Tag Archive for debates electorales sobre defensa

Plan de paz para Madrid

Fuente:  Plan de Paz para el Ayuntamiento de Madrid.

¿Sería útil que los ayuntamiento españoles tuviesen un plan de paz entre sus políticas habituales?

Desde Utopía Contagiosa hemos hecho una primera propuesta con la que buscamos abrir el debate y que este sea concreto y creativo.  La propuesta la podéis encontrar en el enlace anterior o podéis verla aquí abajo:

No nos cabe duda que dada la simbiosis entre los Estados actuales y el militarismo, es necesario que no sólo desde la sociedad y las ongs se trabaje de manera alternativa por la paz, sino que también es imprescindible que lo hagan otras instituciones con criterios distintos a los estatales y más próximos a las ideas de Seguridad Humana, que realmente defiende lo que interesa a las personas.

Como se ve en la propuesta, no abogamos por una opción de trabajo cualquiera, sino por algo comprometido y que promueva la participación social.  Nuestra opción es por promover las labores de paz tanto en Madrid municipio como en el extranjero y para ello presentamos 18 objetivos con 104 propuesta políticas en total.

Esperamos que sea de interés general y que nos lleguen comentarios con cambios, proposiciones, mejoras, etc.  Todas ellas serán bien recibidas para iniciar este camino de paz en el municipalismo.

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Tenemos una democracia parcial y muy parcial

Imagen de PortaldelSur Es

El título no es un error.  Nos referimos a que:

  • Nuestra democracia es parcial, muy cortita.  No se puede hablar de todo y menos votarlo todo.  Hay temas que sólo deciden las elites y éstas suelen ser conservadoras y tenerlo todo atado y bien atado.  Ya se vio con las protestas masivas contra la participación de España en la guerra, ningún caso a la reclamación social, y luego, para colmo, hemos ido haciendo intervenciones militares en múltiples escenarios bélicos.  Dichas intervenciones no han aportado nada a la resolución de los conflictos, antes bien los han enquistado.  Ya se vio en el clamor popular sobre la monarquía.  Ningún caso.  Se cambia un rey vetusto por otro tierno, pero se deja igual la institución y lo que significa.  Ya se ha visto con las imágenes de ayer, que si nos las sirven hablando de cualquier país bananero o de cualquier dictadura de hace años no nos hubiesen causado tanta indignación como sabiendo que son propias:  es la policía y la guardia civil quien por la fuerza se lleva (confisca, dirían ellos) las papeletas, las urnas y las urnas con papeletas ya depositadas.  La militarización de un conflicto (recordamos que la Guardia Civil es un cuerpo militar) para evitar la democracia.  Una y otra vez se nos enseña que no hay soberanía ciudadana en los temas que realmente nos importan.
  • Nuestra democracia es muy parcial, muy de parte, porque siempre está al servicio de una parte, no del global de la sociedad.  Siempre está al servicio de las elites económicas cuyos bancos son rescatados y sus directivos reciben primas por sus chanchullos. Se hace una reforma laboral al servicio de los grandes empresarios y para facilitar los ERES y el lucro de unos pocos. Se privatiza al servicio de los de siempre sanidad, educación o cualquier otro servicio público, que pasa de ser un derecho a ser un negocio. Pero nunca están con los de abajo que se ven expulsados de sus viviendas y enjuiciados por ocupación.  Que se ven despedidos y con empleos precarios. Con mala calidad de su educación y con rebajas en sus derechos sanitarios. Prima más el derecho a la propiedad privada que el derecho a la vivienda o el derecho a tener trabajo.  Cuando se habla de optar entre cañones o mantequilla el debate se para en seco porque lo único que se permite es la violencia.

En el mundo de la paz ocurre igual.  La democracia es parcial y muy parcial.  No hay forma de que las Directivas de Defensa Nacional se debatan por la ciudadanía, las deciden unos pocos.  Tampoco hay forma de que el gran engaño que supone que las cuentas oficiales hablen de un presupuesto del Ministerio de Defensa de 7.638’54 millones de € mientras que nuestras cuentas hablan de un Gasto Militar de 34.068’29 millones de € queden aclaradas por una auditoría independiente.

La gran mayoría de la sociedad no tenemos derecho a decidir.  Sólo deciden los conservadores que nos explican que éstos son asuntos de Estado y que en ellos el consenso político impide los cambios.  Pero, … ¿qué consenso?, ¿cuándo se logró?, ¿quiénes lo hicieron?

Mentira tras mentira, tema tras tema, imposición tras imposición, siempre sin derecho a decidir salvo que decidamos lo que a ellos les interesa.

Así no es extraño que nos convirtamos en transgresores.  Transgredir viene del latín transgredior, -gressum.  Significa ir (gradior) más allá (trans), atravesar, sobrepasar.

Estamos acostumbrados en el pacifismo a transgredir, a ir más allá, a proponer alternativas que sobrepasan las estáticas realidades de aquellos que quieren conservar este mundo injusto e inhumano porque obtienen beneficios personales.

Pero a l@s pacifistas, antimilitaristas y noviolentos no nos vale cualquier transgresión.  Ha de ser ética, justa y legítima.  No vale utilizar las artimañas políticas y/o legales que usa la elite retorciendo la legalidad una y otra vez a su conveniencia.  La transgresión por la que apostamos o es legítima y ética o no es.  El fin, para nosotr@s, está en los medios.

Con cariño, de Utopía Contagiosa.

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El pacifismo también se ejerce en los ayuntamientos: NO a HOMSEC 2017

En esta jornada llega a su fin la feria de armas que se celebra en Madrid, HOMSEC 2017.   En esta ocasión vamos a protestar contra su celebración recordando un trabajo llamado «Antimilitarismo y elecciones municipales y autonómicas 2015«.

Quizá durante demasiado tiempo hemos pensado que el militarismo sólo tiene que ver con los Presupuestos Generales del Estado y con la labor Estatal del gobierno y del Congreso.  Sin embargo, un enfoque más cercano, más de ayuntamientos y Comunidades Autónomas nos ayudaría a ver otros aspectos del militarismo, igualmente violentos.

El militarismo también se nutre en las administraciones locales y comunitarias.  De ellos saca exenciones de impuestos, apoyos económicas para la industria militar, publicidad en calles y plazas con nombres de militares, colaboración con desfiles militares, etc.

Por ello es necesario renovar nuestro compromiso y solicitar a nuestros representantes locales una mayor implicación en la lucha contra esta lacra social.  Lo primero en sus programas electorales que han de ser específicos en este tema, también en los debates.  Las formas de colaborar son muchas y un ejemplo lo ha dado el Ayuntamiento de Madrid, negándose a financiar y a aparecer como colaborador en HOMSEC 2017.

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Resumiendo: ¿ qué dicen los partidos sobre Defensa?

 

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Sin amigos

Acompañamos la intervención que recientemente hicimos en el programa Pan y rosas, de Radio Guiniguada sobre los programas de los partidos políticos de cara a las elecciones.

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Programas electorales 2016: El programa del PSOE en Defensa

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La Veu del País Valencià

Fuente:  PSOE

El programa electoral del PSOE para estas nuevas elecciones de 2016 cuenta con 387 páginas de densa lectura, en las que aborda el tema de la defensa de una manera inespecífica (seguridad ciudadana vinculada al terrorismo yihadista, apoyo al sector militar-industrial) y específica (relativa tanto a los ejércitos como a la política exterior).

1) Medidas inespecíficas relacionadas con la seguridad y defensa

a) Terrorismo yihadista.

