Archive for Paradigma dominación-violencia

El Ejército del Aire defiende a Rajoy y a la monarquía contra un cabo

Imagen de Chairman of de Joint Chiefs of Staff

Fuente:  El País.

A muchos el término justicia militar no nos suena bien.  Huele a rancio, a anacrónico y a muy parcial.

El caso que nos ocupa es el de un cabo al que quieren expulsar del Ejército del Aire porque, supuestamente, ha realizado los siguientes hechos:

El perfil de Facebook ya ha desaparecido, pero en 2015 un tal Juanito Ávila estuvo, como tantos otros internautas, comentando la actualidad política española. Varios de esos comentarios, en algún caso enlaces de YouTube compartidos en su muro, le han costado a un cabo del Ejército del Aire un procedimiento sancionador por falta muy grave. El instructor propone que sea castigado con la resolución de compromiso, es decir, con la expulsión. La Fuerza Aérea cree que ha incumplido el deber de fidelidad a la Constitución y ha emitido públicamente expresiones contrarias al presidente del Gobierno y otros ministros y a la Corona. El régimen disciplinario de las Fuerzas Armadas prohíbe mostrar preferencias políticas.

Como se ve, la libertad de expresión en las Fuerzas Armadas no existe.  Y menos aún si se trata de opinar sobre la superioridad, monarquía incluida.

Las pruebas son especialmente contundentes:

El procedimiento, a cuya documentación ha tenido acceso EL PAÍS, se basa en varias capturas de pantalla y en el testimonio de otro militar

El compañerismo tampoco existe en las Fuerzas Armadas, sobre todo si se trata de defender a la superioridad, monarquía incluida.

¿Le habría denunciado el mismo teniente si las presuntas ofensas fueran contra un presidente de la República o contra un jefe de gobierno de izquierdas?  Je, je.

Del peligro de opinar en las Fuerzas Armadas también dan la prueba palpable:

En otras se enlazan noticias de prensa, como “El sueldo del Gobierno subirá cuatro veces más que las pensiones”, o “Rajoy dilapida la ‘herencia recibida’ y saquea 25.000 millones de la hucha de las pensiones”

Sin duda el cabo puede ser considerado como antisistema y tildado de caboflauta.  Sobre todo si tenemos en cuenta la amplísima difusión que tenía su perfil de Facebook:

Otra de las imágenes muestra que el usuario, que tiene 14 seguidores y no menciona cuál es su profesión, ha compartido un vídeo titulado “La monarquía es innecesaria”

Contra ataques de este tamaño es lógico que tiemblen las instituciones. Y si no, fíjense en David apedreando a ese Goliat grandullón y antidisturbios.

Pero volvamos al tema de la justicia militar, que en el siguiente párrafo queda claro que será muy militar, pero poco justa:

Durante la instrucción, el cabo J. F. A. negó ser el autor de esos comentarios, incluso tener cuenta de esta red social. Su mujer, que declaró dos veces, testificó que fue ella la que creó la cuenta y comentó las noticias desde el portátil que compartían ambos. El instructor no la cree. Su declaración es “inverosímil e inconsistente”, señala en la propuesta de resolución. El instructor reconoce que no llegó a pedir a Facebook que identificara los registros de servidores del correo electrónico asociado a la cuenta “por imposibilidad legal”. Y señala que su conclusión sobre la autoría se basa en “pruebas indirectas o indicios”.

Pero, claro, como prima el concepto de escalafón, más sabrá el juez instructor, oficial por los cuatro costados, que un cabo y su esposa y más podía su previa sabiduría que los propios testimonios de ambos.

¿In dubio pro reo (ante la duda, a favor del reo)?. Fruslerías.  Para qué, si existe el escalafón militar que aclara todo de manera automática y fácil.

El caso, en primera instancia, fue archivado:

Inicialmente la denuncia del teniente de la base de Torrejón, que derivó en un expediente administrativo, no tuvo consecuencias. Un comandante de la base investigó el caso y concluyó que no se había podido comprobar si la falta disciplinaria —entonces se consideraba solo grave— la había cometido J. F. A. “Puede ser cualquier usuario el que esté detrás de ese perfil”, escribió en el informe de archivo. “De la documentación aportada así como del resto de diligencias practicadas […] se obtiene que no existen motivos suficientes para acusar […] ya que una página en la citada red social se puede hacer con el nombre que se quiera y no se puede tener […] la seguridad de la autoría de los hechos”, añadió.

Pero, el general jefe de la base aérea de Torrejón remitió el caso al Mando de Personal que abrió expediente disciplinario.  Parece ser que el general jefe de Torrejón incluyó en el expediente dos datos relevantes:

menciona que al cabo se le está instruyendo un expediente para determinar sus condiciones psicofísicas, es decir, para valorar si ya no cumple las condiciones necesarias para el servicio y si tiene derecho al retiro, que significa cobrar una pensión de 750 euros mensuales hasta su jubilación. Tras recordar que el cabo “actualmente no ocupa destino”, acuerda archivar el procedimiento previo y remitir los antecedes al Maper.

Y aquí parece que está la nueva clave del caso, el acoso entre compañeros, eso que en las películas de guerras nos venden como sacrosanto e inviolable, la confianza ciega en el compañero, el apoyo sin restricciones, el no dejar atrás a nadie:

Tanto para la esposa de J. F. A. como para su abogado, ahí radica la clave de la reapertura de un caso que ya había sido archivado por un instructor por falta de pruebas. “Se están dando prisa por eso. Quieren que se vaya a la calle con una mano delante y otra detrás”, asegura la mujer del cabo. Según su relato, el militar que dio el parte contra su marido y el capitán que declaró en el procedimiento son amigos y tienen una mala relación con él. “Es un caso claro de acoso que ha provocado una depresión y ataques de ansiedad a mi marido. No tienen ninguna prueba contra él, ni un correo ni nada que demuestre que eso lo escribió él”, añade. Ese supuesto acoso nunca fue denunciado. “Ahora él se arrepiente de no haberlo hecho”, dice la mujer.

Como se ve, o las películas son mentira, o los valores de compañerismo que dice enseñar lo militar son mentira.

¡Ah, será por eso! Ahora recordamos las razones por las que hicimos objeción de conciencia al servicio militar.

Share

Las grandes diferencias entre la paz negativa y la paz positiva

Imagen de Onasill Bill Bazdo

Fuente:  Amnistía Internacional.

Nos cuenta Jelena Sesar, investigadora sobre los Balcanes, los recuerdos de varias mujeres sobre la guerra que marchitó sus vidas.  Son escenas nítidas, potentes, que delatan la inhumanidad de quienes las ejecutaron:

Los vi llevarse a mi padre y a mi hermano pequeño. Los mataron brutalmente y dejaron los cuerpos en el campo, al lado de la casa. Mi padre era anciano y frágil

¿Qué sentido tiene llevarse para matarlos a un joven y a un anciano?  ¿Qué peligro suponían?  ¿Qué elemento táctico o estratégico de la guerra se cumplía con ello?  Posiblemente ninguno, salvo el terror.  Quizá acciones más personales encubiertas por el gran amparo de las necesidades de la guerra y la ubicua disculpa de los daños colaterales.

Ese fue sólo el principio del terror. A Elma la llevaron a lo que se conocía como “campo de violación”, donde los grupos paramilitares que volvían de sus misiones en primera línea la violaron colectivamente cada día. “Me pegaban y me violaban, a mí y a otras jóvenes, a menudo en grupo”, añade. “Llevaban pasamontañas y me preguntaban si podía adivinar cuál de ellos estaba encima de mí”.

Como consecuencia de la violencia, perdió a su bebé y sufrió lesiones en la columna de las que nunca se ha recuperado.

Y, luego, mucho más tarde, la paz.  Una paz que no es reparadora sino mera ausencia de guerra.  Todos pensamos que la ausencia de guerra, esa paz llamada negativa, es un gran paso, algo necesario e imprescindible.  Pero, ¿imprescindible para qué?  Quizá con las declaraciones que nos ofrece Jelena se nos aclaren los conceptos y entendamos que la mera ausencia de guerra no significa paz para muchas personas:

Un cuarto de siglo después, se siente olvidada y abandonada por el gobierno e incluso por su propia comunidad. No tiene empleo y necesita urgentemente asistencia médica y psicológica para tratar de reconstruir su vida.

25 años después no se han reparado las heridas psicológicas y sociales que provocó una guerra que nosotros ya, casi, hemos olvidado.  Para mucha gente aquella guerra sigue siendo una parte importante de su presente, de sus costumbres, de su personalidad, de sus miedos:

Mujeres como Sanja, que estuvo cautiva y fue violada en reiteradas ocasiones por un soldado y sus camaradas, contra los cuales las autoridades no han adoptado ninguna medida. “Ya no confío en nadie, especialmente en el Estado”, dijo. “Todos me han fallado.”

Una mujer que fue violada múltiples veces por paramilitares en su casa dice que la mayoría “de las supervivientes no vivirá lo suficiente para ver que se hace justicia. En unos años no quedarán supervivientes, perpetradores ni testigos con vida”.

Las disculpas son importantes para nosotras”, me dice Elma. “Nos demuestran que la sociedad reconoce que no fuimos responsables de lo que nos pasó y que la culpa está en otra parte. Cuando vi a uno de los criminales de guerra condenados reconocer su culpa y venirse abajo en el juicio, diciendo que sentía realmente todo lo que había hecho, me sentí profundamente conmovida. Lo perdono un poco”.

El trauma psicológico y los problemas físicos sin tratar causados por la violencia sexual podrían impedir que muchas mujeres encuentren trabajo y mantengan su empleo. Por lo general, las víctimas de violación en tiempo de guerra experimentan tasas elevadas de desempleo y pobreza, y constituyen uno de los grupos económicos más vulnerables de Bosnia y Herzegovina.

El concepto de paz positiva no se fija tanto en la ausencia de guerras como hace el modelo de defensa militar, sino en aspectos que tienen que ver con la Seguridad Humana, como todo aquello que tiene que ver con defender las posibilidades de desarrollar una vida más plena en el plano personal, social y ecológicamente:  la posibilidad de sentirse acogido en el seno de la comunidad, la posibilidad de confiar en las personas para poder relacionarte, la posibilidad de estar sano psicológicamente, la posibilidad de tener empleo, casa, sanidad, etc., la posibilidad de vivir plenamente una vida digna.  Sin embargo, las mujeres violadas en la guerra de los Balcanes no se sienten así porque en 25 años nadie les ha ayudado, ni reconocido.

Según el derecho internacional, las autoridades de Bosnia y Herzegovina son responsables de ofrecer justicia, verdad y reparación a las víctimas de crímenes de guerra, pero los sucesivos gobiernos les han fallado por reiteradas razones legales y políticas. Desde que en 2004 comenzaron los juicios por crímenes de guerra en Bosnia y Herzegovina, menos del 1% del número estimado de casos de víctimas ha llegado a los tribunales. Con una ingente cantidad de casos de crímenes de guerra pendientes, los tribunales de todo el país sólo han juzgado 123 casos de violencia sexual.

Aunque en los últimos años ha habido considerables avances en los programas de protección de testigos y una mejora general de la calidad de los enjuiciamientos de estos casos, siguen existiendo otros problemas que dificultan que se haga justicia y crean una sensación generalizada de impunidad. Los tribunales de algunas partes del país tienen un índice elevado de absoluciones y otrosimponen condenas reducidas, permitiendo que los perpetradores de crímenes de guerra se libren con sólo pagar una multa. Teniendo en cuenta la enorme acumulación de casos y la penosa lentitud de las actuaciones judiciales, es probable que la mayoría de los perpetradores nunca comparezca ante la justicia.

Aunque las víctimas del crimen de guerra de violencia sexual son algunas de las más vulnerables del país, sólo alrededor de 800 han podido acceder al estatuto especial y a un subsidio básico. La existencia de estas ayudas no está garantizada universalmente en todo el país. A algunas supervivientes se las discrimina por su lugar de residencia, y que otras cambian su domicilio oficial para tener derecho a recibir una pequeña ayuda económica en las zonas donde ésta existe. Estos malabarismos administrativos dejan a menudo a estas mujeres sin atención médica o psicológica básica en los lugares donde viven realmente.

Pero la inexistencia de un programa formal de resarcimiento obliga a las víctimas a sortear los complejos sistemas de la seguridad social y judicial sin ayuda, a menudo con resultados inciertos.

Todos estamos de acuerdo en que el momento más difícil para ayudar a una zona en guerra es el periodo bélico, pero ¿qué ocurre con el antes y el después?  En ambos periodos es mucho más factible realizar acciones desde nuestro rico primer mundo, o al menos financiarlas para que las ejecuten ONG de la zona.  El apoyo previo y decidido a aquellas apuestas locales por la paz, el diálogo y el compromiso podría evitar guerras. El apoyo posterior a todos las víctimas de la guerra podría borrar muchas de las huellas del conflicto y podría conducir a que se hablasen seriamente y se llevasen a cabo iniciativas en las que las partes enfrentadas realmente analizasen el fondo del conflicto y pudiesen tener compromisos constructivos y pacíficos de entendimiento.

Aquí nuestra responsabilidad es grande desde nuestro remanso de ficticia paz.  Responsabilidad porque somos corresponsables de las guerras que ocurren lejos de nuestras fronteras con nuestras políticas económicas imperialistas y generadoras de desigualdad, con nuestra exportación de armas para el lucro de nuestras elites.  Y responsabilidad porque no hacemos nada positivo con nuestra políticas internacionales a nivel estatal, ni con las políticas a nivel de comunidad autónoma o ayuntamiento.

Sin embargo, pasamos de una guerra a otra a golpe de noticiario.  Todas nos espantan pero nada aprendemos, nunca cambiamos de paradigma.  Y es necesario hacerlo, debemos formarnos e investigar los dos conceptos:  paz negativa y paz positiva.  De ellos depende nuestra solidaridad y la vida y su calidad de muchas personas del mundo.

Share

No hay transparencia en las relaciones militares de España con Arabia Saudí

Imagen de Mangesh Kalelkar

Fuente:  Google Play Kiosko.

Nos informa Eva Belmonte en Público de una verdad oculta pero que se intuía por todos: España firmó hace un año (Septiembre de 2016) un acuerdo con Arabia Saudí para ocultar información sobre defensa.   El acuerdo tiene un plazo de vigor de 5 años.  Durante 2016 España vendió armas a Arabia Saudí por un monto de 116 millones de €.

Según parece, este tipo de acuerdos son habituales como, por ejemplo, el firmado con Singapur.  En otras ocasiones lo que se hace es ocultar estos acuerdos militares promocionando el secretismo en acuerdos de comercio más generales.

Se trata con este acuerdo de ocultar

cualesquiera negociaciones precontractuales, contratos, subcontratos o cualquier otro acuerdo entre dos o más contratistas por los que se creen o definan derechos y obligaciones mutuamente exigibles y que contengan o afecten a Información Clasificada

de naturaleza militar.

Además, en el BOE se especifica que, por parte española, la Autoridad de Seguridad responsable de ejecutar este acuerdo será el Secretario de Estado director general del CNI.  Recordamos que actualmente el CNI está bajo el poder del Ministerio de Presidencia, con lo cual este ministerio aparentemente neutro adquiere una nueva función en la industria y comercio militar.

El acuerdo es farragoso y engorroso, en muchas partes incluso podemos disfrutar de él al estilo de los Hermanos Marx:

Una Parte que desee adjudicar un contrato clasificado a un contratista o
subcontratista de la otra Parte, o que desee autorizar a uno de sus contratistas o subcontratistas a adjudicar un contrato clasificado en el territorio de la otra Parte en el marco de un proyecto clasificado, deberá obtener, a través de su Autoridad de Seguridad, una confirmación previa por escrito de su homóloga de la otra Parte de que el contratista o subcontratista propuesto dispone de una Habilitación de Seguridad de Establecimiento del grado correspondiente.

Pero seamos serios, lo malo de estas cinco páginas publicadas en el BOE es que dan claridad a lo que realmente es el comercio de armas:  la falta de transparencia, la ocultación, la oscuridad.  Porque se trata de ocultar la muerte, las masacres, el dolor de miles y miles de personas que sufrirán lejos sin que la sociedad española pueda enterarse dado que hay un acuerdo internacional que lo prohíbe.

Otra vez más estamos en manos de los señores de la guerra.

Share

España al mando de la misión militar europea en el Mediterráneo

Revista a la tropa

Fuente: Libertad Digital.

Pues aquí lo tienen. La ministra de la guerra presidiendo un acto en Tarento en el que se escenifica que el ejército español asume, de la mano del ejército italiano, el mando militar de la misión de Europa en el Mediterráneo.

Porque Europa ha militarizado el enfoque de la inmigración hacia su interior (producto en parte de sus malas políticas en África y Oriente Medio) y ha encontrado la brillante idea de sustituir la perspectiva social y de derechos humanos de la movilidad humana (la perspectiva que mantienen el PNUD y las declaraciones internacionales de derechos humanos, incluyendo la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de los Trabajadores Inmigrantes y sus Familiares aprobada por la ONU y que Europa se niega a reconocer y la codificación del derecho de asilo y refugio, que Europa se empeña en despreciar)  por la más chusca y cuartelaria del control (militar) de las fronteras que establecen el límite ricos/pobres.

Héte aquí que, para esta Europa tan cafre y heredera de sus peores demonios, el problema de movilidad se ha convertido entonces en un problema de fronteras y el problema de fronteras, en una especie de salto de birlibirloque que ofende al sentido común, en una especie de guerra sin cuartel contra los más vulnerables que requiere un ejército, una armada, un lógica de combate, para abordarlo.

Pero Europa necesita adornar de palabrería sus malas artes y, en un ejemplo más de la agnatología militar, nos dice que todo este aparataje militar es un despliegue humanitario de tipo buenista, como si, pongamos por caso, el lobo se comiera las ovejas por pura compasión con ellas, o en el campo de tiro de Bardenas (un ejemplo tal vez más apropiado) se lanzasen bombas con uranio empobrecido para preservar la naturaleza y el liviano vuelo del alimoche.

De modo que Europa mantiene una guerra contra la inmigración, que es como si dijéramos una guerra contra la perspectiva de los derechos humanos, por pura compasión y amor al prójimo. Y España es el capitán del operativo, y trabajarán a fondo en tal misión, como ha dicho el contralmirante español al mando del tinglado, “duro, con entusiasmo y dedicación”, nada menos.

Nos informa, por su parte, Europa Press que el abrumador despliegue militar europeo en esta guerra no es moco de pavo: forman parte más de 2.380 personas y 25 países.

¿Y lo contentos que se ponen estos tipos con sus ceremonias escenificando la falta de pudor y el desencadenamiento de este tipo de guerras blandas y sutiles?

Como saben que nadie va a levantar el dedo, que la sociedad pasa de lo que no ve…

¿Cuánto nos cuesta desencadenar esta guerra desigual y contra quienes no son nuestros enemigos, sino nuestras víctimas? No lo sabemos. No lo podemos saber porque no se detalla en ningún sitio y nadie tiene interés en preguntarlo.

Merece la pena contrastar esta política nefasta de Europa con la falta de políticas virtuosas hacia la paz, a las que no destina ni personal, ni recursos, que se sepa.

La guerra renta mucho más que la paz y, sobre todo, tiene nombre, apellidos y direcciones entre los accionistas de las principales y más prestigiosas corporaciones e instituciones.

Se nos ocurre relacionar esta monstruosa realidad con la reflexión del geógrafo americano Reece Jones en su libro “Violent borders“, del que nos habla en una jugosa entrevista.

Jones dibuja un siniestro panorama en el que las políticas diseñadas para limitar la migración fracasan en ese propósito, y en cambio desvían los flujos migratorios hacia rutas más violentas, llenando las fronteras marítimas y terrestres de cadáveres.

De modo que las fronteras tienen, dice el analista, una finalidad muy funcional para el mantenimiento de las lógicas de dominación y violencia impuestas por el capitalismo

En el libro, trazo una conexión entre el sistema actual y la esclavitud, la servidumbre, el feudalismo y las leyes de pobres, vagos y maleantes. Todos eran mecanismos para limitar la capacidad de los pobres de desplazarse para buscar salarios más altos y para obligarles a seguir viviendo en una zona concreta, y así acceder a su mano de obra y explotarla para lucrarse. Hoy en día vemos un proceso similar a mayor escala. Lo que antes sucedía dentro de cada país ahora sucede entre países, de modo que los pobres hoy están ‘contenidos’ por fronteras, pasaportes o el concepto de ciudadanía, produciendo una relación muy parecida a la de antaño.

Hemos avanzado poco, pero sobre todo puede que hacia atrás, como los cangrejos, porque ahora además desencadenamos políticas conscientes de guerra para proteger estas fronteras y perpetuar la violencia estructural que imponen.

El autor opina de Europa, que con su insufrible verborrea de mentiras dice haber eliminado las fronteras cuando no ha hecho sino acorazarlas

la narrativa de que la UE ha eliminado las fronteras es falsa. Más bien las movió de sitio. Aunque es cierto que la UE eliminó las divisiones entre sus países miembros, nunca deshizo las fronteras externas. Todo lo contrario. En los últimos veinte años, mientras aumentaba el número de migrantes, la UE ha dedicado gran empeño a restringir el movimiento, en especial en el Mediterráneo. España, por ejemplo, permitió el libre movimiento desde el Norte de África hasta que se unió al Tratado Schengen, en los noventa. Francia permitía sin restricciones reales la inmigración de África durante los ochenta. Tanto en la frontera Sur de EE.UU. como en las de la UE, se observa una tendencia clara: mientras se levantan muros, se endurecen los controles migratorios, se destinan más agentes a patrullar los espacios fronterizos, no se consigue el objetivo de frenar la inmigración, pero sí que se disparen las muertes. En 2017, mueren dos personas de cada cien que intenta cruzar el Mediterráneo. Esa cifra era de 0,3 en 2015. Hay muchísimos más barcos patrullando, y se han construido muros, por ejemplo en los Balcanes, cerrando una ruta de acceso relativamente fácil a la UE. Todo este endurecimiento empuja a la gente hacia rutas realmente peligrosas y hace que muera mucha más gente en los viajes.

Total, que todo encaja. Las fronteras, instrumento de guerra. El ejército, para defender la violencia estructural que desencadenan:  el silencio de la gente, cómplice, mediocre, ciego, como en todo fascismo.

Y la tropa de trapo de Cospedal dirigiendo el cotarro en el Mediterráneo y sacando pecho de este papelón.

Share

Guam: una isla esclava del militarismo

Imagen de U.S. Pacific Fleet

Fuente:  El País.

Nos ha llamado mucho la atención el caso de Guam, la base de proyección (entiéndase invasión) de USA en el Pacífico.  Su situación es muy injusta y desconocida, una muestra más, muy severa y arrolladora, del ingrato imperialismo yanki.

A la vez, nos ha hecho pensar en que España siempre había sido considerada como la base de proyección de USA hacia Europa y ahora también hacia África y Oriente Medio.  ¿Seremos, sin saberlo, un macroejemplo similar al de Guam?

Al que nace para clavo del cielo le caen martillos.  Triste es la situación de la isla de Guam, la más grande de las Islas Marianas.  Tiene una población de 158.000 personas y una superficie de 549 km2 (la Comunidad de Madrid tiene una superficie de 8.030 km2).

Fue colonizada en el siglo XVII por España, luego, en el contexto de la guerra hispano-estadounidense pasó a USA, en 1898.

Guam fue bombardeada 4 horas más tarde que Pearl Harbour.  Los americanos la perdieron en 2 días.  Luego, bajo mandato japonés, durante 32 meses sufrió una terrible represión:  asesinatos, torturas, violaciones, campos de concentración, …  Más tarde USA les sometió a un intensísimo bombardeo que arrasó la isla casi completamente con el objetivo de recuperarla a cualquier precio.

Guam es un territorio no autónomo (es decir, un territorio dependiente) que por mandato de las Naciones Unidas debe ser objeto de descolonización.  Existen 17:  Anguila, Bermudas, Gibraltar, Islas Caimán, Islas Malvinas, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes Británicas, Montserrat, Islas Pitcairn y Santa Elena (potencia colonizadora:  Gran Bretaña), Guam, Islas Vírgenes de los Estados Unidos, (colonizadora:  USA), Nueva Caledonia y Polinesia Francesa (Francia), Sahara Occidental (España y ahora Marruecos), y Tokelau (Nueva Zelanda).

El Acta Orgánica de Guam, aprobada en 1950 por el Congreso estadounidense, define a la isla como un “territorio autónomo no incorporado”, con lo que no pueden participar en las presidenciales pero sí están obligados a acatar las órdenes procedentes del Gobierno federal.  Guam elige un delegado para la Cámara de Representantes estadounidense, pero no tiene derecho a voto.

Actualmente cuenta con:

  • Una base de submarinos, con tres submarinos nucleares,
  • Una base aérea
  • Una base naval
  • La base Apra Harbour
  • Una base naval de comunicaciones

Guam ha sido un punto crucial de apoyo a las tropas estadounidenses durante la Guerra de Corea, Vietnam, la del Golfo, Irak o Afganistán. También ha acogido de forma temporal a decenas de miles de refugiados de estos conflictos. Y ha sido objetivo de amenazas por parte de otros países, el último Corea del Norte, que dijo la semana pasada tener entre manos un plan para lanzar cuatro misiles balísticos hacia las aguas cercanas a la isla. El líder norcoreano, Kim Jong-un, insinuó este martes que la operación se ha pospuesto a la espera de las acciones que lleve a cabo Estados Unidos en la región

Actualmente hay un contingente yanki de 6.000 militares, aunque

En abril, el Comando del Pacífico de Estados Unidos anunció que 4.000 militares más procedentes de la base de Okinawa, en Japón, van a llegar a Guam entre el año 2024 y 2028

Todo ello, unido al alto índice de desempleo (20 %) implica que la militarización de la isla es extrema:  existe 1 militar por cada 26 personas, y que

Guam tiene la mayor tasa de alistamiento al Ejército de todo Estados Unidos. Y también de víctimas: el porcentaje de mortalidad sobre el total de tropas de esta isla enviadas a la guerra de Vietnam, por ejemplo, multiplicó por tres la media nacional, siendo muchos de ellos personas que entonces ni siquiera eran formalmente ciudadanos estadounidenses. En Afganistán e Irak, la ratio fue hasta cuatro veces mayor.

Para Guam no hay otra salida que lo militar.  Pero esta salida es, más bien, un callejón sin salida, ni política ni social.

¿Se puede considerar toda esta situación como terrorismo de Estado?

¿Hay algún paralelismo entre la situación de Guam y otras zonas mucho más cercanas pero igualmente dependientes del militarismo como Cádiz, Ferrol, San Fernando, Cartagena y un largo etcétera de poblaciones españolas altamente dependientes del militarismo y que se caracteriza por su elevado paro y su falta de alternativas de desarrollo social y ecológico?

Share

Noviolencia desde el lado palestino

boy+with+a+broken+nose

Por Jonathan Rashad

Fuente: mocvalencia

Desde julio, he visto a mis compatriotas palestinos tener la fuerza y ​​la voluntad de emplear la resistencia noviolenta como la manera más rápida y también la única de terminar con la ocupación. Es el éxito de la resistencia noviolenta, y su propagación por toda la sociedad palestina, de la que habéis sido testigos durante las últimas semanas.

Así habla un activista palestino, Issa Amro, desde Hebrón, en el duro contexto de represión y violencia que aplica Israel al mal llamado conflicto israelo-palestino.

Israel, durante le mes de julio de 2017 aplicó duras medidas represivas, de vigilancia, control y prohibición de acceso a la explanada de las mezquitas de Jerusalem, en una nueva vuelta de tuerca de su política agresiva.

Ante esta nueva escalada, los palestinos han protagonizado una respuesta amplia y de desafío noviolento que ha trascendido mundialmente

Desde que Israel instaló detectores de metales y cámaras de seguridad de alta tecnología en la mezquita de Al Aqsa, nos hemos negado a entrar. En cambio, nos hemos arrodillado en las calles, llevando a cabo nuestras oraciones fuera de la mezquita. Al hacerlo, estábamos llevando a cabo un acto de protesta pacífica contra el cambio en las condiciones de acceso al sitio religioso más importante de nuestra tierra.

No se trata de un mero acto religioso, sino de un desafío político. Dice el activista Issa Amro

Representan una negativa a cooperar con un sistema que subyuga, oprime y controla todos los aspectos de nuestras vidas. Mientras que Israel ha afirmado que los cambios en al-Aqsa son para la seguridad, en realidad no son más que una excusa para deshumanizarnos, para retrasar nuestras vidas y nuestro culto, y para tomar más tierra.

La nueva “intifada” palestina, ha sido todo un éxito como acto de desobediencia civil, nos informa el periodista español y corresponsal en la zona Juan Carlos Sanz

La explosión de violencia no se consumó esta vez. Ante el estallido popular de desobediencia civil, con miles de fieles boicoteando pacíficamente el rezo en Al Aqsa ante el despliegue israelí, el Gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu acabó desmantelando las medidas de seguridad.

pues

De la noche a la mañana desaparecieron las cámaras y arcos detectores de metales instalados en el perímetro de la Ciudad Vieja administrado por el Waqf —fundación religiosa bajo la tutela la monarquía hachemí— tras el atentado en el que murieron dos policías israelíes drusos tiroteados por tres árabes con nacionalidad israelí, que a su vez fueron abatidos por otros agentes.

Se trata de la preparación paciente de una estrategia de lucha noviolenta contra un agresor de índole militarita y terriblemente violento, cual es el actual estado de israel que se predica como una democraica racial para judíos y despoja de derechos a los que considera infrahumanos. Una vez más, la noviolencia como estrategia de lucha contra la violencia extrema del fascismo. Afirma el activista Issa Amro

Creo que la noviolencia es nuestra mejor defensa contra la ocupación y las ocupaciones que enfrentamos cada día, ya sea en Jerusalén, Hebrón, Nablus o en cualquier otro lugar. Es nuestra mejor defensa contra los asaltos a nuestros derechos humanos básicos, incluyendo nuestro derecho a orar. Y lo que ha pasado esta semana pasada demuestra que mi creencia se está extendiendo por toda la sociedad palestina.

Lo que presenciasteis esta semana, cuando Israel retiró los detectores de metales, fue nada menos que el triunfo de la noviolencia sobre la ocupación

y

Nuestra revolucionaria resistencia noviolenta en al-Aqsa (sólo los números y el compromiso de las protestas en al-Aqsa hacen que el movimiento sea digno de ese nombre) contra los detectores de metales y las cámaras es monumental. Pero es sólo la primera etapa. Debemos aprovechar sobre el impulso que hemos conseguido. Debemos organizarnos y crecer. Mientras nos reunimos en protesta pacífica en al-Aqsa, debemos mover estas protestas de oración al Muro Occidental, a los asentamientos de Bet El y Kiryat Arba, a los tribunales militares y a los autobuses y caminos judíos.

Conviene poner en valor toda esta lucha precisamente porque la visión unilateral de la violencia como argumento total hace pensar que fuera de su lógica no sirve para nada, cuando este ejemplo precisamente viene a confirmar que la lucha decidida y desobediente de un pueblo sirve para provocar cambios allá donde la respuesta vioneta a la violencia no supone sino alimentar y multiplicar la violencia y la represión sin futuro.

¿Será casualidad que todos los amantes de la guerra y del militarismo tiendan a invisibilizar la noviolencia política y el modo en que desnorta y derrota a las invencibles lógicas del paradigma dominación violencia?

Share

Agnotología militar

Imagen de Mikel Ortega

No conocíamos el término agnotología.  Según wikipedia:

La agnotología (del griego ἄγνωσιςagnōsis, “desconocer” (griego ἄγνωτος “desconocido”​), y -λογία-logía. Es el estudio de la ignorancia o duda culturalmente inducida, especialmente a la publicación de datos científicos erróneos o tendenciosos.

El término fue acuñado por  Robert Proctor, profesor estadounidense de Historia de la ciencia y de la tecnología en la Universidad de Stanford.​ De forma más general, el término también hace referencia a los casos cada vez más comunes en que un mayor conocimiento de un tema resulta en que se tengan más dudas que al comienzo.

Robert Proctor investiga cómo la ignorancia se genera activamente en la sociedad a través de fuentes como el secretismo militar o judicial y por medio de políticas deliberadas. La manufactura de la ignorancia es muy común, como en el caso del calentamiento global o la teoría de la evolución, que siguen poniéndose en duda en algunos colectivos, como si no se tratara de verdades científicas. El autor afirma que este tipo de tecnología de la desinformación surge de la industria tabacalera.

¿Se puede cultivar la ignorancia en lo militar por medio de técnicas previstas y que tengan como función que sepamos más, pero sin llegarnos a enterar de nada, realmente?  ¿Tiene algo que ver con esta sociedad de vértigo digital en la que cada vez tenemos más información pero en la que somos incapaces de discernir algo con claridad?

Es mucho lo que se puede pensar sobre este tema.  Y posiblemente sea necesario hacerlo y pararnos a diferenciar qué es lo que vale la pena y lo que no.

Sólo vamos a hacer un pequeña contribución al tema:  son varias las formas que se nos ocurren para fomentar la agnotología militar:

1.-  La más clásica, la más sólida y contundente:  no dar información.  Durante muchísimo tiempo en nuestra democracia era lo habitual, había muy pocas fuentes públicas de información sobre lo militar:  la Revista Española de Defensa, las revistas de los Ejércitos y muy poco más.  Todo ello era, además, muy poco accesible:  pocos kioskos sabían darte noticias sobre cuándo estarían las revistas disponibles, por ejemplo.  Como nadie sabía, nadie opinaba (eso pensaban).  Pero en aquella época había una gran fuente de información oral:  el Servicio Militar Obligatorio.  En él ocurrían cosas continuamente y muchas de ellas no hablaban bien de lo militar y del militarismo.  ¿Qué ocurría en las salas de mando?  Poco se sabía, mucho se especulaba.

2.-  Abrumar con información.  Era conocido y temido por este hecho el ministro Narcís Serra.  Se volvieron míticas las jornadas en las que informaba a la Comisión de Defensa con muchísimas transparencias, un ritmo rápido y una duración desaforada.  Al final los diputados no sabían qué preguntar porque estaban saturados.  Nosotros, desde hace unos pocos años, hemos seguido las sesiones donde se informaba de los Presupuestos del Ministerio de Defensa:  lluvia de epígrafes, partidas, cifras y análisis.  Resultado, no hay quien se entere, sobre todo si el ponente, y suele coincidir, no es muy ordenado.

3.-  Dar informaciones con poco tiempo de antelación para su estudio.  El ejemplo es el mismo:  los diputados de la Comisión de Defensa siempre se quejan de que el Ministerio de Defensa les ha dado la información en el mismo momento, la misma mañana, el día anterior como mucho.  Así, reclaman, es imposible un estudio sosegado y, añadimos nosotros, sobre todo crítico.  El PP se lo recriminó al PSOE y luego el PSOE al PP.  Pero nadie lo evita, nadie es capaz de proponer una norma parlamentaria en la que las informaciones se deban dar con un par de semanas de antelación.

4.-  Dar exclusivamente información técnica y con lenguaje críptico.  Los militares son muy dados a los acrónimos y siglas.  Y ya cuando hablan de armamento no digamos:  unen números y terminología en inglés.  Entrar en el análisis de un documento militar puede ser muy duro:  una primera lectura nos indicará, más o menos, de qué se está hablando.  Luego será necesario hacer un breve (o no tanto) estudio y memorización de las siglas utilizadas que suelen poner en un anexo.  Tras ello habrá que hacer algunas lecturas más, poco a poco, para acabar concluyendo alguna que otra cosilla, no más.  Si tenemos la suerte (es un decir) de que sea el Tribunal de Cuentas el que analiza un asunto militar con la información económica y las opiniones que le han pasado desde el Ministerio de Defensa, tendremos que tomarnos varios fármacos contra el dolor de cabeza porque aquí se junta el críptico lenguaje militar con el críptico lenguaje económica y el rizo se riza del todo.

5.-  Dar información poco relevante.  Y es que debe haber algún método oculto por el que los altos mandos tanto políticos como militares, llegan a esas altas cotas de concisión y oscuridad en la que la información que dan no significa nada.  Podemos hablar de las misiones militares en el exterior, por ejemplo, en las cuales no se dirá nunca su número, su coste y, mucho menos, las razones que tenemos para estar “proyectados” (eufemismo para no decir “invadiendo”) en medio mundo.  El uso de frases hechas que buscan la plácida aquiescencia de la población es la norma imperante.  Se puede hablar una hora entera, pero el escuchante no saldrá más informado y, sobre todo, nunca saldrá mejor informado.

6.-  Poner ejemplos que banalizan lo importante.  ¿Nunca han oído el ejemplo de que la defensa militar es como en nuestra casa o comunidad de propietarios, donde elegimos si poner una verja, o un circuito de vigilancia, o dejamos la puerta abierta, o le dejamos las llaves a los vecinos para que vigilen;  que entre todos decidimos cuánto gastamos y en qué en la seguridad de nuestra vivienda?  Nosotros sí.  Así presentado parece que la defensa militar es algo limpio, aséptico, neutro, aproblemático.  Sin embargo, la defensa militar, para existir, necesita provocar guerras, fabricar armas, venderlas, que haya tensiones internacionales o intranacionales que se resuelvan por la vía violenta;  la defensa militar necesita muertos, muchos muertos, y enemigos, que todos sean nuestros enemigos, incluso las personas pobres que huyen desde su país al nuestro en busca de un futuro.  La defensa militar necesita cultivar con esmero la violencia, tanto directa como cultura y estructural.  Necesita y protege las desigualdades sociales.  No banalicemos con los ejemplos, y no lo hagamos, como mínimo, por respeto a todos los miles y miles de personas que son asesinados militarmente cada año.

7.-  Dar saltos de un tema a otro.  ¿Que ocurre que en un debate te han pillado con una argumentación, una cifra, o un hecho?  Lo habitual en temas de Defensa es pasar, con mayor o menor gracia y habilidad, a otro tema.  La gente en sus discursos, cuando ve peligro en el tema que se toca, rápidamente pasa a otra cosa donde carga las tintas.  Todo ello es una actividad para escurrir el bulto, para no quedar comprometido.  Y es curioso porque en cada uno de los temas de Defensa se podrían usar horas y horas, días y días, hablando, argumentando, razonando, aportando datos, analizándolos, buscando alternativas, debatiéndolas.

8.-  Dar opiniones por información.  Esto se basa en el principio de autoridad.  Si eres una persona del pueblo, te exigirán datos, razonamientos, esquemas, gráficos, alternativas y, sobre todo, la seguridad total de que lo que dices es cierto.  Si eres alguien de la elite militar nadie osará dudar.  Podrás decir cualquier opinión con la fuerza y la contundencia de una información.  Tus opiniones serán informaciones, la realidad es lo que tú hablas, fuera de tus opiniones de experto, en lo militar, la realidad no existe.  Claro, todo esto es consecuencia de la cultura que en temas de Defensa hemos vivido:  obediencia, elitismo, imposición, delegación, …

9.-  No argumentar lo que se dice.  Fíjense en las declaraciones de nuestros ministros militaristas o de los militaristas políticos:  frases cortas, categóricas, rotundas.  Ustedes las escuchan y están esperando que, acto seguido, siga la argumentación.  Falsa esperanza.  Jamás llega.  No la espere.  ¿Por qué han de argumentar?  Basta con aleccionar.  Y es que, como dicen los militares y militarista, la política de Defensa es una política de Estado.  ¿Qué significa esto, se preguntarán?  Pues está claro:  la debes asumir sin rechistar, sin críticas, sin oposición.  Porque al ser una política de Estado todos debemos estar de acuerdo.  Aunque coincide que el acuerdo siempre esté en el área de la derechona rancia de toda la vida.

10.-  Todo junto.  Como se ve el repertorio es amplio.  Unos meses puedes centrarte más en unos puntos y otros en los demás.  Así nadie notará nada, tu discurso se renovará, parecerá fresco y actualizado.  Y todo el que te haya escuchado saldrá con una sonrisa y la convicción de haber aprendido.

Tras este breve decálogo de agnotología militar nos damos cuenta de que realmente sí existe la agnotología militar y, además, de que es, casi, lo único que existe.

Share

Indicadores de paz y coste de la violencia

Esta es nuestro primer intento de presentar materiales para reflexionar en forma de infografía.

El tema son los indicadores de paz que múltiples organizaciones utilizan para hacer clasificaciones anuales sobre cómo va la paz en cada país.  Para ello reúnen una serie de indicadores a los que les dan valores negativos o positivos, según vayan en contra de la paz o a su favor.  Con ello hacen clasificaciones por países.

A estos datos le hemos unido el cálculo que ofrecen sobre el coste que tiene la violencia en millones de dólares, y algunas reflexiones generales.

Esperamos que este primer esfuerzo infográfico sea del agrado de l@s lector@s.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Share

Los mayores ejércitos de la OTAN

Imagen de Le Mouvement de la Paix

Fuente:  OTAN.

País20102017
Estados Unidos1,4271,308
Turquía 495387
Francia 234209
Italia193181
Alemania 235179
Reino Unido 198161
España 131121
Polonia100111
Grecia 128107
Canadá 6173
OTAN (total)3,5723,174

Si analizamos la tabla adjunta, podremos darnos cuenta de algunos datos relevantes:

  • La OTAN utiliza, como poco, 3.174.000 personas para la defensa.  Decimos que como poco porque somos consientes de que, al menos, España no ha incluido los guardias civiles que tienen naturaleza militar.  También cobran de lo militar y suponen gasto militar los reservistas, que tampoco están contabilizados.  Suponemos que la OTAN utiliza, cándidamente, los datos que le dan los países y, por ello, también suponemos que estas cifras no son del todo reales, sino que están ajustadas bastante a la baja.
  • La OTAN ha bajado el número de sus tropas en el periodo 2010 – 2017 desde 3.572.000 a 3.174.000, es decir, 398.000 militares menos, un 11’15 % menos.
  • La OTAN se fundamenta en Estados Unidos, que representaba en 2010 un 39’94 % de los efectivos y que en 2017 alcanzó el 41’20 %.
  • De los 28 países de la OTAN, en 7 han subido el número de militares, en 21 han bajado.
  • Las subidas de militares en la OTAN han tenido como claros protagonistas a los países del Este, más cuanto más próximos a Rusia.  Polonia, octavo ejército de la OTAN, que ha subido en 11.000 efectivos, un 11 %.  Otros países que han aumentado el número de integrantes de sus ejércitos ha sido Estonia de 5.400 a 5.700, un 5’5 %;  Letonia, de 4.800 a 5.700, un 18’75 %;  Lituania de 7.900 a 14.000, un 77’2 %;  Noruega, de 19.000 a 20.000, un 5’26 %;  Rumanía de 67.000 a 70.000, un 4’47 %;  y Canadá de 61.000 a 73.000, un 19’67 %.
  • La mayor bajada en número de efectivos se ha producido en Estados Unidos:  119.000, Turquía 108.000, Alemania 56.000, Reino Unido:  37.000, Grecia 21.000, Portugal 16.000, Italia 12.000, España 10.000.  En este caso destacan las fuertes bajadas de los mayores contribuyentes de la OTAN y las del flanco sur.
  • Número de soldados y extensión del país no son directamente proporcionales.  Países inmensos como Estados Unidos y Canadá tienen ejércitos muy diferentes en cuanto a número de soldados.  Por lo tanto, la cantidad de soldados no es factor directo de la cantidad de kilómetros cuadrados que tienen que defender.
Share

El Pentágono pide entre 230.000 y 290.000 millones de $ para desarrollar las armas nucleares

Imagen de James Vaughan

Fuente:  Poderío Militar.

Se suele tener la sensación de que las armas nucleares están guardadas en sus profundos silos, quietas, a la espera.  Y esto nos puede llevar a concluir, peligrosamente, que ya no pasa nada en este submundo del militarismo mundial.

Grave error:

En los próximos 20 años, el Pentágono planea invertir en la modernización de sus fuerzas nucleares entre 230.000 y 290.000 millones de dólares, anunció el subsecretario adjunto de la Defensa estadounidense, Robert Soofer. En un reciente discurso ante la Comisión de los Asuntos de las Fuerzas Armadas del Senado de EE.UU., el alto cargo explicó la importancia de desarrollar la energía nuclear y la necesidad de asignar fondos para su modernización. Esos fondos, el país norteamericano planea destinarlos a las fuerzas nucleares entre los años 2018 y 2040.

Esta cantidad incluye el coste total de los sistemas estratégicos de suministro de armas nucleares, así como parcialmente el de los bombarderos B-21, que pueden usar tanto armas nucleares como convencionales

Cifras así de altas no nos suelen decir mucho. Por ello vamos a intentar compararlas con una cifra similar recogida en la prensa:  imagínense, representa casi dos veces el techo de gasto que Montoro ha fijado para 2018.  Es decir, todo lo que el Estado Español gastará en 2018 y 2019.  Una locura.

Las cifras que da el artículo son totalmente mareantes:

  •  EE.UU. gasta en el mantenimiento de la energía nuclear alrededor de 14.000 millones al año (suponemos que se refiere a la energía nuclear militar).
  • Sin embargo, en 2018 el Ministerio de Defensa tiene previsto aumentar esta cantidad a 19.000 millones de dólares
  • 5.000 millones de los cuales se destinarán exclusivamente a la modernización. El dinero se asignará para el desarrollo de submarinos estratégicos clase Columbia (5.000 millones de dólares anuales) y de bombarderos de nueva generación B-21 (2.700 millones de dólares anuales), así como para la fabricación y modernización de misiles balísticos y de crucero.

Y todo ello en manos de Trump!

Share
A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed