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El sector estatal industrial de la defensa

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Por José Fernández Spaudo

El sector industrial de la defensa español es uno de los sectores apoyado por el Estado desde la instauración del régimen del 78.

Este apoyo decisivo para la viabilidad del sector se ha realizado en la X Legislatura, última completa que hemos tenido, con varios tipos de acciones, muchas de ellas continuistas con los gobiernos previos tanto del PSOE como del PP

el cúmulo de problemas que provoca este polo puede representarse en el siguiente cuadro

problemas complejo militar industrial

Como colofón, ofrecemos un cuadro de la participación pública en este complejo, que nos ayudará a clarificar su poder efectivo y sus intereses en juego

complejo militar industrial publicoCabe destacar que no es Defensa quien da la cara para controlar las empresas del sector. Defensa únicamente posee un inocente 100 % del accionariado de INTA y otro 100% de ISDEFE, aunque a través de éstas posee un 30% de HISDESAT. Quien nominalmente da la cara por el sector público de la defensa es la SEPI; dependiente del Ministerio de Hacienda, la cual controla el accionariado de NAVANTIA y la participación española en las otras grandes empresas del sector.
A su vez, el Ministerio de Economía ayuda a montar la exportación y venta de armas por medio del ICEX, y concede créditos a industrias militares a través del ICO.

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Cada español debe 451’6 € en armamento militar

Imagen de The real duluoz

Fuente:  Cuarto Poder.

Los españoles, según la noticia, debemos 21.000 millones de € en armamento militar.

La mayor parte de ella procede de los programas comprometidos en los primeros años del siglo XXI con José María Aznar López de jefe del Gobierno y Eduardo Serra Rexat de ministro de Defensa.

Pero como todo lo de Defensa es de alucinar, vean y disfruten las declaraciones del secretario de Estado de Defensa sobre el asunto:

Pedro Argüelles, asegura que el mayor peso de los PEA corre a cuenta del Ministerio de Industria (15.000 millones de euros) y cifra “en unos 6.000 millones” la carga para su departamento.

Es decir, el problema no es, en gran medida, de Defensa, sino de Industria.  Menuda cara dura.  ¿Cómo se habrá dejado embaucar Industria para militarizar su I+D+i y, encima, para asumir una deuda durante años que les volverá ineficientes a corto y medio plazo?

Malos tiempos para los investigadores. Los han vendido al interés militar.

También usa otros argumentos Argüelles:

Frente a las voces de la oposición política que vienen exigiendo transparencia y reclamando una auditoría independiente sobre la enorme deuda embalsada, Argüelles, con gran experiencia y conocimiento de la materia, pues no en vano ha trabajado con Serra y con el actual ministro desde el comienzo de los grandes programas, se escuda en que la industria del armamento da empleo en España a 20.000 trabajadores fijos y cualificados y en que “no cabe dudar de la honradez” de los funcionarios del Ministerio de Defensa que trabajan en el grupo de evaluación de costes o de los que examinan los datos en el Tribunal de Cuentas y velan por el uso de los fondos públicos.

Todos nuestros políticos y tertulianos acuden al argumento de que lo militar crea puestos de trabajo cuando no saben qué decir.  También los crea la mafia, el comercio de esclavos, la droga, …  Además, los puestos de trabajo militares no son éticos bajo ningún punto de vista.

Y son puestos de trabajo muy inoperantes porque son muchísimas las noticias sobre la mala calidad de la industria militar por las que, por cierto, no ha rendido cuentas nadie de la industria militar ni de los ministerios que apoyan dicha industria.

Las críticas a la gestión de los presupuestos militares y en concreto a la deuda militar se redoblan por todas partes:

el Ejecutivo mantenga en la oscuridad el resultado de la renegociación con la industria militar que inició en 2013. Desde el PSOE, el que fuera diputado en la Comisión de Defensa Víctor Morlán se pregunta por qué razón no se ha plasmado en el presupuesto de 2016 el cuadro de renegociación del pago de la deuda de los PEA. Sólo el Gobierno lo sabe. Lo cierto es que el último Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero envió al Parlamento al secretario de Defensa, Constantino Méndez, a explicar la deuda de los programas de armamento y que desde entonces no ha fluido la información al Parlamento.

Por otro lado, Defensa engaña constantemente a los ciudadanos porque cada año gasta un 20’66 % más de lo que presupuesta.  En total, desde 2002 ha gastado + 19.981’15 millones de € más de lo que presupuestó en lo militar.  Ello demuestra que el engaño de la gestión presupuestaria en lo militar es constante, como se puede apreciar en la siguiente tabla

Año
Créditos iniciales (presupuesto)Créditos finales (liquidación)Desviación (millones)%
2002 6.322’6497.068’805+746’156+ 11’80
2003 5.827’6816.566’027+ 738’346+ 12’67
2004 6.746’7737.613’345+ 866’572+ 12’84
2005 6.990’7807.892’320+ 901’540+ 12’89
2006 7.416’5458.571’345+ 1.154’800+ 15’57
2007 8.052’7609.340’087+ 1.287’327 + 15’98
2008 8.494’1139.810’790 +1.316’677+ 15’50
2009 8.255’7729.344’213+ 1.088’441+ 13’18
2010 7.649’8598.715’197+1.020’338+ 13’92
2011 7.156’3728.301’096+1.144’724+ 15’99
2012 6.316’4419.066’293+ 2.749’852+ 43’53
2013 5.913’65 7.867’099+ 1.930’094+ 33’03
20145.745'7717.696'658+ 1.950'887+ 33'95
20155.767'7818.102'266+ 2.334'485+ 40'47
TOTAL
(14 años)
96.680'214116.661'364+ 19-981'15+ 20'66

 

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Otra vez el despilfarro de la industria militar. El A-400M y sus constantes sobreprecios y errores

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Por AlexOsaki

Fuente: El País

Los desaguisados del emblemático avión militar A-400M, del consorcio Airbus Military (en el que participan España, Francia y Alemania como socios principales y principales impulsores de esta recrecida militarista) son de tal magnitud que hasta Miguel González, de El País, se hace eco de la cuestión y, sorpresa, lo cuestiona.

Repasemos los desaguisados:

  1. errores garrafales de diseño que tiene que ver tanto con los sistemas electrónicos (lo que causó al parecer el accidente de hace año y medio en Sevilla);
  2. Mala calidad del material de ensamblaje de las alas de la nave («pequeñas grietas» y fisuras, junto con otros deterioros a la resistencia que deben soportar)
  3. Problemas sin aclarar que han generado la rotura de los cristales de la cabina en vuelo y que por ahora no se sabe a qué achacar.
  4. Graves defectos en los motores que los gobiernos impusieron para el avión: un motor nuevo y diseñado ex profeso por imposición de los intereses del complejo militar-industrial europeo, el Europrop International TP400-D6, diseñado por un consorcio que integran la alemana MTU, la francesa Snecma, la británica Rolls-Royce y la española ITP.  Dicho motor, que no estaba contrastado, ha generado problemas de diseño que afectan a la estabilidad de los aparatos y ha obligado a cambiar ahora las » reductoras» de los referidos motores por otras de la marca italiana Avio Aereo, filial de la estadounidense General Electric, con los consabidos sobrecostes
  5.  Una inversión, hasta la fecha, de más de 21.500 millones de euros, a la que habrá que añadir, como poco, un sobrecoste de otros 8.000 millones más para resolver la chapuza existente.

Airbus es un ejemplo, no una excepción, de la mala calidad y lo despilfarrador en sí que es todo el negocio de la invención y fabricación de artilugios de guerra: un dinero que se despilfarra y que sale de la sociedad, que lo invierte en esta chapuza en vez de destinarlo a causas más necesarias o más nobles.

Llama la atención, a su vez, la diferente preocupación y exigencia de los gobiernos del consorcio Airbus: mientras los alemanes exigen compensaciones y no quieren correr con los platos rotos (tal vez apuntan a la desarticulación del megacomplejo Airbus que tan mal resultado está dando), y los franceses ya optan por adquirir otros aviones diferentes, los españoles, el otro plato de la balanza, guardan silencio y ocultan los problemas, con la artera y burda excusa de que el ensamblaje de estos aviones despilfarradores e inútiles da trabajo en Sevilla.

Y lo que a todas luces es un escándalo monumental y un chorreo de dinero público tirado en manos de los vendedores de armas, en España pasa desapercibido, sin que nadie diga ni pío, tan entregados como están todos los partidos políticos a los caprichos del complejo militar-industrial y a la lógica de la venta de armas.

Y es que la fe, deben creer, mueve montañas.

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Nada del problema militar es negociable para Sánchez

Imagen de David de la Luz

Fuente:  Nueva Tribuna.

Pedro Sánchez acaba de hacer públicas 43 medidas que ha enviado a los partidos para negociar su presidencia del gobierno.

Muchas de ellas son, innegablemente, necesarias y urgentes (derogar la Reforma Laboral, derogar la Reforma Educativa -cosa que, por cierto, no se dice, sino que se habla de paralizar su calendario de aplicación-, medidas de choque para bajar el paro a la mitad, …).

Otras son risibles viendo el comportamiento conocido del PSOE, por ejemplo en todas las noticias sobre las puertas giratorias constantes en el mundo de la Defensa. Dicen así

36. Endurecer el régimen de incompatibilidades para evitar el fenómeno de las puertas giratorias, extendiendo el periodo hasta los 5 años.

.Otras son necesarias pero hay que concretar.  Por ejemplo, cuando habla (en la medida 4) de hacer una auditoría del gasto público, ¿se refiere también al gasto militar?  Porque el gasto militar ha de ser, urgentemente, auditado dado que los Presupuestos Generales del Estado para 2016, entre otras cosas,

  • esconden gasto militar en 12 de los 13 ministerios existentes y
  • que aunque se publicita que el presupuesto del Ministerio de Defensa será de 5.787’89 millones de €, la suma de todas las partidas que tienen que ver con el gasto militar (siguiendo el criterio contable de la OTAN) asciende a 31.133’15 millones de €, es decir, las cuentas públicas esconden 25.345’26 millones € de gasto militar esconden el 81’41 % de dicho gasto.
  • la deuda militar que genera el gasto militar será para 2016 de 16.309’59 millones de €, el 53’82 % del gasto militar.

En la medida 15 se habla de

Promover Acuerdo por la Ciencia, recuperar los niveles de inversión pública en I+D+i e impulsar un plan de repatriación del talento científico.

Pero no se habla del problema que está suponiendo la militarización de la I+D+i española en los últimos gobiernos.

También nos llama la atención la propuesta

32. Atribuir a los partidos políticos que se hayan financiado ilegalmente responsabilidad patrimonial de dichos actos.

porque, en nuestra opinión, estas responsabilidades políticas y penales se debería aplicar también a la esfera militar dado que los programas PEAS están sobreendeudando al Ministerio de Defensa y al de Industria, además, de contribuyendo negativamente porque producen excesivo aumento de déficit en los PGE.  Una y otra vez publicamos noticias sobre la mala calidad de la industria militar, parte de la cual tiene accionariado estatal, y donde nunca nadie asume las consecuencias de las malas políticas que implementan.

Pero nos extraña sobremanera que nada de lo militar sea importante para Pedro Sánchez, el PSOE y para los pactos que quieren hacer para gobernar España durante los próximos cuatro años.  Por ejemplo, ¿no es importante

  1. Conseguir que la Directiva de Defensa sea debatida por el Parlamento y la sociedad antes de ser aprobada
  2. Conseguir que la Comisión de Defensa del Congreso sea un órgano donde realmente se controle la política de Defensa
  3. Reducir el excesivo número de militares españoles
  4. Aumentar la ratio de oficiales por soldado desde los impresentables y actuales 1 oficial por cada 1’8 soldados a cifras más presentables
  5. Iniciar el proceso de reconversión de las deficitarias e ineficaces industrias militares españolas hacia fines socialmente útiles
  6. Prohibir el gasto en programas de armamento ineficaces, caros y generadores de deuda, como los PEAS que van a suponer una inversión en armas de 1.606’5 millones € en 2016
  7. Reducir el Gasto Militar español de 31.133’15 millones € para financiar políticas sociales
  8. Abandonar la política de exteriores militarizada y cambiar las prioridades hacia la cooperación y la solidadridad
  9. Presupuestar bien las Operaciones Militares en el Exterior (1.034 millones para 2016) y dejar de ocultar su desmedido gasto a la opinión pública
  10. Desmilitarizar la Guardia Civil y la Guardia Real
  11. Acabar con la corrupción militar
  12. Acabar con el despilfarro militar (cuerpos como la Patrulla Águila, Patrulla Acrobática de Paracaidismo, Patrulla Aspa, desfiles militares, …)
  13. Desmilitarizar la UME
  14. Salir de la OTAN
  15. Acabar con la justicia militar
  16. Prohibir el sobregasto del Ministerio de Defensa en las liquidaciones de los presupuestos por un valor medio de 1.357 millones de € al año
  17. Podríamos añadir un largo etcétera, que podéis consultar en nuestros informes sobre Gasto Militar, sobre el Ejército Europeo y sobre Antimilitarismo y Elecciones Municipales y Autonómicas.

Sin embargo, nos sorprende que nada de lo militar sea negociable, mejorable, hablable siquiera.

Una vez más los militares se salen con la suya logran mantenerse como política de estado, como política inmutable y ajena a quien gobierne, y sobre todo a los ciudadanos.

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La industria militar española, pequeña radiografía de la industria de la muerte

Fuente:  El Diario

Excelente el artículo de Raúl Sánchez.

El siguiente gráfico es muy demostrativo del panorama general de la industria militar española.  Los contratos se centran en 3 grandes empresas:  EADS-CASA, Navantia y Santa Bárbara:

Imagen de El Diario

Además, el tinglado de la industria de la muerte en España se caracteriza por:

  • Las puertas giratorias.  Dos casos de puertas giratorias han afectado a Santa Bárbara desde que la sociedad fue vendida por el Gobierno.  Alfonso Ramonet, embajador de España en grandes capitales como Tokio o Washington, fue presidente de la compañía entre 2003 y 2007, justo tras su privatización. Aunque la más directa ha sido la que afectó a su consejero delegado entre 2010 y 2013, Carlos Villar Turrau. Militar de carrera, fue Director General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa entre 2001 y 2006 y Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEMAD) entre 2006 y 2008.
  • No hay que entender a estas empresas como entes independientes de las fuerzas armadas”, explica Bernardo Navazo, analista de defensa.
  • Defensa admite que en el sector armamentístico español «no hay muchos competidores» y que al final se elige a quien tiene «la capacidad de llevar acabo» los programas
  • Las empresas son muy parasitarias del Estado, viven de subvenciones y ayudas y la gran mayoría tienen participaciones estatales.
  • En ocasiones, de facto, son monopolistas, como Navantia con la Armada, con la que tiene un acuerdo.
  • No hay verdadera competencia:  “Si abres el abanico a la competencia internacional, se corre el riesgo de dilapidar varias décadas de apoyo a la industria española y reducir su capacidad tecnológica para el futuro”. Precisamente, fue la creación de un tejido tecnológico e industrial en el sector de la defensa la razón para fomentar estos programas de armamento.
  • Su planificación es muy mala y sólo se fijan en producir y vender armamento.  Constantino Méndez, ex secretario de Estado de Defensa, reconoció, sin embargo, que estos programas “no habían aumentado la autonomía tecnológica e industrial de España” ya que el acento se puso sobre la “mera adquisición y producción”.
  • Se financias por Programas Especiales de Armamento que han generado una importantísima deuda militar de más de 20.000 millones de € pendientes de pago.
  • Están asociadas en la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Aeronáutica, Seguridad y Espacio (TEDAE) que es la patronal de la industria de defensa en España. Aseguran que dan empleo directo a más de 50.000 personas y facturan 9.000 millones de euros anuales. Su junta directiva la forman, entre otros, las empresas que se han llevado estos programas: Airbus, Navantia y Santa Bárbara Sistemas.  El presidente de la asociación es Adolfo Menéndez. Licenciado en Derecho, también compagina su labor como consejero en representación del Gobierno en la tecnológica Indra, aunque su pasado político es anterior. Fue subsecretario de Defensa entre 1996 y 2000, cuando se firmaron los mayores compromisos de pago de los programas de armamento.
  • No hay un verdadero control de sus políticas ni gastos.  Es imprescindible una auditoría a fondo.
  • La industria militar no para de dar ejemplos bochornosos de su mala calidad.

Las principales características y contratos de las más conspicuas son las siguientes:

Santa Bárbara

es la rama industrial del Ejército de Tierra. Nació como empresa en 1960 al reagruparse varias fábricas industriales del ejército franquista. Fue de propiedad pública hasta que fue privatizada por el Gobierno de Aznar en 2001 y vendida al grupo mundial de venta de material de defensa General Dynamics.

Un informe del Tribunal de Cuentas en 2007 denunció sobrecostes en la privatización de Santa Bárbara, que, según el texto, costó casi 500 millones de euros.

Entre 2010 y 2015, recibió 105 millones de euros en compras habituales de repuestos, armamento y municiones.

Imagen de El Diario

 

EADS-CASA (Airbus):

Nació como Construcciones Aeronáuticas, S.A. en 1923, inaugurando dos fábricas de aviones durante esa década: una en Getafe y otra en Cádiz. Tras el final de la Guerra Civil, estrecha sus lazos con el Estado franquista, que adquiere el 33% de la empresa en 1943 y amplia su participación hasta ser propiedad casi estatal en décadas posteriores.

Fue privatizada en 1999 durante el Gobierno de Aznar. La compra el Grupo Interés Económico Airbus y pasa a denominarse EADS CASA. Ahora es la principal empresa española en el sector aeroespacial. Sus compromisos con defensa suman casi 19.000 millones de euros, junto con Industria de Turbo Propulsores, S.A. (ITP), con la que comparte los programas del Eurofighter.

Los PEAS aseguran la continuidad de la empresa durante 30 años.

Defensa tiene pendientes pagos con estas empresas por 21.000 millones de euros. El último calendario de pagos firmado por el actual ministro Pedro Morenés, también con origen profesional en las empresas de armamento, alarga los compromisos hasta 2030. Más de treinta años después de la firma del primer programa, en 1997.

Imagen de El Diario

 

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Escándalo: Morenés reconoce que no quieren nuestras misiones de formación militar en el extranjero

Imagen de Antena mutante

Fuente: Europa Press.

En Irak se encuentran desde enero 300 militares españoles para realizar labores de formación, concretamente en la región de Besmayah y en el aeropuerto de Bagdad.

En un artículo anterior informábamos de que en Besmayah estaban construyendo una base española de 45.000 metros cuadrados y con condiciones de vida que seguramente sean un lujo para la población local.

Ahora el círculo se cierra:  Pedro Morenés se queja de que Irak no facilita oficiales suficientes para ser formados por los 300 militares españoles.  Pero además Morenés también se queja de la falta de implicación de los iraquíes, muchos de cuyos oficiales no tienen convicción suficiente de qué se está haciendo en la base.

Impresionante.  O nosotros lo interpretamos mal o los irakíes no quieren a nuestras tropas allí.  Pero no sólo en Irak, sino que parece que la situación ha ocurrido en otros lugares donde España está interviniendo militarmente dado que Morenés le dijo al consejero de la Embajada de Irak en Madrid que no quiere que ocurra lo sucedido en otros países, donde los españoles teníamos que rogar para que nos mandases soldados a los que formar.

Es decir, estamos malgastando el dinero a espuertas en actuaciones militares no deseadas por los propios militares irakíes y por los de otros (países sin especificar).

Otro ejemplo de

  • despilfarro militar
  • mala gestión de Morenés
  • intervencionismo no deseado
  • militarización innecesaria de la política exterior
  • emperoramiento de conflictos por la presencia de militares españoles

Ya nos íbamos acostumbrando a que nuestra industria militar fuese considerada el hazmerreír en el mundo entero dados sus continuos fallos y mala calidad, ahora se unen las intervenciones en el exterior.  Dos de las bases de la política militar del PP demasiado en entredicho.

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Otra chapuza de la industria militar: los Eurofighter

Imagen de Comrade Foot

Fuente:  Infodefensa.

Tras el descalabro tecnológico, económico y de prestigio que ha supuesto para la industria militar española y para la Marca España en particular el sobrepeso y la mala gestión que Navantia ha hecho en el proyecto multimillonario del submarino S-80, ahora resulta que la empresa Airbus, en la cual participan Alemania, Italia, Reino Unido y España, ha anunciado ahora que hay fallos en la parte trasera del fuselaje del avión de combate Eurofighter.

La cosa parece ser grave porque:

el Ministerio de Defensa germano justifica su decisión de detener eventualmente el suministro de estos cazas para “evitar cualquier inconveniente y estimar las acciones legales” que podrían emprender.

Aunque más tarde informan que sólo es un problema de rebabas:

Según se ha informado, el fallo se debe a unas rebabas que no han sido eliminadas de unos agujeros taladrados en la parte trasera del fuselaje del avión, en una parte de cuya construcción se encarga BAE Systems. El problema fue descubierto a principios de años durante un programa de mejora de la calidad de la fabricación de los componentes del avión.

Alberto Gutiérrez, consejero delegado de Eurofighter (empresa conjunta en la que participan Bae Systems (Reino Unido), Airbus Defense and Space (Alemania, Francia y España) y Alenia Aermacchi (Italia), ha querido “dejar claro que este problema no afecta a la seguridad de vuelo”, ni tampoco “limita las operaciones de la flota”.

Por otro lado, hace poco informábamos de que también había problemas con los NH-90, helicópteros de combate, en concreto, problemas de corrosión y desgaste que hicieron que Holanda se negase a recibir más pedido hasta que no se solucionasen.

Y, para colmo, los males de la industria militar patria nos vienen de antiguo porque los antiguos CETME, otrora orgullo patrio, y que resultaron de una calidad pésima, ahora sólo valen para estar en stock y regalarlos (25.000) a la lucha contra Estado Islámico.

Conclusión.

Nos gastamos una millonada de € en subvencionar a la industria militar con préstamos a interés 0 y ellos se convierten en industria acomodaticia y malcriada, investigan mal, innovan peor y desarrolla sus artefactos con problemas de calidad, corrosión, desgaste, dificultades de uso y rebabas.

Y ante ello, la reacción de nuestros gobiernos del PP-PSOE es seguir manteniendo los errores y dar más pasta a la industria (incompetente) militar.

¿Cuándo habrá un partido que apueste por la conversión de la industria militar hacia industria socialmente útil?¿Cuándo los trabajadores más conscientes de este sector exigirán trabajo decente y fabricación digna de algo util?  ¿Cuándo harán campaña por ello los sindicatos supuestamente internacionalistas y de valores solidarios y los trabajadores?

Parece que aún nos tendremos que arruinar más y aguantar más ineficacia de la industria militar.

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Una nueva coalición militar en Oriente Medio

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Fuente: El Tiempo

De nuevo EE.UU y Occidente reeditan una coalición militar «ad hoc» para continuar la guerra permanente que viene patrocinando en Oriente Medio, ahora con la excusa del nuevo yihadismo.

Se avecinan nuevos tambores de guerra y, por lo que parece, la carne de cañón estará muy desigualmente repartida:  los occidentales pondrán los bombardeos aéreos y la guerra a distancia, y las bases y la tropa en tierra los miembros menos tecnológicos de la coalición, principalmente los irakíes y kurdos.

El «esfuerzo militar» de los «contribuyentes»

Estados Unidos pondrá en la guerra 1600 efectivos, que servirán bien como pilotos de los aviones militares con los que bombradeará al «enemigo» o bien como asesores para formar a los soldados irakíes y como espías para realizar la labor de inteligencia. Por su parte, Reino Unido también piensa incorporar pilotos y aviones para bombardear de lejos al «enemigo», al margen de entregar armas a mansalva a los Kurdos para que hagan la guerra en tierra. Es probable que si la primera fase de la acción militar no sale a su gusto, también manden tropa de combate en tierra, como ha afirmado el Jefe del Estado Mayor de EE.UU (a pesar de los desmentidos):

Canadá por su parte mandará asesores para formar a los solados kurdos que combatirán así mismo al «enemigo» en Irak.

Francia piensa mandar también asesores militares y encabezar alguno de los ataques, para lo que ya dispone de diez cazas Raphaele para tomar la delantera europea en los bombardeos, al margen de su principal compromiso de entregar armas a los kurdos peshmerga y de «ayuda humanitaria».

Entre los países que únicamente van a donar armas y dinero encontramos a Alemania (tres entregas previstas para los combatientes kurdos, con 30 sistemas de misiles antitanques, 16.000 fusiles de asalto y 8.000 pistolas), España (se está pensando si entregar 25.000 fusiles, cooperación de espionaje y «ayuda humanitaria» y otros medios militares que le sean solicitados), Italia (ametralladoras y armas ligeras), Albania, Polonia, Dinamarca o  Estonia (equipamiento militar sin definir),  Noruega (que únicamente participa con ayuda humanitaria) o Turquía (que donará más de 100 camiones de ayuda y la instalación de un campamento de refugiados cerca de Dahuk, en el norte de Irak), seguidos por donaciones menores de Irlanda (250.000 dólares a UNICEF y 250.000 al CICR) o Luxemburgo, (300.000 dólares de ayuda a UNICEF y al PAM).

Los países con mayor implicación militar, de momento, en el conflicto, serán los países del golfo, que aportarán ingentes cantidades económicas (Arabia Saudí 500 millones de dólares, Kuwait con 10 millones de dólares), así como material bélico para la lucha en tierra (Arabia Saudí, Barehim, Kuwait y Qatar), bases militares para las acciones de EEUU (Barehim la base principal de la V Flota americana, Qatar la base aérea de Udeid, sede de la fuerza aérea estadounidense para Asia Central y Medio Oriente) o los países de la «Liga Árabe» en su conjunto, que apuestan por apoyo político y diplomático pero que no han concretado su participación militar aún.

Incluso Arabia Saudí ha manifestado su disposición a bombardear Irak, como ya hizo en la coalición de los años 90.

El papel de España en esta guerra

En cuanto a España ¿participa de esta guerra?

Inicialmente no. Nuestros políticos peperos nos decíann que sólo con ayuda humanitaria (algo parecido a lo que dijo el tipo ese del biogote malhumorado cuando la invasión de Irak) y apoyo político.

Pero de momento España se piensa si aportar 25.000 fusiles y otro material bélico.  Lo de los fusiles tiene mala uva porque lo que les preocupa es que serán los antiguos CETME, de fabricación española, que el ejército español desdeñó por su mala calidad.  Lo que preocupa al PP es que acaben en manos de otras fuerzas armadas regulares o irregulares.  Ello dañaría a la «Marca España».  No les preocupa que las únicas acciones que realiza España sean para militarizar más el conflicto y rearmarlo con despojos de los años 90.

Pero eso no es todo. Según Margallo, España, a futuro, puede participar también en las operaciones militares:

La participación en operaciones de carácter militar está sujeta, primero, a que se nos pida; segundo, a que esté amparada por una resolución internacional; en tercer lugar, a que tenga el consenso de las fuerzas políticas, y desde un punto de vista legal, es obvio que requeriría el apoyo del Gobierno y una discusión en el Parlamento

También participa en los dispositivos marítimos de control de la zona, en el envío de instructores militares a Irak, en los dispositivos de inteligencia militar y en los de espionaje por satélite. El ministro de Exteriores ha llegado a decir en el Congreso que está abierto a otras propuestas de colaboración que se le hagan, incluida la utilización de las bases españolas o cualquier otra que se pida, pero que en principio es favorable a la vía diplomática por encima de la militar, que es como no querer decir nada, tirar la piedra y esconder la mano.

También, como ha destacado la prensa, España piensa modificar el código penal para que la colaboración con el yihadismo sea delito.

¿Y eso es todo?

No. Hay más. Tal vez parezca una casualidad que España en los últimos años haya hecho grandes negocios militares con Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Kuwait, Catar y ahora, últimamente, también Barehim. Todos ellos miembros activos de la acción militar que se va a desencadenar.

Pero ya es casualidad que nuestros principales clientes en compra de armas de los últimos años sean precisamente los países que pueden estar en la primera linea de la nueva guerra que por casualidad o porque así ha sido diseñada, vamos a protagonizar en Irak y Siria.

Como el futuro, a nada que te descuidas, llega rapidísimo, hete aquí que ya ha llegado y, aunque ninguna de las condiciones que ponía Morenés se ha cumplido, el mercader de las armas ha decidido que España despliegue en Turquía una batería antiaérea de misiles Patriot y 130 soldados.  Lo curioso es que, según informa El Mundo, esta decisión se comprometió en la cumbre de la OTAN de Gales.  Y, por lo tanto, todas las declaraciones posteriores fueron mentiras y cortinas de humo para la opinión pública, para la gente corriente que no entiende las razones por las que hemos de acudir a esta nueva guerra.  Fíjense si no:

Tras afirmar que España no estará en bombardeos ni en fuerzas terrestres en Irak, Morenés se ha comprometido a informar al Congreso y solicitar las autorizaciones que sean necesarias una vez se cierren los detalles de la participación española en la coalición.

Cuando lo lógico sería que quienes cerrasen los detalles, e incluso se ocupasen de las cuestiones generales, fuesen las Cortes españolas en las que reside la soberanía.

Un poco más preciso es Público:

conllevará el desplazamiento de una batería con seis lanzadores y unos 130 militares. La contribución española consiste en la sustitución con baterías antiaéreas Patriot, de las desplegadas por Holanda, cuyo repliegue está previsto para finales de enero de 2015.

Los militares españoles colaborarán con unidades similares de Alemania y EEUU en este dispositivo de la OTAN, iniciado el pasado año como respuesta a la petición de Turquía en 2012.

Pero además nos informan de algo que ha pasado más desapercibido pero que consideramos muy grave, la participación española en todo el planeamiento de la guerra contra E.I.:

España ha estado y está actualmente participando en el proceso de planeamiento de la operación que se desarrolla en el Tampa (EEUU), donde se establecen y coordinan las opciones de apoyo a la coalición internacional contra el Estado Islámico. Allí, según fuentes militares, se encuentran un general y siete oficiales.

Si seguimos puntualizando las características de nuestra intervención:

Defensa compró en 2004 una batería de misiles Patriot de segunda mano a Alemania por 60 millones de euros. El sistema, de fabricación estadounidense, incluye un radar AN/ MPQ-53 y misiles MIM-104, capaces de detectar un misil balístico a 150 kilómetros e interceptarlo a unos 70 de distancia y a 30 o 40 de altura. Está previsto que el despliegue rotativo —el primero de carácter operativo de una unidad antiaérea del Ejército español en el extranjero— dure seis meses, aunque podría prolongarse hasta un año.

Es decir, les damos CETME de baja calidad y mucha antigüedad y usamos, además, misiles de segunda mano.

No parece que el interés del gobierno español sea muy alto.  Parece que queremos quedar bien con la coalición internacional y, de paso, entrenar a nuestros misileros en una acción sobre el terreno.

Semejanzas con la coalición del Trío de las Azores

Comencemos por destacar que en el bando «enemigo» existen algunas diferencias respecto del bando enemigo de antaño. Ahora se trata de un ejército de una facción política sunní, de discurso religioso muy radical y que ha protagonizado algunos episodios que pueden calificarse como crímenes de lesa humanidad y algunos actos mediáticos de una extremada crueldad y de un fuerte impacto. Predica la guerra por todos los medios a su alcance contra Occidente y sus aliados. Un ejército que pretende construir un nuevo califato árabe con vocación de extenderse por los distintos estados y de un cierto «resurgimiento», un tanto idílico, del poder califal de antaño.

Pero en el orden de barbaridades bélicas, y por mucho que la visión que se da desde aquí sea muy alarmista, no es ni más ni menos que cualquier otro ejército. El verdadero sinsentido es la propia guerra.

Ahora vayamos a las semejanzas:

Como en la anterior guerra de Irak, ahora participamos de una nueva aventura bélica patrocinada por EE.UU.

Como en la anterior coalición de 2003, el motivo de la nueva coalición es la existencia de un gran peligro mundial. En el anterior caso unas armas de destrucción masiva, ahora una ideología devastadora. En ambas, se creó una coalición ad hoc para encabezar la guerra. Ambas carecen de legitimación de la ONU. Ambas circunscriben la guerra a la misma región y en ambas los intereses son similares. Algunos de los actores de la actual coalición militar, sin embargo, no estaban

En cuanto a la participación española en ambas guerras, se ha hecho, hasta la fecha, la misma venta del producto: España aporta su apoyo político y logístico, pero no enviará tropas a la guerra. SIn embargo, como hemos visto antes, la guerra existe, en ella sí hay participación española, tanto por entrega de armas como por apoyo logístico, de inteligencia y asesores, y de la misma se beneficia la industria militar española.

Resultado: España participa de esa guerra.

¿Tendrá la participación velada de España en esa guerra la oposición popular que tuvo la anterior?

Post data:

El portavoz del PSOE, Diego López Garrido, ha defendido la presencia de España en la coalición internacional contra el terrorismo yihadista

¿Dónde está las diferencias entre el PP y el PSOE?

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España no tiene enemigos militares pero sí riesgos (el engaño terminológico)

Fuente:  Propuesta para la implantación de una Estrategia de Seguridad Nacional en España.   Félix Arteaga, con la colaboración del Grupo de Trabajo sobre Estrategias de Seguridad Nacional del Real Instituto Elcano.  Área:  Seguridad y Defensa.  Documento de Trabajo 19/2011.  16/12/2011

Entonces, el mundo era sencillo.

¿Recuerdan aquellas épocas, quizá no más felices pero sí más sencillas, en las que hablar de Defensa era hablar de que no invadiesen a España?

Entonces había sensación de que nos podían invadir, no en vano éramos la reserva espiritual de Occidente y el punto más neurálgico de la bola del mundo.  Entonces había que vigilar, era claro, los Pirineos ante la invasión soviética.  También el Estrecho y, un poco de reojo, a Marruecos (aunque no mucho porque realmente sabíamos que no nos podían invadir mucho).

También era claro (más para los militares que para la mayor parte de los civiles) que el enemigo era interior y que, por tanto, el despliegue debía ser masivo y territorial.  La militarización debía ser total  en lo político, en lo económico y en lo social.

Entonces, las cosas estaban claras.  Además, en España ni se discutían.

Ahora el mundo es complicado.

Luego entramos en democracia, se iniciaron los debates, la libertad de prensa y de opinión, el control parlamentario, la internacionalización de España para que «lográsemos ocupar el lugar preeminente que nos corresponde en el concierto de las naciones».    Tras el pago del canon obligatorio que supuso la entrada en la OTAN (previos acuerdos bilaterales con EE.UU y la consiguiente pérdida de soberanía nacional) entramos en Europa perdiendo un referéndum cuya redacción se traicionó al tiempo.

Así, nuestra soberanía en términos de defensa dejó de pertenecernos y pasó a estar en manos de los que realmente cuentan.

Nosotros fuimos tan felices porque estábamos en la pandilla del más fuerte.  Ahora estamos pletóricos porque el más fuerte nos pide ayuda una y otra vez y parece que no puede vivir sin nosotros y sin nuestra anuencia sumisa.

¿Qué hay que defender?

Este debate se ha complicado mucho.  Ahora casi ningún español puede estar al nivel de opinar sobre ello.  De hecho, ni la mitad ni la cuarta parte de los doscientos y pico generales que nos dirigen entran en este debate.

Además, los parlamentarios lo tienen vedado, a ellos nunca se les pregunta sobre la materia, no lo han votado ni una sola vez (tan sólo se les informa de lo que se ha decidido previamente).

Lo deciden los expertos y lo comentan los periodistas o tertulianos especializados en comentar cosas en general. Comentan desde su chusca experiencia de cuando hicieron la mili y normalmente sin ningún atisbo de pensamiento crítico y mucho menos alternativo.

Sin embargo, a nosotros nos parece un  debate clave.  ¿Qué debemos defender?  Con ello se ha de organizar la defensa, se han de declarar los enemigos, se ha de definir la estrategia y se han de implementar las tácticas.

Por ello queremos popularizar este debate un poco.  Para ello vamos a partir de una tabla que nos ofrece Félix Arteaga, en el análisis referenciado arriba.

Enemigos o riesgos.

Lo primero que queremos hacer notar es que parece que se la cogen con papel de fumar y ya no se habla de enemigos sino de un término mucho más etéreo e indefinido como son los riesgos.

El detalle nos puede parecer puramente terminológico pero tiene su enjundia:  un enemigo lo es o no lo es, lo demuestra con sus actos y políticas;  en cambio un riesgo, …

Un riesgo siempre existe, un riesgo puede ser y en la mera potencialidad encuentra su razón para estar siempre presente.

Fijaos en la problemática:  si no existiese enemigo no habría necesidad de defensa.  ¡Toma!  Y, evidentemente, esto no es asumible por los militares ni, tampoco, por los militaristas civiles que hacen negocios con las guerras.  Sin embargo, si logramos transferir el debate a riesgos, no hay ningún peligro de desaparición, porque riesgos siempre va a haber, al menos potenciales.

Nosotros abogamos por lo sencillo:  ¿Tiene España enemigos?  Si preguntamos a los militares nos van a asegurar que no.  Que actualmente no tenemos enemigos que justifiquen un despliegue y un gasto militar como el presente.  Francia no es un enemigo, Portugal tampoco, no lo es Marruecos, …

Arteaga nos sirve esta tabla sobre los riesgos que varios países (y están los grandes, por lo cual la tabla es bastante indicativa de por dónde van las políticas actuales) han definido en sus estrategias de seguridad nacional, además, nos ofrece una pequeña explicación sobre qué son riesgos:

Riesgos identificados en las estrategias de seguridad nacional vigentes

Riesgos

Estrategia/País

Terrorismo EEUU, Reino Unido, Francia, Rumanía, Hungría, Estonia, Canadá, España
Proliferación EEUU, Reino Unido, Francia, Rumanía, Hungría, Polonia,Canadá, España
Conflictos en Estados frágiles/regionales EEUU, Reino Unido, Rumanía, Hungría, Polonia, Canadá,España
Suministro materias primas/energía EEUU, Polonia, Estonia, España
Efectos cambio climático EEUU, Países Bajos, Polonia, Estonia
Desastres naturales Reino Unido, Finlandia, Francia, Países Bajos, Hungría, Canadá,España
Riesgos patrocinados por Estados Reino Unido
Uso fuerza armada/atentado o ataque armado al territorio Finlandia, Países Bajos
Riesgos asociados a las migraciones Finlandia, Hungría, España
Perturbación grave de las infraestructuras Finlandia, Estonia, Canadá, España
Perturbación grave de la actividad económica/flujos comerciales Finlandia, Países Bajos, Hungría, España
Espionaje Francia, Canadá
Grandes tráficos ilícitos/crimen organizado Francia, Rumanía, Polonia, Estonia, Canadá, Reino Unido
Epidemias EEUU, Francia, Países Bajos, Hungría, Estonia, Canadá, ReinoUnido
Tensiones sociales EEUU, Países Bajos, Polonia, Estonia
Ciberamenazas EEUU, Reino Unido, Estonia, España
Corrupción Estonia

Los riesgos pueden concretarse en modalidades de agresión tanto en ámbitos físicos o virtuales sobre los espacios terrestres, marítimos, aéreos/espaciales o cibernéticos –los denominados global commons– donde se desarrollan actividades vitales para la sociedad que permiten la prestación de servicios públicos y el flujo de personas, bienes, materias primas y energía. El funcionamiento en red de las relaciones sociales o de los servicios públicos obliga a proteger las infraestructuras críticas y los flujos de suministro einformación que son esenciales para el funcionamiento normal de las sociedades avanzadas.

Otro grupo de riesgos tiene que ver con los desastres naturales o accidentales debidos a la mano del hombre. Comprenden circunstancias peligrosas, disruptivas o letales, derivadas de los progresos tecnológicos y fenómenos naturales como terremotos, incendios, inundaciones o epidemias, entre otros. Son los riesgos que ocupan la parte alta del espectro de la protección civil, cuya prevención y respuesta precisa una intervención estatal para restaurar cuanto antes la normalidad (resiliencia). Las valoraciones de riesgos reflejan la preocupación de las sociedades por la delincuencia trasnacional y los tráficos ilícitos, no sólo por sus efectos sobre la seguridad y patrimonio individuales, sino también por sus efectos negativos sobre la convivencia y la cohesión social o sobre la integridad y eficacia de las instituciones que gobiernan la sociedad. Finalmente, se consideran como riesgos a la seguridad nacional las actividades de espionaje económico e industrial o las que perjudican la estabilidad económica y financiera  de un país,  así como las que ponen en peligro la convivencia y la paz social.

La Estrategia Española de Seguridad aprobada en 2011 incluye como amenazas y riesgos los conflictos armados, el terrorismo, el crimen organizado, la inseguridad financiera y económica, la vulnerabilidad energética, la proliferación, las ciberamenazas, los flujos migratorios no controlados, las emergencias y catástrofes, la protección de las infraestructuras, suministros y servicios críticos, mientras que considera la globalización, el desequilibro demográfico, la pobreza y desigualdad, el cambio climático, los peligros tecnológicos y las ideologías radicales y no democráticas como factores que potencian los riesgos y amenazas anteriores. 

Analizar estas frases es obligado:

  1. Ya no sólo hay que defender nuestro territorio, nuestra sociedad dentro de sus fronteras, sino que es necesario defenderlas en cualquier parte del globo.  Para ello se alega que el flujo de materiales y energía nos es imprescindible, así como que no podemos renunciar a nuestra estabilidad económica y financiera.  Aquí queremos recordar que, eso sí, con un lenguaje muy distinto, lo mismo decían los nazis alemanes u otros imperialistas que de los que aún quedan por el mundo.  Además, si nuestra defensa desborda nuestras fronteras y se mete en casas ajenas, estamos generando conflictos en los que la parte ilegítima somos precisamente nosotros.  No se sostiene.
  2. Se abre mucho el concepto de qué hay que defender:  catástrofes, pobreza, desequilibrio demográfico, el cambio climático, …  En esto estamos de acuerdo y es muy interesante.  Parece que ya no sólo hay que defender el territorio, la bandera, la soberanía nacional, las fronteras.  Sin embargo, a esta apertura en el qué hay que defender habría que acompañarla de una apertura semejante en quién decide qué hay que defender.  Si se consultase a la sociedad en cada uno de los estados, quizá nos llevaríamos muchas sorpresas y veríamos que la gente lo que quiere defender son otras cosas más coherentes con una vida mejor, más digna y solidaria, más justas con otras sociedades y con el medio ambiente:  la educación, la sanidad, la calidad del medio ambiente, la justicia social, las relaciones internacionales solidarias y cooperativas, la lucha contra la pobreza, contra el sida, contra la malaria, contra las guerras, contra las dictaduras militares o civiles-militares, …
  3. En coherencia con lo anterior (qué hay que defender y quién decide qué hay que defender) sería necesario que la sociedad se plantease e hiciese llegar sus opiniones a los gobernantes militaristas cómo hay que defender lo que queremos defender.  Quizá lo lógico no sería usar métodos militares, violentos, las guerras, las injerencias, el imperialismo, el comercio y producción de armas;  sino políticas noviolentas como las que usan las ongs para potenciar el desarrollo solidario, el comercio justo, la alfabetización, la sanidad, …

Señoras, señores, la pelota está en su tejado, suya es la responsabilidad:  ¿qué y cómo quieren defender?, ¿cuáles son nuestros enemigos o los riesgos que nos acosan?, ¿quién tiene el derecho y deber de decidir las políticas de defensa?

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Nuevo convenio Defensa-Hisdesat: el satélite Paz nos costará desde 2016 a 2023, al menos, 1’38645 millones de €

Imagen de Hisdesat

Fuente:  Derecho.com

Se ha publicado el 24-11-1027, por lo tanto con un mes de retraso:

Suscrita el 23 de octubre de 2017 la Quinta Adenda al Convenio marco de colaboración entre el Ministerio de Defensa y la empresa Hisdesat, Servicios Estratégicos, S.A., para el desarrollo e implantación de un sistema de observación de la tierra por satélite gubernamental con tecnología radar (Satélite Paz)

El convenio es continuación del primero que se firmó el 25 de febrero de 2008.  Sus cláusulas nos informan de que:

Primero.

Que el «Convenio Marco de colaboración entre el Ministerio de Defensa y la empresa Hisdesat, S.A. para la definición e implantación de un sistema de observación de la tierra por satélite gubernamental con tecnología Radar» en su apartado 2.3 establece que las anualidades se ajustarán al calendario real de lanzamiento y a la entrada en operación del satélite.

Segundo.

Que con escrito de fecha 18 de marzo de 2016 Hisdesat comunicó al Ministerio de Defensa que se había producido un nuevo retraso en la fecha de lanzamiento del satélite y que no se iba a precisar presupuesto para la compra de imágenes en la anualidad de 2016.

Tercero.

Que durante 2016 han continuado los retrasos en la autorización administrativa del lanzamiento de PAZ hasta el punto de que las propias autoridades de la Federación Rusa recomendaron la búsqueda de un lanzador alternativo. Hisdesat finalmente ha contratado un lanzador alternativo para lanzar PAZ, cuyo lanzamiento está previsto en el segundo semestre de 2017, lo que ha dado lugar a que ambas partes planteen modificar de nuevo el calendario previsto y que sea necesario adaptarlo a la nueva planificación de cumplimiento de los hitos del programa.

Cuarto.

Por las razones expuestas, ambas partes consideran necesario realizar una nueva reprogramación de pagos mediante la formalización de la presente adenda al Convenio Marco, de forma que no se contemple desembolso de fondos del presupuesto de Defensa en pago por un servicio hasta el año 2018 y se extenderá hasta la anualidad 2023, sin que suponga ni incremento de gasto ni de años de servicio.

Por todo lo que antecede, ambas partes

ACUERDAN

Primero.

Modificar el apartado 2.3 del Acuerdo Marco de Colaboración de fecha 28 de febrero de 2008, que queda redactado como sigue:

Los importes máximos a abonar por el Ministerio de Defensa a Hisdesat por dicha utilización se establecerán por Acuerdo Económico Específico de acuerdo al perfil de pagos siguiente, sin que los mismos puedan exceder los importes máximos anuales reflejados:

Como siempre, la terminología que utiliza defensa en sus contratos roza lo esotérico.  No entendemos qué es eso de los perfiles propuestos.

Pero sí nos parece claro que lo que ha hecho Defensa, ante los continuos retrasos de la empresa Hisdesat, otro ejemplo de la mala calidad de la industria militar, ha sido retrasar, también, los pagos durante 3 años más.  Parece que sin aumento en el coste.

Recordamos que Hisdesat tiene como principal accionista a la operadora de satélites de comunicaciones Hispasat (43%), la sociedad pública perteneciente al Ministerio de Defensa, ISDEFE (30%), AIRBUS Defence & Space (15%), INDRA (7%) y SENER (5%).

Además, recordamos que ISDEFE es 100% una empresa pública y que Hispasat tiene parte del accionariado con capital público:  el 7’41 de la SEPI (Ministerio de Hacienda y Función Pública) y el 1’85 del Centro de Desarrollo Tecnológico e Industria (CDTI), del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

El satélite Paz nos va a costar desde 2016 a 2023 la friolera de 133’1 millones de €, es decir, 16’6375 millones de € anuales.  Es decir, 1’38645 millones de € al mes para tener un satélite cuya principal función es el espionaje militar.

¿No habríamos preferido gastar en otros gastos sociales mucho más urgentes?

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