Archive for reserva militar

Los mayores ejércitos de la OTAN

Imagen de Le Mouvement de la Paix

Fuente:  OTAN.

País20102017
Estados Unidos1,4271,308
Turquía 495387
Francia 234209
Italia193181
Alemania 235179
Reino Unido 198161
España 131121
Polonia100111
Grecia 128107
Canadá 6173
OTAN (total)3,5723,174

Si analizamos la tabla adjunta, podremos darnos cuenta de algunos datos relevantes:

  • La OTAN utiliza, como poco, 3.174.000 personas para la defensa.  Decimos que como poco porque somos consientes de que, al menos, España no ha incluido los guardias civiles que tienen naturaleza militar.  También cobran de lo militar y suponen gasto militar los reservistas, que tampoco están contabilizados.  Suponemos que la OTAN utiliza, cándidamente, los datos que le dan los países y, por ello, también suponemos que estas cifras no son del todo reales, sino que están ajustadas bastante a la baja.
  • La OTAN ha bajado el número de sus tropas en el periodo 2010 – 2017 desde 3.572.000 a 3.174.000, es decir, 398.000 militares menos, un 11’15 % menos.
  • La OTAN se fundamenta en Estados Unidos, que representaba en 2010 un 39’94 % de los efectivos y que en 2017 alcanzó el 41’20 %.
  • De los 28 países de la OTAN, en 7 han subido el número de militares, en 21 han bajado.
  • Las subidas de militares en la OTAN han tenido como claros protagonistas a los países del Este, más cuanto más próximos a Rusia.  Polonia, octavo ejército de la OTAN, que ha subido en 11.000 efectivos, un 11 %.  Otros países que han aumentado el número de integrantes de sus ejércitos ha sido Estonia de 5.400 a 5.700, un 5’5 %;  Letonia, de 4.800 a 5.700, un 18’75 %;  Lituania de 7.900 a 14.000, un 77’2 %;  Noruega, de 19.000 a 20.000, un 5’26 %;  Rumanía de 67.000 a 70.000, un 4’47 %;  y Canadá de 61.000 a 73.000, un 19’67 %.
  • La mayor bajada en número de efectivos se ha producido en Estados Unidos:  119.000, Turquía 108.000, Alemania 56.000, Reino Unido:  37.000, Grecia 21.000, Portugal 16.000, Italia 12.000, España 10.000.  En este caso destacan las fuertes bajadas de los mayores contribuyentes de la OTAN y las del flanco sur.
  • Número de soldados y extensión del país no son directamente proporcionales.  Países inmensos como Estados Unidos y Canadá tienen ejércitos muy diferentes en cuanto a número de soldados.  Por lo tanto, la cantidad de soldados no es factor directo de la cantidad de kilómetros cuadrados que tienen que defender.
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El despilfarro de los militares en la reserva

Imagen de Juantiagues

Imagen de Juantiagues

Uno de los capítulos más complejos del despilfarro militar lo constituye la llamada situación de reserva, articulada en la actualidad en la Ley  39/2007, de 19 de noviembre, de la Carrera Militar.

En la época de la transición se hereda del tardofranquismo un desmesurado ejército que no era sostenible desde el puro punto de vista técnico. Como explica en una recomendable tesis doctoral de 2013 Quesada González, la falta de conflictos militares, el aumento de población española y de sus condiciones de vida y la tendencia general en Europa llevaron en los años 70 a una integral reforma del servicio militar (que era obligatorio y universal) y de la estructura del ejército tendente a reducir tanto el desmesurado número de efectivos como el desproporcionado número de oficiales.

Será Narcís Serra el que inicie el proceso de reducción significativa del ejército y su poder y el que enfoque una cierta lógica a la operatividad  militar, enfocada cada vez menos a la idea de un ejército de masas y cada vez más a una fuerza militar integrada en la OTAN y de enfoque hacia operaciones internacionales.

Para ello procedió, junto con otras reformas (Plan General de Modernización del Ejército de Tierra que redujo las capitanías a seis, hizo desaparecer 116 unidades y redujo los efectivos a un 50%).  También se reformó la reserva militar, acortando los plazos de servicio activo de la legislación franquista y estableciendo diversos privilegios para que el enorme número de oficiales pudieran de manera voluntaria, pasar a la situación de reserva (sin perder sus derechos económicos y con la posibilidad de compatibilizar esta situación de retiro con otro trabajo remunerado) o de manera forzosa si los cupos de “reserva” previstos por la planificación militar no se completaban de manera voluntaria.

