Archive for Programas electorales

Plan de paz para Madrid

Fuente:  Plan de Paz para el Ayuntamiento de Madrid.

¿Sería útil que los ayuntamiento españoles tuviesen un plan de paz entre sus políticas habituales?

Desde Utopía Contagiosa hemos hecho una primera propuesta con la que buscamos abrir el debate y que este sea concreto y creativo.  La propuesta la podéis encontrar en el enlace anterior o podéis verla aquí abajo:

No nos cabe duda que dada la simbiosis entre los Estados actuales y el militarismo, es necesario que no sólo desde la sociedad y las ongs se trabaje de manera alternativa por la paz, sino que también es imprescindible que lo hagan otras instituciones con criterios distintos a los estatales y más próximos a las ideas de Seguridad Humana, que realmente defiende lo que interesa a las personas.

Como se ve en la propuesta, no abogamos por una opción de trabajo cualquiera, sino por algo comprometido y que promueva la participación social.  Nuestra opción es por promover las labores de paz tanto en Madrid municipio como en el extranjero y para ello presentamos 18 objetivos con 104 propuesta políticas en total.

Esperamos que sea de interés general y que nos lleguen comentarios con cambios, proposiciones, mejoras, etc.  Todas ellas serán bien recibidas para iniciar este camino de paz en el municipalismo.

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El pacifismo también se ejerce en los ayuntamientos: NO a HOMSEC 2017

En esta jornada llega a su fin la feria de armas que se celebra en Madrid, HOMSEC 2017.   En esta ocasión vamos a protestar contra su celebración recordando un trabajo llamado “Antimilitarismo y elecciones municipales y autonómicas 2015“.

Quizá durante demasiado tiempo hemos pensado que el militarismo sólo tiene que ver con los Presupuestos Generales del Estado y con la labor Estatal del gobierno y del Congreso.  Sin embargo, un enfoque más cercano, más de ayuntamientos y Comunidades Autónomas nos ayudaría a ver otros aspectos del militarismo, igualmente violentos.

El militarismo también se nutre en las administraciones locales y comunitarias.  De ellos saca exenciones de impuestos, apoyos económicas para la industria militar, publicidad en calles y plazas con nombres de militares, colaboración con desfiles militares, etc.

Por ello es necesario renovar nuestro compromiso y solicitar a nuestros representantes locales una mayor implicación en la lucha contra esta lacra social.  Lo primero en sus programas electorales que han de ser específicos en este tema, también en los debates.  Las formas de colaborar son muchas y un ejemplo lo ha dado el Ayuntamiento de Madrid, negándose a financiar y a aparecer como colaborador en HOMSEC 2017.

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Un parque temático en Teruel sobre armas de guerra

Imagen de James Vaugham

Imagen de James Vaugham

Fuente:  El Diario.

Lo que faltaba para el duro:  hacer negocio por la vía de los parques temáticos y las armas de guerra.  No les vale con tener militarizada media provincia de Zaragoza que aún hay maños que quieren más militarismo.

Manuel Blasco, candidato a alcalde de Teruel por el Partido Popular, ha perdido el oremus.

Su gran idea para ganar las elecciones en Teruel fue crear un parque temático sobre armas de guerra.

Y hay que tener en cuenta que ya existe un precedente:

El origen de Trebuchet Park está en la localidad turolense de Albarracín, donde el historiador Rubén Sáez ha puesto en marcha, como iniciativa personal, un parque en el que muestra reconstrucciones de máquinas de guerra de la antigüedad a escala real.

Su sucesora, Emma Buj, ha tenido que defenderlo ahora.  Son varios los problemas que tiene el proyecto:

  • No es una demanda social, todo lo contrario, es rechazado, por ejemplo, por las asociaciones de vecinos
  • El estudio económico de viabilidad cifra en 42 millones lo que habría que invertir para montarlo.  Y, claro, de dónde se sacarían.  A qué necesidad social se le quitaría el apoyo.
  • Intenta ser una alternativa a la demanda de crear un Museo de la batalla de Teruel, relacionado con la Guerra Civil, y que es una vieja demanda de la ciudad.

Las funciones del espacio serían las siguientes:

A grandes rasgos, el parque se plantea como un espacio donde mostrar máquinas de guerra de varias épocas históricas, así como distinto material e información militar, e incluso con un espacio abierto en el que realizar recreaciones y espectáculos.

Como vemos el PP sólo tiene una idea a la hora de mejorar la economía española:  lo militar.  Ya sea por la vía de militarizar la I+D+i, o por la vía de militarizar las atracciones turísticas.

Hemos pensado abrir una encuesta para que la gente opine sobre qué más se puede militarizar.  Pero hemos desistido porque sería peligrosísimo darles más ideas.

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Los acuerdos PP-C´s y el compromiso militarista

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La Veu del País Valencià

Fuente: El Periódico

Hemos accedido al texto del acuerdo “150 compromisos para mejorar España” que es el acuerdo PP-Ciudadanos con el que pretenden ser investidos, en la persona de Mariano Rajoy, en la presidencia del gobierno.

Estos acuerdos hablan de lo militar, como no podía ser menos, y hablan con bastante claridad como para ponernos en alerta.

Lo hacen de forma específica cuando se refieren, en su “bloque 5” (págs. 39 y siguientes, medidas 144 a 150) a “España en Europa y en el Mundo”.

Veamos:

1.- Una Europa más militarizada

Medida 144.-Apostar de manera decidida por una mayor profundización en el proceso de integración de la Unión Europea en todos los ámbitos: económico y monetario, fiscal y bancario, comercial, político, social, y seguridad y defensa.

Destacamos esta medida porque propone, nada menos, que la apuesta por la construcción de una Europa de la defensa, lo que implica el refuerzo de las políticas militaristas ya en pié en Europa y camina probablemente hacia la profundización de sus principales ejes:  una agresiva política de producción y venta de armas, una política exterior militarizada e intervencionista, la “militarización” creciente de espacios hasta ahora tratados desde otra óptica (problema migratorio y de flujos humanos, medioambientales, alimentarios, políticas comerciales y de conocimiento, etc.), un mecanismo de construcción de un más elevado gasto militar europeo y de estructuras tendentes hacia un ejército europeo.

A su vez, la medida 147 señala

Contribuir activamente al proceso abierto por la nueva Estrategia global de la UE en materia exterior y de seguridad
Estrategia claramente intervencionista y militarizada que plantea como logros la capacidad de proyección de tropas en cualquier lugar del mundo, el aumento de la producción de armas europeas y de su comercialización y el aumento del gasto militar para ser un “actor relevante” como UE en el escenario internacional.

2.- Una política migratoria y de fronteras más militarizada

La medida 146 especifica de manera concreta esta vuelta de tuerca militarista en lo referido a la política de fronteras que ya se ejerce desde una óptica militar, lo que equivale a que España se alinea definitivamente en el bloque militarista de la política de fronteras europea.

Dice así la medida:

Continuar impulsando la política común de gestión de fronteras que combine la máxima seguridad con la mayor agilidad y facilitación del movimiento fronterizo.
3.- Asumir un compromiso intervencionista y de injerencia militar de España en el seno de la política agresiva de la OTAN
Dos medidas destina a este gran objetivo larvado.
La 148 dice:
Mantener un papel activo de España en la OTAN y comprometidos con la Política Común de Seguridad y Defensa asumiendo las responsabilidades internacionales acordadas con nuestros socios y aliados para garantizar la seguridad y promover la paz y la estabilidad.
Traducido a idioma no oficial, quiere decir que pretenden que España esté involucrada “activamente”  en las intervenciones OTAN “acordadas con nuestros socios” y que actualmente mantiene desplegado al ejército español en nada menos que 17 escenarios militares y que desde Felipe González a la fecha actual nos ha involucrado ya en 79.
La medida se complementa con la 149, destinada al nuevo enemigo vaporoso del occidente, el “terrorismo internacional” y la “radicalización violenta”.  Dice así
Asegurar el compromiso firme y la unión de los demócratas en la defensa de nuestras libertades y contra el terrorismo, sobre la base de los pactos políticos ya  alcanzados, la cooperación internacional en este ámbito, la eficacia del Estado de  Derecho y la memoria de las víctimas del terrorismo.

– Mantener una estrategia integral contra el terrorismo persiguiendo a los terroristas y colaboradores donde se encuentren, denunciando y persiguiendo cualquier acto de enaltecimiento u homenaje a los terroristas, e impidiendo con todos los medios posibles la propagación y difusión de su ideario, con un permanente reconocimiento a la memoria de todas las víctimas del terrorismo, como ejemplo de la defensa de la libertad y la democracia.

– Impulsar el pleno desarrollo del Plan Estratégico Nacional de Lucha contra la  radicalización violenta, con el objetivo de actuar con determinación contra el yihadismo, reforzando la cooperación policial y judicial

4.- Un enemigo interno potencial

Como no podía ser menos, y en consonancia con las doctrinas de la derecha que considera a la sociedad como un potencial enemigo al que combatir, la medida 150 propone retocar la ley de seguridad ciudadana, embadurnando el texto de promesas de garantismo, pero para conseguir más eficacia y especialmente frente a las amenazas más graves.

Lo dice así

Con el fin de conseguir la mejora del marco normativo dedicado a proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades públicas y a garantizar la seguridad de los ciudadanos, se promoverá una revisión de la ley orgánica de protección de la seguridad ciudadana para mejorar diferentes aspectos de su regulación, intensificando las garantías y promoviendo una mayor eficacia, especialmente frente a las amenazas más graves.
5.-  ¿Y el gasto militar, la deuda militar, los programas de armamento, la sobredimensión del ejército, la corrupción militar y otros aspectos clave del militarismo?
Ninguno de estos aspectos forman parte del acuerdo explicitado por el PP y Ciudadanos. No se dice qué compromiso de gasto militar, qué ocurre con el despilfarro, con la ingente e impagable deuda militar, con la prohibición por efecto de la reciente sentencia del Tribunal Constitucional de habilitar más créditos extraordinarios y extrapresupuestarios para “sobredotar” al gasto militar español, ni sobre ninguno de los aspectos económicos y políticos que más afectan a los ejércitos.
En declaraciones a la prensa PP y C´s han coincidido siempre en “consolidar los presupuestos militares” (es decir, prohibir que estos puedan bajar), en asumir el pago de la deuda militar y en fortalecer las inversiones para modernizar y profesionalizar el ejército (es decir, aumento de gasto militar).
Los pactos ahora expuestos necesariamente implican aumento del gasto militar, pues así se recoge en la doctrina OTAN y de la UE y así se desprende de la afirmación de una mayor actividad de España en los “compromisos” militares adquiridos y a adquirir.
Forma por tanto parte de la letra pequeña el cómo y el cuanto del refuerzo del militarismo pactado por PP y Ciudadanos.
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El debate militar (quizá) en Podemos

Fuente:  El Confidencial Digital.

El Confidencial Digital fecha la noticia a mediados de julio de 2016.  En ella se lee, como conclusión, que las propuestas que llegaron a la dirección de PODEMOS fueron rechazadas por peregrinas.  Así, sin más explicaciones ni argumentos, ni datos ni razonamientos.

Llega una propuesta a la dirección y ésta la descalifica y con ello basta.

La propuesta, según El Confidencial Digital constaba de los siguientes puntos:

  1. se baraja la “supresión de la Guardia Civil por constituir un cuerpo de antecedentes represores y raíces franquistas. Su personal y material se integrarán en la nueva Policía del Estado”.
  2. También se incluye la “supresión del cuerpo de la Legión por sus raíces franquistas, ya que contó entre sus principales fundadores al que fuera dictador del país. Siendo además la fuerza de sustento inicial de la sublevación del 36”. También afecta a cuerpos “anacrónicos” como los Regulares, Infantería de Marina o Caballería.
  3. El nuevo ministerio de Defensa, que pasaría según este documento a denominarse “de Defensa y Pacificación”, establece que el jefe supremo de las Fuerzas Armadas sería el ministro de Defensa en lugar Jefe de Estado –el rey-, que mantendría el cargo de capitán general de forma “honorífica”.
  4. Además, desaparecerían rangos como General del Ejército, Almirante General y General del Aire,
  5. Se prescindiría a largo plazo de grandes buques –como el ‘Juan Carlos I’- para reducir el gasto militar y
  6. Se potenciaría la Unidad Militar de Emergencias –que recibiría parte del material de otras unidades-.

Entendemos que estas medidas puedan gustar más o menos a los militares.  Por cierto, también pueden gustar o no a los civiles, que tenemos tanto derecho como el que más a discutir sobre estos cambios, no se olvide.

En lo que no estamos de acuerdo en absoluto es en que cualquier debate sobre las fuerzas armadas se cercene una y otra vez en el seno de lo militar y en la sociedad civil.  Ya somos mayorcitos para poder decidir también sobre qué, cómo y a quién tenemos que defender, preguntas que la reforma de “podemos” ni siquiera se plantea.

No pensamos que la propuesta que subió a las élites de Podemos sea “revolucionaria”, antes bien, el debate sería revolucionario si se fomentase un debate serio y constructivo en toda la sociedad sobre qué y a quién hay que defender, y, en consecuencia, cómo hay que defenderlo.  Dependiendo de si la sociedad opta por una defensa de fronteras y por métodos violentos, los militares tendrían o no cabida en el sistema de defensa, pero en ningún caso se daría por obvia su necesidad.  Si, por el contrario, la sociedad opta por defenderse desde el concepto de seguridad humana, los militares no sólo no tendrían cabida (a largo plazo), sino que serían un obstáculo importante para tal objetivo.

Intrigados por la noticia, hemos husmeado más por la red.  Sólo hemos encontrado algo en un foro de debate de ATME (Asociación de Tropa y Marinería Española) bajo el epígrafe de ELECCIONES DIC15 Y JUN16, también fechado el 17 de julio de 2016, aunque haciendo referencia a una propuesta de enero de 2016.

Lo que se publica en el foro de ATME es copia de lo que publicó Francisco Javier de la Uz Jiménez con fecha 7 de julio de 2016.

Como es práctica habitual que se borren, pasado un tiempo, o por interés, estas fuentes de información, copiamos y pegamos íntegramente la propuesta:

Documento inicial del mes de enero 2016

RENOVACIÓN Y ACTUALIZACIÓN DE LAS FUERZAS DE DEFENSA

Con el nuevo título de Fuerzas de Defensa e Intervención se integrarán los actuales efectivos militares de España cuyo jefe operativo será el ministro del ramo del que dependerá el Estado Mayor de la Defensa.

Las líneas de Renovación y Actualización de lo que hasta ahora se llaman fuerzas armadas no serán objeto de negociaciones puesto que se prevé para el cargo de ministro a una persona de prestigio en las mismas y de compromiso con un modelo de Estado de progreso; al que se le confiará, a través del Vicepresidente de Gobierno, la propuesta consiguiente en coherencia con un Gobierno de Cambio, y cuyas bases están insertas en el presente documento.

Bajo la denominación de Ministro de Asuntos de Defensa y de Pacificación, dependerán las Fuerzas de Defensa e Intervención que agruparán la Fuerza de Tierra, la Fuerza de Mar, la Fuerza de Aire, y la Fuerza de Emergencias. Se promoverá una modificación en la Constitución para que el titular de la cartera sea el jefe supremo de dichas Fuerzas de Defensa e Intervención; reservando al Jefe del Estado el cargo honorífico de capitán general de las mismas.

Por circunscripciones, las unidades militares dependerán del Delegado del Ministerio, cargo que ostentará un general de alta graduación y empleo.

Las líneas generales de Renovación y Actualización de las Fuerzas de Defensa partirán de una adecuación de efectivos a las necesidades del Estado. En un caso supondrá reducción y en otras ampliación. A saber:

1. En la Fuerza de Tierra:

– Supresión del cuerpo de la Legión por sus raíces franquistas, ya que contó entre sus principales fundadores al que fuera dictador del país. Siendo además la fuerza de sustento inicial de la sublevación del 36.
– Supresión de cuerpos anacrónicos como Regulares y Caballería. Los primeros por su participación activa en la sublevación referida, el otro por constituir un vestigio estamental, y no tener sentido en un Estado actual.
– Reducción a las necesidades reales de unidades acorazadas y de artillería, por constituir un potencial armamentístico al que España no debe asumir.
– Ampliación en número y en composición de unidades de infantería y zapadores para cubrir las necesidades de envío de tropas al exterior (siempre con mandato ONU, y dentro de su “paraguas” y legítima cobertura); así como para su despliegue versátil en el territorio del Estado.
– Supresión de la Guardia Real dado que la persona y actividades del Jefe del Estado se le encomienda a la Policía del Estado; y las formaciones de honores de Estado, a unidades de las Fuerzas de Tierra.
– Traspaso de las unidades de helicópteros a la Fuerza de Aire y a la Fuerza de Emergencias para su mejor control y aprovechamiento.

2. En la Fuerza de Mar:

– Deshacerse de buques de gran tonelaje, especialmente los portaeronaves, por no estar previsto la proyección de grandes contingentes navales. Para ello, se promoverá otros usos civiles de los dichos buques, o su desguace.
– Supresión del cuerpo de Infantería de Marina. Aunque se le reconoce su antigüedad con respecto a cuerpos similares de otros países, y sus elevados e históricos servicios, supone hoy día un anacronismo. Sus unidades y equipamiento se traspasarán a unidades de infantería de la Fuerza de Tierra.
– Supresión de las “comandancias de marina” dado que las unidades de las Fuerzas dependerán territorialmente del Delegado del Ministro.
– Traspaso de las unidades de aviación naval a la Fuerza de Aire y a la Fuerza de Emergencias para su mejor control y aprovechamiento operativo, así como para optimizar costes.

3. En la Fuerza de Aire:

– Mantenimiento de las unidades de aviación de caza de acuerdo a las posibilidades del presupuesto; aprovechando hasta final de su vida del material aéreo procedente de la Fuerza de Mar.
– Adquisición de más aviones de transporte, para facilitar el transporte internacional y de dentro del Estado, de Fuerzas.
– Potenciación de unidades de helicópteros aprovechando los procedentes de la Fuerza de Tierra y la de Mar.

4. En las Fuerzas de Emergencia:

– A partir de la UME, creación de unidades por demarcaciones ministeriales.
– Establecer un sistema de alistamiento y de carrera propio de esta Fuerza, e independiente de las otras.
– Potenciación de cada unidad con helicópteros aprovechando los procedentes de la Fuerza de Tierra y la de Mar.

Otros:

–      Supresión de la Guardia Civil por constituir un cuerpo de antecedentes represores y raíces franquistas. Su personal y material se integrarán en la nueva Policía del Estado.
– Sustitución de la condición de nacionalidad por la de residencia para el alistamiento en las Fuerzas de Defensa e Intervención.
– Supresión de los grandes mandos operativos y logísticos por residir la autoridad de las Fuerzas en el Delegado correspondiente del Ministerio.
– Promover progresivamente el modelo de ascenso por procedimientos internos hasta llegar en un plazo de cinco años a constituir el modelo único.
– Revisar los criterios de ascenso. Y eliminación del empleo de General del Ejército, de Almirante General y de General del Aire; destinando el empleo de Capitán General efectivo al que se designe el puesto de Ministro de Asuntos de Defensa y de Pacificación, y mientras lo ocupe. Se mantendrán los empleos al personal que lo había obtenido con anterioridad.
– Unificar los sistemas de salud (primaria y especialidades) y de asistencia y beneficio social (residencias, colegios, clubs,…) del personal militar, con los del común de la población residente en el Estado.
– Establecer un compromiso individual y colectivo del personal militar con la acción del gobierno.

Como se ve, es bastante más extensa que lo que comenta ECD, y, por lo tanto, da mucho más juego al debate político.

Son varias las cuestiones que nos sugiere este escrito:

1.-  No sabemos su autenticidad o su rigor.  ¿Es sólo un bulo, un rumor, una noticia interesada buscando otros fines?  ¿Proviene de las bases de Podemos y fue cercenado por las élites como dice la noticia?  También hay aspectos que nos hacen pensar que quizá no provenga de las bases, sino de algunos adláteres a la élite podemita, la cual que se decanta a ciegas por el general Julio Rodríguez, pero, entonces, ¿por qué fue despreciado el informe? Las fuentes que la comentan nos dejan con las dudas.

2.-  Es lógico que un partido que opta por la república quiera alejar a los monarcas de ser la cabeza de las fuerzas armadas.  Aunque, según estas noticias, de manera tibia, porque luego sí le reservan al jefe del Estado el cargo honorífico de capitán general.  Mucha gente suscribiría este punto, aunque pensamos que muchos argumentarían que debería ser el Jefe del Gobierno en quien recayese el mando operativo, no en el ministro de Defensa.

3.-  Muy preocupante nos parece el segundo párrafo en el que se niega que la reforma pueda ser negociada. ¿Es un bloque inamovible?¿negociada con quién?.  El argumento que dan es patético, es un argumento de autoridad, meramente militarista y de obediencia ciega:  no van a negociar nada de la reforma de las fuerzas armadas porque ésta la efectuará alguien de prestigio en las FAS. Nadie de fuera y sobre todo nadie que cuestiones a los ejércitos. Así de claro y de contundente.  También es poco democrático y elitista, creador de una casta, que tanto fue criticada en un reciente pasado.

4.-  Un aspecto que queda muy claro es una apuesta decidida por el intervencionismo militar fuera de nuestras fronteras.  Se llevará a cabo por fuerzas aerotransportadas y bajo “paraguas” ONU.  Si no cambia este punto, ¿qué es lo que cambia en el actual modelo de fuerzas armadas?  ¿Podemos opta por el intervencionismo a ultranza?  Pues menuda alternativa de gobierno.Más de lo mismo.

5.-  El ministro lo será de Asuntos de Defensa y de Pacificación.  Suena, en consonancia con el anterior punto como muy impositivo.  Se pacificará a aquellos que se nieguen a pacificarse por las buenas.¿es lo mismo pacificar que buscar la paz?

6.-  De él dependerán las Fuerzas de Defensa e Intervención (véase el punto 4).  ¿Asimilan pacificación con intervención?  ¿Es un desliz involuntario? ¿Es más bien deliberado?

7.-  Por circunscripciones (¿provincias?) las Fuerzas Armadas dependerán de un delegado del ministerio.  ¿Tras todo el debate que ha habido sobre las delegaciones del gobierno y su duplicidad de funciones, inoperancia y su poco ajuste a los tiempos que corren, ahora nos vienen con esta figura en lo militar?

8.-  En cuanto a la Renovación y Actualización de las Fuerzas de Defensa, habrá unidades que se suprimirán (Legión, Guardia Civil, Regulares, Caballería, Guardia Real, Infantería de Marina, comandancias de marina, buques de gran tonelaje), otras que se reducirán (acorazadas y de artillería)  y otras que se aumentarán (artillería, zapadores, aviones de transporte para la proyección internacional de nuestro ejército a escenarios fuera de nuestras fronteras).

En este asunto de la cantidad de militares que existe en España sí que es preocupante y condiciona enormemente cualquier política de Defensa.  Nos remitimos a nuestro estudio del Gasto Militar 2016 en el que analizamos con detenimiento y hacemos propuestas para reducir el ingente número de militares (ocupan el 78’22 % del presupuesto del Ministerio de Defensa) y de las personas que comen indirectamente de lo militar (2.561.444 personas), con una tasa inaceptable de 1’7 soldados por mando que hace que casi haya más jefes que indios.  Hablando de gastos, en Defensa se dedican 4.324’99 millones de € a pagar sueldos, y en la Guardia Civil habría que unir otros 2.378’09 millones de €.  El total es grandísimo, 6.702’98 millones de € en sueldos a los militares.

Por último, hay un par de puntos reseñables bajo la supresión de “otros”:

9.-  Estamos de acuerdo en unificar los sistemas de sanidad, asistencia y beneficio social militares y civiles.  Estaría bien acabar con los privilegios militares y con el sistema dual de sanidad y de servicios sociales. Los militres y sus dispositivos deben ser absorvidos por el sistema público universal y sus prestaciones deben ser idénticas a las de los civiles.

10.-  Hay frases oscuras, muy interpretables o imprecisas que son peligrosas en cualquier programa electoral.  La prueba es la frase final de la propuesta podemita:  “Establecer un compromiso individual y colectivo del personal militar con la acción del gobierno”.  Ni nos atrevemos a interpretarla.

11.- ¿Qué hay del gasto militar, de su ocultamiento en otros ministerios y programas, qué hay de la toma de decisiones en la política de defensa, de la injusta y anacrónica justicia militar, de la deuda militar, …? de todo ello no habla nada la “revolucionaria” propuesta. ¿No existen?¿No interesan?.  Evidentemente faltan muchos temas por tratar, pero esta es una propuesta que aborda algunas aspectos que realmente son problemáticos y que merecerían un debate.

En definitiva, la propuesta puede ser mejorable, muy mejorable, pero no nos parece peregrina, a condición de que se permita el debate y la confrontación.  Y lo que sí que nos parece indefendible y una locura es seguir dejando las cosas como están.

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El general de Podemos se queda compuesto y sin novia

Fuente: El mundo en Twitter

Fuente: mediterráneodigital

Se han celebrado los comicios de 2016. Se ha compuesto por tanto el Congreso de los Diputados y, al menos en los datos provisionales a los que hemos tenido acceso, aparece que el publicitado general de Podemos, el ex-JEME Julio Rodríguez, el pacifista amigo de Pablo Iglesias, ha vuelto a fracasar en su intento de acceder a un escaño en la cámara congresual, y eso que iba designado “a dedo” por la provincia de Almería, donde se suponía que Podemos tendría todas la garantías.

En Almería los resultados han hecho crecer en votos al PP (14.000 votos más) y le han otorgado un nuevo escaño, pasando de 2 a 3.  PSOE y Ciudadanos han permanecido con 2 y 1 escaños, respectivamente, aunque el PSOE ha bajado 4.500 votos y Ciudadanos ha bajado 3.600.

Podemos, que aspiraba al último escaño que ha conquistado el PP ha tenido un bajón de 10.000 votos.  Es decir, no ha sumado votos el fichaje estrella.

De nada ha valido la promoción del General.  De poco menos la rebaja de contenidos en materia de defensa de la formación morada. El general que sale hasta en la sopa en el catálogo electoral de Ikea, se queda compuesto y sin novia, otra vez, después de sus dos nominaciones “manu militari” primero en Zaragoza (2015) y ahora en Almería (2016).

¿Va a ser que la gente no quiere militares, ni aunque se autodenominen “pacifistas”, para que luche por derechos que son de la gente?

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Programas electorales 2016 en materia de defensa: IU y Equo no presentan nuevo programa

Comala

Por Jarbas Ribeiro

Fuentes: Unidos podemos-Izquierda Unida y Equo

Por sorprendente que parezca, ni IU ni Equo han presentado un programa nuevo para las elecciones 2016. Mantienen, al parecer, el programa de 2015, la anterior convocatoria, en ambos casos unos programas elaborados a partir de procesos participativos que requieren tiempo para su elaboración.

Respecto del de IU, ya nos referimos en diciembre de 2015 , al analizar los programas electorales de las distintas fuerzas políticas, de los avances que este programa suponía respecto de su anterior concepción más encorsetada, y de la posibilidad de agilizar algún cambio sustancial en la política de defensa. A ese análisis nos remitimos para los curiosos.

En cuanto a Equo, igual que Izquierda Unida-Unidad Popular, tampoco ha elaborado ningún programa para los actuales comicios, tal vez dando por válido el de 2015, al que en su págian web llaman “elecciones generales 2015-2016″, dando a entender que aquel les sigue siendo válido en las actuales circunstancias o, tal vez, que se dan por satisfechos con el acuerdo de unidad “Cambiar España: 50 pasos para gobernar juntos“.

En el anterior programa, como ya analizamos en diciembre de 2015, equo se declaraba partido pacifistaa, según analizamos en el comentario que hicimos en su día, abogaba por una resolución alternativa de los conflictos, y aunque de forma algo difusa y confusa, por un nuevo concepto de seguridad basado en la seguridad humana y por asumir algunas lineas del transarme hacia la superación del modelo militar de defensa.

IU y Equo suscribieron, junto con otras fuerzas, el documento “Cambiar España: 50 pasos para gobernar juntos”, que analizamos en un reciente artículo, y que “rebajaba” a la absoluta insignificancia (tanto por lo que contenía -casi nada- como por lo que silenciaba -casi todo-) las políticas de defensa.

Y eso nos hace preguntarnos: ¿siguen vigentes los programas de IU y Podemos de diciembre de 2015?¿Son reemplazados por el “acuerdo programático llamado Cambiar España: 50 pasos para caminar juntos“? ¿Dicho acuerdo permite a estas formaciones, llegado el caso, apostar por sus políticas de defensa o vetar las (más militaristas) que plantea Podemos en su propuesta propia?¿SI llega el JEMAD a capitanear la política de defensa en un hipotético gobierno de izquierdas, asumirán IU y Equo las propuestas rebajadas y continuistas que éste señor enseñorea y representa?

Preguntas sin respuesta, o al menos de muy imprevisible respuesta, pues en el cálculo electoral las políticas de defensa se han rebajado para que no hagan ruido.

Y es una pena. ¿De nevo, a la primera de cambio, la renuncia a una alternativa de defensa que entronque con las luchas por la paz?¿de nuevo el pacifismo la idea sacrificada?

Todo interrogantes. Interrogantes que, de memento, la campaña no ayuda a resolver porque el silencio de esta alternativa en lo programático también viene acompañado de un cierto apagón argumental en los actos de campaña que hemos conocido hasta ahora respecto a la política de defensa.

Y es que hay silencios que apabullan.

 

 

 

 

 

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Programas electorales 2016. Podemos y la sonrisa de un país

Por www.huffingtonpost.es

Fuente: Podemos.

Podemos forma, junto con otros partidos menores, una gran coalición electoral alineada, más o menos, a la izquierda política. Dicha coalición presentó un documento de medidas en su puesta en escena, del cual ya comentamos la escasa (por ser optimistas) relevancia que entre sus compromisos comunes daba al tema de la defensa. Es por eso que, como ya anunciábamos, habría que esperar a los programas de cada coaligado para atisbar qué pretendía hacerse al respecto.

La apuesta de Podemos por confrontar con el PP, como modelo alternativo de hacer política, ha desarrollado su programa electoral en un formato novedoso que aúna los contenidos en forma de propuestas con lo iconográfico, como muestra de la novedad.

El documento se titula “la sonrisa de un país” y pretende, también en el título, animar a la apuesta por un cambio alegre que se promete para acabar con la molicie del vigente orden y estrenar un nuevo futuro.

Comencemos por decir que este aspecto gráfico-iconografico tiene, en materia de defensa, su importancia, pues Podemos nos muestra en su catálogo al antiguo JEMAD, el General Julio Rodríguez, hasta en la sopa  (acompañado en alguna ocasión por el exdiputado gaditano Juan Antonio Delgado, hasta hace poco principal dirigente del sindicato de guardia civiles y uno de los portavoces más conocidos de las principales reivindicaciones sindicales de los militares), dándonos idea de una gestión de la política de defensa cercana  los parámetros que han constituido el consenso “de Estado” hasta la fecha y, de paso, nos hace precavernos ante la impresión inicial de lo, y por desgracia, poco novedoso que puede esperarse que sea el planteamiento acerca de la política de defensa y del tradicional militarismo alineado a la OTAN de los ejércitos españoles.

Pero vayamos al texto, que es donde, obviando al ministrable general, se supone que se encuentra más la política concreta que Podemos promete desarrollar.

Podemos aborda en dos grandes capítulos la política de defensa que quiere hacer. La primera la denomina “seguridad” y en ella parece referirse al capítulo de derechos y organización interna de los ejércitos. La segunda se refiere a la política exterior, donde el ejército cuenta con su papel propio como instrumento de dicha política.

Política de seguridad.

Podemos ofrece un listado de medidas que pretenden orientar la política de seguridad. Concretamente son las medidas 269 a 276.

Los elementos más destacados de la política de seguridad que Podemos ofrece aparecen en su catálogo foto-programático de forma destacada, son las medidas 271 y 272, por las que comenzaremos este repaso.

La medida 271 aparece como referencia de lo que, como veremos más adelante, es el catálogo de derechos sindicales tradicionales del lobby sindical tanto militar y de la guardia civil, perfectamente bien situado en Podemos con algunos de sus representantes más significativos. El catálogo foto-ikea se refiere a la reforma estrella que se propone al respecto: la reforma de la Ley Orgánica de derechos y deberes de las fuerzas armadas para incorporar los derechos sindicales ninguneados hasta la fecha.

La medida siguiente, la 272 pretende mostrar la otra cara de la política ministerial y afirma la lucha contra el puertagiratorismo del sector, así como un alambicado anuncio de revisión de los programas de armas (no se atreven a llamarlo así y afirman con más retórica “auditar, revisar y renegociar las adquisiciones con los contratistas“), así como crear un “grupo de expertos” (incluyendo sociedad civil) para “estudiar un diseño de las fuerzas armadas acorde con las necesidades de España”.

Si la primera linea marca la apuesta por dignificar la profesión militar, la segunda permite atisbar el inicio de algunas revisiones necesarias en la política: puertagiratorismo, programas de armas y comenzar a pensar el diseño que se necesita de fuerzas armadas. Algo es algo.

Las restantes medidas que no aparecen en el catálogo fotográfico hacen, igualmente, referencia a los derechos de los militares y prometen homologar la jornada laboral de los militares a la de otros funcionarios (medidas 269), reformar la ley de la carrera militar (270), garantizar la libertad sindical en los cuerpos armados (274), un nuevo sistema de ascensos militares (276), así como adscribir al personal civil de la defensa a tareas administrativas y suprimir empleos no estrictamente militares como carpinteros, mecánicos o jardineros (273) o unificar las bases de datos de guardia civil y ejércitos (275).

En resumen, poca definición de la política de defensa, fuera de la regulación de los derechos de los militares, pero sin explicitar ninguno de los grandes debates de la política de defensa, que no puede conformarse con ser una política de personal.

Política exterior

El segundo gran capítulo que aborda la política de defensa es el llamado “política exterior” que de forma más o menos precisa viene a decir para qué se quiere el ejército.

Comencemos por decir que el catálogo foto-programático no enfatiza ninguna de las medidas que Podemos propone en política exterior y que tiene que ver con la defensa. ¿Cálculo?, ¿falta de espacio?, ¿olvido?…

Tenemos que ir al texto puro y  duro para comprobar que, sin embargo, Podemos sí tiene un planteamiento (aunque de letra pequeña) al respecto.

La política exterior de Podemos cuenta con 19  medidas, concretamente desde la 317 a la 335. De ellas, directamente tienen que ver con lo militar 3 medidas, las 325, que promete que las operaciones en el exterior se someterán a consulta popular, la 326 que promete la auditoria y revisión del convenio de USA y España sobre la base permanente de Morón, y la 327, que clama por una mayor autonomía de España y Europa en la OTAN.

A ellas se unen otras que siguen mostrando la confusión de cierta izquierda de las políticas de seguridad con las viejas reivindicaciones de un Sahara libre y la causa palestina, que siendo razonables y justas, acaban desplazando los debates sobre seguridad y defensa y minusvalorándolos (o sobrevalorando estas causas a costa de aquellos). Sahara libre y causa palestina son de justicia, pero la paz y la contribución de España a esta se nos antoja algo mucho más global y amplio y, desde luego, necesitariamos un planteamiento global con una descripción de objetivos y medios mucho más completa, incluyendo el papel de la seguridad y los ejércitos que se quiere tener en todo ello.

De forma más transversal, podríamos afirmar que las apuestas por cambiar la ONU, poner al frente de la misma a una mujer, no aprobar el TTIP o modificar la idea de solidaridad y cooperación vigente que componen el resto del capítulo muestran al menos veladamente el ideal de seguridad que pretende Podemos, más basado en la seguridad humana que en la idea militar de la seguridad. Seguimos echando de menos un argumentrio más complejo y completo, pero algo es algo.

Otros temas:

Vuelve a aparecer en el programa de Podemos la política de defensa de forma tangencial al abordar otras políticas, como ocurre cuando se habla, medida 163, de politica relativa al deporte (reservar el 3% de la oferta de empleo de defensa y el 2% de la de interior para deportistas de élite) o cuando se habla, medida 187, de planes de igualdad de la mujer en el ejército y lucha contra el acoso.

Y vuelve a aparecer, esta vez con más concreción y dentro de la política territorial relativa a Navarra (medida 379), la apuesta por el desmantelamiento del polígono de tiro de las Bardenas Reales y su reconversión en un entorno natural para el disfrute de los navarros, con la inclusión de una propuesta de consulta popular sobre la renovación del convenio con las fuerzas armadas, la desafección como zona de interés para la defensa y el uso alternativo del paraje.

De lo que Podemos no habla

Podemos no aborda los principales retos que hablan de una alternativa en la política de defensa, y que tienen que ver tanto con acabar con las malas políticas actuales: sobredimiensionamiento del ejército con un mando por cada 1,2 efectivos, existencia de un ejército excesivo, deuda militar impagable, programas de armamento y segundo ciclo de rearme iniciado, la dimensión inabordable, insolidaria y oculta del presupuesto de defensa, orientación intervencionista de los ejércitos, problemas de despilfarro, corrupción y de especulación, duplicidades y organismos autónomos innecesarios, construcción de un complejo militar industrial enfocado a la exportación de armas y conflictos (séptima potencia mundial  en venta de armas), obsolescencia y falta de lógica de grandes industrias militares estatales como Navantia y otras, pertenencia a la OTAN, apoyo de los proyectos de militarización europea, uso del enfoque militar para los problemas mundiales y de movilidad humana, doctrina de fronteras avanzadas que justifica el intervencionismo en centro-africa, banca armada que financia a las industrias militares, falta de democracia en las políticas de defensa, propuestas para abordar un proceso de cambio alternativo de la política de defensa hacia una política de seguridad humana basada en la idea de transarme, etc.

En un extenso artículo que publicamos en 2014, llamado ¿Puede renunciar al debate antimilitarista Podemos? ya apuntábamos los temas que formarían parte de una agenda a resolver desde la política de defensa, y que Podemos, parecía entonces, no  quería abordar.

Podemos no habla en su programa de toda esta serie de problemas porque se trata de temas espinosos que incomodan y porque ante este escenario no tiene alternativa propia. No sabe qué alternativa puede generar para hacer real, también en defensa, la sonrisa de un país.

¿Qué decía Podemos en el anterior programa?

En otras ocasiones nos hemos ocupado de la frágil relación entre Podemos o  su General Julio Rodríguez y el pacifismo antimilitarista, como es el caso de un extenso argumentario que presentamos en 2014, o la reciente réplica al sedicente pacifismo del JEMAD, o la triste constatación del desprecio oficial hacia el círculo pacifista de Podemos.

También en las pasadas elecciones tuvimos tiempo de ocuparnos y analizar este programa, y más adelante, cuando el “equipo negociador” intentó el acuerdo con el PSOE de Pedro Sánchez, de nuevo.

En general, la actual apuesta de Podemos es muy similar a la ofrecida en las elecciones anteriores: Idénticas medidas en cuanto a ese empeño semisindical de abordar la política de personal, muy similares apuestas de política internacional en general y las tres promesas de política exterior que tienen que ver con lo militar ya reapsadas.

Podemos mantiene, como decíamos entonces, el mismo enfoque insuficiente de la defensa, sin querer abordar los temas más espinosos y sin plantear una verdadera y sustancial alternativa a la actual política de defensa.

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El militarismo intervencionista de la aspirante a la Casa Blanca Hillary Clinton

Imagen de Nathania Jonhson

Fuente:  resumenlatinoamericano.org

Todos conocemos a Hillary Rodham, también Hillary Clinton.Los medios se hjan encargado de empacharnos con su imagen. Quizá por ello no nos preocupamos mucho en revisar quién es y qué ha hecho a lo largo de su larga vida política.

Esta imagen prefabricada y algo superficial beneficia algunas de sus facetas que no son publicitadas habitualmente por los medios de comunicación de masas.

Resumen Latinoamericano recuerda dos artículos publicados por el New York Times en febrero de 2016 sobre los aspectos que tienen que ver con Hillary y la Defensa.  Hay que recordar que el Times ha respaldado a la Clinton para la nominación a la Casa Blanca en las elecciones de este año, es decir, no es un periódico contrario a la mandataria.

Como Secretaria de Estado promovió la intervención militar de EE.UU.-OTAN en la guerra de Libia.  También fue proclive a otras intervenciones militares:  luego de los ataques del 11 de septiembre respaldó las acciones militares en Afganistán y la resolución de la guerra en Irak, pero posteriormente, se opuso a la administración Bush en el manejo de la guerra en Irak.

Parecen claras las pruebas sobre sus ansias de intervenciones militares en el extranjero con el objetivo, simplemente, de no quedarse atrás con respecto a otras potencias y no perder presencia en la zona:

Dentro del gobierno, informa el Times, ella presionó por la intervención militar directa de Estados Unidos en razón de que el gobierno británico y el francés seguirían adelante sin Estados Unidos y Washington sería “dejado atrás” y “sería menos capaz de dar forma” a la pelea por el control de Libia y su riqueza petrolera.

Promueve el intervencionismo desde todos los ángulos posibles:

Consideró al «poder inteligente» como la estrategia para afirmar el liderazgo y valores de EE. UU. en el mundo, mediante la combinación del poder militar con diplomacia y capacidades estadounidenses en la economía, tecnología y otras áreas.

Como suele ser habitual en Estados Unidos, para justificar sus intervenciones militares utilizan excusas que acaban demostrándose falsas:

El pretexto, que las fuerzas del gobierno libio estaban a punto de cometer una “masacre genocida de manifestantes” en la ciudad oriental de Bengasi, fue refutada posteriormente por grupos internacionales de derechos humanos, y el número total de muertos en enfrentamientos armados antes de que los Estados Unidos y la OTAN comenzaron sus bombardeos contra Libia ascendieron apenas a 350.

Esta falta de sinceridad y de ética constante hacen que se le pueda catalogar dentro del stablishment estadounidense.  Por ejemplo, no tiene muy en cuenta aquello de no aliarse con sus enemigos declarados.  Pareciera como si lo que le interesase fuese sólo lo que rige la política internacional de USA:  fomentar los negocios de la guerra:

El artículo establece que Clinton “presionó por un programa secreto que suministrara armas a las milicias rebeldes”, compuestas en gran parte de grupos islamistas, algunos con vínculos directos con Al Qaeda.

Su negativa como Secretaria de Estado a explorar las soluciones negociadas, en las que se diluye el papel militar preponderante de EE.UU. son la tónica:

Al comienzo de esta campaña de bombardeos, relata el artículo, funcionarios libios, funcionarios de las Naciones Unidas, otros gobiernos africanos y la Unión Africana realizaron numerosas tentativas para negociar un alto el fuego y lograr un arreglo político, todas las cuales fueron rechazadas por Washington. A Charles Kubic, un almirante retirado que recibió una propuesta de un alto oficial del ejército libio para un cese al fuego de 72 horas, el comando militar de Estados Unidos le ordenó cortar inmediatamente la discusión en base a órdenes que habían llegado desde “fuera del Pentágono”.

¿Habrá que alegrarse si, finalmente, la Clinton gana la nominación del partido Demócrata?  ¿Habrá que alegrarse si al final gana la carrera electoral a Trump?

Lo vemos difícil por los argumentos que hemos dado más arriba.  Negros tiempos se acercan para la paz en el mundo.

En la foto que encabeza el artículo se lee “Luchando por nosotros”.  Sólo hace falta especificar quiénes son los nosotros a los que se refieren.  Posiblemente, los militares, los fabricantes de armas, las multinacionales que esquilman al Tercer Mundo, los estadounidenses ricos.

Pero nosotros, los de aquí y muchos otros países seguiremos siendo intervenidos por sus guerras y bases militares.

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La propuesta de Podemos en política de Defensa para un gobierno con el PSOE

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Universidad Carlos III de Madrid

Fuente: El diario

Nos causaba cierta inquietud saber qué propondría Podemos en materia de Seguridad y Defensa al PSOE en su diálogo para un gobierno de coalición “de izquierdas” .

Nuestras expectativas no eran demasiado altas, pues el documento de Pedro Sánchez, si algo decía, tal como denunciamos el otro día, era que las cosas se iban a quedar como hasta ahora, lo cual no era mucho decir o, según se mire, era decir demasiado pero a favor del militarismo.

Por otra parte, las propuestas en dicha materia del programa de Podemos, que ya analizamos en su día, eran un verdadero jarro de agua fría, como lo era también el nombramiento a dedo de un candidato de la cúpula militar en las listas de Zaragoza y después del nombrado por las bases, Pedro Arrojo (sobre todo viendo que el perfil del referido general “pacifista” no era precisamente para tirar cohetes pacifistas, sino más bien para esperar los que tira la OTAN, de donde dijo que no saldríamos, o de los que tiran en Bardenas Reales los aviones militares gracias al acuerdo que firmó para la permanencia de este campo militar, o de los que compra el ejército español para los programas de armas que él autorizó en parte y que nos han llevado a una deuda militar multimillonaria) o viendo la desvinculación de Podemos antes de las elecciones de su corriente pacifista.

Ver el otro día en la TV que el equipo “negociador” de Podemos tenía al referido General entre sus miembros, o comprobar que el secretario segundo de la Comisión de Defensa del Congreso,  de Podemos, es nada menos que el que ha sido líder de la asociación sindical de guardiciviles, no nos dejaba mucho margen para la sorpresa.

Pero nos hemos sorprendido. Los de Podemos siguen teniendo esta capacidad de sorprendernos, no para bien, dicho sea de paso, pues el desencuentro entre el militarismo de Podemos y los movimientos sociales de talante pacifista o antimilitarista es cada vez más clamoroso.

La propuesta no dice casi nada (lo cual era previsible, dado el tacticismo que en materia de ejércitos usa Podemos) y lo poco que dice es una decepción rotunda: Podemos y Pedro Sánchez se entenderán en defensa porque los dos son continuistas en lo fundamental.

El documento programático del gobierno Pedro/Pablo, se titula “Un país para la gente: Bases políticas para un gobierno estable y con garantías” y preconiza un gobierno de cambio que impulse una segunda transición y que asuma el reto de profundizar en nuestra democracia (pág 9) y exige una composición gubernamental (ministerial y subministerial) proporcional al apoyo electoral obtenido por las fuerzas de la coalición (pág 9).

Como el lenguaje de Podemos cada vez es más alambicado y parecido al enrevesado de los obispos, traducimos esto: tendrá, amén de los del PSOE, ministros de Podemos, IU y Compromís y también los tendrá en los otros altos cargos, a los que llama “nivel subministerial”.  Sobre esta idea de gobierno de coalición vuelve en la pág. 12 y siguientes.

Apuntan a la necesidad de provocar cambios en la estructura del gobierno, incluso con la aparición de otros ministerios ahora inexistentes, una remodelación en la estructura de la alta administración del estado y otros que afectan a la democratización de las decisiones estratégicas. Parten de la idea de poner de Presidente a Pedro Sánchez y de Vicepresidente, con amplios poderes, a Pablo Iglesias, un Pedro/Pablo que servirá (pág 14) de Check and Balance, cosa que por venir en inglés garantiza casi seguro el éxito del experimento. Imaginamos que esta última propuesta es la que encontrará a la larga más rechazo del PSOE, pues se trata de la sempiterna lucha de cargos que moviliza tanto la ideología pesoísta.

Dada esta preocupación, lógica en parte, por controlar los cargos, se dice que además de los ministros y altos cargos que se elijan, deben ser nombrados por consenso y de forma transparente. Entre los cargos que explícitamente se mencionan están, por lo que a nosotros interesa (pags. 19 y 20) el Subsecretario de Defensa, el Director General de la Guardia Civil, el del CNI, el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, el Represente permanente de la OTAN y los secretarios de estado de la Guardia Civil y de la Policía.

El documento sigue discurriendo por meandros más o menos vaporosos y de espíritu socialdemocrata, sin que por ningún lugar encontremos preocupaciones (a no ser que se nos haya escapado alguna metáfora o alusión tangencial, abstracción o similar) a las políticas de defensa ni cuando proclaman el objetivo de “profundizar la democracia ciudadana y social” (pags. 45 a 56), ni cuando se refieren a “corrupción y regeneración democrática” (pags. 56 a 63), salvo si entendemos implícitamente incluido el tema en la alusión genérica a acabar con las puertas giratorias (clamorosas en materia de defensa) y a modificar la ley de contratos de las administraciones, ni en los otros grandes capítulos del texto.

Hay que esperar a una mención final en el capítulo, “justicia y derechos humanos” (pag. 63 a 68) para encontrar en su final una referencia explícita a la política de seguridad, que proponen que sea la siguiente (pág. 68):

1. Mujeres en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y en las Fuerzas Armadas. El Gobierno del Cambio desarrollará un plan por la igualdad de mujeres y hombres y por la no discriminación por motivos de identidad u orientación sexual.
2. Libertad de sindicación para los miembros de la Guardia Civil. Se reconocerá la libertad de sindicación dentro de la Guardia Civil y se defenderá que no se aplique el Código Penal Militar a los miembros de este cuerpo, para garantizar así sus derechos fundamentales y sus libertades públicas.
3. Mejora de la coordinación entre la Guardia Civil y la Policía Nacional. El Gobierno del Cambio propone la unificación de las bases de datos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, lo cual supondría un gran avance en materia de coordinación.
4. Nuevo sistema de ascenso en las Fuerzas de Seguridad del Estado. El Gobierno del Cambio modificará los actuales procesos de ascenso en las Fuerzas de Seguridad del Estado para que se basen exclusivamente en pruebas objetivas y mensurables.

Y luego (pags. 78 y 79) lo que podría decirse la versiónmás innovadora de su propuesta:

1. Transparencia y control democrático para Defensa. Terminar con las «puertas giratorias» al regular las relaciones entre el Ministerio de Defensa y la industria de defensa para hacerlas plenamente transparentes. Se auditarán, se revisarán y se renegociarán las adquisiciones con los contratistas para hacer viable el presupuesto del Ministerio de Defensa.

2. Personal civil a cargo de las tareas administrativas en las Fuerzas Armadas. Reorganización de la plantilla para que sea personal civil administrativo quien desempeñe servicios burocráticos en las Fuerzas Armadas.

3. Sometimiento a consulta ciudadana de la participación de las Fuerzas Armadas en operaciones militares internacionales. Se promoverá una agenda que contribuya a construir unas relaciones más justas, pacíficas y seguras, y que impliquen una renuncia a la guerra como herramienta ofensiva de política exterior. Toda posible operación será siempre conforme al derecho internacional y deberá contar con la autorización de la ONU.

4. Auditoría y revisión del convenio con Estados Unidos sobre la base militar permanente en Morón. Revisión de los convenios de defensa suscritos por España, en particular el convenio de defensa con Estados Unidos y su tercer protocolo de enmienda de 2015, que convierte en permanente la presencia en Morón de la fuerza estadounidense de acción rápida en África. La existencia de bases estadounidenses en España afecta a nuestra soberanía y supone un riesgo para nuestra seguridad nacional.

5. Mayor autonomía de España y Europa en la OTAN. El Gobierno del Cambio debe impulsar una mayor autonomía estratégica tanto de Europa como de España en el seno de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), para lo cual se profundizará en la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD) y en la Europa de la Defensa para afrontar las relaciones con nuestro entorno y las problemáticas globales desde una perspectiva exclusivamente europea.

6. Justicia independiente para los militares. Se reformará la Ley Orgánica del Poder Judicial para crear órganos especializados en materias disciplinarias y penales militares, dirigidos por jueces y magistrados con la formación adecuada e integrados en los órdenes jurisdiccionales contencioso-administrativo y penal. Se suprimirá la Sala V del Tribunal Supremo de lo Militar.

Veladamente, y para preocupación nuestra, puede entenderse una cierta intención en potenciar la industria militar entre las innovaciones que se pretenden hacer en política industrial, pues cuando habla de potenciar las industrias y su internacionalización (pág41) y aún cuando no se menciona explícitamente la industria militar ni el refuerzo de las zonas dependientes del monocultivo militar, se hace en términos muy similares a los de la reciente estrategia industrial-militar aprobada por el gobierno en funciones.

Ya lo ven, la preocupación en materia de seguridad y defensa descansa por una parte en dar satisfacción a las reclamaciones sindicales de los sindicatos de militares, guardia civiles y policías que, con tan buena estrategia, han sabido penetrar en Podemos (no en vano, el que hasta hace poco era el Portavoz de la Asociación Unificada de la Guardia Civil, Juan Antonio Ramos, es el actual diputado por Cádiz y secretario segundo de la comisión de defensa del Congreso) y promete por otra algunos retoques de cara a la galería con relación a la OTAN (mayor independencia de España en la misma y profundizar en la “política Común de seguridad y Defensa europea) que suenan a la promesa felipegonzalesca de permanecer solo en la estructura civil de la OTAN (que luego incumplió), con calculados y ambiguos anuncios de someter a derecho internacional y consulta ciudadana las intervenciones militares en el exterior (que no se renuncia a continuar), someter a jueces independientes los casos de la justicia militar, y abordar transparentemente los contratos de defensa.

Entre las cosas que nos pueden parecer más positivas encontramos:

  • La mención a las puertas giratorias
  • La auditoría de los Programas Especiales de Armamento
  • La (tibia) crítica a la OTAN, aunque no se vislumbra si se pretende transformarla, dejarla estar o irnos de allí.
  • La renuncia al uso de la guerra como instrumento político
  • La revisión de los tratados con EEUU (aunque no se habla del escudo antimisiles y no se pretende suprimir las bases, sino que sean de carácter permanente)
  • El sometimiento a consulta ciudadana de las operaciones en el exterior (aunque no se renuncia a este tipo de política de injerencia militar).
  • La vaporosa promesa de construir una agenda de paz

No se preocupa Podemos por cosas mundanas como

1) Definir con claridad qué queremos defender y qué paradigma (seguridad militar/seguridad humana).

2 )Si vamos a incentivar, dejar como están o paralizar las intervenciones de injerencia militar en las que actualmente estamos embarcados y las que tiene prometidas el Gobierno

3) Cómo solucionar la deuda impagable por programas de armas que no necesitamos y los compromisos ya adquiridos de nuevos programas de armas

4) Si se va a abandonar la idea de construir un polo milita-industrial tal como ha venido haciéndose y qué solución dar a la participación estatal en industrias bélicas como la desastrosa Navantia, EADS y otras.

5) Cómo abordar el tema global de las bases militares de EE.UU. y el peligro del escudo antimisiles, y no sólo la presencia permanente de tropas en Rota

6) Cómo solucionar la hipertrofia de un ejército con un mando por cada 2 soldados y excesivamente superdimensionado y no operativo

7) Si se va a seguir incentivando la venta de armas a países canallas, y se va a seguir apostando por la internacionalización de la venta de armas para ser la séptima potencia mundial en la material, como hasta ahora;

8) Si se va a mantener un presupuesto militar abultado, poco transparente, disperso en todos los ministerios y diferentes organismos públicos, que ocupa más del 2% del PIB contando con el gasto militar oculto

9) Si existe una alternativa a la participación en la OTAN y su política agresiva,

20) si se va a seguir acudiendo a la trampa de ofrecer créditos extraordinarios de índole militar para abultar aún más el presupuesto de guerra,

11) Si como hasta ahora se va a seguir mirando para otro lado ante la corrupción militar,

12) Si se va a seguir incentivando la especulación y venta de patrimonio militar para adquisición de nuevos equipamientos y armas o se puede revertir la infraestructura y suelo inútil en manos del ejército (segundo terrateniente) para necesidades sociales o planes de choque ciudadanos

13) Si se van a mantener las exenciones de impuestos del militarismo

14) si la Comisión de Defensa del Congreso va a seguir sin controlar al gobierno en materia militar o

15) si como hasta ahora vamos a eludir una auditoria general a lo militar y su gasto.

Y esto es todo. ¿Les parece bien? ¿hay avances respecto a lo visto hasta ahora?¿Se quedaron fríos? ¿Les falta algo? ¿Esperaban otra cosa?

La conclusión es palmaria: Podemos mantiene una visión nada alternativa en materia de defensa, es militarista,  aspira a hacer de la política de Defensa y Seguridad, y a salvo de los derechos sindicales de soldados y guardiaciviles y pequeñas promesas intangibles, muy similar a la que hicieron las políticas en la misma materia que el PSOE con ZP, las cuales no han diferido mucho en lo sustnacial las del PP y … sigan sacando conclusiones.

Y con ello, blanco y en botella: si el PSOE no propone nada en esta materia y Podemos no pone el dedo en la llaga de la propia política de defensa, ¿qué política de defensa van a llevar a cabo si hacen gobierno?  ¿La que dicta la OTAN por una casualidad? ¿la que imponga el consenso de la derecha europea ¿Lo que ha pedido el complejo militar industrial en período preelectoral a los partidos?¿Lo que le viene bien a la élite?

¿O una ruptura para abordar un cambio ambicioso a medio plazo?

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