en las Fuerzas Armadas no existe.  Y menos aún si se trata de opinar sobre la superioridad, monarquía incluida.

Las pruebas son especialmente contundentes:

El procedimiento, a cuya documentación ha tenido acceso EL PAÍS, se basa en varias capturas de pantalla y en el testimonio de otro militar

El compañerismo tampoco existe en las Fuerzas Armadas, sobre todo si se trata de defender a la superioridad, monarquía incluida.

¿Le habría denunciado el mismo teniente si las presuntas ofensas fueran contra un presidente de la República o contra un jefe de gobierno de izquierdas?  Je, je.

Del peligro de opinar en las Fuerzas Armadas también dan la prueba palpable:

En otras se enlazan noticias de prensa, como “El sueldo del Gobierno subirá cuatro veces más que las pensiones”, o “Rajoy dilapida la ‘herencia recibida’ y saquea 25.000 millones de la hucha de las pensiones”

Sin duda el cabo puede ser considerado como antisistema y tildado de caboflauta.  Sobre todo si tenemos en cuenta la amplísima difusión que tenía su perfil de Facebook:

Otra de las imágenes muestra que el usuario, que tiene 14 seguidores y no menciona cuál es su profesión, ha compartido un vídeo titulado “La monarquía es innecesaria”

Contra ataques de este tamaño es lógico que tiemblen las instituciones. Y si no, fíjense en David apedreando a ese Goliat grandullón y antidisturbios.

Pero volvamos al tema de la justicia militar, que en el siguiente párrafo queda claro que será muy militar, pero poco justa:

Durante la instrucción, el cabo J. F. A. negó ser el autor de esos comentarios, incluso tener cuenta de esta red social. Su mujer, que declaró dos veces, testificó que fue ella la que creó la cuenta y comentó las noticias desde el portátil que compartían ambos. El instructor no la cree. Su declaración es “inverosímil e inconsistente”, señala en la propuesta de resolución. El instructor reconoce que no llegó a pedir a Facebook que identificara los registros de servidores del correo electrónico asociado a la cuenta “por imposibilidad legal”. Y señala que su conclusión sobre la autoría se basa en “pruebas indirectas o indicios”.

Pero, claro, como prima el concepto de escalafón, más sabrá el juez instructor, oficial por los cuatro costados, que un cabo y su esposa y más podía su previa sabiduría que los propios testimonios de ambos.

¿In dubio pro reo (ante la duda, a favor del reo)?. Fruslerías.  Para qué, si existe el escalafón militar que aclara todo de manera automática y fácil.

El caso, en primera instancia, fue archivado:

Inicialmente la denuncia del teniente de la base de Torrejón, que derivó en un expediente administrativo, no tuvo consecuencias. Un comandante de la base investigó el caso y concluyó que no se había podido comprobar si la falta disciplinaria —entonces se consideraba solo grave— la había cometido J. F. A. “Puede ser cualquier usuario el que esté detrás de ese perfil”, escribió en el informe de archivo. “De la documentación aportada así como del resto de diligencias practicadas […] se obtiene que no existen motivos suficientes para acusar […] ya que una página en la citada red social se puede hacer con el nombre que se quiera y no se puede tener […] la seguridad de la autoría de los hechos”, añadió.

Pero, el general jefe de la base aérea de Torrejón remitió el caso al Mando de Personal que abrió expediente disciplinario.  Parece ser que el general jefe de Torrejón incluyó en el expediente dos datos relevantes:

menciona que al cabo se le está instruyendo un expediente para determinar sus condiciones psicofísicas, es decir, para valorar si ya no cumple las condiciones necesarias para el servicio y si tiene derecho al retiro, que significa cobrar una pensión de 750 euros mensuales hasta su jubilación. Tras recordar que el cabo “actualmente no ocupa destino”, acuerda archivar el procedimiento previo y remitir los antecedes al Maper.

