Archive for Militarización y cooperación

La industria militar no tiene nada que ver con la defensa de la sociedad, sí con el enriquecimiento de unos pocos

Imagen de Pedro Lozano

Fuente:  Infodefensa.

Cospedal viaja a Australia.  Hace un par de semanas lo hizo Agustín Conde, Secretario de Estado de Defensa.  El objetivo, continuar haciendo de vendedores externos de Navantia, para lograr el contrato para construir 9 fragatas por el coste de 20.000 millones de €.

¿Cuánto han costado estos viajes?  ¿A cargo de qué partida presupuestaria se van a pagar?  ¿Qué diputado lo va a preguntar?

Allí está la fragata Cristóbal Colon, atracada en el puerto de Sidney desde el 9 de enero y que permanecerá allí, no defendiendo a España, lo que debería ser su único objetivo, sino exhibiéndose para vender más fragatas a Australia.

¿Cuánto cuesta esta exhibición en la casa del comprador?

¿Era necesaria la fragata Cristóbal Colon para la defensa de España si se pasa medio año en las antípodas?

No.  No era necesaria.  La industria militar es un círculo vicioso.  Para que podamos construir nuestras fragatas a precios más bajos debemos vender otras al exterior, así enjugamos un poco el déficit y la deuda que originan.  Así podemos hacer campaña de prensa diciendo lo bien que se nos da la venta de armas por el mundo y lo que tira del empleo y la economía la industria militar.  Construimos armas para exhibirlas por el mundo, no para defendernos.  Exhibimos para vender, vendemos para construir nuevas armas.  Y así sucesivamente.

La industria militar no tiene nada que ver con la defensa de la sociedad, sino con el enriquecimiento de unos pocos habitualmente.

Lo malo es que Navantia es estatal, 100%.  Todos somos culpables, por tanto, de sus desmanes, de sus despilfarros, de promover sus guerras necesarias para generar sus ventas.

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Parte del gasto militar español bastaría para evitar la pobreza extrema mundial

Imagen de Paulo Slachevsky

Fuente:  El Orden Mundial.

¿Es posible acabar con la pobreza mundial?

Esta es una pregunta muy pertinente porque actualmente más de 1.000 millones de personas viven con menos de un dólar al día.  Es lo que se llama pobreza extrema.

Que todas estas personas pudiesen vivir con 5 dólares al día supondría un gasto anual de 4.000 millones de dólares.

Sin duda, este aumento en sus ingresos supondría un gran cambio en sus vidas.  No sabemos si suficiente, tal vez no.  Pero sí suponemos que tendrían bastante para comer, al menos, y para cubrir algunas de sus necesidades más acuciantes.

Que viviesen con 10 dólares al día, supondría un gasto anual de 9.000 millones de dólares.

Es un gasto elevado, pero una inversión de futuro.  Estos 1.000 millones de personas empezarían a generar riqueza en sus barrios, en los comercios de la zona.  Y esta riqueza haría, en principio, que aumentase el nivel de vida global.

¿Qué podría hacer España en este contexto?  ¿Poco, nada?  Quizá no pudiésemos con el hambre en todo el mundo, pero, ¿podríamos acabar con la pobreza extrema en África?

¿Aportaría algo a nuestra política exterior el hecho de intentar acabar con la pobreza extrema en el mundo?  ¿Dejaría España de ser vista como un enemigo dado que somos uno de los países que más practica la injerencia militar en el extranjero?  ¿Estaríamos orgullosos con este esfuerzo?

¿Podría colaborar nuestra política de defensa, si en vez de orientarse hacia la Defensa Nacional militarista se orientase hacia la Seguridad Humana y, por lo tanto, se ocupase de defendernos, entre otras cosas, de la pobreza extrema?

Algunos datos:

El Ministerio de Defensa va a gastar en 2017 7.638’54 millones de €.

Sin embargo, el militarismo español oculta 8.852’29 millones de € en otros ministerios fuera del de defensa.

Cierto es que hay un gasto, el de clases pasivas militares, que nos parece que no puede ser suprimido sin más.  Tampoco nos parece oportuno suprimir los programas sociales de ISFAS.  Por lo tanto, 3.923’39 millones de € podrían ser utilizados para este fin utilizando lo que el Ministerio de Defensa oculta como Gasto Militar en otros ministerios. Supondría el 43’59 % de lo necesario.

Pensamos que, además, lo presupuestado para los Programas Especiales de Armamento, PEAS, 1.824’47 millones de €, podrían contribuir al objetivo de acabar con el hambre en el mundo.

Y, por supuesto, sería lógico dejar de tener una política exterior y de defensa tan agresiva y militarista como la actual.  Por ello, también podríamos utilizar los 771’11 millones que, al menos, gastaremos en 2017 para Operaciones Militares en el Exterior.

Al final se dispondría de 6.518,97 millones de € para combatir la pobreza extrema.  Llegaríamos al 72’43 % del objetivo mundial.

Y eso sólo con un país.

Con la ayuda de Portugal, y/o Italia, habría posibilidades de atender por completo a este problema.

La existencia de la pobreza extrema es, por tanto, una decisión política del primer mundo, nuestra.

Una política de transarme sería útil y es necesaria.

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Cascos azules: un abuso sexual cada 2’16 días

Imagen de Ejército Argentino

Fuente:  RT.

Siempre denunciamos que lo militar es la peor forma de afrontar un conflicto, siempre decimos que antes que resolverlo lo que suele ocurrir si se usa lo militar es que el conflicto se agrava y/o se enquista.

¿Otra prueba?  Pues ahí va:  los pacíficos cascos azules de la ONU.

Integrantes de las Fuerzas de Paz de la ONU están acusados de haber cometido casi 2.000 abusos sexuales en los últimos doce años, incluidos más de 300 casos que implicaron a menores de edad, pero solo una pequeña proporción de los abusadores acabaron entre rejas

2.000 en 12 años.  Son 166’6 al año.  13’8 al mes.  Una cada 2’16 días. No lo vemos ni pacífico ni humanitario que digamos.

Impresiona.  Y eso que es necesario señalar que un grandísimo porcentaje de los abusos sexuales no serán denunciados y pasarán desapercibidos.  ¿Se llegará a denunciar el 10 % en estos países en guerra, pobres, analfabetos?

¿Quién es el enemigo?

Ni las bien valoradas fuerzas de paz de la ONU se libran de su esencia militar y violenta y usan sus armas y la situación de debilidad y vulneración constante de las poblaciones para abusar de ellas gravemente.

Además, como en todas las guerras o conflictos militares, la impunidad es la nota predominante para los uniformados.

En Haití:

nueve adolescentes de ambos sexos fueron explotados sexualmente de manera sistemática por al menos 134 cascos azules de Sri Lanka entre 2004 y 2007.

En República Centroafricana: donde ahora 4 son los acusados de abusos sexuales a 4 víctimas.  Se nos podrá decir que de los 11.800 soldados desplegados en R. Centroafricana, 4 casos no son muchos.  A nosotros nos parecen demasiados.  Además,

Los nuevos cargos siguen a una serie de acusaciones por actos de abuso sexual que las tropas francesas y africanas cometieron en la República Centroafricana, donde entre diciembre de 2013 y junio de 2014 obligaron a menores de edad a realizar actos sexuales a cambio de alimentos.

Según cuenta la agencia AP, autora de la investigación,

De acuerdo con un informe interno de la ONU, 114 de los efectivos fueron enviados de vuelta a su país como resultado de una investigación, pero ninguno fue encarcelado.

Los abusadores eran oriundos de Bangladés, Brasil, Jordania, Pakistán, Nigeria, Uruguay y Sri Lanka, según datos de la ONU.

Además, los soldados se aprovechan del vacío legal y de la connivencia de las autoridades de sus respectivos países:

La jurisdicción de la ONU no se extiende a los cascos azules, ya que la facultad de imputarlos y juzgarlos pertenece a los países que contribuyen con personal a las fuerzas de la ONU.

AP solicitó repetidamente información a 23 países sobre el número de soldados de su nacionalidad que afrontan acusaciones y sobre las diligencias tomadas para investigarlas, pero pocos Gobiernos respondieron y los nombres de los culpables se mantienen en secreto.

Evidentemente, no estamos diciendo que todos los soldados sean malos.  Pero sí nos parece acertado decir que la institución militar genera, per se, múltiples tipos de violencia:  directa, estructural y cultura.  Es decir, que lo militar sí es una mala opción, quizá la peor.

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Transarme, una propuesta utilizando inmuebles de Defensa

Imagen de Carlos Soler

Fuente:  El Economista y El País.

Supongamos que queremos hacer una política de defensa alternativa, dentro del paradigma de cooperación-noviolencia, defendiendo los principios de Seguridad Humana.

¿Cómo la financiamos sin aumentar ni un € el gasto en defensa actual?

Pues muy fácil, del mismo modo en que financian los militares sus rearmes y otros gastos:  utilizando el patrimonio en fincas y bienes inmuebles que posee el INVIED en todo el territorio nacional.

Ahora mismo la noticia es:

El Ministerio de Defensa busca desprenderse de un total de 189 activos inmobiliarios por un valor inicial de 44 millones de euros. Las operaciones las realiza el Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de Defensa (Invied) que tiene como principal función la enajenación de los bienes inmuebles que sean desafectados por la Administración que actualmente encabeza María Dolores de Cospedal.

De un lado, el Invied tiene previsto sacar a subasta próximamente, concretamente entre abril y mayo, un total de 89 locales, 14 garajes, 11 solares y tres edificios por un precio inicial total de 22,4 millones de euros. Además, y por otro lado, el organismo también tiene ya puestos en venta directa otros 50 locales, 12 garajes y 10 solares que suman un valor total de 21,65 millones de euros. Según explica la propia página web del Instituto de la Vivienda del Ministerio de Defensa, los inmuebles que actualmente se ofrecen en venta directa son los que han quedado desiertos en subastas anteriores. Del mismo modo, algunos de los bienes inmuebles que se ofrecen en subasta ya han pasado por primeras pujas en las que han quedado desiertos y esperan una segunda oportunidad.

Lo sacan a subasta ahora que el precio de los inmuebles está subiendo y hay más oportunidades para vender.  El dinero que consiguen hace que el Ministerio de Defensa sea el segundo ministerio que más ingresa.  Pero estos ingresos no los comparte con el resto de los ministerios o el resto de las administraciones del Estado (ayuntamientos, comunidades autónomas), sino que lo usa para sus financiar sus objetivos armamentíticos.

Pero esta política podría ser de otra manera, para ello hacemos uso de la noticia de El País, que nos habla de que una antigua fábrica de bombas hidráulicas va a pasar a ser:

  • un centro cultural donde promocionar el arte moderno y contemporáneo,
  • y un centro social de atención a los niños vulnerables del barrio,
  • además de un centro de referencia en la investigación de enfermedades raras, sobre todo la de Wilson.  Todo ello en Valencia.

¿Buena idea?  Claro que sí.  Si se puede hacer en el ámbito privado, ¿no se podría hacer también en la esfera pública?  Seguro.

Daría nuevos servicios al barrio, nuevos empleos, directos e indirectos, proyección a la ciudad en diversos ambientes culturales, bienestar a la vecindad del barrio, etc.

¿Mejoraría la Seguridad Humana?  Por supuesto, los objetivos del proyecto lo harían por sí solos, no habría que añadir nada más.

Pero es que, además, se podrían usar los fondos obtenidos con estas ventas de inmuebles a otros aspectos políticos que mejorasen las posibilidades de solución de conflictos armados, como ya decíamos en las conversaciones de paz de Sudán de Sur, o muchos otros pequeños objetivos de paz a lo largo del mundo.

Tres son los grandes solares (Muruarte de Reta, en Navarra; Son Olivaret en Menorca;  y Lorán en Estartit, Gerona) de los que se quiere deshacer Defensa, en cada uno de ellos se podrían iniciar actividades diversas que promocionasen el barrio o pueblo, diesen empleo a la gente de la localidad y generasen bienestar al barrio:

De manera desglosada, entre los 11 solares que saldrán de forma inminente a subasta destacan el antiguo Campamento El Carrascal, ubicado en la localidad navarra de Muruarte de Reta y con una extensión de 231.434 metros cuadrados, la vieja instalación de artillería situada en Son Olivaret (Menorca) de 307.300 metros cuadrados o la base de Lorán, ubicada en Estartit (Gerona), de 351.800 metros cuadrados.

Es sólo una cuestión de voluntad política y de apostar por un mundo de paz en lugar de apostar por la violencia y el militarismo.

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Despilfarro militar de la Guardia Civil

Imagen de Golbal Panorama

Fuente:  El Plural.

Magnífica la información de Celia Guzmán para El Plural.

La opacidad con la que la Guardia Civil maneja sus cuentas no permite conocer despilfarros como el producido con el buque transoceánico Río Tajo, en el que se han trasladado dos embarcaciones donadas al Gobierno de Guinea Bissau, y que ha supuesto un gasto “no inferior a 200.000 euros”, según han confirmado a ELPLURAL.COM fuentes solventes que cuestionan que el traslado no haya sido realizado en un carguero convencional, que habría supuesto “un coste de no más de 20.000 o 30.000 euros”.

¿Qué razón les habrá llevado a decidir gastar 10 veces más de lo necesario para hacer el traslado de esta militar manera?

Seguramente la sensación de que si no lo hacían así, la Guardia Civil, no haría nada útil con la patrullera, estarían mano sobre mano sin defender a la patria de manera alguna.

Con ello se pierden 170.000 ó 180.000 €, pero se hace indispensable a la Guardia Civil.

¿Ocurren casos parecidos habitualmente?  Pues sí.  ¿Por qué ha de recurrirse a la UME para apagar fuegos, por ejemplo, cuando las Brigadas Antiincendios hacen la misma labor con más rapidez y más eficacia?  Pues por dos razones:

  • para militarizar una nueva faceta de la sociedad, la lucha contra los incendios y catástrofes.
  • para justificar lo militar como la forma preponderante de actuación gubernamental.

La costumbre de donar patrulleras no es nueva:

  • 2 patrulleras donadas a Guinea Bissau en 2017
  • 2 patrulleras donadas a la gendarmería de Mauritania en 2006
  • 1 patrullera donada a Senegal en 2007

¿Significaron las anteriores donaciones despilfarros como el actual?

Por otro lado, nos preguntamos para qué le sirven a Guinea Bissau 2 patrulleras.  Seguramente para controlar el tráfico de personas hacia el norte, España, para buscar una vida mejor.

Si es así, la cesión no supone una ayua a Guinea Bissau para solucionar sus problemas, sino un regalo para que nos ayuden a solucionar nuestro problema con la inmigración.  Una donación pues, muy interesada.  Y es que la militarización de la cooperación siempre acaba en la búsqueda de nuestro interés y no resuelve ningún problema a los países con los que presuntamente colaboramos.

Y, por último, otra pregunta:  ¿Si la Río Tajo se dedica al transporte, realmente la necesitamos para nuestra defensa militar?

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España debería financiar las conversaciones de paz de Sudán del Sur

Imagen de Hans Birger Nilsen

Fuente:  Europa Press.

Las autoridades de Sudán del Sur informan de que es imposible realizar las reuniones para buscar la paz dado que carecen de fondos para financiarlas.  La falta de fondos en Sudán del Sur es tan grave que los funcionarios y miembros del gobierno llevan dos meses sin cobrar.

Aunque estas reuniones deberían haber comenzado en marzo, aún no hay perspectivas de que comiencen y con ello condenan a sus habitantes a la desesperación.

Parece ser que era Japón quien se había comprometido a enviar la financiación necesaria para las conversaciones de paz, pero no lo ha hecho.

Pero también el gobierno de Sudán del Sur está haciendo dejación de funciones porque hay actuaciones que no son dependientes más que de la decisión política y no se han hecho.  Un ejemplo es el nombramiento y la jura del cargo del Comité Directivo para el Diálogo, que se publicó en diciembre, pero que aún no han sido llamados para prestar juramento.

Hay que recordar que las conversaciones de paz en Sudán del Sur han sido suspendidas múltiples veces en los últimos años.

¿Cuánto costará reanudar estas conversaciones de paz?

Una política de defensa alternativa y noviolenta debería de ocuparse de este problema.  Habría que anular alguna partida militarista del presupuesto de defensa actual para invertirla en impulsar estas conversaciones de paz.  Se podría renunciar a la compra de alguna fragata, de algún eurofighter, de algún 8×8, o también se podría reunicar a alguna de nuestras intervenciones militares en el extranjero y con ello financiar estas conversaciones de paz.

A ello se le llama transarme, política que consiste en defender la Seguridad Humana mediante la transferencia progresiva de parte del presupuesto militar a usos civiles de defensa noviolenta.

La paz en Sudán de Sur sería un éxito para esta política noviolenta de defensa, pero claro, dejarían de ganar dinero nuestras élites militaristas con la venta de armas.

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España podría acabar con el hambre en el mundo en 1’5 años usando el gasto en Defensa

Imagen de Paulo Slachevsky

Fuente:  ABC, basado en los últimos datos de Military Balance del IISS (Instituto Internacional de Estudios Estratégicos en Londres).

El listado de los países que más han gastado en Defensa, según el IISS:

1.-  Estados Unidos:  604.452 millones de dólares

2.-  China:  145.039 millones de dólares

3.-  Rusia:  58.900 millones de dólares

4.-  Reino Unido:  52.498 millones de dólares

5.-  India:  51.052 millones de dólares

6.-  Japón:  47.342 millones de dólares

7.-  Francia:  47.201 millones de dólares

8.-  Alemania:  38.281 millones de dólares

9.-  Corea del Sur:  33.778 millones de dólares

10.-  Australia:  24.188 millones de dólares

Entre los 10 países que más gastan en Defensa, el monto total ha sido 1.102.731 millones de dólares:  1’1 billones de dólares (o, casi, de €, que ahora están bastante a la par).

Comparemos:

Acabar con el hambre en el mundo, según calculó la FAO en 2009, costaría 44.000 millones de dólares.

Es decir, los 10 grandes países en gastos militares podrían acabar 25 veces con el hambre en el mundo.

Pero, además, podemos hacer un cálculo más cercano:

El Gasto Militar español para 2016 ha sido de al menos 30.928’86 millones de €.  Esto supone que España podría acabar con el hambre en el mundo en 1’5 años si dedicase lo que usa en Defensa.

Como se ve, acabar con el hambre en el mundo y acabar con el despilfarro en Defensa son cuestiones que dependen sólo de la voluntad política.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Las 17 razones para la guerra continua en Somalia, y el negocio privado que conlleva

Image de Kate Bum

Fuente:  El Orden Mundial.

En un artículo tétrico, si pensamos en los somalíes, pero realista nos desgranan las razones por las que Somalia es el país de la guerra continua.  Nosotros hemos contado 17, una barbaridad:

  1. La gente obedece a los clanes, no al gobierno central
  2. la expansión de los señores de la guerra en el territorio,
  3. así como la presencia de milicias de alquiler locales
  4. y de mercenarios occidentales,
  5. el problema de la piratería de sus costas,
  6. el tráfico de armas
  7. y el negocio de la ayuda humanitaria,
  8. las hambrunas,
  9. la sequía,
  10. el desplazamiento forzado externo e interno de sus ciudadanos
  11. el desdén internacional
  12. la corrupción generalizada
  13. la mayor tasa de mortalidad infantil del mundo
  14. el fracaso de las injerencias humanitarias llevadas a cabo militarmente.  Que no consiguió completamente la facilitación de ayuda humanitaria a los somalíes atrapados por la guerra y la hambruna, ni se consiguió un alto el fuego entre facciones
  15. la aplicación de la Sharia como paradigma de Estado
  16. la llamada a la Yihad en Somalia por parte de la insurgencia islamista
  17. las compañías de seguridad privadas, mayoritariamente a sueldo estadounidense.

La segunda parte del artículo trata sobre las compañías de seguridad privadas que intervienen en la guerra de Somalia.  Aunque sólo informan de una: Bancroft Global Development empresa por un nativo de Virginia (EEUU), Michael Stock, en 1999:

  • comenzó proveyendo “expertos en misiones” extranjeros –que reciben el apodo de mentors en Bancroft, mentores en castellano– a las tropas de la AMISOM establecidas en Somalia. Sus servicios fueron inicialmente contratados por Uganda en noviembre del 2007 y seguidamente de Burundi en agosto del 2008, utilizando la financiación estadounidense para ello.
  • luego, el ejecutivo de Barack Obama identificó las actividades mentoras de la firma Bancroft como un factor determinante de éxito y comenzó a financiarlas directamente y no a través de países terceros de la misión africana. El contrato millonario entre el gobierno y la compañía de Virginia se cerró a comienzos de 2010. En el presente, la Associated Press estima que EEUU gastó unos 206.000 millones de dólares en subcontratos similares tanto en Iraq como en Afganistán, entre el 2002 y el 2011.
  • Bancroft, a diferencia de Blackwater, que arma a sus “mentores”, parece respetar el embargo de armas impuesto por la ONU en Somalia, ya que su personal –en su mayoría veteranos de guerra procedentes de cuerpos de élite norteamericanos o europeos– no porta armas, lo que según ellos les expone a un peligro aún más inminente que les hace confiar su protección a las fuerzas africanas que entrenan.
  • todas las empresas del sector tienen como común denominador la táctica contrainsurgente y el combate de guerrillas en zonas de conflicto que ocasionan alta mortandad o del complejo medio físico.
  • En realidad, su fundador y actual propietario de tan sólo 36 años decidió constituirla de dos firmas con misiones desiguales.
  • Por un lado, Bancroft Global Development es una organización que se proclama sin ánimo de lucro, y busca la estabilización de una zona determinada en conflicto armado utilizando el ya clásico modus operandi de operar “por, con y a través” de las fuerzas armadas locales u oficiales –o más bien, aquellas que decidan contratar sus servicios importando poco su legitimidad–, lo que en Somalia significa asistir al personal de la Misión de Paz de la Unión Africana principalmente, y también a la policía nacional somalí –compuesta en gran porcentaje por antiguas milicias de ciertos señores de la guerra que ahora respaldan al Gobierno de Transición–.
  • En el otro extremo se halla la vertiente lucrativa de Bancroft, aquella que genera ingresos y mantiene al barco de Michael Stock a flote. La razón de ser de Bancroft Global Investment es la de, literalmente, capitalizar el éxito militar de las campañas que lidera en la AMISOM, invirtiendo en la reconstrucción del país o de la región una vez pacificada, en lugares donde nadie más se atrevería a arriesgar su dinero, como ya haya hecho en el pasado en Afganistán. Sin embargo, la inversión en Real Estate –inmobiliaria– no sólo se lleva a cabo a posteriori, sino también durante el momento de la conflagración, como así muestran las anteriores experiencias bélicas de la firma.
  • A finales de los años 90, Stock se marchó al Sahara Occidental donde le impresionó que el gobierno de Marruecos aún no se hubiera encargado de desmantelar las minas antipersona que permanecían enterradas bajo la arena, visualizando la idea mater de lo que sería Bancroft. En sus primeros pasos, operó en Afganistán donde mediante un socio local formó una pequeña sociedad –Mine Pro.- que entrenaba a perros detectores de minas al mismo tiempo que se dedicaba a hacer un poco de todo, desde reparar coches a cañerías.

En definitiva, lo que hacen Bancroft y Michael Stock es una nueva versión del negocio de la guerra:

En una reciente entrevista, Stock aseguraba que él no se dedica a hacer la guerra en el país más oriental de África, sino a “buscar la paz, reconstruir una ciudad, un país que lo ha perdido todo en términos de educación, economía y sanidad”, pues para él las posibilidades de negocio son infinitas en un lugar donde hay que empezar de cero, una idea que le ha llevado a levantar un monumental hotel fortificado al pie de la playa de Mogadiscio, donde se resguardan los altos cargos somalís y el personal diplomático. El resort, al que han llamado International Campus, cuenta con una piscina como la mayoría de los hoteles de playa del mundo, solo que en éste cuando llueve, llueven balas y metralla. Más allá de las vistas del Índico, también dispone de un búnker, un hospital y algo similar a un autoservicio de equipamiento y reparación militar a lo Mad Max.

También tiene como objetivo:  la creación de una fábrica de cemento que se encargue de cimentar el nuevo Mogadiscio

El final del artículo se abre, brevemente para nuestro gusto, a las críticas:

Oponentes de estos contratos claman que estas compañías no son más que mercenarios modernos a sueldo y que se hallan efectivamente por encima de la ley en los países en los que son contratados. Estos contratos se realizan siempre en un marco de dudosa legitimidad ética y moral, pues operan en los lugares más inestables del globo, en estados fallidos y débiles en los que el poder de estas corporaciones privadas y su capacidad organizacional pueden llegar a anular con creces al del gobierno local. Las operaciones de otro de los grandes proveedores de seguridad privada, G4’S, en Sudán del Sur, son un caso a tener en cuenta en este sentido. También se les acusa frecuentemente de implementar de manera tácita y encubierta las directrices de la política exterior estadounidense.

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Los riesgos de la sociedad: dos enfoques contrapuestos (Defensa Militar y Seguridad Humana)

Imagen de Robert Reimer

Fuente:  DSN

Desde hace una docena de años el Foro Económico Mundial publica sus informes Global Risks Report.

Nos ocupamos hoy del Informe sobre los Riesgos Globales de 2017.  En él han participado 750 expertos y se centra mucho en el caso estadounidense. Tan sesudo informe no se queda calvo al apostar por los riesgos más probables que se presumen para este año:

La edición de 2017 señala, como aquellos riesgos de mayor probabilidad de que ocurran, los sucesos derivados de una climatología extrema, los flujos migratorios no voluntarios a gran escala, los grandes desastres naturales, los ataques terroristas a gran escala, y los incidentes de robo o de fraude masivo de datos.

En función del grado de impacto, los cinco riesgos identificados son, por este orden, las armas de destrucción masiva, los sucesos derivados de una climatología extrema, las crisis relacionadas con el agua, los grandes desastres naturales y el fracaso en la mitigación y adaptación de los efectos del cambio climático.

Todos ellos se pueden abordar, si lo pensamos con detenimiento, por métodos no militares de manera más efectiva que mediante armas, guerras y ejércitos.  Son más propios de un enfoque de seguridad humana que de un enfoque militar.  Sin embargo, desde DSN, el Departamento de Seguridad Nacional, un apartado de Presidencia de Gobierno, preferirían convencernos de que lo fundamental es que sigamos usando las mismas metodologías fallidas contra problemas que son incapaces de resolver.  Como vemos una visión muy contradictoria la del Gobierno español.

El Global Risks Report 2017 se estructura en tres partes: el paisaje de los riesgos globales, los desafíos políticos y sociales, y la gestión de la cuarta revolución industrial.

El paisaje de los riesgos globales
En el informe Global Risks Report 2017 se destaca una significativa y creciente interrelación de los riesgos sociales, económicos y políticos. El informe resalta cinco áreas de riesgos globales, para las que se precisa una acción urgente:

Crecimiento económico y reformas del mercado capitalista: Desde el comienzo del siglo XX, y hasta la década de los ochenta, la desigualdad ha disminuido en los países industrializados. Sin embargo, en los últimos años, y particularmente, entre 2009 y 2012, los ingresos económicos del 1% de la sociedad más rica en los Estados Unidos ha crecido más del 31%, en comparación con un crecimiento de apenas el 0,5% del 99% del resto de la población.
De esta forma, la desigualdad es percibida como la tendencia más importante para los próximos diez años.
Reconstrucción de la sociedad: Décadas de cambio rápido social y económico han ampliado la brecha generacional y han amplificado determinados asuntos relacionados con la identidad nacional y los valores culturales.
La política está siendo definida, de forma cada vez más intensa, por un clima de “post-verdad”. Esto se traduce en una corriente de debate político que tiene como objetivo la división de la opinión pública. El desafío será saber encontrar formas inclusivas para tender puentes allí donde exista una división cultural, y preservar los derechos del individuo.
Gestión de la disrupción tecnológica: La tecnología está trasformando el mundo de forma radical y moldea los riesgos a los que hacemos frente. Aproximadamente, el 86% de la disminución de empleo manufacturero en los Estados Unidos entre 1997 y 2007 fue debido a la automatización, en comparación con menos del 14% debido al comercio.
Con la mitad, al menos, de todos los puestos de trabajo en riesgo, debido al rápido cambio tecnológico, la naturaleza del trabajo en sí mismo está en transformación. Resultan necesarios nuevos sistemas colaborativos para minimizar el riesgo de una dramática disrupción social y de una disparidad creciente de ingresos.
Fortalecimiento de la cooperación global: El año 2016 ha sido testigo de signos repetidos de una disminución del compromiso para la cooperación global, y del resurgimiento de un interés en la adquisición de capacidades militares a nivel nacional. El progreso hacia la adopción de acuerdos comerciales multilaterales se ha ralentizado. Algunos veredictos prominentes emitidos por tribunales internacionales han sido rechazados. Lo anterior refleja la pérdida de confianza en los mecanismos de seguridad colectiva.
Un área de particular interés es la relativa a los riesgos medioambientales. El Acuerdo de París ha sido ratificado por más de ciento diez países. Sin embargo, la situación permanece crítica. Los últimos dieciséis años han estado entre los diecisiete más cálidos de la historia, desde que se disponen de registros. Para limitar el riesgo de catástrofes derivadas de los efectos del cambio climático resulta necesario mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC. Para ello, las emisiones de CO2 han de ser reducidas entre un 40 y un 70% antes del año 2050, y eliminadas por completo en 2100.

Desigualdad, inclusividad, empleo, cooperación y medioambiente.  Estos son los riesgos que establece el informe.  ¿Pueden los ejércitos y las intervenciones militares fuera de frontera hacer algo contra estos riesgos?  Nos parece que lo único que hacen, de continuo, es agravarlos.

Desafíos políticos y sociales
La segunda parte del informe Global Risks Report 2017 pone el foco en tres riesgos relacionados con la dimensión política y social.

El primero de los tres “riesgos en foco” considera tres razones principales que ponen en desafío el actual orden liberal. En concreto, el impacto de la disrupción tecnológica, la profundización de la polarización social y cultural y el surgimiento del debate político denominado “post-verdad” generan inquietudes sobre cómo hacer el crecimiento económico de forma más inclusivo y cómo reconciliar la identidad nacional con una sociedad cada vez más diversificada.
El segundo riesgo está relacionado con el funcionamiento de la sociedad y la política. Muestra una tendencia de estrechamiento del espacio cívico, que se materializa en ejemplos concretos tales como la disminución de la inversión pública en iniciativas de carácter cívico-social o humanitario.
En tercer lugar, una de las causas del aumento en la desafección del status quo político y económico es que los sistemas de protección social se encuentran cercanos a su punto de ruptura. Este factor, unido a la disminución de los sistemas de protección social de los trabajadores, sugiere la necesidad de una aproximación innovadora  para rellenar el hueco existente entre la masa social y la protección que la administración puede proporcionar.

¿No sería una buena opción disminuir los gastos militares para poder rellenar el hueco existente, cada vez mayor, entre las necesidades de protección social de l@s ciudadan@s y la cada vez menor inversión pública en estas necesidades?  Parece que últimamente el Estado sólo gasta en protegerse.

Gestión de la cuarta revolución industrial
La cuarta revolución industrial fue el tema central del foro Davos 2016. Este término hace referencia a la transformación global producida por el fuerte avance digital. Se trata de un auténtico tsunami tecnológico que provoca un efecto disruptivo y acelerador al que se ve sometido la sociedad actual.
En el informe de 2017, la cuarta revolución industrial se presenta como un desafío a la gobernanza, por la dificultad de sus procesos asociados de adopción de normativa, estándares internacionales, instituciones y otros mecanismos requeridos para modelar el desarrollo de la tecnología de forma apropiada.
La regulación de los rápidos desarrollos tecnológicos es una tarea muy compleja y desigual. Así, mientras que existen áreas emergentes, como la biotecnología, que está altamente regulada, pero a una velocidad de avance muy lento, encontramos otras, como por ejemplo la inteligencia artificial, que apenas se encuentra gobernada.

Nuevamente el enfoque es estatista y no ciudadano.  A los Estados les interesa, sobre todo, la regulación para proteger sus intereses.  A l@s ciudadan@s les interesa, sobre todo, poder utilizar las nuevas tecnologías para fomentar y apuntalar derechos sociales, para campañas de solidaridad.

Como se ve, podríamos estar de acuerdo en los riesgos, aunque nosotros incluiríamos uno más con muchas facetas:  el gasto militar, los ejércitos, la producción y venta de armas, el despilfarro militar,…  Pero a la hora de proponer soluciones la divergencia es total:  el Estado y sus expertos se quieren proteger, la ciudadanía queremos ejercer y conquistar derechos políticos, económicos y sociales.

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España es cada vez más activa en la guerra de Irak

Imagen de Denis Bocquet

Imagen de Denis Bocquet

Fuente:  La Vanguardia.

Múltiples son las colaboraciones militares de España en la guerra de Irak.  No se conocen, en cambio, las ayudas civiles y solidarias con dicha nación y pueblo.  Quizá no existan o sean irrisorias, de existir.  De hecho, en la página de la AECID hemos buscado los países donde cooperamos actualmente y en ellos no sale Irak.  La conclusión es muy clara:  Irak nos interesa, pero sólo desde el punto de vista militar.

Las aportaciones militares de España a la guerra irakí son las siguientes:

  • España contribuye a la coalición con 374 efectivos, cuyo grueso principal del contingente se encuentra desplegado en el centro de adiestramiento de Besmayah, liderado por España, encargado de formar a las unidades de las Fuerzas Armadas iraquíes.
  • Dentro de la iniciativa de la OTAN sobre el desarrollo de capacidades para Irak, España contribuye a la formación en Jordania de soldados iraquíes en la lucha contra artefactos explosivos improvisados, con participación del personal del Centro de Excelencia aliado C-IED, con sede en Hoyo de Manzanares.
  • Asimismo, las Fuerzas Armadas españolas también instruyen a las fuerzas de operaciones especiales iraquíes en las localidades de Bagdad y Taji.

En total, parece que nuestras fuerzas han instruido a 6.000 militares irakíes que ya han participado en batallas importantísimas como la de Mosul.

Ahora la ministra de Defensa anuncia que los soldados desplegados en Jordania van a acabar yendo a Irak para hacer allí su cometido formador.

¿No convendría más formar a los irakíes en técnicas noviolentas de resolución de conflictos, en técnicas de negociación, en lucha noviolenta para recuperar derechos humanos, civiles y sociales?

Seguro que a los irakíes les convendría más, pero no a nosotros l@s español@s, porque con la venta de armas obtenemos pingües beneficios.  No tod@s, claro, sólo las élites que tienen acciones o trabajo en las fábricas de armas.  Pero ell@s son los que cuentan.

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