Tag Archive for armas no letales

Nuevo convenio Defensa-Hisdesat: el satélite Paz nos costará desde 2016 a 2023, al menos, 1’38645 millones de €

Imagen de Hisdesat

Fuente:  Derecho.com

Se ha publicado el 24-11-1027, por lo tanto con un mes de retraso:

Suscrita el 23 de octubre de 2017 la Quinta Adenda al Convenio marco de colaboración entre el Ministerio de Defensa y la empresa Hisdesat, Servicios Estratégicos, S.A., para el desarrollo e implantación de un sistema de observación de la tierra por satélite gubernamental con tecnología radar (Satélite Paz)

El convenio es continuación del primero que se firmó el 25 de febrero de 2008.  Sus cláusulas nos informan de que:

Primero.

Que el «Convenio Marco de colaboración entre el Ministerio de Defensa y la empresa Hisdesat, S.A. para la definición e implantación de un sistema de observación de la tierra por satélite gubernamental con tecnología Radar» en su apartado 2.3 establece que las anualidades se ajustarán al calendario real de lanzamiento y a la entrada en operación del satélite.

Segundo.

Que con escrito de fecha 18 de marzo de 2016 Hisdesat comunicó al Ministerio de Defensa que se había producido un nuevo retraso en la fecha de lanzamiento del satélite y que no se iba a precisar presupuesto para la compra de imágenes en la anualidad de 2016.

Tercero.

Que durante 2016 han continuado los retrasos en la autorización administrativa del lanzamiento de PAZ hasta el punto de que las propias autoridades de la Federación Rusa recomendaron la búsqueda de un lanzador alternativo. Hisdesat finalmente ha contratado un lanzador alternativo para lanzar PAZ, cuyo lanzamiento está previsto en el segundo semestre de 2017, lo que ha dado lugar a que ambas partes planteen modificar de nuevo el calendario previsto y que sea necesario adaptarlo a la nueva planificación de cumplimiento de los hitos del programa.

Cuarto.

Por las razones expuestas, ambas partes consideran necesario realizar una nueva reprogramación de pagos mediante la formalización de la presente adenda al Convenio Marco, de forma que no se contemple desembolso de fondos del presupuesto de Defensa en pago por un servicio hasta el año 2018 y se extenderá hasta la anualidad 2023, sin que suponga ni incremento de gasto ni de años de servicio.

Por todo lo que antecede, ambas partes

ACUERDAN

Primero.

Modificar el apartado 2.3 del Acuerdo Marco de Colaboración de fecha 28 de febrero de 2008, que queda redactado como sigue:

Los importes máximos a abonar por el Ministerio de Defensa a Hisdesat por dicha utilización se establecerán por Acuerdo Económico Específico de acuerdo al perfil de pagos siguiente, sin que los mismos puedan exceder los importes máximos anuales reflejados:

Como siempre, la terminología que utiliza defensa en sus contratos roza lo esotérico.  No entendemos qué es eso de los perfiles propuestos.

Pero sí nos parece claro que lo que ha hecho Defensa, ante los continuos retrasos de la empresa Hisdesat, otro ejemplo de la mala calidad de la industria militar, ha sido retrasar, también, los pagos durante 3 años más.  Parece que sin aumento en el coste.

Recordamos que Hisdesat tiene como principal accionista a la operadora de satélites de comunicaciones Hispasat (43%), la sociedad pública perteneciente al Ministerio de Defensa, ISDEFE (30%), AIRBUS Defence & Space (15%), INDRA (7%) y SENER (5%).

Además, recordamos que ISDEFE es 100% una empresa pública y que Hispasat tiene parte del accionariado con capital público:  el 7’41 de la SEPI (Ministerio de Hacienda y Función Pública) y el 1’85 del Centro de Desarrollo Tecnológico e Industria (CDTI), del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

El satélite Paz nos va a costar desde 2016 a 2023 la friolera de 133’1 millones de €, es decir, 16’6375 millones de € anuales.  Es decir, 1’38645 millones de € al mes para tener un satélite cuya principal función es el espionaje militar.

¿No habríamos preferido gastar en otros gastos sociales mucho más urgentes?

Share

Israel también hace la guerra en la prensa

Imagen de Nicola Baruzzi

Fuente:  El Diario

Cada vez es más clara la presión continua que ejercita Israel sobre los medios extranjeros y, sobre todo, contra los periodistas independientes.

Xabier Abu Eid nos lo cuenta muy bien en su artículo:

  • Cada corresponsal que quiera cubrir la situación palestina sobre el terreno ha de tener, primero, una credencial de prensa israelí.  Dado que las fronteras de Palestina están controladas por Israel, esta credencial es la que le permite obtener el visado.
  • Israel limita la presencia de cámaras extranjeros o con políticas tributarias o con otros medios que buscan que las cadenas extranjeras contraten cámaras israelíes.
  • La inmensa mayoría de los corresponsales extranjeros vive en Isarel.  O por comodidad o por miedo o por imposibilidad de acceso a Palestina.  Por ello, muchas noticias no están basadas en la constatación directa de la realidad, sino que lo están en fuentes indirectas.

Un simple ejemplo: ¿cuál es la presencia en Belén de los medios españoles vinculados a la Iglesia católica? Nula ¿Otro? En los reportajes desde Israel los palestinos con ciudadanía israelí son prácticamente inexistentes, dando así cabida a la idea de un “Estado judío” y olvidando que más del 20% de sus ciudadanos son palestinos. ¿Quién conoce la existencia de cincuenta leyes aprobadas por la Knesset (el parlamento israelí) que discriminan a este segmento de la población? Generalmente esos corresponsales no son víctimas de las campañas de deslegitimación lideradas por la Hasbara(propaganda) israelí.

  • Israel gasta mucho dinero en acompañar a periodistas extranjeros:

Cuando Israel invita a periodistas en visitas pagadas, ¿no es deber del medio asegurar que el corresponsal vea además la otra parte? Así, hemos visto reportajes, por ejemplo, sobre la tecnología utilizada por el ejército israelí, pero no sobre los resultados que ésta provoca en la población palestina.

  • Incluso, influye el uso torticero, interesado y partidista del lenguaje:

Ello, junto a un particular uso de la terminología (por ejemplo, Jerusalén Este no se describe como ocupado o el internacionalmente reconocido Estado de Palestina es calificado como “los territorios palestinos”), contribuye a una visión que no refleja todos los elementos de la realidad.

Es decir, en estas épocas de guerra global, no sólo cuenta lo militar y la violencia.  Ésta se puede ejercer también sin armas y la prensa es un objetivo muy importante para los intereses de los contendientes.

Como se ve, en lo militar, la transparencia brilla por su ausencia.

Share

Ciber reserva voluntaria británica

Fuente:  El País.

El Gobierno británico ha sorprendido al mundo al anunciar la creación de un cuerpo de reservistas para formar un Ejército cibernético. La creación de ese cuerpo, anunciada por el ministro británico de Defensa, Philip Hammond, tiene como misión no solo defenderse de ataques cibernéticos, sino estar preparados para lanzar sus propios “ataques en el ciberespacio”. Se entiende por guerra cibernética el uso de ordenadores para trastornar las actividades de un país enemigo, especialmente mediante ataques deliberados a sus sistemas de comunicaciones.

Si lo hace una persona o un grupo de personas es considerado ilegal, ilegítimo, horroroso.  Destruir ordenadores, robar datos, infiltrar virus, todo ello está mal visto si lo hace cualquiera.

Pero, si lo hace un Ministerio de Defensa, sin regulación legal, sin garantías para terceros, sin control parlamentario y judicial, …, pues nada.  Todos tan contentos.

¿Y, en el fondo, para qué sirve esta moderna iniciativa?:

El verdadero objetivo de ese paso, sin embargo, no está claro. El ministro Hammond ha hablado de disuasión, aunque algunos expertos opinan que eso no es técnicamente posible en materia de ciberseguridad. Otras explicaciones que se manejan van desde la mera propaganda para distraer la atención sobre el impacto de las políticas de ajuste a una maniobra para concienciar a la opinión pública o simplemente un intento de atraer genios informáticos en un momento en el que un gran segmento de la población desconfía cada vez más de los servicios secretos británicos.

