Tag Archive for Ciclo de Planeamiento de Defensa

La Directiva de Política de Defensa (I), la breve información que hemos encontrado.

Fuentes:  Planeamiento de la Defensa y Nota de prensa del Ministerio de Defensa.

El ciclo de planeamiento de la defensa está regulado en la O.M. 37/2005, de 30 de marzo.

El proceso dará comienzo cada cuatro años, y tendrá una ejecución de dos años con revisión en los otros dos. De esta forma se acomoda al ciclo de planeamiento en la OTAN. Los resultados de cada ciclo de Planeamiento y el estado de ejecución de los Planes de Recursos que de él se derivan constituirán un elemento de referencia y realimentación para el siguiente proceso.

Este ciclo se desarrolla a lo largo de dos procesos paralelos: uno de Planeamiento Militar, que incluye el Planeamiento de Fuerza y el Planeamiento Operativo, y otro de Planeamiento de Recursos, que incluye los Planeamientos de Recursos Financieros, de Recursos Humanos y de Recursos Materiales.

El jefe del Estado Mayor de la Defensa es el responsable del Planeamiento Militar. El secretario de Estado de Defensa es el responsable de los Planeamientos de Recursos Financieros y Materiales. El subsecretario de Defensa es el responsable del Planeamiento de Recursos Humanos.

La Directiva de Política de Defensa fue elaborada por vez primera en 2009 por Chacón.  Ahora, Morenés ha firmado la segunda.  Y decimos que ha firmado y no decimos que la ha publicado porque de ella sólo hay un resumen.  Esta es la transparencia a la que nos tienen acostumbrados los militares.

Para más pruebas del secretismo de Morenés está la noticia que nos ofrece Jorge Ortega que dice que posiblemente la DPD permanezca secreta.  Lo argumenta por la importancia y trascendencia del documento.  Nosotros, con los mismos argumentos reclamamos su publicidad inmediata.

Pero, vayamos a lo publicado:

1.-  Las necesidades de la defensa:

  • La ampliación de las estructuras de Seguridad y Defensa para fortalecer la posición de España en el contexto internacional
  • El mantenimiento de la capacidad de despliegue de las Fuerzas Armadas españolas, así como de su capacidad de respuesta frente a las crisis.
  • El incremento de las relaciones bilaterales en el ámbito de la defensa con naciones que comparten intereses comunes con España.
  • La mejora de la acción conjunta en las operaciones militares para proporcionar opciones a la resolución de conflictos y a la gestión de crisis.
  • La revisión de las estructuras orgánicas de las Fuerzas Armadas para hacerlas más eficientes, así como para orientar y mejorar su contribución a la estructura operativa.
  • El reforzamiento de los sistemas de obtención de información y de elaboración de inteligencia para apoyar a las operaciones, así como de los sistemas de mando y control para reducir el riesgo de ataques cibernéticos.
  • El establecimiento de un sistema ágil de comunicación estratégica para facilitar la comprensión de las operaciones militares y su influencia en la evolución de la situación estratégica.
  • La contribución a la consolidación de la industria nacional de defensa para mantener su competitividad y reforzar su presencia internacional.

2.-  Los fines para la legislatura:

  • La definición de una Estrategia de Seguridad Nacional.
  • El desarrollo de una organización de las Fuerzas Armadas que simplifique la actual, así como la racionalización de estructuras orgánicas existentes del Ministerio de Defensa.
  • La clarificación de las relaciones funcionales entre el órgano central y las Fuerzas Armadas y la asunción de procedimientos de trabajo mas ágiles en el tiempo.
  • La financiación de la Defensa con un planeamiento a medio y largo plazo realista y con una gestión austera y creíble a corto plazo.
  • La consolidación de la industria de defensa que permita a la industria nacional mantenerse al día, asumir riesgos aceptables en sus inversiones y contribuir a la generación de empleo.
  • El establecimiento de un mejor flujo de comunicación con la sociedad española para agilizar el conocimiento de las necesidades de la Defensa.

3.-  Las directrices para cada autoridad del Ministerio:

  • Determinar la aportación española a las operaciones lideradas por Naciones Unidas, la Alianza Atlántica y la Unión Europea.
  • Contribuir con medios humanos a las estructuras multinacionales de seguridad y defensa.
  • Apoyar la revisión de la Estrategia Española de Seguridad.
  • Reforzar las relaciones bilaterales en materia de defensa con los Estados Unidos de Norteamérica, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y Portugal, así como con Argelia y Marruecos.
  • Mantener los vínculos con Iberoamérica en materia de defensa.
  • Revisar la estructura operativa de las Fuerzas Armadas.
  • Simplificar la estructura orgánica del Ministerio de Defensa.
  • Diseñar unos presupuestos mas restrictivos que atiendan prioritariamente a los compromisos adquiridos de los programas principales de armamento.
  • Difundir la capacidad de la industria de defensa para favorecer su competitividad y la generación de empleo
  • Desarrollar las Leyes de carrera militar y de Derechos y Deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas.
  • Redactar un proyecto de ley que recoja las bases de la organización militar.
  • Consolidar el sistema de protección social y el apoyo a heridos y familiares de fallecidos en acto de servicio.
  • Crear la oficina de Comunicación Estratégica.
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El PP y el PSOE andan dando vueltas a la Estrategia Española de Seguridad.

Fuente:  Revista Atenea.

La «Estrategia Española de Seguridad.  Una responsabilidad de todos» es un documento desconocidísimo para el público español y también para los diputados.

La Estrategia Española de Seguridad junto con la Directiva de Defensa Nacional son los máximos documentos que rigen la política de defensa española.

¿Cómo se hizo la anterior EES?  Pues igual que cualquiera de las Directivas y la presente del PP:  por un comité reducido de expertos.  Ahora sigue siendo igual:

Los ex ministros de Defensa Eduardo Serra y Gustavo Suárez Pertierra y de Asuntos Exteriores Marcelino Oreja, Ana Palacio, Josep Piqué y Carlos Westendorp se reunieron el martes, en la sede del Real Instituto Elcano, con Javier Solana, ex Alto Representante del Consejo para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea y ex ministro de Asuntos Exteriores, para «impulsar la elaboración y desarrollo de una Estrategia de Seguridad Nacional, que continúe y actualice la coordinada por Solana».

La reunión, según informa el Instituto en un comunicado, fue presidida por Emilio Lamo de Espinosa, Presidente del Real Instituto Elcano, y contó con la participación de Jorge Moragas, Director del Gabinete de Presidencia del Gobierno;  de José Enrique Serrano, ex Director del Gabinete de Presidencia del Gobierno y miembro de la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, y de Alfonso de Senillosa, responsable del Departamento de Seguridad.

¿Dónde están los responsables de las demás fuerzas políticas?  ¿Dónde están los representantes de los movimientos sociales?

El Gobierno trabaja, desde agosto de 2012, para adaptar el contenido de la Estrategia redactada por Solana, aprobada por el anterior gobierno en junio de 2011, a los cambios derivados del escenario estratégico y económico.

Los asistentes a la reunión manifestaron su apoyo a las siguientes conclusiones:

  • comparten la necesidad de que España desarrolle cuanto antes una estrategia y un sistema de seguridad nacional al igual que otros países de nuestro entorno, para hacer frente a los riesgos y oportunidades derivados de la globalización, y proteger la prosperidad y seguridad de la sociedad y sus ciudadanos.

Nos parece que esto significa que, directamente, van a copiar el documento de cualquier otro país, preferiblemente Estados Unidos, o que, como mucho, si tienen ganas de esforzarse, harán un corta y pega de propuestas e ideas de varios países.

  • Recomiendan que la actualización y desarrollo de las Estrategias de Seguridad, tanto ahora como en el futuro, preserven el espíritu de continuidad que corresponde a una tarea de Estado.

Hombre, también es una tarea de Estado la educación y nos fríen con leyes nuevas en cada toma de posesión gubernamental.  Por otro lado, por qué han de ser continuistas las tareas de Estado.  En ocasiones se necesita un cambio profundo porque las circunstancias han cambiado (y ésta es la actual realidad).

  • Expresan su voluntad de acompañar a los futuros responsables en su implementación y les piden que se esfuercen en construir un amplio consenso político y social que fomente la identificación de los ciudadanos con el Estado y aumente su cultura de seguridad.

Mira que bien.  Y nosotros también queremos acompañar y opinar y decidir.  Y toda la sociedad española debería ser consultada.  ¿Dónde queda la soberanía ciudadana en los temas de defensa?

Por otro lado, construir el amplio consenso político y social en los temas de la defensa se ha de empezar democratizándolos y consiguiendo que dejen de ser coto privado de una diminutas elites.

Nos parece que el nuevo documento será más bla, bla, bla, escrito en idioma politiqués que sólo hablan y entienden ellos.

 

 

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Izquierda Unida contra el secretismo en la toma de decisiones en Defensa.

Fuente:  Europapress.

José Luis Centella, representante de I.U. en la Comisión de Defensa, ha pedido al Ministro Morenés que exista  participación de las Cortes en la aprobación del documento ‘Visión 2025’ encargado por el ministro al jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante Fernando García Sánchez, y de la Estrategia Española de la Seguridad y exigirá que los documentos de planeamiento militar y de Defensa se presente ante la Comisión del ramo de la Cámara Bajara, para que se tengan en cuenta sus «opiniones y conclusiones».

La moción, que se registró en el Boletín Oficial de las Cortes Generales antes de que se aprobara la nueva Directiva de Defensa Nacional, también pedía que se tuviera en cuenta en este documento a la Comisión de Defensa.

Loable el trabajo del diputado, felicidades.

Pero es triste constatar una legislatura más que la Directiva de Defensa Nacional, máximo documento que rige la política de defensa en España en esta legislatura rajoiana, ha pasado nuevamente por las cortes a título solamente informativo y que los diputados no han contado para nada en su formulación.  La labor de oposición era necesaria a priori, con carácter preventivo, para que esta DDN no se publicase como las anteriores sin el debate parlamentario. Otra vez más, y ano es posible y no hemos de lamentarnos.  Es penoso que no haya habido debate previo y que las grandes decisiones de la defensa española:  qué hay que defender, cómo se ha de hacer y quién es el sujeto de la defensa, nuevamente se hayan ocultado a la deliberación parlamentaria y pública.

Muy mala praxis del gobierno y demasiado acriticismo, conformismo y excaso control por los partidos parlamentarios.

Por otra parte, es necesario que si la Directiva de Defensa Nacional no se ha debatido previamente, al menos, sea divulgada para su conocimiento social y se debata en la sociedad.

¿Querrán  José Luis Centella e I.U. asumir el trabajo de dar publicidad a la DDN en los medios de comunicación, querrán asumir el ciclópeo trabajo de divulgarla  y criticarla continuamente durante los tres años de legislatura que quedan, querrán denunciar  la mala y ocultista praxis gubernamental (tanto del PP ahora, como del PSOE antes) y promover incansablemente iniciativas políticas y sociales para que de una vez se democratice la toma de decisiones en materia de defensa?  ¿Querrán debatir ideas con el movimiento pacifista en reuniones serias, programadas, con propuestas de ambas partes, con diálogo reposado?  ¿Querrán elaborar una verdadera alternativa al militarismo español con alguna de las organizaciones que nos dedicamos a ello? Suponemos que sí, pero ahora toca que hablen los hechos.

¿Querrán la colaboración de los movimientos sociales pacifistas ante tal empeño?  ¿Nos llamará alguna vez Centella para ponernos a trabajar conjuntamente y con continuidad en nuestros intereses (no lo dudamos) comunes?

I.U. ha mantenido olvidada la política de defensa durante mucho tiempo y parece que en esta legislatura retoma su actividad y lo hace con cierto criterio y con ganas de construir oposición y de formular alternativas.

Ya hicieron I.U. y Centella, y hacen, críticas certeras al último presupuesto militar de Rajoy.  Sin embargo, también se dejó pasar esa oportunidad para presentar una crítica con mayor difusión social al ingente gasto militar y a la deuda que atenaza al ministerio de defensa.  ¿Descolgará el teléfono Centella para hablar con los pacifistas para colaborar en este proyecto?  Porque no es sólo necesario plantear unas preguntas parlamentarias, sino planificar y gestionar ideas y actuaciones políticas a lo largo de toda la legislatura si queremos avanzar en nuestro proyecto común contra la militarización.

¿Llegará alguna vez el momento en que I.U. se decida a popularizar el tema de la defensa como uno de los ejes principales de su visión política alternativa al capitalismo entre sus bases, sus federaciones y sus asambleas?  ¿Querrá, entonces, colaboración del movimiento pacifista, antimilitarista y noviolento?

Son muchos años de espera desde aquel grandioso interés de la campaña anti OTAN.  Desde el movimiento pacifista esperamos, como siempre, pacientes y trabajando, que I.U. se decida a realizar un trabajo continuado con el movimiento pacifista.  Cuando ese momento llegue, serán bien recibidos y tendremos propuestas que compartir y avanzar hacia el objetivo de lograr la soberanía ciudadana en los temas de defensa.

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El planeamiento militar es un jaleo, …

…, y es secreto, y no es democrático, y es mera copia del planeamiento OTAN, y es descoordinado, y no hay quien lo entienda (militares de alto rango incluidos), y no pasa control parlamentario, y parece el único trabajo que hacen muchos altos mandos militares con un pésimo resultado, y …

Fuente:  Revista Atenea.

…, en fin, merecería la pena revisarlo de una santa vez y que quedase algo que fuese útil, público y democrático.

1.-  Los fríos y mareantes datos militares:

Un resumen que nos ofrece la Revista Atenea sobre  el planeamiento es el siguiente:

¡Menudo jaleo de siglas, de responsables y de todo!  Claro, así quién va a intentar entender este galimatías.  ¿Quién va a ser el parlamentario que pida una comparecencia para que le expliquen este jolgorio puzzles interconectados?  Nadie se atreve, por supuesto.  Y como nadie se atreve, el Ministerio de Defensa sigue haciendo lo que quiere, cuando quiere y como quiere.  Luego se excusan públicamente en que el tema de la defensa es muy complicado y sólo apto para especialistas (no añaden militares o militaristas, pero lo están pensando).

A nosotros nos da la sensación de que les conviene hasta que los propios militares no se enteren (y esta es una sensación que cada vez tenemos más clara y, sobre todo, cuanto más hablamos con militares, a los que les importa un pimiento (perdón por la expresión) las grandes políticas del Ministerio y sólo están pensando en su día a día (ley de Carrera Militar, derechos y deberes, …).

Jesús Argumosa propone que haya una Directiva de Seguridad, otra de Defensa y una tercera Militar.  Se le olvida decir en qué se diferencian las tres, cuáles son los objetivos de todas y la forma de interrelacionarse.  Hasta que no se diga todo esto no es posible que haya un verdadero debate sobre qué hay que defender, cómo queremos hacerlo y quién es quien se tiene que encargar de nuestra defensa.

Todo es muy complejo en el mundo del militarismo.  Parece que es su objetivo fundamental y que poco a poco lo van retorciendo todo, lo van liando, lo van mezclando, lo van vaciando de significados normales y le van dotando de otros significados que nos significan nada.  Luego lo meten en un cuadro lleno de siglas ininteligibles y muy parecidas y lo centrifugan todo para que la sociedad sienta repelús.  Cuando ya lo han conseguido y la sociedad manifiesta su repelús a lo militar, se quejan de que no les apoyamos tan decididamente como deberíamos.  Entonces piden más dinero para hacer planes que nos convenzan de que son indispensables.

2.-  La alternativa noviolenta al planeamiento militar.

El planeamiento de la defensa debe ser sencillo, democrático y público.

Los temas a tratar son cuatro:

  • Qué se quiere defender.  Con dos alternativas nítidas:  o lo militar (fronteras, bandera, patria, territorio, nuestro status quo en la política internacional, las instituciones, …), o la seguridad humana (derechos humanos, políticos, sociales, ecología, solidaridad con el tercer mundo, conseguir los objetivos del milenio, etc.)
  • Cómo se quiere defender.  Y aquí las alternativas son también pocas:  o violentamente (ejércitos, armas, intervenciones en el exterior acompañadas de políticas imperialistas en lo económico, en lo político y en lo social)  o noviolentamente (fomentando la labor de las ongs, la cooperación  internacional, el comercio justo, etc.).
  • Quién nos tiene que defender.  Y aquí tampoco son tantas las alternativas:  o los militares con su deuda por la fabricación de armas ultratecnológicas y su cooptación de la investigación y el desarrollo, con su obediencia ciega, con su falta de democracia interna, etc.; o los civiles (con todos nuestros defectos, pero con ese puntillo más civilizado que tanto gusta).
  • Quién toma las decisiones en materia de defensa:  aquí también (¡qué sorpresa!) hay dos opciones:  o la habitual militarista basada en el secretismo, el elitismo, las demagogia, etc.;  o la alternativa de promover la soberanía ciudadana en los temas de defensa, democratizándolos, haciéndolos públicos y logrando que todos podamos debatir y opinar en este tema.

En en fondo, la defensa no es complicada ni difícil, no hacen falta expertos para decidirla.  Quienes así hablan son, ni más ni menos, que los que sacan partido del actual ocultismo.

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La lucha interna entre los tres ejércitos nos perjudica a todos

Nos parece muy interesantes las reflexiones del Teniente General Juan Narro (un extenso e impresionante currículum nos explica que actualmente es del Consejo Editor del Grupo promilitarista Atenea).

En su artículo de 2009, ¿Puede haber objetividad en el planeamiento de la Defensa Española?, nos muestra que entre los tres ejércitos (Tierra, Mar y Aire) existen disensiones, egoísmos y luchas más o menos solapadas que interfieren en la coherencia de las propuestas de planeamiento de la política de defensa militar.

Esto es así porque cada ejército tiene sus propios intereses, que sobre todo en épocas de crisis y recortes como las actuales, compiten por privilegios entre sí,   y esto les lleva a ver peligrar sus números en adquisiciones de armamento y otros aprovisionamientos.

Además, también nos dice que las propias carreras de los altos mandos de cada uno de los cuerpos también están en juego, es decir, que no sólo actúan los egoísmos, rivalidades e intereses de los cuerpos, sino también los egoísmos y los intereses personales.  Es decir, los tres ejércitos se dedican a luchar entre ellos por los millones de euros y por sus intereses particulares, dejando más o menos de lado los intereses de la defensa común.

Es por ello que desde hace años se está procurando desde los gobiernos que haya órganos superiores que coordinen las necesidades de los tres ejércitos.

Narro, que recordemos que es un militar con intereses militares y no un pacifista, nos propone mirar fuera de nuestras fronteras y nos informa de que otros ejército extranjeros han optado por introducir civiles convenientemente formados en niveles altos del planeamiento para evitar el corporativismo militar y la competencia de intereses.  Pero él mismo ve inconvenientes graves en esta situación:  «En principio su carrera no depende de ningún uniforme, digo en principio porque luego aparece el lobby industrial y la historia puede se diferente».

Vaya, vaya.  Y mira por dónde a nosotros nos ha traído al recuerdo el recorrido profesional de Morenés, actual Ministro de Defensa, antes preboste en varias entidades del lobby industrial militar, y antes número dos del Ministerio de Defensa.  Parece que lo que Narro aboga como un inconveniente ahora se materializa como todo un ministro.

Evidentemente, no va a haber objetividad en el planeamiento de la defensa española porque su principal promotor va a ser una persona con grandes intereses personales y profesionales en la industria militar.  No en vano, la diputada de IU Laia Ortíz ha preguntado, a principios de enero, al ministro Morenés «si pensaba pagar los 40 millones a su antigua empresa (Instalaza) por dejar de fabricar bombas de racimo«.

En estas condiciones, la objetividad en el planeamiento y en toda la política de defensa deja bastante que desear y más aún cuando no hay la más mínima disonancia en los enfoques y no se permite dar voz a quienes apuestan por una defensa diferente y alternativa a la militar.

Parece que las pretensiones siguen quedando en eso, en pretensiones y que poco se ha avanzado porque, nuevamente, Narro nos obsequia con un artículo titulado «La revisión de la estructura orgánica del Ministerio de Defensa y de las Fuerzas Armadas» que viene a colación de los recientes cambios en el ministerio ejecutados por el nuevo ministro Morenés.

En él, Narro vuelve a dar vueltas a sus antiguas preocupaciones pero no nos aporta ningún argumento nuevo, tan sólo recalca la necesidad de que haya coordinación y altruismo entre los tres ejércitos y que es necesario un consejo independiente que armonice los intereses de los tres ejércitos.

Querido Narro, cuando pedimos y necesitamos objetividad es necesario hacerlo en todos los escalafones del ministerio, en todos los cuerpos y tanto a civiles como a militares.

Además, desde nuestra sensibilidad, apuntamos otro dato para el debate:  ¿se debería contar en la planificación de las grandes cuestiones de defensa con gente que no sea militar o promilitar?  No es porque nosotros lo seamos, pero ya que la defensa, según dice el encorsetado argumento oficial,  es «un bien para todos» y que «todos debemos colaborar con la defensa», sería importante que también todos pudiésemos decidir sobre las cuestiones de defensa.  Quizá así obtendríamos más objetividad por suma de criterios y opiniones variadas.

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Estrategia de Seguridad Nacional del Reino Unido de la Gran Bretaña.

Fuente:  Félix Arteaga en el Real Instituto Elcano.

La elaboración de la Estrategia muestra la voluntad política de poner en marcha un cambio en la “cultura de seguridad” que el gobierno laborista había anunciado pero no puesto en marcha.

David Cameron y Nick Clegg, que descalificaron al anterior gobierno laborista y su visión estratégica y su política de defensa, ‘se han dedicado a “deconstruir” y reconstruir el concepto y los materiales de la seguridad nacional y la defensa que heredaron de los laboristas‘.

El nuevo gobierno ha recuperado el instinto de potencia global y la nueva Estrategia ha vuelto a poner el foco en el Estado, el poder nacional y la influencia británica en el mundo, una interpretación del concepto de seguridad nacional más parecido al de EEUU y Francia‘.

Algunos cambios son esotéricos y poco entendibles para los no iniciados:  ‘Ahora la principal responsabilidad del gobierno es la seguridad de la nación y no la seguridad de la nación, de sus ciudadanos y de su modo de vida, como enunciaban las anteriores estrategias‘.  Si queréis una explicación hay que recurrir a:  ‘Lo anterior no significa que el nuevo gobierno excluya la participación social porque sabe que depende de ella en asuntos como la ciberseguridad, la protección de las infraestructuras o la industria y tecnología, pero prima el enfoque inter-agencias (coordinación dentro de la administración) sobre el enfoque integral (coordinación con todos los implicados) y prefiere coordinarse con el sector privado después de tener resuelta la estrategia y la política a seguir‘.

La nueva Estrategia ordena los riesgos según una valoración (National Security Risk Assessment) que se actualizará cada dos años y que seguirá siendo pública. Se han establecido tres niveles y 15 supuestos combinando las posibilidades de que ocurran y la magnitud de los efectos que pueden producir. En el primer nivel se incluyen cuatro riesgos prioritarios: el terrorismo internacional y el de Irlanda del Norte, los ataques al ciberespacio, las emergencias y una crisis militar internacional entre Estados. En el segundo nivel se incluyen un ataque con armas de destrucción masiva sobre territorio británico, una crisis que pueda derivar en una amenaza terrorista, un aumento del crimen organizado y una interrupción del flujo de información. Dentro del tercer nivel, y por este orden, se encuentran un ataque convencional sobre el territorio propio, el control de las fronteras, la escasez energética, una fuga radioactiva, un ataque convencional sobre el territorio de un aliado, otro sobre el territorio de ultramar y escasez de materias primas. Intuitivamente, los riesgos parecen bien valorados pero hay que tener en cuenta que su valoración se realiza en el interior del gobierno sin tomar en cuenta otras percepciones sociales que, de tenerse en cuenta, seguramente alterarían las prioridades seleccionadas’.

La Estrategia establece ocho funciones transversales de las que se tiene que encargar la seguridad nacional (National Security Tasks) que, de forma abreviada, serían: (1) identificar y evaluar los riesgos; (2) actuar sobre las causas de la inestabilidad; (3) influir en la evolución de riesgos y oportunidades; (4) cumplir y hacer cumplir las normas; (5) proteger el territorio e intereses británicos; (6) contribuir a la resolución y estabilización de conflictos; (7) la recuperación de emergencias; y (8) trabajar con alianzas y coaliciones cuando potencie la respuesta‘.

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La Estrategia de Seguridad Nacional de Obama.

Fuente:  Real Instituto Elcano.

El documento en inglés es un pdf de 60 páginas.

Félix Arteaga (consultor de seguridad internacional y militar en la Reserva, investigador principal de Seguridad y Defensa del Real Instituto Elcano, y profesor del Instituto Gutiérrez Mellado de la Universidad Nacional de Educación a Distancia -UNED) nos ofrece un resumen de las ideas principales de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional (ESN) de Obama publicada el 27 de mayo de 2010.

La ESN es el documento que desarrolla la visión, objetivos y medidas para la seguridad nacional de su Administración durante los próximos años.  Esto es tanto como decir que es el documento máximo en las políticas de defensa exterior e interior, pero también influye en la política exterior estadounidense y, por lo tanto, de todo el orbe, condicionando, además, los documentos rectores de los demás países, incluido España.

Las dos anteriores (años 2002 y 2006 fueron publicadas por Bush y se caracterizaron por la reivindicación de las acciones preventivas y por fijar como objetivo prioritario la lucha contra el terrorismo global.

«La nueva Estrategia de 2010 presenta más continuidades que novedades respecto a las anteriores y se recordará por ser una estrategia de “transición” que permita a EEUU reducir el desfase entre sus capacidades y compromisos como país líder de la seguridad global. En conjunto, el documento es más una declaración política que una guía de acción: sabe señalar los objetivos a conseguir pero no la forma en la que se deben conseguir«.

  • Es continuísta en la militarización de las políticas de seguridad y de exteriores estadounidense.
  • También es continuista en los contenidos, salvo en lo que se refiere a la lucha contra el terrorismo global que ahora ya no es la prioridad en cuanto a amenazas.  Ahora este papel pasa a la proliferación de armas nucleares.
  • Otra puntualización importante es la que concierne al terrorismo internacional:  «si la estrategia de 2006 tenía un apartado dedicado a la lucha contra el terrorismo global, la de 2010 tiene otro dedicado a perturbar, desmantelar y derrotar a al-Qaeda«.  Es decir, se concreta el tiro, ya no se apunta a la definición generalista, sino en concreto a Al-Qaeda.
  • Un enemigo acérrimo menos:  desaparece Siria como uno de los principales miembros de la lista de los países patrocinadores del terrorismo.
  • Sustituye el liderazgo decidido y transformador de la realidad a las conveniencias estadounidenses promovidas por Bush por otro más pragmático y compartido, ya que la Administración Obama entiende que hay que cambiar muchas cosas en casa antes de poder cambiarlas fuera y que es necesario compartir la responsabilidad de la seguridad global con los aliados, socios e instituciones internacionales.
  • «Reconoce que las instituciones multilaterales no funcionan eficazmente como debieran y que deben reforzarse para servir al interés global: una aproximación a los enunciados del multilateralismo eficaz que acuñó la Estrategia Europea de Seguridad en 2003».  Y una cierta renuncia al unilateralismo que promovía Bush (aunque no hay que ser ingenuo y habrá que sospechar que también Obama se olvidará del multilateralismo cuando le convenga o cuando sus socios no le den la razón).
  • «Un aspecto novedoso en la NSS de 2010 es la relevancia que atribuye a los actores no estatales, las potencias emergentes, el G-20, la sociedad civil, el sector privado y los individuos como sujetos activos de la seguridad global«.
  • Cada vez más, Obama hace un continuo entre la seguridad interior estadounidense y la exterior, relacionando los sucesos que acaecen a ambos lados de la frontera.  Este apartado nos preocupa profundamente porque si bien es verdad que Bush y sus predecesores ya se consideraban implicados por cualquier asunto que ocurriese en el globo y no les convenciese, ahora Obama parece que lo enuncia de otra manera pero, en el fondo, con un carácter que nos hace sospechar que va a alegar influencia en la seguridad interna ante cualquier asunto que ocurra en el mundo.  Ciertamente que los documentos estratégicos europeos también van por esta línea y que la Directiva de Defensa española abunda en lo anterior, pero también nos preguntamos qué ocurriría en Europa y en EE.UU. si los documentos de defensa asiáticos, africanos, latinoamericanos, decidiesen que todo lo que pasa en Europa y en EE.UU. afecta a su seguridad interna.  Con certeza, no lo aceptaríamos  y lo catalogaríamos como políticas intervencionista inaceptables.
  • Otro aspecto que nos preocupa es el concerniente a la remilitarización interna.  El argumento-excusa es ciertamente ingenioso pero no nos oculta la remilitarización de la sociedad estadounidense:   «la dificultad de garantizar que se puedan evitar todas las agresiones posibles mediante la prevención, obliga a desarrollar dentro de las sociedades una capacidad de recuperación para que a pesar de la dimensión de los daños, puedan recuperar su funcionamiento normal cuanto antes. Este enfoque ya figura en las estrategias británica y francesa de seguridad nacional y, ahora, la NSS reconoce la importancia de proteger los servicios e infraestructuras públicas, gestionar las emergencias naturales o debidas a la acción humana y fomentar la colaboración público-privada«.
  • Abundando en lo anterior, muchas son las pruebas del militarismo global y total de Obama:  «las mayores novedades aparecen en el ámbito interior de la seguridad, añadiéndose la seguridad de los medios marítimo, espacial y cibernético (global commons), las infraestructuras críticas, las fronteras amenazadas y el cambio climático como nuevos escenarios de riesgo, a los ya identificados en estrategias anteriores como la seguridad energética, la criminalidad transfronteriza y las enfermedades contagiosas».  Dicho a lo claro:  remilitarización global de cualquier aspecto político, económico y/o social.
  • La doctrina de Obama abandona la explícita defensa de las acciones preventivas, pero …, «mantiene abierto el recurso unilateral de la fuerza si es necesario para defender la nación o sus intereses«.  Es decir, no lo dice, pero hará lo mismo.
  • Por si aún os quedan dudas:  «reconoce que la seguridad final dependerá de los recursos educativos, económicos, científicos y tecnológicos disponibles«.
  • Es curioso, pero después de todo esto, F. Arteaga hace el siguiente juicio: «la NSS acierta al identificar el descenso de los niveles de bienestar, educación, capital humano y ventaja tecnológica o el mal gasto como la fuente del desfondamiento del liderazgo estadounidense, pero la Estrategia de 2010 se equivoca al prescribir los remedios contra esos males estadounidenses dentro de un documento dedicado a la seguridad, no a la política general que es donde se deberían haber encuadrado. Ni los instrumentos ni los responsables para solucionar esos problemas se encuentran en el sistema de seguridad nacional, sino en el conjunto de la Administración». No podemos estar más en desacuerdo.  Si lo que hemos leído hasta ahora es la militarización completa de la vida estadounidense, y por extensión de la vida planetaria, ¿cómo entonces no ha de reconocerse en el documento militar máximo?
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Reunión del Consejo de Defensa Nacional.

El 22 de diciembre de 2009 se ha reunido, como suele hacer de forma protocolaria este organismo, el Consejo de Defensa Nacional para informar al rey y a su hijo de la evolución de la vigente Directiva de Defensa Nacional 1/2008 y de los objetivos de España en la presidencia de la UE en materia militar, forma elegante de decir que han hablado de las misiones de injerencia fuera de Europa que mantienen España y Europa.

KKK+at+Ciudad+de+las+Artes+y+las+Ciencias

Aunque pueda parecer un tanto difícil entender que al rey haya que informarle de los objetivos de la presidencia española en la UE precisamente en una reunión de un órgano asesor de carácter militar y rodeado de militares que no pintan nada en estas materias, lo cierto es que el escenario elegido ha sido esta triste reunión. ¿Será que no había otros temas a tratar? No nos extraña, dado que la política militar, amén de gozar de unanimidad política y de secretismo, no tiene nada nuevo que no se sepa ya por el monarca y su vástago.

Según informa EFE la principal materia de debate ha sido la situación de las tropas españolas en las misiones exteriores.

Tras esta información (recuérdese que el órgano asesor es de papel y no asesora sino que es informado y convocado de forma protocolaria, porque las decisiones militares y de seguridad se adoptan en despachos contiguos y por una cúpula nada transparente de expertos militaristas que actúan en secreto y sin mayor control parlamentario), los convocados pasaron a comer juntos y en unión, como marca el protocolo.

Resumiendo los grandes logros del Consejo de Defensa  Nacional, los comensales han sido S.M. (el Rey), S.A.R. (su hijo); el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega; la vicepresidenta segunda, Elena Salgado; el vicepresidente tercero, Manuel Chaves; la ministra de Defensa, Carme Chacón; el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba; el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos; el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, general José Julio Rodríguez; el Jefe del Estado Mayor del Ejército, general Fulgencio Coll; el Jefe del Estado Mayor de la Armada, almirante Manuel Rebollo; el Jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire, general José Jiménez; el Secretario de Estado Director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán; el director de Gabinete de la Presidencia del Gobierno, José Enrique Serrano; y, como secretario, el secretario general de Política de Defensa, Luis Cuesta.

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Dictada la Directiva de Política de Defensa

Como anunciamos en otra entrada de este blog, la ministra de Defensa firmó la Directiva de Política de Defensa (DPD 1/2009)  del Estado Español en el mes de mayo de 2009, basado en la Directiva de Defensa Nacional 1/2008 firmada en Diciembre de 2008.

En este documento se recogen las metas a las que ha de llegar el ejército español en los próximos cuatro años. Las FAS tienen objetivos «internos» relativos a la seguridad interior de España y «externos» relativos a la seguridad respecto de terceros países. Se enmarca nuestra defensa en el constexto general de la OTAN, que a su vez ofrece el «contexto» interno de seguridad occidental y en relación a los conflictos internacionales en la aportación de tropas a las fuerzas internacionales y a los organismos internacionales existentes (Naciones Unidas, Unión Europea y sus corpúsculos militares y OTAN de nuevo).

Ciclo de Planeamiento de Defensa

Ciclo de Planeamiento de Defensa

Se fija como meta que el ejército continúe su senda de reformas constantes y de modernización (más de lo mismo).

Como se puede comprobar en el Ciclo de Planeamiento de Defensa hay muchos documentos que elaborar aunque, luego casi ninguno dice nada realmente relevante.  De esta Directiva Política de Defensa se han de desprender dos nuevos documentos:  el Concepto de Estrategia Militar y la Directiva de Planeamiento Militar.  Los esperamos con expectación, aunque nos tememos que nos veremos defraudados otra vez.  O bien porque los documentos no digan mucho o bien porque la sociedad civil no pueda tener acceso a ellos.

Aunque el documento no es estrictamente secreto, tampoco es público. Osea, por si alguien no lo ha entendido, es un documento sigiloso y puede que medio clandestino, pero, también como en otras ocasiones, la revista de propaganda del ejército, Revista Española de la Defensa, lo estracta en su número de mayo, de donde lo hemos sacado.

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