Con la desaparición del servicio militar obligatorio en 1999 y la implementación del Plan de Reorganización del Ejército de Tierra- RETO, del mismo año, y más tarde aún, el Nuevo Plan de reorganización del Ejército de Tierra (Plan Norte) se pretendía la plena profesionalización de las fuerzas armadas y abordar uno de los problemas surgidos como consecuencia de la nueva estructura del ejército, dando paso tanto al establecimiento de una “reserva movilizable” para caso de necesidad pero que no incrementase el número de efectivos en caso de no necesitarse, y reestructurando la situación de reserva para quitarse del medio tanto a los vejestorios heredados de otras épocas como al exceso de oficialidad que se arrastraba por la desproporcionada relación oficial/soldado del ejército y el empeño de los diversos planes de modernización, influenciados por la tendencia de los ejércitos de la OTAN, a “rejuvenecer” la oficialidad militar y sus competencias (que sepan inglés, que sepan manejarse con nuevas tecnologías, que sepan algo en definitiva) y a participar activamente en la política de injerencia militar existente en el seno de la Alianza y compartida, con verdadero ardor guerrero, por los gobiernos españoles del bipartido.

La ley de la Carrera Militar fija las “situaciones administrativas” en que puede estar un militar:

Artículo 107 Situaciones administrativas

  1. Los militares profesionales se hallarán en alguna de las siguientes situaciones administrativas:
  2. a) Servicio activo.
  3. b) Servicios especiales.
  4. c) Excedencia.
  5. d) Suspensión de funciones.
  6. e) Suspensión de empleo.
  7. f) Reserva.
  8. g) Servicio en la Administración civil.

Conforme al numeral 2 del referido artículo 107, a la situación de reserva sólo pueden acceder los militares de carrera, es decir, los que se han incorporado a una escala de oficiales o suboficiales y obtenido un “empleo” militar (Art. 76 de la norma referida), no así  los efectivos que acceden a las fuerzas armadas como soldados y marineros con un compromiso temporal, salvo que accedan a una relación de servicios de “compromiso permanente”.

Para acceder a tal condición, lo veremos más adelante, es necesario además contar con un mínimo de 20 años de servicio efectivo desde el acceso de la condición de militar profesional, pasando a la condición de retiro los que pasen a la reserva con menos de esta edad (art. 117.6).

Por tanto, los suboficiales y oficiales militares son los destinatarios de esta reserva y durante el tiempo de permanencia en situación de reserva y hasta que lleguen a la de “retiro” (en cuyo momento pasan a integrar las clases pasivas militares y cobran sus emolumentos por dicho concepto) seguirán sometidos, al menos en teoría, a la disciplina militar, aunque en su casa y sin prestar ningún servicio efectivo, salvo que por necesidad militar les cambien la situación por la de “comisión de servicio”.

Y esta es, a nuestro juicio la causa que provoca que consideremos la situación de reserva militar como uno de los grandes privilegios que tienen los militares de carrera y uno de los grandes despilfarros existentes en lo militar.

Es el artículo 113 de la norma el que regula la situación de reserva, luego matizada por reglamentos y órdenes internas.  Según este artículo hay varias maneras de acceder a la dorada reserva militar:

  1. a) Por cumplimiento de plazos de servicio (art. 113.1)
  2. b) Por decisión del gobierno (art. 113.2)
  3. c) de forma voluntaria (art. 113.3) cuando la planificación militar correspondiente tiene más sobrantes de los que pasarían a la reserva por transcurso del tiempo de servicio activo
  4. d) de forma forzosa, que la norma llama “anuente” (art. 113.3) cuando en la planificación de Defensa no se completan los cuadros de sobrantes con voluntarios
  5. e) Complimiento de edad máxima, (art 113.4)

La primera categoría, cumplimiento de plazo, manda a la reserva a los oficiales que cumplen determinado plazo de servicio, según su grado o empleo militar:

  1. a) Generales: por superación de 4 años de servicio si son generales de brigada, 7 entre los empleos que van desde general de brigada a general de división y 10 entre los de general de división y teniente general.
  2. b) Seis años, para los Coroneles, tenientes coroneles de las escalas técnicas de los cuerpos de ingenieros y oficiales enfermeros o suboficiales mayores o que al llegar a este empleo cumplan los 58 años de edad.