Aborda esta materia dentro del capítulo de «seguridad» y propone (pág 114) diversas medidas:

  • Incrementar los efectivos dedicados a la lucha contra el terrorismo yihadista.
  • Reorientar la estrategia contra el terrorismo para hacer frente al terrorismo internacional y a las formas más violentas.
  • Restablecer el Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista (CNCA), unificándolo con el Plan de Protección y Prevención antiterrorista.
  • Restablecer instrumentos jurídicos, policiales, educativos y sociales capaces de prevenir la actuación delictiva y combatirla con eficacia para proteger a la ciudadanía y preservar la tranquilidad social.
Aunque el abordaje no es, como se ve, específicamente militar, lo cierto es que el enfoque general forma parte de la estrategia de seguridad nacional y cuenta con aparataje de la política de defensa.
b) Política de apoyo al sector militar-industrial
Posteriormente, dentro del bloque económico del programa del PSOE, titulado»UNA ECONOMÍA AL SERVICIO DEL BIENESTAR DE LA CIUDADANIA» aborda de nuevo y de forma inespecífica otro de los componentes de la política de defensa. La consolidación de un sector militar-industrial potente y altamente exportador.
Para ello, con el fin de conseguir «una economía 4.0 más productiva» plantea la necesidad de impulsar muy decididamente las políticas de I+D+i y un potente sector económico e industrial basado en la I+D+i (pág 157). Este sector se pretende que cuente con un importante impulso público en materia de estímulos, subvenciones, normativa y apoyos fiscales.
Después de esta especie de gran frontispicio de intenciones, aborda directamente las medidas encaminadas a la potenciación de un complejo militar-industiral potente. Concretamente lo desarrolla en el apartado dedicado a los «sectores» vertebradores de la nueva economía «4.0» y lo designa con el título «4.6 Industria aeroespacial, Naval y de Defensa» que desarrolla en las páginas  224 a 226.
El PSOE parte de la idea de que la industria militar puede ser uno de los nuevos escenarios industriualizadores de España y un tirón para la economía. Lo afirman con rotundidad:
La industria de defensa y seguridad es un sector de alta tecnologíacon incorporación masiva de  componentes digitales que puede servir de referencia en el proceso de reindustrialización.
El apoyo a ese sector y a su adaptación a la nueva situación es una cuestión relevante tanto por lo que se refiere a  la  Política de Seguridad y la Defensa como al desarrollo general del país
y
En el contexto de los procesos de integración de la industria europea de la defensa España debe proteger sus activos industriales y tecnológicos en ambos sectores dado el impacto que estos tienen en las capacidades militares necesarias para nuestra seguridad, en la generación de empleo directo e indirecto de alta cualificación en amplias zonas  de Andalucía, Galicia, Murcia, Castilla la Mancha o Madrid, así como en la actividad  económica de numerosas PYMEs con alto valor tecnológico.
Y para conseguir este fortalecimiento de la idea de un polo militar-industrial «motor» de la economía, desarrollan tres ejes de medidas:
  • Racionalizar los recursos públicos destinados a defensa para optimizar las inversiones y los recursos ya dispuestos.
  • Desarrollar el polo militar industrial ansiado por el PP y el PSOE (en realidad lo dicen con más verborrea: » desarrollar una base industrial capaz de satisfacer de
    modo autónomo las necesidades esenciales de la defensa y la seguridad»).
  • Elaborar un plan industrial que fortaleza al sector e incluya diversas medidas destinadas a privilegiar esta industria y enfocarla a la «competitividad internacional» (venta de armas) que se detallan en el programa (pags. 225 y 226).

2) Medidas específicas: El papel de los ejércitos y la visión del mundo.

Son  dos los aspectos que abordan la política de defensa y seguridad de forma específica. El primero relativo a la política de «paz» y el papel de España en el mundo, y el segundo relativo a la política de defensa y los ejércitos que se desea tener.

a) La visión de España en el Mundo.

El PSOE propone, en primer lugar, que España adquiera un compromiso en la paz y estabilidad internacional y la gobernanza de un mundo conflictuado, promoviendo un impulso a la política exterior tanto en defensa de los intereses de los españoles (específicamente habla de sus empresas y del conjunto de la sociedad civil) como de la sostenibilidad y los derechos humanos.

Se fijan como meta conseguir una política exterior guiada por seis grandes objetivos:

• la construcción de la paz y la seguridad;
• la defensa de los derechos humanos;
• la lucha contra la pobreza y la desigualdad;
• la creación de un sistema económico justo y sostenible, enfatizando la lucha internacional contra la corrupción, el blanqueo,
la evasión y los paraísos fiscales;
• la preservación del medio ambiente;
• el avance de los intereses de España como Estado plural y de su ciudadanía.
Se plantean una serie de desafíos que coinciden con los que ya se planteaban en el anterior programa electoral, como gran parte de esta primera visión general.
Para llevar adelante esta política proponen (pgs. 350 y 351) las tradicionales apuestas por reformar el Consejo de seguridad de la ONU, apoyar las labores de desarme (convencional y nuclear) y las iniciativas contra la proliferación de armas y contra la guerra de Naciones Unidas, así como impulsar la progresiva sustitución del concepto de seguridad militar por el de seguridad humana, el diálogo con Rusia y el diálogo multicultural, la lucha contra la pobreza, etc.
Detrás de esta gran panoplia de buenos deseos, se sitúa la idea de paz y seguridad que quiere promover el PSOE: una idea más cercana a la seguridad humana y al acuerdo entre los estados
Más tarde, a partir de la página 348 del programa, será donde nos vamos a olvidar de los grandes ideales que plagan el texto para centrarnos en las medidas concretas que lo aterrizan y que tienen que ver con dar a Europa un «liderazgo» (incluso militar) en la gobernanza mundial y crar un ejército europeo que consagre la cara militar de la Unión:
b) Promover un ejército europeo
Dice en concreto
La Unión Europea debe dar pasos efectivos para ser, también, una Alianza defensiva, para poder dar una respuesta inmediata en caso de amenazas o agresiones a la integridad territorial de los Estados Miembros. El objetivo es, a medio plazo, caminar  hacia unas Fuerzas Armadas Europeas, capaces de garantizar, por sí mismas, la seguridad colectiva de la Unión Europea y de sus Estados Miembros.
y
Una defensa común eficaz refuerza el pilar europeo de la OTAN  al tiempo que mejora la capacidad de la Unión Europea de actuar de forma autónoma
Este objetivo comprende varias medidas (paginas 351 y 352) que se encaminan a una verdadera remilitarización de la política de la UE:
    • Desarrollar una Politica Común de Seguridad y Defensa europea que vaya caminando hacia un ejército europeo.
    • Activar la cooperación estructurada permanente del Tratado de la Unión (un mecanismo de refuerzo de la cooperación militar de los países de la UE que lo deseen)
    • Que la UE se convierta en proveedor principal de seguridad de su vecindad
    • Que la UE forme parte como tal de la estructura de  mando de la OTAN
    • Actualizar la estrategia de seguridad de la UE
    • Constituir un Cuartel General de Operaciones europeo con capacidad de planear y dirigir  operaciones civiles y militares.
    • Impulsar el uso compartido de recursos militares de los países de la UE
    • Crear un «centro de excelencia de seguridad«
    • Fortalecer la Agencia Europea de Defensa  y ampliar sus medios y objetivos
    • Revisar el reparto de costes que recargan a los países de la UE más comprometidos con las operaciones militares (que paguen menos).

c) El ejército español.

Los socialistas quieren unas fuerzas armadas bien dotadas y que jueguen en la primera división militar. Lo dicen a su modo (pág 349):

Los y las socialistas queremos unas Fuerzas Armadas con  los recursos humanos y materiales suficientes para desarrollar sus operaciones y cooperar con nuestros socios y aliados
Pretenden además que sean proporcionadas a las capacidades económicas del país, transparentes en su gestión y actuación, cercanas a la sociedad y profesionales cien por cien.
En lineas generales no se desvían de lo que tradicionalmente han venido diciendo respecto al modelo de ejército que conocemos y han contribuido a consolidar, aunque se han olvidado en este catálogo de parabienes de añadir el tremendo intervencionismo que forma parte del enfoque de dichas fuerzas armadas y de toda la problemática referida a las puertas giratorias de la política de defensa y de la endémica corrupción y despilfarro de la que con cierta asiduidad se hace eco la prensa.
Para conseguir este ejército profesional y bien dotado proponen (pág 352 y 353) varias medidas de refuerzo del militarismo:
  • Un plan de reestructuración de la defensa para fijar las capacidades que se requieren hasta 2025 (cuadros de mando, efectivos, personal civil, reservistas).
  • Desarrollar la promoción interna de los militares de carrera.
  • Dotar a los soldados de tropa y marinería de una carrera militar completa
  • Modificar el régimen disciplinario para someterlo al garantismo legal.
  • Aprobar una ley de Programación presupuestaria plurianual de la defensa que consagre la exagerada compra de armas que ahora se hace de tapadillo
  • Un sistema de reinserción laboral para los soldados que terminan el contrato con las fuerzas armadas.
  • Desarrollar la industria militar española
  • Fomentar la cultura de la defensa, haciendo acuerdos de colaboración con el mundo de la cultura, la educación y la sociedad civil.
  • Potenciar el papel de la mujer en las FAS
  • Facilitar la conciliación de la vida familiar y personal de los militares
  • Reformar la jurisdicción militar
  • Velar por el cumplimiento de los acuerdos internacionales de venta de armas.

3 Lo que no dice el programa:

Asombrosamente el programa del PSOE no aborda grandes problemas de la política de defensa, como por ejemplo si pretenden aumentar o no el gasto militar,  las puertas giratorias, el gasto militar oculto, la enorme deuda militar o el despilfarro. Nada de las bases o del escudo antimisiles de EEUU.

 

4) Lo que decía el PSOE en las primeras elecciones de 2016.

En lineas generales la propuesta del PSOE es muy similar a la que presentaron hace unos meses.

SI en algo podemos observar cambios es en el mayor y más especificado impulso al polo militar industrial español y al ejército europeo como objetivo a conseguir a medio plazo.

En resumen, parece que los atisbos dubitativos del PSOE que parecía irse desprendiendo, al menos en parte, de su sector más promilitarista, y apuntando por control público, transparencia y moderación de lo militar, después del actual programa y de las recientes afirmaciones en pro del aumento del gasto militar por parte del ministrable Borell, quedan despejados: Parece que los halcones y los partidarios de las puertas giratorias han ganado de nuevo la partida.

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Programa electoral 2016 del PP sobre Defensa

Imagen de European People´s Party

Fuente:  Programa Electoral del Partido Popular.

Esta vez el Partido Popular si se ha trabajado su programa electoral.  Son 223 páginas.

El PP concreta y desarrolla bastante las líneas generales de Defensa para el periodo 2016-2020.

Pero el Partido Popular es el Partido Popular y lo hace todo a su manera.  Se olvida de caracterizar cuáles han sido las dificultades que hemos atravesado en materia de Defensa:

  • Puertas giratorias,
  • Nula participación parlamentaria y social en la definición de la política de Defensa,
  • Descontrol en el gasto militar
  • Descontrol de la deuda militar
  • Despilfarro
  • Ocultamiento de la mayor parte del gasto militar, más de 25.000 millones de €
  • Necesidad de una auditoría independiente,
  • Intervencionismo,
  • Seguidismo de la política militarista de EE.UU. y la OTAN.
  • Etc.

Tiene unas 39  medidas sobre el tema de Defensa:

Un primer grupo de medidas viene encabezada por la siguiente sentencia optimista y triunfadora:

España es hoy uno de los países más seguros del mundo.  Queremos consolidad esta posición que garantiza la libertad y el bienestar de los ciudadanos.

Aquí se aúnan propuestas que tienen que ver con lo militar, pero también con la función específica de la policía y con la de la Guardia Civil, que entremezcla lo militar y lo civil.  Ponemos (respetando el numeral de las propuestas del PP, las medidas que tienen que ver más con la política de Defensa):

1.-  El compromiso del Partido Popular es firme para que el terrorismo y quienes lo apoyan no consigan nunca la impunidad.

2.-  Impulsaremos un programa específico para potenciar el personal y los medios tecnológicos de los Servicios de Información de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, priorizando el desarrollo del I+D en nuevas tecnologías al servicio de la lucha contra el terrorismo.

3.-  Impulsaremos el pleno desarrollo de la estrategia de prevención de la radicalización, trabajando tanto a nivel nacional como internacional, en los diferentes ámbitos priorizando el área formativa-educativa y la sensibilización social, así como en el sistema penitenciario.

4.-  Incrementaremos los recursos policiales destinados a seguir mejorando los niveles de seguridad en nuestras calles, mediante la reorganización de las plantillas de la Policía Nacional y la Guardia Civil y el aumento de sus efectivos. Destinaremos a este fin al menos en 3.000 efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil, actualmente ocupados en labores burocráticas y de custodia estática de edificios institucionales

5.-  Desarrollaremos un plan de modernización y adecuación de la red de infraestructuras de seguridad del Estado en los próximos cuatro años, para elevar la calidad de las instalaciones en donde Policías Nacionales y Guardias Civiles trabajan, cada día, al servicio de todos los españoles. En todas las actuaciones se pondrá especial atención a los criterios de eficiencia energética y de accesibilidad.

6.-  Intensificaremos las campañas de información al ciudadano en materia de seguridad, al tiempo que incrementaremos la prevención y optimizaremos los tiempos de respuesta policial.

7.-  Continuaremos la tarea emprendida durante esta legislatura para mejorar la seguridad en el ámbito rural y en las explotaciones agrícolas y ganaderas.

8.-  Acercaremos aún más la figura de los Policías y Guardias Civiles a las personas mayores, con el propósito de detectar situaciones de vulnerabilidad y actuar, en su caso, en auxilio de las personas que pudiesen encontrarse en esa situación. Para ello, intensificaremos la colaboración de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con los agentes sociales y sanitarios que se hallen el entorno más próximo de cada persona mayor.

9.-  Promoveremos una cultura integral de ciberseguridad, orientada especialmente a proteger a los colectivos más vulnerables en el ámbito digital, frente a prácticas como el ciberacoso y el “grooming” – en el caso de los menores–. Para este fin, reforzaremos los planes de prevención, tanto en los entornos físicos como en el ámbito digital. Asimismo, reforzaremos las unidades operativas especializadas de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

11.-  En la lucha contra la delincuencia organizada, potenciaremos las Unidades dedicadas a su combate y, de manera especial, seguiremos fomentando la investigación de los delitos de corrupción para exterminar esta práctica de nuestra democracia.

 

Luego hay otro apartado que se llama:  Seguridad Nacional:  un proyecto compartido por todos y para todos.

En este apartado tienen cabida 10 medidas, las clásicas de Defensa Nacional, eso sí, sin definir concretamente cuáles son los riesgos y las amenazas a las que nos tenemos que enfrentar, con lo cual consiguen poder decir cualquier cosa que les apetezca sin poder ser juzgada su coherencia.

Comienzan a hablar de Seguridad Marítima y siguen potenciando el tema de la ciberseguridad.  Proponen seguir avanzado por la vía del recién creado Consejo de Seguridad Nacional y en el desarrollo de la Ley de Seguridad Nacional, a la que consideran hito histórico.

