Archive for Ministerio de Defensa

Protestas en Burgos contra la especulación militar de suelo

Imagen de Daniel Lobo

 

Fuente:  Burgos Conecta y Noticias de Burgos.

Ocurre que el Ministerio de Defensa es el segundo terrateniente español.  Ello conlleva que muchos de sus pisos, solares, garajes, edificios y terrenos rústicos y urbanos estén en desuso o abandonados, muchas veces desde hace muchos años.

Por tanto, en muchas ocasiones se producen conflictos entre los municipios y los intereses del Ministerio de Defensa, que siempre son los mismos, lucrarse con la especulación para luego invertir en armas.

La postura del PCAS (Partido Castellano) en Burgos es muy clara:

El Partido Castellano (PCAS), a través del Grupo Parlamentario Compromís, ha trasladado a la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, varias preguntas relativas a los terrenos que ocupa el abandonado Parque de Artillería de Santa Bárbara en Burgos. El PCAS, con estas preguntas, intenta que el Ministerio de Defensa rectifique y paralice la actual subasta de los terrenos prevista para mediados de septiembre.

Además, los castellanistas defienden que estos casi 50.000 metros cuadrados de suelo deberían de volver a manos municipales “sin coste alguno”. Luis Marcos, secretario de Organización del partido, considera que “todavía se está a tiempo de parar esta operación”. Y es que, en su opinión, “no solo se trata de hacer justicia, sino de compensar el injusto tratamiento del Ministerio de Defensa con Burgos en los últimos años, con el cierre de diferentes dotaciones militares”.

Esa es la opción 1, la opción del PCAS.

La opción 2 es la del Ministerio de Defensa:  vender los terrenos (y aplicar lo obtenido por la venta a comprar armas y equipamientos militares), actualmente tasados en 14 millones de €, para edificar 337 viviendas por parte de empresas privadas.

Esta opción no le parece correcta al PCAS porque trata mal a Burgos, que siempre se ha portado bien con Defensa:

ha recordado el trato exquisito que la ciudad brindó durante más de 100 años a Defensa mediante concesiones gratuitas de terrenos destinados a cuarteles y el establecimiento de unidades militares acarreando la pérdida de multitud de importantes edificaciones, solares, acuartelamientos y unidades militares. Con estas enajenaciones el Ministerio ha obtenido 80 millones de euros, según Marcos, lo que considera un lucro aprovechando las facilidades del Ayuntamiento.

La opción 3, la del ayuntamiento, es permutar la parcela por otras de titularidad municipal.  Esta solución también es rechazada por el PCAS porque

las otras parcelas que posee el Ayuntamiento “deben de servir para hacer políticas sociales de vivienda y el Ministerio de Defensa no está por la labor porque lo que quiere es hacer caja rápido”

Nuevamente más pruebas de la insolidaridad del Ministerio de Defensa con la población civil.

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La cultura de defensa consiste en que el buque escuela de la Armada sirva de crucero a gastos pagados a ministros y familiares

Imagen de juantiagues

Fuente:  El Diario.

El buque escuela Juan Sebastián Elcano se dedica, además de a instruir a nuestros militares marineros en la desusada militarmente navegación a vela, a hotel de lujo, dando camarotes gratis a familiares del Ministerio de Defensa.

Un caso más de mala praxis en el Ministerio de Defensa y de despilfarro militar.

Ignacio López del Hierro, el marido de la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, fue uno de los pasajeros ilustres a bordo del Juan Sebastian Elcano. Ocupó uno de sus camarotes durante la última etapa de la travesía con la que el buque escuela de la Armada conmemoraba su 90º aniversario, un viaje entre los puertos de Marín (Pontevedra) y Cádiz con todos los gastos pagados.

La explicación, la habitual, es una tradición.  De ella participan los familiares de trabajadores (de alto rango, entendemos) del Ministerio de Defensa e, incluso, los titulares de la cartera, y otros titulares de ministerios ajenos como García Margallo (y mujer) y Zoido, al parecer cuando era alcalde de Sevilla.

El Ministerio quita importancia a la presencia de López del Hierro en ese crucero y asegura que siempre ha habido parientes de altos cargos, también “durante la época del PSOE”. Junto a ellos, “abogados, médicos y periodistas” a los que se permite subir a bordo como parte de una labor de “divulgación de la cultura de Defensa”.

El cinismo, el no asumir las responsabilidades del cargo, el pensar que el ministerio y lo que contiene o administra son su propio cortijo, el desprecio a la ciudadanía media que ni por asomo podrían pagarse un crucero así, etc., se venden como Cultura de la Defensa.  ¿En esto consiste la Cultura de Defensa?  No nos extraña que no se sientan respaldados por la ciudadanía.  Es una vergüenza su concepto.

Y, a su modo, tienen razón; es cultura de la defensa de las elites, de los violentos, de los militaristas.

Por una vez la noticia se hace eco del responsable:  el almirante jefe del Estado Mayor de la Armada, esta vez Teodoro López Calderón, que es quien decide directamente quién, de entre los solicitantes, merece el crucero de 4 días a gastos pagados.  ¿Dimitirá por ética?  ¿Algún alto cargo lo cesará para que no caigan las responsabilidades de encubrimiento en él?

La cifra de civiles agraciados este año con el crucero no es pequeña:  90.  Viajaron con 171 militares.  2/3 del pasaje total.  Demasiado para algo tan serio como es la Defensa Nacional.

Por otro lado, ¿es necesario un buque escuela como Elcano?  No son ya demasiadas las polémicas, muchas muy turbias, con las que nos regala, año sí y año también:

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Listado de las 69 partidas ocultas del Gasto Militar español

¿Es el momento de hacer algo?

 

 

 

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Los engaños en la renovación de los cazas españoles

Imagen de Airman Magazine

Una de las muchas peculiaridades de nuestro modelo de defensa es su dependencia de sistemas de armas que aúnan tres de las peores características posibles, pues

1) tienen unos costes muy elevados tanto en su diseño y fabricación como en su vida útil,

2) su entrega siempre se hace demasiado tarde y en condiciones tecnológicas superadas, por lo que hay que estar constantemente introduciendo mejoras de nuevo a costes elevados, y,

3) en el mejor de los casos, se acaban volviendo obsoletas sin llegar a hacerse un uso significativo de ellas, con lo que hay que volver periódicamente a sustituirlas por otros sistemas de armas más modernos que, de nuevo, vuelen a caer en el mismo círculo vicioso.

Es el caso de los actuales aviones de combate Harrier de la Armada española y del Programa de Futuro Avión de Combate (FACA), actuales F18, ambos ejemplos esclarecedores de los que parece que no vamos a aprender.

Los aviones de despegue vertical HARRIER.

La compra de los Harrier se hizo conjuntamente entre los ejércitos de EE.UU., Italia y España, para abaratar costes.  En 1983 España adquirió a McDonnell Douglas estos aviones de despegue vertical para dotar al portaaviones español Príncipe de Asturias. Los 12 primeros aviones se entregaron en 1988.  Las siguientes 8 unidades en 1993 (se encargaron en 1990) y en el año 2000 empezó el programa de “actualización” y modernización de estos aviones de guerra.

Su vida útil se preveía que se agotara en 2024 y fueran dados de baja, pero el año 2015, un memorando de entendimiento con la empresa fabricante, prolongó la vida de estos aviones hasta 2034, introduciéndose más adelante en los presupuestos generales de 2016 una partida de 47´6 millones de € para modernizar los AV-8B, que tras la modernización pasarán a ser los AV8B Harrier Plus, dotados con un mando multimodo AN/APG-65.

En la actualidad contamos con 16 de estos aparatos, 12 en pleno servicio y 4 declarados de baja a la espera de una nueva actualización. Una de sus grandes proezas ha sido participar en la operación “Deny Flight” en Bosnia Herzegovina.

Actualmente operan en el LHD Juan Carlos I, un portaviones que deja de ser útil si no lleva aviones de despegue vertical y cuyo coste superó los 500 millones de €.  Así, de no contar con los Harrier o con otros aviones que los sustituyan, tendríamos un portaviones que descendería de categoría si no cuenta con aviones de despegue vertical (pasaría a ser portahelicópteros) y los únicos que para la Armada cumplen las condiciones necesarias son los F-35.

El Programa FACA, los famosos F18 del ejército español

El programa FACA dio a España, igualmente con prolongados plazos de entrega, los 96 aviones de combate F-18 que compró (24 de segunda mano) y que deberán ser sustituidos en 2025, al llegar a las 7.000 horas de vuelo.  Actualmente se mantienen en uso 86 de estos aparatos, que también han ido sufriendo mejoras en el largo período de su uso.

La apuesta por los F35

Con todo, el ejército y la armada apuestan por comprar 60 F35 Lightning II (Relámpago) de Lockheed Martin para sustituir a los F18 y los Harrier actuales.

Por otra parte, las noticias en prensa son contradictorias. Unas afirman que hay conversaciones con el fabricante Lockheed Martin para su adquisición a un precio asequible. Pero otras dicen que Defensa los descarta.  La alternativa serían los Eurofighter europeos, en cuya fabricación participa España.

Desde los defensores de la compra se piensa en un número de entre 45 y 50 aviones para el ejército del aire y 15 para la Armada, según informa El País.

El competidor, el Eurofighter europeo y español.

España se ha gastado ya 10.600 millones de euros en el avión de combate europeo, Eurofighter, que parece ahora que no va a comprar.

Por lo tanto, la opción por comprar el F-35 no dejaría retornos en la industria española y, nuevamente, la política industria española estaría en entredicho dado que hace años se optó por el Eurofighter y ahora se abandonaría este multimillonario proyecto por falta de previsión y planificación rigurosa.

Además, la opción Eurofighter también está muy cuestionada en los últimos tiempos.  Así, por ejemplo, Austria ha renunciado a su flota de Eurofighter.

Las más que fundadas dudas sobre el F-35:

Pero esta asombrosa adquisición tiene algunos datos añadidos que conviene no perder de vista;

  • El gasto que se prevé que realice España por los F35 superará los 6.000 millones de euros en un escenario optimista en el que los aviones bajen de precio. Y para la compra de entre 60 y 65 unidades.  La estimación nos parece dudosa porque Australia estimó en 2014 que iba a comprar 75 unidades por 11.600 millones de dólares.
  • El programa F-35 ha costado ya a USA, en 2013, 395.000 millones de dólares.
  • Hay noticias que hablan de un precio de hasta 120 millones de € por aparato. Aunque si somos serios y realistas, actualmente, el precio se encuentra en los 206’3 millones de dólares, con todo instalado.  Eso sí, están esperando que cuando el avión entre en plena fase de producción, en 2019, su precio baje a una horquilla entre los 80 y los 110 millones de €, aunque estas cifras parecen cada día más inverosímiles:  en la anterior remesa vendida, en 2012, el precio medio fue de 213 millones de €, con una bajada de sólo un 5 %.
  • El precio que se maneja por los comentaristas en Defensa, habitualmente no incluye el motor, lo cual, aunque sorprendente, es una práctica bastante habitual en este tipo de contratos. El motor se calcula que puede estar alrededor de 23’03 millones de dólares por unidad.
  • El precio que maneja la prensa tampoco incluye las mejoras y modernizaciones que explicábamos antes y que son imprescindibles para cualquier avión de guerra. Mejoras y modernizaciones se calculan ahora en torno a los 32’07 millones de €, por cada aparato.
  • Otro precio del que no se suele hablar mucho es de los cascos de los pilotos de F-35: 400.000 $ por unidad.  Son cascos que sustituyen a las pantallas de datos del avión por la visera del casco y permiten una visión de 360º, gracias a 6 cámaras infrarrojas situadas en el exterior del avión.  Esta moderna tecnología también está teniendo problemas.  Así, cuando hay turbulencias, las imágenes tienen retardo y provocan mareos.  Tampoco funciona la función de visión nocturna que provoca un resplandor verde que oscurece las imágenes.  También funciona mal la capacidad de compartir datos con otros F-35, que sólo funciona bien con hasta 3 F-35.  Con 4 se producen problemas de comunicación que crean imágenes inexactas para los pilotos.   Si tenemos en cuenta que se calcula comprar entre 45 y 50 F-35, el monto total de los cascos de los pilotos será de, al menos, 18-20 millones de dólares.
  • Los problemas en la fabricación han sido continuos: por un lado, ha habido problemas en los motores, por problemas en los materiales de titanio que han provocado el incendio de algún motor.  También ha habido problemas por la fragilidad del casco del avión, por la maniobrabilidad en simulación de combate directo contra un F-16, por la vulnerabilidad a los ataques cibernéticos, también en 2013 tuvo fallos en la turbina del motor, …  A finales de 2013 se presentó una auditoría sobre el F-35  en la que se analizaba el grado de cumplimiento de la norma de calidad aeroespacial AS9100, “Sistemas de Gestión de Calidad Requisitos para Organismos de Aviación, Espacio y Defensa”.  El programa cuenta con 9 preseries en las que se van añadiendo nuevos adelantes.  Pero el informe es muy desalentador porque

el programa ha sido vuelto a revisar varias veces desde el 2001; la primera vez en 2004 por problemas de peso y rendimiento; en 2007 por aumento del coste y retrasos; en 2010 porque la JPO declaró que el programa excedía el aumento de los límites de los costes críticos establecidos por la ley Nunn-McCurdy; y que durante 2011 y 2012 la JPO realizó varias acciones para reestructurar profundamente el programa, con más financiación, ampliando los plazos de entrega y reduciendo los aviones a suministrar a corto plazo, retrasando la adquisición de 410 aviones hasta el 2017.

Además,

También indica que los datos de calidad muestran una ligera mejoría: en la primera preserie se necesitaron 972 acciones de calidad por avión; en la cuarta había disminuido a 859, representando una media de coste del 13,11%.

  • Con estos datos, no es extraño que las dudas hayan comenzado a aparecer. Canadá, en 2015 se retiró del programa.  Canadá es uno de los 9 socios del programa F-35 y su participación es del 2 %.

En la práctica, todos los países pertenecientes al consorcio que tiene previsto adquirir 2.400 aparatos –EE.UU., Australia, Canadá, Dinamarca, Gran Bretaña, Italia, Noruega, Países Bajos y Turquía- han expresado alguna vez sus dudas acerca de si acabarán cumpliendo sus respectivos compromisos de adquisición de la aeronave.

  • Como la descoordinación militar nunca para, la Marina estadounidense anunciaba en 2015 que no podrían cargar en el F-35, dado que no está adaptado, un nuevo tipo de bomba que quieren utilizar. Se trata de la bomba ‘Small Diameter Bomb II’ –SDB II, ‘Bomba de Pequeño Diámetro’- que es capaz de apuntar a objetivos móviles a distancias de hasta 70 km y podría estar listo en 2017. La SDB II se integra sin ningún problema en el F-35A de la Fuerza Aérea… pero no en el F-35B en su actual configuración.

 

Los ingenieros del F-35 se excusan aduciendo que no estaba previsto que la Marina usara también la bomba SDB II. Añaden que no supondrá mayor problema adaptar el compartimento del F-35B gracias al tiempo de siete años del que disponen. Además, prefieren esperar a que la SDB II esté totalmente desarrollada antes de efectuar cambios en la arquitectura del avión. Hasta entonces, tampoco podrán calcular el coste de la posible adaptación.

Es necesario llevar el debate a unos parámetros más racionales y menos militaristas.

Con los datos que aportamos antes, se puede ver que, para Defensa, el debate está posicionado en qué modelo comprar.  Ni se entra en discutir la alternativa:  ¿es necesario para la defensa de España comprar alguno de los modelos o cualquier otro?  No se debaten otros parámetros que son tan o más importantes.  Algunos serían los siguientes:

  • ¿Qué queremos defender y cómo? Estos serían los debates principales, los más importante, las clave.  Y en este debate intervendrían cuestiones tales como qué tipo de defensa necesita o quiere la sociedad española.  Sin embargo, en la política española no hay ni rastros de estos debates, que son los que cimentan toda la cadena de toma de decisiones.  ¿Quién se aprovecha de ello?  Los militares que, ante la falta de debate y decisión de la sociedad, siguen comprando armas sin ninguna cortapisa.
  • ¿Queremos una defensa ofensiva o defensiva? Porque los Eurofighter y los F-35 son armas eminentemente ofensivas, de ataque, de proyección como se dice ahora (invasión, como se decía antes).  ¿Podríamos estar más seguros, de una manera meramente defensiva comprando otros materiales o utilizando los miles de millones que vamos a gastar en cazas en el futuro para fomentar otro tipo de políticas más pacíficas y noviolentas que enfrenten de manera creativa y constructiva algunos de los problemas que tiene España como la emigración y la cooperación para el desarrollo de los países de nuestra ribera sur?
  • ¿Cuántos cazas necesita la Defensa Nacional? Actualmente tenemos 16 Harrier de despegue vertical y 96 F-18 (84 en uso).  El total son 112 cazas.  Ahora la horquilla se sitúa entre 60 y 65.  Es evidente que el número que teníamos antes era desorbitado, ahora se quieren comprar un 42 % menos.  Nos alegramos de la reducción del número de unidades, aunque suponemos que el coste será otro cantar.  ¿Son muchos, pocos, son suficientes, exagerados?  ¿Dónde está el debate y los razonamientos que ofrecen los militares?
  • Los vaivenes en la planificación de la política de defensa y en su política industrial. Hasta hace unos meses era incuestionable para los militares la necesidad de invertir en armamento propio (español o de la Unión Europea), se veía como más barato, generador de retornos a la industria española y de empleo.  Sin embargo, ahora para argumentar la compra de los F-35 se dice que es mejor, en materia de repuestos, no tener todos los huevos en la misma cesta.  De los retornos y del empleo patrio no se comenta nada.
  • Son las cuentas de la lechera. Anuncian un gasto de 6.000 millones de euros para adquirir entre 60 ó 65 F-35 con la promesa de que el precio unitario bajará. Por lo tanto esperan comprarlos a entre 92’3 y 100 millones de € el caza.  Sin embargo, el precio actual es de 206’3 millones de dólares.
  • El despilfarro. ¿Se consideran ya tirados a la basura los 10.600 millones de € gastados, o malgastados, en el desarrollo del Eurofighter?
  • Las consecuencias políticas. ¿Hay algún responsable político de este despilfarro y de los vaivenes en la toma de decisiones?  ¿Cómo rinden cuentas?  ¿Quién se las pide?
  • ¿Es el momento de tomar la decisión? Evidentemente no.  Parece que los criterios que se están usando, militarmente, son los que les conviene a la Armada.  Ellos necesitan aviones de despegue vertical, pero los necesitan para 2034.  Un futuro muy lejano.  Parece que han pensado ahorrar en este rubro uniendo su pedido al del Ejército del Aire.  Pero a ellos sí les corre más prisa, sus aviones tienen una vida útil hasta 2025, un plazo más breve.  El ahorro para la Armada lo acabaríamos pagando todos los españoles con un modelo de avión que está muy en entredicho técnicamente.
  • ¿Es una cuestión de prestigio militar? En las clasificaciones internacionales de potencia militar, uno de los criterios que más cuentan para que un país se ubique entre los primeros puestos es la posesión de un portaaviones.  ¿Necesita España un portaaviones como el Juan Carlos I?  ¿Qué queremos invadir?  ¿Es esta la política de Defensa que deseamos?  ¿Nos sobra el portaaviones Juan Carlos I y sus 16 Harrier de despegue vertical o sus 15 F-35?
  • ¿Qué tiene que ver todo este gasto con la deuda de 30.000 millones de los PEAS?   Se acumulará a ella y, por lo tanto, la hará mucho más difícil de pagar.  La burbuja militar se agrandará en un gran porcentaje y la sociedad española habrá de pagarla a través de impuestos y dejando de gastar dinero en gasto social.

Como ven, empezar a analizar una compra concreta de material militar (los F-35 yankis) nos ha llevado a cuestionar la supuesta excelencia tecnológica de la industria militar, la mala práctica en cuanto a planificación y gasto del Ministerio de Defensa, la falta de democracia en las tomas de decisiones en Defensa, la política militar de carácter ofensivo de España,  la sinrazón del gasto militar que impide gastos sociales, la deuda y el despilfarro militar, la impunidad de los que toman decisiones en materia de Defensa y la descoordinación de todo el modelo.

Nos parecen razones suficientes para proponer que antes de todos estos gastos haya en España un debate serio, profundo y plural (es decir, no solo entre los sectores vinculados a la industria militar o al ejército) sobre política de Defensa.

 

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¿Revisar el régimen profesonal de la tropa o cambiar de modelo?

Por Biheta

Nos provoca la pregunta que pone título a esta entrada el debate que tuvo lugar en la Comisión de Defensa del pasado 24 de noviembre de 2016, según aparece en el Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados, Comisión de Defensa, Sesión número 2 y que dio lugar a la aprobación de una subcomisión que estudiará la situación de la Tropa y Marinería, con especial atención a los soldados que llegan a la edad de 45 años con compromisos de permanencia de larga duración y que, al llegar a dicha edad, a tenor del artículo 10 de la actual Ley de Tropa y Marinería, no se permiten nuevos reenganches y deben abandonar el ejército.

El contexto de dicha comisión venía alimentado por una sorda pero continua presión de algunas asociaciones de militares, principalmente AUME, para que el gobierno derogase este impedimento, permitiendo que los soldados y marineros mayores de 45 años pudieran seguir en el Ejército superada esa edad, así como por dos pasos mediáticos de cierto recorrido: la caminata a pie desde Badajoz hacia Madrid de dos exsoldados, Fernando Tello y David Rodríguez, concernidos por esta situación y la anunciada manifestación para dos días después de la celebración de la comisión en la capital de cientos de militares en reclamación de una solución a su “despido” inminente.

Con estas premisas, el grupo de Podemos presentó al Parlamento una Proposición No de Ley (PNL) para instar al gobierno a abolir el referido artículo, proposición que fue enmendada por Ciudadanos y que posteriormente motivó la petición por el PSOE de que en vez de abordar este asunto en una proposición No de Ley, se creara una subcomisión específica para que, con participación de expertos varios, asociaciones, gobierno, etc., se pudiera emitir un dictamen al gobierno con las conclusiones y las medias que el parlamento considerara se deberían tomar.

La discusión de la PNL de Podemos y de la propuesta de crear la referida subcomisión se debatieron, como decimos, en la segunda sesión de la Comisión de Defensa, el día 24 de noviembre. La lectura de las intervenciones nos ha llamado la atención y, en nuestra opinión, intenta poner el carro antes que los bueyes, lo que, si es que no se pone remedio, vendrá a resolver el problema no resolviendo nada, o agravándolo.

¿Cómo definen en problema?

Es evidente que la definición que se haga de un problema, el cómo se enmarca, predetermina en cierto modo las respuestas que puedan darse al mismo. En este caso, como iremos viendo, la mirada al problema desde una determinada óptica (cuando hay al menos otra bien diferente, más compleja y más incómoda también) conlleva que la solución previsible no pueda ser sino dar un giro de tuerca más y en la mala dirección al problema real, agravándolo.

Para entender lo que, acuciados tal vez por la agenda mediática, preocupa a sus señorías, hemos leído las actas con el debate mantenido entre los diputados de la comisión de defensa referida:

Lo define bien la diputada Zaida Cantera de Castro, del PSOE, la promotora de la iniciativa de crear la subcomisión de estudio, cuando dice

Los militares profesionales de tropa y marinería temporales alcanzan los cuarenta y cinco años: en ese momento no se les renueva el compromiso de larga duración porque -todo hay que decirlo- así lo establece la ley.

Que este es el problema y no otro, es, al parecer, algo en lo que está de acuerdo todo el arco parlamentario, con un pequeño matiz, en este caso del diputado Tarno Blanco, del PP, que lo redefine como cuestión del envejecimiento de la tropa, lo cual afecta a la operatividad de la misma, porque, al parecer, una tropa vieja, a diferencia de otros sectores, es inservible (no así un gobierno empolvado y viejuno, donde, daría la impresión, la vetusta e inamovible experiencia es un grado). Lo dice así

Hay muchos problemas en la tropa, pero el principal -lo ha dicho la representante del Grupo Socialista- es su envejecimiento, la falta de operatividad de la fuerza, porque nos encontramos con tropa envejecida que no puede cumplir sus funciones. En todo eso es en lo que tenemos que trabajar en esa subcomisión.

Podríamos señalar, no sabemos si a modo de anécdota o para alegrar la mañana a los lectores, que a esta definición del problema, se aportó la meritoria contribución desde el grupo mixto de otro enfoque tangencial, el del diputado Salvador Arméndariz, quien malgastó la oportunidad de exhibir su innegable talento para explicar su punto de vista acerca de Rita Barberá, a la que rindió homenaje en una especie de salida del tiesto

… Quiero trasladar mis condolencias a su familia, a sus amigos, también a la familia del Partido Popular, y trasladar al señor presidente y a todos los compañeros de esta Comisión una cierta sensación de amargura en ese final, un sabor amargo porque diera la sensación de que en esta democracia no rige la presunción de inocencia. Hoy no podemos decir otra cosa, sino el hecho de que esta persona no podrá defender su honor frente a las acusaciones…

Ya lo ven, la Comisión de Defensa no siempre trabaja con igual intensidad.

A partir de esta definición del problema unánime (y quitando el punto de color del diputado Salvador Armendáriz), podemos encontrar matices, como, por ejemplo, los de Ciudadanos cuando dice que para solucionar “el problema” hace falta cambiar la ley de tropa y marinería. Lo dice así el Diputado Gutiérrez Vivas, quien en un exceso de énfasis llega a considerar a estos soldado con contrato de larga duración como funcionarios (que no lo son) despojados de sus derechos

… todos queremos -por lo menos Ciudadanos lo quiere- cambiar esta ley de los cuerpos de tropa y marinería, porque es injusto lo que se está haciendo con estos trabajadores, funcionarios y miembros de las Fuerzas Armadas,

O los de Podemos, que señalan que todo esto es un caso claro de lesión de derechos laborales que se soluciona restituyendo a los militares estos derechos, como fija en su intervención el diputado Alonso Cantoné cuando afirma que

nosotros desde hace tiempo siempre hemos considerado que el modelo diseñado era injusto, que en cierta forma afectaba a la dignidad de los profesionales porque estaba generando una precariedad laboral, igual que en otros sectores, que además no se compensaba con aquello que sí recoge la ley, que son los derechos, que es la capacidad de apoyar, formar, titular y empoderar a esos militares para que una vez hayan acabado su periodo puedan reintegrarse lógicamente en la sociedad con todas las capacitaciones para hacer cualquiera de las profesiones que hayan podido desarrollar durante su tarea militar, que no necesariamente tiene que ser militar.

O la lista desplegada de medidas que la diputada Cantera de Castro desplegó y a las que luego nos referiremos.

En suma, el problema se define como una situación de agravio de los soldados y marineros que por ley tienen que abandonar el ejército al cumplir los cuarenta y cinco años, perdiendo su carrera y poniendo a sus familias en grave situación. Y definido así el problema, únicamente cabe una solución: desenredar el entuerto y cambiar la ley, como pidió Podemos en su Proposición No de Ley, presentada por el portavoz de dicho grupo parlamentario en la comisión de defensa y por el portavoz del grupo parlamentario en aquel entonces.

Nos queda una duda: ¿es ese el problema? Lo abordaremos un poco más tarde, para centrarnos ahora en otros aspectos del debate igualmente enjundiosos.

El origen del problema

De algún modo, definido el problema de la manera explicada, el origen del mismo no puede sino encontrarse en la supresión del servicio militar y el establecimiento de un ejército profesional, como dice el diputado del PP Mateu Ísturiz,  en su intervención:

Hemos llegado a esta situación precisamente por una actuación del Gobierno del Partido Popular, la Ley 17/1999, que eliminó el servicio militar obligatorio.

Pero la supresión del servicio militar obligatorio generó una ansiedad en la sociedad española en el sentido de que querían unas tropas profesionales para estar a la altura de las circunstancias y una profesionalización en el cumplimiento de las tareas asignadas por la pertenencia a ciertos organismos internacionales y tener una proyección exterior en aquellas misiones en las que participábamos.

Mateu ofrece una explicación no sólo falsa en cuanto al origen del problema, sino también claramente manipuladora en la propia interpretación del fin de la mili como una especie de concesión natural y liberal del PP (y no como consecuencia de una lucha antimilitarista que erosionó suficientemente la legitimidad de esta larga e inmoral servidumbre, usada además como escuela de control y adoctrinamiento por el franquismo que al parecer no existió en el relato de la derecha) y de lo que querían los españoles (lejano por cierto tanto al intervencionismo internacional, como a la descarada alineación con las políticas agresivas de la OTAN, el aumento del gasto militar y los demás problemas que aquejan a la sociedad por culpa del militarismo impuesto).

Sin embargo, este origen del problema definido por el PP es compartido por los demás, que lo cifran de uno u otro modo en la aplicación de la actual Ley de Tropa y Marinería, con la que se quiso regular la condición de los militares con contratos de larga duración.

Podemos preguntarnos de nuevo si el origen del problema es, como se dice, la supresión de servicio militar y la profesionalización de las fuerzas armadas. Anticipamos que, en nuestra opinión, tampoco.

Las previsibles soluciones

A pesar de que las intervenciones de los diputados en la ya tantas veces referidas segunda sesión de la comisión de defensa señalaron que debería esperarse al trabajo de la subcomisión, con la aportación de informes de los diversos departamentos ministeriales y la comparecencia de expertos por definir para ayudar a los diputados a elaborar su propuesta al gobierno, lo cierto es que en la propia sesión ya se anticiparan las soluciones, todas ellas previsibles, al asunto tratado.

Comencemos por las que planteó Podemos con su PNL, rechazada en esta sesión de la Comisión de Defensa para dar lugar a la subcomisión que en teoría debe abordar de forma más global el problema.

Podemos, que como decimos asumió la propuesta de la AUME y su enfoque como un problema de derechos laborales de los militares, propone romper el nudo gordiano:  si el problema es el artículo que prohíbe permanecer en el ejército a estos soldados entrados en años, suprímase el artículo para que permanezcan en servicio. No sabemos si en calidad de soldados veteranos de tropa y marinería, o pasando a algún otro grado militar en el ya abigarrado escalafón (aprovechemos para apuntar una de las aristas del verdadero problema de gigantismo de nuestro desmesurado ejército), o, peor aún, ingresando como funcionarios en cualquier otra administración que se preste.

Podríamos apelar a la locura de convertir sin más a estos soldados en fijos del ejército, incrementando más aún el grave problema de sobredimensión de nuestro ejército y sobrecargando los ya inmorales presupuestos militares con salarios y emolumentos para cuando accedan a la reserva, o la más insensata solución de convertirlos en funcionarios o privilegiarlos con una vía de acceso directo en otras administraciones, solución no sólo peligrosa por lo que supone de militarización de la administración pública, sino también por contravenir el principio de igualdad de todos los españoles en el acceso a un trabajo y porque supone un verdadero agravio comparativo frente a los millones de parados sin privilegio alguno, y porque contraviene el principio constitucional de concurrencia y competitividad en el acceso a la función pública, aspectos que, en aras a atender a las reclamaciones de los militares, Podemos no ha valorado suficientemente.

La misma solución, pero diciendo que no es la de Podemos, es la que parece desprenderse de las palabras del diputado de Ciudadanos Gutiérrez Vivas, para quien, además, la ley no ha garantizado los esfuerzos de reintegrar a otros nichos laborales a estos militares, con lo que se supone que además querrá potenciar este aspecto a futuro, y añade, algo lacrimosamente,

La realidad es que esto no se ha hecho y estas personas se ven abocadas a perder su condición de militares en activo, su empleo, y pelear en un mundo laboral que para ellos es en muchas ocasiones desconocido, sin la adecuada competencia y en desigualdad de oportunidades con otras personas, y más en un momento de crisis en el que el propio mundo laboral está en plena reestructuración.

No nos imaginamos lo que pensará el tal Gutiérrez de los trabajadores en paro de larga duración, los jóvenes parados y sin fututo, los subempleados, empobrecidos y demás categorías que pelean en un mundo laboral desconocido y de feroz competencia, que en parte es cual es gracias a los partidos que aprueban y sostienen las políticas neoliberales diseñadas desde las instituciones más retrógradas de Europa en beneficio de la élite. Y, casi, no nos lo queremos llegar a imaginar.

Para el PP, en boca del diputado Tarno Blanco, la solución pasa por aggiornar la ley de tropa y marinería, como no puede ser menos, pero no por suprimir el compromiso temporal, del que dice que es necesario para evitar el envejecimiento de la tropa que es suficientemente conocido por los soldados que firman los contratos de larga duración desde el principio, sino por potenciar más las actividades de SAPROMIL para ofertar salidas profesionales, ampliar las plazas en policías locales y otro tipo de convenios con las otras administraciones para que los soldados puedan concurrir a ellas, e incrementar las ofertas de plazas de las academias de suboficiales para los soldados que quieran optar alas pruebas de acceso

Quien planteó un cuadro más estructurado de temas a abordar fue la diputada del PSOE Cantera de Castro, que señaló

  • Formación técnica de los militares profesionales, con titulación homologada para la vida civil.
  • Obtención de titulaciones oficiales del sistema educativo general, principalmente de FP grado medio y certificados de profesionalidad.
  • Revisar el sistema actual de temporalidad de los compromisos de corta y larga duración para:
    • Garantizar mayor estabilidad y seguridad.
    • Que las FAS puedan aprovechar mejor su capacitación y experiencia para determinadas especialidades.
  • Tener en cuenta el rejuvenecimiento de los efectivos para la escala, pero con un margen de discrecionalidad mayor que el actual sistema.
  • Fomentar vías para que los soldados que abandonen las Fuerzas Armadas puedan reincorporarse y cuando lo hagan estén altamente cualificados.
  • Fomentar las vías de incorporación al mercado laboral.
  • Planes de formación ocupacional con itinerarios individualizados, en colaboración con el Ministerio de Empleo.
  • Reserva de plazas en las convocatorias de empleo público del conjunto de las administraciones públicas
  • Mejorar el SAPROMIL tanto en número de ofertas como en perfiles
  • Habla del pago de 7.200 euros anuales a los soldados y marineros que superan los 45 años y solicitan pertenecer a la reserva de especial disponibilidad y pide analizar esto desde el punto de vista social y económico.

Definido el problema de los soldados de 45 años del modo en que lo hace la Comisión de Defensa, es lógico que las soluciones no puedan moverse mucho del marco de las propuestas señaladas, muy deprimente porque, de ponerse en práctica, no harán sino agigantar un problema ya de por sí desmesurado y que heredamos desde el franquismo, el enorme e innecesario ejército que mantenemos, tanto en efectivos como en mandos, un problema, éste sí, que requiere solución, pero una solución que levanta ampollas en una derecha militarista y con amplia complicidad con la oficialidad militar, la cual se vería muy afectada por una solución real del problema, y en una izquierda deslumbrada por la cada vez menos posible idea del ejército democrático y del pueblo y, por qué no decirlo, cada vez más separada de la visión pacifista y antimilitarista que promueve un cambio de paradigma e la idea de seguridad, para centrarse en la seguridad humana y en la apuesta por desinventar el modelo de defensa vigente para asumir, de forma gradual y en paralelo, la consolidación de una defensa social noviolenta (en la línea de la defensa de los derechos sociales que ya se efectúa en tantos campos por organizaciones diversas, de índole ecologista, feminista, de derechos sociales, solidaridad, etc.).

El trabajo de la subcomisión

La subcomisión se pretende nutrir de diversos instrumentos de trabajo:

  1. informes y comparecencias del gobierno y de diversos departamentos del Ministerio de Defensa.
  2. expertos que no se han definido
  3. la opinión de varias asociaciones de militares. Concretamente se citan AUME, Asociación de Tropa y Marinería Española y con la Asociación profesional de suboficiales.

Con este coro tan poco plural es altamente improbable que se aborden los problemas reales del gigantismo del ejército, de su evidente falta dé lógica, de la desmesurada proporción de un mando por cada 1´7 soldados, de la abundancia de oficiales en todo el escalafón, desde generales, donde contamos con muchos más de los que la ley permite, descendiendo por lo diversos grados; de la existencia de una reserva para los oficiales que permite que pasen a una situación de retiro previa a la jubilación en la que pueden compatibilizar el cobro de un salario militar por no hacer nada con un trabajo en lo privado y que nos cuesta más de 500 millones de euros del presupuesto, de la propia dimensión justa de las fuerzas armadas, del desmesurado, despilfarrador y poco transparente gasto militar español y, más allá de ello, de para qué queremos un ejército y cuáles son los objetivos que hay que defender, cuales los riesgos, amenazas o enemigos y el papel que quiere desarrollar en todo esto España.

Resolver el problema real implica reducir drásticamente el ejército, pues es innecesario y costoso y su mantenimiento impone restricciones en necesidades básicas de la sociedad, pero si la solución que se busca  va a pasar por consolidar el gigantismo del ejército, creando más fijos, la insostenibilidad del modelo será cada vez más importante.

Sin embargo, tal vez alguien levante en esta subcomisión el dedo para indicar, como el niño del cuento, que el rey está desnudo, que donde sitúan el problema sólo está un señuelo, y que el verdadero problema exige algo más que estudiar la situación de los soldados veteranos y de algo distinto a mantener la actual y desmesurada estructura y dimensión del ejército.

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¿Es promoción del militarismo la rehabilitación de las fortificaciones de la guerra civil en la Comunidad de Madrid?

Imagen de PhotosNormandie

Fuente:  El Confidencial.

Los debates son interesantes porque mezclan historia, turismo, cultura de defensa versus cultura de paz, educación, negocio y ética.

La Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid ha identificado 462 bastiones de la Guerra Civil en 68 municipios madrileños.  Estas fortificaciones militares se encuentran actualmente protegidas desde 2013 como Bienes de Interés Cultural por la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid.

Cristina Cifuentes quiere iniciar un ambicioso plan para identificar, rehabilitar y promocionar turísticamente muchas de las fortificaciones de la Guerra Civil que aún se conservan

Y es que la guerra sirve para todo.  También para sacar dinero mediante el turismo.

El debate cultural:  cultura de defensa o cultura de paz.

Pero la noticia es preocupante desde el ámbito cultural porque nadie nos dice qué versión de la guerra venderán, ¿la de los republicanos, la de los franquistas?  Y la cuestión es importante dado que nadie duda de la honestidad e imparcialidad de Cifuentes y del PP.  ¿Se hablará de las tropelías de ambos bandos, o sólo de las de un bando, según sea el gobierno regional de turno?  ¿Serán los búnkeres de la Guerra Civil usados como propaganda del militarismo actual?

Porque, suponemos, en ningún caso promocionarán una visión pacifista, antimilitarista y antibélica; una visión que nos haga aprender de la maldad intrínseca de todas las guerras.  ¿Se divulgará el movimiento antiguerra durante la guerra civil?

El objetivo es la promoción, la difusión turística. La Dirección General de Patrimonio Cultural ya ha incluido en sus rutas patrimoniales los restos ya restaurados de la Guerra Civil que forman parte del Frente del Agua, en la sierra norte, un recorrido circular de nueve kilómetros, transitable a pie y en bicicleta, que recorre 27 fortificaciones. Una importante zona estratégica por la que lucharon republicanos y nacionales, entre Paredes de Buitrago y Prádena del Rincón, que incluye nidos de ametralladora, amplios refugios de tropas y puestos de mando, líneas de trincheras y fortines republicanos (ladrillo revocado y techado con hormigón) y bastiones del bando nacional (hormigonados al completo). Un ejemplo de lo que se quiere hacer en todo Madrid, una especie de ‘paquete turístico’ para disfrutar de una parte de nuestra historia.

Así, sin más, paquete turístico para disfrutar de una parte de nuestra historia.

¿Disfrutar?  ¿Sin ninguna crítica a las guerras, a su uso por lo militares que se alzaron, a los miles y miles de muertos que produjo, a la represión de 40 años de dictadura y militarismo a ultranza que siguieron?

Ni los hechos acaecidos fueron neutros, ni lo serán las formas que tengamos de enseñar a nuestros jóvenes y turistas lo que fue, es y serán las guerras.

El debate económico y su importancia para establecer el Gasto Militar.

Pero el cultural no es el único punto de preocupación.

Hasta la fecha, el Ejecutivo autonómico ha invertido 353.700 euros en varias actuaciones, como la rehabilitación del Frente del Agua, 27 fortines, búnkeres y nidos de ametralladora situados en Paredes de Buitrago, que cuenta ya con un centro de interpretación que visitan los escolares madrileños; y en el Blockhaus número 13, un gran refugio de hormigón que hoy sigue vigilando la carretera de Colmenar del Arroyo hacia Navalagamella, en el oeste de la región.

Y he aquí otro debate.  Si la inversión deviene en ensalzar el militarismo y la guerra, en no criticarlo, en, de otra manera más, presentarlo como inevitable, en presentarlo desde sólo sus aspectos técnicos (cómo se construía, cómo se conectaban los búnkeres, cuáles fueron las estrategias militares, etc.) y no desde aspectos más humanitarios, críticos, antimilitaristas y antibélicos, lo primero nos hace considerar que la inversión de 353.700 € por la Comunidad de Madrid es Gasto Militar encubierto esta vez en una Comunidad Autónoma, y lo segundo nos haría variar nuestra postura.

Pero ni Cifuentes ni el PP dejan duda, mucho nos tememos que es una nueva partida de Gasto Militar.

Y eso esperando que no esté la Comunidad de Madrid haciendo el caldo gordo al Ministerio de Defensa, acondicionando restos históricos militares que no sabemos si son de su propiedad.

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¿Es la industria de defensa un factor determinante para nuestro bienestar?

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Por Alfredo Guerrero

Fuente: Defensa.com

La Ministra de Defensa, Dolores de Cospedal ha lapidado con su habitual fraseología

La existencia de una base industrial y tecnológica asociada a la Defensa es un factor determinante, no sólo para la operatividad de las Fuerzas Armadas, sino para el bienestar de la sociedad en su conjunto

Qué bárbaro lo de la señora. Con que trapío de naderías sentencia. En este caso, en la clausura de la Asociación Española de Tecnologías de la Defensa (TEDAE), la patronal del sector armamentista, celebrada el pasado 27 de junio.

Nuestro bienestar pendiente de un hilo, como quien dice, atado al negocio de los tiburones de la industria militar, a quienes deberíamos estar mucho más agradecidos por llevarnos a los puestos de cabeza del ranquing de los exportadores de armas y darnos tanto beneficio social al precio tan bajo de nuestra abyección.

¿En que se basa la ministra para ese fraseo?

Pues aporta sus datos, que los tiene y sorprendentes.

Las empresas asociadas en TEDAE (la inmensa mayoría del sector en España, pero no todo) han sumado este año “de crisis” nada menos que 10.700 millones de euros de negocio, un 10´2% más que en 2016, que ya fue un año muy positivo: Esta cifra representa, según la memoria de autobombo de TEDAE el 1% del PIB español y el  6% del PIB industrial español. Además, la industria armamentista, dice la ministra, tiene un notable impacto en el empleo, de hasta 55.000 profesionales, entre empleos  directos e indirectos, con una inmensa mayoría de personal de alta cualificación.

Y con un recadito para esos agoreros que critican el gasto en defensa, a los que tan cordialmente se ha dirigido la doña, afirma:

Las cifras constatan una evidencia: el sector está fuertemente comprometido con el futuro de España y por tanto su desarrollo debe ser una apuesta estratégica

Nosotros somos de los agoreros. De esos que critican todo lo que se gasta en Defensa y, sobre todo, para lo poquito que vale y lo mucho que les aprovecha a unos cuantos en perjuicio del resto.

Y decimos que la cifra de negocio de TEDAE, no podemos sino reconocer las palabras de la ministra, es enorme. Nada menos que 10.700 millones de euros y creciendo. Eso sí, la mayoría (el 83% de la producción según TEDAE) para la exportación de armas, porque se venden estas armas a países poco recomendables (y de paso se fomenta con ello la carrera de armamentos, la guerra, el conflicto, el odio  que otros pueblos nos consideren parte del enemigo, etc.).

Un negocio que ofrece a los socios de TEDAE pingües beneficios, sobre todo si tenemos en cuenta que, además, reciben un desorbitado trato de favor (subvenciones a tipo de interés cero, subvenciones sin más, exenciones, apoyo institucional para su negocio, encargos innecesarios, etc.).

Pero un negocio que no ofrece retornos a la sociedad en la proporción que los ofrecen otros sectores, por varios motivos:

  1. Según la ministra el impacto del sector en el empleo es de 55.000 profesionales, entre empleos directos e indirectos (por cierto, muchos menos que los que en otras ocasiones ha ofrecido el gobierno como impacto laboral), una cifra que no es de las más amplias en nuestro tejido industrial, ni en otros sectores laborales. Por ejemplo, sólo el sector de energías renovables,  según informe elaborado en 2010,  estimaba para dicho sector un impacto de empleo directo de alta cualificación de 68.000 personas, e indirecto de cerca de otros 45.000 para el período 2015-2020, mucho más que la industria militar y mucho más ético. O por poner otro ejemplo, el sector de la tecnología sanitaria y del equipamiento hospitalario cuenta con una facturación de unos 7.400 millones de euros, pero emplea directamente a 32.000 personas altamente cualificadas e indirectamente entre 80.000 y 100.000, según el estudio de impacto realizado por la Federación de empresas de tecnología sanitaria.
  2. El impacto de este sector en el desarrollo científico, tecnológico o de aplicación social de los ingenios militares es más que limitado.
  3. El gasto en innovación del sector militar es el 7´5 % del gasto total de innovación de nuestro tejido industrial, según la propia TEDAE.
  4. No existe una redistribución de la riqueza generada por el sector, sino, al contrario, una acumulación apabullante en manos de los accionistas de este y de los bancos que financian sus inversiones, muy pocas manos pero tremendamente ricas y poderosas, hasta el punto de contar con amplias complicidades políticas y mediáticas.
  5. Cuenta con complicidades de la clase política extractiva y un amplio apoyo institucional, como se demuestra en el ejemplo de la propia ministra cerrando su junta de accionistas o del rey emérito y su hijo reinante apoyando las ventas de armas a Arabia Saudí, por ejemplo.
  6. Factura mucho cuando todas las demás empresas están en crisis, como demuestra la siguiente afirmación de su informe anual “La actividad directa generada por los sectores industriales integrados en TEDAE aportó a la economía española cada día del pasado ejercicio la cantidad de 29,4 millones de euros. Actividad que creció tres veces más rápido (10,2%) que el total nacional (3,2%)“.
  7. No es casualidad que las grandes zonas donde están erradicadas sus factorías de producción sean zonas deprimidas y dependientes del monocultivo militar, que necesita de esta dependencia para su propio desarrollo insolidario.
  8. En cierta medida, podemos considerar que un retorno de estas industrias que fomentan la venta de armas y la conflictividad mundial es la mayor inseguridad global y las amenazas terroristas que se ciernen sobre nosotros, pues es precisamente la alimentación de los conflictos y la venta de armas uno de los capítulos que ha hecho crecer este fenómeno de resentimiento y odio.

Con todo, al ministra tiene algo de razón, como cada vez que habla. Y es que efectivamente, nuestro bienestar está relacionado con estas industrias. Concretamente de forma inversa a como la ministra plantea. Cuanto mejor las va a ellas, peor nos va a los de abajo.

Esa es la triste y humillante realidad y la razón por la que deberíamos impulsar reivindicaciones de que este tipo de industrias desaparezcan o se reconviertan a usos socialmente útiles.

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Albacete contra la base aérea del Ejército del Aire escuela de muerte de la OTAN

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Otra vez más el gobierno y los militares van por un lado, y la gente de a pie por el contrario.

Informa Infodefensa que el gobierno ha ofrecido a la OTAN (suponemos) prorrogar hasta 2029 el Programa de Liderazgo Táctico (TLP son sus siglas en inglés) que se desarrolla en la Base Aérea de Albacete.  El objetivo de este programa es mejorar la coordinación y realización de las operaciones aéreas tácticas de carácter internacional.  Esta es la escuela de excelencia de los pilotos de Europa, el Top Gun Europeo.

Así dicho, parece que estamos en la cresta de la ola, que somos importantes a nivel Europa y a nivel OTAN.  Pero si nos paramos un poco veremos que esta escuela de excelencia lo que busca es formar pilotos que asesinan, tripulaciones que lanzan bombas, que están preparadas para matar, para destruir.

Es decir, en Albacete se está haciendo algo éticamente reprobable. ¿Lo sabe la gente?.

La ampliación iría desde 2019 hasta 2029, 10 años.

España, junto a Grecia y Francia, ingresó en el el TLP en 2002.  Parece que lo estaban deseando, porque antes la base estaba en Bélgica, pero en 2009 se empezó a trasladar a Albacete.  Desde entonces

  • se han realizado 25 cursos de vuelo (tanto diurnos como nocturnos)
  • se han graduado 624 tripulaciones de combate
  • 3 ó 4 cursos de vuelo anuales
  • 11 cursos académicos anuales con 300 participantes
  • 2.100 alumnos formados

Cada curso implica el despliegue de entre 750 y 1.000 personas en Albacete para atender las necesidades de mantenimiento y apoyo a los participantes.  Sin embargo, la Universidad de Castilla la Mancha da una valoración muy distinta, cifra en 120 los puestos de trabajo anuales que se crean.  También llama la atención la información de Wikipedia que dice que la base tiene, habitualmente, un personal permanente de sólo 100 personas, de todas las nacionalidades de los países participantes.  Como se ve, los datos son algo contradictorios.  Quizá las cifras de empleo que proporciona esta fábrica de pilotos mortíferos no sea muy fiable.

En los últimos años se han gastado 32 millones de € en infraestructuras y equipos para esta base.  Además, el presupuesto anual del TLP asciende a 5 millones de €.

El TLP lo componen Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Países Bajos, España, Reino Unido y Estados Unidos.

Por cierto, en 2009 gobernaba el PSOE con Zapatero, con Carme Chacón como ministra de Defensa y con Julio Rodríguez de JEMAD.  Como se ve, este trío armó una buena en cuanto a bases militares, dado que también prorrogaron la de Bardenas.  Además, la decisión sobre la incorporación de la base aérea de Los Llanos al TLP se hizo sin el conocimiento de las autoridades locales, ni regionales, y sin el debate previo en el Congreso de los Diputados.  Un ordeno y mando militar, o una imposición totalitaria.

La base aérea de Los Llanos se encuentra a sólo 4 km de Albacete capital.  A pesar de ser una de las instalaciones militares más importantes de España, no tienen bastante con ello y desde 2003 comparte pista y algunas instalaciones con el aeropuerto civil de Albacete, operado por AENA.

Por otro lado, la sociedad y sus prioridades, escuelas, hospitales, medio ambiente:

la Plataforma contra la militarización de Albacete convoca a todas las personas a la marcha ciclista que tendrá lugar el día 18 de Junio a las 11:00 horas y que transcurrirá desde la Punta del parque Abelardo Sánchez hasta la Pulgosa y que bajo el lema NO A LA GUERRA. NO A LA ESCUELA DE PILOTOS DE LA OTAN mostrará nuestra repulsa a todos los conflictos bélicos que están ocurriendo el mundo y la implicación de la ciudad de Albacete en los mismos.

Las consecuencias de la GUERRA son sobradamente conocidas por todos, cientos de miles de civiles muertos, niños, niñas. Millones de personas desplazadas, dejando sus hogares, familias. Violaciones constantes de los Derechos Humanos. Mientras tanto los gobiernos occidentales no sólo permanecen impasibles, sino que se lucran con la venta de armamento que en ocasiones van a parar a manos de organizaciones terroristas que atentan en nuestras ciudades.
Pero también queremos protestar porque Albacete se ha convertido desde hace algunos años en uno de los centros estratégicos de la guerra con la instalación en nuestra ciudad de la Escuela de Pilotos de la OTAN, la fabricación del Helicóptero de guerra Tigre y el campo de maniobras de Chinchilla.
Y en concreto hemos centrado esta marcha en la Escuela de Pilotos de la OTAN porque sobre la misma los ciudadanos y ciudadanas de Albacete no tenemos apenas información. Por ejemplo:
• ¿Cuantas horas de vuelo sufrimos los/as albaceteños/as sobre nuestros cielos?. ¿Qué niveles de contaminación sufrimos?. Cientos de super reactores sobrevolando nuestras cabezas no debe de ser nada saludable.
• ¿Qué tipo de armamento llevan los aviones de la OTAN que realizan prácticas?
• ¿ Existe algún plan de emergencias en caso de accidente o catástrofe?. No olvidemos que la Base aérea de los Llanos está a tres kilómetros de la ciudad y hemos sufrido las consecuencias de un grave accidente en la misma con la desgracia sufrida por los pilotos griegos.

Para la Plataforma contra la Militarización de Albacete tener una escuela de entrenamiento tan cerca de un núcleo urbano es una irresponsabilidad enorme.

Pero sobre todo estamos en contra de la escuela de Pilotos de la OTAN porque no podemos olvidar que lo que aquí practican lo ponen en práctica en otros países, Siria, Libia, Yemen, …. con las consecuencias que todos sabemos. Y algo más que no se nos puede olvidar, la OTAN está dirigida por los EEUU y en la actualidad dicho país está gobernado por un personaje del cual no nos fiamos nada.
Por todo ello, OS ESPERAMOS EL DÍA 18 DE JUNIO A LAS 11:00 en la PUNTA DEL PARQUE.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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La corrupción en la industria y el comercio militar

Imagen de Arthur Chapman

Fuente:  Foro Milicia y Democracia.

Artículo de historia reciente el que desarrolla Ernesto Valderrey.  Nos habla del caso Lockheed.  Famosísimo en lo años 70 y 80 del siglo XX.

Leer esta información, lo cual aconsejamos mucho, nos deja claros algunos puntos definitorios de la industria y el comercio militar:

  • Nada o muy poco ha cambiado con los años.
  • Los temas que atañen a los militares siempre encuentran motivos (la necesidad de no meterse con los militares golpistas en el inicio de la democracia española, el secreto de defensa, la obediencia ciega a la que están sometidos los militares, …) más o menos futiles pero efectivos para ser tapados.
  • Una de las estrategias más habituales para tapar los temas militares es dilatarlos en el tiempo.  Sus responsables acaban muriendo, o jubilándose, o …
  • Otra estrategia para tapar los escándalos militares es militarizar la vía judicial.  En ella el escándalo se diluye, se aplaca, dormita, se serena, se oculta a la sociedad y ésta acaba olvidándolo.
  • El secreto militar es utilísimo.  Para los militares, claro.  Si un tema puede afectar a la defensa nacional se vuelve opaco.  Y hay tantos temas que afectan a la seguridad nacional que …
  • Se acaba juzgando y condenando al que investiga y remueve estos casos, mientras que los culpables del caso en sí, se van de rositas.
  • Los altos poderes del Estado hacen la vista gorda por necesidades de Seguridad Nacional.

Lo curioso, lo peculiar, lo que también debemos resaltar, es que en otros países no es así, o, al menos, no es tan así.  En otros países el caso Lockheed fue un escándalo nacional que acabó con sus responsables juzgados y condenados.  Habría que aprender de lo internacional y normalizar la justicia militar haciéndola desaparecer. Y los escándalos militares habría que tratarlos con dureza, como cualquier otro escándalo civil.

La cuestión es echar la vista atrás para aprender de la historia, de sus lecciones.  Avanzar para una sociedad debería significar analizar, profundamente, lo que ha hecho para no volver a repetir errores, para ser creativos en los caminos que han dado mejores resultados.

También debería ser la obligación de nuestros políticos, serenarse en las cuestiones del militarismo, mirar los muchísimos errores cometidos en el pasado.  No volverlos a cometer.

¿Alguien hace esto?

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La industria militar no tiene nada que ver con la defensa de la sociedad, sí con el enriquecimiento de unos pocos

Imagen de Pedro Lozano

Fuente:  Infodefensa.

Cospedal viaja a Australia.  Hace un par de semanas lo hizo Agustín Conde, Secretario de Estado de Defensa.  El objetivo, continuar haciendo de vendedores externos de Navantia, para lograr el contrato para construir 9 fragatas por el coste de 20.000 millones de €.

¿Cuánto han costado estos viajes?  ¿A cargo de qué partida presupuestaria se van a pagar?  ¿Qué diputado lo va a preguntar?

Allí está la fragata Cristóbal Colon, atracada en el puerto de Sidney desde el 9 de enero y que permanecerá allí, no defendiendo a España, lo que debería ser su único objetivo, sino exhibiéndose para vender más fragatas a Australia.

¿Cuánto cuesta esta exhibición en la casa del comprador?

¿Era necesaria la fragata Cristóbal Colon para la defensa de España si se pasa medio año en las antípodas?

No.  No era necesaria.  La industria militar es un círculo vicioso.  Para que podamos construir nuestras fragatas a precios más bajos debemos vender otras al exterior, así enjugamos un poco el déficit y la deuda que originan.  Así podemos hacer campaña de prensa diciendo lo bien que se nos da la venta de armas por el mundo y lo que tira del empleo y la economía la industria militar.  Construimos armas para exhibirlas por el mundo, no para defendernos.  Exhibimos para vender, vendemos para construir nuevas armas.  Y así sucesivamente.

La industria militar no tiene nada que ver con la defensa de la sociedad, sino con el enriquecimiento de unos pocos habitualmente.

Lo malo es que Navantia es estatal, 100%.  Todos somos culpables, por tanto, de sus desmanes, de sus despilfarros, de promover sus guerras necesarias para generar sus ventas.

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