La segunda categoría de pase a la reserva la constituyen los generales que sean pasados a tal situación por Real Decreto del Consejo de Ministros.

La tercera de las categorías es la de los que acceden con carácter voluntario consiste en acceder a los “cupos” que autorice para los distintos empleos zonas, escalas o especialidades, el Ministerio de Defensa, de entre los oficiales que tengan cumplidos 25 años de servicios en las fuerzas armadas.

La cuarta consiste en las incorporaciones “anuentes” para el caso de que en esos cupos el Ministerio de Defensa prevea más plazas de las de voluntarios.  Conforme a la norma “De no existir suficientes peticionarios con carácter voluntario o anuente para cubrir estas plazas, se completarán con el pase a la reserva con carácter forzoso de los del empleo correspondiente de mayor antigüedad en él y siempre que hayan dejado de ser evaluados para el ascenso.

Por último, la quinta manda automáticamente a la reserva a los que no han accedido antes por cualquiera de las modalidades descritas, cuando cumplan los 61 años, si son oficiales o suboficiales, o a los 58 si son de tropa o marinería.

Los militares de carrera que pasen por cualquiera de estos “caminos” a la situación de reserva pero no hayan cumplido 20 años de servicio desde la adquisición de la condición de militar profesional, pasarán directamente a situación de retiro

La norma además dispone que en la situación de retiro no se producirán ascensos (artículo 113.7) y que los militares en situación de retiro pueden pasar a la de  comisión de servicios, en cuyo caso cobrará los emolumentos propios del empleo que realice.

Los militares en la reserva estarán a disposición del Ministerio de Defensa y quedarán adscritos a la Subdelegación de  Defensa de la provincia que corresponda a la localidad en la que el militar fije su residencia, teniendo que notificar los cambios de residencia a la autoridad militar para que le adscriban a un nuevo destino.

Mensualmente el reservista debe realizar una declaración personal para justificar la situación en el mes de la fecha y en consecuencia el derecho a percibir la nómina del mes.

Igualmente debe notificar a la Autoridad Militar de quién dependa su intención de salir al extranjero cuando el motivo del viaje no sea por razón de servicio. Esta notificación ha de hacerse al menos con 7 días naturales antes de la iniciación del mismo.

Retribuciones:  los militares que pasan a la reserva lo hacen conservando sus retribuciones básicas, formadas por el sueldo, los trienios y las pagas extraordinarias, y además percibirán el llamado complemento de disponibilidad, una especie de cajón de sastre que se calcula a partir de dos variables:  el empleo (rango militar) y un concepto abierto que se llama “componente general del complemento específico”.

El tiempo que se permanezca en la reserva computa tanto para sumar trienios como para los derechos pasivos que correspondan a partir del pase a la situación de retiro.

Por otra parte quien pase con carácter forzoso o anuente a la situación de reserva forzosa, percibirá de una sola vez una indemnización (una prima de la cuantía que se establezca reglamentariamente teniendo en cuenta los años que le falten para alcanzar las edades de pase a la reserva referidas en el apartado 4 del art 113 arriba explicado.

Por tanto, los sueldos de los militares en la reserva son:

– Los que se corresponden por el grado militar con arreglo a la ley que regula los salarios militares

– Los que se refieren a los trienios que se vayan cumpliendo, pagas extraordinarias, medallas y menciones si las tienen

– El llamado complemento de disponibilidad, que cobran todos los militares, un suculento pellizco que pasamos a explicar.

El complemento de disponibilidad fue reducido al 80% del complemento de disponibilidad genérico en tiempos de Felipe González para los militares en la reserva en razón a que en realidad estos militares no hacían nada.

En 2015, en plena vorágine electoral, este complemento se elevó para igualarse al del resto de miembros de las fuerzas armadas.  Por tanto, por este complemento, según informa El Confidencial Digital, al sueldo, antigüedad y pagas de los militares en la reserva se sumarán (igualándose así a los complementos de disponibilidad de los militares en activo) las cuantías siguientes:

— Un soldado pasará de ganar 333 euros mensuales a ganar 417.

— Un cabo mayor, de 559 a 699 euros mensuales.

— Un subteniente, de 698 a 873 euros.

— Un capitán, de 881 a 1.102 euros.

— Un coronel, de 1.308 a 1.636 euros.

— Un general de división, de 1.744 a 2.181 euros.

— Un general del Ejército o Almirante General, de 2.229 a 2.787 euros.

 

Compatibilidad con el desempeño de otro trabajo retribuido:  además de este pago público por no hacer nada, resulta que la situación de reserva es compatible con la realización de trabajos retribuidos, tanto en la administración como en el sector privado.

La Ley 53/84 de 23 de diciembre, de incompatibilidades del personal al servicio de la administración pública, que es de aplicación supletoria para el personal militar por mor del artículo 5 de la Ley 39/07 de la Carrera Militar, no prescribe incompatibilidad alguna para la percepción de otro salario público para los militares en la reserva cuando se realicen funciones docentes universitarias o se determine por el Consejo de Ministros como una situación de “interés público” (por ejemplo presidir una empresa pública), ni cuando se trate de un cargo electo, y permite la realización de actividades privadas que en el caso de los militares en la reserva afecta a todas las actividades porque no están sometidos, como los militares en activo, a horarios que los incompatibilicen.

Es decir, nuevo privilegio de los militares:  realizar y cobrar por dos trabajos.

Por su parte, el Real Decreto 517/1986 de 21 de febrero, de incompatibilidades del personal militar, permite la realización de un trabajo también a los militares en la reserva.  Concretamente el artículo 17 del Real Decreto señala que

  1. El personal en situación de reserva activa que no ocupe destino podrá desempeñar actividades profesionales, laborales, mercantiles o industriales de carácter privado, sin precisar para ello la autorización a que se refiere el artículo 12 de este Real Decreto, siempre que no se le hubiese concedido compatibilidad para desempeñar algún puesto o actividad pública.
  2. Los haberes del personal en situación de reserva activa que no ocupe destino ni desempeñe actividad pública o privada serán compatibles con la percepción de pensión de jubilación de los distintos regímenes que integran el sistema de la Seguridad Social. Por el contrario, dichos haberes no serán compatibles con aquellas pensiones de jubilación causadas con posterioridad a la entrada en vigor de la Ley si respondieran a puestos incompatibles.

No obstante, la cantidad total percibida en los supuestos previstos en el párrafo anterior no podrá superar el límite de 187.950 pesetas mensuales fijado por el artículo 37 de la Ley 46/1985, de 27 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para 1986, o el límite que se fije en el futuro para la concurrencia de pensiones.

  1. Lo dispuesto en los apartados 1 y 2 de este artículo será, asimismo, de aplicación a los oficiales generales en situación de segunda reserva.

También la Guardia Civil

Aunque resulta una obviedad, también la Guardia Civil estará comprendida en el régimen de reserva militar.

 Gastos de personal de reserva: un perfecto despilfarro

Descrita la situación de la reserva militar, nada más evidente que el carácter despilfarrador de este tipo de gasto:

  • Porque se trata de personal innecesario para el ejército
  • Fruto de una planificación obsoleta que mantiene por el peso de la tradición un número imponente de oficiales que no son objetivamente ni necesarios ni útiles para el ejército y que el poder político no quiere enfrentar cogiendo el toro por los cuernos, sino pagando para que su potencial de presión social y política quede adormecido
  • Personal que no realiza ninguna actividad ni función ni tiene ningún sentido en la estructura militar
  • Personal por tanto del que es posible prescindir, acometiendo las reformas que en otros sectores el poder no ha tenido empacho en acometer a pesar de su coste social.
  • Cuyo coste efectivo es brutal para los presupuestos generales del estado, sin que ningún debate público haya permitido a la sociedad decidir si quiere afrontarlo sin más.

El coste del gasto de la reserva.

Los presupuestos generales del estado cuentan desde al menos 2006 con un programa específico para atender al “personal en Reserva” (programa 212-O)

 

Año Importe programa 1210 (mill. €) Acumulado (mill. €)
2006 655,60 655,60
2007 638,93 1.294,53
2008 657,66 1.952,19
2009 604,25 2.556,44
2010 604,25 3.160,69
2011 546,55 3.707,24
2012 550,95 4.258,19
2013 554,41 4.812,6
2014 532,66 5.345,26
2015  513,43 5.858,69
2016 524,13 6.382,82
Total 2006-2016 6.382,82

 

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