Proponen constituir una Comisión mixta Congreso-Senado de Seguridad Nacional y, más novedoso, proponen crear una Conferencia Sectorial de Seguridad Nacional para que las Autonomías contribuyan a la Defensa.

Como siempre, acaban hablando de cultura de Seguridad Nacional cercana al ciudadano, para lograr su implicación activa como requisito indispensable para el disfrute de la libertad, los derechos, la Justicia, el bienestar y el progreso.  Fina manera de decirnos que la Defensa es previa a la justicia, la libertad y los derechos, es decir, que lo militar es prioritario.

21.-  Continuaremos trabajando en una respuesta eficaz a los diferentes riesgos y amenazas de carácter transversal, y muchas veces de naturaleza transnacional, que pueden poner en riesgo los derechos y libertades de los ciudadanos o socavar las bases de nuestro Estado.

22.-  En esta legislatura se han dado pasos decisivos al dotar a España de un Consejo de Seguridad Nacional que asegura una aproximación integral a los retos globales. Avanzaremos en esta línea con el Consejero de Seguridad Nacional, una autoridad dependiente directamente del Presidente del Gobierno y encargada de reforzar la coordinación para ofrecer mejores respuestas a estos desafíos.

23.-  En el terreno de la Seguridad Marítima, seguiremos desarrollando estructuras que faciliten la integración, coordinación y cooperación de todos los actores implicados y lleven a un uso eficaz y eficiente de los recursos.

24.-  El ciberespacio es un nuevo ámbito de relación fácilmente accesible y escasamente regulado. Los ciberataques son cada vez más numerosos y afectan al ciudadano y a las instituciones públicas y privadas. Implantaremos un modelo de gobernanza de la ciberseguridad para todos, que se adecúe a las características de este medio. Seguiremos ampliando nuestra legislación con la tipificación de nuevos delitos que empiezan a aparecer en el ciberespacio.

25.-  Es preciso reforzar las actuales estructuras compartimentadas en diversos ámbitos ministeriales y organismos especializados, tanto desde un plano político-estratégico como operativo, para ofrecer mejores soluciones.

26.-  La Autoridad Nacional de Ciberseguridad, que dependerá del Consejero de Seguridad Nacional, será responsable de aunar eficacia y eficiencia en la actuación del Gobierno. Esta Autoridad Nacional de Ciberseguridad contará con una potente estructura de apoyo, el Centro Nacional de Ciberseguridad.

27.-  Desarrollaremos la Ley de Seguridad Nacional. Su aprobación ha sido un hito normativo en la historia democrática de España y su desarrollo será una de nuestras prioridades.

28.-  Constituiremos una Comisión Mixta Congreso-Senado de la Seguridad Nacional, como fruto de la convicción del Gobierno de obtener el máximo respaldo y debate parlamentario sobre sus actuaciones en el marco de la política de Seguridad Nacional.

29.-  Crearemos la Conferencia Sectorial para asuntos de la Seguridad Nacional que, materializando el principio de cooperación, contribuirá a transmitir a todas y cada una de las Comunidades Autónomas que la Seguridad Nacional es un proyecto compartido por el conjunto del Estado y, especialmente, por las Administraciones Autonómicas.

30.-  Contribuiremos a consolidar una cultura de Seguridad Nacional cercana al ciudadano, que favorezca la implicación activa de la sociedad en general en la preservación de la Seguridad Nacional como requisito indispensable para el disfrute de la libertad, los derechos, la Justicia, el bienestar y el progreso.

A continuación hay otro epígrafe general que se llama:  Defensa:  más seguridad, mayor libertad.

Aquí se suman 18 medidas que concretan las políticas que desarrollaría el Ministerio de Defensa: aumentar más el gasto militar para llegar al 2 % que propone la OTAN para sus estados miembros (aunque esta situación es mentira porque España gasta el 2’7 % de su PIB en Defensa) y en la política intervencionista.

Luego vienen unas propuestas dedicadas a favorecer la vida de los militares:  política de movilidad, protección a familias de militares, formación, ascenso, sanidad militar, apoyo a la discapacidad, fomento del reservista voluntario, fomento de la igualdad entre hombres y mujeres.  Se desarrollará el régimen de disciplina y un nuevo Código Penal Militar.

Por otro lado, como en todas las campañas electorales, proponen reformar y racionalizar las estructuras del Ministerio de Defensa para ser más eficaces.

Como siempre, las dos muletillas finales tienen su sitio:  se habla de la ciberdefensa y de la cultura de Defensa.  Ambas se potenciarán.

Al final, hay tres propuestas para la política de industria de Defensa:  fomentar la planificación, realizar la primera Estrategia Tecnológica de Defensa y también realizar la primera Estrategia Industrial de Defensa.

31.-  Continuaremos en la senda de convergencia con los objetivos presupuestarios definidos para todos los miembros de la Alianza Atlántica en la Cumbre de Newport (Gales) de 2014. Para ello, trabajaremos en el diseño, implantación y ejecución de un marco financiero estable para la Defensa a medio y largo plazo, con los acuerdos políticos imprescindibles que permitan el incremento progresivo de la inversión en Defensa en un entorno presupuestario realista.

32.-  Mantendremos el firme compromiso de España con socios y aliados, mediante nuestra participación activa y decisoria en las organizaciones internacionales de seguridad y defensa de las que somos miembros, y la aportación a las misiones internacionales que se acuerden, según lo dispuesto en la Ley de Defensa Nacional.

33.-  La política de Personal volverá a ocupar un lugar central en nuestra política de Defensa, ya que el mejor activo con el que contamos son los casi 120000 hombres y mujeres que forman las Fuerzas Armadas. Así, en primer lugar aprobaremos una nueva Ley de Movilidad, para atender las especiales circunstancias y necesidades que se generan en el entorno del militar y de su familia a consecuencia de la permanente disponibilidad y los cambios de destino inherentes a la profesión.

34.-  Continuaremos con la aplicación de las medidas de apoyo y protección a las familias, especialmente para permitir la conciliación, y reforzaremos los acuerdos y convenios con Comunidades Autónomas para simplificar la obtención de plazas en colegios, así como con los centros infantiles cuando no estén disponibles los propios de la Defensa.

35.-  Garantizaremos las posibilidades de acceso y formación que refuercen la calidad profesional de los miembros de las Fuerzas Armadas, así como el progreso en una carrera plena y fructífera. Lo haremos asegurando la reposición necesaria de efectivos para dar cumplimiento a la planificación operativa del JEMAD con vistas al año 2025, mientras potenciamos el aprovechamiento de las capacidades militares en el sector público y privado mediante la implementación del plan SAPROMIL creado durante esta Legislatura.

36.-  Analizaremos los planes de estudio, y su adecuación, permitiendo la convalidación de créditos en los procesos de promoción, desarrollaremos las segundas especialidades de carrera profesional, lo que permitirá el mejor diseño de trayectorias profesionales, perfeccionaremos los procesos de evaluación para el ascenso y fortaleceremos los mecanismos que faciliten la promoción interna entre cuerpos y escalas.

37.-  Consolidaremos y ejecutaremos el plan de acción de la Sanidad Militar, para garantizar el mantenimiento de esas capacidades.

38.-  Aplicaremos con la mayor diligencia el Plan Integral de apoyo a la Discapacidad, completando así las posibilidades de inserción y recuperación de nuestro personal.

39.-  Haremos del reservista voluntario un recurso altamente útil para las Fuerzas Armadas; para ello mejoraremos los perfiles profesionales y los destinos, así como su gestión y los procedimientos de activación.

40.-  En materia de igualdad entre hombres y mujeres en las Fuerzas Armadas, seguiremos potenciando el acceso y las condiciones de trabajo de la mujer en las FAS e implementaremos el Protocolo contra el acoso sexual y por razón de sexo. De esta forma, seguiremos exportando, mediante la cooperación y el intercambio de “buenas prácticas”, el modelo español de incorporación e integración de la mujer en las Fuerzas Armadas Españolas, pionero y ejemplo en las organizaciones internacionales, así como la cultura de tolerancia cero con respecto al acoso sexual y por razón de sexo.

41.-  Se desarrollará la Ley de Régimen Disciplinario de las FAS, así como se completará el de la Ley de carrera militar, modificando los Reglamentos de Especialidades Fundamentales; de Evaluaciones y sus normas subsiguientes; así como el de Destinos y de Ingreso y promoción para dar cumplimiento a las medidas para facilitar la promoción profesional.

42.-  Desarrollaremos también el nuevo Código Penal Militar, entre otras medidas mediante las subsiguientes reformas de la Ley Orgánica Procesal Militar y de la LO de Competencia y Organización de la Jurisdicción Militar, aplicando así las decisiones adoptadas de refuerzo de la independencia de los jueces y para el óptimo funcionamiento de la jurisdicción.

43.-  Consolidaremos las reformas en las estructuras del Ministerio y de las Fuerzas Armadas, para lo que facilitaremos la consecución de la capacidad operativa final de los mandos del Estado Mayor de la Defensa y del resto de los sistemas. Completaremos las dotaciones que permitan la mayor capacidad de gestión de la Secretaría de Estado de Defensa, y continuaremos con el impulso en la racionalización, mantenimiento y modernización de las infraestructuras y equipos de la Defensa.

44.-  Reforzaremos las nuevas estructuras de Ciberdefensa, dotando tan importante campo de suficientes medios y capital humano. Al mismo tiempo, estableceremos convenios con administraciones y centros educativos que puedan aportar talento y valor añadido.

45.-  Potenciaremos la Cultura de Defensa con objeto de que los ciudadanos estén informados de los asuntos relacionados con la Defensa Nacional, así como para dar a conocer las actividades de las Fuerzas Armadas.

46.-  En cuanto a la política Industrial, continuaremos fortaleciendo el modelo de planificación, desarrollo, supervisión y ejecución de la política del Departamento, siguiendo el camino para que España tenga una Agencia de adquisición, gestión y control equiparable a otros países de nuestro entorno.

47.-  Desarrollaremos la Estrategia Tecnológica de la Defensa (ETID), que tiene como objetivo establecer las prioridades tecnológicas para los próximos años, alineadas con las capacidades esenciales identificadas y con las necesidades planteadas por el JEMAD en el Objetivo de capacidad militar.

48.-  Realizaremos la primera Estrategia Industrial de la Defensa en nuestro país, para que el sector industrial esté perfectamente coordinado con los intereses de la Defensa nacional en una época en la que afrontará múltiples desafíos, así como procesos de consolidación en torno a la Industria de Defensa Europea.

Por último, hemos de decir que hay otra propuesta «descolocada» en lo que concierne a política de Defensa, en concreto diciendo que se potenciará, entre otras (lo que en el PP equivale a decir, sobre todo) la innovación en Defensa y:

Seremos especialmente activos en los sectores con mayor potencial innovador, donde España cuenta con grandes oportunidades. Prestaremos especial atención a la automoción, la biotecnología, la agroalimentación, las tecnologías de la salud, las TIC y los contenidos digitales, la química, los sectores relacionados con la energía y la protección medioambiental, las industrias culturales, el sector naval, aeroespacial y de defensa, y la máquina-herramienta.

Como se ve, el PP ha concretado sus propuestas, con este programa queda claramente definido el grueso de su política de Defensa, que, por otra parte, será similar a la que actualmente sufrimos.

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Julio Rodríguez es el Solana de Podemos

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Fuente:  La Opinión de Málaga.

Tristemente estamos volviendo a recordar aquél «OTAN, NO» del PSOE que se quedó en el «OTAN, de entrada no» y que acabó con Javier Solana como secretario general de la OTAN ( OTAN, de entrada y por la puerta grande).

Ahora parece que quien hace entrismo en la izquierda «radical» (según ABC) o «socialdemócrata» (según otros medios) es el general Julio Rodríguez, ex JEMAD con el PSOE y reciente número 1 en la lista al Congreso por Almería por PODEMOS-IU-EQUO.

Parece que Pablo Iglesias le anhela como ministro de Defensa y él se ve como tal en breve.

Vamos a aprovechar la entrevista en «La Opinión» para analizar sus ideas y razonamientos.  Sabemos que al general lo que le vale, eso dice, son los razonamientos presentados en buena lid y campo abierto y nosotros queremos dar réplica en tales términos, sin caricaturizar (tal vez sí caracterizar) sus ideas ni mostrar intolerancia o impotencia, tal como él mismo pide

JR1

Vamos a ello:

¿Cómo se puede declarar alguien que ha ocupado el cargo de Jemad antimilitarista?
Primero, me considero pacifista. Lo soy, precisamente, porque soy militar y sé lo que es la guerra. El militar que quiere ir a la guerra es como el bombero que quiere que haya fuego, es decir un pirómano. Eso, la gente lo admite. ¿Por qué no lo hace con el concepto de antimilitarista? Antimilitarismo es lo contrario a militarismo. Y militarismo es dar preponderancia a las Fuerzas Armadas sobre el poder político. Es querer militarizar a la sociedad, al Estado y, si me apuras, también, a las mentes. Hay mucha gente civil que es militarista porque cree que puede utilizar a las Fuerzas Armadas para sus intereses. Yo soy antimilitarista porque estoy en contra de eso, es decir, del militarismo. Eso no significa que esté en contra de las Fuerzas Armadas. La Constitución deja clara que el ejército está sometido al poder civil. Por eso, soy antimilitarista. Además, creo que todos los militares lo son.

La declaración:   me considero pacifista. El razonamiento: Lo soy, precisamente, porque soy militar y sé lo que es la guerra

Rodríguez usa, como tantos políticos, frases contundentes y cortas.  Las siguen razonamientos contundentes, contradictorios y escuetos. Busca epatar.  Dejarnos sin palabras y sin capacidad de reacción para que sus palabras no sean juzgadas con fría lógica.

Está claro que cada uno puede decir lo que quiera y considerarse como buenamente le apetezca.  Otra cosa son las obras que realiza (y, sobre todo, las que ha realizado) y por las que se le juzgará.  A Rodríguez sus obras le preceden:  toda la vida en la milicia y el militar de más alto rango en España (salvo sus majestades, claro, que ellos sí que tienen algo de rango permanente).

¿Sabe lo que es la guerra?  Los civiles también.  Y, en los últimos tiempos, los civiles más y para su desgracia:  cada vez son más los muertos civiles en las guerras y menos los militares muertos.  Cada vez la guerra la sufrimos más los civiles y menos los militares.

Pero conocer la guerra es una cosa y ser pacifista o no es otra.

Ser pacifista no es sólo saber lo que es la guerra, sino luchar contra ella, y hacerlo con coherencia. ¿Sabe lo que es la guerra?  Claro.   La ha preparado día a día durante toda su vida.  Ha vivido gracias a ella.  Y quiere llegar a ser ministro de Defensa para cuidarla, mimarla, potenciarla.

