Archive for Terrorismo de Estado

Israel destruye metódicamente la cooperación europea en Palestina

Imagen de José M. Ruibérriz

Fuente:  Rebelión.

Excelente artículo, y muy aclarador, de Antoine Besson.

La situación del territorio palestino en Cisjordania es harto complicada:

La división de Cisjordania en tres zonas se debe a los Acuerdos de Oslo de 1993. La zona A comprende las principales ciudades palestinas y depende de la Autoridad Palestina, la zona B cubre una gran mayoría de los 450 pueblos palestinos y la soberanía se comparte entre la Autoridad Palestina para las cuestiones civiles y administrativas, y el gobierno israelí, responsable de la seguridad. La zona C, que abarca más del 60% de Cisjordania, permanece bajo exclusivo control de Israel hasta ser transferida a la Autoridad Palestina, transferencia que se debería haber hecho antes 1998, pero que a día de hoy sigue sin tener lugar.

Por consiguiente, actualmente el Estado hebreo conserva todo el poder sobre el desarrollo de la zona C, rica en recursos naturales y en tierra agrícola. En teoría, la menor instalación, desde las viviendas a las infraestructuras, debe ser aprobada por el Coordinator of Government Activities in the Territories Unit (COGAT), la institución israelí que coordina las actividades en estos territorios. Pero cuando los palestinos solicitan permisos de construcción, un 98,5% de los casos se deniega.

Por lo tanto, construir sin autorización es la única opción de tener acceso a los servicios básicos y a nuevas viviendas o de desarrollar una actividad económica que tienen los 300.000 palestinos que residen en la zona C o poseen tierras en ella. Resultado: Israel se precipita a destruir las instalaciones ilegales. Según el último informe de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés), aproximadamente 13.000 estructuras están actualmente amenazadas de demolición y otros cientos de ellas se destruyen o confiscan cada año [1]: viviendas, depósitos de agua, refugios para animales, etc. En 2014 la administración israelí llegó incluso a embargar el columpio de una escuela del campo beduino de Khan Al-Ahmar por considerar que se trataba de una instalación que requería una autorización del COGAT.

Parece ser que en los periodos en los que no han sido noticias los asesinos ataques del ejército israelí sobre Gaza, ha seguido la guerra por otros medios, tan violentos como los anteriores:  impedir que los palestinos puedan tener acceso al agua, a la vivienda, a la educación, etc.

Según la Comisión Europea, de 2001 a 2011 destruyeron los proyectos de desarrollo por valor de 49 millones de euros, 29 de los cuales provenían de la Unión Europa y de sus Estados miembros. Cuando los buldóceres destruyen estructuras en la zona C financiadas por los financiadores internacionales lo que se esfuma es el dinero público de la ayuda humanitaria. Según fuentes diplomáticas, actualmente estarían amenazados más de dos millones de euros de fondos europeos.

Todo ello está forzando a que la situación sea inaguantable:

los indicadores socioeconómicos ahí son los más bajos desde 1967. Para esta agencia de la ONU se trata de una situación de «des-desarrollo», «un proceso por el que no solo se ponen trabas al progreso, sino que se invierte». Según calcula el Banco Mundial, los obstáculos al desarrollo de la zona C representan unas pérdidas de más de 3.000 millones de dólares para la economía palestina.

Ante esta situación caben tres opciones por parte de los gobiernos y de la Unión Europea:

  • Mirar para otro lado y seguir con la política actual de invertir en ayuda que será destruida sin hacer nada para evitarlo.
  • Dejar de colaborar con Palestina, lo que supondría dar la razón a Israel y aceptar la derrota diplomática contra el militarismo israelí.
  • Plantar cara a Israel.  Por supuesto, noviolentamente.  ¿Cómo?

Existen muchas posibilidades:

  1. Exigir reparaciones a Israel por cada construcción europea que destruyan.
  2. Retirar embajadores.
  3. Protestas oficiales sistemáticas ante las destrucciones israelíes.
  4. Protestas públicas en los medios de comunicación.
  5. Exigir el avance en la transferencia de la zona C Cisjordana a la Autoridad Palestina.
  6. Boicotear las industrias armamentísticas israelíes, que mantienen contratos con muchos países europeos, entre ellos España.  Es destacable que sin la exportación de armas a Europa, sería muy difícil la supervivencia de la industria militar isarelí.

 

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Violencia estructural y crímenes económicos contra la Humanidad

Imagen de Daniel Lobo

Fuente:  El País.

Nos ha gustado mucho y recomendamos la lectura del artículo de marzo de 2011 de Lourdes Benaría y Carmen Sarasúa titulado «Crímenes económicos contra la Humanidad».

Nos invitan a reflexionar hondamente sobre las responsabilidades de muchas de las políticas que estamos viviendo y sufriendo.

El concepto de Crimen contra la Humanidad es el siguiente:

Según la Corte Penal Internacional, crimen contra la humanidad es «cualquier acto inhumano que cause graves sufrimientos o atente contra la salud mental o física de quien los sufre, cometido como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil».

Parece que el adjetivo de económicos tampoco es tan nuevo:

Ya en los años 1950 el economista neoclásico y premio Nobel Gary Becker introdujo su «teoría del crimen» a nivel microeconómico. La probabilidad de que un individuo cometa un crimen depende, para Becker, del riesgo que asume, del posible botín y del posible castigo. A nivel macroeconómico, el concepto se usó en los debates sobre las políticas de ajuste estructural promovidas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial durante los ochenta y noventa, que acarrearon gravísimos costes sociales a la población de África, América Latina, Asia (durante la crisis asiática de 1997-98) y la Europa del Este. Muchos analistas señalaron a estos organismos, a las políticas que patrocinaron y a los economistas que las diseñaron como responsables

¿Podrían considerarse la producción y el comercio de armas como crímenes económicos contra la Humanidad?  ¿Y la deuda militar?  ¿Y el gasto militar?

Recientemente hay autores que empiezan a querer ahondar en las responsabilidades concretas y a los que no les valen vaguedades como que los responsables son los mercados:

En un artículo publicado en Businessweek el 20 de marzo de 2009 con el título «Wall Street’s economic crimes against humanity», Shoshana Zuboff, antigua profesora de la Harvard Business School, sostenía que el que los responsables de la crisis nieguen las consecuencias de sus acciones (…) Es una muestra de la falta de responsabilidad y de la «distancia emocional» con que han acumulado sumas millonarias quienes ahora niegan cualquier relación con el daño provocado. Culpar solo al sistema no es aceptable, argumentaba Zuboff, como no lo habría sido culpar de los crímenes nazis solo a las ideas, y no a quienes los cometieron.

Culpar a los mercados es efectivamente quedarse en la superficie del problema. Hay responsables, y son personas e instituciones concretas: son quienes defendieron la liberalización sin control de los mercados financieros; los ejecutivos y empresas que se beneficiaron de los excesos del mercado durante el boom financiero; quienes permitieron sus prácticas y quienes les permiten ahora salir indemnes y robustecidos, con más dinero público, a cambio de nada.

La dura realidad económica que se vive desde hace años nos está enseñando que:

De la misma forma que se crearon instituciones y procedimientos para perseguir los crímenes políticos contra la humanidad, es hora de hacer lo mismo con los económicos. Este es un buen momento, dada su existencia difícil de refutar. Es urgente que la noción de «crimen económico» se incorpore al discurso ciudadano y se entienda su importancia para construir la democracia económica y política. Como mínimo nos hará ver la necesidad de regular los mercados para que, como dice Polanyi, estén al servicio de la sociedad, y no viceversa.

Ello nos llevaría a una vida política, económica y social más justa y a unos países que no buscasen el crecimiento a toda costa, sino que prefiriesen perseguir la justicia social.

La crisis económica nos ha enseñado que cuando todo iba bien se beneficiaban, sobre todo, los ricos y que ahora que todo va mal se benefician, sobre todo, los ricos.  No en vano, desde que gobierna Rajoy los dueños del IBEXson un 67 % más ricos, o dicho de otro modo, los ricos españoles son un 3’5 % más ricos que en 2014.

Por nuestra parte queremos relacionar este concepto de crímenes económicos contra la Humanidad con estos tres conceptos de violencia que venimos explicando y ejemplificando en este blog a lo largo de los años:  violencia directa, estructural y cultural.

Todas estas situaciones de crímenes económicos contra la Hunidad crean un tipo de violencia que hemos denominado en otros artículos violencia estructural y que provoca situaciones de violencia directa cuando la población, harta de la miseria, se subleva.

Se puede decir, también que la falta de cultura sobre la necesidad de luchar contra los crímenes económicos es una manifestación de la violencia cultura que nos hace aceptar calladamente como inevitable y normal situaciones que son, desde todo punto de vista, injustas e intolerables.

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¿Qué queremos defender?: la lucha contra la hepatitis C

En la imagen que encabeza este artículo se pueden ver los datos generales sobre la hepatitis C.  Hemos recogido la información de la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C.

Es de destacar que en este tema hay múltiples aristas:

  • Una es la propia responsabilidad del Estado:  Gran parte de estos cientos de miles de enfermos de hepatitis C en España de los que ahora  el Estado no se hace cargo fueron infectados en los hospitales públicos. Este virus no se transmite con facilidad. Se contagia por vía sanguínea: intercambio de jeringuillas, uso de material médico no esterilizado y, por supuesto, las transfusiones de sangre. Y durante décadas en España, hasta 1992, no fue obligatorio analizar las bolsas de sangre para detectar si el donante estaba infectado. Hay enfermas, como Aurelia G., que fueron contagiadas en hospitales públicos por medio de transfusiones de sangre contaminada cuando daban a luz.

Hemos escuchado decir a alguno de los afectados que este comportamiento del Estado se puede calificar de terrorismo de Estado.  Y pensamos que estamos de acuerdo.

  • Dos, el negocio.  Una píldora, fabricada por la empresa estadounidense Gilead vale 1.000 dólares.  Un tratamiento completo de 12 semanas oscila entre 84.000 y 168.000 dólares, en España entre 50.000 y 100.000 €.

 

Imagen tomada de smp.newshq.businesswire.com

 

Las ventas de su pastilla milagro contra la hepatitis C supondrán solo este año 1.277 millones de euros para Gilead. Tratar a todos los enfermos del planeta al precio actual de Sovaldi costaría más de 8 billones de euros, una cifra equivalente a la suma del PIB anual de Alemania, Francia, España, Reino Unido e Italia. ¿El coste real de producción del medicamento? Entre 50 y 100 euros por paciente: mil veces menos de lo que cobran por él. Aún incluyendo la inversión en la patente –un dato que Gilead no quiere dar– el sobreprecio sigue siendo disparatado.

Evidentemente, las empresas tienen derecho a recuperar lo invertido en sus investigaciones, pero ¿es ético y socialmente justo que el beneficio sea tan alto?  Gilead se convierte, en nuestra opinión, como una empresa que genera muchísima violencia directa y estructural.  Pensamos que el Estado debe legislar en estas situaciones para que prevalezca el derecho humano a la salud, a la vida.

Otros países, como India, ya han anunciado que fabricarán genéricos sin respetar la patente –a diferencia de España– porque lo primero es la salud de su población.

Denuncian que el Ministerio de Sanidad, con Ana Mato al frente,

Ha presentado una partida de gasto para la compra del fármaco de 125 millones de euros. Con esta cifra de gasto aprobada – dado que cada tratamiento que usted ha negociado con el laboratorio Gilead ha sido fijado en 25.500 €, – sólo van a poder ser tratados 4.902 enfermos. Es decir, el 1,63% de los afectados diagnosticados.
Es decir, si los 125 millones sólo alcanzan para el 1’63 % de los afectados, el total que se requiere es de 7.669 millones de €.  Como se ve una cifra muy importante, pero que supondría la defensa sanitaria de las 300.736 personas que sufren la enfermedad y no sólo del 1’63 % del que se va a ocupar el PP.  El PP lo considera inasumible.
Pero los afectados denuncian, con mucha razón, que otros gastos no les han parecido inasumibles:
Ustedes están empleando el dinero público para rescatar a la Banca con 60.000 millones de euros, las autopistas de peaje con 2.400 millones de euros, a la empresa ACS con 1.350 millones de euros por el almacén de Gas Castor y así una lista de rescates cuyo coste supera con creces los 80.000 millones de euros. Mientras estos rescates se llevan a cabo, el Ministerio que usted preside, deja al 98,37% de los afectados por Hepatitis C sin el tratamiento que científicamente ha demostrado que cura al 95% de los afectados por Hepatitis C.

Por nuestra parte, les comentamos a la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C que hay otros gastos superfluos e, incluso, socialmente perjudiciales, como los gastos militares, que se podrían reconvertir a la lucha contra la hepatitis C:

  1. Sólo los intereses que debemos abonar los españoles por la deuda contraída por nuestro militarismo en 2015 será de 171 millones de €.
  2. Para los Programas Especiales de Armamento, el Ministerio de Defensa, fuera de los Presupuestos Generales del Estado, para esconder este gasto tan antisocial, gastará en 2015, 950 millones de €.
  3. Dedicaremos a misiones militares en el exterior la friolera de 800 millones de € durante 2015.  Sin que ninguna de ellas mejore un ápice el nivel de vida, político o social de los países intervenidos.
  4. Una buena parte de los 17.606 millones de € ocultos del Gasto Militar para 2015 se podrían utilizar para la lucha contra la hepatitis C.  Aún así, sobrarían más de 10.000 millones de € para el militarismo escondido.
  5. A nadie le han consultado si queremos gastar en militarismo 502’5 € al año por persona.  Posiblemente si nos preguntasen si estamos dispuestos a gastar los 170’4 millones de € cada español en 2015 para luchar contra la hepatitis C, la respuesta sería muy solidaria.

Para terminar otra reflexión que nos lleva a plantearnos el caso en dos de sus aspectos más generales:

Sovaldi es solo el principio. En los próximos años es muy probable que lleguen nuevos medicamentos milagro contra el alzhéimer o el cáncer. Si nada cambia, su precio dependerá del máximo beneficio, no del coste de desarrollo ni menos aún de la competencia porque una patente médica es un monopolio en un mercado donde el consumo no es una opción. Es la bolsa o la vida: ¿cuánto estarías dispuesto a pagar por no morir?

Por otro lado, deberíamos preguntarnos, con carácter de urgencia, qué queremos defender.  ¿La patria, las fronteras, el status quo? o ¿la salud, la vivienda, el medio ambiente y los cambios hacia un mundo mejor?  ¿Cañones o mantequilla?  ¿Gastos militares o gastos sociales?

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Una empresa israelí entrena a nuestros policías, guardia civiles, mossos y guardias reales

Nos hemos preguntado dónde aprenden y perfeccionan sus métodos de acción los diversos policías que luego se aplican en la calle contra la gente en las movilizaciones diversas.

Por un video escalofriante hemos conocido que la policía, la guardia civil, los mossos de escuadra, la guardia real y otras fuerzas similares se entrenan en «técnicas de seguridad ciudadana» en Israel.

En concreto las técnicas  de represión avanzada que practican los israelíes contra la población civil de Palestina, las enseña luego en cursos y cursillos a otros cuerpos policiales y paramilitares, entre ellos a las referidas policías españolas.

El curso de una semana en Israel y en castellano cuesta 2.390 € sin iva, y el de 2 semanas 3.970 € sin iva.

¿Han estado pagando las administraciones, policía, guardia civil, mossos, guardia real, …, este dineral por los cursos o los han pagado los interesados?  Mucho nos tememos que el dinero para unos fines tan poco ético hayan salido del bolsillo de todos.

El vídeo explica el entrenamiento ofrecido en 2011 a los Mossos de Esquadra catalanes, quienes después los han aplicado con tanta habilidad sobre el pueblo catalán.

Son espeluznantes las imágenes. Es aterrador conocer el grado de colaboración inmoral entre el estado genocida de Israel y los responsables de la planificación de las políticas de defensa y de seguridad en España y sus comunidades autónomas. Y, como no podía ser menos, es aborrecible comprobar las enseñanzas ofrecidas, que pagamos entre todos, para que nuestros supuestos «defensores» las apliquen contra nosotros porque nos siguen considerando su enemigo interno. ¿A lo mejor es porque efectivamente ellos son los enemigos de los pueblos?

Además, hemos podido ver que la empresa Guardian Spain tiene

Guardian Holdings LTD, empresa Matriz de Guardian Homeland Security S.A, tiene la Licencia de Exportación del Ministerio de Defensa de Israel para productos y servicios relacionados con Seguridad y Defensa. Nº 106117 con fecha del 08 de Marzo del 2006.

Además, se ufanan de que:

Todos los escoltas de la empresa pasan, tanto por un exigente procedimiento de admisión, como por un proceso de formación basada en los métodos de los servicios de seguridad israelíes.

Y es que, ahora que nos preguntamos a qué empresas hay que boicotear por el militarismo israelí, la empresa Guardia Spain tiene una matriz con sede en Israel y

La empresa fue fundada por antiguos miembros de los servicios especiales de seguridad del Estado de Israel, que han dirigido operaciones de seguridad complejas alrededor del mundo, entre ellas eventos de los Presidentes de Israel, Primeros Ministros etc.

Guardian Homeland Security fue fundada por el Sr. Ariel Mazoz, Sr Ilan Arzooan y el General (ret) Dr. Yom Tov Samia.

Y presume de 100 % made in Israel

Guardian ofrece servicios de Protección de personas, Protección de delegaciones, Seguridad en instalaciones, Asesoramiento de seguridad, Productos de seguridad y Formación integral de seguridad.

 

 

 

 

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Insumisos israelíes a la barbarie

 

Este + es + clasificado

Fuente: Aleteia

Se llama Udi Segal. Tiene 19 años. Israelí. Forzado al servicio militar en el ejército y se niega a combatir en Gaza. Ha dicho en público

Israel puede continuar esta ocupación, no en mi nombre”

Ahora espera ser apresado por las autoridades militaristas del estado terrorista de Israel, que lo enjuiciarán como desobediente y le aplicarán el rigor de la ley militar. Eso sí, sin que nadie proteste y/o se solidarice con él.

Pero Udi Segal, asumiendo las consecuencias de su deliberada y pública desobediencia, marca el camino.

De forma personal ha encontrado una de las más coherentes maneras de acabar con la locura de esta guerra. Desacatando el mandato de alistarse, de servir a las órdenes militares.

Por cierto, Udi no es el único digno. Otros cincuenta jóvenes (de esto no informa la prensa oficial, qué curioso) han hecho lo mismo y han difundido un manifiesto de su lucha

Nos oponemos – escriben – al ejército israelita y a la ley sobre la convocatoria obligatoria porque repudiamos esta operación militar

Udi dice lo mismo:

El apoyo del país a la política del Primer Ministro, Benjamin Netanyahu, es aún fuerte. Son muchas personas, sin embargo, que están cansadas de esta guerra. Sólo entre mis coetáneos, conozco al menos 120 o 130 jóvenes que han tomado mi misma decisión.

Y sigue

Cuando me acerqué a la edad de la convocatoria obligatoria – cuenta el joven – comencé a leer, a estudiar y a documentarme sobre el conflicto entre Israel y Palestina. Hace más de un año que me informo en los periódicos y estudio historia, y he decidido que no puedo tomar parte de esta ocupación

El apoyo al militarismo en Israel es extremo. La prensa que no habla de desobedientes (ni pide el apoyo para ellos, qué raro, con lo demócratas y humanitarios que son nuestros medios oficiales de propaganda e información cuando habla de los disidentes de otros lugares) se encarga de enfatizar que los Israelíes apoyan en más del 90% a Netanyahu, como nos informa El Pais, el  ABC o cualquier otro medio que elijamos. Tal vez les interese propagar la idea de que en Israel y en este conflicto no hay otra vía que la barbarie militar o la resignación.

Pero ocurre que incluso en este horror hay resistentes a la guerra. Resistentes capaces de jugar fuerte por la paz y de hacer de la apuesta noviolenta la razón política de su lucha.

Seguramente (nunca lo sabremos porque los amos de los medios nunca lo dirán ni se interesarán por ello) en Israel también existen organizaciones sociales trabajando por la paz, apoyando una construcción de las relaciones diferente, promoviendo el antimilitarismo, como pueden ser Bat Shalom, No en mi nombre, Yesh Gvul, u otros conectados en la Internacional de Resistentes a las Guerras.

Los medios oficiales las ningunean y resulta curioso que nunca aparece el trabajo soterrado, constante, de siempre que vienen desarrollando en pro de un modelo de convivencia diferente.

Incluso en la actual locura y enardecimiento de la venganza militarista, hay diputados que protestan. La diputada israelo-palestina Hanin Zoabi, del partido Balad, ha sido sancionada en el Parlamento israelí —durante seis meses podrá votar pero no intervenir ni presentar iniciativas— por unas declaraciones en las que se preguntaba si era extraño que actuara con violencia quien “sufre la ocupación, con vidas imposibles, en una situación en la que Israel secuestra presos todos los días”. Y se respondía: “Incluso si no estoy de acuerdo con ellos, son personas que no tienen ningún camino abierto para cambiar su vida. Se ven obligados a utilizar medios como estos para que Israel despierte y vea el sufrimiento de otros”.

Una crítica que ha sido entendida como una justificación del terrorismo, a pesar de haber manifestado que no está de acuerdo con el terrorismo.

Seguramente poner énfasis en la disidencia al militarismo que también existe en Israel y en otro tipo de prácticas más constructivas implicaría la remota posibilidad de que las poblaciones sensibleras de Europa pasaran de la sensación de impotencia a la exigencia de que nuestros descarados líderes, que dan a Israel con una mano lo que con la otra fingen no darle, tuvieran que apoyar las vías alternativas, apoyar a estos desobedientes, apoyar el boicot al militarismo israelí, la desobediencia a su lógica y… ¿cambiaría algo?

Seguramente una parte del silencio mediático respecto de estos israelíes desobedientes tiene que ver algo con el empedernido interés en que nada cambie en la práctica.

Sin embargo, el artículo Gaza, judíos por la paz nos enseña que hay otra realidad en este conflicto, la pacifista:

Hay voces valientes, como la de esta ONG Jewish Voice for Peace, autora del vídeo que encabeza este texto, que trabaja por la reconciliación y condena la violencia: los atentados suicidas y los bombardeos sobre Gaza. Otra es la de la periodista israelí Amira Haas, cuyo currículo vital y profesional es admirable

además, nos da algunas referencias de organizaciones, vídeos, libros, etc, para entender el conflicto actual.

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La doble agresión española al Golfo Pérsico

Imagen de Abraham Puthoor

Interesantísimo y acertadísimo nos parece el artículo de Nazanín Armanian en Público titulado «España en el Golfo Pérsico:  de la agresión militar a la económica» en el que se critica con datos y análisis sobrios la política económica y de exteriores de España en el Golfo Pérsico, además del papel de la Corona y nuestra indignante y constante venta de armas a aquellos países.

Se pregunta Nazanín:

¿Debe España cortar o reducir sus relaciones con los gobiernos del Golfo Pérsico por ser estos sistemas dictatoriales,  o hay que respaldar las buenas relaciones entre las casas reales española-árabe por el bien de las empresas españolas, y que por ende y como aseguran por el beneficio de los españoles?

Parece que el papel de España es el de un carroñero pequeño, que ha de contentarse con las migajas que dejan los grandes:

Las guerras lanzadas por EEUU durante las últimas décadas han sido una gran oportunidad para potencias medias como España para hacerse sitio en espacios donde tenían escasa o ninguna presencia, como el Golfo Pérsico y Asia Central. El no ser protagonista principal de dichas hazañas bélicas ha hecho que los gobiernos ‘mini imperialistas’ de España pudieran mantener la imagen de nación amigable que proyectan sus ciudadanos por el mundo.  

Los recientes viajes de las autoridades y empresas españolas encabezadas por la Casa Real al Golfo Pérsico, además de afianzar la monarquía como institución, tenían los objetivos de buscar inversión extranjera y a la vez conseguir suculentos contratos en la zona.

El Golfo Pérsico (nombre que mantiene desde el siglo V a.C.), representa para Madrid una prioridad estratégica, política y económicamente, por sus ingentes barriles de petróleo y la estratégica carretera marina (el estrecho de Ormuz, deformación fonética del nombre de Ahura Mazda, la antigua deidad iraní de la Luz y la Sabiduría), por la que pasan unos 19 millones de barriles a diario.

Los datos que da Nazanín son sobrecogedores para todos aquellos que no queremos participar ni en las guerras ni en el negocio de las armas y nos dejan como un país agresor sólo preocupado por llenar sus arcas y sin ningún deseo de solidaridad internacional:

La subordinación a las directrices de Washington, así como la alta dependencia energética de España y su naturaleza de gran mercader de armas (el séptimo exportador del mundo), son parte de los motivos de la participación de este país en las tres guerras que devastaron la región:

1. En el conflicto entre Irak e Irán (1980-1988) España vendía armas a ambos países, y no sólo con el objetivo de lograr un lucrativo negocio, sino también para aplicar la doctrina estadounidenses de “doble contención”, que planeaba la destrucción de ambas potencias regionales para convertir a Israel en el país hegemónico de la región. Aquella guerra dejó 1,5 millones de muertos, 7 millones de mutilados y decenas de miles de casas, escuelas, presas o fábricas destruidas.

2. En la guerra encabezada por EEUU en 1991, bajo el pretexto de rescatar a Kuwait de la invasión de Irak (ver: Recordando dos patrañas bélicas).

3. En la invasión militar a un moribundo Irak en 2003; un ataque que sepultó bajo toneladas de bombas a decenas de miles de seres humanos, además de a una de las cunas de la civilización humana. Los 25 millones de iraquíes a los que destrozaron la vida aún esperan recibir una sencilla disculpa, y un juicio que lleve ante los tribunales a los criminales que organizaron aquella matanza.

También es de destacar la relación entre la energía (en forma de petróleo) y el negocio de las armas en el caso de Arabia Saudí:

 el segundo suministrador de crudo de España (después de México), firmó en 2012 con las entidades españolas contratos por el valor de 6.736 millones de euros, después de que el Fondo Hispano Saudí de Infraestructuras y Energía -creado en 2007 por la mediación de Corinna, la amiga de Juan Carlos de Borbón-, no funcionara, aunque ella cobrase unos cinco millones de dólares. (Ver. Arabia Saudí: el silencio blanco y un coctel de wahabismo y petróleo).

En 2011, el rey de España consiguió el megacontrato de 100.000 millones de euros del Ave Meca-Medina, para que los aspirantes a ser “Hayi” (título honorífico de quienes han visitado la Kaaba), tengan algo de España, país que se ha hecho cargo también de construir las vías férreas que conectarán el norte del país al sur, de nuevas carreteras, depuradoras, desaladoras, etc.

La guinda de esta locura de derroche la pone la intención de los saudíes de encargar a los españoles la construcción de algunos de los 16 reactores nucleares que tienen previsto inaugurar, justo cuando se cree que con la complicidad de Pakistán planean conseguir bombas atómicas. En este país, exportador del Oro Negro e imanes wahabitas, donde el 21% de los niños mueren antes de los 5 años.

Todos nos deberíamos preguntar qué estamos propiciando armando a los petrojeques, de qué nos sentiremos culpables dentro de unos años cuando la guerra (violencia directa estalle) o cuando seamos más conscientes del apoyo que damos a la violencia estructural y cultural que damos en aquellos países:

Las armas entran en el Golfo Pérsico como churros;  más que la harina para el pan, y más que las medicinas para aliviar el dolor. A la región más militarizada del planeta se destinan el 30% de todas las armas que se venden en el mundo. Una buena tajada se la llevó España en 2013, cuando duplicó sus exportaciones de artefactos bélicos a la región – un tercio del total, por el valor de 3.907,9 millones de euros-, a pesar de que convenios internacionales se lo prohíben, porque los sátrapas del Golfo Pérsico infringen los derechos humanos.

Resulta evidente que nuestra actuación económica y política en el Golfo Pérsico es una forma de violencia estructural, pero, sobre todo, si atendemos a los aspectos de violencia estructural y cultural podríamos, incluso, considerarla como una forma de terrorismo económico de estado.

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La especulación financiera sobre los alimentos causa violencia estructural

Imagen de Alexis Martín

Fuente:  Público.

Todo en aras del libre mercado. Todo en aras de la economía vaporosa que no produce nada y que sólo especula (apuesta) para que los que ya tienen mucho dinero tengan muchísimo más. Todo con la argumentación de que si ellos no se forran, a los demás no nos llegarán ni las migajas.

Hay que darles facilidades aunque éstas supongan crear nuevas situaciones de violencia estructural en cuestiones tan básicas como los alimentos.

pocos saben que uno de los principales motivos de ese sufrimiento mundial –y de que cinco millones de niños mueran por malnutrición cada año en el Tercer Mundo– es la ingeniería financiera con la que los tiburones de Wall Street transformaron los mercados de futuros de las materias primas en una ruleta bursátil, con la que seguir enriqueciéndose, tras el pinchazo de la burbuja de las puntocom en 2000-2001.

En realidad, a los primeros que se les ocurrió tan estupenda idea fue a los banqueros neoyorquinos de Goldman Sachs, quienes ya en 1991 crearon un nuevo instrumento especulativo, un índice de 18 productos básicos –del trigo, el cacao, el cerdo, el arroz o el café, al cobre y al petróleo– para que los brokers pudieran también jugar en lo que hasta entonces era un mercado especializado. A ese Goldman Sachs Commodity Index se sumaron después muchas otras grandes entidades financieras deseosas de aprovecharse de la llamada “apuesta de China”: la lógica creencia de que a medida que crezcan los ingresos de chinos, indios y otros integrantes de las nuevas clases medias de las potencias emergentes, consumirán alimentos de mejor calidad y en más cantidad. Una jugada segura.

Una jugada segura para los especuladores y segura para los pobres.  Cuando los primeros la disfrutaban, los segundos la padecían:

Es lo que la Conferencia sobre Comercio y Desarrollo de las Naciones Unidas (Unctad) denomina “financialización” de los mercados de productos de primera necesidad. Un fenómeno que se desbocó cuando los lobbies financieros norteamericanos consiguieron que el Congreso de EEUU aprobase por la vía de urgencia –para compensar a los mercados del colapso de la burbuja digital– una legislación que permitió a los grandes fondos de pensiones y hedge funds que empezasen a especular con derivados de esos índices de materias primas. Acababa de empezar el siglo XXI y tanto republicanos como demócratas abrazaban el credo de la desregulación financiera.

El resultado fue tan espectacular como ignorado por políticos y ciudadanos: en sólo cinco años, las posiciones de los fondos en el mercado de materias primas pasó de 13.000 a 317.000 millones de dólares. Esa tremenda multiplicación especulativa buscaba, por supuesto, que los precios de esos productos básicos se disparasen, para obtener pingües beneficios con los astronómicos márgenes entre lo que se paga a los agricultores (fijado de antemano e invariable) y lo que se acaba cobrando a los consumidores.

Y así fue. Según los cálculos de la Unctad, en la primera década del siglo los precios medios del trigo, el maíz y el arroz prácticamente se triplicaron… produciendo decenas de miles de millones de beneficios a los especuladores bursátiles, con los que compensaron sus pérdidas en las temerarias operaciones de las hipotecassubprime, los activos basura y los CDS. Entretanto, en 2008 estallaban revueltas del hambre en una treintena de países del Tercer Mundo, donde la mayoría de la población tiene que gastar en alimentos el 70% de sus ingresos y no puede costear ni la menor subida de precios; simplemente ha de pasar hambre.

Ni siquiera la actual crisis económica global ha frenado ese encarecimiento de los productos de primera necesidad, pues el año pasado los precios de los cereales aumentaron en más del 60%.

“El mercado de los alimentos se ha convertido en un casino”, declaró Joerg Mayer, de la Unctad, a The Guardian. “Y por una única razón: hacer que Wall Street gane todavía más dinero”.

El círculo vicioso de la especulación financiera, el hambre, la violencia.

Y es que el hambre es un arma moderna, sibilina, pero muy potente y administrada sólo por unos pocos, los más poderosos.

Estas prácticas deberían ser consideradas como un tipo de terrorismo. Terrorismo económico. Lo razonamos.  La subida de precios de los alimentos básicos va a provocar hambrunas en muchos lugares del planeta, normalmente ya depauperados de por sí.  Esto va a provocar tensiones, levantamientos, revueltas, violencia en definitiva.  Dicha violencia va a ser contestada por medio de la violencia de los gobiernos.  Todo ello producirá más violencia (y esto no es especulación, ¿cuántas veces ha ocurrido en la historia?).  Ante esta situación de violencia los países implicados, normalmente el Tercer Mundo, se verán obligados a recurrir a la financiación de los países ricos. Y no para comprar alimentos o para mejorar sus regadíos, etc. Sino para comprar armas con que garantizarse . Y con ello el primer mundo, que es quien vende las armas, vuelve a lucrarse de la situación que ha provocado.

Y, entre tanto, nuestros estados y sus gobiernos del primer mundo mirando para otro lado. La diferencia, fundamental, es que los gobiernos son elegidos por nosotros y los brokers y millonarios no. A los gobiernos y a nuestros políticos les podemos y les debemos exigir normas reguladoras de estos mercados especulativos, o quizá mejor, les debemos exigir que ilegalicen estas prácticas especulativas que no producen ningún rédito en la economía social y que impongan a los culpables que se lucraron de ellas reparaciones.

Lo público, debe garantizar los derechos básicos del común.  La alimentación es uno de ellos.  Además, los debe garantizar en España y a cualquier persona de cualquier país, si no es así, no son derechos humanos.

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¿Y si el ejército ocupa Cataluña?

Imagen de Oisin Prendiville

Fuente: Vegamediapress

Hemos encontrado un delirante artículo del ex-coronel Martínez Inlgés, en el que, amén de múltiples improperios que no son de nuestro gusto, explica una tesis que, según él, está elaborada por una especie de conjura político militar en la que estarían metidos tanto políticos actuales como miembros del ejército.

Comencemos por aclarar que nos parece un delirio y no creemos que tenga mucha base. De hecho no ofrece pruebas ni datos que permitan seguir el hilo del plan. Pero la mera hipótesis de que pudiera darse una reacción del ejército y de la élite más españolista, sea ésta u otra, ante una agudización del proceso de ruptura catalán, nos lleva a una pregunta ¿Y qué haríamos si eso ocurre?¿Qué haríamos si el ejército o cualquier otra cosa promueve una intervención militar y autoritaria para imponer su voluntad a ese proceso?

Dice, textualmente, Martínez Inglés que

Por ello, y sin remilgos  de ninguna clase, me atrevo a afirmar (y afirmo) que en las altas esferas de las Fuerzas Armadas españolas (JEMAD, Jefe del Estado Mayor de la Defensa; JEME, Jefe del Estado Mayor del Ejército; JEMA, Jefe del Estado Mayor del Aire y AJEMA, Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada) existen ya planes elaborados, con el conocimiento y la total complacencia del Ejecutivo del señor Rajoy, para intervenir con rapidez, contundencia, nocturnidad y desprecio absoluto por las formas democráticas, en Cataluña si llegado el mes de octubre del presente año la plana mayor del independentismo catalán no ha dado marcha atrás en sus propuestas de separarse de España y siguen con su idea de celebrar un referéndum a primeros de Noviembre.

Y continúa detallando un supuesto plan de acción:

Los planes, según los datos de que dispongo provenientes de fuentes castrenses de toda solvencia, pasarían por ocupar, no más tarde del 20 de octubre de 2014, por sorpresa, de noche y a cargo de unidades de elite del Ejército español (Paracaidistas y Legión), todos los centros del poder político y partidario tanto en Barcelona como en el resto de capitales de provincia de la Comunidad catalana, al tiempo que se decretaba el estado de excepción en toda Cataluña y se dejaba fuera de la ley al actual Gobierno de la Generalitat. El Gobierno del señor Rajoy, una vez terminada la operación nocturna (sobre las ocho de la mañana del día “D+1”) daría cuenta urgente al Congreso en una sesión Plenaria de las Cortes españolas, facilitando toda clase de explicaciones al pueblo español y prometiendo una rápida y “democrática” salida al conflicto.

Insistimos que no le vemos mucho recorrido a la opinión del ex-militar, pero con todo, nos pone ante un ejercicio teórico que conviene estudiar desde la pregunta siguiente: ¿Cómo reaccionaríamos? ¿Cómo reaccionaríamos como antimilitaristas?¿Cómo reaccionaríamos como ciudadanos responsables?

Desde nuestro punto de vista, la mera posibilidad de que un ejército cualquiera pueda ejecutar un plan de ocupación violenta del poder, en cualquier sociedad o parte de cualquier sociedad, implica una maldición y explica la última ratio del poder que otorga a los militares tales capacidades. La mejor defensa de una democracia se corresponde, a nuestro juicio, con desprenderse de los aparatos violentos y de los mecanismos de imposición violenta, como es el caso de los ejércitos y por promover relaciones humanas justas y basadas en la seguridad humana. Es un camino complejo y largo, pero debemos recorrerlo sin descanso, porque la ensoñación de Martínez Inglés tiene una enseñanza verdadera: los ejércitos pueden imponer sus opiniones, o las de aquellos a quienes defienden, frente a todos los demás.

En el caso concreto en que el ejército interrumpiera un proceso político como el catalán, donde los propios políticos de turno están desbordados por un movimiento desde abajo de construcción de nuevas reglas de juego en Cataluña y, por conexión, en el resto del estado, deberíamos oponernos al ejército y a la clase política que lo aupara de forma contundente, organizada, generalizada, mediante la desobediencia y la práctica de una política noviolenta de instituciones paralelas tendente a desbordar a los golpistas y a impedir que las fuerzas políticas de todo signo se les junten.

Lo cierto es que lo que ocurre en Cataluña, si se entiende como un proceso de deliberación de una sociedad que ha desbordado a la casta política, por mucho que ésta quiera canalizarlo y constreñirlo ya sea en un sentido nacionalista o españolista, es parecido a lo que ocurre en otros lugares del Estado y del mundo. La gente quiere tomar el protagonismo de su propia política, desprecia a la casta extractiva que nos manipula, y exige cambios radicales.

La apuesta es por otra política, por otro modelo, por otra sociedad y sólo en parte puede entenderse como un proceso separatista, tal como dice el discurso tradicionalista de los militares y políticos españoles.

Si ocurriese la intervención del ejército habría que actuar como ante un golpe de estado, salir, noviolentamente, a las calles, hacer desobediencia civil.  Entonces seríamos considerados enemigos de la patria y nuestra legitimidad se enfrentaría a su manipulada legalidad.

Que nos echen a las policías, a los espías, a los militares para atajar las expectativas de igualdad, de justicia, de libertad, de derechos no es una buena noticia, pero sin embargo desenmascara el papel del militarismo y nos deja la opción de la lucha social noviolenta contra sus imposiciones.

Tampoco nos parecería bien que luego, a última hora, saliese el rey, o el príncipe o cualquier otro alto mando militar, para echar una bronca a los golpistas y volver al status quo actual.  No son ellos quienes deben controlar al ejército.  En nuestra opinión es la sociedad quien debe hacerlo.

Nosotros optamos por el control del militarismo hasta que este vaya desapareciendo en una sociedad alternativa y noviolenta.  Ahora no se controla desde el Parlamento lo que hacen los militares.  Existe una Comisión de Defensa en el Congreso que no pregunta por lo más básico del planeamiento militar, a la cual no se le da verdadera información sobre las actividades y gastos de los ejércitos.  Así, ¿cómo nos extraña que un ex-coronel diga que sabe de fuentes militares que hay planes hechos por toda la cúpula militar del Estado para tomar Cataluña antes de que puedan decidir democráticamente su futuro?  Porque, si estos planes se están confeccionando, podemos hablar de terrorismo de estado.

Algunos dicen que los ejércitos no están para realizar actos violentos contra eventos democráticos.  Sin embargo, su función, aunque no lo queramos, es precisamente esa, ser garantes del inmovilismo más rancio.  Nosotros defendemos que un mundo democrático no puede contar entre sus instituciones una que promueva la violencia y la obediencia ciega.

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Otro aspecto de la seguridad que se militariza: la ciberseguridad

Dedicamos un artículo amplio al tema de la ciberseguridad porque es la primera vez que España tiene política en este sentido y nos parece importante analizar desde la perspectiva noviolenta esta nueva ampliación del concepto de seguridad hacia las redes telemáticas.

Documento oficial de la Estrategia de Ciberseguridad Nacional (2013).

El 5 de diciembre el Consejo de Ministros aprobó la Estrategia de Ciberseguridad Nacional 2013.  El documento lleva el sello del Departamento de Seguridad Nacional de Presidencia del Gobierno y fue aprobado por el Consejo de Seguridad Nacional, compuesto por los integrantes de la foto:

Hay que decir que el término ciberseguridad ya aparecía en la Estrategia Española de Seguridad de 2011, poco se había desarrollado desde entonces.

Lo primero que se destaca en la introducción del documento aprobado es que:

La Estrategia de Ciberseguridad Nacional se adopta al amparo y alineada con la Estrategia de Seguridad Nacional de 2013, que contempla la ciberseguridad dentro de sus doce ámbitos de actuación.

La Estrategia de Ciberseguridad Nacional (ECSN) consta de 5 capítulos:

Capítulo 1.  El ciberespacio y su seguridad.

El desarrollo de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) ha generado un nuevo espacio de relación en el que la rapidez y facilidad de los intercambios de información y comunicaciones han eliminado las barreras de distancia y tiempo. (…) las redes y los sistemas de información y de telecomunicaciones han venido a difuminar las fronteras, haciendo partícipes a sus usuarios de una globalización sin precedentes que propicia nuevas oportunidades, a la vez que comporta nuevos retos, riesgos y amenazas.

Cuando se inaugura un nuevo aspecto de la política de defensa hay que esperar que sean contestadas, en el primer documento que elabora el gobierno, las preguntas más básicas:  ¿Cuáles son estas amenazas, de qué nos tenemos que defender, a quién tenemos que defender?

La ECSN pasa a definir las características de los ciberataques:

  • Bajo coste:  muchas de las herramientas utilizadas por los atacantes pueden obtenerse de forma gratuita o a un coste muy reducido.
  • Ubicuidad y fácil ejecución:  porque es independiente de la localización de los agresores, no siendo imprescindible, en muchos casos, grandes conocimientos técnicos.
  • Efectividad e impacto:  debido a la ausencia de políticas de ciberseguridad, la insuficiencia de recursos y la falta de sensibilización.
  • Reducido riesgo para el atacante:  por la facilidad de ocultación y porque el marco legal es dispar o inexistente.

Los riesgos y amenazas son enumerados:

  • Estados extranjeros.
  • Causas técnicas.
  • Fenómenos naturales.
  • Hacking.
  • Conflictos.
  • Crimen organizado.
  • Amenazas internas.
  • Terrorismo.
  • Sabotaje.
  • Hacktivistas.
  • Individuos aislados.
  • Delincuencia.
  • Espionaje.
  • Organizaciones terroristas.

Estamos totalmente sorprendidos porque tras más de 6 meses de negociaciones el nivel de concreción es bajísimo:  causas técnicas (¿?), fenómenos naturales (¿?), conflictos (¿?).  Por otro lado, se nota, en la reiteración, una cierta fijación:  hacking, hactivistas;  terrorismo y organizaciones terroristas.  Parece que hay pocos riesgos y amenazas y los quieren duplicar para rellenar, si es así, nos extraña que no hayan incluido junto a crimen organizado, organizaciones criminales, y junto a individuos aislados, las individuas aisladas.  Por otro lado, ¿qué serán las amenazas internas?  ¿Volvemos a los tiempos de Franco en los que el enemigo éramos la gente de la calle?

También nos preocupa otro aspecto que se omite totalmente.  ¿Pueden los militares y civiles ejecutores de la ECSN convertirse en parte de lo que quieren combatir?  Es decir, mucho nos tememos que pare evitar el hacking van a hacer hacking, que para evitar el espionaje cibernético van a hacerlo ellos.  Así, nuevamente, lo que lograremos será que España se convierta en el enemigo de mucha gente.

Por otro lado, teniendo en cuenta el peligro que anunciamos, habría que tener un código ético y también un código de sanciones para que aquellos que se dedican a la ciberdefensa no puedan hacer, sin pagar por los malos usos, todo aquello que les dé la gana.

Capítulo 2.  Propósito y principios rectores.

Los principios rectores son muy bonitos:

  • Liderazgo nacional y coordinación de esfuerzos.  Ambos los asume el presidente del Gobierno.  (Pues si lidera Rajoy, vamos apañados, las amenazas y los riesgos se estarán carcajeando).
  • Responsabilidad compartida.  Todos los agentes públicos y privados, incluyendo también a los propios ciudadanos han de sentirse implicados con la ciberseguridad.  (¿Qué significa esto, que si algo sale mal, será culpa nuestra?, ¿que nos van a dejar decidir algo?, ¿que vamos a poder decidir cuánto dinero y a dónde va dedicado? Realmente es curiosísima y cansina la retórica del gobierno PPPSOE en la que nos quieren hacer sentir interesados e implicados en cosas sobre las que ni nos han preguntado).

Y todos ellos, respetando y fortaleciendo la protección y el pleno disfrute de los derechos fundamentales consagrados en nuestra Constitución y en instrumentos internacionales de la importancia de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos o el Convenio Europeo para la protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales.

Capítulo 3.-  Objetivos de la Ciberseguridad.

Son seis los objetivos que fija la ECSN:

Objetivo 1:  Garantizar que los Sistemas de Información y Telecomunicaciones que utilizan las Administraciones Públicas poseen el adecuado nivel de ciberseguridad y resiliencia.

Aquí aclaramos que resiliencia es  es la capacidad de un sistema de soportar y recuperarse ante desastres y perturbaciones.  Es decir, que se asume que no hay posibilidad de un adecuado nivel de ciberseguridad que nos proteja de los actos enemigos y que es tan importante dotarnos de capacidad de recuperación.

Objetivo 2:  Impulsar la seguridad y resiliencia de los Sistemas de Información y Telecomunicaciones usados por el sector empresarial en general y los operadores de Infraestructuras Críticas en particular.

Es decir, que esta parte del Estado, liderada por los militares, se pondrán al servicio de la seguridad y resilencia del sector empresarial.  Esto nos parece escandaloso pues supone que con el dinero de todos vamos a beneficiar a los grandes del sector empresarial.  Nada se dice de proteger y favorecer la resiliencia de las ongs o de los movimientos de base, ni de la sociedad en general.  Parece claro que la opción no es neutra sino que se configura otra vez para favorecer la seguridad, ciberseguridad en este caso, de las elites de la sociedad.

Objetivo 3:  Potenciar las capacidades de prevención, detección, reacción, análisis, recuperación, respuesta, investigación y coordinación frente a las actividades del terrorismo y la delincuencia en el ciberespacio.

Objetivo 4:  Sensibilizar a los ciudadanos, profesionales, empresas y Administraciones Públicas españolas de los riesgos derivados del ciberespacio.

¿Sensibilizar o adoctrinar?  Más bien parece que lo que buscan es que digamos que sí a todo lo que proponen aunque lo que proponen sea vaguedades como las que hemos visto más arriba.

Objetivo 5:  Alcanzar y mantener los conocimientos, habilidades, experiencia y capacidades tecnológicas que necesita España para sustentar todos los objetivos de ciberseguridad.

Es decir, ¿el gobierno se plantea gastar miles y miles de euros en llegar a unos conocimientos y habilidades que no explica cuáles son?  Quiere esto decir que España se va a dedicar, como nos tememos a formar hacktivistas, saboteadores digitales y espías del ciberespacio para hacer todos estos delitos con la cobertura legal de estar usando la fuerza del Estado?  Si esto fuera así, no estaríamos de acuerdo, al igual que denunciamos el terrorismo de estado.

Objetivo 6:  Contribuir a la mejora de la ciberseguridad en el ámbito internacional

Con los mimbres explicados anteriormente y sin explicar este punto, mucho nos tememos que simplemente el gobierno del PP pretende realizar, en la medida de lo posible, a escala española, las mismas actividades que recientemente han causado escándalo internacional y aceradas críticas europeas por parte del espionaje de Estados Unidos.  Parece que sí anuncian que España colaborará con los estados que necesiten capacitación mediante la política de cooperación al desarrollo, es decir, parece que se darán cursos en el extranjero que no serán financiados por el Ministerio de Defensa, sino por Exteriores, lo cual puede contribuir a aumentar el gasto militar oculto en otros ministerios diferentes al de Defensa.

Toda esta indefinición nos hace sospechar que esta ciberdefensa española va a ser otro peligro más para la sociedad española.

Capítulo 4.-  Líneas de acción de la ciberseguridad nacional.

  • Capacidad de prevención, detección, respuesta y recuperación ante las ciberamenazas
  • Seguridad de los Sistemas de Información y Telecomunicaciones que soportan las Administraciones públicas.
  • Seguridad de los Sistemas de Información y Telecomunicaciones que soportan las Infraestructuras Críticas.
  • Capacidad de investigación y persecución del ciberterrorismo y la ciberdelincuencia.
  • Seguridad y resiliencia de las TIC del sector privado.
  • Conocimientos, Competencias e I+D+i
  • Cultura de la ciberseguridad.
  • Compromiso internacional.

Capítulo 5.-  La ciberseguridad en el Sistema de Seguridad Nacional.

Imagen de Thiber

En la imagen anterior viene bien explicadito, y como una imagen vale más que mil palabras …

Lo que queda claro es que va a haber dos comités, suponemos que con media docena, una docena o docena y media de personas cada uno, que cobrarán sus buenos sueldos por hacer … ¿nada?

La verdad es que tampoco nos queda claro.  Sólo dar relevancia a la noticia de El País que asegura que ha habido mucho rifi-rafe por la presidencia del Comité de Ciberdefensa entre los responsables de Presidencia (CNI), Industria, Exteriores, Interior y Defensa.

Finalmente, se ha optado por una solución salomónica. Los altos cargos del CNI, Interior, Industria, Defensa y Exteriores se turnarán, por periodos de un año, al frente del comité. El primer turno corresponderá al director del centro de inteligencia, Félix Sanz —o, en su defecto, a la secretaria general del CNI, Beatriz Méndez de Vigo—, que será el Representante Nacional de Ciberseguridad y representará a España en los foros internacionales.

Además, sobre la financiación de estas nuevas estructuras de la defensa patria, hay que destacar que

La estrategia carece de dotación económica, por lo que su puesta en práctica dependerá de las asignaciones previstas en los presupuestos de los distintos ministerios.

Otras vertientes de la ECSN:  el negocio.

Curioso.  Hace poco hacía su aparición el primer think-tank español sobre ciberseguridad.  Se llama Thiber y está dirigido por Enrique Fojón, Guillem Colom y Adolfo Hernández.  Y que cuenta con la colaboración de tres entidades públicas:  la Universidad Autónoma de Madrid, el Centro de Seguridad Industrial, ISMS Forum Spain;  y tres entidades privadas:  Vulnex, Ecix y Secure Tech.

Mucho nos tememos que este sea otro intento, disfrazado con el miedo que mete a la gente el tema de la seguridad, para hacer otro negocio con los amiguetes.  No olvidemos que la cúpula del Ministerio de Defensa han sido importantes miembros del negocio armamentístico.

Según Atenea Digital hay 600 empresas esperando a que se desarrolle esta ECSN para lucrarse

de ayudas para implementar el software necesario para que Pymes y grandes empresas no sean vulnerables a robo de información industrial o estafas. Precisamente, según ha sabido Atenea, esta dotación económica aún inexistente será articulada a partir de los presupuestos de los distintos ministerios implicados, sobre todo Interior, Industria y Defensa.

¡BINGO!

Ayudas a los industriales, más gasto militar, más gasto militar oculto en Interior e Industria. Una vez más, el viejo truco.

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Más ejemplos de violencia cultural contra las mujeres

Fuente:  elconficencial.com

Como nuestra mentalidad es muy otra, nos parece increíble esta noticia.  Sin embargo, somos conscientes de que esta realidad de irrespeto máximo a los derechos de las mujeres existe y tiene mucho poder en varios lugares del planeta.

El Confidencial nos regala un listado de 7 restricciones ridículas para los derechos de las mujeres en el mundo:

1.- Yemen: una mujer es sólo ‘medio’ testigo en un juicio

Esta es la política de testigos en Yemen, donde la mujer “no está considerada como una persona completa ante un tribunal”. Generalmente, el testimonio de una mujer no tiene valor legal a no ser que esté respaldado por el de un hombre o concierna a un lugar o una situación en la que nunca habrá un hombre presente.  Además, las mujeres no pueden testificar en procesos por adulterio, injurias, robo o sodomía.

2.- Arabia Saudí y Ciudad del Vaticano: las mujeres no pueden votar… aún

Este es la situación, por asombrosa que parezca, en Arabia Saudí, aunque un decreto del rey Abdulá permitirá a las mujeres participar en las elecciones del año 2015. Ciudad de Vaticano es el único otro estado del mundo que permite a los hombres, pero no a las mujeres, ejercer su derecho al voto.

3.- Marruecos y Arabia Saudí: las víctimas de una violación terminan siendo acusadas

Muchos países suspenden en la protección de las víctimas de una violación, pero algunos van incluso más lejos… castigan a la mujer por haber abandonado su hogar sin la compañía de un varón, por estar en compañía de un hombre que no es pariente suyo, o por haberse quedado embarazadas tras sufrir abusos sexuales. El caso más infame podría ser el de Qatif girl, la joven saudí que fue raptada y violada por siete hombres en el año 2006. Sus agresores fueron sentenciados a entre 80 y 1.000 latigazos y hasta diez años de cárcel, pero la víctima también fue condenada a 90 latigazos y seis meses de prisión por “estar sola en un coche en compañía de un hombre que no era un pariente”. Recientemente, una joven marroquí de 16 años terminó suicidándose cuando un tribunal la obligó a casarse con el hombre que la había violado.

5.- Yemen: una mujer no puede salir de casa sin el permiso de su marido

Yemen, donde esta ley infame sigue vigente hoy en día, sólo permite a una mujer abandonar su casa en una situación de emergencia, por ejemplo, si debe salir a toda prisa para cuidar de unos parientes enfermos.

 6.- Ecuador: el aborto es ilegal a no ser que seas “idiota”

Según Rothna Begum, esta es la política actual en Ecuador, donde el aborto ha sido ilegal desde hace tiempo excepto para “idiotas” o “dementes”. Los políticos consideran actualmente redefinir la ley con un menos polémico “mentalmente enfermos”, pero eso no cambiará el estatus legal sobre el aborto en el país. O, lo que es más importante, el hecho de que la ley se emplea frecuentemente para criminalizar abortos espontáneos.

7.- India (ciertas zonas del país): algunas leyes de seguridad vial no se aplican a las mujeres

En algunos estados de India, ciertas normas de seguridad vial no afectan a las mujeres, como la obligación de llevar casco si utilizan una motocicleta. Organizaciones feministas han atacado la medida argumentando que se trata de una devaluación de la vida de una mujer. Aquellos que la apoyan, esgrimen que sólo intenta preservar los peinados y el maquillaje de las mujeres, lo que no es precisamente una respuesta muy feminista.

La octava sería la ley que prohíbe a las mujeres conducir y que es la que ha motivado esta recopilación.

Y nos parece que no es adecuado el adjetivo de ridículas.  Estas normas son injustas, inhumanas, machistas, atentatorias claramente contra los derechos humanos.  Sobrepasan lo ridículo y se convierten en terrorismo de estado contra las mujeres.  Son leyes ilegítimas contra las que sólo cabe la desobediencia civil noviolenta.  Y además, nos parece que los autores de dichas leyes deberían ser perseguidos legalmente de oficio y llevados a juicio por alguna Corte Penal Internacional para que alguien declare el reproche de sus imposiciones desde el punto de vista de la justicia.

Las sociedades se ven educadas en un entorno de violencia que va más allá de la violencia directa y que incluye a la violencia cultural que en otro trabajo:

 lo definen como una violencia que “se expresa también desde infinidad de medios (simbolismos, religión, ideología, lenguaje, arte, ciencia,leyes, medios de comunicación, educación, etc.), y que cumple la función de legitimar la violencia directa y estructural, así como de inhibir o reprimir la respuesta de quienes la sufren, y ofrece justificaciones para que los seres humanos, a diferencia del resto de especies, se destruyan mutuamente y sean recompensados incluso por hacerlo

La noticia, ciertamente, mueve al asombro, a la ironía;  pero ante todo nos debería mover a la solidaridad y a la acción.

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