Archive for Historia del militarismo

¿Es promoción del militarismo la rehabilitación de las fortificaciones de la guerra civil en la Comunidad de Madrid?

Imagen de PhotosNormandie

Fuente:  El Confidencial.

Los debates son interesantes porque mezclan historia, turismo, cultura de defensa versus cultura de paz, educación, negocio y ética.

La Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid ha identificado 462 bastiones de la Guerra Civil en 68 municipios madrileños.  Estas fortificaciones militares se encuentran actualmente protegidas desde 2013 como Bienes de Interés Cultural por la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid.

Cristina Cifuentes quiere iniciar un ambicioso plan para identificar, rehabilitar y promocionar turísticamente muchas de las fortificaciones de la Guerra Civil que aún se conservan

Y es que la guerra sirve para todo.  También para sacar dinero mediante el turismo.

El debate cultural:  cultura de defensa o cultura de paz.

Pero la noticia es preocupante desde el ámbito cultural porque nadie nos dice qué versión de la guerra venderán, ¿la de los republicanos, la de los franquistas?  Y la cuestión es importante dado que nadie duda de la honestidad e imparcialidad de Cifuentes y del PP.  ¿Se hablará de las tropelías de ambos bandos, o sólo de las de un bando, según sea el gobierno regional de turno?  ¿Serán los búnkeres de la Guerra Civil usados como propaganda del militarismo actual?

Porque, suponemos, en ningún caso promocionarán una visión pacifista, antimilitarista y antibélica; una visión que nos haga aprender de la maldad intrínseca de todas las guerras.  ¿Se divulgará el movimiento antiguerra durante la guerra civil?

El objetivo es la promoción, la difusión turística. La Dirección General de Patrimonio Cultural ya ha incluido en sus rutas patrimoniales los restos ya restaurados de la Guerra Civil que forman parte del Frente del Agua, en la sierra norte, un recorrido circular de nueve kilómetros, transitable a pie y en bicicleta, que recorre 27 fortificaciones. Una importante zona estratégica por la que lucharon republicanos y nacionales, entre Paredes de Buitrago y Prádena del Rincón, que incluye nidos de ametralladora, amplios refugios de tropas y puestos de mando, líneas de trincheras y fortines republicanos (ladrillo revocado y techado con hormigón) y bastiones del bando nacional (hormigonados al completo). Un ejemplo de lo que se quiere hacer en todo Madrid, una especie de ‘paquete turístico’ para disfrutar de una parte de nuestra historia.

Así, sin más, paquete turístico para disfrutar de una parte de nuestra historia.

¿Disfrutar?  ¿Sin ninguna crítica a las guerras, a su uso por lo militares que se alzaron, a los miles y miles de muertos que produjo, a la represión de 40 años de dictadura y militarismo a ultranza que siguieron?

Ni los hechos acaecidos fueron neutros, ni lo serán las formas que tengamos de enseñar a nuestros jóvenes y turistas lo que fue, es y serán las guerras.

El debate económico y su importancia para establecer el Gasto Militar.

Pero el cultural no es el único punto de preocupación.

Hasta la fecha, el Ejecutivo autonómico ha invertido 353.700 euros en varias actuaciones, como la rehabilitación del Frente del Agua, 27 fortines, búnkeres y nidos de ametralladora situados en Paredes de Buitrago, que cuenta ya con un centro de interpretación que visitan los escolares madrileños; y en el Blockhaus número 13, un gran refugio de hormigón que hoy sigue vigilando la carretera de Colmenar del Arroyo hacia Navalagamella, en el oeste de la región.

Y he aquí otro debate.  Si la inversión deviene en ensalzar el militarismo y la guerra, en no criticarlo, en, de otra manera más, presentarlo como inevitable, en presentarlo desde sólo sus aspectos técnicos (cómo se construía, cómo se conectaban los búnkeres, cuáles fueron las estrategias militares, etc.) y no desde aspectos más humanitarios, críticos, antimilitaristas y antibélicos, lo primero nos hace considerar que la inversión de 353.700 € por la Comunidad de Madrid es Gasto Militar encubierto esta vez en una Comunidad Autónoma, y lo segundo nos haría variar nuestra postura.

Pero ni Cifuentes ni el PP dejan duda, mucho nos tememos que es una nueva partida de Gasto Militar.

Y eso esperando que no esté la Comunidad de Madrid haciendo el caldo gordo al Ministerio de Defensa, acondicionando restos históricos militares que no sabemos si son de su propiedad.

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La corrupción en la industria y el comercio militar

Imagen de Arthur Chapman

Fuente:  Foro Milicia y Democracia.

Artículo de historia reciente el que desarrolla Ernesto Valderrey.  Nos habla del caso Lockheed.  Famosísimo en lo años 70 y 80 del siglo XX.

Leer esta información, lo cual aconsejamos mucho, nos deja claros algunos puntos definitorios de la industria y el comercio militar:

  • Nada o muy poco ha cambiado con los años.
  • Los temas que atañen a los militares siempre encuentran motivos (la necesidad de no meterse con los militares golpistas en el inicio de la democracia española, el secreto de defensa, la obediencia ciega a la que están sometidos los militares, …) más o menos futiles pero efectivos para ser tapados.
  • Una de las estrategias más habituales para tapar los temas militares es dilatarlos en el tiempo.  Sus responsables acaban muriendo, o jubilándose, o …
  • Otra estrategia para tapar los escándalos militares es militarizar la vía judicial.  En ella el escándalo se diluye, se aplaca, dormita, se serena, se oculta a la sociedad y ésta acaba olvidándolo.
  • El secreto militar es utilísimo.  Para los militares, claro.  Si un tema puede afectar a la defensa nacional se vuelve opaco.  Y hay tantos temas que afectan a la seguridad nacional que …
  • Se acaba juzgando y condenando al que investiga y remueve estos casos, mientras que los culpables del caso en sí, se van de rositas.
  • Los altos poderes del Estado hacen la vista gorda por necesidades de Seguridad Nacional.

Lo curioso, lo peculiar, lo que también debemos resaltar, es que en otros países no es así, o, al menos, no es tan así.  En otros países el caso Lockheed fue un escándalo nacional que acabó con sus responsables juzgados y condenados.  Habría que aprender de lo internacional y normalizar la justicia militar haciéndola desaparecer. Y los escándalos militares habría que tratarlos con dureza, como cualquier otro escándalo civil.

La cuestión es echar la vista atrás para aprender de la historia, de sus lecciones.  Avanzar para una sociedad debería significar analizar, profundamente, lo que ha hecho para no volver a repetir errores, para ser creativos en los caminos que han dado mejores resultados.

También debería ser la obligación de nuestros políticos, serenarse en las cuestiones del militarismo, mirar los muchísimos errores cometidos en el pasado.  No volverlos a cometer.

¿Alguien hace esto?

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Defensa no cede a los ayuntamientos ni los túneles que no usa desde hace décadas

Imagen de Heimlich

Fuente:  ABC.

¿Quién estaría dispuesto a comprar una extensa red de túneles?

Ya, ya, Gallardón, para soterrar la M-40 de la capital.  O, si los venden por kilómetros, Valladolid para enterrar sus vías de tren y hacer la ciudada más paseable y comunicada.

No, en serio, ¿quién estaría dispuesto a comprar una extensa red de túneles hábilmente situados en el término de Calatayud?

¿¿¿???

Y por sólo 387.000 €.

Sabíamos que Defensa es el segundo terrateniente nacional, sólo por debajo de RENFE.  Pero desconocíamos que el pique hubiese llegado a tanto y ahora reclamen ser el segundo mayor tunelador de España.

Los túneles en cuestión, una red de cinco oscuras galerías de considerable extensión, formaron parte durante décadas de la lista de enclaves de acceso restringido por su carácter militar. Un valor defensivo que perdieron hace más de treinta años. Desde entonces, son testigos mudos de un pasado en el que estos túneles fueron utilizados como robusto almacén de munición, armas y materiales explosivos.

Funcionaron como polvorines durante décadas. Desde el exterior, poco delata su presencia, salvo los peculiares respiraderos -asemejan la forma de los viejos búnkeres- que asoman en lo alto del cerro y que servían para airear el interior de los túneles que se extienden por las entrañas de este monte del paraje bilbilitano de Campiel.

La propiedad en cuestión no solo incluye esta singular red de viejos túneles militares -300 metros cuadrados-, sino también la amplia extensión de terrenos en las que se enclavan y que pertenecían al Ejército. En total, 184.790 metros cuadrados de terreno. Eso sí, de escasas posibilidades a efectos inmobiliarios, porque se trata de suelos rústicos y, además, en una zona protegida por su valor medioambiental, el entorno de las Hoces del Jalón.

Esta zona del término municipal de Calatayud está catalogada en la Red Natura 2000 de la Unión Europea como Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

¡Qué desilusión!  Leyendo la noticia nos damos cuenta de que, quizá, como mucho, son 100 metros de largo de túnel por 3 metros de ancho.  Bah.  Y el terreno no tiene mucha pinta de poder ser llenado de inmuebles.  Menudo engaño.

Por supuesto, Defensa no quiere ni oír hablar de cesión al ayuntamiento para uso comunitario o social.  ¡Faltaría más!  Aunque parece que llevan muchos años intentando engañar a alguien para que lo compre, pero nadie pica.  Y eso que han hecho ímprobos esuferzos bajando lentamente el precio del agujero:

El precio en el que el Estado ha tasado estos curiosos túneles es sustancialmente inferior al que aspiraba obtener hace menos de diez años. Según ha explicado el actual portavoz municipal del PSOE en Calatayud, Víctor Ruiz, en 2008 -cuando él era alcalde- planteó al Ministerio de Defensa la posibilidad de que cediera esas galerías al Ayuntamiento, pero en aquel momento les contestaron que el Estado no estaba dispuesto a darlas gratis: en aquel momento pidió más de 400.000 euros por esta propiedad.

Nada.  Que algo en el ADN militar impide soltar a los ayuntamientos cualquier terreno, mueble o inmueble, rústico o urbano, aunque no lo usen desde hace décadas.  Esta es la famosa acción social del ejército, la famosa solidaridad de los militares con los civiles.

Esperan sacar 387.000 euros para invertirlos en armamento, nunca en mantequilla.

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Condecoran al embajador español en Mali por su inestimable apoyo a la guerra

British+Soldier+Training+Malian+Soldiers

Defence Images

Fuente: La Vanguardia.

España, como en tantos otros lugares, tiene un embajador en Mali.

El tal embajador se llama José María Matres Manso.

Y a Manso acaba de condecorarle con bombo y alharaca la ministra de Defensa, Doña Cospedal.

Dolores ha condecorado a Manso con la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo “blanco”, un galardón establecido en el BOE que, según la propia palabrería del reglamento donde se regula, reviste

gran trascendencia en los aspectos moral y orgánico de las Fuerzas Armadas, al constituir tanto un estímulo permanente para la superación en el cumplimiento del deber y del servicio  –junto con los sacrificios, riesgos y dedicación inherentes a la vida militar– como un factor importante de selección para la organización militar,

Según el artículo 42 del citado Reglamento General de Recompensas Militares, la cruz en concreto

se concederán por méritos, trabajos, acciones, hechos o servicios distinguidos, que se efectúen durante la prestación de las misiones o servicios que ordinaria o extraordinariamente sean encomendados a las Fuerzas Armadas o que estén relacionados con la Defensa,…

y en concreto premia los méritos de

a) Destacar en el cumplimiento de los deberes militares y la prestación de sus servicios, de manera que constituyan un mérito extraordinario apreciado por el mando.

b) Ser autor de trabajos, estudios o innovaciones que el mando considere dignos de recompensa.

c) Haber obtenido previamente tres Menciones honoríficas.

En el caso de Manso, dice la ministra, la justificación es que ha contribuido de forma decisiva a que los militares españoles en Mali estén llevando de forma exitosa la misión militar encomendada en ese país y que esta cruz “aspira a hacer honor” a todos los méritos y esfuerzos del embajador al respecto.

Recordemos que el ejército español participa en una guerra emprendida por Europa (con Francia, como heredera colonial de la responsabilidad bélica a la cabeza) contra el terrorismo, formando parte de la coalición EUTM-Mali, donde “forma” al ejército maliense para que lleve a cabo las operaciones de combate como carne de cañón,

No le vamos a quitar méritos al embajador, ni a disimular el exceso verbal de la ministra en sus apreciaciones.

Pero qué tiempos aquellos en los que los diplomáticos servían a causas humanitarias y de paz, como  el ejemplo de Angel Sanz Briz, apodado el ángel de Budapest, Santiago Romero de Radigales, que salvó a los judíos de Salónica del holocausto nazi, o Julio Palencia Tabau, todos ellos comprometidos con la causa de la humanidad y a pesar de sus terribles mandatarios.

Cuánto nos gustaría que la acción exterior española no fuera el brazo semicivil del militarismo sino la expresión de lo mejor de nuestra sociedad hacia el resto de los pueblos.  Cuánto que las palabras del preámbulo de la Constitución redactadas hace ya tanto por Tierno Galván  (“Establecer una sociedad democrática avanzada, y colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra“) fueran algo más que una panoplia o un deseo. Pero para que eso pase es necesario cambiar el orden de prioridades y la mentalidad anquilosada de la casta gobernante y del sistema político ferréamente construido por esta burriez que nos domina.

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¿No podemos entender nuestras pequeñas historias sin los militares y sus glorias?

el+flautista+de+Pisac

Aldo Cavini Benedetti

Fuente: Cope

Dice la COPE, poniéndolo en boca de la ministra Cospedal, que las Fuerzas Armadas  y la Guardia Civil son “una herramienta leal y eficaz” para “garantizar el futuro de España” y de su estado democrático de derecho, su seguridad y su prosperidad.

Es muy decir y mucho decir, que diría aquel otro. No sólo una exageración de campeonato, sino una burda mentira en toda regla. Y si juzgamos repasando nuestro pasado, tal vez una mentira que amenaza con demostrarse en cualquier nuevo giro nostálgico de nuestra inquieta derecha, leal y democrática ella como todos sabemos.

Pero por una mera arana no va a cortarse la señora ministra, que está acostumbrada al polisémico lenguaje de los políticos que, como dijo aquel, hablan con lengua de serpiente y dicen blanco como para querer decir negro o cualquier otra cosa que se tercie.

Dolores predica, dice la cadena de los obispos, que las fuerzas armadas

Deben ser consideradas como lo que son y lo que representan, lo que significan y protegen: algo de todos y en defensa de todos, una herramienta leal y eficaz del Gobierno de la Nación para garantizar el futuro de España y del estado social y democrático de derecho plasmado en nuestra Constitución

Repetimos que es pura trola o, al menos, ignorancia en grado sumo, pero ¿quién dijo que la ignorancia y la mentira no creen realidades bien reales e incluso aplastantemente reales?

Porque más bien parece que lo que “ellos” defienden y lo que sienten y quieren defender las gentes de a pié de estos maltratados sitios sean cosas bien distintas, como demuestran las múltiples encuestas de preocupaciones de la sociedad que habitualmente publica el CIS.

Continúa Cospedal con su embeleso (o al menos desconocimiento entre ingenuo e imperdonable, que en un político no sabemos qué será peor) afirmando la inquebrantable vocación de servicio del ejército y su papel trascendental en el desarrollo de “España” como “Nación” desde “su nacimiento” con los Reyes Católicos (como si los Reyes Católicos hubieren hecho otra cosa que unir sus reinos hereditarios, que no es lo mismo  que crear nación alguna, si es que las naciones existen más allá de la ideología de los nacionalistas, o como si el “ejército”, como “ente” existiese desde entonces tal como ahora nos quiere vender el anacronismo ministerial) para afirmar, dando una patada en el culo a la historia que

Lo que fuimos explica lo que somos. La historia de la construcción de nuestra España debe leerse siempre a la par que la historia militar. Y así seguimos haciendo historia, haciendo Fuerzas Armadas y haciendo España

Pero todo esto no es más que una exaltación vaporosa, irreal, mítica, inventada si se quiere, del pasado, del presente y del futuro al servicio de una intención ideológica falsa como un duro de trapo.

Porque no es cierto que nuestra historia sea la historia de lo militar, ni que nuestras pequeñas historias estén indisolublemente condenadas a ser eslabones de aquella.

No es verdad que seamos lo que somos “gracias” al militarismo (más bien por la desgracia de haberlo padecido o, en lo que de grandeza tenga nuestra convivencia, a pesar de aquel). Ni lo es que este pasado invocado sea o haya sido glorioso (al menos desde el punto de vista humano y del desarrollo humano). Ni que nuestra historia, o nuestras historias, tengan que leerse de la mano de lo militar, como una extensión de ello (más bien esa visión épica y militarista tan a gusto de la derecha encubre la dominación y violencia de la que las múltiples historias y micro-historias, analizadas desde enfoques tan variados como el de las mujeres, o el de las luchas por la liberación, o el de el pueblo llano, el de los trabajadores, el de los pobres, el de la ecología o tantos otros, las cuales se han visto fatalmente castradas o impregnadas  por parte del militarismo del que tanto aspiran a desasirse).