Pero la guerra es pobreza, es violencia, es muerte.  La guerra es odio, violaciones, hospitales destruidos, vidas sin futuro.  Imposición.  También es negocio.  El negocio de los que venden armas, exportan conflictos, viven de lo militar durante toda su vida para luego declararse pacifistas con el máximo cinismo.  Es el negocio de los que, como él, han fomentado los PEAS (Programas Especiales de Armamento) con créditos a la industria militar a interés cero y con una deuda impagable que pesa sobre todos nosotros y que está haciendo insolvente al Ministerio de Defensa, provocando una burbuja militar, que explotará, también, como las financieras.

Segunda parte del razonamiento, la comparación:  El militar que quiere ir a la guerra es como el bombero que quiere que haya fuego, es decir un pirómano.

Y Rodríguez hace trampa.  Equipara al bombero con el pirómano, sin embargo, el último provoca el incendio, el otro va a apagarlo.  Y es el militar el que provoca la guerra, junto con los político militaristas, no el que acaba con ellas.  Ningún militar busca acabar con las guerras, apagarlas. Se quedarían sin oficio.  Cuando llegan ellos a un conflicto, éste se polariza, se acrecienta, se reactiva, se perpetúa. Cuando «acaba» la guerra no se disuelve el militarismo, sino que se prepara para la siguiente.

Seguimos con los razonamientos de Julio Rodríguez:

Antimilitarismo es lo contrario a militarismo. Y militarismo es dar preponderancia a las Fuerzas Armadas sobre el poder político. Es querer militarizar a la sociedad, al Estado y, si me apuras, también, a las mentes. Hay mucha gente civil que es militarista porque cree que puede utilizar a las Fuerzas Armadas para sus intereses. Yo soy antimilitarista porque estoy en contra de eso, es decir, del militarismo. Eso no significa que esté en contra de las Fuerzas Armadas. La Constitución deja clara que el ejército está sometido al poder civil. Por eso, soy antimilitarista. Además, creo que todos los militares lo son.

La declaración:  Antimilitarismo es lo contrario a militarismo.  El razonamiento:  Y militarismo es dar preponderancia a las Fuerzas Armadas sobre el poder político. Es querer militarizar a la sociedad, al Estado y, si me apuras, también, a las mentes.

Querido general:  ¿no le parecen suficiente preponderancia de lo militar en la sociedad española los siguientes datos del informe sobre Gasto Militar 2016?:

No se incluyen los siguientes gastos militares de diversos ministerios:

  • Presidencia: 240’97 millones de € destinados al CNI.
  • Interior: 658’30 millones de la Guardia Civil, suministros de carácter militar de la policía, etc.
  • Exteriores: 201’17 millones de € de aportación a la OTAN, OSCE, UEO, transportes del Ministerio de Defensa cargados a Exteriores, operaciones de mantenimiento de la Paz de la ONU, etc.
  • Fomento: 0’64 millones de € en convenios con Aviación Civil y Coordinación Civil-Militar de Seguridad Aérea.
  • Industria: 500’42 millones por apoyo a la innovación tecnológica del sector de la Defensa, satélites de uso militar, etc.
  • Empleo: 0’50 millones de € para el buque medicalizado Esperanza del Mar en apoyo a las actuaciones militares en Mali.
  • Agricultura y Medio Ambiente: 40’42 millones de € para barcos de apoyo militar al Índico (operación Atalanta), convenio para uso de la AEMET para fines militares, etc.
  • Hacienda: 39’49 millones de € para gastos plurianuales del Ministerio de Defensa e Interior, etc.
  • Sanidad: 0’3 millones de € para productos uso y consumo uniformidad femenina.
  • Economía: 102’56 millones de € para la Red de Seguridad Biomédica, transferencias del CSIC al INTA, etc.
  • Educación: 0’02 millones de € para subvenciones a organismos militaristas.

No se incluyen los datos de otras partidas presupuestarias como:

  • 13’95 millones de € para los Centros Universitarios de la Defensa,
  • 477’51 millones de € para las clases pasivas militares (pensiones prestaciones a funcionarios y familiares, pensiones de guerra)
  • 735’45 millones de € para los Organismos Autónomos Militares (INVIED, ISFAS, INTA).
  • 1’05 millones de la Casa de Rey.
  • 0’55 millones de € de las Cortes Generales para viajes relacionados con política de Defensa y para la Contribución a la Asamblea Parlamentaria de la OTAN.
  • Tampoco se cuentan los 16.127’63 millones de € producidos por la Deuda Militar.

Pero el engaño es continuado y no es exclusivo del PP.  Desde 2002 a 2015 el Ministerio de Defensa ha sobregastado 19.981’15 millones de € más de los que tenía presupuestados, una media del 20’66 %.  En el periodo de Rajoy este sobregasto se ha llevado al extremo:  en 2012, + 44’75 %; en 2013, 32’51 %;  en 2014, 33’95 %;  y en 2015, 40’47 %.  Otro escándalo.

Con todos estos datos el gasto militar español con criterio OTAN acaba suponiendo un 7’14 % del gasto del presupuesto de todos los Ministerios y un 2’71 % del PIB (muy por encima del 0’8 % del que se queja continuamente el PP por escaso).

Además, los pacifistas somos distintos ideológicamente a los «militares antimilitaristas» que usted dice que son todos.  Y lo somos porque a nosotros, los pacifistas y antimilitaristas nos parece que España está militarizada en gran medida.  En siguiente listado hay 45 ejemplos:

  • desde la fiesta nacional, al el jefe del Estado,
  • desde la I+D+i  hasta la mala calidad reiterada de nuestra industria militar,
  • desde la presencia española en el Antártico hasta la Agencia Española de Meteorología,
  • desde la Unidad Militar de Emergencias al Seprona y a la Guardia Civil.
  • De la militarización participan 12 de los 13 ministerios (en mayor o menor medida).
  • Se militariza la Semana Santa, existe una catedral militar.
  • Hay Organismos Autónomos militares ampliamente dotados,
  • existe la Sanidad Militar, la Farmacia Militar, la Justicia Militar, la cooperación internacional militarizada.
  • Somos la séptima potencia mundial en venta de armas, las bases militares y los campos de tiro están extendidos por toda la geografía nacional y llegan a ocupar y usar parques nacionales.
  • Defensa es el segundo terrateniente de España, existen multitud de viviendas militares en abandono de las que se lucra Defensa con su venta promoviendo la especulación inmobiliaria,
  • existe un servicio de Cría Caballar militar, los militares se ocupan de la protección y reintroducción de algunas especies en peligro de extinción.
  • Muchas comarcas españolas son dependientes del monocultivo militar:  Ferrol, Cartagena y Cádiz de la industria militar;  Tremp en Lérida y otras zonas de los acuartelamientos militares.
  • Somos el segundo país más intervencionista de Europa con unas 80 intervenciones a nuestras espaldas,
  • muchas embajadas cuentan con agregadurías militares, concedemos créditos a interés cero a la industria militar,
  • los militares tienen centros educativos propios, además tienen multitud de convenios de enseñanza con muchas universidades públicas y privadas.
  • Además, nuestra doctrina militar aplica el concepto de fronteras avanzadas y, por ello, nos sentimos legitimados a intervenir en Malí o el Índico.
  • Los militares se sienten legitimados para invadir pueblos en sus ejercicios militares sin previo aviso a los civiles.
  • El Tribunal de Justicia de Andalucía fallaba que no tienen por qué avisar los militares a la Junta de Andalucía cuando vayan a hacer maniobras en los parques naturales.
  • Militarización de los aviones de la Agencia Tributaria para el control de drogas.
  • Últimamente la televisión realiza series sobre la vida militar, programas de cocina hacen pruebas en instalaciones militares, y la Vuelta ciclista tiene metas en instalaciones militares, España participa en los Juegos Olímpicos Militares.
  • Los militares pueden condicionar el uso y la propiedad del territorio declarándolos zonas de interés para la defensa nacional.
  • Para colmo, con nuestros impuestos también pagamos parte de las vacaciones de los militares españoles y peregrinaciones anuales a Lourdes.
  • Por no hablar de la militarización de los callejeros de cualquier ciudad y/o pueblo, la militarización de las ferias educativas y juveniles.
  • Y no nos olvidamos de privilegios para los militares que quieren optar a ser funcionarios civiles, ni de los campos de golf y centros recreativos y deportivos militares.
  • Por último y no menos penosos son la militarización de las fronteras y, también de la inspección y control de la actividad pesquera.

