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El gasto militar español: mucho más que el 2% del PIB

Por Edicions La Veu del País

Aunque nos venden como novedad el acuerdo adoptado por nuestros gobernantes para que los países europeos de la OTAN alcancen el 2% de su PIB en gasto militar, es un acuerdo que ya habían tomado en la Cumbre de Cardiff (Gales) de la OTAN, en  septiembre de 2014 (mucho antes de que Trump llegara a la presidencia de EEUU).

Que EE.UU tiene interés en este incremento del gasto militar en apoyo de sus políticas es evidente. Ellos no quieren pagarse por sí mismos su propia «defensa» y necesitan repartir sus costes. No hay más que oír a su tremulante presidente para darse cuenta de ello.

En la Cumbre de los Jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN de mayo de 2017, y tras la machacona insistencia de Donald, los demás expresaron su compromiso de superar dicho porcentaje en 2024, algo que ya habían decidido antes, pero ahora con la novedad de asociar a este esfuerzo la «necesidad» de luchar contra el Estado Islámico, el nuevo enemigo ad hoc que se ha fabricado el militarismo agresivo occidental para autojustificarse ante las cada vez más desinformadas y atemorizadas sociedades.

La portavoz de la Alianza, Oana Lungescu, pudo anunciar a su término ufana en Twitter que “los líderes de la OTAN han adoptado planes para combatir el terrorismo y mejorar el reparto de cargas

1.- El caso de España

El caso de España no creemos que sea una excepción, pero nos sirve muy bien para ejemplificar el paso al frente de la creciente militarización occidental, que necesita justificarse ante sus desorientadas sociedades con el anuncio de que hay que aceptar un mayor gasto militar como en el refrán de las lentejas, y resignarse a perder libertades para gozar de más seguridad, como dice chuscamente nuestra Ministra del ramo.

España, a la hora de consignar su gasto militar, es un despropósito, de forma que los datos oficiales discrepan entre sí en cuantificar el verdadero gasto militar existente.

  • Por una parte, contamos con el gasto presupuestado, es decir, el que reconocen los presupuestos generales del estado en las partidas del Ministerio de Defensa. Según este parámetro, para 2017 nuestro gasto militar será de 7.638´54 millones de euros, el 31,97 % de aumento respecto del de 2016, gracias a que otro organismo oficial, en Tribunal Constitucional, obligó el año pasado en una sentencia a considerar gasto militar los pagos extrapresupuestarios (y descontrolados) que Defensa hacía en verano por las compras de programas de armamento.

Con esta nueva cifra, que es la que España ofrece a la OTAN, sale ya un 1´1% del PIB, una cifra superior al 0,9% que la OTAN reconoce, haciendo uso de los datos proporcionados por España. Nos asignaba como tercer menor contribuyente de la alianza, según la oficial Agencia Europa Press, al lado de Luxemburgo y Bélgica, a los que, parece ser, no deseamos parecernos en nada.

  • Tenemos, además, el gasto militar que reconoce el propio Estado en los documentos que elabora de control del gasto público. Concretamente, contamos con las “liquidaciones del gasto” que publica la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), conforme a las cuales podemos observar cómo, año tras año, Defensa es el ministerio que gasta ¡mucho más! de lo que presupuesta. Según el Informe que elaboramos en febrero de 2017, referido al último informe de la IGAE (el de 2014), podemos observar cómo en el período 2003 a 2014 se ha gastado de más la cifra de 8.344,8 millones de euros, lo que representa una media de sobregasto del 14,14% sobre lo presupuestado para ese período. De modo que sobre lo que España proyecta en sus cuentas, al menos hemos de adicionar un resultado final de un 14.1% de aumento, si bien en los presupuestos elaborados por Rajoy en su tiempo de gobierno, esta nunca ha bajado del 30%.
  • Si acudimos a los datos que ofrece el SIPRI, el prestigioso Instituto para la Paz de Estocolmo, que tiene en cuenta los datos ofrecidos por los gobiernos con algunos ajustes, la cifra del gasto militar español se eleva otro peldaño. En 2016 España, según el SIRPI,  llegó a un gasto militar de 12.852 millones de euros, es decir, el 1,3% PIB, cifra próxima a la que nos ofrece el Banco Mundial, que también baraja datos oficiales y la consigna en 12.715,76 M€ para 2016.
  • Nosotros, siguiendo el criterio OTAN, hemos elaborado diversos informes que intentan desvelar el gasto militar oculto en otros ministerios y que no suele ser reconocido como tal, así como el impacto del pago de la deuda que este gasto genera y la propia proyección de los sobregastos que anualmente y de forma deliberada realiza defensa sobre lo presupuestado.

Ello nos ha permitido calcular, para este 2017, un gasto militar oculto de 3 de cada cuatro euros de gasto real, con una escandalosa cifra final de  33.762,40 millones de euros, un 3% del PIB, conforme al siguiente cuadro

Concepto Millones de euros
Gasto en el Ministerio de Defensa 7.638´54
Gasto oculto en otros ministerios y organismos 8.852´40
Gasto militar antes de deuda 16.490´83
Deuda 17.271´54
Total 33.762´40

Por tanto, el manido mantra de la flamante ministra de defensa y la prensa del régimen, de que tenemos que llegar al 2% del PIB en gasto militar para satisfacer a nuestros macabros socios, resulta que falsifica la realidad y no busca sino despistarnos, pues el 2% del PIB de dicho gasto ya lo superamos con creces.

Este hecho lo reconoce también el Ex JEMAD Julio Rodríguez en un reciente artículo publicado en Infolibre, donde aprovecha para exigir que haya transparencia en el gasto militar y la política de defensa y que la propia política de defensa forme parte del debate abierto y público.

2.- El PIB no lo es todo

Pero, al igual que en otros países, el PIB no es todo el coste que soporta la sociedad (de momento resignadamente) en el mantenimiento del entramado militarista.

