Archive for represión

¿Y si el ejército ocupa Cataluña?

Imagen de Oisin Prendiville

Fuente: Vegamediapress

Hemos encontrado un delirante artículo del ex-coronel Martínez Inlgés, en el que, amén de múltiples improperios que no son de nuestro gusto, explica una tesis que, según él, está elaborada por una especie de conjura político militar en la que estarían metidos tanto políticos actuales como miembros del ejército.

Comencemos por aclarar que nos parece un delirio y no creemos que tenga mucha base. De hecho no ofrece pruebas ni datos que permitan seguir el hilo del plan. Pero la mera hipótesis de que pudiera darse una reacción del ejército y de la élite más españolista, sea ésta u otra, ante una agudización del proceso de ruptura catalán, nos lleva a una pregunta ¿Y qué haríamos si eso ocurre?¿Qué haríamos si el ejército o cualquier otra cosa promueve una intervención militar y autoritaria para imponer su voluntad a ese proceso?

Dice, textualmente, Martínez Inglés que

Por ello, y sin remilgos  de ninguna clase, me atrevo a afirmar (y afirmo) que en las altas esferas de las Fuerzas Armadas españolas (JEMAD, Jefe del Estado Mayor de la Defensa; JEME, Jefe del Estado Mayor del Ejército; JEMA, Jefe del Estado Mayor del Aire y AJEMA, Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada) existen ya planes elaborados, con el conocimiento y la total complacencia del Ejecutivo del señor Rajoy, para intervenir con rapidez, contundencia, nocturnidad y desprecio absoluto por las formas democráticas, en Cataluña si llegado el mes de octubre del presente año la plana mayor del independentismo catalán no ha dado marcha atrás en sus propuestas de separarse de España y siguen con su idea de celebrar un referéndum a primeros de Noviembre.

Y continúa detallando un supuesto plan de acción:

Los planes, según los datos de que dispongo provenientes de fuentes castrenses de toda solvencia, pasarían por ocupar, no más tarde del 20 de octubre de 2014, por sorpresa, de noche y a cargo de unidades de elite del Ejército español (Paracaidistas y Legión), todos los centros del poder político y partidario tanto en Barcelona como en el resto de capitales de provincia de la Comunidad catalana, al tiempo que se decretaba el estado de excepción en toda Cataluña y se dejaba fuera de la ley al actual Gobierno de la Generalitat. El Gobierno del señor Rajoy, una vez terminada la operación nocturna (sobre las ocho de la mañana del día “D+1”) daría cuenta urgente al Congreso en una sesión Plenaria de las Cortes españolas, facilitando toda clase de explicaciones al pueblo español y prometiendo una rápida y “democrática” salida al conflicto.

Insistimos que no le vemos mucho recorrido a la opinión del ex-militar, pero con todo, nos pone ante un ejercicio teórico que conviene estudiar desde la pregunta siguiente: ¿Cómo reaccionaríamos? ¿Cómo reaccionaríamos como antimilitaristas?¿Cómo reaccionaríamos como ciudadanos responsables?

Desde nuestro punto de vista, la mera posibilidad de que un ejército cualquiera pueda ejecutar un plan de ocupación violenta del poder, en cualquier sociedad o parte de cualquier sociedad, implica una maldición y explica la última ratio del poder que otorga a los militares tales capacidades. La mejor defensa de una democracia se corresponde, a nuestro juicio, con desprenderse de los aparatos violentos y de los mecanismos de imposición violenta, como es el caso de los ejércitos y por promover relaciones humanas justas y basadas en la seguridad humana. Es un camino complejo y largo, pero debemos recorrerlo sin descanso, porque la ensoñación de Martínez Inglés tiene una enseñanza verdadera: los ejércitos pueden imponer sus opiniones, o las de aquellos a quienes defienden, frente a todos los demás.

En el caso concreto en que el ejército interrumpiera un proceso político como el catalán, donde los propios políticos de turno están desbordados por un movimiento desde abajo de construcción de nuevas reglas de juego en Cataluña y, por conexión, en el resto del estado, deberíamos oponernos al ejército y a la clase política que lo aupara de forma contundente, organizada, generalizada, mediante la desobediencia y la práctica de una política noviolenta de instituciones paralelas tendente a desbordar a los golpistas y a impedir que las fuerzas políticas de todo signo se les junten.

Lo cierto es que lo que ocurre en Cataluña, si se entiende como un proceso de deliberación de una sociedad que ha desbordado a la casta política, por mucho que ésta quiera canalizarlo y constreñirlo ya sea en un sentido nacionalista o españolista, es parecido a lo que ocurre en otros lugares del Estado y del mundo. La gente quiere tomar el protagonismo de su propia política, desprecia a la casta extractiva que nos manipula, y exige cambios radicales.

La apuesta es por otra política, por otro modelo, por otra sociedad y sólo en parte puede entenderse como un proceso separatista, tal como dice el discurso tradicionalista de los militares y políticos españoles.

