Archive for Historia del militarismo

Ante el riesgo del Brexit, ¿mayor integración militar?

YOUR+VOTE+IS+WORTHLESS+%26+HISTORY+FORGOTTEN

Jeremy Segrott

Fuente: El País

Para la representante de la élite ultraliberal que, con diversas denominaciones más o menos manipuladoras, gobierna Europa en nombre del ideario liberal-socialdemócrata imperante, Federica Mogherini, la solución al desafío del brexit consiste en disciplinar a la Europa más conformistamente sumisa y corderil y conseguir, mediante el acuerdo de élites asumido como propio por los de abajo, una mayor integración militar de los socios de la UE.

Mogherini llega a su conclusión dando un tremendo salto argumental en el vacío lógico al partir de la idea de que

“Vivimos tiempos de crisis existencial, dentro de la UE y más allá. Nuestra Unión está bajo amenaza»

para concluir que entonces el remedio es integración militar.

Podría haber afirmado, con igual contundencia lógica, que el remedio es comer yogur, ver menos la tele o cagar duro. Todo vale y todo tiene la misma razonabilidad que lo explicado por la «alta representante» susodicha.

Para los intereses creados de la élite europea todo lleva a la misma conclusión: si todo va bien, se necesita militarismo. Si va mal, se necesita militarismo, que ni fu ni fa, militarismo al canto. Siempre militarismo como solución a todo.

Pero, frente a la mierda (con perdón, que hay que empezar a llamar a las cosas por su nombre) de argumento, nosotros más bien decimos que la integración militar que predican los señores de la guerra es una mala integración, porque sus fines son la dominación y el mayor poder de los pocos, y sus consecuencias el esquilmamiento de los pueblos europeos para sostener la aventura militar que solo beneficia a unos cuantos, y la dominación exterior de un montón de pueblos a los que se entiende como botín y despojo de guerra.

De necesitarse en Europa una integración mayor, será la de los derechos, la de las aspiraciones compartidas de justicia social y de bienestar justo, la de los ideales y los valores, la de la causa de la paz, antagónica de la de la guerra y el azote del militarismo que ya padecimos con creces en el siglo XX por los predecesores de los chorizos de ahora.

Mogherini, Merkel, Hollande, Rajoy, … los otros halcones del cotarro: si la mayoríua de los europeos no se sienten atraídos por ese proyecto europeo que representa el planteamiento de los «europeístas», tal vez es porque os han visto el plumero. Porque ven en vuestro proyecto el mismo germen de racismo, de nacionalismo burdo, de militarismo prepotente y peligroso, de sumisión a un orden desquiciado, de horror vestido de oropel, que representáis y retroalimentáis sutilmente y porque esa Europa fortaleza sólo os vale a vosotros, a los instalados, y a los lacayos que vocean patrioterismo y guerras, pues su cabeza es tan incapaz de pensar la libertad de los pueblos como la vuestra.

La Europa cimentada en los ejércitos se llama militarismo. No sabemos si os suena. A nosotros mucho y muy feo.

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Peregrinación del Ejército a Lourdes: un bochornoso anacronismo militarista

Como todos los años, el ejército y la Guardia Civil han participado en el bochornoso fasto militar-católico que desde hace 58 años se celebra en el santuario de Lourdes (Francia) con participación de múltiples ejércitos.

Se trata de un acto de alianza catolicista / militarista que pone en entredicho el tradicional argumentario de los ejércitos como garantes de la paz, pues aparecen como súbditos de la religión católica, y de la religión como factor de paz, pues es defendida manu militari.

Los militares procesionan, llevan una imponente cruz a cuestas, rezan el rosario, acuden a una misa presidida pro varias cabezas mitradas y un sinfín de actos impensables que demuestran y desenmascaran el fundamentalismo católico-militar y militar-católico.

Nos parece incomprensible desde todos los puntos de vista y un anacronismo al menos tan desfasado como los soldaditos de juguete que visten con el traje que diseñó Miguel Angel Bounarotti y que custodian parte de este engendro.

El evento es un  despilfarro descarado que, además, se paga con los impuestos de todos. No puede haber más morro.

Pero hace falta ver el vídeo para comprender el peligro de esta sinergia militarista e impúdica.

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La derechona quiere remilitarizar la cultura como colofón en su apuesta por el militarismo

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Por txindoki

Fuente: El periódico

Parece que la derecha capilar y profunda, que impregna todas las polvorientas capas de los pueblos de esta piel de toro, quiere consolidar su visión polvorienta y acerada de la cultura dando un nuevo giro de tuerca en su apuesta cruel y manipuladora por el militarismo.

El Ministro Morenés, ese enlace privilegiado entre los intereses brutales de los vendedores de armas y los políticos laxos y predispuestos a la reverencia a todo lo que suene a ejércitos, piensa (si se puede llamar a eso pensamiento) poner colofón a su gestión al frente del Ministerio de Defensa poniendo en marcha uno de los anhelos del ideario educativo autoritario: adoctrinar a los niños desde su tierna infancia para que amen a los ejércitos y asuman como algo natural su actividad.

Me parece bien que los niños entiendan desde el principio que la democracia, la justicia y la paz tienen un precio, que hay que defender y pagar este precio, y que ese precio pasa por aquellas vocaciones, que también tienen los niños, de dar su vida por la defensa de esos ideales»

y

tienen que saber la verdad, tienen que saber que la libertad tiene un precio, que la democracia tiene un precio y que hay que defenderlas, y a veces incluso con la propia vida, y esos que la defienden con la propia vida son aquellos que llevan uniforme y han jurado hacerlo

Menudo intento: espitirualizar como una verdad la gran mentira del militarismo para que sean las tragaderas sociales las que hagan de la reverencia a su lógica perversa uno de los principales motivos del orden social.

Pero, queridos niños, el precio de la democracia, de la justicia o de la paz no tiene que ver con la pérdida en vidas humanas o con la preparación de la guerra. No tiene que ver con el peligro de golpes de estado (y la historia de España está plagada de ejemplos de esto) ni con el recorte de las libertades. No se consigue libertad recortando la libertad, ni la justicia cometiendo injusticias, ni la democracia cercenando sus aspiraciones. Ni la paz haciendo la guerra. Al contrario: son antagónicas de ésta, porque la paz, la libertad, la democracia implican aumento de derechos y de seguridad humana, no seguridad militar y violencia.

De modo que debemos seguir alerta. Si pueden nos meterán sus ideas como si fueran las nuestras y nos exigirán defender sus intereses como si fueran nuestros derechos, aunque no lo son, y eso, por mucho que diga Morenés, por mucho que la derecha nos quiera imponer esa cultura, es algo que una y otra vez salta como rechazo, como resistencia, como antimilitarismo, como lucha social.

Su cultura no es la cultura.  Es la cultura de sus intereses y eso, por mucho que la mona se vista de seda…

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OTAN: propaganda y críticas

Fuente:  esglobal.

Está empezando a ser muy fuerte la campaña de propaganda sobre la OTAN, ahora que se va a cumplir el aniversario del referéndum contra ella.

Por un lado, el propagandístico, nos hacemos eco del trabajo hecho por esglobal, de muy cuidada factura y con la colaboración plena de la OTAN y del Ministerio de Defensa español:

La OTAN nació durante los primeros compases de la guerra fría en 1949 con la firma del Tratado de Washington por parte de Estados Unidos, Canadá y 10 países europeos (Reino Unido, Francia, Italia, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Dinamarca, Noruega, Islandia y Portugal). Su objetivo era contener militarmente una potencial agresión militar de la Unión Soviética.  Hasta la caída del Muro de Berlín en 1989, la OTAN tuvo tres ampliaciones con cuatro miembros más: Grecia y Turquía en 1952, Alemania en 1955 y España en 1982.   Actualmente hay 28 países miembros.

El trabajo infográfico e informativo (habría que decir más bien, propagandístico) es notable y se desarrollan cuestiones como:

Algunos de los datos vienen en infografías muy cuidadas.  Destacamos dos de ellas que hablan de las capacidades de la OTAN en personal, armas nucleares, los gastos y los objetivos de la organización.

Imagen de esglobal

 

Imagen de esglobal

 

Por otro lado, hacemos una revisión de artículos críticos contra la OTAN  que han ido apareciendo en nuestro blog:

Nosotros tenemos una etiqueta con cuestiones sobre la OTAN, de la cual podemos destacar algunos artículos:

Esperamos que les sean útiles y que con ellos contrasten informaciones y saquen un juicio más completo y crítico de la principal organización militar y violenta del mundo.

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Condena a las violaciones como arma de guerra

Imagen de Erik Torner

Fuente:  Diagonal

Cualquier violación es condenable.  Por ello nos alegramos de la sentencia de Guatemala que condena a 360 años a dos militares por usar las violaciones como arma de guerra.

El caso se dio contra mujeres indígenas a las que sometieron a violaciones continuadas, esclavitud sexual y doméstica.

la fecha del 26 de febrero marcará un paradigma en los procesos de justicia y reparación para las mujeres, en América Latina y el mundo, ya que por primera vez se ha condenado la violencia sexual ante tribunales nacionales. Por primera vez, las voces de mujeres mayas se han escuchado en las instituciones de justicia con ecos a nivel internacional. Estas once mujeres  q’eqchi’ han relatado las atrocidades de los agentes del estado y los trazos del genocidio para que los crímenes sexuales no se vuelvan a repetir.

La guerra no perdona a nadie.  Y parece que las sociedades tardan en darse cuenta de lo que en realidad suponen.  Se tardan años en considerar delitos las cuestiones violentas que se hacen en el entorno de las guerras, parece que la violencia hecha en grupo y de uniforme no lo es, o lo es menos.

Esta condena además sienta un precedente en el que se reconoce que el trabajo doméstico forzado, la violación y la esclavitud sexual constituyen crímenes de guerra que deben ser condenados.

La violación sexual se reconoció como un arma de guerra que afectó tanto a las mujeres q’eqchi’ como a los varones, ya que fue una agresión al grupo del “bando contrario” y tuvo como fin su eliminación. El trabajo forzado, la esclavitud y la violación sexual de las mujeres fueron diseñados como tácticas y estrategias para el control de los territorios e implicaron gastos para el ejército (armas, agentes para utilizarlas, etc.).

Aunque el trabajo doméstico forzado, la violación y la esclavitud sexual no asesinó directamente a las mujeres o al grupo que se considera “insurgente”, sí lo eliminó a través de una política eugenésica en la que se mezcló el racismo de la élite y la oligarquía militar con la misoginia y la asociación simbólica del cuerpo de las mujeres con la posesión de los territorios. Por eso, esta sentencia es un paradigma para la justicia en América Latina porque sienta precedentes y señala horizontes para otras mujeres que han vivido situaciones similares.

La violencia contra las mujeres en las guerras se multiplica y se vuelve norma.  Parece que cuando acaban los conflictos la sociedad mira para otro lado.  Quizá porque existen demasiados implicados.  Quizá porque culturalmente no se considera grave.  ¿Cuántos casos de impunidad militar habrá en el mundo cada día?

La guerra es violencia sinérgica, violencia que multiplica sus factores directos, estructurales y culturales.  La prueba la dan las declaraciones de las mujeres que han ido a juicio contra los militares:

Julia Coc, testigo once, declaró que su hija y dos nietas fueron detenidas extrajudicialmente y asesinadas por los soldados en 1982. Dijo que le hicieron mucho daño al cuerpo de su hija cuando la violaron. En la exhumación encontraron pelo, ropa y huesos de sus hijas y “de mis nietas solo hallaron los calzoncitos, sus huesos eran polvo”. Después de matar a su hija a ella la obligan a que le dieran comida a lo soldados.

Otra sobreviviente contó cómo a su esposo lo detuvieron, cómo ella fue violada por cuatro soldados y cómo sus hijos murieron porque no tenían comida.

Sobreviviente narró que llegó al destacamento a preguntar por su esposo, los soldados la detuvieron por la fuerza y la violaron varias veces”.

“Nos obligaban a hacerles la comida y nos violaban. Por eso es muy doloroso”.

“Nos mandaban al río a lavarles su ropa y nos perseguían. Ahí nos violaban”.

“No me acuerdo cuántos me violaron porque quedé desmayada. Quedé muy dañada de mi cuerpo, sangraba mucho”.

“Ahí tenían lugares. Tenían cuartos y ahí nos jalaban. A veces eran 3, 4 o 5 (los soldados que la violaban en el destacamento)”.

“Si no me dejaba me decían que me iban a matar. A veces uno me sujetaba y otro me ponía un arma en el pecho”

Entrenamos cada año a millones de personas, hombres y mujeres, para la guerra.  Y lo hacemos en academias militares en las que no se habla de estas realidades.  Los ejércitos nos venden lo militar como un juego tecnológico, como una batalla de mentes en un inmenso tablero de ajedrez, como algo aséptico y limpio, algo bueno para todos.

Sin embargo las anteriores declaraciones de las mujeres violadas nos dan una perspectiva muy diferente y, a la vez, mucho más real.

El militarismo es violencia, hasta que no abandonemos nuestro cinismo habitual, no seremos capaces de entender la necesidad de darle alternativas noviolentas.

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200.000 yankis ocupando 100 países

Imagen de Montecruz Foto

Fuente:  librered.net

EE.UU. invade militarmente el mundo entero.  Aquí un breve resumen de las ofensas:

  • 9.800 invasores en Afganistán.  El presidente Barack Obama, anunció el 15 de octubre pasado su decisión de mantener los 9.800 militares que están en Afganistán actualmente y reducir esa cantidad a 5.500 a principios de 2017, después que termine su mandato como jefe de la Casa Blanca.  Todo ello ha supuesto bastantes bajas humanas a EE.UU., por lo que parece asumibles por sus políticos apoltronados:  desde el inicio de la guerra en Afganistán en octubre de 2001, murieron más de 2.400 oficiales y soldados estadounidenses, y otros 20.000 resultaron heridos.
  • 3.500 invasores en Irak y Siria
  • 40 buques invadiendo todos los mares, el mayor es el portaaviones USS Harry S. Truman -con unos 5.000 marineros y oficiales a bordo-.
  • También en el Golfo Pérsico opera un grupo anfibio de infantería de marina, con capacidades para cumplir misiones ofensivas de desembarco, y encabezado por el buque USS Kearsarge, con unos 5.000 marines a bordo.
  • 50.000 militares en Japón,
  • otros 28.500 militares más en Corea del Sur
  • Cerca de 1.000 en Australia y Singapur.
  • Fuerza de Tarea Combinada Conjunta del Cuerno de África, ubicada en Camp Lemonnier, Djibouti, la mayor base norteamericana en África. Allí hay más de 4.000 uniformados norteamericanos, mientras otros 1.000 están desplegados en diversos lugares en toda la región.
  • Además, la Casa Blanca ordenó en 2013 el despliegue de unos 500 infantes de Marina en la base militar de Rota, en el sur de España, cuya misión es actuar como elemento de intervención rápida en caso de amenazas a intereses estadounidenses en territorio africano.  Sobre esto recomendamos el artículo:  «Rota es clave para el imperialismo yanki«
  • Según el diario Stars and Stripes, en los últimos dos años, unidades de la primera División de Infantería del Ejército estadounidense, con sede en Fort Riley, estado de Kansas, participaron en más de 100 ejercicios y entrenamientos en cerca de 40 países de la región.
  • Según el Pentágono, más de 64.000 militares estadounidenses están estacionados en Europa, en enclaves castrenses ubicados en Alemania, España y las repúblicas ex soviéticas del Báltico y otros 3.000 en Turquía. En los últimos dos años Washington incrementó sus actividades bélicas en el continente europeo, acciones denunciadas por Rusia como una amenaza a sus intereses.
  • En Centro y Suramérica hay unos 5.500 militares del país norteño. En áreas del Caribe el Pentágono mantiene una presencia naval permanente, con el pretexto de la lucha antidrogas, mientras en Cuba está la base naval de Guantánamo, ubicada en territorio de la isla contra la voluntad del Gobierno y el pueblo de la mayor de las Antillas.

En otra entrada de 2013 hacíamos un recuenta de en cuántos países EE.UU. ha dado (o intentado) dar golpes de estado:  ¿Es terrorismo de estado el imperialismo yanki?).

Y también queremos recordar que el imperialismo y sus bases militares desplegadas por todo el mundo tienen facetas negativas en múltiples aspectos, como se puede ver en la entrada en la que hablábamos del Estudio sobre el pernicioso impacto sexual de las bases yankis.

Y, por último (en este artículo) que USA ha intervenido en 201 guerras desde la Guerra Mundial.  Triste récord que les pone, casi, en una media de 3 guerras por año en los 70 años pasados.

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Generar deuda militar es una técnica imperialista

Imagen de lamalatesta.net

Estamos leyendo el libro «El mito de la guerra buena.  EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial» de Jacques R. Pauwels, de la editorial Hiru.

En él, Pauwels nos ha enseñado muchas cosas sobre las relaciones de la economía con la 2ª Guerra Mundial.

Una de ellas es que los yankis habían aprendido a no dar armas a crédito en la Primera Guerra Mundial.  Lo habían hecho con británicos y franceses, y cuando ambos estuvieron bajo la amenaza de perder la guerra, los EEUU se vieron obligados a intervenir militarmente para evitar el colapso de sus clientes y deudores.

Al principio de la 2ª G.M. los yankis insistieron en el pago al contado, pero cuando Gran Bretaña comenzó a sufrir la falta de efectivo, los yankis no pudieron ignorar que los británicos habían absorbido el 40 % de sus exportaciones en unos momentos en los que se intentaba salir de la gran depresión a base de promover el comercio exterior.

Roosevelt convenció al Congreso para aplicar formas de pagos más benévolas a Gran Bretaña.  El sistema se llamó «préstamo-alquiler» (Lend-Lease).  Se introdujo en 1941 y dotaba a Londres de un crédito ilimitado para comprar armas y municiones.  Con él valor de las exportaciones yankis aumentó:

  • 1939:  505 millones de dólares
  • 1940:  1.000 millones de dólares
  • 1941:  1.600 millones de dólares
  • 1942:  2.500 millones de dólares
  • 1943:  4.500 millones de dólares
  • 1944:  más de 5.200 millones de dólares

No todos los pagos británicos fueron en dinero:  este préstamo-alquiler se asoció a la promesa británica, conocida como «La Confederación» por la que Londres se comprometía a desmantelar, acabada la guerra, su sistema proteccionista de tarifas de «Preferencia Imperial» que limitaba la exportaciones americanas a Gran Bretaña y colonias.  Con ello EE.UU. buscaba acabar con el problema principal de la Gran Depresión, el déficit de demanda de sus productos.

El sistema Lend-Lease consistía, en teoría, en que el Estado cebaba la economía por medio de los grandes pedidos y financiaba el esquema prestando el capital necesario.  Con ello, la deuda interna crecía considerablemente.  Pero era de esperar que los altos beneficios generarían al Estado suficientes ingresos por impuestos, para permitir a Washington liquidar sus deudas.

Sin embargo, el esquema, realmente se reducía a esto:  el Estado usaba sus ingresos (basados en los impuestos que se cobraban a los contribuyentes) para pagar las pesadas facturas presentadas por las grandes corporaciones, que virtualmente monopolizaban los negocios Lend-Lease y la producción de guerra.  Estas facturas se pagaban por medio de los impuestos directos e indirectos, que durante la guerra eran sufragados más por los norteamericanos pobres y de clase media que por los de clase alta y las grandes corporaciones del país.  Los enormes beneficios fueron para las compañías y los impuestos para el pueblo americano.

Gran Bretaña se benefició de los contratos «préstamo-alquiler» porque pudo continuar la guerra contra Hitler después de la caída de Francia.  Pero, a largo plazo, Gran Bretaña pagó el precio de ver como EE.UU. se hacía, años más tarde, con los negocios en gran parte del imperio británico.

Toda esta situación histórica habría de enseñarnos lecciones pertinentes hoy en día para no cometer los errores del pasado:

  • Por un lado, no deberíamos comprar armamento a países como EE.UU.  Además de por las cuestiones éticas que la lógica nos impone, también por cuestiones económicas y de deseos de independencia económica.
  • Por otro lado, no deberíamos vender armamento a países del Tercer Mundo, para no hacer con ellos ese imperialismo económico que tanto criticamos cuando lo hacen con nosotros.

Sin embargo, los sucesivos gobiernos del PP  y del PSOE no han hecho otra cosa que promover la industria militar y el comercio de armas.  Con ello han demostrado ser factores de una política inmoral y antiética, y, además, causantes de nuestro dependencia de la superpotencia y generadores de violencia estructural en el Tercer Mundo.

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