Archive for industria militar

Marcha mundial por la Ciencia. Ciencia y no armas

Manifestación Sin investigación no hay futuro

Por Cumbre Social

Fuente: Público

El pasado 22 de abril se han celebrado en diversas ciudades españolas marchas de reivindicación de la inversión en ciencia y de protesta pos el desprecio del gobierno a la ciencia.
Todo ello ha tenido lugar en el marco de una iniciativa global, “Marcha global por la ciencia” y coincidiendo en que, una vez más, la ciencia es una especie de cenicienta en los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

La Marcha Global por la Ciencia ha sacado a la calle a manifestantes en más de 600 ciudades en el planeta.

En lo que se refiere al caso español, los presupuestos para investigación científica civil en los PGE siguen estando por debajo de la inversión en ciencia del año 2009, último en que el presupuesto creció.

Desde esa fecha a la actualidad se han perdido más de 10.000 investigadores sin que nadie haya puesto el grito en el cielo ni pedido que se invierta en ciencia, por ejemplo, para conservar los puestos de trabajo (como sí se pide en lo que se refiere a la industria militar) o por el valor añadido de la ciencia en nuestro desarrollo o por los retornos que produce.

Según una de las organizaciones promotoras de la movilización de Madrid

Aunque el Gobierno ha afirmado que hay un “notable” aumento de la inversión en investigación civil (un 4,1%) en los Presupuestos Generales del Estado de 2017 respecto a los del 2016, el presupuesto destinado a la ciencia sigue siendo inferior al máximo alcanzado en 2009. El aumento se reduce al 1,1% si se incluye también el I+D militar. La COSCE considera que incluyendo la inflación prevista del 1,5% la inversión en investigación civil crecería únicamente un 2,63%.

Es llamativo que en los PGE de 2017 la I+D  militar goce, amén de los presupuestos que se destinan al INTA (organismo autónomo militar encargado del grueso de la i+d militar) por parte del Estado (137’12 millones de euros), y las partidas propias del Ministerio de Defensa para tal fin (se encuentran en el programa 464A de Ministerio de Defensa y suponen 22’27 millones), otros 302’35 millones de euros que regala a la industria militar el Ministerio de Industria y Competitividad para “Apoyo a la innovación tecnológica del sector de la defensa”, así como otras partidas del mismo Ministerio de Economía, Industria y Competitividad para los satélites militares Paz-Ingenio (10 millones de euros) y al Programa de Observación por satélite de la tierra (7’28 millones de euros) y la transferencia que el CSIC realiza en favor del INTA (0’72 millones de euros).  Todo ello supone, cuando menos, 479’74 millones de euros que se destinan a investigar militarismo y se dejan de destinar a la ciencia para usos civiles.

Con razón uno de los lemas más repetidos en las manifestaciones españolas del día 22 de abril ha sido contra el gasto militar, pues si hay un enemigo del desarrollo humano y de la ciencia es, precisamente, el agravio comparativo que supone la inversión en armamento e investigación militar en relación a lo que destinamos a desarrollo y ciencia.

Lucha en Euskadi contra la industria militar

Nos congratulamos de la iniciativa que nos llega desde Euskadi y que nos cuenta  Marimar Salazar Moliné de la Koordinadora Antimilitarista Kakitzat:

La industria militar -mucha de ella radicada en nuestros pueblos- mata. Su único objetivo es enriquecerse mediante el negocio de la guerra, a costa de presupuestos militares –que no sufren ningún recorte, si no que se ven incrementados año tras año-, y de ejércitos que supuestamente mantienen la Paz a costa de múltiples guerras en diferentes países.

Guerras, por otro lado, siempre motivadas por los intereses de las grandes potencias para seguir manteniendo su hegemonía política y económica. Las cuales tienen como consecuencia: países devastados, miles de muertos en la población civil y millones de personas refugiadas.

Hace 80 años el pueblo de Gerrnika sufrió un devastador bombardeo que ha pasado a la historia; sin embargo, hoy seguimos siendo testigos de los macabros resultados de la apuesta por la militarización y la resolución de los conflictos a través de estructuras ajenas a la sociedad como los ejércitos.

Cabe destacar, que lo que se ha llamado “la crisis de los refugiados”, no se produce por casualidad: las  personas no huyen de sus países por voluntad propia, si no que son expulsadas de forma violenta por el militarismo.

En el actual contexto del negocio millonario de la guerra sobresale la industria militar vasca; la cual se encuentra con abundantes subvenciones por parte del  Gobierno Vasco. En concreto, el País Vasco es la tercera comunidad con mayor facturación en producción militar, sólo por detrás de Madrid y Andalucía. En el cluster militar vasco participan un centenar de empresas.

Según datos del Ministerio de Defensa dos empresas vascas se encuentran entre las diez primeras empresas del Estado Español en facturación de material militar: ITP es la sexta; y Aernnova ocupa el octavo lugar. Por otro lado, cabe destacar que SAPA es la sexta empresa a nivel estatal en el subsector de “armamento”; y Sener es la segunda empresa a nivel del Estado Español en el sector “misiles”, siendo sexta en el sector “aéreo-espacial” militar, y la duodécima en el segmento de armamento.

Debemos señalar que las empresas de armas vascas (SENER, ITP, Precicast-PCB) venden material militar a los Ministerios de Defensa y Fuerzas Armadas de Turquía, España, Estados Unidos, Marruecos, Israel, Egipto o Arabía Saudí.

Un ejemplo del blindaje institucional, y la arrogancia de la industria militar vasca, lo encontramos en la empresa armamentistica SENER. En su propia página web corporativa esta empresa destaca que: “SENER lleva más de 40 años suministrando equipos, sistemas integrados y servicios de ingenieria a la industria internacional de defensa. La empresa también es proveedora del Ministerio de Defensa español y de los principales contratistas internacionales, y aspira a convertirse en la empresa de referencia en sistemas de misiles para el Ministerio de Defensa español, así como en uno de sus contratistas principales para programas de defensa, tanto nacionales como internacionales, garantizando la confidencialidad de toda la información”. Por lo que poco sabemos de la venta de armas a paises en conflicto, supuestamenta prohibida por el Tratado de la Venta de Armas de la ONU.

 Por todos estos motivos, este sábado 22 de abril se realizará la décima marcha de bicis contra el gasto y la industria militar; contra las guerras y por el acogimiento de las personas refugiadas. Esta inicitiva es una buena oportunidad para denunciar a qué se dedican estas empresas tan mimadas por las instituciones vascas y para reivindicar su inmediata conversión en industria civil.

Inicitiva que saldrá a las 11 de la mañana desde la Diputación Foral de Bizkaia para desplazarse hasta a una de las filiales de ITP, Precicast-PCB. Luego, de cruzar el Puente Colgante se dirigirá a Getxo para conocer la empresa matriz del conjunto de empresas vascas destinadas al negocio de la muerte, SENER.

Fuga de científicos armamentistas a China

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Omar Bárcena

Fuente. RT

Aunque la fuente tiene una versión interesada parece que la noticia es fiable.

Como es sabido, los programas de armas más sofisticados de EE.UU. cuentan con científicos de todos los países del globo, dado que el mercado interno de científicos brillantes y sin conciencia no debe ser suficiente para autoabastecerse y la oferta mundial debe ser cuantiosa: esta pléyade de científicos al servicio de la industria militar viene ayudando a desarrollar armas con las que EE.UU. impone su visión unilateral del orden mundial.

Pero tal vez los científicos desaprensivos tan pronto pueden estar en EE.UU. como en otro lugar.  Depende, probablemente, del precio con el que les compran.

Muchos de estos científicos que trabajan para la industria militar americana son asiáticos, y un gran número de los asiáticos de origen chino.

Como ejemplo de centros de investigación para lo militar, el Instituto Tecnológico de Massachisetts (siglas MIT), uno de los más prestigiosos en investigación aplicada a la industria militar. De allí se fugó Qian Xuesen, chino él, para irse a dirigir el programa de cohetes espaciales y militares de la República Popular China, todo un éxito en su gama.

Otro ejemplo de centro prestigioso, el laboratorio de Los Álamos (LANL, en sus siglas en inglés) que cuenta con una no menos merecida fama armamentista, pues desde el mismo se hacen experimentos de armamento termonuclear y de otro tipo de armas sofisticadas y terroríficas, incluyendo el uso de su acelerador de partículas, uno de los pocos que existen. Este centro, con más de 10.000 personas trabajando a pleno rendimiento, cuenta con un 4% de sus científicos de origen chino, todo un yacimiento.

Al parecer uno de sus científicos más prestigiosos, el taiwanes Wen Ho Lee fue acusado en su tiempo de robar secretos y pasárselos a los militares chinos, pero trás más de siete años de investigación no consiguieron probar nada y le dejaron en paz (en paz pero muy cabreado, de modo que se fue también). 

La comunidad investiadora china se sintió al parecer maltratada y, a partir de ahí, gracias a los incentivos de China, están repatriándose y llevándose consigo gran parte de su experiencia, que ahora usan los chinos para su propia industria de muerte.

Es el caso del actual profesor Chen Shiy de la Universidad de Pekin, que abandonó Los Alamos para hacerse cargo del Laboratorio Estatal de Turbulencias de Pekin, donde ha tenido un papel clave en el desarrollo de vehículos hipersónicos y en el desarrollo de un misil de crucero que alcanza los 11.000 km/h, tres veces la velocidad del sonido. 
Desde 2015, el tal Chen se ha mudado a otro medio,  para dirigir la Universidad del Sur de Ciencia y Tecnología (SUSTech), con la ambiciosa misión de convertir este joven centro académico de Shenzhen en el ‘Stanford chino’.

Desde entonces, Chen ha iniciado una política de contratar repatriados chinos de su antiguo trabajo en Los Alamos, como el caso de  Zhao Yu-Sheng, exlíder del equipo de investigaciones del Centro de Neutrones del LANL, o Wang Xianglin, que dejó el LANL en septiembre del año pasado para convertirse en catedrático del Departamento de Química del SUSTech y llevar allí sus investigaciones sobre  materiales para aplicaciones de seguridad como dispositivos de almacenamiento de energía y biosensores. También se ha marchado He Guowei, investigador del Instituto de Mecánica del LANL y especialista en turbulencias, que ahora se ha especializado en desarrollar submarinos silenciosos.

El caso de los chinos es preocupante, porque China es una potencia militar en auge y posee una tecnología de muerte de última generación.

Pero sobre todo el caso es un ejemplo que nos sirve muy bien para comprobar la peligrosidad propia de la ciencia aplicada al militarismo.

Primero por sus propias características y el peligro de que estas armas lleguen a usarse en algún momento.

Segundo porque los científicos no están exentos de caer en cualquiera de los cantos de sirenas que los desaprensivos mercaderes de la muerte les pueden ofrecer. No son mejores (tampoco parece que mucho peores) que el resto de los mortales. Cuando uno de ellos cae en la red, tal vez su destino sea  a partir de entonces, vivir en la zozobra del peligro de su conocimiento (un conocimiento por el que alguien puede hacer cualquier cosa) o de venderse al mejor postor en un juego mafioso donde no hay escrúpulos y todo se compra  se vende.

Y tercero, porque sabemos que hay estados y grupos sociales dispuestos a pisar a fondo para poseer ese conocimiento de muerte y aprovecharse de él. Que sea China ahora, o mañana cualquier otro estado que pueda permitírselo es lo de menos. Lo grave es que desarrolla una carrera de incalculables consecuencias.

Por contra, no parece que existan normas y reglas para impedir que la ciencia tenga sobre todo esta aplicación militar que es, de largo, una de las más letales y despiadadas amenazas con la que unos pocos desaprensivos someten al planeta.

La mala gestión de Defensa provoca que tengamos que pagar una multa de 243 millones de €

Imagen de Aerofossile 2012

Fuente:  El País.

La programación militar española quería poder tener fuerza de proyección (eufemismo de intervencionismo o de invasión) muy lejos de nuestras fronteras.  Para ello eran indispensables aviones de transporte con mucha capacidad y amplio radio.

El diseño militarista pensó que lo necesario eran 27 A400M.  La cifra era disparatada para un país como España.

Por ello, mucho más tarde, el anterior Secretario de Estado de Defensa, Pedro Arguelles, pactó con Airbus la compra de 14 A400M (avión de transporte militar) entre 2016 y 2022, y posponer la recepción de los 13 restantes hasta 2025.

Entonces a Morenés y a Arguelles les pareció un ejemplo de gran gestión comercial.  Es decir, postergaban el problema unos cuantos años, los suficientes para salir del Ministerio de Defensa y para que otros tuviesen que ocuparse del problema.  Genial.

Si Defensa no cumplía, el Estado debería pagar 243 millones de € como penalización a Airbus.

Ahora el problema está aquí:

Defensa ya ha declarado estos 13 aviones como “no operables” –es decir, innecesarios—y ha aceptado pagar a Airbus 243 millones por la cancelación de este pedido.

Vemos muchas malas prácticas en estas decisiones:

  •  La primera es que nuestros militaristas dirigentes siempre planifican los gastos muy por encima de las necesidades y de las posibilidades de España.  Les da igual porque nadie les va a pedir cuentas.
  • Para ellos prima el programa de fabricación de armamentos sobre las necesidades de defensa españolas reales o sobre las posibilidades económicas españolas, lo importante para los políticos militaristas es que se pueda hacer el nuevo modelo de armas, ofertándolo como un futuro éxito de ventas.  Luego, como en el caso que nos ocupa del A400M estas ventas no llegarán, pero les da igual porque nadie les va a pedir cuentas.
  • La tercera es que nuestros dirigentes militaristas siempre acaban favoreciendo a la industria militar y son capaces de firmar multas que le impondrá la industria militar al Estado si no cumplen con lo pactado.  Les da igual, el Estado somos todos y lo pagaremos a escote con los impuestos.  Además, la ciudadanía no acaba de entererarse.
  • La cuarta es que los políticos militaristas ven muy fácil endeudar a España porque nadie les va a pedir cuentas.  Total, cuando la deuda militar sea un problema ellos ya no estarán en el poder (estarán jubilados), o podrán recurrir al argumento de echar la culpa a gobiernos previos.

Mientras el Parlamento y la sociedad permanezcan ignorantes y callados no habrá problema para los políticos militaristas.  Hasta que no haya una auditoría independiente de Defensa no habrá soluciones.

Cospedal, la madrina

Premios+C%C3%A1tedra+Metropol+US

Fuente: La Vanguardia

Y ahí que la tenemos, toda compuesta, de madrina.

Nada menos que la Ministra madrina, la Dolores de los Cospedales, la dama de los tercios, la infantina de la marina, como quieran que se diga, junto a la alcaldesa de San Fernando (Cadiz) señora Cavada, el Almirante Jefe del Estado Mayor, la Presidenta de la SEPI, el Presidente de Navantia y otras fuerzas vivas, aplaudidores y demás añadidos siempre lustrosos y ornamentales para estos actos.

Y la Ministra madrina que allá que se fue a botar el BAM (Buque de Acción Marítima), “Audaz”  (el próximo a botar se llamará “Furor”) del que la prensa militar especializada (principalmente en distorsionar la realidad y desenfocar los temas) ha dado datos de que ha supuesto para Navantia 1,1 millones de horas de trabajo y 250 empleos directos (lo que no parece justificar tanto revuelo ni ser la solución del abrumador paro en Cádiz) así como otros 1.000 indirectos en la industria auxiliar. Si hacemos un ligero cálculo, implica no más de 1.000 horas de trabajo por persona, es decir unas 25 semanas (menos de 6 meses), suponiendo un trabajo equivalente de 40 horas por semana y persona (y esperemos que la solidaridad de los trabajadores gaditanos no permita que alguno haga horas extra y deje sin trabajo a otro). No vemos cómo estas modestas cifras pueden hacer creer a algunas personas respetables y despiertas que Navantia es la panacea para salvar el paro, pero a veces las ideas tienen eso, que por falta de análisis se vuelven creencias y meras supersticiones.

Lo que no informa la noticia de la botadura es el precio del susodicho barco militar. A falta de otros datos mejores, hemos acudido al informe del Tribunal de Cuentas sobre los “Programas Especiales de Armamentos” (PEAS) recientemente publicado y del que ya hemos hecho algún comentario previo en este blog, para saber lo que viene costando cada BAM.

Según parece, cada BAM de los 4 ya entregados (este sería el quinto) cuesta cerca de 35 millones de euros, pero además su precio “final” es un 48,9% más caro que el inicialmente presupuestado. Como no podía ser menos, las entregas de estos barcos se hacen siempre con retraso, y el “Audaz” es un claro ejemplo de esto. A pesar de ello, el Estado ha renunciado a cobrar las penalizaciones por retraso de Navantia por los cuatro BAM anteriores, nada menos que 37,74 millones de euros. Añadamos que, dado que los buques de Navantia se “retrasan” en la entrega de sus barcos y que para poder hacerlos tienen que contar con industrias auxiliares (que incorporan aproximadamente 1000 trabajadores a los 250 que ha empleado Navantia) se supone que Navantia o ha perdonado los “retrasos ” a estas industrias militares, o se ha embuchado las penalizaciones o, la más rocambolesca de las tres posibilidades, las industrias auxiliares no se han retrasado y lo que pasa es que Navantia es el colmo de la ineficacia y la chapuza.

Pero volvamos al solemne acto de botadura del barco, que no queremos empañarlo con pequeñeces y críticas poco constructivas.

Cospedal sacó pecho por lo demasié que es la industria miliar española y toda la parafernalia de tópicos que ha debido heredar del apolillado manual de estilo de sus antecesores, pero soltó una perla propia. Agárrense las canillas, que vamos a transcribirla

Hay dirigentes políticos que dicen: Con el dinero de un barco se pueden construir varios hospitales”. Pero quienes dicen estas cosas por lo general ni construyen hospitales, ni saben todo el empleo, la riqueza y la prosperidad que genera la construcción de un barco»,

Todo lo hace, la pobre, por nuestro bien y el Ministerio de Defensa está haciendo todo lo posible para impulsar

iniciativas y soluciones para nuestros astilleros. Desde Defensa y desde la Armada estamos deseosos de impulsar cuantas más mejor

No sabemos si Doña Maria Dolores espetó al respetable con tan abrupta reflexión antes o después de estallar en el barco la botella tradicional de vino “sangre y trabajadero”, un oloroso con el que inauguró el pantano, como quien dice, o incluso de beberse la copa del brindis que, como el valor, se le supone a este tipo de actos.

Y ya lo ven, el recurso de Dolores es hacer barcos por nuestro bien, no hospitales, que para el caso que nos ocupa tanto monta y algo deja de beneficio a las amistades y puertas giratorias del sector. Aunque Navantia nos enseña que su especialidad es recibir pasta, fabricar mal, retrasarse constantemente, llegar siempre tarde  y, a la larga, ni barcos ni dineros, sino mero cebar la bomba.

El Tribunal de Cuentas dictamina: sobrefinanciación, sobrecostes y otros fallos en los PEAS de Morenés

Fuente: Voxpopuli

A juzgar por la opinión del Tribunal de Cuentas, a Pedro Morenés, ex-ministro de defensa y Grande de España, le han castigado mandándolo de embajador a EEUU, un sitio cutre donde los haya, por manta y por manirroto.

No se explica, de otro modo, el castigo ejemplar que ha recibido.

Dice el Tribunal de Cuentas, que ha revisado las que presentó el Ministerio de Defensa relativas a los años 2012 a 2014, que estas son todo lo peor que se pueda imaginar (se supone que todo lo peor menos austeras, porque para el Estado el que el gasto militar sea desmesurado no es un mal).

Las cuentas de Morenés son un cuento, de la categoría de cuento de Carracuca, feos y apolillados.

El informe, que puede verse pinchando aquí, dice entre otras lindezas, que todo el negocio del pago de los créditos extraordinarios para financiar programas de armamento ha sido una ruina y un verdadero despropósito contable y político.

Describe muy bien el mamoneo que hay con la financiación de los programas espaciales de armamento (PEAS), que implica a tres “actores”

el Ministerio de Defensa, adjudicador y cliente del contrato de adquisición; el Ministerio de Industria, financiador parcial del contrato mediante anticipos reintegrables a la empresa adjudicataria (a tipo cero); y el Contratista Principal, adjudicatario del contrato. Los dos Ministerios, el de Defensa y el de Industria, suscriben, con carácter previo al arranque del programa, un acuerdo general por el que se formaliza su voluntad conjunta de desarrollar un programa de adquisición al que se le dotará de prefinanciación en el marco general de un apoyo a la consolidación del sector industrial de la Defensa y el apoyo a procesos innovadores en materia tecnológica

Por ejemplo en sus conclusiones se señala que

la financiación de los créditos extraordinarios se hace con cargo a Deuda Pública, cuando se trata de operaciones no financieras, cuya financiación debería haberse hecho con baja en otros créditos no financieros o del Fondo de Contingencia

Los sistemas de armas contratados se entregan al Ministerio de Defensa, según un calendario previamente definido que casi siempre, y por muy diversas circunstancias, es objeto de modificación. El Ministerio a medida que recibe las unidades contratadas, y por tanto de forma diferida, paga las adquisiciones al contratista principal con cargo a su Capítulo VI (inversiones reales).

El contrato de obra mediante el abono total del precio, unido a la posibilidad de pagos aplazados contenida en la Ley General Presupuestaria, es lo que permite al Ministerio diferir el pago y distribuir la carga financiera en el tiempo.

Finalmente, las empresas adjudicatarias devuelven al Tesoro Público los anticipos recibidos del MINETUR según unos calendarios pactados y a medida que reciben los pagos comprometidos del Ministerio de Defensa.

La financiación del MINETUR cubre en algunos casos hasta la totalidad del precio del contrato. En este caso los pagos que realiza MINISDEF serán destinados por el contratista a la devolución de los anticipos recibidos, si bien, en ocasiones la financiación de Industria no cubre la totalidad del precio, de modo que parte de los desembolsos del MINISDEF sirven también para terminar de financiar el coste del programa.

o que

mientras el crédito extraordinario concedido en 2012 se destinó a satisfacer obligaciones de ejercicios anteriores, los aprobados en 2013 y 2014 estaban dirigidos a la cobertura de obligaciones del propio ejercicio, que en ocasiones no habían nacido con anterioridad a la concesión del crédito extraordinario, lo que cuestiona la existencia de una extraordinaria y urgente necesidad que justificara la tramitación de un Real Decreto-ley.

y

Respecto a la tramitación de los expedientes de modificación presupuestaria, las memorias justificativas se limitan a señalar que no hay crédito suficiente y a reproducir el listado de cuantías por programa cuya financiación extraordinaria se solicita. Las memorias económicas son, a su vez, breves y apenas incorporan una somera referencia a las necesidades que han de atenderse con las cuantías solicitadas para cada programa. La memoria económica correspondiente al crédito extraordinario y suplementario del año 2014 no contiene dato alguno relativo a las necesidades concretas que justifican la solicitud

El informe acusa a Morenés de permitir alegremente sobrecostes, de admitir sin pestañear retrasos y aplazamientos en la entrega de las armas convenidas, de no exigir responsabilidades ni indemnizaciones y de sobrefinanciar por la puerta de atrás a la industria militar.

Defensa abusa de figuras de verdadera ingeniería contable que disfrazan sus cuentas

El uso excesivo de la figura de la modificación presupuestaria ha sido ampliamente criticado por el Tribunal de Cuentas desde la perspectiva de los problemas que la falta de dotación inicial en los créditos genera al gestor de fondos públicos (la insuficiencia del crédito inicial implica que durante diferentes periodos de tiempo de cada ejercicio presupuestario, no se disponga de los recursos necesarios para atender las necesidades existentes y se tienda a utilizar transitoriamente otros créditos realizándose posteriormente las oportunas rectificaciones lo que da lugar a una gestión presupuestaria laboriosa y confusa, además de formalmente irregular), como desde una dimensión competencial. Y ya desde tiempo más reciente, el control sobre las modificaciones debe intensificarse desde la perspectiva de la estabilidad presupuestaria y la sostenibilidad financiera.

Afirma que los “créditos extraordinarios” son un fraude para pagar los PEAS y que

debe ponerse de manifiesto que la situación jurídico financiera de los PEAs no era, ni es, en absoluto desconocida ni imprevisible, sino todo lo contrario

La financiación a través de créditos extraordinarios y suplementarios de la rúbrica 14.030122B.65 de los Prepuestos Generales del Estado desde 2012 se ha convertido en una situación presupuestaria estructural contraria a los principios de la planificación y la estabilidad presupuestaria, en defecto de una presupuestación realista ajustada a los compromisos de sobra conocidos, como es obvio a la luz de los sucesivos Acuerdos de Consejo de Ministros de reprogramación financiera de los PEAs y de las propuestas de anteproyecto de presupuesto remitidas al Ministerio de Hacienda por el Ministerio de Defensa.

Pero además, supone una violación inadmisible de leyes

Puede concluirse por tanto que la justificación de la vía de financiación de estas modificaciones presupuestarias para atender obligaciones no financieras no es consistente, pues en ocasiones se apela a la falta de impacto en la capacidad de financiación del Estado, en otras a la insuficiencia del Fondo de Contingencia y en otras a la discrecionalidad y previsibilidad de las obligaciones a satisfacer como causa de la excepción a la financiación a través del citado Fondo, todo lo cual plantea dudas sobre la corrección del empleo de Deuda pública para financiar créditos extraordinarios y suplementos de crédito destinados a atender obligaciones no financieras del presupuesto, ya sea para satisfacer obligaciones del propio ejercicio o de ejercicios anteriores atendiendo al mandato contenido en los artículos 55 y concordantes de la LGP. Este tipo de actuación podría implicar una derogación singular de la regulación general contenida en la Ley General Presupuestaria, que si bien tiene el mismo rango normativo, trata de vertebrar con vocación de generalidad la materia regulada, de modo que, como ya señalara también el Consejo de Estado (dictamen nº2096/2003 de 10 de julio, sobre el anteproyecto de Ley General Presupuestaria), no resulta apropiado introducir excepciones singulares a las leyes generales por la vía del Decreto-Ley, sin perjuicio de su admisibilidad según los casos (STC 6/1991, de 15 de enero).

Acude a los distintos programas financiados y encuentra defectos importantes en cada uno de ellos, tanto en los sobregastos, como en la financiación irregular y caprichosa a la industria militar, retrasos de la industria militar en sus entregas y falta de garantías y de reparaciones al estado por incumplimientos de la industria militar.

Los PEAS, concluye, son un desastre y un agujero insostenible en el bolsillo de los ciudadanos.

Morenés, por tanto, se ha destacado como un desastre para el control de los dineros públicos y para el interés general, pero a lo mejor desde la perspectiva de la industria militar ha sido una bendición del cielo.

Y precisamente, con este nefasto pasado, Rajoy le ha castigado desterrándole a EEUU, donde a buen seguro, y en una administración que ya ha dado síntomas de su interés por la cosa pública y por la paz, será un apestado por su nefasta gestión de lo público. A lo mejor le vemos de vuelta, haciendo de las suyas, antes de lo previsto.

Es el justo merecido a su metedura de pata permanente.

Morenés pasa a representar a España en EE.UU.

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Ejército de Tierra

Fuente: ep nacional.es

Pues si, señores y señoras, Morenés, de la nobleza de abolengo, pasa en su meteórica carrera por las poltronas más codiciadas de su anterior cargo de Ministro de Defensa de España al de embajador en la hidra, la cabeza del mal, el sitio ese cuyos líderes huelen a azufre, el jefe del imperio.

Las malas lenguas opinan que dicho cambio posiciona no tanto al personaje como a las industrias militares a las que, dicen también las malas lenguas, ha servido con esmero, tanto cuando las ha dirigido como empresario como cuando las ha contratado como ministro.

De hecho las malas lenguas dicen que para un señor del que se sospecha un vínculo férreo con las empresas militares, ir al país del “polo militar industrial” por excelencia (ese que Eisenhawer criticó duramente por su nefasto papel condicionando la política mundial y derivando a los EE.UU. al armamentismo y a la guerra) es algo así como mandar a un tonto a una fábrica de mocos, pongamos por ejemplo. El culmen de sus aspiraciones.

Puede que sea así, pero en tal caso no acabamos de entender la encomienda, porque Morenés, que se sepa, ha representado en sus tiempos de empresario a la industria militar europea, que compite con la americana, y no vemos como un presidente americano machista y militarista, y no queremos mirar a nadie, que se jacta de enseñorear un nuevo proteccionismo iba a meter de embajador en su propio gallinero al representante de otro corral, para que le robe las gallinas.

¿Pudiera ser que en el nuevo ciclo de rearme español hayan optado definitivamente por estrechar vínculos con los americanos en detrimento de las empresas de la competencia europea?  ¿Por ejemplo, que le hayan puesto para negociar ese escandaloso contrato de aviones de combate que quieren comprar a tramos los militares españoles, primero los “aparatos” (4.032 millones de euros), luego los cascos (más de 21 milloncetes más) y luego los motores de los aviones, que no vienen en el lote inicial y de los que desconocemos el importe?  ¿A lo mejor el precio por que los americanos transfieran tecnología para poner a flote el asombroso submarino español de juguete (S-80)? ¿Quizás compensaciones a nuestras orondas élites por servir de patio trasero, eso sí en detrimento de nuestra propia seguridad, al escudo antimisiles americano?.

¿O simplemente lacayismo del de toda la vida, ahora que, dice otra noticia no menos penosa, Rajoy se postula, con el placet de Donald, a valedor del abanto americano ante los “socios” europeos que se han atrevido, según una tercera noticia, a decirle que sus órdenes de aumento del gasto militar y del militarismo no las van a cumplir a rajatabla?

Sea como fuere, que el ceremonioso y adulador Morenés se haya agarrado ahora al cargo de embajador “español” en EE.UU. habla muy poco y muy poco bien de la política exterior que España quiere llevar a cabo ante la belicosa potencia y no puede sino intranquilizar a las personas preocupadas por el aumento del gasto militar y del despilfarro a favor del clan de los señores de la guerra.

Ojito.

Queremos comprar cazabombarderos F-35, el más caro y avanzado del mundo, a 115’4 millones de € la unidad

Imagen de El Mundo

Fuente:  El Mundo.

Queremos comprar, Cospedal se lo está pensando, a la estadounidense Lockheed Martin el cazabombardero F-35, el más caro (entre 88’9 y 115’4 millones de € la unidad) y más avanzado del mundo.  Por otro lado, El Confidencial, comenta que su precio sería, ahora, de 120 millones de € (sin motor).  A esto hay que añadirle el precio de hacerlo volar:  una hora de vuelo sale a 40.000 € (lo que valdría contratar por un año a Casi 2 profesores de secundaria).

el avión es el programa de material de defensa más caro de la historia (más de un billón de dólares, con ‘b’

El interés lo han confirmado tanto Lockheed Martin como la Secretaría de Estado de Defensa.

El primer objetivo que cumplirían estos F-35 sería sustituir a los Harrier de despegue vertical del buque de asalto anfibio Juan Carlos I, que tienen vida operativa extendida hasta 2024.

Tanto el precio como el potencial bélico del aparato pueden ser discutibles, pero hay un hecho cierto: si España quiere disponer de aviones de combate navales en su flota a partir de 2030-2034, no le quedará más remedio que adquirir entre dos y tres docenas de F-35B, la versión con capacidad de despegue y aterrizaje vertical (o ‘vertical take-off and landing’, VTOL, en sus siglas en inglés), ya que es el único modelo en el mercado mundial que puede operar en el buque de proyección estratégica ‘Juan Carlos I‘, el buque de combate de mayor tamaño y tonelaje de la Armada española.

Y como ejemplo máximo de la lógica-ilógica de lo militar:

En otras palabras: para sacar partido a los 500 millones invertidos en el buque (mucho más si contamos todo el grupo de combate), es necesario poner aviones en su cubierta.

Tanta tecnología militar tiene, como siempre, el principal problema de lo militar:  no funciona:

este programa de desarrollo aeronáutico lleva décadas dando una gran cantidad de problemas hasta tal punto que se ha convertido en una pesadilla para las fuerzas armadas de EEUU y ha llegado a aparecer en los tuits de su nuevo presidente, que lo ha calificado de demasiado caro e incapaz.

Sin embargo, y a pesar de todo, son muchos los países interesados o que ya cuentan en sus filas el F-35:

En total, 11 países han comprado el F-35: EEUU, Gran Bretaña (138), Turquía y Australia (100 cada uno), Canadá (65), Italia (60), Noruega (52), Israel (50), Japón (42), Corea del Sur (40), y Dinamarca (27). Es el sistema de armas más caro de la Historia, con un presupuesto hasta la fecha que supera los 1,3 billones de dólares (1,2 billones de euros). Como ejemplo de la sofisticación y del precio del F-35, un detalle: sólo un casco del piloto cuesta 600.000 dólares (casi 565.000 euros).

 

 

 

Mercado ilegal de armas de guerra made in Spain

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Por Enrique Dans

Fuente: ABC

Ya hemos advertido en más de una ocasión del espantoso negocio de la venta de las armas. Un negocio que tiene una cara legal, que permite vender armas sin otro requisito que cumplir las normas que previamente han acordado los estados bajo la presión de los lobbys militares, y una cara opaca, que se hace de espaldas a la legalidad.

En ambos casos los beneficios son descomunales, alimentan lo peor del género humano y permiten un empresariado manchado de sangre que, por cierto, tiene pocos o ningún escrúpulo y al que no le importa la ética con tal de ganar dinero.

Es el caso del reciente negocio ilegal destapado en España de la empresa “Cantábrico Militaria”, de Gecho (Vizcaya), que regentaba un desalmado llamado M P. V., actualmente en prisión por la causa abierta por venta ilegal de armas.

Sobre MPV y sus cómplices pesan acusaciones de tráfico, depósito y tenencia ilícita de armas, pertenencia a grupo criminal y falsificación de documentos y según la policía eran “un centro clave en Europa en este tipo tráfico ilegal, especialmente peligroso“.

Según al noticia de ABC, la empresa de MPV,

hizo grandes compras de excedente de armamento, sobre todo al Ejército español, pero también a fábricas que iban a la quiebra. Además de las armas adquiría elementos indispensables para la reactivación, como agujas percutoras, sistemas de cierres completos, muelles de retenida… Por supuesto también cargadores.

Nos parece preocupante que el ejército español venda este excedente de material militar en desuso con la alegría que parece que lo hacía ¿Lo sigue haciendo?

Esta venta de material militar en desuso, sabiendo el mercado negro que existe detrás les hace los primeros responsables de la violencia que se pueda comenter con estas armas.

Pero aquí no acaba la preocupación.

Los números del negocio eran redondos: cada cetme, por ejemplo, le costaba unos 15 euros y él luego los vendía a 200. Llegó a comercalizar más de 6.000 de estos cetme, según las fuentes consultadas, de modo que solo con ese material ganó más de un millón de euros.

Es decir, el ejército le vendió a este tipo nada menos que 6.000 cetmes sin sospechar nada (¿o si?) como si 6.000 cetmens fueran moco de pavo o como si el ejército profesional donde los haya en la guerra, no supiera para qué puede querer una armería 6000 cetmes.

El Ejército y el Ministerio de Defensa deberían destruir las armas en desuso y no comerciar con ellas.

Por cierto, que 6.000 cetmes a 15 euros supone unos ingresos extra al ejército de 90.000 euros y, vendidos como se dice a 200 euros, unas ganancias al empresario chorizo de 400.000 euros (la noticia habla de más de un millón, de donde nos podemos imaginar que los más de 6.000 cetme eran muchos más o que el empresario además ha vendido otro material militar más escandaloso), todo un ejemplo de lo lucrativo del negocio de la venta de armas.

Digamos también que el asunto de los cetmes en en ejército español tiene su aquel:  el ejército español se desprendió de los cetmes, como hemos explicado en otra entrada del blog, para sustituirlos, por considerarlos obsoletos, por los alemanes G36, que costaron un pastón y encima han resultado defectuososo porque se recalientan en combate. Los cetme en desuso fueron mandados a la armería con destino a la venta y, otra porción, como posible contribución española a la guerra de Siria.

Pero dejando aparte este pequeño detalle, volvamos sobre la venta de los cetme. La armería tenía amplia clientela:

Tenía clientes en Francia, Alemania, Bégica y Estados Unidos, país cuya regulación de las armas es muy laxa y al que fueron a parar grandes cargamentos. Y por supuesto vendía en España a personas que pedían pistolas o cetmes «pero de las antiguos, de los de antes de 2011», tal como se comprobó con las intervenciones telefónicas.

Miren por donde, parece que el armero introducía en el circuito mundial armas ilegales que provenían al menos que se sepa del ejército español. En grandes cantidades.

Armas que, se insinúa, han acabado en conflictos militares o en manos de esos famosos terroristas que atemorizan a la ciudadanía y que, según nuestros interesados vendedores de armas y los políticos al uso “justifican” el gasto militar para comprar armas porque nos sentimos en riesgo de que atenten contra nosotros.

A lo mejor la manera de cortar el nudo gordiano de dicho terrorismo era no proporcionárselas previamente, pero claro, cualquiera habla de nudos gordianos a los militares, que salvo los de la armada, entienden poco de nudos; o a los políticos, que del nudo que saben bien es del de la corbata de seda con la que se emperifollan para votar a favor del gasto militar.

De modo que parece más que probable que cada vez que nos inviten a tener miedo a los terroristas que nos amenazan, debamos empezar a pensar si no se referirán a los vendedores de armas que les proveen de material y si no va a acabar resultando una especie de profecía autocumplida en la que somos nosotros mismos, es decir, nuestra legislación permisiva hecha para facilitar el negocio de unos pocos, los que amenazamos a todo bicho viviente, nosotros incluidos, y los que nos aplicamos en ejercer el doble terrorismo primero de dotar de armas a unos locos y segundo, de permitir que las usen a troche y moche, sin importarnos otra cosa que la cuenta de resultados en el banco.

Invertir en industria militar es elegir la opción menos rentable para crear empleo

Fuente:  Infodefensa.

El sector de la industria de Defensa en España tiene mucha importancia.  Y más que va a tener salvo que por parte de la sociedad hagamos algo para evitarlo.

Por ejemplo, algunos ministerios están altamente militarizados:

El sector industrial de la defensa ha continuado siendo un sector al que desde el extinto Ministerio de Industria Energía y Turismo, hoy Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, ha dedicado un volumen importante de recursos. En el marco de la colaboración que mantenemos desde hace 20 años con el Ministerio de Defensa para la financiación de los programas especiales de armamento, se han prefinanciado 23 de estos programas con unas aportaciones de 15.000 millones de euros.

Habría que añadir que la prefinanciación ha sido a interés 0.

También habría que añadir que al anterior ciclo inversor (PEAS I) ahora se une otro (PEAS II):

Asimismo, tenemos que constatar el efectivo inicio de un nuevo ciclo inversor en la industria de la defensa alrededor de los programas tecnológicos para la futura Fragata F-110 y los vehículos blindados 8×8.

La infografía que ofrecen y reproducimos aquí abajo resume los principales datos de la industria armamentística española:

Y todo parece idílico salvo que se contraste con algún otro punto de vista.  Nosotros proponemos el de la infografía siguiente que nos dice que invertir en lo militar es ruinoso, con respecto al trabajo que crea:  por cada mil millones de dólares invertidos en industria militar se crean 8.555 trabajos.  Sin embargo, por igual inversión en

  • Sanidad:  12.883
  • Educación:  17.687

 

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