Archive for Objetivos Desarrollo Sostenible

Transarme, una propuesta utilizando inmuebles de Defensa

Imagen de Carlos Soler

Fuente:  El Economista y El País.

Supongamos que queremos hacer una política de defensa alternativa, dentro del paradigma de cooperación-noviolencia, defendiendo los principios de Seguridad Humana.

¿Cómo la financiamos sin aumentar ni un € el gasto en defensa actual?

Pues muy fácil, del mismo modo en que financian los militares sus rearmes y otros gastos:  utilizando el patrimonio en fincas y bienes inmuebles que posee el INVIED en todo el territorio nacional.

Ahora mismo la noticia es:

El Ministerio de Defensa busca desprenderse de un total de 189 activos inmobiliarios por un valor inicial de 44 millones de euros. Las operaciones las realiza el Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de Defensa (Invied) que tiene como principal función la enajenación de los bienes inmuebles que sean desafectados por la Administración que actualmente encabeza María Dolores de Cospedal.

De un lado, el Invied tiene previsto sacar a subasta próximamente, concretamente entre abril y mayo, un total de 89 locales, 14 garajes, 11 solares y tres edificios por un precio inicial total de 22,4 millones de euros. Además, y por otro lado, el organismo también tiene ya puestos en venta directa otros 50 locales, 12 garajes y 10 solares que suman un valor total de 21,65 millones de euros. Según explica la propia página web del Instituto de la Vivienda del Ministerio de Defensa, los inmuebles que actualmente se ofrecen en venta directa son los que han quedado desiertos en subastas anteriores. Del mismo modo, algunos de los bienes inmuebles que se ofrecen en subasta ya han pasado por primeras pujas en las que han quedado desiertos y esperan una segunda oportunidad.

Lo sacan a subasta ahora que el precio de los inmuebles está subiendo y hay más oportunidades para vender.  El dinero que consiguen hace que el Ministerio de Defensa sea el segundo ministerio que más ingresa.  Pero estos ingresos no los comparte con el resto de los ministerios o el resto de las administraciones del Estado (ayuntamientos, comunidades autónomas), sino que lo usa para sus financiar sus objetivos armamentíticos.

Pero esta política podría ser de otra manera, para ello hacemos uso de la noticia de El País, que nos habla de que una antigua fábrica de bombas hidráulicas va a pasar a ser:

  • un centro cultural donde promocionar el arte moderno y contemporáneo,
  • y un centro social de atención a los niños vulnerables del barrio,
  • además de un centro de referencia en la investigación de enfermedades raras, sobre todo la de Wilson.  Todo ello en Valencia.

¿Buena idea?  Claro que sí.  Si se puede hacer en el ámbito privado, ¿no se podría hacer también en la esfera pública?  Seguro.

Daría nuevos servicios al barrio, nuevos empleos, directos e indirectos, proyección a la ciudad en diversos ambientes culturales, bienestar a la vecindad del barrio, etc.

¿Mejoraría la Seguridad Humana?  Por supuesto, los objetivos del proyecto lo harían por sí solos, no habría que añadir nada más.

Pero es que, además, se podrían usar los fondos obtenidos con estas ventas de inmuebles a otros aspectos políticos que mejorasen las posibilidades de solución de conflictos armados, como ya decíamos en las conversaciones de paz de Sudán de Sur, o muchos otros pequeños objetivos de paz a lo largo del mundo.

Tres son los grandes solares (Muruarte de Reta, en Navarra; Son Olivaret en Menorca;  y Lorán en Estartit, Gerona) de los que se quiere deshacer Defensa, en cada uno de ellos se podrían iniciar actividades diversas que promocionasen el barrio o pueblo, diesen empleo a la gente de la localidad y generasen bienestar al barrio:

De manera desglosada, entre los 11 solares que saldrán de forma inminente a subasta destacan el antiguo Campamento El Carrascal, ubicado en la localidad navarra de Muruarte de Reta y con una extensión de 231.434 metros cuadrados, la vieja instalación de artillería situada en Son Olivaret (Menorca) de 307.300 metros cuadrados o la base de Lorán, ubicada en Estartit (Gerona), de 351.800 metros cuadrados.

Es sólo una cuestión de voluntad política y de apostar por un mundo de paz en lugar de apostar por la violencia y el militarismo.

España debería financiar las conversaciones de paz de Sudán del Sur

Imagen de Hans Birger Nilsen

Fuente:  Europa Press.

Las autoridades de Sudán del Sur informan de que es imposible realizar las reuniones para buscar la paz dado que carecen de fondos para financiarlas.  La falta de fondos en Sudán del Sur es tan grave que los funcionarios y miembros del gobierno llevan dos meses sin cobrar.

Aunque estas reuniones deberían haber comenzado en marzo, aún no hay perspectivas de que comiencen y con ello condenan a sus habitantes a la desesperación.

Parece ser que era Japón quien se había comprometido a enviar la financiación necesaria para las conversaciones de paz, pero no lo ha hecho.