Y es que, si hay una historia de lo militar, es la historia del militarismo y sus imposiciones, junto con la lucha de la sociedad, o de las sociedades de esta piel de toro variopinta, por desprenderse de sus nefastas consecuencias y por emprender un camino libres de su lacra.

Y si hay una historia sufrida y silenciada, es la de las luchas por la paz y las de unas sociedades escamadas que han sido capaces, una y otra vez, de negar adhesión a los valores del militarismo.

Tal vez eso explica, sigue explicando, lo necesario que sigue siendo para la derecha manipular los relatos y reescribir la historia del militarismo español en términos benignos, como si vestir un lobo de piel de cordero pudiera tranquilizar a los corderos.

Y tal vez por eso, el gobierno necesita, como en la ciudad de Hamelin, contar con un flautista que con su música encantadora y sus cantos de sirena melifluos secuestre a los oyentes del pueblo.

Afortunadamente, nadie se cree del todo estas ínfulas militares, por muy vistosas que nos las presenten.

Y es que aunque la mona se vista de seda…

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La remilitarización en Egipto y sus lecciones para España

Imagen de Kalasniblog

Imagen de Kalasniblog

Fuente:  El País.

Ya en agosto de 2013 nos hacíamos eco de que la remilitarización de Egipto era el peor negocio para la población.  Entonces titulábamos el artículo de esta manera:

Los militares egipcios y el militarismo yanki agravan el conflicto egipcio.

Más de 3 años después se confirman los funestos augurios:

Casi seis años después de la Revolución, la economía egipcia todavía no levanta cabeza: su crecimiento es anémico, la deuda se expande a un ritmo galopante y los consumidores padecen escasez de algunos productos básicos. En cambio, los negocios de las Fuerzas Armadas van viento en popa. A pesar del halo de secretismo que envuelve las actividades empresariales de la institución, algunos informes apuntan a que ha ampliado de forma notable su presencia en varios sectores durante los últimos años, bajo la presidencia del mariscal Abdelfatá al Sisi.

El grado de dependencia militar de la economía egipcia es considerable y muy preocupante:

Los proyectos económicos de las Fuerzas Armadas se realizan normalmente a través de cuatro partes: los proyectos de servicios Autoridad Nacional, dependiente del Ministerio de Defensa, la Autoridad Nacional de Producción Militar, dependiente del Ministerio de la Producción Militar y la Organización árabe independiente para la industrialización, los tres de los cuales son responsables de  un gran número de fábricas y empresas. La cuarta parte es la Autoridad de Ingeniería de las Fuerzas Armadas, dependiente del Ministerio de Defensa, que se dedica a proyectos de infraestructuras civiles y militares.

En Egipto son continuas las noticias de que diversos ministerios (Ministerio de Dotaciones, Ministerio de Fomento, Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano, …) renuncian a sus competencias para que sean desarrolladas por cualquier organismo militar paralelo.

El Ministerio de Defensa no sólo construye las carreteras, sino que además, dado que consideran a las carreteras como áreas estratégicas de importancia militar, Al Sisi les ha asignado la propiedad de sus laterales (en 2 km de profundidad):

En junio pasado Sisi emitió el Decreto 233/2016, que asigna los tramos de terreno a ambos lados de las carreteras construidas por el Ministerio de Defensa, que mide 2 km de profundidad, a las Fuerzas Armadas. El Ministerio considera que estas áreas estratégicas de importancia militar que no puede ser transmitida a la propiedad privada. Veintiún carreteras se vieron afectados por este decreto.

Pero esto no es todo, también una agencia dependiente del Ejército egipcio es la que fabrica los medicamentos oncológicos, otra se encarga de la importación de leche para lactantes, así como de la importación de diversos productos sanitarios.

En el mundo de la educación, el Ejército Egipcio también ha construido colegios y han sido elegidos para supervisar los servicios de alimentación y vivienda para los estudiantes.

En el sector energético, también hay actividad de las Fuerzas Armadas de Egipto:  así, han firmado acuerdos con China para construir planta de producción de energía solar y otro para producir unidades de aire acondicionado.

También ha habido 3 decretos para encargar a los militares, dotándoles de tierras públicas, de construir 3 piscifactorías.

Al menos 3 proyectos de restauración de su patrimonio cultural han sido realizados por los militares.