Si ocurriese la intervención del ejército habría que actuar como ante un golpe de estado, salir, noviolentamente, a las calles, hacer desobediencia civil.  Entonces seríamos considerados enemigos de la patria y nuestra legitimidad se enfrentaría a su manipulada legalidad.

Que nos echen a las policías, a los espías, a los militares para atajar las expectativas de igualdad, de justicia, de libertad, de derechos no es una buena noticia, pero sin embargo desenmascara el papel del militarismo y nos deja la opción de la lucha social noviolenta contra sus imposiciones.

Tampoco nos parecería bien que luego, a última hora, saliese el rey, o el príncipe o cualquier otro alto mando militar, para echar una bronca a los golpistas y volver al status quo actual.  No son ellos quienes deben controlar al ejército.  En nuestra opinión es la sociedad quien debe hacerlo.

Nosotros optamos por el control del militarismo hasta que este vaya desapareciendo en una sociedad alternativa y noviolenta.  Ahora no se controla desde el Parlamento lo que hacen los militares.  Existe una Comisión de Defensa en el Congreso que no pregunta por lo más básico del planeamiento militar, a la cual no se le da verdadera información sobre las actividades y gastos de los ejércitos.  Así, ¿cómo nos extraña que un ex-coronel diga que sabe de fuentes militares que hay planes hechos por toda la cúpula militar del Estado para tomar Cataluña antes de que puedan decidir democráticamente su futuro?  Porque, si estos planes se están confeccionando, podemos hablar de terrorismo de estado.

Algunos dicen que los ejércitos no están para realizar actos violentos contra eventos democráticos.  Sin embargo, su función, aunque no lo queramos, es precisamente esa, ser garantes del inmovilismo más rancio.  Nosotros defendemos que un mundo democrático no puede contar entre sus instituciones una que promueva la violencia y la obediencia ciega.

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Debate violencia vs noviolencia, en imágenes

 

Fuente:  upsocl

Los compañeros de upsocl han dado en el clavo al proponernos, vía imágenes, otra forma de debatir sobre violencia y noviolencia.  Sus imágenes son de momentos muy tensos, pero en ellos se cuela el humor, las muestras de cariño y solidaridad entre los manifestantes y los antidisturbios, muestras de valor, de imaginación, de respeto, de reconstrucción tras las algaradas, …

Se llega hasta un ejemplo en el que los antidisturbios se quitan sus cascos y escoltan a los manifestantes en Frankfurt, Alemania en 2011.

Estas imágenes nos cuentan que la noviolencia existe y está en todas partes aunque, habitualmente, no sea noticia para los medios de comunicación de masas.

Destaca el alto número de mujeres protagonistas de estas imágenes.

Y también destaca que muchas actuaciones noviolentas ocurren de continuo en las protestas y manifestaciones, pero que nunca salen a la luz pública.  Es el mejor método de mantenernos pensando que la noviolencia es una utopía irrealizable.

Además, la noviolencia cotidiana es mucho más que la protesta pacífica en las calles o las campañas de desobediencia civil, son, además, muchísimas propuestas realizadas por colectivos de base, que en muchas ocasiones se ejecutan por cauces alternativos ya que los oficiales no dan curso a estas formas de entender la sociedad y la política.

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Doce propuestas para luchar contra la Ley de Seguridad Ciudadana

Fuente:  eldiario.es

La Ley de Seguridad Ciudadana pretende cargarse la política en la calle, las protestas ante las leyes injustas, las protestas contra las situaciones injustas (desalojos de viviendas, estafas bancarias, campos militares, etc.).  Pretende que todo aquel que quiera hacer oír su voz no lo haga porque va a ser golpeado por la policía, llevado a juicio y multado.

Su idea última es que como muchos jueces se niegan a condenar a los que protestan en la calle alegando que no es ilegal la sanción, ahora quieren convertir todas estas alegalidades no en delitos sino en faltas con una carga económica para cada una de ellas.  Han pensado que si nos tocan el bolsillo y comienzan los embargos se acabarán las protestas, dada la época de carestía que vivimos.

Ante esta situación, ¿qué se puede hacer para seguir siendo insumisos a las injusticias?:

Desde luego no es la primera vez en la historia que la política -esto es, la activación de la gente para discutir y decidir sobre la vida en común- se encuentra amenazada: dictaduras, regímenes autoritarios y leyes represivas, gestión policial de los espacios, etc. ¿Qué hacer, cuando la confrontación abierta y frontal no es posible o no es la mejor opción (porque es inútil, porque produce desánimo y enronquece la voz, porque sólo acarrea una espiral de heridos, detenidos, etc.)?

En otras situaciones, muchas veces infinitamente más duras que la nuestra, la gente se las ha ingeniado para desactivar leyes y situaciones represivas desde las sutilezas de la inteligencia y la imaginación. Aquí te proponemos doce historias de acciones que pueden ser inspiradoras hoy, para desobedecer la nueva Ley con humor, belleza, movilidad y un poquito de camuflaje.