Todo el resto tiene los claros tintes militares de las cosas que se hacen por la patria:

1.-  De la nada se pasa a ser prácticamente imprescindible:

Estamos invirtiendo una parte cada vez mayor de nuestro presupuesto en capacidades de alta calidad como herramientas cibernéticas, de inteligencia y de vigilancia para mantener la seguridad del país

La Ciber Reserva será una parte esencial para asegurar que defendemos la seguridad nacional en el ciberespacio. Esta es una fantástica oportunidad para que expertos en la industria de Internet puedan poner sus conocimientos para que sean aprovechados por la nación

2.-  Los civiles ponen el trabajo y los militares se llevan el sueldo:

El Ministerio de Defensa no ha aclarado cuáles son las compensaciones que ofrece a quienes quieran formar parte de esta nueva fuerza cibernética, pero sí ha explicado qué condiciones han de cumplir para poder ser aceptados.

Los candidatos han de ser mayores de 18 años; británicos o de un país de la Commonwealth; haber vivido en Reino Unido al menos los últimos cinco años; ser capaces de comprometerse a realizar un entrenamiento de entre 19 y 27 días al año, incluidas dos semanas consecutivas y varios fines de semana; tener tiempo libre en fin de semana para apoyar misiones de ciberseguridad de la defensa; superar un proceso de seguridad; y, por supuesto, tener “aptitudes cibernéticas excepcionales y verificables”. Entre las cualidades más apreciadas cita una cuarentena de tipo general o relacionadas con redes, lenguajes, calificaciones y cuerpos profesionales a los que se pertenece.

Pero, en definitiva, el asunto es muy preocupante porque se van a dedicar dineros, esfuerzos, gente y recursos a la ciberguerra:

un ciberataque puede destrozar las comunicaciones del enemigo, sus arsenales atómicos y químicos, sus aviones o sus barcos. “La gente piensa en lo militar como algo de tierra, mar y aire. Nosotros hace tiempo que hemos incorporado una cuarta esfera: el espacio. Estamos ante una nueva frontera en materia de Defensa. Durante años hemos estado construyendo una capacidad defensiva para protegernos de ciberataques. Eso ya no es suficiente”, advierte. “Para disuadir, has de tener capacidades ofensivas. Vamos a construir en Gran Bretaña una capacidad de ciberataque que nos permita responder en el ciberespacio a los enemigos que nos atacan, poniendo lo ciber como una actividad militar convencional junto a tierra, mar, aire y espacio”.

Por otro lado, como cualquier escalada agresiva y violenta, sólo marca el camino de la espiral continua y devastadora de violencia:

Thomas Rid, profesor del King’s College y experto en guerra cibernética, cree que no. “Construir un arma cibernética significa atacar primero. Construir una capacidad ofensiva exige conocer de antemano cuál es el objetivo, en detalle, incluyendo configuraciones singulares de sistemas industriales de control, conocidos como SCADA. Conocer esos objetivos exige penetrar primero el objetivo, a través de agresivos sondeos de inteligencia. El efecto de eso es la escalada, no la disuasión”, ha declarado a The Guardian. Y en declaraciones al Financial Times, Rid sostiene que hacer ahora públicos los planes de poner en marcha una fuerza cibernética atacante “puede ser contraproducente porque otros protagonistas pueden reaccionar de forma que todos estemos menos seguros”. La guerra de las galaxias ya está aquí pero no se libra con sables de luz, sino con pantallas y teclados.

Share

Se multiplica por 18’77 el gasto en material antidisturbios: ¿quién es el enemigo?

Fuente:  Público.

En muchas ocasiones argumentamos que esta crisis económica y política que sufrimos nos está llevando, cada vez más, a preguntarnos quién es el enemigo.

La profunda crisis económica y social en la que vive España, ha provocado la multiplicación demanifestaciones y protestas de buena parte de la sociedad civil, que demanda un modo diferente de hacer política. El aumento de la conciencia crítica ciudadana no ha servido, por el momento, para que el Gobierno del Partido Popular varíe sus políticas, pero si para responder a este malestar con medidas que se traducen, por ejemplo, en el destino que el Ministerio del Interior dará a su presupuesto en los próximos años.

Así, se pasó de los 173.670 euros de 2012, a 3,26 millones de euros en 2013 en la partida destinada a la compra de “Material Antidisturbios y Equipamientos Específicos de Protección y Defensa”. 

Parece claro que el Gobierno no se alinea en el mismo frente que las personas en España.  Parece obvio que se alinea enfrente y con una actitud violenta y de enemigo declarado.  El aumento de 18’77 veces en material antidisturbio así lo manifiesta.