Pero también el gobierno de Sudán del Sur está haciendo dejación de funciones porque hay actuaciones que no son dependientes más que de la decisión política y no se han hecho.  Un ejemplo es el nombramiento y la jura del cargo del Comité Directivo para el Diálogo, que se publicó en diciembre, pero que aún no han sido llamados para prestar juramento.

Hay que recordar que las conversaciones de paz en Sudán del Sur han sido suspendidas múltiples veces en los últimos años.

¿Cuánto costará reanudar estas conversaciones de paz?

Una política de defensa alternativa y noviolenta debería de ocuparse de este problema.  Habría que anular alguna partida militarista del presupuesto de defensa actual para invertirla en impulsar estas conversaciones de paz.  Se podría renunciar a la compra de alguna fragata, de algún eurofighter, de algún 8×8, o también se podría reunicar a alguna de nuestras intervenciones militares en el extranjero y con ello financiar estas conversaciones de paz.

A ello se le llama transarme, política que consiste en defender la Seguridad Humana mediante la transferencia progresiva de parte del presupuesto militar a usos civiles de defensa noviolenta.

La paz en Sudán de Sur sería un éxito para esta política noviolenta de defensa, pero claro, dejarían de ganar dinero nuestras élites militaristas con la venta de armas.

El Gasto Militar no son sólo los presupuestos del Estado, sino iniciativas privadas: no a HOMSEC 2017

En este segundo día de “celebración” de la feria de armas HOMSEC 2017 en Madrid, queremos recordar que la economía del militarismo no sólo se nutre de los Presupuestos Generales del Estado, sino de pequeñas/grandes iniciativas privadas que aumentan mucho su impacto en la sociedad española.  La Feria de Armas HOMSEC 2017 sería un ejemplo de gasto militar ejecutado por civiles, pero con el apoyo de muchas instituciones del Estado.

El Gasto Militar 2016 es el último que hemos publicado y muchas de sus cifras son escandalosas:

  • Se publicita que el Presupuesto del Ministerio de Defensa es de 5.787 millones de €, pero el Gasto Militar de 2017 acaba siendo de 30.928 millones de €.
  • Se esconden 25.372 millones de €, el 81’29 %
  • 12 de los 13 ministerios actuales esconden gasto militar
  • El Gasto Militar es el 7’14 % del total de gasto de todos los Presupuestos Generales del Estado.
  • El Gasto Militar es el 2’71 % del total del PIB español, muy por encima del 0’8 % que anuncian el Ministerio de Defensa y los políticos militaristas, e incluso bastante por encima del 2 % que reclama que gastemos la OTAN y Trump.
  • El Gasto Militar genera una deuda de 16.127 millones de €.
  • El Gasto Militar supone:
    • 84’5 millones de € diarios
    • 3’52 millones de € por hora
    • 58.684 € por minuto
    • 978’06 € por segundo

España podría acabar con el hambre en el mundo en 1’5 años usando el gasto en Defensa

Imagen de Paulo Slachevsky

Fuente:  ABC, basado en los últimos datos de Military Balance del IISS (Instituto Internacional de Estudios Estratégicos en Londres).

El listado de los países que más han gastado en Defensa, según el IISS:

1.-  Estados Unidos:  604.452 millones de dólares

2.-  China:  145.039 millones de dólares

3.-  Rusia:  58.900 millones de dólares

4.-  Reino Unido:  52.498 millones de dólares

5.-  India:  51.052 millones de dólares

6.-  Japón:  47.342 millones de dólares

7.-  Francia:  47.201 millones de dólares

8.-  Alemania:  38.281 millones de dólares

9.-  Corea del Sur:  33.778 millones de dólares

10.-  Australia:  24.188 millones de dólares

Entre los 10 países que más gastan en Defensa, el monto total ha sido 1.102.731 millones de dólares:  1’1 billones de dólares (o, casi, de €, que ahora están bastante a la par).

Comparemos:

Acabar con el hambre en el mundo, según calculó la FAO en 2009, costaría 44.000 millones de dólares.

Es decir, los 10 grandes países en gastos militares podrían acabar 25 veces con el hambre en el mundo.

Pero, además, podemos hacer un cálculo más cercano:

El Gasto Militar español para 2016 ha sido de al menos 30.928’86 millones de €.  Esto supone que España podría acabar con el hambre en el mundo en 1’5 años si dedicase lo que usa en Defensa.

Como se ve, acabar con el hambre en el mundo y acabar con el despilfarro en Defensa son cuestiones que dependen sólo de la voluntad política.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las 17 razones para la guerra continua en Somalia, y el negocio privado que conlleva

Image de Kate Bum

Fuente:  El Orden Mundial.

