Archive for Militarismo e historia

¿Es promoción del militarismo la rehabilitación de las fortificaciones de la guerra civil en la Comunidad de Madrid?

Imagen de PhotosNormandie

Fuente:  El Confidencial.

Los debates son interesantes porque mezclan historia, turismo, cultura de defensa versus cultura de paz, educación, negocio y ética.

La Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid ha identificado 462 bastiones de la Guerra Civil en 68 municipios madrileños.  Estas fortificaciones militares se encuentran actualmente protegidas desde 2013 como Bienes de Interés Cultural por la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid.

Cristina Cifuentes quiere iniciar un ambicioso plan para identificar, rehabilitar y promocionar turísticamente muchas de las fortificaciones de la Guerra Civil que aún se conservan

Y es que la guerra sirve para todo.  También para sacar dinero mediante el turismo.

El debate cultural:  cultura de defensa o cultura de paz.

Pero la noticia es preocupante desde el ámbito cultural porque nadie nos dice qué versión de la guerra venderán, ¿la de los republicanos, la de los franquistas?  Y la cuestión es importante dado que nadie duda de la honestidad e imparcialidad de Cifuentes y del PP.  ¿Se hablará de las tropelías de ambos bandos, o sólo de las de un bando, según sea el gobierno regional de turno?  ¿Serán los búnkeres de la Guerra Civil usados como propaganda del militarismo actual?

Porque, suponemos, en ningún caso promocionarán una visión pacifista, antimilitarista y antibélica; una visión que nos haga aprender de la maldad intrínseca de todas las guerras.  ¿Se divulgará el movimiento antiguerra durante la guerra civil?

El objetivo es la promoción, la difusión turística. La Dirección General de Patrimonio Cultural ya ha incluido en sus rutas patrimoniales los restos ya restaurados de la Guerra Civil que forman parte del Frente del Agua, en la sierra norte, un recorrido circular de nueve kilómetros, transitable a pie y en bicicleta, que recorre 27 fortificaciones. Una importante zona estratégica por la que lucharon republicanos y nacionales, entre Paredes de Buitrago y Prádena del Rincón, que incluye nidos de ametralladora, amplios refugios de tropas y puestos de mando, líneas de trincheras y fortines republicanos (ladrillo revocado y techado con hormigón) y bastiones del bando nacional (hormigonados al completo). Un ejemplo de lo que se quiere hacer en todo Madrid, una especie de ‘paquete turístico’ para disfrutar de una parte de nuestra historia.

Así, sin más, paquete turístico para disfrutar de una parte de nuestra historia.

¿Disfrutar?  ¿Sin ninguna crítica a las guerras, a su uso por lo militares que se alzaron, a los miles y miles de muertos que produjo, a la represión de 40 años de dictadura y militarismo a ultranza que siguieron?

Ni los hechos acaecidos fueron neutros, ni lo serán las formas que tengamos de enseñar a nuestros jóvenes y turistas lo que fue, es y serán las guerras.

El debate económico y su importancia para establecer el Gasto Militar.

Pero el cultural no es el único punto de preocupación.

Hasta la fecha, el Ejecutivo autonómico ha invertido 353.700 euros en varias actuaciones, como la rehabilitación del Frente del Agua, 27 fortines, búnkeres y nidos de ametralladora situados en Paredes de Buitrago, que cuenta ya con un centro de interpretación que visitan los escolares madrileños; y en el Blockhaus número 13, un gran refugio de hormigón que hoy sigue vigilando la carretera de Colmenar del Arroyo hacia Navalagamella, en el oeste de la región.

Y he aquí otro debate.  Si la inversión deviene en ensalzar el militarismo y la guerra, en no criticarlo, en, de otra manera más, presentarlo como inevitable, en presentarlo desde sólo sus aspectos técnicos (cómo se construía, cómo se conectaban los búnkeres, cuáles fueron las estrategias militares, etc.) y no desde aspectos más humanitarios, críticos, antimilitaristas y antibélicos, lo primero nos hace considerar que la inversión de 353.700 € por la Comunidad de Madrid es Gasto Militar encubierto esta vez en una Comunidad Autónoma, y lo segundo nos haría variar nuestra postura.

Pero ni Cifuentes ni el PP dejan duda, mucho nos tememos que es una nueva partida de Gasto Militar.

Y eso esperando que no esté la Comunidad de Madrid haciendo el caldo gordo al Ministerio de Defensa, acondicionando restos históricos militares que no sabemos si son de su propiedad.

Share

La corrupción en la industria y el comercio militar

Imagen de Arthur Chapman

Fuente:  Foro Milicia y Democracia.

Artículo de historia reciente el que desarrolla Ernesto Valderrey.  Nos habla del caso Lockheed.  Famosísimo en lo años 70 y 80 del siglo XX.

Leer esta información, lo cual aconsejamos mucho, nos deja claros algunos puntos definitorios de la industria y el comercio militar:

  • Nada o muy poco ha cambiado con los años.
  • Los temas que atañen a los militares siempre encuentran motivos (la necesidad de no meterse con los militares golpistas en el inicio de la democracia española, el secreto de defensa, la obediencia ciega a la que están sometidos los militares, …) más o menos futiles pero efectivos para ser tapados.
  • Una de las estrategias más habituales para tapar los temas militares es dilatarlos en el tiempo.  Sus responsables acaban muriendo, o jubilándose, o …
  • Otra estrategia para tapar los escándalos militares es militarizar la vía judicial.  En ella el escándalo se diluye, se aplaca, dormita, se serena, se oculta a la sociedad y ésta acaba olvidándolo.
  • El secreto militar es utilísimo.  Para los militares, claro.  Si un tema puede afectar a la defensa nacional se vuelve opaco.  Y hay tantos temas que afectan a la seguridad nacional que …
  • Se acaba juzgando y condenando al que investiga y remueve estos casos, mientras que los culpables del caso en sí, se van de rositas.
  • Los altos poderes del Estado hacen la vista gorda por necesidades de Seguridad Nacional.

Lo curioso, lo peculiar, lo que también debemos resaltar, es que en otros países no es así, o, al menos, no es tan así.  En otros países el caso Lockheed fue un escándalo nacional que acabó con sus responsables juzgados y condenados.  Habría que aprender de lo internacional y normalizar la justicia militar haciéndola desaparecer. Y los escándalos militares habría que tratarlos con dureza, como cualquier otro escándalo civil.

La cuestión es echar la vista atrás para aprender de la historia, de sus lecciones.  Avanzar para una sociedad debería significar analizar, profundamente, lo que ha hecho para no volver a repetir errores, para ser creativos en los caminos que han dado mejores resultados.

También debería ser la obligación de nuestros políticos, serenarse en las cuestiones del militarismo, mirar los muchísimos errores cometidos en el pasado.  No volverlos a cometer.

¿Alguien hace esto?

Share

El inhumano coste de la guerra en Colombia

Impresionante infografía la que les presentamos:  las cifras de la guerra en Colombia.

¿Qué destacar de este informe gráfico?  Todo.

¿Cuál es el futuro de un país en el que se gasta 120.000 veces más en Defensa que en Empleo Público , o 80.000 veces más en Cultura?

¿Por qué se empeñan nuestras élites en que lleguemos a gastar el 2 % del PIB en Defensa cuando se ve claramente que a mayores cifras, en Colombia el 17’9 % del gasto en Defensa sobre el total de los Presupuestos, más posibilidades, o mejor, más seguridad, de guerra?

Destacamos un dato que viene en pequeñito y que quizá se os pase.  El número de funcionarios:

  • Ministerio de Defensa:  23.993
  • Policía Nacional:  179.172
  • Ejército Nacional:  233.765
  • Armada Nacional:  35.526
  • Fuerza Aérea:  10.562
  • TOTAL: 483.018

Casi medio millón de funcionarios dedicados a la guerra y la violencia.

El presupuesto de Defensa ha ido creciendo a razón de 1 billón de pesos por año, comenzando a contar desde los 12’6 billones de pesos del 2000 hasta los 27’7 billones de pesos de 2014.

Quizá sea una forma rápida o coloquial de decirlo, pero puede que en ella se encierre mucho contenido político.

Nos referimos al concepto de “el coste de la paz”, en ello incluyen los 14.600 millones de pesos que costaron las conversaciones de paz, los 20 millones de pesos que cuesta cada reinsertado, los 4’13 billones de pesos que se gastó entre 2000 y 2014 para resarcir económicamente a las víctimas, y los 139.268 pesos que le ha costado al Estado la protección de los más de 2 millones de menores de edad desplazados.

Nos parece totalmente mentira e interesado el título.  No es el coste de la paz, es el coste de las secuelas de la guerra que ha afligido a Colombia.

Y falta el coste de los muertos y heridos en la guerra, el coste ecológico, el coste en infraestructuras destruidas, el coste relacional entre l@s colombian@s, el coste de todas aquellas políticas de vivienda, educación, sanidad, etc., que se pudieron hacer pero que no se hicieron por gastar en lo militar, … el coste de ser uno de los países más desiguales del globo.

Nos debería hacer reflexionar este ejemplo de violencia directa, estructural y cultural, nos debería hacer tomar posiciones claras a favor de la paz.

Share

¿No podemos entender nuestras pequeñas historias sin los militares y sus glorias?

el+flautista+de+Pisac

Aldo Cavini Benedetti

Fuente: Cope

Dice la COPE, poniéndolo en boca de la ministra Cospedal, que las Fuerzas Armadas  y la Guardia Civil son “una herramienta leal y eficaz” para “garantizar el futuro de España” y de su estado democrático de derecho, su seguridad y su prosperidad.

Es muy decir y mucho decir, que diría aquel otro. No sólo una exageración de campeonato, sino una burda mentira en toda regla. Y si juzgamos repasando nuestro pasado, tal vez una mentira que amenaza con demostrarse en cualquier nuevo giro nostálgico de nuestra inquieta derecha, leal y democrática ella como todos sabemos.

Pero por una mera arana no va a cortarse la señora ministra, que está acostumbrada al polisémico lenguaje de los políticos que, como dijo aquel, hablan con lengua de serpiente y dicen blanco como para querer decir negro o cualquier otra cosa que se tercie.

Dolores predica, dice la cadena de los obispos, que las fuerzas armadas

Deben ser consideradas como lo que son y lo que representan, lo que significan y protegen: algo de todos y en defensa de todos, una herramienta leal y eficaz del Gobierno de la Nación para garantizar el futuro de España y del estado social y democrático de derecho plasmado en nuestra Constitución

Repetimos que es pura trola o, al menos, ignorancia en grado sumo, pero ¿quién dijo que la ignorancia y la mentira no creen realidades bien reales e incluso aplastantemente reales?

Porque más bien parece que lo que “ellos” defienden y lo que sienten y quieren defender las gentes de a pié de estos maltratados sitios sean cosas bien distintas, como demuestran las múltiples encuestas de preocupaciones de la sociedad que habitualmente publica el CIS.

Continúa Cospedal con su embeleso (o al menos desconocimiento entre ingenuo e imperdonable, que en un político no sabemos qué será peor) afirmando la inquebrantable vocación de servicio del ejército y su papel trascendental en el desarrollo de “España” como “Nación” desde “su nacimiento” con los Reyes Católicos (como si los Reyes Católicos hubieren hecho otra cosa que unir sus reinos hereditarios, que no es lo mismo  que crear nación alguna, si es que las naciones existen más allá de la ideología de los nacionalistas, o como si el “ejército”, como “ente” existiese desde entonces tal como ahora nos quiere vender el anacronismo ministerial) para afirmar, dando una patada en el culo a la historia que

Lo que fuimos explica lo que somos. La historia de la construcción de nuestra España debe leerse siempre a la par que la historia militar. Y así seguimos haciendo historia, haciendo Fuerzas Armadas y haciendo España

Pero todo esto no es más que una exaltación vaporosa, irreal, mítica, inventada si se quiere, del pasado, del presente y del futuro al servicio de una intención ideológica falsa como un duro de trapo.

Porque no es cierto que nuestra historia sea la historia de lo militar, ni que nuestras pequeñas historias estén indisolublemente condenadas a ser eslabones de aquella.

No es verdad que seamos lo que somos “gracias” al militarismo (más bien por la desgracia de haberlo padecido o, en lo que de grandeza tenga nuestra convivencia, a pesar de aquel). Ni lo es que este pasado invocado sea o haya sido glorioso (al menos desde el punto de vista humano y del desarrollo humano). Ni que nuestra historia, o nuestras historias, tengan que leerse de la mano de lo militar, como una extensión de ello (más bien esa visión épica y militarista tan a gusto de la derecha encubre la dominación y violencia de la que las múltiples historias y micro-historias, analizadas desde enfoques tan variados como el de las mujeres, o el de las luchas por la liberación, o el de el pueblo llano, el de los trabajadores, el de los pobres, el de la ecología o tantos otros, las cuales se han visto fatalmente castradas o impregnadas  por parte del militarismo del que tanto aspiran a desasirse).

Y es que, si hay una historia de lo militar, es la historia del militarismo y sus imposiciones, junto con la lucha de la sociedad, o de las sociedades de esta piel de toro variopinta, por desprenderse de sus nefastas consecuencias y por emprender un camino libres de su lacra.

Y si hay una historia sufrida y silenciada, es la de las luchas por la paz y las de unas sociedades escamadas que han sido capaces, una y otra vez, de negar adhesión a los valores del militarismo.

Tal vez eso explica, sigue explicando, lo necesario que sigue siendo para la derecha manipular los relatos y reescribir la historia del militarismo español en términos benignos, como si vestir un lobo de piel de cordero pudiera tranquilizar a los corderos.

Y tal vez por eso, el gobierno necesita, como en la ciudad de Hamelin, contar con un flautista que con su música encantadora y sus cantos de sirena melifluos secuestre a los oyentes del pueblo.

Afortunadamente, nadie se cree del todo estas ínfulas militares, por muy vistosas que nos las presenten.

Y es que aunque la mona se vista de seda…

Share

Arte por armas

Imágenes de El Confidencial. Muestran las excavaciones ilegales de Apamea (APSA)

Imágenes de El Confidencial. Muestran las excavaciones ilegales de Apamea (APSA)

Fuente:  El Confidencial.

La guerra fomenta el tráfico de armas y viceversa.  También hemos aprendido que la guerra impulsa el tráfico de personas.  Pero los refugiados han tenido, y tienen muchísimas dificultades para atravesar fronteras.  Sin embargo, parece que el tráfico de armas y su intercambio por obras de arte situadas en zonas de guerra controladas por Dáesh no tienen tantas dificultades para llegar a compradores de Estados Unidos, Europa y Asia.

Parece que a todos estos puntos han llegado obras de arte compradas por enamorados de lo bello y antiguo, pero que acaban convirtiéndose en armas para Estado Islámico.

El vínculo parece ser la mafia calabresa italiana, la `Ndrangheta.  Esta mafia usa sus infraestructuras para intercambiar armas (parece ser que, sobre todo, ametralladoras Kalashnikov y lanzacohetes antitanque portátiles RPG, ambos de fabricación soviética).

Todo vale en la guerra e ISIS no sólo destruye templos milenarios sino que no tiene ningún apuro en intercambiar estatuas y diversas piezas de arte por armas.

 “Unas 100.000 piezas de gran importancia cultural para todo el mundo están en (en zonas) controladas por el Estado Islámico”, escribió el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin, al estimar que ese negocio le aportaría al ISIS entre 150 y 200 millones al año.

Pero también es necesario señalar que estos 150-200 millones al año, o mucho más porque hay que contar con la mordida que se llevarán los mafiosos, han de salir de manos de ricos potentados de Occidente sin escrúpulos.  No en vano, otra noticia de El Confidencial, de hace dos años nos hablaba de que

Coleccionistas privados de arte “encargan” piezas exclusivas a Estado Islámico.  (…)  Es por esto que el Estado Islámico, el grupo terrorista más rico y sanguinario en la actualidad, está financiando sus actividades con el contrabando de los monumentos y restos artísticos y arqueológicos que subyacen en las tierras de Siria. Ciudades como Apamea, Ebla o Raqqa han sido completamente saqueadas. Las imágenes muestran tierras repletas de agujeros, museos desvalijados o ciudades subterráneas que han perdido todas sus reliquias milenarias. Los combatientes yihadistas han organizado, incluso, sus propias excavaciones. Como en la ciudad de Hasaka, donde una bandera negra custodia la colina donde realizan las obras de extracción ilegales.

Cuando el ISIS (El Estado Islámico de Irak y Siria por sus siglas en inglés) invadió parte de Siria, el pueblo ya llevaba tiempo robando piezas en lugares arqueológicos”, cuenta a El Confidencial Amr Al Azm. Tras imponer su autoridad, los yihadistas dijeron a la población: “De acuerdo, podéis seguir saqueando arte con una condición:  tenéis que pagar una parte proporcional, es decir un impuesto, al Estado Islámico”, explica Al Azm.

Este impuesto se basó en la idea de khums, un tributo(incluido en la sharia o ley islámica) que suponía un 20% de los beneficios totales. Así que los yihadistas visitaban a diario las diferentes excavaciones para recoger “el impuesto de los saqueos” y, así, recaudar fondos para financiar su guerra santa.

Sin embargo, aunque Al Azm asegura que no hay datos oficiales y que es imposible calcular el beneficio económico (se estima que el contrabando ilegal de arte mueve 3 billones de dólares anuales), pronto el ISIS comprendió que era un negocio demasiado lucrativo para compartirlo con otros. Por ello, el “Califato” decidió monopolizar el proceso íntegro de pillaje, prohibiendo a la población civil acercarse a los trabajos arqueológicos. “Desde el verano pasado, están contratando su propio personal, comprando su propia maquinaria. Tienen excavadoras y están trabajando ellos mismos sobre la tierra”, revela Al Azm. De hecho, el robo de arte es el trabajo mejor pagado por el Estado Islámico después del contrabando de petróleo, según fuentes sobre el terreno. “En mi opinión, si han decidido invertir en este negocio es porque el margen de beneficio es lo suficientemente importante como para que unos combatientes yihadistas se pongan a traficar con arte”, asegura el arqueólogo.

Habría que exigir, también, que las obras de arte estuviesen libres de sangre, como los diamantes.

Share

Un parque temático en Teruel sobre armas de guerra

Imagen de James Vaugham

Imagen de James Vaugham

Fuente:  El Diario.

Lo que faltaba para el duro:  hacer negocio por la vía de los parques temáticos y las armas de guerra.  No les vale con tener militarizada media provincia de Zaragoza que aún hay maños que quieren más militarismo.

Manuel Blasco, candidato a alcalde de Teruel por el Partido Popular, ha perdido el oremus.

Su gran idea para ganar las elecciones en Teruel fue crear un parque temático sobre armas de guerra.

Y hay que tener en cuenta que ya existe un precedente:

El origen de Trebuchet Park está en la localidad turolense de Albarracín, donde el historiador Rubén Sáez ha puesto en marcha, como iniciativa personal, un parque en el que muestra reconstrucciones de máquinas de guerra de la antigüedad a escala real.

Su sucesora, Emma Buj, ha tenido que defenderlo ahora.  Son varios los problemas que tiene el proyecto:

  • No es una demanda social, todo lo contrario, es rechazado, por ejemplo, por las asociaciones de vecinos
  • El estudio económico de viabilidad cifra en 42 millones lo que habría que invertir para montarlo.  Y, claro, de dónde se sacarían.  A qué necesidad social se le quitaría el apoyo.
  • Intenta ser una alternativa a la demanda de crear un Museo de la batalla de Teruel, relacionado con la Guerra Civil, y que es una vieja demanda de la ciudad.

Las funciones del espacio serían las siguientes:

A grandes rasgos, el parque se plantea como un espacio donde mostrar máquinas de guerra de varias épocas históricas, así como distinto material e información militar, e incluso con un espacio abierto en el que realizar recreaciones y espectáculos.

Como vemos el PP sólo tiene una idea a la hora de mejorar la economía española:  lo militar.  Ya sea por la vía de militarizar la I+D+i, o por la vía de militarizar las atracciones turísticas.

Hemos pensado abrir una encuesta para que la gente opine sobre qué más se puede militarizar.  Pero hemos desistido porque sería peligrosísimo darles más ideas.

Share

Insumiso, que no quiso ser esclavo

Gracias a los compañeros de Albacete contamos con la transcripción y la música de una canción que Luis Pastor dedicó en Radio Albacete a los insumisos. Eran los tiempos en que algunos de los insumisos estaban en prisión y Luis Pastor, al parecer, fue a visitar y a solidarizarse con uno de ellos, con Luis Roncero, a la prisión de la Torrecica, y después en la radio cantó para los insumisos esta composición que, por lo que creemos, no forma parte de discografía alguna.

Merece la pena escuchar estos ecos de nuestra memoria, que ahora recuperamos.

Una memoria que ahora se encuentra vigente y necesita actualizarse en las múltiples causas que exigen de nuestra rebeldía y de la lucha noviolenta de la insumisión al orden impuesto.

Fue quemando santo, señas y apellidos
y la espada distintivo del soldado
dejó los gestos del esclavo en el olvido
y un par de alas que arrastraba su costado.
Se cansó de ser el ángel vengativo
de la cínica moral de las alturas
y se unió al batallón de los furtivos
contra el dictado de una ley triste y oscura.
Aquel ejemplo tomó cuerpo sin medida
Fueron bajando desertores día a día
ángeles libres que entendieron que la vida
era un proyecto que en el fondo aún latía.

¡Insumiso! ¡Rebelde desangelado!
¡Insumiso! ¡Que no quiso ser esclavo!

De los que solo creen en ángeles armados (bis)

Calles y plazas conocieron su alegría
Tembló la guerra y los que viven del vencido
se armaron leyes condenando la osadía
solo la noche dio cobijo al perseguido.
Ya sin bandera sintió libre su mirada
Sin uniforme encontró al fin su talla.
Cobró la altura del que sabe que no hay nada
tras el honor del que mata en la batalla.

Cuando la muerte tiene el rostro de un soldado
la vida debe vivirse en rebeldía
fue caminando orgulloso y condenado
miró hacia arriba y vio que el sol le sonreía.

¡Insumiso! ¡Rebelde desangelado!
¡Insumiso! ¡Que no quiso ser esclavo!

De los que solo creen en ángeles armados

Share

Neo colonialismo militarista al descubierto

RSN_3226

Responsible Sourcing Network

Fuente: OMAL

Andado ya un trecho del Siglo XXI, parece que el colonialismo y la política de guerra y militarismo que lo aseguró no han acabado:  al menos eso dice el director ejecutivo de la ONG británica War on Want,al presentar su informe “The New Colonialism: Britain’s scramble for Africa’s energy and mineral resources“.

Al parecer la estrategia diplomático-militar reinounidesca consiste en aprovechar la coyuntura para fortalecer, manu militari si llega el caso, su posición en la dominación global y el acceso a los recursos naturales de África en un contexto que se supone de escasez internacional de recursos.

El estudio ha sido realizado con la intención de demostrar cómo las grandes empresas británicas, ayudadas y respaldadas por el gobierno de Londres, están a la cabeza de una nueva carrera por el reparto de África con el objetivo de asegurar el control de las materias primas.

El informe habla de muchísimos recursos;  entre ellos oro, platino, diamantes, cobre, petróleo, gas y carbón.

Identifica 101 compañías que cotizan en la Bolsa de valores de Londres y que operan en 37 países de África subsahariana, de la que controlan los principales recursos con una valoración superior al billón de dólares.

Este dominio incluye: 6.6 millones de barriles de petróleo, 3.6 millones de toneladas de carbón y alrededor de 2.254 toneladas de oro. La investigación ha encontrado que 36 de esas 101 empresas, ejercen el control sobre recursos minerales en África Subsahariana en una superficie más grande que Alemania. Entre ellas están Rio Tinto, BP, BHP Billiton y Glencore, la mayor empresa de comercio de materias primas del mundo, con sede en la Jersey, en las Islas del Canal.

Es abrumador el continuo y renovado interés de Occidente por África y sus recursos después de la nefasta colonización a la que sometió el continente y de la que, aparentemente, se habían desembarazado los africanos tras la Segunda Guerra Mundial.

El escándalo tiene dimensiones que se pueden ejemplificar. Con ayuda de la diplomacia británica, por ejemplo

El control estricto y la influencia sobre los sistemas políticos y económicos de los países africanos, ha permitido a una empresa como Glencore alcanzar ingresos 10 veces mayores que el Producto Interior Bruto de Zambia…

Esta dominación no solo tiene una vertiente militar, sino que forman parte de esta especie de estrategia de guerra, por todos los medios, tanto los estrictamente militares como los no militares (la política en este caso es la extensión de la guerra por otros medios), de modo que también la cooperación se ha usado con este enfoque generador de violencia estructural desde el gobierno

Cada año, Reino Unido ha otorgado unos 134 millones de dólares bajo la apariencia de ayuda al desarrollo a los países africanos, en las modalidades de préstamos, inversiones directas y ayuda. Sin embargo, el gobierno británico ha ayudado e instigado a la extracción de 192 millones de dólares anuales de materias primas de África, principalmente a través de beneficios de las empresas, evasión fiscal y el llamado coste de adaptación al cambio climático. Es decir, sale más riqueza del continente que la ayuda que este recibe.

Al hilo de este demoledor informe se nos ocurre añadir que Reino Unido no es una excepción, sino un ejemplo de la pauta general:  otros países, entre los que se encuentra España, están embarcados en la misma senda.  La penetración de las empresas españolas en el África subsahariana existe.  La participación de la inteligencia militar en este escenario también, como también las operaciones “militares” de España, de la mano de Francia o de la UE.  Incluso el nuevo despliegue de la “fuerza militar”, enfocado ahora prioritariamente hacia Canarias como puente de lanza, parecen ir en la misma linea.

Parece que la batalla colonial resurge con fuerza y vuelve a ensombrecer de presagios nefastos al continente africano y, en su reverso, a la Europa que, abjurando de sus fantasmas militaristas y fantoches fascistas, un día se soñó solidaria y justa.

Que mal.

Share

El arresto de una piscina

Totem+1+%28izq%29

Por Joslud1

Fuente: Público

Nos informa uno de los blogs de Público de una costumbre militar que hunde sus raíces, esto lo decimos nosotros, en ancestrales concepciones penales que han pasado sin revisión crítica alguna en el ejército, esa institución tan remisa al cambio.

Y es que los militares, seguramente que imbuidos aún en el espíritu animista de otras épocas, siguen siendo capaces, sin que se les mueva una pestaña de sonrojo, de arrestar a un ladrillo y pintarlo del infamante amarillo de los relapsos de la inquisición, si todo un rey se tropieza con él; o de una piscina, a la que precintan y dejan “seca” si muere ahogado alguien en ella, como pasaba en la Edad Media, cuando se quemaba una viga en castigo y para que aprendieran las demás, si se caía sobre un trabajador o un marino.

Hay miles de historias, de antes y de ahora, por el estilo que relatan absurdos castigos a las cosas o a las personas cosificadas en el ejército, aunque en realidad ninguna norma jurídica recoja, ni pueda recoger que se sepa, semejante cuadro de sanciones animistas.

Los objetos, queridos militares, no tienen alma:  no pueden tampoco gafarnos, ni aprender de sus errores. Ni siquiera (y esto ocurre también en cierta categoría de personas y de profesiones) piensan ni pueden conmoverse. Su castigo no tiene sentido, en cierto modo como casi todo lo que tiene que ver con el atavismo propio de los ejércitos, que deberían, igualmente, empezar a integrar los anaqueles de los museos y los libros de mitos y leyendas.

Pero, ya que estamos, pasemos a un segundo plano de este pensamiento mágico que impregna el militarismo y el ejército. Daría la sensación de que la misma cadena de razonamientos que le llevan a un militar a arrestar a una silla, le llevan también a consagrarse la obediencia ciega, a proclamar el amor a ese vacío de sentido que es la “patria”, la “bandera” o el “honor”, a creer a pies juntillas en el celo en la aplicación del régimen y la “cadena” de mando, o a aplicarse ciegamente en el ridículo de hacer de la violencia y de la guerra el intento de solución de los problemas de la humanidad.

El animismo, da la impresión, es parte de la concepción simplista y mágica con la que el militarismo concibe el mundo y pretende “someterlo a control”.  En fin, la cultura militar…

¡Con todo lo que ha llovido…!

Share

La derechona quiere remilitarizar la cultura como colofón en su apuesta por el militarismo

Caligraf%C3%ADa

Por txindoki

Fuente: El periódico

Parece que la derecha capilar y profunda, que impregna todas las polvorientas capas de los pueblos de esta piel de toro, quiere consolidar su visión polvorienta y acerada de la cultura dando un nuevo giro de tuerca en su apuesta cruel y manipuladora por el militarismo.

El Ministro Morenés, ese enlace privilegiado entre los intereses brutales de los vendedores de armas y los políticos laxos y predispuestos a la reverencia a todo lo que suene a ejércitos, piensa (si se puede llamar a eso pensamiento) poner colofón a su gestión al frente del Ministerio de Defensa poniendo en marcha uno de los anhelos del ideario educativo autoritario: adoctrinar a los niños desde su tierna infancia para que amen a los ejércitos y asuman como algo natural su actividad.

Me parece bien que los niños entiendan desde el principio que la democracia, la justicia y la paz tienen un precio, que hay que defender y pagar este precio, y que ese precio pasa por aquellas vocaciones, que también tienen los niños, de dar su vida por la defensa de esos ideales”

y

tienen que saber la verdad, tienen que saber que la libertad tiene un precio, que la democracia tiene un precio y que hay que defenderlas, y a veces incluso con la propia vida, y esos que la defienden con la propia vida son aquellos que llevan uniforme y han jurado hacerlo

Menudo intento: espitirualizar como una verdad la gran mentira del militarismo para que sean las tragaderas sociales las que hagan de la reverencia a su lógica perversa uno de los principales motivos del orden social.

Pero, queridos niños, el precio de la democracia, de la justicia o de la paz no tiene que ver con la pérdida en vidas humanas o con la preparación de la guerra. No tiene que ver con el peligro de golpes de estado (y la historia de España está plagada de ejemplos de esto) ni con el recorte de las libertades. No se consigue libertad recortando la libertad, ni la justicia cometiendo injusticias, ni la democracia cercenando sus aspiraciones. Ni la paz haciendo la guerra. Al contrario: son antagónicas de ésta, porque la paz, la libertad, la democracia implican aumento de derechos y de seguridad humana, no seguridad militar y violencia.

De modo que debemos seguir alerta. Si pueden nos meterán sus ideas como si fueran las nuestras y nos exigirán defender sus intereses como si fueran nuestros derechos, aunque no lo son, y eso, por mucho que diga Morenés, por mucho que la derecha nos quiera imponer esa cultura, es algo que una y otra vez salta como rechazo, como resistencia, como antimilitarismo, como lucha social.

Su cultura no es la cultura.  Es la cultura de sus intereses y eso, por mucho que la mona se vista de seda…

Share
A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed