Archive for NAVANTIA

La industria de Defensa por Comunidades

Fuente:  Infodefensa.

IDS y Marca España han sacado el sexto anuario Spain Defence & Security Industry.  Está concebido para ser una herramienta para la difusión de la industria militar española.  Este año, el dossier cuenta con 124 páginas y se ha titulado “: I+D:  un enfoque estratégico”.  Por su puesto, a todo color y a todo lujo de infografías y fotografías.

Muchas son las cuestiones que se deberían aprovechar de esta publicación, pero nos vamos a centrar en una de ellas, la presencia dispar de la industria de defensa por Comunidades.

Destaca Madrid con más de 3.500 millones de € facturados en ventas militares (datos de 2015), el 62’9 % del total.  La razón es que en Madrid se sitúan muchas de las principales firmas.  Sobre todo, desnivela la balanza la presencia de Airbus, que es responsable, a nivel global del 64’8 %  del negocio de las armas en España.  Además, Madrid logró facturar en 2015 120 millones de € más que en 2014.

La segunda Comunidad es Andalucía con 1.200 millones de € y el 21’2 % del total.  La razón vuelve a ser Airbus, que tiene su planta de montaje de aviones militares en Sevilla.  Además, también son importantes los astilleros de Navantia.

El resto de la clasificación sería:

País Vasco:  3’7 %, con 210 millones de ventas en 2015, pero con un retroceso de 70 millones de € con respecto a 2014.

Castilla la Mancha:  3’7 %, por la presencia de Airbus Helicopters en Albacete.  Su facturación ha sido de algo más de 200 millones de € y su subida con respecto a 2014 ha sido de 47’5 millones de €.

Galicia:  3’5 %, sobre todo por Navantia.

Murcia:  2’2 %, también debido a Navantia.

Castilla León:  0’6 %

Asturias:  0’6 %

Valencia:  0’5 %

Navantia, la desastrosa empresa pública de armas, también se exhibirá en HOMSEC

Otra de las empresas que va a participar en HOMSEC los próximos 14, 15 y 16 de marzo en Madrid es Navantia.

Hemos podido saber que Navantia ha reservado suelo para su stand en HOMSEC 2017 por valor de 15.000 €.

NAVANTIA es una empresa pública española perteneciente a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que controla el 100% de su capital.  Se dedica a la construcción de buques, tanto civiles como militares.

Tiene instalaciones en Ferrol y Fene (Galicia), Cartagena (Murcia), Cádiz, Puerto Real y San Fernando (en Andalucía), y Madrid.

En lo militar han construido fragatas-destructores (F-100), fragatas ligeras-corbetas, patrulleras, buques de apoyo logístico, buques anfibios, portaaviones, lanchas de desembarco, cazaminas y submarinos (S-80).

En los últimos años ha vendido buques a Brasil, Noruega, Turquía, Argelia, Australia, India, Indonesia, y Arabia Saudí.  Además de múltiples buques de guerra para el Estado Español.

Algunos de sus productos tienen una merecidísima mala fama internacional:

  • El submarino S-80 es conocido por su sobrepeso, problema que proviene desde los primeros momentos, dado que estuvo mal diseñado.  Por ello también sufre de continuos problemas de sobrecostes que lo están encareciendo repetidas veces y que habrá de pagar la sociedad española.  El proyecto se inició con unas previsiones de gasto de 1.796 millones de €.  A día de hoy, los costes se han encarecido hasta los 3.013 millones de €, es decir, un 67’76 %.  Se van a hacer 4 unidades del S-80, lo cual quiere decir que cada una nos saldrá a 753’5 millones de € (por lo menos).
  • Las fragatas F-100 son peculiares porque se están usando como escaparate móvil para la industria militar española.  Después de que Defensa las comprase, ahora las dedica no a defender nuestras costas, sino a mostrarse en aguas australianas para ver si las vendemos allí.  Lo cual deviene la fragata que allí se encuentra ha sido un despilfarro inútil de 823 millones de €, innecesario como se ve para nuestra defensa.
  • Las fragatas F-100 también son polémicas porque el último contrato que se espera conseguir es, nada menos, que con la dictadura de Arabia Saudí, que las usará, probablemente, en su guerra, poco publicitada, en Yemén.
  • Navantia, además, se adjudicó el mantenimiento de los destructores yankis del escudo antimisiles de Rota, por 171 millones de €.

Además, Navantia se niega reiteradamente a pagar el IBI por los inmensos terrenos que ocupa en Ferrol (unos 600.000 € anuales).

Y Navantia, como empresa es un ejemplo paradigmático de mala gestión porque

  • Desde hace años, arrastra pérdidas millonarias. Pérdidas que la SEPI por una parte (mediante capitalizaciones y entregas de beneficios de la corporación para compensar pérdidas) y el Gobierno por otra (mediante créditos bajo cuerda y contratos cautivos de la defensa española) se ven obligados a ir cubriendo a costa de los impuestos de toda la sociedad.
  • En realidad, Navantia arrastra una deuda, en 2013, de más de 1.200 millones de euros.
  • Navantia se ha visto forzada, varias veces, a hacer nuevos planes estratégicos, supuestamente para mantener la sostenibilidad, en todos ellos se ha previsto reducir la plantilla por despidos, dada su escasa viabilidad económica.

La incongruencia de Kichi, otra vez, con Navantia militar

Otra vez Kichi y Navantia, Navantia y Kichi.  Y, de nuevo, el edil gaditano encastillándose en una postura política que no es solidaria y no es propositiva.

Por ello recuperamos un artículo antiguo (22-2-16), pero que nos parece que sigue siendo de actualidad:

Fuente:  Andalucía Información.

La noticia:

Hablamos del contrato que estaría a punto de cerrarse entre Navantia y Arabia Saudí para la construcción de cinco corbetas, lo que generaría carga de trabajo para cinco años en los astilleros de la Bahía, tal y como indicó el presidente del comité de empresa de Navantia San Fernando, Jesús Peralta.

El contrato asciende casi a 3.000 millones de euros, va a dar empleo a unas 10.000 familias, entre directo e indirecto, y “vamos a tener a cerca de 1.000 personas viviendo con sus familias aquí en la Bahía”, indicaba el sindicalista antes de indicar que le preocupaba la postura de Podemos en este asunto, pues junto con algunas ONG, estaba en contra de construir buques de guerra para un país que precisamente no es conocido por respetar los Derechos Humanos.

De hecho, Peralta dijo que los trabajadores habían hablado con los alcaldes de Podemos en Cádiz y Puerto Real para que instarán “a su jefe”, Pablo Iglesias, a que “se calle” porque con su oposición “va a joder a más de diez mil familias” gaditanas

Y las declaraciones de Kichi:

“por si alguien tenía alguna duda, este equipo de Gobierno da su apoyo a cualquier iniciativa que aumente la carga de trabajo en los astilleros de la Bahía de Cádiz”.

“Que no quepa la menor duda sobre nuestro apoyo a los astilleros de la Bahía de Cádiz”, afirmó para añadir que muestra su “respaldo y apoyo” a las negociaciones que la SEPI y la dirección de Navantia “están desarrollando para que el contrato de las corbetas se firme de la manera más inmediata posible”.

Eso sí, puntualizó, “eso no quita para que también cuestionemos la revisión de los compromisos en materia de diplomacia internacional con otros países como por ejemplo, con Arabia Saudí” y es que “sería conveniente que España instase a Arabia Saudí a que respete los Derechos Humanos”.

Por otro lado, el alcalde asegura que contratos como el de las corbetas “no son suficientes para enfrentar la difícil situación que atraviesa el empleo en la Bahía de Cádiz”, incidiendo en que el Gobierno de España “debe garantizar que llegue, no sólo del sector militar, sino también del civil, carga de trabajo sostenible para los astilleros de la Bahía de Cádiz”.
Por último, el regidor gaditano reclama que se ponga en marcha un Plan Estratégico para el Sector Naval, ausente en la última década, que renueve las inversiones y las plantillas en este sector.

Querido Kichi:

Somos conocedores de que en el año escaso que llevas de alcalde ha habido mejoras sustanciales en la ciudad, a pesar de los muchos palos que os han puesto en las ruedas otros actores políticos.  Sabemos que se ha bajado la deuda de Cádiz en más de 10 millones de €, que se ha implementado el programa de alimentación urgente para escolares, que ya no hay listas de espera en servicios sociales, que habéis aprobado un bono social para la electricidad de muchas familias pobres (y que estáis gestionando otro bono para el agua), sabemos que habéis fomentado la cultura participativa en el ayuntamiento.  Todo ello nos alegra y por ello te felicitamos.  Pero, ciertamente teníamos esperanzas, dada tu trayectoria, en que tu llegada a la alcaldía de Cádiz sirviera para bajar el nivel de militarización que sufre la ciudad y la comarca.

Cádiz es un ejemplo palmario de que el monocultivo militar no es bueno económicamente para ninguna región porque:

  • se convierte en la única alternativa de empleo y de inversión
  • éticamente es reprobable al cien por cien
  • vuelve dependiente a la población y a sus políticos de los inestables ciclos de venta de armas o de las guerras que se están preparando

Nosotros particularmente teníamos las expectativas abiertas porque nos habían hablado muy bien de ti como persona y de tu compromiso político.

Al principio de tu mandato nos sorprendió que recibieras institucionalmente a militares de alta graduación que recalaban en Cádiz, pero bueno, era el inicio y, en parte, eran asuntos menores.

Sin embargo este apoyo a la SEPI y a Navantia para fabricar corbetas, buques de guerra de la clase Avante 2200, corbetas destinadas a un país criminal que las emplerá, como se está viendo, en su lucha expansiva y por el control regional de una de las zonas más sensibles del planeta, este apoyo es un verdadero baño de realidad.  Parece que optas por ser uno más, uno de ellos, uno de los que callan ante el atropello del militarismo y prefiere el cálculo electoral a la dignidad.

Leemos los resultados de las votaciones de la Diputación de Cádiz y en el punto 20 no deja de sorprendernos la casi unanimidad:  a favor de fabricar las corbetas para Arabia votaron  PP, PSOE, IU, PC (Por Cádiz sí se puede) y PA (Grupo Andalucista).  Sólo se abstuvo GJ (Ganemos Jeréz) por sus recelos antes las prácticas de Arabia Saudí contra los Derechos Humanos.

El diputado de Grandes Sectores Estratégicos, José María Román, ha explicado que la defensa del empleo debe prevalecer sin que ninguna otra cuestión, que podría tratarse en un punto aparte, enturbie el consenso sobre este tema. En este sentido ha argumentado su rechazo a una enmienda del Grupo Por Cádiz Sí se Puede, que pedía una manifestación explícita de defensa de los Derechos Humanos y contra el terrorismo, no por cuestiones de fondo, sino porque se trataba de un acuerdo que quiere manifestar un mensaje rotundo e inequívoco en favor de la búsqueda de carga de trabajo, ante el enorme índice de desempleo de la provincia y la Bahía de Cádiz en particular.

El drama del empleo en Cádiz es indignante. En eso no podemos sino estar de acuerdo. Buscar salidas urgentes, inmediatas, a ese drama es, no cabe duda, la labor política más importante y no sólo cuestión de palabras. Pero el trabajo en Cádiz asociado a la fabricación de armas condena a Cádiz a la dependencia, a la precariedad laboral, a la insostenibilidad. Y ese es el problema que, al parecer, nadie quiere abordar.

Son varias las consideraciones que te queremos comentar desde el punto de vista pacifista:

  • Apoyo total al militarismo.  Parece, por tus declaraciones en facebook que el apoyo no tiene medias tintas, ni matizaciones.  No es que hayas dicho que no hay más remedio, que te ves obligado, que en el futuro procurarás que sea de otra manera.  Has dado todo tu apoyo inequívoco y sin matices.  Impresionante. Y así hemos capturado tu declaración en las redes:

kichi navantia subrayado

  • Todo para nada.  El contrato no es suficiente para enfrentar la difícil situación del empleo en la zona.  El actual contrato militar es un parche temporal que no va a solucionar los problemas de la zona.  Sin embargo, sí los va a enquistar:  Cádiz va a ser durante más años dependiente de los militar, como lo ha sido desde hace mucho.  La misma perspectiva vital penosa, dependiente, azarosa. Y esto, desde la responsabilidad de un político que viene a romper las dinámicas nefastas provocadas por el PP y el PSOE debería explicarlo claramente a la sociedad, incluso enfrentándose a los interesados grupos de presión que pujan por el interés militarista.
  • ¿Renunciamos a la ética?  Fomentar la venta de armas no es neutro, no es aséptico, tiene consecuencias.  Refleja falta de ética política porque fomenta la violencia directa, estructural y cultural.  Supone que un edil que quiere cambiar las situaciones de injusticia de su ciudad mira para otro lado si se promueve la violencia estructural en otros países que no respetan los derechos humanos, las relaciones internacionales militarizadas.  Eso es asumir el núcleo de las convicciones políticas del capitalismo:  lo importante es que ‘nosotros’ estemos bien, aunque sea explotando a los demás.
  • La compañía.   ¿No es sospechoso votar con PP y PSOE?  ¿Acaso son casta en todo menos en la cuestión de Defensa?  Votar con el PP y con el PSOE en cuestiones de Defensa es dar el primer paso para acabar asumiendo que la política de Defensa es intocable, incuestionable, no debatible.  Supone asumir el núcleo de la ideología en cuestiones de Defensa del PPPSOE, la política de Defensa es una Política de Estado y, por lo tanto, es conservadora, opaca, promotora de violencia, exportadora de armas, consolidadora del militarismo y de la OTAN.  Sobre todo, y esto es lo peor, supone asumir que no hay alternativa.
  • ¿Apoyar a Navantia?  Si la decisión es apoyar a una empresa que investiga para acabar desarrollando un submarino, el S-80, que se hunde pero no es capaz de flotar, la decisión no tiene muy buena pinta.  ¿Quién ha dimitido por una gestión tan desastrosa, y que le ha costado a los impuestos de todos un sobrecoste multimillonario, quién es el responsable?  Se está apoyando a una empresa antieconómica, que necesita sucesivas subvenciones del Estado para sobrevivir, que necesita apoyo institucional para vender su producto principal (naves de guerra) y con una gestión nefasta y unos responsables incapaces pero irresponsables.
  • ¿El empleo lo es todo?  ¿Aunque fomente a dictadores, aunque fomente la guerra?  Ya no importa nada:  empleo a cualquier precio, cualquier oferta es buena.  Seguramente contestarás que no.  Seguro que no aceptarías un vertedero de residuos nucleares en Cádiz, ni que cualquier corrupto hiciese un casino por mucho empleo que se crease. Seguro que estás de acuerdo, por ejemplo, con el ayuntamiento de Pontevedra que quiere quitar una industria papelera de allí, a pesar de que da empleo ¿Por qué no se mantiene la coherencia en lo antimilitar?
  • Empleo digno. Es muy fuerte que Cádiz tenga un 40% de paro.  Terrible, pero también es muy fuerte que la forma de trabajar en Cádiz sea fabricar armas. Y es más fuerte todavía conocer que es precisamente la dependencia que genera ese monocultivo militar el que provoca dependencia y quiebra la posibilidad de alternativas sostenibles de empleo. Exigimos trabajos dignos en horario, en conciliación familiar, en que no haya grandes diferencias salariales entre los directivos y los trabajadores de base.  ¿No exigimos que la producción sea, también, ética, pacífica, coherente, sostenible?
  • Empleo solidario.  ¿Solidario fabricar armas?  Antes bien es antiecológico, antieconómico, un despilfarro, inhumano, el colmo de la insolidaridad porque las armas sólo hace más fuertes a las elites económicas y políticas, no a la gente de base. Si con alguien es solidario apoyar a las industrias militares es con las industrias militares, pero se da el caso de que éstas son, precisamente, insolidarias con la lucha de los hombres y mujeres por la dignidad y la justicia. Hay que elegir bien las solidaridades y los amigos y aliados, no sea que acabemos siendo lo que empezamos deplorando y nos arrastremos por la vida como tantos patéticos e instalados sujetos que todos conocemos que nos hablan de sus batallitas de compromiso que, hace tanto y de forma tan escandalosa, abandonaron.
  • La peor apuesta para generar empleo.  Como se muestra en la siguiente imagen, con un millón de dólares se crean 8.555 empleos en lo militar, pero con los mismos destinados a otros fines, se crearían 10.779 en consumo personal, 12.804 en construcción, 12.883 en salud, 17.687 en educación y 19.795 empleos en el transporte público.  ¿Por qué apostar por lo menos productivo para paliar el problema de desempleo? ¿No es más sensato reclamar y con fuerza un cambio desde ya de las prioridades, de las inversiones públicas, de los objetivos de las empresas, etc. hacia sectores sostenibles y alternativos a lo militar?

investigación en armamento y trabajo

  • El círculo vicioso de la dependencia militar.  Cádiz siempre ha sido dependiente de lo militar, con esta decisión lo seguirá siendo y dará un nuevo giro de tuerca.  Esta decisión de apoyo militarista es pan (migajas) para hoy y hambre para mañana.  No se arregla ningún problema de desarrollo sostenible de Cádiz, se ahonda en el problema. Debería saber el alcalde de Cádiz que la producción de armas está sometida a ciclos de rearme y distensión y al fomento de las guerras y conflictos por parte de los grandes centros de decisión mundial. Estos ciclos necesitan de fases expansivas y de producción y otras de parón. Condicionar el futuro de Cádiz al capricho de la venta de armas es asociarlo de forma inconsciente a los ciclos del militarismo, condenar el trabajo a su precaria situación. ¿Cádiz tiene la mala calidad de trabajo porque tiene pocos pedidos militares o porque el militarismo precariza su mercado laboral? ¿Navantia es la solución o es más bien el problema?
  • La corresponsabilidad.  Defender el empleo de Cádiz de la manera en que lo has hecho, las declaraciones que has hecho, Kichi, te hacen corresponsable de la política de defensa militarista y violenta que practican PSOE y PP.  También del sostenimiento militar de la dictadura Saudí.
  •   No se han hecho los deberes.  ¿Cómo se puede romper con este círculo vicioso y violento?, ¿cómo para que no suceda de nuevo?  Porque esta situación era previsible. Cada poco tiempo, los intereses conjuntos de la empresa Navantia, de las empresas militares, de los partidos promilitaristas que apoyan sus intereses, de sus grupos mediáticos de apoyo y de la cúpula sindical instalada en sus viejos dogmas, se conjuntan para presionar, para exigir más carga de trabajo en armas, para hacer creer que su interés es el de todos, para conseguir el objetivo lucrativo que persiguen. Por tanto, que ahora iban a plantear lo de siempre, que iban a presionar a los alcaldes que dicen representar otro sentir, era evidente y el no tener respuesta y plegarse a las exigencias supone no tener hechos los deberes. Y parece que la visión ha sido muy cortoplacista, nada de prever el medio y largo plazo ¿Qué alternativas se han barajado?  ¿Qué planes se han desarrollado para evitar el marrón político que supone vender armas a una dictadura?  ¿Qué planes hay para evitar la perpetua dependencia de la inversión militar?  Parece que ninguno. Sencillamente, te has dejado vencer (esperamos que aún no convencer) por los lobbys de presión militar. Ahora te consideran uno de ellos.
  • Es imprescindible la crítica a lo militar desde las institudiones.  No es cierto que Cádiz entero aspire a la carga militar de trabajo. De hecho no todo el mundo votó a favor de la apuesta militarista. Es cierto que el bloque que se adscribió a las tesis del partido tácito militarista (PSOE, PP; IU, Por Cádiz SI se Puede, PA) fue mayoritario, pero el hecho de que hubiera un voto diferente implica que sí había otras posibilidades, al menos de mostrar no un apoyo incondicional, sino una apuesta por alternativas, un apoyo en su caso más matizado…  Pero, más allá, de los grupos políticos, es que son muchas las ONG y entidades que no apuestan por Navantia y la militarización de Cádiz. De hecho, el propio Presidente del Comité de Empresa de Navantia, uno de los grupos de presión más importantes de la Bahía, presionaba a Podemos para que  no se alineara con las ONG contra los contratos militares. Tampoco los pacifistas de Cádiz están por la labor de apoyar tan incondicionalmente la carga de trabajo militar para Cádiz como alternativa de trabajo decente.

Para acabar, Kichi, ¿es posible encontrar alternativas?

La desmilitarización de zonas dependientes del monocultivo militar no es nueva en Europa: Los programas KONVER y TACIS, promovidos por la Comisión Europea  a petición del Parlamento Europeo, permitió invertir importantes cantidades económicas a partir de 1993 en regiones fuertemente afectadas por el monocultivo militar en Italia, Francia, España y Alemania (tras la reunificación). Otro programa de la misma comisión, el llamado Programa TACIS promovió similares inversiones en las regiones fuertemente militarizadas de diversos estados de la extinta URSS.

De este modo, tanto el enfoque pro desmilitarización de zonas afectas al monocultivo militar como recursos para ello no son algo extraño en Europa, sino que existen antecedentes.  Hay muchos ejemplos de reconversión de la industria militar, de mayor y menor calado, son dignos de estudio y vendrían muy bien a Cádiz.

También hay algunos diseños sobre el camino de tránsito desde esta sociedad tan militarizada y violenta hacia otra sociedad pacífica, solidaria y noviolenta.  El concepto se llama transarme y no es un irrealizable.  Sobre él se puede leer en “Política noviolenta y lucha socia. Alterantiva noviolenta a la defensa militar”.

Por otra parte, también los Presupuestos Generales del Estado contemplan partidas para el desarrollo económico sostenible de regiones en declive industrial. Dichos fondos estatales, desde una reivindicación bien organizada, pueden reclamarse para una profunda reconversión hacia la sostenibilidad del empleo de calidad y justo en las grandes dependientes militares españolas con alto índice de paro asociado, Cádiz y Ferrol. Asombra no ver estas reclamaciones, al menos como matización, en las reivindicaciones del Alcalde alternativo de Cádiz. ¿Desconocimiento, desinterés, entrega a los intereses del militarismo?

En tercer lugar, las críticas a Navantia como empresa son muchísimas:  estaría encabezando cualquier lista de las principales empresas españolas donde hacer una auditoría seria y rigurosa.  La empresa pública Navantia arrastra una deuda espectacular, fruto de la falta de perspectiva real a medio y largo plazo, la evidentemente nefasta gestión y lo catastrófico de su producción fallida. Esta deuda, a la larga, es sufragada de forma indirecta por parte de toda la sociedad por la vía tanto del esfuerzo de las autoridades para conseguir nuevos contratos de armas (viajes del Ministro de Defensa y del propio Rey incluidos), como porque el agujero acaba siendo pagado por SEPI con cargo a los beneficios de otras de sus empresas o por el Estado por medio de aportaciones económicas, subvenciones y créditos a interés cero. Todo este esfuerzo destinado a la producción de armas se estima en varios cientos de millones cada año. La reversión de tal esfuerzo en términos políticos y económicos a los parados de Cádiz y a generar nuevos nichos de empleo decente, sencillamente, podrían paliar transitoriamente la situación regional hasta la consolidación de otras alternativas. Ni se ha visto al rey y a la pléyade de políticos corifeos del militarismo reivindicando una viabilidad alternativa para Cádiz, ni parece que sea interés de todos estos señores impulsar con tanto ahínco el trabajo de los gaditanos como la posición de España como séptima potencia en venta de armas del mundo.

Reivindicar desde ya la reconversión del sector naval de Cádiz y de Navantia hacia una producción diferente podría, igualmente, formar parte de la agenda política alternativa. ¿No cabe producir con la tecnología disponible otros ingenios por ejemplo enfocados hacia las energías limpias, o hacia el uso de la sofisticada tecnología en usos civiles que posicionaran a Cádiz de manera alternativa? De hecho Navantia tiene una línea de investigación en los sectores eólico y marino. ¿Puede potenciarse ésta en detrimento de la producción sucia de armas? ¿No apuesta Cádiz por un cambio hacia un modelo energético ética y ecológicamente sostenible que saque a la provincia de la postración? ¿No puede ser este el camino?

El militarismo en Cádiz es brutal también en lo territorial. Cádiz cuenta con más de 68.938.237,56 metros cuadrados de patrimonio militar (según los datos de patrimonio que, como se sabe, no contemplan el total del que tiene el militarismo), sin contar con el de Navantia. Sin embargo lo militar y sus industrias no pagan impuestos ni tasas a los municipios, están exentos. ¿No existe aquí una fuente ya sea para la reconversión de estos terrenos e instalaciones que no usan hacia fines útiles o planes de choque que ayuden a la población?  ¿No sería la exigencia de que paguen un apoyo a políticas de empleo, en este proceso de transición al cambio de modelo que Kichi ha prometido tantas veces, para Cádiz?

Entre la resignación fatalista y el escapismo que todo lo niega, caben caminos para revertir la injusta situación de paro de Cádiz, fruto de una historia de postraciones e intereses, donde la propia dependencia del monocultivo militar actúa no como solución, sino como generador de dependencia.

Pero esos caminos pasan por proponer y llevar a cabo políticas activas y por mostrar el camino de transarme que nos lleve a la superación de la dependencia.

Y en esto, querido Kichi, ni siquiera te has alineado en la propuesta de cambio.

Falta diálogo con los pacifistas.  Falta estudiar y comprender sus propuestas, sus alternativas, falta trabajo común con ellos, que también son parte de la izquierda y de la alternativa a esta sociedad de opresión.

Un saludo, compañero.

¿Más incentivos económicos para los submarinos de Navantia?

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Fuente: Infodefensa

Los submarinos que Navantia debe construir para la Armada española son, por decirlo así, como el tejido de Penélope, que por más que el tiempo pasa, siempre vuelve al mismo sitio, sin avances. El asunto parece el cuento de nunca acabar.

Aunque bien mirado, es una cosa de cuento y cuentas.

Como hemos explicado en otros momentos, resulta que el precio inicial del encargo (que engrosa las cifras escandalosas de la deuda por programas especiales de armamentos), se incrementó en el proceso de “prefabricación” (por cierto que financiada mediante “adelantos” generosos del Ministerio de Industria con cargo a créditos del Estado a interés cero), pero luego ha ido sufriendo otros tantos empujones económicos para pagar los defectos encontrados en el diseño (el viejo cuento del sobrepeso del submarino que ha implicado nuevos desembolsos tanto para el nuevo diseño, como para la posterior actualización o sustitución de sus motores y sistemas diseñados para un submarino más pequeño y para la adaptación del puerto de Cartagena para albergar un submarino más grande del previsto en su fase constructiva), hasta el punto de que ahora ya casi estamos al final del túnel y, al menos en teoría, se podrán empezar a entregar los submarinos a la Armada.

Hasta aquí todo dentro de la anómala normalidad de la industria militar, que tiene la capacidad de elaborar muy mal sus productos y encarecerlos muy bien.

Pero, nos dice Infodefensa, el primer submarino de la serie, que se entregará a defensa en 2018, irá sin el sistema de Propulsión Independiente de Aire (AIP), una de las principales innovaciones (y justificaciones de su tremendo gasto) de estos submarinos.

Dicen que ya se los pondrán tras la botadura (prevemos que a un nuevo e imprevisto precio, para variar).

Pero, con ser mucho, lo dicho no es todo. Queda la guinda. El almirante de acción marítima, De la Puente Mora-Figueroa de apellido, ha declarado que los primeros prototipos se entregarán en 2021 al haberse cerrado definitivamente su diseño en 2016 (con varios años de retraso y muchos millones de sobreprecio, se le olvidó decir), y que para ello

ya solo faltan los incentivos económicos  para seguir avanzando en la construcción

Es decir, que aún piensan estrujar más al erario público “para seguir avanzando” con estos “estímulos” a la voraz, incompetente, insolidaria y carísima industria militar. Lo que quiere decir que aún no nos han sangrado todo lo que pensaban y que aún habrá más gasto militar, en detrimento de necesidades sociales, para estos famosos submarinos.

INDRA cabrea a Cospedal

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Por Baldiri

Fuente: Hispanidad.com

En el interminable sainete de nuestros políticos de pro y su idea de crear un “polo militar industrial” de relumbrón, ya tenemos, y no ha hecho más que empezar, a otra ministra de defensa cabreada.

Y es que una de las patas del proyecto, que no acaba de fraguar, de construir este engendro lo constituye INDRA, una empresa participada por la SEPI y que Defensa considera imprenscindible en su estrategia de promocionar la industria militar española y la venta de armas. ¿Será porque, a diferencia de las otras de las que cuenta ese “polo” INDRA parece saneada? ¿Será porque, después del fiasco de los submarinos que no flotan, los “productos” de INDRA van a pasar a ser los más demandados de nuestra industria militar?

El caso es que INDRA es un gallinero, como la propia SEPI y la idea de poner la industria pública al servicio de la venta de armas.

Aprovechando que la SEPI, socia mayoritaria de INDRA, no cuenta actualmente con presidente y camina como pollo sin cabeza, el actual presidente de INDRA (recordemos que el anterior Ministro de Defensa ya maniobró, aunque fracasó en su empeño, para que nombraran presidente de INDRA a alguien más afín a sus intereses de volcar a esta empresa al militarismo de forma total) ha hecho oídos sordos a los cantos de sirenas militares y se ha dedicado a formalizar compromisos para diversificar su actividad hacia campos ajenos a lo militar, adquiriendo acciones de Telecom y cabreando con ello a Cospedal, que ve disolverse cual azucarillo la megalomanía del polo militar industrial español.

Y en estas nos encontramos ahora con que ya son tres los ministros, cual trío calaveras, cabreados por el asunto de la SEPI y su orientación futura: el de Hacienda, con Montoro al frente, que se las ingenió la pasada legislatura para hacer depender la SEPI de su ministerio y no del de Industria donde antes estaba; el de Economía, con De Guindos que a su vez es ministro de Industria y que reclama que le devuelvan a Industria (y en este caso le entreguen a él) el dominio de la SEPI, y el de Defensa, con Cospedal furibunda, porque al anterior ministro de Defensa le prometieron que la orientación hacia la Defensa de las principales y más estratégicas sociedades dependientes de SEPI la ostentaría Defensa, y ve ahora cómo va a ser que no.

Parece, con todo, que todos tienen demasiados intereses en mangonear la SEPI. ¿Por qué será?

¿Otro rey al servicio de la venta de armas?

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Por Antonio Rull

Fuente: Defensa.com

Parece sintomático que el primer viaje del rey tras la investidura de Rajoy y la constitución del nuevo gobierno sea, precisamente, para firmar un acuerdo de venta de armas a Arabia Saudí, ese paraíso de las libertades que tan bien se identifica con los valores humanistas y de la dignidad humana que aparentemente proclama y defiende la Constitución Española.

Parece sintomático porque, salvo los viajes privados del susodicho, los viajes los programa y autoriza el Gobierno y es más que sospechoso que a tan pocos días de la toma de posesión del referido, les haya dado tiempo a prepararle el primero, tan aparatoso y lejano, para vender armas para más inri.

Resulta que el Rey Salman bin Abddulaziz Al Saud, custodio de las dos sagradas mezquitas del Islam, ha cursado al rey Felipe de Borbón etcétera, a quien a la sazón le podemos atribuir la custodia del santo sepulcro de Santiago, con el caballo blanco incluido si le pete, para no ser menos que el saudí, una invitación a su país, aparentemente para aprovechar los ratos de asueto esplendoroso y firmar unos contratillos de nada por los cuales Navantia construirá para aquel pacífico estado cinco corbetas del tipo Avante 2200, un arma de guerra de primera división mundial.

Se presume que el importe de las cinco naves rondará los 3.000 millones de euros y carga de trabajo para los astilleros de Ferrol y Cádiz.

Resulta obvio el preguntarnos por la ética de esta venta, sobre todo teniendo en cuenta que Arabia Saudí incorpora el quinto presupuesto militar del mundo y cuenta con una agresiva política militar de amedrantamiento a sus vecinos, la cual incluye la guerra como instrumento privilegiado.

¿Apostamos a que al pairo de estos contratos con los Saudíes los propulsores del militarismo y de la industria militar española arrecian en su campaña de presionar a los cargos políticos de Ferrol y Cádiz para que pidan más madera para la industria militar?

No sería extraño que el PP y el PSOE exijan de Podemos que se identifique con la cínica política de venta de armas, con la excusa de la falta de trabajo (que encubre la dependencia militarista y la falta de inversiones alternativas para generar trabajo decente) que ellos asumen para demostrar que en esto, como en otras cosas, todos son iguales.

¿Picará “Kichi” de nuevo?

Defensa destinará 823 millones de € a hacer propaganda de Navantia en Australia

Imagen de la Armada Española

Imagen de la Armada Española

Fuente: Contextos.  Blog de Carlos Penedo.

Una y otra vez el Ministerio de Defensa y los militares nos avisan de que, por la crisis, están sufriendo una desinversión que les tiene al límite para garantizar la defensa de España.

Sin embargo, noticias como la que comentamos nos hacen no sólo dudar, sino desmentir, sus continuas y lastimeras quejas.

En los primeros días de enero de 2017 España enviará su buque de guerra más avanzado y moderno, la fragata F-105 Cristóbal Colón, nada menos que a las antípodas, donde permanecerá hasta agosto alquilada a la marina australiana, incluidos sus 200 tripulantes, en un acuerdo entre armadas del que poco sabemos ni ha sido autorizado por el Parlamento ya que no se trata de una participación militar en el exterior al uso. Al parecer, el presupuesto australiano pagará el gasoil, que en expresión del almirantazgo es “mantener su operatividad a coste cero”.

Evidentemente, el personal, las averías y reparaciones las pagaremos todos los españoles con nuestros impuestos.

8 meses en los que las costas españolas van a estar “desprotegidas” desde la óptica militar que sirve para “justificar” los armamentos que poseemos. .

¿Tiene Australia necesidades de defensa acuciantes que le obliguen a alquilar el buque de guerra español?  No.

Es tan sólo una operación comercial.

Una operación que consiste en acercarles el muestrario de las naves que construye Navantia para que se animen a comprar algunas unidades en el futuro.  O quizá no, porque nadie nos asegura que comprarán.

Recordamos que la F-105 Cristóbal Colón nos costó 822’99 millones de € y se construyó en Ferrol por Navantia.  Fue ordenada su construcción en mayo de 2005, fue botada en noviembre de 2010 y se entregó a la Armada, tras dos años de pruebas en octubre de 2012.

4 años después podemos prescindir de ella y puede ir de vacaciones a aguas australianas.

Otras de sus actuaciones en la defensa de España son comentables:

  • En 2014 partió para defender a España de la piratería en las aguas del Océano Índico en la operación Atalanta.  Es decir, esta actuación no tuvo como misión la defensa de nuestras costas, sino la defensa del sector atunero español, allende nuestras fronteras.  Además, en esta misión, su actuación dio lugar a un incidente diplomático:

Tras relevar a la Álvaro de Bazán en Yibuti, y mientras se encontraba en el puerto de esta ciudad africana, el 16 de marzo de 2014 se produjo un disparo accidental del cañón de 127 mm, cuyo proyectil cayó al mar tras sobrevolar un hotel y una mezquita, incidente que obligó a las autoridades diplomáticas españolas a pedir disculpas

  • Su siguiente misión tampoco tuvo que ver con la defensa de España, sino con la defensa de un barco estadounidense:

El 26 y 27 de junio de 2014 dio escolta al crucero estadounidense USS Vella Gulf contra amenaza aérea convencional en su travesía por el Mediterráneo, ya que el buque de la Armada de los Estados Unidos se encontraba configurado con un sistema de combate para interceptar blancos balísticos fuera de la atmósfera terrestre.

  • Su tercera misión fue de entranamiento con naves españolas:

El 11 de julio de 2014 regresó a su base en Ferrol, y se aprovechó su llegada, y el que los otros cuatro buques de la clase se encontraban en su base en Ferrol, para que por primera vez, las cinco fragatas de su clase realizaran ejercicios de adiestramiento conjunto como parte de la 31.ª Escuadrilla de Escoltas de la que forman parte.

  • Su cuarta misión se realizó en Estados Unidos, muy lejos de las costas que debería defender:

A mediados de julio de 2016 certificó en Estados Unidos su sistema de combate en Norfolk junto al destructor estadounidense USS Arleigh Burke

  • Su quinta misión también fue de exhibición en lejanas costas de un país aliado:

Realizó una escala en Halifax, Canadá para apoyar las opciones comerciales de Navantia en un concurso para la construcción de quince fragatas

Con estos datos tenemos claro que:

  • La F-105 Cristóbal Colón no es necesaria para la defensa de España y, por lo tanto es un nuevo ejemplo de despilfarro militar,
  • Va a tirarse un año:  desde agosto de 2016 a agosto de 2017 sirviendo de escaparate para la venta de fragatas a Navantia.
  • La construcción de fragatas en Ferrol y Cádiz es sólo una forma de que los empresarios de la muerte ganen dinero.  No tiene nada que ver con la defensa de España.
  • El sector de defensa de Navantia queda muy en entredicho.
  • La guerra es un negocio.  Y para muchos, es exclusivamente un negocio.
  • Los gestores del Ministerio de Defensa deberían responder ante esta situación irregular.

Si lo anterior es una vergüenza, es necesario señalar que es un vergüenza estructural, que afecta a la forma de hacer del Ministerio de Defensa en su ejercicio habitual:

El despliegue de la fragata en Australia, fuera de casa durante ocho meses, no es una novedad absoluta. Durante todo el año 2013 el Ministerio de Defensa permitió o bendijo que la Armada desplegara en el mismo país el buque de aprovisionamieno de combate Cantabria: se trata de un tremendo buque logístico, 170 metros de largo, puede almacenar en su interior líquidos equivalente en volumen a 10 piscinas olímpicas, construido en los astilleros de Navantia en Puerto Real (Cádiz), entró en servicio en 2010 y costó 300 millones de euros.
Un tercer ejemplo de lo que ya es una costumbre se refiere al Patiño, buque antecessor delCantabria, que estuvo desplegado en Canadá a comienzos de año y en septiembre ha vuelto para allá para integrarse en la Marina Real Canadiense hasta fin de año.

Navantia compite por fabricar fragatas en Australia

Exponaval+2012

Paulo Etxeberria

Fuente: La voz de Galicia

Navantia busca en la exportación de sus barcos de guerra una salida al tremendo agujero económico y fiasco tecnológico que ha supuesto su actividad en los últimos años.

Ahora compite, junto con la italiana Fincantieri y la inglesa BAE System por fabricar una serie de fragatas militares para la marina de guerra de Australia, que se quiere reforzar para preparar su contribución a la disputa por el Pacífico que se vislumbra ya entre EE.UU. y China como actores principales.

La adjudicación del contrato de los australianos se decidirá en el año 2017 y serán 9 fragatas de última tecnología por un importe de 21.428 millones de euros.

Navantia vende este contrato al que aspira como si fuera cosa hecha y lo pasea entre los cabreados trabajadores del sector naval como una oportunidad, pero ocultando:

a) Que las posibilidades de la adjudicación a la compañía española son más que inciertas

b) Que el contrato lo es para desarrollar las fragatas en Adelaida, no en España, y con personal de aquel país (los australianos quieren aprovechar el contrato para desarrollar su propia industria naval)

c) Que la patente de los principales sistemas de las fragatas tampoco es española

d) Que, por tanto, la fabricación de estas fragatas ni supondrá trabajo para los ferrolanos y gaditanos, ni desarrollo para sus regiones, sino únicamente (de ganar el contrato) riqueza para los inversores de Navantia

e) Que estos barcos no van a contribuir precisamente a generar mayor seguridad mundial ni a consolidar políticas de paz.

Nuevamente tenemos al complejo militar industrial manipulando la información y contribuyendo a una mayor inestabilidad mundial a cambio de suculentos negocios para sus intereses.

A la cabeza de la chapuza y el despilfarro: S-80

Fuente: El Confidencial Digital

No decimos nada novedoso al referirnos, de nuevo, a la inmensa chapuza del diseño y fabricación de los submarinos españoles de la serie S-80 y, por extensión, de Navantia y de la industria militar española.

Quien ahora ha destacado, parece ser que con pelos y señales, la chapuza de Navantia ha sido la televisión británica, ella tan bien informada, en un programa emitido por Discovery Channel hace poco con el título de Incredible Engineering Blunders: Fixed, donde el periodista Justin Cunningham  se dedica a perseguir las mayores chapuzas de la ingeniería a lo largo y ancho del planeta.

Cunningham ha situado en el puesto número 3 de las grandes chapuzas de la ingenieria mundial nada menos que el ejemplo de los submarinos S80 de Navantia.

El proyecto, costó 3.000 millones de dólares, y tuvieron que torpedearlo cuando se dieron cuenta de que pesaba demasiado para flotar. Mientras lo construían, los ingenieros tuvieron un error de cálculo y alcanzó casi las 70 toneladas. La solución fue alargar el submarino, con un coste de ocho millones de dólares por cada metro extra. Los informes dicen que el error fue que los ingenieros colocaron el punto decimal en el lugar equivocado

¿Un despiste en la colocación de un decimal? No parece una información muy rigurosa, pero sea cual sea la causa, lo cierto es que el submarino, por su mal diseño, ha tenido que ser rediseñado y ha generado tremendos sobrecostes que justifican la atención a la industria militar española como una de las más sonoramente chapuceras.

Sea más o menos rigurosa la información de Cunningham, es todo un lujo. ¿Cuándo España ha conseguido un tercer puesto, una medalla de bronce, en algo relacionado con ingeniería mundial?  Pues ahora, con nuestra flamante industria militar y sus desorbitados, innecesarios e injustos presupuestos y proyectos.

Somos la caña.

Dejamos aquí un enlace al programa para deleite del respetable.

Madrid y Andalucía a la cabeza de la exportación aeronáutica militar

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zuse24

Fuente: Infodefensa

No es sorpresa para nadie que Madrid y Andalucía, principales ejemplos del ideario de recuperación económica propuestos por el PP y el PSOE, respectivamente, lideran la venta de armas españolas en lo que al sector aeronáutico (el más pujante de nuestro “privilegiado” sexto-séptimo lugar en el ranking mundial se refiere) hace relación.

Entre estas dos comunidades venden más del 85% de las armas aéreas que España vende, con un volumen de venta de 1.770 millones de euros en 2015 (990 para Madrid y 780 para Andalucía).

La solución andaluza, además, se desparrama por la pendiente, pues su crecimiento, año tras año, es exponencial y ahora, por ejemplo, crece a un ritmo de más del 35% anual, y un crecimiento en los últimos diez años del +330%, todo un ejemplo de la política probélica de la presidenta andaluza, ella tan calladita, y sus predecesores.

En el “eje” Sevilla-Cádiz se gestaron nada menos que nueve de cada diez euros de esta tremenda tropelía, lo que de rondón ensombrece a ambas regiones que se convierten en unos de los principales impulsores de la venta de armas y de la confrontación de pueblos (los que las compran) que con razón tienen poco que agradecer a este tipo de políticas inmorales.

Y qué no decir de Madrid, comunidad desde donde el apoyo descarado a las industrias militares es monumental.

Tal vez los políticos, con sus viejos y tramposos discursos, nos intenten decir que este sector es puntero y promueve el empleo.  De hecho es la principal argumentación que usan cuando se les recuerda la ética.

Pero es una verdad a medias, lo que equivale a una rotunda mentira:

  • primero, porque, como ya hemos explicado en otras entradas, el sector militar-industrial no es intensivo en trabajo, y solamente cuenta con 20.000 trabajadores directos, lo que despeja el mantra del trabajo (que no es tal).
  • en segundo lugar porque lo que sí supone el sector es una depredación brutal de  nichos económicos y de empleo, al generar, gracias a las tremendas ayudas que percibe, una dependencia muy acusada de las zonas donde se radican estas industrias (Cádiz, Sevilla, Ferrol, Cartagena, etc) que, sin inversiones en otras áreas y con el privilegio de la industria militar, se vuelven en absolutamente dependientes, con total pérdida de oportunidades alternativas, del monocultivo militar.
  • lo que sí produce, como cantan las cifras, es un tremendo beneficio para los dueños de las industrias en sí. Un beneficio que no redunda en desarrollo para las zonas productoras de armas, sino en opulencia para una clase empresarial tremendamente privilegiada, conectada con los círculos de poder real y con una capacidad asombrosa de lobby político.
  • promueve la guerra y hace de esta su negocio, lo que se puede observar con la cumple comprobación de quién compra armas españolas y la casual coincidencia de su actividad política tanto interna como internacional.
  • y por ello envilece a los trabajadores productores de armas, en este caso poco sensibles a los sufrimientos de otros pueblos, incrementados gracias a la venta de estas armas que los primeros fabrican, y de sus trabajadores, que sufren las guerras que promueven siempre los de arriba.
  • Nos convierte, a los ojos de otros pueblos, en un cómplice de su desgracia, en un enemigo más.
  • por si algo falta, esta industria militar genera además otros costes asociados, en términos de deuda tanto para las arcas españolas (pues no hay que olvidar que el mecanismo de potenciar una industria militar potente quiere servir para, con la venta de excedentes de las producidas, garantizarse armas para el propio ejército de alta tecnología y que, en el caso español, son compradas por el estado español con emisión de deuda pública que en este momento supera los 30.000 millones de euros) como para los pueblos compradores.

En suma, una apuesta esta de la industira militar que no sólo es un  suicidio desde el punto de vista económico y de la razonable eficiencia empresarial, sino que genera depredación y dependencia para nosotros a largo plazo (aunque enriquece a unos pocos de forma brutal) y no tiene ninguna justificación desde el más puro sentido ético y de solidaridad con otros pueblos.

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