El artículo nos presenta doce propuestas que, ante todo, nos hacen pensar que sí hay alternativas y que es necesario recurrir a la imaginación, al humor, buscar flecos en la ley y ser mucho más creativos (todavía) para seguir protestando y seguir compartiendo y llevando a cabo políticas alternativas en estos tiempos oscuros.

Parece ser que no querían poner en el titular el número 13, quizá por lo del mal fario, o porque es un añadido posterior a la traducción del artículo, y al final, que recomendamos encarecidamente que leáis y disfrutéis, nos ofrece un link para seguir disfrutando, esta vez nos llama poderosamente la atención el lema:

«antes éramos invisibles, ahora somos reflectantes«.

Visitar esta página es esbozar una sonrisa continuada porque parece que protestan y se divierten.  O se divierten y protestan, no sabemos.  Además nos aportan la idea de los reflectocubos (una especie de nuevo arma noviolenta de los manifestantes).

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Datos que apoyan que la violencia cultural y estructural generan violencia directa

Nos ha hecho pensar mucho la película que os ofrecemos a continuación.  Se titula «El experimento» y dura casi dos horas.  En youtube nos la presentan así:

El experimento de la cárcel de Stanford es un conocido estudio psicológico acerca de la influencia de un ambiente extremo, la vida en prisión, en las conductas desarrolladas por el hombre, dependiente de los roles sociales que desarrollaban (cautivo, guardia). Fue llevado a cabo en 1971 por un equipo de investigadores liderado por Philip Zimbardo de la Universidad Stanford. Se reclutaron voluntarios que desempeñarían los roles de guardias y prisioneros en una prisión ficticia. Sin embargo, el experimento se les fue pronto de las manos y se canceló en la primera semana.

 

También os dejamos una información básica de wikipedia sobre el experimento de la cárcel de Stanford.

Y otra información sobre Philip Zimbardo, entrevistado por Eduard Punset en el número 54 del programa Redes para la Ciencia.

En este blog, en muchas ocasiones hemos intentado desvelar que la violencia directa no es la única existente y que es necesario desde una perspectiva noviolenta y pacifista hacer consciente a la sociedad de que las violencias estructural y cultural sustenta a la directa y le dotan de muchas de sus características.  También sale a colación el concepto de desobediencia y el de insumisión y sus relaciones con los anteriores.  Y otros más generales como la ética, el concepto de enemigo y amigo, aliado, etc.  Es interesante relacionar las fuentes con la enseñanza violenta que todos mamamos y aportar líneas de lucha contra ella.  ¿Qué es el poder, cómo se mantiene, por qué lo aceptamos aunque sea injusto?  ¿Cómo nos podemos educar en aplicar y desarrollar nuestro poder sin menoscabar y respetando el de los demás?

Nos parece que las tres fuentes que os ofrecemos pueden ser el punto de partida de interesantes reflexiones y que con ellas las proposiciones de la noviolencia política pueden avanzar.

Esperamos vuestros comentarios.

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Más ejemplos de violencia cultural contra las mujeres

Fuente:  elconficencial.com

Como nuestra mentalidad es muy otra, nos parece increíble esta noticia.  Sin embargo, somos conscientes de que esta realidad de irrespeto máximo a los derechos de las mujeres existe y tiene mucho poder en varios lugares del planeta.

El Confidencial nos regala un listado de 7 restricciones ridículas para los derechos de las mujeres en el mundo:

1.- Yemen: una mujer es sólo ‘medio’ testigo en un juicio

Esta es la política de testigos en Yemen, donde la mujer “no está considerada como una persona completa ante un tribunal”. Generalmente, el testimonio de una mujer no tiene valor legal a no ser que esté respaldado por el de un hombre o concierna a un lugar o una situación en la que nunca habrá un hombre presente.  Además, las mujeres no pueden testificar en procesos por adulterio, injurias, robo o sodomía.

2.- Arabia Saudí y Ciudad del Vaticano: las mujeres no pueden votar… aún

Este es la situación, por asombrosa que parezca, en Arabia Saudí, aunque un decreto del rey Abdulá permitirá a las mujeres participar en las elecciones del año 2015. Ciudad de Vaticano es el único otro estado del mundo que permite a los hombres, pero no a las mujeres, ejercer su derecho al voto.

3.- Marruecos y Arabia Saudí: las víctimas de una violación terminan siendo acusadas

Muchos países suspenden en la protección de las víctimas de una violación, pero algunos van incluso más lejos… castigan a la mujer por haber abandonado su hogar sin la compañía de un varón, por estar en compañía de un hombre que no es pariente suyo, o por haberse quedado embarazadas tras sufrir abusos sexuales. El caso más infame podría ser el de Qatif girl, la joven saudí que fue raptada y violada por siete hombres en el año 2006. Sus agresores fueron sentenciados a entre 80 y 1.000 latigazos y hasta diez años de cárcel, pero la víctima también fue condenada a 90 latigazos y seis meses de prisión por “estar sola en un coche en compañía de un hombre que no era un pariente”. Recientemente, una joven marroquí de 16 años terminó suicidándose cuando un tribunal la obligó a casarse con el hombre que la había violado.

