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Noticias del Congo

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MONUSCO Photos

Fuente: ABC.

Llevamos un tiempo sin noticias de la República Democrática del Congo (RDC).

Mientras el drama de la guerra siria nos bombardea la sensibilidad y es ampliamente difundido por todo tipo de medios, el silencio del drama de RDC es asombroso.

Son cuatro millones de desplazados, según el Consejo Noruego para los Refugiados, que ha publicado el informe 2017 Africa Report on Internal Displacement donde así lo afirma. Un promedio de 5.500 personas al día, en un conflicto que cuenta con más de 70 grupos armados enfrentados y en una escandalosa guerra por los grandes recursos y materias primas codiciadas por todos.

La Directora del Consejo Noruego para los refugiados, señala

Es una megacrisis. La escala de personas que huyen de la violencia está fuera de lo común, superando a Siria, Yemen e Irak

Las cifras africanas son espeluznantes, con 12´6 millones de desplazados en 2017. El país que encabeza el ranquing es la RDC.

Los datos son, sencillamente, inadmisibles y los casos que se exponen descorazonadores

«Lo que hemos visto de primera mano en la provincia de Tanganyika es más que horrible. La semana pasada encontramos una iglesia que albergaba a más de 80 personas que habían huido de los ataques en septiembre, familias amontonadas en absoluta miseria. Niños durmiendo en suelo mojado, cubiertos por sacos de azúcar vacíos

o bien

La violencia ha impedido que muchas familias accedan a su tierra para mantener el sustento, lo que ha derivado en hasta 7,7 millones de personas que padecen inseguridad alimentaria grave, un 30 por ciento más que el año anterior.

Además, la falta de acceso al agua potable ha provocado un brote de cólera que ha acabado con la vida de unas 600 personas.

A una situación tan dramática, además, le ocurre que RDC es el “segundo” país con menor financiación de los que auspicia la ONU ante la grave crisis y hambruna de África. Lo vuelve a denunciar la Directora del Consejo Noruego de Refugiados

La fatiga de los donantes, el desinterés geopolítico y las crisis en competencia han llevado al Congo a una posición muy remota en la lista de prioridades para la comunidad internacional. Sino logramos avanzar ahora, el hambre se extenderá y la gente morirá

Congo no interesa. Lo que allí se juega en una interminable guerra de más de 20 años cuenta con el beneplácito de las grandes potencias, que sacan tajada del desbarajuste y precisan nuestra desinformación y nuestro silencio como parte de su estrategia de dominación.

Congo no es Siria, ni ninguno de los países donde los medios de comunicación necesitan vendernos una versión del conflicto que nos alarme y nos induzca a presionar a nuestros gobernantes a actuar (luego ellos verán cómo “actúan”, casualmente haciendo coincidir su intervención presurosa con sus intereses de siempre; unos intereses que no suelen coincidir con los de las poblaciones de esos países).

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Unas preguntas simples sobre las 87 intervenciones militares españolas en el exterior

Fuente: Revista Española de Defensa

Recientemente España se ha desplegado militarmente hablando en Letonia, país con el que, a tenor del “informe país” de la Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, España cuenta con una ridícula inversión directa de 1´64 millones de euros en 2015 y acumulada desde 2012 de 17,9 millones de euros, una verdadera nadería, principalmente relacionada con negocios de FCC, Iberdrola, Inditex y Mango. A Letonia le exporta España productos por la también ridícula cifra de 133 millones de euros, sobre todo cereales (56 millones), madera (8 millones) y equipos eléctricos (29 millones), e importamos de Letonia por valor de 161 millones de euros, principalmente por frutas (28 millones), verduras (17 millones) y bebidas alcohólicas (16 millones).

Con Letonia no nos une más de lo que, por ejemplo, con países como Mueva Zelanda, por poner uno que esté a nuestras antípodas, con el que mantenemos relaciones internacionales desde mucho tiempo antes, inversiones más cuantiosas, exportaciones por más de 229 millones de euros e importaciones de 137 millones, según el propio informe país correspondiente o con Madagascar, con quien España mantiene relaciones desde mucho más tiempo que con Letonia, mantiene inversiones sólidas y de mayor calado, sobre todo en la generación de energía, y exportamos en 2015 más de 30 millones de euros, con importaciones de Madagascar por valor de 71 millones en dicho año, y una cooperación internacional de más de 30 millones de euros (cero euros en el caso letón).

Con Letonia, la relación española es, por decir algo, “por los pelos” y tangencialmente por el hecho de ser ambos miembros de la UE y de la OTAN y de plegarse ambos al mando de EE.UU.

¿Qué tenemos que ver con Letonia como para mandar a nuestro ejército, en formación de combate, allí? Aparentemente nada. Pero nuestros políticos afirman, con Rajoy a la cabeza, que mucho, muchísimo y que sin nuestra presencia militar en Letonia prácticamente la vamos a cagar como sociedad, hasta el punto de que aprovechó su visita a la base militar de Adazi, donde está acampada la tropa española en dicho país, para anunciar que España aumentará su presencia militar en aquel país para atajar la creciente agresividad rusa.

La respuesta obvia es que bien poco. Que las razones que esgrime nuestro rancio militarismo para involucrarse (por cierto, incumpliendo el mandato de llevar estos temas al Parlamento para su aprobación) en una operación militar allí no tiene que ver ni con los intereses de España en aquel lugar (como vemos casi ninguno), ni con la defensa de España, ni con los intereses mundanos de los españoles, tales como aguantar las políticas antisociales que padecemos, conseguir empleo, una sanidad de calidad y tantas otras. Y si se nos apura, tampoco tiene nada que ver con los intereses de los letones, probablemente poco ufanos del papelón que la OTAN está jugando en su frontera con Rusia.

Cuentan más bien razones de otra índole, como por ejemplo:

  • Que la única manera de pintar algo en la política internacional de nuestro gobierno, y a falta de verdadera política, es vindicarse como mamporreros en cuanto conflicto bélico aparece y dejar claro así nuestro papel subalterno y de guardián de las esencias de occidente.
  • Que se quieren congraciar con EEUU y demostrar que su contribución al esfuerzo militar exigido por éste es puntual y fiel.
  • Que, dado que el presupuesto explícito del Ministerio de Defensa únicamente da para pagar los PEAS, pagar los sueldos de nuestro desproporcionado ejército y poco más, la única manera de disfrazar el gasto de mantenimiento y la operatividad de los sistemas de armas es mandarlas fuera a rodar y pasar luego a los gastos opacos de las operaciones en el exterior la factura de las reparaciones, de la puesta a punto, etc.
  • Que al exhibir nuestras armas en el extranjero es más fácil vender nuestro catálogo de armamento a terceros, lo que le viene muy bien a la industria militar y a sus aliados políticos y económicos.
  • Que de paso sirve de entrenamiento para los soldados españoles que se despliegan en estas misiones.
  • Que dada la impopularidad del militarismo en España, y principalmente del gasto militar, sacar triunfalistamente la tropa al exterior, inventar un relato entre humanitario y heroico lleno de tópicos y trufado de boberías y llenar las portadas de sensibleras fotografías de nuestra flamante ministra, del propio Rajoy y otras instituciones, sirve muy bien a la campaña de autobombo del ejército y para intentar justificar el desmesurado gasto militar que mantenemos.
  • Que, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, ofrecen a nuestros militares un cuantioso sobresueldo que les deja bien contentos con esta situación.

De modo que, hecha la pregunta, hecha la respuesta: la misión sirve para mantener el estado de despropósito de la defensa española y para beneficiar a los de siempre. Para nada más y, sobre todo, para nada relacionado con la defensa y con los intereses humanitarios y buenistas que se invocan por nuestra casta extractiva.

Pero nos vamos a preguntar otras cuantas cuestiones igualmente incómodas. Por ejemplo:

  • ¿Cuánto cuesta este envío de tropas y tanques a Letonia en realidad?
  • ¿Para que sirven las otras cinco misiones bajo mando OTAN que realiza España en la actualidad (Apoyo a Irak  adiestrando a sus soldados, Apoyo a Turquía con misiles Patriot, Grupos navales permanentes de la OTAN, Policía aérea en el Báltico , Resolute Support en Afganistán y Sea Guardian ) y cuánto nos cuestan al año?
  • ¿Para qué sirven las seis misiones que realizamos actualmente bajo mandato de la Unión Europea (EUNAVFORMED Sofía http://www.defensa.gob.es/misiones/en_exterior/actuales/listado/eunavformed.html en las costas libias, EUTM RCA en República Centroafricana entrenando militares, EUTM Somalia  también entrenando militares, EUTM Mali en apoyo del expansionismo francés, Destacamento Marfil en Senegal, Operación Atalanta  en el índico), y cuánto cuestan al año o desde que llevamos con ellas?
  • ¿Para qué sirven las tres operaciones militares que mantenemos bajo mandato ONU (FINUL en Líbano, Acuerdo de paz  en Colombia, y apoyo a RCA en Gabón) y cuánto cuestan al año o desde que llevamos con ellas?
  • ¿Para qué sirven las cuatro operaciones militares que mantenemos por propia iniciativa y sin mandato alguno (Golfo de Guinea , Seguridad cooperativa  en Mauritania, Seguridad cooperativa en Senegal y Seguridad cooperativa en Túnez) y cuánto cuestan?
  • ¿En qué han mejorado los índices de desarrollo humano, o el índice de paz de estos lugares gracias a la presencia y la inversión militar española en estos años?
  • Para qué han servido las en total 87 operaciones militares que llevamos desde Felipe González hasta la fecha, 21 con Felipe González, 23 con Aznar, 22 con Zapatero y otras 21 con Rajoy, con miles de millones malgastados en estas?
  • ¿Para vender armas, para ocultar y encubrir el gasto de operatividad de las fuerzas armadas, para entrenar a la tropa, para servir a la estrategia de dominación de occidente, … o para ayudar a conseguir un mundo más justo y pacífico?
  • ¿Se ha evaluado qué impacto habría tenido efectuar un esfuerzo en recursos personales y económicos similar en cooperación al desarrollo?

Resulta evidente que nuestro exagerado intervencionismo militar no es una buena señal y nada tiene que ver con una política de paz.

¿Por qué nadie le pregunta en serio estas cosas al gobierno?

¿Por qué no se muestra nuestra rebeldía e indignación ante este macabro papel de nuestra política exterior?

Muchos poqués y pocas ganas de encararlos. Se nota que estamos de vacaciones.

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Los ecologistas no son el enemigo

Imagen de Lur Rusines

Imagen de Lur Rusines  Titulada:  Desobediencia.

Fuente:  La Marea.

Os recomendamos la lectura del artículo de Olivia Carballar en La Marea.

Cualquier lucha ecologista, feminista, pacifista, pro tercer mundo, animalista, … corre el peligro de ser interpretada como una lucha contra los intereses económicos de uno u otro pueblo, ciudad o país.  ¿Quién nos dará empleo si la gente no viene a visitarnos para ver cómo se mata a un toro, de qué viviremos si no es de empleados de una base militar, no os dais cuenta de que si filtráis que nuestro agua tiene mercurio será peor para todos, para nuestras ventas de hortalizas, para el turismo, …?

Cualquiera que lucha por la mejora de cualquier aspecto de la sociedad se ha quedado estupefacto cuando alguien bienintencionado (de los malintencionados ni hablamos) le acusa de ser el enemigo de los intereses del común.

Los pacifistas lo que queréis es que nos invadan, el ecologismo impide el desarrollo de los pueblos, el feminismo amordaza al hombre y sus sentimientos, los animalistas no pensáis en los humanos, antes nosotros que el Tercer Mundo, …

Olivia Carballar nos lo deja muy claro en su artículo:  los ecologistas no eran el enemigo.  El enemigo era una industria minera irrespetuosa con el medio ambiente y los habitantes de la zona, el enemigo eran unas administraciones que miraban para otro lado.

En este blog siempre hemos apostado por los movimientos sociales.  Ellos son los que verdaderamente defienden lo que queremos defender y son los verdaderos actores de la lucha social por una defensa de la Seguridad Humana y la Seguridad Ecológica:  medio ambiente, educación, salud, empleo, etc.  Y lo hacen con metodologías de acción noviolentas y promoviendo la participación desde la base.  En muchos movimientos de base la gente colabora con su tiempo libre, con su propio dinero, con sus vacaciones, con lomejor de sí …

Sus desobediencias son las semillas de un futuro más justo, más ecológico, más humano, más pacífico.  No son chiquilladas o cabezonerías.  No son bravuconadas.  Son muestras de un alto compromiso personal y político que se expresa en grupos en los que no se quiere conquistar el poder, sino ejercerlo en común y desde la base; en los que no se busca llegar a la cumbre de la pirámide sino compartir responsabilidades y trabajos.

Conviene recordarlo.  Recordarlo y apoyarles, animarles, sonreírles.

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24 millones de niños sin escuela por causa de la guerra

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Niños de Tilcara saliendo del cole

Fuente: Centro de Noticias ONU

Y aquí tenemos otra de las consecuencias de la guerra. En el mundo, dice la ONU, hay más de 24 millones de niños privados de ir a la escuela por causa de la guerra. La cifra supone uno de cada menor de entre 6 y 15 años de los 109 millones de ellos que habitan en lugares en guerra.

Ya lo vemos: la guerra, entre otras muchas cosas, sirve para que los niños no vayan a la escuela. Y que los niños no vayan a la escuela sirve para perpetuar las guerras. Una especie de pescadilla que se muerde la cola.

Según Unicef,

“Sudán del Sur registra la mayor proporción de niños sin escolarizar, con un 51%, seguido de Níger, Sudán y Afganistán. Insistimos: la educación en zonas de conflicto no es sólo conocimientos, sino una herramienta de apoyo psicosocial”

Llama la atención el listado de países con niños sin escuela. Y llama la atención porque, precisamente, dos noticias muy recientes nos explican cómo nuestro Ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha estado hace unos días en el Cuerno de África donde ha dicho que “En Europa tenemos que ser conscientes de que esta misión es fundamental para la seguridad e impedir que se expanda el terrorismo”, según la Agencia Efe y en Afganistán, donde se ha explayado elogiando el valor de los militares españoles que han luchado allí y ha dicho que siente “un especial orgullo de ver cómo unos compatriotas, con entusiasmo, ilusión, ganas y sacrificio, aceptan estar muy lejos de su patria pero muy cerca de ella, porque lo dan todo por ella».

Por una extraña coincidencia, las palabras de este paladín de la injerencia militar coinciden con el conocimiento que ahora tenemos, por denuncia de UNICEF, de que en estos países donde estamos “pacificando” hay una relación de cuatro de cada diez niños que por la guerra no tienen acceso a la educación.

¿Será que exportamos la guerra e impedimos la educación de estos niños por pura casualidad?¿Será que la educación no importa en esta labor tan loable de llevar la paz al mundo?

¿Será que un interés de los halcones de la política es que los niños, esos niños, no tengan educación?

¿Y si en vez de en guerras y guerreros llevamos a los pueblos profesores y cultura?

Se nos ocurre ahora pensar también que la privación de educación de estos niños en países donde nuestros guerreros están actuando in situ o en otros, tiene también una estrecha relación con el grado de desconocimiento de este drama por parte de nuestras “educadas” sociedades libres.

¿Saben nustros niños que sus congéneres de otros países no pueden ir al colegio?¿Comparten este avance civilizatorio?¿lo saben los adultos?¿lo aceptan impasibles?

¿Será que la cultura es el peor enemigo de la guerra y su reino de dominación e injusticia y por eso los señores de la guerra la vapulean?

Muchas preguntas y una sola indignación.

Y una causa urgente.

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De los Objetivos de Desarrollo del Milenio a los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Imagen de un.org

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio fueron un gran despliegue mediático que consiguió (a medias) varios logros reseñables, pero que se quedaron a medio camino.

Los ODM se aprobaron en el año 2000 y debían ser alcanzados en 2015.  Abordaban algunos de los grandes retos de la Humanidad:  la lucha contra la pobreza, lograr la educación primaria universal, lograr la igualdad de género, reducir la mortalidad infantil, mejorar la mortalidad materna, combatir enfermedades como el VIH y la malaria, preservar el medio ambiente y establecer alianzas globales para que todo esto fuera posible.

Desde nuestra óptica siempre hemos criticado que, al menos, faltaba un objetivo imprescindible para lograr los otros:  reducir el gasto militar real de los países (incluyendo acabar con la producción y el tráfico de armas).  Muchas veces hemos alertado de que las grandes injusticias e inequidades mundiales se basan y sostienen por un sistema militarista y violento que impide que los cambios lleguen a ser profundos y los dejan en meras reformas o lavados de cara.

Ahora y con el horizonte de 2030 se están lanzando los Objetivos de Desarrollo Sostenibles, con 17 objetivos y 169 metas (y que literalmente los podemos leer aquí):

1.-  Pobreza:  Erradicar la pobreza en todas sus formas y en todas partes.

2.-  Hambre:  Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición, y promover la agricultura sostenible.

3.-  Salud:  Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos y todas las edades.

4.-  Educación:  Garantizar la educación inclusiva, equitativa y de calidad.  Y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida y para todos.

5.-  Igualdad de género:  Lograr la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas.

6.-  Agua:  Garantizar la disponibilidad de agua y su ordenación sostenible, así como el saneamiento para todos.

7.-  Energía:  Garantizar a todos el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna.

8.-  Economía:  Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos.

9.-  Infraestructuras:  Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible, y fomentar la innovación.

10.-  Desigualdad:  Reducir la desigualdad dentro y entre los países.

11.-  Ciudades:  Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

12.-  Consumo:  Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.

13.-  Cambio bioclimático:  Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.

14.-  Océanos:  Conservar y utilizar de manera sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.

15.-  Medio Ambiente:  Proteger, restaurar y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, el manejo sostenible de los bosques, combatir la desertificación, y detener y revertir la degradación de la Tierra y detener la pérdida de la biodiversidad.

16.-  Paz y justicia:  Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles.

17.-  Alianzas:  Fortalecer los medios de ejecución (de los Objetivos) y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 16, el dedicado a la Paz y justicia tiene las siguientes 10 metas:

1. Reducir considerablemente todas las formas de violencia y las tasas de mortalidad conexas en todo el mundo.

2. Poner fin al maltrato, la explotación, la trata, la tortura y todas las formas de violencia contra los niños.

3. Promover el estado de derecho en los planos nacional e internacional y garantizar la igualdad de acceso a la justicia para todos.

4. Para 2030, reducir de manera significativa las corrientes financieras y de armas ilícitas, fortalecer la recuperación y devolución de bienes robados y luchar contra todas las formas de delincuencia organizada.

5. Reducir sustancialmente la corrupción y el soborno en todas sus formas.

6. Crear instituciones eficaces, responsables y transparentes a todos los niveles.

7. Garantizar la adopción de decisiones inclusivas, participativas y representativas que respondan a las necesidades a todos los niveles.

8. Ampliar y fortalecer la participación de los países en desarrollo en las instituciones de gobernanza mundial.

9. Para 2030, proporcionar acceso a una identidad jurídica para todos, incluido el registro de nacimiento.

10. Garantizar el acceso público a la información y proteger las libertades fundamentales, de conformidad con las leyes nacionales y los acuerdos internacionales.

¿Cómo?

  1. Fortalecer las instituciones nacionales pertinentes, incluso mediante la cooperación internacional, con miras a crear capacidad a todos los niveles, en particular en los países en desarrollo, para prevenir la violencia y combatir el terrorismo y la delincuencia.
  2. Promover y aplicar leyes y políticas no discriminatorias en favor del desarrollo sostenible.

¿Qué os parece?

A nosotros se nos queda muy corto, muy inconcreto.  Y, por lo tanto, sospechamos que este paso dado para incluir los temas pacifistas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible va a ser un pasito muy corto.

Nuevamente nos encontramos con que los temas pacifistas primero no se tienen en cuenta, luego se incluyen pero junto con otros y, por tanto, quedan diluidos y ninguneados.

Imagen de http://primetime.unprme.org/

 

Si miramos la imagen anterior, vemos que las propias Naciones Unidas tienen claro que la Paz  está en la base de todo el desarrollo sostenible humano.  ¿Por qué, entonces, no lo promueven más con sus ODS y con agendas específicas y radicales? ¿O es que la paz no deja de ser una palabra retórica que nada tiene que ver con las intenciones de fondo de Naciones Unidas?

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Cooperación militar con Marruecos

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cesar casellas

Fuente: Infodefensa

El Director General de Armamento y Material (DGAM) del Ministerio de Defensa español ha aprovechado la feria de armas DSEI celebrada en Londres a mediados de Septiembre, para explicar que el Gobierno Español está haciendo una labor de apoyo a la industria militar española en materia de venta de armas y cooperación militar con Marruecos.

Estamos viendo con la industria española posibilidades comerciales y de colaboración con Marruecos

Si hemos de hacer caso al General García Montaño (DGAM). Marruecos ha pedido ayuda a España para llevar a cabo algunos programas de armamentos que quieren poner en marcha, para los que piden, principalmente, transferencia tecnológica y acuerdos de colaboración.

Aparentemente los marroquíes negocian con las empresas del sector militar industrial, lo que nos hace preguntarnos cómo es posible esta “intromisión” del gobierno, que descaradamente se pone a la cabeza de dicho sector para apoyar sus negociaciones, demostrando el difícil contorno que separa-une los intereses privados y de las élites políticas españolas en lo relativo al complejo militar-industrial.

Sorprende en segundo lugar que sea el Ministerio de Defensa español, que mantiene a los países del Magreb entre sus potenciales enemigos, el que ahora potencia la transferencia de armas y tecnología al ejército marroquí.

O una de dos, o la idea de enemigo es meramente manipuladora (y en ese caso obscena por lo que conlleva de apelación a miedos infundados) y una excusa para justificar un ejército innecesario, o estamos convirtiendo a Marruecos en el territorio interpuesto para que hagan la guerra por nosotros, con nuestros propios intereses y bajo nuestra absoluta dependencia, lo cual además parece patético y de una discutible eticidad.

En todo caso, lo que sí podemos asegurar es que el Gobierno de España va a contribuir decisivamente con el de Marruecos para que los marroquíes tengan que soportar a futuro una ingente  deuda militar en detrimento de necesidades sociales evidentes. Dios los cría y ellos se juntan.

Tal vez si la cooperación con Marruecos se centrara en potenciar el desarrollo compartido y la seguridad humana, los marroquíes tendrían verdaderas razones para considerarnos un pueblo hermano, lo que no parece el caso en las actuales circunstancias.

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¿Ejercito europeo? Nuevo documento de reflexión y propuestas

Resultado de imagen de ejército europeo

Por VoxEurop

Fuente: ¿Ejército europeo?  Colectivo Utopía Contagiosa.

Acabamos de publicar, con el apoyo de diversos colectivos de lucha antimilitarista y eco-pacifista (Ecologistas en Acción, Revista El Topo Tabernario, Red Antimilitarista Noviolenta de Andalucía, Bardenas Ya, Espazo Aberto Antimilitar), un documento sobre la idea que se maneja en Europa de un ejército europeo.

Aunque es algo oculto, la realidad es que la construcción de la superestructura europea también consolida un refuerzo del militarismo y la idea intervencionista como uno de sus grandes ejes.

La opinión publicada nos afirma la debilidad militar europea, lo cierto es que los países europeos, en su conjunto, cuentan con más de 6.300.000 efectivos adiestrados para la guerra o en activo militar, con un gasto militar conjunto que supera los 230.000 millones de euros anuales, con una industria de armas que exporta armas (y conflictos) por más de 140.000 millones de euros cada año y con un historial intervencionista de más de 40 operaciones militares en el exterior bajo bandera de la U.E.

Pero eso no es todo. La “pacífica” Europa cuenta con un verdadero cuerpo militar, que ya opera en acciones en el exterior, así como con un Estado Mayor propio, un sistema de espionaje al uso, un “comité político y de seguridad” que en teoría dirige las operaciones militares en las que se involucra Europa, un Comité MIlitar que conduce dichas operaciones, y una Agencia Europea de Defensa que consolida un polo militar-industrial al servicio de la remilitarización industrial y la venta de armas al exterior.

A ello se unen una serie de disposiciones políticas y económicas que en la práctica están suponiendo la creación de nuevos cuerpos militares especializados, la coordinación de inversiones militares, el aumento del gasto militar europeo y una política exterior cada vez más implicada militarmente.

A todo ello no es extraña la aparición de nuevos objetivos militares difusos y poco habituales, basados en justificaciones más que discutibles, como los riesgos planetarios, la inseguridad global,  el terrorismo yihadista o incluso los inmigrantes y refugiados que huyen de otros conflictos (en gran parte potenciados por las políticas de dominación de las que Europa es artífice).

La operación militar EURONAVFOR MED, contra la “piratería” y la inmigración, y las apelaciones actuales a la idea de seguridad en la crisis de los refugiados que huyen de las guerras de Siria, Libia, del desastre dejado por las operaciones militares occidentales en Afganistán y otras tantas,aparecen como puntas de lanza de este ideal que aboga por el uso de la fuerza militar para abordar estas situaciones.

La idea de un “ejército europeo” que hace unos meses lanzó el Presidente de la Comisión Europea J.C. Juncker y corifeó entre otros la iInistra de Defensa alemana Ursula von der Leyen y el ex-secretario de la OTAN Javier Solana, entra de lleno en esta idea de refuerzo militarista de Europa.

Desde una postura crítica nos preguntamos si esta idea es asumible para quienes aspiran a hacer de la paz basada en el desarrollo humano y en la idea de seguridad humana.

Desde el pacifismo entendemos que no. Ningún ejército defiende la seguridad humana y un ejército europeo no cambiaría este panorama, ni en lo que se refiere al desmesurado gasto militar, ni en lo que se refiere al enfoque de su industria militar, ni en lo que se refiere a sus objetivos intervencionistas militares. Por otra parte, dicho ejército nos arrastraría a una mayor deuda y se haría, en todo caso, en detrimento de necesidades sociales básicas para los europeos y para la humanidad.

El documento que presentamos aboga por iniciar a escala europea un proceso de transarme, encaminado a realizar cambios profundos y graduales para abandonar la defensa militar, basada en la idea de seguridad militar, y sustituirla por una defensa noviolenta basada en la idea de seguridad humana y promoción de los bienes sociales.

Como botón de muestra de algunas de las propuestas a corto plazo que deberían llevarse a cabo en Europa, se encuentran

  • El reconocimiento de la Convención Universal de Derechos de los Trabajadores Migratorios y de sus familias, y de sus implicaciones en cuanto a la protección internacional de los migrantes. Dicha convención, a pesar de su vigencia internacional al ser reconocida por la ONU y por el número suficiente de países para su plena aplicación, no h sido aprobada y acogida por ninguno de los países de la UE
  • El reconocimiento sin restricciones del cuerpo de derecho internacional de refugiados y de las normas internacionales del derecho del mar, actualmente restringidos en Europa.
  • La eliminación del enfoque militar de los actuales instrumentos de FRONTEX y de las operaciones EURONAVFOR
  • La apuesta por una lucha integral contra la violencia estructural que impone a millones de personas la inmigración como una, o la única, salida personal, porque tan esencial como el derecho a emigrar debe ser el derecho a no tener que hacerlo.
  • La renuncia de la UE a las operaciones militares en activo para el área mediterránea, África y Oriente Medio.
  • La prohibición de venta de armas a países del área.
  • La inversión de Europa en el área en desarrollo humano y consecución de los Objetivos del Milenio en relación con la región
  • Apostar por apoyar un movimiento social de inmigración que luche contra las políticas tanto de los estados expulsores como de Occidente y que luche por un mundo sin fronteras e inclusivo, donde no haya “extranjeros” sino personas, podría servir de aldabonazo a un cambio más radical.

Esperamos que el documento propicie un debate necesario y ayude a un cambio en las agendas políticas y en las propuestas que se llevan a esa cosa que llaman Europa.

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13 millones de niños de Oriente Medio sin educación por las guerras

Imagen de ACNUR Américas

Fuente:  Rebelión.

Ofrece la ONU datos así de sobrecogedores:

  • 13 millones de niños sin educación por las guerras.
  • Una generación perdida para estos países.  Una generación sin conocimientos, sin cultura (o lo que es peor, con una cultura basada en la violencia como forma de afrontar los conflictos), sin formación que les facilite una mejor forma de vida.
  • 8.850 colegios inservibles a causa de la violencia.
  • Ha habido casos de profesores y estudiantes bajo fuego directo.  Por ejemplo, en Yemen 13 miembros del equipo escolar y cuatro niños murieron asesinados en un ataque contra la sala de profesores en la ciudad de Amran, al oeste del país.
  • Son habituales los casos de colegios utilizados como refugios temporales.  En algunos colegios se han instalado tanques y ametralladoras antiaéreas.
  • Ha habido casos de escolares que han tenido que cruzar líneas de fuego directo para asistir a la escuela y realizar los exámenes.
  • Sólo el pasado año, UNICEF documentó 214 ataques contra colegios en Siria, Iraq, Libia, los Territorios Palestinos, Sudán y Yemen.
  • En Siria 52.000 profesores han dejado sus puestos, con lo que el sistema escolar se ha desmoronado porque ya no hay personal cualificado.

Es decir, la guerra actualmente está dejando sin presente a muchas poblaciones, pero cuando acabe, si es que acaba, porque ahora las guerras en Oriente Medio tienen una sospechosa habilidad para enquistarse, habrán dejado a varias generaciones sin educación ni formación, sin futuro y sin recursos.  Habrá países sin hospitales, sin casas, sin vías de comunicación, sin educación, sin profesionales cualificados.  Aptos para la explotación de otros más listos. Se habrán conseguido países sin posibilidad de un futuro mejor, países insertos en la Edad Media.  Destruir escuelas es, así, un arma de destrucción masiva.

Y, todo ello ¿a quién le beneficia?  ¿Quizá al primer mundo que disfruta de sus recursos?  Parece que toda esta miseria y falta de educación puede ser funcional al sistema de violencia estructural que imponemos desde el primer mundo.

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Industria farmacéutica, generadora de violencia

Imagen de Pontificia Universidad Católica de Chile

Recomendamos ver el siguiente vídeo sobre la industria farmacéutica y cómo genera violencia directa, cultural y estructural.

Violencia directa.

En en vídeo se dice que la industria farmacéutica, con tal de no perder beneficios, es capaz de dejar morir a la gente si ello le va a suponer fabricar medicamentos para personas que no pueden pagarlos.  La enfermedad de Chagas y muchas otras son un ejemplo.

También lo es la avaricia de la industria farmacéutica cuando se niegan a proporcionar tratamientos eficaces por algo menos de precio, como en la hepatitis C (releed, por favor:  ¿Qué queremos defender, la lucha contra la hepatitis C? y también:  303 ametralladoras pesadas equivalen a 104 personas libres de hepatitis C).

Violencia estructural.

También se nos explica que la industria farmacéutica es capaz de dejar de investigar en medicamentos que curan enfermedades, por ejemplo los antibióticos, porque prefiere invertir en otros que tratan (pero no curan) otras enfermedades.  La razón es muy clara, un enfermo curado ya no es un cliente, mientras que un enfermo tratado es un cliente de por vida (obesidad, hipertensión, …).

Da mucho que pensar la afirmación de los científicos sobre que la mayor parte de la investigación básica, la que de verdad acaba formulando nuevas moléculas y tratamientos, no se hace por la industria farmacéutica, sino por las universidades.  Más todavía cuando informan de que dichas universidades no se benefician de las patentes y de que los investigadores que trabajan para las universidades están, en muchos casos, pagados con contratos muy escasos.

Denuncian que la sociedad, de esta manera paga dos veces por su medicamento.  Una, cuando con los impuestos pagamos las universidades y sus centros de investigación, otra cuando pagamos precios desorbitados por los medicamentos a las farmacéuticas.

Violencia cultural.

La lógica de la que se aprovechan nos lleva, de lleno, a lo que hemos llamado paradigma de dominación-violencia:  las farmacéuticas tienen derecho a las patentes y a sus precios descomunales porque ellas hacen un esfuerzo económico para producir medicamentos y arriesgan su dinero.

La lógica del paradigma de cooperación-noviolencia nos diría que quien está arriesgando, de verdad, es la sociedad y sus enfermos, que arriesgan la vida.

La cooperación-noviolencia nos llevaría a un modelo en el que primase el compartir información e investigación, no al secretismo de las actuales farmacéuticas.

Nos gusta especialmente el vídeo porque los científicos no se quedan en la crítica y nos señalan algunas alternativas posible, muy posibles.

Que os guste:

 

 

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Antimilitarismo y elecciones municipales y autonómicas

Hasta ahora cuando llegaban las elecciones municipales y autonómicas se solía pensar que no era el momento del debate militarismo-antimilitarismo.  Se veían mucho más claro centrar este debate en los comicios generales y en las propuestas generalistas que “ofertaban” los partidos en liza (por cierto siempre referidas a pequeñas reformas cosméticas pero sin entrar en el nucleo de preguntas que el antimilitarismo formula a la sociedad.

Sólo algunos grupos intentaban que se reconociesen como importantes temas muy locales y pegados a sus preocupaciones habituales:  campos de tiro próximos, campamentos militares que molestaban, etc.  Pero un debate más general y pormenorizado no lo habíamos abordado con intenciones de trascender a la agenda de los partidos políticos con fuerza.

Hemos querido ofrecer un material que desvela que lo militar sí afecta al ámbito local y autonómico en gran medida.

Además, con la propuesta que os ofrecemos pensamos que cubrimos, al menos en parte, porque todo es susceptible de ser mejorado, el aspecto propositivo que ha de caracterizar al antimilitarismo y a la noviolencia.  Por ello hay un capítulo de 8 páginas que hemos titulado “Cultura de paz” en el que hay muchas propuestas para construir la paz desde municipios y Comunidades Autónomas tanto antes como durante y después de una guerra.

Como siempre, esperamos que os guste.

Además, agradeceríamos comentarios, enlaces con informaciones de nuevos temas a tratar, propuestas y correcciones para mejorar este trabajo.

Y también quedamos a la espera de que a algún grupo le interese el debate mediante una charla específica con los partidos de su zona.

Antimilitarismo y Elecciones Municipales y Autonómicas 2015 by Colectivo Utopía Contagiosa

 

 

 

 

 

 

 

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