Archive for Organización básica de las FAS

El cuartel de Loiola en San Sebastián

 

Imagen de Pablo BD

Imagen de Pablo BD

Fuente:  El Diario.

Las primeras declaraciones de la nueva ministra de Defensa, Cospedal, señalan, bien a las claras, su cinismo.

Ante la polémica en Donostia sobre el Cuartel de Loiola, que en múltiples ocasiones ha visto como pedían su cierre en San Sebastián, tanto por Bildu como por el ex alcalde socialista, Odón Elorza, la ministra ha declarado:

su intención de abrir un diálogo con el Ayuntamiento de San Sebastián sobre el cuartel de Loiola, pero ha advertido de que esta instalación es «indispensable» y necesaria» para la defensa nacional

Es decir, van a dialogar a troche y moche pero sin negociar nada y sin mover su posición ni un ápice, lo que se dice estilo PP.  Dialogar para marear la perdiz, no para llegar a acuerdos.  ¿Eso es cinismo?.

Ahora ha sido un diputado del PNV quien ha preguntado a Cospedal sobre el cuartel porque:

Por su parte, el diputado del PNV ha subrayado que la gestión de la zona en la que se ubican los cuarteles es una de la cuestiones más importantes para el Ayuntamiento, ya que se trata de su principal recurso para su extensión y desarrollo urbanístico.

Tras aclarar que se trata de 17 hectáreas para crear un nuevo barrio con más de 1.600 viviendas, Legarda ha criticado que pese a que el Ayuntamiento de San Sebastián intenta negociar con Defensa desde 2003, las conversaciones no se han iniciado.

El PNV lleva años proponiendo el cambio de la actual ubicación de los cuarteles de Loiola de la capital donostiarra y edificar viviendas en el terreno.

Fíjense en las cifras:  17 hectáreas, un nuevo barrio con todas su edificaciones sociales y comunitarias, 1.600 viviendas.  Todo ello es, mejor diríamos no es, un cuartel.

El militarismo afecta de maneras muy diversas a las personas, también lo hace en el ámbito municipal como hemos intentado comentar en estas entradas del blog.  Sobre todo, nos parece importante repasar los datos y denuncias que hacíamos en nuestro estudio:  «Antimilitarismo y elecciones municipales y autonómicas«.

Por otro lado, El Confidencial Digital nos recuerda que son muy distintas las verdaderas razones que hacen que Defensa considere esencial el acuartelamiento de Loiola:

una de las razones clave de esta negativa está relacionada con la lucha antiterrorista, concretamente con las labores de control del terrorismo etarra que dirige el Centro Nacional de Inteligencia en San Sebastián y en la provincia de Guipúzcoa.

Las fuentes consultadas aseguran que el cuartel de Loyola “es clave, indispensable” para la obtención de información sobre ETA en el País Vasco. Estas voces explican, discretamente, que las instalaciones son necesarias para la infraestructura comunicativa del Centro, y llevarlas a otro lugar complicaría las tareas de información.

Además, Defensa alude al importante coste económico que supondría el traslado de las dependencias militares a la zona de Antondegi, en el barrio de Martutenecerca del centro penitenciario-. Serían, en total, cerca de 88 millones de euros más el coste del arrendamiento del terreno –o en su defecto, la adquisición de él-.

Y ahora entendemos la noticia en su verdadero contexto.

Es decir, el interés es la lucha contra ETA.  Algo que hace 5 años largos ya no es una realidad.  El ejército sigue en aquella época como si nada hubiera cambiado.  El interés es el espionaje y el control de la población propia.

Por cierto, nos gustaría más que aquellos que piden el cierre del cuartel de Loiola lo hicieran por el interés popular y por la desmilitarización de Guipúzcoa, no para conseguir dar nuevos pelotazos inmobiliarios.

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El despilfarro de los militares en la reserva

Imagen de Juantiagues

Imagen de Juantiagues

Uno de los capítulos más complejos del despilfarro militar lo constituye la llamada situación de reserva, articulada en la actualidad en la Ley  39/2007, de 19 de noviembre, de la Carrera Militar.

En la época de la transición se hereda del tardofranquismo un desmesurado ejército que no era sostenible desde el puro punto de vista técnico. Como explica en una recomendable tesis doctoral de 2013 Quesada González, la falta de conflictos militares, el aumento de población española y de sus condiciones de vida y la tendencia general en Europa llevaron en los años 70 a una integral reforma del servicio militar (que era obligatorio y universal) y de la estructura del ejército tendente a reducir tanto el desmesurado número de efectivos como el desproporcionado número de oficiales.

Será Narcís Serra el que inicie el proceso de reducción significativa del ejército y su poder y el que enfoque una cierta lógica a la operatividad  militar, enfocada cada vez menos a la idea de un ejército de masas y cada vez más a una fuerza militar integrada en la OTAN y de enfoque hacia operaciones internacionales.

Para ello procedió, junto con otras reformas (Plan General de Modernización del Ejército de Tierra que redujo las capitanías a seis, hizo desaparecer 116 unidades y redujo los efectivos a un 50%).  También se reformó la reserva militar, acortando los plazos de servicio activo de la legislación franquista y estableciendo diversos privilegios para que el enorme número de oficiales pudieran de manera voluntaria, pasar a la situación de reserva (sin perder sus derechos económicos y con la posibilidad de compatibilizar esta situación de retiro con otro trabajo remunerado) o de manera forzosa si los cupos de “reserva” previstos por la planificación militar no se completaban de manera voluntaria.

Con la desaparición del servicio militar obligatorio en 1999 y la implementación del Plan de Reorganización del Ejército de Tierra- RETO, del mismo año, y más tarde aún, el Nuevo Plan de reorganización del Ejército de Tierra (Plan Norte) se pretendía la plena profesionalización de las fuerzas armadas y abordar uno de los problemas surgidos como consecuencia de la nueva estructura del ejército, dando paso tanto al establecimiento de una “reserva movilizable” para caso de necesidad pero que no incrementase el número de efectivos en caso de no necesitarse, y reestructurando la situación de reserva para quitarse del medio tanto a los vejestorios heredados de otras épocas como al exceso de oficialidad que se arrastraba por la desproporcionada relación oficial/soldado del ejército y el empeño de los diversos planes de modernización, influenciados por la tendencia de los ejércitos de la OTAN, a “rejuvenecer” la oficialidad militar y sus competencias (que sepan inglés, que sepan manejarse con nuevas tecnologías, que sepan algo en definitiva) y a participar activamente en la política de injerencia militar existente en el seno de la Alianza y compartida, con verdadero ardor guerrero, por los gobiernos españoles del bipartido.

La ley de la Carrera Militar fija las “situaciones administrativas” en que puede estar un militar:

Artículo 107 Situaciones administrativas

  1. Los militares profesionales se hallarán en alguna de las siguientes situaciones administrativas:
  2. a) Servicio activo.
  3. b) Servicios especiales.
  4. c) Excedencia.
  5. d) Suspensión de funciones.
  6. e) Suspensión de empleo.
  7. f) Reserva.
  8. g) Servicio en la Administración civil.

Conforme al numeral 2 del referido artículo 107, a la situación de reserva sólo pueden acceder los militares de carrera, es decir, los que se han incorporado a una escala de oficiales o suboficiales y obtenido un “empleo” militar (Art. 76 de la norma referida), no así  los efectivos que acceden a las fuerzas armadas como soldados y marineros con un compromiso temporal, salvo que accedan a una relación de servicios de “compromiso permanente”.

Para acceder a tal condición, lo veremos más adelante, es necesario además contar con un mínimo de 20 años de servicio efectivo desde el acceso de la condición de militar profesional, pasando a la condición de retiro los que pasen a la reserva con menos de esta edad (art. 117.6).

Por tanto, los suboficiales y oficiales militares son los destinatarios de esta reserva y durante el tiempo de permanencia en situación de reserva y hasta que lleguen a la de “retiro” (en cuyo momento pasan a integrar las clases pasivas militares y cobran sus emolumentos por dicho concepto) seguirán sometidos, al menos en teoría, a la disciplina militar, aunque en su casa y sin prestar ningún servicio efectivo, salvo que por necesidad militar les cambien la situación por la de “comisión de servicio”.

Y esta es, a nuestro juicio la causa que provoca que consideremos la situación de reserva militar como uno de los grandes privilegios que tienen los militares de carrera y uno de los grandes despilfarros existentes en lo militar.

Es el artículo 113 de la norma el que regula la situación de reserva, luego matizada por reglamentos y órdenes internas.  Según este artículo hay varias maneras de acceder a la dorada reserva militar:

  1. a) Por cumplimiento de plazos de servicio (art. 113.1)
  2. b) Por decisión del gobierno (art. 113.2)
  3. c) de forma voluntaria (art. 113.3) cuando la planificación militar correspondiente tiene más sobrantes de los que pasarían a la reserva por transcurso del tiempo de servicio activo
  4. d) de forma forzosa, que la norma llama “anuente” (art. 113.3) cuando en la planificación de Defensa no se completan los cuadros de sobrantes con voluntarios
  5. e) Complimiento de edad máxima, (art 113.4)

La primera categoría, cumplimiento de plazo, manda a la reserva a los oficiales que cumplen determinado plazo de servicio, según su grado o empleo militar:

  1. a) Generales: por superación de 4 años de servicio si son generales de brigada, 7 entre los empleos que van desde general de brigada a general de división y 10 entre los de general de división y teniente general.
  2. b) Seis años, para los Coroneles, tenientes coroneles de las escalas técnicas de los cuerpos de ingenieros y oficiales enfermeros o suboficiales mayores o que al llegar a este empleo cumplan los 58 años de edad.

La segunda categoría de pase a la reserva la constituyen los generales que sean pasados a tal situación por Real Decreto del Consejo de Ministros.

La tercera de las categorías es la de los que acceden con carácter voluntario consiste en acceder a los “cupos” que autorice para los distintos empleos zonas, escalas o especialidades, el Ministerio de Defensa, de entre los oficiales que tengan cumplidos 25 años de servicios en las fuerzas armadas.

La cuarta consiste en las incorporaciones “anuentes” para el caso de que en esos cupos el Ministerio de Defensa prevea más plazas de las de voluntarios.  Conforme a la norma “De no existir suficientes peticionarios con carácter voluntario o anuente para cubrir estas plazas, se completarán con el pase a la reserva con carácter forzoso de los del empleo correspondiente de mayor antigüedad en él y siempre que hayan dejado de ser evaluados para el ascenso.

Por último, la quinta manda automáticamente a la reserva a los que no han accedido antes por cualquiera de las modalidades descritas, cuando cumplan los 61 años, si son oficiales o suboficiales, o a los 58 si son de tropa o marinería.

Los militares de carrera que pasen por cualquiera de estos “caminos” a la situación de reserva pero no hayan cumplido 20 años de servicio desde la adquisición de la condición de militar profesional, pasarán directamente a situación de retiro

La norma además dispone que en la situación de retiro no se producirán ascensos (artículo 113.7) y que los militares en situación de retiro pueden pasar a la de  comisión de servicios, en cuyo caso cobrará los emolumentos propios del empleo que realice.

Los militares en la reserva estarán a disposición del Ministerio de Defensa y quedarán adscritos a la Subdelegación de  Defensa de la provincia que corresponda a la localidad en la que el militar fije su residencia, teniendo que notificar los cambios de residencia a la autoridad militar para que le adscriban a un nuevo destino.

Mensualmente el reservista debe realizar una declaración personal para justificar la situación en el mes de la fecha y en consecuencia el derecho a percibir la nómina del mes.

Igualmente debe notificar a la Autoridad Militar de quién dependa su intención de salir al extranjero cuando el motivo del viaje no sea por razón de servicio. Esta notificación ha de hacerse al menos con 7 días naturales antes de la iniciación del mismo.

Retribuciones:  los militares que pasan a la reserva lo hacen conservando sus retribuciones básicas, formadas por el sueldo, los trienios y las pagas extraordinarias, y además percibirán el llamado complemento de disponibilidad, una especie de cajón de sastre que se calcula a partir de dos variables:  el empleo (rango militar) y un concepto abierto que se llama “componente general del complemento específico”.

El tiempo que se permanezca en la reserva computa tanto para sumar trienios como para los derechos pasivos que correspondan a partir del pase a la situación de retiro.

Por otra parte quien pase con carácter forzoso o anuente a la situación de reserva forzosa, percibirá de una sola vez una indemnización (una prima de la cuantía que se establezca reglamentariamente teniendo en cuenta los años que le falten para alcanzar las edades de pase a la reserva referidas en el apartado 4 del art 113 arriba explicado.

Por tanto, los sueldos de los militares en la reserva son:

– Los que se corresponden por el grado militar con arreglo a la ley que regula los salarios militares

– Los que se refieren a los trienios que se vayan cumpliendo, pagas extraordinarias, medallas y menciones si las tienen

– El llamado complemento de disponibilidad, que cobran todos los militares, un suculento pellizco que pasamos a explicar.

El complemento de disponibilidad fue reducido al 80% del complemento de disponibilidad genérico en tiempos de Felipe González para los militares en la reserva en razón a que en realidad estos militares no hacían nada.

En 2015, en plena vorágine electoral, este complemento se elevó para igualarse al del resto de miembros de las fuerzas armadas.  Por tanto, por este complemento, según informa El Confidencial Digital, al sueldo, antigüedad y pagas de los militares en la reserva se sumarán (igualándose así a los complementos de disponibilidad de los militares en activo) las cuantías siguientes:

— Un soldado pasará de ganar 333 euros mensuales a ganar 417.

— Un cabo mayor, de 559 a 699 euros mensuales.

— Un subteniente, de 698 a 873 euros.

— Un capitán, de 881 a 1.102 euros.

— Un coronel, de 1.308 a 1.636 euros.

— Un general de división, de 1.744 a 2.181 euros.

— Un general del Ejército o Almirante General, de 2.229 a 2.787 euros.

 

Compatibilidad con el desempeño de otro trabajo retribuido:  además de este pago público por no hacer nada, resulta que la situación de reserva es compatible con la realización de trabajos retribuidos, tanto en la administración como en el sector privado.

La Ley 53/84 de 23 de diciembre, de incompatibilidades del personal al servicio de la administración pública, que es de aplicación supletoria para el personal militar por mor del artículo 5 de la Ley 39/07 de la Carrera Militar, no prescribe incompatibilidad alguna para la percepción de otro salario público para los militares en la reserva cuando se realicen funciones docentes universitarias o se determine por el Consejo de Ministros como una situación de “interés público” (por ejemplo presidir una empresa pública), ni cuando se trate de un cargo electo, y permite la realización de actividades privadas que en el caso de los militares en la reserva afecta a todas las actividades porque no están sometidos, como los militares en activo, a horarios que los incompatibilicen.

Es decir, nuevo privilegio de los militares:  realizar y cobrar por dos trabajos.

Por su parte, el Real Decreto 517/1986 de 21 de febrero, de incompatibilidades del personal militar, permite la realización de un trabajo también a los militares en la reserva.  Concretamente el artículo 17 del Real Decreto señala que

  1. El personal en situación de reserva activa que no ocupe destino podrá desempeñar actividades profesionales, laborales, mercantiles o industriales de carácter privado, sin precisar para ello la autorización a que se refiere el artículo 12 de este Real Decreto, siempre que no se le hubiese concedido compatibilidad para desempeñar algún puesto o actividad pública.
  2. Los haberes del personal en situación de reserva activa que no ocupe destino ni desempeñe actividad pública o privada serán compatibles con la percepción de pensión de jubilación de los distintos regímenes que integran el sistema de la Seguridad Social. Por el contrario, dichos haberes no serán compatibles con aquellas pensiones de jubilación causadas con posterioridad a la entrada en vigor de la Ley si respondieran a puestos incompatibles.

No obstante, la cantidad total percibida en los supuestos previstos en el párrafo anterior no podrá superar el límite de 187.950 pesetas mensuales fijado por el artículo 37 de la Ley 46/1985, de 27 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para 1986, o el límite que se fije en el futuro para la concurrencia de pensiones.

  1. Lo dispuesto en los apartados 1 y 2 de este artículo será, asimismo, de aplicación a los oficiales generales en situación de segunda reserva.

También la Guardia Civil

Aunque resulta una obviedad, también la Guardia Civil estará comprendida en el régimen de reserva militar.

 Gastos de personal de reserva: un perfecto despilfarro

Descrita la situación de la reserva militar, nada más evidente que el carácter despilfarrador de este tipo de gasto:

  • Porque se trata de personal innecesario para el ejército
  • Fruto de una planificación obsoleta que mantiene por el peso de la tradición un número imponente de oficiales que no son objetivamente ni necesarios ni útiles para el ejército y que el poder político no quiere enfrentar cogiendo el toro por los cuernos, sino pagando para que su potencial de presión social y política quede adormecido
  • Personal que no realiza ninguna actividad ni función ni tiene ningún sentido en la estructura militar
  • Personal por tanto del que es posible prescindir, acometiendo las reformas que en otros sectores el poder no ha tenido empacho en acometer a pesar de su coste social.
  • Cuyo coste efectivo es brutal para los presupuestos generales del estado, sin que ningún debate público haya permitido a la sociedad decidir si quiere afrontarlo sin más.

El coste del gasto de la reserva.

Los presupuestos generales del estado cuentan desde al menos 2006 con un programa específico para atender al “personal en Reserva” (programa 212-O)

 

Año Importe programa 1210 (mill. €) Acumulado (mill. €)
2006 655,60 655,60
2007 638,93 1.294,53
2008 657,66 1.952,19
2009 604,25 2.556,44
2010 604,25 3.160,69
2011 546,55 3.707,24
2012 550,95 4.258,19
2013 554,41 4.812,6
2014 532,66 5.345,26
2015  513,43 5.858,69
2016 524,13 6.382,82
Total 2006-2016 6.382,82

 

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Retos para Cospedal en Defensa

Imagen de Gobierno de Castilla La Mancha

Imagen de Gobierno de Castilla La Mancha

Fuente:  Infodefensa.

Infodefensa, desde su perspectiva militarista (nosotros añadimos algunos comentarios desde nuestra perspectiva pacifista, para completar el análisis) nos cuenta que son 10 los principales retos a los que se enfrenta María Dolores de Cospedal, nueva ministra de Defensa:

1.-  Los Programas Especiales de Armamento (PEAS).  Después de que el Tribunal Constitucional negase la legalidad de pagar los PEAS mediante créditos extraordinarios que se firmaban en verano, para ocultar los 1.000 millones que suponían en 2016, queda por ver cómo hará el PP para pagar estos programas innecesarios y que, a la vez, están hundiendo al Ministerio de Defensa en la bancarrota.  Hay que recordar que quedan por pagar 21.300 millones de deuda arrastrada.

2.-  Elaboración del Presupuesto para 2017.

¿Seguirá ocultando la mayor parte del gasto militar anual en otros ministerios y otras partidas presupuestarias?  Hay que tener en cuenta que según nuestro informe «Gasto militar 2016«,  se presupuestó para el Ministerio de Defensa un gasto de 5.787’89 millones de €, y según nuestros cálculos el gasto militar para 2016 va a acabar siendo más de 30.928’86 millones de €.  Es decir, se esconde, ni más ni menos que 25.140’97 millones de €.

¿Seguirá gastando en Defensa más de lo que se presupuesta?  Hay parte del gasto militar que no se presupuesta.  En concreto, el sobregasto en Defensa entre 2002-2016 ha sido de 19.981’15  millones de € (un 20’66 % más de lo presupuestado)

¿Seguirá aumentando la deuda militar?  La deuda militar para 2016 la hemos calculado en 16.127’63 millones de €.

3.-  Para no aburrir, englobamos en este punto todas las demandas de armamento ultramoderno que piden los tres ejércitos:

  • Para la Armada:  submarino S-80, sustitución de los aviones de caza de despegue vertical Harrier, adquirir nuevas fragatas F-110, comprar nuevas lanchas de desembarco.
  • Para el Ejército de Tierra:  el nuevo 8×8, las Brigadas Orgánicas Polivalentes.
  • Para el Ejército del Aire:  aviones no tripulados (RPAS), aviones de transporte militar A-400M, nuevos aviones de reabastecimiento en vuelo, aviones para entrenamiento.
  • Reordenar la Dirección General de Armamento y Material, que pretenden que, de una vez por todas, sea una Agencia de Adquisiciones centralizada.

Como se ve, si los PEAS ya han sumido en la miseria al Ministerio de Defensa y al de Industria, ahora el plan es que suman en la miseria al resto de departamentos económicos y al Estado en pleno.  Una locura.

4.-  El relevo de la cúpula militar, para dejarla a gusto de la nueva ministra.

5.-  El mercado europeo de la defensa.  Aquí, para los militares vienen épocas de vacas gordas tras el anuncio de la decisión europea de dedicar fondos para potenciar la industria militar.

6.-  Relaciones militares con USA.  No nos preguntamos si se militarizarán más el sur de España con fuerzas armadas yankis, lo más certero será preguntarse cómo lo harán.  Rota, Morón, Canarias serán los pacientes sufridores de ser la plataforma de lanzamiento de ataques hacia África y hacia Oriente Medio.

7.-  Intervenciones en el extranjero.  ¿A qué cifra llegará el nuevo record intervencionista español?  Suponemos que Dolores no se dejará amilanar por Morenés y superará la cifra de 2.300 efectivos fuera de nuestras fronteras.

Otras cuestiones, muy importantes.

Siendo muy importante todo lo anterior, también lo son las cuestiones que desde nuestra óptica proponemos para debate:

¿La Directiva de Defensa Nacional seguirá redactándose sin hacer participar al Parlamento y a la sociedad española?

¿Seguiremos con una política de personal en el Ministerio de Defensa que haga que nuestros ejércitos sigan estando sobredimensionados, sobre todo en cuanto a oficiales y mandos se refiere?

¿Seguiremos militarizado la I+D+i?

¿Seguirán existiendo los inútiles y duplicadores de gasto Organismos Autónomos militares?

¿Seguirá militarizada nuestra política exterior?

¿Se informará al Parlamento sobre cuestiones de Defensa de manera tal que se favorezca el debate pausado y profundo, y que se tengan en cuenta sus propuestas?

¿Para cuándo una auditoría del Gasto Militar?

¿Para cuándo abolir la justicia militar?

¿Se seguirá hurtando a la ciudadanía la decisión sobre temas de defensa?

¿Se abordará la reducción paulatina del gasto militar?

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La estructura de la Defensa

Fuente:  Estado Mayor de la Defensa.

El Estado Mayor de la Defensa ha sacado un material muy bien editado y muy claro sobre la estructura de la defensa.  Les felicitamos por ello, sobre todo teniendo en cuenta que habitualmente no se dedican a difundir sus entresijos a la población civil de forma clara ni transparente

Es lógico que no estemos de acuerdo en algunas de las funciones que se autootorgan las Fuerzas Armadas, como, por ejeplo, ser instrumento eficaz en la acción exterior del Estado.  Tampoco estamos de acuerdo en la habitual indefinición de las labores y objetivos de las FAS, donde nos dicen de forma un tanto vacía: «a las amenazas tradicionales se han unido otras»

Bajo el epígrafe de «Fuerzas Armadas equilibradas y responsables» hablan de que las FAS «son responsables ante la Sociedad del cumplimiento de sus cometidos«, sutil manera de no decir nada disimulando que están hablando.  Curioso.  Nunca consultan a dicha sociedad para definir los objetivos de las FAS, ni lo que se debe gastar en ellas, ni lo que hay que defender ni cómo, pero ellos son responsables bla, bla, bla.

Aunque el material está muy bien editado, hay que reconocer que los militares no ponen especial cuidado en ser entendidos.  Usan muchísimas siglas para cualquier cosa. Siglas que distraen más que informan:  así, el MOPS es el Mando de Operaciones, y lo componen:

  • el MCCD:  el mando de Ciberdefensa,
  • el MCOE:  mando de Operaciones Especiales,
  • la UME:  Unidad Militar de Emergencias,
  • la MVSM:  mando de Vigilancia y Seguridad Marítima,
  • el MDOA:  mando de Defensa Aérea,

Luego nos dicen que:

El empleo de las Fuerzas Armadas se materializan mediante la actuación de la Fuerza Conjunta, dispuesta para ser empleada en cualquier momento y lugar, de acuerdo a los intereses nacionales.

Se componen de 67.000 efectivos.  27.000 en el núcleo de Fuerza Conjunta y 40.000 como reserva para asegurar rotaciones.

Del núcleo de Fuerza Conjunta hay 12.000 efectivos permanentes para cometidos de la Defensa Nacional (vigilancia marítima, defensa aérea, ciberdefensa, inteligencia, reconocimiento y vigilancia, colaboración con autoridades civiles, …) y 15.000 para contingencia o reacción rápida.  De ellos 5.000 son de reacción (actuaciones fuera del territorio nacional) y 10.000 para actuaciones combinadas con aliados (en dos escenarios: alta intensidad limitada en el tiempo, y baja-media intensidad de duración sostenida).

Parece, pues, que con 67.000 efectivos nuestras FAS estarían servidas.  El resto es sobredimensionamiento y despilfarro, dado que no hacen nada ni nada tienen previsto.

Por cierto, quedaría por divulgar cuántos mandos, oficiales, suboficiales y tropa hay en cada uno de estos núcleos de la Fuerza Conjunta. Nos sorprendería.

Esta infografía es complementaria del BOE de 21 de Enero de 2015 por el que se desarrolla la organización básica de las Fuerzas Armadas.

fuerza conjunta

 

 

 

 

 

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