Archive for personal en defensa

Mapa de Discapacidad de las Fuerzas Armadas

Auroras+77

Por David Peinado

Fuente: Fundación ONCE.

La Fundación ONCE, bajo el amparo de un Convenio de colaboración suscrito con el Ministerio de Defensa, y con la financiación del Fondo Social Europeo, ha elaborado una radiografía de la discapacidad en las Fuerzas Armadas, en el documento “Mapa de Discapacidad de las Fuerzas Armadas” en el que se explica que en la actualidad hay 10.907 militares discapacitados (10.680 varones y 227 mujeres) y cobrando algún tipo de prestación por su situación, de ellos la mayoría (8.484 en concreto) en edad laboral (menos de 65 años).

el retrato robot del militar con discapacidad de las FAS que cobra algún tipo de prestación es el de un hombre (97,9%) con una edad media de 57,5 años,  que ingresó en las Fuerzas Armadas antes de cumplir los 20 años. Una vez retirado de la vida activa por su discapacidad, se concentra mayoritariamente en las zonas de más tradición militar, como son Cádiz (10%), La Coruña  (5,2%),  Murcia (7,2%), Sevilla (5,6%) o Madrid (12,7%).

Si atendemos a las posibilidades de inserción en otro tipo de actividades civiles, encontramos que en su mayoría se trata de una población envejecida y con escasas posibilidades de inserción laboral (más del 50% tienen entre 50 y 64 años) y los menores de 50 años (con mayores posibilidades de salidas laborales) agrupan al 27´4% del total.

De este modo, los esfuerzos por una integración laboral solamente son posibles respecto a algo menos de un tercio del total de esta población, y ´para el resto la integración posible no pasa por lo laboral, sino por medidas de índole social, exactamente igual que ocurre con los discapacitados del mundo civil sin posibilidad de acceso al trabajo.

Por el tipo de prestaciones que cobra, la mayoría, el 73,7%  reciben la ayuda correspondiente por Incapacidad Permanente Total ( impide para el trabajo específico en el que se declara la incapacidad, pero no para otro tipo de trabajo), seguido de un 17´6% que percibe por incapacidad permanente absoluta (no pueden trabajar en nada) y por un 8´7% que además son grandes inválidos (necesitan la asistencia de otra persona para atender a sus necesidades).

El mapa nos da algunos datos imprescindibles para aplicar políticas justas hacia estos discapacitados y debemos celebrarlo.

Políticas justas que, como hemos dicho en otras ocasiones, pasan por asimilar su condición a la de cualquier otro discapacitado, pues no hay razón para dos regímenes de tato diferentes entre la población civil y la militar a la hora de gozar de las prestaciones sociales y derechos.

Y ello nos pone en el punto de reivindicar, una vez más, la desaparición e integración en el sistema general del ISFAS, un instituto autónomo militar que duplica actividades que ya efectúan los correspondientes dispositivos civiles y que genera un gasto que podría aprovecharse mucho mejor y con más eficiencia.

Pero el panorama de discapacidad de las Fuerzas Armadas nos sitúa en un segundo plano, el de la tremenda población discapacitada que genera la actividad militar, algo que hace a los ejércitos en un oficio especialmente peligroso para los propios militares y que nos debería llevar a otro tipo de reflexión acerca del propio riesgo que conlleva el ejército.

Lamentablemente no hemos podido acceder al informe (no aparece en la página de la Fundación ONCE y no lo hemos encontrado en ninguna otra), para comprobar si, en dicho informe, se explican algunas dudas que nos podrían llevar a reflexiones complementarias, como por ejemplo, el modo en que se produjeron tales lesiones (no es lo mismo si en “operaciones en el exterior”, pongamos por caso, que en accidente en el cuartel u otro tipo de causa), el cuadro de prestaciones económicas y sociales que perciben, o el empleo concreto que tenían al momento de su discapacidad.

Datos que, a su vez, nos permitirían asociar este tipo de lesiones a determinado tipo de actividades y/o empleos, lo que incluye también el debate sobre el abandono de alguna de ellas, comprobar las prestaciones que perciben en relación a las que perciben los discapacitados de la sociedad civil, y el grado de “integración” que logran las políticas aplicadas por el sistema militar de protección social en relación al que se consigue con el sistema común aplicable a los civiles, a fin de desarrollar políticas igualatorias y de adopción de las mejores prácticas existentes en todos los casos.

 

 

 

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Foro AESMIDE 2017. Los militares quieren cariño y más dinero

Drakhart

Fuente: Infodefensa

La Asociación de empresas AESMIDE, constituida en 1984 por empresas contratistas con la administración pública, principalmente en el ámbito de la seguridad y defensa (según detalla su propia publicidad institucional) ha celebrado su tradicional Foro del mes de Octubre (vamos por la XVI edición, una por año), esta vez destinado a “Inversión, contratación pública y empresa: analizando el presente, mirando el futuro“.

El Foro celebrado en 2014, por ejemplo, se centró en la “Colaboración con las administraciones: internacional (OTAN), nacional, regional y local“. El de 2015 fue inaugurado por el Secretario de Estado de Defensa, Pedro Arguelles, y versó sobre los “Procesos de elaboración de los presupuestos generales del Estado“. Acudieron más de 300 empresas contratistas principalmente de los sectores de Defensa y Seguridad. Participaron en sus ponencias personajes del estilo de Julián García Vargas, ex ministro de Defensa; o el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Juan Antonio Carrasco y el Almirante Jefe de la Jefatura de Apoyo Logístico de la Armada. El de 2016, sobre “La contratación pública hoy. Modelos de gestión y ejecución” fue inaugurado por el Ministro de Defensa Pedro Morenés, y contó, entre otros, con el Director General de Asuntos Económicos del Ministerio de Defensa, Vicente GImeno; o con el Jefe de la Jefatura de Apoyo a la Guardia Civil, del Ministerio del Interior.

El de 2017 ha contado en su inauguración con el Secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, del Ministerio de Fomento, y su conferencia inaugural “Planeamiento de capacidades militares” la desarrolló el Jefe de la División de Planes del Estado Mayor Conjunto (EMACON), contraalmmirante Benigno González-Aller. Han participado también el Director General de Política Comercial y Competitividad (Ministerio de Fomento), el Secretario de Estado de Comercio (Ministerio de Economía y Competitividad), Antonio García Rebollar, quien habló de “el apoyo a la empresa en los nuevos escenarios económico-políticos”; y el Director General de Patrimonio del Estado (Ministerio de Hacienda y Administración Pública) que se extendió sobre “La nueva ley de contratos del sector públcio”.

Sorprende este foro elaborado por AESMIDE, en realidad una asociación de empresas, principalmente contratistas con el sector de la defensa y la seguridad, que actúa a su vez como un verdadero lobby. Se trata de un foro de carácter anual trufado de militares y autoridades relacionadas con la defensa entre los ponentes principales y cuya “reflexión” se centra en la contratación y en los presupuestos.

Otro foro militar y de intereses y negocios militares al que Madrid le presta su hospitalidad, aunque esta vez, a diferencia de la feria de armas de HOMSEC; al menos no cuenta (que sepamos) con apoyo institucional municipal.

En la edición del foro de 2017, el contralmirante González-Aller arrojó la consabida reclamación de más dinero para inversiones militares y dejó caer que la OTAN ha dado un nuevo tirón de orejas a España por no invertir lo pactado en defensa. Un argumento de autoridad que a los militares les parece definitivo a pesar de dejar en muy mal lugar la soberanía en temas relacionados con esta materia: hay que invertir más en defensa porque lo dice la OTAN.

Para el Contraalmirante los militares no sólo necesitan cariño

Recibimos mucho cariño, pero no sólo necesitamos cariño, necesitamos apoyo económico. Esta institución está mal financiada y por eso estamos en estos foros, para que se nos conozca más

Pero al margen de esta anecdótica explicación, el Contraalmirante contó que se ha producido un cambio en el ciclo del planeamiento para garantizar lo que el militar llama estabilidad presupuestaria en materia de Defensa.

Hasta ahora los militares hacíamos una propuesta la Ministerio que era como una carta a los Reyes Magos porque nunca se podía satisfacer. En el nuevo planeamiento contamos con una previsión de recursos para que el resultado del proceso sea aplicable.

Hasta ahora el ciclo de planeamiento se inauguraba con cada gobierno a partir de la Directiva de Defensa Nacional, donde el Presidente de Gobierno fijaba las prioridades políticas para una legislatura. Una vez dictada esta Directiva, el ciclo tenia un plazo de cuatro años para ir planeando las “necesidades”. Y aquí venía la “Carta a lo Reyes Magos” que dice el contraalmirante, porque, para que el planeamiento tuviera en cuenta sus preferencias, necesitaban (previamente a la Directiva) influir en ésta para que las tuviera en cuenta, y cabía la posibilidad (en realidad más teórica que real, a juzgar por la política de defensa continuista de los gobiernos del PP y PSOE) de que un gobierno poco motivado empezara a romper con la lógica de gasto militar existente.

El nuevo ciclo intenta evitar esto, y se articula no en torno a cuatro años, sino en torno a seis años, con lo que las prioridades ya no dependen de las directivas gubernamentales, sino que las define el propio “ciclo”, que se inicia cuando el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) determina en un documento los escenarios posibles, las capacidades que van a  hacer falta para enfrentarlos. Luego este documento va a ser complementado por otros dos: uno que hace el Secretario de Estado de Defensa (SEDEF) en el que se establece el dinero disponible; el otro el que elabora el Subsecretario de Defensa, que establece cuánto personal va a necesitarse. Es aquí, dice el Contraalmirante en su explicación, cuando entra en juego la industria militar, proponiendo soluciones reales y asumibles para llevar a cabo los requerimientos de estos documentos.

De la lista de propuestas que se hace, el resultado es que el Ministerio elige las prioridades que pueden asumirse y comprometerse, asegurando así que, salga el gobierno que salga, éstas necesidades y prioridades queden garantizadas.

Desde luego este sistema pretende, se ve a las claras, desvincular las inversiones y el gasto militar de la orientación del gobierno que pueda salir y consolidar un gasto militar a gusto de los militares y, dicen ellos, “estable”, es decir, a resguardo de bajadas y que permita abordar sin problemas tanto las inversiones en armas, como el mantenimiento del conjunto de la defensa.  En otras palabras, con este nuevo ciclo de planeamiento los militares se desvinculan del poder político, se hacen independientes.

Se nos ocurren maneras mucho más creativas de cumplir con unos requisitos lógicos que garanticen inversiones necesarias y mantenimiento, como por ejemplo, reducir el secular e injustificado gigantismo de nuestro ejército, suprimir la reserva que consume más de 500 millones de euros para pagar a unos 15.000 militares que no hacen nada, o redefinir la política de injerencia militar en el exterior que nos obliga a mantener un armamento de agresión y ataque innecesario para una estricta defensa (lo que obliga a mantener unos programas de armamento que nos endeuda por décadas) y de paso nos ahorra los otros 1.000 millones de euros que gastamos en operaciones en el exterior.

O podríamos abordar en serio y profundamente toda la política de defensa y emprender un camino de transarme hacia un modelo de defensa basado en la seguridad humana y para el que tal vez no sea necesario el aparato militar desmesurado que tenemos y se pueda ir reduciendo hacia su eliminación y transformación hacia una defensa alternativa y noviolenta.

Claro que esta manera creativa exigiría no hacer caso a lo que dice la OTAN y definir la política de defensa desde otros parámetros más enfocados a ver qué queremos defender en vez de qué quieren gastarse los militares.

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Soldados de más de 45 años: ¿nuevos privilegios?

Fuente:  Elaboración propia:  Soldados de más de 45 años:  ¿nuevos privilegios?

Un nuevo debate sobre el militarismo y sus múltiples privilegios se está colando de rondón en los medios militares, pero está pasando desapercibido en los medios civiles.

Os ofrecemos un nuevo documento de 51 páginas en el que analizamos la problemática que genera el Ministerio de Defensa con el mal trato habitual a sus soldados.  Esta vez concierne a los soldados que tienen más de 45 años y que Defensa considera que ya no son aptos para prestar servicio:

Como resumen de nuestra propuesta, aquí os presentamos las líneas generales:

1.- Hay que relacionar el problema de los soldados y marineros de más de 45 años con el contexto general de sobredimensionamiento en personal del Ejército español. En
2017 se han presupuestado 4.530 millones de € (3’29 millones de € más que en 2016),el 59’3 % de lo que va a gastar el Ministerio de Defensa.  Asumir estos soldados hasta su jubilación plantearía nuevos problemas de gasto militar.
2.- El problema del sobredimensionamiento del personal militar no responde a las necesidades defensivas del Estado español, pero sí conlleva un gran despilfarro.
3.- Además, hay que contar con que el personal de la Guardia Civil es también personal militar y su existencia hace aún mayor el sobredimensionamiento del personal militar.
4.- Es un problema que deriva de la opción del Ministerio de Defensa por el personal joven. No quiere contratar personal mayor de 45 años y sí rejuvenecer sus plantillas en soldados y marinería.
5.- Es un problema específico del Ministerio de Defensa cuyas consecuencias se quieren trasladar al resto de las Administraciones Públicas.
6.- Ninguna solución justa puede conllevar militarizar la Administración Públicavolviendo funcionarios a los militares de + de 45 años por hecho de llegar a esa edad,contraviniendo principios constitucionales como el artículo 14, 23.2 y 106.2.
7.- Ninguna solución justa puede conllevar tampoco privilegiar a los mayores de 45 años militares (unas 7.000 personas en los próximos años de la legislatura) frente a los civiles (actualmente hay 1.810.444 personas civiles paradas de mayores de 45 años que no disponen de los privilegios que los militares sí.

 

 

 

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Los mayores ejércitos de la OTAN

Imagen de Le Mouvement de la Paix

Fuente:  OTAN.

País20102017
Estados Unidos1,4271,308
Turquía 495387
Francia 234209
Italia193181
Alemania 235179
Reino Unido 198161
España 131121
Polonia100111
Grecia 128107
Canadá 6173
OTAN (total)3,5723,174

Si analizamos la tabla adjunta, podremos darnos cuenta de algunos datos relevantes:

  • La OTAN utiliza, como poco, 3.174.000 personas para la defensa.  Decimos que como poco porque somos consientes de que, al menos, España no ha incluido los guardias civiles que tienen naturaleza militar.  También cobran de lo militar y suponen gasto militar los reservistas, que tampoco están contabilizados.  Suponemos que la OTAN utiliza, cándidamente, los datos que le dan los países y, por ello, también suponemos que estas cifras no son del todo reales, sino que están ajustadas bastante a la baja.
  • La OTAN ha bajado el número de sus tropas en el periodo 2010 – 2017 desde 3.572.000 a 3.174.000, es decir, 398.000 militares menos, un 11’15 % menos.
  • La OTAN se fundamenta en Estados Unidos, que representaba en 2010 un 39’94 % de los efectivos y que en 2017 alcanzó el 41’20 %.
  • De los 28 países de la OTAN, en 7 han subido el número de militares, en 21 han bajado.
  • Las subidas de militares en la OTAN han tenido como claros protagonistas a los países del Este, más cuanto más próximos a Rusia.  Polonia, octavo ejército de la OTAN, que ha subido en 11.000 efectivos, un 11 %.  Otros países que han aumentado el número de integrantes de sus ejércitos ha sido Estonia de 5.400 a 5.700, un 5’5 %;  Letonia, de 4.800 a 5.700, un 18’75 %;  Lituania de 7.900 a 14.000, un 77’2 %;  Noruega, de 19.000 a 20.000, un 5’26 %;  Rumanía de 67.000 a 70.000, un 4’47 %;  y Canadá de 61.000 a 73.000, un 19’67 %.
  • La mayor bajada en número de efectivos se ha producido en Estados Unidos:  119.000, Turquía 108.000, Alemania 56.000, Reino Unido:  37.000, Grecia 21.000, Portugal 16.000, Italia 12.000, España 10.000.  En este caso destacan las fuertes bajadas de los mayores contribuyentes de la OTAN y las del flanco sur.
  • Número de soldados y extensión del país no son directamente proporcionales.  Países inmensos como Estados Unidos y Canadá tienen ejércitos muy diferentes en cuanto a número de soldados.  Por lo tanto, la cantidad de soldados no es factor directo de la cantidad de kilómetros cuadrados que tienen que defender.
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El inhumano coste de la guerra en Colombia

Impresionante infografía la que les presentamos:  las cifras de la guerra en Colombia.

¿Qué destacar de este informe gráfico?  Todo.

¿Cuál es el futuro de un país en el que se gasta 120.000 veces más en Defensa que en Empleo Público , o 80.000 veces más en Cultura?

¿Por qué se empeñan nuestras élites en que lleguemos a gastar el 2 % del PIB en Defensa cuando se ve claramente que a mayores cifras, en Colombia el 17’9 % del gasto en Defensa sobre el total de los Presupuestos, más posibilidades, o mejor, más seguridad, de guerra?

Destacamos un dato que viene en pequeñito y que quizá se os pase.  El número de funcionarios:

  • Ministerio de Defensa:  23.993
  • Policía Nacional:  179.172
  • Ejército Nacional:  233.765
  • Armada Nacional:  35.526
  • Fuerza Aérea:  10.562
  • TOTAL: 483.018

Casi medio millón de funcionarios dedicados a la guerra y la violencia.

El presupuesto de Defensa ha ido creciendo a razón de 1 billón de pesos por año, comenzando a contar desde los 12’6 billones de pesos del 2000 hasta los 27’7 billones de pesos de 2014.

Quizá sea una forma rápida o coloquial de decirlo, pero puede que en ella se encierre mucho contenido político.

Nos referimos al concepto de “el coste de la paz”, en ello incluyen los 14.600 millones de pesos que costaron las conversaciones de paz, los 20 millones de pesos que cuesta cada reinsertado, los 4’13 billones de pesos que se gastó entre 2000 y 2014 para resarcir económicamente a las víctimas, y los 139.268 pesos que le ha costado al Estado la protección de los más de 2 millones de menores de edad desplazados.

Nos parece totalmente mentira e interesado el título.  No es el coste de la paz, es el coste de las secuelas de la guerra que ha afligido a Colombia.

Y falta el coste de los muertos y heridos en la guerra, el coste ecológico, el coste en infraestructuras destruidas, el coste relacional entre l@s colombian@s, el coste de todas aquellas políticas de vivienda, educación, sanidad, etc., que se pudieron hacer pero que no se hicieron por gastar en lo militar, … el coste de ser uno de los países más desiguales del globo.

Nos debería hacer reflexionar este ejemplo de violencia directa, estructural y cultural, nos debería hacer tomar posiciones claras a favor de la paz.

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Al menos 1’35 millones de € gasta Defensa a los curas castrenses

Imagen de Catalia Gracia Saavedra

Fuente:  El Diario.

En otras entradas hemos hablado del concepto de coste militar, todo aquello que no computa en los presupuestos del estado o cuya cuantificación es muy difícil o imposible de concretar y que, sin embargo, contribuye a subir el gasto militar de la sociedad.

Uno de los rubros que hemos incluido en este apartado ha sido lo que tiene que ver con lo religioso.

¿Qué tiene que ver con la defensa nacional el que los legionarios, guardia civiles, marinos, etc., se dediquen en Semana Santa y otras fiestas religiosas a llevar tallas en procesiones?  ¿Les pagamos también para eso, o es una manifestación religiosa que deberían hacerse al margen de uniformes y de actividades oficiales de los ejércitos?

Pero hay una parte de la relación Iglesia-Ejércitos que sí se puede empezar a cuantificar:  lo que se gasta el Estado en los curas castrenses:

  • 1 arzobispo
  • 5 vicarios, con cargo de general.  Uno para el Ejército de Tierra, otro para la Guardia Civil, otro para el Ejército del Aire, otro para la Armada y el último para la Policía Nacional.
  • 82 capellanes castrenses.

Sus sueldos los paga el Ministerio de Defensa con cargo al concepto 120 de retribuciones básicas y 121 de retribuciones complementarias.

“Sus retribuciones básicas se encuentran asimiladas a un nivel 26 de la Administración General del Estado”.

Mirando la legislación vigente, la retribución básica de ese nivel funcionarial prevista por el Ministerio de Hacienda para 2017 llega a 14.824 euros más otros 570 por cada trienio de servicio. Además, estos curas reciben un complemento de empleo que varía entre los 771 euros mensuales para los asimilados a comandante, los 807 euros para los capellanes con más de 15 años de antigüedad (como tenientes coroneles) y los 842 para los sacerdotes con más de 25 años (como coroneles), según el decreto que regula sus pagas.

También está previsto añadir al sueldo un complemento específico que va de 465 a 752 euros mensuales, según el Reglamento de retribuciones de las FFAA. Así, según la normativa, un capellán recién entrado en servicio percibiría unos 32.900 euros brutos anuales.

Su jefe, el arzobispo Juan del Río, ganó el año pasado 59.832 euros salidos de los Presupuestos Generales del Estado, según admite el Ministerio de Defensa tras una petición de acceso a información pública realizada por eldiario.es a través del portal de transparencia. Es un 5% más que en 2012.

Toda esta información devine de la contestación gubernamental a una pregunta de la socialista Zaida Cantera.

Es decir, los 82 capellanes más los 5 vicarios son 87 curas al servicio de las Fuerzas Armadas.  Tirando por lo bajo, suponiendo el sueldo más bajo posible y sin trienios, lo cual es mucho tirar por abajo, habría que multiplicar estos 87 curas por 14.824 € brutos al año, lo que nos daría un total de 1.289.688 € anuales, más los 59.832 que cobra el arzobispo, darían un total de 1.349.520 de € que paga el contribuyente, por lo bajo, a los capellanes castrenses.

Además, 77 capellanes han participado en misiones internacionales y, de ellos, más de la mitad han asistido en tres, cuatro, cinco y hasta seis misiones.

con el consiguiente aumento de sueldo.

¿Tienen algún sentido este oficio y su gasto consiguiente?

La Vanguardia nos informa de que:

La asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas está garantizada en España a través de los Acuerdos firmados en 1979 entre el Estado Español y la Santa Sede.

otra razón para acabar con dichos Acuerdos de 1979 y dar otro paso hacia la aconfesionalidad estatal.

Muchas veces hemos argumentado, aunque sea preguntado, que España pertenece a los militares.  Este asunto de los curas castrenses es otro ejemplo más de que las Fuerzas Armadas son un Estado dentro del Estado.  Y el enésimo ejemplo de despilfarro militar.

Cuando hablamos de transarme hay algunos ejemplos fáciles y rápidos para argumentar qué empleos son inncesarios entre el militarismo actual, además, con estos 1’35 millones de € se podrían implementar programas anuales que defendieran aspectos concretos que sí que tienen que ver con lo que realmente la sociedad quiere defender, la Seguridad Humana.

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El despilfarro de las 26 bandas de música de las Fuerzas Armadas

Imagen de Contando Estrelas

Fuente:  El Diario

Muchas veces hemos criticado el despilfarro de los ejércitos. Por ello recomendamos la lectura sosegada de nuestro dossier sobre despilfarro militar, con más de 21.000 visitas.

Lo volvemos a comprobar con un nuevo ejemplo.  Ahora con las 26 agrupaciones musicales de las Fuerzas Armadas.  Pero antes de dar nuestras opiniones queremos que lean lo esencial de la noticia para que ustedes mismos vayan haciéndose una idea del asunto (por cierto, no olviden que estamos hablando de la Defensa Nacional, de defender nuestra patria y nuestras fronteras contra el terrorismo islamista, por ejemplo):

En las Fuerzas Armadas hay 26 agrupaciones musicales que participan en festivales y que ofrecen cientos de conciertos “militares y civiles” viajando “por dentro y fuera de España”

(…)

El grupo musical del Cuartel General del Aire está formada por “40 suboficiales y 30 militares profesionales de tropa, incluidos los miembros de la Banda de Cornetas y Tambores”. El año pasado realizó nada menos que 150 actuaciones musicales.

Entre los eventos en los que participan estas bandas se aclara que “el más importante es el de rendir honores a Sus Majestades los Reyes y a los jefes de Estado y de Gobierno extranjeros de visita oficial en nuestro país, por ejemplo, en el Pabellón de Estado del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas”.

La Unidad de Música quiere seguir creciendo y mejorando por lo que en el reportaje se explica que “tiene ya  aprobada la incorporación de cuatro chelos y dos  contrabajos para conseguir la dimensión sinfónica que aporta la cuerda a una banda de música”. “Sus componentes lo mismo tocan pasodobles”, que acometen piezas de música clásica,

De cara al futuro,el objetivo que se plantea es “crear en su seno, con sus propios músicos, otras formaciones de estructura más pequeña, bien de música de cámara -como el quinteto de metales o el dúo de flauta y clarinete ya existentes- o una big banda que lea y toque música de jazz, por ejemplo”, desvela la publicación.

Entre sus “actos extraordinarios”, es decir, las salidas que realizan al extranjero, se encuentran la participación en el Festival Military Tattoos, “en los que ha participado en diversas ocasiones la unidad”.  Pero también colaboran en actos benéficos. En España su primera actuación oficial de 2017 fue en el concierto Contra el Cáncer celebrado en la localidad madrileña de Getafe.

¿Ven ustedes relación con la defensa nacional?  ¿Estamos mejor defendidos de nuestros enemigos con estas 26 bandas de música militares?  ¿Tocan tan mal que aumenta nuestra capacidad disuasiva ante el enemigo?  ¿Estamos siguiendo militarmente la máxima de que la música amansa a las fieras y, por lo tanto, al enemigo?

Probablemente todos estemos de acuerdo en que las bandas de música militares no tienen nada que ver, actualmente (y desde hace mucho tiempo), con las guerras ni con la defensa nacional.  Quedaron obsoletas.

Sin embargo, ahí están.  Porque, en el fondo, sí tienen una función en la defensa nacional.

Son parte de la propaganda militarista.  Simple y llanamente.  No sirven para otra cosa.

En nuestra opinión son un despilfarro más de lo militar.  Están ahí porque los militares, por máxima, no quitan nada de lo que es militar.  Porque lo militar no se cuestiona.  Porque lo militar no se modifica.  Porque, como ellos dicen, lo militar y la defensa nacional es cuestión de Estado, que quiere decir que no se permite opinar diferente.

Hace poco lo dijo nuestra ministra de Defensa, Cospedal: sin la seguridad no tiene sentido tener educación ni sanidad.  Podría haber añadido que tampoco tiene sentido, sin música militar, la educación ni la sanidad.  El razonamiento, su pobreza, su idiotez, no se sostiene de ninguna manera.  Pero ahí está la música militar, por los siglos de los siglos.

¿Les parece a ustedes despilfarro militar?

Pues al diputado Gabriel Rufián parece que también.  Por ello ha presentado un montón de preguntas parlamentarias para intentar aclarar qué hay de despilfarro en todas estas bandas.

Nos tememos que mucho porque ya sólo la presencia de 70 militares en el grupo musical del cuartel general del aire, con todos sus sueldos y gastos nos parece dinero despilfarrado.  ¿Cuál será el total?

Además, no sólo a Rufián, a Utopía y a muchos de los lectores les parece despilfarro.  La noticia acaba así:

El diputado de ERC explica a eldiario.es que el interés por este asunto le ha llegado a través de asociaciones militares que le han expresado dudas sobre “si es necesario tanto dispendio en este tipo de actividades dentro de las Fuerzas Armadas”.

¿Es urgente una auditoría independiente de las Fuerzas Armadas?

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El despilfarro de los militares en la reserva

Imagen de Juantiagues

Imagen de Juantiagues

Uno de los capítulos más complejos del despilfarro militar lo constituye la llamada situación de reserva, articulada en la actualidad en la Ley  39/2007, de 19 de noviembre, de la Carrera Militar.

En la época de la transición se hereda del tardofranquismo un desmesurado ejército que no era sostenible desde el puro punto de vista técnico. Como explica en una recomendable tesis doctoral de 2013 Quesada González, la falta de conflictos militares, el aumento de población española y de sus condiciones de vida y la tendencia general en Europa llevaron en los años 70 a una integral reforma del servicio militar (que era obligatorio y universal) y de la estructura del ejército tendente a reducir tanto el desmesurado número de efectivos como el desproporcionado número de oficiales.

Será Narcís Serra el que inicie el proceso de reducción significativa del ejército y su poder y el que enfoque una cierta lógica a la operatividad  militar, enfocada cada vez menos a la idea de un ejército de masas y cada vez más a una fuerza militar integrada en la OTAN y de enfoque hacia operaciones internacionales.

Para ello procedió, junto con otras reformas (Plan General de Modernización del Ejército de Tierra que redujo las capitanías a seis, hizo desaparecer 116 unidades y redujo los efectivos a un 50%).  También se reformó la reserva militar, acortando los plazos de servicio activo de la legislación franquista y estableciendo diversos privilegios para que el enorme número de oficiales pudieran de manera voluntaria, pasar a la situación de reserva (sin perder sus derechos económicos y con la posibilidad de compatibilizar esta situación de retiro con otro trabajo remunerado) o de manera forzosa si los cupos de “reserva” previstos por la planificación militar no se completaban de manera voluntaria.

Con la desaparición del servicio militar obligatorio en 1999 y la implementación del Plan de Reorganización del Ejército de Tierra- RETO, del mismo año, y más tarde aún, el Nuevo Plan de reorganización del Ejército de Tierra (Plan Norte) se pretendía la plena profesionalización de las fuerzas armadas y abordar uno de los problemas surgidos como consecuencia de la nueva estructura del ejército, dando paso tanto al establecimiento de una “reserva movilizable” para caso de necesidad pero que no incrementase el número de efectivos en caso de no necesitarse, y reestructurando la situación de reserva para quitarse del medio tanto a los vejestorios heredados de otras épocas como al exceso de oficialidad que se arrastraba por la desproporcionada relación oficial/soldado del ejército y el empeño de los diversos planes de modernización, influenciados por la tendencia de los ejércitos de la OTAN, a “rejuvenecer” la oficialidad militar y sus competencias (que sepan inglés, que sepan manejarse con nuevas tecnologías, que sepan algo en definitiva) y a participar activamente en la política de injerencia militar existente en el seno de la Alianza y compartida, con verdadero ardor guerrero, por los gobiernos españoles del bipartido.

La ley de la Carrera Militar fija las “situaciones administrativas” en que puede estar un militar:

Artículo 107 Situaciones administrativas

  1. Los militares profesionales se hallarán en alguna de las siguientes situaciones administrativas:
  2. a) Servicio activo.
  3. b) Servicios especiales.
  4. c) Excedencia.
  5. d) Suspensión de funciones.
  6. e) Suspensión de empleo.
  7. f) Reserva.
  8. g) Servicio en la Administración civil.

Conforme al numeral 2 del referido artículo 107, a la situación de reserva sólo pueden acceder los militares de carrera, es decir, los que se han incorporado a una escala de oficiales o suboficiales y obtenido un “empleo” militar (Art. 76 de la norma referida), no así  los efectivos que acceden a las fuerzas armadas como soldados y marineros con un compromiso temporal, salvo que accedan a una relación de servicios de “compromiso permanente”.

Para acceder a tal condición, lo veremos más adelante, es necesario además contar con un mínimo de 20 años de servicio efectivo desde el acceso de la condición de militar profesional, pasando a la condición de retiro los que pasen a la reserva con menos de esta edad (art. 117.6).

Por tanto, los suboficiales y oficiales militares son los destinatarios de esta reserva y durante el tiempo de permanencia en situación de reserva y hasta que lleguen a la de “retiro” (en cuyo momento pasan a integrar las clases pasivas militares y cobran sus emolumentos por dicho concepto) seguirán sometidos, al menos en teoría, a la disciplina militar, aunque en su casa y sin prestar ningún servicio efectivo, salvo que por necesidad militar les cambien la situación por la de “comisión de servicio”.

Y esta es, a nuestro juicio la causa que provoca que consideremos la situación de reserva militar como uno de los grandes privilegios que tienen los militares de carrera y uno de los grandes despilfarros existentes en lo militar.

Es el artículo 113 de la norma el que regula la situación de reserva, luego matizada por reglamentos y órdenes internas.  Según este artículo hay varias maneras de acceder a la dorada reserva militar:

  1. a) Por cumplimiento de plazos de servicio (art. 113.1)
  2. b) Por decisión del gobierno (art. 113.2)
  3. c) de forma voluntaria (art. 113.3) cuando la planificación militar correspondiente tiene más sobrantes de los que pasarían a la reserva por transcurso del tiempo de servicio activo
  4. d) de forma forzosa, que la norma llama “anuente” (art. 113.3) cuando en la planificación de Defensa no se completan los cuadros de sobrantes con voluntarios
  5. e) Complimiento de edad máxima, (art 113.4)

La primera categoría, cumplimiento de plazo, manda a la reserva a los oficiales que cumplen determinado plazo de servicio, según su grado o empleo militar:

  1. a) Generales: por superación de 4 años de servicio si son generales de brigada, 7 entre los empleos que van desde general de brigada a general de división y 10 entre los de general de división y teniente general.
  2. b) Seis años, para los Coroneles, tenientes coroneles de las escalas técnicas de los cuerpos de ingenieros y oficiales enfermeros o suboficiales mayores o que al llegar a este empleo cumplan los 58 años de edad.

La segunda categoría de pase a la reserva la constituyen los generales que sean pasados a tal situación por Real Decreto del Consejo de Ministros.

La tercera de las categorías es la de los que acceden con carácter voluntario consiste en acceder a los “cupos” que autorice para los distintos empleos zonas, escalas o especialidades, el Ministerio de Defensa, de entre los oficiales que tengan cumplidos 25 años de servicios en las fuerzas armadas.

La cuarta consiste en las incorporaciones “anuentes” para el caso de que en esos cupos el Ministerio de Defensa prevea más plazas de las de voluntarios.  Conforme a la norma “De no existir suficientes peticionarios con carácter voluntario o anuente para cubrir estas plazas, se completarán con el pase a la reserva con carácter forzoso de los del empleo correspondiente de mayor antigüedad en él y siempre que hayan dejado de ser evaluados para el ascenso.

Por último, la quinta manda automáticamente a la reserva a los que no han accedido antes por cualquiera de las modalidades descritas, cuando cumplan los 61 años, si son oficiales o suboficiales, o a los 58 si son de tropa o marinería.

Los militares de carrera que pasen por cualquiera de estos “caminos” a la situación de reserva pero no hayan cumplido 20 años de servicio desde la adquisición de la condición de militar profesional, pasarán directamente a situación de retiro

La norma además dispone que en la situación de retiro no se producirán ascensos (artículo 113.7) y que los militares en situación de retiro pueden pasar a la de  comisión de servicios, en cuyo caso cobrará los emolumentos propios del empleo que realice.

Los militares en la reserva estarán a disposición del Ministerio de Defensa y quedarán adscritos a la Subdelegación de  Defensa de la provincia que corresponda a la localidad en la que el militar fije su residencia, teniendo que notificar los cambios de residencia a la autoridad militar para que le adscriban a un nuevo destino.

Mensualmente el reservista debe realizar una declaración personal para justificar la situación en el mes de la fecha y en consecuencia el derecho a percibir la nómina del mes.

Igualmente debe notificar a la Autoridad Militar de quién dependa su intención de salir al extranjero cuando el motivo del viaje no sea por razón de servicio. Esta notificación ha de hacerse al menos con 7 días naturales antes de la iniciación del mismo.

Retribuciones:  los militares que pasan a la reserva lo hacen conservando sus retribuciones básicas, formadas por el sueldo, los trienios y las pagas extraordinarias, y además percibirán el llamado complemento de disponibilidad, una especie de cajón de sastre que se calcula a partir de dos variables:  el empleo (rango militar) y un concepto abierto que se llama “componente general del complemento específico”.

El tiempo que se permanezca en la reserva computa tanto para sumar trienios como para los derechos pasivos que correspondan a partir del pase a la situación de retiro.

Por otra parte quien pase con carácter forzoso o anuente a la situación de reserva forzosa, percibirá de una sola vez una indemnización (una prima de la cuantía que se establezca reglamentariamente teniendo en cuenta los años que le falten para alcanzar las edades de pase a la reserva referidas en el apartado 4 del art 113 arriba explicado.

Por tanto, los sueldos de los militares en la reserva son:

– Los que se corresponden por el grado militar con arreglo a la ley que regula los salarios militares

– Los que se refieren a los trienios que se vayan cumpliendo, pagas extraordinarias, medallas y menciones si las tienen

– El llamado complemento de disponibilidad, que cobran todos los militares, un suculento pellizco que pasamos a explicar.

El complemento de disponibilidad fue reducido al 80% del complemento de disponibilidad genérico en tiempos de Felipe González para los militares en la reserva en razón a que en realidad estos militares no hacían nada.

En 2015, en plena vorágine electoral, este complemento se elevó para igualarse al del resto de miembros de las fuerzas armadas.  Por tanto, por este complemento, según informa El Confidencial Digital, al sueldo, antigüedad y pagas de los militares en la reserva se sumarán (igualándose así a los complementos de disponibilidad de los militares en activo) las cuantías siguientes:

— Un soldado pasará de ganar 333 euros mensuales a ganar 417.

— Un cabo mayor, de 559 a 699 euros mensuales.

— Un subteniente, de 698 a 873 euros.

— Un capitán, de 881 a 1.102 euros.

— Un coronel, de 1.308 a 1.636 euros.

— Un general de división, de 1.744 a 2.181 euros.

— Un general del Ejército o Almirante General, de 2.229 a 2.787 euros.

 

Compatibilidad con el desempeño de otro trabajo retribuido:  además de este pago público por no hacer nada, resulta que la situación de reserva es compatible con la realización de trabajos retribuidos, tanto en la administración como en el sector privado.

La Ley 53/84 de 23 de diciembre, de incompatibilidades del personal al servicio de la administración pública, que es de aplicación supletoria para el personal militar por mor del artículo 5 de la Ley 39/07 de la Carrera Militar, no prescribe incompatibilidad alguna para la percepción de otro salario público para los militares en la reserva cuando se realicen funciones docentes universitarias o se determine por el Consejo de Ministros como una situación de “interés público” (por ejemplo presidir una empresa pública), ni cuando se trate de un cargo electo, y permite la realización de actividades privadas que en el caso de los militares en la reserva afecta a todas las actividades porque no están sometidos, como los militares en activo, a horarios que los incompatibilicen.

Es decir, nuevo privilegio de los militares:  realizar y cobrar por dos trabajos.

Por su parte, el Real Decreto 517/1986 de 21 de febrero, de incompatibilidades del personal militar, permite la realización de un trabajo también a los militares en la reserva.  Concretamente el artículo 17 del Real Decreto señala que

  1. El personal en situación de reserva activa que no ocupe destino podrá desempeñar actividades profesionales, laborales, mercantiles o industriales de carácter privado, sin precisar para ello la autorización a que se refiere el artículo 12 de este Real Decreto, siempre que no se le hubiese concedido compatibilidad para desempeñar algún puesto o actividad pública.
  2. Los haberes del personal en situación de reserva activa que no ocupe destino ni desempeñe actividad pública o privada serán compatibles con la percepción de pensión de jubilación de los distintos regímenes que integran el sistema de la Seguridad Social. Por el contrario, dichos haberes no serán compatibles con aquellas pensiones de jubilación causadas con posterioridad a la entrada en vigor de la Ley si respondieran a puestos incompatibles.

No obstante, la cantidad total percibida en los supuestos previstos en el párrafo anterior no podrá superar el límite de 187.950 pesetas mensuales fijado por el artículo 37 de la Ley 46/1985, de 27 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para 1986, o el límite que se fije en el futuro para la concurrencia de pensiones.

  1. Lo dispuesto en los apartados 1 y 2 de este artículo será, asimismo, de aplicación a los oficiales generales en situación de segunda reserva.

También la Guardia Civil

Aunque resulta una obviedad, también la Guardia Civil estará comprendida en el régimen de reserva militar.

 Gastos de personal de reserva: un perfecto despilfarro

Descrita la situación de la reserva militar, nada más evidente que el carácter despilfarrador de este tipo de gasto:

  • Porque se trata de personal innecesario para el ejército
  • Fruto de una planificación obsoleta que mantiene por el peso de la tradición un número imponente de oficiales que no son objetivamente ni necesarios ni útiles para el ejército y que el poder político no quiere enfrentar cogiendo el toro por los cuernos, sino pagando para que su potencial de presión social y política quede adormecido
  • Personal que no realiza ninguna actividad ni función ni tiene ningún sentido en la estructura militar
  • Personal por tanto del que es posible prescindir, acometiendo las reformas que en otros sectores el poder no ha tenido empacho en acometer a pesar de su coste social.
  • Cuyo coste efectivo es brutal para los presupuestos generales del estado, sin que ningún debate público haya permitido a la sociedad decidir si quiere afrontarlo sin más.

El coste del gasto de la reserva.

Los presupuestos generales del estado cuentan desde al menos 2006 con un programa específico para atender al “personal en Reserva” (programa 212-O)

 

Año Importe programa 1210 (mill. €) Acumulado (mill. €)
2006 655,60 655,60
2007 638,93 1.294,53
2008 657,66 1.952,19
2009 604,25 2.556,44
2010 604,25 3.160,69
2011 546,55 3.707,24
2012 550,95 4.258,19
2013 554,41 4.812,6
2014 532,66 5.345,26
2015  513,43 5.858,69
2016 524,13 6.382,82
Total 2006-2016 6.382,82

 

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El mal trato del Ministerio de Defensa a los soldados

Imagen de la Presidencia de la República Mexicana

Imagen de la Presidencia de la República Mexicana

Fuente:  Público.

En los institutos de enseñanzas medias, en las universidades, en los foros para encontrar empleo, se publicita el oficio militar como una forma de ganarse la vida de modo aventurero y con futuro.

Sin embargo, la verdad dista mucho de la propaganda del Ministerio de Defensa.  Por un lado, hace poco comentábamos lo mal que trata Defensa a sus propios discapacitados.  Por otro lado, hoy nos ocupamos del trato, general, a sus soldados.

Lo denuncia la Asociación de Militares de Tropa y Marinería (AMTM), que comenta que

  • Tienen prohibida la sindicación, por lo cual se encuentran con graves dificultades a la hora de realizar reclamaciones
  • No pueden acogerse a la Ley de Carrera Militar que sólo afecta a oficiales y suboficiales, dejando en tierra de nadie a los 80.000 soldados y que tienen que abandonar las Fuerzas Armadas cuando cumplen 45 años.
  • Esta discriminación por edad no existe en la Guardia Civil ni en la policía.
  • La Ley contempla que se tiene que facilitar la reinserción laboral de tropa y marinería con formación que deben impartir las Fuerzas Armadas.  Pero no se está haciendo, por lo que el Ministerio de Defensa está haciendo dejación de funciones y perjudicando a sus soldados.
  • Así, los soldados se van a la calle con una paga de 600 € no contributivos, que no valen para la jubilación y tienen que pagarse su propia seguridad social, si quieren tener asistencia.
  • AMTM denuncia que a los generales no les interesa tener soldados bien formados, una tropa empoderada que pueda poner pegas a determinadas situaciones cuando se les dan órdenes sin validez o ilegales, o cuando abusan de su autoridad (abusos a los que, dicen, están acostumbrados algunos mandos).
  • También explican que se están dando cada vez más quejas por parte de los soldados porque están perdiendo el miedo.

Como se ve no existe ese futuro halagüeño en las Fuerzas Armadas, más bien parece un pozo sin fondo, un pan para hoy y hambre para mañana.

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Retos para Cospedal en Defensa

Imagen de Gobierno de Castilla La Mancha

Imagen de Gobierno de Castilla La Mancha

Fuente:  Infodefensa.

Infodefensa, desde su perspectiva militarista (nosotros añadimos algunos comentarios desde nuestra perspectiva pacifista, para completar el análisis) nos cuenta que son 10 los principales retos a los que se enfrenta María Dolores de Cospedal, nueva ministra de Defensa:

1.-  Los Programas Especiales de Armamento (PEAS).  Después de que el Tribunal Constitucional negase la legalidad de pagar los PEAS mediante créditos extraordinarios que se firmaban en verano, para ocultar los 1.000 millones que suponían en 2016, queda por ver cómo hará el PP para pagar estos programas innecesarios y que, a la vez, están hundiendo al Ministerio de Defensa en la bancarrota.  Hay que recordar que quedan por pagar 21.300 millones de deuda arrastrada.

2.-  Elaboración del Presupuesto para 2017.

¿Seguirá ocultando la mayor parte del gasto militar anual en otros ministerios y otras partidas presupuestarias?  Hay que tener en cuenta que según nuestro informe “Gasto militar 2016“,  se presupuestó para el Ministerio de Defensa un gasto de 5.787’89 millones de €, y según nuestros cálculos el gasto militar para 2016 va a acabar siendo más de 30.928’86 millones de €.  Es decir, se esconde, ni más ni menos que 25.140’97 millones de €.

¿Seguirá gastando en Defensa más de lo que se presupuesta?  Hay parte del gasto militar que no se presupuesta.  En concreto, el sobregasto en Defensa entre 2002-2016 ha sido de 19.981’15  millones de € (un 20’66 % más de lo presupuestado)

¿Seguirá aumentando la deuda militar?  La deuda militar para 2016 la hemos calculado en 16.127’63 millones de €.

3.-  Para no aburrir, englobamos en este punto todas las demandas de armamento ultramoderno que piden los tres ejércitos:

  • Para la Armada:  submarino S-80, sustitución de los aviones de caza de despegue vertical Harrier, adquirir nuevas fragatas F-110, comprar nuevas lanchas de desembarco.
  • Para el Ejército de Tierra:  el nuevo 8×8, las Brigadas Orgánicas Polivalentes.
  • Para el Ejército del Aire:  aviones no tripulados (RPAS), aviones de transporte militar A-400M, nuevos aviones de reabastecimiento en vuelo, aviones para entrenamiento.
  • Reordenar la Dirección General de Armamento y Material, que pretenden que, de una vez por todas, sea una Agencia de Adquisiciones centralizada.

Como se ve, si los PEAS ya han sumido en la miseria al Ministerio de Defensa y al de Industria, ahora el plan es que suman en la miseria al resto de departamentos económicos y al Estado en pleno.  Una locura.

4.-  El relevo de la cúpula militar, para dejarla a gusto de la nueva ministra.

5.-  El mercado europeo de la defensa.  Aquí, para los militares vienen épocas de vacas gordas tras el anuncio de la decisión europea de dedicar fondos para potenciar la industria militar.

6.-  Relaciones militares con USA.  No nos preguntamos si se militarizarán más el sur de España con fuerzas armadas yankis, lo más certero será preguntarse cómo lo harán.  Rota, Morón, Canarias serán los pacientes sufridores de ser la plataforma de lanzamiento de ataques hacia África y hacia Oriente Medio.

7.-  Intervenciones en el extranjero.  ¿A qué cifra llegará el nuevo record intervencionista español?  Suponemos que Dolores no se dejará amilanar por Morenés y superará la cifra de 2.300 efectivos fuera de nuestras fronteras.

Otras cuestiones, muy importantes.

Siendo muy importante todo lo anterior, también lo son las cuestiones que desde nuestra óptica proponemos para debate:

¿La Directiva de Defensa Nacional seguirá redactándose sin hacer participar al Parlamento y a la sociedad española?

¿Seguiremos con una política de personal en el Ministerio de Defensa que haga que nuestros ejércitos sigan estando sobredimensionados, sobre todo en cuanto a oficiales y mandos se refiere?

¿Seguiremos militarizado la I+D+i?

¿Seguirán existiendo los inútiles y duplicadores de gasto Organismos Autónomos militares?

¿Seguirá militarizada nuestra política exterior?

¿Se informará al Parlamento sobre cuestiones de Defensa de manera tal que se favorezca el debate pausado y profundo, y que se tengan en cuenta sus propuestas?

¿Para cuándo una auditoría del Gasto Militar?

¿Para cuándo abolir la justicia militar?

¿Se seguirá hurtando a la ciudadanía la decisión sobre temas de defensa?

¿Se abordará la reducción paulatina del gasto militar?

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