Por ofrecer algunos ejemplos más del abrumador coste social de la defensa militar, consideremos los siguientes:

– El Coste de la violencia para España, según el Índice Global de Paz, referido a 2016, es de 39.051´95 millones de dólares (algo más de 26.000 millones de euros), con varios valores destacados en lo negativo por dicho índice, como son la exportación de armas (aprovechemos para decir que somos la sexta potencia exportadora del mundo, un verdadero peligro), la militarización, la conflictividad social, el personal destinado a seguridad y los conflictos exteriores en que se participa.

– El elevado número de operaciones en el exterior en que participamos. Actualmente 17 conflictos, y un total de 82 desde Felipe González a la fecha, 79 hasta 2016 y otros 3 nuevos en 2017, con más de 12.208,91 M€ gastados según datos propios sacados de comparecencias de la Ministra de Defensa Cospedal, declaraciones del SEDAF y respuestas del Portal de Transparencia del Gobierno a El Confidencial.

La participación española en las industrias militares: España es accionista único de varias industrias militares gravemente deficitarias, como es el caso de NAVANTIA, y de otras en las que participa merced al control que ejerce en su accionariado por las participaciones en estas del ejército a través del INTA y de la SEPI

– La pertenencia al entramado OTAN impone a España no sólo el pago de cuotas (que de forma poco comprensible se abonan desde el Ministerio de Asuntos Exteriores), compromisos de adquisición de material militar y participación en operaciones militares de injerencia militar, sino que condiciona el propio uso del territorio, como es el caso de la negativa de defensa a desmilitarizar Bardenas Reales y atender la reclamación social, por el valor estratégico del campo de tiro allí enclavado para el entrenamiento de los pilotos de la OTAN. Igualmente condiciona la seguridad de España al pasar a ser, merced a la política agresiva de esta organización, un verdadero enemigo para otros pueblos.

– Los platos rotos causados por la ineficacia y chapucería de nuestra industria militar puntera, con tan señalados desastres como el submarino S-80 y los aviones A400; chapuza que acaba redundando en sobrecostes y pagos desmesurados que el Estado asume sin rechistar porque nadie va a protestar.

– La existencia de varias Bases militares al servicio de la defensa occidental: es el caso de Morón, Rota, Bardenas Reales, Torrejón de Ardoz, Bétera, el entramado del «Escudo Antimisiles» … que nos pone en la punta del huracán y son un coste social inasumible.

La militarización del territorio,  condicionado en sus usos por leyes militares que imponen el prioritario interés de la defensa y que pueden afectar, sin más, al uso y disfrute del territorio que para los militares sea de interés, al tipo de cultivos o prácticas posibles en los mismos, o condicionar su venta, o incluso imponer la prohibición de su disfrute paisajístico o recreativo. Se da el caso de que los militares pueden hacer a su antojo maniobras, sin comunicarlo, en lugares tan emblemáticos como el Parque Nacional de Doñana.

La deuda militar generada por la adquisición de programas especiales de armamentos y que alcanza actualmente más de 30.000 millones de euros sin resolver, que lastran además nuestras cuentas públicas, y a la que ahora se quiere incrementar más aún con el nuevo ciclo inversor de armamentos con la adquisición de nuevos programas de defensa de los que los PGE de 2017 ya nos hablan y que ha detallado el SEDAF, Agustín Conde en comparecencia ante el Congreso de los Diputados (blindados 8×8, nuevas fragatas F-100, satélites militares, sistemas de mando y control, misiles y hasta los carísimos F35 que quiere la Armada).

La huella ecológica de la actividad militar, huella que pesa sobre todos nosotros, que provoca costes abrumadores que no se contabilizan como gasto.  De este coste ecológico hemos hablado más extenso en el informe sobre Gasto Militar 2016, páginas 40 a 47. Debemos destacar que nuestro ejército, en su actividad ordinaria, según fuentes oficiales, emite más de 150 tipos de residuos contaminantes, 120 de ellos muy peligrosos.

La pérdida e oportunidades vitales:  El viejo dilema “cañones o mantequilla” ejemplifica muy bien la correlación que existe entre las prioridades políticas ante las que se enfrenta el poder político. La relación entre gasto militar y necesidades humanas no es de complementariedad, como afirma la Ministra de Defensa, sino de exclusión mutua. Mayor gasto militar implica menor atención a las necesidades sociales.

Frente al aumento del presupuesto de defensa en los PGE en más de un 31%, encontramos las reducciones presupuestarias en algunas de las necesidades más básicas, como protección del desempleo, que baja un 6´6% respecto del año anterior, o acceso a la vivienda, que baja un 20,6%, o cultura, que baja un 0.7 % respecto al pasado ejercicio, o políticas de comercio y PYMEs, que baja un 11%, o infraestructuras, que también bajan cerca del 11%, sin contar, como explica Infolibre, con que los “ligeros” aumentos en pensiones (0´25%) harán perder poder adquisitivo a los ancianos en un 3,75%, o que la ínfima recuperación del presupuesto de dependencia no supone sino recuperar el 10% de lo recortado anteriormente, por poner algunos ejemplos esclarecedores.

Podríamos ahondar mucho más en los ejemplos, como para indicar que el coste del despilfarro militar español es abrumador, o que las políticas que permiten la exención de impuestos y tasas municipales a las instalaciones de defensa, (incluidas las que no son acuartelamientos, ni tienen un uso para la defensa, como son los campos de golf, espacios recreativos, cantinas, etc.) implican que somos los ciudadanos quienes pagamos su uso del espacio urbano, o la insostenible situación en que mantienen vedados al disfrute común espacios naturales “de su propiedad”, o el tremendo coste social de la militarización social, sin olvidar las subvenciones que las administraciones realizan a la industria militar.

Por otra parte, la comprobación del escaso apoyo que ofrece en la actualidad España a la Ayuda al desarrollo y a la lucha contra la pobreza, por debajo del 0´12 del PIB, ofrece otro elemento de juicio más del papel del militarismo en nuestra política.

Es, una vez más, la comprobación del tremendo impacto social y económico de mantener el sistema de defensa pactado por los gobiernos, mucho más allá del 2% del PIB. Un escándalo.

¿Y el gasto militar europeo?

La zona Euro de Europa tiene un PIB de 10.740.911 M€ en 2016, lo que pér cápita supone 31.600€. Según estos datos, la inversión del 2% de su PIB en defensa implicaría destinar a la misma 214.818,22 millones de euros. El PIB de toda la UE, según Eurostat, llegaría a 12,967.811 M€. y per cápita 25.500 €, es decir, su 2% equivale a 259.356 M€.

No existen coincidencias entre los países de la eurozona y la UE, ni entre estos y los de la OTAN (faltarían Irlanda, Chipre Austria y Malta que no forman parte de la Eurozona ni de la OTAN) pero los datos son significativos para sostener que el 2% del PIB de los países europeos de la OTAN no puede superar los 259.356 M€ que implica el conjunto de todos los países de la UEm donde se incluyen otros que no son de la OTAN.

Pues bien, de la lectura de los datos del SIPRI, ofrecidos por el Banco Mundial como fiables para 2015 (que a su vez no dispone de cifras de gasto militar de Eslovaquia e Islandia) podemos comprobar, conforme al cuadro siguiente, que el gasto militar conjunto de estos países (sin contar más que con lo que calcula el SIPRI, como vemos, en el caso de España, muy por debajo de lo que supone su gasto militar real) sería de 360.690 M$, equivalentes a 322.913 M€, por encima de ese 2% del PIB de la UE. Si a esta cantidad le sumamos el gasto militar de Turquía, la cifra que moviliza, sin contar con EEUU y Canadá, el militarismo occidental es abrumadora y escandalosa.

País Presupuesto de defensa según el SIPRI (millones de dólares)
Albania 16.671
Alemania 35.517
Bélgica 3.758
Bulgaria 1.116
Croacia 5.179
Dinamarca 23.296
Eslovaquia
Eslovenia 367
España 12.716
Estonia 412
Francia 45.855
Grecia 4.582
Hungría 286
Islandia
Italia 21.494
Letonia 412
Lituania 425
Luxemburgo 273
Montenegro 58
Noruega 47.550
Países Bajos 8.000
Polonia 39.428
Portugal 3.322
Reino Unido 36.296
República Checa 43.738
Rumanía 9.939
Total 360.690
Turquía 41.546
Total + Turquía 402.236

Podemos arrojar otras cifras igualmente escandalosas respecto al militarismo europeo, como, por ejemplo:

  •           Que la suma del coste de la violencia de los países de Europa que forman parte de la OTAN es de 996.189 M$, correspondientes a 892.402 M€, una cifra astronómica
País Coste de la Violencia según el Indice Global de Paz (millones de dólares)
Albania 1.113
Alemania 171.144
Bélgica 23.078
Bulgaria 4.411
Croacia 3.556
Dinamarca 7.638
Eslovaquia 4.480
Eslovenia 1.868
España 39.051
Estonia 1.608
Francia 112.959
Grecia 13.232
Hungría 5.547
Islandia 242
Italia 67.268
Letonia 1.815
Lituania 2.735
Luxemburgo
Montenegro 691
Noruega 9.517
Países Bajos 28.045
Polonia 32.204
Portugal 11.428
Reino Unido 139.883
República Checa 10.272
Rumanía 12.404
Total 996.189
Turquía 94.007
Total + Turquía 1.090.196

 

  • Con arreglo a las cifras que ofrecimos en nuestro estudio «¿Ejército europeo?» , Europa cuenta con más de 6.300.000 personas movilizables y entrenadas en caso de conflicto, así como con un amplio dispositivo militar común en la UE.
  • Europa desarrolla por su cuenta múltiples misiones militares propias y en colaboración con al OTAN
  • El Complejo Militar industrial europeo, con la suma de sus empresas, factura al año más de 140.000 millones de euros y es de los más potentes del planeta.
  • Cuenta con una Agencia europea de Defensa plenamente operativa y que moviliza miles de millones de euros.
  • Recientemente se ha constituido, por acuerdo de sus presidentes de gobierno, un gran fondo europeo para gasto militar que movilizará 5.000 millones de euros en 2017, 25 millones anuales entre 2018 a 2019 y unos 500 anuales a partir de 2020.

Podríamos hacer comparaciones de esta abrumadora realidad con la más exigua del dinero destinado a la cohesión, a la persecución de los objetivos del milenio o a ayuda internacional al desarrollo (AOD). Durante el sexenio 2014 a 2020 el Parlamento Europeo aprobó que el presupuesto comunitario destinada a AOD la cantidad de 51.419 millones de €, una pizca comparado con lo que destinan los países europeos a gasto militar año tras año.

Hablar de defensa con estos datos nos parece un error. Asistimos a la consolidación del militarismo que agrede a las sociedades, detrae sus recursos, las empobrece, erosiona sus derechos e impone, en el mundo global, la lógica de la violencia y la dominación y una geopolítica inadmisible. Para eso es para lo que EE.UU quiere un gasto militar abrumador. Para eso, para garantizar, con sus socios, su hegemonía, para hacer negocio de la guerra, de la paz, de la venta de armas.

Por eso nos impone pagar sus guerras y pide a nuestras élites extractivas el suficiente apoyo para que lo hagamos sin rechistar y bajo el chantaje de un miedo a la reacción vengativa de los que aspiran a convertirse en tribunos de los vapuleados por estas políticas.

Son las malas políticas de occidente las que originan la actual situación de crisis, pero esta no revertirá mientras ahondemos en la torpeza y no en la lucha contra la inseguridad humana y la violencia estructural.

¿Seguiremos pagando a tan alto precio la seguridad de los intereses de los de arriba como si fueran los nuestros?

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Exhibición militarista en Barcelona a finales de mayo

BRUC

Por Fredrik Nyberg

Fuente: El Confidencial Digital 

Dentro de esa peculiar idea de la «cultura de defensa» que mantiene el Ministerio de Defensa y todo el aparato estatal, algo así como «si no quieres sopa, te atizo dos platos», este año se han empeñado, junto a la retahíla de actos mas o menos casposos (juras de bandera de señoras con peineta y señores con traje de comunión, apertura de cuarteles para que los niños vean el material de videojuego que tienen, ensayos y tertulianos carpetovetónicos contando gestas y vomitando tópicos infumables, desfiles variopintos con sus aquiescentes alcaldes decorativos y todo, etc.)  con demostrar el despliegue de artefactos militares en Barcelona.

No sabemos quién habrá sido el lumbrera de turno al que se le ha ocurrido la brillante idea de exhibir en el Cuartel del Bruch (por cierto ninguneando la reivindicación catalana de transferirlo de una vez para usos civiles) toda la parafernalia posible de carros Leopard, helicópteros Tigre y drones militares.

Será en la «jornada de puertas abiertas» que tendrá lugar entre el viernes 26 de mayo (de 17:00 a 20:00) y todo el sábado 27 y domingo 28 (de 10:00 a 20:00).

Y es que los ciudadanos que se acerquen al cuartel de El Bruch tendrán la oportunidad de ver de cerca tanques y otros vehículos que están entre el armamento más moderno de las Fuerzas Armadas.

Lo inoportuno de esta exhibición salta a la vista por múltiples razones. ¿Se exhibe para que se fascinen los catalanes con la idea de España?, ¿para que desechen la idea del referéndum por el que, salvo la minoría más recalcitrante, vienen clamando desde hace tanto tiempo?, ¿para fastidiar a Ada Colau que, en plena coherencia con sus ideas (coherencia que a otros les desfallece al primer toque de corneta) no quiere militares en las calles de Barcelona?

Vean, vean el descabellado dispositivo pensado por esa cabeza granítica al servicio de el adoctrinamiento militar al que llaman «cultura de la defensa»

Por ejemplo, en el patio de El Bruch estará estacionado un Tigre: un helicóptero de ataque que incorporó hace años el Ejército de Tierra -concretamente al Batallón de Helicópteros de Ataque-, y que está considerado una de las armas más modernas de la fuerza militar española. De cuatro toneladas de peso, viene artillado con cuatro misiles Mistral, un cañón de 30 mm y 68 cohetes de 68 mm.

En Barcelona esos días también exhibirá Defensa uno de sus UAV o aviones no tripulados: uno de los conocidos drones RPAS, fabricado por Israel, que cuenta con cámaras y sensores para transmitir imágenes a la estanción de control en tierra desde la que es pilotado.

Además, en estas jornadas de puertas abiertas por el Día de las Fuerzas Armadas los barceloneses podrán ver de cerca un buen número de vehículos terrestres, entre los que destaca el carro de combate Leopard 2-E (62 toneladas) como los que España ha enviado a Letonia como parte del despliegue de la OTAN frente a Rusia.

En El Bruch también estarán estacionados un vehículo de combate Pizarro, un vehículo de caballería Centauro, un Vamtac de alta movilidad táctica, o un vehículo de transporte RG-31, que sustituyeron a los viejos BMR en las patrullas en misiones en el extranjero como Afganistán. También habrá un cañón de artillería autopropulsado ATP-M 109.

Menuda retahíla. Menudo despliegue de militarismo aterrador y zafio.

Y menuda oportunidad para incluir de forma tajante la desmilitarización social, cultural y del espacio urbano en la política de paz de Barcelona.

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Convenios del Ministerio de Defensa y la Junta de Andalucía para el cuidado de especies protegidas

Ibis+chauve+-+Geronticus+eremita+-+Malalodja+-+SWAZILAND

Agustín Povedano

Fuente: BOE

El BOE no para de darnos sorpresas inquietantes. Nos disponemos, como Proust con su famosa magdalena, a deleitar su árida lectura cuando nos sobresaltan algunas de sus farragosas explicaciones más desagradables.

¿Adivinan cómo pretende la Junta de Andalucía cuidar el Águila Imperial Ibérica (para los finolis «Águila adalberti»), maltrecha ella y necesitada de protección especial a pesar de su porte magnífico y de su historia milenaria?

Pues muy fácil, conveniando con el ejército para que la cuide en su gran territorio de uso exclusivo en Jerez de la Frontera (Cádiz); según refiere el BOE de 2 de mayo de 2017.

Se nos antoja que más bien debiera cuidarse el águila imperial de ejércitos y políticos que dejarse cuidar por ellos y sus intrigas, pero eso es harina de otro costal.

Dice el acuerdo del susanismo castizo y la castiza Dolores, que el ejército, dueño de los parajes de  Cortijo de Vicos, Garrapilos y las Marismillas, todos ellos en Jerez (entre paréntesis, los usa para que pasten sus potrencos de la cría caballar) y que los cuida con un esmero medioambiental que pasma.

Y dice además que dichos terrenos (que por cierto no pueden disfrutar los restantes mortales porque su declaración de zona  de interés para la defensa se lo impide) « reúnen por su ubicación, características ecológicas y protección, excelentes condiciones para la conservación del águila Imperial»

El convenio pone de cuenta de la Junta el compromiso de

desarrollar en los terrenos del Ministerio de Defensa relacionados en la cláusula primera actuaciones para el seguimiento, conservación y recuperación del águila imperial.

Igualmente se compromete a que todas las publicaciones, material de difusión, comunicados e información que elabore y divulgue al amparo del presente Convenio se hará siempre constar la colaboración del Ministerio de Defensa y en caso de que se trate de material o comunicaciones impresas se hará constar el anagrama identificativo del citado Departamento Ministerial.

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía permitirá que el Ministerio de Defensa en sus publicaciones y comunicaciones de carácter divulgativo pueda difundir libremente las actividades que se están realizando así como hacer referencia a su participación como entidad colaboradora.

A cambio de tal colaboración, el Ministerio de Defensa recibe una gratuita propaganda de su enorme labor social y además se compromete a

a) Permitir el acceso del personal designado por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía a los terrenos mencionados en la cláusula primera.

b) Dar, siempre que le sea posible, el apoyo logístico acordado por las partes para el desarrollo del Proyecto de Conservación del Águila Imperial

En fin, recibe mucho a cambio de nada. Pero no es lo más grave.

Lo más grave es que para defender al águila imperial, como se ve, no necesitamos entidades civiles, ornitológicas, ecologistas, o incluso dando a los terrenos que acapara defensa porque sí un uso alternativo y social, sino llegar a acuerdo con los militares, que en definitiva van, pasito a pasito, inundando de su enfoque militar todos los escenarios sociales

¿Que lo que queremos cuidar es otra especie en peligro, pongamos por caso, el ibis eremita (Geronticus eremita),  que encima es feo a rabiar?  Pues tampoco hay problema, porque otro convenio de la Junta de Andalucía también publicado en el BOE , prescribe el cuidado del susodicho pájaro en terrenos del mismo ejército, que de patrimonio anda sobrado.

Esta vez en la Sierra del Retín, también de propiedad militar y uso exclusivo como campo de adiestramiento de la Armada, en Barbate, con idénticos compromisos.

También parece que la mejor opción de la Junta de Andalucía para proteger el ibis eremita, que es caprichoso y le ha dado por anidar al fragor de los cañonazos, es conveniar con el ejército, no tanto reivindicar el uso civil y civilizado de la sierra del Retín, o apoyar a los grupos ecologistas, que vaya usted a saber si no son suficientemente cualificados.

Y como no hay dos sin tres, ahora vamos a por una especie diferente: el camaleón (Chamaleo chamaleon), cuyo parecido con los políticos es tan obvio que nos vamos a ahorrar el chiste.

El pobre bicho también está maltrecho y, como no, hay que conveniar con el ejército para protegerlo, según un tercer convenio aparecido en el BOE.

Esta vez los agraciados son el Acuartelamiento de Camposoto y la Base Naval de Rota, donde el caprichoso tiene a bien pernoctar.

También el camaleón goza, como se ve, de la protección del ejército y del inquebrantable amor por España de Doña Susana.

Y es que la ecología, a pesar de pequeños detalles por los que pasaremos por alto, no se defiende mejor que con el ejército y sus ingentes y prohibidos terrenos.

No en balde, es lo que tiene ser el segundo terrateniente del Estado.

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Los grupos afines al PP votan no rechazar los presupuestos de Rajoy. Nuevo impulso al militarismo

EPP+Malta+Congress+2017+%3B+29+March

Por PROEuropean People’s Party

Fuente: El Independiente

Nos informa la prensa que el jueves 4 de Mayo se rechazarán en el Parlamento las enmiendas a la totalidad de los presupuestos del Estado presentados por Rajoy.

Al parecer 175 diputados votarán a favor de devolver a Rajoy el proyecto de presupuestos y por rechazarlo, pero otros 175 optarán por permitirle seguir adelante la tramitación del proyecto y, con ello, por sacar adelante otra vez unos presupuestos restrictivos y antisociales.

El empate, en este caso, en el número de votos hace que los presupuestos se tramiten y, parece ser, esta es la estrategia que ha negociado Rajoy para sacarlos adelante.

Al parecer las cartas están echadas (y marcadas de antemano) y el margen de negociación de los presupuestos es ínfimo.

Es razonable, por ello, apuntar con el dedo a los partidos que apoyarán los presupuestos de Rajoy, porque quienes así actúen, al margen de las negociaciones cosméticas que le arranquen al gobierno, estarán diciendo si a un presupuesto muy poco inocente que oculta un ingente y antisocial gasto militar.

Hace unos días desglosamos las partidas que hemos detectado de gasto militar en una tabla que desvela la cifra final de éste (33.732,4 millones de euros frente a los 7.638,54 millones que reconoce Defensa, con 26.093,8 millones de euros opacos y escondidos) y las partidas donde se oculta.

Por tanto, los amigos del PP, con su voto favorable, estarán diciendo sí a la práctica consolidada y sabida de ocultar casi cuatro de cada cinco euros de gasto militar en partidas ajenas al Ministerio de Defensa.

Estarán diciendo sí a la trampa de consignar como gastos sociales, así venden la Defensa, como gasto social, más de 25.000 millones de euros escondidos en partidas que no se corresponden con gasto social, como las prestaciones de Ios organismos autónomos militares, las clases pasivas, las ayudas a la industria militar, el espionaje del CNI, el pago de diversas actividades militares que hace el Ministerio de Asuntos Exteriores, el de Empleo y Seguridad Social, el de Educación Cultura y Deportes, o el de Asuntos Sociales, por ejemplo.

Estarán diciendo sí al impulso de exportar armas y conflictos a otros países para convertirnos en la sexta potencia mundial exportadora de armas.

Estarán permitiendo con su voto que España participe en 17 escenarios de guerra y que desde Felipe González hasta la fecha haya participado en 78, haciendo de España un país intervencionista y agresivo de primer orden (el segundo de la UE y cuarto de la ONU en esta materia) y de la política exterior española una política militarista y mamporrera.

Estarán diciendo sí a un despilfarro estructural ingente, fruto de la política de defensa que mantiene España.

Estarán diciendo sí al agravio comparativo de unos gastos militares desmesurados, para un ejército insostenible e innecesario y frente a unas necesidades sociales apremiantes y desatendidas.

Hay que llamar las cosas por su nombre y los partidos que hoy mejor representan este apoyo incondicional y culpable al militarismo deben ser reconocidos con pelos y señales:

  • El PP, por supuesto, instigador de este presupuesto continuista con las malas políticas que tanto el PP como el PSOE cuando se han alternado en el gobierno, han hecho respecto del gasto militar, camuflando y exorbitando sus partidas
  • Ciudadanos, que en esto se muestra más reaccionario si cabe que el PP porque clama entusiastamente por el militarismo feroz y deplorable
  • PNV, que a partir de ahora queda desenmascarado en el apoyo al militarismo, un militarismo que tal vez le conviene porque el PNV promueve una industria militar vasca agresiva y contestada por la izquierda vasca.

Pero si miramos al otro lado, al de los que se oponen al pospuesto de Rajoy nos podemos hacer una segunda pregunta. ¿Se oponen también por el militarismo del presupuesto y por ese gasto militar oculto de más de 25.000 millones de euros ilegítimos?

Lo veremos en el texto de sus enmiendas a la totalidad y en las intervenciones en el pleno de sus líderes.

Mucho nos tememos que el consenso militarista, a pesar de lo escandaloso que resulta, es mayor del que parece.

Tendremos que esperar a las enmiendas parciales para comprobar hasta que punto nuestra impresión se confirma.

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Para Cospedal, recortar en gastos sociales no importa si garantiza el gasto militar

Cospedal+asiste+a+la+celebraci%C3%B3n+de+la+misa+del+Corpus+Christi

Por Gobierno de Castilla-La Mancha

Fuente: El Independiente

Afirma la Ministra de Defensa española con el descaro y la ignorancia de las que hace gala que

si no tenemos seguridad, da igual tener sanidad pública o educación

Y debe ser verdad, que en el programa de máximos del PP se cree a pies juntillas esta verdad de medio pelo y se aplica en la práctica por sus cargos y adheridos.

Tal vez eso explique por qué se han afanado tanto en desmantelar la sanidad pública (y fomentar la privadas en manos de amiguetes y otros canallas) o la educación (en beneficio del adoctrinamiento en centros privados)… Porque, para su sociedad disciplinaria y bobalicona a la que aspiran, de nada valen, cuando no son completamente contraproducentes, los derechos que hacen a las personas más libres y con mayor aspiración de realización.

Si no tenemos seguridad, dice Dolores, no vale nada, todo es inutil. O, lo que es lo mismo, lo que vale algo es la seguridad, pero una seguridad entendida, en que afirma su postulado, como gasto militar, refuerzo del músculo militar, sumisión al planeamiento americano de gastar más en ejércitos y entrar más a menudo en combate.

Efectivamente, ha pronunciado su doloroso mensaje pro bélico tras entrevista de pleitesía ante James Matis, ministro del mismo ramo en EE.UU., a quien ha ido a ver y dar el correspondiente besamanos.

Allí, al salir en perfecto estado de revista del encuentro con el general Matis, de sobrenombre perro furioso, ha sido preguntada por un perspicaz periodista, que insinuó que a lo mejor para llegar a la cifra de gasto militar que quiere EE.UU. para España (iluso él, que no sabe que ya la rebasamos) a lo mejor había que recortar en otras cosas.

La ministra entonces es cuando ha aprovechado para su gran pedo ideológico:

Si no tenemos garantizada nuestra defensa y nuestra seguridad, da igual tener garantizado el subsidio de desempleo, la sanidad pública o la mejor educación, porque lo primero que necesita un país es seguridad.

Y es que la ministra es hipersensible a los recortes sociales, que no los quiere hacer sino cuando los quiere hacer y por las razones que los quiere hacer, algo parecido al enbrollo de sus explicaciones cuando habla de las indemnizaciones y otras ocurrencias similares.

Pero esta ministra es, sobre todo, un verdadero trampantojo y hace trampas en su argumento trucado.

Se supone que la seguridad es una pulsión vital. Si no tenemos seguridad, no tenemos nada, o nada seguro.

Pero cuando hablamos de seguridad no todos entendemos lo mismo.

Lo que para una persona que gana un pastizal y orbita alrededor de la élite de los que tienen más de la cuenta (pongamos por caso la ministra y sus correligionarios), la seguridad no es lo mismo que para quien carece de recursos, vive al filo de la vida o en la vulnerabilidad. Lo que para el primero es asegurar sus intereses más burdos y egoístas para el segundo es aspirar a unos mínimos vitales que garanticen su subsistencia con dignidad. La seguridad del primero, en tal caso, puede llegar a ser la vulnerabilidad del segundo y, precisamente por eso, motivo para aspirar a una seguridad compartida que parta de garantizar la seguridad de los que están peor frente a la sobre-seguridad de los que viven en la sobreabundancia.

La ministra habla de seguridad militar, una seguridad que, paradójicamente, no existe por más esfuerzo (y gasto) que se hace en intentarla y que, amén de eso, cada vez asegura menos, o crea mayor inseguridad a escala global.

Sin embargo, para el común de los mortales la seguridad es otra cosa. Es seguridad frente a la enfermedad, ante la incultura, ante la represión de los derechos, ante el hambre o el infortunio, ante la contaminación y la depredación del planeta…

La ministra habla de seguridad militar, un imposible que nos priva de Seguridad Humana y que, cada vez se ve con mayor claridad, es una de las principales fuentes de inseguridad humana a escala global.

De modo que donde ella dice que sin seguridad militar, en forma de gasto e inversión pública prioritariamente en militarismo,  lo demás no merece la pena, nosotros decimos que la «seguridad militar» nos priva de Seguridad Humana precisamente porque detrae de los recursos públicos lo necesario para sentirnos seguros (hospitales, escuelas, trabajo decente, medio ambiente sano…).

Por poner un ejemplo sencillo, con algo más de lo que España gasta al año en gasto militar (inlcuído el que reconocen las cifras oficiales y el que esconden) podría cabarse con el hambre en el mundo, según cifras de Naciones Unidas, lo que desvela lo poco que asegura a las personas el gasto militar.

Al revés de lo que piensa esta ministra tan de derechas, la seguridad de las personas (y no nos referimos únicamente a los privilegiados que forman un porcentaje mínimo de las personas y que, al parecer, son las que preocupan a la seguridad de la ministra) consiste en tener garantizados la sanidad pública de calidad, la educación de calidad, la previsión para la vejez, los derechos civiles y políticos, los derechos sociales y culturales… en suma, todo eso que, precisamente, la ministra cree que no vale la pena por su aberrante idea de que lo que sí la vale es el gasto militar y el militarismo creciente. Se nos ocurre que tal vez la ministra debería volver a releer ciertas declaraciones universales de derechos que, precisamente, nacen del consenso posterior al énfasis militarista de las guerras mundiales y como remedio para dotarnos de seguridad frente a la inseguridad de la guerra y su preparación.

Definitivamente, la ministra habla de una seguridad que es nuestra perdición y que se garantiza a costa de nuestros derechos. Osea, que tiene de seguridad bien poco, como la música militar tiene bien poco de música.

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Charla sobre HOMSEC en el Ateneo de Madrid el sábado 25 de febrero

Por Maria Victoria Caro Bernal

El próximo sábado, 25 de febrero, a las 21,00 horas, la Plataforma Desarma Madrid dará una charla en la tradicional «Tertulia de las tres Tertulias» del Ateneo de Madrid, sobre HOMSEC y los señores de la guerra.

El Ateneo de Madrid está en la calle Prado 21 y el evento tendrá lugar en la Sala de la Cacharrería, presentada por María Victoria Caro.

 

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Fuera de Madrid los Señores de la Guerra

Los señores de la guerra visitan Madrid

Por Agora Sol Radio

Los señores de la Guerra visitarán Madrid desde el 14 al 16 de marzo, en la Feria de Armas HOMSEC que se celebrará en el recinto ferial de IFEMA.

El pasado 18 de enero lo denunciamos en Espacio Común 15M.

SI quieres participar de la Plataforma DesarmaMadrid, puedes escribirnos a:

desarmamadrid@desobediencia.es

o bien en nuestro correo

utopiacontagiosa@gmail.com

 

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¿Engrandece a EE.UU. expandir su poder militar naval?

Donald+Trump

Seth Anderson

Fuente: El Confidencial 

Parece que el nuevo Presidente de Estados Unidos, Donald, prometió en su campaña electoral aumentar el poder naval estadounidense desde los 274 buques de guerra actuales a una flota de al menos 350 buques a conseguir en 2020, para hacer que EE.UU., de nuevo, sea un país poderoso, «Make America Great Again» que dice el lema de su campaña.

La flota de EE.UU. cuenta con:

  • 10 portaaviones nucleares (por ley deberían tener 11, pero hay retraso en la entrega del último de ellos),
  • 9 buques de asalto anfibios (LHA) de las clases Wasp y America (más otros 2 en construcción),
  • 22 cruceros de misiles guiados clase Ticonderoga;
  • unos 70 destructores, fragatas y LCSs  y
  • más de 50 submarinos nucleares de ataque SSN .
  • Además están los submarinos nucleares de misiles balísticos de la clase Ohio, de los que hay en total 18, aunque 4 han sido reconvertidos en lanzadores de misiles de crucero.
  • A ello se unen 24 batallones de infantería,
  • el equivalente a 3 divisiones con su propia artillería, aviación de ala fija y rotatoria y sistemas de apoyo y desembarco, junto con una flota de buques de desembarco especializados, y centenares de barcos auxiliares como remolcadores, petroleros, buques de avituallamiento, etc.

Osea, que nos encontramos con el arsenal naval más importante del planeta. Casi cabría preguntarse, antes de alarmarse de la perorata de Trump, si hay mar para tanto despliegue.

Llevar adelante los planes bélicos de Donald, según los expertos, puede suponer un incremento del gasto militar americano de más de 100.000 millones de dólares anuales, a sumar a los más de 600.000 millones que ya gasta el ejército americano.

No parece que EE.UU. necesite tal expansión del poder militar naval.

Dudamos que aumentar el potencial militar de un estado conlleve tan a la ligera como predica este telepredicador metido a presidente de potencia un engrandecimiento de su pueblo. Más bien se nos antoja que lo empequeñece y muestra sus tremendas debilidades.

En todo caso, son cifras astronómicas que contrastan con datos que evidencian la miseria moral de la mayor potencia militar del mundo, como por ejemplo, que más de 45 millones de estadounidenses vivan en pobreza (14,5% de su población), de los que 15 millones de menores de 18 años viven en hogares donde no hay comida para sobrevivir. O que la tasa de analfabetismo estadounidense se sitúe por encima de cincuenta millones de personas, mientras que el 45% de estadounidenses adultos están en el nivel mínimo de comprensión lectora. O que la tasa de suicidios se haya disparado en su sociedad un 24% en los últimos 15 años, sin entrar a valorar los problemas relacionados con la desigualdad social, la ínfima asistencia social y sanitaria a los más desfavorecidos u otros aspectos de la vida.

Se nos antoja un insulto a los estadounidenses la inversión militar que existe o la que pretende impulsar su presidente, pero, sobre todo, nos parece que son estas políticas nefastas, de las que el nuevo Presidente americano no es sino un fiel seguidor, las que persisten en el error y construyen la decadencia, no la grandeza, de aquel país.

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¿No podemos entender nuestras pequeñas historias sin los militares y sus glorias?

el+flautista+de+Pisac

Aldo Cavini Benedetti

Fuente: Cope

Dice la COPE, poniéndolo en boca de la ministra Cospedal, que las Fuerzas Armadas  y la Guardia Civil son «una herramienta leal y eficaz» para «garantizar el futuro de España» y de su estado democrático de derecho, su seguridad y su prosperidad.

Es muy decir y mucho decir, que diría aquel otro. No sólo una exageración de campeonato, sino una burda mentira en toda regla. Y si juzgamos repasando nuestro pasado, tal vez una mentira que amenaza con demostrarse en cualquier nuevo giro nostálgico de nuestra inquieta derecha, leal y democrática ella como todos sabemos.

Pero por una mera arana no va a cortarse la señora ministra, que está acostumbrada al polisémico lenguaje de los políticos que, como dijo aquel, hablan con lengua de serpiente y dicen blanco como para querer decir negro o cualquier otra cosa que se tercie.

Dolores predica, dice la cadena de los obispos, que las fuerzas armadas

Deben ser consideradas como lo que son y lo que representan, lo que significan y protegen: algo de todos y en defensa de todos, una herramienta leal y eficaz del Gobierno de la Nación para garantizar el futuro de España y del estado social y democrático de derecho plasmado en nuestra Constitución

Repetimos que es pura trola o, al menos, ignorancia en grado sumo, pero ¿quién dijo que la ignorancia y la mentira no creen realidades bien reales e incluso aplastantemente reales?

Porque más bien parece que lo que «ellos» defienden y lo que sienten y quieren defender las gentes de a pié de estos maltratados sitios sean cosas bien distintas, como demuestran las múltiples encuestas de preocupaciones de la sociedad que habitualmente publica el CIS.

Continúa Cospedal con su embeleso (o al menos desconocimiento entre ingenuo e imperdonable, que en un político no sabemos qué será peor) afirmando la inquebrantable vocación de servicio del ejército y su papel trascendental en el desarrollo de «España» como «Nación» desde «su nacimiento» con los Reyes Católicos (como si los Reyes Católicos hubieren hecho otra cosa que unir sus reinos hereditarios, que no es lo mismo  que crear nación alguna, si es que las naciones existen más allá de la ideología de los nacionalistas, o como si el «ejército», como «ente» existiese desde entonces tal como ahora nos quiere vender el anacronismo ministerial) para afirmar, dando una patada en el culo a la historia que

Lo que fuimos explica lo que somos. La historia de la construcción de nuestra España debe leerse siempre a la par que la historia militar. Y así seguimos haciendo historia, haciendo Fuerzas Armadas y haciendo España

Pero todo esto no es más que una exaltación vaporosa, irreal, mítica, inventada si se quiere, del pasado, del presente y del futuro al servicio de una intención ideológica falsa como un duro de trapo.

Porque no es cierto que nuestra historia sea la historia de lo militar, ni que nuestras pequeñas historias estén indisolublemente condenadas a ser eslabones de aquella.

No es verdad que seamos lo que somos «gracias» al militarismo (más bien por la desgracia de haberlo padecido o, en lo que de grandeza tenga nuestra convivencia, a pesar de aquel). Ni lo es que este pasado invocado sea o haya sido glorioso (al menos desde el punto de vista humano y del desarrollo humano). Ni que nuestra historia, o nuestras historias, tengan que leerse de la mano de lo militar, como una extensión de ello (más bien esa visión épica y militarista tan a gusto de la derecha encubre la dominación y violencia de la que las múltiples historias y micro-historias, analizadas desde enfoques tan variados como el de las mujeres, o el de las luchas por la liberación, o el de el pueblo llano, el de los trabajadores, el de los pobres, el de la ecología o tantos otros, las cuales se han visto fatalmente castradas o impregnadas  por parte del militarismo del que tanto aspiran a desasirse).

Y es que, si hay una historia de lo militar, es la historia del militarismo y sus imposiciones, junto con la lucha de la sociedad, o de las sociedades de esta piel de toro variopinta, por desprenderse de sus nefastas consecuencias y por emprender un camino libres de su lacra.

Y si hay una historia sufrida y silenciada, es la de las luchas por la paz y las de unas sociedades escamadas que han sido capaces, una y otra vez, de negar adhesión a los valores del militarismo.

Tal vez eso explica, sigue explicando, lo necesario que sigue siendo para la derecha manipular los relatos y reescribir la historia del militarismo español en términos benignos, como si vestir un lobo de piel de cordero pudiera tranquilizar a los corderos.

Y tal vez por eso, el gobierno necesita, como en la ciudad de Hamelin, contar con un flautista que con su música encantadora y sus cantos de sirena melifluos secuestre a los oyentes del pueblo.

Afortunadamente, nadie se cree del todo estas ínfulas militares, por muy vistosas que nos las presenten.

Y es que aunque la mona se vista de seda…

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La lucha social de los mayas paraliza una central eléctrica de una multinacional española

Tulum

Darius Wellborn

Fuente: eldiario.es

Presentamos un caso de lucha social noviolenta contra los fundamentos del capitalismo depredador que ha paralizado el atropello de una multinacional en Guatemala.

La compañía española  Ecoener-Hidralia tenía previsto crear y explotar una hidroeléctrica sobre terrenos ancestrales y, dicho sea de paso, bastante poco depredados, de las comunidades mayas Q’anjob’al, Chuj, Akateko y Popti’, comunidades indígenas todas ellas de Santa Cruz de Barillas.

Siguiendo la pauta de este tipo de expolios, se dedicaron primero a comprar tierras ancestrales, luego voluntades políticas y mamporreros y, con todo ello, creyendo que ya estaba hecho porque, como quien dice, los nadie son eso, nadie, un  deshecho, un atraso civilizatorio, imponer su idea de progreso, eso sí, arrasando con todo lo que encontraban a su alrededor.

Pero los pueblos mayas referidos tienen una relación alternativa con la tierra y con su propia patrimonio inmaterial. Una relación no lucrativa, de sostenibilidad, de integración, de respeto a la naturaleza, a su entorno, a su historia, a su territorio como hábitat para vivir.  Y la pretensión de la multinacional era romper con todo esto. Su proyecto «Cambalam I» consistía en el aprovechamiento de un salto natural de agua del río Cambalam, una cascada de 272 metros de altura, fabricando lo necesario para esa obra hidroeléctrica que, como no puede ser menos, implicaría un alto impacto en la zona.

Las comunidades mayas se opusieron, se resistieron, iniciaron acciones legales, acciones de denuncia, protestas, oposición y lucha social. Sólo en 2015 en Guatemala hubo 493 agresiones a líderes ambientales y comunitarios y 13 personas fueron asesinadas.

Llegó la represión, la criminalización, la fuerza. Una activista, Almudena Moreno explica que

Todo el aparato del Estado se ha volcado en criminalizar a los líderes comunitarios que defendían su territorio y su río», explica. «La empresa actuaba a través de sus trabajadores, que empiezan a interponer denuncias acusándoles de todo, de terrorismo, posesión ilícita de armas, secuestro, atentados contra la seguridad de la nación…».

Cecilia Mérida, mujer de uno de los dirigentes de la protesta recuerda que

«La vida se rompe. Y esta no es solo nuestra experiencia. Por cada uno de los compañeros que han estado presos, y son 21, hay 21 compañeras de vida que han tenido que pasar ese mismo calvario

En 2012 el Estado decretó durante 18 días el estado de sitio en Barillas.  Asesinan a un líder comunitario. La presión y la violencia se refuerzan.

Pero ocho años de lucha y al final, la multinacional desiste de su proyecto, la comunidad recupera el pleno dominio de su tierra ceremonial, (esas cataratas son un centro cultural, allí se llevan a cabo ceremonias, Cambalam significa Tigre Dorado)

Una lucha comunitaria que marca un camino de defensa de la seguridad humana de un pueblo:  no les han hecho falta ejércitos para ello.  No podemos sino felicitarnos.

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