Una cantidad que servirá para reponer y modernizar el material que utilizan las unidades antidisturbios. Un material que incluye chalecos antibalas, gases lacrimógenos, porras, escudos, y pelotas de goma.  A su vez, la Generalitat de Catalunya anunció el pasado 12 de junio que los Mossos d’Esquadra dispondrían, ya para el mes de julio, de un camión policial equipado con varios cañones de agua y con un alcance de hasta 60 metros de distancia para dispersar a los manifestantes. Una imagen que, hasta ahora, en las calles españolas sólo era un recuerdo ligado a la Dictadura franquista y difuminado desde la Transición.

La Generalitat recuperará ahora los cañones de agua como un recurso aceptable ante la opinión pública, por mucho, que los medios de comunicación muestren cada día escenas de enfrentamientos entre policía y manifestantes, como se han dado en las últimas semanas en Brasil, Turquía o Egipto. Protestas dispersadas con el uso masivo de botes de humo, gases irritantes y lacrimógenos, y agua proyectada desde los cañones, a los que en ocasiones, se les añade colorante, que tiñe la ropa, o líquidos oleosos, que funcionan como auténticas bombas fétidas, y que sirven para marcar a los manifestantes.

Estos gastos los hacen con nuestros impuestos y contra los intereses y necesidades generales.  Sólo les interesa defender a las élites y a sus privilegios.  Si la política habitual no sirve para defender los derechos humanos, políticos y sociales;  si además los políticos habituales ya se encargan de cercenar las propuestas de cambios que pide la población y sólo las asumen cuando no les queda más remedio;  sólo nos queda la calle.

La calle está siendo usada de dos maneras:

  • –  para protestas.  Continuas, masivas, minoritarias, generales, específicas, de ida y vuelta como las mareas, …  En la mayor parte de los casos son pacíficas y llevan aparejadas actuaciones de propuestas en positivo, todas desoídas por los poderes.
  • –  para hacer política al estilo 15 M.  Miles de personas, todas las semanas, se unen en las calles, las plazas, los parques, …, para informarse, debatir, decidir y actuar.

Entre tanto, los políticos multiplican por 18’77 el gasto en material antidisturbios.  Parece que lo que queremos decir y lo que queremos proponer, al no encontrar hueco en los cauces habituales de la democracia y tomar la vía callejera, les molesta y les asusta.  Y se defienden.  Se defienden contra sus compatriotas, conciudadanos, votantes, vecinos, etc.

Les asusta la participación ciudadana, las ideas alternativas, las propuestas solidarias.

¡Qué pena de política al uso!

Los cuerpos de seguridad pretenden:

 “disolver a las multitudes con eficacia pero sin provocar grandes escándalos políticos deben poder disponer de un amplio abanico de medios que les permita una respuesta represiva gradual y flexible”. Es en esta respuesta donde se encuentra la generalización en el uso de las catalogadas como armas “no letales”. Una disuasión eficaz, sin un excesivo coste político y con unos materiales que empiezan a desarrollarse en los años 1960. De la mano de las fuerzas armadas de las grandes potencias, tienen como campo de pruebas países del Tercer Mundo. O, como es el caso de Palestina, se han convertido de forma directa en “un campo de experimentación para las empresas de seguridad y defensa israelíes”, donde se han probado, y utilizan, entre otro tipo de armas, la mayoría de ellas letales, balas y bombas fétidas. Un proyecto, el de las llamadas “bombas mofeta”, que comenzó a ser desarrollado en el año 2004 y que, como su nombre indica, reproduce de forma sintética el desagradable olor que segrega este animal. Una tecnología adoptada por la policía británica el pasado año y anunciada por Scotland Yard como un método eficaz para combatir los disturbios callejeros en las Islas.

Pero no sólo se encuentran dentro de esta categoría de armas las ya conocidas pelotas de goma, las pistolas y porras eléctricas o los cañones de agua, sino que se incorpora armamento desarrollado por programas militares para su uso directo en conflictos bélicos y en los que se han experimentado con armas diseñadas para incapacitar o repeler con una baja probabilidad de causar la muerte o daños permanentes a los oponentes. Entre este armamento destacan los fusiles láser y otras armas ópticas, capaces de provocar ceguera transitoria y/o definitiva, cañones de sonido, que aturden con la emisión de altas frecuencias al generar vértigo, espasmos, confusión mental y náuseas, o cañones de microondas que provocan quemaduras y dolor. A estos materiales, algunos de ellos, como los cañones de sonido, probados ya en protestas en Estados Unidos, se les unen otros, que parecen salidos directamente de la ciencia-ficción y no de laboratorios de los contratistas de defensa, como fusiles electromagnéticos -provocan ataques similares a los epilépticos-, pistolas de energía termal, que elevan la temperatura corporal, lanzadores de espuma, que inmovilizan a las personas pegándolas al suelo, o armas psicotrónicas, que pueden provocar trastornos mentales transitorios.

Estas armas, usadas en conflictos “de baja intensidad”, sirven también para disolver manifestaciones o reducir a detenidos por la policía, lo que deja entrever, como señala el Centre d’Estudis per la Pau, “la militarización de la policía” en cuanto a sus procedimientos de actuación y al tipo de materiales usados. Algunas de estas armas, las más pequeñas y manejables, como las pistolas Taser o las porras eléctricas, pueden ser incluso adquiridas fácilmente a través del comercio online, aunque en España esté prohibido su uso a particulares. A esta carrera por conseguir las armas “no letales” más novedosas y menos “dañinas”, se incorporan incluso los ayuntamientos que, como en el caso de algunos consistorios catalanes, se han interesado por adquirir camiones dotados con cañones de sonido.

Sean o no letales (lo cual es muy relativo) pueden producir  y producen graves daños en muchas ocasiones y no dejan de ser armas.  Cuando la clase política se defiende con armas, letales o no, de los ciudadanos a los que representan, o deberían representar, algo va muy mal en la política y quizá nos indica quién es el enemigo.

Y una última pregunta:  ¿puede este gasto ser considerado como una parte más del gasto militar?

Share

El militarismo como indicador de violencia de género

D% C3% ADa + Internacional

Fuente:  Cimac.

Aunque es intuido y/o sabido desde siempre, no está mal que nos recuerden que el militarismo y sus valores (machismo, sumisión, jerarquía, violencia, encubrimiento bajo el paraguas de la obediencia debida, …) sigue siendo un indicador claro de violencia de género.

Efectivamente, allí donde hay bases militares se dan más casos de violencia sexista, cada vez está más en boga utilizar la violencia de género como factor militar, sobre todo contra la población civil.

Así, las activistas advierten que la violencia sexual durante y después de los conflictos armados  se utiliza para reforzar las jerarquías políticas y de género, y como táctica para impulsar el miedo, humillar y castigar a las mujeres, sus familias y sus comunidades.  El ejemplo que nos ponen en el artículo es sobrecogedor:  en República Democrática del Congo se reportan cerca de 1.100 violaciones al mes, con un promedio de 36 mujeres y niñas violadas cada día.  Se cree que más de 200.000 mujeres han sufrido violencia sexual en ese país africano desde que está en guerra civil.

Otra fuente, el Comité Internacional de la Cruz Roja, nos cuenta datos en el mismo sentido:  sea en la República Democrática del Congo o en Colombia, Afganistán o Irak, para citar tan sólo algunos ejemplos, millones de mujeres y niñas llevan la peor parte en las guerras de hoy, a menudo porque son destinatarias de actos de violencia deliberadamente ejercidos contra ellas como método de guerra. Están particularmente expuestas a la violencia sexual y a otros abusos. En muchos casos, la guerra las obliga a desplazarse, las separa de sus familiares y obstaculiza su acceso a los alimentos, al agua potable y a la atención médica. También puede suceder que las mujeres queden a cargo del mantenimiento de sus familiares como único sostén de familia.  Algunas de las posibles consecuencias de esa violencia son la estigmatización y el rechazo de las víctimas y el colapso de las normas sociales y culturales.

Recomendamos ver el siguiente vídeo que da mucho que pensar sobre este problema:

http://www.citytv.com.co/videos/799976/impactante-campana-contra-la-violencia-sexual-hacia-las-mujeres-en-la-guerra

¿Cuál es la alternativa a ambas lacras?  Parece que su solución está íntimamente unida.  Nosotros pensamos que esto es así porque ambas son manifestaciones coherentes con el actual paradigma dominante, el de dominación violencia, tanto en lo político, social, como en lo económico y en los cultural.

Share

Ciberguerras y ciberterrorismo de estado.

Fuente:  El País.

Suelen decir los buenos periodistas que los blogs no son de fiar.  Quizá.

Pero si nos fijamos cómo titulan la noticia en El País y leemos lo que contiene veremos que es muy equivocado titular:  Hacia un Pearl Harbor cibernético.

Lo cierto es que fue EE.UU. quien atacó primero cibernéticamente a Irán (contra su programa nuclear) y lo hizo el mismísimo Nobel de la Paz Obama.  Irán reaccionó montando un sistema de defensa cibernético (2011) al que ahora acusan de una reciente serie de ataques contra sistemas informáticos de la industria petrolera saudí e instituciones financieras norteamericanas.

Por un lado, la noticia enjuicia que en su primer mandato presidencial, Obama se ha caracterizado por un modo peculiar –más contemporáneo, por así decirlo, y, para él y sus compatriotas, menos traumático- de hacer la guerra: el desarrollo de la ciberguerra (ciberespionaje y cibersabotaje) contra Irán y eluso masivo de drones -aviones sin humanos a bordo- para atacar objetivos en países como Somalia, Yemen, Afganistán y Pakistán. Por el contrario, ha reducido la presencia de tropas físicas estadounidenses en zonas conflictivas.

La ciberguerra contra Irán comenzó durante la presidencia del segundo Bush y en ella van cogidos de la mano Estados Unidos e Israel. Su primer producto conocido, el virus Stuxnet, perturbó seriamente las instalaciones nucleares iraníes a fines de la pasada década.

A comienzos de julio, The New York Times publicó una extensa información que daba cuenta de cómo Obama “ordenó en secreto un aumento de los ataques sofisticados a los sistemas informáticos de las factorías iraníes de enriquecimiento de uranio, expandiendo así de modo significativo el primer uso continuado por Estados Unidos de ciberarmas“.

La cosa va en serio, desde cualquier punto de vista, así existe el Comando Cibernético de Estados Unidos (USCYBERCOM). El comando se encuentra en Fort Meade , Maryland y dirigido por general Keith B. Alexander.  El USCYBERCOM centraliza el mando de las operaciones ciberespaciales, organiza los actuales recursos informáticos y sincroniza la defensa de las redes militares de Estados Unidos, según Wikipedia.    Además, la Fuerza Aérea de Estados Unidos cuenta ya con 7.000 ciberguerreros en bases de Texas y Georgia. ¿Cuántos más habrá en otros departamentos del Pentágono, la CIA y otros órganos del Gobierno federal estadounidense?

Otro artículo de El País concreta más de qué se trata con estos ataques cibernéticos:  nos habla del maligno virus informático Flame (Worm.Win32.Flame).  El Flame, según informa Douglas Rushkoff  en su artículo The cyberwar may be headed to your computer, en CNN, “tiene todos los indicios de constituir un ciberataque maquinado por un Estado nación: es poderoso y complejo y apunta directamente a una zona caliente, Irán”. Su objetivo parece ser sabotear el programa nuclear iraní, pero en los pocos días que lleva bautizado ha provocado un intense debate entre los especialistas sobre la posibilidad de que se convierta en una peste incontrolable que termine afectando a servicios civiles nacionales enteros como redes eléctricas, industrias energéticas, redes bancarias o sistemas de tráfico aéreo.

El miércoles 6 de mayo, el descubridor del Flame, el cazavirus ruso Eugene Kaspersky, declaró durante una conferencia en Tel Aviv a la que también asistió el ministro de Defensa israelí Ehud Barak, que la comunidad internacional debería comenzar a pensar en cómo prohibir el uso de la ciberguerra, del mismo modo que en su día fueron prohibidas las armas químicas y biológicas.

Kaspersky está muy preocupado y habla de que esto va más allá de la ciberguerra y es ciberterrorismo (de estado, añadimos nosotros).

Share

Drones y Galicia: demos información para que ellos decidan

Recomendamos la lectura del artículo de FP titulado “10 cosas que no sabía de los aviones no tripulados” de Micah Zenko.

Hace poco nos hacíamos eco de que Morenés postula a Galicia para acoger la base militar de EE.UU. para aviones de guerra no tripulados (drones) y ahora retomamos el tema porque estos aparatitos tienen múltiples facetas que hay que desvelar.

Opinamos que los habitantes de Orense tienen derecho a conocer las múltiples facetas que supone una base de drones en sus tierras, lo cual es importantísimo si les queremos dar voz y voto consciente y responsable en este asunto (aspecto que Morenés les niega).

Los drones son un peligro para la población gallega y sus bienes.  Parece que los drones tienden a estrellarse por múltiples fallos y ya son muchos los que han caído sin que se pueda explicar totalmente  la causa.

Esto quiere decir que los habitantes del pueblo orensano de Trasmiras han de andarse con cuidado y, también, los del segundo aeródromo de Lugo, dado que si estos drones siguen fallando tanto, además de perderse el millón de euros que cuesta cada uno, se perderán, posiblemente, infraestructuras gallegas contra las que impacten y (esperemos que no) se pueden llegar a poner en peligro vidas humanas.  Los accidentes son habituales y en la anterior base italiana de Sigonella ya ocurrieron algunos.  ¿Están de acuerdo los orensanos de ser bajas colaterales del desarrollo armamentístico de Estados Unidos?

Usos:  por otro lado, aunque en la última década (que es desde cuando se están desarrollando) se han utilizado para múltiples funciones militares, sobre todo espionaje y para bombardear posiciones enemigas, entre otros datos, es de destacar que “durante la última década, ha habido alrededor de 300 ataques con aviones no tripulados fuera de los campos de batalla de Irak, Afganistán y Libia. De esos ataques, el 95% se produjo en Pakistán, y el resto en Yemen y Somalia”. En total, han matado a más de 2.000 presuntos combatientes y un número sin determinar de civiles;   pero parece que la tendencia es utilizarlos también para labores policíacas, para vigilancia de fronteras, narcotráfico, etc.

También se usan para servicios de espionaje.  Además, en el apartado de usos civiles hay algunos que están bien éticamente como los drones que utilizan los ecologistas para seguir a los buques balleneros japoneses y otros que tienen una justificación ética penosa:  drones paparazzi para perseguir a famosos,

Para ser no tripulados necesitan mucho personal:  en concreto un piloto a distancia, unos 19 analistas de vigilancia, entre 168 y 180 militares para su mantenimiento (un avión de combate F-16 sólo necesita 100 militares para su mantenimiento).

Es decir, una base como la de Trasmiras va a suponer una importante militarización de la zona porque van a ser muchos los soldados yankis que se necesiten para tener a punto a los drones.

La zona de Tramiras se convertirá en dependiente de lo militar y de lo estadounidense.  ¿Sacará Trasmiras algo de la base yanki?  Si es algo de empleo, será de segundo nivel y nunca empleo especializado.  ¿Se harán responsables los estadounidenses de los residuos que genere la base o tendrán pensado externalizar estos gastos para ser más competitivos con la aquiescencia del gobierno español.

Los drones son costosos:  15 millones de dólares por un Global Hawk (drone), mientras que un F-15 nuevo vale alrededor de 55 millones de dólares, pero como los sensores son muy caros y sufren un gran número de accidentes, los precios se igualan.

Parece que la industria militar está desarrollando este nuevo arma de manera decidida:  “Estados Unidos está muy por delante en el desarrollo de la tecnología de los drones, y se prevé que el país sea responsable del 77% de la I+D y el 69% de la adquisición de dichos aparatos en la próxima década. No obstante, se calcula que en el mundo existen ya entre 44 y 70 países con cierta capacidad en el tema y unos 680 programas de aviones no tripulados, un enorme incremento respecto a los 195 que había en 2005. China está intensificando su programa y tiene al menos 25 tipos de sistemas en desarrollo. Irán también  presume de su programa, que incluye el avión denominado “Embajador de la muerte”, un aparato que el presidente Mahmud Ahmadineyad dio a conocer con la siguiente declaración: “Su mensaje central es de paz y amistad””.

¿Quieren los gallegos ser el escenario de esta nueva industria de muerte?  Parece que no, dado que ya han surgido voces gallegas contra la nueva militarización de Galicia y que se niegan a ser cómplices de los crímenes de EE.UU.

Nos parece muy artera la utilización de una comarca deprimida y con paro para ofrecerle esta salida antiética como única forma de trabajo.  Pensamos que hay muchas otras industrias menos contaminantes y éticamente menos reprobables que podrían instalarse en Trasmiras.  Seguro que ellas darían más empleo y un desarrollo más ético a esta comarca.

Share

¿Indra vigilará a los refugiados?

Fuente:  Infodefensa.

Nos deja perplejos la noticia:  “La compañía española Indra está liderando un proyecto europeo de I+D+i que tiene como objetivo el desarrollo de una solución de seguridad integral, transportable y de fácil despliegue, que permita mejorar la protección en los campos de refugiados y otros asentamientos temporales situados en entornos abiertos complejos“.

Para empezar llama la atención el eufemismo:  entornos abiertos complejos, es decir, campos de refugiados en zonas de guerra, en zonas de catástrofes naturales, etc.

Para seguir, ¿la militarista Indra se preocupa por la seguridad de los refugiados?

El proyecto se llama Basilys y en él participan universidades (la Politécnica de Madrid entre ellas), otras empresas, y es un proyecto dentro del VII Programa Marco de la Unión Europea con un monto presupuestado de 3 millones de euros y un plazo de ejecución de dos años.

Seguimos leyendo y  vemos que busca “detectar automáticamente y con eficacia diferentes amenazas de seguridad” y que “el nuevo sistema dará respuesta a las necesidades de seguridad básicas de este tipo de asentamientos”.  No salimos de nuestro asombro:  ¿la militarista Indra se preocupa por la seguridad de los refugiados?

Un poco más adelante viene la solución:  “Para  garantizar esta seguridad, la solución integrará en una única plataforma la información capturada por sistemas radar y ladar (laser radar), sensores acústicos, sensores terrestres desatendidos (Unattended Ground Sensors, UGS) y brazaletes para la seguridad personal“.

¡Eso es!  ¿Se les ha ocurrido poner brazaletes a los refugiados para controlar la seguridad?  Entonces ya no hablamos de la seguridad de los refugiados, sino de la seguridad en general, en abstracto, la que ve a los refugiados como agentes del desorden porque buscan alimento, en lugar de como damnificados por guerras o catástrofes.  Así nos cuadra más, desde la perspectiva militarista de Indra:  los refugiados son el problema, son el peligro, hay que vigilarles no vaya a ser que reivindiquen ayuda, atención, solidaridad, alimentos, casa, trabajo, paz, …

Desde esta perspectiva ¿dónde quedarán los derechos humanos, sociales y políticos de los refugiados?

Share

Polémicas armas “no letales”.

En  Público hemos leído una noticia que habla de dos “armas no letales” que nos preocupan porque producen muertos con cierta asiduidad.

La primera son las pistolas táser que en los disturbios de verano en Reino Unido ya han producido algunas muertes y que desde 2001 a 2007 han matado a 269 personas por parte de los medios policiales, según denuncia Amnistía Internacional, en un artículo del año 2007 donde denuncia que las pistolas carecen de regulación legal en España y que las policías están anunciando su compra (ya hay 3 comunidades autónomas que las poseen).  Además, nos parece muy interesante el informe de Amnistía en pdf (58 páginas) sobre estas armas y sus características, además sobre su regulación legal, uso e informes de muertes.

Otra denuncia que también nos parece muy grave es la que promueve el comité contra la tortura de la ONU que advierte, desde el 2007,  que las armas de  electrochoque son una forma de tortura y como tal deben prohibirse (Fuente:  Diana Delgado).

Nuestra preocupación se vuelve alarmante cuando nos damos cuenta de que tras el inocuo nombre de Encargos S.A. se venden por internet estas y otras armas “no letales”.  Cierto que la sede está en Andorra la Vella, pero también pensamos que este comercio debería estar perseguido.  También en esta simpática web se vende el otro “arma no letal” que son los aerosoles de gas pimienta.

En la anterior referencia de Público se explica que también murió un hombre joven y practicante de rugby (en buena forma, vamos) en los pasados disturbios del verano por el aerosol pimienta.   En wikipedia vemos que han muerto 61 personas desde 1990 por el aerosol pimienta y que es muy posible que las personas con asma tengan más posibilidades de morir si se usa contra ellos.  El Ejército de Estados Unidos explicó en 1993 que los aerosoles de pimienta pueden provocar “efectos mutagénicos, carcinogénicos, de sensibilidad, cardiovasculares y toxicidad pulmonar, neurotoxicidad, así como otras posibles fatalidades humanas. Hay un riesgo al utilizar este producto en una gran variedad de personas”.  El aerosol de pimienta está prohibido internacionalmente para su utilización en la guerra, desde la Convención de Armas Biológicas de 1972, pero no para la utilización en la seguridad interna.  (¡Impresionante!).

Share
A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed