Archive for Violación de derechos humanos

Propuestas de paz para Israel-Palestina: piensa globalmente, actual parcialmente

Imagen de Raquel Nogueira

Fuente:  Es Global.

Uno de los conflictos mundiales más enconado, polarizado y violento es el de Israel-Palestina.  Es un conflicto con dosis diarias de violencia directa, estructural y cultural, y con episodios de paroxismo guerrero.  Tanto el día a día como los momentos álgidos de violencia indican la misma dirección, cronificar el conflicto, hacerlo infinito.  Poco a poco, a de manera ultrarápida se van acumulando odios, venganzas, injurias, afrentas, …

¿Es posible una alternativa?  ¿Puede esta alternativa ser noviolenta?  ¿Puede estar basada en principios básicos que hagan la vida de tod@s mejor?  ¿Se puede mejorar la vida de las dos comunidades, incluso hasta el momento de poder llamarlo convivencia?

Ciertamente todo lo anterior es posible.  Aunque no nos lo parezca cuando nos vemos insertos en el mundo de la guerra y la violencia, fuera de ella existe la lógica.  Y hemos de decir que es una lógica mejor.  Más sana y creativa.  Una lógica que da posibilidades de llevar una vida más plena, pacífica y humana.

El artículo al que hacemos referencia es de María Torrens y nos abre la mente a posturas que, una vez que las leemos y meditamos, nos parecen lógicas, deseables, acertadas y que pueden llevar el conflicto hacia horizontes diferentes.

Leyendo las propuestas y las historias sobre las que están basadas, vemos que las grandes discusiones políticas (1 estado o 2 estados, el problema del terrorismo, el problema de las continuas agresiones del estado israelí, la violencia, etc) tienen muy difícil recorrido, están demasiado enconadas para poder resolverse de alguna manera. La solución por la fuerza o mediante el diálogo, esa es la gran disyuntiva, la dicotomía en la que hay que elegir.  ¿Existe alternativa?  Sin embargo, lo que se propone en el artículo son ideas pequeñas, parciales, muchas veces muy concretas, que permitirían vivir más pacíficamente y con más libertad.  Todo es cuestión de grado, todo es un proceso.  Posiblemente estas pequeñas ideas, desconexas, parciales, no sean la solución, ni resuelvan, de un plumazo, el conflicto.  Son pasos, pequeñas soluciones a pequeños conflictos también enquistados y polarizados.

Veamos las soluciones, y leamos en el texto de referencia las opiniones y realidades en las que están basadas:

1.-  Mismos impuestos, mismos servicios e infraestructuras, que permite vivir más pacíficamente y con más libertad, con más derechos a infraestructuras y servicios, con más libertad de circulación.

2.-  Educación contra la violencia.

3.-  Permiso para construir.

4.-  Aparcar en Jerusalén en festivos.

5.-  La relación económica con Cisjordania.

6.-  El trato a los presos palestinos y sus familias.

7.-  El papel de la comunidad internacional.

Llama mucho la atención el heptálogo de propuestas.  ¿Aparcar en Jerusalén los festivos puede tener el mismo rango que el trato a los presos palestinos y sus familias o que el establecimiento de 1 ó 2 naciones?  No, el mismo rango no, es evidente, pero sí que puede ser importante para facilitar el día a día, crean cada una, y más en conjunto, ambientes diferentes a los que ahora se viven, tanto en lo económico, como en lo social, como en lo político.

Posiblemente a muchas personas les puede parecer un análisis simplista, bonachón, bienintencionado, pero endeble el que se propone en el texto de referencia, sin embargo, está basado en las opiniones y propuestas de las personas que están viviendo el conflicto diariamente.   Y esto es así porque no se reconoce que las propuestas están hechos desde otro punto de vista, desde una perspectiva alternativa.  Por ello hay que respetar la propuesta e intentar ver sus puntos fuertes.

Las soluciones, en nuestra opinión, destacan porque ponen de relieve la existencia de otros tipos de violencia que son claves a la hora de abordar los conflictos y solucionarlos.  A estos tipos de violencia, la estructural y la cultural, casi nunca les damos importancia y, sin embargo, son la base de hondas desigualdades, injusticias y malestares que acaban por realzar el ambiente de odio y la imposibilidad de llegar a una solución porque todo está mal.  Son la violencia diaria, transparente frente a los asesinatos, a las bombas, a la violencia directa.

Si preguntásemos a la gente de la calle y a los políticos sobre qué es lo que importa defender en estos conflictos probablemente obtendríamos respuestas distintas.  Probablemente a los políticos les interesaría defender, exclusivamente o sobre todo, la nacionalidad, la existencia de un estado, el uso de la violencia directa en defensa de sus intereses, la negociación entre las elites, su protagonismo hegemónico.  En cambio, a la gente de la calle posiblemente también les importasen la nacionalidad y la existencia del estado, pero seguramente se detendrían mucho más tiempo que las elites en idear pequeñas soluciones que les hagan la vida más fácil y pacífica.  Seguramente tendrían perspectivas más humanas que verían posibilidades de acuerdo y de convivencia con el “enemigo” en sus propios barrios, en igualdad.  Posiblemente reclamaría otra manera diferente de gestionar la defensa, una mayor soberanía ciudadana en temas de defensa.

Como insinuábamos antes, la solución desde, o en, la perspectiva de dominación-violencia no existe porque el análisis deja de lado una gran parte del problema (la violencia estructural y cultural) y, por lo tanto, de las soluciones.  O el otro renuncia a la violencia o no hay solución posible; o se aceptan mis tesis, antagónicas a las del contrario, o no hay solución posible.  Todos los debates son llevados a máximos y las únicas posibilidades son todo o nada.

Además, esta visión polemológica es hegemónica, por lo cual resulta casi imposible que la gente tenga visiones diferentes y mucho menos alternativas.

Desde (o en) la perspectiva cooperación-noviolencia, interesa todo lo anterior pero se es consciente de que esa vía de abordaje del conflicto no lleva a ninguna parte, antes bien lo polariza y enquista.  Desde la perspectiva de la Seguridad Humana interesa más defender pasos concretos que permitan mejorar las condiciones de vida diaria de las personas, defendiendo sus derechos básicos.  Desde esta perspectiva se pueden entender las 7 propuestas del artículo de referencia como pequeños pasos que buscan pequeños acercamientos y una convivencia más pacífica.  Son propuestas que se salen del marco de análisis hegemónico de dominación-violencia, que sólo atiende a la violencia directa, y que sitúan las mejoras en otras perspectivas más estructurales y culturales que contribuyen en cada caso, modestamente, a mejorar en algo la vida de las personas, a crear espacios donde la convivencia sea más pacífica, normal y sana, y, por lo tanto, a crear un clima mejor, de mayor acuerdo, de más posibilidades de creatividad.

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Parte del gasto militar español bastaría para evitar la pobreza extrema mundial

Imagen de Paulo Slachevsky

Fuente:  El Orden Mundial.

¿Es posible acabar con la pobreza mundial?

Esta es una pregunta muy pertinente porque actualmente más de 1.000 millones de personas viven con menos de un dólar al día.  Es lo que se llama pobreza extrema.

Que todas estas personas pudiesen vivir con 5 dólares al día supondría un gasto anual de 4.000 millones de dólares.

Sin duda, este aumento en sus ingresos supondría un gran cambio en sus vidas.  No sabemos si suficiente, tal vez no.  Pero sí suponemos que tendrían bastante para comer, al menos, y para cubrir algunas de sus necesidades más acuciantes.

Que viviesen con 10 dólares al día, supondría un gasto anual de 9.000 millones de dólares.

Es un gasto elevado, pero una inversión de futuro.  Estos 1.000 millones de personas empezarían a generar riqueza en sus barrios, en los comercios de la zona.  Y esta riqueza haría, en principio, que aumentase el nivel de vida global.

¿Qué podría hacer España en este contexto?  ¿Poco, nada?  Quizá no pudiésemos con el hambre en todo el mundo, pero, ¿podríamos acabar con la pobreza extrema en África?

¿Aportaría algo a nuestra política exterior el hecho de intentar acabar con la pobreza extrema en el mundo?  ¿Dejaría España de ser vista como un enemigo dado que somos uno de los países que más practica la injerencia militar en el extranjero?  ¿Estaríamos orgullosos con este esfuerzo?

¿Podría colaborar nuestra política de defensa, si en vez de orientarse hacia la Defensa Nacional militarista se orientase hacia la Seguridad Humana y, por lo tanto, se ocupase de defendernos, entre otras cosas, de la pobreza extrema?

Algunos datos:

El Ministerio de Defensa va a gastar en 2017 7.638’54 millones de €.

Sin embargo, el militarismo español oculta 8.852’29 millones de € en otros ministerios fuera del de defensa.

Cierto es que hay un gasto, el de clases pasivas militares, que nos parece que no puede ser suprimido sin más.  Tampoco nos parece oportuno suprimir los programas sociales de ISFAS.  Por lo tanto, 3.923’39 millones de € podrían ser utilizados para este fin utilizando lo que el Ministerio de Defensa oculta como Gasto Militar en otros ministerios. Supondría el 43’59 % de lo necesario.

Pensamos que, además, lo presupuestado para los Programas Especiales de Armamento, PEAS, 1.824’47 millones de €, podrían contribuir al objetivo de acabar con el hambre en el mundo.

Y, por supuesto, sería lógico dejar de tener una política exterior y de defensa tan agresiva y militarista como la actual.  Por ello, también podríamos utilizar los 771’11 millones que, al menos, gastaremos en 2017 para Operaciones Militares en el Exterior.

Al final se dispondría de 6.518,97 millones de € para combatir la pobreza extrema.  Llegaríamos al 72’43 % del objetivo mundial.

Y eso sólo con un país.

Con la ayuda de Portugal, y/o Italia, habría posibilidades de atender por completo a este problema.

La existencia de la pobreza extrema es, por tanto, una decisión política del primer mundo, nuestra.

Una política de transarme sería útil y es necesaria.

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Deserción en el ejército israelí

Imagen de Israel Defense Forces

Fuente:  Resumen Medio Oriente.

7.000 soldados israelíes huyen del Ejército israelí al año.  La cifra es enorme, asombrosa.

Argumentan pretextos médicos y psicológicos.  No nos extraña después de ver, día sí y día no, las múltiples imágenes de soldados israelíes abusando de la población palestina, incluidas mujeres y niños.

Los datos indican que el 22% de los soldados reclutados decide abandonar el ejército durante el servicio, desglosado en un 14,6% o hombres y un 7,4% de  mujeres.

Quizá sus argumentaciones no sean pacifistas, pero sí que queda claro que las actividades que realiza el Ejército israelí no son compartidas por una buena parte de sus integrantes, tal vez por los de mayor sensibilidad moral.  Parece que, incluso, el Ejército israelí se convierte en el principal enemigo para sus propios soldados, que han de abandonarlo para poder sobrevivir psicológicamente.

Es una de las características de la violencia institucional:  provocar el hastío hasta en las personas que la tienen que ejercer.  Estas personas se ven obligadas por múltiples campañas culturales en las escuelas, en los medios de comunicación, y sufren presión de grupo por sus allegados.  Sin embargo, es normal que un ejército obligado a realizar acciones inhumanas acabe generando espacios privados y sociales de autocrítica que creen mala conciencia e, incluso, desafección.

Hace tiempo publicábamos una entrada en la que informábamos que los estudiantes israelíes también se declaraban objetores al servicio militar y al ejército israelí.

Ellos sí publicaban sus razones, que muy posiblemente, coincidan con muchos de los desertores:

  • están ocupando otro pueblo, el palestino,
  • chicos palestinos no pueden ir al colegio por culpa de los puestos de control israelíes,
  • ni tener servicios sanitarios,
  • y van a la cárcel sin ningún motivo,
  • o han sido asesinados,
  • o sus hogares demolidos,
  • Porque no se creen que estas políticas, como dice su gobierno, les mantengan a salvo,
  • porque piensan que negar los derechos humanos a los palestinos les pone en peligro a todos,
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Cascos azules: un abuso sexual cada 2’16 días

Imagen de Ejército Argentino

Fuente:  RT.

Siempre denunciamos que lo militar es la peor forma de afrontar un conflicto, siempre decimos que antes que resolverlo lo que suele ocurrir si se usa lo militar es que el conflicto se agrava y/o se enquista.

¿Otra prueba?  Pues ahí va:  los pacíficos cascos azules de la ONU.

Integrantes de las Fuerzas de Paz de la ONU están acusados de haber cometido casi 2.000 abusos sexuales en los últimos doce años, incluidos más de 300 casos que implicaron a menores de edad, pero solo una pequeña proporción de los abusadores acabaron entre rejas

2.000 en 12 años.  Son 166’6 al año.  13’8 al mes.  Una cada 2’16 días. No lo vemos ni pacífico ni humanitario que digamos.

Impresiona.  Y eso que es necesario señalar que un grandísimo porcentaje de los abusos sexuales no serán denunciados y pasarán desapercibidos.  ¿Se llegará a denunciar el 10 % en estos países en guerra, pobres, analfabetos?

¿Quién es el enemigo?

Ni las bien valoradas fuerzas de paz de la ONU se libran de su esencia militar y violenta y usan sus armas y la situación de debilidad y vulneración constante de las poblaciones para abusar de ellas gravemente.

Además, como en todas las guerras o conflictos militares, la impunidad es la nota predominante para los uniformados.

En Haití:

nueve adolescentes de ambos sexos fueron explotados sexualmente de manera sistemática por al menos 134 cascos azules de Sri Lanka entre 2004 y 2007.

En República Centroafricana: donde ahora 4 son los acusados de abusos sexuales a 4 víctimas.  Se nos podrá decir que de los 11.800 soldados desplegados en R. Centroafricana, 4 casos no son muchos.  A nosotros nos parecen demasiados.  Además,

Los nuevos cargos siguen a una serie de acusaciones por actos de abuso sexual que las tropas francesas y africanas cometieron en la República Centroafricana, donde entre diciembre de 2013 y junio de 2014 obligaron a menores de edad a realizar actos sexuales a cambio de alimentos.

Según cuenta la agencia AP, autora de la investigación,

De acuerdo con un informe interno de la ONU, 114 de los efectivos fueron enviados de vuelta a su país como resultado de una investigación, pero ninguno fue encarcelado.

Los abusadores eran oriundos de Bangladés, Brasil, Jordania, Pakistán, Nigeria, Uruguay y Sri Lanka, según datos de la ONU.

Además, los soldados se aprovechan del vacío legal y de la connivencia de las autoridades de sus respectivos países:

La jurisdicción de la ONU no se extiende a los cascos azules, ya que la facultad de imputarlos y juzgarlos pertenece a los países que contribuyen con personal a las fuerzas de la ONU.

AP solicitó repetidamente información a 23 países sobre el número de soldados de su nacionalidad que afrontan acusaciones y sobre las diligencias tomadas para investigarlas, pero pocos Gobiernos respondieron y los nombres de los culpables se mantienen en secreto.

Evidentemente, no estamos diciendo que todos los soldados sean malos.  Pero sí nos parece acertado decir que la institución militar genera, per se, múltiples tipos de violencia:  directa, estructural y cultura.  Es decir, que lo militar sí es una mala opción, quizá la peor.

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El inhumano coste de la guerra en Colombia

Impresionante infografía la que les presentamos:  las cifras de la guerra en Colombia.

¿Qué destacar de este informe gráfico?  Todo.

¿Cuál es el futuro de un país en el que se gasta 120.000 veces más en Defensa que en Empleo Público , o 80.000 veces más en Cultura?

¿Por qué se empeñan nuestras élites en que lleguemos a gastar el 2 % del PIB en Defensa cuando se ve claramente que a mayores cifras, en Colombia el 17’9 % del gasto en Defensa sobre el total de los Presupuestos, más posibilidades, o mejor, más seguridad, de guerra?

Destacamos un dato que viene en pequeñito y que quizá se os pase.  El número de funcionarios:

  • Ministerio de Defensa:  23.993
  • Policía Nacional:  179.172
  • Ejército Nacional:  233.765
  • Armada Nacional:  35.526
  • Fuerza Aérea:  10.562
  • TOTAL: 483.018

Casi medio millón de funcionarios dedicados a la guerra y la violencia.

El presupuesto de Defensa ha ido creciendo a razón de 1 billón de pesos por año, comenzando a contar desde los 12’6 billones de pesos del 2000 hasta los 27’7 billones de pesos de 2014.

Quizá sea una forma rápida o coloquial de decirlo, pero puede que en ella se encierre mucho contenido político.

Nos referimos al concepto de “el coste de la paz”, en ello incluyen los 14.600 millones de pesos que costaron las conversaciones de paz, los 20 millones de pesos que cuesta cada reinsertado, los 4’13 billones de pesos que se gastó entre 2000 y 2014 para resarcir económicamente a las víctimas, y los 139.268 pesos que le ha costado al Estado la protección de los más de 2 millones de menores de edad desplazados.

Nos parece totalmente mentira e interesado el título.  No es el coste de la paz, es el coste de las secuelas de la guerra que ha afligido a Colombia.

Y falta el coste de los muertos y heridos en la guerra, el coste ecológico, el coste en infraestructuras destruidas, el coste relacional entre l@s colombian@s, el coste de todas aquellas políticas de vivienda, educación, sanidad, etc., que se pudieron hacer pero que no se hicieron por gastar en lo militar, … el coste de ser uno de los países más desiguales del globo.

Nos debería hacer reflexionar este ejemplo de violencia directa, estructural y cultural, nos debería hacer tomar posiciones claras a favor de la paz.

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El despilfarro militar: no a HOMSEC 2017

Penosamente hoy, 14 de Marzo se inaugura la feria de armas HOMSEC en Madrid.

Queremos protestar contra tan grave atentado a la paz recordando un trabajo reciente en el que hablábamos del despilfarro militar y que fue apoyado por 15 organizaciones.

A muchos ciudadan@s nos parece que lo militar es un despilfarro continuado que no nos podemos permitir cuando somos la primera generación que, por ejemplo, tiene en sus manos, por ejemplo, acabar con el hambre en el mundo.

El texto empezó queriendo ser una breve recopilación de las noticias que teníamos sobre despilfarro militar y que se pueden visitar en este enlace.

Pero acabó siendo mucho más:  una introducción que versa sobre el concepto de despilfarro militar, una caracterización del despilfarro militar con 12 aspectos que lo pueden describir, un capítulo sobre su conexión con las decisiones políticas y con las conexiones delictivas.  Todo ello va trufado de ejemplos de despilfarro puntual, habitual y estructural, lo cual nos llevaba a definir lo militar como un despilfarro per se.

También hemos intentado una aproximación cuantitativa al despilfarro militar español:

Despilfarro puntual:  41.087.029 €

Despilfarro habitual:  38.261.609 €

Despilfarro estructural:  18.424’77 millones €

TOTAL DESPILFARRO MILITAR (detectado para este trabajo):  18.504’11 millones de €

El texto que hoy recomendamos su lectura acaba con un análisis propositivo en el que se buscan alternativas políticas que puedan ser aplicadas y que nos libraría de la lacra del despilfarro militar.

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La incongruencia de Kichi, otra vez, con Navantia militar

Otra vez Kichi y Navantia, Navantia y Kichi.  Y, de nuevo, el edil gaditano encastillándose en una postura política que no es solidaria y no es propositiva.

Por ello recuperamos un artículo antiguo (22-2-16), pero que nos parece que sigue siendo de actualidad:

Fuente:  Andalucía Información.

La noticia:

Hablamos del contrato que estaría a punto de cerrarse entre Navantia y Arabia Saudí para la construcción de cinco corbetas, lo que generaría carga de trabajo para cinco años en los astilleros de la Bahía, tal y como indicó el presidente del comité de empresa de Navantia San Fernando, Jesús Peralta.

El contrato asciende casi a 3.000 millones de euros, va a dar empleo a unas 10.000 familias, entre directo e indirecto, y “vamos a tener a cerca de 1.000 personas viviendo con sus familias aquí en la Bahía”, indicaba el sindicalista antes de indicar que le preocupaba la postura de Podemos en este asunto, pues junto con algunas ONG, estaba en contra de construir buques de guerra para un país que precisamente no es conocido por respetar los Derechos Humanos.

De hecho, Peralta dijo que los trabajadores habían hablado con los alcaldes de Podemos en Cádiz y Puerto Real para que instarán “a su jefe”, Pablo Iglesias, a que “se calle” porque con su oposición “va a joder a más de diez mil familias” gaditanas

Y las declaraciones de Kichi:

“por si alguien tenía alguna duda, este equipo de Gobierno da su apoyo a cualquier iniciativa que aumente la carga de trabajo en los astilleros de la Bahía de Cádiz”.

“Que no quepa la menor duda sobre nuestro apoyo a los astilleros de la Bahía de Cádiz”, afirmó para añadir que muestra su “respaldo y apoyo” a las negociaciones que la SEPI y la dirección de Navantia “están desarrollando para que el contrato de las corbetas se firme de la manera más inmediata posible”.

Eso sí, puntualizó, “eso no quita para que también cuestionemos la revisión de los compromisos en materia de diplomacia internacional con otros países como por ejemplo, con Arabia Saudí” y es que “sería conveniente que España instase a Arabia Saudí a que respete los Derechos Humanos”.

Por otro lado, el alcalde asegura que contratos como el de las corbetas “no son suficientes para enfrentar la difícil situación que atraviesa el empleo en la Bahía de Cádiz”, incidiendo en que el Gobierno de España “debe garantizar que llegue, no sólo del sector militar, sino también del civil, carga de trabajo sostenible para los astilleros de la Bahía de Cádiz”.
Por último, el regidor gaditano reclama que se ponga en marcha un Plan Estratégico para el Sector Naval, ausente en la última década, que renueve las inversiones y las plantillas en este sector.

Querido Kichi:

Somos conocedores de que en el año escaso que llevas de alcalde ha habido mejoras sustanciales en la ciudad, a pesar de los muchos palos que os han puesto en las ruedas otros actores políticos.  Sabemos que se ha bajado la deuda de Cádiz en más de 10 millones de €, que se ha implementado el programa de alimentación urgente para escolares, que ya no hay listas de espera en servicios sociales, que habéis aprobado un bono social para la electricidad de muchas familias pobres (y que estáis gestionando otro bono para el agua), sabemos que habéis fomentado la cultura participativa en el ayuntamiento.  Todo ello nos alegra y por ello te felicitamos.  Pero, ciertamente teníamos esperanzas, dada tu trayectoria, en que tu llegada a la alcaldía de Cádiz sirviera para bajar el nivel de militarización que sufre la ciudad y la comarca.

Cádiz es un ejemplo palmario de que el monocultivo militar no es bueno económicamente para ninguna región porque:

  • se convierte en la única alternativa de empleo y de inversión
  • éticamente es reprobable al cien por cien
  • vuelve dependiente a la población y a sus políticos de los inestables ciclos de venta de armas o de las guerras que se están preparando

Nosotros particularmente teníamos las expectativas abiertas porque nos habían hablado muy bien de ti como persona y de tu compromiso político.

Al principio de tu mandato nos sorprendió que recibieras institucionalmente a militares de alta graduación que recalaban en Cádiz, pero bueno, era el inicio y, en parte, eran asuntos menores.

Sin embargo este apoyo a la SEPI y a Navantia para fabricar corbetas, buques de guerra de la clase Avante 2200, corbetas destinadas a un país criminal que las emplerá, como se está viendo, en su lucha expansiva y por el control regional de una de las zonas más sensibles del planeta, este apoyo es un verdadero baño de realidad.  Parece que optas por ser uno más, uno de ellos, uno de los que callan ante el atropello del militarismo y prefiere el cálculo electoral a la dignidad.

Leemos los resultados de las votaciones de la Diputación de Cádiz y en el punto 20 no deja de sorprendernos la casi unanimidad:  a favor de fabricar las corbetas para Arabia votaron  PP, PSOE, IU, PC (Por Cádiz sí se puede) y PA (Grupo Andalucista).  Sólo se abstuvo GJ (Ganemos Jeréz) por sus recelos antes las prácticas de Arabia Saudí contra los Derechos Humanos.

El diputado de Grandes Sectores Estratégicos, José María Román, ha explicado que la defensa del empleo debe prevalecer sin que ninguna otra cuestión, que podría tratarse en un punto aparte, enturbie el consenso sobre este tema. En este sentido ha argumentado su rechazo a una enmienda del Grupo Por Cádiz Sí se Puede, que pedía una manifestación explícita de defensa de los Derechos Humanos y contra el terrorismo, no por cuestiones de fondo, sino porque se trataba de un acuerdo que quiere manifestar un mensaje rotundo e inequívoco en favor de la búsqueda de carga de trabajo, ante el enorme índice de desempleo de la provincia y la Bahía de Cádiz en particular.

El drama del empleo en Cádiz es indignante. En eso no podemos sino estar de acuerdo. Buscar salidas urgentes, inmediatas, a ese drama es, no cabe duda, la labor política más importante y no sólo cuestión de palabras. Pero el trabajo en Cádiz asociado a la fabricación de armas condena a Cádiz a la dependencia, a la precariedad laboral, a la insostenibilidad. Y ese es el problema que, al parecer, nadie quiere abordar.

Son varias las consideraciones que te queremos comentar desde el punto de vista pacifista:

  • Apoyo total al militarismo.  Parece, por tus declaraciones en facebook que el apoyo no tiene medias tintas, ni matizaciones.  No es que hayas dicho que no hay más remedio, que te ves obligado, que en el futuro procurarás que sea de otra manera.  Has dado todo tu apoyo inequívoco y sin matices.  Impresionante. Y así hemos capturado tu declaración en las redes:

kichi navantia subrayado

  • Todo para nada.  El contrato no es suficiente para enfrentar la difícil situación del empleo en la zona.  El actual contrato militar es un parche temporal que no va a solucionar los problemas de la zona.  Sin embargo, sí los va a enquistar:  Cádiz va a ser durante más años dependiente de los militar, como lo ha sido desde hace mucho.  La misma perspectiva vital penosa, dependiente, azarosa. Y esto, desde la responsabilidad de un político que viene a romper las dinámicas nefastas provocadas por el PP y el PSOE debería explicarlo claramente a la sociedad, incluso enfrentándose a los interesados grupos de presión que pujan por el interés militarista.
  • ¿Renunciamos a la ética?  Fomentar la venta de armas no es neutro, no es aséptico, tiene consecuencias.  Refleja falta de ética política porque fomenta la violencia directa, estructural y cultural.  Supone que un edil que quiere cambiar las situaciones de injusticia de su ciudad mira para otro lado si se promueve la violencia estructural en otros países que no respetan los derechos humanos, las relaciones internacionales militarizadas.  Eso es asumir el núcleo de las convicciones políticas del capitalismo:  lo importante es que ‘nosotros’ estemos bien, aunque sea explotando a los demás.
  • La compañía.   ¿No es sospechoso votar con PP y PSOE?  ¿Acaso son casta en todo menos en la cuestión de Defensa?  Votar con el PP y con el PSOE en cuestiones de Defensa es dar el primer paso para acabar asumiendo que la política de Defensa es intocable, incuestionable, no debatible.  Supone asumir el núcleo de la ideología en cuestiones de Defensa del PPPSOE, la política de Defensa es una Política de Estado y, por lo tanto, es conservadora, opaca, promotora de violencia, exportadora de armas, consolidadora del militarismo y de la OTAN.  Sobre todo, y esto es lo peor, supone asumir que no hay alternativa.
  • ¿Apoyar a Navantia?  Si la decisión es apoyar a una empresa que investiga para acabar desarrollando un submarino, el S-80, que se hunde pero no es capaz de flotar, la decisión no tiene muy buena pinta.  ¿Quién ha dimitido por una gestión tan desastrosa, y que le ha costado a los impuestos de todos un sobrecoste multimillonario, quién es el responsable?  Se está apoyando a una empresa antieconómica, que necesita sucesivas subvenciones del Estado para sobrevivir, que necesita apoyo institucional para vender su producto principal (naves de guerra) y con una gestión nefasta y unos responsables incapaces pero irresponsables.
  • ¿El empleo lo es todo?  ¿Aunque fomente a dictadores, aunque fomente la guerra?  Ya no importa nada:  empleo a cualquier precio, cualquier oferta es buena.  Seguramente contestarás que no.  Seguro que no aceptarías un vertedero de residuos nucleares en Cádiz, ni que cualquier corrupto hiciese un casino por mucho empleo que se crease. Seguro que estás de acuerdo, por ejemplo, con el ayuntamiento de Pontevedra que quiere quitar una industria papelera de allí, a pesar de que da empleo ¿Por qué no se mantiene la coherencia en lo antimilitar?
  • Empleo digno. Es muy fuerte que Cádiz tenga un 40% de paro.  Terrible, pero también es muy fuerte que la forma de trabajar en Cádiz sea fabricar armas. Y es más fuerte todavía conocer que es precisamente la dependencia que genera ese monocultivo militar el que provoca dependencia y quiebra la posibilidad de alternativas sostenibles de empleo. Exigimos trabajos dignos en horario, en conciliación familiar, en que no haya grandes diferencias salariales entre los directivos y los trabajadores de base.  ¿No exigimos que la producción sea, también, ética, pacífica, coherente, sostenible?
  • Empleo solidario.  ¿Solidario fabricar armas?  Antes bien es antiecológico, antieconómico, un despilfarro, inhumano, el colmo de la insolidaridad porque las armas sólo hace más fuertes a las elites económicas y políticas, no a la gente de base. Si con alguien es solidario apoyar a las industrias militares es con las industrias militares, pero se da el caso de que éstas son, precisamente, insolidarias con la lucha de los hombres y mujeres por la dignidad y la justicia. Hay que elegir bien las solidaridades y los amigos y aliados, no sea que acabemos siendo lo que empezamos deplorando y nos arrastremos por la vida como tantos patéticos e instalados sujetos que todos conocemos que nos hablan de sus batallitas de compromiso que, hace tanto y de forma tan escandalosa, abandonaron.
  • La peor apuesta para generar empleo.  Como se muestra en la siguiente imagen, con un millón de dólares se crean 8.555 empleos en lo militar, pero con los mismos destinados a otros fines, se crearían 10.779 en consumo personal, 12.804 en construcción, 12.883 en salud, 17.687 en educación y 19.795 empleos en el transporte público.  ¿Por qué apostar por lo menos productivo para paliar el problema de desempleo? ¿No es más sensato reclamar y con fuerza un cambio desde ya de las prioridades, de las inversiones públicas, de los objetivos de las empresas, etc. hacia sectores sostenibles y alternativos a lo militar?

investigación en armamento y trabajo

  • El círculo vicioso de la dependencia militar.  Cádiz siempre ha sido dependiente de lo militar, con esta decisión lo seguirá siendo y dará un nuevo giro de tuerca.  Esta decisión de apoyo militarista es pan (migajas) para hoy y hambre para mañana.  No se arregla ningún problema de desarrollo sostenible de Cádiz, se ahonda en el problema. Debería saber el alcalde de Cádiz que la producción de armas está sometida a ciclos de rearme y distensión y al fomento de las guerras y conflictos por parte de los grandes centros de decisión mundial. Estos ciclos necesitan de fases expansivas y de producción y otras de parón. Condicionar el futuro de Cádiz al capricho de la venta de armas es asociarlo de forma inconsciente a los ciclos del militarismo, condenar el trabajo a su precaria situación. ¿Cádiz tiene la mala calidad de trabajo porque tiene pocos pedidos militares o porque el militarismo precariza su mercado laboral? ¿Navantia es la solución o es más bien el problema?
  • La corresponsabilidad.  Defender el empleo de Cádiz de la manera en que lo has hecho, las declaraciones que has hecho, Kichi, te hacen corresponsable de la política de defensa militarista y violenta que practican PSOE y PP.  También del sostenimiento militar de la dictadura Saudí.
  •   No se han hecho los deberes.  ¿Cómo se puede romper con este círculo vicioso y violento?, ¿cómo para que no suceda de nuevo?  Porque esta situación era previsible. Cada poco tiempo, los intereses conjuntos de la empresa Navantia, de las empresas militares, de los partidos promilitaristas que apoyan sus intereses, de sus grupos mediáticos de apoyo y de la cúpula sindical instalada en sus viejos dogmas, se conjuntan para presionar, para exigir más carga de trabajo en armas, para hacer creer que su interés es el de todos, para conseguir el objetivo lucrativo que persiguen. Por tanto, que ahora iban a plantear lo de siempre, que iban a presionar a los alcaldes que dicen representar otro sentir, era evidente y el no tener respuesta y plegarse a las exigencias supone no tener hechos los deberes. Y parece que la visión ha sido muy cortoplacista, nada de prever el medio y largo plazo ¿Qué alternativas se han barajado?  ¿Qué planes se han desarrollado para evitar el marrón político que supone vender armas a una dictadura?  ¿Qué planes hay para evitar la perpetua dependencia de la inversión militar?  Parece que ninguno. Sencillamente, te has dejado vencer (esperamos que aún no convencer) por los lobbys de presión militar. Ahora te consideran uno de ellos.
  • Es imprescindible la crítica a lo militar desde las institudiones.  No es cierto que Cádiz entero aspire a la carga militar de trabajo. De hecho no todo el mundo votó a favor de la apuesta militarista. Es cierto que el bloque que se adscribió a las tesis del partido tácito militarista (PSOE, PP; IU, Por Cádiz SI se Puede, PA) fue mayoritario, pero el hecho de que hubiera un voto diferente implica que sí había otras posibilidades, al menos de mostrar no un apoyo incondicional, sino una apuesta por alternativas, un apoyo en su caso más matizado…  Pero, más allá, de los grupos políticos, es que son muchas las ONG y entidades que no apuestan por Navantia y la militarización de Cádiz. De hecho, el propio Presidente del Comité de Empresa de Navantia, uno de los grupos de presión más importantes de la Bahía, presionaba a Podemos para que  no se alineara con las ONG contra los contratos militares. Tampoco los pacifistas de Cádiz están por la labor de apoyar tan incondicionalmente la carga de trabajo militar para Cádiz como alternativa de trabajo decente.

Para acabar, Kichi, ¿es posible encontrar alternativas?

La desmilitarización de zonas dependientes del monocultivo militar no es nueva en Europa: Los programas KONVER y TACIS, promovidos por la Comisión Europea  a petición del Parlamento Europeo, permitió invertir importantes cantidades económicas a partir de 1993 en regiones fuertemente afectadas por el monocultivo militar en Italia, Francia, España y Alemania (tras la reunificación). Otro programa de la misma comisión, el llamado Programa TACIS promovió similares inversiones en las regiones fuertemente militarizadas de diversos estados de la extinta URSS.

De este modo, tanto el enfoque pro desmilitarización de zonas afectas al monocultivo militar como recursos para ello no son algo extraño en Europa, sino que existen antecedentes.  Hay muchos ejemplos de reconversión de la industria militar, de mayor y menor calado, son dignos de estudio y vendrían muy bien a Cádiz.

También hay algunos diseños sobre el camino de tránsito desde esta sociedad tan militarizada y violenta hacia otra sociedad pacífica, solidaria y noviolenta.  El concepto se llama transarme y no es un irrealizable.  Sobre él se puede leer en “Política noviolenta y lucha socia. Alterantiva noviolenta a la defensa militar”.

Por otra parte, también los Presupuestos Generales del Estado contemplan partidas para el desarrollo económico sostenible de regiones en declive industrial. Dichos fondos estatales, desde una reivindicación bien organizada, pueden reclamarse para una profunda reconversión hacia la sostenibilidad del empleo de calidad y justo en las grandes dependientes militares españolas con alto índice de paro asociado, Cádiz y Ferrol. Asombra no ver estas reclamaciones, al menos como matización, en las reivindicaciones del Alcalde alternativo de Cádiz. ¿Desconocimiento, desinterés, entrega a los intereses del militarismo?

En tercer lugar, las críticas a Navantia como empresa son muchísimas:  estaría encabezando cualquier lista de las principales empresas españolas donde hacer una auditoría seria y rigurosa.  La empresa pública Navantia arrastra una deuda espectacular, fruto de la falta de perspectiva real a medio y largo plazo, la evidentemente nefasta gestión y lo catastrófico de su producción fallida. Esta deuda, a la larga, es sufragada de forma indirecta por parte de toda la sociedad por la vía tanto del esfuerzo de las autoridades para conseguir nuevos contratos de armas (viajes del Ministro de Defensa y del propio Rey incluidos), como porque el agujero acaba siendo pagado por SEPI con cargo a los beneficios de otras de sus empresas o por el Estado por medio de aportaciones económicas, subvenciones y créditos a interés cero. Todo este esfuerzo destinado a la producción de armas se estima en varios cientos de millones cada año. La reversión de tal esfuerzo en términos políticos y económicos a los parados de Cádiz y a generar nuevos nichos de empleo decente, sencillamente, podrían paliar transitoriamente la situación regional hasta la consolidación de otras alternativas. Ni se ha visto al rey y a la pléyade de políticos corifeos del militarismo reivindicando una viabilidad alternativa para Cádiz, ni parece que sea interés de todos estos señores impulsar con tanto ahínco el trabajo de los gaditanos como la posición de España como séptima potencia en venta de armas del mundo.

Reivindicar desde ya la reconversión del sector naval de Cádiz y de Navantia hacia una producción diferente podría, igualmente, formar parte de la agenda política alternativa. ¿No cabe producir con la tecnología disponible otros ingenios por ejemplo enfocados hacia las energías limpias, o hacia el uso de la sofisticada tecnología en usos civiles que posicionaran a Cádiz de manera alternativa? De hecho Navantia tiene una línea de investigación en los sectores eólico y marino. ¿Puede potenciarse ésta en detrimento de la producción sucia de armas? ¿No apuesta Cádiz por un cambio hacia un modelo energético ética y ecológicamente sostenible que saque a la provincia de la postración? ¿No puede ser este el camino?

El militarismo en Cádiz es brutal también en lo territorial. Cádiz cuenta con más de 68.938.237,56 metros cuadrados de patrimonio militar (según los datos de patrimonio que, como se sabe, no contemplan el total del que tiene el militarismo), sin contar con el de Navantia. Sin embargo lo militar y sus industrias no pagan impuestos ni tasas a los municipios, están exentos. ¿No existe aquí una fuente ya sea para la reconversión de estos terrenos e instalaciones que no usan hacia fines útiles o planes de choque que ayuden a la población?  ¿No sería la exigencia de que paguen un apoyo a políticas de empleo, en este proceso de transición al cambio de modelo que Kichi ha prometido tantas veces, para Cádiz?

Entre la resignación fatalista y el escapismo que todo lo niega, caben caminos para revertir la injusta situación de paro de Cádiz, fruto de una historia de postraciones e intereses, donde la propia dependencia del monocultivo militar actúa no como solución, sino como generador de dependencia.

Pero esos caminos pasan por proponer y llevar a cabo políticas activas y por mostrar el camino de transarme que nos lleve a la superación de la dependencia.

Y en esto, querido Kichi, ni siquiera te has alineado en la propuesta de cambio.

Falta diálogo con los pacifistas.  Falta estudiar y comprender sus propuestas, sus alternativas, falta trabajo común con ellos, que también son parte de la izquierda y de la alternativa a esta sociedad de opresión.

Un saludo, compañero.

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Las guerras como I+D (ojalá en 2017 rompamos el círculo vicioso)

Image de Santiago Stucchi Portocarrero

Fuente:  El País.

Mientras la población siria sufre los estragos de la guerra, el militarismo ruso se haya de enhorabuena:  con su participación en la guerra siria han conseguido:

  • probar más de 160 nuevos armamentos (un 84 % pasaron las pruebas que suponen combates reales)

Por ejemplo:

el 9 de diciembre de 2015, dispararon desde un submarino que estaba en el Mediterráneo una serie de misiles Kalibr, que, según el Ministerio de Defensa, habían demostrado un alto grado de precisión al dar contra los blancos del Estado Islámico. Esos misiles crucero tienen un alcance de unos 2.000 kilómetros.

  • foguear, entrenar a los aviadores militares que desde hace años tenían poca experiencia en acciones de combate real
  • despertar en una serie de países el deseo de comprar armas rusas

Como se ve, no sólo los yankis y los europeos nos aprovechamos de las guerras en el Tercer Mundo.

Así pues, las guerras son altamente funcionales para el primer mundo.  Gracias a ellas:

  • podemos investigar nuevos armamentos y pagar a los investigadores,
  • podemos exportar armas y pagar a los empresarios exportadores,
  • podemos probar los armamentos y pagar a los militares que lo hacen,
  • podemos fomentar la emigración de los que sufren las guerras y pagar a los militares que vigilan nuestras fronteras,
  • podemos fomentar el odio hacia nuestros nacionales por nuestras políticas intervencionistas y pagar a los militares y guardia civiles que nos protegen,
  • podemos fomentar el terrorismo y sentirnos amenazados y pagar a los militares que nos cuidan
  • podemos pagar a los medios de comunicación que nos venden una realidad cínica y aséptica en la que las guerras sólo son imágenes y no sufriemiento
  • podemos pagar a un Jefe de Estado militar y militarista, garante de los negocios militares
  • podemos pagar, también, a tanto político militarista que protege a quienes nos protegen

También, podríamos en 2017 romper el círculo vicioso del militarismo y las guerras y construir un círculo virtuoso basado en la Seguridad Humana.  Deberíamos.

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La infancia y la guerra en Siria

Imagen de Egisto Sani

Imagen de Egisto Sani

Fuente:  Es Global.

La guerra en Siria ya se ha cobrado más de 470.000 vidas.  De ellos, al menos, 50.000 son niños y niñas.

Según Unicef, 1 de cada 3 menores sirios no conoce otra cosa que la guerra, incluyendo 151.000 que han nacido como refugiados.

¿Es necesario algún argumento más para saber que es imprescindible parar esta guerra?

Imagen de Rosa Soto

Imagen de Rosa Soto

 

¿Cuántos años de futuro ha roto esta guerra siria?  ¿Cuántas decenas de años tardarán en recuperarse?

Los niños sirios sufren la misma situación que los adultos, pero las consecuencias son aún más graves. De 13,5 millones de personas afectadas por el conflicto dentro del país, 6 millones son menores. A ellos se suman más de 2,5 millones de niños registrados como refugiados, tanto en los países vecinos como en Europa.

La situación es escalofriante para millones de personas, sobre todo aquellas que están asediadas o casi, sus posibilidades de sobrevivir y de huir son bajísimas:

Actualmente, según cifras de ONU, hay en torno a medio millón de personas viviendo en 18 áreas bajo asedio y 4,1 millones más que viven en 135 designadas como de difícil acceso.

No estamos de acuerdo con la idea de Es Global cuando dice que la situación de los refugiados no es mucho mejor pero, al menos, están lejos de la violencia.

Los refugiados sufren violencia directa, estructural y cultural contra ellos en los países que los reciben y desde Occidente, que no nos preocupamos lo suficiente de acogerlos y de recibirlos como es debido.

¿Cómo puede ser que no seamos sensibles a la cruda realidad que, en números, nos dice que 300.000 personas intentaron cruzar el Mediterráneo en 2016?  ¿Pensamos que lo hacen por gusto?  ¿No nos influye que 4.600 hayan muerto en las aguas del Mare Nostrum?  Huyen de la violencia directa, estructural y/o cultural de sus respectivos países.

90.000 menores de 16 años no acompañados pidieron refugio en 2015. ¡90.000 menores no acompañados!  Y Europa, ¿no les acoge directamente?  Menuda política internacional más poco humanitaria.

En la educación los estragos también son temibles:

Según Unicef, 2,8 millones de niños sirios dentro y fuera del país no tienen acceso a la educación. En un Estado donde antes del conflicto casi el 100% de los menores estaban enrolados en la educación primaria, ahora apenas alcanza el 70%. La situación es peor para los adolescentes, que han perdido cursos y ahora resulta difícil volver a recuperarlos, especialmente cuando muchos de ellos tienen que trabajar para ayudar a sus familias a seguir adelante.

Imagen de Rosa Soto

Imagen de Rosa Soto

 

El reclutamiento de menores para la guerra y su utilización en los combates es cada vez más preocupante:

Otro problema que está pasando desapercibido es el uso de niños como combatientes. Según el citado informe, un total de 362 casos de reclutamiento de menores habían sido verificados en abril de este año. A la cabeza se encontraba Daesh con 274, seguido del Ejército Libre Sirio y grupos afiliados con 62, Liwa’ al Tawhid con 11, los comités populares con 5, las Unidades de Protección del Pueblo Kurdo con 4, Ahrar al Sham con 3, el Frente al Nusra con 2 y el Ejército del Islam con 1. De todos los casos verificados, 56% correspondían a menores de 15 años.

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Repensar la educación de la Guardia Civil

Imagen de Santiago Stucchi Portocarrero

Imagen de Santiago Stucchi Portocarrero

Fuente:  Movimiento Político de Resistencia.

Se imaginan a un Coronel Jefe de la Guarida Civil relajado, confiado, en su salsa:

En una conversación grabada en la Comandancia de Palma de Mallorca en 2011 el coronel jefe de la Guardia Civil en las Islas Baleares, Jaume Barceló, justificó y reconoció que había torturado personalmente a los detenidos numerosas veces: “Hostias y un golpe lo hemos dado ¡todos! Yo, así…”

En numerosas ocasiones el coronel Barceló ha alardeado de haber “sacudido” a los detenidos y ha relatado varios episodios de torturas. Cuando era más joven torturaba a los detenidos de forma habitual, jactándose de ello porque los delitos “ya han prescrito porque llevo muchos años fuera de la calle”.

En la grabación los guardias civiles estaban hablando de varios casos de torturas que en esos momentos estaban en los tribunales. Ninguno de ellos denunció a su jefe por los delitos que había confesado cometer, lo cual es un grave incumplimiento del deber por parte de todos los presentes.

“El que ha trabajado un poco en esta Guardia Civil y no ha soltado una paparra [bofetón en el lenguaje propio de Mallorca] es que ha trabajado poco, porque eso lo hemos hecho todos”, es una de las frases que dice el coronel Jaume Barceló involucrando a toda la Guardia Civil como cuerpo en la práctica de torturas.

Otro ejemplo más de las actitudes de algunos guardiaciviles que se han empapado hasta la médula de la cultura violenta, machista, opresora, de desprecio a los civiles y a los demás, de obediencia ciega, de taparse unos a otros, de irrespeto absoluto a los derechos humanos y a la legalidad que dicen defender.

Posiblemente este señor no sea lo más ejemplar de la guardia civil y se merezca algún tipo de reproche, pero sobre todo es necesaria alguna condena realizando servicios sociales hacia aquellos que desprecia.  Parece que estar armado le hace sentirse superior y le autodota de todas las razones posibles para hacer lo que le dé la gana.  Quizá le vendría bien, y con urgencia, hacer actividades que le hagan tener empatía con los oprimidos, con los que sufren violencia directa, estructural y/o cultural.  ¿Se humanizaría?.

Ni las labores policiales ni las de defensa pueden triunfar por métodos violentos, se necesita negociación, comprensión, imaginación para abordar los problemas de manera constructiva.

Quizá el coronel prefiera meter a todo el mundo en la cárcel.  Así se sentirá más seguro.  En cambio, lo único que logra con esta actitud es cronificar los problemas y agudizarlos.

Es necesario repensar las actitudes y la formación de la Guardia Civil y de los militares:  su educación más básica, sus valores, sus formas de actuación, su propio oficio.  Sin ello será imposible avanzar hacia una sociedad más pacífica y justa.

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