Tag Archive for conflictos internacionales

Las mujeres de Mali nos marcan el camino hacia la paz

out+of+Africa

Fuente: Publicado en el periódico semanal Es Hora por Utopía Contagiosa.

Si hacemos caso de las informaciones, casi siempre interesadas, de los medios oficiales de comunicación, las guerras son siempre inevitables y no es posible resolver sin ellas los conflictos de diversa índole. Cualquier conflicto que escojamos, desde los más silenciados a los que forman parte de la rabiosa actualidad, son leídos de forma inexorable desde una óptica militarista y parece que la aspiración a una solución alternativa de ellos es una ilusión ingenua.

Es llamativa la absoluta falta de información en nuestros medios de comunicación respecto de cualquier práctica que no sea liarse a tiros en los conflictos que nos presentan. Nada se informa sobre las luchas noviolentas que tienen lugar en Palestina y frente al clima global de confrontación militar, o sobre los grupos que desarrollan actividades noviolentas, antiguerra, o de simple protección de víctimas en Siria, o en Congo, o en Mali, por poner ejemplos candentes.

Hoy queremos dar voz antimilitarista y alternativa a uno de los actores de las guerras que siempre permanecen en el olvido: las mujeres. Miremos un manifiesto de 42 mujeres de Mali, que abogan por una alternativa al la guerra a la que llaman “Badenya” (hijos de la madre) y que promueve otro enfoque y otras prácticas para resolver los conflictos.

Badenya,nos dicen- es uno de los valores que nosotras, las mujeres de Mali,  debemos cultivar más y contraponer al valor masculino fadenya (hijos del padre) que en su versión ultraliberal autoriza la carrera desenfrenada y fratricida al beneficio, hasta el punto de malvender empresas públicas rentables, de ceder tierras agrícolas a los dominadores y de aceptar la partición del territorio nacional.”

Ellas identifican de forma muy clara los males de su sociedad: De la situación dramática de Mali se desprende una realidad terrible que se verifica en otros países en conflicto: la instrumentalización de la violencia sobre las mujeres para justificar la ingerencia y las guerras causadas por la codicia de las riquezas de su país.”

Y ellas mismas se saben parte de la solución en su rol histórico de mujeres y con metodologías diferentes a las imperantes: “Nosotras, las mujeres de Mali, tenemos que jugar  un rol histórico , aquí y ahora, en la defensa de nuestros derechos humanos y fundamentales contra tres formas de fundamentalismo:

  • El religioso a través del islam radical;
  • el económico a través del todo mercado;
  • el político a través de la democracia formal, corrupta y corruptora.

Invitamos a toda/os aquella/os que, en nuestro país, en Africa y en otras partes, se sientan concernidos por nuestra liberación de estos fundamentalismos, a juntar sus voces a las nuestras para decir “No a la guerra”.

Las cuarenta y dos mujeres firmantes del manifiesto nos hacen preguntas interesantes como:

¿Donde está la coherencia de los dirigentes africanos en la gestión de los asuntos del continente si la mayoría de ellos se opuso en vano a la intervención de la OTAN en Libia y ahora se ponen de acuerdo sobre la necesidad de un despliegue de fuerzas militares en Mali, de consecuencias incalculables?

También nos recuerdan las consecuencias graves y negativas que la intervención en Malí va a tener sobre la mujer maliano: “Su vulnerabilidad, que está en todas las bocas, debería estar presente en todos los espíritus cuando se toman las decisiones y ser disuasiva cuando la guerra puede evitarse. Se puede. Debe evitarse en Mali.

Recordemos que los casos de violación que deploramos en las zonas ocupadas del Norte pueden multiplicarse con el despliegue de varios miles de soldados. A este riesgo hay que añadir el de una prostitución más o menos disimulada que se desarrolla generalmente en las zonas de gran precariedad y en consecuencia los riesgos de propagación del VIH/SIDA. El plan de intervención militar que va a examinar el Consejo de Seguridad ¿prevé los medios para proteger realmente a las mujeres y niñas de Mali de este tipo de situación desastrosa?

Recordemos también que en el conjunto del territorio las sanciones económicas impuestas por la comunidad internacional al pueblo maliano en nombre del retorno a un orden constitucional desacreditado afectan considerablemente a los grupos vulnerables. Debido a la división sexual de las tareas, las mujeres se enfrentan a nivel doméstico a la enorme dificultad de proporcionar agua, alimentos, energía doméstica, medicamentos a las familias. Esta lucha cotidiana e interminable para la supervivencia es ya en sí misma una guerra. En estas circunstancias de precariedad y de vulnerabilidad de las poblaciones, y de las mujeres en especial, la opción militar en preparación es un remedio que tiene todas las probabilidades de ser peor que la enfermedad, mientras que una alternativa pacífica que emanara de la sociedad maliana, civil, política y militar, sería constructiva.

Ellas hablan de otro enfoque para el conflicto: No a la guerra.

Nuestras armas deberán ser la lucidez y la madurez política en este mundo sin fe ni ley. No hay ninguna razón para que Mali se comprometa en un terreno en el que tanto Francia como Estados Unidos se retiran, a pesar de la potencia armamentística de la OTAN.

A la economía de la guerra, nosotras, las mujeres de Mali, oponemos la economía de la vida aprovechando la transición en curso como una ocasión histórica de hacer frente al triple desafío del saber, de la ciudadanía y del diálogo. Las evoluciones en curso sobre el terreno, entre ellas la voluntad de negociación de Anar Dine y del MNLA, la modificación constante de las relaciones de fuerza, así como las estrategias y las interacciones entre los distintos grupos presentes, deben ser examinados con la atención necesaria a fin de no solamente evitar una guerra potencialmente trágica sino también de sortear los escollos  de los acuerdos pasados.

Las concertaciones nacionales previstas desde hace meses deben celebrarse de una vez para permitir a la sociedad maliana en su conjunto de reencontrarse y de definir por sí misma las bases y condiciones de una solución concertada (y no impuesta) al conflicto actual. Nosotras, mujeres malianas,  contribuiremos a ello plenamente, así como mañana contribuiremos a la refundación de la democracia en nuestro país de acuerdo con los valores sociales y  culturales  que nos son familiares.

Todo un programa que desenmascara el interesado tratamiento de los conflictos desde la visión militarista en boga.

La guerra no sólo ha sido el recurso habitual en la “solución” de los problemas entre distintos pueblos o entre diferentes mentalidades dentro de un mismo Estado, sino que ha sido constantemente legitimada con argumentos que ofenden al más elemental sentido común, e incluso legitimada como una herramienta política en pie de igualdad con los votos, las leyes, etc., cuando no como uno de los instrumentos más eficaces de la acción política que ha alumbrado nuestro orden mundial de violencia y dominación.

Por eso desenmascararla es, sobre todo, socavar los pies de este coloso de barro que nos oprime. Y en ello las mujeres de Mali nos ofrecen un ejemplo incontestable.

Share

El oculto gasto militar del rey y de Malí

Hace poco informamos de que el Gasto Militar de 2013 era de 28.897’54 millones de euros, aunque el Ministerio de Defensa informaba que su presupuesto sólo era de 6.913’65 millones de euros.

En nuestras cuentas incluíamos un epígrafe llamado «Casa Real» en el que anotábamos un gasto de 45’4 millones de euros.  En este rubro incluíamos:

  • El sueldo de Juan Carlos Borbón y de Felipe Borbón, ambos militares.  Entonces estimamos a la baja sus sueldos porque los presupuestos presentados por Mariano Rajoy no había especificado estas cantidades.  Por ello decíamos que en 2011 se habían gastado 0’43 millones de €, y en 2012 0’4 millones de €.  Para el presupuesto de 2013 estimábamos la misma cantidad.
  •  Los sueldos de los 5 altos cargos militares de la Casa del Rey, de los cuales tampoco existen datos concretos a esta fecha.
  • Los gastos de la Guardia Real, de los cuales tampoco hay información actualizada y sólo disponemos de una cifra de 2011:  45 millones de euros.

El total que nos salía era de 45’4 millones de euros, al menos, para el año 2013.

Ahora encontramos una noticia en Público en la que se informa que se han subido el sueldo tanto Juan Carlos como su hijo Felipe.  Ocurre que ambos se bajaron el sueldo al igual que todos los funcionarios que perdieron su paga extra de diciembre.  Ahora, para este año, parece que el esfuerzo de tan insignes españoles es demasiado alto y han decidido subirse el sueldo en igual medida y, nuevamente, demuestran su insolidaridad con el resto de los españoles.

En concreto, Juan Carlos Borbón recibirá este año 292.752 € y Felipe la mitad:  146.376 €.  Un total de 439.128 €.

Ahora que se aclaran un pelín más las cuentas del gasto militar hemos de matizar que el gasto militar del capítulo «Casa Real» es de 439.128 € y que, por lo tanto, el Gasto Militar total es de 28.897’58 millones de euros.

Además, como ya venimos informando últimamente, si añadimos los 3’8 millones, cifra inicial (no final) de la intervención en Malí, el Gasto militar total sube a 28.901’34 millones de €.

Share

Nuestro socio «democrático» Arabia Saudí.

Fuente: Infodefensa.

¿Han oído hablar de la colaboración «público-privado» que propugna el nuevo modelo neoliberal en boga? ¿Y de la colaboración «civil-militar» que propone nuestra política de defensa cuando se refiere a la venta de armas? ¿Y de la ayuda y solidaridad entre estados amigos, aunque uno de ellos no sea, precisamente, un pais respetuoso de los derechos humanos?

Pues les vamos a contar un ejemplo típico de esta triple alianza de intereses, donde el Estado español promueve el negocio para una empresa privada de venta de armas ayudando de paso a un Estado amigo no precisamente muy respetuoso con los Derechos Humanos.

La empresa española se llama Uro y su negocio es, según sus propios papeles «es una empresa del sector de automoción dinámica, moderna y con una trayectoria siempre ascendente, cuyas actividades son el diseño y la fabricación de vehículos especiales todo terreno, con una extensa gama de aplicaciones en muy diferentes sectores de actividad tanto industriales como militares.»

URO factura anualmente cerca de 30 millones de euros en venta de estos vehículos, y cuenta con menos de 150 trabajadores y ha colocado sus camiones blindados militares (principalmente la versión VAMTAC), además de al ejército español, en países tan curiosos como Marruecos, Malasia, Angola o Ghana, así como en escenarios de guerra abierta como Afganistán, Kosovo, Irak, República Democrática del Congo o Líbano.

Vayamos ahora al país agraciado con la getión del mInistro de Defensa para promover la expansión de los nuevos negocios de Uro: Arabia Saudí es un país islámico, con régimen de monarquía absolutista y que se caracteriza, hasta ahora, por su escaso interés por los derechos humanos, si hacemos caso de organizaciones como Amnistía Internacional, el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas o Human Rigths Watch. Sus tribunales, en aplicación de la ley islámica, imponen penas corporales por la comisión de diversos delitos, como puede ser el caso de la amputación de miembros, cremación con ácido, azotamiento, ahorcamiento y otros igualmente impresentables.

El régimen saudí, a su vez, ha impuesto la segregación sexual, la represión de las ideologías o creencias diferentes, un trato degradante a los trabajadores no cualificados de origen extranjero y un régimen de represión política y económica significativa.

Sin embargo, y eso tal vez explica muchas cosas, es un aliado importante de las potencias prooccidentales en la región y es la segunda reserva mundial de petróleo en el mundo.

Es a este régimen y a sus fuerzas militares y policiales a quien el Ministro de Defensa está ayudando a comprar vehículos blindados de Uro.

Nosotros nos preguntamos ¿Para qué querrán las autoridades saudies estos vehículos probados en diversos conflictos bélicos? ¿Sera posible que se usen contra las aspiraciones de derechos humanos de su población reprimida? ¿Los usarán contra los pueblos vecinos, en un contexto regional de extrema peligrosidad militar? ¿No le importa esta posibilidad a la empresa URO, ni al gobierno español? ¿Da igual a quién se vende y para qué va a hacer uso de lo vendido, con tal de hacer negocio?

¿Y no colleva graves responsabilidades políticas para la política exterior española el potenciar a una dictadura como la Saudí?¿No debería responder por ello el Ministerio de Defensa, que se ha manchado las manos en promover este negocio?

¿En que gana nuestra sociedad con este negocio?

El ministro y las autoridades saudíes se han reunido, “en una extensa y cordial reunión, exploraron las diferentes alternativas que están siendo evaluadas desde Riad para el suministro de carros de combate para su Ejército”.

Share

Mujeres malienses opinan sobre la guerra

Fuente:  sindominio.info

Hoy queremos dar voz antimilitarista y alternativa a uno de los actores de las guerras que siempre permanecen en el olvido:  las mujeres.

 De la situación dramática de Mali  se desprende una realidad terrible que se verifica en otros países en conflicto: la instrumentalización  de la violencia sobre las mujeres para justificar la ingerencia y las guerras causadas por la  codicia de las riquezas de su país.

Nosotras, las mujeres de Mali, tenemos que jugar  un rol histórico , aquí y ahora, en la defensa de nuestros derechos humanos y fundamentales contra tres formas de fundamentalismo:

  • el religioso a través del islam radical;
  • el económico a través del todo mercado;
  • el político a través de la democracia formal, corrupta y corruptora

Invitamos a toda/os aquella/os que,  en nuestro país, en Africa y en otras partes, se sientan concernidos por nuestra liberación de estos fundamentalismos, a juntar sus voces a las nuestras para decir “No a la guerra».

42  mujeres de Malí firman el manifiesto en el que nos hacen preguntas interesantes como:

  • ¿Donde está la coherencia de los dirigentes africanos en la gestión de los asuntos del continente si la mayoría de ellos se opuso en vano a la intervención de la OTAN en Libia y ahora se ponen de acuerdo sobre la necesidad de un despliegue de fuerzas militares en Mali, de consecuencias incalculables?

También nos recuerdan las consecuencias graves y negativas que la intervención en Malí va a tener sobre la mujer maliense:  Su vulnerabilidad, que está en todas las bocas, debería estar presente en todos los espíritus cuando se toman las decisiones y ser disuasiva cuando la guerra puede evitarse. Se puede. Debe evitarse en Mali.

Recordemos que los casos de violación que deploramos en las zonas ocupadas del Norte pueden multiplicarse con el despliegue de varios miles de soldados. A este riesgo hay que añadir el de una prostitución más o menos disimulada que se desarrolla generalmente en las zonas de gran precariedad y en consecuencia los riesgos de propagación del VIH/SIDA. El plan de intervención militar  que va a examinar el Consejo de Seguridad ¿prevé los medios para proteger realmente a las mujeres y niñas de Mali de este tipo de situación desastrosa?

Recordemos también que en el conjunto del territorio las sanciones económicas impuestas por la comunidad internacional al pueblo maliano en nombre del retorno a un orden constitucional desacreditado afectan considerablemente a los grupos vulnerables. Debido a la división sexual de las tareas, las mujeres se enfrentan a nivel doméstico a la enorme dificultad  de proporcionar agua, alimentos, energía doméstica, medicamentos a las familias. Esta lucha cotidiana e interminable para la supervivencia es ya en sí misma una guerra. En estas circunstancias de precariedad y de vulnerabilidad  de las poblaciones, y de las mujeres en especial, la opción militar en preparación es un remedio que tiene todas las probabilidades  de ser peor que la enfermedad, mientras que una alternativa pacífica  que emanara de la sociedad maliana, civil, política y militar,  sería constructiva.

Share

Del 5 al 14 de febrero tuitea contra el reclutamiento de niños.

destin+y+yo

Fuente: Amnistía Internacional

Dentro de la propuesta de Amnistía Internacional de trabajar contra el reclutamiento de niños, donde nos ofrecen un amplio catálogo de materiales didácticos y de trabajo, aparece la propuesta de tuitear, desde el día 5 al 12 de febrero (día contra el reclutamiento de niños soldado) mensajes contra el reclutamiento de menores.

La propuesta va dirigida principlmente a menores de entre 15 a 18 años, pero es extensible a quienes apostamos por un mundo sin ejécitos y sin el horror de la guerra y el reclutamiento de niños a nuestras espaldas.

Nos dice Amnistia Internacional que «El próximo 12 de febrero es el Día Mundial contra el Reclutamiento de Niños y Niñas Soldados, y queremos que todo el mundo se entere de que estamos en contra del uso de menores de edad en los conflictos armados. ¿Nos ayudas?

Estamos buscando que chicos y chicas de entre 14 y 18 años enviéis frases que expliquen por qué no queréis que haya más niños y niñas soldados, y que sirvan para darles apoyo. ¿Cómo lo haríais en 140 caracteres?

Escríbenos la frase en este evento y compártelo con tus contactos o también puedes enviárnosla a través de twitter: para ello usa el hashtag #Menoresoldados. Especifica tu centro educativo.
Lanzaremos las mejores ideas a través de nuestro perfil de twitter (@amnistiaespana) el 12 de febrero así que ¡participa!

Nos parece muy meritorio recordar que en en más de 20 conflictos armados desde 2004 se tiene datado y contrastado el secuestro y uso de niños para servir como soldados o como esclavos sexuales de los ejércitos y animamos a difundir esta iniciativa, y cualquier otra que surja en contra de esta aberración, en contra del secuestro militar de niños para servir a los señores de las guerras.

Share

El PSOE pide la comparecencia de Morenés para preguntarle por qué no hace lo que no hicieron ellos

Fuente:  eleconomista.es

Cuando el PP está en la oposición pide al PSOE que hagan lo que ellos no hicieron.  En justa reciprocidad, el PSOE, cuando está en la oposición, le devuelve la jugada y ahora les pide que hagan lo que ellos no hicieron cuando gobernaban.

Es un triste juego de palabras pero más triste es aún la realidad que entre ambos partidos institucionales mantienen en el tema de la Defensa:  cuando gobiernan los dos hacen casi lo mismo y cuando son oposición son creativos para olvidarlo en el momento de acceder de nuevo al poder.

Entre unos y otros, la casa de la Defensa sin barrer.

Ahora el PSOE le pide al PP que comparezcan Morenés y el Secretario de Estado de Defensa, Pedro Arguelles, para informar sobre:

  • Malí, Afganistán y Líbano.  Han tenido mucho cuidado al pedir la comparecencia después de que ya hemos intervenido en el conflicto africano y no antes.
  • La ejecución del presupuesto de 2012.
  • Qué planes tiene el Gobierno para prever de antemano «una asignación razonable» para las operaciones militares en el extranjero que ya estén programadas, sin perjuicio de que las que haya que improvisar se asignen a los tradicionales «créditos ampliables».
  • Qué piensa hacer el Gobierno para corregir la «anomalía» de que el 76% del presupuesto de Defensa se vaya en gastos de personal, cuando en los países de nuestro entorno se mantiene en una proporción más equilibrada de alrededor del 50%.
  • Si el Gobierno piensa volver a recurrir a un crédito extraordinario como el que se aprobó por real-decreto en septiembre para ir devolviendo a la industria militar la deuda pendiente causada por los programas especiales de armamento (cuyo pago no está previsto en los presupuestos a pesar de que se sabía que la opción política del gobierno era realizarlo)

¿Y por qué no lo hizo en los 8 años de gobierno el PSOE?  ¿Y por qué no lo hará el PP en los años de gobierno que le quedan, si es que duran?

Pues porque ambos pertenecen, con todo el cinismo del mundo al partido tácito del militarismo español y lo tienen todo atado bajo cuerda.

A esto en otros lugares del mundo lo llamarían manipulación, o trampa, o chalaneo, o algo por el estilo. Pero aquí vale con no llamarlo de ningún modo y con hacer como que no hacen. Total, nadie dice nada y la oposición que en tantas materias se dice alternativa también hace como que tampoco hace.

 

Share

El antibelicismo de Gervasio Sánchez y la apuesta por la dolorosa verdad

Death+of+a+surrealist+soldier

Fuente: Ideal

Nos golpean con verdadera clarividencia las palabras de Gervasio Sánchez

«Hay un cinismo brutal por parte de la diplomacia occidental; solo ponen el punto de interés en un conflicto cuando interesa mediáticamente o estratégicamente», dijo Gervasio Sánchez, para quien «el último ejemplo está en la intervención francesa en Mali» ( y mientras lo leemos se nos pasan, como de corrido, las imágenes de las caras de nuestros políticos extractivos, unos votando con fervor en el parlamento español en favor del apoyo militar a Francia, otros votando un «sí critico», otros votando un «sí» de tapadillo, otros absteniéndose porque «tienen poca información» y sólo 18 votando en contra, no estamos seguros si por coherencia o por tacticismo).

Dice el periodista Gervasio «Al final hay un cansancio» de conflictos que se prolongan durante años o décadas, como Sudán, Afganistán o Irak, y una tendencia a obviar lo que pasa y a olvidar a estos países cuando alcanzan la paz y llegan los problemas graves de la posguerra». Y entonces a las caras (duras y militaristas) de nuestros políticos extractivos, se le unen en nuestra cabeza las «duras caras» de nuestras grandes corporaciones de intereses económicos (que por cierto financian la fabricación y venta de armas a esos desgraciados paganos de nuestras guerras) y las de los lideres de opinión y las principales cabeceras de la prensa y los medios de comunicación, que «callan» tan a menudo sobre esas posguerras que dicen del fracaso de la vía de la guerra y de la falsa ayuda humanitaria, del fracaso del militarismo y del fracaso de las altisonantes palabras de políticos e interesados que apostaron antes por la guerra para «preservar la paz», o «por solidaridad» y otros groseros de las palabras más venerables en vano.

Gervasio sigue desgranando su discurso y dice que «de la cobertura informativa de las guerras depende muchas veces de que se decida poner en marcha políticas de ayudas. Deberíamos reflexionar sobre ello porque la guerra no es un espectáculo: es un lugar donde ocurren hechos muy desagradables, donde la gente muere y sufre por razones que desconoce» y cuando oímos esto pensamos en nosotros, la sociedad desmoralizada, aburrida, inconsciente, que de forma obediente y latente apoya la guerra no negándola, no luchado contra ella en nuestro propio escenario, donde se la provee de justificaciones, de material, de intereses.

Para el fotógrafo, «la única verdad incuestionable de la guerra son las víctimas civiles».

No se anda con remilgos y no se deja engañar con los señuelos que los interesados en la guerra, los señores de la guerra nos lanzan para justificarla con el manido y burdo argumento de que «algo hay que hacer». «Incluso cuando tengo dudas de, si me están manipulando o no, me alío con las víctimas» para «intentar mostrar el conflicto a través del dolor o del drama que viven las víctimas civiles, porque así seguramente estaré más cerca de la verdad», explicó.

Porque esa es la más penosa realidad de las guerras: Las pierden las víctimas y las ganan quienes las provocan, incluidos los que desde aquí hacemos por que la guerra y la preparación de la guerra sean la lógica del orden mundial. incluidos quienes aquí apoyamos la existencia de los ejércitos o de la fabricación y exportación de armas. incluidos los que pagamos impuestos que sirven para las guerras o los que miramos para otro lado cuando estas tienen lugar. incluidos los que imponemos a las víctimas un orden mundial que sirve para mantener nuestros privilegios a costa de su propia vulnerabilidad y de provocar violencia estructural fuera de nuestras fronteras.

Gervasio Sánchez con su voz o con su cámara denuncia la maldad de las guerras y el cinismo de quienes permanecen impasibles o fatalistas ante ellas y de quienes, confundiendo el foco, piden más intervención militar donde debería pedirse más protección a las víctimas, más noviolencia y más justicia social.

Share

¿Cuáles son los riesgos de la sociedad?

Red+Flag

Editado en el periódico Es Hora el 2 de febrero de 2012.

Fuente: Público

Ha afirmado el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Fernando García Sánchez,  según leemos en Público, que «estamos en el mundo más peligroso que hemos conocido hasta ahora» y que los riesgos que amenazan a la sociedad son «los fundamentalismos, los independentismos y el terrorismo derivado de ellos«.

Parece que no se refiere a los fundamentalismos, independentismos y terrorismo (de estado y de los otros) financiados y potenciados por los militares.

La retahíla de mensajes apocalípticos lanzada desde los medios militaristas, incluidos los responsables de los ejércitos, resulta cuando menos curiosa y digna de un estudio más reposado.

¿De qué análisis de la sociedad se puede partir para considerar que los principales riesgos de la sociedad son éstos y no otros? Únicamente caben dos claves, a nuestro juicio, para entender este pensamiento tan catastrofista: una, la lógica amigo/enemigo y la apuesta por una comprensión del mundo en términos de guerra permanente donde sólo cabe aplastar para que no te aplasten. Dos, la apuesta vital por mantener el status quo a toda costa, considerando que éste es el mejor de los escenarios posibles, a pesar de (o sin llegar a comprender) sus muy lastimosos y conocidos efectos perversos sobre los que no tienen el privilegio de estar a este lado de la balanza.

Pero que el mundo sea eso, un inalterable estado de cosas de guerra permanente, donde ganadores y perdedores son el núcleo de la explicación, y la violencia para estar en el sitio deseado el instrumento para conseguirlo; que esa apuesta por el status quo no deba cuestionarse, y que se tenga que aceptar como mal menor el tremendo sacrificio de aplastar cualquier riesgo de cambio de papeles, es algo que no puede mantenerse desde el rigor y la objetividad. Apostar por esa idea del mundo, de los conflictos, del futuro del planeta es una  mera ideología basada en creencias pesimistas y poco contrastables, a pesar de ser una ideología muy compartida por siglos de construcción cultural de la violencia y la dominación y de ejercicio de la guerra y el cinismo como instrumentos de la política.

Es lógico pues que, para quienes ostentan el poder militar y para las élites que disfrutan de los beneficios del poder social y político, y desde una apuesta ideológica militarista, los principales riesgos sean, precisamente, los riesgos a sus intereses, como también es lógico que tiendan a minimizar o eludir los graves problemas éticos de su comportamiento o los datos de la realidad que abundan en la idea de que vamos por mal camino.

Si contemplamos los problemas del planeta en otra escala distinta, lo que en otros artículos hemos denominado Seguridad Humana, los que aparecen como principales problemas son otros y, en la inmensa mayoría de los casos, ni tienen que ver con las apuestas militaristas, ni tienen ningún tipo de solución en ellas, antes bien, lo militar no hace sino complicar más las cosas.

Y ello porque si hay algunos problemas verdaderamente nucleares al planeta y a cada pequeña sociedad, éstos tienen que ver con:

  • lo medioambiental, y más en concreto con el insostenible abuso ejercido por la codicia humana sobre el medio ambiente, abuso que está al borde de poner en peligro la subsistencia misma en el planeta.
  • Los grandes efectos de la desigualdad a escala planetaria, que han puesto en grave amenaza la vida de millones de seres humanos por falta de unos recursos mínimos para vivir dignamente, y en aspectos como el hambre, la salud, la educación, las posibilidades de un techo digno, de un mínimo vital de subsistencia, de libertad, de capacidad de reivindicar sus aspiraciones o de ejercer derechos, etc. Una mirada a diversos instrumentos internacionales, como la carta de los Objetivos del Milenio nos dan una explicación muy elocuente de lo peligroso de la situación.
  • La gran desigualdad humana, el deterioro medioambiental y la mayoría de los conflictos en el mundo, están potenciados por la injusticia estructural que ha generado el actual modelo económico y el orden internacional que preside las relaciones entre los pueblos, así como la lógica de dominación y violencia que preside éstas y la organización de esta lógica  en ejércitos y guerras para asegurarla.
  • El gran argumento de la violencia y la dominación, que constituyen una especie de paradigma de relaciones a escala planetaria y micro en cada sociedad, y que ejerce el papel de marcar tanto los objetivos como las metodologías de la práctica social, pervirtiendo la convivencia y poniendo en riesgo la vida de las personas y del propio planeta.

Gran parte de los fundamentalismos, que el JEMAD vive con tanta alarma, no tienen como principal rostro la figura estereotipada de los fundamentalismos de los otros, sino que engloban el fundamentalismo de otros y el propio, basados en la idea de la superioridad y de la legitimidad de tratar al otro como inferior y someterlo.

El enfoque del JEMAD: existe un fundamentalismo de los otros que conlleva peligro para nuestra seguridad porque deriva en violencia terrorista, contrasta con la realidad de que para muchos pueblos quienes aparecen como fundamentalistas que quieren imponer sus ideas y ponen en peligro, un peligro presente e ilegítimo, sus vidas, somos nosotros, son nuestras prácticas de vender armas a sus élites sin importarnos que las usen contra ellos, de expoliar sus recursos, de aupar a sus dictadores y élites, de promover o consentir la corrupción en sus países, de sostener negocios y estructuras que perjudican los intereses de la gente de allí, de imponerles ideales egoístas, individualistas o creencias que alteran las suyas y no precisamente para ensalzar la dignidad humana.

Pero más sorprendente es que este militar diga que el independentismo es, igualmente, el problema y que su peligro es que deriva en terrorismo. Lo es porque no tiene en cuenta los derechos de los pueblos a decidir autónomamente su futuro. Pero lo es, sobre todo, porque huele a rancio debido a que en España se está abriendo el debate sobre la independencia o no de los pueblos que integran el estado y no parece que la opinión de uno de los máximos representantes del ejército y del poder militar en España al respecto augure nada bueno.

Nuestro ejército sigue mostrando tics que dicen bien poco tanto de lo enterados que están de lo que pasa en el mundo, como de sus referentes ideológicos y del papel que pretenden jugar en el propio debate social en España.

Share

La ayuda al desarrollo española a intereses de usura fomenta la violencia estructural

Fuente:  eldiario.es

Muchas veces hemos denunciado que es harto triste y poco ético dedicar la ayuda al desarrollo a programas que están más preocupados por los retornos de inversión hacia España que por lo que realmente se ayuda a países que lo necesitan.  Ahora nos hacemos eco de la noticia que eldiario.es titula:  Hacienda convierte la ayuda al desarrollo española en un tiburón financiero.  Titular contundente que nos hace esperar lo peor.  Y lo peor llega cuando se lee en el artículo que:

  • tradicionalmente la cooperación al desarrollo se ejecuta por dos mecanismos:  la donación o los créditos reembolsables. Tras la crisis, España ha reducido drásticamente la parte de donación y ha aumentado la cooperación financiera, esto es, la que los países pobres deben devolver.
  • el recorte acumulado de la ayuda oficial al desarrollo española, en los últimos 4 años, es de un 73 %.
  • es casi imposible encontrar destino al dinero dotado en forma de créditos reembolsables por las condiciones draconianas impuestas desde el Gobierno.  Se obliga al FROMPODE (Fondo para la Promoción del Desarrollo) a colocar los créditos a otros países para fomentar su desarrollo a «intereses de mercado» por encima de lo que nos cuesta financiarnos a nosotros mismos.  Concretando, se pide el pago de intereses próximos al 10 % cuando durante todo el 2012 nos hemos estado quejando del agravio que supone que los mercados y nuestros queridos socios europeos nos estén cobrando intereses desorbitados entorno al 6 %.
  • Por si fuera poco:  bajo la premisa de que un crédito fallido puede ir a déficit, Hacienda exige también una alta certidumbre de devolución de la inversión, lo que en muchos casos lleva a la cooperación pública española a exigir una prima de riesgo añadida al interés, lo que se traduce en rentabilidades esperadas próximas al 13% o el 14%.
  • desde que se creó el Fonprode, en 2011 en plena crisis de la deuda, no se ha logrado firmar ningún préstamo bilateral que cumpliera las condiciones impuestas tanto por la propia característica del fondo, que debe perseguir fines de cooperación social, como de los requisitos financieros impuestos desde los despachos de Hacienda. Paradójicamente, Fonprode se creó para subsanar el deficiente uso en cooperación de los ya extintos créditos FAD, pero el relevo de este nuevo sistema no ha hecho más que bloquear los recursos.
  •  Fonprode se estructuró para ofrecer una parte de ayuda reembolsable y otra tipo donación. Este último tramo se ha ido reduciendo hasta que para el ejericico 2013, Hacienda ha exigido que toda la dotación (385 millones de euros) se canalice por la vía de los créditos.
  • Todo esto, aparte de ser muy poco ético, es ilegal porque esta gestión financiera choca con el espíritu con el que nació Fonprode y que está recogido en la ley en el que dice que tendrá como finalidad «la erradicación de la pobreza, la reducción de las desigualdades e inequidades sociales entre personas y comunidades, la igualdad de género, la defensa de los derechos humanos y la promoción del desarrollo humano y sostenible en los países empobrecidos».

Así, no es extraño que la Coordinadora de ongs para el desarrollo denuncie que la Ayuda Oficial al Desarrollo pueda descender a niveles de 1981 y que las cifras detalladas de los Presupuestos Generales 2013, confirman nuestros peores presagios: el total de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) podría situarse en una horquilla de 1.300 a 1.600 millones de euros, lo que supondría aproximadamente el 0,12% de la Renta Nacional Bruta. Un porcentaje que situaría la AOD a niveles de 1981.

Si los países ricos no cooperamos de manera decidida con los más pobres en la consecución de los Objetivos del Milenio no nos podremos extrañar de que estemos fomentando la violencia estructural que genera conflictos sociales, políticos, económicos y guerras en el Tercer Mundo.  Luego nos vendrán las consecuencias:  emigración hacia nuestras fronteras, atentados de terroristas atraídos hacia el fundamentalismo por las míseras condiciones de vida de sus pueblos, conflictos internacionales, etc.

Entonces nos quejaremos de que no hay solución para el Tercer Mundo y volverán a oírse las voces que opinan que son todos unos vagos y que, en el fondo, se merecen su situación.  Entonces nadie entenderá en los países ricos que no nos quieran en el Tercer Mundo y nos sorprenderá la inquina que parece que nos tienen.

A la vez, todo ello se usarán de excusa para volvernos a armar hasta los dientes.  Entonces nos empobreceremos nuevamente por usar nuestros recursos en bienes socialmente nefastos.  La conclusión será que pediremos más intereses a los países a los que queremos ayudar.

Somos conscientes de que Europa y los mercados nos cobran demasiado cara su ayuda, sin embargo, no somos conscientes de que nosotros hacemos lo mismo con los países del Tercer Mundo.

Share

Morenés, ¿inteligente o impertérrito?.

Cristian+Casseres+en+Acarigua

Fuente: RTVE

El Ministro de Defensa, con el apoyo decidido del de Exteriores, ha dicho en el Congreso, al pedir la intervención de 50 militares españoles en la guerra de Malí, que el asunto nos va a salir por 3,5 millones de euros por el asesoramiento a los militares malienses que ofrecerán nuestros «expertos», más lo que cueste poner a volar el Hércules que se ha cedido (no ha dicho lo que nos costará poner el «Esperanza del Mar» al servicio de la guerra, pero son pequeños detalles que pasan desapercibidos).

Si el dato nos empieza a dar idea del gasto que nos va a traer acompañar la aventura colonial francesa, la justificación es sorprendente donde las haya «sería negligente permanecer impertérritos ante un problema que está a menos de dos horas de vuelo de España» y que «podría provocar un movimiento masivo de refugiados» huyendo de los terroristas yihadistas.

Morenés está confundido. La gente no quiere que permanezcamos impertérritos, sino que nos movamos precisamente en la dirección adecuada, que para nada es intervenir militarmente apoyando al ejército del dictador maliense y a los intereses neocoloniales de Francia.  Queremos movimiento, pero en favor de la gente, no de los intereses poco santos (y en ello sí que son impertérritos tanto Morenés como los cuatreros franco-malienses) de quienes quieren encontrar una salida militarista a un conflicto que no es de dimensión militar.

Pero además Morenés, tal vez confundiendo el culo con las témporas, nos considera idiotas al decir a los diputados (suponemos que sólo a ellos, de ahí su confusión) que esos 150.000 malienses que huyen de la barbarie de la guerra nos obligan a vigilarles, no sea que vayan a venir aquí a pedir asilo político o trabajo, dado que están a menos de dos horas de avión. ¿Pero Morenés no sabe que, entre otras cosas gracias al status quo generador de violencia estructural en el que Francia y España han participado, esos malienses son pobres de solemnidad y no van en avión a ningún lado, sino que se desplazan a pié, para desertar de la maldita guerra, por desiertos ardientes y sufriendo todo tipo de calamidades (dado que ni Francia, ni España, ni los países de la región, ni nadie ha previsto asistencia a estos refugiados)?. ¿No sabe que los refugiados de las múltiples guerras se apilan en tierra de nadie en los países limítrofes de los conflictos y no aspiran ni siquiera a ir a un sitio más seguro, sino sólo a sobrevivir algo más para poder volver a sus hogares?  ¿Y en todo caso, no sería una opción mucho mas ética, en el caso de que les fuera posible, acoger a estos refugiados y ayudarlos en el drama donde la guerra les expulsa, antes que vigilarlos para que no nos pringuen con su dolor?

Morenés, entre impertérrito y escaso de inteligencia, usa sus intervenciones para su gran afición literaria: la bola-ficción, un nuevo género en el que se nos está volviendo un experto consumado.

Share
A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed