Archive for intervenciones militares en el exterior

Campeones de injerencia militar

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Por David Escalera

Fuente: Marca España

Pues ya ven en qué poquita cosa se queda la cacareada Marca España, que ahora vende como el logro español 2017 el que los ejércitos españoles liderarán tres de las operaciones militaren con las que los ejércitos occidentales imponen, manu militari, su idea de paz y seguridad, que poco tiene que ver con seguridad y mucho menos con paz.

Dice la Marca España, sacando pecho militar que

A lo largo de este 2017 las Fuerzas Armadas españolas tomarán el mando de tres contingentes multinacionales en el exterior: el Cuartel General de la Operación Atalanta de la UE; la Task Unit 2 de la Agrupación Naval Permanente 2 de la OTAN; y la Fuerza de Respuesta Rápida de la Unión Europea, la denominada ‘Battle Group’.

Osea, que mandaremos las tropas de agresión del Índico, las de control militar del Mediterráneo y, por si fuera poco, las de “disuasión” encaminadas a amedrentar a los rusos. Tres operaciones de riesgo que, más que enorgullecernos, deberían llevarnos al debate de qué es lo que en realidad queremos entender por seguridad y de qué nos tenemos que defender.

Pero la Marca España no se conforma con esto

En la actualidad, las Fuerzas Armadas de España están desplegadas en 17 misiones en el exterior, repartidas en tres continentes: Oriente Medio, Europa y África. Los contingentes españoles están enmarcados en las misiones de Naciones Unidas (FINUL Líbano), la Unión Europea (Althea, Atalanta, EUCAP Nestor, EUTM Malí, EUTM Somalia, EUMAN RCA, EUNAVFORMED, Irak) y la OTAN (Resolute Support, Active Endeavour, Sea Guardian, Policía Aérea).

y

Además llevan a cabo otras en coalición (Inherent Resolve), con acuerdos bilaterales o de cooperación militar y de seguridad (Turquía, Senegal, Malí) a las que se suman las operaciones nacionales de vigilancia, seguridad y emergencias.

Y es que somos los campeones en mamporreo militar internacional.

El Golfo Pérsico se rearma

Fuente:  El País.

Los datos, expresados en el siguiente gráfico, son demoledores:

Los datos por volumen total de importación de armamento nos asombran:  Arabia Saudí tiene la segunda posición mundial y los Emiratos Árabes Unidos la tercera.

Esto es muy mala noticia para las poblaciones de estos países, sobre todo para la parte pobre, porque sus prestaciones sociales bajarán, incluso aunque los potentes petrodólares puedan compensar, en parte, este dispendio militarista.

Pero también es muy mala noticia para Yemen, Somalia, Siria y un largo etcétera de países cercanos.  Porque los datos de importaciones de armamento nos indican que estos países se están rearmando hasta los dientes dado que desean tener una política exterior todavía más intervencionista y violenta con sus vecinos, más o menos cercanos.  ¿Tantos enemigos tienen?  O, ¿son ellos el enemigo?

Datos así son los que nos hacen pensar que, penosamente, las guerras de Siria y Yemen se van a enquistar.

Parece que tienen miedo Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos.  Parece que algo de su política exterior no les gusta, o saben que lo están haciendo mal, porque necesitan rearmarse tanto.  Saben que quien siembra vientos, recoge tempestades.

Por otro lado, también nos impresiona que dos mini países como Omán y Qatar suban su gasto en armas en porcentajes del 692 % y del 245 %, respectivamente.

¿Qué significa esta política?  Son ricos gracias al petróleo.  Y gastan su riqueza en lo más inútil y contraproducente que existe, las armas.

Las 17 razones para la guerra continua en Somalia, y el negocio privado que conlleva

Image de Kate Bum

Fuente:  El Orden Mundial.

En un artículo tétrico, si pensamos en los somalíes, pero realista nos desgranan las razones por las que Somalia es el país de la guerra continua.  Nosotros hemos contado 17, una barbaridad:

  1. La gente obedece a los clanes, no al gobierno central
  2. la expansión de los señores de la guerra en el territorio,
  3. así como la presencia de milicias de alquiler locales
  4. y de mercenarios occidentales,
  5. el problema de la piratería de sus costas,
  6. el tráfico de armas
  7. y el negocio de la ayuda humanitaria,
  8. las hambrunas,
  9. la sequía,
  10. el desplazamiento forzado externo e interno de sus ciudadanos
  11. el desdén internacional
  12. la corrupción generalizada
  13. la mayor tasa de mortalidad infantil del mundo
  14. el fracaso de las injerencias humanitarias llevadas a cabo militarmente.  Que no consiguió completamente la facilitación de ayuda humanitaria a los somalíes atrapados por la guerra y la hambruna, ni se consiguió un alto el fuego entre facciones
  15. la aplicación de la Sharia como paradigma de Estado
  16. la llamada a la Yihad en Somalia por parte de la insurgencia islamista
  17. las compañías de seguridad privadas, mayoritariamente a sueldo estadounidense.

La segunda parte del artículo trata sobre las compañías de seguridad privadas que intervienen en la guerra de Somalia.  Aunque sólo informan de una: Bancroft Global Development empresa por un nativo de Virginia (EEUU), Michael Stock, en 1999:

  • comenzó proveyendo “expertos en misiones” extranjeros –que reciben el apodo de mentors en Bancroft, mentores en castellano– a las tropas de la AMISOM establecidas en Somalia. Sus servicios fueron inicialmente contratados por Uganda en noviembre del 2007 y seguidamente de Burundi en agosto del 2008, utilizando la financiación estadounidense para ello.
  • luego, el ejecutivo de Barack Obama identificó las actividades mentoras de la firma Bancroft como un factor determinante de éxito y comenzó a financiarlas directamente y no a través de países terceros de la misión africana. El contrato millonario entre el gobierno y la compañía de Virginia se cerró a comienzos de 2010. En el presente, la Associated Press estima que EEUU gastó unos 206.000 millones de dólares en subcontratos similares tanto en Iraq como en Afganistán, entre el 2002 y el 2011.
  • Bancroft, a diferencia de Blackwater, que arma a sus “mentores”, parece respetar el embargo de armas impuesto por la ONU en Somalia, ya que su personal –en su mayoría veteranos de guerra procedentes de cuerpos de élite norteamericanos o europeos– no porta armas, lo que según ellos les expone a un peligro aún más inminente que les hace confiar su protección a las fuerzas africanas que entrenan.
  • todas las empresas del sector tienen como común denominador la táctica contrainsurgente y el combate de guerrillas en zonas de conflicto que ocasionan alta mortandad o del complejo medio físico.
  • En realidad, su fundador y actual propietario de tan sólo 36 años decidió constituirla de dos firmas con misiones desiguales.
  • Por un lado, Bancroft Global Development es una organización que se proclama sin ánimo de lucro, y busca la estabilización de una zona determinada en conflicto armado utilizando el ya clásico modus operandi de operar “por, con y a través” de las fuerzas armadas locales u oficiales –o más bien, aquellas que decidan contratar sus servicios importando poco su legitimidad–, lo que en Somalia significa asistir al personal de la Misión de Paz de la Unión Africana principalmente, y también a la policía nacional somalí –compuesta en gran porcentaje por antiguas milicias de ciertos señores de la guerra que ahora respaldan al Gobierno de Transición–.
  • En el otro extremo se halla la vertiente lucrativa de Bancroft, aquella que genera ingresos y mantiene al barco de Michael Stock a flote. La razón de ser de Bancroft Global Investment es la de, literalmente, capitalizar el éxito militar de las campañas que lidera en la AMISOM, invirtiendo en la reconstrucción del país o de la región una vez pacificada, en lugares donde nadie más se atrevería a arriesgar su dinero, como ya haya hecho en el pasado en Afganistán. Sin embargo, la inversión en Real Estate –inmobiliaria– no sólo se lleva a cabo a posteriori, sino también durante el momento de la conflagración, como así muestran las anteriores experiencias bélicas de la firma.
  • A finales de los años 90, Stock se marchó al Sahara Occidental donde le impresionó que el gobierno de Marruecos aún no se hubiera encargado de desmantelar las minas antipersona que permanecían enterradas bajo la arena, visualizando la idea mater de lo que sería Bancroft. En sus primeros pasos, operó en Afganistán donde mediante un socio local formó una pequeña sociedad –Mine Pro.- que entrenaba a perros detectores de minas al mismo tiempo que se dedicaba a hacer un poco de todo, desde reparar coches a cañerías.

En definitiva, lo que hacen Bancroft y Michael Stock es una nueva versión del negocio de la guerra:

En una reciente entrevista, Stock aseguraba que él no se dedica a hacer la guerra en el país más oriental de África, sino a “buscar la paz, reconstruir una ciudad, un país que lo ha perdido todo en términos de educación, economía y sanidad”, pues para él las posibilidades de negocio son infinitas en un lugar donde hay que empezar de cero, una idea que le ha llevado a levantar un monumental hotel fortificado al pie de la playa de Mogadiscio, donde se resguardan los altos cargos somalís y el personal diplomático. El resort, al que han llamado International Campus, cuenta con una piscina como la mayoría de los hoteles de playa del mundo, solo que en éste cuando llueve, llueven balas y metralla. Más allá de las vistas del Índico, también dispone de un búnker, un hospital y algo similar a un autoservicio de equipamiento y reparación militar a lo Mad Max.

También tiene como objetivo:  la creación de una fábrica de cemento que se encargue de cimentar el nuevo Mogadiscio

El final del artículo se abre, brevemente para nuestro gusto, a las críticas:

Oponentes de estos contratos claman que estas compañías no son más que mercenarios modernos a sueldo y que se hallan efectivamente por encima de la ley en los países en los que son contratados. Estos contratos se realizan siempre en un marco de dudosa legitimidad ética y moral, pues operan en los lugares más inestables del globo, en estados fallidos y débiles en los que el poder de estas corporaciones privadas y su capacidad organizacional pueden llegar a anular con creces al del gobierno local. Las operaciones de otro de los grandes proveedores de seguridad privada, G4’S, en Sudán del Sur, son un caso a tener en cuenta en este sentido. También se les acusa frecuentemente de implementar de manera tácita y encubierta las directrices de la política exterior estadounidense.

Los riesgos de la sociedad: dos enfoques contrapuestos (Defensa Militar y Seguridad Humana)

Imagen de Robert Reimer

Fuente:  DSN

Desde hace una docena de años el Foro Económico Mundial publica sus informes Global Risks Report.

Nos ocupamos hoy del Informe sobre los Riesgos Globales de 2017.  En él han participado 750 expertos y se centra mucho en el caso estadounidense. Tan sesudo informe no se queda calvo al apostar por los riesgos más probables que se presumen para este año:

La edición de 2017 señala, como aquellos riesgos de mayor probabilidad de que ocurran, los sucesos derivados de una climatología extrema, los flujos migratorios no voluntarios a gran escala, los grandes desastres naturales, los ataques terroristas a gran escala, y los incidentes de robo o de fraude masivo de datos.

En función del grado de impacto, los cinco riesgos identificados son, por este orden, las armas de destrucción masiva, los sucesos derivados de una climatología extrema, las crisis relacionadas con el agua, los grandes desastres naturales y el fracaso en la mitigación y adaptación de los efectos del cambio climático.

Todos ellos se pueden abordar, si lo pensamos con detenimiento, por métodos no militares de manera más efectiva que mediante armas, guerras y ejércitos.  Son más propios de un enfoque de seguridad humana que de un enfoque militar.  Sin embargo, desde DSN, el Departamento de Seguridad Nacional, un apartado de Presidencia de Gobierno, preferirían convencernos de que lo fundamental es que sigamos usando las mismas metodologías fallidas contra problemas que son incapaces de resolver.  Como vemos una visión muy contradictoria la del Gobierno español.

El Global Risks Report 2017 se estructura en tres partes: el paisaje de los riesgos globales, los desafíos políticos y sociales, y la gestión de la cuarta revolución industrial.

El paisaje de los riesgos globales
En el informe Global Risks Report 2017 se destaca una significativa y creciente interrelación de los riesgos sociales, económicos y políticos. El informe resalta cinco áreas de riesgos globales, para las que se precisa una acción urgente:

Crecimiento económico y reformas del mercado capitalista: Desde el comienzo del siglo XX, y hasta la década de los ochenta, la desigualdad ha disminuido en los países industrializados. Sin embargo, en los últimos años, y particularmente, entre 2009 y 2012, los ingresos económicos del 1% de la sociedad más rica en los Estados Unidos ha crecido más del 31%, en comparación con un crecimiento de apenas el 0,5% del 99% del resto de la población.
De esta forma, la desigualdad es percibida como la tendencia más importante para los próximos diez años.
Reconstrucción de la sociedad: Décadas de cambio rápido social y económico han ampliado la brecha generacional y han amplificado determinados asuntos relacionados con la identidad nacional y los valores culturales.
La política está siendo definida, de forma cada vez más intensa, por un clima de “post-verdad”. Esto se traduce en una corriente de debate político que tiene como objetivo la división de la opinión pública. El desafío será saber encontrar formas inclusivas para tender puentes allí donde exista una división cultural, y preservar los derechos del individuo.
Gestión de la disrupción tecnológica: La tecnología está trasformando el mundo de forma radical y moldea los riesgos a los que hacemos frente. Aproximadamente, el 86% de la disminución de empleo manufacturero en los Estados Unidos entre 1997 y 2007 fue debido a la automatización, en comparación con menos del 14% debido al comercio.
Con la mitad, al menos, de todos los puestos de trabajo en riesgo, debido al rápido cambio tecnológico, la naturaleza del trabajo en sí mismo está en transformación. Resultan necesarios nuevos sistemas colaborativos para minimizar el riesgo de una dramática disrupción social y de una disparidad creciente de ingresos.
Fortalecimiento de la cooperación global: El año 2016 ha sido testigo de signos repetidos de una disminución del compromiso para la cooperación global, y del resurgimiento de un interés en la adquisición de capacidades militares a nivel nacional. El progreso hacia la adopción de acuerdos comerciales multilaterales se ha ralentizado. Algunos veredictos prominentes emitidos por tribunales internacionales han sido rechazados. Lo anterior refleja la pérdida de confianza en los mecanismos de seguridad colectiva.
Un área de particular interés es la relativa a los riesgos medioambientales. El Acuerdo de París ha sido ratificado por más de ciento diez países. Sin embargo, la situación permanece crítica. Los últimos dieciséis años han estado entre los diecisiete más cálidos de la historia, desde que se disponen de registros. Para limitar el riesgo de catástrofes derivadas de los efectos del cambio climático resulta necesario mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC. Para ello, las emisiones de CO2 han de ser reducidas entre un 40 y un 70% antes del año 2050, y eliminadas por completo en 2100.

Desigualdad, inclusividad, empleo, cooperación y medioambiente.  Estos son los riesgos que establece el informe.  ¿Pueden los ejércitos y las intervenciones militares fuera de frontera hacer algo contra estos riesgos?  Nos parece que lo único que hacen, de continuo, es agravarlos.

Desafíos políticos y sociales
La segunda parte del informe Global Risks Report 2017 pone el foco en tres riesgos relacionados con la dimensión política y social.

El primero de los tres “riesgos en foco” considera tres razones principales que ponen en desafío el actual orden liberal. En concreto, el impacto de la disrupción tecnológica, la profundización de la polarización social y cultural y el surgimiento del debate político denominado “post-verdad” generan inquietudes sobre cómo hacer el crecimiento económico de forma más inclusivo y cómo reconciliar la identidad nacional con una sociedad cada vez más diversificada.
El segundo riesgo está relacionado con el funcionamiento de la sociedad y la política. Muestra una tendencia de estrechamiento del espacio cívico, que se materializa en ejemplos concretos tales como la disminución de la inversión pública en iniciativas de carácter cívico-social o humanitario.
En tercer lugar, una de las causas del aumento en la desafección del status quo político y económico es que los sistemas de protección social se encuentran cercanos a su punto de ruptura. Este factor, unido a la disminución de los sistemas de protección social de los trabajadores, sugiere la necesidad de una aproximación innovadora  para rellenar el hueco existente entre la masa social y la protección que la administración puede proporcionar.

¿No sería una buena opción disminuir los gastos militares para poder rellenar el hueco existente, cada vez mayor, entre las necesidades de protección social de l@s ciudadan@s y la cada vez menor inversión pública en estas necesidades?  Parece que últimamente el Estado sólo gasta en protegerse.

Gestión de la cuarta revolución industrial
La cuarta revolución industrial fue el tema central del foro Davos 2016. Este término hace referencia a la transformación global producida por el fuerte avance digital. Se trata de un auténtico tsunami tecnológico que provoca un efecto disruptivo y acelerador al que se ve sometido la sociedad actual.
En el informe de 2017, la cuarta revolución industrial se presenta como un desafío a la gobernanza, por la dificultad de sus procesos asociados de adopción de normativa, estándares internacionales, instituciones y otros mecanismos requeridos para modelar el desarrollo de la tecnología de forma apropiada.
La regulación de los rápidos desarrollos tecnológicos es una tarea muy compleja y desigual. Así, mientras que existen áreas emergentes, como la biotecnología, que está altamente regulada, pero a una velocidad de avance muy lento, encontramos otras, como por ejemplo la inteligencia artificial, que apenas se encuentra gobernada.

Nuevamente el enfoque es estatista y no ciudadano.  A los Estados les interesa, sobre todo, la regulación para proteger sus intereses.  A l@s ciudadan@s les interesa, sobre todo, poder utilizar las nuevas tecnologías para fomentar y apuntalar derechos sociales, para campañas de solidaridad.

Como se ve, podríamos estar de acuerdo en los riesgos, aunque nosotros incluiríamos uno más con muchas facetas:  el gasto militar, los ejércitos, la producción y venta de armas, el despilfarro militar,…  Pero a la hora de proponer soluciones la divergencia es total:  el Estado y sus expertos se quieren proteger, la ciudadanía queremos ejercer y conquistar derechos políticos, económicos y sociales.

Atentados yihadistas en enero de 2017

Fuente:  Baab Al Shams

Analizar los datos reales sobre terrorismo nos ayuda a saber cuál es la importancia de este fenómeno.  Los datos que siguen son parciales, existen otros tipos de terrorismo que aquí no se contemplan.  Pero estos datos son muy importantes porque con asiduidad los dirigentes militaristas españoles nos intentan convencer de que los ejércitos y las intervenciones militares en el extranjero son imprescindibles para nuestra seguridad.

Un análisis dtallado de estos datos nos hará concluir lo incierto de estas afirmaciones.  Los atentados terroristas son terribles para las sociedades que los sufren y su número es muy grande en la actualidad.

Sin embargo, sólo 1 de 674 atentados yihadistas se ha realizado en Europa o Estados Unidos.  La conclusión es obvia:  no son razón suficiente para justificar la injerencia continua de Europa y Estados Unidos en cualquier región del mundo.

El primer análisis que nos ofrecen es el del número de atentados, en progresivo aumento desde el verano pasado.

Tabla 1_Enero 2017

En total, desde julio de 2016 ha habido 674 atentados yihadistas, una media de 96 atentados al mes.

El total de muertos desde julio de 2016 ha sido de 7.062.  Esto es 227’8 muertos al día durante enero y 10’47 muertos en cada atentado.

Cifras estremecedoras.

Los protagonistas de estos atentados fueron los siguientes:

Como ya comentábamos en otra entrada, la mayor parte de los atentados yihadistas no ocurren en Occidente, en concreto en Europa y Estados Unidos, sólo ha habido uno, y es en Oriente Medio y en el Magreb, Sahel y Cuerno de África.

También es importante la estadística de cuáles son los objetivos elegidos para atentar contra ellos.  Predominan los objetivos civiles sobre los político-militares.

Gorbachov teme una guerra ¿fría?

One+Of+These+Things+Is+Not+Like+The+Others

Toni Martínez

Fuente: Infolibre

No sabemos si el último ex-dirigente de la URSS, Mijail Gorbachov, sigue siendo clarividente o alucina. Desde luego en materia de militarismo y guerra no parece hablar de oídas, y eso ya nos hace, cuando menos, escuchar con atención su perorata.

Y dice que la actual militarización de la política y la escalada de armamentos que se observa le recuerdan a otros tiempos y no auguran nada bueno, para afirmar en una entrevista concedida a la revista americana Time (traducir por tiempo, no por timo que tal vez es más acorde al devenir actual de los americanos) que:

parece que el mundo se está preparando para la guerra

Se refiere el ex-líder soviético como signos de preocupación a la escalada militar OTAN-Rusia y al creciente despropósito del gasto militar creciente mientras que las necesidades humanas se desprecian. Lo dice así

Mientas los presupuestos nacionales apenas pueden cubrir las necesidades sociales básicas, el gasto militar no deja de crecer

Y con ello es un nuevo líder mundial que asocia gasto militar con pérdida de oportunidades de desarrollo humano, o dicho a nuestro modo, un gasto militar que se muestra como uno de los principales factores de negación de la paz y de la seguridad humana (una paz y un seguridad en cuyo nombre los instalados en la élite mundial justifican el gasto militar, que entienden como un sacrificio de la sociedad por su  propio bien, aún a pesar de que únicamente sirve para engrosar sus generosas cuentas bancarias y sus privilegiados intereses de élite) y que aparece como la principal amenaza a la paz.

Gorbachov entiende nuestro mundo de forma distinta a los actuales dirigentes políticos, que predican el antagonismo, el racismo, la idea de enemigo, los intereses egoístas  y la imposición por la fuerza

en el mundo moderno, las guerras deberían ser desterradas, ya que ninguno de los problemas globales se arreglan así, ni la pobreza, ni el medio ambiente, ni la migración, ni el crecimiento demográfico ni las faltas de recursos

Gorbachov, probablemente, pase por un desfasado entre los dirigentes políticos en activo o reconvertidos a consejeros de las multinacionales más variopintas. Al fin y al cabo predica la sencilla receta de mirar por el bien común y cree a pesar de lo vivido en la trasnochada idea del “gana/gana” y del diálogo. No entiende las profundas razones de estado que desde hace siglos predica el realismo político de los señores de la guerra y que ahora parece que nos puede mandar a la depuradora de los deshechos por el sumidero de la historia rancia.

CIS y la defensa (II): riesgos y amenazas. Una encuesta que es toda una master class de manipulación

Fuente:  CIS.

Seguimos analizando la encuesta del CIS que se acabó en septiembre de 2015 pero que sólo se presentó recientemente, en diciembre de 2016.  Quince meses de opacidad, quizá de miedo, por parte del Ministerio de Defensa y de Cospedal ante las opiniones de la ciudadanía.

Pregunta 9.

Voy a leerle una lista con una serie de riesgos y amenazas que pueden afectar a la seguridad de España. Utilizando una escala de 0 a 10, dígame, por favor, cómo considera Ud. la importancia de cada una de ellas para nuestra seguridad, sabiendo que el 0 significa que la considera ‘nada importante’ y el 10 que la considera ‘muy importante’.

Preocupan, y mucho, por este orden, el terrorismo (8’03), la inestabilidad económica y financiera (7’74), la proliferación de armas de destrucción masiva (7’16), las emergencias y catástrofes naturales o medioambientales (7).

Luego preocupan los ciberataques (6’96), el crimen organizado (6’93), las amenazas derivadas de nuestra dependencia energética (6’87), los flujos migratorios (6’65), las amenazas contra las infraestructuras críticas y servicios esenciales (6’47), la vulnerabilidad del espacio marítimo (6’38), el espionaje (5’66). No sabemos, porque nadie lo pregunta, si la ciudadanía no habría considerado más preocupante la corrupción política, los recortes de derechos, …

Nuevamente, las respuestas nos vuelven a sorprender.

No el primer lugar del terrorismo, tan aireado por los medios de comunicación oficiales, pero que si lo analizamos bien no afecta tanto al primer como al Tercer Mundo (véase:  “Occidente sólo sufre el 2’6 % del terrorismo internacional“) y, además, habría que analizar con mucho cuidado qué hay detrás del terrorismo internacional (véase:  “Tras el terrorismo internacional se esconde otro enemigo:  nuestras élites militaristas“).

Pero sí nos sorprenden la 2ª respuesta, la inestabilidad económica y financiera;  la 4ª, las emergencias y catástrofes naturales o medioambientales, la 7ª: las derivadas de nuestra dependencia energética.

Nada de ello es, o debería de ser, del dominio de la defensa nacional, con sus fronteras, patria bandera, etc. Sin embargo, sí afectan a la defensa entendida como seguridad humana, entendida como defensa de lo que realmente es importante para la vida de las personas.  Se cambia, totalmente, de nivel:  del nacional se pasa al humano.

Pero todo ello se hace con trampa, desde el punto de vista militar:  la economía, las catástrofes naturales, la dependencia energética interesan a los militares, y mucho, pero para militarizarlas y ocupar más sectores de la sociedad con el fin de autojustificar la necesidad del militarismo como el único que es capaz de defender lo que nos interesa.

Pregunta 31

¿Cree Ud. que actualmente existe algún país que represente una amenaza militar para España?

La mayor parte de la sociedad española piensa que no hay amenazas militares por parte de ningún país hacia España, sin embargo, una gran parte de nuestro presupuesto militar está basado en armas de todo tipo que tienen este punto de partida.  Gran contradicción. Parece que la defensa de la nación no es la necesidad más acuciante que tienen los encuestados, sí lo eran otras necesidades que nada tienen que ver con el concepto de seguridad nacional y sí con el de seguridad humana.

SÓLO A QUIENES CREEN QUE EXISTE ALGÚN PAÍS QUE REPRESENTA UNA AMENAZA MILITAR PARA ESPAÑA:

Pregunta 31a ¿Cuál o cuáles? (MÁXIMO TRES RESPUESTAS).

Nos parece un poco tramposo preguntar por grupos de países, generalizando, como países árabes.  Evidentemente, si es así los resultados se van a acumular y van a dar puntuaciones destacadas.

Aún así, habría que destacar que el gigantesco colectivo de los Países Árabes obtiene la mayor preocupación, un 18’4 %.  Pero hay que recordar que no es el 18’4 % del total de encuestados, sino el 18’4 % del 34’5 % que respondieron sí a la anterior pregunta.  Es decir, realmente son un 6’3 %.

Es decir, que a nivel general, habría que dividir todos los resultados por tres, más o menos, para obtener el verdadero porcentaje de qué países o conjunto de países con una amenaza para los encuestados.

A nivel individual parece que el país que representa más amenaza militar para nosotros es Siria, luego Marruecos.  ¿Siria?  ¿Siria como país es una amenaza militar para nosotros?  Increíble. O desinformados. O intencionalmente intoxicados por la mentira oficial.

Siempre nos llama la atención el % que considera la principal amenaza a USA, esta vez el 4’2 %.

Pregunta 32

¿Cree Ud. que actualmente existe algún conflicto internacional que represente una amenaza para la seguridad de los/as españoles/as o de sus intereses?

Nuevamente queremos hacer notar que las palabras no son neutras, sino que están cargadas de intenciones, no preguntan por qué posibilidades de invasión tendríamos, sino por algo mucho más etéreo, inconcreto, en lo que el encuestado puede imaginar cualquier peligro o posibilidad de peligro.  Por ello las cifras son más altas.

Pregunta 32a

De los siguientes focos posibles de conflicto internacional, ¿cuál o cuáles, a su juicio, podrían afectar más a la seguridad de España? (MÁXIMO DOS RESPUESTAS).  Sólo a quienes han contestado positivamente a la pregunta anterior.

Nuevamente señalamos que ante la posibilidad de dar dos respuestas, las cifras hay que tomarlas con más precaución.

Lo que más preocupa son las organizaciones terroristas, a más del 57’4 %, pero estos, nuevamente, no son un porcentaje sobre el 100 %, sino un porcentaje sobre el 58’9 %. Por lo tanto, la preocupación por los grupos terroristas es del 33’8 % de los encuestados. Porcentaje, muy alto, es verdad, pero no de la envergadura que nos presentan los datos de la tabla tras la doble trampa realizada por los encuestadores.

Pregunta 33

¿Hasta qué punto, muy, bastante, poco o nada está Ud. de acuerdo en que fuerzas terroristas como el llamado Estado Islámico constituyen una amenaza real para la seguridad de España y para los/as españoles/as?

Y estos datos vienen a confirmar lo que decíamos en los comentarios de las preguntas anteriores.  Fíjense que son muy similares, en el muy de acuerdo, a los de las pregunta 32 calculados por nosotros.

Pregunta 34

¿Y hasta qué punto, muy, bastante, poco o nada estaría Ud. de acuerdo en que España interviniese militarmente fuera de nuestras fronteras en acciones contra fuerzas terroristas como el llamado Estado Islámico?

Y, fíjense que aunque es la principal amenaza un 53’9 % están de muy o bastante de acuerdo con la intervención militar, pero un 33’3 % están poco o nada de acuerdo.

Pregunta 10.

¿Cuál o cuáles de los siguientes casos justificaría, en su opinión, que el Gobierno de la nación ordenase una acción militar? (RESPUESTA MÚLTIPLE)

Sorprende el 9’4 % que no justificaría una acción militar en ningún caso.

No nos sorprende tanto que no salgan las respuestas negativas en cada una de las posibilidades.  Es decir, el 69’2 % de los preguntados justificarían una acción militar en caso de invasión del territorio militar, ¿significa eso que el 30’8 % no lo justificaría?  Si es así sería impresionante el dato.

Como se ve, este es un claro sesgo interesado en la forma de plantear las preguntas para ocultar respuestas que no gustan.

También nos interesa mucho señalar el alto porcentaje (38’3 %) de respuestas que lo que buscan son intereses egoístas: la defensa, no de otros en problemas, sino de nuestros intereses económicos o los de la UE.

Pregunta 18

¿Cree Ud. que nuestras Fuerzas Armadas están muy, bastante, poco o nada preparadas para defender España de un ataque de otro país?

Parece que la idea es clara, se ve a nuestras FAS preparadas, aunque un 25’8 % lo duda.

Pero sigamos con la manipulación a la hora de hacer preguntas:

Pregunta 19 ¿Y cree Ud. que nuestras Fuerzas Armadas están hoy, en términos generales, más o menos preparadas que hace 5 o 6 años?

Es curioso que no lean la opción de “Igual de preparadas” y también es curioso que el 23’6 % no sepa qué contestar.  Al final, la opción más votada, queda bastante en entredicho.

Pregunta 20

En general, ¿diría Ud. que actualmente los/as militares españoles/as están muy, bastante, poco o muy poco capacitados/as profesionalmente para cumplir eficazmente su labor?

Vemos que el sesgo sigue siendo muy promilitar y el valor objetivo de las opiniones muy dudoso.

Pregunta 21

Por lo que Ud. sabe o tiene entendido, ¿cree que en estos momentos el volumen de tropas con que cuentan las Fuerzas Armadas españolas resulta excesivo, adecuado o insuficiente para las necesidades de la defensa nacional?

Un tercio de los encuestados no sabe qué contestar, lo cual concuerda con la poca información que se ofrece sobre las Fuerzas Armadas a la ciudadanía.  Luego están en lucha, por poca distancia, los que piensan que es excesivo contra los que piensan que es insuficiente.  La encuesta la ganan los que piensan que es adecuado.  Parece que sólo un 14’8 % de los encuestados aprueba aumentar el volumen de tropas.

Pregunta 23

En su opinión, ¿el presupuesto que se destina anualmente en España a la defensa nacional y a las Fuerzas Armadas es excesivo, adecuado o insuficiente?

En consonancia con la pregunta anterior, y por las mismas razones, el 37’3 % no sabe qué decir.  Pero resulta llamativo que el 25’3 %, y ganando en la encuesta, piense que es excesivo el presupuesto que se dedica a las Fuerzas Armadas.  Parece que la labor de crítica al gasto militar por parte de los grupos antimilitaristas sí va rindiendo fruto en la sociedad.

Pregunta 24

Y, en general, ¿cree Ud. que el presupuesto que España dedica a las Fuerzas Armadas y a las necesidades de nuestra defensa y seguridad es superior o inferior al que dedican el resto de los países europeos de nuestro entorno?

Esta pregunta también es muy interesante a efectos de manipulación informativa.  Nos explicamos:  conocemos la insistencia con la que desde el Ministerio de Defensa y desde el Gobierno en pleno inciden en que gastamos muy poco en temas de Defensa, en concreto, que gastamos muy poco % de nuestro PIB en Defensa.  Nos parece que la pregunta lo que busca confirmar es si su campaña de desinformación cala en la sociedad.

Pregunta 27

Tal y como se están desarrollando los acontecimientos internacionales en los últimos años, ¿cree Ud. que, para los intereses de nuestro país, la pertenencia a la OTAN ha sido…?

Un 46’6% opina que muy positiva o bastante positiva.  El % de personas que opinan que es bastante negativa o muy negativa es del 16’3 %.  Un tercer bando estaría compuesto por los que no saben qué contestar:  20’5 %, una buena parte de los encuestados que, otra vez, no tiene información suficiente para tener un juicio formado, y un 16 % no piensan que haya sido ni positiva ni negativa.

Pregunta 28

En general, ¿está Ud. de acuerdo o en desacuerdo con que nuestro país participe en misiones internacionales de paz?

Es uno de los mayores apoyos.  Pero habría que preguntarse, ¿apoyos a qué?  Por que lo que se pregunta es si nuestro país participa, no si nuestras Fuerzas Armadas participan.  Podría ser que si preguntase por la participación de las Fuerzas Armadas en misiones internacionales de paz el resultado fuese distinto.  Otra pregunta claramente sesgada y que hace dudar de su resultado.

Por ejemplo, la gente puede que esté de acuerdo en que nuestro país participe mandando médicos, profesores, bomberos, …  Es decir, podrían preguntar, en un caso, o suponer, en el otro, que la intervención fuese civil.  Ahí sí sería justa la comparación.  Pero en esta pregunta esconden a las Fuerzas Armadas tras el epígrafe de nuestro país, haciéndonos suponer que cualquier intervención en el exterior ha de estar militarizada a la fuerza.

Pregunta 29

Y tras la participación de España en estas misiones de paz, ¿diría Ud. que su opinión sobre las Fuerzas Armadas españolas ha mejorado, ha empeorado o se ha mantenido más o menos igual?

Fenomenal.  Aquí rizan el rizo.  En la pregunta anterior esconden a las Fuerzas Armadas tras “nuestro país”, pero ahora, a la hora de llevarse los laureles y méritos, la valoración ha de hacerse, obligatoriamente, sobre las Fuerzas Armadas.

Manipulación 100 %.

Con estas sibilinas manipulaciones en las preguntas, no nos extrañan los resultados de la siguiente pregunta:

Pregunta 30

¿Hasta qué punto: mucho, bastante, poco o nada, cree Ud. que la participación de las Fuerzas Armadas en las misiones en el exterior contribuye a…?

 

 

 

 

 

 

 

Condecoran al embajador español en Mali por su inestimable apoyo a la guerra

British+Soldier+Training+Malian+Soldiers

Defence Images

Fuente: La Vanguardia.

España, como en tantos otros lugares, tiene un embajador en Mali.

El tal embajador se llama José María Matres Manso.

Y a Manso acaba de condecorarle con bombo y alharaca la ministra de Defensa, Doña Cospedal.

Dolores ha condecorado a Manso con la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo “blanco”, un galardón establecido en el BOE que, según la propia palabrería del reglamento donde se regula, reviste

gran trascendencia en los aspectos moral y orgánico de las Fuerzas Armadas, al constituir tanto un estímulo permanente para la superación en el cumplimiento del deber y del servicio  –junto con los sacrificios, riesgos y dedicación inherentes a la vida militar– como un factor importante de selección para la organización militar,

Según el artículo 42 del citado Reglamento General de Recompensas Militares, la cruz en concreto

se concederán por méritos, trabajos, acciones, hechos o servicios distinguidos, que se efectúen durante la prestación de las misiones o servicios que ordinaria o extraordinariamente sean encomendados a las Fuerzas Armadas o que estén relacionados con la Defensa,…

y en concreto premia los méritos de

a) Destacar en el cumplimiento de los deberes militares y la prestación de sus servicios, de manera que constituyan un mérito extraordinario apreciado por el mando.

b) Ser autor de trabajos, estudios o innovaciones que el mando considere dignos de recompensa.

c) Haber obtenido previamente tres Menciones honoríficas.

En el caso de Manso, dice la ministra, la justificación es que ha contribuido de forma decisiva a que los militares españoles en Mali estén llevando de forma exitosa la misión militar encomendada en ese país y que esta cruz “aspira a hacer honor” a todos los méritos y esfuerzos del embajador al respecto.

Recordemos que el ejército español participa en una guerra emprendida por Europa (con Francia, como heredera colonial de la responsabilidad bélica a la cabeza) contra el terrorismo, formando parte de la coalición EUTM-Mali, donde “forma” al ejército maliense para que lleve a cabo las operaciones de combate como carne de cañón,

No le vamos a quitar méritos al embajador, ni a disimular el exceso verbal de la ministra en sus apreciaciones.

Pero qué tiempos aquellos en los que los diplomáticos servían a causas humanitarias y de paz, como  el ejemplo de Angel Sanz Briz, apodado el ángel de Budapest, Santiago Romero de Radigales, que salvó a los judíos de Salónica del holocausto nazi, o Julio Palencia Tabau, todos ellos comprometidos con la causa de la humanidad y a pesar de sus terribles mandatarios.

Cuánto nos gustaría que la acción exterior española no fuera el brazo semicivil del militarismo sino la expresión de lo mejor de nuestra sociedad hacia el resto de los pueblos.  Cuánto que las palabras del preámbulo de la Constitución redactadas hace ya tanto por Tierno Galván  (“Establecer una sociedad democrática avanzada, y colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra“) fueran algo más que una panoplia o un deseo. Pero para que eso pase es necesario cambiar el orden de prioridades y la mentalidad anquilosada de la casta gobernante y del sistema político ferréamente construido por esta burriez que nos domina.

¿Sirven para algo los carísimos tanques Leopard?

Leopard+2A4

Vestman

Fuente: Infodefensa

Los famosísimos tanques Leopard de patente alemana (una parte de los cuales se fabrican en España) ganaron su reputación de arma letal en los múltiples ejercicios, simulaciones y maniobras militares, de forma que eran uno de los instrumentos de guerra más cotizados y reclamados por gran parte de los ejércitos mundiales.

Ejércitos como el alemán, el austriaco, el canadiense, el chileno, el danés, el español, el finlandés, el griego, el noruego, el holandés, el portugués, el sueco, el suizo, o el turco, entre otros muchos, se han gastado ingentes sumas de dinero, empobreciendo a sus poblaciones y asumiendo una brutal deuda militar, para comprar estos cacharros.

Ponerlos a prueba en una guerra de verdad y desmoronarse el prestigio de este arma de guerra han sido todo uno. Los turcos, que los han empleado para arremeter contra sus enemigos del Daesh en Al-Bab (Siria) han perdido 10 de un plumazo y han visto como otros muchos han quedado escacharrados, al parecer de forma irreversible.

La inexplicable ineficacia de estos tanques se ha visto magnificada porque al ingente número de soldados de infantería turcos, apoyados por estos tanques, se unía el apoyo aéreo de los rusos, que han podido comprobar como testigos el desastre del arma en cuestión.

Esta situación, que hace preguntarse a los militaristas si estos tanques sirven para lo que prometen, nos lleva a nosotros a hacer la pregunta más extensiva y la respuesta mucho más amplia.

¿Sirven los tanques para algo?  ¿Le sirven a alguien?

Primeramente, se ve que los tanques no sirven para lo que dice su “prospecto”, es decir, no tienen la eficacia militar que predican. Como toda la producción militar, es una verdadera chapuza. Y una chapuza muy cara y terrible.

En segundo lugar, no sirven tampoco para el bienestar de la gente de los pueblos cuyos ejércitos los compran. Su factura es carísima. Generan, como en el caso español, una ingente e impagable deuda militar y se pagan a costa de los bienes sociales que dejan de conseguirse al priorizar el gasto militar sobre las necesidades sociales.

Tampoco le sirven a la sociedad donde se producen dichas armas mortíferas, pues los cuantiosos beneficios que producen redundan en los accionistas de la empresa fabricante, que son los que efectivamente se enriquecen con ello, pero a costa de provocar dependencia de la producción militar en la zona donde se desarrollan estos tanques que, dado el sistema mecanizado de su producción, tampoco crean tanto trabajo como otros sectores.

No generan beneficio medioambiental, y son un instrumento altamente contaminante.

No generan beneficio para la paz mundial, sino que sirven a la causa de la guerra.

Sin embargo, genera ciertos beneficios:

  • A los accionistas de la industria militar, a los comerciantes, comisionistas, y demás cadena de negocio militar.
  • A la creación de conflictos bélicos y “amenazas” que sirven para “legitimar” la venta de armas y el negocio de la guerra.
  • A los políticos que asumen deuda ilegítima para adquirir estas armas que, a su vez, sirven para consolidar un status quo que les mantiene en su situación de privilegio, cuando no para conseguir además comisiones importantes.
  • A la petrificación de un modelo de política internacional basada en la división, la violencia estructural y la dominación que, curiosamente, beneficia a los estados productores y vendedores de armas y crea dependencia en los demás.

De modo que ya sabemos: la fabricación de tanques Leopard, como ejemplo de la venta de armas, sirve para algo y para alguien. Lo único que a lo que sirve es precisamente a lo más indeseable.indecente, perjudicial y necesario de cambiar de la faz de la tierra.

¿Entrará en combate directo España en Mali?

Mogherini+hosts+G5+Sahel+ministerial+meeting

European External Action Service

Fuente: ABC

Aprovechando el reflujo del militarismo de los últimos días de Diciembre y los primeros de Enero (de la mano del escándalo del exministro de Defensa, de los fastos anacrónicos de la “pascua” militar y del sensiblero arreón propagandístico y manipulador de los políticos recordando enternecidos a la tropa desplazada al exterior), la Ministra Cospedal ha aprovechado para volcar su lenguaraz riada de anuncios promilitares, de entre los que entresacamos los que ha ofrecido al diario ABC.

Dice, en un primer empuje de locuacidad

. Es posible terminar con el Daesh con la acción conjunta de la democracia internacional, de los países que representan los valores de los derechos humanos. Hay que estar convencidos de lo que defendemos.

Asombra el optimismo contra todo tipo de evidencias de la ministra. Nada menos que augura  el éxito de la misión militar de Irak y, más estrafalario aún, que el desaguisado que se ejecuta allí es la acción conjunta de la democracia internacional, cuando la mera revisión de los estados participantes en dicha coalición, con democracias tan consolidadas como Turquía, Bahrein, Emiratos Arabes Unidos, Arabia Saudí o Qatar, por ejemplo, o de las prácticas de guerra de dicha coalición, no permiten hablar de la democracia y sus valores y menos aún de que allí se esté defendiendo nada relacionado con la democracia.

Pero no acaba aquí la cosa. La ministra insinúa que en el futuro puede cambiar el papel de los soldados españoles que intervienen en la guerra de Mali y Centroáfrica (actualmente como instructores y transportistas de material militar y tropas) y pueden llegar a entrar en acción bélica más allá de su papel actual.

España ya está colaborando con Francia de un modo muy importante en la zona del Sahel contribuyendo al desplazamiento y al transporte de efectivos y material en las operaciones que se están realizando en esa zona. Por ahora ésta es nuestra función, pero las necesidades de Defensa evolucionan sobre el terreno. Quién sabe si dentro de un tiempo tenemos que estar en otras condiciones.

Y esta segunda noticia aparece, a nuestro criterio, como sumamente peligrosa y silenciada. ¿Cómo es que no se le ha dado la difusión que merece?  ¿Cómo es que ningún partido ha preguntado o protestado?

¿Estarán todos de acuerdo en este nuevo giro de tuerca de la creciente militarización a que nos estamos prestando?

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