En un artículo tétrico, si pensamos en los somalíes, pero realista nos desgranan las razones por las que Somalia es el país de la guerra continua.  Nosotros hemos contado 17, una barbaridad:

  1. La gente obedece a los clanes, no al gobierno central
  2. la expansión de los señores de la guerra en el territorio,
  3. así como la presencia de milicias de alquiler locales
  4. y de mercenarios occidentales,
  5. el problema de la piratería de sus costas,
  6. el tráfico de armas
  7. y el negocio de la ayuda humanitaria,
  8. las hambrunas,
  9. la sequía,
  10. el desplazamiento forzado externo e interno de sus ciudadanos
  11. el desdén internacional
  12. la corrupción generalizada
  13. la mayor tasa de mortalidad infantil del mundo
  14. el fracaso de las injerencias humanitarias llevadas a cabo militarmente.  Que no consiguió completamente la facilitación de ayuda humanitaria a los somalíes atrapados por la guerra y la hambruna, ni se consiguió un alto el fuego entre facciones
  15. la aplicación de la Sharia como paradigma de Estado
  16. la llamada a la Yihad en Somalia por parte de la insurgencia islamista
  17. las compañías de seguridad privadas, mayoritariamente a sueldo estadounidense.

La segunda parte del artículo trata sobre las compañías de seguridad privadas que intervienen en la guerra de Somalia.  Aunque sólo informan de una: Bancroft Global Development empresa por un nativo de Virginia (EEUU), Michael Stock, en 1999:

  • comenzó proveyendo “expertos en misiones” extranjeros –que reciben el apodo de mentors en Bancroft, mentores en castellano– a las tropas de la AMISOM establecidas en Somalia. Sus servicios fueron inicialmente contratados por Uganda en noviembre del 2007 y seguidamente de Burundi en agosto del 2008, utilizando la financiación estadounidense para ello.
  • luego, el ejecutivo de Barack Obama identificó las actividades mentoras de la firma Bancroft como un factor determinante de éxito y comenzó a financiarlas directamente y no a través de países terceros de la misión africana. El contrato millonario entre el gobierno y la compañía de Virginia se cerró a comienzos de 2010. En el presente, la Associated Press estima que EEUU gastó unos 206.000 millones de dólares en subcontratos similares tanto en Iraq como en Afganistán, entre el 2002 y el 2011.
  • Bancroft, a diferencia de Blackwater, que arma a sus “mentores”, parece respetar el embargo de armas impuesto por la ONU en Somalia, ya que su personal –en su mayoría veteranos de guerra procedentes de cuerpos de élite norteamericanos o europeos– no porta armas, lo que según ellos les expone a un peligro aún más inminente que les hace confiar su protección a las fuerzas africanas que entrenan.
  • todas las empresas del sector tienen como común denominador la táctica contrainsurgente y el combate de guerrillas en zonas de conflicto que ocasionan alta mortandad o del complejo medio físico.
  • En realidad, su fundador y actual propietario de tan sólo 36 años decidió constituirla de dos firmas con misiones desiguales.
  • Por un lado, Bancroft Global Development es una organización que se proclama sin ánimo de lucro, y busca la estabilización de una zona determinada en conflicto armado utilizando el ya clásico modus operandi de operar “por, con y a través” de las fuerzas armadas locales u oficiales –o más bien, aquellas que decidan contratar sus servicios importando poco su legitimidad–, lo que en Somalia significa asistir al personal de la Misión de Paz de la Unión Africana principalmente, y también a la policía nacional somalí –compuesta en gran porcentaje por antiguas milicias de ciertos señores de la guerra que ahora respaldan al Gobierno de Transición–.
  • En el otro extremo se halla la vertiente lucrativa de Bancroft, aquella que genera ingresos y mantiene al barco de Michael Stock a flote. La razón de ser de Bancroft Global Investment es la de, literalmente, capitalizar el éxito militar de las campañas que lidera en la AMISOM, invirtiendo en la reconstrucción del país o de la región una vez pacificada, en lugares donde nadie más se atrevería a arriesgar su dinero, como ya haya hecho en el pasado en Afganistán. Sin embargo, la inversión en Real Estate –inmobiliaria– no sólo se lleva a cabo a posteriori, sino también durante el momento de la conflagración, como así muestran las anteriores experiencias bélicas de la firma.
  • A finales de los años 90, Stock se marchó al Sahara Occidental donde le impresionó que el gobierno de Marruecos aún no se hubiera encargado de desmantelar las minas antipersona que permanecían enterradas bajo la arena, visualizando la idea mater de lo que sería Bancroft. En sus primeros pasos, operó en Afganistán donde mediante un socio local formó una pequeña sociedad –Mine Pro.- que entrenaba a perros detectores de minas al mismo tiempo que se dedicaba a hacer un poco de todo, desde reparar coches a cañerías.

