Archive for paradigma cooperación-noviolencia

Mujeres y paz

Por Radiovillafrancia

Fuente: Público

No hay paliativos que permitan divagar. La principal papeleta para sufrir pobreza, nos dice Naciones Unidas, es la de ser mujer.

Y decimos nosotros que, entonces, la principal causa de la ausencia de paz, de la violencia larvada y sutil que nos abraza como una maldición, es precisamente, la cuestión de género. La dominación de género. La dominación, que se ceba fundamentalmente en las mujeres, las primeras y primordiales víctimas a las que somete a la violencia de la pobreza, de la sumisión, del patriarcado.

Dice la ONU en el informe “Las mujeres y el mundo 2015, tendencias y estadísticas“, refiriéndose al conjunto del planeta que

el 60% de las personas que pasan hambre en el mundo de forma crónica son mujeres y niñas. Ellas constituyen dos terceras partes de los casi 800 millones de analfabetos (cifra que no ha cambiado en las últimas dos décadas), ingresan de media un 60% menos que los hombres, poseen menos de un 20% de la tierra cultivable (a pesar de que más de 400 millones de agricultoras producen la mayoría de los alimentos que se consumen en el mundo) y sólo un 50% de las mujeres en edad de trabajar tienen un empleo, frente al 77% de los hombres.

Y según el Foro Económico Mundial, la brecha entre hombres y mujeres no se cerrará hasta dentro de 170 años. Así aparece en su “Informe Global de la Brecha de género 2015-2016”

No hay paz, porque no hay paz para las mujeres. Porque el hecho de nacer mujer conlleva un número más que abrumador de papeletas para ser pobre, para ser … víctima de la falta de paz.

Porque la paz no es la ausencia de guerras, como hemos dicho tantas veces.

Y esto vale también para el opulento primer mundo y para el Cuarto Mundo que convive, más bien malvive, dentro de nuestro primer mundo.

Del primer mundo donde nos creemos en paz y algunos aventureros se apresuran a proclamar que estamos en el mejor de los mundos posibles.

Tampoco aquí hay paz.

La lista de desigualdades en España que implican esa violencia directa, esa violencia estructural y cultural negadoras de la paz es interminable.

No la hay porque la pobreza material es una ofensa para la paz, y crece el número de pobres. También en España de mujeres pobres, porque la pobreza, dicen los expertos, está feminizándose.

No la hay entre nosot@s donde el hecho de ser mujer implica casi todas las papeletas para integrar el 20% de la población en riesgo de exclusión.

No puede hablarse de paz donde hay pobreza habitacional creciente, ni donde hay pobreza energética creciente, o depauperación creciente de l@s asalariadas, o creciente violencia física y agresiones a mujeres , … Podríamos ampliar la lista hasta el infinito, pero es innecesario.

La paz pasa por la mujer porque pasa por luchar contra las violencias, y el hecho de ser mujer agrava las vulnerabilidades y la posibilidad de sufrir cualquier tipo de violencia, por separado, o la suma de varias o todas violencias.

Y por tanto la lucha por la paz pasa por una feminización (también) de dicha lucha, de sus protagonistas, de sus puntos de vista, de sus prioridades y de las mentalidades de l@s militantes por la paz.

De hecho, desde sus orígenes, la lucha de las mujeres ha sido también una lucha por la paz, hasta el punto en que una historiadora ha podido decir que el pacifismo es hijo del feminismo.

Si un día alguien pudo escribir en una pintada que no habrá revolución sin las mujeres, hoy nosotros también podemos afirmar que tampoco habrá paz, si no la hay, en el sentido estructural que estamos señalando, para las mujeres.

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Plan de paz para Madrid

Fuente:  Plan de Paz para el Ayuntamiento de Madrid.

¿Sería útil que los ayuntamiento españoles tuviesen un plan de paz entre sus políticas habituales?

Desde Utopía Contagiosa hemos hecho una primera propuesta con la que buscamos abrir el debate y que este sea concreto y creativo.  La propuesta la podéis encontrar en el enlace anterior o podéis verla aquí abajo:

No nos cabe duda que dada la simbiosis entre los Estados actuales y el militarismo, es necesario que no sólo desde la sociedad y las ongs se trabaje de manera alternativa por la paz, sino que también es imprescindible que lo hagan otras instituciones con criterios distintos a los estatales y más próximos a las ideas de Seguridad Humana, que realmente defiende lo que interesa a las personas.

Como se ve en la propuesta, no abogamos por una opción de trabajo cualquiera, sino por algo comprometido y que promueva la participación social.  Nuestra opción es por promover las labores de paz tanto en Madrid municipio como en el extranjero y para ello presentamos 18 objetivos con 104 propuesta políticas en total.

Esperamos que sea de interés general y que nos lleguen comentarios con cambios, proposiciones, mejoras, etc.  Todas ellas serán bien recibidas para iniciar este camino de paz en el municipalismo.

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Comentarios de Pepe Beunza sobre el 1-O

Por Fotomovimiento

Por su valor testimonial, acompañamos, sin más comentario (se comenta por sí misma) la carta publicada por Pepe Beúnza, el primer objetor de conciencia político contra el servicio militar en España (y era la España de Franco) y activista antimilitarista y noviolento:

Después de defender mi urna 16 horas y estar hoy viendo la prensa, la tele y los agobiantes wasaps, comparto estas ideas con vosotros.

Creo que lo que hemos vivido ha sido muy intenso y lleno de todo tipo de emociones, por eso hemos de aprovecharlo para aprender sobre uno mismo y también sobre la noviolencia.

Las imágenes de la brutalidad policial son muy duras y nos producen indignación y rabia, pero hay que verlas también con mirada amplia y entonces veo unas personas que responden con una inteligencia pacífica (la noviolencia) de una gran calidad heroica y entonces esas imágenes me producen una extraordinaria alegría y esperanza. Y una agradable sorpresa.

Por si fuera poco, hoy han salido en tv3 seis de los heridos y hablaban con una serenidad y fuerza extraordinaria. Hay que desear que se recuperen pronto porque era tan formidable lo que decían que animaba mucho.

De cargas policiales brutales hemos visto por desgracia muchas, pero de respuestas noviolentas con las del domingo pocas. Hemos de conseguir el máximo de imágenes para aprender. Analizarlas y sacar conclusiones.

Yo estaba en un colegio del pueblo y aparte de un par de falsas alarmas el día fue tranquilo, pero por lo que sentí con los compañeros de apoyo me hace estar seguro de que, si hubiera venido la policía, la respuesta habría sido tan magnífica como las que vimos grabadas. No eran personas entrenadas en la lucha NV pero las instrucciones eran claras y el deseo de resistir muy fuerte.

Creo que estos días se ha desarrollado en Catalunya un potencial de lucha noviolenta de mucha intensidad y eso nos permite tener una gran esperanza. La lucha será larga y la relación de fuerzas nos es bastante desfavorable, pero en este duelo del David de la democracia contra el Goliat de los hijos del franquismo, David ha lanzado con su honda la piedra de la noviolencia y eso le hace muy poderoso. Por eso no hay que caer en la trampa de la violencia.

Aunque es difícil, hemos de ver a los policías como personas. Vale la pena leer la carta de Gonzalo Arias a un policía y también la de Xirinacs.

Hay que procurar que la rabia, la indignación y el odio que produce la brutalidad de los que pagamos para que nos defiendan, duren poco dentro de nosotros. Son sentimientos que nos hacen daño a nosotros mismos y nos quitan energía para la respuesta noviolenta.

Hay que reír con la imaginación de los colegios escondiendo las urnas o en Vilalba que después de aguantar unos cuantos palos, la guardia civil se llevó una urna con sobres vacíos. No se pudieron llevar la dignidad del pueblo que ese día creció muchos puntos. Las heridas curarán en pocas semanas, pero la risa les durará toda la vida.

Pienso con admiración en el alcalde de Dosrius que estaba hoy con un collarín y el cuerpo dolorido de las porras pero que decía sonriendo que el ánimo y el humor lo tenía muy bien. Se adelantó para identificarse como alcalde y proteger a los vecinos, pero enseguida lo machacaron con más ganas.

Alegrémonos de vivir en un pueblo con tanta gente inteligente, digna y magnífica. Y a seguir…

Pepe Beunza, 2 oct. 2017″

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Tenemos una democracia parcial y muy parcial

Imagen de PortaldelSur Es

El título no es un error.  Nos referimos a que:

  • Nuestra democracia es parcial, muy cortita.  No se puede hablar de todo y menos votarlo todo.  Hay temas que sólo deciden las elites y éstas suelen ser conservadoras y tenerlo todo atado y bien atado.  Ya se vio con las protestas masivas contra la participación de España en la guerra, ningún caso a la reclamación social, y luego, para colmo, hemos ido haciendo intervenciones militares en múltiples escenarios bélicos.  Dichas intervenciones no han aportado nada a la resolución de los conflictos, antes bien los han enquistado.  Ya se vio en el clamor popular sobre la monarquía.  Ningún caso.  Se cambia un rey vetusto por otro tierno, pero se deja igual la institución y lo que significa.  Ya se ha visto con las imágenes de ayer, que si nos las sirven hablando de cualquier país bananero o de cualquier dictadura de hace años no nos hubiesen causado tanta indignación como sabiendo que son propias:  es la policía y la guardia civil quien por la fuerza se lleva (confisca, dirían ellos) las papeletas, las urnas y las urnas con papeletas ya depositadas.  La militarización de un conflicto (recordamos que la Guardia Civil es un cuerpo militar) para evitar la democracia.  Una y otra vez se nos enseña que no hay soberanía ciudadana en los temas que realmente nos importan.
  • Nuestra democracia es muy parcial, muy de parte, porque siempre está al servicio de una parte, no del global de la sociedad.  Siempre está al servicio de las elites económicas cuyos bancos son rescatados y sus directivos reciben primas por sus chanchullos. Se hace una reforma laboral al servicio de los grandes empresarios y para facilitar los ERES y el lucro de unos pocos. Se privatiza al servicio de los de siempre sanidad, educación o cualquier otro servicio público, que pasa de ser un derecho a ser un negocio. Pero nunca están con los de abajo que se ven expulsados de sus viviendas y enjuiciados por ocupación.  Que se ven despedidos y con empleos precarios. Con mala calidad de su educación y con rebajas en sus derechos sanitarios. Prima más el derecho a la propiedad privada que el derecho a la vivienda o el derecho a tener trabajo.  Cuando se habla de optar entre cañones o mantequilla el debate se para en seco porque lo único que se permite es la violencia.

En el mundo de la paz ocurre igual.  La democracia es parcial y muy parcial.  No hay forma de que las Directivas de Defensa Nacional se debatan por la ciudadanía, las deciden unos pocos.  Tampoco hay forma de que el gran engaño que supone que las cuentas oficiales hablen de un presupuesto del Ministerio de Defensa de 7.638’54 millones de € mientras que nuestras cuentas hablan de un Gasto Militar de 34.068’29 millones de € queden aclaradas por una auditoría independiente.

La gran mayoría de la sociedad no tenemos derecho a decidir.  Sólo deciden los conservadores que nos explican que éstos son asuntos de Estado y que en ellos el consenso político impide los cambios.  Pero, … ¿qué consenso?, ¿cuándo se logró?, ¿quiénes lo hicieron?

Mentira tras mentira, tema tras tema, imposición tras imposición, siempre sin derecho a decidir salvo que decidamos lo que a ellos les interesa.

Así no es extraño que nos convirtamos en transgresores.  Transgredir viene del latín transgredior, -gressum.  Significa ir (gradior) más allá (trans), atravesar, sobrepasar.

Estamos acostumbrados en el pacifismo a transgredir, a ir más allá, a proponer alternativas que sobrepasan las estáticas realidades de aquellos que quieren conservar este mundo injusto e inhumano porque obtienen beneficios personales.

Pero a l@s pacifistas, antimilitaristas y noviolentos no nos vale cualquier transgresión.  Ha de ser ética, justa y legítima.  No vale utilizar las artimañas políticas y/o legales que usa la elite retorciendo la legalidad una y otra vez a su conveniencia.  La transgresión por la que apostamos o es legítima y ética o no es.  El fin, para nosotr@s, está en los medios.

Con cariño, de Utopía Contagiosa.

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Promover y apoyar la noviolencia que ya existe en Siria

Imagen de El Baúl del Abuelo Siloista

Fuente:  MOC-Valencia.

Nos hacemos eco del interesantísimo documento titulado:  “El movimiento noviolento sirio:  perspectivas desde la base”.

Tanto en la sombra como a plena luz del día existen activistas y movimientos noviolentos que trabajan día a día por otra manera de enfrentar los conflictos, desde la noviolencia.

Es necesario difundir esta parte de la realidad que nos ocultan normalmente los que escriben la historia y los que redactan los noticiarios:  la noviolencia en el conflicto Siria (y en los demás conflictos del globo) existe.

Emociona que entre tanta barbarie haya personas que eligen vías noviolentas, sin dejarse amedrentar, o superando el miedo, sin optar por la inactividad e imaginando actuaciones de lucha noviolenta.

Dawlaty conversó durante un período de seis meses con estas personas, animándolas a buscar nuevas herramientas, a cuestionar anteriores elecciones, y a analizar los éxitos y los fracasos del movimiento noviolento en Siria. Este informe es fruto de ese diálogo.

Dawlaty es una organización sin ánimo de lucro que se centra en el desarrollo y potenciación de la sociedad civil en Siria, a fin de facilitar una transición democrática. Este informe busca documentar las experiencias y reflexiones de los y las activistas para que sea un recurso al servicio del movimiento noviolento en Siria. Fue hecho por y para los activistas noviolentos.

No es de extrañar que los primeros pasos del activismo noviolento en Siria hayan sido difíciles:

Un hallazgo importante es que, con la excepción de algunos pequeños pasos dados durante la transición de Assad padre a Assad hijo, el activismo noviolento en Siria no existía antes de la revolución. Décadas de gobierno autoritario habían logrado mantenerlo fuera de la esfera pública. Sin embargo, a pesar de la falta de historia y experiencia para orientar sus esfuerzos iniciales, los y las activistas transmitieron orgullo al expresar lo que han logrado durante los primeros días de la revolución y más allá. Aprendieron por ensayo y error en un entorno de “todo o nada”, y se beneficiaron de sus contactos con las organizaciones internacionales y medios de comunicación. Están orgullosos y orgullosas porque han vencido el monopolio del régimen en el ámbito público y se presentaron, por primera vez, como participantes activos, después de décadas de marginación a manos de una autoridad totalitaria.

(…) aunque el movimiento surgió y creció sorprendentemente sin sociedad civil que lo apoyara, ahora es demasiado débil y desorganizado para abrir el camino a la fracturada y desorientada sociedad civil que ha contribuido a formar en los últimos años.

Aunque recomendamos la lectura atenta de todo el documento, aquí, por falta de espacio, sólo vamos a detallar las conclusiones del estudio:

CONCLUSIONES:

El movimiento noviolento en Siria es débil, fragmentado y disperso por una geografía desconectada que representa a veces objetivos y valores sociales en conflicto. Pero el movimiento puede ser reactivado.

Reactivar el activismo noviolento es un asunto urgente. Los y las activistas son conscientes de que el final de su movimiento significa el final de la revolución misma.

La falta de pensamiento estratégico es un problema agobiante y recurrente para los y las activistas. Los y las activistas entienden la urgencia de abordar esta cuestión, pero carecen de las herramientas y la capacitación para el desarrollo de una estrategia a nivel macro por sí mismos. Una de las recomendaciones del Dawlaty es organizar talleres de capacitación sobre la elaboración de estrategias.

La militarización de la revolución ha marginado y agotado el activismo noviolento. Los y las activistas se dan cuenta de la imperiosa necesidad de revivir su movimiento pacífico.

El movimiento necesita críticamente una visión unificada de cómo hacer frente a las fuerzas armadas. La militarización es una realidad, estén o no los y las activistas están de acuerdo con ello. Esperar que el régimen caiga o que acabe la militarización antes de empezar a actuar significa no tomar ninguna acción, y el movimiento morirá.

La militarización del conflicto y una cultura patriarcal (incluyendo la propia internalización de esta cultura por las mujeres) en Siria han alejado eficazmente a las mujeres de posiciones de liderazgo e influencia en la revolución. Los y las activistas están de acuerdo por unanimidad en que se debe volver a potenciar el papel de las mujeres. Son conscientes de los obstáculos sociales a los que se enfrentarán, pero están luchando para potenciar la presencia de las mujeres en posiciones de liderazgo, especialmente en tareas donde sus capacidades y percepciones únicas como mujeres les dan ventaja sobre los hombres.

Entretanto, también es necesario que desde Europa se piense en cuál debe ser nuestro papel de cara al movimiento noviolento sirio.  ¿No es un deber apoyarlo para así sustentar la vía pacífica de resolución de los conflictos sirios?  ¿Deberían colaborar en ello todas las instituciones:  Estado, Comunidades Autónomas, Ayuntamientos, etc.?

¿Se deberían coordinar acciones entre las ongs para apoyar al movimiento noviolento sirio?

¿Deberíamos forzar a los gobiernos para que dejen de intervenir militarmente y de promover el mantenimiento de la guerra mediante la venta de armas y el apoyo a los contendientes?  ¿Deberíamos forzar el desarme del conflicto como primer paso para la negociación noviolenta de salidas pactadas?

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Las grandes diferencias entre la paz negativa y la paz positiva

Imagen de Onasill Bill Bazdo

Fuente:  Amnistía Internacional.

Nos cuenta Jelena Sesar, investigadora sobre los Balcanes, los recuerdos de varias mujeres sobre la guerra que marchitó sus vidas.  Son escenas nítidas, potentes, que delatan la inhumanidad de quienes las ejecutaron:

Los vi llevarse a mi padre y a mi hermano pequeño. Los mataron brutalmente y dejaron los cuerpos en el campo, al lado de la casa. Mi padre era anciano y frágil

¿Qué sentido tiene llevarse para matarlos a un joven y a un anciano?  ¿Qué peligro suponían?  ¿Qué elemento táctico o estratégico de la guerra se cumplía con ello?  Posiblemente ninguno, salvo el terror.  Quizá acciones más personales encubiertas por el gran amparo de las necesidades de la guerra y la ubicua disculpa de los daños colaterales.

Ese fue sólo el principio del terror. A Elma la llevaron a lo que se conocía como “campo de violación”, donde los grupos paramilitares que volvían de sus misiones en primera línea la violaron colectivamente cada día. “Me pegaban y me violaban, a mí y a otras jóvenes, a menudo en grupo”, añade. “Llevaban pasamontañas y me preguntaban si podía adivinar cuál de ellos estaba encima de mí”.

Como consecuencia de la violencia, perdió a su bebé y sufrió lesiones en la columna de las que nunca se ha recuperado.

Y, luego, mucho más tarde, la paz.  Una paz que no es reparadora sino mera ausencia de guerra.  Todos pensamos que la ausencia de guerra, esa paz llamada negativa, es un gran paso, algo necesario e imprescindible.  Pero, ¿imprescindible para qué?  Quizá con las declaraciones que nos ofrece Jelena se nos aclaren los conceptos y entendamos que la mera ausencia de guerra no significa paz para muchas personas:

Un cuarto de siglo después, se siente olvidada y abandonada por el gobierno e incluso por su propia comunidad. No tiene empleo y necesita urgentemente asistencia médica y psicológica para tratar de reconstruir su vida.

25 años después no se han reparado las heridas psicológicas y sociales que provocó una guerra que nosotros ya, casi, hemos olvidado.  Para mucha gente aquella guerra sigue siendo una parte importante de su presente, de sus costumbres, de su personalidad, de sus miedos:

Mujeres como Sanja, que estuvo cautiva y fue violada en reiteradas ocasiones por un soldado y sus camaradas, contra los cuales las autoridades no han adoptado ninguna medida. “Ya no confío en nadie, especialmente en el Estado”, dijo. “Todos me han fallado.”

Una mujer que fue violada múltiples veces por paramilitares en su casa dice que la mayoría “de las supervivientes no vivirá lo suficiente para ver que se hace justicia. En unos años no quedarán supervivientes, perpetradores ni testigos con vida”.

Las disculpas son importantes para nosotras”, me dice Elma. “Nos demuestran que la sociedad reconoce que no fuimos responsables de lo que nos pasó y que la culpa está en otra parte. Cuando vi a uno de los criminales de guerra condenados reconocer su culpa y venirse abajo en el juicio, diciendo que sentía realmente todo lo que había hecho, me sentí profundamente conmovida. Lo perdono un poco”.

El trauma psicológico y los problemas físicos sin tratar causados por la violencia sexual podrían impedir que muchas mujeres encuentren trabajo y mantengan su empleo. Por lo general, las víctimas de violación en tiempo de guerra experimentan tasas elevadas de desempleo y pobreza, y constituyen uno de los grupos económicos más vulnerables de Bosnia y Herzegovina.

El concepto de paz positiva no se fija tanto en la ausencia de guerras como hace el modelo de defensa militar, sino en aspectos que tienen que ver con la Seguridad Humana, como todo aquello que tiene que ver con defender las posibilidades de desarrollar una vida más plena en el plano personal, social y ecológicamente:  la posibilidad de sentirse acogido en el seno de la comunidad, la posibilidad de confiar en las personas para poder relacionarte, la posibilidad de estar sano psicológicamente, la posibilidad de tener empleo, casa, sanidad, etc., la posibilidad de vivir plenamente una vida digna.  Sin embargo, las mujeres violadas en la guerra de los Balcanes no se sienten así porque en 25 años nadie les ha ayudado, ni reconocido.

Según el derecho internacional, las autoridades de Bosnia y Herzegovina son responsables de ofrecer justicia, verdad y reparación a las víctimas de crímenes de guerra, pero los sucesivos gobiernos les han fallado por reiteradas razones legales y políticas. Desde que en 2004 comenzaron los juicios por crímenes de guerra en Bosnia y Herzegovina, menos del 1% del número estimado de casos de víctimas ha llegado a los tribunales. Con una ingente cantidad de casos de crímenes de guerra pendientes, los tribunales de todo el país sólo han juzgado 123 casos de violencia sexual.

Aunque en los últimos años ha habido considerables avances en los programas de protección de testigos y una mejora general de la calidad de los enjuiciamientos de estos casos, siguen existiendo otros problemas que dificultan que se haga justicia y crean una sensación generalizada de impunidad. Los tribunales de algunas partes del país tienen un índice elevado de absoluciones y otrosimponen condenas reducidas, permitiendo que los perpetradores de crímenes de guerra se libren con sólo pagar una multa. Teniendo en cuenta la enorme acumulación de casos y la penosa lentitud de las actuaciones judiciales, es probable que la mayoría de los perpetradores nunca comparezca ante la justicia.

Aunque las víctimas del crimen de guerra de violencia sexual son algunas de las más vulnerables del país, sólo alrededor de 800 han podido acceder al estatuto especial y a un subsidio básico. La existencia de estas ayudas no está garantizada universalmente en todo el país. A algunas supervivientes se las discrimina por su lugar de residencia, y que otras cambian su domicilio oficial para tener derecho a recibir una pequeña ayuda económica en las zonas donde ésta existe. Estos malabarismos administrativos dejan a menudo a estas mujeres sin atención médica o psicológica básica en los lugares donde viven realmente.

Pero la inexistencia de un programa formal de resarcimiento obliga a las víctimas a sortear los complejos sistemas de la seguridad social y judicial sin ayuda, a menudo con resultados inciertos.

Todos estamos de acuerdo en que el momento más difícil para ayudar a una zona en guerra es el periodo bélico, pero ¿qué ocurre con el antes y el después?  En ambos periodos es mucho más factible realizar acciones desde nuestro rico primer mundo, o al menos financiarlas para que las ejecuten ONG de la zona.  El apoyo previo y decidido a aquellas apuestas locales por la paz, el diálogo y el compromiso podría evitar guerras. El apoyo posterior a todos las víctimas de la guerra podría borrar muchas de las huellas del conflicto y podría conducir a que se hablasen seriamente y se llevasen a cabo iniciativas en las que las partes enfrentadas realmente analizasen el fondo del conflicto y pudiesen tener compromisos constructivos y pacíficos de entendimiento.

Aquí nuestra responsabilidad es grande desde nuestro remanso de ficticia paz.  Responsabilidad porque somos corresponsables de las guerras que ocurren lejos de nuestras fronteras con nuestras políticas económicas imperialistas y generadoras de desigualdad, con nuestra exportación de armas para el lucro de nuestras elites.  Y responsabilidad porque no hacemos nada positivo con nuestra políticas internacionales a nivel estatal, ni con las políticas a nivel de comunidad autónoma o ayuntamiento.

Sin embargo, pasamos de una guerra a otra a golpe de noticiario.  Todas nos espantan pero nada aprendemos, nunca cambiamos de paradigma.  Y es necesario hacerlo, debemos formarnos e investigar los dos conceptos:  paz negativa y paz positiva.  De ellos depende nuestra solidaridad y la vida y su calidad de muchas personas del mundo.

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Agnotología militar

Imagen de Mikel Ortega

No conocíamos el término agnotología.  Según wikipedia:

La agnotología (del griego ἄγνωσιςagnōsis, “desconocer” (griego ἄγνωτος “desconocido”​), y -λογία-logía. Es el estudio de la ignorancia o duda culturalmente inducida, especialmente a la publicación de datos científicos erróneos o tendenciosos.

El término fue acuñado por  Robert Proctor, profesor estadounidense de Historia de la ciencia y de la tecnología en la Universidad de Stanford.​ De forma más general, el término también hace referencia a los casos cada vez más comunes en que un mayor conocimiento de un tema resulta en que se tengan más dudas que al comienzo.

Robert Proctor investiga cómo la ignorancia se genera activamente en la sociedad a través de fuentes como el secretismo militar o judicial y por medio de políticas deliberadas. La manufactura de la ignorancia es muy común, como en el caso del calentamiento global o la teoría de la evolución, que siguen poniéndose en duda en algunos colectivos, como si no se tratara de verdades científicas. El autor afirma que este tipo de tecnología de la desinformación surge de la industria tabacalera.

¿Se puede cultivar la ignorancia en lo militar por medio de técnicas previstas y que tengan como función que sepamos más, pero sin llegarnos a enterar de nada, realmente?  ¿Tiene algo que ver con esta sociedad de vértigo digital en la que cada vez tenemos más información pero en la que somos incapaces de discernir algo con claridad?

Es mucho lo que se puede pensar sobre este tema.  Y posiblemente sea necesario hacerlo y pararnos a diferenciar qué es lo que vale la pena y lo que no.

Sólo vamos a hacer un pequeña contribución al tema:  son varias las formas que se nos ocurren para fomentar la agnotología militar:

1.-  La más clásica, la más sólida y contundente:  no dar información.  Durante muchísimo tiempo en nuestra democracia era lo habitual, había muy pocas fuentes públicas de información sobre lo militar:  la Revista Española de Defensa, las revistas de los Ejércitos y muy poco más.  Todo ello era, además, muy poco accesible:  pocos kioskos sabían darte noticias sobre cuándo estarían las revistas disponibles, por ejemplo.  Como nadie sabía, nadie opinaba (eso pensaban).  Pero en aquella época había una gran fuente de información oral:  el Servicio Militar Obligatorio.  En él ocurrían cosas continuamente y muchas de ellas no hablaban bien de lo militar y del militarismo.  ¿Qué ocurría en las salas de mando?  Poco se sabía, mucho se especulaba.

2.-  Abrumar con información.  Era conocido y temido por este hecho el ministro Narcís Serra.  Se volvieron míticas las jornadas en las que informaba a la Comisión de Defensa con muchísimas transparencias, un ritmo rápido y una duración desaforada.  Al final los diputados no sabían qué preguntar porque estaban saturados.  Nosotros, desde hace unos pocos años, hemos seguido las sesiones donde se informaba de los Presupuestos del Ministerio de Defensa:  lluvia de epígrafes, partidas, cifras y análisis.  Resultado, no hay quien se entere, sobre todo si el ponente, y suele coincidir, no es muy ordenado.

3.-  Dar informaciones con poco tiempo de antelación para su estudio.  El ejemplo es el mismo:  los diputados de la Comisión de Defensa siempre se quejan de que el Ministerio de Defensa les ha dado la información en el mismo momento, la misma mañana, el día anterior como mucho.  Así, reclaman, es imposible un estudio sosegado y, añadimos nosotros, sobre todo crítico.  El PP se lo recriminó al PSOE y luego el PSOE al PP.  Pero nadie lo evita, nadie es capaz de proponer una norma parlamentaria en la que las informaciones se deban dar con un par de semanas de antelación.

4.-  Dar exclusivamente información técnica y con lenguaje críptico.  Los militares son muy dados a los acrónimos y siglas.  Y ya cuando hablan de armamento no digamos:  unen números y terminología en inglés.  Entrar en el análisis de un documento militar puede ser muy duro:  una primera lectura nos indicará, más o menos, de qué se está hablando.  Luego será necesario hacer un breve (o no tanto) estudio y memorización de las siglas utilizadas que suelen poner en un anexo.  Tras ello habrá que hacer algunas lecturas más, poco a poco, para acabar concluyendo alguna que otra cosilla, no más.  Si tenemos la suerte (es un decir) de que sea el Tribunal de Cuentas el que analiza un asunto militar con la información económica y las opiniones que le han pasado desde el Ministerio de Defensa, tendremos que tomarnos varios fármacos contra el dolor de cabeza porque aquí se junta el críptico lenguaje militar con el críptico lenguaje económica y el rizo se riza del todo.

5.-  Dar información poco relevante.  Y es que debe haber algún método oculto por el que los altos mandos tanto políticos como militares, llegan a esas altas cotas de concisión y oscuridad en la que la información que dan no significa nada.  Podemos hablar de las misiones militares en el exterior, por ejemplo, en las cuales no se dirá nunca su número, su coste y, mucho menos, las razones que tenemos para estar “proyectados” (eufemismo para no decir “invadiendo”) en medio mundo.  El uso de frases hechas que buscan la plácida aquiescencia de la población es la norma imperante.  Se puede hablar una hora entera, pero el escuchante no saldrá más informado y, sobre todo, nunca saldrá mejor informado.

6.-  Poner ejemplos que banalizan lo importante.  ¿Nunca han oído el ejemplo de que la defensa militar es como en nuestra casa o comunidad de propietarios, donde elegimos si poner una verja, o un circuito de vigilancia, o dejamos la puerta abierta, o le dejamos las llaves a los vecinos para que vigilen;  que entre todos decidimos cuánto gastamos y en qué en la seguridad de nuestra vivienda?  Nosotros sí.  Así presentado parece que la defensa militar es algo limpio, aséptico, neutro, aproblemático.  Sin embargo, la defensa militar, para existir, necesita provocar guerras, fabricar armas, venderlas, que haya tensiones internacionales o intranacionales que se resuelvan por la vía violenta;  la defensa militar necesita muertos, muchos muertos, y enemigos, que todos sean nuestros enemigos, incluso las personas pobres que huyen desde su país al nuestro en busca de un futuro.  La defensa militar necesita cultivar con esmero la violencia, tanto directa como cultura y estructural.  Necesita y protege las desigualdades sociales.  No banalicemos con los ejemplos, y no lo hagamos, como mínimo, por respeto a todos los miles y miles de personas que son asesinados militarmente cada año.

7.-  Dar saltos de un tema a otro.  ¿Que ocurre que en un debate te han pillado con una argumentación, una cifra, o un hecho?  Lo habitual en temas de Defensa es pasar, con mayor o menor gracia y habilidad, a otro tema.  La gente en sus discursos, cuando ve peligro en el tema que se toca, rápidamente pasa a otra cosa donde carga las tintas.  Todo ello es una actividad para escurrir el bulto, para no quedar comprometido.  Y es curioso porque en cada uno de los temas de Defensa se podrían usar horas y horas, días y días, hablando, argumentando, razonando, aportando datos, analizándolos, buscando alternativas, debatiéndolas.

8.-  Dar opiniones por información.  Esto se basa en el principio de autoridad.  Si eres una persona del pueblo, te exigirán datos, razonamientos, esquemas, gráficos, alternativas y, sobre todo, la seguridad total de que lo que dices es cierto.  Si eres alguien de la elite militar nadie osará dudar.  Podrás decir cualquier opinión con la fuerza y la contundencia de una información.  Tus opiniones serán informaciones, la realidad es lo que tú hablas, fuera de tus opiniones de experto, en lo militar, la realidad no existe.  Claro, todo esto es consecuencia de la cultura que en temas de Defensa hemos vivido:  obediencia, elitismo, imposición, delegación, …

9.-  No argumentar lo que se dice.  Fíjense en las declaraciones de nuestros ministros militaristas o de los militaristas políticos:  frases cortas, categóricas, rotundas.  Ustedes las escuchan y están esperando que, acto seguido, siga la argumentación.  Falsa esperanza.  Jamás llega.  No la espere.  ¿Por qué han de argumentar?  Basta con aleccionar.  Y es que, como dicen los militares y militarista, la política de Defensa es una política de Estado.  ¿Qué significa esto, se preguntarán?  Pues está claro:  la debes asumir sin rechistar, sin críticas, sin oposición.  Porque al ser una política de Estado todos debemos estar de acuerdo.  Aunque coincide que el acuerdo siempre esté en el área de la derechona rancia de toda la vida.

10.-  Todo junto.  Como se ve el repertorio es amplio.  Unos meses puedes centrarte más en unos puntos y otros en los demás.  Así nadie notará nada, tu discurso se renovará, parecerá fresco y actualizado.  Y todo el que te haya escuchado saldrá con una sonrisa y la convicción de haber aprendido.

Tras este breve decálogo de agnotología militar nos damos cuenta de que realmente sí existe la agnotología militar y, además, de que es, casi, lo único que existe.

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Indicadores de paz y coste de la violencia

Esta es nuestro primer intento de presentar materiales para reflexionar en forma de infografía.

El tema son los indicadores de paz que múltiples organizaciones utilizan para hacer clasificaciones anuales sobre cómo va la paz en cada país.  Para ello reúnen una serie de indicadores a los que les dan valores negativos o positivos, según vayan en contra de la paz o a su favor.  Con ello hacen clasificaciones por países.

A estos datos le hemos unido el cálculo que ofrecen sobre el coste que tiene la violencia en millones de dólares, y algunas reflexiones generales.

Esperamos que este primer esfuerzo infográfico sea del agrado de l@s lector@s.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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¿Es promoción del militarismo la rehabilitación de las fortificaciones de la guerra civil en la Comunidad de Madrid?

Imagen de PhotosNormandie

Fuente:  El Confidencial.

Los debates son interesantes porque mezclan historia, turismo, cultura de defensa versus cultura de paz, educación, negocio y ética.

La Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid ha identificado 462 bastiones de la Guerra Civil en 68 municipios madrileños.  Estas fortificaciones militares se encuentran actualmente protegidas desde 2013 como Bienes de Interés Cultural por la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid.

Cristina Cifuentes quiere iniciar un ambicioso plan para identificar, rehabilitar y promocionar turísticamente muchas de las fortificaciones de la Guerra Civil que aún se conservan

Y es que la guerra sirve para todo.  También para sacar dinero mediante el turismo.

El debate cultural:  cultura de defensa o cultura de paz.

Pero la noticia es preocupante desde el ámbito cultural porque nadie nos dice qué versión de la guerra venderán, ¿la de los republicanos, la de los franquistas?  Y la cuestión es importante dado que nadie duda de la honestidad e imparcialidad de Cifuentes y del PP.  ¿Se hablará de las tropelías de ambos bandos, o sólo de las de un bando, según sea el gobierno regional de turno?  ¿Serán los búnkeres de la Guerra Civil usados como propaganda del militarismo actual?

Porque, suponemos, en ningún caso promocionarán una visión pacifista, antimilitarista y antibélica; una visión que nos haga aprender de la maldad intrínseca de todas las guerras.  ¿Se divulgará el movimiento antiguerra durante la guerra civil?

El objetivo es la promoción, la difusión turística. La Dirección General de Patrimonio Cultural ya ha incluido en sus rutas patrimoniales los restos ya restaurados de la Guerra Civil que forman parte del Frente del Agua, en la sierra norte, un recorrido circular de nueve kilómetros, transitable a pie y en bicicleta, que recorre 27 fortificaciones. Una importante zona estratégica por la que lucharon republicanos y nacionales, entre Paredes de Buitrago y Prádena del Rincón, que incluye nidos de ametralladora, amplios refugios de tropas y puestos de mando, líneas de trincheras y fortines republicanos (ladrillo revocado y techado con hormigón) y bastiones del bando nacional (hormigonados al completo). Un ejemplo de lo que se quiere hacer en todo Madrid, una especie de ‘paquete turístico’ para disfrutar de una parte de nuestra historia.

Así, sin más, paquete turístico para disfrutar de una parte de nuestra historia.

¿Disfrutar?  ¿Sin ninguna crítica a las guerras, a su uso por lo militares que se alzaron, a los miles y miles de muertos que produjo, a la represión de 40 años de dictadura y militarismo a ultranza que siguieron?

Ni los hechos acaecidos fueron neutros, ni lo serán las formas que tengamos de enseñar a nuestros jóvenes y turistas lo que fue, es y serán las guerras.

El debate económico y su importancia para establecer el Gasto Militar.

Pero el cultural no es el único punto de preocupación.

Hasta la fecha, el Ejecutivo autonómico ha invertido 353.700 euros en varias actuaciones, como la rehabilitación del Frente del Agua, 27 fortines, búnkeres y nidos de ametralladora situados en Paredes de Buitrago, que cuenta ya con un centro de interpretación que visitan los escolares madrileños; y en el Blockhaus número 13, un gran refugio de hormigón que hoy sigue vigilando la carretera de Colmenar del Arroyo hacia Navalagamella, en el oeste de la región.

Y he aquí otro debate.  Si la inversión deviene en ensalzar el militarismo y la guerra, en no criticarlo, en, de otra manera más, presentarlo como inevitable, en presentarlo desde sólo sus aspectos técnicos (cómo se construía, cómo se conectaban los búnkeres, cuáles fueron las estrategias militares, etc.) y no desde aspectos más humanitarios, críticos, antimilitaristas y antibélicos, lo primero nos hace considerar que la inversión de 353.700 € por la Comunidad de Madrid es Gasto Militar encubierto esta vez en una Comunidad Autónoma, y lo segundo nos haría variar nuestra postura.

Pero ni Cifuentes ni el PP dejan duda, mucho nos tememos que es una nueva partida de Gasto Militar.

Y eso esperando que no esté la Comunidad de Madrid haciendo el caldo gordo al Ministerio de Defensa, acondicionando restos históricos militares que no sabemos si son de su propiedad.

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Propuestas de paz para Israel-Palestina: piensa globalmente, actual parcialmente

Imagen de Raquel Nogueira

Fuente:  Es Global.

Uno de los conflictos mundiales más enconado, polarizado y violento es el de Israel-Palestina.  Es un conflicto con dosis diarias de violencia directa, estructural y cultural, y con episodios de paroxismo guerrero.  Tanto el día a día como los momentos álgidos de violencia indican la misma dirección, cronificar el conflicto, hacerlo infinito.  Poco a poco, a de manera ultrarápida se van acumulando odios, venganzas, injurias, afrentas, …

¿Es posible una alternativa?  ¿Puede esta alternativa ser noviolenta?  ¿Puede estar basada en principios básicos que hagan la vida de tod@s mejor?  ¿Se puede mejorar la vida de las dos comunidades, incluso hasta el momento de poder llamarlo convivencia?

Ciertamente todo lo anterior es posible.  Aunque no nos lo parezca cuando nos vemos insertos en el mundo de la guerra y la violencia, fuera de ella existe la lógica.  Y hemos de decir que es una lógica mejor.  Más sana y creativa.  Una lógica que da posibilidades de llevar una vida más plena, pacífica y humana.

El artículo al que hacemos referencia es de María Torrens y nos abre la mente a posturas que, una vez que las leemos y meditamos, nos parecen lógicas, deseables, acertadas y que pueden llevar el conflicto hacia horizontes diferentes.

Leyendo las propuestas y las historias sobre las que están basadas, vemos que las grandes discusiones políticas (1 estado o 2 estados, el problema del terrorismo, el problema de las continuas agresiones del estado israelí, la violencia, etc) tienen muy difícil recorrido, están demasiado enconadas para poder resolverse de alguna manera. La solución por la fuerza o mediante el diálogo, esa es la gran disyuntiva, la dicotomía en la que hay que elegir.  ¿Existe alternativa?  Sin embargo, lo que se propone en el artículo son ideas pequeñas, parciales, muchas veces muy concretas, que permitirían vivir más pacíficamente y con más libertad.  Todo es cuestión de grado, todo es un proceso.  Posiblemente estas pequeñas ideas, desconexas, parciales, no sean la solución, ni resuelvan, de un plumazo, el conflicto.  Son pasos, pequeñas soluciones a pequeños conflictos también enquistados y polarizados.

Veamos las soluciones, y leamos en el texto de referencia las opiniones y realidades en las que están basadas:

1.-  Mismos impuestos, mismos servicios e infraestructuras, que permite vivir más pacíficamente y con más libertad, con más derechos a infraestructuras y servicios, con más libertad de circulación.

2.-  Educación contra la violencia.

3.-  Permiso para construir.

4.-  Aparcar en Jerusalén en festivos.

5.-  La relación económica con Cisjordania.

6.-  El trato a los presos palestinos y sus familias.

7.-  El papel de la comunidad internacional.

Llama mucho la atención el heptálogo de propuestas.  ¿Aparcar en Jerusalén los festivos puede tener el mismo rango que el trato a los presos palestinos y sus familias o que el establecimiento de 1 ó 2 naciones?  No, el mismo rango no, es evidente, pero sí que puede ser importante para facilitar el día a día, crean cada una, y más en conjunto, ambientes diferentes a los que ahora se viven, tanto en lo económico, como en lo social, como en lo político.

Posiblemente a muchas personas les puede parecer un análisis simplista, bonachón, bienintencionado, pero endeble el que se propone en el texto de referencia, sin embargo, está basado en las opiniones y propuestas de las personas que están viviendo el conflicto diariamente.   Y esto es así porque no se reconoce que las propuestas están hechos desde otro punto de vista, desde una perspectiva alternativa.  Por ello hay que respetar la propuesta e intentar ver sus puntos fuertes.

Las soluciones, en nuestra opinión, destacan porque ponen de relieve la existencia de otros tipos de violencia que son claves a la hora de abordar los conflictos y solucionarlos.  A estos tipos de violencia, la estructural y la cultural, casi nunca les damos importancia y, sin embargo, son la base de hondas desigualdades, injusticias y malestares que acaban por realzar el ambiente de odio y la imposibilidad de llegar a una solución porque todo está mal.  Son la violencia diaria, transparente frente a los asesinatos, a las bombas, a la violencia directa.

Si preguntásemos a la gente de la calle y a los políticos sobre qué es lo que importa defender en estos conflictos probablemente obtendríamos respuestas distintas.  Probablemente a los políticos les interesaría defender, exclusivamente o sobre todo, la nacionalidad, la existencia de un estado, el uso de la violencia directa en defensa de sus intereses, la negociación entre las elites, su protagonismo hegemónico.  En cambio, a la gente de la calle posiblemente también les importasen la nacionalidad y la existencia del estado, pero seguramente se detendrían mucho más tiempo que las elites en idear pequeñas soluciones que les hagan la vida más fácil y pacífica.  Seguramente tendrían perspectivas más humanas que verían posibilidades de acuerdo y de convivencia con el “enemigo” en sus propios barrios, en igualdad.  Posiblemente reclamaría otra manera diferente de gestionar la defensa, una mayor soberanía ciudadana en temas de defensa.

Como insinuábamos antes, la solución desde, o en, la perspectiva de dominación-violencia no existe porque el análisis deja de lado una gran parte del problema (la violencia estructural y cultural) y, por lo tanto, de las soluciones.  O el otro renuncia a la violencia o no hay solución posible; o se aceptan mis tesis, antagónicas a las del contrario, o no hay solución posible.  Todos los debates son llevados a máximos y las únicas posibilidades son todo o nada.

Además, esta visión polemológica es hegemónica, por lo cual resulta casi imposible que la gente tenga visiones diferentes y mucho menos alternativas.

Desde (o en) la perspectiva cooperación-noviolencia, interesa todo lo anterior pero se es consciente de que esa vía de abordaje del conflicto no lleva a ninguna parte, antes bien lo polariza y enquista.  Desde la perspectiva de la Seguridad Humana interesa más defender pasos concretos que permitan mejorar las condiciones de vida diaria de las personas, defendiendo sus derechos básicos.  Desde esta perspectiva se pueden entender las 7 propuestas del artículo de referencia como pequeños pasos que buscan pequeños acercamientos y una convivencia más pacífica.  Son propuestas que se salen del marco de análisis hegemónico de dominación-violencia, que sólo atiende a la violencia directa, y que sitúan las mejoras en otras perspectivas más estructurales y culturales que contribuyen en cada caso, modestamente, a mejorar en algo la vida de las personas, a crear espacios donde la convivencia sea más pacífica, normal y sana, y, por lo tanto, a crear un clima mejor, de mayor acuerdo, de más posibilidades de creatividad.

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