Archive for Militarismo y empleo

Al menos 1’35 millones de € gasta Defensa a los curas castrenses

Imagen de Catalia Gracia Saavedra

Fuente:  El Diario.

En otras entradas hemos hablado del concepto de coste militar, todo aquello que no computa en los presupuestos del estado o cuya cuantificación es muy difícil o imposible de concretar y que, sin embargo, contribuye a subir el gasto militar de la sociedad.

Uno de los rubros que hemos incluido en este apartado ha sido lo que tiene que ver con lo religioso.

¿Qué tiene que ver con la defensa nacional el que los legionarios, guardia civiles, marinos, etc., se dediquen en Semana Santa y otras fiestas religiosas a llevar tallas en procesiones?  ¿Les pagamos también para eso, o es una manifestación religiosa que deberían hacerse al margen de uniformes y de actividades oficiales de los ejércitos?

Pero hay una parte de la relación Iglesia-Ejércitos que sí se puede empezar a cuantificar:  lo que se gasta el Estado en los curas castrenses:

  • 1 arzobispo
  • 5 vicarios, con cargo de general.  Uno para el Ejército de Tierra, otro para la Guardia Civil, otro para el Ejército del Aire, otro para la Armada y el último para la Policía Nacional.
  • 82 capellanes castrenses.

Sus sueldos los paga el Ministerio de Defensa con cargo al concepto 120 de retribuciones básicas y 121 de retribuciones complementarias.

“Sus retribuciones básicas se encuentran asimiladas a un nivel 26 de la Administración General del Estado”.

Mirando la legislación vigente, la retribución básica de ese nivel funcionarial prevista por el Ministerio de Hacienda para 2017 llega a 14.824 euros más otros 570 por cada trienio de servicio. Además, estos curas reciben un complemento de empleo que varía entre los 771 euros mensuales para los asimilados a comandante, los 807 euros para los capellanes con más de 15 años de antigüedad (como tenientes coroneles) y los 842 para los sacerdotes con más de 25 años (como coroneles), según el decreto que regula sus pagas.

También está previsto añadir al sueldo un complemento específico que va de 465 a 752 euros mensuales, según el Reglamento de retribuciones de las FFAA. Así, según la normativa, un capellán recién entrado en servicio percibiría unos 32.900 euros brutos anuales.

Su jefe, el arzobispo Juan del Río, ganó el año pasado 59.832 euros salidos de los Presupuestos Generales del Estado, según admite el Ministerio de Defensa tras una petición de acceso a información pública realizada por eldiario.es a través del portal de transparencia. Es un 5% más que en 2012.

Toda esta información devine de la contestación gubernamental a una pregunta de la socialista Zaida Cantera.

Es decir, los 82 capellanes más los 5 vicarios son 87 curas al servicio de las Fuerzas Armadas.  Tirando por lo bajo, suponiendo el sueldo más bajo posible y sin trienios, lo cual es mucho tirar por abajo, habría que multiplicar estos 87 curas por 14.824 € brutos al año, lo que nos daría un total de 1.289.688 € anuales, más los 59.832 que cobra el arzobispo, darían un total de 1.349.520 de € que paga el contribuyente, por lo bajo, a los capellanes castrenses.

Además, 77 capellanes han participado en misiones internacionales y, de ellos, más de la mitad han asistido en tres, cuatro, cinco y hasta seis misiones.

con el consiguiente aumento de sueldo.

¿Tienen algún sentido este oficio y su gasto consiguiente?

La Vanguardia nos informa de que:

La asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas está garantizada en España a través de los Acuerdos firmados en 1979 entre el Estado Español y la Santa Sede.

otra razón para acabar con dichos Acuerdos de 1979 y dar otro paso hacia la aconfesionalidad estatal.

Muchas veces hemos argumentado, aunque sea preguntado, que España pertenece a los militares.  Este asunto de los curas castrenses es otro ejemplo más de que las Fuerzas Armadas son un Estado dentro del Estado.  Y el enésimo ejemplo de despilfarro militar.

Cuando hablamos de transarme hay algunos ejemplos fáciles y rápidos para argumentar qué empleos son inncesarios entre el militarismo actual, además, con estos 1’35 millones de € se podrían implementar programas anuales que defendieran aspectos concretos que sí que tienen que ver con lo que realmente la sociedad quiere defender, la Seguridad Humana.

El despilfarro de las 26 bandas de música de las Fuerzas Armadas

Imagen de Contando Estrelas

Fuente:  El Diario

Muchas veces hemos criticado el despilfarro de los ejércitos. Por ello recomendamos la lectura sosegada de nuestro dossier sobre despilfarro militar, con más de 21.000 visitas.

Lo volvemos a comprobar con un nuevo ejemplo.  Ahora con las 26 agrupaciones musicales de las Fuerzas Armadas.  Pero antes de dar nuestras opiniones queremos que lean lo esencial de la noticia para que ustedes mismos vayan haciéndose una idea del asunto (por cierto, no olviden que estamos hablando de la Defensa Nacional, de defender nuestra patria y nuestras fronteras contra el terrorismo islamista, por ejemplo):

En las Fuerzas Armadas hay 26 agrupaciones musicales que participan en festivales y que ofrecen cientos de conciertos “militares y civiles” viajando “por dentro y fuera de España”

(…)

El grupo musical del Cuartel General del Aire está formada por “40 suboficiales y 30 militares profesionales de tropa, incluidos los miembros de la Banda de Cornetas y Tambores”. El año pasado realizó nada menos que 150 actuaciones musicales.

Entre los eventos en los que participan estas bandas se aclara que “el más importante es el de rendir honores a Sus Majestades los Reyes y a los jefes de Estado y de Gobierno extranjeros de visita oficial en nuestro país, por ejemplo, en el Pabellón de Estado del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas”.

La Unidad de Música quiere seguir creciendo y mejorando por lo que en el reportaje se explica que “tiene ya  aprobada la incorporación de cuatro chelos y dos  contrabajos para conseguir la dimensión sinfónica que aporta la cuerda a una banda de música”. “Sus componentes lo mismo tocan pasodobles”, que acometen piezas de música clásica,

De cara al futuro,el objetivo que se plantea es “crear en su seno, con sus propios músicos, otras formaciones de estructura más pequeña, bien de música de cámara -como el quinteto de metales o el dúo de flauta y clarinete ya existentes- o una big banda que lea y toque música de jazz, por ejemplo”, desvela la publicación.

Entre sus “actos extraordinarios”, es decir, las salidas que realizan al extranjero, se encuentran la participación en el Festival Military Tattoos, “en los que ha participado en diversas ocasiones la unidad”.  Pero también colaboran en actos benéficos. En España su primera actuación oficial de 2017 fue en el concierto Contra el Cáncer celebrado en la localidad madrileña de Getafe.

¿Ven ustedes relación con la defensa nacional?  ¿Estamos mejor defendidos de nuestros enemigos con estas 26 bandas de música militares?  ¿Tocan tan mal que aumenta nuestra capacidad disuasiva ante el enemigo?  ¿Estamos siguiendo militarmente la máxima de que la música amansa a las fieras y, por lo tanto, al enemigo?

Probablemente todos estemos de acuerdo en que las bandas de música militares no tienen nada que ver, actualmente (y desde hace mucho tiempo), con las guerras ni con la defensa nacional.  Quedaron obsoletas.

Sin embargo, ahí están.  Porque, en el fondo, sí tienen una función en la defensa nacional.

Son parte de la propaganda militarista.  Simple y llanamente.  No sirven para otra cosa.

En nuestra opinión son un despilfarro más de lo militar.  Están ahí porque los militares, por máxima, no quitan nada de lo que es militar.  Porque lo militar no se cuestiona.  Porque lo militar no se modifica.  Porque, como ellos dicen, lo militar y la defensa nacional es cuestión de Estado, que quiere decir que no se permite opinar diferente.

Hace poco lo dijo nuestra ministra de Defensa, Cospedal: sin la seguridad no tiene sentido tener educación ni sanidad.  Podría haber añadido que tampoco tiene sentido, sin música militar, la educación ni la sanidad.  El razonamiento, su pobreza, su idiotez, no se sostiene de ninguna manera.  Pero ahí está la música militar, por los siglos de los siglos.

¿Les parece a ustedes despilfarro militar?

Pues al diputado Gabriel Rufián parece que también.  Por ello ha presentado un montón de preguntas parlamentarias para intentar aclarar qué hay de despilfarro en todas estas bandas.

Nos tememos que mucho porque ya sólo la presencia de 70 militares en el grupo musical del cuartel general del aire, con todos sus sueldos y gastos nos parece dinero despilfarrado.  ¿Cuál será el total?

Además, no sólo a Rufián, a Utopía y a muchos de los lectores les parece despilfarro.  La noticia acaba así:

El diputado de ERC explica a eldiario.es que el interés por este asunto le ha llegado a través de asociaciones militares que le han expresado dudas sobre “si es necesario tanto dispendio en este tipo de actividades dentro de las Fuerzas Armadas”.

¿Es urgente una auditoría independiente de las Fuerzas Armadas?

Invertir en industria militar es elegir la opción menos rentable para crear empleo

Fuente:  Infodefensa.

El sector de la industria de Defensa en España tiene mucha importancia.  Y más que va a tener salvo que por parte de la sociedad hagamos algo para evitarlo.

Por ejemplo, algunos ministerios están altamente militarizados:

El sector industrial de la defensa ha continuado siendo un sector al que desde el extinto Ministerio de Industria Energía y Turismo, hoy Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, ha dedicado un volumen importante de recursos. En el marco de la colaboración que mantenemos desde hace 20 años con el Ministerio de Defensa para la financiación de los programas especiales de armamento, se han prefinanciado 23 de estos programas con unas aportaciones de 15.000 millones de euros.

Habría que añadir que la prefinanciación ha sido a interés 0.

También habría que añadir que al anterior ciclo inversor (PEAS I) ahora se une otro (PEAS II):

Asimismo, tenemos que constatar el efectivo inicio de un nuevo ciclo inversor en la industria de la defensa alrededor de los programas tecnológicos para la futura Fragata F-110 y los vehículos blindados 8×8.

La infografía que ofrecen y reproducimos aquí abajo resume los principales datos de la industria armamentística española:

Y todo parece idílico salvo que se contraste con algún otro punto de vista.  Nosotros proponemos el de la infografía siguiente que nos dice que invertir en lo militar es ruinoso, con respecto al trabajo que crea:  por cada mil millones de dólares invertidos en industria militar se crean 8.555 trabajos.  Sin embargo, por igual inversión en

  • Sanidad:  12.883
  • Educación:  17.687

 

El pacifismo también se ejerce en los ayuntamientos: NO a HOMSEC 2017

En esta jornada llega a su fin la feria de armas que se celebra en Madrid, HOMSEC 2017.   En esta ocasión vamos a protestar contra su celebración recordando un trabajo llamado “Antimilitarismo y elecciones municipales y autonómicas 2015“.

Quizá durante demasiado tiempo hemos pensado que el militarismo sólo tiene que ver con los Presupuestos Generales del Estado y con la labor Estatal del gobierno y del Congreso.  Sin embargo, un enfoque más cercano, más de ayuntamientos y Comunidades Autónomas nos ayudaría a ver otros aspectos del militarismo, igualmente violentos.

El militarismo también se nutre en las administraciones locales y comunitarias.  De ellos saca exenciones de impuestos, apoyos económicas para la industria militar, publicidad en calles y plazas con nombres de militares, colaboración con desfiles militares, etc.

Por ello es necesario renovar nuestro compromiso y solicitar a nuestros representantes locales una mayor implicación en la lucha contra esta lacra social.  Lo primero en sus programas electorales que han de ser específicos en este tema, también en los debates.  Las formas de colaborar son muchas y un ejemplo lo ha dado el Ayuntamiento de Madrid, negándose a financiar y a aparecer como colaborador en HOMSEC 2017.

El Gasto Militar no son sólo los presupuestos del Estado, sino iniciativas privadas: no a HOMSEC 2017

En este segundo día de “celebración” de la feria de armas HOMSEC 2017 en Madrid, queremos recordar que la economía del militarismo no sólo se nutre de los Presupuestos Generales del Estado, sino de pequeñas/grandes iniciativas privadas que aumentan mucho su impacto en la sociedad española.  La Feria de Armas HOMSEC 2017 sería un ejemplo de gasto militar ejecutado por civiles, pero con el apoyo de muchas instituciones del Estado.

El Gasto Militar 2016 es el último que hemos publicado y muchas de sus cifras son escandalosas:

  • Se publicita que el Presupuesto del Ministerio de Defensa es de 5.787 millones de €, pero el Gasto Militar de 2017 acaba siendo de 30.928 millones de €.
  • Se esconden 25.372 millones de €, el 81’29 %
  • 12 de los 13 ministerios actuales esconden gasto militar
  • El Gasto Militar es el 7’14 % del total de gasto de todos los Presupuestos Generales del Estado.
  • El Gasto Militar es el 2’71 % del total del PIB español, muy por encima del 0’8 % que anuncian el Ministerio de Defensa y los políticos militaristas, e incluso bastante por encima del 2 % que reclama que gastemos la OTAN y Trump.
  • El Gasto Militar genera una deuda de 16.127 millones de €.
  • El Gasto Militar supone:
    • 84’5 millones de € diarios
    • 3’52 millones de € por hora
    • 58.684 € por minuto
    • 978’06 € por segundo

¡Fuera de Madrid, señores de la guerra!: 14 de Marzo, 19 horas, Sol

Imagen de Desarma Madrid

 

Navantia, la desastrosa empresa pública de armas, también se exhibirá en HOMSEC

Otra de las empresas que va a participar en HOMSEC los próximos 14, 15 y 16 de marzo en Madrid es Navantia.

Hemos podido saber que Navantia ha reservado suelo para su stand en HOMSEC 2017 por valor de 15.000 €.

NAVANTIA es una empresa pública española perteneciente a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que controla el 100% de su capital.  Se dedica a la construcción de buques, tanto civiles como militares.

Tiene instalaciones en Ferrol y Fene (Galicia), Cartagena (Murcia), Cádiz, Puerto Real y San Fernando (en Andalucía), y Madrid.

En lo militar han construido fragatas-destructores (F-100), fragatas ligeras-corbetas, patrulleras, buques de apoyo logístico, buques anfibios, portaaviones, lanchas de desembarco, cazaminas y submarinos (S-80).

En los últimos años ha vendido buques a Brasil, Noruega, Turquía, Argelia, Australia, India, Indonesia, y Arabia Saudí.  Además de múltiples buques de guerra para el Estado Español.

Algunos de sus productos tienen una merecidísima mala fama internacional:

  • El submarino S-80 es conocido por su sobrepeso, problema que proviene desde los primeros momentos, dado que estuvo mal diseñado.  Por ello también sufre de continuos problemas de sobrecostes que lo están encareciendo repetidas veces y que habrá de pagar la sociedad española.  El proyecto se inició con unas previsiones de gasto de 1.796 millones de €.  A día de hoy, los costes se han encarecido hasta los 3.013 millones de €, es decir, un 67’76 %.  Se van a hacer 4 unidades del S-80, lo cual quiere decir que cada una nos saldrá a 753’5 millones de € (por lo menos).
  • Las fragatas F-100 son peculiares porque se están usando como escaparate móvil para la industria militar española.  Después de que Defensa las comprase, ahora las dedica no a defender nuestras costas, sino a mostrarse en aguas australianas para ver si las vendemos allí.  Lo cual deviene la fragata que allí se encuentra ha sido un despilfarro inútil de 823 millones de €, innecesario como se ve para nuestra defensa.
  • Las fragatas F-100 también son polémicas porque el último contrato que se espera conseguir es, nada menos, que con la dictadura de Arabia Saudí, que las usará, probablemente, en su guerra, poco publicitada, en Yemén.
  • Navantia, además, se adjudicó el mantenimiento de los destructores yankis del escudo antimisiles de Rota, por 171 millones de €.

Además, Navantia se niega reiteradamente a pagar el IBI por los inmensos terrenos que ocupa en Ferrol (unos 600.000 € anuales).

Y Navantia, como empresa es un ejemplo paradigmático de mala gestión porque

  • Desde hace años, arrastra pérdidas millonarias. Pérdidas que la SEPI por una parte (mediante capitalizaciones y entregas de beneficios de la corporación para compensar pérdidas) y el Gobierno por otra (mediante créditos bajo cuerda y contratos cautivos de la defensa española) se ven obligados a ir cubriendo a costa de los impuestos de toda la sociedad.
  • En realidad, Navantia arrastra una deuda, en 2013, de más de 1.200 millones de euros.
  • Navantia se ha visto forzada, varias veces, a hacer nuevos planes estratégicos, supuestamente para mantener la sostenibilidad, en todos ellos se ha previsto reducir la plantilla por despidos, dada su escasa viabilidad económica.

La incongruencia de Kichi, otra vez, con Navantia militar

Otra vez Kichi y Navantia, Navantia y Kichi.  Y, de nuevo, el edil gaditano encastillándose en una postura política que no es solidaria y no es propositiva.

Por ello recuperamos un artículo antiguo (22-2-16), pero que nos parece que sigue siendo de actualidad:

Fuente:  Andalucía Información.

La noticia:

Hablamos del contrato que estaría a punto de cerrarse entre Navantia y Arabia Saudí para la construcción de cinco corbetas, lo que generaría carga de trabajo para cinco años en los astilleros de la Bahía, tal y como indicó el presidente del comité de empresa de Navantia San Fernando, Jesús Peralta.

El contrato asciende casi a 3.000 millones de euros, va a dar empleo a unas 10.000 familias, entre directo e indirecto, y “vamos a tener a cerca de 1.000 personas viviendo con sus familias aquí en la Bahía”, indicaba el sindicalista antes de indicar que le preocupaba la postura de Podemos en este asunto, pues junto con algunas ONG, estaba en contra de construir buques de guerra para un país que precisamente no es conocido por respetar los Derechos Humanos.

De hecho, Peralta dijo que los trabajadores habían hablado con los alcaldes de Podemos en Cádiz y Puerto Real para que instarán “a su jefe”, Pablo Iglesias, a que “se calle” porque con su oposición “va a joder a más de diez mil familias” gaditanas

Y las declaraciones de Kichi:

“por si alguien tenía alguna duda, este equipo de Gobierno da su apoyo a cualquier iniciativa que aumente la carga de trabajo en los astilleros de la Bahía de Cádiz”.

“Que no quepa la menor duda sobre nuestro apoyo a los astilleros de la Bahía de Cádiz”, afirmó para añadir que muestra su “respaldo y apoyo” a las negociaciones que la SEPI y la dirección de Navantia “están desarrollando para que el contrato de las corbetas se firme de la manera más inmediata posible”.

Eso sí, puntualizó, “eso no quita para que también cuestionemos la revisión de los compromisos en materia de diplomacia internacional con otros países como por ejemplo, con Arabia Saudí” y es que “sería conveniente que España instase a Arabia Saudí a que respete los Derechos Humanos”.

Por otro lado, el alcalde asegura que contratos como el de las corbetas “no son suficientes para enfrentar la difícil situación que atraviesa el empleo en la Bahía de Cádiz”, incidiendo en que el Gobierno de España “debe garantizar que llegue, no sólo del sector militar, sino también del civil, carga de trabajo sostenible para los astilleros de la Bahía de Cádiz”.
Por último, el regidor gaditano reclama que se ponga en marcha un Plan Estratégico para el Sector Naval, ausente en la última década, que renueve las inversiones y las plantillas en este sector.

Querido Kichi:

Somos conocedores de que en el año escaso que llevas de alcalde ha habido mejoras sustanciales en la ciudad, a pesar de los muchos palos que os han puesto en las ruedas otros actores políticos.  Sabemos que se ha bajado la deuda de Cádiz en más de 10 millones de €, que se ha implementado el programa de alimentación urgente para escolares, que ya no hay listas de espera en servicios sociales, que habéis aprobado un bono social para la electricidad de muchas familias pobres (y que estáis gestionando otro bono para el agua), sabemos que habéis fomentado la cultura participativa en el ayuntamiento.  Todo ello nos alegra y por ello te felicitamos.  Pero, ciertamente teníamos esperanzas, dada tu trayectoria, en que tu llegada a la alcaldía de Cádiz sirviera para bajar el nivel de militarización que sufre la ciudad y la comarca.

Cádiz es un ejemplo palmario de que el monocultivo militar no es bueno económicamente para ninguna región porque:

  • se convierte en la única alternativa de empleo y de inversión
  • éticamente es reprobable al cien por cien
  • vuelve dependiente a la población y a sus políticos de los inestables ciclos de venta de armas o de las guerras que se están preparando

Nosotros particularmente teníamos las expectativas abiertas porque nos habían hablado muy bien de ti como persona y de tu compromiso político.

Al principio de tu mandato nos sorprendió que recibieras institucionalmente a militares de alta graduación que recalaban en Cádiz, pero bueno, era el inicio y, en parte, eran asuntos menores.

Sin embargo este apoyo a la SEPI y a Navantia para fabricar corbetas, buques de guerra de la clase Avante 2200, corbetas destinadas a un país criminal que las emplerá, como se está viendo, en su lucha expansiva y por el control regional de una de las zonas más sensibles del planeta, este apoyo es un verdadero baño de realidad.  Parece que optas por ser uno más, uno de ellos, uno de los que callan ante el atropello del militarismo y prefiere el cálculo electoral a la dignidad.

Leemos los resultados de las votaciones de la Diputación de Cádiz y en el punto 20 no deja de sorprendernos la casi unanimidad:  a favor de fabricar las corbetas para Arabia votaron  PP, PSOE, IU, PC (Por Cádiz sí se puede) y PA (Grupo Andalucista).  Sólo se abstuvo GJ (Ganemos Jeréz) por sus recelos antes las prácticas de Arabia Saudí contra los Derechos Humanos.

El diputado de Grandes Sectores Estratégicos, José María Román, ha explicado que la defensa del empleo debe prevalecer sin que ninguna otra cuestión, que podría tratarse en un punto aparte, enturbie el consenso sobre este tema. En este sentido ha argumentado su rechazo a una enmienda del Grupo Por Cádiz Sí se Puede, que pedía una manifestación explícita de defensa de los Derechos Humanos y contra el terrorismo, no por cuestiones de fondo, sino porque se trataba de un acuerdo que quiere manifestar un mensaje rotundo e inequívoco en favor de la búsqueda de carga de trabajo, ante el enorme índice de desempleo de la provincia y la Bahía de Cádiz en particular.

El drama del empleo en Cádiz es indignante. En eso no podemos sino estar de acuerdo. Buscar salidas urgentes, inmediatas, a ese drama es, no cabe duda, la labor política más importante y no sólo cuestión de palabras. Pero el trabajo en Cádiz asociado a la fabricación de armas condena a Cádiz a la dependencia, a la precariedad laboral, a la insostenibilidad. Y ese es el problema que, al parecer, nadie quiere abordar.

Son varias las consideraciones que te queremos comentar desde el punto de vista pacifista:

  • Apoyo total al militarismo.  Parece, por tus declaraciones en facebook que el apoyo no tiene medias tintas, ni matizaciones.  No es que hayas dicho que no hay más remedio, que te ves obligado, que en el futuro procurarás que sea de otra manera.  Has dado todo tu apoyo inequívoco y sin matices.  Impresionante. Y así hemos capturado tu declaración en las redes:

kichi navantia subrayado

  • Todo para nada.  El contrato no es suficiente para enfrentar la difícil situación del empleo en la zona.  El actual contrato militar es un parche temporal que no va a solucionar los problemas de la zona.  Sin embargo, sí los va a enquistar:  Cádiz va a ser durante más años dependiente de los militar, como lo ha sido desde hace mucho.  La misma perspectiva vital penosa, dependiente, azarosa. Y esto, desde la responsabilidad de un político que viene a romper las dinámicas nefastas provocadas por el PP y el PSOE debería explicarlo claramente a la sociedad, incluso enfrentándose a los interesados grupos de presión que pujan por el interés militarista.
  • ¿Renunciamos a la ética?  Fomentar la venta de armas no es neutro, no es aséptico, tiene consecuencias.  Refleja falta de ética política porque fomenta la violencia directa, estructural y cultural.  Supone que un edil que quiere cambiar las situaciones de injusticia de su ciudad mira para otro lado si se promueve la violencia estructural en otros países que no respetan los derechos humanos, las relaciones internacionales militarizadas.  Eso es asumir el núcleo de las convicciones políticas del capitalismo:  lo importante es que ‘nosotros’ estemos bien, aunque sea explotando a los demás.
  • La compañía.   ¿No es sospechoso votar con PP y PSOE?  ¿Acaso son casta en todo menos en la cuestión de Defensa?  Votar con el PP y con el PSOE en cuestiones de Defensa es dar el primer paso para acabar asumiendo que la política de Defensa es intocable, incuestionable, no debatible.  Supone asumir el núcleo de la ideología en cuestiones de Defensa del PPPSOE, la política de Defensa es una Política de Estado y, por lo tanto, es conservadora, opaca, promotora de violencia, exportadora de armas, consolidadora del militarismo y de la OTAN.  Sobre todo, y esto es lo peor, supone asumir que no hay alternativa.
  • ¿Apoyar a Navantia?  Si la decisión es apoyar a una empresa que investiga para acabar desarrollando un submarino, el S-80, que se hunde pero no es capaz de flotar, la decisión no tiene muy buena pinta.  ¿Quién ha dimitido por una gestión tan desastrosa, y que le ha costado a los impuestos de todos un sobrecoste multimillonario, quién es el responsable?  Se está apoyando a una empresa antieconómica, que necesita sucesivas subvenciones del Estado para sobrevivir, que necesita apoyo institucional para vender su producto principal (naves de guerra) y con una gestión nefasta y unos responsables incapaces pero irresponsables.
  • ¿El empleo lo es todo?  ¿Aunque fomente a dictadores, aunque fomente la guerra?  Ya no importa nada:  empleo a cualquier precio, cualquier oferta es buena.  Seguramente contestarás que no.  Seguro que no aceptarías un vertedero de residuos nucleares en Cádiz, ni que cualquier corrupto hiciese un casino por mucho empleo que se crease. Seguro que estás de acuerdo, por ejemplo, con el ayuntamiento de Pontevedra que quiere quitar una industria papelera de allí, a pesar de que da empleo ¿Por qué no se mantiene la coherencia en lo antimilitar?
  • Empleo digno. Es muy fuerte que Cádiz tenga un 40% de paro.  Terrible, pero también es muy fuerte que la forma de trabajar en Cádiz sea fabricar armas. Y es más fuerte todavía conocer que es precisamente la dependencia que genera ese monocultivo militar el que provoca dependencia y quiebra la posibilidad de alternativas sostenibles de empleo. Exigimos trabajos dignos en horario, en conciliación familiar, en que no haya grandes diferencias salariales entre los directivos y los trabajadores de base.  ¿No exigimos que la producción sea, también, ética, pacífica, coherente, sostenible?
  • Empleo solidario.  ¿Solidario fabricar armas?  Antes bien es antiecológico, antieconómico, un despilfarro, inhumano, el colmo de la insolidaridad porque las armas sólo hace más fuertes a las elites económicas y políticas, no a la gente de base. Si con alguien es solidario apoyar a las industrias militares es con las industrias militares, pero se da el caso de que éstas son, precisamente, insolidarias con la lucha de los hombres y mujeres por la dignidad y la justicia. Hay que elegir bien las solidaridades y los amigos y aliados, no sea que acabemos siendo lo que empezamos deplorando y nos arrastremos por la vida como tantos patéticos e instalados sujetos que todos conocemos que nos hablan de sus batallitas de compromiso que, hace tanto y de forma tan escandalosa, abandonaron.
  • La peor apuesta para generar empleo.  Como se muestra en la siguiente imagen, con un millón de dólares se crean 8.555 empleos en lo militar, pero con los mismos destinados a otros fines, se crearían 10.779 en consumo personal, 12.804 en construcción, 12.883 en salud, 17.687 en educación y 19.795 empleos en el transporte público.  ¿Por qué apostar por lo menos productivo para paliar el problema de desempleo? ¿No es más sensato reclamar y con fuerza un cambio desde ya de las prioridades, de las inversiones públicas, de los objetivos de las empresas, etc. hacia sectores sostenibles y alternativos a lo militar?

investigación en armamento y trabajo

  • El círculo vicioso de la dependencia militar.  Cádiz siempre ha sido dependiente de lo militar, con esta decisión lo seguirá siendo y dará un nuevo giro de tuerca.  Esta decisión de apoyo militarista es pan (migajas) para hoy y hambre para mañana.  No se arregla ningún problema de desarrollo sostenible de Cádiz, se ahonda en el problema. Debería saber el alcalde de Cádiz que la producción de armas está sometida a ciclos de rearme y distensión y al fomento de las guerras y conflictos por parte de los grandes centros de decisión mundial. Estos ciclos necesitan de fases expansivas y de producción y otras de parón. Condicionar el futuro de Cádiz al capricho de la venta de armas es asociarlo de forma inconsciente a los ciclos del militarismo, condenar el trabajo a su precaria situación. ¿Cádiz tiene la mala calidad de trabajo porque tiene pocos pedidos militares o porque el militarismo precariza su mercado laboral? ¿Navantia es la solución o es más bien el problema?
  • La corresponsabilidad.  Defender el empleo de Cádiz de la manera en que lo has hecho, las declaraciones que has hecho, Kichi, te hacen corresponsable de la política de defensa militarista y violenta que practican PSOE y PP.  También del sostenimiento militar de la dictadura Saudí.
  •   No se han hecho los deberes.  ¿Cómo se puede romper con este círculo vicioso y violento?, ¿cómo para que no suceda de nuevo?  Porque esta situación era previsible. Cada poco tiempo, los intereses conjuntos de la empresa Navantia, de las empresas militares, de los partidos promilitaristas que apoyan sus intereses, de sus grupos mediáticos de apoyo y de la cúpula sindical instalada en sus viejos dogmas, se conjuntan para presionar, para exigir más carga de trabajo en armas, para hacer creer que su interés es el de todos, para conseguir el objetivo lucrativo que persiguen. Por tanto, que ahora iban a plantear lo de siempre, que iban a presionar a los alcaldes que dicen representar otro sentir, era evidente y el no tener respuesta y plegarse a las exigencias supone no tener hechos los deberes. Y parece que la visión ha sido muy cortoplacista, nada de prever el medio y largo plazo ¿Qué alternativas se han barajado?  ¿Qué planes se han desarrollado para evitar el marrón político que supone vender armas a una dictadura?  ¿Qué planes hay para evitar la perpetua dependencia de la inversión militar?  Parece que ninguno. Sencillamente, te has dejado vencer (esperamos que aún no convencer) por los lobbys de presión militar. Ahora te consideran uno de ellos.
  • Es imprescindible la crítica a lo militar desde las institudiones.  No es cierto que Cádiz entero aspire a la carga militar de trabajo. De hecho no todo el mundo votó a favor de la apuesta militarista. Es cierto que el bloque que se adscribió a las tesis del partido tácito militarista (PSOE, PP; IU, Por Cádiz SI se Puede, PA) fue mayoritario, pero el hecho de que hubiera un voto diferente implica que sí había otras posibilidades, al menos de mostrar no un apoyo incondicional, sino una apuesta por alternativas, un apoyo en su caso más matizado…  Pero, más allá, de los grupos políticos, es que son muchas las ONG y entidades que no apuestan por Navantia y la militarización de Cádiz. De hecho, el propio Presidente del Comité de Empresa de Navantia, uno de los grupos de presión más importantes de la Bahía, presionaba a Podemos para que  no se alineara con las ONG contra los contratos militares. Tampoco los pacifistas de Cádiz están por la labor de apoyar tan incondicionalmente la carga de trabajo militar para Cádiz como alternativa de trabajo decente.

Para acabar, Kichi, ¿es posible encontrar alternativas?

La desmilitarización de zonas dependientes del monocultivo militar no es nueva en Europa: Los programas KONVER y TACIS, promovidos por la Comisión Europea  a petición del Parlamento Europeo, permitió invertir importantes cantidades económicas a partir de 1993 en regiones fuertemente afectadas por el monocultivo militar en Italia, Francia, España y Alemania (tras la reunificación). Otro programa de la misma comisión, el llamado Programa TACIS promovió similares inversiones en las regiones fuertemente militarizadas de diversos estados de la extinta URSS.

De este modo, tanto el enfoque pro desmilitarización de zonas afectas al monocultivo militar como recursos para ello no son algo extraño en Europa, sino que existen antecedentes.  Hay muchos ejemplos de reconversión de la industria militar, de mayor y menor calado, son dignos de estudio y vendrían muy bien a Cádiz.

También hay algunos diseños sobre el camino de tránsito desde esta sociedad tan militarizada y violenta hacia otra sociedad pacífica, solidaria y noviolenta.  El concepto se llama transarme y no es un irrealizable.  Sobre él se puede leer en “Política noviolenta y lucha socia. Alterantiva noviolenta a la defensa militar”.

Por otra parte, también los Presupuestos Generales del Estado contemplan partidas para el desarrollo económico sostenible de regiones en declive industrial. Dichos fondos estatales, desde una reivindicación bien organizada, pueden reclamarse para una profunda reconversión hacia la sostenibilidad del empleo de calidad y justo en las grandes dependientes militares españolas con alto índice de paro asociado, Cádiz y Ferrol. Asombra no ver estas reclamaciones, al menos como matización, en las reivindicaciones del Alcalde alternativo de Cádiz. ¿Desconocimiento, desinterés, entrega a los intereses del militarismo?

En tercer lugar, las críticas a Navantia como empresa son muchísimas:  estaría encabezando cualquier lista de las principales empresas españolas donde hacer una auditoría seria y rigurosa.  La empresa pública Navantia arrastra una deuda espectacular, fruto de la falta de perspectiva real a medio y largo plazo, la evidentemente nefasta gestión y lo catastrófico de su producción fallida. Esta deuda, a la larga, es sufragada de forma indirecta por parte de toda la sociedad por la vía tanto del esfuerzo de las autoridades para conseguir nuevos contratos de armas (viajes del Ministro de Defensa y del propio Rey incluidos), como porque el agujero acaba siendo pagado por SEPI con cargo a los beneficios de otras de sus empresas o por el Estado por medio de aportaciones económicas, subvenciones y créditos a interés cero. Todo este esfuerzo destinado a la producción de armas se estima en varios cientos de millones cada año. La reversión de tal esfuerzo en términos políticos y económicos a los parados de Cádiz y a generar nuevos nichos de empleo decente, sencillamente, podrían paliar transitoriamente la situación regional hasta la consolidación de otras alternativas. Ni se ha visto al rey y a la pléyade de políticos corifeos del militarismo reivindicando una viabilidad alternativa para Cádiz, ni parece que sea interés de todos estos señores impulsar con tanto ahínco el trabajo de los gaditanos como la posición de España como séptima potencia en venta de armas del mundo.

Reivindicar desde ya la reconversión del sector naval de Cádiz y de Navantia hacia una producción diferente podría, igualmente, formar parte de la agenda política alternativa. ¿No cabe producir con la tecnología disponible otros ingenios por ejemplo enfocados hacia las energías limpias, o hacia el uso de la sofisticada tecnología en usos civiles que posicionaran a Cádiz de manera alternativa? De hecho Navantia tiene una línea de investigación en los sectores eólico y marino. ¿Puede potenciarse ésta en detrimento de la producción sucia de armas? ¿No apuesta Cádiz por un cambio hacia un modelo energético ética y ecológicamente sostenible que saque a la provincia de la postración? ¿No puede ser este el camino?

El militarismo en Cádiz es brutal también en lo territorial. Cádiz cuenta con más de 68.938.237,56 metros cuadrados de patrimonio militar (según los datos de patrimonio que, como se sabe, no contemplan el total del que tiene el militarismo), sin contar con el de Navantia. Sin embargo lo militar y sus industrias no pagan impuestos ni tasas a los municipios, están exentos. ¿No existe aquí una fuente ya sea para la reconversión de estos terrenos e instalaciones que no usan hacia fines útiles o planes de choque que ayuden a la población?  ¿No sería la exigencia de que paguen un apoyo a políticas de empleo, en este proceso de transición al cambio de modelo que Kichi ha prometido tantas veces, para Cádiz?

Entre la resignación fatalista y el escapismo que todo lo niega, caben caminos para revertir la injusta situación de paro de Cádiz, fruto de una historia de postraciones e intereses, donde la propia dependencia del monocultivo militar actúa no como solución, sino como generador de dependencia.

Pero esos caminos pasan por proponer y llevar a cabo políticas activas y por mostrar el camino de transarme que nos lleve a la superación de la dependencia.

Y en esto, querido Kichi, ni siquiera te has alineado en la propuesta de cambio.

Falta diálogo con los pacifistas.  Falta estudiar y comprender sus propuestas, sus alternativas, falta trabajo común con ellos, que también son parte de la izquierda y de la alternativa a esta sociedad de opresión.

Un saludo, compañero.

El Ministerio de Defensa hace negocio con los bares

Imagen de Sven Sivertssen

Fuentes:  Infodefensa 1 y 2

Os damos noticia de un par de informaciones sobre concursos abiertos por el Ministerio de Defensa:

  • La Jefatura de Asuntos Económicos del Mando de Personal para el suministro de explotación del servicio de bares y comedor en la Residencia Militar de Descanso “La Plana” en Castellón.  El importe total son 692.750 €.
  • La misma Jefatura, para el suministro de explotación del servicio, restauración, bares y cafeterías del Centro Deportivo y Sociocultural Militar “El Soto” de Zaragoza.  El importe es de 499.125 €.

El total son 1.191.875 €.  Todo por la felicidad de los militares.

Nuestro análisis es el siguiente:

  • Nos parece un despilfarro que con cargo a los presupuestos del Ministerio de Defensa se esté gastando más de 1 millón de € en dos bares-restaurantes de Zaragoza y Castellón.
  • ¿Cuánto se gastará en otros bares-restaurantes similares de los que aún no hemos tenido noticias?
  • Estos clubes militares de ocio, deporte y recreo, ¿deberían estar pagados por el erario público?  ¿No son, más bien, un lujo que intenta, otra vez, favorecer a los militares frente a las altas necesidades de gasto social existentes en el país?
  • ¿Pagan IVI y los demás impuestos estos establecimientos de restauración que, claramente, no tienen nada que ver con la Defensa Nacional, o están sujetos también a esa arbitraria declaración de Zona de Interés de la Defensa, que decide el propio Ministerio de Defensa y que les exime de obligaciones con el resto de la sociedad como indicábamos en nuestro estudio:  “Antimilitarismo y elecciones municipales y autonómicas 2015“?
  • Datos como estos son los que nos hace ver como necesaria y urgente una auditoría independiente de los gastos del Ministerio de Defensa.

Como se ve, el dinero que manejan estos bares-restaurantes exclusivos de militares es muy alto.  Si la licitación es de casi 1’2 millones de €, ¿cuántos millones dejarán estos negocios?

Luego nos extraña que el Ministerio de Defensa sea el segundo que más ingresos logra reflejar en los presupuestos anuales como decíamos en el artículo anterior:  Defensa, uno de los ministerios que más ingresa.

El despilfarro de los militares en la reserva

Imagen de Juantiagues

Imagen de Juantiagues

Uno de los capítulos más complejos del despilfarro militar lo constituye la llamada situación de reserva, articulada en la actualidad en la Ley  39/2007, de 19 de noviembre, de la Carrera Militar.

En la época de la transición se hereda del tardofranquismo un desmesurado ejército que no era sostenible desde el puro punto de vista técnico. Como explica en una recomendable tesis doctoral de 2013 Quesada González, la falta de conflictos militares, el aumento de población española y de sus condiciones de vida y la tendencia general en Europa llevaron en los años 70 a una integral reforma del servicio militar (que era obligatorio y universal) y de la estructura del ejército tendente a reducir tanto el desmesurado número de efectivos como el desproporcionado número de oficiales.

Será Narcís Serra el que inicie el proceso de reducción significativa del ejército y su poder y el que enfoque una cierta lógica a la operatividad  militar, enfocada cada vez menos a la idea de un ejército de masas y cada vez más a una fuerza militar integrada en la OTAN y de enfoque hacia operaciones internacionales.

Para ello procedió, junto con otras reformas (Plan General de Modernización del Ejército de Tierra que redujo las capitanías a seis, hizo desaparecer 116 unidades y redujo los efectivos a un 50%).  También se reformó la reserva militar, acortando los plazos de servicio activo de la legislación franquista y estableciendo diversos privilegios para que el enorme número de oficiales pudieran de manera voluntaria, pasar a la situación de reserva (sin perder sus derechos económicos y con la posibilidad de compatibilizar esta situación de retiro con otro trabajo remunerado) o de manera forzosa si los cupos de “reserva” previstos por la planificación militar no se completaban de manera voluntaria.

Con la desaparición del servicio militar obligatorio en 1999 y la implementación del Plan de Reorganización del Ejército de Tierra- RETO, del mismo año, y más tarde aún, el Nuevo Plan de reorganización del Ejército de Tierra (Plan Norte) se pretendía la plena profesionalización de las fuerzas armadas y abordar uno de los problemas surgidos como consecuencia de la nueva estructura del ejército, dando paso tanto al establecimiento de una “reserva movilizable” para caso de necesidad pero que no incrementase el número de efectivos en caso de no necesitarse, y reestructurando la situación de reserva para quitarse del medio tanto a los vejestorios heredados de otras épocas como al exceso de oficialidad que se arrastraba por la desproporcionada relación oficial/soldado del ejército y el empeño de los diversos planes de modernización, influenciados por la tendencia de los ejércitos de la OTAN, a “rejuvenecer” la oficialidad militar y sus competencias (que sepan inglés, que sepan manejarse con nuevas tecnologías, que sepan algo en definitiva) y a participar activamente en la política de injerencia militar existente en el seno de la Alianza y compartida, con verdadero ardor guerrero, por los gobiernos españoles del bipartido.

La ley de la Carrera Militar fija las “situaciones administrativas” en que puede estar un militar:

Artículo 107 Situaciones administrativas

  1. Los militares profesionales se hallarán en alguna de las siguientes situaciones administrativas:
  2. a) Servicio activo.
  3. b) Servicios especiales.
  4. c) Excedencia.
  5. d) Suspensión de funciones.
  6. e) Suspensión de empleo.
  7. f) Reserva.
  8. g) Servicio en la Administración civil.

Conforme al numeral 2 del referido artículo 107, a la situación de reserva sólo pueden acceder los militares de carrera, es decir, los que se han incorporado a una escala de oficiales o suboficiales y obtenido un “empleo” militar (Art. 76 de la norma referida), no así  los efectivos que acceden a las fuerzas armadas como soldados y marineros con un compromiso temporal, salvo que accedan a una relación de servicios de “compromiso permanente”.

Para acceder a tal condición, lo veremos más adelante, es necesario además contar con un mínimo de 20 años de servicio efectivo desde el acceso de la condición de militar profesional, pasando a la condición de retiro los que pasen a la reserva con menos de esta edad (art. 117.6).

Por tanto, los suboficiales y oficiales militares son los destinatarios de esta reserva y durante el tiempo de permanencia en situación de reserva y hasta que lleguen a la de “retiro” (en cuyo momento pasan a integrar las clases pasivas militares y cobran sus emolumentos por dicho concepto) seguirán sometidos, al menos en teoría, a la disciplina militar, aunque en su casa y sin prestar ningún servicio efectivo, salvo que por necesidad militar les cambien la situación por la de “comisión de servicio”.

Y esta es, a nuestro juicio la causa que provoca que consideremos la situación de reserva militar como uno de los grandes privilegios que tienen los militares de carrera y uno de los grandes despilfarros existentes en lo militar.

Es el artículo 113 de la norma el que regula la situación de reserva, luego matizada por reglamentos y órdenes internas.  Según este artículo hay varias maneras de acceder a la dorada reserva militar:

  1. a) Por cumplimiento de plazos de servicio (art. 113.1)
  2. b) Por decisión del gobierno (art. 113.2)
  3. c) de forma voluntaria (art. 113.3) cuando la planificación militar correspondiente tiene más sobrantes de los que pasarían a la reserva por transcurso del tiempo de servicio activo
  4. d) de forma forzosa, que la norma llama “anuente” (art. 113.3) cuando en la planificación de Defensa no se completan los cuadros de sobrantes con voluntarios
  5. e) Complimiento de edad máxima, (art 113.4)

La primera categoría, cumplimiento de plazo, manda a la reserva a los oficiales que cumplen determinado plazo de servicio, según su grado o empleo militar:

  1. a) Generales: por superación de 4 años de servicio si son generales de brigada, 7 entre los empleos que van desde general de brigada a general de división y 10 entre los de general de división y teniente general.
  2. b) Seis años, para los Coroneles, tenientes coroneles de las escalas técnicas de los cuerpos de ingenieros y oficiales enfermeros o suboficiales mayores o que al llegar a este empleo cumplan los 58 años de edad.

La segunda categoría de pase a la reserva la constituyen los generales que sean pasados a tal situación por Real Decreto del Consejo de Ministros.

La tercera de las categorías es la de los que acceden con carácter voluntario consiste en acceder a los “cupos” que autorice para los distintos empleos zonas, escalas o especialidades, el Ministerio de Defensa, de entre los oficiales que tengan cumplidos 25 años de servicios en las fuerzas armadas.

La cuarta consiste en las incorporaciones “anuentes” para el caso de que en esos cupos el Ministerio de Defensa prevea más plazas de las de voluntarios.  Conforme a la norma “De no existir suficientes peticionarios con carácter voluntario o anuente para cubrir estas plazas, se completarán con el pase a la reserva con carácter forzoso de los del empleo correspondiente de mayor antigüedad en él y siempre que hayan dejado de ser evaluados para el ascenso.

Por último, la quinta manda automáticamente a la reserva a los que no han accedido antes por cualquiera de las modalidades descritas, cuando cumplan los 61 años, si son oficiales o suboficiales, o a los 58 si son de tropa o marinería.

Los militares de carrera que pasen por cualquiera de estos “caminos” a la situación de reserva pero no hayan cumplido 20 años de servicio desde la adquisición de la condición de militar profesional, pasarán directamente a situación de retiro

La norma además dispone que en la situación de retiro no se producirán ascensos (artículo 113.7) y que los militares en situación de retiro pueden pasar a la de  comisión de servicios, en cuyo caso cobrará los emolumentos propios del empleo que realice.

Los militares en la reserva estarán a disposición del Ministerio de Defensa y quedarán adscritos a la Subdelegación de  Defensa de la provincia que corresponda a la localidad en la que el militar fije su residencia, teniendo que notificar los cambios de residencia a la autoridad militar para que le adscriban a un nuevo destino.

Mensualmente el reservista debe realizar una declaración personal para justificar la situación en el mes de la fecha y en consecuencia el derecho a percibir la nómina del mes.

Igualmente debe notificar a la Autoridad Militar de quién dependa su intención de salir al extranjero cuando el motivo del viaje no sea por razón de servicio. Esta notificación ha de hacerse al menos con 7 días naturales antes de la iniciación del mismo.

Retribuciones:  los militares que pasan a la reserva lo hacen conservando sus retribuciones básicas, formadas por el sueldo, los trienios y las pagas extraordinarias, y además percibirán el llamado complemento de disponibilidad, una especie de cajón de sastre que se calcula a partir de dos variables:  el empleo (rango militar) y un concepto abierto que se llama “componente general del complemento específico”.

El tiempo que se permanezca en la reserva computa tanto para sumar trienios como para los derechos pasivos que correspondan a partir del pase a la situación de retiro.

Por otra parte quien pase con carácter forzoso o anuente a la situación de reserva forzosa, percibirá de una sola vez una indemnización (una prima de la cuantía que se establezca reglamentariamente teniendo en cuenta los años que le falten para alcanzar las edades de pase a la reserva referidas en el apartado 4 del art 113 arriba explicado.

Por tanto, los sueldos de los militares en la reserva son:

– Los que se corresponden por el grado militar con arreglo a la ley que regula los salarios militares

– Los que se refieren a los trienios que se vayan cumpliendo, pagas extraordinarias, medallas y menciones si las tienen

– El llamado complemento de disponibilidad, que cobran todos los militares, un suculento pellizco que pasamos a explicar.

El complemento de disponibilidad fue reducido al 80% del complemento de disponibilidad genérico en tiempos de Felipe González para los militares en la reserva en razón a que en realidad estos militares no hacían nada.

En 2015, en plena vorágine electoral, este complemento se elevó para igualarse al del resto de miembros de las fuerzas armadas.  Por tanto, por este complemento, según informa El Confidencial Digital, al sueldo, antigüedad y pagas de los militares en la reserva se sumarán (igualándose así a los complementos de disponibilidad de los militares en activo) las cuantías siguientes:

— Un soldado pasará de ganar 333 euros mensuales a ganar 417.

— Un cabo mayor, de 559 a 699 euros mensuales.

— Un subteniente, de 698 a 873 euros.

— Un capitán, de 881 a 1.102 euros.

— Un coronel, de 1.308 a 1.636 euros.

— Un general de división, de 1.744 a 2.181 euros.

— Un general del Ejército o Almirante General, de 2.229 a 2.787 euros.

 

Compatibilidad con el desempeño de otro trabajo retribuido:  además de este pago público por no hacer nada, resulta que la situación de reserva es compatible con la realización de trabajos retribuidos, tanto en la administración como en el sector privado.

La Ley 53/84 de 23 de diciembre, de incompatibilidades del personal al servicio de la administración pública, que es de aplicación supletoria para el personal militar por mor del artículo 5 de la Ley 39/07 de la Carrera Militar, no prescribe incompatibilidad alguna para la percepción de otro salario público para los militares en la reserva cuando se realicen funciones docentes universitarias o se determine por el Consejo de Ministros como una situación de “interés público” (por ejemplo presidir una empresa pública), ni cuando se trate de un cargo electo, y permite la realización de actividades privadas que en el caso de los militares en la reserva afecta a todas las actividades porque no están sometidos, como los militares en activo, a horarios que los incompatibilicen.

Es decir, nuevo privilegio de los militares:  realizar y cobrar por dos trabajos.

Por su parte, el Real Decreto 517/1986 de 21 de febrero, de incompatibilidades del personal militar, permite la realización de un trabajo también a los militares en la reserva.  Concretamente el artículo 17 del Real Decreto señala que

  1. El personal en situación de reserva activa que no ocupe destino podrá desempeñar actividades profesionales, laborales, mercantiles o industriales de carácter privado, sin precisar para ello la autorización a que se refiere el artículo 12 de este Real Decreto, siempre que no se le hubiese concedido compatibilidad para desempeñar algún puesto o actividad pública.
  2. Los haberes del personal en situación de reserva activa que no ocupe destino ni desempeñe actividad pública o privada serán compatibles con la percepción de pensión de jubilación de los distintos regímenes que integran el sistema de la Seguridad Social. Por el contrario, dichos haberes no serán compatibles con aquellas pensiones de jubilación causadas con posterioridad a la entrada en vigor de la Ley si respondieran a puestos incompatibles.

No obstante, la cantidad total percibida en los supuestos previstos en el párrafo anterior no podrá superar el límite de 187.950 pesetas mensuales fijado por el artículo 37 de la Ley 46/1985, de 27 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para 1986, o el límite que se fije en el futuro para la concurrencia de pensiones.

  1. Lo dispuesto en los apartados 1 y 2 de este artículo será, asimismo, de aplicación a los oficiales generales en situación de segunda reserva.

También la Guardia Civil

Aunque resulta una obviedad, también la Guardia Civil estará comprendida en el régimen de reserva militar.

 Gastos de personal de reserva: un perfecto despilfarro

Descrita la situación de la reserva militar, nada más evidente que el carácter despilfarrador de este tipo de gasto:

  • Porque se trata de personal innecesario para el ejército
  • Fruto de una planificación obsoleta que mantiene por el peso de la tradición un número imponente de oficiales que no son objetivamente ni necesarios ni útiles para el ejército y que el poder político no quiere enfrentar cogiendo el toro por los cuernos, sino pagando para que su potencial de presión social y política quede adormecido
  • Personal que no realiza ninguna actividad ni función ni tiene ningún sentido en la estructura militar
  • Personal por tanto del que es posible prescindir, acometiendo las reformas que en otros sectores el poder no ha tenido empacho en acometer a pesar de su coste social.
  • Cuyo coste efectivo es brutal para los presupuestos generales del estado, sin que ningún debate público haya permitido a la sociedad decidir si quiere afrontarlo sin más.

El coste del gasto de la reserva.

Los presupuestos generales del estado cuentan desde al menos 2006 con un programa específico para atender al “personal en Reserva” (programa 212-O)

 

Año Importe programa 1210 (mill. €) Acumulado (mill. €)
2006 655,60 655,60
2007 638,93 1.294,53
2008 657,66 1.952,19
2009 604,25 2.556,44
2010 604,25 3.160,69
2011 546,55 3.707,24
2012 550,95 4.258,19
2013 554,41 4.812,6
2014 532,66 5.345,26
2015  513,43 5.858,69
2016 524,13 6.382,82
Total 2006-2016 6.382,82

 

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