Seguro que Julio Rodríguez, que sabemos nos sigue en twitter y ha demostrado interés por el antimilitarismo, tiene algo que decir a todo esto.  Seguro que querrá debatir con nosotros, también con nosotros, en buena lid y campo abierto.

Nosotros lo estamos deseando, hablar con el general y con todos los militares porque consideramos que la defensa no debe ser patrimonio exclusivo de los que van armados y sí más bien algo que hay que construir desde la paz, desde la noviolencia, sin ejércitos.

Para que conozca mejor lo que es el antimilitarismo nos permitimos aconsejarle el libro Política Noviolenta y lucha social del que somos autores.  Verá que no cariturizamos las ideas de los militares, las estudiamos, y les damos alternativas desde la racionalidad, en buena lid y campo abierto.

Por último, pensamos que muchos antimitaristas nos hemos sentidos caricaturizados (justo como denuncias tú en tu twit) cuando pretendes que el antimilitarismo se llene de militares que rebajan la propuesta militarista a la paz armada y obvias las propuestas del antimilitarismo de superar la cultura de la guerra y la estrategia de la dominación y la violencia.  Tus palabras y razonamientos, que sin duda pretendes neutrales y sin mal propósito, sí que son considerados como menosprecio por los que somos antimlitaristas.  Justo otro ejemplo más de la violencia cultural que practicáis los militaristas adueñándoos de todas las facetas de la sociedad.

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El acuerdo programático Podemos-IU en materia de Defensa

 

los dosjuntos

Fuente: El diario

Hemos leído con nuestro consabido buen ánimo el acuerdo programático llamado Cambiar España: 50 pasos para caminar juntos, que aparece en la información de El Diario, buscando, como hacemos con cada declaración política de la diestra o la siniestra, lo que tiene que ver con la materia militar y de la política de seguridad y defensa.

Andábamos algo ilusionado cuando oímos bramar a Don Mariano Rajoy y a ese otro señor de la otra derecha que parece sacado de una foto de vendedores de tecnocasa, que era un acuerdo de radicales y extremistas, pensando que entre los cincuenta pasos (se nos antojan pocos para una legislatura que se prevé larga y tortuosa) alguno darían en relación con el creciente militarismo que padecemos.

Lo que sí dice el acuerdo

El acuerdo hace una única mención, para decir que pretenden que el gasto de la política de Defensa en 2019 sea de sólo el 0,8% del PIB español, frente al que dicen es hoy, del 1%.

Al respecto la falta de precisión resulta algo alarmante:

Defensa reconoce que se está gastando el 0´8%, ¿de dónde sacan esa cifra del 1 %?

¿Tal vez al gasto del Ministerio de Defensa suman los gastos de los organismos autónomos militares y los créditos del Ministerio de Industria a Defensa?

Seguro que no incluye ni las clases pasivas militares (que con arreglo a los criterios OTAN es gasto militar, ni los de la Guardia Civil, que igualmente son gasto militar según el criterio OTAN, ni de las partidas disfrazadas y ocultas en los otros 11 ministerios -todos menos uno- del gobierno de Rajoy, o en otras instituciones del estado, o en el pago de intereses de la deuda militar, o en las partidas extrapresupuestarias de más de 2.000 millones de euros programadas para cada anualidad del 2016 a 2019).

Desde luego no todo el gasto militar, que según nuestros cálculos ronda el 2,72% del PIB.

Pero además, es que el 0,8 que dice que va a mantener es la cifra que sin pudor reconoce el gobierno ahora, lo que nos indica que la reducción, en realidad, no reduce mucho, lo que nos hace afirmar que el paso se queda en minipaso, en paso en falso, en paso del cangrejo.

Convendría en todo caso precisar más el tema de la política de gasto en defensa que pretenden llevar adelante, no sea que el cambio se quede en que nada cambia, como es habitual en esta política, y los confluyentes se acomoden a los intereses de los de siempre en esta materia.

Lo que no dice el acuerdo

Y si lo que dice el acuerdo dice poco y no dice bien, no podemos sentirnos más tranquilos viendo lo que no dice, las ausencias, lo obviado tal vez y quién sabe si lo que no se pretende, por tanto, es caminar en esta senda de política desde la izquierda para derrotar al PP.

No dice nada de cosas que, a nuestro juicio, debería decirse algo y que, en ocasiones, los programas de uno u otro «confluidos» sí han dicho algo antes. Entre estos temas silenciados encontramos

  • La OTAN y las bases militares
  • Las operaciones militares en el exterior
  • La ingente deuda militar por compra de armas
  • La industria militar y el girapuertismo en el sector
  • los créditos a interés cero que otorga industria a las industrias militares
  • Los derechos en las fuerzas armadas
  • La transparencia y auditoria del gasto militar
  • Los créditos extrapresupuestarios y fraudulentos para aumentar el gasto militar por la puerta de atrás
  • La venta de armas
  • La política exterior militarizada
  • El complejo militar-industrial
  • La desastrosa situación de Navantia
  • El segundo ciclo de rearme del ejército español

Estas ausencias no pueden sino llevarnos a una conclusión: dentro de las políticas que se han pactado no hay ningún compromiso relativo a lo militar.

¿Qué política de defensa constituirá un hipotético gobierno confluido?

Es evidente que los silencios no permiten, por otra parte, ni siquiera esbozar los pasos que se pretenden dar en política de defensa e internacional, pues el silencio puede significar tanto continuismo como silenciamiento de las intenciones. Deberemos probablemente esperar a los programas para conocer algo mejor las intenciones.

En todo caso, sí es significativo que la temática ni siquiera aparezca en la agenda de preocupaciones que exigen puntos de acuerdo entre dos fuerzas que pretenden presentar una oferta al electorado. Tal vez dan por descontado el absoluto desconocimiento de estas materias por parte de la masa ingente y desinformada de «electores» y el escaso peso de la izquierda antimilitarista existente, que o bien se supone que votarán con la nariz tapada por aquello del voto útil, o que al no vociferar no existe y no pasará factura.

Es una obviedad el componente militarista de algunos perfiles destacados de las formaciones confluidas (incluso destacados miembros de cuerpos militares), lo que se corrobora tanto por el escaso interés por estos temas en las sucesivas legislaturas por parte de los que han tenido asiento en los escaños congresuales, como por la falta de interés en los programas políticos y por algunas declaraciones públicas desafortunadas.

No parece augurarse un planteamiento ni coherente ni alternativo en materia de defensa, a salvo de que los próximos días conozcamos algunos datos que nos puedan hacer cambiar de opinión.

De lo examinado no parece, contradiciendo a Rajoy, que al menos en esta materia la confluencia vaya a ser radical ni alternativa, aunque no podemos afirmar lo mismo del epíteto de extremista, pues si sigue incólume la política militarista del rajoinato, tal vez sí podremos calificarla de extremista y continuista.

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España gasta el 2’72 % de su PIB en Defensa, no el 0’8 como dice Morenés

Imagen de Manu Gómez

Los P.G.E. de 2016 se han realizado estimando un PIB de 1.142.000 millones de € (en 2015 se había estimado un PIB de 1.065.736 millones de €).

Si tenemos en cuenta el gasto de Defensa que publicita el Ministerio (los 5.787’89 millones de € de su presupuesto ministerial), el PIB que estaríamos utilizando para Defensa en 2016 sería el 0’5 %, cifra que ni ellos se creen, y que, por lo tanto, ni los militares publicitan por falsa.

Antes bien, Defensa viene diciendo que estamos gastando un 0’8 % del PIB en Defensa, esto es, Defensa viene a reconocer que realmente gastaremos en lo militar 9.136 millones de €, 3.348,11 millones más de los que publicitan.  Grave contradicción ministerial.

La realidad que nos pretende vender Morenés es que si diésemos el salto que propone y pasásemos del 0’8 al 2 % del PIB (necesario para estar en consonancia con los esfuerzos que ha pedido la OTAN a los Estados parte) tendríamos que multiplicar la inversión en Defensa por 2’5, lo que supondría para Morenés pasar de los 5.787’89 millones de € del gasto ministerial a un gasto ministerial de 14.469,725 millones.  Entonces Morenés estaría contento y podría cumplir las exigencias-recomendaciones de la OTAN.

Sin embargo, si utilizamos como medida el G.M. que hemos calculado, a la baja, (31.160’61 millones de €) el % del PIB utilizado para Defensa ascendería al 2’72 % del PIB, dato mucho más real y ajustado.

Como se ve, miente mucho Morenés y el Ministerio de Defensa, ellos pregonan un 0’8 % del PIB en gasto de Defensa y la realidad es 3’4 veces superior.

Esto influye mucho en algunos debates que promueven Morenés y sus ayudantes. Como ya hemos demostrado, Morenés oculta una gran parte del gasto en Defensa, pero para pedir mayor desembolso militar no usa cifras concretas sino que prefiere referirse al porcentaje del PIB utilizado en Defensa, con el fin de oculta, aún más, los datos reales.  Argumentan que España está muy por debajo del % de PIB utilizado en Defensa.  Pero lo dicen, como hemos demostrado arriba falseando los datos torticeramente.  Morenés pretende justificar con los datos del % del PIB el aumento hasta el 2 % del PIB del gasto en Defensa cuando realmente ya lo hemos superado con creces y desde hace tiempo.

Lo justo sería que el % del PIB dedicado a Defensa bajase para ajustarse a las exigencias de la OTAN en un 0’7 % del PIB, es decir, 7.994 millones menos.

Entonces estarían de acuerdo los militares del Atlántico Norte.  Nosotros no porque dicho gasto es desmesurado para un país como España y la sociedad no lo aceptaría porque sólo respondería a los intereses militaristas e imperialistas de la OTAN.

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Nada del problema militar es negociable para Sánchez

Imagen de David de la Luz

Fuente:  Nueva Tribuna.

Pedro Sánchez acaba de hacer públicas 43 medidas que ha enviado a los partidos para negociar su presidencia del gobierno.

Muchas de ellas son, innegablemente, necesarias y urgentes (derogar la Reforma Laboral, derogar la Reforma Educativa -cosa que, por cierto, no se dice, sino que se habla de paralizar su calendario de aplicación-, medidas de choque para bajar el paro a la mitad, …).

Otras son risibles viendo el comportamiento conocido del PSOE, por ejemplo en todas las noticias sobre las puertas giratorias constantes en el mundo de la Defensa. Dicen así

36. Endurecer el régimen de incompatibilidades para evitar el fenómeno de las puertas giratorias, extendiendo el periodo hasta los 5 años.

.Otras son necesarias pero hay que concretar.  Por ejemplo, cuando habla (en la medida 4) de hacer una auditoría del gasto público, ¿se refiere también al gasto militar?  Porque el gasto militar ha de ser, urgentemente, auditado dado que los Presupuestos Generales del Estado para 2016, entre otras cosas,

  • esconden gasto militar en 12 de los 13 ministerios existentes y
  • que aunque se publicita que el presupuesto del Ministerio de Defensa será de 5.787’89 millones de €, la suma de todas las partidas que tienen que ver con el gasto militar (siguiendo el criterio contable de la OTAN) asciende a 31.133’15 millones de €, es decir, las cuentas públicas esconden 25.345’26 millones € de gasto militar esconden el 81’41 % de dicho gasto.
  • la deuda militar que genera el gasto militar será para 2016 de 16.309’59 millones de €, el 53’82 % del gasto militar.

En la medida 15 se habla de

Promover Acuerdo por la Ciencia, recuperar los niveles de inversión pública en I+D+i e impulsar un plan de repatriación del talento científico.

Pero no se habla del problema que está suponiendo la militarización de la I+D+i española en los últimos gobiernos.

También nos llama la atención la propuesta

32. Atribuir a los partidos políticos que se hayan financiado ilegalmente responsabilidad patrimonial de dichos actos.

porque, en nuestra opinión, estas responsabilidades políticas y penales se debería aplicar también a la esfera militar dado que los programas PEAS están sobreendeudando al Ministerio de Defensa y al de Industria, además, de contribuyendo negativamente porque producen excesivo aumento de déficit en los PGE.  Una y otra vez publicamos noticias sobre la mala calidad de la industria militar, parte de la cual tiene accionariado estatal, y donde nunca nadie asume las consecuencias de las malas políticas que implementan.

Pero nos extraña sobremanera que nada de lo militar sea importante para Pedro Sánchez, el PSOE y para los pactos que quieren hacer para gobernar España durante los próximos cuatro años.  Por ejemplo, ¿no es importante

  1. Conseguir que la Directiva de Defensa sea debatida por el Parlamento y la sociedad antes de ser aprobada
  2. Conseguir que la Comisión de Defensa del Congreso sea un órgano donde realmente se controle la política de Defensa
  3. Reducir el excesivo número de militares españoles
  4. Aumentar la ratio de oficiales por soldado desde los impresentables y actuales 1 oficial por cada 1’8 soldados a cifras más presentables
  5. Iniciar el proceso de reconversión de las deficitarias e ineficaces industrias militares españolas hacia fines socialmente útiles
  6. Prohibir el gasto en programas de armamento ineficaces, caros y generadores de deuda, como los PEAS que van a suponer una inversión en armas de 1.606’5 millones € en 2016
  7. Reducir el Gasto Militar español de 31.133’15 millones € para financiar políticas sociales
  8. Abandonar la política de exteriores militarizada y cambiar las prioridades hacia la cooperación y la solidadridad
  9. Presupuestar bien las Operaciones Militares en el Exterior (1.034 millones para 2016) y dejar de ocultar su desmedido gasto a la opinión pública
  10. Desmilitarizar la Guardia Civil y la Guardia Real
  11. Acabar con la corrupción militar
  12. Acabar con el despilfarro militar (cuerpos como la Patrulla Águila, Patrulla Acrobática de Paracaidismo, Patrulla Aspa, desfiles militares, …)
  13. Desmilitarizar la UME
  14. Salir de la OTAN
  15. Acabar con la justicia militar
  16. Prohibir el sobregasto del Ministerio de Defensa en las liquidaciones de los presupuestos por un valor medio de 1.357 millones de € al año
  17. Podríamos añadir un largo etcétera, que podéis consultar en nuestros informes sobre Gasto Militar, sobre el Ejército Europeo y sobre Antimilitarismo y Elecciones Municipales y Autonómicas.

Sin embargo, nos sorprende que nada de lo militar sea negociable, mejorable, hablable siquiera.

Una vez más los militares se salen con la suya logran mantenerse como política de estado, como política inmutable y ajena a quien gobierne, y sobre todo a los ciudadanos.

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