Archive for Ministra de Defensa

Al Ejército no le gusta que le aleccionen

Imagen de Iglesia en Valladolid

Fuente:  Cádiz Directo.

Ni siquiera por parte de la Iglesia, su fiel aliada en tantas cuitas.  Al Ejército no le gusta que le aleccione nadie.  Ya son ellos quienes se encargan de aleccionar a los demás, normalmente.

En las ferias de educación se les ve aleccionando a la juventud para que se incorporen a filas o para que asuman mansamente sus mensajes de violencia.

A los antimilitaristas nos aleccionan habitualmente, lo último, vía Delegación del Gobierno, imponiéndonos multas por protestar ante una feria de armas.

A los catalanes catalanistas les aleccionan de lo lindo con soflamas unionistas y guerreristas.

Pero a ello no les alecciona nadie.  Bueno, la Iglesia sí.  Que por algo hay rangos:

Militares del Cefot 2 de San Fernando han transmitido su malestar a la autoridad competente después de ser obligados a recibir una charla religiosa, contra la propia voluntad de muchos de ellos, por parte del Arzobispo Castrense.

Monseñor Juan del Río visitó las instalaciones gaditanas este jueves, incluyendo una conferencia católica para los trabajadores del centro, de unos 45 minutos de duración,que se desarrolló en el comedor a partir de las cuatro de la tarde.

El malestar es palpable entre los militares y empleados del Cefot 2 de San Fernando. “Nos obligaron a quedarnos a todos ampliando el horario de trabajo, incluso a los que tienen reducción de jornada desde hace años les obligaron a quedarse por fuerza”, señala uno de los trabajadores del centro cuyo nombre prefiere mantener en el anonimato.

En ese sentido, añade que “ha venido el Arzobispo Castrense y nos ha dado una charla religiosa total, cuando eso es ilegal por la Constitución“.

Quizá las autoridades militares sospechan que se están perdiendo los valores tradicionales también entre los soldados.

Pero no todo fue malo, al menos pudieron recibir el sermón con el estómago lleno:

y para que se quede la gente se ha programado como extendida para poder dar de comer al personal sin coste para ellos.

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Despilfarro del Ministerio de Defensa de 800.000 € en congas para la virgen de Fátima

Imagen del Colectivo Utopía Contagiosa

Fuente:  El Diario.

¿Qué son 800.000 €?  Depende:

O …  lo que despilfarra el gobierno en 9 años para que los militares peregrinen gratis a Lourdes.  Es decir:

  • nuevo despilfarro militar, donde ya lo había a mansalva como documentamos en nuestro estudio sobre el «Despilfarro Militar» que ya cuenta con más de 55.000 visitas.
  • otra muestra de incompetencia gestora del Ministerio de Defensa.
  • Otra muestra de la falta de control parlamentario de los gastos en Defensa.
  • Otra muestra de la impunidad militar.

En los últimos nueve años el Ministerio de Defensa ha destinado 768.571 euros a financiar este viaje. Por su parte, Interior ha gastado 66.649 euros a lo largo de este lustro para que una delegación de sus agentes estén presentes en este evento. Según datos facilitados por el portal de Transparencia, en total estos dos departamentos han destinado 835.221 euros a esta expedición que se celebra en mayo y que tiene una agenda cargada de eventos religiosos, como misas, vigilias o una «procesión mariana de las antorchas».

El Ministerio de Defensa asegura que se gastaron esa cantidad (73.901 euros) pero añade que «los datos relativos a la Guardia Civil han de ser solicitados a esa institución». Por lo que no aclaran si los gastos de ese Cuerpo están incluidos en esa cifra final. El Ministerio del Interior cifra en 10.851 euros el presupuesto público destinado a la asistencia de 15 de sus agentes al santuario católico este año. Ni Defensa ni la Guardia Civil han aclarado este punto a esta redacción, tras ser preguntados por ello.

Desglosando la información de Defensa, este año la representación del Ejército del Aire en Lourdes fue la más cara, supuso 23.437 euros para las arcas públicas. La participación de miembros del de Tierra costó 12.912 euros y la de la Armada, 11.493 euros. Además añaden dos conceptos más que no detallan, uno descrito como organismos ajenos y cifrado en 14.058 euros; otro al que se refieren como gastos comunes y que asciende a 12.000 euros. Total, 73.901 euros en 2017.

La página web del Arzopispado castrense explica que en el programa de la última edición de esta peregrinación internacional, a la que asistieron 12.669 personas procedentes de 43 países, se incluían, entre otras actividades, una vigilia de reconciliación, un homenaje a los caídos, una misa internacional, una eucaristía en la gruta de las apariciones y un vía crucis en la montaña.

Pero todo tiene su argumentación, aunque sea penosa:

Siempre que el Ejecutivo central ha sido interpelado por la asistencia a este evento, han aludido a su carácter histórico. «España ha venido participando en el encuentro desde hace más de 40 años, en el que, además de debatirse cuestiones relacionadas con la paz y seguridad internacional, se realizan otras actividades de ámbito social», apuntan en la respuesta remitida a los senadores. Entre los eventos del encuentro, reseñan que se celebran actividades porque «en sus orígenes hubo una alta participación de capellanes castrenses».

Como se ve, este despilfarro no es cuestión de un pronto de alguno de nuestros gobernantes, sino una decisión de política de Estado, consensuada por PSOE y PP.  Además, ninguno de los cuerpos militares es ajeno:

La senadora Mora también  preguntó al Gobierno por el resto de asistentes de los Cuerpos de Seguridad. En esa contestación el Ejecutivo aseguró que acudieron seis representantes de la Unidad Militar de Emergencias, once de la Guardia Real, 15 del Ejército de Tierra, 14 de la Armada, 31 del Ejército del Aire y tres del órgano central (Ministerio). En total, 95; cuatro de ellos capellanes. Por su parte, el diario El País llegó a cifrar en 129 los participantes que acudieron con los gastos pagados con dinero público.  Defensa no ha respondido a esta cuestión.

¿Cuándo cesará esta vergüenza?

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Condecoran al embajador español en Mali por su inestimable apoyo a la guerra

British+Soldier+Training+Malian+Soldiers

Defence Images

Fuente: La Vanguardia.

España, como en tantos otros lugares, tiene un embajador en Mali.

El tal embajador se llama José María Matres Manso.

Y a Manso acaba de condecorarle con bombo y alharaca la ministra de Defensa, Doña Cospedal.

Dolores ha condecorado a Manso con la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo «blanco», un galardón establecido en el BOE que, según la propia palabrería del reglamento donde se regula, reviste

gran trascendencia en los aspectos moral y orgánico de las Fuerzas Armadas, al constituir tanto un estímulo permanente para la superación en el cumplimiento del deber y del servicio  –junto con los sacrificios, riesgos y dedicación inherentes a la vida militar– como un factor importante de selección para la organización militar,

Según el artículo 42 del citado Reglamento General de Recompensas Militares, la cruz en concreto

se concederán por méritos, trabajos, acciones, hechos o servicios distinguidos, que se efectúen durante la prestación de las misiones o servicios que ordinaria o extraordinariamente sean encomendados a las Fuerzas Armadas o que estén relacionados con la Defensa,…

y en concreto premia los méritos de

a) Destacar en el cumplimiento de los deberes militares y la prestación de sus servicios, de manera que constituyan un mérito extraordinario apreciado por el mando.

b) Ser autor de trabajos, estudios o innovaciones que el mando considere dignos de recompensa.

c) Haber obtenido previamente tres Menciones honoríficas.

En el caso de Manso, dice la ministra, la justificación es que ha contribuido de forma decisiva a que los militares españoles en Mali estén llevando de forma exitosa la misión militar encomendada en ese país y que esta cruz «aspira a hacer honor» a todos los méritos y esfuerzos del embajador al respecto.

Recordemos que el ejército español participa en una guerra emprendida por Europa (con Francia, como heredera colonial de la responsabilidad bélica a la cabeza) contra el terrorismo, formando parte de la coalición EUTM-Mali, donde «forma» al ejército maliense para que lleve a cabo las operaciones de combate como carne de cañón,

No le vamos a quitar méritos al embajador, ni a disimular el exceso verbal de la ministra en sus apreciaciones.

Pero qué tiempos aquellos en los que los diplomáticos servían a causas humanitarias y de paz, como  el ejemplo de Angel Sanz Briz, apodado el ángel de Budapest, Santiago Romero de Radigales, que salvó a los judíos de Salónica del holocausto nazi, o Julio Palencia Tabau, todos ellos comprometidos con la causa de la humanidad y a pesar de sus terribles mandatarios.

Cuánto nos gustaría que la acción exterior española no fuera el brazo semicivil del militarismo sino la expresión de lo mejor de nuestra sociedad hacia el resto de los pueblos.  Cuánto que las palabras del preámbulo de la Constitución redactadas hace ya tanto por Tierno Galván  («Establecer una sociedad democrática avanzada, y colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra«) fueran algo más que una panoplia o un deseo. Pero para que eso pase es necesario cambiar el orden de prioridades y la mentalidad anquilosada de la casta gobernante y del sistema político ferréamente construido por esta burriez que nos domina.

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¿No podemos entender nuestras pequeñas historias sin los militares y sus glorias?

el+flautista+de+Pisac

Aldo Cavini Benedetti

Fuente: Cope

Dice la COPE, poniéndolo en boca de la ministra Cospedal, que las Fuerzas Armadas  y la Guardia Civil son «una herramienta leal y eficaz» para «garantizar el futuro de España» y de su estado democrático de derecho, su seguridad y su prosperidad.

Es muy decir y mucho decir, que diría aquel otro. No sólo una exageración de campeonato, sino una burda mentira en toda regla. Y si juzgamos repasando nuestro pasado, tal vez una mentira que amenaza con demostrarse en cualquier nuevo giro nostálgico de nuestra inquieta derecha, leal y democrática ella como todos sabemos.

Pero por una mera arana no va a cortarse la señora ministra, que está acostumbrada al polisémico lenguaje de los políticos que, como dijo aquel, hablan con lengua de serpiente y dicen blanco como para querer decir negro o cualquier otra cosa que se tercie.

Dolores predica, dice la cadena de los obispos, que las fuerzas armadas

Deben ser consideradas como lo que son y lo que representan, lo que significan y protegen: algo de todos y en defensa de todos, una herramienta leal y eficaz del Gobierno de la Nación para garantizar el futuro de España y del estado social y democrático de derecho plasmado en nuestra Constitución

Repetimos que es pura trola o, al menos, ignorancia en grado sumo, pero ¿quién dijo que la ignorancia y la mentira no creen realidades bien reales e incluso aplastantemente reales?

Porque más bien parece que lo que «ellos» defienden y lo que sienten y quieren defender las gentes de a pié de estos maltratados sitios sean cosas bien distintas, como demuestran las múltiples encuestas de preocupaciones de la sociedad que habitualmente publica el CIS.

Continúa Cospedal con su embeleso (o al menos desconocimiento entre ingenuo e imperdonable, que en un político no sabemos qué será peor) afirmando la inquebrantable vocación de servicio del ejército y su papel trascendental en el desarrollo de «España» como «Nación» desde «su nacimiento» con los Reyes Católicos (como si los Reyes Católicos hubieren hecho otra cosa que unir sus reinos hereditarios, que no es lo mismo  que crear nación alguna, si es que las naciones existen más allá de la ideología de los nacionalistas, o como si el «ejército», como «ente» existiese desde entonces tal como ahora nos quiere vender el anacronismo ministerial) para afirmar, dando una patada en el culo a la historia que

Lo que fuimos explica lo que somos. La historia de la construcción de nuestra España debe leerse siempre a la par que la historia militar. Y así seguimos haciendo historia, haciendo Fuerzas Armadas y haciendo España

Pero todo esto no es más que una exaltación vaporosa, irreal, mítica, inventada si se quiere, del pasado, del presente y del futuro al servicio de una intención ideológica falsa como un duro de trapo.

Porque no es cierto que nuestra historia sea la historia de lo militar, ni que nuestras pequeñas historias estén indisolublemente condenadas a ser eslabones de aquella.

No es verdad que seamos lo que somos «gracias» al militarismo (más bien por la desgracia de haberlo padecido o, en lo que de grandeza tenga nuestra convivencia, a pesar de aquel). Ni lo es que este pasado invocado sea o haya sido glorioso (al menos desde el punto de vista humano y del desarrollo humano). Ni que nuestra historia, o nuestras historias, tengan que leerse de la mano de lo militar, como una extensión de ello (más bien esa visión épica y militarista tan a gusto de la derecha encubre la dominación y violencia de la que las múltiples historias y micro-historias, analizadas desde enfoques tan variados como el de las mujeres, o el de las luchas por la liberación, o el de el pueblo llano, el de los trabajadores, el de los pobres, el de la ecología o tantos otros, las cuales se han visto fatalmente castradas o impregnadas  por parte del militarismo del que tanto aspiran a desasirse).

Y es que, si hay una historia de lo militar, es la historia del militarismo y sus imposiciones, junto con la lucha de la sociedad, o de las sociedades de esta piel de toro variopinta, por desprenderse de sus nefastas consecuencias y por emprender un camino libres de su lacra.

Y si hay una historia sufrida y silenciada, es la de las luchas por la paz y las de unas sociedades escamadas que han sido capaces, una y otra vez, de negar adhesión a los valores del militarismo.

Tal vez eso explica, sigue explicando, lo necesario que sigue siendo para la derecha manipular los relatos y reescribir la historia del militarismo español en términos benignos, como si vestir un lobo de piel de cordero pudiera tranquilizar a los corderos.

Y tal vez por eso, el gobierno necesita, como en la ciudad de Hamelin, contar con un flautista que con su música encantadora y sus cantos de sirena melifluos secuestre a los oyentes del pueblo.

Afortunadamente, nadie se cree del todo estas ínfulas militares, por muy vistosas que nos las presenten.

Y es que aunque la mona se vista de seda…

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¿Entrará en combate directo España en Mali?

Mogherini+hosts+G5+Sahel+ministerial+meeting

European External Action Service

Fuente: ABC

Aprovechando el reflujo del militarismo de los últimos días de Diciembre y los primeros de Enero (de la mano del escándalo del exministro de Defensa, de los fastos anacrónicos de la «pascua» militar y del sensiblero arreón propagandístico y manipulador de los políticos recordando enternecidos a la tropa desplazada al exterior), la Ministra Cospedal ha aprovechado para volcar su lenguaraz riada de anuncios promilitares, de entre los que entresacamos los que ha ofrecido al diario ABC.

Dice, en un primer empuje de locuacidad

. Es posible terminar con el Daesh con la acción conjunta de la democracia internacional, de los países que representan los valores de los derechos humanos. Hay que estar convencidos de lo que defendemos.

Asombra el optimismo contra todo tipo de evidencias de la ministra. Nada menos que augura  el éxito de la misión militar de Irak y, más estrafalario aún, que el desaguisado que se ejecuta allí es la acción conjunta de la democracia internacional, cuando la mera revisión de los estados participantes en dicha coalición, con democracias tan consolidadas como Turquía, Bahrein, Emiratos Arabes Unidos, Arabia Saudí o Qatar, por ejemplo, o de las prácticas de guerra de dicha coalición, no permiten hablar de la democracia y sus valores y menos aún de que allí se esté defendiendo nada relacionado con la democracia.

Pero no acaba aquí la cosa. La ministra insinúa que en el futuro puede cambiar el papel de los soldados españoles que intervienen en la guerra de Mali y Centroáfrica (actualmente como instructores y transportistas de material militar y tropas) y pueden llegar a entrar en acción bélica más allá de su papel actual.

España ya está colaborando con Francia de un modo muy importante en la zona del Sahel contribuyendo al desplazamiento y al transporte de efectivos y material en las operaciones que se están realizando en esa zona. Por ahora ésta es nuestra función, pero las necesidades de Defensa evolucionan sobre el terreno. Quién sabe si dentro de un tiempo tenemos que estar en otras condiciones.

Y esta segunda noticia aparece, a nuestro criterio, como sumamente peligrosa y silenciada. ¿Cómo es que no se le ha dado la difusión que merece?  ¿Cómo es que ningún partido ha preguntado o protestado?

¿Estarán todos de acuerdo en este nuevo giro de tuerca de la creciente militarización a que nos estamos prestando?

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La política de defensa de los programas electorales convierte a todos los partidos en casta

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Program Executive Office Soldier

Fuente: Infodefensa.

Que PSOE y PP realizarían una oferta continuista y consensuada en materia de política militar no era un secreto. Se vienen intercambiando los papeles desde Felipe González hasta hoy en día con descaro y sin rubor.

Nos quedaba ver qué harían los demás, si es que iban a hacer algo (porque habitualmente este es un tema que no entra sino con absoluta ambigüedad en los programas electorales).  Ahora lo sabemos. Todos participan de una visión militarista y continuista en la materia.

Un foro promovido por esta revista de la patronal de la industria militar, Infodefensa, órgano neutral y abierto como todo el mundo puede sospechar, donde invitó a PSOE; PP, UPyD y Ciudadanos, «los cuatro principales partidos políticos» (a pesar de que UPyD está prácticamente desaparecido en combate) y que contó con las ausencias de invitaciones para Podemos e Izquierda Unida.

Y estos nos han contado sus coincidencias y diferencias.

«curiosamente a pesar de las grandes diferencias ideológicas las cuatro agrupaciones coinciden en incluir en sus programas aspectos tan importantes como la necesidad de incrementar el Presupuesto de Defensa, la conveniencia de desarrollar una ley de financiación plurianual y la disposición para impulsar la industria del sector y los nuevos programas de armamento».

Si que es curiosa la curiosidad de Infodefensa: los cuatro grupos citados aceptan de plano la agenda de prioridades del complejo militar industrial.

Todo lo demás entre estas cuatro opciones son meros matices retóricos. Lo importante es que la orientación de su política no se pregunta por otras cosas, que quedan relegadas, como el puertagiratorismo, la injerencia militar en guerras al servicio de la OTAN, la desmesura de nuestro gasto militar, su ineficacia o el agravio comparativo de éste respecto a las necesidades sociales, la falta de democracia en la definición de lo que hay que defender y la fata de orientación de estas políticas hacia la defensa de la seguridad humana.

Quien quiera leer los matices puede hacerlo en el enlace referido. Nosotros nos cansamos de decir lo mismo con diferentes giros y florituras.

Podríamos pensar que tal vez otros partidos tengan otras alternativas a estas lineas.  ¿Las tienen?

Podemos, desdiciéndose de lo dicho con su propia boca por cansado líder máximo «coleta Morada», parece que pretende concretar que su política de defensa se realizará dentro del marco de la OTAN. Dicen así

Buscaremos dotar de una mayor autonomía estratégica a Europa y a España en el seno de la OTAN, profundizando en la Política Común de Seguridad y Defensa y en la Europa de la Defensa para afrontar las relaciones con nuestra vecindad y las problemáticas globales desde una perspectiva exclusivamente europea

Igual militarismo se desprende de la propuesta de IU, que sigue insistiendo en mantener las reivindicaciones de las agrupaciones sindicales de militares y en mantener la carga de trabajo de la industria militar a toda costa, pero sin atreverse a comprometer una política alternativa ni de transarme.

Los partidos nacionalistas relegan este tema al más puro silencio.

No se atisba novedad en materia de defensa. ¿Será que es posible crear un nuevo consenso  y alterar los pasteleos de la casta sin tocar su especial mecanismo de autodefensa?  ¿No es ese minimalismo en lo militar incompatible con el maximalismo en lo demás?

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Otros 263,6 millones de euros para construir armas

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Nacho

Fuente: Consejo de Ministros

Ha sido el Consejo de Ministros de 19/6/2015 el que ha autorizado al Ministerio de Defensa para que con cargo a presupuestos de años posteriores, comprometa gasto por importe de otros 263,6 millones de euros para financiar los nuevos programas de fragatas de combate F110, los vehículos de combate 8×8 y helicópteros de combate NH-90.

Se trata de un regalo económico que condiciona los presupuestos del futuro, gane quien gane las elecciones, para adquirir nuevos programas de armamentos (PEAS) para potenciar el segundo ciclo de rearme y apuntalar los NH-90 del primer ciclo de Peas.

La justificación del Consejo de Ministos para desembolsar estos 263,6 millones de euros para armas es que

Los citados Programas Especiales tienen unas características de financiación particulares que suponen la realización de continuas adaptaciones durante su desarrollo. En la actualidad, se van a iniciar dos nuevos Programas Especiales (Fragatas F-110 y VCR 8×8) y se reajustan los importes de las anualidades del programa de Helicópteros NH-90, que implican variaciones en las cuantías de los compromisos autorizados por el Consejo de Ministros en el año 2014.

Las Fragatas F110 son el programa más costoso de los que ahora se amplían. En la nota del Consejo de Ministros se señala que

Se propone la realización, vía I+D, de una serie de prototipos tecnológicos que permitan incorporar nuevos sistemas y equipos de origen nacional en futuras plataformas con un grado de madurez técnica adecuado. Para este programa se prevén unas necesidades de financiación de 174.364.424 euros, IVA incluido, cuyo pago se realizará por parte del Ministerio de Defensa en el año 2021.

Los Carros de combate se amplían en 89.298.000 euros y será financiada por el Ministerio de Defensa en el año 2018.

Por su parte, los helicópteros quedan establecidos en 29.608.847,28 euros.

Es muy curioso que mientras el gobierno sigue recortando derechos y prestaciones sociales y llamando a la austeridad, la austeridad  que se predica no tenga la más mínima incidencia en el ejército y en el gasto creciente para adquirir armas innecesarias y que sólo benefician a la industria de la muerte.

EL PP resuelve el dilema «cañones o mantequilla» optando claramente por los cañones, tal vez para reprimir a los que quieren mantequilla. Muy en linea con su liberalismo de toda la vida.

Una vez más, la prensa, hasta ahora, no ha dicho ni pío de este nuevo aumento del gasto militar comprometido.  Tampoco el resto de los partidos políticos.

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A las puertas de Europa

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US Embassy Madrid

Fuente: Sputiniknews

Si hemos de hacer caso del Ministro de Defensa español, un señor especializado antes de ser ministro en vender armas al mundo mundial, estamos a las puertas del caos y a punto de acabar intetgrándonos en el califato mundial que quiere proclamar el Daesh (acrónimo de Estado Islámico).

Muchos países ya están padeciendo la opresión y la barbarie que esto representa

ha dicho el Ministro Morenés en su intervención en la clausura del Seminario celebrado en Madrid por iniciativa del Instituto Elcano y la Oficina del European Council on Foreign Relations (ECFR).
Sus preocupaciones no son para menos: la organización terrorista, ha dicho, ocupa 150 kilómetros de la costa libia y
podría «camuflar» yihadistas en las barcas de emigrantes que quieren llegar a Europa.
¡Saltó la liebre!  Hete aquí una explicación alternativa a la que a cualquiera de nosotros se nos puede ocurrir sobre la negativa española a aceptar refugiados de la nueva oleada del desastre humanitario procedente de las costas del sur del Mediterráneo. No es que nuestros políticos sean racistas, o cutres, o las dos cosas y alguna otra, sino que, sencillamente, temen que los terroristas se camuflen en las barcas de emigrantes que quieren llegar a Europa para atacarnos. Como si no se hubieran inventado medios mejores de llegar a Europa si es que se quiere atentar.
Morenés reclama más militarismo a escala europea

Europa no termina de encontrar el camino para una política de Defensa y Seguridad común… no se avanza de forma ordenada y equilibrada, y eso nos hace más débiles ante las amenazas terroristas.  (…)  la UE no acaba de definir una política de defensa y la OTAN todavía está en búsqueda de un sentido en un mundo que ha cambiado mucho más que la propia estructura de la organización militar

El discurso del miedo, con independencia de la alarmante escalada de terror y el rearme de los islamistas «radicales», sirve también de justificación para legitimar otra vuelta de tuerca autoritaria y militarista en el abordaje de problemas mundiales que tienen que ver con el comportamiento occidental en el norte de África y con la lucha militar despiadada que encabeza por el control y la dominación de la zona.
Parece que el miedo que provocan nuestros halcones pretende encubrir la gestión política que están haciendo de todo esto y, cómo no, los turbios negocios de venta de armas que tanto benefician a unos cuantos pajarracos.
El pueblo teme, se siente impotente, mira para otro lado y deja hacer.
Así se ganan las conciencias sumisas y las guerras.
Salvo que los pueblos recobren su dignidad y luchen contra el militarismo y sus tópicos y mitos.
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Nuevo informe sobre ventas de armas españolas. Un negocio viento en popa

Fruit+reflection

Biblioteca de la Facultad de Derecho y Ciencias del Trabajo Universidad de Sevilla

 

Fuente: Infodefensa

5.233 millones de euros. Se dice pronto.

Es la cifra de ventas de armas españolas durante 2013 según la Dirección General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa. Implica un incremento de casi el 5% respecto del año anterior.

De este chorro de dinero 1.008 millones son de autoventa al ejército español y 4.224 millones (81% restante) a países ajenos.

Además de todo esto, la «balanza» comercial de Defensa resulta favorable, pues durante 2013, se vendieron 2.287 millones de euros por encima de los comprados al exterior, lo que nos pone en uno de los principales países vendiendo armas a troche y moche.

Para la voracidad de nuestro ejército todo esto no es nada. De hecho el informe critica la poca venta de armas al ejército español y dice que:

No obstante, dicho incremento no oculta las malas cifras procedentes del mercado interno (-353 millones de euros), que descienden por quinto año consecutivo

Mil millones no son nada y si no que se lo digan a los que han sufrido recortes en sus derechos y libertades.

Por desgracia no hemos podido acceder al informe en directo, sino únicamente a la noticia sobre el mismo, por lo que no podemos ofrecer una valoración más precisa del mismo.

En todo caso, no es una buena noticia que la marca España que tanto gusta de decir al cutrerío autóctono, se distinga por vender armas por encima de cualquier otra cosa.

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Una vuelta de tuerca más en la militarización de la seguridad: se aprueba el Plan Estratégico Nacional de lucha contra la radicalización violenta

kameras

Daniel Lobo

 

Fuente: Consejo de Ministros de 20-1-2015

Muy grave nos parece lo que comentamos hoy.

El Consejo de Ministros de 30 de enero de 2015 aprobó el «Plan Estratégico nacioal de lucha contra la radicalización violenta«, documento que hay que enmarcar necesariamente en el contexto de refuerzo de la idea de seguridad de corte militar y recorte de libertades que se está impulsando desde los centros de poder a partir (y sobre todo, con la excusa de) los atentados terroristas sufridos en los últimos años.

Luego hablaremos de este contexto y enmarcaremos el Plan con otras medidas adoptadas por el gobierno del PP y otras en fase de deliberación (algunas incluso pactadas con la otra pata del PP, de siglas y compromisos cada vez más inseparables) con las que, al parecer, van a modificar el actual marco legal y social.

Pero comentemos ahora el plan. Y empecemos por lo que dice y cómo lo dice:

¿Unos antecedentes que justifican este Plan?

Comienza el Plan elaborado por el departamento que dirige el halcón (por cierto de afinidades religiosas y políticas muy a la derecha del Padre) Don Jorge Fernández  por explicar las razones que llevan al gobierno a establecer ahora este Plan, y que son:

  1. La existencia de una clara amenaza terrorista (cita atentados en Estados Unidos de 2001, Indonesia de 2002, Marruecos en 2003, España en 2004, Reino Unido en 2005 y ahora en Francia). No cita, tal vez por irrelevantes para la concepción de la seguridad desde la que se elabora este plan, la mayoría de los atentados terroristas que han tenido lugar en países del propio área a la que implícitamente se refiere el plan en todo momento, ni los variopintos atentados provocados por alguno de nuestros aliados, como el caso de Israel, o los otros provocados por error por tropas de nuestro propio bando en las diversas guerras con las que hemos intervenido en el área referida. Tampoco refiere nada en relación a las causas y antecedentes políticos, históricos, económicos, sociales, etc., que dan lugar a este terrorismo, ni a las prácticas políticas que podemos estar llevando nosotros que puedan provocar un cierto odio o una estrategia de reacción que provoque que nos tengan en el punto de mira).
  2. Europa ha definido la lucha contra el terrorismo como uno de los ejes de su política de seguridad (cita el documento de la UE  que puede consultarse aquí «Estrategia de la Unión Europea para la Lucha Contra la Radicalización y la Captación de Terroristas«) cuyo enfoque remilitariza abiertamente la idea de seguridad interior e inicia un soterrado pero firme avance de las ideas más militaristas en torno a la seguridad, eso sí, sin que la crítica de los grupos sociales o políticos alternativos se haya hecho oír al respecto ni en la sociedad ni en el parlamento europeo).
  3. La estrategia se seguridad nacional española sitúa el terrorismo internacional como la principal amenaza para la seguridad de España (cita para ello el documento Seguridad Nacional, un proyecto compartido de 2013. Deja de citar los de ámbito militar que con más precisión enmarcan este proceso en el enfoque militarista, como es la propia directiva de defensa nacional 1/2012, máximo documento del planeamiento militar español)
  4. La lucha contra el terrorismo viene priorizada en el documento «Estrategia integral contra el terrorismo internacional y la radicalización aprobado en 2010 (curiosamente es un documento aprobado en junio de 2010, con Zetapé, por la Comisión de Situaciones de Crisis, y luego ratificado por el Gobierno de Rajoy en 2013. Dicho documento está declarado secreto).

Pues bien, vistos estos antecedentes «justificativos», a saber:  los atentados, Europa, nuestra política de defensa y seguridad, nos podemos preguntar si tales antecedentes son en realidad justificativos de una respuesta tan unilateral y reactiva y, más en concreto, si este argumentario justifica un plan de seguridad que busca remilitarizar, como veremos, la idea de seguridad, e implicar de forma contundente en dicha estrategia a los entes locales y autonómicos de competencias tales como escuelas, servicios sociales, educación, etcétera, a los trece ministerios, y a las entidades sociales que el gobierno «estime oportuno».

Nuestra respuesta, la anticipamos ya, es no. No porque los problemas de seguridad no se pueden enfrentar desde una respuesta meramente reactiva, de vigilancia y control policial-militar y que huye de estudiar el fenómeno en su complejidad, buscando atajar las causas con medidas más transversales y con metodologías alternativas.

El plan, como veremos, no contiene una sola medida educativa, social,  de prevención basada en la idea de Seguridad Humana, de interculturalidad o convivencia, de enfoque noviolento, sino, sencillamente, la implantación de unos protocolos de  información a las diversas policías, en el ámbito «interno» y de protagomismo del Ejército en el ámbito exterior.

Da por ello más bien la impresión de que el plan es previo a la justificación: se pretende imponer unas políticas y se ha buscado un argumentario ad hoc (y por cierto ampliamente simplista) para «justificarlas»

Unos objetivos reactivos e indefinidos.

Continúa el Plan diseñando los objetos a los que pretende responder, que son:

  1. Responder a la radicalización violenta
  2. Cumplir con las directrices de la Unión Europea
  3. imponer un «consenso» entre las administraciones, la sociedad civil y los colectivos vulnerables o en riesgo de radicalización
  4. Implicar y obligar a todos los Ministerios de la administración general del Estado y entidades sociales bajo coordinación del Ministerio del Interior (y aunque no lo dice en los objetivos sí en las medidas, de Defensa):

Llama la atención la amplitud e indefinición de los sujetos sobre los que se piensa aplicar esta política, calificados como «radicalización violenta».  ¿Que se considera como «radicalización violenta»?  ¿Entra únicamente el fenómeno yihadista que aparentemente justifica este plan?, ¿se entiende extensible a la violencia fascista que hemos visto retransmitida en campos de fútbol y otros eventos deportivos?  ¿Incluye los «grupos antisistema» que forman parte de las obsesiones del Ministro del Interior?, ¿es extensible a los «radicales», expresión usada por el PP para referirse despectivamente a cualquiera que no sean ellos?…

En segundo lugar acudimos a la misma indefinición si nos fijamos en la idea de «violencia» que subyace al texto: ¿Qués e entiende por radicalización «violenta»?, ¿qué entra en la categoría «violento» objeto de este especial tratamiento represivo?

La cuestión no es baladí, porque el proyecto de código penal que el PP propone en el nuevo pacto con el PSOE, su otra pata, aplica diversos tipos delictivos encaminados a reprimir penalmente como delitos de terrorismo conductas como «desórdenes públicos», «actos contra el patrimonio», «ultrajes a España»  o «alteraciones de la paz pública» que sospechosamente nada tienen que ver con el terrorismo ni con la violencia en sí, tal como denuncia por ejemplo la imparcial, objetiva y liberal Amnistía Internacional,  y que parecen más bien pensados para un ejercicio de represión contra la disidencia, la protesta o la movilización social contra los mandamanses, como puede ser el ejemplo de las movilizaciones de las plataforma de hipotecados o de la Hepatitis C, las movilizaciones similares a las de «rodea el Congreso» y tantas acciones noviolentas ejercidas por grupos pacifistas, ecologistas, altermundistas, de ocupación y de diverso signo en estos últimos tiempos.

Una tercera crítica la encontramos en este criterio autoritario de pretender imponer un consenso desde arriba que afecte y obligue a todos. Es comprensible que un ministro perteneciente al Opus Dei, como es el caso del actual de Interior, o un partido popular que recogió los rescoldos de las derechas más agrias de toda la vida y que fue fundado por un señor que fue ministro de Franco y predicó un concepto de orden público de honda raíz autoritaria, piensen que el consenso es algo parecido a la sumisión, pero cualquier manual actual acerca de la construcción de los consensos descarta esta modalidad de consensos a la búlgara. El consenso no es fruto de la autoridad, sino del diálogo y la construcción en común y, que se sepa, es imposible de imponer a la sociedad a su pesar.

Desvela este objetivo un deje altamente deficitario en cuanto a calidad democrática se refiere, y más aún si se intenta imponer obligatoriamente.

Estamos con ello ante unos objetivos políticos de muy poco calado democrático, de un sesgo autoritario apabullante y que se fijan más en la represión de la disidencia mediante medidas reactivas que en abordar el complejo fenómeno del terrorismo desde su multidimensionalidad.

Unos ámbitos de actuación que refuerzan el papel preponderante de lo militar y nos considera enemigos internos

Si los presagios que se intuyen de lo ya comentado son malos, las cosas tienen la capacidad de empeorar mucho más. Y así ocurre que cuando el plan se refiere  a los ámbitos de actuación en los que se va a desarrollar esta política fija tres, a cual peor:

  1. El ámbito interno, coordinado por el Ministerio del Interior y donde pretende articularse a todos los niveles: desde el estatal al autonómico y local, pasando por la sociedad civil. En este, dice el plan, el escenario principal de actuación será el municipio, donde pretende vincular en la «lucha·» a diversos actores.
  2. El exterior, al parecer coordinado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, pero con un fuerte protagonismo (de hecho es el actor único) del Ministerio de Defensa y del Ejército. Según el plan, este nivel se realizará «en atención a los intereses y zonas de influencia de España», idea bastante difusa pero que no está puesta ahí de forma ingenua, ya que hace relación al propio planeamiento militar de la defensa y a la idea de que España, más allá de defender su territorio y sus fronteras, defiende militarmente sus intereses en cualquier parte del globo, y de  otra brillante y peligrosa idea plasmada en un plan de estrategia militar español, la de que tenemos unas «fronteras de seguridad avanzadas«  que tienen que ver con nuestras zonas de influencia y su tratamiento militar (Mali, Centroáfrica, Somalia, Golfo de Guinea, etc.).
  3. El indefinido mundo del «ciberespacio» donde afectará, dice el plan, a actores y contenidos y que será controlado por el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) que depende del Ministerio del Interior e íntimamente relacionado (si no subordinado) con el Mando Conjunto de Ciberdefensa, dependiente del Estado Mayor de la Defensa, cuyos cometidos son (esto no lo cuenta el Plan que comentamos) : «1.- Garantizar el libre acceso al ciberespacio, con el fin de cumplir las misiones y cometidos asignados a las Fuerzas Armadas, mediante el desarrollo y empleo de los medios y procedimientos necesarios.2.- Garantizar la disponibilidad, integridad y confidencialidad de la información, así como la integridad y disponibilidad de las redes y sistemas que la manejan y tenga encomendados.3.- Garantizar el funcionamiento de los servicios críticos de los sistemas de información y telecomunicaciones de las Fuerzas Armadas en un ambiente degradado debido a incidentes, accidentes o ataques.4.- Obtener, analizar y explotar la información sobre ciberataques e incidentes en las redes y sistemas de su responsabilidad.5.- Ejercer la respuesta oportuna, legítima y proporcionada en el ciberespacio ante amenazas o agresiones que puedan afectar a la Defensa Nacional.6.- Dirigir y coordinar, en materia de Ciberdefensa, la actividad de los centros de respuesta a incidentes de seguridad de la información de los Ejércitos y Armada y el de operaciones de seguridad de la información del Ministerio de Defensa.7.- Ejercer la representación del Ministerio de Defensa en materia de ciberdefensa militar en el ámbito nacional e internacional.8.- Cooperar, en materia de ciberdefensa, con los centros nacionales de respuesta a incidentes de seguridad de la información, de acuerdo con lo que determinen las estrategias y políticas nacionales de ciberseguridad en vigor, así como con otros centros militares de respuesta a incidentes de seguridad de la información en el ámbito internacional.

Bajo este triple escenario se pueden leer algunas conclusiones que empeoran las cosas:

a) La consideración del espacio interior como un espacio de intervención de esta idea de seguridad difusa y militarista, que nos vuelve a convertir, si alguna vez dejamos de serlo para la doctrina de la seguridad militar, en el enemigo interno. Todas las personas y todos los ámbitos de nuestra actuación somos susceptibles de ser considerados parte del problema y de que nos apliquen las políticas de seguridad pretendidas.

b) La ocupación de espacios tradicionalmente ajenos a la seguridad militar se agranda.  Ahora el municipio, el espacio local, el pluriespacio público, son objetos de preocupación de esta idea de seguridad y, como veremos más adelante, los diversos mecanismos municipales pensados tiempo atrás para la convivencia y la prestación de servicios a la comunidad, agentes de esta extensión de la idea de seguridad y de sus políticas de control. No sabemos lo que pensarán las diversas propuestas políticas municipalistas de esta extensión de la militarización al espacio local. ¿Le parecerá bien a las candidaturas ciudadanas, a los partidos no manchados por el extractivismo político deplorable que nos aqueja, a las nuevas agrupaciones de electores, que se les obligue a participar de esta idea de enemigo interno? ¿Dirán algo al respecto en sus programas? ¿Alertarán a la ciudadanía de la necesidad de empoderamiento social para abordar estas temáticas de forma alternativa?

3) Se legitima la intromisión de lo militar y de la idea de seguridad en la propia privacidad y en la red. El fantasma del riesgo ciberterrorista deroga, de facto, la vigencia del derecho a la intimidad en relación a la propia comunicación y cibervida que se pretendió garantizar (ciertamente con la boca pequeña) en la decrépita y plagada de promesas incumplidas constitución del 78.

4) La idea militarista de seguridad, criticada por Naciones Unidas cuando acuñó el término de «Seguridad Humana» como alternativa  esta, gana terreno y remilitariza espacios, contenidos y libertades anteriormente ajenas a lo militar.

5) Se incrementa, en consonancia con la estrategia neoliberal, todo el arsenal de políticas de disciplinamiento social, cuyo interés prioritairo es convertirnos de ciudadanos en súbditos, pero usando al retórica de los derechos (la zanahoria) y la política del recorte de derechos y aspiraciones (el palo).

La estructura de mando: De nuevo organigrama autoritario-militar

Dicen los entendidos que una imagen vale más que mil palabras y, aunque la que presentamos es engañosa (elude al militarismo, director de la orquesta) permite comprobar el grado de enfoque represivo y militar de todo el asunto.

 foto1Este organigrama se corresponde con la estructura nacional de coordinación del plan. Como podemos ver, la coordinación de todo el plan, en lo que se refiere a la cuestión interior, se encuentra en el «grupo nacional de lucha contra la radicalización violenta» coordinado por Interior, con especial aportación del CNI (que hasta ahora no habían mencionado en todo el plan), los 12 ministerios restantes, la Federación Española de Municipios y Provincias, la Fundación Pluralismo y Convivencia (una fundación estatal creada para tratar temas de pluralismo religioso) y «otras entidades públicas y privadas que se considere necesarias (un indefinido que no queda nada claro).

Nos da una muestras clara de la expansión de la idea de seguridad como orden público policial, cuando no meramente militarista, que se mantiene en este plan y del papel de mano extendida allá donde tiene más difícil el acceso lo policial/militar que se quiere hacer jugar a las entidades sociales, y a los propios ayuntamientos.

Siguiendo con la estructura del plan propuesto encontramos que éste define una serie de «agentes» del mismo:

  • En el ámbito de la lucha interna:
    • policía local
    • policía autonómica
    • Ayuntamiento
    • juzgados
    • centros escolares
    • Asuntos sociales
    • entidades sociales
    • colectivos de riesgo
  • En el ámbito externo:
    • Ministerio de Defensa
    • Fuerzas Armadas
  • En el ciberespacio:
    • El CITCO, El CNI

La expansión del militarismo a la idea de seguridad

Hemos explicado anteriormente que la idea de seguridad humana tiene poco que ver con la idea militar de seguridad, basada en aspectos de orden público, represión, imposición legal y violenta, defensa de unos supuestos intereses vitales allende las fronteras, etc.

La idea de Seguridad Humana, acuñada por el PNUD, habla de desarrollo humano, de disfrute de derechos y libertades, de disminución de la pobreza, de garantías frente a la enfermedad, la incultura, la pobreza, y ofrece un carácter universal a estas dimensiones, añadiendo que la seguridad humana en un punto del planeta depende de la de los demás, y se consigue incrementarla incrementando la de los demás, pues son interdependientes.

Este enfoque propondría otro tipo de medidas para abordar el fenómeno del terrorismo internacional, basadas en la comprensión entre los pueblos, en la inversión para conseguir sociedades más igualitarias y con estándares de disfrute de bienes sociales y garantías de vida digna, en educación, en políticas de igualdad, en solidaridad, …

Un enfoque que busca abordar lso conflictos de forma constructiva y noviolenta.

Pero, por desgracia, este enfoque choca con una realidad cruel donde la dominación y la violencia son las políticas rectoras y donde la imposición de explotación, dominación, depredación de recursos, expolio e imposición militar de todo ello son el abc de cada día.

En el caso concreto de los países occidentales no puede decirse que basen su «bienestar» en la colaboración con el bienestar de otros pueblos, sino al contrario, en la dominación abusiva de éstos, y también en políticas que los debilitan, como son la venta de armas, la promoción de la guerra en su interior, la potenciación de la rivalidad y la corrupción, etc., todo lo cual es un verdadero caldo de cultivo para el resentimiento y, también, para reacciones basadas en los mismos parámetros de dominación y violencia.

El plan ahora comentado no hace sino expandir estas ideas reactivas a áreas donde hasta ahora no tenía espacio el ideal de seguridad militar. Y lo hace de la mano de otro paquete de medidas de recorte de derechos y libertades, como el paquete recientemente negociado por el PP-PSOE de políticas antiterroristas, o la reforma del código penal, o la creación de un adefesio constitucional que es el estado de crisis en en anteproyecto de ley de seguridad nacional.

Una expansión de la visión autoritaria y militarista muy en consonancia con la desconposición acelerada del régimen vigente.

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