Archive for personal en defensa

El inhumano coste de la guerra en Colombia

Impresionante infografía la que les presentamos:  las cifras de la guerra en Colombia.

¿Qué destacar de este informe gráfico?  Todo.

¿Cuál es el futuro de un país en el que se gasta 120.000 veces más en Defensa que en Empleo Público , o 80.000 veces más en Cultura?

¿Por qué se empeñan nuestras élites en que lleguemos a gastar el 2 % del PIB en Defensa cuando se ve claramente que a mayores cifras, en Colombia el 17’9 % del gasto en Defensa sobre el total de los Presupuestos, más posibilidades, o mejor, más seguridad, de guerra?

Destacamos un dato que viene en pequeñito y que quizá se os pase.  El número de funcionarios:

  • Ministerio de Defensa:  23.993
  • Policía Nacional:  179.172
  • Ejército Nacional:  233.765
  • Armada Nacional:  35.526
  • Fuerza Aérea:  10.562
  • TOTAL: 483.018

Casi medio millón de funcionarios dedicados a la guerra y la violencia.

El presupuesto de Defensa ha ido creciendo a razón de 1 billón de pesos por año, comenzando a contar desde los 12’6 billones de pesos del 2000 hasta los 27’7 billones de pesos de 2014.

Quizá sea una forma rápida o coloquial de decirlo, pero puede que en ella se encierre mucho contenido político.

Nos referimos al concepto de “el coste de la paz”, en ello incluyen los 14.600 millones de pesos que costaron las conversaciones de paz, los 20 millones de pesos que cuesta cada reinsertado, los 4’13 billones de pesos que se gastó entre 2000 y 2014 para resarcir económicamente a las víctimas, y los 139.268 pesos que le ha costado al Estado la protección de los más de 2 millones de menores de edad desplazados.

Nos parece totalmente mentira e interesado el título.  No es el coste de la paz, es el coste de las secuelas de la guerra que ha afligido a Colombia.

Y falta el coste de los muertos y heridos en la guerra, el coste ecológico, el coste en infraestructuras destruidas, el coste relacional entre l@s colombian@s, el coste de todas aquellas políticas de vivienda, educación, sanidad, etc., que se pudieron hacer pero que no se hicieron por gastar en lo militar, … el coste de ser uno de los países más desiguales del globo.

Nos debería hacer reflexionar este ejemplo de violencia directa, estructural y cultural, nos debería hacer tomar posiciones claras a favor de la paz.

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Al menos 1’35 millones de € gasta Defensa a los curas castrenses

Imagen de Catalia Gracia Saavedra

Fuente:  El Diario.

En otras entradas hemos hablado del concepto de coste militar, todo aquello que no computa en los presupuestos del estado o cuya cuantificación es muy difícil o imposible de concretar y que, sin embargo, contribuye a subir el gasto militar de la sociedad.

Uno de los rubros que hemos incluido en este apartado ha sido lo que tiene que ver con lo religioso.

¿Qué tiene que ver con la defensa nacional el que los legionarios, guardia civiles, marinos, etc., se dediquen en Semana Santa y otras fiestas religiosas a llevar tallas en procesiones?  ¿Les pagamos también para eso, o es una manifestación religiosa que deberían hacerse al margen de uniformes y de actividades oficiales de los ejércitos?

Pero hay una parte de la relación Iglesia-Ejércitos que sí se puede empezar a cuantificar:  lo que se gasta el Estado en los curas castrenses:

  • 1 arzobispo
  • 5 vicarios, con cargo de general.  Uno para el Ejército de Tierra, otro para la Guardia Civil, otro para el Ejército del Aire, otro para la Armada y el último para la Policía Nacional.
  • 82 capellanes castrenses.

Sus sueldos los paga el Ministerio de Defensa con cargo al concepto 120 de retribuciones básicas y 121 de retribuciones complementarias.

“Sus retribuciones básicas se encuentran asimiladas a un nivel 26 de la Administración General del Estado”.

Mirando la legislación vigente, la retribución básica de ese nivel funcionarial prevista por el Ministerio de Hacienda para 2017 llega a 14.824 euros más otros 570 por cada trienio de servicio. Además, estos curas reciben un complemento de empleo que varía entre los 771 euros mensuales para los asimilados a comandante, los 807 euros para los capellanes con más de 15 años de antigüedad (como tenientes coroneles) y los 842 para los sacerdotes con más de 25 años (como coroneles), según el decreto que regula sus pagas.

También está previsto añadir al sueldo un complemento específico que va de 465 a 752 euros mensuales, según el Reglamento de retribuciones de las FFAA. Así, según la normativa, un capellán recién entrado en servicio percibiría unos 32.900 euros brutos anuales.

Su jefe, el arzobispo Juan del Río, ganó el año pasado 59.832 euros salidos de los Presupuestos Generales del Estado, según admite el Ministerio de Defensa tras una petición de acceso a información pública realizada por eldiario.es a través del portal de transparencia. Es un 5% más que en 2012.

Toda esta información devine de la contestación gubernamental a una pregunta de la socialista Zaida Cantera.

Es decir, los 82 capellanes más los 5 vicarios son 87 curas al servicio de las Fuerzas Armadas.  Tirando por lo bajo, suponiendo el sueldo más bajo posible y sin trienios, lo cual es mucho tirar por abajo, habría que multiplicar estos 87 curas por 14.824 € brutos al año, lo que nos daría un total de 1.289.688 € anuales, más los 59.832 que cobra el arzobispo, darían un total de 1.349.520 de € que paga el contribuyente, por lo bajo, a los capellanes castrenses.

Además, 77 capellanes han participado en misiones internacionales y, de ellos, más de la mitad han asistido en tres, cuatro, cinco y hasta seis misiones.

con el consiguiente aumento de sueldo.

¿Tienen algún sentido este oficio y su gasto consiguiente?

La Vanguardia nos informa de que:

La asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas está garantizada en España a través de los Acuerdos firmados en 1979 entre el Estado Español y la Santa Sede.

otra razón para acabar con dichos Acuerdos de 1979 y dar otro paso hacia la aconfesionalidad estatal.

Muchas veces hemos argumentado, aunque sea preguntado, que España pertenece a los militares.  Este asunto de los curas castrenses es otro ejemplo más de que las Fuerzas Armadas son un Estado dentro del Estado.  Y el enésimo ejemplo de despilfarro militar.

Cuando hablamos de transarme hay algunos ejemplos fáciles y rápidos para argumentar qué empleos son inncesarios entre el militarismo actual, además, con estos 1’35 millones de € se podrían implementar programas anuales que defendieran aspectos concretos que sí que tienen que ver con lo que realmente la sociedad quiere defender, la Seguridad Humana.

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El despilfarro de las 26 bandas de música de las Fuerzas Armadas

Imagen de Contando Estrelas

Fuente:  El Diario

Muchas veces hemos criticado el despilfarro de los ejércitos. Por ello recomendamos la lectura sosegada de nuestro dossier sobre despilfarro militar, con más de 21.000 visitas.

Lo volvemos a comprobar con un nuevo ejemplo.  Ahora con las 26 agrupaciones musicales de las Fuerzas Armadas.  Pero antes de dar nuestras opiniones queremos que lean lo esencial de la noticia para que ustedes mismos vayan haciéndose una idea del asunto (por cierto, no olviden que estamos hablando de la Defensa Nacional, de defender nuestra patria y nuestras fronteras contra el terrorismo islamista, por ejemplo):

En las Fuerzas Armadas hay 26 agrupaciones musicales que participan en festivales y que ofrecen cientos de conciertos “militares y civiles” viajando “por dentro y fuera de España”

(…)

El grupo musical del Cuartel General del Aire está formada por “40 suboficiales y 30 militares profesionales de tropa, incluidos los miembros de la Banda de Cornetas y Tambores”. El año pasado realizó nada menos que 150 actuaciones musicales.

Entre los eventos en los que participan estas bandas se aclara que “el más importante es el de rendir honores a Sus Majestades los Reyes y a los jefes de Estado y de Gobierno extranjeros de visita oficial en nuestro país, por ejemplo, en el Pabellón de Estado del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas”.

La Unidad de Música quiere seguir creciendo y mejorando por lo que en el reportaje se explica que “tiene ya  aprobada la incorporación de cuatro chelos y dos  contrabajos para conseguir la dimensión sinfónica que aporta la cuerda a una banda de música”. “Sus componentes lo mismo tocan pasodobles”, que acometen piezas de música clásica,

De cara al futuro,el objetivo que se plantea es “crear en su seno, con sus propios músicos, otras formaciones de estructura más pequeña, bien de música de cámara -como el quinteto de metales o el dúo de flauta y clarinete ya existentes- o una big banda que lea y toque música de jazz, por ejemplo”, desvela la publicación.

Entre sus “actos extraordinarios”, es decir, las salidas que realizan al extranjero, se encuentran la participación en el Festival Military Tattoos, “en los que ha participado en diversas ocasiones la unidad”.  Pero también colaboran en actos benéficos. En España su primera actuación oficial de 2017 fue en el concierto Contra el Cáncer celebrado en la localidad madrileña de Getafe.

¿Ven ustedes relación con la defensa nacional?  ¿Estamos mejor defendidos de nuestros enemigos con estas 26 bandas de música militares?  ¿Tocan tan mal que aumenta nuestra capacidad disuasiva ante el enemigo?  ¿Estamos siguiendo militarmente la máxima de que la música amansa a las fieras y, por lo tanto, al enemigo?

Probablemente todos estemos de acuerdo en que las bandas de música militares no tienen nada que ver, actualmente (y desde hace mucho tiempo), con las guerras ni con la defensa nacional.  Quedaron obsoletas.

Sin embargo, ahí están.  Porque, en el fondo, sí tienen una función en la defensa nacional.

Son parte de la propaganda militarista.  Simple y llanamente.  No sirven para otra cosa.

En nuestra opinión son un despilfarro más de lo militar.  Están ahí porque los militares, por máxima, no quitan nada de lo que es militar.  Porque lo militar no se cuestiona.  Porque lo militar no se modifica.  Porque, como ellos dicen, lo militar y la defensa nacional es cuestión de Estado, que quiere decir que no se permite opinar diferente.

Hace poco lo dijo nuestra ministra de Defensa, Cospedal: sin la seguridad no tiene sentido tener educación ni sanidad.  Podría haber añadido que tampoco tiene sentido, sin música militar, la educación ni la sanidad.  El razonamiento, su pobreza, su idiotez, no se sostiene de ninguna manera.  Pero ahí está la música militar, por los siglos de los siglos.

¿Les parece a ustedes despilfarro militar?

Pues al diputado Gabriel Rufián parece que también.  Por ello ha presentado un montón de preguntas parlamentarias para intentar aclarar qué hay de despilfarro en todas estas bandas.

Nos tememos que mucho porque ya sólo la presencia de 70 militares en el grupo musical del cuartel general del aire, con todos sus sueldos y gastos nos parece dinero despilfarrado.  ¿Cuál será el total?

Además, no sólo a Rufián, a Utopía y a muchos de los lectores les parece despilfarro.  La noticia acaba así:

El diputado de ERC explica a eldiario.es que el interés por este asunto le ha llegado a través de asociaciones militares que le han expresado dudas sobre “si es necesario tanto dispendio en este tipo de actividades dentro de las Fuerzas Armadas”.

¿Es urgente una auditoría independiente de las Fuerzas Armadas?

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El despilfarro de los militares en la reserva

Imagen de Juantiagues

Imagen de Juantiagues

Uno de los capítulos más complejos del despilfarro militar lo constituye la llamada situación de reserva, articulada en la actualidad en la Ley  39/2007, de 19 de noviembre, de la Carrera Militar.

En la época de la transición se hereda del tardofranquismo un desmesurado ejército que no era sostenible desde el puro punto de vista técnico. Como explica en una recomendable tesis doctoral de 2013 Quesada González, la falta de conflictos militares, el aumento de población española y de sus condiciones de vida y la tendencia general en Europa llevaron en los años 70 a una integral reforma del servicio militar (que era obligatorio y universal) y de la estructura del ejército tendente a reducir tanto el desmesurado número de efectivos como el desproporcionado número de oficiales.

Será Narcís Serra el que inicie el proceso de reducción significativa del ejército y su poder y el que enfoque una cierta lógica a la operatividad  militar, enfocada cada vez menos a la idea de un ejército de masas y cada vez más a una fuerza militar integrada en la OTAN y de enfoque hacia operaciones internacionales.

Para ello procedió, junto con otras reformas (Plan General de Modernización del Ejército de Tierra que redujo las capitanías a seis, hizo desaparecer 116 unidades y redujo los efectivos a un 50%).  También se reformó la reserva militar, acortando los plazos de servicio activo de la legislación franquista y estableciendo diversos privilegios para que el enorme número de oficiales pudieran de manera voluntaria, pasar a la situación de reserva (sin perder sus derechos económicos y con la posibilidad de compatibilizar esta situación de retiro con otro trabajo remunerado) o de manera forzosa si los cupos de “reserva” previstos por la planificación militar no se completaban de manera voluntaria.

Con la desaparición del servicio militar obligatorio en 1999 y la implementación del Plan de Reorganización del Ejército de Tierra- RETO, del mismo año, y más tarde aún, el Nuevo Plan de reorganización del Ejército de Tierra (Plan Norte) se pretendía la plena profesionalización de las fuerzas armadas y abordar uno de los problemas surgidos como consecuencia de la nueva estructura del ejército, dando paso tanto al establecimiento de una “reserva movilizable” para caso de necesidad pero que no incrementase el número de efectivos en caso de no necesitarse, y reestructurando la situación de reserva para quitarse del medio tanto a los vejestorios heredados de otras épocas como al exceso de oficialidad que se arrastraba por la desproporcionada relación oficial/soldado del ejército y el empeño de los diversos planes de modernización, influenciados por la tendencia de los ejércitos de la OTAN, a “rejuvenecer” la oficialidad militar y sus competencias (que sepan inglés, que sepan manejarse con nuevas tecnologías, que sepan algo en definitiva) y a participar activamente en la política de injerencia militar existente en el seno de la Alianza y compartida, con verdadero ardor guerrero, por los gobiernos españoles del bipartido.

La ley de la Carrera Militar fija las “situaciones administrativas” en que puede estar un militar:

Artículo 107 Situaciones administrativas

  1. Los militares profesionales se hallarán en alguna de las siguientes situaciones administrativas:
  2. a) Servicio activo.
  3. b) Servicios especiales.
  4. c) Excedencia.
  5. d) Suspensión de funciones.
  6. e) Suspensión de empleo.
  7. f) Reserva.
  8. g) Servicio en la Administración civil.

Conforme al numeral 2 del referido artículo 107, a la situación de reserva sólo pueden acceder los militares de carrera, es decir, los que se han incorporado a una escala de oficiales o suboficiales y obtenido un “empleo” militar (Art. 76 de la norma referida), no así  los efectivos que acceden a las fuerzas armadas como soldados y marineros con un compromiso temporal, salvo que accedan a una relación de servicios de “compromiso permanente”.

Para acceder a tal condición, lo veremos más adelante, es necesario además contar con un mínimo de 20 años de servicio efectivo desde el acceso de la condición de militar profesional, pasando a la condición de retiro los que pasen a la reserva con menos de esta edad (art. 117.6).

Por tanto, los suboficiales y oficiales militares son los destinatarios de esta reserva y durante el tiempo de permanencia en situación de reserva y hasta que lleguen a la de “retiro” (en cuyo momento pasan a integrar las clases pasivas militares y cobran sus emolumentos por dicho concepto) seguirán sometidos, al menos en teoría, a la disciplina militar, aunque en su casa y sin prestar ningún servicio efectivo, salvo que por necesidad militar les cambien la situación por la de “comisión de servicio”.

Y esta es, a nuestro juicio la causa que provoca que consideremos la situación de reserva militar como uno de los grandes privilegios que tienen los militares de carrera y uno de los grandes despilfarros existentes en lo militar.

Es el artículo 113 de la norma el que regula la situación de reserva, luego matizada por reglamentos y órdenes internas.  Según este artículo hay varias maneras de acceder a la dorada reserva militar:

  1. a) Por cumplimiento de plazos de servicio (art. 113.1)
  2. b) Por decisión del gobierno (art. 113.2)
  3. c) de forma voluntaria (art. 113.3) cuando la planificación militar correspondiente tiene más sobrantes de los que pasarían a la reserva por transcurso del tiempo de servicio activo
  4. d) de forma forzosa, que la norma llama “anuente” (art. 113.3) cuando en la planificación de Defensa no se completan los cuadros de sobrantes con voluntarios
  5. e) Complimiento de edad máxima, (art 113.4)

La primera categoría, cumplimiento de plazo, manda a la reserva a los oficiales que cumplen determinado plazo de servicio, según su grado o empleo militar:

  1. a) Generales: por superación de 4 años de servicio si son generales de brigada, 7 entre los empleos que van desde general de brigada a general de división y 10 entre los de general de división y teniente general.
  2. b) Seis años, para los Coroneles, tenientes coroneles de las escalas técnicas de los cuerpos de ingenieros y oficiales enfermeros o suboficiales mayores o que al llegar a este empleo cumplan los 58 años de edad.

La segunda categoría de pase a la reserva la constituyen los generales que sean pasados a tal situación por Real Decreto del Consejo de Ministros.

La tercera de las categorías es la de los que acceden con carácter voluntario consiste en acceder a los “cupos” que autorice para los distintos empleos zonas, escalas o especialidades, el Ministerio de Defensa, de entre los oficiales que tengan cumplidos 25 años de servicios en las fuerzas armadas.

La cuarta consiste en las incorporaciones “anuentes” para el caso de que en esos cupos el Ministerio de Defensa prevea más plazas de las de voluntarios.  Conforme a la norma “De no existir suficientes peticionarios con carácter voluntario o anuente para cubrir estas plazas, se completarán con el pase a la reserva con carácter forzoso de los del empleo correspondiente de mayor antigüedad en él y siempre que hayan dejado de ser evaluados para el ascenso.

Por último, la quinta manda automáticamente a la reserva a los que no han accedido antes por cualquiera de las modalidades descritas, cuando cumplan los 61 años, si son oficiales o suboficiales, o a los 58 si son de tropa o marinería.

Los militares de carrera que pasen por cualquiera de estos “caminos” a la situación de reserva pero no hayan cumplido 20 años de servicio desde la adquisición de la condición de militar profesional, pasarán directamente a situación de retiro

La norma además dispone que en la situación de retiro no se producirán ascensos (artículo 113.7) y que los militares en situación de retiro pueden pasar a la de  comisión de servicios, en cuyo caso cobrará los emolumentos propios del empleo que realice.

Los militares en la reserva estarán a disposición del Ministerio de Defensa y quedarán adscritos a la Subdelegación de  Defensa de la provincia que corresponda a la localidad en la que el militar fije su residencia, teniendo que notificar los cambios de residencia a la autoridad militar para que le adscriban a un nuevo destino.

Mensualmente el reservista debe realizar una declaración personal para justificar la situación en el mes de la fecha y en consecuencia el derecho a percibir la nómina del mes.

Igualmente debe notificar a la Autoridad Militar de quién dependa su intención de salir al extranjero cuando el motivo del viaje no sea por razón de servicio. Esta notificación ha de hacerse al menos con 7 días naturales antes de la iniciación del mismo.

Retribuciones:  los militares que pasan a la reserva lo hacen conservando sus retribuciones básicas, formadas por el sueldo, los trienios y las pagas extraordinarias, y además percibirán el llamado complemento de disponibilidad, una especie de cajón de sastre que se calcula a partir de dos variables:  el empleo (rango militar) y un concepto abierto que se llama “componente general del complemento específico”.

El tiempo que se permanezca en la reserva computa tanto para sumar trienios como para los derechos pasivos que correspondan a partir del pase a la situación de retiro.

Por otra parte quien pase con carácter forzoso o anuente a la situación de reserva forzosa, percibirá de una sola vez una indemnización (una prima de la cuantía que se establezca reglamentariamente teniendo en cuenta los años que le falten para alcanzar las edades de pase a la reserva referidas en el apartado 4 del art 113 arriba explicado.

Por tanto, los sueldos de los militares en la reserva son:

– Los que se corresponden por el grado militar con arreglo a la ley que regula los salarios militares

– Los que se refieren a los trienios que se vayan cumpliendo, pagas extraordinarias, medallas y menciones si las tienen

– El llamado complemento de disponibilidad, que cobran todos los militares, un suculento pellizco que pasamos a explicar.

El complemento de disponibilidad fue reducido al 80% del complemento de disponibilidad genérico en tiempos de Felipe González para los militares en la reserva en razón a que en realidad estos militares no hacían nada.

En 2015, en plena vorágine electoral, este complemento se elevó para igualarse al del resto de miembros de las fuerzas armadas.  Por tanto, por este complemento, según informa El Confidencial Digital, al sueldo, antigüedad y pagas de los militares en la reserva se sumarán (igualándose así a los complementos de disponibilidad de los militares en activo) las cuantías siguientes:

— Un soldado pasará de ganar 333 euros mensuales a ganar 417.

— Un cabo mayor, de 559 a 699 euros mensuales.

— Un subteniente, de 698 a 873 euros.

— Un capitán, de 881 a 1.102 euros.

— Un coronel, de 1.308 a 1.636 euros.

— Un general de división, de 1.744 a 2.181 euros.

— Un general del Ejército o Almirante General, de 2.229 a 2.787 euros.

 

Compatibilidad con el desempeño de otro trabajo retribuido:  además de este pago público por no hacer nada, resulta que la situación de reserva es compatible con la realización de trabajos retribuidos, tanto en la administración como en el sector privado.

La Ley 53/84 de 23 de diciembre, de incompatibilidades del personal al servicio de la administración pública, que es de aplicación supletoria para el personal militar por mor del artículo 5 de la Ley 39/07 de la Carrera Militar, no prescribe incompatibilidad alguna para la percepción de otro salario público para los militares en la reserva cuando se realicen funciones docentes universitarias o se determine por el Consejo de Ministros como una situación de “interés público” (por ejemplo presidir una empresa pública), ni cuando se trate de un cargo electo, y permite la realización de actividades privadas que en el caso de los militares en la reserva afecta a todas las actividades porque no están sometidos, como los militares en activo, a horarios que los incompatibilicen.

Es decir, nuevo privilegio de los militares:  realizar y cobrar por dos trabajos.

Por su parte, el Real Decreto 517/1986 de 21 de febrero, de incompatibilidades del personal militar, permite la realización de un trabajo también a los militares en la reserva.  Concretamente el artículo 17 del Real Decreto señala que

  1. El personal en situación de reserva activa que no ocupe destino podrá desempeñar actividades profesionales, laborales, mercantiles o industriales de carácter privado, sin precisar para ello la autorización a que se refiere el artículo 12 de este Real Decreto, siempre que no se le hubiese concedido compatibilidad para desempeñar algún puesto o actividad pública.
  2. Los haberes del personal en situación de reserva activa que no ocupe destino ni desempeñe actividad pública o privada serán compatibles con la percepción de pensión de jubilación de los distintos regímenes que integran el sistema de la Seguridad Social. Por el contrario, dichos haberes no serán compatibles con aquellas pensiones de jubilación causadas con posterioridad a la entrada en vigor de la Ley si respondieran a puestos incompatibles.

No obstante, la cantidad total percibida en los supuestos previstos en el párrafo anterior no podrá superar el límite de 187.950 pesetas mensuales fijado por el artículo 37 de la Ley 46/1985, de 27 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para 1986, o el límite que se fije en el futuro para la concurrencia de pensiones.

  1. Lo dispuesto en los apartados 1 y 2 de este artículo será, asimismo, de aplicación a los oficiales generales en situación de segunda reserva.

También la Guardia Civil

Aunque resulta una obviedad, también la Guardia Civil estará comprendida en el régimen de reserva militar.

 Gastos de personal de reserva: un perfecto despilfarro

Descrita la situación de la reserva militar, nada más evidente que el carácter despilfarrador de este tipo de gasto:

  • Porque se trata de personal innecesario para el ejército
  • Fruto de una planificación obsoleta que mantiene por el peso de la tradición un número imponente de oficiales que no son objetivamente ni necesarios ni útiles para el ejército y que el poder político no quiere enfrentar cogiendo el toro por los cuernos, sino pagando para que su potencial de presión social y política quede adormecido
  • Personal que no realiza ninguna actividad ni función ni tiene ningún sentido en la estructura militar
  • Personal por tanto del que es posible prescindir, acometiendo las reformas que en otros sectores el poder no ha tenido empacho en acometer a pesar de su coste social.
  • Cuyo coste efectivo es brutal para los presupuestos generales del estado, sin que ningún debate público haya permitido a la sociedad decidir si quiere afrontarlo sin más.

El coste del gasto de la reserva.

Los presupuestos generales del estado cuentan desde al menos 2006 con un programa específico para atender al “personal en Reserva” (programa 212-O)

 

Año Importe programa 1210 (mill. €) Acumulado (mill. €)
2006 655,60 655,60
2007 638,93 1.294,53
2008 657,66 1.952,19
2009 604,25 2.556,44
2010 604,25 3.160,69
2011 546,55 3.707,24
2012 550,95 4.258,19
2013 554,41 4.812,6
2014 532,66 5.345,26
2015  513,43 5.858,69
2016 524,13 6.382,82
Total 2006-2016 6.382,82

 

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El mal trato del Ministerio de Defensa a los soldados

Imagen de la Presidencia de la República Mexicana

Imagen de la Presidencia de la República Mexicana

Fuente:  Público.

En los institutos de enseñanzas medias, en las universidades, en los foros para encontrar empleo, se publicita el oficio militar como una forma de ganarse la vida de modo aventurero y con futuro.

Sin embargo, la verdad dista mucho de la propaganda del Ministerio de Defensa.  Por un lado, hace poco comentábamos lo mal que trata Defensa a sus propios discapacitados.  Por otro lado, hoy nos ocupamos del trato, general, a sus soldados.

Lo denuncia la Asociación de Militares de Tropa y Marinería (AMTM), que comenta que

  • Tienen prohibida la sindicación, por lo cual se encuentran con graves dificultades a la hora de realizar reclamaciones
  • No pueden acogerse a la Ley de Carrera Militar que sólo afecta a oficiales y suboficiales, dejando en tierra de nadie a los 80.000 soldados y que tienen que abandonar las Fuerzas Armadas cuando cumplen 45 años.
  • Esta discriminación por edad no existe en la Guardia Civil ni en la policía.
  • La Ley contempla que se tiene que facilitar la reinserción laboral de tropa y marinería con formación que deben impartir las Fuerzas Armadas.  Pero no se está haciendo, por lo que el Ministerio de Defensa está haciendo dejación de funciones y perjudicando a sus soldados.
  • Así, los soldados se van a la calle con una paga de 600 € no contributivos, que no valen para la jubilación y tienen que pagarse su propia seguridad social, si quieren tener asistencia.
  • AMTM denuncia que a los generales no les interesa tener soldados bien formados, una tropa empoderada que pueda poner pegas a determinadas situaciones cuando se les dan órdenes sin validez o ilegales, o cuando abusan de su autoridad (abusos a los que, dicen, están acostumbrados algunos mandos).
  • También explican que se están dando cada vez más quejas por parte de los soldados porque están perdiendo el miedo.

Como se ve no existe ese futuro halagüeño en las Fuerzas Armadas, más bien parece un pozo sin fondo, un pan para hoy y hambre para mañana.

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Retos para Cospedal en Defensa

Imagen de Gobierno de Castilla La Mancha

Imagen de Gobierno de Castilla La Mancha

Fuente:  Infodefensa.

Infodefensa, desde su perspectiva militarista (nosotros añadimos algunos comentarios desde nuestra perspectiva pacifista, para completar el análisis) nos cuenta que son 10 los principales retos a los que se enfrenta María Dolores de Cospedal, nueva ministra de Defensa:

1.-  Los Programas Especiales de Armamento (PEAS).  Después de que el Tribunal Constitucional negase la legalidad de pagar los PEAS mediante créditos extraordinarios que se firmaban en verano, para ocultar los 1.000 millones que suponían en 2016, queda por ver cómo hará el PP para pagar estos programas innecesarios y que, a la vez, están hundiendo al Ministerio de Defensa en la bancarrota.  Hay que recordar que quedan por pagar 21.300 millones de deuda arrastrada.

2.-  Elaboración del Presupuesto para 2017.

¿Seguirá ocultando la mayor parte del gasto militar anual en otros ministerios y otras partidas presupuestarias?  Hay que tener en cuenta que según nuestro informe “Gasto militar 2016“,  se presupuestó para el Ministerio de Defensa un gasto de 5.787’89 millones de €, y según nuestros cálculos el gasto militar para 2016 va a acabar siendo más de 30.928’86 millones de €.  Es decir, se esconde, ni más ni menos que 25.140’97 millones de €.

¿Seguirá gastando en Defensa más de lo que se presupuesta?  Hay parte del gasto militar que no se presupuesta.  En concreto, el sobregasto en Defensa entre 2002-2016 ha sido de 19.981’15  millones de € (un 20’66 % más de lo presupuestado)

¿Seguirá aumentando la deuda militar?  La deuda militar para 2016 la hemos calculado en 16.127’63 millones de €.

3.-  Para no aburrir, englobamos en este punto todas las demandas de armamento ultramoderno que piden los tres ejércitos:

  • Para la Armada:  submarino S-80, sustitución de los aviones de caza de despegue vertical Harrier, adquirir nuevas fragatas F-110, comprar nuevas lanchas de desembarco.
  • Para el Ejército de Tierra:  el nuevo 8×8, las Brigadas Orgánicas Polivalentes.
  • Para el Ejército del Aire:  aviones no tripulados (RPAS), aviones de transporte militar A-400M, nuevos aviones de reabastecimiento en vuelo, aviones para entrenamiento.
  • Reordenar la Dirección General de Armamento y Material, que pretenden que, de una vez por todas, sea una Agencia de Adquisiciones centralizada.

Como se ve, si los PEAS ya han sumido en la miseria al Ministerio de Defensa y al de Industria, ahora el plan es que suman en la miseria al resto de departamentos económicos y al Estado en pleno.  Una locura.

4.-  El relevo de la cúpula militar, para dejarla a gusto de la nueva ministra.

5.-  El mercado europeo de la defensa.  Aquí, para los militares vienen épocas de vacas gordas tras el anuncio de la decisión europea de dedicar fondos para potenciar la industria militar.

6.-  Relaciones militares con USA.  No nos preguntamos si se militarizarán más el sur de España con fuerzas armadas yankis, lo más certero será preguntarse cómo lo harán.  Rota, Morón, Canarias serán los pacientes sufridores de ser la plataforma de lanzamiento de ataques hacia África y hacia Oriente Medio.

7.-  Intervenciones en el extranjero.  ¿A qué cifra llegará el nuevo record intervencionista español?  Suponemos que Dolores no se dejará amilanar por Morenés y superará la cifra de 2.300 efectivos fuera de nuestras fronteras.

Otras cuestiones, muy importantes.

Siendo muy importante todo lo anterior, también lo son las cuestiones que desde nuestra óptica proponemos para debate:

¿La Directiva de Defensa Nacional seguirá redactándose sin hacer participar al Parlamento y a la sociedad española?

¿Seguiremos con una política de personal en el Ministerio de Defensa que haga que nuestros ejércitos sigan estando sobredimensionados, sobre todo en cuanto a oficiales y mandos se refiere?

¿Seguiremos militarizado la I+D+i?

¿Seguirán existiendo los inútiles y duplicadores de gasto Organismos Autónomos militares?

¿Seguirá militarizada nuestra política exterior?

¿Se informará al Parlamento sobre cuestiones de Defensa de manera tal que se favorezca el debate pausado y profundo, y que se tengan en cuenta sus propuestas?

¿Para cuándo una auditoría del Gasto Militar?

¿Para cuándo abolir la justicia militar?

¿Se seguirá hurtando a la ciudadanía la decisión sobre temas de defensa?

¿Se abordará la reducción paulatina del gasto militar?

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El trato del Ministerio de Defensa a los discapacitados

Imagen de Landahauts

Imagen de Landahauts

Fuente:  Diario Militar.

A todo joven en paro los militares le animan a alistarse. Una de sus razones es que Defensa siempre les cuidará, que nunca les abandonarán, como en la propaganda de  las películas yankis de marines.

Sin embargo, parece ser que la realidad muestra una cara mucho más horrible, al menos con parte de los militares, aquellos que sufren cualquier tipo de discapacidad en el desarrollo de su trabajo en filas:

Lo que han vivido los discapacitados militares en las Fuerzas Armadas ha sido un silencioso genocidio laboral. Fueron, y todavía son, poco a poco exterminados del mundo militar en un comportamiento infame y execrable. Para tal genocidio laboral ha sido necesaria la participación de la cúpula militar en su totalidad; el respaldo de los jurídicos militares, cuando no su asesoramiento, sus susurros al oído; la ejecución por parte de la medicina militar en los infames tribunales médicos; y la connivencia de los partidos (PP y PSOE) y los políticos (Bono, Alonso, Chacón y Morenés, junto a portavoces de Defensa como López Garrido -PSOE- o Vicente Ferrer -PP-).

Según la noticia

Las víctimas han tenido que pasar por un verdadero calvario y se cuentan por miles entre 2006 y 2015 (según OATM): 4.259 militares expulsados por expedientes psicofísicos (de los que 675 fueron militares con más de 6 años de antigüedad por resoluciones del contrato de larga duración y 3.584 militares con menos de 6 años de antigüedad por no renovaciones del compromiso inicial por lesión). Sabemos que los militares de tropa redujeron su número en casi 10.000 efectivos desde que llegó la crisis y sabemos, por tanto, que los discapacitados militares, la kafarna o la escoria, que diría un buen militar, uno de los patriotas, fueron los que asumieron el grueso de la política de reducción de efectivos.

La actuación del Ministerio de Defensa ha estado perfectamente orquestada y ha contado, como no podía ser menos, con su base legal correspondiente:

Como en la mayoría de los casos, en la expulsión de los discapacitados se cumple un patrón. La clave, jurídica, se encontraba en asignar una discapacidad inferior al 25%, un 24% como máximo, lo que suponía la expulsión del militar discapacitado en cuestión con una bajísima indemnización (menos de un año de trabajo) en lugar de una pensión de por vida. La situación llegó a un extremo que la argucia legal no solo valía para expulsar a los discapacitados que no podían continuar sus labores en las fuerzas armadas, sino para reducir el número de efectivos de tropa para desahogar los presupuestos y que estos despidos pudieran sostener el excedente de oficiales y los privilegios como los campos de golf o las residencias de veraneo para oficiales.

¿Entrega, compañerismo, solidadridad?  Todos estos valores están muy lejos de lo militar, sobre todo, de la cúpula militar, ya sea civil o uniformada.

Que lo tengan en cuenta l@s jóvenes que se ven atraídos por los cantos de sirena militares.

¿Continuará esta política la nueva ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal?

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Política de defensa en Francia

Imagen de Barby BZ

Imagen de Barby BZ

Continuamos la serie que prometíamos en el artículo “Política de defensa de Alemania“, y “Política de defensa de Gran Bretaña”, siguiendo el estudio “Análisis comparativode la capacidades militares españolas con las de los países de su entorno” realizado por Ignacio Fuente Cobo para el IEEE del Ministerio de Defensa.

Hoy nos ocupamos de las líneas generales de la política de defensa de Francia.

 

Como el resto de sus homólogos occidentales, las Fuerzas Armadas francesas comenzaron a evolucionar con el final de la Guerra Fría y la reanudación de las operaciones expedicionarias en el exterior. Siguiendo un proceso paralelo al de las Fuerzas Armadas de países europeos como España, Italia y Portugal, entre otros, Francia suspendió la conscripción en 1996 y en 2001 los últimos reclutas acabaron su período de servicio de diez meses. Se daban así los primeros pasos hacia un nuevo ejército profesional, que debía ser más compacto, mejor equipado y mejor adaptado para intervenir fuera del territorio nacional.

Sin embargo, a la vez que mantenía su ambición de seguir siendo considerada una potencia global, Francia, siguiendo la misma tendencia que otras naciones occidentales, fue reduciendo progresivamente el porcentaje del PIB dedicado a la defensa, cuyo presupuesto cayó del 2% de 1997 al entorno del 1,4% que alcanzó a principios de la presente década. Ello supuso que, con el fin de mantener unas Fuerzas Armadas tecnológicamente avanzadas, Francia tuvo que sacrificar el tamaño de la fuerza, cuya reducción fue continua e inevitable.

No obstante, Francia mantuvo su individualidad estratégica y solo se integró en la estructura militar de la OTAN en 2009, al tiempo que aspiraba a potenciar y liderar las iniciativas militares en el marco de la Unión Europea. De esta manera, Francia intervino con una División ligera (la División Daguet, unidad ad hoc constituida por unos doce mil quinientos franceses procedentes de diferentes unidades orgánicas y un refuerzo de cuatro mil quinientos norteamericanos, dotada de carros AMX-30, vehículos blindados, artillería y helicópteros de ataque) en la Guerra del Golfo en 1991, pero no se implicó en Irak y en Afganistán, su participación ha tenido menor perfil que la de Reino Unido e, incluso, que la de Alemania o Italia.

Por el contrario, la revalorización estratégica del continente africano le ha servido a Francia para hacer valer su amplia experiencia en ese continente, especialmente tras su exitosa intervención militar autónoma en la operación «Serval» en Malí en 2013. Su participación en las operaciones en Libia en 2011 también fue particularmente activa y, en la actualidad, el despliegue regional en el Sahel conocido como operación «Barkhane» es, en general, considerado como un importante factor estabilizador de carácter antiterrorista y, en particular, antiyihadista. Incluso, en la lucha contra el Dáesh en Siria e Irak (la operación «Chammal»), Francia, con el despliegue permanente de medios aéreos (un contingente de unos 850 militares) y el ocasional de medios aeronavales, como el portaviones Charles de Gaulle, ha asumido un papel algo mayor que el de Reino Unido y, por supuesto, Alemania o Italia.

Los documentos en los que se basa la política de defensa de Francia en la actualidad son:

  • el Libro Blanco sobre Defensa y Seguridad Nacional, cuya última edición es de 2013 y que es el documento que marca la orientación estratégica de los próximos 15 años
  • y la Ley de Programación Militar (LPM) para el período 2014 a 2019.

La evolución de la política de defensa francesa viene marcada por la sucesiva publicación de sus Libros Blancos sobre la Defensa:

comenzó con la publicación del Libro Blanco sobre la Defensa y la Seguridad Nacional de 1994 que supuso el cambio de énfasis de la defensa del territorio nacional por las operaciones expedicionarias. Este proceso continuó con un nuevo Libro Blanco en el año 2008 en el que se formulaba el concepto de «incertidumbre estratégica», definido como la dificultad de identificar los riesgos y amenazas en un mundo que entendía se había vuelto más inestable y más peligroso. Las Fuerzas Armadas francesas se concebían y dimensionaban principalmente a partir de la hipótesis de un enfrentamiento importante de alta intensidad con fuerzas estatales de un nivel equivalente. Este documento fue revisado en 2012 para integrar los efectos de la llamada «Primavera árabe», la inflexión estratégica de los Estados Unidos hacia el Pacífico y la crisis económica que tan profundo efecto estaba teniendo en las cuentas del Estado incluyendo los presupuestos de defensa. Sin embargo, la presidencia francesa no pareció completamente satisfecha del resultado obtenido por lo que el actual presidente, François Hollande, condicionado por las repercusiones de la operación «Serval» en Malí, que no habían sido previstas en este documento, así como por la necesidad de recuperar el equilibrio de las cuentas públicas, ordenó al llegar al Elíseo que fuera completamente reescrito, dando lugar así al actual Libro Blanco de la Defensa cuya publicación data de abril de 2013 y que ha sido desarrollado por la Ley de Programación Militar (LPM) 2014-2019

El entorno de seguridad y la estrategia militar.

Reconoce tres tipos de amenazas:

  • «Amenazas de la fuerza», considerando que, al menos hasta 2025, el riesgo de que resurjan conflictos entre Estados sigue estando presente. Ello es debido al aumento del gasto militar, especialmente en Asia; a las políticas expansivas de potencias como Rusia y China; a la desestabilización regional en áreas como el Oriente Medio; a la proliferación de las armas de destrucción masiva y, finalmente, a los ataques informáticos dirigidos desde ciertos Estados.
  • Los «riesgos de la debilidad» de algunos Estados que pueden terminar por convertirse en amenazas, esto supone un factor estratégico nuevo en el que algunos Estados en África, Oriente Medio, o Asia resultan incapaces de ejercer sus responsabilidades, los riesgos, por lo que las amenazas que surgen en su territorio pueden desbordarse rápidamente y afectar a la seguridad de Francia.
  • Las amenazas y los riesgos amplificados por la «globalización» se refieren a las amenazas y los riesgos que pesan sobre los flujos de bienes, mercancías o personas, en constante aumento con la globalización económica; los riesgos para la seguridad marítima debido al incremento de la piratería, los riesgos terroristas que siguen presentes en el centro de las preocupaciones de seguridad de la mayoría de los países, el incremento exponencial de los riesgos mediante ciberataques contra las infraestructuras digitalizadas y las amenazas que pueden dirigirse contra el espacio extratmosférico.

Otro cambio importante que recoge el Libro Blanco es que restringe el alcance de la acción de Francia a los límites de Europa, léase África.  Se centran actualmente —al igual que ocurre con la mayor parte de sus socios europeos— en la lucha contra el terrorismo yihadista y en la estabilización de los países que conforman la periferia de la Unión Europea. Los sueños formulados en 2008 de jugar un papel en Asia han quedado olvidados, reconociéndose que Francia ya no tiene los medios para para llenar su ambición más lejana. Las dos últimas guerras libradas por Francia en Libia y Malí, organizadas por medio de coaliciones «verticales», y el hecho de que los Estados Unidos hayan renunciado a estar en primera línea, representan, en la percepción francesa, el futuro modelo de conflicto al que ha de enfrentarse el país.

El siguiente párrafo nos pone cara a cara con la penosa realidad de la planificación militar (no sólo francesa, mundial).  En él, sin reconocer el error que cometieron en la pasada planificación, se autoenmiedan la plana sin asomo de autocrítica o de rubor:

La actuación de Francia en Malí, por otra parte, ha confirmado la necesidad de mantener bases militares en África, quedando así abandonado el propósito estipulado en el Libro Blanco de 2008 de racionalizar la presencia militar francesa en África mediante una reducción drástica de sus bases militares. De esta manera, se reconoce que sin estas bases la intervención en Malí no hubiera sido posible y también indica que Francia parece haber comprendido que la mayor parte de los gastos de este tipo de intervenciones serán nacionales.

En cuanto a la estrategia militar:

hasta el Libro Blanco de 2013, las Fuerzas Armadas francesas se habían concebido y dimensionado principalmente a partir de la hipótesis de un enfrentamiento importante de alta intensidad con fuerzas militares de otro Estado de un nivel equivalente. Por ello el Libro Blanco de 2008 insistía especialmente en el principio de polivalencia y en el alto nivel de modernización de todas las unidades.

Sin embargo, la edición de 2013 del Libro Blanco introduce una inflexión con respecto a esta tendencia distinguiendo entre operaciones coercitivas, donde las Fuerzas Armadas francesas se enfrentarían a ejércitos estatales, y las operaciones de gestión de crisis que tienen características militares distintas. Consecuentemente, el Libro Blanco establece una categorización de las principales misiones operativas asignadas a las Fuerzas Armadas que permitan hacer frente a un amplio espectro de intervenciones e incluyen, por una parte, las misiones permanentes y, por otra, las misiones no permanentes de intervención fuera de sus fronteras.

Los ejércitos deberán llevar a cabo los siguientes esfuerzos militares:

  • Misiones de protección del territorio y la población, que exigen una capacidad de fuerzas terrestres que puede alcanzar los 10.000 hombres, así como los medios adaptados de las fuerzas navales y aéreas, en misiones de refuerzo de las fuerzas y cuerpos de seguridad.
  • Gestión de crisis internacionales hasta en 3 teatros diferentes con medios que pueden llegar a los 7.000 hombres y que incluyen unidades navales, entre ellas un buque de proyección y mando, y una docena de aviones de combate.
  • Por último, 1 operación coercitiva importante que implique alrededor de 15.000 hombres, con hasta dos brigadas interarmas, 45 aviones de combate y un grupo aeronaval, y que incluya fuerzas especiales.

Para cumplir su nivel de ambición, el Libro blanco prevé:

  • invertir la tendencia decreciente manteniendo un esfuerzo de defensa significativo de manera que, en un primer momento, el gasto de defensa se estabilice para después, incrementar su volumen progresivamente.
  • El presupuesto de Francia seguirá siendo el segundo presupuesto militar de la Unión Europea —después del británico—, lo que se considera el precio de mantener la ambición internacional de Francia y preservar su autonomía estratégica.
  • La caída del presupuesto de defensa impide mantener el nivel de ambición de las Fuerzas Armadas francesas en el medio y largo plazo, a pesar de que el nivel de esfuerzos que se les exige se ha reducido a la mitad, pasando de 30.000 soldados en operaciones hace unos años a 15.000 a comienzos de 2015.

La tensión que ha producido en el seno de las Fuerzas Armadas esta situación de sobresfuerzo militar en una época de recortes presupuestarios se ha reflejado en ciertas discrepancias internas entre el poder político y los responsables militares hasta el punto de que en mayo de 2014 el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) y los tres jefes de Estado Mayor de los Ejércitos (JEME) amenazaron con su dimisión si no se revertía una situación que entendían insostenible en el largo plazo.

La planificación francesa también ha visto recientes cambios en lo que se refiere a presupuestos:

De acuerdo con la Ley de Programación Militar, tal y como fue aprobada en diciembre de 2014, los presupuestos de defensa, sin incluir los gastos de pensiones, expresados en miles de millones de euros corrientes, debían evolucionar como sigue (sin incluir los gastos en pensiones):

presupuestos-defensa-francia-14-19

Además, se contará con recursos excepcionales, incluyendo enajenaciones, por valor de:

suplementospresupuestos-defensa-francia-14-19

Poco después, por los atentados terroristas de 2015, se decidió establecer

un presupuesto de defensa para los cinco años de 162.410 millones de euros. Ello supone que, de acuerdo con la ley modificada, Francia va a liberar 3.800 millones de euros suplementarios en los próximos cuatro años, lo que le permitirá evitar acometer en toda su dimensión la reducción de plantilla prevista en el Libro Blanco. Ya no se suprimirán de aquí a 2019 los 34.000 empleos proyectados, sino aproximadamente la mitad

La opción francesa contra los atentados terroristas en su territorio en 2015 ha consistido en remilitarizar Francia y considerar la seguridad interna como un frente más, así:

Los ataques terroristas en París de 13 de noviembre de 2015 han acelerado esta inflexión hacia el incremento de sus gastos de defensa, cancelando los recortes de personal en las Fuerzas Armadas previstos para los años 2015 y 2016 que alcanzaban un total de 18.750 efectivos. Igualmente, a raíz de los ataques, todos los recortes de personal previstos para después de 2017, 2018 y 2019 han sido suspendidos.  También, como consecuencia del incremento de la amenaza terrorista, se van a reforzar la policía y la gendarmería con cinco mil nuevos efectivos, así como el Ministerio de Justicia y el Servicio de Aduanas con tres mil quinientos nuevos empleados que se añadirán a las 2.650 plazas suplementarias aprobadas después de los anteriores ataques de enero de 2015

Los problemas de programación y el uso excesivo y engañoso, por tanto, de los créditos extrapresupuestarios es un grave problema que compartimos a ambos lados de los Pirineos:

la asignación anual para las operaciones externas se ha fijado en 450 millones de euros, una cantidad que resulta insuficiente, por lo cual, como reconoce la propia ley, los costes adicionales y los reembolsos de las organizaciones internacionales en el marco de las operaciones externas deben ser objeto de una financiación extraordinaria, con el consiguiente impacto sobre las cuentas del Estado.

Nos parece que el modelo francés es la envidia de Morenés y su ministerio porque:

Francia tiene una consideración especial hacia el imperativo industrial, es decir, la necesidad de preservar el conjunto de los sectores industriales crí- ticos que hacen de la base industrial y tecnológica de Francia un instrumento de su autonomía estratégica y de su soberanía. Francia cuenta con la segunda industria de defensa de Europa, por detrás de Reino Unido. Con cuatro mil empresas trabajando en este sector, un volumen de ventas de cerca de 15.000 millones de euros, unos 165.000 empleos directos e indirectos en territorio francés y la exportación de entre el 25 y el 40% de su producción, la industria de defensa se considera uno de los motores principales de competitividad de la economía francesa, así como del empleo, por lo que su protección no es cuestionada por nadie.

Esto se ha traducido en una prioridad continua de los gastos de investigación y desarrollo y de un esfuerzo en el equipamiento sobre base nacional de las Fuerzas Armadas hasta 2025

Francia en el límite.

Francia ha llegado al límite de sus capacidades operativas con sus Fuerzas Armadas comprometidas en varios frentes, con casi veinte mil soldados desplegados en el extranjero, empeñados principalmente en la operación «Barkhane» que cubre todo el Sahel y la operación «Sangaris» en la República Centroafricana. A ello hay que añadir la participación francesa contra el Dáesh en Irak, además de los más de diez mil soldados que patrullan el país para proteger las zonas sensibles. Francia se encuentra también al límite de sus posibilidades presupuestarias. Su presupuesto de defensa reducido al 1,8% del PIB en 2015 resulta insuficiente para mantener en el medio y largo plazo una actividad operativa tan amplia. Incluso si este porcentaje aumentara hasta superar el umbral del 2% para finales de esta década, seguirá siendo insuficiente para mantener su ambición estratégica, sobre todo si se tienen en cuenta las exigencias operativas que pueden derivarse de los conflictos actuales y previsibles en el futuro.

 

 

 

 

 

 

 

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Política de defensa de Alemania

Imagen de Javier Blesa Martínez

Imagen de Javier Blesa Martínez

Fuente:  Ministerio de Defensa.

El Ministerio de Defensa, a través de su Instituto Español de Estudios Estratégicos ha publicado su Cuaderno de Estrategia 179 titulado “Análisis comparativo de las capacidades militares españolas con las de los países de su entorno”, de 271 páginas.

Concretan con las capacidades militares de 5 países:  España, Gran Bretaña, Alemania, Francia, e Italia.

Nos parece una gran iniciativa porque así podremos comparar, con números en la mesa, nuestra política con la de los demás países europeos que marcan la pauta en política de defensa.  Pero, …, tenemos que tener en cuenta la visión sesgada y promilitar del informe.  No sabemos si los datos que ofrece van a ser rigurosos y reales, sobre todo, teniendo en cuenta el despropósito informativo de nuestro Ministerio de Defensa.  Tengamos en cuenta que ellos sólo reconocen, como explicamos en nuestro informe:  “Gasto Militar 2016” 5.787’89 millones de € y nosotros demostramos que el gasto militar español para 2016 llegará, al menos a 30.928’86 millones de €.

Los contenidos los estructuran en

  • La política de defensa.
  • Capacidades terrestres.
  • Capacidades navales.
  • Capacidades aéreas.
  • Capacidades económicas e industriales.
  • Conclusiones finales.

Iremos resumiendo las características de cada uno de los países en una serie de publicaciones.  Hoy nos centramos en Alemania.  El análisis está firmado por el coronel y analista de IEEE Ignacio Fuente Cobo.

En cuanto a la política de defensa alemana, la primera idea que analizan es la del contraste entre su habitual línea débil en política de defensa

la política de seguridad y defensa de Alemania, el primero de los países considerados, se ha venido caracterizando desde el final de la Segunda Guerra Mundial por mostrar una identidad muy débil. Hasta fechas muy recientes, Alemania ha constituido la expresión tenaz de la continuidad ideológica reflejada en una cultura de contención militar extrema, con independencia de la tendencia política del partido en el Gobierno en cada momento. A diferencia de otros campos del poder nacional —como es el económico— en el que no ha rehuido ejercer el liderazgo europeo, Alemania se ha refrenado de hacer lo mismo en el campo de la seguridad.

por un interés reciente en potenciarla y convertir a Alemania en un, o en el, líder en cuestiones de defensa en Europa y en la OTAN, llegando, incluso, a decir que

Alemania debe hacer más para garantizar una seguridad que otros le han proporcionado a ella durante décadas.

Las causas de esta situación pueden encontrarse en:

la repercusión sociológica de la derrota en la Segunda Guerra Mundial, que configuró una Alemania educada durante generaciones en la aversión al militarismo y el expansionismo militar, al tiempo que sometida a numerosas restricciones legales en cuanto al uso del poder militar.

Puede, por tanto, afirmase que los efectos traumáticos de la Guerra Mundial, junto con el profundo pacifismo de una sociedad que conserva el estigma de las atrocidades del pasado, se han traducido en un bajo interés por los temas de seguridad y defensa

El lenguaje, y las ideas, guerreristas e intervencionistas se reflejan en este análisis del IEEE, en el que no es la idea de defensa lo que domina, sino las ansias por utilizar el instrumento militar para avanzar en los intereses nacionales.

Las líneas básicas de la política de defensa alemana han sido:

Alemania siempre ha sido firme partidaria del multilateralismo en las relaciones internaciones y particularmente en las intervenciones armadas, siempre en el marco de la OTAN o, aún mejor, de la Política Común de Seguridad y Defensa de la Unión Europea

Es de destacar que en Alemania existe una institución, peculiar en el entorno europeo, llamada Comisionado Parlamentario para las Fuerzas Armadas, una especie de Defensor del Soldado con jurisdicción específica y responsabilidad de supervisión sobre las Fuerzas Armadas que no depende del Gobierno, sino del Parlamento (https://www.bundestag.de/htdocs_e/ bundestag/commissioner, donde pueden encontrarse igualmente sus últimos informes anuales, el último de fecha enero de 2015).

La reticencia alemana al intervencionismo se puede ejemplificar en que

durante la crisis de Libia de 2011, en la que Alemania se abstuvo de votar favorablemente la resolución 1973 del Consejo de Seguridad que autorizaba una intervención limitada en este país, o en el escaso apoyo que prestó a la intervención francesa en Malí durante la operación «Serval» en enero de 2013.

Los fundamentos de la política de defensa alemana.

No obstante, los dos pilares fundamentales de la política de defensa alemán (OTAN y Unión Europea) permanecen inmovibles, hasta el punto que más que una política de seguridad y defensa propiamente alemana se puede hablar propiamente de dos políticas diferentes, una para cada organización. La primera, atlántica, desempeña el papel de la defensa clásica y constituye el marco preferido de acción militar para Alemania, mientras que la segunda, europea, está orientada más bien a la gestión de crisis. Esta ambivalencia en cuanto a su seguridad, unida a los cambios que están experimentando ambas organizaciones, hace que la política de defensa alemana siga siendo más reactiva que proactiva.

Alemania tiene un Libro Blanco de la Defensa de 2006, actualmente en vigor, pero los problemas en Ucrania y la opción militarista de Rusia le han llevado a estar tramitando uno nuevo en la actualidad.  El proceso del nuevo Libro Blanco se ha iniciado en febrero de 2015 y en él están participando no solo militares, sino expertos civiles, representantes de diferentes ministerios, de partidos políticos y las empresas de armamento germanas.  Parece ser que esta nueva versión opta por

  • remilitarizar las acciones en el exterior.  Berlín decidió el aumento del número de sus instructores militares en la misión de la Unión Europea en Malí (de 180 a 250, y el apoyo con capacidades de transporte a la misión de la Unión Europea en la República Centroafricana.  Aunque sigue manteniendo no traspasar la línea roja de no mandar tropas de combate y parece más probable que se decida por apoyos financieros para librarse de la presión de contribuir militarmente.  Pero parece claro que, poco a poco, Alemania va dando pasos para el intervencionismo militarista, como pone de manifiesto que desplegará 6 aviones Tornado y un satélite SAR, además de una fragata que escoltará al portaviones francés Charles de Gaulle en el Mediterráneo oriental. También aportará 1.200 militares en una misión contra el Daesh. La misión costará 134 millones de euros hasta finales de 2016.
  • remilitarizar el Este de Europa para hacer frente a Rusia.

La reforma de la defensa alemana.

En 1994 el Tribunal Constitucional Federal fallaba que

el fallo del Tribunal Constitucional Federal en 1994, que declaraba legales los despliegues operativos de las Fuerzas Armadas alemanas (Bundeswehr) fuera del territorio nacional

ello ha permitido a la Bundeswehr transformarse, pasando de ser una fuerza orientada exclusivamente a la defensa del territorio nacional, muy numerosa, pesada y basada en el servicio militar obligatorio, a una entidad totalmente profesional, mucho más reducida, ligera y orientada a las operaciones de proyección.

Esta profunda transformación del modelo militar alemán ha tenido lugar en medio de un prolongado recorte presupuestario, junto con un colosal esfuerzo para integrar simultáneamente las Fuerzas Armadas de la antigua República Democrática Alemana (RDA) como consecuencia de la reunificación. En este sentido las Fuerzas Armadas de la República Federal se convirtieron en uno de los pilares fundamentales de la unificación nacional, por lo que no es de extrañar que Alemania optase por esperar hasta el año 2011, una vez el proceso de reunificación estuviese consolidado y más de un decenio después de países como Francia o España, para transformar sus Fuerzas Armadas en totalmente profesionales y voluntarias.

En el año 2010, Alemania lanzó la que puede considerarse la mayor reforma de sus capacidades de defensa desde el establecimiento de la Bundeswehr, una reforma que debe estar concluida en 2017

Respecto al nivel de ambición, declaraba:

  • su disposición para convertirse en nación marco de una organización operativa multinacional con capacidad de integrar fuerzas de otros países, para lo que necesitaba contar con fuerzas capaces de operar en todo el «espectro del conflicto».  Alemania pretende ser la nación marco que ofrece el esqueleto al cual se enganchan los países más pequeños para hacer sus contribuciones específicas. Aquí Alemania ve una oportunidad especial de compensar las reducciones, integrando dentro de sus estructuras marco a los países de su entorno, con especial preferencia por los cuatro de Visegrado (República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia), Nordefco (Noruega, Suecia, Dinamarca y Finlandia) y Benelux (Bélgica, Holanda y Luxemburgo). Además, el trabajar en ámbitos militares multilaterales da a la defensa un carácter políticamente más aceptable ante la sociedad alemana, que las iniciativas militares unilaterales germanas.
  • El objetivo de «fuerza desplegable» y «sostenible» en diferentes operaciones de gestión de crisis se cifraba en diez mil efectivos.  A diferencia de Reino Unido y Francia, no identifica explícitamente un «esfuerzo máximo temporal» de Fuerzas en operaciones de alta intensidad. Se significa que el actual ciclo de disponibilidad alemán implica despliegues operativos de cuatro meses seguidos de un período intermedio de descanso y adiestramiento hasta un nuevo despliegue en veinte meses, incluyendo seis meses previos de adiestramiento pre-despliegue.
  • Mientras el anterior Nivel de Ambición del año 2003 contemplaba una fuerza desplegable de 14.000 para un total de 245.000 que formaban la Bundeswehr, el actual Nivel de Ambición prevé reducir este número a 10.000 soldados en operaciones para un total de 185.000.
  • Alemania prevé también reducir sus presupuestos de defensa centrándose en las misiones más probables de prevención de conflictos internacionales y de gestión de crisis, es decir, en lo que ha venido a denominarse operaciones de estabilización.
  • La idea fuerza que subyace debajo de este concepto es la de mejorar el sostenimiento y mantener las capacidades críticas, actuando en marcos multinacionales, en las que otros países cubren las carencias propias, y realizando un planeamiento de la defensa combinado con otros países.

Posteriormente, en junio de 2012, se concretaron los planes de implementación de la reforma que están actualmente en desarrollo, estimándose que tres cuartas partes de los objetivos deberían haber sido alcanzados ya en 2015.

Las opciones alemanas en cuanto a personal son las siguientes:

  • el objetivo es disponer en 2017 de 185.000 militares en activo y 55.000 empleados civiles (reduciendo 75.000 militares y 20.000 civiles respecto de las cifras de personal de 2010).
  • El ejército quedaría reducido a unos 57.000 soldados, junto a 23.000 militares del ejército del aire (Luftwaffe) y unos 13.000 marinos.
  • Respecto a las reservas, la aspiración es de disponer de 6.000 reservistas organizados en doce unidades, si bien la reorganización de las fuerzas en activo ha retrasado la implementación de la reserva.
  • Optan por una logística conjunta, el «Servicio de Apoyo Conjunto», que comprende 36.000-46.000 efectivos, y un servicio médico conjunto con 15.000-19.000 efectivos.

El problema presupuestario.

Alemania se muestra dispuesta a aumentar su gasto en defensa de acuerdo con las directrices de la OTAN de alcanzar el 2% del PIB y para lograrlo el Gobierno federal ha acordado irlo aumentando gradualmente desde el actual 1,2%, uno de los menores de Europa, de acuerdo con su actual ciclo de planificación financiera previsto hasta 2019, según las cifras del siguiente gráfico:

proxima-evolucion-presupuesto-defensa-aleman

Pero es de destacar que esto no es más que un modelo de planificación y no tiene carácter vinculante.

Alemania parece haber descubierto, al igual que otros países antes que ella, que la sustitución del servicio militar obligatorio por un ejército profesional, algo imprescindible para la realización de operaciones expedicionarias de proyección de fuerzas, no implica un ahorro presupuestario sino todo lo contrario

Alemania, como España tiene problemas con los suministros armamentísticos que reciben de la industria militar, que destaca nuevamente por sus bajísimos niveles de calidad:

Es de señalar que a finales de septiembre 2014 salieron a la luz informaciones que indicaban que los principales sistemas de armas del ejército alemán estaban en un nivel de operatividad muy bajo y que Alemania apenas podía cumplir sus compromisos con la OTAN.  Los principales problemas se referían a plataformas aéreas, como los aviones de transporte C-160 Transall y helicópteros como el terrestre NH-90 y los navales Sea King y Sea Lynx, aunque la descripción general de todos los sistemas de armas era alarmante. Respecto a medios terrestres, solo 280 de 406 vehículos de combate (VCI) Marder y 70 de 180 vehículos blindados Boxer fueron calificados como «operativos y desplegables», en la misma categoría solo entraban 10 de los 31 helicópteros de ataque Tigre y 8 de los 33 NH-90.

La combinación de este cambio hacia políticas más intervencionistas y la nefasta gestión de la industria militar ha provocado algunos cambios de tendencia apreciables:

el Gobierno germano haya decidido en abril de 2015 incrementar su fuerzas acorazadas de cuatro a seis batallones, a fin de aumentar su capacidad de disuasión. Es la primera vez en muchos años que Alemania en lugar de reducir sus fuerzas las aumenta y puede ser un indicio de lo que depara el porvenir y de un proceso que se presenta también inevitable en el resto de socios europeos. Como signo del cambio de tendencia, en noviembre de 2015 el Bundestag aprobó un incremento de 1,32 billones de euros para el presupuesto de Defensa de 2016 y, en respuesta a los recientes problemas en el campo de los programas de armamento, la ministra Von del Leyden anunció que, para remediar las carencias detectadas, se gastarían unos 130 billones de euros hasta 2030 en este campo

 

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Canarias, ¿zona de paz?

Imagen de Alan O´Rourke

Fuente:  ABC.

Una proposición no de ley ha sido discutida el miércoles 20 de Abril en la Comisión de Defensa del Congreso:

Según una proposición no de ley (PNL) presentada por la diputada isleña Meri Pita, el Archipiélago debería ser declarado «zona de paz» con el estatus de «territorio de neutralidad permanente» y, en consecuencia, que «el Estado central» no establezca en la zona tropas, bases militares ni construya «fortificaciones de ningún tipo o sobre la base de ninguna alianza europea o internacional».

Sobre esta idea, cita otros territorios que «formando parte de un Estado, han sido declarados como territorios de neutralidad permanente», como las Islas Samoa «entre los años 1889 y 1899», como Cracovia, «declarada ciudad libre por el tratado de Viena de 1815 y también en 1846 con el acuerdo común de Rusia, Prusia y Austria».

Finalmente, cita la votación de marzo de 1986, cuando «los habitantes del Archipiélago expresaron su determinación y deseos de paz, al votar mayoritariamente en contra de la permanencia de España en la OTAN»

El resultado de la votación en el Congreso ha sido de 27 votos en contra (PP, PSOE y Ciudadanos) y 8 a favor.

Especialmente preocupantes fueron los argumentos de Zaida Cantera (PSOE, y exmilitar):

Cantera hizo una encendida defensa del papel de los militares en favor de la paz y de sus actuaciones en Canarias, y ha afirmado que Podemos, con su propuesta, pide la expulsión de los militares, lo que supone un “insulto” a este colectivo. “Los militares hacen la paz y Canarias ya es zona de paz, gracias a los militares españoles”, ha sentenciado la diputada socialista, excomandante del Ejército de Tierra.

Parece que Cantera confunde que haya muchas personas que no quieran que Canarias esté militarizada con insultar a los militares.  Nada más lejos del ánimo de los antimilitaristas.

También nos parece muy equivocada la afirmación de que los militares hacen la paz. No resiste la prueba de los hechos. Es el máximo ejemplo del cinismo:  los militares hacen la guerra, trabajan para la guerra, viven para la guerra.  Cuando ellos acaban sí llega la paz, la de los cementerios. Cuando ellos se marchan de un sitio asolado por la guera es cuando comienza la acción por la paz: la reconstrucción, que no es protagonizada precisamente por los militares.

Si esta es la nueva postura social del PSOE ante esta temática, con diputados tan militaristas, qué lejos se encuentran de aquel PSOE en el que confió la sociedad española hace mucho tiempo porque, entre otras cosas, se decían pacifistas y no intervencionistas. ¿Mentian entonces, mienten ahora, mintieron siempre?

Entre tanto, la militarización de Canarias sigue su camino ascendente:

  • Canarias ha tenido históricamente una estrecha relación con las fuerzas armadas. El Mando de Canarias incluye, por ejemplo, el Regimiento de Infantería «Soria» (menudo fatalismo de nombre ahora) 9, que es el más antiguo del Ejército Español y de los ejércitos europeos, creado en 1509 y que ha sido parte de más de 70 conflictos armados en sus 500 años de historia. Hoy tiene su sede en Fuerteventura y, desde su llegada a la isla, han desplegado sus unidades de injerencia militar por Bosnia Herzegovina, Kosovo y, más recientemente, Afganistán.
  • El Mando de Canarias se compone de, aproximadamente, 4.300 hombres y mujeres, distribuidos por mitades en ambas provincias, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. Con el tiempo, el porcentaje de sus efectivos nacidos en las Islas ha ido creciendo y hoy lo componen cerca de tres cuartas partes de canarios.
  • Las unidades del Mando de Canarias tienen el máximo número de condecoraciones del Ejército Español por su participación en misiones internacionales de injerencia militar, con 11 cruces al mérito militar con distintivo rojo, 11 con distintivo amarillo y 39 con el «valor reconocido», tras pagar un tributo de 7 militares fallecidos y otros tantos heridos.
  • Por su parte, el Mando Naval de Canarias fue creado en 1940 y ha participado en misiones internacionales muy intensamente en los últimos años, al ser base permanente de los buques de acción marítima (BAM) «Meteoro», «Rayo», «Relámpago» y «Tornado».
  • Además, el Ejército del Aire tiene presencia en el Archipiélago desde 1940 y desde 1978 como Mando Aéreo de Canarias, que incluye la Base Aérea de Gando (Gran Canaria), el Aeródromo Militar de Lanzarote y el Sector Aéreo de Tenerife (en La Laguna).
  • Canarias es el sitio donde la colaboración entre los tres ejércitos es más eficaz. Los patrulleros de la Armada cooperan en múltiples ejercicios con los cazabombarderos F/A-18 Hornet del Ala 46 con base en Gando, del mismo modo que el Ejército facilita sus campos de entrenamiento, especialmente el de Pájara (Fuerteventura) para que los infantes de Marina realicen su adiestramiento de combate y prácticas de tiro, por citar dos ejemplos.

¿Puede ser considerado el Ejército de Canarias como un ejército intervencionista y un peligro para los países adyacentes?  Sin ninguna duda, mirando su historial. De hecho el despliegue militar más acusado hacia Canarias tiene como objetivo el ejercer poder militar sobre lo que llaman “fronteras avanzadas”, es decir, el sahel, el Golfo de Guinea, etc.

Por ello es necesaria la desmilitarización en Canarias. Para no hacerla punta de lanza de una estrategia de penetración militarista y de dominación.

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