Pero no acaba aquí la militarización de Egipto.  Ahora empezamos con los privilegios militares:

En estos últimos años pasados, las actividades económicas de las Fuerzas Armadas han disfrutado de una serie de privilegios legislativos. En abril de 2012 el Parlamento aprobó las enmiendas a la Ley Militar Judicial 25/1966 que identifican la justicia militar como la única autoridad encargada de investigar los casos de ganancias ilícitas por parte de agentes militares, ninguno de los cuales han sido investigados antes de su retiro.

Sobhy emitió un decreto en junio pasado la exención de 574 instalaciones militares de impuesto sobre bienes inmuebles, incluyendo 52 clubes, 29 hoteles, 18 estaciones de verano y ocho salas de cine y teatros, además de una serie de edificios, espacios, sucursales de supermercados, mataderos mecanizados, edificios residenciales y villas .

En diciembre pasado Sisi emitió el Decreto 446/2016 tierras regulación desocupadas por las Fuerzas Armadas, ordenando que sus ingresos se utilizarán para la construcción de nuevas zonas militares.

Este decreto permitió a las Fuerzas Armadas para que establezcan empresas, ya sea por sí solo o con capital nacional o extranjero. También permitió la Compañía Nacional de Desarrollo de Recursos de pescado, afiliada a la Autoridad Nacional de Proyectos de Servicio, para establecer una empresa conjunta piscicultura con un inversor de Arabia Saudita y una empresa alemana especializada en la cría de peces de atún, (Compañía Internacional de Productos Marinos).

Las Fuerzas Armadas también goza de una ventaja competitiva adicional, ya que la mayor parte de su fuerza de trabajo se compone de los reclutas que no están sujetos a las leyes de trabajo civil.

Toda esta vorágine remilitarizadora está consiguiendo dos cosas:

  • Aumentar escandalosamente el PIB militar egipcio:

“No hay forma de conseguir una estimación correcta del volumen de la economía militar… Pero yo lo situaría entorno al 4% o al 5% del PIB, incluyendo solo las compañías que poseen formalmente”, sostiene un reputado economista egipcio que prefiere guardar el anonimato a causa de la sensibilidad del asunto.

  • Como decíamos al principio del artículo:  estancar la economía egipcia y empobrecer a sus ciudadanos.

¿Son necesarias más pruebas para demostrar la hecatombe que supone militarizar la economía?

La práctica políticas militaristas de Egipto nos suenan muy lejanas y antiguas.  Muchos podéis pensar que en España ya no ocurre eso.  Sin embargo, estaría bien que os dieseis una vuelta por nuestro informe Gasto Militar 2016 para comprobar que en España, al menos, ya se dedica un 2’7 % del PIB  a lo militar y que 12 de los 13 ministerios actuales esconden gasto militar.

¿Son necesarias más pruebas para que España y los ayuntamientos y provincias más militarizadas:  Ferrol, Cádiz, Cartagena, Zaragoza, Madrid, se den cuenta de que poner en manos militares la economía, la educación, la sanidad, la industria, …, es la peor apuesta de futuro que se puede hacer?

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A favor de la Avenida de la inteligencia

Imagen de Emilio J. Rodríguez-Posada

Imagen de Emilio J. Rodríguez-Posada

Fuente:  El Confidencial Digital.

El 24 de septiembre de 2016 se concentraron en la Plaza Mayor de Madrid unos 1.500 veteranos de la Legión (otras fuentes hablan de más de 300), ex miembros de los boinas verdes (operaciones especiales), veteranos de la Brigada Paracaidista, de los Tabores de Regulares, del Ejército del Aire y marinos de la Armada.  Incluso hubo gente venida del extranjero.

De los más de 3 millones de personas que en España viven de lo militar, se manifestaron como máximo 1.500 personas, probablemente viejas glorias nostálgicas y recalcitrantes.  Es decir, según estos cálculos, un 0’05 % o un 0’01 % de los mantenidos a costa del erario por su vínculo militar están a favor de que se mantenga el nombre de Millán Astray en el callejero madrileño.

Los ex militares y otros ciudadanos simpatizantes abuchearon a la alcaldesa, Manuela Carmena, y a los miembros del Comisionado de la Memoria Histórica que han decidido incluir la calle Millán-Astray entre las vías “franquistas” a rebautizar, y que además han desestimado las alegaciones de un grupo de antiguos caballeros legionarios.

Los participantes anunciaron que cambiarán, cada día, las placas de la calle para reponer el nombre de Millán Astray, quitando el que propone Carmena: “avenida de la inteligencia”

Sabemos que, en el fondo, no son los únicos que están a favor del golpista legionario.  Así, en el pleno del distrito de Latina, los del PP elogiaron como héroe a Millán, todo un ejemplo de la caspa que aún palpita entre nosotros.  La ex alcaldesa y ex Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, también elogió al golpista, no sabemos si por su acreditado oportunismo y mala fe, o por arraigados sentimientos hacia lo que, tristemente, representó Millán Astray para nuestra historia.  Y, cómo no, el presidente de Melilla, también del PP, salió en defensa de Millán Astray. Parecería poco arriesgado afirmar que una gran parte del PP apoya al fascista.

Sí damos la palabra al General retirado Rafael Dávila Ávarez que en su blog opinaba así:

No necesita el general defensa ni más explicaciones. Su obra, la Legión, es suficiente. La creación y fundación de la Legión es la obra más necesaria e importante llevada a cabo en el Ejército español en los últimos cien años. Después de Annual quedaron muchas cosas en entredicho.

No vamos a hacer uso del sentido del humor ni de la socarronería, ni de la ironía.

Pensamos que el tema es serio porque el callejero madrileño, como tantas otras cosas, transmite una cierta visión cultural de Madrid.  Es la diferencia entre “cultura de defensa” y “cultura de paz”, o la diferencia entre los derechos de los golpistas del 36 y los derechos humanos, o la diferencia entre los conceptos de Defensa Militar / Seguridad Nacional, por un lado y Seguridad Humana, por el otro.

Madrid opta, y lo debe hacer desde la ética,

  • o por un fascista, golpista, militarista, exaltador de la violencia y de la muerte, en definitiva, por una calle manchada de sangre
  • o por la paz, la inteligencia, por la democracia, por la república, por la resolución noviolenta de los conflictos, por otro modelo de educación no militarista.

Madrid como ciudad de guerra o Madrid como ciudad de paz.

El callejero de Madrid, como las demás ciudades y pueblos, tiene el poder de hacer recordar a sus héroes, de dar ejemplo con sus preferencias.

Carmena no está sola.  Coruña también ha decidido echar de las calles a Millán Astray y el próximo 8 de octubre su plaza pasará a llamarse Praza das Atochas.  Alicante también está en esta idea.

Inteligencia es mejor aliada para la dignidad humana que el héroe que gritó contra la inteligencia. Millán y otros militares están bien en el empolvado anaquel donde los dejaron. No los queremos en nuestras calles.

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Ponga un general en su vida

Imagen de José Pestana

Imagen de José Pestana

Fuente:  webinfomil.com

Cuando a un mandatario le van mal las cosas y no se le ocurre nada, recurre a lo militar.

“He ordenado (…) asignar un general, con un equipo cívico-militar, por cada rubro alimenticio;  es decir, un general o almirante va a ser jefe del rubro arroz y va a mostrar en un mapa todo, desde la producción o importación (…) hasta la comercialización”

Por que, claro, los militares saben de todo, arreglan todo y sirven para todo. Y sirven bien, obedientes como son al mando.

Pero la idea también se ha aplicado en España en muchas ocasiones:  que la República no iba bien, pues se encargó un militar, generalísimo;  que en verano hay incendios, pues la UME, que hace falta un hospital de referencia para las enfermedades infecciosas, pues el Hospital Militar Gómez Ulla;  que viene un jefe de gobierno extranjero y señora, pues una banda militar con su pompa y boato;  que es el día nacional, pues desfile militar;  que en invierno nieva y se bloquean las carreteras, pues la UME otra vez;  que no somos nadie en la escena internacional, pues se militariza la política exterior;  que queremos reflotar la I+D+i española, pues se opta por lo militar;  que queremos satélites para investigar la Tierra desde el espacio, pues ha de ser con participación militar;  que queremos un submarino que se hunda pero no pueda flotar, pues Navantia; que investigar en la antártida, pues una base militar  y un largo etcétera.

Cuando se busca a un militar, o a lo militar, para solucionar un problema se busca el ordeno y mando, la obediencia ciega, el escalafón, la autoridad, la amenaza de la violencia.  Y se olvida la lógica, la autocrítica, la creatividad.

Los militares parece que son Dios.  Pero tal Dios no existe y los superpoderes militares tampoco.

Sin embargo, lograr la Seguridad Alimentaria es algo muy distinto y muy civil. Y para ello no hace falta unmilitar del arroz, o de las papas… Además, ¿qué ocurrirá con el dilema cañones o mantequilla, si se militariza también el segundo componente?.

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Ante el riesgo del Brexit, ¿mayor integración militar?

YOUR+VOTE+IS+WORTHLESS+%26+HISTORY+FORGOTTEN

Jeremy Segrott

Fuente: El País

Para la representante de la élite ultraliberal que, con diversas denominaciones más o menos manipuladoras, gobierna Europa en nombre del ideario liberal-socialdemócrata imperante, Federica Mogherini, la solución al desafío del brexit consiste en disciplinar a la Europa más conformistamente sumisa y corderil y conseguir, mediante el acuerdo de élites asumido como propio por los de abajo, una mayor integración militar de los socios de la UE.

Mogherini llega a su conclusión dando un tremendo salto argumental en el vacío lógico al partir de la idea de que

“Vivimos tiempos de crisis existencial, dentro de la UE y más allá. Nuestra Unión está bajo amenaza”

para concluir que entonces el remedio es integración militar.

Podría haber afirmado, con igual contundencia lógica, que el remedio es comer yogur, ver menos la tele o cagar duro. Todo vale y todo tiene la misma razonabilidad que lo explicado por la “alta representante” susodicha.

Para los intereses creados de la élite europea todo lleva a la misma conclusión: si todo va bien, se necesita militarismo. Si va mal, se necesita militarismo, que ni fu ni fa, militarismo al canto. Siempre militarismo como solución a todo.

Pero, frente a la mierda (con perdón, que hay que empezar a llamar a las cosas por su nombre) de argumento, nosotros más bien decimos que la integración militar que predican los señores de la guerra es una mala integración, porque sus fines son la dominación y el mayor poder de los pocos, y sus consecuencias el esquilmamiento de los pueblos europeos para sostener la aventura militar que solo beneficia a unos cuantos, y la dominación exterior de un montón de pueblos a los que se entiende como botín y despojo de guerra.

De necesitarse en Europa una integración mayor, será la de los derechos, la de las aspiraciones compartidas de justicia social y de bienestar justo, la de los ideales y los valores, la de la causa de la paz, antagónica de la de la guerra y el azote del militarismo que ya padecimos con creces en el siglo XX por los predecesores de los chorizos de ahora.

Mogherini, Merkel, Hollande, Rajoy, … los otros halcones del cotarro: si la mayoríua de los europeos no se sienten atraídos por ese proyecto europeo que representa el planteamiento de los “europeístas”, tal vez es porque os han visto el plumero. Porque ven en vuestro proyecto el mismo germen de racismo, de nacionalismo burdo, de militarismo prepotente y peligroso, de sumisión a un orden desquiciado, de horror vestido de oropel, que representáis y retroalimentáis sutilmente y porque esa Europa fortaleza sólo os vale a vosotros, a los instalados, y a los lacayos que vocean patrioterismo y guerras, pues su cabeza es tan incapaz de pensar la libertad de los pueblos como la vuestra.

La Europa cimentada en los ejércitos se llama militarismo. No sabemos si os suena. A nosotros mucho y muy feo.

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Peregrinación del Ejército a Lourdes: un bochornoso anacronismo militarista

Como todos los años, el ejército y la Guardia Civil han participado en el bochornoso fasto militar-católico que desde hace 58 años se celebra en el santuario de Lourdes (Francia) con participación de múltiples ejércitos.

Se trata de un acto de alianza catolicista / militarista que pone en entredicho el tradicional argumentario de los ejércitos como garantes de la paz, pues aparecen como súbditos de la religión católica, y de la religión como factor de paz, pues es defendida manu militari.

Los militares procesionan, llevan una imponente cruz a cuestas, rezan el rosario, acuden a una misa presidida pro varias cabezas mitradas y un sinfín de actos impensables que demuestran y desenmascaran el fundamentalismo católico-militar y militar-católico.

Nos parece incomprensible desde todos los puntos de vista y un anacronismo al menos tan desfasado como los soldaditos de juguete que visten con el traje que diseñó Miguel Angel Bounarotti y que custodian parte de este engendro.

El evento es un  despilfarro descarado que, además, se paga con los impuestos de todos. No puede haber más morro.

Pero hace falta ver el vídeo para comprender el peligro de esta sinergia militarista e impúdica.

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