En definitiva, lo que hacen Bancroft y Michael Stock es una nueva versión del negocio de la guerra:

En una reciente entrevista, Stock aseguraba que él no se dedica a hacer la guerra en el país más oriental de África, sino a “buscar la paz, reconstruir una ciudad, un país que lo ha perdido todo en términos de educación, economía y sanidad”, pues para él las posibilidades de negocio son infinitas en un lugar donde hay que empezar de cero, una idea que le ha llevado a levantar un monumental hotel fortificado al pie de la playa de Mogadiscio, donde se resguardan los altos cargos somalís y el personal diplomático. El resort, al que han llamado International Campus, cuenta con una piscina como la mayoría de los hoteles de playa del mundo, solo que en éste cuando llueve, llueven balas y metralla. Más allá de las vistas del Índico, también dispone de un búnker, un hospital y algo similar a un autoservicio de equipamiento y reparación militar a lo Mad Max.

También tiene como objetivo:  la creación de una fábrica de cemento que se encargue de cimentar el nuevo Mogadiscio

El final del artículo se abre, brevemente para nuestro gusto, a las críticas:

Oponentes de estos contratos claman que estas compañías no son más que mercenarios modernos a sueldo y que se hallan efectivamente por encima de la ley en los países en los que son contratados. Estos contratos se realizan siempre en un marco de dudosa legitimidad ética y moral, pues operan en los lugares más inestables del globo, en estados fallidos y débiles en los que el poder de estas corporaciones privadas y su capacidad organizacional pueden llegar a anular con creces al del gobierno local. Las operaciones de otro de los grandes proveedores de seguridad privada, G4’S, en Sudán del Sur, son un caso a tener en cuenta en este sentido. También se les acusa frecuentemente de implementar de manera tácita y encubierta las directrices de la política exterior estadounidense.

La lucha social de los mayas paraliza una central eléctrica de una multinacional española

Tulum

Darius Wellborn

Fuente: eldiario.es

Presentamos un caso de lucha social noviolenta contra los fundamentos del capitalismo depredador que ha paralizado el atropello de una multinacional en Guatemala.

La compañía española  Ecoener-Hidralia tenía previsto crear y explotar una hidroeléctrica sobre terrenos ancestrales y, dicho sea de paso, bastante poco depredados, de las comunidades mayas Q’anjob’al, Chuj, Akateko y Popti’, comunidades indígenas todas ellas de Santa Cruz de Barillas.

Siguiendo la pauta de este tipo de expolios, se dedicaron primero a comprar tierras ancestrales, luego voluntades políticas y mamporreros y, con todo ello, creyendo que ya estaba hecho porque, como quien dice, los nadie son eso, nadie, un  deshecho, un atraso civilizatorio, imponer su idea de progreso, eso sí, arrasando con todo lo que encontraban a su alrededor.

Pero los pueblos mayas referidos tienen una relación alternativa con la tierra y con su propia patrimonio inmaterial. Una relación no lucrativa, de sostenibilidad, de integración, de respeto a la naturaleza, a su entorno, a su historia, a su territorio como hábitat para vivir.  Y la pretensión de la multinacional era romper con todo esto. Su proyecto “Cambalam I” consistía en el aprovechamiento de un salto natural de agua del río Cambalam, una cascada de 272 metros de altura, fabricando lo necesario para esa obra hidroeléctrica que, como no puede ser menos, implicaría un alto impacto en la zona.

Las comunidades mayas se opusieron, se resistieron, iniciaron acciones legales, acciones de denuncia, protestas, oposición y lucha social. Sólo en 2015 en Guatemala hubo 493 agresiones a líderes ambientales y comunitarios y 13 personas fueron asesinadas.

Llegó la represión, la criminalización, la fuerza. Una activista, Almudena Moreno explica que

Todo el aparato del Estado se ha volcado en criminalizar a los líderes comunitarios que defendían su territorio y su río”, explica. “La empresa actuaba a través de sus trabajadores, que empiezan a interponer denuncias acusándoles de todo, de terrorismo, posesión ilícita de armas, secuestro, atentados contra la seguridad de la nación…”.

Cecilia Mérida, mujer de uno de los dirigentes de la protesta recuerda que

“La vida se rompe. Y esta no es solo nuestra experiencia. Por cada uno de los compañeros que han estado presos, y son 21, hay 21 compañeras de vida que han tenido que pasar ese mismo calvario

En 2012 el Estado decretó durante 18 días el estado de sitio en Barillas.  Asesinan a un líder comunitario. La presión y la violencia se refuerzan.

Pero ocho años de lucha y al final, la multinacional desiste de su proyecto, la comunidad recupera el pleno dominio de su tierra ceremonial, (esas cataratas son un centro cultural, allí se llevan a cabo ceremonias, Cambalam significa Tigre Dorado)

Una lucha comunitaria que marca un camino de defensa de la seguridad humana de un pueblo:  no les han hecho falta ejércitos para ello.  No podemos sino felicitarnos.

El otro modelo de defensa de los sioux

Imagen de Fibonacci Blue

Imagen de Fibonacci Blue

Fuente:  El Mundo.

En este blog llevamos tiempo argumentando y dando ejemplos históricos y actuales de la dicotomía defensa nacional versus defensa social o, lo que es lo mismo, seguridad humana.

Los sioux, ellos se llaman lakota, antiguos pobladores de Norteamérica, viven ahora bajo la tutela de los EE.UU. en una reserva entre Dakota del Norte y Dakota del Sur.  La reserva es del tamaño de Asturias pero sólo viven 8.000 personas.

Cuando en los años 50 los sioux y los cheyenne trataron de contratar a un abogado que los protegiera de los planes del Gobierno de EEUU, la Oficina de Asuntos Indios se lo prohibió. ¿Para qué iban a tener abogado cuando legalmente no podían ni siquiera votar en parte del país ya que legalmente estaban “bajo el tutelaje” del Estado?

Las condiciones de vida son penosas para los más antiguos habitantes:

Todo Standing Rock tiene un aire de pobreza desolador: los alcohólicos tumbados en medio de las calles de casas prefabricadas a las 11 de la mañana; el triste casino de Grand River, a apenas 10 minutos en coche de las tumbas de Toro Sentado y Sacagawea; las personas de apenas 50 años que parecen de 80 por los estragos de la metanfetamina, la droga de los pobres de las zonas rurales de EEUU.

La reserva, como las demás de las dos Dakotas, es tan pobre que los únicos actos electorales que se celebran allí son las “alimentaciones” (feeders) y que consisten, literalmente, en que el Partido Demócrata ofrece comida a la gente junto a los colegios electorales, a ver si así se animan a votar. El Partido Republicano, como no tiene votos entre los indios, trata de prohibir las “alimentaciones”, alegando que es compra de votos.

Ahora se han reactivado para luchar:

La única cosa que no les quitaron a los lakota fue la dignidad. Porque, en pleno 2016, la tribu ha organizado una rebelión para defender su estepa. Desde julio, cientos de activistas de 200 tribus están bloqueando la construcción de un oleoducto de 1.825 kilómetros cuya obra va a costar 3.800 millones de dólares (3.500 millones de euros) a través de un territorio que roza su reserva, y llevará el petróleo pesado extraído por medio del controvertido método del fracking desde Dakota del Norte hasta el estado de Illinois. Es la mayor concentración de tribus desde la época de las guerras indias del siglo XIX.

Por ahora, no ha habido muertes. Pero sí violencia. Las autoridades de Dakota del Norte y del Sur y los guardias de seguridad de la empresa que construye el oleoducto, Dakota Access, han empleado perros y material antidisturbios para tratar de mantener fuera de las obras a los indígenas, que ahora cuentan con el apoyo de grupos ecologistas y de izquierda.

Las autoridades están en contra y, ni siquiera, el Obama de sus últimos días de presidencia ha hecho acto de presencia o ha intentado defender a esta minoría:

Sólo el sábado de la semana pasada fueron arrestadas 127 personas por tratar de interrumpir los trabajos de Dakota Access. El 3 de septiembre, seis personas tuvieron que recibir atención médica por mordeduras de perros, y otras dos docenas fueron rociadas con spray que produce picor e irritación en la garganta y en los ojos. La periodista Amy Goodman -la misma que entrevistó a Pablo Iglesias cuando éste viajó a Nueva York en febrero de 2015 – fue arrestada por retransmitir la protesta para su programa de radio y televisión Democracy Now, que se emite a través de internet. Las autoridades de Dakota del Norte la acusaron de incitación a la violencia y a la desobediencia civil, lo que implica cárcel, a pesar de que no había ninguna constancia de que hubiera hecho otra cosa que informar. Además, este jueves la policía detuvo a 141 personas, y en el tumulto se oyeron disparos balas de verdad en dos ocasiones, aunque no hubo heridos. Los arrestados fueron puestos en libertad, salvo uno.

(Enlace para ver el vídeo)

La agresividad de las autoridades locales ha sido tan grande que los líderes de Standing Rock han pedido al Estado Federal -es decir, a Washington- que abra una investigación de lo que ellos consideran una actuación desproporcionada de las autoridades locales. Por ahora, sin embargo, el Gobierno de Barack Obama, tan dado a intervenir cuando se agrede a otras minorías -en especial la afroamericana-, no se ha pronunciado ante lo que el presidente de Standing Rock, Dave Archambult, califica de “militarización de las fuerzas policiales locales”. Lo más que ha hecho el presidente ha sido pedir que se suspendan las obras, lo que en la práctica apenas paralizó los trabajos durante 48 horas en septiembre.

Para colmo, el presidente entrante, Trump, tiene una inversión de 920 millones de € en la empresa que realiza las obras.

Así que para los indígenas está claro: lo que es necesario para las personas de origen europeo no lo es para ellos. Por eso, los descendientes de Toro Sentado se han lanzado a ocupar la pradera.

Primero lo intentaron en los tribunales, dado que la ruta del oleoducto es unaflagrante violación del Tratado del Fuerte Laramie de 1851. Perdieron. Lo cual no es una sorpresa, porque los tribunales tienden a entender los tratados de forma asimétrica: cuando benefician a los indígenas, no valen; cuando ayudan a los descendientes de los colonos, sí. De hecho, el golpe de gracia al proceso legal de los indios lo dio un tribunal de Washington el 8 de octubre, la víspera del Día Mundial de los Pueblos Indígenas.

Entretanto, Dakota Access compró el terreno en el que se estaba realizando la protesta, y el campamento tuvo que moverse a otro sitio a varios kilómetros. Así que la controversia parecía camino de ser ignorada por los medios de comunicación de Estados Unidos, para los que los indígenas son un tema de mínimo interés. A fin de cuentas, ¿qué cabe esperar cuando el equipo de fútbol americano de Washington tiene un nombre tan inconfundiblemente racista como Pieles Rojas (Redskins)?

Pero los lakotas y sus aliados tienen en el siglo XXI una ventaja de la que carecían Toro Sentado y Nube Roja: internet. El vídeo de siete minutos sobre las protestas de septiembre colgado por Goodman ya cuenta con más de 14 millones de visitas.Y la semana pasada un juez de Dakota del Norte rechazó los cargos en contra de la periodista. Al mismo tiempo, la estrella de rock Neil Young y los sospechosos habituales de este tipo de causas en Hollywood -Susan Sarandon, Leonardo DiCaprio, Ben Affleck- se han pronunciado a favor de los indios. Los disturbios del sábado fueron difundidos a través de Periscope, el servicio de vídeos de Twitter, y de Facebook Live, y esas retransmisiones han tenido decenas de miles de visitas cada una. Los indígenas también han creado la organización ReZpect Our Water, cuya grafía es claramente alternativa (sería el equivalente de emplear la letra k en lugar de la c en español), a través de la cual se han coordinado con una amplia gama de grupos de izquierda dentro y fuera de Estados Unidos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Igualdad, desigualdad y guerras

de+regreso+del+cole

Jimmy Baikovicius

Fuente:  ctxt

¿Qué tienen que ver la igualdad, y la desigualdad con las guerras, desde el punto de vista económico?

Todos suponemos que a mayor desigualdad habrá mayores tensiones sociales, económicas y políticas en la sociedad y ello puede acabar derivando en estallidos de guerras.

La lectura de la entrevista publicada en Ctxt nos ha hecho reflexionar sobre la relación de la guerra con la igualdad social y la desigualdad social.  Nos parece muy interesante lo que aporta Branko Milanović, pero, modestamente, nos parece que discrepamos en aspectos importantes que procuramos argumentar.

Branko  Milanović es un economista serbio afincado en USA, investigador jefe del Banco Mundial, y  dedicado a estudiar la desigualdad a nivel global.  Su último libro se llama Global Inequality: A New Approach for the Age of Globalization (Harvard University Press, 2016),

analiza los niveles de desigualdad entre países de todo el mundo, así como entre las clases sociales dentro de dichos países, a lo largo de varios siglos. Los resultados son sorprendentes, y dibujan un panorama en el que el mundo contemporáneo se parece cada vez más al del siglo XIX.

Pero además piensa que esta similitud nos puede llevar a una nueva guerra mundial como ocurrió con las desigualdades de principios del siglo XX con la Primera Guerra Mundial.

Según Branko

La desigualdad a nivel global es extremadamente alta, pero en las últimas décadas ha descendido ligeramente. Ese descenso viene ocasionado por las altísimas cotas de crecimiento de China, India, Indonesia o Vietnam. La desigualdad va en claro aumento en prácticamente todos los países del mundo, con alguna excepción, como Brasil. Ha crecido mucho en Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, China, India, Suecia, Alemania… Pero a nivel global desciende porque lo que cuenta es el crecimiento sostenido de China en las últimas décadas.

En el siglo XIX, la mayor parte de las desigualdades se producían dentro de cada país. En otras palabras, existían los aristócratas y los pobres campesinos, tanto en Rusia como en el Reino Unido o China. La brecha entre países era mucho menor. Hoy en día, lo que prima ahora es la brecha entre los países, muy por encima de las diferencias dentro de cada país. Pero -y este es el asunto crucial- si China, Indonesia y otros países siguen creciendo al ritmo de las últimas décadas, esa brecha va a cerrarse, y entonces el elemento nacional volverá a cobrar suma importancia.

Guerras y epidemias, en opinión de Branko han tendido siempre a reducir las desigualdades.  A ambas las denomina factores no económicos y en otras ocasiones “malignos” porque reducen la desigualdad destruyendo lo que hay.

.  Ahora coexisten con factores económicos benignos como

la educación, los subsidios de desempleo, los sindicatos y toda una serie de políticas de desarrollo del estado del bienestar.   En resumen, si queremos reducir la desigualdad, tenemos a nuestra disposición herramientas que son buenas y otras más desafortunadas, que la reducen a base de destrucción.

Y esta aseveración nos plantea grandes dudas:  ¿las guerras generan igualdad?  ¿Quizá se refiere a la igualdad en la miseria que generó en Europa la Primera Guerra Mundial, o a la igualdad en la miseria que generó en España la Guerra Civil?  ¿Es esa igualdad la que interesa desde un proyecto político igualitario y emancipador?  O, quizá se refiere a esa reducción de la desigualdad que provocó la Segunda Guerra Mundial en la economía estadounidense al crear una industrialización desde el tiron de la industria militar y que luego aprovechó para crear una potente clase media.

El matiz es importante.  Si la guerra genera igualdad, es

  • o igualdad en la miseria
  • o igualdad basada en que un país no ha sido devastado por la guerra, pero que se ha beneficiado de la guerra vendiendo armas.  Lo cual se nos ocurre clasificarlos como igualdad miserable.

Piensa que la desigualdad genera guerras

Es lo que defiendo en el libro para el caso de la Primera Guerra Mundial (no tanto la Segunda): la enorme desigualdad hizo que las élites en los países ricos no pudieran encontrar la demanda agregada suficiente para ‘colocar’ su capital dentro del país. Por eso se vieron tentados a exportar el capital y luego controlar políticamente los países en los que lo habían invertido. Eso llevó a una lucha por el territorio y en consecuencia a la guerra. De modo que sí, creo que la desigualdad está en el origen de las fuerzas que terminaron precipitando la Primera Guerra Mundial. Es algo que podría volver a suceder.

(…)  La desigualdad, a nivel nacional, puede convertirse en un problema global. Igual que sucediera con la Primer Guerra Mundial, en la que los intereses de las élites domésticas trajeron consigo consternación política transnacional y una gran guerra, podemos vernos en una situación en la que los niveles crecientes de desigualdad, que parecen un problema doméstico, repercutan en la política exterior, y lleven a ciertos países al enfrentamiento bélico con otros. Creo que es una lección fundamental.

La sucesión de hechos que pronostica Branko es la siguiente:

1º, Por las condiciones económicas se crea desigualdad.  Lo que provoca que los muy ricos acumulen mucho más capital (tal como ahora está ocurriendo gracias a la crisis económica)

2º, los muy ricos no encuentra mercado interior para seguir sacando beneficios (porque los “desiguales” no tienen para comprar) de sus nuevos capitales acumulados durante la crisis (tal como ocurre ahora debido a la crisis económica)

3º, por ello invierten en países extranjeros y desinvierten en los propios.  Que, ahora, con la globalización, pueden estar en cualquier lugar del mundo.

4º, como sus queridos capitales están allende sus fronteras, tienen la necesidad de controlar estos países extranjeros para asegurar sus capitales e intereses.

5º, los muy ricos influyen por tanto en sus respectivos gobiernos para que ellos, a través de su política exterior militarista controlen los países que les interesan.  Y lo hacen, claro está, contra los propios intereses nacionales de estos países extranjeros, que intentan rebelarse, y de la gente sometida a desigualda en sus propios países.

6º, estalla la guerra que provoca los siguientes casos:

  • los muy ricos siguen beneficiándose de sus inversiones en industrias militares o bancos que invierten en industrias militares, y de sus ventas de material militar.  Esto genera desigualdad.
  • los países que sufren la guerra son devastados.  Esto provoca igualdad en la miseria.  Ahora en muchos países en guerra acaban generándose los llamados Estados fallidos, es decir, igualdad crónica en la miseria.
  • los países que no sufren la guerra pueden conseguir, en la medida en que se beneficien económicamente de la guerra, una mejora de su igualdad interna, pero esta igualdad sera igualdad miserable.

En definitiva, la guerra, en nuestra modesta opinión provoca desigualdad, igualdad en la miseria e igualdad miserable.

No es un instrumento saludable de política, sino todo lo contrario.

Los ecologistas no son el enemigo

Imagen de Lur Rusines

Imagen de Lur Rusines  Titulada:  Desobediencia.

Fuente:  La Marea.

Os recomendamos la lectura del artículo de Olivia Carballar en La Marea.

Cualquier lucha ecologista, feminista, pacifista, pro tercer mundo, animalista, … corre el peligro de ser interpretada como una lucha contra los intereses económicos de uno u otro pueblo, ciudad o país.  ¿Quién nos dará empleo si la gente no viene a visitarnos para ver cómo se mata a un toro, de qué viviremos si no es de empleados de una base militar, no os dais cuenta de que si filtráis que nuestro agua tiene mercurio será peor para todos, para nuestras ventas de hortalizas, para el turismo, …?

Cualquiera que lucha por la mejora de cualquier aspecto de la sociedad se ha quedado estupefacto cuando alguien bienintencionado (de los malintencionados ni hablamos) le acusa de ser el enemigo de los intereses del común.

Los pacifistas lo que queréis es que nos invadan, el ecologismo impide el desarrollo de los pueblos, el feminismo amordaza al hombre y sus sentimientos, los animalistas no pensáis en los humanos, antes nosotros que el Tercer Mundo, …

Olivia Carballar nos lo deja muy claro en su artículo:  los ecologistas no eran el enemigo.  El enemigo era una industria minera irrespetuosa con el medio ambiente y los habitantes de la zona, el enemigo eran unas administraciones que miraban para otro lado.

En este blog siempre hemos apostado por los movimientos sociales.  Ellos son los que verdaderamente defienden lo que queremos defender y son los verdaderos actores de la lucha social por una defensa de la Seguridad Humana y la Seguridad Ecológica:  medio ambiente, educación, salud, empleo, etc.  Y lo hacen con metodologías de acción noviolentas y promoviendo la participación desde la base.  En muchos movimientos de base la gente colabora con su tiempo libre, con su propio dinero, con sus vacaciones, con lomejor de sí …

Sus desobediencias son las semillas de un futuro más justo, más ecológico, más humano, más pacífico.  No son chiquilladas o cabezonerías.  No son bravuconadas.  Son muestras de un alto compromiso personal y político que se expresa en grupos en los que no se quiere conquistar el poder, sino ejercerlo en común y desde la base; en los que no se busca llegar a la cumbre de la pirámide sino compartir responsabilidades y trabajos.

Conviene recordarlo.  Recordarlo y apoyarles, animarles, sonreírles.

Llegar al 0’7 % de la Ayuda al Desarrollo sólo supondría usar el 30’29 % del Gasto Militar oculto

Imagen de Luis Marina

Imagen de Luis Marina

Hace poco informábamos que España, desde la época de González, ha hecho 79 intervenciones militares en el extranjero.  De ello, sin dificultad, se deduce que nuestra política exterior es militarista y violenta.

También hemos publicado un estudio sobre el Gasto Militar español en 2016.  En él resaltábamos que el presupuesto del Ministerio de Defensa es de 5.787’89 millones de €, pero que el Gasto Militar español en 2016 será de 30.928’86 millones de €.  Esto hace que el 81’29 % del Gasto Militar español para 2016 esté oculto (un total de 25.372’72 millones de €) en múltiples partidas.  Una de ellas es en el presupuesto del Ministerio de Exteriores, donde, al menos, se ocultan 201’17 millones de € de Gasto Militar.

¿Cuál sería la alternativa?

Pensamos que, al menos en parte, la cooperación con otros pueblos, justa y solidaria.

Todos recordamos aquel pujante movimiento del 0’7 % para cooperación.  Aquella lucha que aún continua aún no ha dado los frutos apetecidos.

Ahora, Intermon-Oxfam publica cómo ha sido la evolución de la ayuda a la cooperación desde 1980.  Copiamos sus datos y añadimos en la siguiente tabla los gobiernos responsables:

Año% Ayuda al DesarrolloGobierno
19800'08Suárez
19810'13Calvo Sotelo
19820'13Calvo Sotelo
19830'04Felipe González
19840'08Felipe González
19850'10Felipe González
19860'09Felipe González
19870'08Felipe González
19880'07Felipe González
19890'14Felipe González
19900'20Felipe González
19910'24Felipe González
19920'27Felipe González
19930'28Felipe González
19940'28Felipe González
19950'24Felipe González
19960'22Felipe González
19970'24J.M. Aznar
19980'24J.M. Aznar
19990'23J.M. Aznar
20000'22J.M. Aznar
20010'30J.M. Aznar
20020'26J.M. Aznar
20030'23J.M. Aznar
20040'24J.M. Aznar
20050'27Zapatero
20060'32Zapatero
20070'37Zapatero
20080'45Zapatero
20090'46Zapatero
20100'43Zapatero
20110'29Zapatero
20120'16Rajoy
20130'17Rajoy
20140'13Rajoy
20150'13Rajoy

Y nos informa de que hay previstos 2.396 millones de € para el año 2016.

¿Qué hubiese ocurrido en 2015 si se hubiese destinado no el 0’13 % (1.753 millones) sino el 0’7 % reivindicado?  Se habría llegado a una Ayuda de 9.439 millones de €.  Es decir, habrían faltado conseguir 7.686 millones de € de las arcas españolas.  Muchos nos dirán que esto es imposible, que significa multiplicar por más de 5 la ayuda al desarrollo, que España está en crisis y que no habría dinero suficiente.

Sin embargo, esta política que apostaría sin dudas por la cooperación habría supuesto únicamente el 30’29 % del Gasto Militar oculto de 2016.

Ni un tercio de lo que se da a los militares por debajo de la mesa con trampas antidemocráticas.

No nos habríamos quedado indefensos.  Nos considerarían un país cooperador y no un país interventor.  Nuestra política exterior cambiaría de cara y colaboraríamos en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles.

Dinero hay.  Sólo queda que forcemos la voluntad política.

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