5.- Yemen: una mujer no puede salir de casa sin el permiso de su marido

Yemen, donde esta ley infame sigue vigente hoy en día, sólo permite a una mujer abandonar su casa en una situación de emergencia, por ejemplo, si debe salir a toda prisa para cuidar de unos parientes enfermos.

 6.- Ecuador: el aborto es ilegal a no ser que seas “idiota”

Según Rothna Begum, esta es la política actual en Ecuador, donde el aborto ha sido ilegal desde hace tiempo excepto para “idiotas” o “dementes”. Los políticos consideran actualmente redefinir la ley con un menos polémico “mentalmente enfermos”, pero eso no cambiará el estatus legal sobre el aborto en el país. O, lo que es más importante, el hecho de que la ley se emplea frecuentemente para criminalizar abortos espontáneos.

7.- India (ciertas zonas del país): algunas leyes de seguridad vial no se aplican a las mujeres

En algunos estados de India, ciertas normas de seguridad vial no afectan a las mujeres, como la obligación de llevar casco si utilizan una motocicleta. Organizaciones feministas han atacado la medida argumentando que se trata de una devaluación de la vida de una mujer. Aquellos que la apoyan, esgrimen que sólo intenta preservar los peinados y el maquillaje de las mujeres, lo que no es precisamente una respuesta muy feminista.

La octava sería la ley que prohíbe a las mujeres conducir y que es la que ha motivado esta recopilación.

Y nos parece que no es adecuado el adjetivo de ridículas.  Estas normas son injustas, inhumanas, machistas, atentatorias claramente contra los derechos humanos.  Sobrepasan lo ridículo y se convierten en terrorismo de estado contra las mujeres.  Son leyes ilegítimas contra las que sólo cabe la desobediencia civil noviolenta.  Y además, nos parece que los autores de dichas leyes deberían ser perseguidos legalmente de oficio y llevados a juicio por alguna Corte Penal Internacional para que alguien declare el reproche de sus imposiciones desde el punto de vista de la justicia.

Las sociedades se ven educadas en un entorno de violencia que va más allá de la violencia directa y que incluye a la violencia cultural que en otro trabajo:

 lo definen como una violencia que “se expresa también desde infinidad de medios (simbolismos, religión, ideología, lenguaje, arte, ciencia,leyes, medios de comunicación, educación, etc.), y que cumple la función de legitimar la violencia directa y estructural, así como de inhibir o reprimir la respuesta de quienes la sufren, y ofrece justificaciones para que los seres humanos, a diferencia del resto de especies, se destruyan mutuamente y sean recompensados incluso por hacerlo

La noticia, ciertamente, mueve al asombro, a la ironía;  pero ante todo nos debería mover a la solidaridad y a la acción.

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Se multiplica por 18’77 el gasto en material antidisturbios: ¿quién es el enemigo?

Fuente:  Público.

En muchas ocasiones argumentamos que esta crisis económica y política que sufrimos nos está llevando, cada vez más, a preguntarnos quién es el enemigo.

La profunda crisis económica y social en la que vive España, ha provocado la multiplicación demanifestaciones y protestas de buena parte de la sociedad civil, que demanda un modo diferente de hacer política. El aumento de la conciencia crítica ciudadana no ha servido, por el momento, para que el Gobierno del Partido Popular varíe sus políticas, pero si para responder a este malestar con medidas que se traducen, por ejemplo, en el destino que el Ministerio del Interior dará a su presupuesto en los próximos años.

Así, se pasó de los 173.670 euros de 2012, a 3,26 millones de euros en 2013 en la partida destinada a la compra de «Material Antidisturbios y Equipamientos Específicos de Protección y Defensa». 

Parece claro que el Gobierno no se alinea en el mismo frente que las personas en España.  Parece obvio que se alinea enfrente y con una actitud violenta y de enemigo declarado.  El aumento de 18’77 veces en material antidisturbio así lo manifiesta.

Una cantidad que servirá para reponer y modernizar el material que utilizan las unidades antidisturbios. Un material que incluye chalecos antibalas, gases lacrimógenos, porras, escudos, y pelotas de goma.  A su vez, la Generalitat de Catalunya anunció el pasado 12 de junio que los Mossos d’Esquadra dispondrían, ya para el mes de julio, de un camión policial equipado con varios cañones de agua y con un alcance de hasta 60 metros de distancia para dispersar a los manifestantes. Una imagen que, hasta ahora, en las calles españolas sólo era un recuerdo ligado a la Dictadura franquista y difuminado desde la Transición.

La Generalitat recuperará ahora los cañones de agua como un recurso aceptable ante la opinión pública, por mucho, que los medios de comunicación muestren cada día escenas de enfrentamientos entre policía y manifestantes, como se han dado en las últimas semanas en Brasil, Turquía o Egipto. Protestas dispersadas con el uso masivo de botes de humo, gases irritantes y lacrimógenos, y agua proyectada desde los cañones, a los que en ocasiones, se les añade colorante, que tiñe la ropa, o líquidos oleosos, que funcionan como auténticas bombas fétidas, y que sirven para marcar a los manifestantes.

Estos gastos los hacen con nuestros impuestos y contra los intereses y necesidades generales.  Sólo les interesa defender a las élites y a sus privilegios.  Si la política habitual no sirve para defender los derechos humanos, políticos y sociales;  si además los políticos habituales ya se encargan de cercenar las propuestas de cambios que pide la población y sólo las asumen cuando no les queda más remedio;  sólo nos queda la calle.

La calle está siendo usada de dos maneras:

  • –  para protestas.  Continuas, masivas, minoritarias, generales, específicas, de ida y vuelta como las mareas, …  En la mayor parte de los casos son pacíficas y llevan aparejadas actuaciones de propuestas en positivo, todas desoídas por los poderes.
  • –  para hacer política al estilo 15 M.  Miles de personas, todas las semanas, se unen en las calles, las plazas, los parques, …, para informarse, debatir, decidir y actuar.

Entre tanto, los políticos multiplican por 18’77 el gasto en material antidisturbios.  Parece que lo que queremos decir y lo que queremos proponer, al no encontrar hueco en los cauces habituales de la democracia y tomar la vía callejera, les molesta y les asusta.  Y se defienden.  Se defienden contra sus compatriotas, conciudadanos, votantes, vecinos, etc.

Les asusta la participación ciudadana, las ideas alternativas, las propuestas solidarias.

¡Qué pena de política al uso!

Los cuerpos de seguridad pretenden:

 «disolver a las multitudes con eficacia pero sin provocar grandes escándalos políticos deben poder disponer de un amplio abanico de medios que les permita una respuesta represiva gradual y flexible». Es en esta respuesta donde se encuentra la generalización en el uso de las catalogadas como armas «no letales». Una disuasión eficaz, sin un excesivo coste político y con unos materiales que empiezan a desarrollarse en los años 1960. De la mano de las fuerzas armadas de las grandes potencias, tienen como campo de pruebas países del Tercer Mundo. O, como es el caso de Palestina, se han convertido de forma directa en «un campo de experimentación para las empresas de seguridad y defensa israelíes», donde se han probado, y utilizan, entre otro tipo de armas, la mayoría de ellas letales, balas y bombas fétidas. Un proyecto, el de las llamadas «bombas mofeta», que comenzó a ser desarrollado en el año 2004 y que, como su nombre indica, reproduce de forma sintética el desagradable olor que segrega este animal. Una tecnología adoptada por la policía británica el pasado año y anunciada por Scotland Yard como un método eficaz para combatir los disturbios callejeros en las Islas.

Pero no sólo se encuentran dentro de esta categoría de armas las ya conocidas pelotas de goma, las pistolas y porras eléctricas o los cañones de agua, sino que se incorpora armamento desarrollado por programas militares para su uso directo en conflictos bélicos y en los que se han experimentado con armas diseñadas para incapacitar o repeler con una baja probabilidad de causar la muerte o daños permanentes a los oponentes. Entre este armamento destacan los fusiles láser y otras armas ópticas, capaces de provocar ceguera transitoria y/o definitiva, cañones de sonido, que aturden con la emisión de altas frecuencias al generar vértigo, espasmos, confusión mental y náuseas, o cañones de microondas que provocan quemaduras y dolor. A estos materiales, algunos de ellos, como los cañones de sonido, probados ya en protestas en Estados Unidos, se les unen otros, que parecen salidos directamente de la ciencia-ficción y no de laboratorios de los contratistas de defensa, como fusiles electromagnéticos -provocan ataques similares a los epilépticos-, pistolas de energía termal, que elevan la temperatura corporal, lanzadores de espuma, que inmovilizan a las personas pegándolas al suelo, o armas psicotrónicas, que pueden provocar trastornos mentales transitorios.

Estas armas, usadas en conflictos «de baja intensidad», sirven también para disolver manifestaciones o reducir a detenidos por la policía, lo que deja entrever, como señala el Centre d’Estudis per la Pau, «la militarización de la policía» en cuanto a sus procedimientos de actuación y al tipo de materiales usados. Algunas de estas armas, las más pequeñas y manejables, como las pistolas Taser o las porras eléctricas, pueden ser incluso adquiridas fácilmente a través del comercio online, aunque en España esté prohibido su uso a particulares. A esta carrera por conseguir las armas «no letales» más novedosas y menos «dañinas», se incorporan incluso los ayuntamientos que, como en el caso de algunos consistorios catalanes, se han interesado por adquirir camiones dotados con cañones de sonido.

Sean o no letales (lo cual es muy relativo) pueden producir  y producen graves daños en muchas ocasiones y no dejan de ser armas.  Cuando la clase política se defiende con armas, letales o no, de los ciudadanos a los que representan, o deberían representar, algo va muy mal en la política y quizá nos indica quién es el enemigo.

Y una última pregunta:  ¿puede este gasto ser considerado como una parte más del gasto militar?

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El nuevo Código Penal Militar quiere militarizar a la Guardia Civil y a los ciudadanos

Fuente:  Atenea Digital.

La Dirección General de la Guardia Civil está dispuesta a «abrir las puertas para que el que quiera irse a la Policía, se vaya».  De hecho, se está pensando incluir esta medida en la nueva Ley de Personal del Cuerpo, que actualmente se encuentra pendiente del visto bueno del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.  El modo de hacerlo se está estudiando, pero la cúpula de la Benemérita no quiere, entre sus filas, a guardias civiles que no estén de acuerdo «con el carácter militar» que tiene el Instituto Armado, y ni siquiera se plantea la unificación de Guardia Civil y Cuerpo Nacional de Policía como han propuesto algunas asociaciones profesionales de ambos cuerpos (en concreto, la Asociación Unificada de Guardias Civiles -AUGC- y el Sindicato Unificado de Policía, SUP).

Parece que lo que está por debajo de todo este jaleo es la militarización, cada vez mayor, de la Guardia Civil, y ponemos en cursiva lo de Civil porque ya tiene narices.

Por otro lado, El País, nos informaba de que el borrador del nuevo Código Penal Militar realiza otro intento de militarizar, aún más, a la Guardia Civil:

En 2007, cuando se aprobó el nuevo régimen disciplinario del instituto armado, se modificó el Código Penal Militar para dejar claro que este no se aplicaría a laGuardia Civil salvo “en tiempo de guerra, durante la vigencia del estado de sitio, durante el cumplimiento de misiones de carácter militar o cuando el personal del citado cuerpo se integre en unidades militares”. Es decir, la jurisdicción castrense era la excepción, no la regla.

Sin embargo, el borrador del nuevo Código Penal Militar añade un nuevo supuesto: “Cuando se trate de acciones u omisiones que afecten a bienes jurídicos de naturaleza militar relacionados con la disciplina, la relación jerárquica, la unidad, la cohesión interna o el cumplimiento de deberes esenciales derivados de dichos principios de la organización militar, no encuadrables en actos propios del servicio desempeñado en el ejercicio de funciones de naturaleza policial”.

La redacción es confusa y sugiere que valores como disciplina, jerarquía o cohesión son exclusivos del Ejército y ajenos a una organización policial. En todo caso, deja claro que la aplicación del Código Penal Militar no será la excepción sino la regla. Es decir, cualquier falta de insubordinación se considerará una falta militar, aunque el guardia no esté realizando ninguna función militar o ni siquiera esté de servicio, pues valores como disciplina o jerarquía no están sujetos a un horario de trabajo.

Y esto no acaba aquí.  Parece ser que no sólo se quiere militarizar a la Guardia Civil, sino que el nuevo Código Penal Militar deja abierta la puerta para juzgar a civiles en caso de «conflicto armado».  Lo malo es que antes sólo se podían juzgar a civiles en caso de guerra (concepto tasado, una guerra empieza cuando se declara o cuando se inician abiertamente las hostilidades con un país extranjero), ahora pretenden hacerlo también en ese concepto tan etéreo de conflicto armado que no se sabe ni cuándo empieza ni cuándo acaba.

Un paso más del Partido Popular para militarizar completamente a la sociedad española.  Parece ser que en adelante la justicia no sólo será ciega sino que, además, no podrá llevar tatuajes visibles porque su carácter será militar.

Todos recordamos que la justicia se representa con los ojos vendados para significar su imparcialidad y con una balanza que representa el equilibrio.  No se suele recordar que también lleva una espada.  Ahora el PP nos lo recuerda a todos para que quede bien clarito que no hay justicia fuera de la violencia.

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Los desmanes del Militarismo (IV)

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Gas mostaza para el Rif

 Fuente: Publicado en el periódico semanal Es Hora.

Si los desmanes de nuestros ejércitos produjeron en Cuba una represión brutal hacia los patriotas cubanos, más unos cien mil muertos por hambre y enfermedades en los “desplazamientos forzosos” ordenados por el mando militar; si la incompetencia militar provocó miles de represaliados y torturados en Filipinas, sin contar con las bajas propias en los pobres soldados españoles mal alimentados y peor atendidos en medio de la corrupción generalizada de sus mandos, no le va a la zaga la deshonrosa actuación militar en el Norte de África.

 Entre las prácticas habituales de nuestros guerreros se encontraba la tortura, la detención indiscriminada, los juicios sumarísimos, los fusilamientos y la decapitación de los rebeldes para infundir el terror al enemigo. La decapitación, parece, fue práctica habitual de los ejércitos de áfrica a partir de la derrota de Melilla en 1909, considerada por nuestros militares como una derrota humillante. Especialmente cruel en el uso de este ensañamiento parece que fue el General Franco, que hizo su carrera de barbaridad en barbaridad, siempre superándose a sí mismo.

 Desde el desastre del Monte Arruit, los regulares y la nefasta legión (fundada por Millán Astray, quien por ciento aún cuelga su nombre en varias calles de pueblos y ciudades) aplicaron a la guerra una nueva dimensión: guerra sin cuartel. Tierra quemada. Enemigo, todo el mundo. El abuso es entonces generalizado, brutal y despiadado. Todo un pueblo, invadido previamente, como enemigo.

 Pero, entre las muchísimas salvajadas de este ejército africanista (por cierto, en el que militaban la mayoría de los generales que con el paso del tiempo protagonizaron el golpe de estado del 36 y la consolidación de una de las dictaduras militares más cruentas y largas que ha tenido Europa en el Siglo XX) destaca sin parangón el lanzamiento de agentes químicos sobre la población del Rif y sobre los ríos y zocos.

 Llama la atención que el ejército actual, que se considera al menos en esto heredero del anterior, haya celebrado en 2012 con boato y mucho orgullo militar la “heroicidad” de los últimos de Annual (un episodio militar que costó la vida a más de 13000 soldados españoles mal defendidos por sus mandos militares y prácticamente abandonados a su mala suerte). Y llama la atención porque este desastre está íntimamente asociado, es el desencadenante, de la vergonzosa actuación de los aviones españoles lanzando bombas de agentes químicos sobre los rifeños, tanto civiles como militares, y sobre sus campos, sus pueblos, sus ríos…

 Nos explica Hernández Holgado en su libro “Miseria del militarismo” (publicado en 2003 en la editorial Virus y, como todo lo que critica las atrocidades militares, arrinconado a un inmerecido silencio), que la actuación española

consistía en lanzar las bombas de gas en las áreas más pobladas y a las horas en las que más víctimas podían producir, de modo que el bombardeo de los zocos de las aldeas se convirtió en una rutina.

Sí, amigos. Entre 1921 y 1927 el ejército español lanzó a la población civil del Rif fosgeno, difosgeno, cloropicrina e iperita (el conocido gas mostaza). Algo a lo que hoy denominaríamos armas químicas.

 Un telegrama del Alto comisionado de Marruecos al ministro de la guerra (que entonces a las cosas las llamaban por su nombre y no con eufemismos) decía

Siempre fui refractario al empleo de gases asfixiantes contra estos indígenas, pero después de lo que han hecho, y de su traidora y falaz conducta, he de emplearlos con verdadera fruición

De estas deshonrosas actuaciones, negadas siempre por las autoridades españolas, se avergüenza el General de Aviación Hidalgo de Cisneros, el primero que lanzó bombas químicas a los rifeños, en su libro “cambio de rumbo” publicado en 1961, en el que dice

En aquellos días me tocó realizar una faena verdaderamente canallesca, que me otorgó el vergonzoso y triste privilegio de ser el primer aviador que tiró iperita desde un avión”.

Al menos éste se arrepintió de su brutalidad y dejó constancia de ella.

 Más de 1.600 kg. de bombas al día, lanzadas desde los 127 bombarderos que entraron en acción, durante al menos 5 años, como motivo exclusivamente de venganza por las muertes de Annual, todo un ejemplo del desmán y la irracionalidad que es en sí el militarismo.

 Pero, lo que es peor, esta “gesta” militar aún hoy tiene consecuencias en la región. Por ejemplo, en la alta tasa de cáncer de la zona, que concentra más del 50% del cáncer detectado en Marruecos, o tasas de malformación igualmente elevadas.

 ¿Querían esto los españoles de aquel entonces? ¿Lo merecían los rifeños?¿Lo podemos aceptar ahora? ¿No haría falta, al menos en esto, reconocer los desmanes y reparar las consecuencias, en la medida en que esto sea posible, y precisamente para no ser cómplices de algo horrendo, hecho al parecer en nuestro nombre?

 Y otra pregunta más. ¿De dónde salieron estas armas químicas?

 Pues muy sencillo, de la Fábrica Nacional de Productos Químicos de “La Marañosa”, cerca de Getafe. Un lugar que se creó en tiempos de la dictadura de otro militar, Primo de Rivera, padre del líder espiritual del fascismo español. La fábrica hoy sigue en pié, reconvertida a “Instituto Tecnológico” adscrito al Ministerio de Defensa. Por otra parte, el Complejo de la Marañosa cuenta actualmente con acuerdos de colaboración con la OTAN y la UEO, lo que nos hace sospechar muy gravemente del uso de esta “investigación” que se realiza en dicho centro.

 Como en otros centros militares, el hermetismo sobre “La Marañosa” es exagerado. Ni hay información, ni transparencia, a pesar de las preguntas parlamentarias que en varios períodos de sesiones han formulado algunos parlamentarios. Existe una Plataforma ciudadana contra el Complejo Químico-Militar de La Marañosa que denuncia este complejo y pide su desaparición por dedicarse a una investigación nefasta para la humanidad.

 Qué curioso: una fábrica de armamento químico entonces que ahora, como “instituto tecnológico” se encarga de la investigación (no fabricación según la propaganda del centro) en armas químicas, biológicas y nucleares y colabora con la OTAN.

 Vayan atando cabos.

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El mal uso de los terrenos militares y la ocupación de los jornaleros

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Hemos conocido por Público que el alcalde de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo, se ha negado a declarar ante el tribunal por la ocupación de la finca militar que realizaron miembros del Sindicato de Obreros del Campo en verano de 2012 en Osuna, y que además, el Sindicato ocuparía de nuevo este espacio militar, cosa que ha sucedido el 1 de mayo, como se puede ver en el siguiente vídeo:

http://www.youtube.com/watch?v=Tqj5bwq363k

La primera ocupación de la finca fue una verdadera acción directa noviolenta y no la usurpación delictiva de la que pretenden acusar a los más de cincuenta activistas que realizaron ese acto. Sánchez Gordillo no ha declarado ante el juez, aunque ha dicho que no tiene ningún impedimento a declarar cuando llegue el momento.

Al parecer al juez le ha sentado mal la negativa de Sánchez Gordillo, pero no entendemos la razón de tal enfado, pues el no declarar es un derecho legal y un juez ni es un confesor ni, menos aún, un juez de los de antes, cuando declarar era obligatorio y no hacerlo conllevaba otros riesgos.

La finca militar pertenece a la yeguada militar de Écija, es decir, sirve para que paseen las yeguas, mientras los jornaleros no pueden asegurar su seguridad alimentaria. El presidente del Sindicato ha afirmado

«Esta tierra tiene que cumplir una función social de trabajo. El sindicato lo está pidiendo»

Como decimos, el 1 de mayo, más de 200 jornaleros procedieron a ocupar, por segunda vez, estos terrenos militares, de los que han sido echados por la Guardia Civil.

Actualmente los jornaleros se han asentado a las puertas de la finca, donde piensan permanecer hasta lograr entrar de nuevo. Llama la atención que el terreno de las Turquillas se usa en la actualidad para que pasten unas cuantas burras y varios caballos, mientras que su uso agrícola permitirá varios miles de peonadas para los campesinos sin tierra y en paro, lo cual nos hace pensar que puestos a valorar los bienes en conflicto, sin duda la legitimidad de la ocupación aparece muy clara.

Ahora bien, es el momento de dar otro dato más que avala la legitimidad y la oportunidad de ocupar las fincas militares en el actual contexto de crisis y con el nefasto y secular reparto de la tierra. Y es que el ejército, que en realidad ni necesita ni hace cumplir ninguna función social a este tipo de terrenos, utiliza este tipo de fincas para sacar un rédito con el que invertir en armas.

Lo podemos comprobar en la Memoria 2011 (la primera y última que ha publicado) de actividades del Instituto de vivienda, Infraestructura y equipamiento de la Defensa (INVIED) un organismo autónomo del MInisterio de Defensa que se encarga de comercializar y/o enajenar el patrimonio militar para invertir en infraestructuras, equipamiento y armas.

En su página 55 y bajo la rúbrica » ingresos provenientes de las nuevas funciones» dice el INVIED:

Esta actividad, que tiene su origen en los nuevos cometidos asignados al Instituto, constituirá en el futuro otra importante fuente de ingresos, habiéndose materializado ya en el 2011 la concesión demanial a la Empresa Santa Bárbara Sistemas SA sobre instalaciones dependientes del Ministerio de Defensa, por algo más de un millón de euros anualmente; el aprovechamiento de los pastos de la base Militar de Botoa en Badajoz, por un periodo de dos años; el aprovechamiento agrario en el Campo de Tiro e Instrucción en el Monte Jaizquibel, de Pasajes de San Juan (Guipúzcoa) y en la Base Aérea de Zaragoza y el aprovechamiento ganadero en un campo de adiestramiento en Barbate.

Se ve el contraste claramente: Mientras los agricultores no tienen tierras para cultivar  el Ministerio de Defensa, con un patrimonio ingente y que no usa para nada útil y racional, se dedica a hacer negocio con las suyas para conseguir dinero con el que comprar armas.

Es de aplaudir, en estas circunstancias, el arrojo del SUC en poner el dedo en la llaga con los terrenos militares y en denunciar este abuso. Una buena manera de conseguir por medio de la lucha social cambios sustanciales en el uso y reparto de la tierra y en la propia idea de la propiedad privada.

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Recopilación de textos sobre acción directa.

Fuente:  Colectivo Sandía.

Recomendamos la recopilación de textos sobre autodefensa, antirepresión, acción directa y cuestiones legales que ha realizado el Colectivo Sandía de Logroño. Su lectura y conocimiento puede ser de gran ayuda en estos momentos en los que los poderes van optando, cada vez más, por la represión generalizada e indiscriminada.

¿Cómo podemos preparar previamente nuestras acciones noviolentas de protesta?  ¿Qué hemos de tener en cuenta a nivel legal?  ¿Cómo podemos ser solidarios entre nosotr@s para protegernos?  ¿Cuáles son nuestros derechos?

Esperamos que os sea provechoso.

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