Y aquí parece que está la nueva clave del caso, el acoso entre compañeros, eso que en las películas de guerras nos venden como sacrosanto e inviolable, la confianza ciega en el compañero, el apoyo sin restricciones, el no dejar atrás a nadie:

Tanto para la esposa de J. F. A. como para su abogado, ahí radica la clave de la reapertura de un caso que ya había sido archivado por un instructor por falta de pruebas. “Se están dando prisa por eso. Quieren que se vaya a la calle con una mano delante y otra detrás”, asegura la mujer del cabo. Según su relato, el militar que dio el parte contra su marido y el capitán que declaró en el procedimiento son amigos y tienen una mala relación con él. “Es un caso claro de acoso que ha provocado una depresión y ataques de ansiedad a mi marido. No tienen ninguna prueba contra él, ni un correo ni nada que demuestre que eso lo escribió él”, añade. Ese supuesto acoso nunca fue denunciado. “Ahora él se arrepiente de no haberlo hecho”, dice la mujer.

Como se ve, o las películas son mentira, o los valores de compañerismo que dice enseñar lo militar son mentira.

¡Ah, será por eso! Ahora recordamos las razones por las que hicimos objeción de conciencia al servicio militar.

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El mal trato del Ministerio de Defensa a los soldados

Imagen de la Presidencia de la República Mexicana

Imagen de la Presidencia de la República Mexicana

Fuente:  Público.

En los institutos de enseñanzas medias, en las universidades, en los foros para encontrar empleo, se publicita el oficio militar como una forma de ganarse la vida de modo aventurero y con futuro.

Sin embargo, la verdad dista mucho de la propaganda del Ministerio de Defensa.  Por un lado, hace poco comentábamos lo mal que trata Defensa a sus propios discapacitados.  Por otro lado, hoy nos ocupamos del trato, general, a sus soldados.

Lo denuncia la Asociación de Militares de Tropa y Marinería (AMTM), que comenta que

  • Tienen prohibida la sindicación, por lo cual se encuentran con graves dificultades a la hora de realizar reclamaciones
  • No pueden acogerse a la Ley de Carrera Militar que sólo afecta a oficiales y suboficiales, dejando en tierra de nadie a los 80.000 soldados y que tienen que abandonar las Fuerzas Armadas cuando cumplen 45 años.
  • Esta discriminación por edad no existe en la Guardia Civil ni en la policía.
  • La Ley contempla que se tiene que facilitar la reinserción laboral de tropa y marinería con formación que deben impartir las Fuerzas Armadas.  Pero no se está haciendo, por lo que el Ministerio de Defensa está haciendo dejación de funciones y perjudicando a sus soldados.
  • Así, los soldados se van a la calle con una paga de 600 € no contributivos, que no valen para la jubilación y tienen que pagarse su propia seguridad social, si quieren tener asistencia.
  • AMTM denuncia que a los generales no les interesa tener soldados bien formados, una tropa empoderada que pueda poner pegas a determinadas situaciones cuando se les dan órdenes sin validez o ilegales, o cuando abusan de su autoridad (abusos a los que, dicen, están acostumbrados algunos mandos).
  • También explican que se están dando cada vez más quejas por parte de los soldados porque están perdiendo el miedo.

Como se ve no existe ese futuro halagüeño en las Fuerzas Armadas, más bien parece un pozo sin fondo, un pan para hoy y hambre para mañana.

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El trato del Ministerio de Defensa a los discapacitados

Imagen de Landahauts

Imagen de Landahauts

Fuente:  Diario Militar.

A todo joven en paro los militares le animan a alistarse. Una de sus razones es que Defensa siempre les cuidará, que nunca les abandonarán, como en la propaganda de  las películas yankis de marines.

Sin embargo, parece ser que la realidad muestra una cara mucho más horrible, al menos con parte de los militares, aquellos que sufren cualquier tipo de discapacidad en el desarrollo de su trabajo en filas:

Lo que han vivido los discapacitados militares en las Fuerzas Armadas ha sido un silencioso genocidio laboral. Fueron, y todavía son, poco a poco exterminados del mundo militar en un comportamiento infame y execrable. Para tal genocidio laboral ha sido necesaria la participación de la cúpula militar en su totalidad; el respaldo de los jurídicos militares, cuando no su asesoramiento, sus susurros al oído; la ejecución por parte de la medicina militar en los infames tribunales médicos; y la connivencia de los partidos (PP y PSOE) y los políticos (Bono, Alonso, Chacón y Morenés, junto a portavoces de Defensa como López Garrido -PSOE- o Vicente Ferrer -PP-).

Según la noticia

Las víctimas han tenido que pasar por un verdadero calvario y se cuentan por miles entre 2006 y 2015 (según OATM): 4.259 militares expulsados por expedientes psicofísicos (de los que 675 fueron militares con más de 6 años de antigüedad por resoluciones del contrato de larga duración y 3.584 militares con menos de 6 años de antigüedad por no renovaciones del compromiso inicial por lesión). Sabemos que los militares de tropa redujeron su número en casi 10.000 efectivos desde que llegó la crisis y sabemos, por tanto, que los discapacitados militares, la kafarna o la escoria, que diría un buen militar, uno de los patriotas, fueron los que asumieron el grueso de la política de reducción de efectivos.

La actuación del Ministerio de Defensa ha estado perfectamente orquestada y ha contado, como no podía ser menos, con su base legal correspondiente:

Como en la mayoría de los casos, en la expulsión de los discapacitados se cumple un patrón. La clave, jurídica, se encontraba en asignar una discapacidad inferior al 25%, un 24% como máximo, lo que suponía la expulsión del militar discapacitado en cuestión con una bajísima indemnización (menos de un año de trabajo) en lugar de una pensión de por vida. La situación llegó a un extremo que la argucia legal no solo valía para expulsar a los discapacitados que no podían continuar sus labores en las fuerzas armadas, sino para reducir el número de efectivos de tropa para desahogar los presupuestos y que estos despidos pudieran sostener el excedente de oficiales y los privilegios como los campos de golf o las residencias de veraneo para oficiales.

¿Entrega, compañerismo, solidadridad?  Todos estos valores están muy lejos de lo militar, sobre todo, de la cúpula militar, ya sea civil o uniformada.

Que lo tengan en cuenta l@s jóvenes que se ven atraídos por los cantos de sirena militares.

¿Continuará esta política la nueva ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal?

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De eso que se encargue su madre

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Landahlauts

Fuente: Público

Nos refiere Público un caso que ilustra de maravilla la particular lectura de los derechos que mantiene el Ejército respecto de los soldados.

En concreto se trata de la denegación de la petición de un cabo que ha solicitado que le destinen a una unidad cercana al domicilio de su unidad familiar para poder ejercer los derechos de conciliación que al menos en el papel le pueden corresponder.

El cabo, al parecer, tiene dos hijos, uno con un trastorno de la personalidad grave e invalidante. La pareja del cabo, además, se encuentra en tratamiento psicológico.

Nada más lógico que querer conciliar su trabajo con sus necesidades familiares. Pero no lo entiende así el ejército, que le ha denegado repetidas veces la solicitada conciliación por ser incompatible con su situación militar.

Para mayor brutalidad, una de las contestaciones que ha recibido, dice Público, por escrito dice que “para eso ya está su madre” (de los hijos). ¿Cabe una denegación más brutal e insensible? ¿No denota una visión machista de la vida, incompatible con el mundo en que vivimos, tal contestación?

Al parecer la conciliación de la vida familiar es también uno de los vicios de la vida civil que uno debe dejar a la puerta del cuartel, lo que nos hace, una vez más, lo poco compatible de los ejércitos y los valores civiles.

Pero no es el machismo la única explicación del caso. Al parecer, lo que se le niega al cabo se le admite a un Teniente Coronel, aún cuando se encuentran en la misma situación “administrativa”. La jerarquía parece que, también aquí, convierte en privilegios lo que en el mundo civil son derechos para todos.

Según parece el caso del cabo no es excepción, sino norma. Y es que, efectivamente, los derechos quedan aparcados a la puerta de los cuarteles. Tal vez derechos y cuarteles no concilian bien. Y eso es un peligro para la sociedad.

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Suicidios en la Guardia Civil: más de uno al mes y otro más mensual que lo intenta

Imagen de Adrián Fernández García

Fuente:  Público y 20 minutos.

Existe un gran malestar en la Guardia Civil porque se produce en sus filas un suicidio cada 26 días.  En total, desde 1982 ha habido 447 muertes, con una media de 14 agentes muertos al año.  Y todo ello gracias a que no lo consiguieron 401 guardias más, que sí que lo intentaron.

Parece claro que las autoridades del Ministerio del Interior quieren ocultar la gravedad de problema y no confeccionan estadísticas militares sobre suicidios, lo cual nos parece un grave caso de manipulación informativa:

El 13 de mayo fue el día elegido por Guardia Civil para conmemorar en Toledo el 172 aniversario de la creación del cuerpo. El encargado de organizar los actos de la celebración era el capitán psicólogo N.G.C., de 48 años y padre de dos hijos. El mismo día del evento y ya en las instalaciones de la Comandancia, el guardia civil tomó su arma y se quitó la vida.

El suceso fue denunciado por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la principal unión de agentes del cuerpo, que fue criticada duramente por ello por el delegado de Gobierno de Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio: “Es muy indignante que se hable de algo que se está investigando y cuando la persona en cuestión está todavía en el tanatorio”.  La AUGC respondió al delegado de Gobierno preguntándose si también le parecía muy indignante que el suicidio de agentes “siga siendo un drama oculto en el cuerpo, dada la reiteración de sus responsables a la hora de negar esta negra evidencia“.

No existe una base de datos oficial sobre el tema.  Tampoco sobre los suicidios de los soldados en los tres ejércitos, es decir, también el Ministerio de Defensa oculta esta situación.  Pero la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) está intentando recabar datos por otros medios:

Ante la falta de una base de datos oficial, la AUGC elaboró su propio informe sobre el suicidio de guardias civiles con información obtenida gracias a preguntas parlamentarias realizadas por distintos partidos políticos, datos facilitados por la Dirección General del cuerpo e información de la prensa. La investigación concluyó que más de 450 guardias civiles se han quitado la vida desde 1982. La tasa de suicidios en el cuerpo fue de 11,2 suicidios por 100.000 en 2014, por un 8,42 del resto de la población.

La diferencia entre los suicidios en la benemérita y el resto de la sociedad es muy grande para pasar desapercibida. Más de un suicidio al mes es un dato al que habría que dar importancia.

“En algo más de 30 años han fallecido por suicidio más del doble de personas que por atentados de ETA, la organización terrorista más activa en la historia de nuestro país”.

La propia AUGC propone soluciones para este drama:

Una de ellas sería la creación de un protocolo de supervisión y asistencia psicológica “absolutamente externo a la Guardia Civil, ajeno por tanto a la cadena de mando”. “Es evidente que el tratamiento dentro de un sistema sometido a las jerarquías militares no resulta fiable ni eficaz en estas situaciones”, enfatizan la asociación, formada por unos 31.000 afiliados de un total de 68.000 agentes.

Y otra vez nos encontramos que la cadena de mando militar no funciona convenientemente, ahora en un aspecto humano y que interesa a sus propios cuadros.

Otra de las medidas es impedir que, por norma general, los guardias civiles dispongan de su arma las 24 horas del día, en vez de guardarla en armerías controladas. Esta facilidad de acceso a un arma de fuego aumenta significativamente el riesgo de suicidio, tal y como varios estudios alrededor del mundo han concluido, recoge el informe de AUGC.

Es decir, las armas no son buenas ni para quienes las portan.  Razón de más para abolirlas.

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La Guardia Civil monta un desguace ilegal en un cuartel

Imagen de AXL SKYWALKER

 

Fuente:  El Confidencial Digital.

Nuevamente la Guardia Civil, un cuerpo militar de hecho aunque su propio nombre lleve a confusión, está en el candelero por malas prácticas.  El Observatorio de la Ciudadanía contra la Corrupción denuncia que:

Se trata del cuartel de Puente la Reina. Allí, desde hace varios años, se encuentran vehículos pertenecientes a la Guardia Civil, con sus rótulos identificativos algunos de ellos, en un estado de abandono avanzado. Muchos tienen las puertas oxidadas, las ruedas pinchadas, la pintura desgastada…

Este desguace, según se recoge en la denuncia, no sólo no cumple con los requisitos legislativos para su uso y funcionamiento sino que, además, pone en riesgo la salubridad de la zona como consecuencia de una mala gestión de los residuos tóxicos provenientes de los vehículos.

los vertidos de líquido anticongelante y otras sustancias presentes en los coches, no sólo podrían afectar por la ubicación del desguace a la salud de los trabajadores residentes de la casa cuartel de Puente de la Reina, sino también a las inmediaciones del recinto, pudiendo contaminar las aguas del río Agra que abastecen a los municipios del entorno.

Esta negligencia, añaden, podría incluso desembocar en la provocación de un posible incendio derivado de la mala conservación de los vehículos en las instalaciones y que podría complicarse por el peligro de explosión al contener material y sustancias inflamables.

Otro feo acto de aquellos que tienen que luchar, precisamente, contra estas mismas infracciones, ahí están, por ejemplo, el SEPRONA que, no dudamos, habrá alucinado con la noticia.

Además, nos fijamos en el denunciante:  el Observatorio de la Ciudadanía contra la Corrupión, en cuya web buscamos información de quiénes son y cuáles son sus intenciones.

Vemos que OCCC es comentado en una noticia:

creado un grupo de policías, entre los que se encuentra el exsecretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP) José Manuel Sánchez Fornet

Otra noticia nos explica más:

El ex portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José Manuel Sánchez Fornet y la funcionaria del Ayuntamiento de Boadilla, Ana Garrido, son desde hace unos días las caras visibles de una nueva plataforma ciudadana, el Observatorio de la Ciudadanía contra la Corrupción, una entidad que pretende ayudar a denunciar  “todo tipo de acto de cohecho, malversación, o cualquier otro que pueda considerarse práctica corrupta de la que tengamos conocimiento, ya sea ante los organismos de inspección y control económicos o judiciales pertinentes o mediante denuncia pública en los medios de comunicación.

Mayor concreción aún nos da este enlace en el que se explica el día en que se presentaron para inscribirse en el registro de Asociaciones, y nos dice que:

La Junta directiva está formada por siete personas y entre ellas, Luís Gonzalo Segura, teniente del ejército expedientado por denunciar prácticas corruptas, y José Manuel Sánchez Fornet, ex secretario general del SUP, en cuyo “currículo” constan 46 denuncias y querellas y 11 expedientes disciplinarios en sus 20 años en el cargo por denunciar injusticias y prácticas corruptas. (…)

También están dos policías ya jubilados, con una amplia trayectoria en la actividad sindical en la Policía como José Tejero y José Martín Robledo, y otros tres compañeros en activo en unidades operativas en distintas plantillas cuya identidad no es necesario revelar en este documento.  (…)

En el Gabinete de Análisis hay en estos momentos 25 personas, entre ingenieros, comisarios, inspectores jefe, policías, guardias civiles, policías locales, abogados, periodistas, funcionarias… unidos por el objetivo común de actuar contra la corrupción y los corruptos.

En cuanto a los fines:

Esta asociación pretende ser un instrumento de la ciudadanía para dar a conocer a la opinión pública y denunciar ante los organismos que se considere necesarios (juzgados, fiscalía anticorrupción, Oficina Nacional de Investigación del Fraude del Ministerio de Hacienda, Tribunal de Cuentas…) las prácticas corruptas que conozca. Ninguna persona física o jurídica estará exenta de crítica y denuncia desde el Observatorio; ni instituciones como la Casa Real, el Congreso de los Diputados, Consejo General del Poder Judicial, partidos políticos, sindicatos de clase o corporativos, empresas públicas o privadas están a salvo de poder ser objeto de nuestras denuncias. El único objetivo de esta asociación es denunciar la corrupción en cualquiera de sus manifestaciones, de cualquier partido político, sindicato, empresa o persona, sin distinción de ideología, territorio o cualquier otra circunstancia.

Buena iniciativa.  Interesante.  Ojalá fructifique.

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¿Abandona Defensa a sus militares que han sufrido graves accidentes en actos de servicio?

Imagen de Fernando Cuenca

Fuente:  El Mundo.

El caso es desgarrador, a Alejandro Clemente,

Y todo a raíz de que le obligaran a saltar desde un avión militar durante unos entrenamientos, con viento veloz y mientras la nave realizaba un giro. Era San Valentín. De los ocho que aquella tarde de febrero se lanzaron al vacío -siete de ellos sufrirían lesiones de distinta gravedad-, Alejandro fue el peor parado. Su cuerpo terminó estrellándose contra unas rocas, a unos 600 metros de la zona señalizada para tomar tierra. La cabeza se le abrió como una nuez. Su cerebro se apagó.

Al soldado le habían ordenado que se tirase desde una altura de 2.400 metros y con un viento en ese momento de “22 nudos” de velocidad (más de 40 kilómetros por hora).

“Era tan fuerte que algunos de sus compañeros explicaron que el avión iba de un lado a otro como una peonza”, cuenta Antonio. “Podrían haber suspendido el ejercicio, como hicieron con el anterior, y dejarlo para el día siguiente… Pero el sargento que estaba al mando no lo consideró y…”. Fue una pareja de la Guardia Civil, tres horas después del accidente, la que encontró el cuerpo destrozado del paracaidista entre unas rocas.

Todos pensaríamos que el Ministerio de Defensa se mostró solidario y magnánimo con el accidentado.  Sin embargo, hubo que recurrir a juicio y

“Mala suerte”, atribuyeron los peritos castrenses al accidente durante el juicio, compuesto íntegramente por militares. El mando que ese día estaba a cargo del salto, un sargento encargado de hacer todos los cálculos para indicar el “punto de suelta” desde el aire, quedó absuelto de todo culpa, y el Ministerio de Defensa, responsable civil subsidiario, sin condena.

Otro hecho clarísimo que nos relata la falta de humanidad de los dirigentes del Ministerio de Defensa y de los mandos militares.  Quizá también nos hable de la inoperancia e injusticia de la justicia militar.

Otro tribunal, superior, parece que ha puesto en entredicho la pasada sentencia:

Ahora, pasados ya casi ocho años de aquel salto maldito, visto el recurso de la familia contra aquella sentencia, el Tribunal Supremo acaba de ordenar que se repita el juicio. Duda que haya existido “mala suerte” en la maniobra aérea que dejó a Alejandro Clemente Cantó como un vegetal de por vida. Y, para colmo, sin indemnización (al no haber condena, no hay compensación económica). La que ahora pide su abogado sube de los cuatro millones de euros: 1,8 por las lesiones y tres millones más para gastos futuros hasta los 70 años que le dan de vida.

Entre tanto, la familia paga con sus vidas lo que Defensa se niega a asumir:

Ocho años tetrapléjico y en estado vegetativo irreversible desde aquel 14 de febrero. Ocho años tirando de los ahorros y de una pensión de invalidez que, según Antonio, “no alcanza para dar las atenciones que mi hijo necesita”. Enumera: “Alejandro necesita tres personas las 24 horas, para limpiarlo, para moverlo, para cambiarle la cama… Mi mujer y yo nos vamos haciendo mayores y las fuerzas van a menos. Entonces, ¿cómo vamos a pagar todo esto? Y a un fisioterapeuta, que viene a casa tres veces por semana. Y, por si fuera poco, tenemos que buscarnos la vida para que un médico le atienda. Porque Adeslas, que es el seguro contratado por el Ejército, ya nos dijo en octubre que si Alejandro se pone malo no nos manda un médico a casa. Dice que tenemos que llevarlo a un hospital que trabaje con esa aseguradora… Dios mío, pero si a mi hijo apenas le quedan defensas y tampoco disponemos de los medios de los técnicos adecuados para desplazarlo. ¿Qué hacemos, dejamos que se nos muera en las manos? Él, aunque no tenga en un momento algo grave, necesita cuidados sanitarios. Estoy pagando a una enfermera para que venga a verlo a casa”.

Más que el Ministerio de Defensa parecen el Ministerio de Vergüenza.

¿Es esta la tan cacareada acción humanitaria del Ministerio de Defensa, mas bien parece un caso de malos tratos?

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Fomentar las filtraciones en Defensa

Imagen de Pimkie

Fuente:  Público.

UPyD ha lanzado un buzón de filtraciones (lasfasquequieres@upyd.es) en forma de correo electrónico para enviar las quejas sobre las irregularidades que se presentan en la vida militar.

“Tenemos problemas para conocer la vida real de las FFAA”, ha reconocido este miércoles la portavoz de Defensa magenta en el Congreso de los Diputados, Irene Lozano, revelando que los militares tienen “miedo” de denunciar las prácticas “opacas, arbitrarias o corruptas” de sus mandos por miedo a represalias.  (…)  UPyD quiere ofrecer a los militares una herramienta con la que su anonimato esté asegurado.

Parece que también el blog del teniente Segura, “Un paso al frente“, quiere cumplir con ese objetivo.

Pero esta es una moneda con cara y cruz, la cara, lo que ahora se intenta llevar a la luz pública, es la represión militar; pero la cruz es la impunidad militar, la impunidad de los otros militares que intentan (y consiguen) que todo siga igual y no se cuestione nada, la impunidad de los militares que quieren mantener sus privilegios y la impunidad de los gestores de la Defensa que sigan negándose a asumir sus responsabilidades políticas y penales cuando es necesario.

No vamos a negar la oportunidad, urgencia incluso, de que Defensa se democratice y de que muchas de sus prácticas cambien profundamente. Pero con ello, no estaremos ante un punto de llegada, sino ante el punto de salida hacia cambios más hondos.

Antes bien, pensamos que en nuestro blog hemos contado muchas cosas y ejemplos que propiciarían la necesidad de un cambio radical en la función y estructura de la defensa.  Muchas de ellas valdrían para algo complementario (y también imprescindible) de lo que quiere hacer UPyD. Pero las más importantes van más allá porque pretenden cambiar de perspectiva, de paradigma de la defensa, de modelo total de defensa para llegar a algún lugar alternativo.

Aún reconociendo la utilidad y oportunidad de la iniciativa de UPyD, vemos claro que en un futuro en el que los militares pudiesen hablar sin necesidad de anonimato y sin temor a las represalia, serían necesarios otros muchos y más profundos cambios en el sistema de defensa porque su esencia, la violencia, la guerra, el organizar una fuerza militar, el crear enemigos, su enorme papel de rémora a la seguridad humana, etc., seguiría inamovible de lo contrario.

Y precisamente ese es el nucleo que hay que remover a fondo. No basta con un mero remozado de la casa cuando lo pésimo son las propias estructuras sobre las que se ha construído.

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¿Está podrido el ejército?

Imagen de Jko Sánchez

Fuente:  Huffington Post.

Lo dice un militar, un teniente.  Y la prensa se hace eco de sus denuncias aunque las presente de manera novelesca.

Nosotros, los civiles, llevamos haciendo las mismas y más denuncias pero sin novelar, mediante la cruda realidad, y ni la prensa, ni la sociedad, ni los políticos nos hacen ni caso.  Para muestra algunos botones:

Aún así, el teniente Luis Gonzalo tiene razón.  Y se la damos.  Según él el ejército está plagado de malas prácticas, es un sistema de castas en el que los oficiales se benefician de derechos que no les corresponden, hay abusos, corrupción, desvío de dineros públicos, acosos sexuales y laborales.  Por no hablar de las puertas giratorias, de las decenas de intervenciones violentas fuera de nuestras fronteras, de la falta de democracia interna y de la falta de democracia en todo el tema de la defensa, de la ingente deuda militar, …

Además, nos solidarizamos con él por las represalias que dice que está sufriendo por sus denuncias.

Por último le quisiéramos hacer notar, mi teniente, que todas estas malas prácticas en el ejército no son puntuales sino intrínsecas a esta institución anclada en los valores de la obediencia ciega, la violencia, el machismo y la represión.  El ejército es una institución que genera violencia directa contra los civiles y contra los propios militares.  Pero, también y además, genera violencia estructural porque detrae recursos que se necesitan urgentemente para las necesidades sociales tan apremiantes en esta época de crisis que vivimos.  Y, también y además, genera violencia cultural por los valores que transmite como la insolidaridad de seguir pidiendo más presupuesto de los casi 7.000 millones de € que tiene asignados en Ministerio de Defensa cuando realmente tienen un gasto militar de 27000 millones de € en 2014 y cuando han recibido créditos a interés cero para construir armamento ultrasofisticado.

En conclusión, mi teniente, al ejército no le vale con unas reformas más o menos profundas sino que es imprescindible eliminarlo, para dar paso en paralelo a otra forma de entender la seguridad diferente y realmente alternativa, que defienda  lo que la ciudadanía realmente quiere defender:  la Seguridad Humana.

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